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SA LARS V. AHLFORS ANALISIS DE VARIABLE COMPLEJA INTRODUGCION A LA TEORIA DE FUNCIONES ANALITICAS DE UNA VARIABLE COMPLEJA AGUILAR ~ La presente obra, incorporada a este fondo edit rial con el asesoramiento de don Luis BRAVO GALA, ‘ha sido publicada originalmente en lengua inglesa, por la Cara McGraw-Hill Book Company, Ine de Nueva York, Toronto y Londres, con el titulo de COMPLEX ANALYSIS. "or en Commrse. Vannes PREFACIO y Uva ta siguiente dedicatoria: ERNST LINDELOF Nom Rovko.: 1568-65. Derésiro LicaL. M. 11929, 1966. © MeGasw Hine Bio Comrie, Exe, 1089 Acuman, S Aon Botcomes, Jusn Bravo, Oi Mded (Erpat), 1606 Avda’ det Doctor Federico Rubio ¥ Galt, Wy sacri Sullo de” 1866, PREFACIO. Un curso que aprosimadamente recoge et material de este libro se da de ordinario en las universidades norteamericanas en el pri mar ato de estudios. La forma de presentar los temas difiere ln. Pliamente de unos ceniros a otras: en algunos se hace kincapié en la enseflanca de cierta cantidad indispensable de la teorla Uldsen de funciones; en otras, el curso se utiliza pare que el estudiants tome contacto por vez primera con el rigor matamético. En Htarcerd, también se wiliza tradicionalmerte el curso pana hacer um repaso de los elementos del andiisis infinitesimal, enfocado con completo Ha sido ambicién det autor escribir un texto que ser a la voz conciso y riguroso, legible y fécil de ensefar. Tal objetivo no es Keil de aleanzar de manera satisjactoria, y el autor no ignore due existen algunos defectes. No se ka hecho intento alguro para giea ef libro sea suficiente por si mismo. Por el contraria, se supone a lee. for en posesién de conocimientos bésicos sobre los niimneros reales y el andlisis, que inclayen la definicién y primeras propiedades de {a integral deinida. Las cuestiones concernientes aa limites y contt. nuidad se repasarén en relacién con su aplicaciin a lor mimeros complejos, y se han hecho esfuerzos para no basarse en rewiliados que en la enseiianca elemental se deducen de crdinario de forma poco rigurosa o insuficionte. Si el profesor decidiese que deberken Incluirse en exte curso los mtimeros reales 0 la definicién de integral, lene a su disposicin una docena de textos de confianza que podria consultar, El cutor ha omitido estos temas con objeto de que el libro no resultase cemasiado voluminoso Aparte de elegir el punto de partida, al autor de un libro de texto se le presenta la dificil tarea de tener que decidir lo que se ha de incluir y lo que ha de omitirse. En el caso presente, se ha deseado Proporcionar al lector una base sdlida de la teoria clisiea de funcio- nes de variable compleja, haciendo hincapié en los resaltados gene- rales en que esta se apoya. Se ha cretdo que wa persona a la que se hasan incudcado conciensudamente los métodos funcamentales, no experimentard nuevas difcultades si desea proseguir sua extutios sobre algin punto especializado de la teoria de funciones. Sin ems bargo, el autor ha tenido que omitir, p. ej con gran sentimiento por ‘su parta, la teoria de las fimciones elipticas. Una de las ratones principales para haber procedido ast es la de que dificilmente cabe ‘mejorar el magnifico tratamiento de dicha cuestién que aparece en al libro de E. T. Copson “An introduction to the Theory of Functions of a Complex Variable” (Londres, 1935). Por el contrario, se han incluido algunos temas que normalmen- te no se consideran como parte de la teorta elemental de funciones. Tal es el caso de la teorfa de las funciones subarménicas y el mé- todo de Perron para resolver el problema de Dirichlet, que, cierta- mente, son tan elementales como importantes. El libro empieza con un andlisis elemental de Tos niimeros com plejos y acaba con una breve nota sobre Ia teorla de las funciones analiticas multiformes. El desarrollo de 1a expasicidn se hace de modo gradual. Siguiendo a su venerado maestro, Ernst Lindeléf, et autor pospone el uso de la integracién compleja hasta que el estur diante se halla completamente familiarizado con las propiedades de las aplicaciones a que dan lugar las funciones analiticas. La intuicién geométrica es uta fuente de conocimiento tanto como un instru. mento didéctico, cuyo valor no puede ser discutido. Deben hacerse constar otros antecedentes. Asi, p. ej, la aparicion del libro Funktionentheorie, de Carathéodory, no ha dejado, por su- puesto, de tener influjo sobre la forma definitiva de este maruscrito, pricticamente acabado en aquellas fechas. Sobre todo, él autor ha adoptado sin cambios importantes la espléndida idea de E. Artin de basar la teoria de la homologia sobre el concepto del riimero de nueltas. Este procedimiento hace posible dar una demostracién com- pleta y rigurosa del teorema de Cauchy, y de todas sus aplicaciones inmediatas, con un minimo de topologia. Naturalmente, prescindir de la topologia no es en si un mérito, pero es muy deseable que un libro sobre teoria de funciones se concentre en aquella parte de la topologia que es bdsica en al estudio de las funciones analiticas. Por idéntica razdn, no se ha incluido la demostracidn del teorema de la curva de Jordan, que, en opinién del autor, famds. se necesita en la teoria de funciones. Los problemas propuestas en el libro tratan de servir solo como acicate al profesor en su tarea ineludible de idea mds y mejores ejercicios; es él quien ha de decidir los métodos en que debe insi tirse, las demostraciones que conviene repetir al alurno y la inicia- tiva que este ha de poner en juego en ciertos casos. Es de esperar que ningtin profesor seguird este libro pagina a pégina, ya que nada seria mis peligroso. Un texto es unu guia diddetica, que te ahorra la necesidad de elaborar por adelantado un plan detallato; pero el con- tacto continuo con sus alumnos hace que el profesor sea la autoridad competente para decidir sobre las ampliaciones y omisiones que juzgue necesarias. Lars V. AnLFoRS, INDICE GENERAL PREFACIO -.. CAP. L—NOMEROS COMPLEIOS fee ie one oe : . Page 8 oeatces Saat *Figiassc arma ciaiueeen {rea ae tos ntineran corpiejs. 1. Representacica. groméiea de fa a Car. IL—Foncrowes. compuryas “7 Slintas campacton, tak. Funeloner cantina aplcslonss, 7, Betulen yreomtuencist ttineditne Sige Seed Repent ‘ conti Ya aphcoone tonformet lena lean ae CaP, IL —ITEGRACION EN EL CAMPO CONPLEJO .. 104 ‘1, Teoremar fundamentals: 1. Integrals curvlinean, ne, 104 ens at Cae pr gy esas in-home Ss tie Simple, 142A! Ditcrenclates exactas en’ tegiones” simplemente cones, ements como, Lily 8: Bl eden, de tet can veers es nse 18 cee tae te “ae ivi a x Nseie de Lae Te dias Pllins Nn feo lasing: eaten eeeeeoae etre Cav, Vi—EL ynostema De Dintcntsr oe oe we ee OD Ep, Ruscions eominies: Detain 3) powedadey”Vitess, Sta vr Hs Fate Ms ii aisha" tra, 0.9 Fumcaqe bernie Bel SRE, WOE Sanat ieee gts alipoeas oo TEE ia Se Rie ae Gite a SE Cae. VE—Functoxes MuLTiFoRNes « Fencht SES abe wiraes eA a spice surusérico of auroRes 'y MATERIAS 309 ANALISIS VARIABLE COMPLEJA CAPITULO I NUMEROS COMPLEJOS LL. El algebra de los miimeros complejos.—Es fundamental que los riimeros reales y complejos obedezcan las mismas leyes bisicas de la aritmética, Comenzamos nuestro estudio de la teoria de funciones de variable compleja poniendo de manifiesto y com- pletando esta analogfa 1. Operaciones aritméticas.—E1 lector posee ya, del dlgebra ele- mental, el conocimiento de la unidad imaginaria i con la propiedad de que # Si se combina la unidad imaginaria con dos nimeros reales a, B, por el proceso de adicién y multiplicacién obtenemos wn niimero complejo «+48, donde a y f son las partes real ¢ imax ginaria, respectivamente, del niimero complejo. Si a=0, se dice que el niimero es imaginario puro; si B=0, dicho mimero es, gatu- ralmente, real, El cero es el tinico ntimero que es a Ia vez real e imaginario puro. Dos mimeros complejos son iguales si (y solo si) tienen la misma parte real y la misma parte imaginaria. La adicién y Ia multiplicacién dan siempre resultados pertene- cientes al sistema de los mimeros complejos. De hecho, suponiendo que Tas reglas aritméticas ordinarias son de aplicacidn a los nti- meros complejos, obtenemos (+i) + (y +18) =(a+y) Hi(8+8) uy (oe iB) (y+ 18) (ey —B8) +l + By) [12] En la segunda identidad hemos hecho uso de la relacién #=—1. Es menos obvio el hecho de que la divisién sea también posible. Queremos probar que (a-+-i8)/(y+i8) es un mimero complejo, siem- pre y cuando y+i5£0. Si se denota el cociente por x+iy, se tendrd c+ iP (y +18) (x4 iy). Por [1-2] esta condicién puede escribirse ce +48 = (yx —6y) =i(6x + yy) 4 MUNEROS_comPLT0s lear. 1 ste) BL ALGEBRA DE LOS NoMEROS coMPLEOS ¥ obtenemos las dos ecuaciones 3. Demuéstrese que (2p8 yo (sey para todas las conbinaciones posibles de signos aay ty B=ds+yH. Este sistema de ecuaciones lineales posee 1a solucién tinica 2. Ralces cuadvadas.