GLORIA A ŚRĪ GURU Y GAURĀṄGA
Śrīmad-
Bhāgavatam
de KṚṢṆA-DVAIPĀYANA VYĀSA
s$a vaE mana: k{(SNApad"Ar"ivand"yaAe-
vaRcaAMis$a vaEku(NQ&gAuNAAnauvaNAR"nae /
k(r"AE h"re"maRind"r"maAjaRnaAid"Sau
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sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor
vacāṁsi vaikuṇṭha-guṇānuvarṇane
karau harer mandira-mārjanādiṣu
śrutiṁ cakārācyuta-sat-kathodaye
(4.18)
Las obras de Su Divina Gracia
A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda
El Bhagavad-gītā tal como es
Śrīmad-Bhāgavatam, Cantos 1 – 10 (13 tomos)
Śrī Caitanya-caritāmṛta (4 tomos)
Las enseñanzas de Caitanya Mahāprabhu
El néctar de la devoción
El Upadeśāmṛta (El néctar de la instrucción)
Viaje fácil a otros planetas
Meditación y superconciencia
Śrī Īśopaniṣad (Secretos de otros tiempos)
Kṛṣṇa, la fuente del placer (2 tomos)
Las enseñanzas de la reina Kuntī
Las enseñanzas de Kapiladeva, el hijo de Devahūti
Vida y enseñanzas de Caitanya Mahāprabhu
La ciencia de la autorrealización
Más allá del nacimiento y de la muerte
En el camino a Kṛṣṇa
Rāja-vidyā: el rey del conocimiento
Elevándose a la conciencia de Kṛṣṇa
La vida proviene de la vida
La conciencia de Kṛṣṇa: el regalo inigualable
Las enseñanzas trascendentales de Prahlāda Mahārāja
Preguntas perfectas, respuestas perfectas
Saṁsāra, la rueda del destino
Śrīmad-
Bhāgavatam
Canto Noveno
Liberación
con el texto sánscrito original,
la transliteración latina, los equivalentes en español,
la traducción y el significado por
Su Divina Gracia
A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda
Fundador-Ācārya de la Asociación
Internacional para la Conciencia de Krishna
THE BHAKTIVEDANTA BOOK TRUST
Título del original:
Śrīmad-Bhāgavatam, Ninth Canto (Spanish)
A los lectores interesados en el tema de este libro se les invita a dirigirse
personalmente, por correo electrónico o por carta a los centros consignados en la
última página.
© 2014 The Bhaktivedanta Book Trust International, Inc.
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Queda hecho el depósito que marca la ley 11 723
Reservados todos los derechos
ISBN 978-987-1386-24-6 (Obra completa)
ISBN 978-987-1386-36-9 (Canto 9) (v.12)
4 000 ejemplares
Impreso en India
Índice
Prefacio xi
Introducción xiii
CAPÍTULO 1
El rey Sudyumna se trasforma en mujer 1
Resumen del capítulo 1
Kṛṣṇa sigue existiendo tras la aniquilación del universo 5
El mantra Hare Kṛṣṇa: alivio para toda la humanidad 9
El alma recibe nuevos cuerpos y abandona los viejos 15
Sudyumna recupera su cuerpo masculino 18
CAPÍTULO 2
Dinastías de los hijos de Manu 21
Resumen de capítulo 21
La desventura de Pṛṣadhra y la importancia
de la protección de las vacas 23
Liberarse de las leyes del karma 27
La sociedad humana sin un cerebro que la dirija 32
CAPÍTULO 3
El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 39
Resumen del capítulo 39
La paz en el hogar según la cultura védica 43
Los sublimes valores de la cultura védica 48
El Señor Brahmā selecciona un esposo para Revatī 53
CAPÍTULO 4
Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 57
Resumen del capítulo 57
Nābhāga abandona el gurukula y vuelve a casa 58
Para los materialistas, la felicidad material lo es todo 65
El perfecto servicio devocional de Mahārāja Ambarīṣa 67
Cuando el jefe del estado es un trascendentalista 68
El devoto de Kṛṣṇa no tiene interés en el yoga místico 71
Utilizar los bienes materiales para propagar las glorias del Señor 74
Durvāsā Muni, la visita inesperada 78
Los devotos son a menudo torturados por sus adversarios 84
El disco del Señor persigue a Durvāsā por todas partes 86
v
vi ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9
Por qué Dios permite que Sus devotos Le controlen 93
La liberación aguarda para poder servir a los devotos 96
CAPÍTULO 5
Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 101
Resumen del capítulo 101
Ambarīṣa ofrece oraciones al disco del Señor 103
Durvāsā Muni es perdonado 108
Viajes al espacio sin naves espaciales 112
En el mundo material ninguna posición es importante 115
CAPÍTULO 6
La caída de Saubhari Muni 119
Resumen del capítulo 119
Esta estrictamente prohibido comer carne de vaca 123
Purañjaya vence a los demonios 128
El rey Yuvanāśva da a luz un hijo por el abdomen 133
Saubhari abandona sus austeridades de yoga por la vida sexual 136
Alimentar el ardiente fuego del deseo material 140
Por qué los trascendentalistas y los materialistas no se mezclan 143
CAPÍTULO 7
Descendientes del rey Māndhātā 147
Resumen del capítulo 147
En el mundo material, el sufrimiento es inevitable 151
Esfuerzos de Hariścandra por salvar a su hijo 152
CAPÍTULO 8
Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 159
Resumen del capítulo 159
Los hijos de Sagara, reducidos a cenizas
por el fuego que emanó de sus propios cuerpos 164
Todas las entidades vivientes nacen confundidas 169
El Señor Supremo no tiene nombre ni forma materiales 172
CAPÍTULO 9
La dinastía de Aṁśumān 177
Resumen del capítulo 177
Neutralizar las reacciones de los actos pecaminosos 180
Bhagīratha trae el río Ganges a este mundo 184
Saudāsa recibe una maldición y se convierte en caníbal 188
La liberación del ciclo de nacimientos y muertes 192
La vida es más que una combinación de sustancias químicas 195
Índice vii
Khaṭvāṅga Mahārāja alcanza la perfección en un instante 200
Conciencia trascendental en el mundo material 202
El Señor Supremo no es ni impersonal ni vacío 207
CAPÍTULO 10
Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 209
Resumen del capítulo 209
El Señor Supremo Se expande en muchas encarnaciones 210
El padre de Rāmacandra exilia a su hijo al bosque 215
Por qué es necesario que el Señor nos castigue 221
El señor Rāmacandra demuestra su omnipotencia 222
Fuerza y poder materiales y trascendentales 227
El fin del demonio Rāvaṇa 229
La senda de la santidad para la mujer 232
Regreso triunfal del Señor Rāmacandra a Ayodhyā 235
Esperanza inútil: el reino de Dios sin Dios 242
Kṛṣṇa es accesible en la forma de Su nombre 245
CAPÍTULO 11
El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 247
Resumen del capítulo 247
Servir al Señor Supremo para obtener beneficios materiales 251
Emociones en el mundo espiritual 256
Por qué el Señor Supremo realiza pasatiempos extraordinarios 259
Cumplir la orden de la Personalidad Suprema 263
Las opulencias de Ayodhyā durante el reinado del Señor 264
CAPÍTULO 12
La dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra 269
Resumen del capítulo 269
El yogī perfecto puede vivir todo el tiempo que desee 272
CAPÍTULO 13
La dinastía de Mahārāja Nimi 277
Resumen del capítulo 277
Mahārāja Nimi se niega a aceptar un cuerpo material 281
El cuerpo temporal como fuente de todos los problemas 284
Consecuencias de un gobierno inestable 286
Por qué son lo mismo el bien y el mal 292
CAPÍTULO 14
El rey Purūravā se enamora de Urvaśī 293
Resumen del capítulo 293
viii ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9
Soma nace de las lágrimas de alegría de Atri 295
Tārā, la esposa adúltera de Bṛhaspati 298
El encuentro de Urvaśī y Purūravā 301
Los hábitos de vida de los planetas celestiales
difieren de los de la Tierra 304
Urvaśī abandona a Purūravā 307
El comportamiento de la mujer en el mundo material 309
Comienza el milenio Tretā 313
El mantra Hare Kṛṣṇa 317
CAPÍTULO 15
Paraśurāma, el avatāra guerrero 319
Resumen del capítulo 319
Ṛcīka paga una dote poco corriente 321
Los gobiernos irreligiosos se comen a los ciudadanos 326
Por qué se enfatiza la protección de las vacas 332
Paraśurāma destruye los ejércitos de Kātavīrārjuna 335
El Señor Paraśurāma mata a Kātavīrārjuna 338
El perdón, cualidad especial de los brāhmaṇas 341
CAPÍTULO 16
El Señor Paraśurāma destruye a la clase gobernante 343
Resumen del capítulo 343
Paraśurāma mata a su madre y hermanos 346
El cruel asesinato de Jamadagni 349
La misión eterna del Señor Supremo 351
Vida de Viśvāmitra: la posición no depende de la cuna 357
Degradación de las masas en la era actual 359
CAPÍTULO 17
Dinastías de los hijos de Purūravā 363
Resumen del capítulo 363
Dhanvantari, fundador de la ciencia médica 365
Los hijos de Rajī se niegan a devolver a Indra el planeta celestial 368
CAPÍTULO 18
El rey Yayāti recobra la juventud 371
Resumen del capítulo 371
Escuchar el Śrīmad-Bhāgavatam acaba con el cautiverio material 373
Disputa entre Devayānī y Śarmiṣṭhā 376
Compatibilidad astrológica en los matrimonios védicos 382
Yayāti maldecido a sufrir la vejez prematura 388
Yayāti pide a sus hijos que le cambien vejez por juventud 389
Índice ix
Pūru acepta la vejez y la invalidez de su padre 395
La felicidad depende de la mente y de la purificación de los sentidos 398
CAPÍTULO 19
El rey Yayāti alcanza la liberación 399
Resumen del capítulo 399
La alegoría del macho cabrío y la cabra 401
Cuando la vida familiar es un pozo oscuro 406
El espiritualista avanzado no desea la vida sexual 410
Sufrir en el ciclo de nacimientos y muertes 413
Devayānī alcanza la liberación por la gracia de su esposo 418
CAPÍTULO 20
La dinastía de Pūru 421
Resumen del capítulo 421
La belleza de Śakuntalā atrae al rey Duṣmanta 425
Vida sexual y principios religiosos védicos 428
Kṛṣṇa, la semilla de todas las entidades vivientes 431
El reinado de Mahārāja Bharata 434
Nacimiento ilegítimo de Bharadvāja 439
CAPÍTULO 21
La dinastía de Bharata 443
Resumen del capítulo 443
Rantideva, el excelso devoto del Señor 446
Los verdaderos bienhechores de la sociedad humana 449
Superar la influencia de la ilusión 452
El doble de Śukadeva Gosvāmī 457
CAPÍTULO 22
Los descendientes de Ajamīḍha 463
Resumen del capítulo 463
Bhīṣmadeva, el guerrero más poderoso 471
Los cinco hermanos Pāṇḍavas 474
Futuros descendientes de la familia de Pāṇḍu 478
Futuro de la dinastía Māgadha 481
CAPÍTULO 23
Dinastías de los hijos de Yayāti 483
Resumen del capítulo 483
La dinastía Yadu 490
Pocos entienden que la Verdad Suprema es una persona 491
x ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9
CAPÍTULO 24
Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios 499
Resumen del capítulo 499
Kuntī llama al semidiós del sol 510
Esposas y descendencia de Vasudeva 515
Por qué descienden las encarnaciones del Señor 519
Aliviar la Tierra de su demoníaca carga 523
Liberarse de la contaminación material 526
Contemplar la belleza del Señor es un festival diario 528
Apéndices
Biografía de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta
Swami Prabhupāda 535
Obras citadas 539
Árboles genealógicos 541
Glosario de términos en sánscrito 551
Guía del alfabeto y pronunciación del sánscrito 557
Índice de versos en sánscrito 561
Índice alfabético 617
Direcciones 695
Prefacio
Debemos conocer la necesidad actual de la sociedad humana. Y, ¿cuál es esa necesi-
dad? La sociedad humana ya no está limitada por las fronteras geográficas de países
o comunidades particulares; ahora es más amplia que en la Edad Media, y el mundo
tiende hacia un solo Estado o una sola sociedad humana. Los ideales de la hermandad
espiritual, según el Śrīmad-Bhāgavatam, se basan más o menos en la unidad de toda
la sociedad humana, o, más aún, en la energía total de todos los seres vivientes. Los
grandes pensadores sienten la necesidad de hacer que esta ideología alcance el éxito. El
Śrīmad-Bhāgavatam satisfará esta necesidad de la sociedad humana. Por ello, comienza
con el aforismo de la filosofía vedānta (janmādy asya yataḥ), para establecer el ideal de
una causa común.
En la actualidad, la sociedad humana no está en la oscuridad del olvido; ha hecho un
rápido progreso en el campo de las comodidades materiales, la educación y el desarro-
llo económico, en todas partes del mundo. Pero existe una irritación en alguna parte
del cuerpo social en general, y por eso hay disputas a gran escala, incluso por asuntos
de poca importancia. Se necesita un indicio de cómo la humanidad puede unificarse
para la paz, la amistad y la prosperidad, con una causa común. El Śrīmad-Bhāgavatam
satisfará esta necesidad, ya que es una presentación cultural para la reespiritualización
de toda sociedad humana.
El Śrīmad-Bhāgavatam también se debe introducir en los colegios y universidades,
pues el gran devoto estudiante Prahlāda Mahārāja lo recomienda para cambiar la faz
demoníaca de la sociedad:
kaumāra ācaret prājño
dharmān bhāgavatān iha
durlabhaṁ mānuṣaṁ janma
tad apy adhruvam arthadam
(Bhāg. 7.6.1)
La disparidad en la sociedad humana se debe a la carencia de principios que impera
en una civilización atea. Existe Dios, o el Todopoderoso, de quien emana todo, quien
mantiene todo, y en quien se funde todo para reposar. La ciencia material ha tratado
muy deficientemente de encontrar la fuente original y suprema de la creación; pero
es un hecho que hay una fuente original y suprema de todo lo que existe. Esta fuente
original y suprema se explica racional y autoritativamente en el bello Bhāgavatam o el
Śrīmad-Bhāgavatam.
