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Guia Practica Tinnitus Reig Jofre V9

Este documento provee una guía sobre el manejo del tinnitus desde la farmacia comunitaria. Explica que el tinnitus es la percepción de un sonido en ausencia de una fuente externa, y puede afectar a uno o ambos oídos. Revisa la epidemiología, clasificación, etiología, fisiopatología, diagnóstico y tratamiento del tinnitus. Finalmente, ofrece recomendaciones sobre cómo los farmacéuticos pueden ayudar a manejar esta condición.

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Guia Practica Tinnitus Reig Jofre V9

Este documento provee una guía sobre el manejo del tinnitus desde la farmacia comunitaria. Explica que el tinnitus es la percepción de un sonido en ausencia de una fuente externa, y puede afectar a uno o ambos oídos. Revisa la epidemiología, clasificación, etiología, fisiopatología, diagnóstico y tratamiento del tinnitus. Finalmente, ofrece recomendaciones sobre cómo los farmacéuticos pueden ayudar a manejar esta condición.

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Tinnitus

GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde
la Farmacia Comunitaria

Con la colaboración de:


Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

Edita
Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos
C/ Villanueva 11 – 28001 – Madrid, España
Teléfono: 91 431 25 60
Fax: 91 432 81 00

ISBN: 978-84-87089-40-4

2
Índice
de contenidos
1. INTRODUCCIÓN 5

2. EPIDEMIOLOGÍA 6

3. CLASIFICACIÓN 7

4. ETIOLOGÍA 8

5. FISIOPATOLOGÍA 11

6. DIAGNÓSTICO 13
6.1. Historia clínica y anamnesis 13
6.2. Exámenes y pruebas fundamentales 14
6.3. Exámenes y pruebas secundarias 15
6.4. Valoración de la gravedad del tinnitus 15

7. TRATAMIENTO 16
7.1. Tratamiento farmacológico 16
7.2. Tratamiento no farmacológico 25

8. MANEJO DEL TINNITUS DESDE LA FARMACIA COMUNITARIA 28

9. MENSAJES CLAVE 33

10. BIBLIOGRAFÍA 36

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

Coordinadora
Mª Isabel de Andrés Martín
Vocal Nacional de Óptica oftálmica y Acústica audiométrica

Autores
Candelaria I. Almenar Monterde
Vocal de Óptica y Audiometría del MICOF Valencia

Fernando Cansino Calvo


Vocal de Óptica y Acústica y Ortopedia del RICOF Sevilla

Francisco Coello Delgado


Vocal de Óptica, Optometría y Audiología Protésica
del COF Pontevedra

José Manuel Sánchez Valdivia


Vocal de Óptica del COF Ciudad Real

Laura Martín Gutiérrez


Responsable Área de Vocalías Consejo General
de Farmacéuticos

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1. INTRODUCCIÓN
Tinnitus, de la palabra latina tinnire, que significa tañir o sonar una campana, se refiere a la
condición en la que un paciente experimenta una sensación auditiva de zumbido, silbido, timbre,
rugido, chasquido o siseo, en ausencia, en la mayoría de los casos, de una fuente externa que lo
produzca. Puede afectar a uno o a ambos oídos, ser suave o fuerte, agudo o grave.

El tinnitus o acúfeno es, por tanto, la percepción de un sonido en ausencia de una señal simultá-
nea acústica o eléctrica. Es un fenómeno psicosensorial experimentado en el córtex auditivo, por
lo que todo acúfeno es analizado, interpretado y procesado en el sistema nervioso central indis-
tintamente del mecanismo que lo produzca.

Así, el tinnitus sería el resultado de una actividad aberrante producida en una o varias localizacio-
nes de la vía auditiva desde la cóclea hasta la corteza cerebral, que es procesada de modo anó-
malo y que es interpretada erróneamente, por los centros superiores cerebrales como un ruido, y
son percibidos por la persona que los padece, cuando la intensidad supera a la del ruido ambien-
tal que habitualmente produce un enmascaramiento.

El diagnóstico del tinnitus no es sencillo, sobre todo cuando se trata del denominado tinnitus
subjetivo, donde solo el paciente puede oír el ruido o pitido en cuestión. En otros tipos, como es
el tinnitus objetivo, es más fácil ya que, aparte del paciente, estos ruidos también pueden ser de-
tectados por los especialistas con el uso de ciertos aparatos y son consecuencia de una alteración
orgánica (vascular, muscular…).

No existe un tratamiento estándar para el tinnitus y, por el contrario, existe una variedad de tera-
pias médicas y no médicas, cuya efectividad ha sido evaluada en ensayos clínicos y estudios, aun-
que se necesita más investigación en este sentido. A esto habría que sumar que la metodología de
diagnóstico y clasificación tampoco son claras y que la tasa de diagnóstico del tinnitus es baja.

Finalmente, hay que destacar que existe una estrecha relación entre el tinnitus y la pérdida au-
ditiva. Ambos casos pueden estar relacionados con una sobreestimulación del sistema auditivo,
característico en las personas que han estado expuestas de forma regular a un nivel de ruido alto.

A lo largo de este documento, se van a presentar los aspectos más destacados sobre este proble-
ma de salud, las claves para su prevención, tratamiento y las principales recomendaciones que se
pueden realizar desde la Farmacia Comunitaria.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

2. EPIDEMIOLOGÍA
En una reciente revisión sistemática y meta-análisis sobre la prevalencia e incidencia del tinnitus
(Jarach CM, et al., 2022) se recoge que la prevalencia acumulada para cualquier tipo de tinnitus
en adultos es del 14,4 % y del 13,6 % para niños y adolescentes. En el caso del tinnitus grave, la
prevalencia acumulada es del 2,3 % en adultos, mientras que en niños y adolescentes es del 2,7 %.
Para tinnitus crónico, la cifra de prevalencia es del 9,8 %.

Si se trasladan estos porcentajes a cifras absolutas hay 749 millones de adultos que padecen tin-
nitus, de los cuales 120 millones presentan una forma grave.

Es decir, 1 de cada 7 personas a nivel mundial experimenta o ha experimentado alguna vez en su


vida tinnitus.

Según la American Tinnitus Association es el tercer síntoma más incapacitante que puede sufrir
un individuo después del dolor intenso y los trastornos del equilibrio.

Respecto al sexo, no se observan diferencias significativas (14,1 % hombres vs. 13,1 % mujeres) y el
leve porcentaje mayor en hombres podría estar ligado al hecho de que la mayoría de los afectados
lo son por haber sufrido exposición al ruido en entornos laborales, sin la debida protección, más
que por el hecho diferencial del sexo en sí.

En cuanto a la edad, sí que se observa un aumento de la prevalencia asociado a esta, así:

• 18-44 años: 9,7 %


• 45-64 años: 13,7 %
• ≥ 65 años: 23,6 %

La edad, por tanto, parece influir en la aparición de tinnitus, especialmente a partir de los 45
años.

En cuanto a su localización:

• Un solo oído: > 50 %


• Dos oídos: 35 %
• En la cabeza: 15 %

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Estos datos sugieren que la carga mundial de tinnitus es grande equiparándose, por ejemplo, a las
migrañas y con el añadido de una falta de tratamientos eficaces. Además, habría que sumar que la
cifra de casos de tinnitus diagnosticado es baja, situándose en un 3,4 %.

Otros datos que ponen de manifiesto los estudios epidemiológicos son que el tinnitus:

• Es hereditario.
• Empeora en invierno.
• Las horas de luz solar y las temperaturas influyen (la prevalencia es más baja en países en
latitudes entre 40º y 51º).

3. CLASIFICACIÓN
El tinnitus se puede clasificar, principalmente en cuatro tipos:

Subjetivo: es la forma más común de tinnitus, con una prevalencia alrededor del 95 %. En este
tipo, los ruidos en el oído solo los puede escuchar el propio paciente y suelen estar causados por
una exposición a un ruido excesivo. Este tipo de tinnitus puede aparecer y desaparecer de forma
repentina, durar varios meses seguidos o no cesar nunca en los casos más graves. También puede
ser de una intensidad variable.

Objetivo: es la forma menos frecuente de tinnitus, con una prevalencia entre el 5-10 %. En este
caso, el especialista que realiza el examen auditivo sí que puede oírlos. Las causas pueden ser
problemas en los vasos sanguíneos (turbulencia vascular), contracciones musculares (pulsaciones
o espasmos de los músculos del oído medio, trompa de Eustaquio o paladar blando) o un tras-
torno de los huesecillos internos del oído. Es decir, existe un sonido real que se genera por una
actividad orgánica interna. Si se trata la causa, cesa completamente.

Sensoriales: suelen estar causados por un trastorno, como la enfermedad de Ménière, que
afecta principalmente a las funciones auditivas a nivel cerebral. Es característico de un sistema
auditivo debilitado.