—Probaremos ahora que la ra{z cuadrada de un mimero complejo puede hallarse de manera explicit. Si el niimero dado es +i, buscames un mimero x+y tal que (x+iyPaars iB. ya que, como sabemos, 746" no es nulo, Tenemos asf el resultado wi8_ayr BO, By-ab ye te ae Esto es equivalente al sistema de ecuaciones x-ysa 2ry 013) a4) Una vez que ha sido probada la existencia del cociente, su valor So puede hallarse de forma més sencilla. Si se multiplican numerador y deaominador por -y-i6, se obtiene inmediatamente (ay +8) +1(By ~ a8) yee (hy = py bey Por consiguiente, Sepa vere Como caso especial, el inverso de un miimero complejo (+ 0) esté dado por 1 _ \ siendo la raiz cuadcada positiva o cero. Esta, junto con la primera ecuacién [1-4], nos da ap ate Baas veoPh rs ‘Obsérvese que #* tieme unicamente cuatro valores posibles: 1, Baia at ¥a+P) i, ~1, -# Corresponden a los valores de n, que divididos por 4 Obsérvese que estas cantidades son dan de restos 0, 1, 2, 3, respectivamente. . oe dientemente del signo de a. Las ecuaciones [1-5] dan, en general, dos valores opuestos para x y dos para y. Pero estos valores no pueden combinarse arbitra- riamente, pues la segunda ecuacién [1-4] no es consecuercia de (1-5). Debemos, por tanto, elegir cuidadosamente x e y, de forma que su producto tenga el sign de f. Esto conduce a la solucién general as 0 nulas indepen- EJERCICIOS 1, Hallense los valores de 5 (& sar ST (ean, ve fiir (x @ y teales), hillense las partes real e imagi _NUMEROS coMPLE}Os fear. 1 donde signo p= 1 segin que 8 > 0.0 8 <0. Para B=0, la férmula cta eligiendo uno w otro de los signos para B. Se sobrentiende que todas las rafces cuadradas de niimeros positives evan siempre el signo positive. Hemos hallado que la raiz cuadrada de cualquier némero com- plejo existe y tiene dos valores opuestos. Estos coinciden tinicamen- te si @~i8=0. Son reales si 8=0, a0, e imaginarios puros si B=0, a0. En otras palabras, con excepcién del cero, solo los niimeros positivos tienen raices cuadradas reales, y tinicamente los negativos las poseen imaginarias puras. Puesto que ambas raices cuadradas son en general complejas, tn9 es posible distinguir entre la raiz cuadrada positiva y la negati- va de un niimeto complejo. Naturalmente, podriamos distinguir en- tre los signos superior ¢ inferior en [1-6], pero esta distincién seria attificiosa y debe evitarse. Lo correcto es tratar ambas raices cua- dradas de manera siméttica EJERCICIOS 2. Hallense tos cuatro valores dey 3. Caledlense Vi y TE 4. Resuelvase la ecuacién cuadritica + (a $1B)2 +y +180. 3. Justificacidr.—Hasta ahora nuestro tratamiento de los ni meros complejos ha carecido por completo de rigor. No hemos pues- to en duda la existencia de un sistema de ntimeros en el que la ecuacign x°41=0 admite solucién, al tiempo que conservan su validez todas Jas reglas aritméticas Empecemos por recordar las propiedades caracteristicas del sis tema de los nimeros reales, al que denotaremos por %. En primer lugar, Nes un cuerpo. Esto significa que la adicién y la multipli- cacién estén definidas y satisfacen las leyes asociativa, conmutati- va y distributioa. Los nimeros 0 y 1 son elementos neutros para la adicién y la multiplicacién, respectivamente: a +0=a, a-l—a para sec. 11] ex ateesaa p todo a. Ademés, la ecuacién +-x—a posee siempre una solucién, y la fx=a la tiene siempre y cuando B +01, Se demuestra mediante razonamientos elementales que los ele- neutros y los resultados de la sustracci6n y de la divisin linicos. Se prueba también que todo cuerpo es un dominio de integridad: eB =0 si (y solo si) a—0 0 B=0. Estas propiedades Son comunes a todos Ios cuergos. Ademis, el cuerpo ® posee una relacidn de orden

a, la cual se define ficilmente mediante el conjunto 9 de Ios miimeros reales positives: a0, existe un nti mero natural 7m tal que Ae me Nuestro estudio del sistema de los niimeros reales es incom- pleto, puesto que no hemos demostrado la existencia y unicidad (sal- Yo isomorfismos) de un sistema % con las propiedades postuladas®. El lector que ao esté completamente familiarizado con alguao de ios procesos constructivos mediante los cuales se pueden introducir ' Suponemes al lector con un congcimienso aceptable de dgebra_elemen: sal, Aunque Ta catacterizacion de un cuerpo arterormente dada es completa, resulta obvio que sugerird muy poco al estidiante cue no esté familiarizado, al menos vagamente, com dicho ‘concepts, . "Un isomerfivme entre dos cuerpos es sna correspondencia.biunivaca que preseria lay sama ¢ les productos, Se empiea el termina con tods gene- falidad para indiear una correspondencia biunivecs que conserva las rela- clones que se cansideren importantes en una esteuctim dada, ——___Svenos conperios car. los nimeros reales debe Ienar esa laguna consultando cualquier fexto donde se exponga un tratamiento axiomético completo de los miimeres reales, La ecuacién x24 | Siempre positive, Supoy © no tiene solucién en ®, pues a?+l es migamas ahora que es posible encontrar un cuerpo @ que contiene a como subcuerpo yen el cual pueda re- folverse la ecuacién 3°10. Denotemos una solucién por i, En. ones RAZ Lt tiMe—A, y la ecuacién x7+1=0 posee exacta- mente das raices en i, i y —i, Sea © el subeonjunto de §§ constituido ter tedes los elementos que pueden expresarse en Ia forma a + ip Gon ay i reales. Esta representacién es unica, pues a+iB—a'+if frilica a—a' ~ ii 8); por tanto, (a—a’)'= — (BBV, lo cual & posible tnicamente si qua’ y Bf to Ti Subemniunto © es un subcuerpo de §. De hecho, excepto por ete & feliere a comprobaciones triviales, que el lector deberia iettuary esto es exactamente fo que se demstrd en la seccién 1-1, 1. i out SS mis la estructura de © es independiente de Pues si & ¢s otro cuerpo que contiene a ® e i’ una ra(z de la ecuacion - Fee comesponciente subconjunto G’ esté formado por todos Oe aes TB Existe una correspondencia biunivoca entre Bete correct Nate corresponder aif a a+ip, y evidentemente Si? Correspondencia es un isomorfismo entre ambos cuerpes. Queda a5i demostrada que © y © son isomortos, Definimos ahora el cuerpo de los. mimeros complejos como el SUbruerpo © de un cuerpo arbitrariamente dado § Acabamos de Wer ane Ha eleecién de § es indiferente, pero no hemos probado \isavi que exista un cuerpo (¥ con las propiedades requeridas, Con ebjeto de que nuestra definicién tenga sentido queda por ver que exis. i ciectivamente un euerpo § que contiene a % oa un subcuerpo ‘somorfo con 98) yen el cual aimite solucién la ecuacién #10. Exsten muchos metados para. eoustruir tal cuerpo. El mas sen se ellnetto © el siguiente: Consideremos todas 1as expresiones ma @--i2, donde w, son niimeros reales, mientras que + « # Som Puramente simbolos | ~ no indica adiciGn e i nu es un ele- imenko de ua cuerpo}. Estas expresiones son elementos de un cuer- po iF, en el que la adiciGn y Ia multiplicacisn se definen por [1-1] ¥ [2] (obsérvense tos dos signifieados distintos del signo +) & comprueba que tos elementos de la forma particular a+ i constic item tn subcuerpo isomorio con 9 y que el elemento 0-+il satistace # feurciin 2x'+1=0; en efecto, se obtiene (O-+i1)=—(1+i0), nme oUF RA NCEE aa sec_L1]____ex avceans be wos NUMERO couPtrios 2 Asi, pues, el cuerpo § tiene las propiedades requeridas; ademis es idéntico al correspondiente subcuerpo €, ya que podemos es- ar a +iB (e+ i0) + pO), Queda asi demostrada la existencia del cuerpo de los niimeros complejos, y podemos volver a la notacién més sencilla a +i8, don- dle + indica adicién en © ¢ ies una raiz de la ecuacién x4 1=0. BJERCICIOS (Par teoraren con wna base de élgebra) 1, Demuéstrese que el conjunto de todas las matrices de la forma ” (4) ccombinadas mediante la adicién y la multiplicacién de matrices, es iso ‘morfo al cuerpo de lot nimeras compleios, 2. Demuéstrese que cabe considerar al sistema de los nimeros com- pleios como el cuerpa de todos los polinomios con coeficientes reales médulo el polinamio iereducible 1 4. Conjugacién, valor absoluto.—Se puede denotar un nimero complejo, bien por una sola letra a, que representa un elemento del cuerpo G, 0 bien en la forma a+iB, con a y fi reales. Otras notaciones tipieas son 2=2+ iy, [=Ebin, w—u+iv, entendiéndose al utilizar estas formas que x, y, & n, u, © son mimeros reales. Las partes real e imaginaria de un mimero complejo a se denotarin también por Re a, Im 4, respectivamente. Al deducir las reglas de la adicion y de la multiplicacién com- pleias hemos utilizado tinicamente el hecho de que #=—1. Puesto que —i tiene la misma propiedad, todas las reglas continuarén siendo validas si se reemplaza i por —i. Por comprobacién directa se ve que esto es realmente cierto. La transformacién que sustituye +ip por a-iB se llama coniugacién compleia, y a-ip es el conjugado de aif. El conjugado de a se denota por & Un mimeto es real si (y solo si) es igual 2 su conjugado. La conjugaeién es una ansformacién involutiva; esto significa que @ as férmulas : 10 __sunez0s_comausjos fear expresan las partes real e imaginaria de un némero complejo en fun- cién de este y de su conjugado. Por consiguiente, haciende uso sis tematico de las notaciones a y @ ser posible evitar la utilizacion de letras distintas para designar las partes real e imaginaria, Sin em- argo, resulta mds conveniente usar indistintamente ambas nota- ciones. La propiedad fundamental de la conjugacién es 1a mencionada, a saber: . Ta propiedad correspondiente para cocientes es consecnencia de lo anterior: si arab, di=B, y de aqué (B/a) =b @. Con mayor generalidad, si R(a, b, c. ...) indica una operacién racional aplica da a los mimeros complejos a, b, c, ... se tendré R(@ Be ) =RGB.8,...). Como aplicacién, consideremos la ecuacién CBM LOE A nh, Si fes una raiz de esta ecuacién, f seri raiz de la ecuicién ears En particular, si los coeficientes son reales, ¢ y % son raices de la misma ecuacién, y obtenemos el conocido teorema de que Tas rafces no reales de una ecuacidn de coeficientes reales apscecen por parejas de raices conjugadas. EI producto ai=a-+ f* es siempre positive 0 cero, Su raiz cua drada no negativa se Hama médulo 0 valor absoluto del nimero complejo «, y se denota por |qi. La terminologia y la notacién que- dan justificadas por el hecho de que el médulo de un ntimero real coincide con su valor numérico tomado con signo positivo. Repetimos la definicién siendo |al=0, y obsérvese que [@|=la\. Para el valor absoluto de sun producto, se obtiene see VU) ‘comm tj0s uy y de aqui lab|=al + |b, puesto que ambos son =0. Expresado verbalmente: El valor absoluto de un producto es igual al producto de los valores absolutos de los factores. Es claro que esta propiedad se extiende a productos finitos arbi- teatios: feasts... dal = fay] > fa|---fan] El cociente a/b, b £0, verifica b(a/b) también [2] + |a/B|=!al, 0 sea 17 por tanto, tenemos La formula para el valor absoluto de una suma no es tan sen Se encuentra que ‘a+ b= (a +b) (a+) sais (ab4 ba) +65 las bP?