Compresores de Archivos
¿Qué son los compresores de archivos?
Con la era digital, muchos de nosotros estamos
acostumbrados a tener cientos de archivos en nuestros
computadores. En ese sentido, la aparición de los
compresores de archivos ha significado un gran alivio al
momento de guardar nuestros documentos o tener que
transportarlos de forma más sencilla y rápida.
Entonces, la primera pregunta que nos hacemos es ¿qué
son los compresores de archivos? Son herramientas
utilizadas para disminuir el tamaño de archivos. Ello da la
posibilidad de tener el disco duro de tu computadora con
más almacenamiento y te permite mandar archivos de
manera más sencilla.
Por ello, en este blog post te detallaremos sobre los
mejores compresores de archivos que existen
actualmente. Antes, ahondaremos un poco más en qué
son los compresores de archivos, sus características y
ventajas. Algunos de los compresores de archivos que
mencionaremos son: AZip, WinRar, Ashampoo ZIP Free,
Zipware, 7-Zip, WinZip, Zip Archiver, IZArc y PeaZip. Te
quedarás asombrado de la variedad de compresores y los
efectivos que son para nuestros archivos.
¿En qué se diferencian los archivos Zip de los Rar?
Zip y Rar son los formatos de compresión más habituales,
pero presentan algunas diferencias entre sí que conviene
conocer.
Prof. Fredy R. Ramírez Ramos Computación
Formato Zip: los Zip podríamos decir que son más
“universales” respecto a los Rar ya que pueden
crearse, visualizarse y/o extraerse mediante casi
cualquier programa de descompresión. No se limitan
a un único programa. En cuanto a la compatibilidad
con sistemas operativos, Windows 10/11, Mac OS X y
algunas versiones de Linux suelen contar con un
programa pre-instalado para abrir archivos Zip.
Formato Rar: por su parte, los Rar presentan más
limitaciones, posiblemente porque surgieron más
tarde. No son compatibles con cualquier programa o
aplicación de descompresión, aunque su ventaja
fundamental es que reducen al máximo el tamaño de
los archivos, más que Zip, aunque las diferencias no
son muy significativas. En ambos casos, el contenido
original de los archivos a comprimir o descomprimir
no se ve afectado y puede ser fácilmente
almacenable y compartible.
Práctica: Comprimiremos un documento y además le pondremos una
clave o contraseña.
Prof. Fredy R. Ramírez Ramos Computación