Somáticos: asociados a una afectación somatosensorial a nivel de la cabeza y el cuello (ej.


latigazo cervical, manipulación de dientes, alteraciones temporomandibulares, etc.). No hay
afectación coclear propiamente dicha y se piensa que su origen está en la interacción entre el
sistema somatosensorial y el auditivo.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
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4. ETIOLOGÍA
Aunque la causa primordial del tinnitus se desconoce, de los datos epidemiológicos se concluye
que las principales causas que influyen en el desarrollo y aparición de tinnitus son:

• Edad: con la edad se van produciendo cambios en el sistema auditivo. Las células ciliadas
del oído interno (responsables de transformar el movimiento mecánico en impulsos eléc-
tricos que se envían al cerebro a través del nervio auditivo) se pierden o deterioran dejando
de hacer su función. Se cree que el cerebro origina los pitidos como respuesta a esta pérdi-
da de células ciliadas.

• Exposición previa a ruido excesivo: una exposición de poca duración en el tiempo


a un ruido muy potente o una exposición constante a un ruido más suave, sin la protección
adecuada, pueden desencadenar un trauma acústico que como síntoma pueden causar
tinnitus.

• Pérdida de audición: al estar asociado al aumento de la edad y la pérdida de audición,


el tinnitus se asocia íntimamente con la presbiacusia, la pérdida de audición fisiológica que
se da en la mayoría de los individuos con la edad. En la presbiacusia se produce una dismi-
nución de la capacidad de audición para el sector de frecuencias más agudas (> 1000 Hz).

No obstante, comparando entre individuos del mismo grupo de edad, el factor más influyente va
a ser la exposición previa al ruido.

Hay otros factores, relacionados con el estilo de vida, que también influyen en la probabilidad de
aparición de tinnitus como son el consumo de:

• Alcohol.
• Tabaco.
• Bebidas con cafeína.

Existen también determinadas causas médicas que pueden llevar asociadas como síntoma tinni-
tus:

• Infecciones de oído: normalmente, una vez resuelta la infección se resuelve el tinnitus.

• Anemia.

• Enfermedades de origen endocrino (diabetes, hipotiroidismo, hipertiroidismo…).

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• Enfermedades cerebrales y neuronales.

• Enfermedades cardiovasculares.

• Tumores en el nervio auditivo o a nivel vestibular.

• Conmoción cerebral y latigazo cervical: lesiones en el cuello o cabeza pueden


dar lugar a alteraciones que, a su vez, dan lugar a tinnitus como síntoma. Después de un
traumatismo de este tipo será necesario realizar una exploración médica y posterior segui-
miento.

• Cerumen impactado (tapón).

• Estrés emocional: existe una relación estrecha entre ansiedad, depresión, estrés y tin-
nitus. Como la “pescadilla que se muerde la cola” este tipo de alteraciones puede originar
acúfenos y a su vez estos originan este tipo de alteraciones.

• Medicamentos ototóxicos: pueden causar daño a nivel vestibular y coclear, siendo a


este último nivel donde el tinnitus iría acompañado de pérdida de audición (Tabla 1).
En algunos casos, una vez interrumpido el tratamiento se resuelve el tinnitus, pero en
otros, el daño es irreversible. No obstante, la dosis y duración del tratamiento tendrán tam-
bién influencia.

Tabla 1. Principales principios activos ototóxicos

ATC Principio activo

A07 Antidiarreicos, antiinflamatorios/antiin-


Neomicina, paramomicina
fecciosos intestinales
Otros productos para el tracto alimenta-
A16 Agalsidasa alfa/beta, galsulfasa
rio y metabolismo
C02 Antihipertensivos Prazosina
C03 Diuréticos Bumetanida, furosemida, torasemida
C07 Betabloqueantes Sotalol
Inh. de la enzima conversora de angio-
C09 Perindopril
tensina
Prep. dermatológicos con corticosteroi- Triamcinolona/fluocinolona + framice-
D07
des tina
Clorhexidina, alcohol etílico, alcohol
D08 Antisépticos y desinfectantes
isopropílico
Hormonas sexuales y moduladores
G03 Ulipristal
sistema genital
G04 Prod. uso urológico Tadalafilo, vardenafilo, avanafilo

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ATC Principio activo

H01 Hormonas hipofisarias e hipotalámicas Mecasermina


H05 Homeostasis del calcio Teriparatida
Minociclina, ampicilina, eritromicina,
azitromicina, estreptomicina, amikaci-
J01 Antibacterianos para uso sistémico
na, gentamicina, tobramicina, netilmici-
na, vancomicina, teicoplanina
Tiotepa, vincristina, vindesina, desati-
nib, nilotinib, cabozantinib, rituximab,
L01 Antineoplásicos
cisplatino, carboplatino, oxaliplatino,
bexaroteno, tretinoina, bortezomib
L03 Inmunoestimulantes Peginterferon Alfa-2a, glatiramero
L04 Inmunosupresores Adalimumab, lenalidomida
Prod. antiinflamatorios y antirreumáti- Diclofenaco, ibuprofeno, naproxeno,
M01
cos nabumetona
Codeína, ácido acetilsalicílico, ibuprofe-
N02 Analgésicos
no, paracetamol, ziconotida
Rufinamida, vigabatrina, gabapentina,
N03 Antiepilépticos
levetiracetam
Clomipramina, citalopram, duloxetina,
N06 Psicoanalépticos
bupropion, desvenlafaxina
P01 Antiprotozoarios Metronidazol
R06 Antihistamínicos de uso sistémico Doxilamina
S01 Oftalmológicos Dexametasona + netilmicina
S02 Otológicos Fluocinolona + framicetina + lidocaina

Fuente: BOT PLUS

• Migrañas: algunos estudios asocian tinnitus a pacientes con antecedentes de migrañas


con trastornos cocleares.

• Trastornos del oído: como el Síndrome de Ménière u otoesclerosis.

• Hiperacusia: se describe como una hipersensibilidad auditiva que provoca molestias


al escuchar los ruidos más cotidianos. Se debe a una dificultad del sistema auditivo para
gestionar la elevación repentina del sonido. Llamada también algiacusia puede producir
síntomas como ansiedad, mareos, vértigo y también tinnitus.
Son importantes los controles auditivos para estar prevenido ante la posible existencia de
esta condición. Existen terapias de tipo sonoro para disminuir lo más posible los síntomas
o si es posible, llegar a evitarlos.

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5. FISIOPATOLOGÍA
Algo más de la mitad de los pacientes con tinnitus perciben el sonido como proveniente del inte-
rior del oído (tinnitus aurium), lo que sugiere que el tinnitus podría originarse en el oído interno.
Otros perciben que el acúfeno se encuentra dentro de la cabeza (tinnitus cerebri), lo que plantea
la posibilidad de un origen central, mientras que hay pacientes que detectan el sonido como pro-
veniente del exterior de la cabeza.

Como ya se ha comentado, el tinnitus es el resultado de una actividad anómala de la vía auditiva.


Esta alteración puede darse en cualquier punto, aunque en general, diversas teorías apuntan a
que el lugar más común sea la cóclea.

Son muchos los mecanismos involucrados en el tinnitus e incluso puede haber una combinación
de ellos en algunos casos, dándose la coexistencia de dos elementos para que este sea percibido.
Ha de originarse a nivel central o periférico y por otro lado debe percibirse a nivel central.

Se pueden distinguir entre modelos cocleares y modelos no cocleares de generación de tinnitus.

Modelos cocleares:

La cóclea sería el punto donde se inicia y se mantiene el tinnitus y la alteración de los sistemas
de compensación de las vías auditivas serían el factor desencadenante y causante de la cronifica-
ción.

Teoría de las emisiones otoacústicas espontáneas: los acúfenos serían el resultado de


la actividad contráctil espontánea de los cilios de las células ciliadas externas (CCE).

Teoría del desacoplamiento debido a trauma acústico: el desacoplamiento de las


CCE produciría una actividad bio-eléctrica anormal percibida como un sonido.

Teoría de los daños discordantes entre las CCE y las células ciliadas internas
(CCI): el incremento de la actividad de las CCI produce un cambio en la percepción del ruido de
fondo sintiéndose el tinnitus. Esto puede ser debido a la liberación incrementada de glutamato
por las CCE dañadas.

Origen bioquímico de generación de tinnitus frente al estrés: liberación por estrés


de dinorfina presináptica produciéndose una excitotoxicidad del glutamato que provoca hipera-
cusia, actividad neural aberrante de las fibras cocleares tipo 1 y empeoramiento de la actividad
auditiva central que generan la percepción del sonido. A su vez la disminución de serotonina
puede provocar también tinnitus.

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Modelos no cocleares:

Modelo neurofisiológico de Jastreboff- Hazeel: en todo tinnitus, con independencia


de su origen, hay un componente modulador central que es responsable de la perpetuación, la
tolerancia y adaptación. La detección se produciría a nivel de la corteza temporal auditiva, en la
corteza prefrontal se daría la integración sensorial y la habituación, y en el sistema límbico se
daría la respuesta emocional.

Los pacientes, que son capaces de activar la corteza prefrontal, logran habituarse al tinnitus.
Aquellos en los que se activa el sistema límbico y el sistema nervioso autónomo padecerán tinni-
tus de forma persistente.