= a)? 1b]?+2 Re ab. L71 La férmula correspondiente en el caso de la sustraccién es la-b} ia+ |b2-2 Re ob, 0-77 y sumando obtenemos la identidad la+b)+ la bl?= 2a? +15). ps] EJERCICIOS, 1, Comprudbese mediante el correspondiente eileulo que los val res de para 2, Hillense los valores absolutes de iy y rex—iy son conjvgados. (3a) (142) HUGHNQIAL C1-G-a 4. Prucbese la identidad de Lagrange en forma complefa: [Seal Sade 5 ins 5. Desigualdades—Demostraremos ahora algunas desigualdades importantes que serin de uso constante. Quizé sea conveniente in- dicar que no existe relacién de orden en el sistena de los niimeros complejos, y, por tanto, todas las desigualdades deben verificarse entre niimeros reales. Partiendo de la definicign de valor absoluto, se deducen las des- igualdades =|al SRe a= lal =lal tm asia. a La igualdad Rea=lal se verifica si (y solo si) a es real y mayor 0 igual que cero. Si se aplica [1.9] a [1-7], se obtiene la+bl?S (lal +101)? y de aqui lat BI Slal + 1B) [toy Esta es la desigualdad triangalar, asi denominada por razones que se pondrén de manifiesto mas adelante. Por induccidn, se puede extender a sumas cualesquiera lay Hart. ay] il lag +... tle oy EL valor absoluto de una suma es a lo sumo igual a ta sume de los valores absolutos de tos sumandos. El lector conoce perfectamente la importancia de la férmu- IMEROS COMPL FINS a Ja [1-11] en el caso real, y comprobaré que no es menos importante en la teorfa de los nimeros complejos. Determinemos todos los casos de igualdad en [1-11]. Se veri fica el signo de igualdad en [1-10] si (y solo si) ab=0 (es conve- niente indicar que c es real y positive poniendo ¢>0). Si b=0, esta condicién puede escribirse en la forma {bi%(a/5)=0, y es, por tanto, equivalente a a/b20. En el caso general, se procede de la forma siguiente: Supongamos que se verifica la igueldad en [1-11]; entonces ot allay ay) sa S\m +a) +lal + Por consiguiente, |a,+0:! =|ai|+ la], y si a: +0, se obtiene a/as20. Pero la numeracién de los términos es arbitraria; luego el cociente de dos términos cualesquiera no nulos debe ser positivo. Recfpro- camente, imaginemos que se cumple esta condicién. Suponiendo que «+0, obtenemos a4 24 +04) lal(1+ 24 is) fa] a+ fa + tla En resumen: en [1-1] es vélido el signo de igualdad si (y solo si) el cociente de dos términos no nulos cualesquiera es positivo. Por [1-10} se tiene también (a—b) +b) Slab] +0} ~[0|S|a—BL Por la misma razén, |b] combinarse para dar la) Slab}, y estas desigualdades pueden |a-b}=I Ie wil: U2) Naturalmente se puede aplicar la misma acotacién a |a+5)- us a ‘onesies coxrsion tent Un caso especial de [1-10] es la desigualdad [ails al +8), (3) que expresa que el valor absoluto de un ntimero complejo es, a lo sumo, igual a la suma de los valores absolutes de las partes real e imaginaria. Muchas otras desigualdades cuya demostracién es menos inme- diata son también de uso frecuente, La més importante es la des- igualdad de Cauchy, que afirma que [aby +... agbul?S (bale + Jl) ©, con notacién mas abreviada, Sab ibe ony Para demostrarla, sea A un mimero complejo arbitrario. Por (1-7) se obtiene (1-157 Sees ne Sypa-2 wei Sam Esta expresion es 20 pera todo \. Podemos elegit Sen pues si el denominador se amulase no habrfa nada que demostrar. Esta eleccién no es arbitraria, pues est dictada por el deseo de ha- cer ia expresién [1-15] tan pequefia como sea posible, Sustituyendo ie un indice de sumscién conveniente, y, utilizado como subindice, 20 puede confundirse con la unidad imaginaria, Parece innecesario. proscribie Su utilizacisn % y después de simplificar, se obtiene que €5 equivatente @ [1-14]. Ademis, de [1-15] se deduce que el signo de desigualdad es vé~ lido en (1-14] si (y solo si) las @; son proporcionales a las b, La desigualdad de Cauchy se puede demostrar también mediante la identidad de Lagrange (Sec. I-l, 4; Ej. 4) EyERCICIOS: 1. Demusstrese ave ab | Ta <1 si fall y [bcd 2, Demucstrese por inds 3. Si Jac, N20 par que in la desigualdad de Cauchy. Fel, cn mY Atta Ly prudbese Pyar Ate Phe < 1. Determfnese el menor valor ayd, bP cuando se dan 1-2. Representacién geométrica de loa mimeros complejos. El nimero complejo @=a+i8 puede representarse, con respecto tun sistema de coordenadas rectangulares en el plano, por el punto de coordenadas (a, 8). Se utiliza constantemente esta representa: cién, y 2 menudo hablaremos del punto a como sinéaimo del mime- vo a. El primer eje de coordenadas (eje de las x) toma el nombre de fe real, y el segundo eje de coordenadas (eje de las y) se lama eje imaginario. At plano se le denomina plano complejo. La utilidad de la representacién geométrica se deriva de lo in- luitivas que resultan las imagenes mentales asociadas al lenguaje geométrico, Si los teoremas de geometria smtética estuvieran firme- mente establecidos, podriamos utilizarlos para deducir resultados relativos a los numeros complejos. Desgraciadamente, hay que admi- we ____swmenes_conpstos fear tir que en los cursos elementales la geometria no se desarrolla con ‘completo rigor. For esta raz6n 0 consideraremos come concluyente ninguna demostracién geométrica. Esta limitaciéa no nos impide utilizar el lenguaje geométrico, siempre y cuando no olvidemos que en definitiva todas las demostraciones kan de reducirse a términos aliticos. Siendo esta nuestra postura, estamos, por otra parte, rele- vados de las exigencias del rigor en relacién con consideraciones geométricas de carécter puramente descriptivo. 1. Representacién geométrica de ta adicion y de la multiplica- cid Se puede visualizar la adicién de ntimeros complejos como adicién vectorial. Con este objeto representaremos un niimero com- plejo no solo mediante un punto, sino también mediante un vector con origen en el de coordenadas y extremo el punto. El ntimero, el punto y el vector se denotarin por la misma letra a Como de cos. tumbre, identificaremos todos los vectores que se pueclen obtener unos de otros por desplazamientos paralelos. Colquese un segundo vector 5 de forma que su origen coincida con el extremo de a. Entonces +d esté representado por cl vec- tor cuyo origen es el de a y cuyo extremo es el de b. Para construir la diferencia b—a se dibujan am- bos vectores a y b a partir del mismo punto inicial; entonces ba tiene su origen en el extre- mo de a y su extremo en el de b. Obsérvese que a+b y a~b son las diagonales de un paralelogra- mo de lados a y b. (Fig, 1-1), Una ventaja adicional de la representacién vectorial es que la longitud del vector « ¢5 igual a jal, Luego la distancia entre los Puntos @ y b es |a—bj. Con esta interpretacién, Ja desigualdad trian- gular /a-+b|= al + |d] y la identidad [a+ d[?+ jab? =2(Jal=B)°) se convierten en teoremas geométricos familiares. El punto a y su conjugaco d estén colocados simétricamente con respecto al eje real. El punto simétrico de a con respecto al eje imaginario es —4. Los cuatro puntos a, —d, —a, d son los vértices de un rectiéngulo, que es siméuicy respecto a ambos ejes Para obtener una interpretacion geométriea del produeto de dos riimeros complejos introducitemos coordenadas polares. Si las coor- “anor omnarerenm OT A SEC._1-2]_RIPRESENTACION GEOMETRICA DE LoS XUMEROS CONPLEJOS v denadas polares del punto (a, ) son (7, ), sabemos que aarcosy Barseng. Luego, podemos escribir a=a+iB=r (cos ¢+isen g), En esta for- ma trigonométrica de un mimero complejo, r es siempre 20 ¢ igual al médulo |a|. Al angulo polar ¢ se le Hama argumento o amplitud del nimero complejo, y se le denota por arga Consideremos dos mimeros complejos a, a:=74(608 gx i sen gr) (eos gi+isengy) y Su producto puede escribirse en la forma aay rrs[(cosgscos gs — sen g,senye) + i(sen ¢: cosy: + cosgyseny)] Mediante los teoremas de adicidn del coseno y del seno, esta ex- presin se reduce a aay =rypafcos (gi + ¢2) + isen (e+ e2)] [1-161 Se puede reconocer que el médilo del producto es nis y su ar- gumento ©5 g+¢> El tiltimo resultado aparece por primera vez, y lo expresamos mediante tz ecuacién arg (ait) =argan targa. ayy Naturalmente, esta fOrmula puede extenderse a productos arbitra ios; por tanto, puede enunciarse: EL argumento de un producto es igual a la suma de los argu mentos de los factores. Esto es fundamental. La regia que acabamos de formular da tuna justificacién profunda e inesperada a la rapresentaziGa geo- métrica de los niimeros complejos. Debemos, sin embargo, estar plenamente conscientes de que la forma en que hemos egado a la férmula [1-17] yulnera