El Śrīmad-Bhāgavatam es la ciencia trascendental no solo para conocer el manan-
tial original y supremo de todo, sino también para conocer nuestra relación con Él
y nuestro deber para con la perfección de la sociedad humana sobre la base de este
conocimiento perfecto. Es un poderoso material de lectura en idioma sánscrito, y ahora
xi
xii ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9
se ha traducido esmeradamente a los idiomas occidentales, de manera que, simple-
mente con una lectura cuidadosa, el lector podrá conocer a Dios perfectamente bien,
hasta el punto en que estará suficientemente educado para la embestida de los ateos,
y, sobre todo, capacitado para convertir a otros, haciendo que acepten a Dios como un
principio concreto.
El Śrīmad-Bhāgavatam comienza con la definición de la fuente original y supre-
ma. Es un comentario fidedigno sobre el Vedānta-sūtra, por el mismo autor, Śrīla
Vyāsadeva, y se desarrolla gradualmente a través de nueve cantos, hasta el estado más
elevado de la comprensión de Dios. El único requisito que uno necesita cumplir para
estudiar este gran libro de conocimiento trascendental, consiste en proceder paso a
paso de un modo cauteloso, y no saltar adelante desordenadamente, como con un libro
ordinario. Se debe ir a través de él capítulo tras capítulo, uno tras otro. El material de
lectura está dispuesto de forma tal, con su texto original en sánscrito, su transliteración
latina, sinónimos, traducción y significados, que al finalizar los primeros nueve cantos
es seguro que el lector se convertirá en un alma poseedora de una perfecta comprensión
de Dios.
El Décimo Canto es distinto de los primeros nueve cantos, pues trata directamente
de las actividades trascendentales de la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa. No se podrá
captar los efectos del Décimo Canto, sin pasar a través de los primeros nueve cantos.
El libro consta de doce cantos, cada uno independiente, pero lo mejor para todos es
leerlos en pequeñas porciones, uno tras otro.
Debo de admitir mis fallas al presentar el Śrīmad-Bhāgavatam, pero aun así tengo
la esperanza de que será bien recibido por los pensadores y líderes de la sociedad, al
amparo de la siguiente declaración del Śrīmad-Bhāgavatam:
tad vāg-visargo janatāgha-viplavo
yasmin prati-ślokam abaddhavaty api
nāmāny anantasya yaśo ’ṅkitāni yat
chṛṇvanti gāyanti gṛṇanti sādhavaḥ
(Bhāg. 1.5.11)
Por otro lado, aquella literatura que está colmada de descripciones acerca de
las glorias trascendentales del nombre, la forma, la fama y los pasatiempos
del ilimitado Señor Supremo, es una creación trascendental, destinada a
ocasionar una revolución en la vida impía de una civilización mal dirigida.
Esa clase de obras literarias trascendentales, aunque estén compuestas
de una manera irregular, las oyen, las cantan, y las aceptan los hombres
purificados que son completamente honestos.
Oṁ tat sat
A.C. Bhaktivedanta Swami
Delhi, 15 de diciembre de 1962
Introducción
Este Bhāgavata Purāṇa es tan brillante como el sol, y ha surgido justo después
de la partida de Śrī Kṛṣṇa a Su propia morada, acompañado por la religión, el
conocimiento, etcétera. Las personas que han perdido la visión debido a la densa
oscuridad de la ignorancia de la era de Kali, habrán de recibir luz de este Purāṇa.
(Śrīmad-Bhāgavatam 1.3.43)
La perdurable sabiduría de la India se encuentra expuesta en los Vedas, antiguos textos
escritos en sánscrito que abarcan todos los campos del conocimiento humano. Los Vedas
se preservaban originalmente a través de la tradición oral, y la primera recopilación
escrita que se hiciera de ellos fue realizada hace cinco mil años por Śrīla Vyāsadeva, «la
encarnación literaria de Dios». Tras recopilar los Vedas, Vyāsadeva expuso su esencia en
los aforismos conocidos como los Vedānta-sūtras. El Śrīmad-Bhāgavatam es el comen-
tario que hizo Vyāsadeva a sus propios Vedānta-sūtras. El texto fue escrito en la madurez
de su vida espiritual, bajo la dirección de Nārada Muni, su maestro espiritual. Conocido
como «el fruto maduro del árbol de la literatura védica», el Śrīmad-Bhāgavatam es la
presentación más completa y autoritativa que hay sobre el conocimiento védico.
Después de recopilar el Bhāgavatam, Vyāsa inculcó su sinopsis a su hijo, el sabio
Śukadeva Gosvāmī. Posteriormente, Śukadeva Gosvāmī recitó el Bhāgavatam por entero
a Mahārāja Parīkṣit, en una reunión de santos eruditos que se realizó en Hastināpura
(hoy Delhi) a orillas del Ganges. Mahārāja Parīkṣit era el emperador del mundo y un gran
rājarṣi (rey santo). Habiendo recibido un aviso de que moriría al cabo de una semana,
renunció a todo su reino y se retiró a la ribera del Ganges, para ayunar hasta el momento
de la muerte y recibir iluminación espiritual. El Bhāgavatam comienza con la sensata
pregunta que el emperador Parīkṣit hace a Śukadeva Gosvāmī: «Tú eres el maestro espi-
ritual de grandes santos y devotos. Por eso te ruego que nos muestres cuál es el camino
de la perfección para todas las personas, y especialmente para aquella que está a punto
de morir. Ten la bondad de decirme qué es lo que un hombre debe oír, cantar, recordar y
adorar, y también lo que no debe hacer. Por favor, explícame todo eso».
La respuesta de Śukadeva Gosvāmī a esta y a otras numerosas preguntas planteadas
por Mahārāja Parīkṣit, referentes a temas que abarcan desde la naturaleza del yo hasta el
origen del universo, mantuvo a los sabios reunidos profunda y continuamente atentos
durante los siete días que culminaron con la muerte del rey. El sabio Sūta Gosvāmī, que
estaba presente en la ribera del Ganges cuando Śukadeva Gosvāmī recitó por primera
vez el Śrīmad-Bhāgavatam, repitió posteriormente el Bhāgavatam ante una reunión de
sabios que hubo en Naimiṣāraṇya. Esos sabios, preocupados por el bienestar espiritual
de toda la gente, se habían reunido para ejecutar una prolongada y continua cadena
de sacrificios, con el fin de contrarrestar la influencia degradante de la incipiente era
de Kali. En respuesta a la petición de los sabios de que expusiera la esencia de la sabi-
duría védica, Sūta Gosvāmī repitió de memoria los dieciocho mil versos del Śrīmad-
Bhāgavatam tal como los recitara Śukadeva Gosvāmī a Mahārāja Parīkṣit.
xiii
xiv ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9
El lector del Śrīmad-Bhāgavatam oye a Sūta Gosvāmī referir las preguntas de
Mahārāja Parīkṣit, y las respuestas de Śukadeva Gosvāmī. Además, algunas veces Sūta
Gosvāmī responde directamente las preguntas hechas por Śaunaka Ṛṣi, el portavoz de
los sabios reunidos en Naimiṣāraṇya. Por eso hay dos diálogos simultáneos: uno entre
Mahārāja Parīkṣit y Śukadeva Gosvāmī a orillas del Ganges, y otro en Naimiṣāraṇya
entre Sūta Gosvāmī y los sabios del bosque de Naimiṣāraṇya, encabezados por Śaunaka
Ṛṣi. Y, aparte de eso, mientras instruye al rey Parīkṣit, Śukadeva Gosvāmī relata a me-
nudo episodios históricos, y expone prolongadas conversaciones filosóficas efectuadas
entre grandes almas, como el santo Maitreya y su discípulo Vidura. Con esta idea de
la historia del Bhāgavatam, el lector podrá seguir fácilmente sus diálogos y eventos
entremezclados, provenientes de diversas fuentes. Puesto que la sabiduría filosófica,
y no el orden cronológico, es lo más importante del texto, solo hay que estar atento al
tema del Śrīmad-Bhāgavatam para apreciar su profundo mensaje.
El autor de esta edición asemeja el Bhāgavatam al azúcar cande, el cual, por donde
quiera que se pruebe, es igualmente dulce y sabroso. Por eso, para probar la dulzura del
Bhāgavatam, se puede comenzar leyendo cualquiera de sus volúmenes. Sin embargo, tras
esa prueba introductoria, se aconseja al lector interesado que vaya al volumen uno del Canto
Primero y prosiga a través del Bhāgavatam, volumen tras volumen, en su orden natural.
La presente edición de este importante texto es la primera traducción completa
al español que lleva un esmerado comentario, y es la primera fácilmente asequible al
público de habla hispana. La obra es el producto del esfuerzo erudito y devocional de
Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda, el maestro más distinguido
del mundo en lo referente al pensamiento religioso y filosófico de la India. Su consu-
mada erudición en el sánscrito y su íntima familiaridad con la cultura y pensamientos
védicos, así como también su conocimiento de la forma moderna de vida, se combinan
para revelar al mundo occidental una magnífica exposición de este importante clásico.
Por muchas razones, los lectores hallarán en esta una obra de valor. A aquellos que
se interesen en las raíces clásicas de la civilización de la India, les sirve como una vasta
fuente de información detallada. Para los estudiantes de filosofía y religiones comparadas,
el Bhāgavatam ofrece un penetrante panorama del significado de la profunda herencia
espiritual de la India. Para los sociólogos y antropólogos, el Bhāgavatam revela los fun-
cionamientos prácticos de una cultura védica pacífica y científicamente organizada, y los
estudiantes de literatura descubrirán que el Bhāgavatam es una de las obras maestras de
la poesía. Para los estudiantes de sicología, el texto proporciona importantes perspectivas
acerca de la conciencia, el comportamiento humano y el estudio filosófico de la identidad.
Finalmente, para aquellos que buscan discernimiento espiritual, el Bhāgavatam ofrece
una guía sencilla y práctica para lograr el más elevado conocimiento del yo, y la más
elevada comprensión de la Verdad Absoluta. El texto completo, integrado por muchos
volúmenes y presentado por The Bhaktivedanta Book Trust, promete ocupar un impor-
tante lugar en la vida intelectual, cultural y espiritual del hombre moderno, por mucho,
mucho tiempo.
Los editores
CAPÍTULO 1
El rey Sudyumna se transforma en mujer
En este capítulo se explica la transformación de Sudyumna en mujer, y la fusión de la
dinastía de Vaivasvata Manu con la dinastía de la Luna, Soma-vaṁśa.
Śukadeva Gosvāmī, conforme al deseo de Mahārāja Parīkṣit, habló de la dinastía de
Vaivasvata Manu, que en el pasado había sido el rey Satyavrata, gobernante de Draviḍa.
En el curso de su narración, Śukadeva Gosvāmī explicó también que la Suprema Per-
sonalidad de Dios, acostado en las aguas de la devastación, generó al Señor Brahmā
a partir de una flor de loto que brotó de Su ombligo. De la mente del Señor Brahmā
fue generado Marīci, cuyo hijo fue Kaśyapa. De Kaśyapa y Aditi nació Vivasvān,
y de Vivasvān, Śrāddhadeva Manu, que nació del vientre de Saṁjñā. La esposa de
Śrāddhadeva, Śraddhā, tuvo diez hijos, dos de los cuales fueron Ikṣvāku y Nṛga.
Antes del nacimiento de Mahārāja Ikṣvāku, Śrāddhadeva, Vaivasvata Manu, no tenía
hijos varones. Por la gracia del gran sabio Vasiṣṭha, Vaivasvata Manu celebró un yajña
para satisfacer a Mitra y a Varuṇa, pero, no obstante su deseo de tener un hijo varón, el
deseo de su esposa hizo que fuese padre de una hija, a la que pusieron de nombre Ilā.
Manu, sin embargo, no estaba satisfecho con tener una hija. Para complacerlo, el gran
sabio Vasiṣṭha oró pidiendo que Ilā se transformase en un muchacho, y la Suprema
Personalidad de Dios satisfizo su ruego. Fue así como Ilā pasó a ser un hermoso joven
llamado Sudyumna.
En el curso de una expedición, Sudyumna y sus ministros entraron en el bosque
Sukumāra, al pie de la montaña Sumeru, y se transformaron en mujeres. Cuando
Mahārāja Parīkṣit preguntó a Śukadeva Gosvāmī la razón de esa metamorfosis,
Śukadeva Gosvāmī explicó que Sudyumna, transformado en mujer, aceptó por esposo
a Budha, el hijo de la Luna, con el que tuvo un hijo llamado Purūravā. Por la gracia
del Señor Śiva, Sudyumna recibió la bendición de que viviría un mes como mujer y
otro mes como hombre. De ese modo recobró su reino y tuvo tres hijos, Utkala, Gaya
y Vimala, todos los cuales fueron muy religiosos. A continuación, confió el reino a
Purūravā y entró en la orden de vida de vānaprastha.
™aIr"AjaAevaAca
TEXTO 1 manvantar"AiNA s$avaARiNA tvayaAe·(Aina ™autaAina mae /
vaIyaARNyanantavaIyaRsya h"re"sta‡a k{(taAina ca //1//
1
2 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.3
śrī-rājovāca
manvantarāṇi sarvāṇi tvayoktāni śrutāni me
vīryāṇy ananta-vīryasya hares tatra kṛtāni ca
śrī-rājā uvāca—el rey Parīkṣit dijo; manvantarāṇi—todo acerca de las épocas de los
diversos manus; sarvāṇi—todos ellos; tvayā—por ti; uktāni—han sido explicadas;
śrutāni—han sido escuchadas; me—por mí; vīryāṇi—las maravillosas actividades;
ananta-vīryasya—de la Suprema Personalidad de Dios, que posee ilimitada potencia;
hareḥ—del Señor Supremo, Hari; tatra—en esos períodos manvantara; kṛtāni—que
han sido realizadas; ca—también.
El rey Parīkṣit dijo: Mi señor, Śukadeva Gosvāmī, has explicado con todo detalle
las épocas de los diversos manus, y, dentro de ellas, las maravillosas actividades de
la Suprema Personalidad de Dios, que posee ilimitada potencia. Soy afortunado de
haber escuchado tu narración.