Generación de una actividad eléctrica aberrante: descargas sincrónicas de la vía au-


ditiva, sin un estímulo externo, que generan el tinnitus. Esta actividad puede ser detectada por la
corteza auditiva y manifestarse clínicamente como tinnitus. Esta disfunción puede generarse a
varios niveles:

• Alteración de las CCI que sincroniza los patrones de disparo de esa zona.
• Alteraciones en las fibras del nervio auditivo.
• Fenómenos de desinhibición de los núcleos centrales de la vía auditiva produciéndose la
disminución en la síntesis de GABA, aumentándose su actividad y percibiéndose como un
tinnitus a nivel cortical.
La persistencia de la señal aberrante, manifestada como una repuesta del sistema nervioso
autónomo, se vincula al estado de alerta constante de algunos pacientes lo que implica factores
psicoemocionales que magnifican la sensación y perpetúan el tinnitus.

Incremento de la actividad neuronal: tanto a nivel periférico como central.

Analogía con el dolor crónico: causados por la interrupción de los impulsos nerviosos por
desaferentación periférica y reorganización cortical.

Teoría de la influencia de la corteza prefrontal: posible implicación en la modulación


de la intensidad del tinnitus.

Teoría de la disritmia tálamo-cortical: disritmia bioeléctrica a nivel tálamo-cortical que


puede ser tratada con fármacos.

Teoría de la disfunción de la vía aferente medial: la alteración de esta vía produce


hiperacusia y un aumento de la percepción de la intensidad del tinnitus.

Teoría de la modulación somática: vinculación entre la vía auditiva y la vía somatosenso-


rial.

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6. DIAGNÓSTICO
Aunque se hable de diagnóstico hay que dejar claro que el tinnitus no es
una enfermedad si no un síntoma del sistema auditivo.

La valoración del paciente con tinnitus se debe realizar siempre de manera multidiscipli-
nar entre el otorrinolaringólogo y el neurólogo. Lo primero y más importante que se ha de
tener en cuenta para el diagnóstico de los acúfenos, es la anamnesis con el fin de obtener
la descripción del tipo de tinnitus percibido por el paciente y los momentos en los que este
se desencadena. Otro aspecto importante va a ser la exploración tanto de otros posibles
problemas de salud y medicación que pudieran estar utilizando estos pacientes.

Realizar una buena anamnesis permitirá elaborar una buena historia clínica que ayudará
al diagnóstico final. El diagnostico no es sencillo sobre todo cuando se trata de un tinnitus
subjetivo donde solo el paciente puede oír el sonido. En el tinnitus objetivo es más fácil ya
que aparte del paciente también lo puede detectar el especialista.

6.1. Historia clínica y anamnesis

La historia clínica y la anamnesis a realizar al paciente deberá, al menos, recoger (Tabla 2):

• Antecedentes personales y familiares: trabajo, tratamientos, uso de medicación oto-


tóxica, infecciones, traumatismo craneoencefálico;

• Características/patrón del tinnitus: intensidad, frecuencia, lateralidad (unilateral o


bilateral), pulsabilidad (continuo o pulsátil), si es subjetivo o es un somatosonido;

• Modo de instauración: por pérdida auditiva, otitis media, trauma acústico, estrés,
medicación;

• Tiempo de evolución;

• Clínica asociada: hipoacusia, hiperacusia, vértigos;

• Persistencia: intermitente o constante, según la descripción del paciente con sus


palabras;

• Factores influyentes: enmascaramiento natural (cuando el paciente escucha música,


o con el ruido ambiental), modificaciones por movimientos de la cabeza o extremi-

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

dades superiores, empeoramiento con ruido intenso, efecto del sueño diurno y efecto del
sueño nocturno en la percepción del tinnitus durante el día, efecto que produce el estrés,
efecto de la medicación sobre el estado del tinnitus o medicamentos que producen una
variación en la percepción;

• Otras enfermedades concomitantes: estado metabólico, neurológico, cardiovascular y


enfermedad hipertensiva del paciente.

Tabla 2. Datos esenciales en la historia clínica

Historia familiar
ANTECEDENTES Edad
Sexo

Modo de instauración
Tiempo de evolución
HISTORIA
Lateralidad y simetría
Patrón

Enmascaramiento natural
FACTORES INFLUYENTES Modificaciones por movimientos
corporales

Hipoacusia
FACTORES ASOCIADOS
Intolerancia al ruido

Tabla adaptada de Morales JM, et al.

6.2 Exámenes y pruebas fundamentales

Exploración otorrinolaringológica: la prueba fundamental será la otoscopia para descar-


tar patología del conducto auditivo externo, presencia de tapón de cerumen y para confirmar la
integridad de la membrana timpánica, así como la ausencia de bolsas de retracción o presencia
de masas pulsátiles. Si el tinnitus está asociado a síntomas vestibulares (vértigos) requiere tam-
bién exploración otoneurológica.

Estudio nasofaríngeo: para descartar reflujo faringolaríngeo y alteraciones compatibles con


patología tumoral.

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Examen clínico general: para descartar otras metabolopatías.

Valoración del paciente:

Exploración física:
Otológica y de cuello.
Exploración de la articulación temporo-mandibular.

Evaluación audiológica:
Audiometría tonal: fundamental en paciente con tinnitus, asociado a hipoacusia
neurosensorial.

Audiometría de alta frecuencia: explora umbrales por encima de los 8000 Hz. Patologías
como ototoxicidad y trauma acústico suelen manifestarse en primer lugar en estas
frecuencias, que después progresan a frecuencias medias y bajas.

Potenciales evocados auditivos: para detectar patología retrococlear.

Impedanciometría: para detectar patología en el oído medio y la otoscopia sea dudosa.

Otoemisiones acústicas: un pequeño porcentaje de los tinnitus es debido a otoemisiones


acústicas espontáneas y estas pueden ser suprimidas con ácido acetilsalicílico.

Acufenometría: medidas psicoacústicas del tinnitus del paciente (intensidad, tono


-frecuencia- y nivel mínimo de enmascaramiento).

6.3. Exámenes y pruebas secundarias

Eco-doppler: valoración de los troncos supra-aórticos y posibles estenosis.

Tomografía computarizada: valoración de alteraciones óseas y su extensión (enfermedad


de Paget, glomus timpánico, otosclerosis).

Resonancia magnética: de elección para patología tumoral y desmielinizante a nivel del


sistema nervioso central.

6.4. Valoración de la gravedad y repercusión en la calidad de vida

Para realizar esta valoración del paciente con tinnitus se pueden utilizar escalas analógico-visua-
les o cuestionarios de incapacidad, útiles en la valoración y seguimiento.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
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Cuestionarios de gravedad del acúfeno:

Tinnitus Handicap Inventory (THI) (Anexo 1): es el más importante de todos y debería
utilizarse siempre. Está dividido en tres apartados o subescalas: 1) escala funcional, en la que se
valora la repercusión del tinnitus en las actividades cotidianas; 2) escala emocional, en la que se
valora la repercusión en el estado de ánimo y 3) escala catastrófica, que mide el nivel de deses-
peración e incapacidad, la percepción de gravedad de la enfermedad, la pérdida de control y su
capacidad para afrontar el problema.

Guía de gravedad de Mc Combe: clasifica en cinco niveles la incapacidad provocada por el


tinnitus en muy leve, leve, moderado, severo, catastrófico.

Valoración de otros síntomas:

• Depresión (Inventario de Depresión de Beck -BDI-).

• Ansiedad (Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo -STAI-).

• Calidad de vida (World Health Organization Disability Assessment Schedule -WHODAS II-).

• Insomnio (Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh -PSQ-).

7. TRATAMIENTO
El primer paso y fundamental en el tratamiento del tinnitus será su prevención o evitar su pro-
gresión en el caso de que esté instaurado.

No obstante, existen múltiples abordajes terapéuticos para el tinnitus que se describen a conti-
nuación.

7.1. Tratamiento farmacológico

La comprensión limitada de su base biológica, la falta de una nosología aceptada, la heterogenei-


dad de la población que presenta este problema, la amplia gama de afecciones que cursan con
tinnitus asociado, entre otros, hacen que no exista un tratamiento farmacológico para el tinnitus.
No obstante, existen 3 principios activos entre cuyas indicaciones se recogen el tratamiento del
tinnitus, además de otros incluidos anestésicos locales, antiarrítmicos, anticonvulsivos, antide-

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presivos, antihistamínicos, antipsicóticos, ansiolíticos, bloqueantes de los canales de calcio, anta-
gonistas colinérgicos, antagonistas de NMDA, relajantes musculares, vasodilatadores y vitaminas,
que van dirigidos a mejorar o aliviar otros problemas de salud que llevan asociados como síntoma
el tinnitus.

En la actualidad se está tratando de evaluar en ensayos clínicos el uso de numerosos principios


activos para determinar, con evidencia científica, si pueden efectivamente y con garantías de
eficacia y seguridad, eliminar o aliviar el tinnitus.

7.1.1. Principios activos con indicación para el tratamiento del tinnitus

Ginkgo biloba:

El Ginkgo biloba es un árbol asiático milenario con diversas propiedades medicinales entre las que
destacan las acciones vasodilatadoras y antioxidantes. Las hojas de ginkgo parecen mejorar el
riego sanguíneo cerebral y periférico debido a unos posibles efectos vasodilatadores y antiagre-
gantes plaquetarios, mejorando las propiedades reológicas de la sangre.