nuestros principios. En primer lugar, la ecuacién [1-17] relaciona dngulos ms bien que nlimeros, y en se gundo lugar, en su demostraciéa se utiliza la trigonometria. Asi ues, queda por definir el argumento en términos analiticos y de- mostrar [1-17] mediante procedimientos puramente analiticos. De momento aplazamos esta demostracién y 108 contentamos con dis- cutir las consecuencias de [1-171 desde un punto de vista menos riguroso, Observemos, en primer lugar, que el argumento de 0 no esté definido, y, por tanto, [1-17] tiene sentido si (y solo si) a ¥ az a RS ar PL 1s —_Suenos_compusjos fear. son 0. En segundo lugar, el angulo polar esté definido salvo mii tiplos de 360°. Por esta razén, si queremos interpretar [1-17] numé ricamente, tenemos que convenir en que Ios miltiplos de 360" no cuentan, Mediante [1-17] se puede obtener una senci- la construcciin del producto a,. En efecto, se deduce que el tridngulo de vértices 0, 1, a es semejante al triingulo cuyos vértices son 0, «a it Dados los puntos 0, 1, a y ¢, esta seme. “:janza determina el punto aa; (Fig 1-2), En el caso de la divisién, se reemplaza [1-17] por 0 1 o Larg.ay—argay 1s Fie. 1.2—Multipte ania ance (1g) cacién ‘vectorial. La construceién geométrica es la misma, excepto que los triéngulos semejantes son ahora 0, 1, ay ¥ 0, as/ay ae ETERCICIOS| J. Hiltense los puntos simétricos de a rempecto a las rectat que bi- secan los dingulos determinadas por los sies de eoordenads, 2, Prudbese que los puntos 2, @, 4; son Tos rértices cequilitero si (¥ solo si) ai? 4a +a 3. Se supone que @ ¥ son dos vértices de un cuad-ado, Hillense los otros des vértices en todos los c380s posibles, in trléngulo 4, Hillense el centro y al radio del eftculo ciecunserito al triingulo de vertices «1, a, a. Exprésese el resultado en forma, simetrica, 2. La ecuaciin bindmice—De os resultados precedentes, que Seguimos admitiendo sin demostracién suficiente, se obtiens que las potencias de a=r (cos ¢}iseng) estin dadas por a" =r*(cos ng +i sen ng). [119] Esta formula es trivialmente valida para n ¥ puesto que atartoos ¢ —isen [eos (~¢) +ésen (—¢)], también se verifica cuando n es un entero negativ Para r=1 obtenemos la firmula de De Moivre: (cos ¢+isen g)"=cos ng +i senng, 0-20) | -OMETRICA DE LOS NUMEROS CONPLE}OS 1 que proporciona un procedimiento extraordinariamente sencillo para expresar cos ny y sen ng en términos de cosy y de seng. Para hallar la raiz n-ésima de un mtimero complejo a tenemos que resolver Ia ecuacién (121) En el supuesto de que a70, escribimos a=r(cos ¢ +i sen) y p(cos 6-+i sen 8). Entonces [1-21] adopta la forma "(cos nO +i sen n8) (cose +isen g). Esta ecuacién se verifica ciertamente si p'=r y nf=¢. De aqui obtenemos la rafz F7(cos£ixen£), donde YF denota la ratz n-ésima positiva del ntimero positive r. Pero esta no es la tinica solucién. En efecto, también se verifi- fica [1-22] si nO difiere de g en un miltiplo del ngulo total. Si se expresan los dngulos en radianes, el éngulo total es 2, y tene- ‘mos que se verifica [1-22] si (y solo si) siendo Kun entero cualquiera, Sin embargo, solo dan valores de = diferentes los valores 0, 1, .... n—1 de &. Por tanto, la solucién completa de la ecuacién [1-21] viene dada por a7 [cos(£ +422 *)), « snl, Existen n raices neésimas de cualquier nimero complejo #0. Todas tienen el mismo médulo y sus argumentos difieren en multi plos de =. 20 ____xenenos communes Geométricamente, las raices m-ésimas son los vértices de un po- Higono regular de m lados. Es particularmente importante el caso a=. Las rafces de la ecuaciéa 21 se aman raices nésimas de la unidad, y si ponemos emcos 7 ison 2% [1-23] todas las rafees pueden expresarse mediante 1, 0, 0% wu @*!, Rex sulta evidente que si Ya denota cualquier rafz n-ésima de a, enton. es todas las races n-ésimas pueden expresarse en la forma - ia, B01 say a1 EyERCICIOS 1. _Exprésense cos 3p, cos 4 y sen 5¢ en términas de cos y de sen e, 2. Simplifiquense las expresiones 1-+cos y-+e0s 2g-+ sengtsen2p+...tsenng 3. Exprésense en forma algebraica las raices quintas y décimas dé Ja unidad teorme 4. Si se da @ mediarte [1.23], demuéstrese que se verifica Theta... ¢ale-9 ata cualquier entero k to miltiplo de nm. Cuil 5 el valor e la expresion Ino 407" ...4(-1) 3. Definicién de argumento.—-Debemos ahora dar una definicién de argumento y demostrar la relacién fundamental [1-17] sin recu- rir a Ia intuicién geométrica. Con este objeto daremos definiciones Puramente analitieas del seno y del coseno. Para estas definiciones haremos uso de propiedades sencillas de las integrales definidas, Existen otros métodos mas satisfactorios en otros aspectos, pero creemos que una referencia directa a algunos resultados bien esta- Dlecidos del edlculo elemental facilitard el estudio a la mayorfa de tos lectores. En primer lugar defirimos el mimero a mediante la ecuacién (aa * vi-F 2 sec. 121_nepnese ACION GEOMETRICA DELOS MUMEROS COMPLE}OS La integral “yo vi-? (7a es una funcién continua y creciente del Kmite superior y en el in- wervalo 0SyS1. Por tanto, si 0057/2, existird un valor de este intervalo (y solo uno), para el que (24) , vie Este valor de y es, por definicidn, sen 6, Para los mismos valores de @ se define el coseno por cos d-sen(Z-0) (1.25) Nuestro procedimiento se inicia con la definicién de la funcién inversa del seno, por la sencilla razén de que esta funcién puede re- presentarse mediante una integral. De tal representacidn mediante tuna integral se sigue que la derivada de @ con respecto a y es 1 VI=¥, para OSy <1, Mediante la regla de formacién de la derivada de la funcién inversa, obtenemos Dsen 6= VT sen 6, [1-26] Se recuerda al lector que la ratz cuadraéa es positiva. El valor =2/2 ha sido excluido; pero ura apiicacién familiar y sencilla del teorema del valor medio muestra que [1-26] sigue siendo valida para este valor de @ Derivando una vez més, se obtiene + suponsames que Shy tiene una verivada park @— eB: sh ando x tide a b, emonces exe Ia erivada por la izquierda do f(x) en b ¥ es igual a 8 Se’ deduce 1a demestricign & partir de ta igualdad ((b)—f{x)=f(EO=2) cone sen (4, +62) =sen 8; cos 8; +C0s 6; sen B En otras palabras: hemos demostrado los teoremas trigonométricos de adicién de argamentos. Cusndo es e(8;) =e(8;)? Por [131] esta ecuacién es equiva- lente a e(0:—6:) =1. La ecuacién ¢(@)=1 se verifica para 0=n siendo n un ntimero entero, Para ver que estas son las tinicas solucio- hes basta observar que el Seno es positive para 0 < 97/2; el co- seno, negative para 7/2<6<4r/2, y el seno negative para 37/2$0 < 2; esto excluye todos los valores entre O y 2m y a causa de la periodicidad, estos son los Ginicos valores que es necesario in- vestigar. Se concluye que e(@;)=e(s} implica 9,=0:+m-2n. 4 WMEROS_COMPLEIOS teat Ahora puede definirse el argumento, Si {=£+in tiene de médue Wo 1, afirmamos que Ia ecuacién (8) E tiene solueién, En primer Ingar, si é . =0, una solucién viene dada por on ft v pues entonees sen 6 y cosd= VI—W =. Ademis, si £20, 950 se puede resolver la ecuacién (8) =ig, y de este modo In ecuacién original tiene la solucién @~ 7/2. Los casos £<0, n=O y £50, 7=0 pueden tratarse de igual manera, A partir de una solucién, obtene- mes todas sumando miltiplos enteros de 27. Adoptamos la definicidn siguiente: Deenicion 1. Se entiende por argument de un niimero com plejo 0 cualquier solucin de ta ecuacién e(8) =2/|>|, De acuerdo con esta definicién, un miimero complejo +0 tiene infinitos argumentos, los cuales difieren unos de otros en muiltiplos de 2m. De la definicién y de la ecuacién funcional [1-31] s2 ob- tiene arg (=; =argzbargzytn > 2m, (132) donde no puede omitirse cl miltiplo aditivo de 2m. En muchos casos resulta molestisimo tener que manejar infinitos valores del argumento. Existen dos procedimientos para obviar esta difcultad, Primero, puede observarse que existe exactamente un valor del argumento en cualquier intervalo de longitud 2m con tal que se incluya uno (y solo uno) de los extremos. Ast, p. ej podemos escoger el valor qe esti determinado por Ia siguiente condicién =70 e Imz <0, respectivamente. Andlogamente, los semiplanos de la derecha y de Ia izquierda estén determinados por Rez>0 y Rez <0. Los puntos de la recta z=a¥+-br satisfa- cen la eousciin Im (2—a)/b=0. Parece, pues, natural decir que Jos puntos con Im (z—a)/b>0 y los puntos con Im (z~a)/b<0 estén en diferentes semiplacos de los determinados por la recta. Si lu teeta est orientada, se conviene en lamar al semiplano con Im (¢—a)/b> 0 semiplano izquierdo, y al otro, semiplano derecho. Es importante probar que esta distincidn es independiente de la re- presentacién paramétrica. Supongamos que 2=d+ bt y 2—a'+b't re- presentan la misma recta orientada; entonces (a—<')/b es real y Bib es positivo. De la primera condicién se sigue que Im (2 -a)/b= ‘im (a/b, y por la segunda Im (<~a')/¥’ tiene igual signo que Im (a. Se concluye que los semiplanos derecho e izquierdo es- tin determinados de manera tinica, > El segmento rectilineo que une dos puntos 2; y = es el conjunto de puntos z=tz1+ (1—?) 