TEXTOs 2-3 yaAe's$aAE s$atya˜ataAe naAma r"AjaiSaR‰R"ivaxe"ìr": /
ÁaAnaM yaAe'taItak(lpaAntae laeBae pauç&Sas$aevayaA //2//
s$a vaE ivavasvata: pau‡aAe manaur"As$aIid"ita ™autama, /
tvaÔastasya s$autaA: ‘aAe·(A wºvaAku(‘amauKaA na{paA: //3//
yo 'sau satyavrato nāma rājarṣir draviḍeśvaraḥ
jñānaṁ yo 'tīta-kalpānte lebhe puruṣa-sevayā
sa vai vivasvataḥ putro manur āsīd iti śrutam
tvattas tasya sutāḥ proktā ikṣvāku-pramukhā nṛpāḥ
yaḥ asau—el que era conocido; satyavrataḥ—Satyavrata; nāma—con el nombre; rāja-
ṛṣiḥ—el santo rey; draviḍa-īśvaraḥ—el gobernante de los países Draviḍa; jñānam—
conocimiento; yaḥ—aquel que; atīta-kalpa-ante—al final del período del último manu,
o al final del último milenio; lebhe—recibió; puruṣa-sevayā—por ofrecer servicio a la
Suprema Personalidad de Dios; saḥ—él; vai—en verdad; vivasvataḥ—de Vivasvān;
putraḥ—hijo; manuḥ āsīt—pasó a ser Vaivasvata Manu; iti—así; śrutam—ya he escu-
chado; tvattaḥ—de ti; tasya—sus; sutāḥ—hijos; proktāḥ—ha sido explicado; ikṣvāku-
pramukhāḥ—encabezados por Ikṣvāku; nṛpāḥ—muchos reyes.
Por la gracia del Supremo, Satyavrata, el santo rey de Draviḍadeśa, recibió
conocimiento espiritual al final del último milenio; más tarde, en el siguiente
manvantara [período de manu] nació como Vaivasvata Manu, el hijo de Vivasvān.
1.6 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 3
Este conocimiento lo he recibido de ti. También entiendo que reyes como Ikṣvāku
fueron hijos suyos, como tú ya has explicado.
TEXTO 4 taeSaAM vaMzAM pa{Tag“aöna, vaMzAAnaucair"taAina ca /
k(LtaRyasva mah"ABaAgA inatyaM zAu™aUSataAM ih" na: //4//
teṣāṁ vaṁśaṁ pṛthag brahman vaṁśānucaritāni ca
kīrtayasva mahā-bhāga nityaṁ śuśrūṣatāṁ hi naḥ
teṣām—de todos esos reyes; vaṁśam—las dinastías; pṛthak—por separado; brahman—
¡oh, gran brāhmaṇa (Śukadeva Gosvāmī)!; vaṁśa-anucaritāni ca—y sus dinastías y
características; kīrtayasva—por favor, explica; mahā-bhāga—¡oh, muy afortunado!;
nityam—eternamente; śuśrūṣatām—que estamos ocupados en tu servicio; hi—en ver-
dad; naḥ—de nosotros.
¡Oh, muy afortunado Śukadeva Gosvāmī!, ¡oh, gran brāhmaṇa!, por favor, háblanos
de las dinastías y características de todos esos reyes por separado, pues siempre
estamos deseosos de escuchar tu narración de estos temas.
TEXTO 5 yae BaUtaA yae BaivaSyaAê BavantyaâtanaAê yae /
taeSaAM na: pauNyak(LtaI=naAM s$avaeRSaAM vad" iva‚(maAna, //5//
ye bhūtā ye bhaviṣyāś ca bhavanty adyatanāś ca ye
teṣāṁ naḥ puṇya-kīrtīnāṁ sarveṣāṁ vada vikramān
ye—todos los cuales; bhūtāḥ—ya han aparecido; ye—todos los cuales; bhaviṣyāḥ—
aparecerán en el futuro; ca—también; bhavanti—existen; adyatanāḥ—en el presente;
ca—también; ye—todos los cuales; teṣām—de todos ellos; naḥ—a nosotros; puṇya-
kīrtīnām—que fueron piadosos y célebres; sarveṣām—de todos ellos; vada—por favor,
explica; vikramān—acerca de los talentos.
Háblanos, por favor, de la influencia de todos los gloriosos reyes nacidos en la di-
nastía de Vaivasvata Manu, incluyendo a los que ya han vivido, los que aparecerán
en el futuro, y los que ahora viven.
™aIs$aUta ovaAca
TEXTO 6 WvaM par"IiºataA r"AÁaA s$ad"is$a “aövaAid"naAma, /
pa{í": ‘aAevaAca BagAvaAHC]$k(: par"maDamaRivata, //6//
4 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.8
śrī-sūta uvāca
evaṁ parīkṣitā rājñā sadasi brahma-vādinām
pṛṣṭaḥ provāca bhagavāñ chukaḥ parama-dharma-vit
śrī-sūtaḥ uvāca—Śrī Sūta Gosvāmī dijo; evam—de este modo; parīkṣitā—por Mahārāja
Parīkṣit; rājñā—por el rey; sadasi—en la asamblea; brahma-vādinām—de todos los
grandes santos expertos en el conocimiento védico; pṛṣṭaḥ—que fue preguntado;
provāca—respondió; bhagavān—el muy poderoso; śukaḥ—Śuka Gosvāmī; parama-
dharma-vit—el erudito mejor versado en los principios védicos.
Sūta Gosvāmī dijo: Cuando Mahārāja Parīkṣit hizo esta pregunta en la asamblea
de todos los sabios eruditos en el conocimiento védico, Śukadeva Gosvāmī, el más
grande conocedor de los principios religiosos, se dispuso a hablar.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 7 ™aUyataAM maAnavaAe vaMzA: ‘aAcauyaeRNA par"ntapa /
na zAfyatae ivastar"taAe va·uM( vaSaRzAtaEr"ipa //7//
śrī-śuka uvāca
śrūyatāṁ mānavo vaṁśaḥ prācuryeṇa parantapa
na śakyate vistarato vaktuṁ varṣa-śatair api
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; śrūyatām—escúchame; mānavaḥ
vaṁśaḥ—la dinastía de Manu; prācuryeṇa—tan ampliamente como sea posible;
parantapa—¡oh, rey, que puedes subyugar a tus enemigos!; na—no; śakyate—se puede;
vistarataḥ—con mucha amplitud; vaktum—hablar; varṣa-śataiḥ api—incluso si se hace
por cientos de años.
Śukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey, subyugador de tus enemigos!, escucha ahora,
mientras te hablo con todo detalle de la dinastía de Manu. Te explicaré tanto como
sea posible, aunque ni siquiera en cientos de años se podría decir todo al respecto.
TEXTO 8 par"Avare"SaAM BaUtaAnaAmaAtmaA ya: pauç&Sa: par": /
s$a WvaAs$aIid"dM" ivaìM k(lpaAntae'nyaªa ik(Âana //8//
parāvareṣāṁ bhūtānām ātmā yaḥ puruṣaḥ paraḥ
sa evāsīd idaṁ viśvaṁ kalpānte 'nyan na kiñcana
para-avareṣām—de todas las entidades vivientes, en niveles de vida superiores o
inferiores; bhūtānām—de aquellos que han recibido cuerpos materiales (las almas
1.10 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 5
condicionadas); ātmā—la Superalma; yaḥ—aquel que es; puruṣaḥ—la Persona
Suprema; paraḥ—trascendental; saḥ—Él; eva—en verdad; āsīt—existía; idam—este;
viśvam—universo; kalpa-ante—al final del milenio; anyat—nada más; na—no;
kiñcana—ninguna otra cosa.
La trascendental Persona Suprema, la Superalma de todas las entidades vivientes,
que se hallan en condiciones de vida más o menos elevadas, existía al final del
milenio, cuando no existían ni el cosmos manifestado ni nada que no fuera Él.
SIGNIFICADO: Partiendo de la posición más adecuada para hablar de la dinastía de
Manu, Śukadeva Gosvāmī comienza por decir que, cuando el mundo entero queda
cubierto por la inundación, solo existe la Suprema Personalidad de Dios, y nada más
que Él. Śukadeva Gosvāmī explicará ahora el modo en que el Señor va creando todo lo
demás, una cosa tras otra.
TEXTO 9 tasya naABae: s$amaBavatpaák(AeSaAe ih"r"Nmaya: /
taismaÃaÁae mah"Ar"Aja svayamBaUêtaur"Anana: //9//
tasya nābheḥ samabhavat padma-koṣo hiraṇmayaḥ
tasmiñ jajñe mahārāja svayambhūś catur-ānanaḥ
tasya—de Él (de la Suprema Personalidad de Dios); nābheḥ—del ombligo;
samabhavat—generada; padma-koṣaḥ—una flor de loto; hiraṇmayaḥ—que recibe el
nombre de Hiraṇmaya, es decir, dorada; tasmin—sobre esa flor de loto dorada; jajñe—
apareció; mahārāja—¡oh, rey!; svayambhūḥ—el que se manifiesta por sí solo, que nace
sin madre; catuḥ-ānanaḥ—con cuatro cabezas.
¡Oh, rey Parīkṣit!, del ombligo de la Suprema Personalidad de Dios se generó una
flor de loto dorada, sobre la cual nació el Señor Brahmā de cuatro cabezas.
TEXTO 10 mar"IicamaRnas$astasya jaÁae tasyaAipa k(zyapa: /
d"AºaAyaNyaAM tataAe'id"tyaAM ivavasvaAnaBavats$auta: //10//
marīcir manasas tasya jajñe tasyāpi kaśyapaḥ
dākṣāyaṇyāṁ tato 'dityāṁ vivasvān abhavat sutaḥ
marīciḥ—la gran persona santa conocida con el nombre de Marīci; manasaḥ tasya—de
la mente del Señor Brahmā; jajñe—nació; tasya api—de Marīci; kaśyapaḥ—Kaśyapa
(nació); dākṣāyaṇyām—en el vientre de la hija de Mahārāja Dakṣa; tataḥ—a con-
tinuación; adityām—en el vientre de Aditi; vivasvān—Vivasvān; abhavat—nació;
sutaḥ—un hijo.
6 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.13
De la mente del Señor Brahmā nació Marīci, y del semen de Marīci, en el vientre
de la hija de Dakṣa Mahārāja, nació Kaśyapa. Kaśyapa engendró a Vivasvān en el
vientre de Aditi.
TEXTOs 11-12 tataAe manau: ™aAÜ"de"va: s$aMÁaAyaAmaAs$a BaAr"ta /
™aÜ"AyaAM janayaAmaAs$a d"zA pau‡aAna, s$a @AtmavaAna, //11//
wºvaAku(na{gAzAyaARitaid"í"Da{í"k(è&Sak(Ana, /
nair"SyantaM pa{Sa‹aM ca naBagAM ca k(ivaM ivaBau: //12//
tato manuḥ śrāddhadevaḥ saṁjñāyām āsa bhārata
śraddhāyāṁ janayām āsa daśa putrān sa ātmavān
ikṣvāku-nṛga-śaryāti- diṣṭa-dhṛṣṭa-karūṣakān
nariṣyantaṁ pṛṣadhraṁ ca nabhagaṁ ca kaviṁ vibhuḥ
tataḥ—de Vivasvān; manuḥ śrāddhadevaḥ—el manu llamado Śrāddhadeva;
saṁjñāyām—en el vientre de Saṁjñā (la esposa de Vivasvān); āsa—nació; bhārata—
¡oh, el mejor de la dinastía Bhārata!; śraddhāyām—en el vientre de Śraddhā (la es-
posa de Śrāddhadeva); janayām āsa—engendró; daśa—diez; putrān—hijos; saḥ—él,
Śrāddhadeva; ātmavān—que había conquistado sus sentidos; ikṣvāku-nṛga-śaryāti-
diṣṭa-dhṛṣṭa-karūṣakān—llamados Ikṣvāku, Nṛga, Śaryāti, Diṣṭa, Dhṛṣṭa y Karūṣaka;
nariṣyantam—Nariṣyanta; pṛṣadhram ca—y Pṛṣadhra; nabhagam ca—y Nabhaga;
kavim—Kavi; vibhuḥ—el grande.
¡Oh, rey, el mejor de la dinastía Bhārata!, en el vientre de Saṁjñā, Vivasvān engen-
dró a Śrāddhadeva Manu. Habiendo conquistado sus sentidos, Śrāddhadeva Manu
engendró diez hijos en el vientre de su esposa, Śraddhā. Esos hijos fueron Ikṣvāku,
Nṛga, Śaryāti, Diṣṭa, Dhṛṣṭa, Karūṣaka, Nariṣyanta, Pṛṣadhra, Nabhaga y Kavi.
TEXTO 13 @‘ajasya manaAe: paUva< vais$aï"Ae BagAvaAna, ik(la /
ima‡aAvaç&NAyaAeir"iíM" ‘ajaATaRmak(r"Aeiã"Bau: //13//
aprajasya manoḥ pūrvaṁ vasiṣṭho bhagavān kila
mitrā-varuṇayor iṣṭiṁ prajārtham akarod vibhuḥ
aprajasya—de quien no tenía hijos; manoḥ—de Manu; pūrvam—anteriormente;
vasiṣṭhaḥ—el gran santo Vasiṣṭha; bhagavān—poderoso; kila—en verdad; mitrā-
varuṇayoḥ—de los semidioses Mitra y Varuṇa; iṣṭim—un sacrificio; prajā-artham—
para tener hijos; akarot—celebró; vibhuḥ—la gran persona.
1.16 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 7
Al principio, Manu no tenía hijos, de modo que, con el fin de darle un descendiente,
el gran sabio Vasiṣṭha, que era muy poderoso en conocimiento espiritual, celebró
un sacrificio para satisfacer a los semidioses Mitra y Varuṇa.
TEXTO 14 ta‡a ™aÜ"A manaAe: pa¥aI h"AetaArM" s$amayaAcata /
äu"ih"‡aTaRmaupaAgAmya ‘aiNApatya payaAe˜ataA //14//
tatra śraddhā manoḥ patnī hotāraṁ samayācata
duhitrartham upāgamya praṇipatya payovratā
tatra—en aquel sacrificio; śraddhā—Śraddhā; manoḥ—de Manu; patnī—la esposa;
hotāram—al sacerdote que ejecutaba el yajña; samayācata—pidió del modo adecua-
do; duhitṛ-artham—una hija; upāgamya—acercarse; praṇipatya—ofrecer reverencias;
payaḥ-vratā—que seguía el voto de alimentarse solo de leche.
Durante el sacrificio, Śraddhā, la esposa de Manu, que estaba siguiendo el voto de
alimentarse exclusivamente de leche, se acercó al sacerdote que ofrecía las oblacio-
nes, le ofreció reverencias y le expresó su deseo de tener una hija.