Se desconoce el mecanismo exacto y cuáles son los principios activos responsables, si bien se
postula que podrían ser los flavonoides, como la quercetina, y los terpenoides como los ginkgóli-
dos y bilobálidos. También se le asocian propiedades por las que se mejora el deterioro cognitivo
asociado a la edad.

El extracto estandarizado de Ginkgo biloba debe contener los siguientes componentes químicos
activos: 24-25 % de flavonoides y 6 % de fracción terpenoide que contiene ginkgólidos y bilobáli-
dos.

Los flavonoides tienen propiedades antioxidantes, mientras que el ginkgólido B tiene un potente
antagonismo de presión arterial periférica.

Está indicado en el tratamiento sintomático de los trastornos leves derivados de las alteraciones
circulatorias cerebrales, como vértigo, mareo, cefalea o tinnitus o a nivel de las extremidades
inferiores (calambres musculares, sensación de frío).

Debido a las numerosas presentaciones existentes en el mercado, la pauta posológica debe ser
consultada de forma específica, aunque de forma generalizada, se administra 2-3 veces al día
durante unas 6-8 semanas.

No tiene grandes contraindicaciones, excepto hipersensibilidad al ginkgo o a cualquier excipien-


te del medicamento, pero sí que es importante utilizarlo con precaución en personas con alte-
raciones de la coagulación o que utilicen antiagregantes plaquetarios ya que podría aumentar el
riesgo de sangrado. En este sentido, se recomienda suspender el tratamiento al menos 2 semanas
antes de una intervención quirúrgica. También se recomienda precaución en pacientes epilépti-
cos ya que no puede descartarse que aumente el riesgo de convulsiones.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
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En cuanto a sus reacciones adversas, son leves y transitorias identificándose reacciones de hi-
persensibilidad con edema y prurito, cefalea, mareo, vértigos, diarrea, dolor abdominal o nauseas.

Nicergolina:

Vasodilatador periférico derivado sintético de los alcaloides del cornezuelo del centeno. Se des-
conoce su mecanismo de acción si bien se ha identificado acción antagonista alfa-1 y vasodilata-
dora periférica, efectos serotoninérgicos y dopaminérgicos, actividad antiagregante plaquetaria y
mejora en el metabolismo energético neuronal postisquémico.

Su uso está indicado en el tratamiento de trastornos


cerebrales metabólicos o vasculares, tanto agudos como
crónicos, tales como aterosclerosis cerebral, trombosis
de arteria cerebral, embolia cerebral o isquemia cerebral
transitoria. Se utiliza en el tratamiento de la cefalea de
origen vascular, de la hipertensión arterial en personas
en los que exista además hiperagregabilidad plaquetaria
y en el tratamiento de trastornos otovestibulares vascu-
lares, como vértigo, tinnitus o sordera.

La dosis y duración del tratamiento dependerá de la sintomatología del paciente. En adultos, las
dosis por vía oral oscilan entre los 5-10 mg, 3 veces al día, recomendándose tomar fuera de las
comidas.

Está contraindicado en personas con alergia a los alcaloides del cornezuelo del centeno y en
casos de hemorragia aguda, hipotensión, infarto de miocardio reciente o bradicardia grave.

Existe riesgo de acumulación, por lo que se recomienda uso con precaución en pacientes con
insuficiencia renal o hepática. La acumulación podría conducir a ergotismo y fibrosis.

Las principales interacciones de nicergolina serán con anticoagulantes y antihipertensivos ya


que podrían potenciarse sus efectos.

En cuanto a su perfil de reacciones adversas, puede producir trastornos digestivos leves, hipo-
tensión, vértigo y sensación de calor.

18
Vincamina:

Alcaloide obtenido de la Vinca minor vasodilatador cerebral que


incrementa la circulación cerebral y la utilización de oxígeno.

Está indicada en el tratamiento de la insuficiencia cerebral progresiva, crónica y por accidentes


vasculares, y por traumatismo craneoencefálico. Igualmente, se utiliza en afecciones vasculares
en oftalmología y otorrinolaringología incluyendo angioesclerosis retinianas, maculopatías ede-
matosas, tinnitus y otros síndromes cócleo-vestibulares.

La dosis y pauta posológica en adultos es de 40 mg/12 h con una dosis máxima de 60 mg/8 h. Se
recomienda administrar preferentemente después de las comidas.

Está contraindicada en caso de alergia al medicamento, así como en pacientes con hipertensión
intracraneal. Deberá realizarse un especial control clínico en pacientes con hipertensión arterial,
insuficiencia cardiaca, insuficiencia coronaria (infarto agudo de miocardio reciente) e hiperpota-
semia.

Durante las primeras semanas de tratamiento no se aconseja la conducción de vehículos, ni el


manejo de maquinaria peligrosa o de precisión.

Los efectos adversos más característicos son náuseas, vómitos, dispepsia, mareos, insomnio y
cefalea y de forma excepcional pueden aparecer erupciones exantemáticas.

7.1.2. Otros principios activos utilizados para el tratamiento del tinnitus

> Antagonistas del NMDA: se está estudiando su posible utilidad en el tratamiento del
tinnitus. Bloquean los receptores glutamatérgicos excitatorios del N-metil-D-aspartato y
mejoran la inhibición nerviosa mediada por GABA.

> Benzodiazepinas: aunque su uso no está autorizado, benzodiazepinas y otros ansiolíti-


cos se encuentran entre los medicamentos más recetados para el tinnitus. Las benzodiaze-
pinas se unen a los receptores GABA y refuerzan la actividad de GABA, inhiben la extensión
del tinnitus a los centros acústicos, resolviendo la ansiedad y la depresión causadas y pro-
moviendo el sueño. Sin embargo, conllevan un riesgo de mal uso o abuso, además de tener
efectos secundarios en el sistema nervioso central. En general, los principios activos con
vidas medias más cortas exhiben mejores efectos, aunque se caracterizan por tasas más
altas de dependencia.

19
Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

El clonazepam es un derivado de la benzodiazepina que se utiliza como relajante muscu-


lar, ansiolítico y anticonvulsivo. En un estudio retrospectivo de historias clínicas de más
de 3000 pacientes que tomaron clonazepam (0,5 a 1 mg/día durante 60 a 180 días) para
trastornos vestibulares o cocleovestibulares (Ganança MM, et al., 2002; Langguth B, et al.,
2009), el 32 % notificó una mejora en el tinnitus. Otro estudio (Kim SH, et al. 2021) mostró
que el clonazepam mejoró significativamente el volumen del tinnitus (74 % de los sujetos),
la duración (63 %), la molestia (79 %) y la puntuación del inventario de discapacidad del
tinnitus (61 %). Además, el clonazepam es seguro, con solo una pequeña probabilidad de
uso indebido, debido a su vida media relativamente corta. No obstante, se necesitan más
estudios y mejor diseñados para poder evaluar con evidencia científica la eficacia del clo-
nazepam para el tinnitus.

> Anticonvulsivantes: se han utilizado anticonvulsivantes para tratar el tinnitus, con


base en la hipótesis de que el tinnitus estaba asociado con la hiperactividad del sistema
auditivo. Los anticonvulsivantes pueden reforzar la inhibición del sistema auditivo central
al aumentar la actividad del GABA. También pueden aliviar el nivel de excitación al redu-
cir la concentración de glutamato, un neurotransmisor excitatorio, en el sistema auditivo.
Además, los anticonvulsivantes pueden suprimir la despolarización y la activación central
de las células al bloquear los canales de sodio dependientes de voltaje.
La gabapentina actúa aumentando la síntesis de GABA en el cerebro y mejorando su activi-
dad. Algunos estudios de casos y ensayos clínicos tempranos sugerían que la gabapentina
podría suprimir el tinnitus. En un ensayo clínico aleatorizado doble ciego, con 103 pacien-
tes con tinnitus debido a trauma acústico, se evaluó el efecto de la gabapentina sobre la
sensación de tinnitus subjetivo. A las 6 semanas de tratamiento, se observó una disminu-
ción significativa en la escala EVA en ambos grupos, pero la reducción fue significativa-
mente mayor en el grupo de gabapentina. El 89 % del grupo de gabapentina y el 58,3 % del
grupo control respondieron al tratamiento (≥30 % de reducción de la EVA), siendo la dife-
rencia entre ambos grupos estadísticamente significativa. (Goljanian Tabrizi A, et a., 2017)

La primidona es un anticonvulsivante eficaz contra la neuralgia terciaria que en un ensayo


(Israel JM, et al., 1982; Kim SH, et al. 2021) se concluyó que el 27 % de los pacientes experi-
mentaron una mejora del 80 % al 100 % en el tinnitus y el 59 % experimentaron una mejora
del 20 % al 80 %. Sin embargo, los efectos secundarios son importantes (sedación grave,
mareos, ataxia y anemia). Por todo ello son necesarios más estudios que ayuden a determi-
nar la eficacia y seguridad de la primidona frente al tinnitus.

> Antidepresivos: se ha observado depresión en el 80 % de los pacientes con tinnitus


grave, lo que sugiere una correlación entre el tinnitus y esta enfermedad. Por lo tanto, los
antidepresivos pueden ayudar a aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión relacionados
con el tinnitus, minimizando la carga psicológica de la afección.
La nortriptilina parece ser eficaz para reducir el volumen y la gravedad del tinnitus en pa-
cientes severamente deprimidos, pero tiene menos beneficios en individuos no deprimidos.