'S 1. No es dificil probar que et 26 ___ ____sumenos segmento rectilineo que une dos puntos en el mismo semiplano con respecto a una recta est enteramente contenido en dicho semiplano, en tanto que un segmento rectilineo que une puntos en semiplanos distintos debe cortar a la recta dada, La palabra dngulo tiene al menos dos significados. Primero, se puede hablar de éngulo entre dos rectas orientadas. Si las rectas es ‘tin dadas por 2=a,+ dit y z=d:+ bit, se define el dngulo entre ellas come arg bs/by. Observemos que el éngulo depende del orden en que se mencionan las recias, Ademas, o el angulo tiene infinitos valores, © ha de intespretarse como un miimero real médulo 2. En una segunda interpretacién, éngulo significa lx porcién dol plano. comprendida entre dos semirrectas con el origen camtin. Sea @ lun punto y e1 y gs dos niimeros reales que satisfacen la condicion 0< ¢2~gi=2n. Los puntos z # a, para los que un valorde arg (=—ai satisface la desigualdad gx < arg (2—a) <¢s, forman un seetor cor gular, que denotamos por 5,(¢, ¢). Se dice que est contenido entre las semirrectas orientadas de direcciones , y ¢» nombradas en este orden, y su medida angular es ¢.~¢. Reciprocamente, cualquier par de semirrectas distintas con ori en un mismo punto determinan dos sectores. Si las rectas son + bit, 2=a~ bet, podemos elegir como g. un valor arbitrario de arg b;; como valor de ¢: arg b; elegimos el valor que esté contenido en el intervalo {p1,¢i+2m). Los sectores entre las semirrectas son entonces S.(¢i, ¢:) ¥ Su(¢n e+ 2m), siendo sus medidas angulares e141 Y n~ (¥:~g1). A no ser que las semirrectas tengan direc- siones opuestas, una (y solo una) de las medidas angulares es <7; el sector correspondiente es, por definicién, el dngulo convexo entte las semirrectas. Es evidente que esta definicién no depende del orden de las semirrectas. Como aplicseién probaremos que Ta auma de los dugulos de un tridngulo es a. Obviamente, los ngulos tienen que interpretarse como las medidas angulares de los éngulos convexos entre los lados. Sean los vértices =, 22, 21; se supone que no estén alineados. Es con- veniente introducir la notacién El dngulo en 2; (=1, 2, 3f es un valor de +arg A, Utilizando Ja identidad (1/4) +As=1, se obtiene que Im i/A)— —Im ds por ‘58, 1-21 REFRESENFACION GEOMETRICA DE LOS NUNEROS couPLE}os 7 consiguiente, Im }y ¢ Tm s tienen el mismo signo. Por permutaciéa cietica, Im A, debe tener el mismo signo, y se sigue que el signo en arg A, debe ser el mismo para todo i De donde la suma de los én- gulos es Cr = julos es -barg(AAxts), salvo un miiltiplo de 2m. Pero iA Se conchye que la stima de los dngulas €5 -r1-=1-2z. Por ot parte, cada ingulo est4 comprendido entre @ y z, luego le suma debe estar comprendida entre Oy 3n. El tinioo miltiplo impar de = entre estos limites es 7, con lo cual queda demostrado que la suma de los angulos es x: EVERCICIOS tos de un paralelogramo 1. Prusbese que los lados y dngulos opuestos de un paralelog son respectivamente iguales ¥ que las diagomales se bisecan entre si 2, Demuéstrese que los dngulos en Ja base de un tridngulo isésceles son iguales. - 3. Pruchese que los m valores de Ya son lot véttices de un pollgono regular (laos y dngulos iguales). 5. Represnmaciin ef érice-—Para mmctos proptcitos cs ttl mn- pliar el sistema © de los atimeros complejos mediante la introduc- Min dein siabolo So qur presente ininin, Se relacée. con bs a oan cane eels Seat peTaa finite, y Braccco-beoo pate todo bs20, incloyendo base. Es Toate sin embarg, debe acco y 02 sn Volar las rela at Ee ANS SSE a eis etme STEIN N= Seer ae oe Cees yero podenon, naturalente;iateducir punto “deals que He maremos punto del infini¢o. Los puntos del plano, junto con el punto del inte, sontiuyen el ple campleo emptied, Convenes en que toda recta pasa por el punto del ‘nino. En contraste con Sit singin seiplan contended puto ide "ize duaeatle introdusir um mode geomturico en el cual todos tos punto del pena anglndo tenga’ we repsveiaste curt Coast abjto conlderemer la extra ide! S,cuya ecuacién ea el espacio tridimeasional es xi+a#+2x3=1. A cada punto de S, ex- presiones: plano 1A Jo largo del texto utiizaremos indistinsamente las exo ampliado y plano completo, que son equivalentes (del 7) 28 —___tew.1 cepto el (0, 0, 1), podemos asociar ua miimero complejo atin oe? 134) ¥ esta correspondencia es biuniveea. Realmente, de [1-34] obtenemos ¥; por tanto, (135) (136 La correspondencia puede completarse haciendo corresponder al Punto det infinito el (0, 0, 1), siendo posible de este modo considerar ‘a esfera como una representacién del plano ampliado o del sistema ampliado de niimeros. Obsecvemos que la semiesfera 210 a su exterior |2| > 1. En la teorfa de funciones ta esfora $ se denomina esfere de Riemaun, __ Si se identifica el plano complejo con el plano (x, x), con los Gies x1 ¥ x correspondiencin a los ejes real © imaginato, respectiva- mente, la transformacién [1-34] tiene un senchlo significado geo- mitrico. Escribiendo z= iy, se comprueba que wry: Fray 1, [137] ¥ esto significa que los puntos (x, 3,0), (ti ta 45) y (0, 0, 1) estén alineados. Por consiguiente, la correspondencia es una proyeccién central desde el centro (0, 0, 1) como se muestra en la figura 1-3, Se le lama proyeccién estereogrifica. No existe interpretacién sencilla de la adicién y de la multipli- iii sec. 1.2] _HEPRESENTACION GEOMETHICK DE LOS NUMEROS COMPLEIOS_ caciéa en la representacion esférica. Sus ventajas residen en el hecho de que el punto del infinito ya no es un punto distinguido. Es geométricamente evidente que la proyeccién estereogrifica transforma toda recta del plano z en wna circunferencia en S que pasa por el polo (0, 0, 1), siendo también cierta la reefproca. Con mas generalidad, cualguier circunferencie sobre la esfera correspon- Fig, 1.3,—Proyeccisn estereosréfica de a una eircunferencia o a una recta del plano de las 2. Para demos- trarlo, observemos que una circunferenca sobre la esfera esti en un plano ait; +ast:4+4%)=M donde cabe suponer que a+ a}+ai=1 y 0Say Tz 0 w=Tz. El lector observaré que en esta seccién no se hace ninguna con- sideracién relativa al concepto de continuidad. 1. EL grupo lineal—Consideremos la transformacién azeb card” (1393 cuyos coeficientes a, b, ¢ d son niimeros complejos. No deseamos que w sea independiente de =, imponiendo por esta razin la condi cidn basica de que ad—be £0, Esta hipstesis evita también que ef denominador sea idénticamente nulo, y w esta bien definido excepto para el tinico valor z=-d/c en el caso de que ¢ +0. Con objeto de establecer una corespondencia entre los planos ampliados, afiadimos los siguientes valores convencionales a los efinidos por [1-39]: 1) si c7#0, w= para z=-dJe y w=a/e pata 2=08; 2) si ¢=0, w=70 para 2 =26. La transformacién am- pliada w= Tz se lama una transformacidn lineal. La ecuacién [1-39] puede resolverse con respecto a z dando dw—b ci4oy Esta transformacién puede ampliarse de la misma forma; la trans- formacién lineal resultante es inversa de la T, y se denota, por con- siguiente, por T-!. La existencia de una inversa muestra que la. correspondencia definida por T es biunivoca. T esté determinada por una matriz de segundo orden a b) { | le a cuyo determinant ad be #0. Esté también determinada por eual~ quier miltiplo no nulo Aa db) ac nad de la misma mattiz. La notacién matricial resulta conveniente prineipalmente porque conduce a la determinacién sencilla de una transformaciéa com- 32 NumERoS comereios puesta w=TiT xz, Si utilizamos subindices para distinguir entre las matrices correspondientes a 7, y Tz, es fac esti determinada por la matriz producto (22 2)-(Carte La comprobacién se hace tr eseribe [1-39] en la forma ib, + bd) eb + ad,) . fal si se pone te =47+6b%, wy 02 +d. Esta notacién homogénea no se utilizard en lo que sigue. Todas las transformaciones lineales forman grupo, En efecto, ta Propiedad asociativa (T;7;)Ts=T,(T:Ts) se verifica para transfor. maciones arbitrarias, la identidad w=z es una transformacién ines! y Ja inversa de una transformacién lineal es lineal Las transformaciones lineales mas sencillas estdn dadas por ma- cist de ema (ot) Ga) a \o 1 la primera de ellas, w—2+a, se llama traslacién paralela. La se- gunda, w=ke, es una rotacién si |k\=1 y una homotecia si k > 0. Para un complejo cualquiera 0 podemos poner k=|k) - k/|k| J; Por consiguiente, w—kz puede representarse como el resultado de una homotecia seguida de una rotacién. La tercera transforma. fz, se Mama una inversién. Si c5£0, podemos escribir azeb be-ad a +d/o) 6" ¥ esta descomposicin muestra que la transformacién lineal més Beneral se compone de una traslacién, una inversién, una rotacion ¥ una homotecia seguide de otta traslacién. S} ¢ 0, desaparece Ia inversi6n y no es necesaria la tiltima traslacién. a | | BJERCICIOS 1. Demugstrewe que la simetria => = no es una transformacién Tinea. 2 si 542 hillense 232, Tate y Ty'Te. 3. Prusbese que 1a transformacién mas general que deja el origen fifo y conserva todas las cistancias es una rotacidn o una rotacion sesuida de una simetria respecto al eje teal 4. Prugbese que cualquier transformacién lineal que transforma el fe real en si mismo puede escribirse con coeficientes reales 2. La razén coble.