TEXTO 15 ‘aeiSataAe'DvayauRNAA h"AetaA vyacar"Ôats$amaAih"ta: /
gA{h"Itae h"ivaiSa vaAcaA vaSaq%.k(ArM" gA{NAinã"ja: //15//
preṣito 'dhvaryuṇā hotā vyacarat tat samāhitaḥ
gṛhīte haviṣi vācā vaṣaṭ-kāraṁ gṛṇan dvijaḥ
preṣitaḥ—al serle dicho que realizase el sacrificio; adhvaryuṇā—por el sacerdote ṛtvik;
hotā—el sacerdote encargado de ofrecer oblaciones; vyacarat—ejecutó; tat—aquel
(sacrificio); samāhitaḥ—con gran atención; gṛhīte haviṣi—al tomar la mantequilla
clarificada para la primera oblación; vācā—con el canto del mantra; vaṣaṭ-kāram—el
mantra que comienza con la palabra vaṣaṭ; gṛṇan—recitar; dvijaḥ—el brāhmaṇa.
Cuando el sumo sacerdote le dijo: «Ofrece las oblaciones», la persona encargada de
ello tomó la mantequilla clarificada, y, recordando la petición de la esposa de Manu,
entonó la palabra «vaṣaṭ» mientras realizaba el sacrificio.
TEXTO 16 h"Aetaustaã"YaiBacaAre"NA k(nyaelaA naAma s$aABavata, /
taAM ivalaAefya manau: ‘aAh" naAitatauí"manaA gAuç&ma, //16//
hotus tad-vyabhicāreṇa kanyelā nāma sābhavat
tāṁ vilokya manuḥ prāha nātituṣṭamanā gurum
8 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.17
hotuḥ—del sacerdote; tat—del yajña; vyabhicāreṇa—por aquella transgresión; kanyā—
una hija; ilā—Ilā; nāma—de nombre; sā—aquella hija; abhavat—nació; tām—a ella;
vilokya—al ver; manuḥ—Manu; prāha—dijo; na—no; atituṣṭamanāḥ—muy satisfecho;
gurum—a su guru.
Aunque Manu había iniciado el sacrificio para tener un hijo varón, el sacerdote
se había desviado del propósito inicial ante el ruego de la esposa de Manu y, en
consecuencia, nació una hija llamada Ilā. Al verla, Manu no se sintió satisfecho.
Entonces, dirigiéndose a su guru, Vasiṣṭha, le dijo.
SIGNIFICADO: Manu, que no tenía descendencia, se sintió complacido con el nacimiento
de su hijo, aunque fuese una niña, y le dio el nombre de Ilā. Más tarde, sin embargo, al verse
con una hija en lugar de un hijo, no se sentía satisfecho. Como no tenía descendientes, se
puso muy contento con el nacimiento de Ilā, pero su alegría fue temporal.
TEXTO 17 BagAvana, ik(imadM" jaAtaM k(maR vaAe “aövaAid"naAma, /
ivapayaRyamah"Ae k(íM" maEvaM syaAä," “aöivai‚(yaA //17//
bhagavan kim idaṁ jātaṁ karma vo brahma-vādinām
viparyayam aho kaṣṭaṁ maivaṁ syād brahma-vikriyā
bhagavan—¡oh, mi señor!; kim idam—qué es esto; jātam—nacida; karma—actividades
fruitivas; vaḥ—de todos ustedes; brahma-vādinām—de ustedes, que son expertos en el
canto de los mantras védicos; viparyayam—desviación; aho—¡ay!; kaṣṭam—dolorosa;
mā evam syāt—no debería haber sido así; brahma-vikriyā—este efecto contrario de los
mantras védicos.
Mi señor, todos ustedes son expertos en el canto de los mantras védicos. ¿A qué se
debe entonces este resultado, contrario al que deseábamos? Es lamentable. Esta con-
tradicción en el resultado de los mantras védicos no debería haberse producido.
SIGNIFICADO: En esta era, la celebración de yajñas está prohibida porque nadie
puede cantar correctamente los mantras védicos. Si los mantras se cantan del modo
correcto, el deseo que dio lugar a la celebración del sacrificio se cumplirá. Por eso el
canto de Hare Kṛṣṇa recibe el nombre de mahā-mantra, es decir, el mantra grande y
excelso que está por encima de todos los demás mantras védicos, pues el simple hecho
de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa produce todo tipo de efectos benéficos. Esto lo
explica Śrī Caitanya Mahāprabhu (Śikṣāṣṭaka 1):
ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇaṁ
śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇaṁ vidyā-vadhū-jīvanam
1.18 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 9
ānandāmbudhi-vardhanaṁ prati-padaṁ pūrṇāmṛtāsvādanaṁ
sarvātma-snapanaṁ paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam
«Gloria al Śrī Kṛṣṇa saṅkīrtana, que limpia el corazón de todo el polvo acumulado por
años y extingue el fuego de la vida condicionada, de sucesivos nacimientos y muertes.
El movimiento de saṅkīrtana es la bendición principal para toda la humanidad, pues
difunde los rayos de la luna de bendición. Es la vida de todo conocimiento trascenden-
tal. Aumenta el océano de bienaventuranza trascendental y nos capacita para saborear
plenamente el néctar por el cual estamos siempre ansiosos».
Por consiguiente, la mejor celebración de yajña que se nos ha dado es el
saṅkīrtana-yajña. Yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair yajanti hi sumedhasaḥ (Bhāg. 11.5.32).
Las personas inteligentes se benefician del yajña más importante de esta era cantando
el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa en congregación. Cuando muchas personas se reúnen
para cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, ese canto recibe el nombre de saṅkīrtana. Como
resultado de ese yajña, el cielo se cubre de nubes (yajñād bhavati parjanyaḥ). En esta
época de sequías, la gente puede verse aliviada de la escasez de lluvias y de alimentos
con el sencillo método del yajña Hare Kṛṣṇa. En verdad, esto puede aliviar a toda
la humanidad. En la actualidad (1976), Europa y América sufren intensas sequías,
pero, si la gente acepta con seriedad el movimiento Hare Kṛṣṇa, deteniendo sus
actividades pecaminosas y cantando el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, todos sus problemas
se resolverán sin dificultad. En otros procesos de yajña surgen dificultades debido
a que no hay brāhmaṇas eruditos que sepan cantar los mantras a la perfección, ni
es posible conseguir los elementos necesarios para el yajña. La sociedad humana
vive en la mayor pobreza y los hombres carecen de conocimiento védico y de la
capacidad de cantar los mantras védicos. Por consiguiente, el único refugio es el
mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. La gente debe tener la inteligencia necesaria como para
cantarlo. Yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair yajanti hi sumedhasaḥ. Las personas de cerebro
lerdo no pueden entender ni practicar este canto.
TEXTO 18 yaUyaM “aöivad"Ae yau·(Astapas$aA d"gDaik(ilbaSaA: /
ku(ta: s$aÆÿlpavaESamyamana{taM ivabauDaeiSvava //18//
yūyaṁ brahma-vido yuktās tapasā dagdha-kilbiṣāḥ
kutaḥ saṅkalpa-vaiṣamyam anṛtaṁ vibudheṣv iva
yūyam—de todos ustedes; brahma-vidaḥ—con plena conciencia de la Verdad Absoluta;
yuktāḥ—equilibrados y con dominio del propio ser; tapasā—merced a la austeridad y
las penitencias; dagdha-kilbiṣāḥ—la contaminación material completamente quemada
en todas sus formas; kutaḥ—cómo entonces; saṅkalpa-vaiṣamyam—diferencia con
respecto al propósito; anṛtam—promesa o afirmación falsa; vibudheṣu—en la sociedad
de los semidioses; iva—o.
10 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.20
Todos ustedes poseen dominio sobre ustedes mismos, tienen una mente bien equi-
librada, y son conscientes de la Verdad Absoluta. Además, debido a las austeridades
y penitencias, se han limpiado por completo de toda contaminación material. Sus
palabras, como las de los semidioses, nunca dejan de cumplirse. ¿Cómo es posible
entonces que su esfuerzo no se vea satisfecho con el éxito?
SIGNIFICADO: Hemos visto en muchas Escrituras védicas que las bendiciones
o maldiciones dadas por los semidioses siempre se cumplen. Con la práctica de
austeridades y penitencias, el control de la mente y los sentidos, y el conocimiento
completo de la Verdad Absoluta, la persona se limpia totalmente de la contamina-
ción material. Entonces, sus palabras y bendiciones, como las de los semidioses,
nunca dejan de cumplirse.
TEXTO 19 inazAmya taã"castasya BagAvaAna, ‘aipataAmah": /
h"AetauvyaRita‚(maM ÁaAtvaA baBaASae r"ivanand"nama, //19//
niśamya tad vacas tasya bhagavān prapitāmahaḥ
hotur vyatikramaṁ jñātvā babhāṣe ravi-nandanam
niśamya—tras escuchar; tat vacaḥ—esas palabras; tasya—de él (de Manu); bhagavān—el
muy poderoso; prapitāmahaḥ—el bisabuelo Vasiṣṭha; hotuḥ vyatikramam—desviación
por parte del sacerdote hotā; jñātvā—entender; babhāṣe—habló; ravi-nandanam—a
Vaivasvata Manu, el hijo del dios del Sol.
Tras escuchar las palabras de Manu, el muy poderoso bisabuelo Vasiṣṭha descu-
brió la desviación del sacerdote. Entonces, dirigiéndose al hijo del dios del Sol,
dijo lo siguiente.
TEXTO 20 Wtats$aÆÿlpavaESamyaM h"Aetaustae vyaiBacaAr"ta: /
taTaAipa s$aADaiyaSyae tae s$au‘ajaAstvaM svataejas$aA //20//
etat saṅkalpa-vaiṣamyaṁ hotus te vyabhicārataḥ
tathāpi sādhayiṣye te suprajāstvaṁ sva-tejasā
etat—esta; saṅkalpa-vaiṣamyam—contradicción en el resultado; hotuḥ—del sacerdo-
te; te—tuyo; vyabhicārataḥ—de apartarse del objetivo prescrito; tathā api—aun así;
sādhayiṣye—yo realizaré; te—para ti; su-prajāstvam—un hijo muy bueno; sva-tejasā—
con mi propio poder.
Este resultado contradictorio se debe a que tu sacerdote se ha apartado del objetivo
original. Sin embargo, yo usaré mi propio poder y te daré un buen hijo.
1.24 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 11
TEXTO 21 WvaM vyavais$ataAe r"Ajana, BagAvaAna, s$a mah"AyazAA: /
@staAESaId"Aid"pauç&SaimalaAyaA: pauMstvak(AmyayaA //21//
evaṁ vyavasito rājan bhagavān sa mahā-yaśāḥ
astauṣīd ādi-puruṣam ilāyāḥ puṁstva-kāmyayā
evam—así; vyavasitaḥ—decidiendo; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; bhagavān—el muy
poderoso; saḥ—Vasiṣṭha; mahā-yaśāḥ—muy famoso; astauṣīt—ofreció oraciones; ādi-
puruṣam—a la Persona Suprema, el Señor Viṣṇu; ilāyāḥ—de Ilā; puṁstva-kāmyayā—
para la transformación en varón.
Śukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey Parīkṣit!, después de tomar esa decisión, el muy
famoso y poderoso Vasiṣṭha ofreció oraciones a Viṣṇu, la Persona Suprema, para
que transformase a Ilā en un varón.
TEXTO 22 tasmaE k(AmavarM" tauí"Ae BagAvaAna, h"ir"r"Iìr": /
d"d"AivalaABavaÔaena s$auâu°a: pauç&SaSaRBa: //22//
tasmai kāma-varaṁ tuṣṭo bhagavān harir īśvaraḥ
dadāv ilābhavat tena sudyumnaḥ puruṣarṣabhaḥ
tasmai—a él (a Vasiṣṭha); kāma-varam—la bendición deseada; tuṣṭaḥ—complacido;
bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; hariḥ īśvaraḥ—el controlador supremo,
el Señor; dadau—dio; ilā—la muchacha, Ilā; abhavat—se volvió; tena—debido a esa
bendición; sudyumnaḥ—llamado Sudyumna; puruṣa-ṛṣabhaḥ—un hermoso varón.
Complacido con Vasiṣṭha, la Suprema Personalidad de Dios, el controlador supre-
mo, le dio la bendición que deseaba. De ese modo, Ilā se transformó en un varón
muy hermoso llamado Sudyumna.
TEXTOs 23-24 s$a Wk(d"A mah"Ar"Aja ivacar"nma{gAyaAM vanae /
va{ta: k(itapayaAmaAtyaEr"ìmaAç&÷ s$aEnDavama, //23//
‘agA{÷ ç&icarM" caApaM zAr"AMê par"maAàu"taAna, /
dM"izAtaAe'nauma{gAM vaIr"Ae jagAAma id"zAmauÔar"Ama, //24//
sa ekadā mahārāja vicaran mṛgayāṁ vane
vṛtaḥ katipayāmātya aśvam āruhya saindhavam
pragṛhya ruciraṁ cāpaṁ śarāṁś ca paramādbhutān
daṁśito 'numṛgaṁ vīro jagāma diśam uttarām
12 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.26
saḥ—Sudyumna; ekadā—en cierta ocasión; mahārāja—¡oh, rey Parīkṣit!; vicaran—
de expedición; mṛgayām—para cazar; vane—en el bosque; vṛtaḥ—acompañado;
katipaya—unos pocos; amātyaiḥ—por ministros o acompañantes; aśvam—sobre un
caballo; āruhya—cabalgando; saindhavam—nacido en Sindhupradeśa; pragṛhya—
sosteniendo en la mano; ruciram—hermoso; cāpam—arco; śarān ca—y flechas;
parama-adbhutān—extraordinarios, maravillosos; daṁśitaḥ—con una armadura;
anumṛgam—tras los animales; vīraḥ—el héroe; jagāma—fue hacia; diśam uttarām—el
norte.
¡Oh, rey Parīkṣit!, en cierta ocasión, aquel héroe, Sudyumna, fue a cazar al bosque
montado en un caballo traído de Sindhupradeśa. Con él iban sus ministros y
otros acompañantes. Vestido con una armadura y adornado con arcos y flechas,
estaba muy hermoso. Persiguiendo y matando animales, Sudyumna llegó a la
parte norte del bosque.