20
Aunque los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina se usan ampliamente
para tratar el tinnitus, los estudios sugirieren que no deberían usarse para tratar pacientes
con tinnitus que no estén deprimidos.

> Anestésicos locales: la lidocaína, que reduce la hiperactividad espontánea anormal en


el sistema nervioso central, se usa a menudo para tratar el tinnitus. Generalmente se usa
como anestésico local o para tratar arritmias cardíacas. Se cree que se une a canales de so-
dio rápidos activados por voltaje, lo que reduce la magnitud de la corriente de sodio duran-
te la despolarización. En 1935, se descubrió inadvertidamente que la lidocaína suprimía el
tinnitus después de su administración nasal. Desde entonces, muchos estudios clínicos han
demostrado que la lidocaína intravenosa suprime transitoriamente el tinnitus. La inhibición
del tinnitus asociada con la lidocaína es coherente con el concepto de epilepsia sensorial,
ya que los anestésicos locales tienen efectos inhibitorios sobre el sistema nervioso central
y alivian la hipersensibilidad anormal. Además, se descubrió que la lidocaína mejora el flujo
sanguíneo en el oído interno y, al mismo tiempo, reduce el potencial microfónico y de ac-
ción coclear al extender los vasos. El efecto parece ser dependiente de la dosis, de manera
que la supresión del tinnitus ocurre a concentraciones plasmáticas arteriales libres de 1,75 a
3,5 μmol/l, mientras que concentraciones superiores a 3,5 μmol/l pueden inducir tinnitus.
Los efectos secundarios más graves de la lidocaína son los síntomas de shock, que incluyen
presión arterial más baja, anomalías en el pulso, inhibición de la respiración y calambres.
Los pacientes o sus cuidadores deben recibir información adecuada sobre los efectos se-
cundarios de la lidocaína inyectable.
El clorhidrato de tocainida se desarrolló inicialmente para tratar la arritmia y superar los
inconvenientes de la lidocaína (vía intravenosa, vida media corta). El clorhidrato de tocai-
nida se administra por vía oral, tiene una vida media de 11 h y tiene menos efectos secun-
darios que la lidocaína. Sin embargo, es efectivo solo en algunos pacientes con tinnitus
idiopático subjetivo y es menos efectivo que la lidocaína.

> Bloqueantes de los canales de calcio: las concentraciones de calcio dentro y fuera
de las células cocleares pueden contribuir al desarrollo de tinnitus. El nimodipino atraviesa
la barrera hematoencefálica, dilata los vasos sanguíneos cerebrales y mejora el flujo sanguí-
neo cerebral. Los estudios indican resultados contradictorios en pacientes con tinnitus, y
los efectos secundarios (hipotensión, edema, dolor de cabeza, taquicardia, erupción cu-
tánea, flebitis e insuficiencia hepática) son superiores a los potenciales beneficios que se
obtienen.

> Diuréticos: la furosemida se ha propuesto como tratamiento para el tinnitus de origen


coclear porque suprime fuertemente el potencial endolinfático y otras respuestas coclea-
res. Las inyecciones intravenosas de furosemida mejoraron los síntomas en el 50 % de los
pacientes con tinnitus y en el 40 % de los pacientes con enfermedad de Ménière (Futaki T,
et al., 1977; Kim SH, et al. 2021). Sin embargo, se debe tener precaución al administrar dosis
altas de furosemida, ya que puede inducir pérdida auditiva temporal y, de forma paradójica,
tinnitus.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

> Barbitúricos: los barbitúricos inducen diferentes niveles de sedación, hipnosis y anes-
tesia, dependiendo de sus dosis y pautas de administración. La disminución en el flujo
sanguíneo cerebral y en la presión del líquido cefalorraquídeo dan como resultado una
reducción de la presión intracraneal, lo que conduce a reducciones en el metabolismo y
el consumo de oxígeno cerebral. Aunque varios estudios indicaron que los barbitúricos
tuvieron efectos terapéuticos en el 92 % de los pacientes con tinnitus, otros estudios en-
contraron que los barbitúricos no fueron efectivos. Harían falta nuevos estudios para poder
evaluar la eficacia y seguridad de estos fármacos para el tratamiento del tinnitus.

> Relajantes musculares: la ciclobenzaprina es un relajante muscular que modula la


tensión y se ha utilizado para aliviar los espasmos del músculo esquelético y el dolor aso-
ciado en afecciones musculoesqueléticas agudas. En un estudio piloto sin placebo (Coelho
C., et al. 2012), la ciclobenzaprina en dosis altas dio como resultado una reducción significa-
tiva en la puntuación del inventario de discapacidad del tinnitus aunque el perfil de efectos
adversos no es compatible con su aplicación en la práctica clínica.

> Vasodilatadores: debido a que el tinnitus puede deberse a alteraciones en el flujo


sanguíneo cerebral y coclear, los vasodilatadores podrían ser efectivos en su tratamiento.
El tratamiento con vasodilatadores mejora los síntomas en el 47 % de los pacientes con pér-
dida auditiva repentina. Además, son útiles en el tratamiento de trastornos de la circulación
sanguínea en el oído interno, relacionándose la regulación del flujo sanguíneo y la regula-
ción del nervio automático cerebrovascular con variaciones en la presión arterial.

> Vitaminas: la función coclear depende de un aporte vascular adecuado y del funcio-
namiento normal del tejido nervioso. La deficiencia de vitamina B12 está asociada con la
degeneración axonal, la desmielinización y la subsiguiente muerte neuronal apoptótica,
y puede causar la desmielinización de las neuronas en el nervio coclear, lo que resulta en
pérdida de la audición. Además, los niveles bajos de vitamina B12 y folato se asocian con la
destrucción de la microvasculatura de la estría vascular lo que podría provocar una dismi-
nución del potencial endococlear y pérdida de audición y tinnitus. Por otra parte, el ácido
nicotínico o vitamina B3 es una vitamina soluble en agua que se encuentra en la carne,
leche, huevos y otros alimentos. Es necesaria para mantener la piel, los nervios y la función
digestiva, y su deficiencia puede provocar pelagra. Se usa para controlar el tinnitus ya que
mejora el flujo sanguíneo en el laberinto.

> Moduladores de los receptores de la dopamina: la vía dopaminérgica, que


incluye el área prefrontal, el área temporal primaria, el área asociativa temporoparietal y
el sistema límbico, se ha propuesto como la estructura que respalda el modelo neurofisio-
lógico de la percepción del tinnitus. Las áreas cerebrales donde se percibe el tinnitus son
las mismas áreas donde se localiza la dopamina; el área prefrontal asociada con la atención
y el estrés; el área temporal primaria en relación con la audición y el sistema límbico que
controla las emociones, el aprendizaje, la memoria y el comportamiento motivado. El au-
mento de la actividad en la hipotética vía dopaminérgica auditolímbica está potencialmente
involucrado en los aspectos emocionales del tinnitus y puede producir angustia en quienes

22
lo padecen. La sulpirida es un fármaco antipsicótico atípico que bloquea selectivamente
los receptores de dopamina D2 (antagonista dopaminérgico). Los estudios con sulpirida
solo han sido contradictorios, sin embargo, en combinación con melatonina o hidroxizina
produjo reducciones significativamente mayores en las puntuaciones de la escala analógica
visual de tinnitus y en la percepción de tinnitus que la administración de placebo.
El pramipexol, un agonista D2/D3 produjo en los ensayos clínicos un efecto beneficioso
sobre las medidas psicoacústicas del tinnitus en pacientes con presbiacusia en un régimen
posológico aceptado para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson en personas de
edad avanzada.

> Antihistamínicos: actúan inhibiendo competitivamente los receptores de histamina


periféricos y centrales. Los antihistamínicos contribuyen al tratamiento de los factores que
afectan la aparición del tinnitus. Por ejemplo, su efecto secante mejora las funciones de los
tubos auditivos, reduce la acumulación de derrames en el oído medio y mejora la ventila-
ción en las cavidades timpánicas. Al reducir la presión en la cavidad timpánica, los antihis-
tamínicos pueden afectar a los oídos internos desplazando las membranas tectorias asocia-
das con las células ciliadas y reducir la incidencia de tinnitus. Además, los antihistamínicos
pueden ser efectivos para la hidropesía endolinfática, ya que tienen efectos anticolinérgi-
cos, relajando fuertemente los capilares y las vénulas al afectar incluso los vasos cocleares.

> Misoprostol: se utiliza principalmente para prevenir las úlceras gástricas inducidas por
antiinflamatorios no esteroideos y para inducir el parto. También inhibe la liberación de ci-
toquinas inflamatorias. Estudios sugieren que el misoprostol puede brindar algún beneficio
a los pacientes con tinnitus con un riesgo mínimo, pero se necesitan estudios más amplios
para confirmar estas tendencias antes de que se pueda considerar que el misoprostol tiene
un beneficio significativo para el tinnitus.