—Dados tres puntos distintos 1 en el plano ampliado, existe una transformacisn lineal T que transforma estos puntos en los 0, 1, %6. Si ninguno de los puntos dados es 20, T podeé escribirse (41j Si zy 25 © 4=0, Ia transformaci6n se reduce, respectivamente, a Si S fuera otra transformacién con la misma propiedad, entonces ST dejaria los puntos 0, 1, © invariantes, Para az +d st- gstas condiciones implican b=e=0, ad. Por tanto, ST-' se rev duciria a Ja identidad, y tendriamos S=T. Se concluye que T esté determinada de manera tnica. Deriniciéx 2. La es la imagen de m doble (=, 2» = mediante la transformacién lineal que fran: 1% La definicién tiene sentido tnicamente si: 23 y tos. Se puede definir un valor convencional de [1-42] cuando tres La razin doble es invariante con respecto a las transformacio= nes tineales. Con una formuladén mas precisa: TroREMA 1, Si son puntos distintos en el plano ampliado y Suma transformacién lineal cualquiera, se tiene que (St, Sz, Sa, Sui =(sy, La demostracidn es inmediata, pues si 7: ces TS transforma S: nenos por la definicién 3 ___sevenos_coneuetos - lew a cualesquieta de los cuatro puntos son distintos; pero esto carece de importancia para nuestros propésitos. e 4 24), enton 52, $=, en 0, 1, 26. Por consiguiente, te- (Say, Siz, Say 8 Con la ayuda de esta propiedad podemos escribir inmediata- mente la transformacién lineal que transforma tres puntos dados Fr Ea 2 en otFos w, wy, we prescritos. La correspondencia viene realmente dada por & (te, oy wy Ws) = (2, 2 2225). [1-42) En general, es naturalmente necesario resolver esta ecuacién con Teorema 2. La razén doble (2, es real si (y solo si) los cuatro puntos son conciclicas o estén alineados, Esto es eviclente por geometria elemental, pues se obtiene arg (21,5 =, 24) =arg =D 0 dependiendo de ta posicién relativa de los puntos Para wna demostzacién analitica necesitamos tinieamente pro- bar que la imagen del efe real respecto a cualquier transformacion Tineal es o una circunferencia 0 una recta. En efecto, T= (s, "» tu 21) 6s real cuando esta sobre la imagen del eje real bajo Ia transforma ién T-¥y en ninguna otra parte Los valores de w=T-'s para = real satisiacen la ecuacién Tw e De manera explitita, esta condicién es de Ia forma werd ere. 1 smovsromerctonse Lmeme 35 Multiplicando en cruz, se obtiene (ae— 0a) |eoP-+ (cd - cb) w + (88 - da) + bd - a Si aé—cd=0, esta es la ecuacién de una recta, pues con esta condi- ién el coeficiente ad—cb no puede anularse también. Si a’—ca0, podemos dividir por este coeficiente y completar el cuadrado. Des- pués de un sencillo edlculo obtenemes Ed [=| ae— eal ~ lae— ea! que es la ecuacién de una circunfereacia. El tiltimo resultado pone de manifiesto que no se debe, en la teorfa de transformaciones lineales, distinguir entre circunferencias y rectas, Una justificaci6n posterior esti en el hecho de que ambas lineas corresponden a circunferencias en la esfera de Riemann. De acuerdo con esto, convendremos en utilizar la palabra circunferen- cia en este sentido mas amplio EI siguiente es un corolatio inmediato de los teoremas 1 y 2: TrOREMA 3. Una transformacién lineal transforma circunferen- cias en circunferencias. ByeRcicios. Hillese la transformacién lined que transforma 0, i, -i en 1, a1 2. Exprésense las razones dobles correspondientes @ las 24 permuta- clones de cuatro puntos, en funcién de =| 3. Si los vértices consecutivos 2), 2, 25 = de un cuadrikitero estin situades sobre una circunferencia, demucetrese que a +15 © interprétese ol resultado geométricamente, 4. Prudbese que cuatro puntes distintos cualesquiera pueden trans: formarse mediante una transformacién lineal en los 1, —1, ky —k, de- endiendo i de los puntos. {Cudntas soluciones hay y edimo estén re- Jacionadas? "Ete convenio serd Unicamente vilido cuando se trate de transforma- ciones lineal, Simetria—Los puntos = y 3 son simétricos con relacién al eje weal. Una transformacién lineal con coeficientes reales trans forma el eje real en sf mismo, y z, =, en puntos gue son nuevamente simétricos. Mas generalmente, si una transformacién lineal 7 trans- forma el eje real en una citcunferencia C, diremos que los. puatos w=Ts y w*=T3 son simétricos con respecto a C. Esta es una relae cidn entre ze, to" y C, que no depende de T. Pues si $ es otra trans. formacién que transforma el eje real en C, entonces S-"T es una transformacién real y, por consiguiente S~!w-S~'Tz y $-!wo* =S-!Tz son también conjugados. Se puede entonces definir la simetria en los siguientes términos: Deemicin 3. Los puntos z y z* se dicen simétricos con res- pecto a la circunferencia C, que pasa por los puntos 2, sity solo si) (z*, 2, 23 25) =(B tn Zy 2). Los puntos de C, y solo ellos, soa simétricos de si mismos. La apliencién que transforma = en 2 e5 sna correspondencia biunivoca, ¥ se llama simetria 0 reflexién respecto a C. Evidentemente, el pro- ucto de dos simetrias es una transformacién lineal. Deseamos investigar el significado geométrico de la simetria. Su- Pongamos, en primer lugar, que C es una recta. Entonces podemos elegir z=50, y la condicién de simetria se convierte en [1-43] =z). Aqui 2, pue- de ser cualquier punto finito de C, y conciuimos que 2 y =* equi- dlistan de todos los puntos de C. Por [1-43] tenemos ademés Por tanto, = y 2* estin en semiplanos distintos con respecto a C*. Dejamos al lector la demostracién de que C es la mediatriz del seg mento determinado por 2 y 2° Consideremos ahora el caso de una circunferencia finita C de centro a y radio R. El uso sistemstica de la invariancia de la razn "A no ser que coiacidan y pertenezear a C. Esta ecuacién muestra, evidentemente, que el punto simétrico de z ) +a, 0 que zy 2" satisfacen la relacién 4) El proclucto | de las distancias al centro es por tan~ to, Ri. Resulta, ademis, que la razén (2*-a)/(z~a) es positiva, io aute significa que # y =* estin en Ja misma semirrecta a partir de a. Existe una sencilla construccién geométrica del punto simétrico de Fig. 1-4). Obsérvese que el pun- Z to simétrico de @ es © TworEMA 4. (Principio de si- metria.) Si una transformacién li- neal transforma la circunferencia Cy en la circunferencia C,, enton- ces transforma cualguier par de . puntos simétricos con respecto aC, en um par de puntos simétricos con respecto a Cy ; Brevemente, las transformaciones lineales conservan la simetria. SiC, 0G, es el eje real, el principio se sigue de la definicién de simetria, En el caso general, Ja afirmacién se prueba utilizando una transformacién intermedia que transforme C, en el eje real. dos formas en las que se puede utilizar el ptincipio de six metria, Si se conocen las imagenes de z y C bajo una cierta trans- formacién lineal, entonces el principio nos permite hallar la imagen de =. Si, por otra parte, se conocen las imagenes de cluimos que estas imagenes deben ser simétricas respecto a la ima- gen de C. Aunque esto no es suficiente para ceterminar la imagen de C, la informacién obtenida es, sin embargo, valiosa. Fic, 1-4—Simetria respecto a una circunterencis Lear. 1 Se pone en prietica el prin hallar la transformacién lineal qu. en la circunferencia C’. Siempre macién exigiendo que tres puntos tres puntos a, w io de simetria en al problema de je transforma la circunferencia C Podremos determinar la transfor. 2 Sy 23 de C se iansformen en w,; de Cla transformacién es extonces (wv, wy, 2, 21). Pero la transformacién esti también deter. minada si imponemos que a un punto = de C corresponda un pun tow de C’ y que un punto % que no esté en C se transforme en lun punto ts que no esté en C’. Sabemos que entonces 2 (el punto simétrico de 2: con respecto aC} debe corresponder aw? (el pun- 0 simétrico de we: con respecto a C’). Luego la traasformacion se obtendré mediante a relaci6n (1e, wy, wy Ww BJERCICIOS 1. Demuéstrese que toda simetria transforma circunferencies en cir. cunferencias, 2. Hillese 1a simétriea del eje imasinacio, cizcunterencia 3 de la recta e=y y de ta 1 respecto a la cireunferencia |2—2|=1 Erecttense las simetrias del ejercicio precedente mediante cons- 4, Hllese Ja transformacién neal que transforma la drcunk Den la |z+1\=1, dl punto -2 en el origen y el ogen ont Hillese 1a tcansformacin lineal mis general que transforma lo circunferencia |=|~R en si misma. 6, Una transformacién lineal transforma un par de ecircunferen soneéntricas en otto par de circunferenciss coneéntiicas, Demudstrece ue las razones de los radios deben ser iguales. Millese una transformacién lineal que transforme |s|=1y fen circunferencias concéatricas. ¢Cul es la razdn de los ra dios? 8. El mismo problema 1 a fale] yr=2, 4. Tangentes, orientacion y éngulos.—Se dice qu: dos circun- ferencias som tangentes entre si si tienen un tinico pusto comin. $i mediante una transformacién lineal se lleva el punto comin. al infinito, tas circunferencias se convierten en rectas parulelas, Por la transformacién inversa, la familia de rectas paralelas se transfor. ma en una familia de citcumferencias tangentes dos a dbs. Deseamos trazar, p. ej, It tangente a una circunferencia en tno cualquiera de sus puntos. Sea la circunferencia C y consideremos un Punto =) en C. La transformacion 21/(z—z) transforma C en see. 131 __rmixsromuaciones LINEALES. 