TEXTO 25 s$auku(maAr"vanaM maer"Aer"DastaAt‘aivavaezA h" /
ya‡aAstae BagAvaAHC$vaAeR r"mamaANA: s$ah"AemayaA //25//
sukumāra-vanaṁ meror adhastāt praviveśa ha
yatrāste bhagavāñ charvo ramamāṇaḥ sahomayā
sukumāra-vanam—el bosque de Sukumāra; meroḥ adhastāt—al pie del monte Meru;
praviveśa ha—él entró; yatra—donde; āste—estaba; bhagavān—el muy poderoso (se-
midiós); śarvaḥ—el Señor Śiva; ramamāṇaḥ—ocupado en disfrutar; saha umayā—con
Umā, su esposa.
Allí, en el norte, al pie del monte Meru, se encuentra el bosque de Sukumāra,
donde el Señor Śiva disfruta siempre con Umā. En ese bosque entró Sudyumna.
TEXTO 26 taismana, ‘aivaí" WvaAs$aAE s$auâu°a: par"vaIr"h"A /
@pazyaitñyamaAtmaAnamaìM ca vax"vaAM na{pa //26//
tasmin praviṣṭa evāsau sudyumnaḥ para-vīra-hā
apaśyat striyam ātmānam aśvaṁ ca vaḍavāṁ nṛpa
tasmin—en aquel bosque; praviṣṭaḥ—habiendo entrado; eva—en verdad; asau—él;
sudyumnaḥ—el príncipe Sudyumna; para-vīra-hā—que podía someter fácilmente a
sus enemigos; apaśyat—observó; striyam—mujer; ātmānam—él mismo; aśvam ca—y
su caballo; vaḍavām—una yegua; nṛpa—¡oh, rey Parīkṣit!
1.29 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 13
¡Oh, rey Parīkṣit!, tan pronto como entró en el bosque, Sudyumna, que era ex-
perto en someter a los enemigos, se vio a sí mismo transformado en mujer, y a su
caballo en una yegua.
TEXTO 27 taTaA tad"naugAA: s$avaeR @AtmailaËÿivapayaRyama, /
ä{"î"A ivamanas$aAe'BaUvana, vaIºamaANAA: par"s$par"ma, //27//
tathā tad-anugāḥ sarve ātma-liṅga-viparyayam
dṛṣṭvā vimanaso 'bhūvan vīkṣamāṇāḥ parasparam
tathā—del mismo modo; tat-anugāḥ—los compañeros de Sudyumna; sarve—todos
ellos; ātma-liṅga-viparyayam—la transformación de su sexo en el contrario;
dṛṣṭvā—al ver; vimanasaḥ—tristes; abhūvan—se volvieron; vīkṣamāṇāḥ—mirándose;
parasparam—unos a otros.
Sus seguidores, que también vieron transformadas sus identidades y cambiado su
sexo, se miraban unos a otros, llenos de tristeza y sin saber qué hacer.
™aIr"AjaAevaAca
TEXTO 28 k(TamaevaM gAuNAAe de"zA: ke(na vaA BagAvana, k{(ta: /
‘a´amaenaM s$amaAcaºva parM" k(AEtaUh"laM ih" na: //28//
śrī-rājovāca
katham evaṁ guṇo deśaḥ kena vā bhagavan kṛtaḥ
praśnam enaṁ samācakṣva paraṁ kautūhalaṁ hi naḥ
śrī-rājā uvāca—Mahārāja Parīkṣit dijo; katham—cómo; evam—esta; guṇaḥ—cualidad;
deśaḥ—el país; kena—por qué; vā—o; bhagavan—¡oh, muy poderoso!; kṛtaḥ—fue he-
cho así; praśnam—pregunta; enam—esta; samācakṣva—así planeado; param—mucha;
kautūhalam—ansiedad; hi—en verdad; naḥ—nuestra.
Mahārāja Parīkṣit dijo: ¡Oh, muy poderoso brāhmaṇa!, ese lugar tenía una potencia
maravillosa. ¿Con qué motivo? ¿Quién se la había dado? Por favor, respóndeme a
esta pregunta, pues estoy muy deseoso de conocer la respuesta.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 29 Wk(d"A igAir"zAM ‰"í]"ma{Sayasta‡a s$au˜ataA: /
id"zAAe ivaitaimar"ABaAs$aA: ku(vaRnta: s$amaupaAgAmana, //29//
14 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.31
śrī-śuka uvāca
ekadā giriśaṁ draṣṭum ṛṣayas tatra suvratāḥ
diśo vitimirābhāsāḥ kurvantaḥ samupāgaman
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; ekadā—en cierta ocasión; giriśam—al
Señor Śiva; draṣṭum—para ver; ṛṣayaḥ—personas muy santas; tatra—en ese bos-
que; su-vratāḥ—muy elevadas en poder espiritual; diśaḥ—todas las direcciones;
vitimira-ābhāsāḥ—disipado todo rastro de oscuridad; kurvantaḥ—haciendo esto;
samupāgaman—llegaron.
Śukadeva Gosvāmī respondió: En cierta ocasión, grandes personas santas, segui-
dores estrictos de las reglas y regulaciones de la espiritualidad, fueron a ver al
Señor Śiva a aquel bosque. Su refulgencia disipaba por completo la oscuridad en
todas direcciones.
TEXTO 30 taAna, ivalaAefyaAimbak(A de"vaI ivavaAs$aA ˜aIix"taA Ba{zAma, /
BatauRr"ÆÿAts$amautTaAya naIvaImaAìTa payaRDaAta, //30//
tān vilokyāmbikā devī vivāsā vrīḍitā bhṛśam
bhartur aṅkāt samutthāya nīvīm āśv atha paryadhāt
tān—a todas las personas santas; vilokya—al verles; ambikā—madre Durgā; devī—la
diosa; vivāsā—pues estaba desnuda; vrīḍitā—avergonzada; bhṛśam—mucho;
bhartuḥ—de su esposo; aṅkāt—del regazo; samutthāya—levantarse; nīvīm—senos; āśu
atha—con toda rapidez; paryadhāt—cubrió con ropas.
Cuando vio a las grandes personas santas, la diosa Ambikā pasó muchísima ver-
güenza, pues en aquel momento estaba desnuda. Levantándose inmediatamente del
regazo de su esposo, trató de cubrirse los senos.
TEXTO 31 [%SayaAe'ipa tayaAevaI=ºya ‘as$aËMÿ r"mamaANAyaAe: /
inava{ÔaA: ‘ayayaustasmaAªar"naAr"AyaNAA™amama, //31//
ṛṣayo 'pi tayor vīkṣya prasaṅgaṁ ramamāṇayoḥ
nivṛttāḥ prayayus tasmān nara-nārāyaṇāśramam
ṛṣayaḥ—todas las grandes personas santas; api—también; tayoḥ—de ambos;
vīkṣya—al ver; prasaṅgam—ocupaciones sexuales; ramamāṇayoḥ—que estaban dis-
frutando de ese modo; nivṛttāḥ—renunciaron a seguir adelante; prayayuḥ—partieron
inmediatamente; tasmāt—de aquel lugar; nara-nārāyaṇa-āśramam—al āśrama de
Nara-Nārāyaṇa.
1.33 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 15
Al ver al Señor Śiva y Pārvatī dedicados a la vida sexual, las grandes personas santas
renunciaron a seguir adelante y partieron hacia el āśrama de Nara-Nārāyaṇa.
TEXTO 32 taid"dM" BagAvaAnaAh" i‘ayaAyaA: i‘ayak(AmyayaA /
sTaAnaM ya: ‘aivazAede"tats$a vaE yaAeiSaà"vaeid"ita //32//
tad idaṁ bhagavān āha priyāyāḥ priya-kāmyayā
sthānaṁ yaḥ praviśed etat sa vai yoṣid bhaved iti
tat—debido a; idam—esto; bhagavān—el Señor Śiva; āha—dijo; priyāyāḥ—de su
querida esposa; priya-kāmyayā—para el placer; sthānam—lugar; yaḥ—todo aquel que;
praviśet—entre; etat—aquí; saḥ—esa persona; vai—en verdad; yoṣit—mujer; bhavet—
se volverá; iti—así.
Después de esto, para complacer a su esposa, el Señor Śiva dijo: «¡Todo varón que
entre en este lugar se transformará inmediatamente en mujer!».
TEXTO 33 tata ODva< vanaM taãE" pauç&SaA vajaRyainta ih" /
s$aA caAnaucar"s$aMyau·(A ivacacaAr" vanaAã"nama, //33//
tata ūrdhvaṁ vanaṁ tad vai puruṣā varjayanti hi
sā cānucara-saṁyuktā vicacāra vanād vanam
tataḥ ūrdhvam—desde entonces; vanam—bosque; tat—aquel; vai—en particular;
puruṣāḥ—varones; varjayanti—no entraron; hi—en verdad; sā—Sudyumna en la
forma de una mujer; ca—también; anucara-saṁyuktā—en compañía de su séquito;
vicacāra—caminó; vanāt vanam—dentro del bosque de un lugar a otro.
Desde aquel entonces, ningún varón había entrado nunca en el bosque. Pero ahora,
el rey Sudyumna, transformado en mujer, iba de un lugar a otro recorriendo el
bosque con su séquito.
SIGNIFICADO: En el Bhagavad-gītā (2.22), se dice:
vāsāṁsi jīrṇāni yathā vihāya navāni gṛhṇāti naro 'parāṇi
tathā sarīrāṇi vihāya jīrṇāny anyāni saṁyāti navāni dehī
«Así como una persona se pone ropa nueva y desecha la vieja, el alma acepta nuevos
cuerpos materiales, desechando los viejos e inservibles».
En estos versos se demuestra que el cuerpo es como un vestido. Sudyumna y
todos los miembros de su séquito eran varones, lo cual significa que sus almas
16 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.35
estaban cubiertas con cuerpos masculinos; pero ahora se habían vuelto mujeres, lo
que significa que su vestido había cambiado. El alma, sin embargo, sigue siendo
la misma. La medicina moderna ofrece un tratamiento que puede transformar al
varón en hembra y a la hembra en varón. Sin embargo, el cuerpo no tiene nada
que ver con el alma. El cuerpo es algo que puede cambiarse, ya sea en esta vida o
en la siguiente. Por lo tanto, la persona que tiene conocimiento del alma y de su
transmigración de un cuerpo a otro no presta atención al cuerpo, que no es más
que un vestido que la cubre. Paṇḍitāḥ sama-darśinaḥ. Esa persona ve el alma,
que es parte integral del Señor Supremo. Por consiguiente, es sama-darśī, una
persona erudita.
TEXTO 34 @Ta taAmaA™amaAByaAzAe car"ntaI%M ‘amad"AeÔamaAma, /
ñIiBa: pair"va{taAM vaIºya cak(mae BagAvaAna, bauDa: //34//
atha tām āśramābhyāśe carantīṁ pramadottamām
strībhiḥ parivṛtāṁ vīkṣya cakame bhagavān budhaḥ
atha—de ese modo; tām—a ella; āśrama-abhyāśe—en las cercanías de su āśrama;
carantīm—paseando; pramadā-uttamām—la más hermosa de las mujeres que excitan
el deseo sexual; strībhiḥ—por otras mujeres; parivṛtām—rodeada; vīkṣya—al verla;
cakame—deseó relación sexual; bhagavān—el muy poderoso; budhaḥ—Budha, hijo de
la Luna y deidad regente del planeta Budha, Mercurio.
Sudyumna se había transformado en la más hermosa de las mujeres que excitan el
deseo sexual, y estaba rodeado de otras mujeres. Al ver a aquella hermosa mujer
paseándose cerca de su āśrama, Budha, el hijo de la Luna, inmediatamente deseó
disfrutarla.
TEXTO 35 s$aAipa taM cak(mae s$au”aU: s$aAemar"Ajas$autaM paitama, /
s$a tasyaAM janayaAmaAs$a pauè&r"vas$amaAtmajama, //35//
sāpi taṁ cakame subhrūḥ somarāja-sutaṁ patim
sa tasyāṁ janayām āsa purūravasam ātmajam
sā—Sudyumna, transformado en mujer; api—también; tam—a él (a Budha); cakame—
deseó relación sexual; su-bhrūḥ—muy hermosa; somarāja-sutam—al hijo del rey de
la Luna; patim—como esposo; saḥ—él (Budha); tasyām—en su vientre; janayām
āsa—engendró; purūravasam—llamado Purūravā; ātma-jam—un hijo.
También la hermosa mujer deseó aceptar por esposo a Budha, el hijo del rey de la
Luna. Así, Budha engendró en su vientre un hijo llamado Purūravā.
1.39 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 17
TEXTO 36 WvaM ñItvamanau‘aAæa: s$auâu°aAe maAnavaAe na{pa: /
s$asmaAr" s$a ku(laAcaAya< vais$aï"imaita zAu™auma //36//
evaṁ strītvam anuprāptaḥ sudyumno mānavo nṛpaḥ
sasmāra sa kulācāryaṁ vasiṣṭham iti śuśruma
evam—de ese modo; strītvam—feminidad; anuprāptaḥ—habiendo obtenido de
ese modo; sudyumnaḥ—el varón llamado Sudyumna; mānavaḥ—el hijo de Manu;
nṛpaḥ—el rey; sasmāra—recordó; saḥ—él; kula-ācāryam—al maestro espiritual de la
familia; vasiṣṭham—al muy poderoso Vasiṣṭha; iti śuśruma—lo he escuchado (de fuen-
tes dignas de confianza).
De fuentes dignas de confianza he escuchado que, después de volverse mujer, el rey
Sudyumna, el hijo de Manu, recordó a Vasiṣṭha, el maestro espiritual de su familia.
TEXTO 37 s$a tasya taAM d"zAAM ä{"î"A k{(payaA Ba{zApaIix"ta: /
s$auâu°asyaAzAyana, pauMstvamaupaADaAvata zAÆÿr"ma, //37//
sa tasya tāṁ daśāṁ dṛṣṭvā kṛpayā bhṛśa-pīḍitaḥ
sudyumnasyāśayan puṁstvam upādhāvata śaṅkaram
saḥ—él, Vasiṣṭha; tasya—de Sudyumna; tām—esa; daśām—condición; dṛṣṭvā—al
ver; kṛpayā—por misericordia; bhṛśa-pīḍitaḥ—muy apenado; sudyumnasya—de
Sudyumna; āśayan—deseando; puṁstvam—la masculinidad; upādhāvata—comenzó a
adorar; śaṅkaram—al Señor Śiva.
