TRASTORNO
BIPOLAR
INTEGRANTES:
Leonardo Briceño, Michelle Castilla, Patrick Betancur,
Mayra Vázquez, Fabián Juárez, Valentina Ávalos.
Docente:
Nataly Moscoso
Curso:
Psicología
Colegio:
Trastorno Bipolar Corporación Educativa “Los Ingenieros”
Quinto Año Fecha:
Diecinueve de Junio del 2023
Secundaria
Grupo 2
AD, LA PAZ Y EL DESARROLLO.”
2023
DEFINICIÓN
El trastorno bipolar es un trastorno del estado del
ánimo, es una enfermedad crónica y recurrente que se
manifiesta principalmente por episodios alternantes de
sintomatología depresiva, es decir episodios depresivos
y periodos de exaltación del humor e incremento de la
vitalidad, es decir episodios maníacos o hipomaníacos).
Los episodios maníacos e hipomaníacos presentan
estados de humor muy elevados y alborotados, uno
más que otro.
El trastorno bipolar comienza a manifestarse
típicamente en la adolescencia.
El primer episodio puede ser maníaco, depresivo o
mixto lo que conllevará que este trastorno debute con
una determinada sintomatología.
Generalmente, los episodios maníacos predominan en
la juventud e inicio de edad adulta y los episodios
depresivos predominan en edades más avanzadas,
aunque se han descrito primeros casos de manía por
encima de los 65 años.
CAUSAS
-Se desconoce la causa exacta del trastorno bipolar,
pero éste puede implicar varios factores, entre ellos:
‐DIFERENCIAS BIOLÓGICAS: Las personas con trastorno
bipolar tienen cambios físicos en el cerebro. La
importancia de estos cambios aún es incierta, pero con
el tiempo puede ayudar a identificar las causas.
‐GENÉTICA: El trastorno bipolar es más frecuente
en personas que tienen un familiar de primer grado
(como hermanos o padres) con esta enfermedad. Los
investigadores están buscando genes que puedan
intervenir en el origen del trastorno bipolar
SÍNTOMAS
Los síntomas de un episodio maníaco pueden incluir:
Sentirse muy optimista, eufórico o animado
Sentirse nervioso o acelerado, más activo de lo habitual
Parecer extremadamente irritable
Sentir que los pensamientos van muy rápido, lo mismo
al hablar
Dormir menos
Sentirse inusualmente importante, talentoso o poderoso
Hacer cosas arriesgadas que muestren falta de juicio,
como comer y beber demasiado, gastar o regalar mucho
dinero o tener relaciones sexuales poco seguras
Los síntomas de un episodio depresivo pueden incluir:
Sentirse muy triste, desesperanzado o inútil
Sentirse solo o aislarse de los demás
Hablar muy despacio, sentir que no tiene nada que decir
u olvidar mucho
Tener poca energía
Dormir demasiado
Comer demasiado o muy poco
Falta de interés en sus actividades habituales y no poder
hacer cosas simples
Pensar en la muerte o el suicidio
TIPOS
La bipolaridad es un trastorno del estado de ánimo
caracterizado por la alternancia entre episodios de
depresión y manía. Hay varios tipos de trastorno bipolar,
que se resumen de la siguiente manera:
Trastorno bipolar tipo I: Se caracteriza por la
presencia de episodios maníacos completos y
episodios depresivos. Los episodios maníacos son
períodos prolongados de elevación del estado de
ánimo, excitación, irritabilidad y aumento de la
energía. Los episodios depresivos, por otro lado, se
caracterizan por una tristeza profunda, falta de
energía y pérdida de interés en las actividades
diarias.
Trastorno bipolar tipo II: Se caracteriza por la
presencia de episodios depresivos mayores y
episodios hipomaníacos. Los episodios
hipomaníacos son menos intensos que los
episodios maníacos y generalmente no interfieren
significativamente con el funcionamiento diario.
Aunque son menos severos, los episodios
depresivos siguen siendo debilitantes.
Ciclotimia: La ciclotimia es un trastorno bipolar de
baja intensidad. Se caracteriza por períodos de
síntomas hipomaníacos y síntomas depresivos,
pero en menor grado que en el trastorno bipolar
tipo II. Los síntomas pueden ser crónicos y durar al
menos dos años en adultos (un año en niños y
adolescentes).
TRATAMIENTO
Es importante destacar que el diagnóstico y tratamiento de la
bipolaridad deben ser realizados por un profesional de la salud
mental, como un psiquiatra o psicólogo. Estos profesionales
pueden brindar un diagnóstico preciso y desarrollar un plan de
tratamiento adecuado para cada persona.
El tratamiento suele ser de por vida e incluir una combinación
de medicamentos y psicoterapia.
Terapias: Grupos de Apoyo, TCC, Psicoeducación, Terapia
familiar y Psicoterapia.
Medicamentos: Antiepiléptico, antipsicótico, etc..
Cuidado de apoyo: Hospitalización.