9 tuna resta Le ov en 0, Trazamos una recta 1’ por 0 y paralda a L. {a transformacién inversa transforma L’ en una circunferensia que os tangente a C en % y pasa por ov. En ottas palabras, la ckcunte- rencia es tangente a la recta en 2. Vamos a definir el Angulo formado por dos circunferencias que ce cortan como el dngulo formado por sus tangentes. Coa este objeto os neces ovintr fas angentes, I oreacon de ana tangent ‘ebe dopender evidentemente de la orientaciin de la circunferencia. - Una rae de la circunferencia C est determinada por uma terma ordenada de puntos 2), 2, =) de C. Con respecto a esa orieatacién, se dice que un punto no situado sobre C esté a la &- quierda de C si Im (22,4) $0, y a la derecha de C, si Im (2,21252)) <0 ; Es esencial demostrar que solo hay dos orieataciones diferen- tes. Con esto queremos decir que la distinciGn entre derecha e 2- ; jodas las ternas, en tanto que los signili- quierda es la misma para toda addos pueden invertirse A causa de lz invarianza de la razéx doble, es suficiente considerar el caso en que C es el eje real. Tenemos entonces que examinar Im ), Eseribiendo (2,222.23) con coeficientes reales, mediante un sencillo célculo, obtenemos ad—be om lazdP Im (, Luego la distincién entre derecha e izquierda es idéntica a la ds tinciéa entre semiplancs superior e inferior. Una transformacién lineal T transforma la circunferencia orien tada C en una circunferencia que orientamos mediante la terna Tzy Tey De la invariarza de la razén doble se sigue que la izquier- da y la derecha de C corresponden a Ia izquierda y a la derecha de la circunferencia imagen. —— SiC es una recta, puede orientarse por medio de la terna + Los puntos = a la izquierda estin caracterizados por la desigualdad es ASRS Ae = ___suntes0s_compreios Relacionando esto con nuestra definicién primitiva, encontramos ue estos puntos se encuentran en el semiplano izquierdo, determi. nado por la recta orientada z=2;+t(%~2,). Una recta orientada Segtin nuestra primera definicién puede considerarse como un caso especial de citcunferencia orientada, En general, no hay procedimiento ni existe razén alguna para comparar las orientaciones de dos circunferencias, Un hecho excep- nal ocurre si las citcunferencias son tangentes entre si. En este case pueden transformarse en rectas paralelas, y se dive que las cit= Cunferencias estin igualmente orientadas si cotresponden a rectas con Ja misma orientacién. En este sentido una circunferencia orientada induce una orientacién en sus tangentes, lo cual nos permite definir el dngulo entre dos circunferencias orientadas en el punto de inter. Seeci6n como el éngulo que forman las tangentes orientadas. TEORENA 5. Una transformacién lineal conserva los dngulos en- tre circunferencias orientacas. Scan =. y =: las intersecciones de Cy C. Elegimos = en C y 2’, en C’ y fijamos las orientaciones mediante las ternas zz - EI teorema quedaré demostrado si probamos que el dng fo fen 1 entre Cy C’, tomadas en este orden, viene dado por a8 (Zo) ZZ 2). La afirmacién es fécil de comprobar si 2,0 res igual a ce. Enton- C ¥ C’ son rectas, la razin doble se reduce a (2',—22)/ (2-2) lena (=4—2)/(%)~2:) y el argumento de uno u otto cociente ©, Por definicién, igual al dngulo entre las rectas orientadas, En el gato general, sean Ly L’ las tangentes orientadas de C y C’ en 2, Saberos que una transformacidn lineal que transforma 2, en oo trang forma L, Cy L, C’ en pares de rectas paralelas e igualmente orien. {adas. Por Ia invariancia de la razén doble y el resultado prece. dente, cuando z.=% se concluye que arg (z's 2, Za %) es igual a | expresién correspondiente para L y 1’. Por otra parte, nuestra afirmacién ha sido demostrada para L y L’, y por definicign el an. gulo entre C y C’ es el mismo que el éngulo entre L y 1’. Por com siguiente, el anguio entre C y C’ es realmente igual a arg (2/m ZZ 2), Ea conservacién de ki razén doble, simetria y ingulas son las pro. Piedades fundamentales de las transformaciones lineales. Las dos Ultimas propiedides se ha visto que son consecuencia de la primers En ta representacién geométrica, la orientaciin 2, =, 2 puede indicarse por una flecha que vaya de z, sobre 2, a 2), Con la elec. ste 131 TRANSFORMACLONES LINEALES das, derecha e izquierda tem, cién ordinatia del sistema de coordenadas, dered on drain el significado usual con relacién a esta flecka. Cuando se consi- dera el plano complejo sin ampliar como parte del plano ampliado, , el punto del infinito es distinguido. Por tanto, podemos definir una)” orientacién positiva absoluta de todas las circunferencias finitas me- diante el requerimiento de que ce esté situado a la derecha de las circunferencias orientadas. Se dice entonces que los puntos a la iz- quierda son interiores a la circunferencia, mientras que los puntos ala derecha son exteriores. ; “Sobre una enfers de Riemana no hay razén para distinguir entre interior y exterior de una circunferencia. syEReicios 2 23 1 son puntos sobre una cecunferencis, demudstrese aqua iy to 4 ¥ 3 3p 4 deerminan a mins prancing tol 2) (Gy Sa ay 2) > 0, : Tiease frcanferencias crientadas se- 2. Higase ta demostracidn de que dos circ cantes forman dngulos opuestos en los dos puntos de aa 8. Demuéstrese que los puntos interiores a le circunferencia |= som todos los que satisfacen la desigualdad j2—a)< R. . 4. Pruébese que una tangente a una circurferencia es perpendicular al radio en al punto de contacto, a\=Rk 5. Familias de circunferencias.—En cuanto a la visualizacién de una transformacién lineal, se puede conseguir mucho mediante la introduccién de ciertas familias de circunferencias, que se pueden considerar como curvas coordenadas en un sistema de coordenadas circular. Consideremos una transformacisn lineal de la forma w=k Agu s=a comespande 6 0=0) 3 2=), s wana Senge gue i rem {as que pasan por el origen del plano de las to son imégenes de la: circunferencias que pasan por a y b. Por otra parte, las circunferen- cias coneéntricas con centro en el origen, |twj=p, corresponden a cireunferencias de ecuacién o __Muwsos cownsies feared Estas son las circunferencias de Apolonio, de puntos limites a y b Por su ecuacién, son lugares de puntos cuyas distancias aay B tie- nen una razén constante. Denotemos por C; las circunferencias que pasan por a y b, y por Cz, las circunferencias de Apolonio con estos puntos limites. La con- figuracién (Fig. 1-5) formada por todas las circunferencias C, y Cs Fic. 1-5.—Circunferencias de Steiner, se denominara red circular o circunferencias de Steiner, determinada por a y b. Tiene muchas propiedades interesantes, de las que rela- cionaremos algunas : 1) Hay exactamente una C, y una Cz que pasan por cada punto del plano, con la excepcién de los puntos limites. 2) Toda C; corta a toda C; en dngulo recto, 3) La simetria respecto a una C; transforma toda C; en sf mis- ma y toda C, en otra C). La simetria respecto a una toda C, en si misma y toda C; en otra C;. 4) Los puntos limites son simétricos con respecto a cada Cy ero no con respecto a cualquier otra circunferencia. ransforma i | sec. 131 RANSFORMACIONES LINEALES 8 Estas propiedad:s son todas triviales cuando los puntos limites son 0 € 06, es decir, cuando las C; son rectas que pasan por el origen y las C; circunferencias concéntricas. Puesto que las propiedades son invariantes respecto de las transformaciones lineales, deben se- guir verificdndose en el caso general. Si una transformaciSn w= Ts transforma a, b en a, 6’, puede es- cribirse en la forma (1-45) Esti claro que T transforma las circunferencias C; y C2 en circunte- rencias C1 y C’z con puntos limites a’ y b'. La situaciOn és particularmente simple si a’=a, Bf =b. Entonces se dice que a, b son los puntos fijos de T, y es convesiente represen- tar : y Tz on el mismo plano. En estas circunstancias toda la red de civcunferencias se aplica sobre si misma. El valor de k sirve para identificar las circunferencias imagenes C’, y C’, Realmente, con orientaciones apropiadas, C, forma el dngulo arg con st imagen C's, y el cociente de las razones constantes Ja~z//|:—b| en C2 y Cz es [ele Son particularmente importantes los casos especiales en los que todas las C, o todis las C: se aplican sobre sf mismas. Se tiene que C=C; pata todo C, si k>0 (si k<0, las circunferencias siguen siendo las mismas, pero se ha invertido la orientacién). Se dice en- tonces que la transformacién es hiperbdlica. Cuando k aumenta, los puntos Ts, 22a, 8 circulan a lo largo de las circunferencias C; ha cia b. La consideracién de esta circulacién proporciona usa imagen bastante clara de la transformacisn hiperblica. El caso C'z=C; tiene lugar cuando |k|=1. A las transformaciones con esta propiedad se les llama elipticas. Al variar arg, los puntos ¢ mueven a lo largo de las circunferencias Cy La circulacién co- rrespondiente se verifica en sentidos distintos respecto de a y 8. La transformaciéa lineal general con dos puntos fijos es el pro- ducto de una transformacion hiperbélica y de otra eliptica con los mmismos puntos fos Se hallan los puntos fijos de una transformacién lineal resolvien- do la ecuacién - act vers [1-46) “4 NUMEROS cOMPLEIOS _ En general, es esta una ecuacitin cuadtitica con dos raices; si =0, uno de fos puntos fijos es 06. Puede ocurrit, sin embargo, que las rafces coincidan, Una transformacién lineal con puntos fijos coin- cidentes se Nama parabdlica. La condicién correspondiente a este caso es (a —-6)*=4py, Si resulta que la ecuacién [1-46] tiene dos raices distintas a y b, Ja transformacién se puede escribir en la forma “wb 3 Podemos entonces utilizar las circunferencias de Steiner determina das por ay b para discutir la naturaleza de la transformacién, Es im- portante, sin embargo, observar que el método no se limita solo a este caso, Podemos escribir cuslquier transformacién lineal en la forma [1-45] con a, b arbittarios y utilizar con gran ventaja las dos redes circulares. Para la discusién de las transformaciones parabélicas es desea- ble introducie otro nuevo tipo de red circular. Consideremos la trans- formacién. Es evidente que a citcunferencias que pasan por a corresponden rec fas en el plano w; ademés, a circunferencias