Muy apenado de ver la lamentable situación de Sudyumna, Vasiṣṭha comenzó a
adorar de nuevo al Señor Śaṅkara [Śiva], deseando que Sudyumna recuperase su
masculinidad.
TEXTOs 38-39 tauí"stasmaE s$a BagAvaAna{Sayae i‘ayamaAvah"na, /
svaAM ca vaAcama{taAM ku(vaRiªad"maAh" ivazAAmpatae //38//
maAs$aM paumaAna, s$a BaivataA maAs$aM ñI tava gAAe‡aja: /
wtTaM vyavasTayaA k(AmaM s$auâu°aAe'vatau maeid"naIma, //39//
tuṣṭas tasmai sa bhagavān ṛṣaye priyam āvahan
svāṁ ca vācam ṛtāṁ kurvann idam āha viśāmpate
māsaṁ pumān sa bhavitā māsaṁ strī tava gotrajaḥ
itthaṁ vyavasthayā kāmaṁ sudyumno 'vatu medinīm
18 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 1.40
tuṣṭaḥ—complacido; tasmai—a Vasiṣṭha; saḥ—él (el Señor Śiva); bhagavān—el muy
poderoso; ṛṣaye—al gran sabio; priyam āvahan—para complacerle; svām ca—su pro-
pia; vācam—palabra; ṛtām—verdadera; kurvan—y mantener; idam—esto; āha—dijo;
viśāmpate—¡oh, rey Parīkṣit!; māsam—un mes; pumān—varón; saḥ—Sudyumna;
bhavitā—se volverá; māsam—otro mes; strī—mujer; tava—tuyo; gotra-jaḥ—discípulo
nacido en tu sucesión discipular; ittham—de este modo; vyavasthayā—disponiéndolo;
kāmam—conforme al deseo; sudyumnaḥ—el rey Sudyumna; avatu—puede gobernar;
medinīm—el mundo.
¡Oh, rey Parīkṣit!, complacido con aquella persona santa, el Señor Śiva dijo
a Vasiṣṭha: «Tu discípulo Sudyumna puede ser varón un mes, y mujer al mes
siguiente. Así podrá gobernar el mundo como desee». De esta forma, el Señor
Śiva satisfizo a Vasiṣṭha y, al mismo tiempo, se mantuvo fiel a la palabra dada a
Pārvatī.
SIGNIFICADO: En relación con esto, es significativa la palabra gotrajaḥ. Los
brāhmaṇas suelen actuar como maestros espirituales de dos dinastías. Una es su suce-
sión discipular, y la otra la dinastía nacida de su semen. Las dos líneas de descendencia
pertenecen al mismo gotra, a la misma dinastía. En el sistema védico, a veces vemos
que en la línea de sucesión discipular de un mismo ṛṣi hay brāhmaṇas, kṣatriyas e
incluso vaiśyas. Como el gotra y la dinastía son una sola cosa, no hay diferencia entre
los discípulos y la familia nacida del semen. Este sistema sigue vigente en la sociedad
hindú, especialmente para las uniones matrimoniales, para las cuales se toma en
cuenta el gotra de los futuros cónyuges. En este verso, la palabra gotra se refiere a los
nacidos en la misma dinastía, sean discípulos o miembros de la familia.
TEXTO 40 @AcaAyaARnauƒah"Atk(AmaM labDvaA pauMstvaM vyavasTayaA /
paAlayaAmaAs$a jagAtaI%M naAByanand"na, sma taM ‘ajaA: //40//
ācāryānugrahāt kāmaṁ labdhvā puṁstvaṁ vyavasthayā
pālayām āsa jagatīṁ nābhyanandan sma taṁ prajāḥ
ācārya-anugrahāt—por la misericordia del maestro espiritual; kāmam—deseada;
labdhvā—haber obtenido; puṁstvam—masculinidad; vyavasthayā—con lo dispuesto
por el Señor Śiva; pālayām āsa—gobernó; jagatīm—el mundo entero; na abhyanandan
sma—no estaban satisfechos con; tam—al rey; prajāḥ—los súbditos.
Así favorecido por el maestro espiritual, Sudyumna recobraba su deseada masculi-
nidad cada dos meses, conforme a las palabras del Señor Śiva. De ese modo gobernó
el reino, aunque sus súbditos no se sentían satisfechos con ello.
1.42 CAP. 1 | El rey Sudyumna se transforma en mujer 19
SIGNIFICADO: Los ciudadanos se daban cuenta de que el rey se transformaba en mu-
jer cada dos meses, de modo que no podía cumplir con sus funciones como monarca.
Por consiguiente, no se sentían satisfechos.
TEXTO 41 tasyaAetk(laAe gAyaAe r"Ajana, ivamalaê ‡aya: s$autaA: /
d"iºaNAApaTar"AjaAnaAe baBaUvauDaRmaRvats$alaA: //41//
tasyotkalo gayo rājan vimalaś ca trayaḥ sutāḥ
dakṣiṇā-patha-rājāno babhūvur dharma-vatsalāḥ
tasya—de Sudyumna; utkalaḥ—llamado Utkala; gayaḥ—llamado Gaya; rājan—¡oh,
rey Parīkṣit!; vimalaḥ ca—y Vimala; trayaḥ—tres; sutāḥ—hijos; dakṣiṇā-patha—de
la parte sur del mundo; rājānaḥ—reyes; babhūvuḥ—fueron; dharma-vatsalāḥ—muy
religiosos.
¡Oh, rey!, Sudyumna tuvo tres hijos muy piadosos, llamados Utkala, Gaya y Vimala,
que fueron reyes de la dakṣinā-patha.
TEXTO 42 tata: pair"NAtae k(Alae ‘aitaï"Anapaita: ‘aBau: /
pauè&r"vas$a ots$a{jya gAAM pau‡aAya gAtaAe vanama, //42//
tataḥ pariṇate kāle pratiṣṭhāna-patiḥ prabhuḥ
purūravasa utsṛjya gāṁ putrāya gato vanam
tataḥ—a continuación; pariṇate kāle—cuando llegó el momento; pratiṣṭhāna-
patiḥ—el señor del reino; prabhuḥ—muy poderoso; purūravase—a Purūravā; utsṛjya—
entregando; gām—el mundo; putrāya—a su hijo; gataḥ—partió; vanam—al bosque.
Cuando llegó el momento, Sudyumna, el rey del mundo, cuya edad era ya la adecua-
da, entregó todo el reino a su hijo Purūrāva y se retiró al bosque.
SIGNIFICADO: El sistema védico establece que los seguidores de la institución de
varṇa y āśrama deben abandonar la vida familiar antes de los cincuenta años de edad
(pañcāśad ūrdhvaṁ vanaṁ vrajet). Por esa razón, Sudyumna abandonó el reino y se
marchó al bosque a completar su vida espiritual, siguiendo las reglas prescritas de
varṇāśrama.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo primero
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «El rey Sudyumna se transforma
en mujer».
CAPÍTULO 2
Dinastías de los hijos de Manu
En el capítulo segundo se enumeran las dinastías de los hijos de Manu, a partir de
Karūṣa.
Después de que Sudyumna entrase en la orden de vānaprastha y se marchase al
bosque, Vaivasvata Manu, en su deseo de tener hijos, adoró a la Suprema Personalidad
de Dios. Como resultado de ello engendró diez hijos que, como en el caso de Mahārāja
Ikṣvāku, fueron semejantes a su padre. Uno de esos hijos, Pṛṣadhra, iba armado con una
espada mientras cumplía con su deber de proteger las vacas por la noche. Por orden de
su maestro espiritual, hacía guardia toda la noche. En cierta ocasión, un tigre entró
en el establo amparándose en la oscuridad de la noche, y atrapó una vaca. Pṛṣadhra,
al darse cuenta, empuñó la espada y siguió el rastro del tigre hasta encontrarlo. Por
desgracia, en la oscuridad no supo distinguir entre el tigre y la vaca, de forma que mató
a la vaca. Su maestro espiritual, al saberlo, lo maldijo a nacer en una familia śūdra.
Pṛṣadhra, sin embargo, se dedicó a la práctica del yoga místico, y adoró a la Suprema
Personalidad de Dios mediante el bhakti-yoga, hasta que, por voluntad propia, entró
en un bosque en llamas. De ese modo, abandonó el cuerpo material para ir de regreso
al hogar, de vuelta a Dios.
Kavi, el hijo menor de Manu, fue un gran devoto de la Suprema Personalidad de
Dios desde su misma infancia. La descendencia de Karūṣa, otro hijo de Manu, dio
inicio a la secta de kṣatriyas conocidos con el nombre de Kārūṣas. Manu tuvo otro
hijo, Dhṛṣta, que también dio comienzo a una secta de kṣatriyas; sin embargo, todos
ellos se volvieron brāhmaṇas, a pesar de que su padre era un kṣatriya perfectamente
cualificado. Nṛga, otro hijo de Manu, tuvo por hijos y nietos a Sumati, Bhūtajyoti
y Vasu. De Vasu desciende Pratīka, y de este, Oghavān. Citrasena, Ṛkṣa, Mīḍhvān,
Pūrṇa, Indrasena, Vītihotra, Satyaśravā, Uruśravā, Devadatta y Agniveśya son los
sucesivos descendientes de la dinastía seminal de Nariṣyanta, otro hijo de Manu. Del
kṣatriya Agniveśya desciende la famosa dinastía brāhmaṇa conocida con el nombre
de Āgniveśyāyana. En la dinastía seminal del hijo de Manu llamado Diṣṭa, nació
Nābhāga, de quien descienden Bhalandana, Vatsaprīti, Prāṁśu, Pramati, Khanitra,
Cākṣuṣa, Viviṁśati, Rambha, Khanīnetra, Karandhama, Avīkṣit, Marutta, Dama,
Rājyavardhana, Sudhṛti, Nara, Kevala, Dhundhumān, Vegavān, Budha y Tṛṇabindu.
Por lo tanto, los hijos y nietos de esta dinastía fueron muy numerosos. Tṛṇabindu
tuvo una hija, Ilavilā, que fue madre de Kuvera. Tṛṇabindu tuvo también tres hijos:
Viśāla, Śūnyabandhu y Dhūmraketu. Viśāla fue padre de Hemacandra, cuyo hijo fue
Dhūmrākṣa, padre de Saṁyama. Los hijos de Saṁyama fueron Devaja y Kṛśāśva.
21
22 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.2
El hijo de Kṛśāśva, Somadatta, celebró un sacrificio aśvamedha y, adorando a la
Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, alcanzó la perfección suprema de ir de regreso
al hogar, de vuelta a Dios.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 WvaM gAtae'Ta s$auâu°ae manauvaE=vasvata: s$autae /
pau‡ak(Amastapastaepae yamaunaAyaAM zAtaM s$amaA: //1//
śrī-śuka uvāca
evaṁ gate 'tha sudyumne manur vaivasvataḥ sute
putra-kāmas tapas tepe yamunāyāṁ śataṁ samāḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; evam—así; gate—hubo entrado en la
orden de vānaprastha; atha—a continuación; sudyumne—cuando Sudyumna; manuḥ
vaivasvataḥ—Vaivasvata Manu, conocido con el nombre de Śrāddhadeva; sute—su
hijo; putra-kāmaḥ—deseando tener hijos; tapaḥ tepe—realizó rigurosas austeridades;
yamunāyām—a orillas del Yamunā; śatam samāḥ—durante cien años.
Śukadeva Gosvāmī dijo: Después de que su hijo Sudyumna se retirase al bosque
para entrar en la orden de vānaprastha, Vaivasvata Manu [Śrāddhadeva], con el
deseo de tener más hijos, se sometió a rigurosas austeridades a orillas del Yamunā
durante cien años.
TEXTO 2 tataAe'yajanmanaudeR"vamapatyaATa< h"ir$M ‘aBauma, /
wºvaAku(paUvaRjaAna, pau‡aAnlaeBae svas$aä{"zAAnd"zA //2//
tato 'yajan manur devam apatyārthaṁ hariṁ prabhum
ikṣvāku-pūrvajān putrān lebhe sva-sadṛśān daśa
tataḥ—a continuación; ayajat—adoró; manuḥ—Vaivasvata Manu; devam—a la Supre-
ma Personalidad de Dios; apatya-artham—con el deseo de tener hijos; harim—a Hari,
la Suprema Personalidad de Dios; prabhum—al Señor; ikṣvāku-pūrva-jān—el mayor
de los cuales se llamó Ikṣvāku; putrān—hijos; lebhe—tuvo; sva-sadṛśān—iguales a él;
daśa—diez.
Entonces, llevado del deseo de tener hijos, el manu Śrāddhadeva adoró al Señor
Supremo, la Personalidad de Dios, el Señor de los semidioses. De ese modo tuvo
diez hijos que gozaban de sus mismas características, el mayor de los cuales fue
Ikṣvāku.
2.6 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 23
TEXTO 3 pa{Sa‹astau manaAe: pau‡aAe gAAepaAlaAe gAuç&NAA k{(ta: /
paAlayaAmaAs$a gAA yaÔaAe r"A‡yaAM vaIr"As$ana˜ata: //3//
pṛṣadhras tu manoḥ putro go-pālo guruṇā kṛtaḥ
pālayām āsa gā yatto rātryāṁ vīrāsana-vrataḥ
pṛṣadhraḥ tu—entre ellos, Pṛṣadhra; manoḥ—de Manu; putraḥ—el hijo; go-pālaḥ—
cuidando vacas; guruṇā—por orden de su maestro espiritual; kṛtaḥ—ocupado; pālayām
āsa—protegía; gāḥ—vacas; yattaḥ—así ocupado; rātryām—de noche; vīrāsana-
vrataḥ—que había hecho el voto de vīrāsana, velando con una espada.
Uno de esos hijos, Pṛṣadhra, se dedicaba a proteger las vacas, siguiendo la orden de
su maestro espiritual. Velaba toda la noche armado con una espada para proteger
las vacas.
SIGNIFICADO: Vīrāsana es aquel que hace voto de velar toda la noche armado con
una espada para proteger las vacas. Del hecho de que Pṛṣadhra se ocupase de este
modo, podemos deducir que no generó ninguna dinastía. El voto de Pṛṣadhra nos da
a entender, además, que la protección de las vacas es algo esencial. Si el hijo de un
kṣatriya seguía este voto para proteger a las vacas de los animales salvajes, incluso de
noche, ¿qué se puede decir del hecho de enviarlas a los mataderos? No hay actividad
más pecaminosa en la sociedad humana.