> Atorvastatina: inhibe la HMG-CoA reductasa y reduce la síntesis de colesterol. En un


ensayo clínico aleatorizado de pacientes ancianos con tinnitus y colesterol alto (Olzowy B,
et al., 2007; Kim SH, et al., 2021) se encontró que el tratamiento con atorvastatina durante
13 meses no retrasó el desarrollo de la pérdida auditiva relacionada con la edad, ni redujo
significativamente el tinnitus. Aunque varios estudios informaron que el tratamiento con
estatinas mejoró significativamente el tinnitus, otros estudios encontraron que las estatinas
no mejoraron significativamente esta condición; por lo tanto, los beneficios de las estatinas
en pacientes con tinnitus siguen sin estar claros.

> Melatonina: hormona circulante natural producida en la glándula pineal y otros tejidos
que se une a los receptores de melatonina y desempeña un papel importante en la regula-
ción de los ritmos circadianos. La melatonina también es un potente antioxidante que pro-
tege el ADN mitocondrial y nuclear, y se ha descubierto que protege contra la pérdida de
audición inducida por el ruido y los fármacos o agentes químicos. Dado que los trastornos
del sueño representan una queja importante y un factor de complicación en el tinnitus, la
melatonina se evaluó como tratamiento para el tinnitus, de manera que los ensayos clínicos
prospectivos del tratamiento de pacientes con tinnitus con 3,0 mg/día de melatonina en-

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

contraron que la melatonina se asoció con una disminución estadísticamente significativa


en la intensidad del tinnitus y una mejor calidad del sueño en pacientes con tinnitus cró-
nico. Un estudio más reciente (Lopez-Gonzalez MA, et al., 2007; Langguth B, et al., 2009),
aleatorizado, doble ciego, y controlado con placebo, encontró que la melatonina redujo las
calificaciones subjetivas del tinnitus y el volumen del tinnitus más que el placebo y estas
mejoras fueron sustancialmente mayores si la melatonina se combinaba con sulpirida.

> Fluoruro de sodio: el fluoruro de sodio (NaF) se ha utilizado para tratar la esclero-
sis de la médula espinal y la cóclea, y ha comenzado a usarse para tratar la otosclerosis,
basándose en la hipótesis de que el NaF puede prevenir el desarrollo de la pérdida auditiva
neurosensorial al mejorar la madurez de las lesiones de otospongiosis. Se encontró que el
NaF controla los sitios de otospongiosis y alivia el tinnitus. Además, la administración de 40
mg/día de NaF más vitamina D se vio que tenía efectos beneficiosos tanto sobre la otos-
pongiosis como sobre el tinnitus.

> Esteroides: se ha propuesto el uso de esteroides sistémicos e intratimpánicos para el


tratamiento del tinnitus agudo, especialmente si está relacionado con la aparición repenti-
na de pérdida auditiva, pero los estudios han mostrado resultados contradictorios. Actual-
mente los esteroides inyectados intratimpánicamente se usan para tratar el tinnitus, ya que
alivian la irritabilidad del plexo timpánico y mejoran la hiperestesia de los oídos internos.
En los ensayos clínicos llevados a cabo se ha evidenciado esta utilidad, pero son necesarios
más estudios.

> Trimetazidina: el clorhidrato de trimetazidina inhibe la generación de radicales libres


nocivos para las células al prevenir directamente la acidificación en las células isquémicas
y promover la generación de ATP como fuente de energía. Se utiliza para tratar ataques
cardíacos, trastornos coriorretinianos isquémicos y mareos vasculares, así como el tinnitus.
El tratamiento de 21 pacientes con tinnitus durante 60 días redujo la fuerza y frecuencia del
tinnitus en un 52,4 % y un 47,6 %, respectivamente (Park CW, et al., 2009; Kumral TL, el al.,
2016; Kim SH, et al., 2021). En su contra, los efectos secundarios del clorhidrato de trimeta-
zidina incluyen dolor de cabeza, sarpullido, náuseas y falta de apetito.

> Suplementos de zinc: este ion metálico desempeña un papel importante en el creci-
miento y el desarrollo, las respuestas inmunitarias, las funciones neurológicas y la repro-
ducción. Se ha descubierto que el zinc cataliza las respuestas químicas necesarias para
mantener la vida, participa en la estructura de las proteínas y las membranas celulares y
regula la expresión génica al actuar como un factor de transcripción. Las concentraciones
de zinc son más altas en la cóclea y los sitios vestibulares que en otras partes del cuerpo,
incluido el núcleo coclear dorsal, una estructura postulada como un importante genera-
dor de tinnitus, lo que sugiere que el zinc puede ser efectivo para tratar el tinnitus. Se ha
identificado que la deficiencia de zinc induce pérdida auditiva senil, mientras que la admi-
nistración de zinc mejoraría la pérdida auditiva y el tinnitus en un tercio de los pacientes
de edad avanzada con concentraciones bajas de zinc. Se han reportado buenos resultados
en pacientes con tinnitus tratados con 150 mg/día de zinc y 600 mg/día de sulfato de zinc,
cantidades diez veces mayores que las requeridas por adultos normales.

24
> Toxina botulínica: la toxina botulínica se ha investigado en estudios piloto demostran-
do superioridad sobre placebo. También se ha demostrado que la toxina botulínica es muy
eficaz en los raros casos en los que el tinnitus es causado por un temblor del paladar.

7.2 Tratamiento no farmacológico

El número de terapias disponibles para tratar el tinnitus es excepcionalmente alto y deja en claro
que la búsqueda de “la” terapia para el tinnitus aún continúa. Dentro de los tratamientos no far-
macológicos Se pueden distinguir las siguientes categorías:

a) Terapias acústicas asistidas por dispositivos:

> Enmascaramiento asistido por generadores de ruido: es de las terapias más antiguas y de
las más usadas. Consiste en un dispositivo generador de ruido que se utiliza para tratar de
enmascarar el sonido interno del tinnitus. El enmascaramiento se puede utilizar para redu-
cir total o parcialmente la audibilidad del tinnitus cubriéndolo con otro sonido. Una acufe-
nometría permite conocer la intensidad y frecuencia del tinnitus de manera que se busca
un ruido tal que enmascare lo más exactamente posible esa frecuencia e intensidad.

> Amplificación de sonidos asistida por audífonos: la pérdida auditiva es en muchos casos
consubstancial al tinnitus, pues el acúfeno no permite una normal audición. Por ello la
adaptación audioprotésica es frecuente en los pacientes de tinnitus, y se ha especulado
con la posibilidad de que la amplificación de sonidos externos provocada por los audífonos
podría enmascarar el tinnitus.
Hoy en día existen audífonos que combinan la amplificación con la generación de ruidos, de
manera que se pueden usar asociativamente ambas herramientas para enmascarar el tinni-
tus. No obstante, en los estudios llevados a cabo hasta la actualidad no se han encontrado
diferencias de eficacia significativas entre el uso de los tres tipos de dispositivos.

> Implantes cocleares: los implantes cocleares estimulan directamente el nervio auditivo y
se ha demostrado que suprimen el tinnitus, pero su invasividad y el riesgo de daño per-
manente a la audición acústica los hacen inadecuados para la mayoría de las personas que
padecen tinnitus y tienen una audición normal o residual significativa.

b) Electroestimulación:
La estimulación eléctrica transtimpánica transcraneal no invasiva o mínimamente invasiva puede
ofrecer una opción de tratamiento deseable para el tinnitus porque puede activar las fibras ner-
viosas auditivas desaferentadas mientras presenta poco o ningún riesgo para la audición. Aunque
esta forma de estimulación eléctrica se ha utilizado para tratar el tinnitus durante más de 200
años la comunidad científica no ha aceptado ampliamente ningún protocolo o dispositivo, ni ha
sido clínicamente aprobado por la FDA, EMA o AEMPS.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

Los principales problemas por los que la electroestimulación es poco usada son: la falta de funda-
mentación científica, aunque esta está cada vez más justificada, la seguridad a largo plazo, la falta
de optimización en los parámetros ajustables, y, por último, la falta de practicidad, no hay actual-
mente un solo estimulador eléctrico diseñado específicamente y disponible comercialmente para
satisfacer la necesidad de tratamiento de tinnitus.

En la iontoforesis el conducto auditivo externo se llena con lidocaína aplicando una solución de
materiales ionizados e insertándolos en los tejidos, seguido de la aplicación repetida de estímulos
eléctricos de 0,7 a 2 mA durante 10 min al día durante cinco días, según el paciente. Un estudio
en pacientes (Brusis T, et al., 1985; Kim SH, et al., 2021) mostró que, aunque ninguno experimentó
una desaparición completa del tinnitus, el 60 % mostró mejoría, un porcentaje significativamente
mayor que en los que recibieron placebo.

c) Terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT):

La terapia de reentrenamiento de tinnitus fue introducida en 1993 por Jastreboff y Hazell como
un nuevo enfoque de manejo de tinnitus derivado de los principios neurofisiológicos de habitua-
ción y aprendizaje propuestos por Hallam y Hinchcliffe. La técnica combina el enmascaramiento
acústico y el asesoramiento directivo para facilitar la habituación a la percepción del tinnitus
eliminando ostensiblemente la reacción emocional a la sensación subjetiva. Este tratamiento es
de los más frecuentemente usados y comprende una forma de asesoramiento psicológico y edu-
cativo unido a terapia de enmascaramiento con sonidos administrados de acuerdo a un protocolo
específico.

d) Procedimientos de terapia psicológica:

> Terapia cognitiva conductual (TCC): la terapia cognitiva conductual es una colec-
ción de tratamientos psicológicos basados en las tradiciones cognitivas y conductuales de
la psicología y, a menudo, se utiliza para tratar a las personas que padecen tinnitus. La TCC
puede ser efectiva para reducir el impacto negativo que el tinnitus puede tener en la cali-
dad de vida. Sin embargo, hay una ausencia de pruebas a los seis o 12 meses de seguimien-
to. La TCC para el tinnitus puede tener un beneficio adicional pequeño en la reducción de
los síntomas de depresión. En general, hay pruebas limitadas de que la TCC para el tinnitus
mejore la ansiedad, la calidad de vida relacionada con la salud o las interpretaciones sesga-
das negativamente del tinnitus.