tangentes corresponden ectas paralelas. En particular, si w=u +iv, las rectas u—constante ¥ =constante corresponden a dos familias de circunferencias tan- Sentes entre sf que se cortan en dngalo recto (Fig. 1-6). Esta configuraciéa puede considerarse como un conjunto degenerado de circunferenclas de Steiner. Esté determinada por el punto a y la tan- gente a una de las familias de circunferenciss. Denotatemos las imi genes de las rectas »=constante por Cy, y las citcunferencias de la otra familia, por Cs. Obviamente, la recte v—Imc corresponde a la tangente de Tas circunferencias C1, y su dieccién viene dada por argo. Cualquier transformacién que transforme a en a’ puede escribir. seen la forma 4% 131 Esté claro que las circunferencias C, y C; se transforman en circun- ferencias Cy y C's determinadss por a’ y o. Suponemos ahora que aaa’ es el unico punto fijo. Entonees w=0", ¥ podemos escribir 47} ign constituida por las Mediante esta transformaciéa, Ia configuracién constit 5 circunterencias C; y C: se aplica sobre s{ misma. En [1-47] hay factor Fic, 1-6—Circunferencias de Steiner degeneradas smos suponer, por lanto, que ¢ es multiplicative arbitrario, y podemos suponer por | ce veal. Entonces cada C; s aplca sobre sf misma, y Ie tansformaci parabéliea puede considerarse como una circulacién 4 lo largo de las circunferencias C; BJERCICIOS 1. Hillense 10s puntos filos de las transformaciones lineales Cul de estas transformaciones es eliptica, hiperbélica 0 mrabdlica? 2 Supongamos que los coeticientes de la transformacién +h ceed estin normalizades mediante Ia condicién ad be=1. 2Cuil es la ara que Ja transformacién sea fe eee eee liptica, hipecbeliea © pacaxsliea? 3. Prugbese que tod tansformacién lineal focnacin lineal involutiva em eliptica 4. Hallease todas tas transformaciones lineales que re 2 taciones de Ja esfera de Riemann. meena Hillense todas tas citcuaferencias ortogonates @ CAPITULO IL FUNCIONES COMPLEJAS 2-1, Funeiones elemental En Ia téorfa de variables com- plejas se consideran funciones de cuatro tipos distintos: funciones reales de una variable real, funciones reales de una variable comple- ia, funciones complejas de una variable real y fncones complejas de una variable compleja. Adoptaremos el convenio de que las letras = y w denoten siempre variables complejas; asi, para indicar una funcidn compleja de una variable compleja escribiremos w=f(2). Se utilizaré la notacién (x) de forma neutra, es decir, las letras x e y simbolizarin indis- sintamente variables reales o complejas. Cuando queramos indicar que una variable toma tinicamente valores reales, la denotaremos en general mediante una 1, Con todo esto no preteademos revocar auestro acuerdo anterior de que x e y representan siempre variables reales en la notacion 2=3+ iy. Es esencial que la ley mediante la que se define una funcién se formule de manera clara y carente de ambigiiedad. En otras palabras: todas las funciones deben estar bien dejinidas, y en tanto no se diga nada en contrario, sersin uniformes. No es necesario que una funcién esté definida para todos los valores de la variable independiente. En esta primera seccién no consideraremos la posibilidad de que una funcién pueda dejar de estar definida para determinados valores. Por tanto, desde un punto de vista formal, estudiaremos solo funciones definidas en toda la recta real o en todo el plano complejo. Por otra parte, podran omitir- se tales restricciones sin originar cambio sustancial 1. Limites y continuidad—Se adoptardn las siguientes defini cio- Derivicion 1. Se dice que la funcién f(x) tiene el limite A cuando x tiende hacie«, lim f(x) =A, * Pay si (y solo si) se verifica: Para todo €>0 existe un mimero 5>0 tal que |fi2) —A\ A pan ta, Existen algunas variantes conocidas de la definicién, que corres- ponclen a los casos en que a 0 A son infinitos. En el caso real puede distinguir entre Jos limites +20 y —20, pero en el complejo Ray un nico limite infinite. Dejamos al lector la formulacién correc- ta de definiciones que cubran todos los casos. Los bien conocidos resultados referentes un producto © un cociente siguen siendo validos en el caso complejo, En realidad, las demostraciones estén basadas inicamente en las propiedades del valor absoluto, expresadas por se al limite de una suma, jab|=lal - | laxby La condicién [2-1] equivale evidentemente a lim Fix) =A. (22) A partir de [2-1] y [2-2} se obtiene lim Re fix) =Re lim Im f(x) =Im A Reefprocamente, [2-1] es consecuencia de [2-3] Se dice que la funcién fix} es continua en a si (y solo si) lim (x) =f(@). Une funcién continua es la que lo es en todos los puntos. La suma fix) +(x) y el producto fixig(s) de continuas es una funciSn continua; el cociente fl Mido y es continuo en a si (y solo si) g(a) 0. Si también lo son Re (xi, Im F(x) y |fiz) dos funciones gle! esti defi- f(z) es continua, tn & 21) ___tuycroves suzmestaces La derivada de una funciSn se define como un limite particular, pudiendo considerarse indistintamente para variables reales 0 com: plejas. La definicién formal es 1) tim Hf) Ray Son validas las reglas usuales para formar la derivada de una suma, un producto 0 un cociente. La derivada de una funciin compuesta se determina por la regla de derivacion en cadena. Sin embargo, existe una diferencia fundamental eatre los casos de una variable independiente real y una variable independiente com. pleja. Como ilustracién de esto, sea fiz) una funciéa real de una variable compleja cuya derivada para z—a existe. Entonces f(a) 2s, por una parte, real, puesto que es el limite del cociente fla+h) flay ho cuando /t tiende a cero tomando valores reale: también el limite del cociente . Por otra parte es fla +ih) - fla) ih ¥ como tal es imaginaria para. Por tanto, f(a) tiene que ser cero. ‘si, pues, una funcién real de una variable compleja o tiene derivada cero 0 dicha derivada no existe. Si esta existe en todo punto, la funcién se reduce a una constante, El caso de una funcién compleja de una variable real puede re- ducirse al caso real. Si se escribe 2(¢) =2(t1 + iylt) se dbtiene F(Q=x'(N +8 (0), y Ia existencia de 2’(2) es equivalente a la existencia simultdnea de wie) e y(c). La notaciéa compleja posee, no obstante, ciertas ven jas formales que no conviene despreciar. En contraste con todo lo anterior, la existencia de la derivada de una funcidn compleja de una variable compleja tiene consecuen- clas muy importantes en lo que se refiere“a las propiedades estruc- turales de la funcidn. La investigacién de estas consecuencias es al tema central de la teorfa de funcicnes de variable compleja. FUNCIONES COMPLEDAS Coan, 2 2. Funciones analiticas—La clase de las funciones anallticas esta constituida por las funciones complejas de una variable com- pleja que poseen derivada en cada punto. Por el momento nos limi- taremos al estudio de funciones w={(z) definidas en todo el plano complejo. Como consecuencia de esta limitacién, resulta prematuro formular una definicién precisa de funcién analitica, y la presente utiizacién del término seré sometida a revisién posterior. La suma y el producto de dos funciones analiticas es también luna funcién analitica. Lo mismo es cierto para el cociente f(2)/@ de dos funciones analiticas, con tal que g() no se anule. En el caso general, es necesario excluir los puntos en los que g(z)=0. Este caso tipico no estard, por tanto, incluido en nuestras consideracio- nes} pero esté claro que los resultados siguen siendo validos, salvo por modificaciones obvias. La definicién de derivada puede escribirse también en Ja forma f(z4h)-f(2) i Como una pr efecto, de f( Si se escribe fi son ambas continuas. El Ifmite del cociente incremental debe ser el mismo cualquiera que sea el camino a través del cual k tiende a cero. Si elegimos para 1h valores reales, entonces la parte imaginaria y se mantiene constan- te y la derivada se convierte en una derivada parcial con respecto a x, Tenemos asi + iv(z), se deduce ademis que u(z) y v of au oe ass “is f Andlogamente, si ponemos valores imaginarios puros ik en lugar de h, obtenemos i)—-f2)_ af du aw ¢¢<) im £(3) =1im wy oy” Oy t ; i I { sec. 21) FUNCIONES ELEMENTALES Bi Se sigue que (=) ha de satisfacer la ecuacién en derivadas parciales ota ot (251 ay ue se desdobla en las ecuaciones reales au_ av = 2-6" ox dy 24) Estas son las ecuaciones diferenciales de Cauchy-Riemann, que tie~ nen que ser verificadas por las partes real e imaginaria de toda funcién analftica'. Obsérvese que la existencia de las cuatro derivadas parciales de (2-6] esté garantizada por la existencia de f'(2). Utilizando [2-6] podemos escribir cuatro expresiones formaimente diferentes para (2); la més sencilla es i ie Para |f'(z)[? tenemos, p. ei, rinyen (22) (24) =( at) (2) dt 22 te La iltima expresién muestra que |/'(z)|? es el jacobiano de u y con respecto a xe y. Demostraremos més adelante que la derivada de una funcién analitica es tambiéa analitica. Como consecuencia de esto, wy v ten dein detivadas parciales continuas de todos los érdenes y, en par- ticular, las derivadas cruzadas serén iguales. De lo anterior y de [2-6] se obtiene "Agustin Cauchy (1789-1857) y Bernhard Riemana (1826-1866) son con siderados como los fundadores de la teoria de funciones de variable complela, Fi abajo de Riemann hizo resallar el sspecto geométrico en conteaste €om el estudio paramente analitico de Cauchy.

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