TEXTO 4 Wk(d"A ‘aAivazAÕ"AeïM" zAAäUR"laAe inaizA vaSaRita /
zAyaAnaA gAAva otTaAya BaItaAstaA ba”amau˜aRjae //4//
ekadā prāviśad goṣṭhaṁ śārdūlo niśi varṣati
śayānā gāva utthāya bhītās tā babhramur vraje
ekadā—en cierta ocasión; prāviśat—entró; goṣṭham—en los terrenos de la vaquería;
śārdūlaḥ—un tigre; niśi—de noche; varṣati—mientras llovía; śayānāḥ—tendidas;
gāvaḥ—las vacas; utthāya—levantarse; bhītāḥ—temer; tāḥ—todas ellas; babhramuḥ—
se dispersaron por el lugar; vraje—en la tierra que rodea la vaquería.
En cierta ocasión, en una noche lluviosa, un tigre entró en los terrenos de la va-
quería. Al ver al tigre, todas las vacas, que descansaban en el suelo, se levantaron
espantadas y se dispersaron por todo el recinto.
TEXTOs 5-6 Wk(AM jaƒaAh" balavaAna, s$aA cau‚(AezA BayaAtaur"A /
tasyaAstau ‚(ind"taM ™autvaA pa{Sa‹aAe'naus$as$aAr" h" //5//
24 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.8
KaË"maAd"Aya tar"s$aA ‘alaInaAex"]gANAe inaizA /
@jaAnaªaicC$naAeß"”aAe: izAr": zAAäUR"lazAÆÿyaA //6//
ekāṁ jagrāha balavān sā cukrośa bhayāturā
tasyās tu kranditaṁ śrutvā pṛṣadhro 'nusasāra ha
khaḍgam ādāya tarasā pralīnoḍu-gaṇe niśi
ajānann acchinod babhroḥ śiraḥ śārdūla-śaṅkayā
ekām—una de las vacas; jagrāha—atrapó; balavān—el poderoso tigre; sā—esa vaca;
cukrośa—comenzó a mugir; bhaya-āturā—presa del miedo y la angustia; tasyāḥ—de
ella; tu—pero; kranditam—los mugidos; śrutvā—escuchar; pṛṣadhraḥ—Pṛṣadhra;
anusasāra ha—siguió; khaḍgam—espada; ādāya—empuñar; tarasā—a toda prisa;
pralīna-uḍu-gaṇe—cuando las estrellas estaban cubiertas por las nubes; niśi—de noche;
ajānan—sin conocimiento; acchinot—cortó; babhroḥ—de la vaca; śiraḥ—la cabeza;
śārdūla-śaṅkayā—confundiéndola con la cabeza del tigre.
Presa de las poderosas garras del tigre, una de las vacas comenzó a mugir de miedo
y de angustia. Pṛṣadhra escuchó los mugidos y, orientándose inmediatamente por
el sonido, empuñó la espada. Sin embargo, como las nubes ocultaban la luz de las
estrellas, Pṛṣadhra confundió a la vaca con el tigre y, por error, le cortó la cabeza con
un poderoso tajo de su espada.
TEXTO 7 vyaA„aAe'ipa va{fNA™avaNAAe inaiñMzAAƒaAh"tastata: /
inaê‚(Ama Ba{zAM BaItaAe r"·M( paiTa s$amauts$a{jana, //7//
vyāghro 'pi vṛkṇa-śravaṇo nistriṁśāgrāhatas tataḥ
niścakrāma bhṛśaṁ bhīto raktaṁ pathi samutsṛjan
vyāghraḥ—el tigre; api—también; vṛkṇa-śravaṇaḥ—habiendo perdido una oreja;
nistriṁśa-agra-āhataḥ—cortada por la punta de la espada; tataḥ—a continuación;
niścakrāma—huyó (de aquel lugar); bhṛśam—mucho; bhītaḥ—atemorizado; raktam—
sangre; pathi—en el camino; samutsṛjan—perdiendo.
Muy atemorizado, el tigre huyo del lugar dejando un rastro de sangre, pues la
afilada espada le había cortado una oreja.
TEXTO 8 manyamaAnaAe h"taM vyaA„aM pa{Sa‹a: par"vaIr"h"A /
@‰"AºaItsvah"taAM ba”auM vyauí"AyaAM inaizA äu":iKata: //8//
2.10 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 25
manyamāno hataṁ vyāghraṁ pṛṣadhraḥ para-vīra-hā
adrākṣīt sva-hatāṁ babhruṁ vyuṣṭāyāṁ niśi duḥkhitaḥ
manyamānaḥ—pensando que; hatam—había sido matado; vyāghram—el tigre;
pṛṣadhraḥ—Pṛṣadhra, el hijo de Manu; para-vīra-hā—aunque perfectamente capaz de
castigar al enemigo; adrākṣīt—vio; sva-hatām—había sido matada por él; babhrum—
la vaca; vyuṣṭāyām niśi—pasada la noche (por la mañana); duḥkhitaḥ—se sintió muy
desdichado.
A la mañana siguiente, Pṛṣadhra, que era perfectamente capaz de someter a su
enemigo, vio que había matado a la vaca, aunque de noche pensó que había matado
al tigre. Entonces se sintió muy desdichado.
TEXTO 9 taM zAzAApa ku(laAcaAyaR: k{(taAgAs$amak(Amata: /
na ºa‡abanDau: zAU#‰"stvaM k(maRNAA BaivataAmaunaA //9//
taṁ śaśāpa kulācāryaḥ kṛtāgasam akāmataḥ
na kṣatra-bandhuḥ śūdras tvaṁ karmaṇā bhavitāmunā
tam—a él (a Pṛṣadhra); śaśāpa—maldijo; kula-ācāryaḥ—el sacerdote familiar, Vasiṣṭha;
kṛta-āgasam—por haber cometido el gran pecado de matar una vaca; akāmataḥ—
aunque no había querido hacerlo; na—no; kṣatra-bandhuḥ—miembro de la familia de
un kṣatriya; śūdraḥ tvam—te has comportado como un śūdra; karmaṇā—por lo tanto,
por tu reacción fruitiva; bhavitā—nacerás śūdra; amunā—por haber matado la vaca.
Aunque Pṛṣadhra había cometido el pecado inconscientemente, el sacerdote de su
familia, Vasiṣṭha, le maldijo diciendo: «Por haber matado una vaca, en tu siguiente
vida no podrás ser kṣatriya, sino que nacerás como śūdra».
SIGNIFICADO: Parece ser que Vasiṣṭha no estaba libre de la modalidad de la ignoran-
cia, tamo-guṇa. Como sacerdote familiar o maestro espiritual de Pṛṣadhra, Vasiṣṭha no
debía haber dado importancia a la ofensa de Pṛṣadhra; sin embargo, le maldijo a nacer
śūdra. El deber del sacerdote familiar no es maldecir a su discípulo, sino liberarle de
la reacción mediante alguna práctica expiatoria. Vasiṣṭha, sin embargo, hizo todo lo
contrario. Por esa razón, Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice que era durmati; en
otras palabras, no tenía mucha inteligencia.
TEXTO 10 WvaM zAæastau gAuç&NAA ‘atyagA{õ"Atk{(taAÃaila: /
@DaAr"yaä," ˜ataM vaIr" ODvaR&#re"taA mauinai‘ayama, //10//
26 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.13
evaṁ śaptas tu guruṇā pratyagṛhṇāt kṛtāñjaliḥ
adhārayad vrataṁ vīra ūrdhva-retā muni-priyam
evam—de este modo; śaptaḥ—ser maldecido; tu—pero; guruṇā—por su maestro
espiritual; pratyagṛhṇāt—él (Pṛṣadhra) aceptó; kṛta-añjaliḥ—con las manos juntas;
adhārayat—aceptó, asumió; vratam—el voto de brahmacarya; vīraḥ—aquel héroe;
ūrdhva-retāḥ—que había dominado los sentidos; muni-priyam—que es aprobado por
los grandes sabios.
Al recibir esta maldición de su maestro espiritual, Pṛṣadhra, el héroe, unió sus
manos en señal de asentimiento. Entonces, con los sentidos perfectamente contro-
lados, aceptó el voto de brahmacarya, que todos los grandes sabios aprueban.
TEXTOs 11-13 vaAs$aude"vae BagAvaita s$avaARtmaina pare"'malae /
Wk(AintatvaM gAtaAe BaftyaA s$avaRBaUtas$auô$ts$ama: //11//
ivamau·(s$aËÿ: zAAntaAtmaA s$aMyataAºaAe'pair"ƒah": /
yaä{"cC$yaAepapaªaena k(lpayana, va{iÔamaAtmana: //12//
@AtmanyaAtmaAnamaADaAya ÁaAnata{æa: s$amaAih"ta: /
ivacacaAr" mah"ImaetaAM jax"AnDabaiDar"Ak{(ita: //13//
vāsudeve bhagavati sarvātmani pare 'male
ekāntitvaṁ gato bhaktyā sarva-bhūta-suhṛt samaḥ
vimukta-saṅgaḥ śāntātmā saṁyatākṣo 'parigrahaḥ
yad-ṛcchayopapannena kalpayan vṛttim ātmanaḥ
ātmany ātmānam ādhāya jñāna-tṛptaḥ samāhitaḥ
vicacāra mahīm etāṁ jaḍāndha-badhirākṛtiḥ
vāsudeve—a la Suprema Personalidad de Dios; bhagavati—al Señor; sarva-ātmani—a la
Superalma; pare—a la Realidad Trascendental; amale—a la Persona Suprema, que está
libre de contaminación material; ekāntitvam—ofrecer servicio devocional sin distrac-
ción; gataḥ—situado en esa posición; bhaktyā—debido a la devoción pura; sarva-bhūta-
suḥrt samaḥ—debido a que era un devoto, amistoso y ecuánime con todos; vimukta-
saṅgaḥ—sin contaminación material; śānta-ātmā—una actitud pacífica; saṁyata—con
dominio de sí mismo; akṣaḥ—cuya visión; aparigrahaḥ—sin aceptar caridad de nadie;
yat-ṛcchayā—por la gracia del Señor; upapannena—por todo lo que tenía a mano para
satisfacer las necesidades materiales; kalpayan—resolviendo de ese modo; vṛttim—las
necesidades del cuerpo; ātmanaḥ—para beneficio del alma; ātmani—dentro de la
mente; ātmānam—al Alma Suprema, la Personalidad de Dios; ādhāya—manteniendo
2.14 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 27
siempre; jñāna-tṛptaḥ—plenamente satisfecho con el conocimiento trascendental;
samāhitaḥ—siempre en trance; vicacāra—viajó por toda; mahīm—la Tierra; etām—
esta; jaḍa—mudo; andha—ciego; badhira—sordo; ākṛtiḥ—como si fuera.
Seguidamente, Pṛṣadhra se liberó de todas sus responsabilidades y, con la mente
en paz, estableció su dominio sobre todos sus sentidos. Libre de la influencia de
las condiciones materiales, satisfecho con lo que la gracia del Señor le permitía
obtener para mantener juntos el alma y el cuerpo, y manteniéndose ecuánime con
todos, centró toda su atención en la Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva, que
es la Superalma trascendental, libre de contaminación material. Así, perfectamente
satisfecho en el conocimiento puro, con la mente siempre fija en la Suprema Perso-
nalidad de Dios, Pṛṣadhra alcanzó el plano del servicio devocional puro al Señor y
comenzó a viajar por todo el mundo, sin apego por las actividades materiales, como
si fuese sordo, mudo y ciego.
TEXTO 14 WvaM va{ÔaAe vanaM gAtvaA ä{"î"A d"AvaAi¢amauitTatama, /
taenaAepayau·(k(r"NAAe “aö ‘aApa parM" mauina: //14//
evaṁ vṛtto vanaṁ gatvā dṛṣṭvā dāvāgnim utthitam
tenopayukta-karaṇo brahma prāpa paraṁ muniḥ
evam vṛttaḥ—situado en esa orden de vida; vanam—al bosque; gatvā—después de ir;
dṛṣṭvā—cuando vio; dāva-agnim—un incendio forestal; utthitam—que existía allí;
tena—con ese (fuego); upayukta-karaṇaḥ—ocupar todos los sentidos del cuerpo en
arder; brahma—el plano trascendental; prāpa—obtuvo; param—el objetivo supremo;
muniḥ—como una gran persona santa.
Esa actitud hizo de Pṛṣadhra un gran santo. Así, en cierta ocasión en que entró en el
bosque y vio un gran incendio, aprovechó la oportunidad para quemar su cuerpo en
el fuego. De ese modo alcanzó el mundo trascendental, el mundo espiritual.
SIGNIFICADO: En el Bhagavad-gītā (4.9), el Señor dice:
janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so 'rjuna
«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y
actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que
alcanza Mi morada eterna». Pṛṣadhra, debido a su karma, recibió la maldición de que
en su próxima vida sería un śūdra. Sin embargo, mediante el procedimiento específico
de concentrar siempre su mente en la Suprema Personalidad de Dios, siguió una vida
de santidad y se volvió un devoto puro. Inmediatamente después de abandonar el
28 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.15
cuerpo en el fuego, alcanzó el mundo espiritual, como se menciona en el Bhagavad-
gītā (mām eti), como resultado de su posición devocional. El servicio devocional que
consiste en pensar en la Suprema Personalidad de Dios es tan poderoso que Pṛṣadhra
evitó las terribles consecuencias de la maldición recibida y, en lugar de nacer śūdra, fue
de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Como se afirma en la Brahma-saṁhitā (5.54):
yas tv indra-gopam athavendram aho sva-karma-
bandhānurūpa-phala-bhājanam ātanoti
karmāṇi nirdahati kintu ca bhakti-bhājāṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Aquellos que se ocupan en servicio devocional están libres de la influencia de los re-
sultados de sus actividades materiales. Por lo demás, todo el mundo, desde el microbio
más pequeño hasta Indra, el rey del cielo, está sujeto a las leyes del karma. El devoto
puro, que siempre está ocupado en el servicio del Señor, no está sujeto a esas leyes.