> Biorretroalimentación: es una técnica que se emplea para controlar las funciones
fisiológicas del organismo humano, mediante la utilización de un sistema de retroalimen-
tación que informa al sujeto del estado de la función que se desea controlar de manera
voluntaria. En el caso del tinnitus podría ser un método efectivo en casos individuales, pero
para la reproducibilidad no es muy fiable. La dirección de la atención de las actividades
cerebrales lejos del tinnitus puede tener un efecto terapéutico positivo, consistente prin-
cipalmente en que los pacientes obtienen la sensación de autocontrol, lejos de la sensación
de desmayo paralizante.

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> Técnicas de relajación: en algunos estudios se evidencia su eficacia, sobre todo en
terapias combinadas con TCC.

e) Procedimientos quirúrgicos:

Los efectos de la escisión quirúrgica del estribo (estapedectomía) mostraron resultados signi-
ficativos en relación con el tinnitus. Este método es una operación de rutina para recuperar la
audición, los efectos sobre el tinnitus se observaron solo de forma coincidente. En el 73 % de
los casos el tinnitus desapareció por completo, en el 17 % se produjo una mejoría y en el 10 % no
mostró ningún cambio.

f) Otras terapias:

> Tratamiento con oxígeno hiperbárico: la terapia de oxígeno hiperbárico asume que
el tinnitus es causado por la falta de oxígeno secundaria a un problema vascular no identifi-
cado. Por ello se usa especialmente en casos de tinnitus concomitante a una pérdida audi-
tiva neurosensorial súbita idiopática. Después de este tipo de eventos agudos, con tinnitus
como consecuencia, la oxigenoterapia hiperbárica puede considerarse exitosa. La terapia
debe iniciarse en el primer mes después de la aparición de tinnitus. La técnica consiste en
la administración terapéutica de oxígeno al 100 % a presiones ambientales superiores a una
atmósfera absoluta (ATA). La administración implica colocar al paciente en un recipiente
hermético, aumentar la presión dentro de ese recipiente y administrar oxígeno al 100 %
para la respiración. De esta forma es posible suministrar una presión parcial de oxígeno
mucho mayor a los tejidos. Por lo general, los tratamientos implican la presurización entre
1,5 y 3,0 ATA durante períodos de entre 60 y 120 minutos una o dos veces al día. Un curso
típico incluirá de 20 a 40 tratamientos de este tipo.

> Estimulación magnética transcraneal (TMS): se ha utilizado en el tratamiento de


trastornos psiquiátricos y neurológicos como el trastorno bipolar, la depresión y la epi-
lepsia. La estimulación magnética transcraneal se ha utilizado como tratamiento para el
tinnitus en los últimos años y es un medio no invasivo de inducir corrientes eléctricas en el
cerebro. Los campos magnéticos de oscilación rápida son creados por una fuerte corriente
eléctrica que circula dentro de una bobina, y esta energía penetra en el cráneo sin dolor
provocando la despolarización de las neuronas corticales superficiales. Los resultados de
los estudios de imágenes funcionales llevaron a la idea de utilizar la estimulación magnética
transcraneal para atenuar la hiperactividad asociada con el tinnitus en la corteza auditi-
va primaria y otras áreas asociadas. La TMS puede suprimir la actividad superflua en las
áreas auditivas del cerebro, sin embargo, se ha demostrado que la duración de la supresión
es transitoria. Recientemente se ha investigado la estimulación magnética transcraneal
repetitiva (rTMS), con el objetivo de aumentar la duración de la supresión del tinnitus. En
cualquier caso, del estudio llevado a cabo se desprende que existe un apoyo muy limitado
para el uso de la rTMS de baja frecuencia para el tratamiento de pacientes con tinnitus.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

> Contrapulsación externa neumática: se describe como un procedimiento utilizable


sin problemas y como un agente terapéutico esperanzador y practicable por los autores,
aunque el 10 % de los pacientes tuvieron que ser retirados de los ensayos debido a compli-
caciones asociadas con el tratamiento.

> Acupuntura: el tratamiento de acupuntura mostró mejoras significativas en un estudio


en comparación con un grupo de control. La tasa de mejoría completa fue del 51,4 %. En
otro estudio no se pudo confirmar la efectividad de esta terapia. Otros cinco estudios entre
1993 y 1999 no pudieron demostrar ningún efecto terapéutico de la acupuntura sobre el
tinnitus.

8. MANEJO DEL TINNITUS


DESDE LA FARMACIA
COMUNITARIA
Es seguro que en el mostrador de la farmacia se presenta más de una vez algún paciente con un
problema de acúfenos o tinnitus. Muchas veces no lo comentarán directamente si no que habla-
rán de problemas de oído de modo general. Quizás aquí sea necesaria una dosis de perspicacia
para indagar un poco y al hablar con la persona, extraer una breve información, llegar a nombrar-
le lo que no sabe o no encuentra cómo explicarlo.

La prevalencia del tinnitus se sitúa en un 14 % por lo que nos encontraremos con este problema
auditivo más veces de lo pensado.

Estaremos ante un paciente con un tipo de problema que afecta a su calidad de vida en dos
vertientes. Por un lado, la incomodidad física de no poder tener silencio nunca o por lo menos
cuando se presenta el síntoma si es de tipo intermitente. Por otro lado, está el aspecto psicológi-
co al originar estrés y ansiedad que a su vez cierra un círculo, originando tinnitus. Desde siem-
pre existió entre los expertos la discusión de si el estrés y ansiedad producen tinnitus o el tener
tinnitus da lugar a un estado de estrés y ansiedad.

En cualquier caso, nos damos cuenta de que tanto tratamientos o terapias como consejos sanita-
rios han de abarcar una etiología multifactorial.

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Intentaremos dar tranquilidad al paciente haciéndole ver que no es un asunto desconocido sino
más común de lo que parece y que existen terapias para hacerle frente tanto de tipo físico como
psicológico.

• Recordaremos que estamos ante un síntoma no ante una patología.

• Daremos una explicación clara de cuál es el problema y su alcance.

• Nunca decirle que no tiene cura ni posibilidades de mejoría.

• Hay que indicar que, una vez bien diagnosticado, puede haber varios tipos de tratamiento:

• Farmacológico

• Sonoro: enmascaramiento, terapia de reentrenamiento para tinnitus, etc.

• De tipo físico: oxigenación hiperbárica, etc.

• De tipo psicológico: terapias cognitivo-conductuales (TCC), por ejemplo.

• Quirúrgico: como por ejemplo, el implante coclear.

• En el caso de que ya exista tratamiento farmacológico, evaluaremos la adherencia al mismo.

• Si es posible, valorar la evolución de la mejora en la calidad de vida.

Es posible recabar algunos datos que pueden ayudar para orientar lo mejor posible la ayuda que
se puede ofrecer, bien desde la farmacia o derivando al paciente al especialista.

• ¿Desde cuándo lo tiene?

• ¿Es continuo o intermitente?

• ¿Ha visitado ya la consulta médica?

• ¿Siguió o sigue algún tipo de terapia o utiliza tratamiento farmacológico?

• ¿Padece alguna alteración de tipo auditivo (hipoacusia o hiperacusia)?

• ¿Padece alguna otra patología aguda o crónica?

• Es importante revisar la medicación que pueda estar utilizando el paciente para otros
problemas de salud y de esta manera evaluar la presencia de medicamentos con po-
sibles efectos ototóxicos causantes del problema.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

• ¿Qué conoce de su problema?

• ¿Cómo le afecta a su calidad de vida?

Realizar una evaluación, con una valoración de este síntoma y su grado de afectación al paciente
sería recomendable, no solo para poder evaluar el éxito de una terapia o comparar los avances
con un tratamiento u otro, sino también para valorar el avance en la calidad de vida.

En lo relativo a la medición de la sintomatología, el especialista es el que realiza tinnitumetrías o


acufenometrías para poder evaluar características tales como la frecuencia, intensidad, enmas-
carabilidad y la inhibición residual del tinnitus. Si bien, en la actualidad se da más importancia
a la valoración de la gravedad con la que el paciente percibe el síntoma y su repercusión a nivel
psicológico y mental. De aquí la importancia de los test psicoemocionales.

El test más aceptado es Tinnitus Handicap Inventory (THI) (Anexo 1) consistente en 25 pregun-
tas de fácil comprensión para el paciente con 3 opciones de respuesta SÍ, A VECES o NO. Cada
respuesta tiene una puntuación (SÍ: 4 puntos, A VECES: 2 puntos, NO: 0 puntos). A su vez está
subdividido en tres subescalas: FUNCIONAL, EMOCIONAL Y CATASTRÓFICA.

La funcional consta de 11 ítems en los que se abarcan las áreas de la función mental, función so-
cial/ocupacional y función física.

La emocional son 9 ítems que abarcan un amplio rango de repuestas afectivas provocadas por el
tinnitus como rabia, frustración, irritabilidad y depresión.

La llamada catastrófica son 5 ítems que reflejan la desesperación del paciente, su incapacidad
para escapar del problema, la percepción de tener una enfermedad grave, etc.

De acuerdo con la puntuación obtenida en el THI, se puede realizar una clasificación en 5 niveles
de afectación:

Grado 1: muy leve (THI de 0 a 16) solo apreciable en ambiente silencioso, fácilmente enmasca-
rable y que casi nunca perturba al paciente.

Grado 2: leve (THI 18 a 36) enmascarable con el ruido ambiente y no perceptible durante la
actividad diaria.

Grado 3: moderado (THI 38 a 56) percibido a pesar del ruido ambiente pero no molesta la acti-
vidad. Molesta en reposo y a veces dificulta el sueño.

Grado 4: grave (THI 58 a 76) siempre percibido interfiriendo en la actividad diaria. Dificulta
siempre el reposo y el sueño.

30
Grado 5: catastrófico (THI 78 a 100) todos los síntomas peores que en el grado 4 especialmente
el insomnio. Suele haber patologías psiquiátricas asociadas.

Este test puede ser una buena ayuda para valorar en el tiempo la situación y mejoría de un
paciente. Como inicio puede darnos una idea del grado de afectación que tiene el paciente y su
alteración de la calidad de vida para poder aconsejarlo mejor. Puede ser de mucha utilidad como
seguimiento del paciente con tinnitus.

Si bien, debemos de tener en cuenta que este test ha sido traducido del inglés al español, aunque
se hace necesaria una homologación lingüística nacional que lo haga fácilmente comprensible a
todos los estratos socioculturales.

Derivación al médico:

En el trabajo de consejo y seguimiento del paciente con tinnitus en la farmacia comunitaria se


debe tener en cuenta que en ciertas ocasiones se requerirá de la derivación a la consulta médica,
especialmente si:

• El tinnitus aparece después de una infección de vías altas y no mejora en una semana.

• Se acompaña de pérdida auditiva y mareos.

• Existe ansiedad o depresión debido al tinnitus.

• Hay sangrado o supuración de oído.

• Náuseas o vómitos.

• Es posterior a un traumatismo de cabeza y/o cuello.

• Presencia de fiebre >38 º C.

Educación sanitaria – prevención:

Otra labor fundamental que se va a llevar a cabo desde la farmacia comunitaria es ofrecer reco-
mendaciones y educación sanitaria dirigidas a prevenir la aparición del tinnitus.

Las causas que pueden desencadenar la aparición de un acúfeno o tinnitus van a ayudar a encon-
trar gran parte del camino hacia su prevención.

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Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

Exposición a ruidos fuertes: deben de evitarse las exposiciones frecuentes y/o continua-
das a ruidos fuertes. Una exposición de poca duración en el tiempo, pero un ruido muy potente
(petardo o explosión), pueden dar lugar a un trauma acústico. Del mismo modo, si lo es a un ruido
más suave, pero de mucha duración en el tiempo, como por ejemplo una máquina en el lugar de
trabajo también va a poder dar lugar a un trauma acústico.

Un volumen excesivo en discotecas, fiestas, auriculares para escuchar música, contaminación


acústica en ciudades etc., perjudica al sistema auditivo y es causa de hipoacusias con el paso del
tiempo, así como de tinnitus.

Es recomendable utilizar protectores auditivos en estas condiciones. Existen tapones para los
oídos fabricados a medida por medio de un molde y además con distinto nivel de filtro según se
necesite más cerrado o abierto en cuanto al sonido.

Estrés: intentar dormir bien y contar con buenos hábitos como hacer deporte, alimentación
sana y no consumir excitantes, practicar técnicas de relajación, entre otros, ayudarán a reducir el
estrés.

Reacciones adversas a medicamentos: debe consultarse siempre al comenzar un tra-


tamiento sobre la posibilidad de ototoxicidad de algún medicamento y evitar la asociación de
medicamentos ototóxicos.

Alimentación: en general, una alimentación sana va a influir positivamente en un buen estado


de salud incluida la del sistema auditivo.

Reducir la ingesta de sal y grasas ya que un abuso de estos puede acarrear un aumento de la pre-
sión arterial que puede ser responsable de la aparición de tinnitus.

Disminuir el consumo de azúcares y carbohidratos refinados. Un exceso de estos puede produ-


cir un aumento de los niveles de insulina lo que puede favorecer la aparición o aumento de las
molestias del tinnitus.

Evitar el consumo de estimulantes como la cafeína, alcohol o los potenciadores de sabor como el
glutamato monosódico ya que contribuyen al nerviosismo y situaciones de estrés.

Tabaquismo: el tabaco disminuye el aporte sanguíneo a las células lo que se relaciona con
aparición de problemas auditivos.

Higiene de oídos: realizar una correcta higiene de los oídos y evitar que se produzca demasia-
da cera originando tapones endurecidos. No utilizar bastoncillos de algodón para introducir en el
oído ya que se pueden causar heridas o lesiones en el canal auditivo e incluso el tímpano.

32
Evitar cambios bruscos de presión: especialmente cuando se prevea viajar en avión,
practicar actividades de buceo o actividades de montañismo. En estos casos se recomienda bos-
tezar, masticar chicle o realizar la maniobra de Valsalva (exhalar aire con la boca y fosas nasales
cerradas).

Realizar controles auditivos periódicos: para identificar de forma temprana cualquier


problema que pueda derivar en tinnitus.

9. MENSAJES CLAVE
• No se considera una patología si no un síntoma del sistema auditivo.

• La mayoría de los consejos sanitarios para la prevención lo son también para una buena sa-
lud general teniendo en cuenta, en especial, la protección del sistema auditivo ante sonidos
y ruidos fuertes.

• Abandonar el tópico de que este síntoma no tiene solución.

• Hoy en día existen diferentes tratamientos que no solo pueden paliar el problema sino tam-
bién solucionarlo.

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TINNITUS
HANDICAP
INVENTORY ANEXO 1

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13F. ¿Le estorba el zumbido de oído en su

ANEXO 1: trabajo o en las labores de la casa?


Sí A veces No
TINNITUS HANDICAP INVENTORY
14F. ¿Se siente a menudo de mal genio por culpa
1F. ¿Le cuesta concentrarse por culpa del ruido del zumbido del oído?
o zumbido de oído? Sí A veces No
Sí A veces No
15F. ¿Le cuenta comprender lo que lee por culpa
del zumbido del oído?
2F. ¿Le cuesta escuchar a los demás debido a
que el zumbido es muy fuerte? Sí A veces No

Sí A veces No
16E. ¿Se siente alterado por el zumbido de oído?

3F. ¿Lo pone mal genio el zumbido del oído? Sí A veces No

Sí A veces No
17E ¿Siente que el zumbido de oído ha echado
a perder las relaciones con sus familiares y
4F. ¿Se siente confundido por culpa del zumbido
amigos?
del oído?
Sí A veces No
Sí A veces No

18F. ¿Le cuesta sacarse de la cabeza el zumbido


5C. ¿Se desespera con el ruido o zumbido del oído?
y concentrarse en otra cosa?
Sí A veces No
Sí A veces No

6E. ¿Se queja mucho por tener el zumbido en el


19C. ¿Siente que no puede controlar el zumbido
oído
de oído?
Sí A veces No
Sí A veces No

7F. ¿Le cuesta quedarse dormido en la noche por


20F. ¿Se siente a menudo cansado por culpa del
culpa del zumbido del oído?
zumbido de oído?
Sí A veces No
Sí A veces No

8C. ¿Cree que el problema de su zumbido


21E. ¿Se siente deprimido por causa del
es algo sin solución?
zumbido de oído?
Sí A veces No
Sí A veces No

9F. ¿El zumbido del oído es un problema que le


22E. ¿Lo pone nervioso el zumbido de oído?
impide disfrutar de la vida como por ejemplo
salir a comer con amigos o ir al cine? Sí A veces No

Sí A veces No
23C. ¿Siente que no puede ya hacerle frente al
zumbido de oído?
10E. ¿Se siente desilusionado por culpa del
zumbido del oído? Sí A veces No

Sí A veces No
24F. ¿Empeora el zumbido de oído cuando está
estresado?
11C. ¿Cree que tiene una enfermedad incurable?
Sí A veces No
Sí A veces No

25E. ¿Se siente inseguro por culpa el zumbido


12F. ¿El zumbido de oído le impide pasarlo bien? de oído?
Sí A veces No Sí A veces No

> NOTA: cada número se acompaña de letra de la subclasificación a la que pertenece el ítem en cuestión.
Tinnitus: GUÍA PRÁCTICA
para su manejo desde la Farmacia Comunitaria

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