TEXTO 15 k(iva: k(naIyaAna, ivaSayaeSau ina:s$pa{h"Ae
ivas$a{jya r"AjyaM s$ah" banDauiBavaRnama, /
inavaezya icaÔae pauç&SaM svar"AeicaSaM
ivavaezA kE(zAAer"vayaA: parM" gAta: //15//
kaviḥ kanīyān viṣayeṣu niḥspṛho
visṛjya rājyaṁ saha bandhubhir vanam
niveśya citte puruṣaṁ sva-rociṣaṁ
viveśa kaiśora-vayāḥ paraṁ gataḥ
kaviḥ—otro hijo, llamado Kavi; kanīyān—que era el menor; viṣayeṣu—en disfrutes
materiales; niḥspṛhaḥ—que no estaba apegado; visṛjya—después de abandonar;
rājyam—la propiedad de su padre, el reino; saha bandhubhiḥ—en compañía de ami-
gos; vanam—al bosque; niveśya—mantener siempre; citte—en lo más profundo del co-
razón; puruṣam—a la Persona Suprema; sva-rociṣam—autorrefulgente; viveśa—entró;
kaiśora-vayāḥ—joven que no ha alcanzado la plenitud juvenil; param—en el mundo
trascendental; gataḥ—entró.
Mostrándose reacio a una vida de disfrute material, Kavi, el hijo menor de Manu,
abandonó el reino antes de alcanzar la plenitud de la edad juvenil. Acompañado
por sus amigos, se marchó al bosque, pensando siempre, desde lo más profundo del
corazón, en la Suprema Personalidad de Dios, que es autorrefulgente. De ese modo
alcanzó la perfección.
2.17 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 29
TEXTO 16 k(è&SaAnmaAnavaAd"As$ana, k(Aè&SaA: ºa‡ajaAtaya: /
oÔar"ApaTagAAeæaAr"Ae “aöNyaA DamaRvats$alaA: //16//
karūṣān mānavād āsan kārūṣāḥ kṣatra-jātayaḥ
uttarā-patha-goptāro brahmaṇyā dharma-vatsalāḥ
karūṣāt—a partir de Karūṣa; mānavāt—del hijo de Manu; āsan—hubo; kārūṣāḥ—
conocidos con el nombre de Kārūṣas; kṣatra-jātayaḥ—un grupo de kṣatriyas; uttarā—
norte; patha—de la dirección; goptāraḥ—reyes; brahmaṇyāḥ—famosos protectores de
la cultura brahmínica; dharma-vatsalāḥ—sumamente religiosos.
Karuṣa, otro hijo de Manu, dio origen a la dinastía Kāruṣa, una familia de kṣatriyas.
Los kṣatriyas Kāruṣa fueron los reyes de la dirección norte. Todos ellos, célebres por
proteger la cultura brahmínica, fueron personas firmemente religiosas.
TEXTO 17 Da{í"AÜ"AíR"maBaUtºa‡aM “aöBaUyaM gAtaM iºataAE /
na{gAsya vaMzA: s$aumaitaBaURtajyaAeitastataAe vas$au: //17//
dhṛṣṭād dhārṣṭam abhūt kṣatraṁ brahma-bhūyaṁ gataṁ kṣitau
nṛgasya vaṁśaḥ sumatir bhūtajyotis tato vasuḥ
dhṛṣṭāt—de Dhṛṣṭa, otro hijo de Manu; dhārṣṭam—una casta conocida con el nombre
de Dhārṣṭa; abhūt—fue generada; kṣatram—perteneciente al grupo kṣatriya; brahma-
bhūyam—la posición de brāhmaṇas; gatam—alcanzaron; kṣitau—sobre la superficie del
mundo; nṛgasya—de Nṛga, otro hijo de Manu; vaṁśaḥ—la dinastía; sumatiḥ—llamado
Sumati; bhūtajyotiḥ—llamado Bhūtajyoti; tataḥ—a continuación; vasuḥ—llamado
Vasu.
El hijo de Manu llamado Dhṛṣṭa dio comienzo a la casta Dhārṣṭa de kṣatriyas, cuyos
miembros se elevaron a la posición de brāhmaṇas en este mundo. Del hijo de Manu
llamado Nṛga nació Sumati. Sumati fue padre de Bhūtajyoti, y de Bhūtajyoti nació
Vasu.
SIGNIFICADO: En este verso se dice: kṣatraṁ brahma-bhūyaṁ gataṁ kṣitau: Los
Dhārṣṭas, a pesar de pertenecer a la casta kṣatriya, lograron convertirse en brāhmaṇas.
Tenemos aquí una prueba muy clara que respalda las siguientes palabras de Nārada
(Bhāg. 7.11.35)
yasya yal lakṣaṇaṁ proktaṁ puṁso varṇābhivyañjakam
yad anyatrāpi dṛśyeta tat tenaiva vinirdiśet
30 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.20
Si las cualidades de un grupo se manifiestan en miembros de un grupo distinto, estas
personas deben ser reconocidas por sus cualidades y características, y no por la casta o
familia en que hayan nacido. La cuna no tiene importancia; lo que se exige en todas las
Escrituras védicas son las cualidades personales.
TEXTO 18 vas$aAe: ‘ataIk(statpau‡a @AeGavaAnaAeGavaitpataA /
k(nyaA caAEGavataI naAma s$aud"zARna ovaAh" taAma, //18//
vasoḥ pratīkas tat-putra oghavān oghavat-pitā
kanyā caughavatī nāma sudarśana uvāha tām
vasoḥ—de Vasu; pratīkaḥ—llamado Pratīka; tat-putraḥ—su hijo; oghavān—llamado
Oghavān; oghavat-pitā—que fue padre de Oghavān; kanyā—su hija; ca—también;
oghavatī—Oghavatī; nāma—de nombre; sudarśanaḥ—Sudarśana; uvāha—se casó;
tām—esa hija (Oghavatī).
El hijo de Vasu fue Pratīkā, padre de Oghavān. El hijo de Oghavān se llamó también
Oghavān; su hija, Oghavatī se casó con Sudarśana.
TEXTO 19 ica‡as$aenaAe nair"SyantaAä{"ºastasya s$autaAe'Bavata, /
tasya maIÓ#AMstata: paUNAR wn‰"s$aenastau tats$auta: //19//
citraseno nariṣyantād ṛkṣas tasya suto 'bhavat
tasya mīḍhvāṁs tataḥ pūrṇa indrasenas tu tat-sutaḥ
citrasenaḥ—llamado Citrasena; nariṣyantāt—de Nariṣyanta, otro hijo de Manu;
ṛkṣaḥ—de Ṛkṣa; tasya—de Citrasena; sutaḥ—el hijo; abhavat—fue; tasya—de él (de
Ṛkṣa); mīḍhvān—Mīḍhvān; tataḥ—de él (de Mīḍhvān); pūrṇaḥ—Pūrṇa; indrasenaḥ—
Indrasena; tu—pero; tat-sutaḥ—el hijo de él (de Pūrṇa).
Nariṣyanta tuvo un hijo llamado Citrasena, que fue padre de Ṛkṣa. De Ṛkṣa nació
Mīḍhvān, de Mīḍhvān, Pūrṇa, y de Pūrṇa nació Indrasena.
TEXTO 20 vaIitah"Ae‡aistvan‰"s$aenaAÔasya s$atya™avaA @BaUta, /
oç&™avaA: s$autastasya de"vad"ÔastataAe'Bavata, //20//
vītihotras tv indrasenāt tasya satyaśravā abhūt
uruśravāḥ sutas tasya devadattas tato 'bhavat
2.22 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 31
vītihotraḥ—Vītihotra; tu—pero; indrasenāt—de Indrasena; tasya—de Vītihotra;
satyaśravāḥ—conocido con el nombre Satyaśravā; abhūt—hubo; uruśravāḥ—Uruśravā;
sutaḥ—fue el hijo; tasya—de él (de Satyaśravā); devadattaḥ—Devadatta; tataḥ—de
Uruśravā; abhavat—hubo.
De Indrasena nació Vītihotra, y de Vītihotra, Satyaśravā. Satyaśravā tuvo un hijo
llamado Uruśravā, y de Uruśravā nació Devadatta.
TEXTO 21 tataAe'i¢avaezyaAe BagAvaAnai¢a: svayamaBaUts$auta: /
k(AnaIna wita ivaKyaAtaAe jaAtaUk(NyaAeR mah"Ana{iSa: //21//
tato 'gniveśyo bhagavān agniḥ svayam abhūt sutaḥ
kānīna iti vikhyāto jātūkarṇyo mahān ṛṣiḥ
tataḥ—de Devadatta; agniveśyaḥ—un hijo llamado Agniveśya; bhagavān—el muy po-
deroso; agniḥ—el dios del fuego; svayam—personalmente; abhūt—fue; sutaḥ—el hijo;
kānīnaḥ—Kānīna; iti—así; vikhyātaḥ—fue famoso; jātūkarṇyaḥ—Jātūkarṇya; mahān
ṛṣiḥ—la gran persona santa.
El hijo de Devadatta se llamó Agniveśya, que era el dios del fuego, Agni en per-
sona. Ese hijo fue un santo famoso, bien conocido con los nombres de Kānīna y
Jātūkarṇya.
SIGNIFICADO: Agniveśya también fue conocido con los nombres de Kānīna y
Jātūkarṇya.
TEXTO 22 tataAe “aöku(laM jaAtamaAi¢avaezyaAyanaM na{pa /
nair"SyantaAnvaya: ‘aAe·(Ae id"í"vaMzAmata: Za{NAu //22//
tato brahma-kulaṁ jātam āgniveśyāyanaṁ nṛpa
nariṣyantānvayaḥ prokto diṣṭa-vaṁśam ataḥ śṛṇu
tataḥ—de Agniveśya; brahma-kulam—una dinastía de brāhmaṇas; jātam—se generó;
āgniveśyāyanam—conocida con el nombre de Āgniveśyāyana; nṛpa—¡oh, rey Parīkṣit!;
nariṣyanta—de Nariṣyanta; anvayaḥ—descendientes; proktaḥ—han sido explicados;
diṣṭa-vaṁśam—la dinastía de Diṣṭa; ataḥ—a partir de ahora; śṛṇu—escucha.
¡Oh, rey!, Agniveśya dio origen a la dinastía brahmínica Āgniveśyāyana. Ahora
que te he hablado de los descendientes de Nariṣyanta, permite que te nombre a los
descendientes de Diṣṭa. Por favor, escúchame.
32 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.24
TEXTOs 23-24 naABaAgAAe id"í"pau‡aAe'nya: k(maRNAA vaEzyataAM gAta: /
Baland"na: s$autastasya vats$a‘aIitaBaRland"naAta, //23//
vats$a‘aItae: s$auta: ‘aAMzAustats$autaM ‘amaitaM ivaäu": /
Kaina‡a: ‘amataestasmaA»aAºauSaAe'Ta ivaivaMzAita: //24//
nābhāgo diṣṭa-putro 'nyaḥ karmaṇā vaiśyatāṁ gataḥ
bhalandanaḥ sutas tasya vatsaprītir bhalandanāt
vatsaprīteḥ sutaḥ prāṁśus tat-sutaṁ pramatiṁ viduḥ
khanitraḥ pramates tasmāc cākṣuṣo 'tha viviṁśatiḥ
nābhāgaḥ—con el nombre Nābhāga; diṣṭa-putraḥ—el hijo de Diṣṭa; anyaḥ—otro;
karmaṇā—por ocupación; vaiśyatām—la orden de los vaiśyas; gataḥ—obtuvo;
bhalandanaḥ—con el nombre Bhalandana; sutaḥ—hijo; tasya—de él (de Nābhāga);
vatsaprītiḥ—con el nombre Vatsaprīti; bhalandanāt—de Bhalandana; vatsaprīteḥ—de
Vatsaprīti; sutaḥ—el hijo; prāṁśuḥ—fue llamado Prāṁśu; tat-sutam—el hijo de él (de
Prāṁśu); pramatim—fue llamado Pramati; viduḥ—debes entender; khanitraḥ—fue
llamado Khanitra; pramateḥ—de Pramati; tasmāt—de él (de Khanitra); cākṣuṣaḥ—fue
llamado Cākṣuṣa; atha—así (de Cākṣuṣa); viviṁśatiḥ—el hijo llamado Viviṁśati.
Diṣṭa tuvo un hijo llamado Nābhāga. Este Nābhāga, que no debe confundirse con
el Nābhāga de que hablaremos más tarde, fue un vaiśya en virtud de su ocupación
prescrita. El hijo de Nābhāga fue Bhalandana, que fue padre de Vatsaprīti, cuyo
hijo fue Prāṁśu. Prāṁśu fue padre de Pramati, que tuvo como hijo a Khanitra.
Khanitra, a su vez, fue padre de Cākṣuṣa, cuyo hijo fue Viviṁśati.
SIGNIFICADO: De los hijos de Manu, uno se volvió kṣatriya, otro brāhmaṇa y otro
vaiśya. Esto confirma la declaración de Nārada Muni: yasya yal lakṣaṇaṁ proktaṁ
puṁso varṇābhivyañjakam (Bhāg. 7.11.35). Siempre debemos recordar que los
brāhmaṇas, kṣatriyas y vaiśyas nunca deben ser considerados miembros de una
casta por herencia. Un brāhmaṇa puede volverse kṣatriya, y un kṣatriya, brāhmaṇa.
Del mismo modo, los brāhmaṇas o kṣatriyas también pueden volverse vaiśyas, y los
vaiśyas, brāhmaṇas o kṣatriyas. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (cātur-varṇyaṁ
mayā sṛṣṭaṁ guṇa-karma-vibhāgaśaḥ). Así pues, los brāhmaṇas, kṣatriyas o vaiśyas no
lo son por herencia, sino por sus cualidades. Hay una gran necesidad de brāhmaṇas.
Por esa razón, en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, estamos tratando de
formar brāhmaṇas que guíen a la sociedad humana. En la actualidad hay una gran
escasez de brāhmaṇas, y, debido a ello, la sociedad humana ha perdido su cerebro.
Como la práctica totalidad de las personas son śūdras, en la actualidad nadie puede
guiar a la sociedad por la senda correcta que lleva a la perfección de la vida.
2.27 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 33
TEXTO 25 ivaivaMzAtae: s$autaAe r"mBa: KanaInae‡aAe'sya DaAimaRk(: /
k(r"nDamaAe mah"Ar"Aja tasyaAs$aId"AtmajaAe na{pa //25//
viviṁśateḥ suto rambhaḥ khanīnetro 'sya dhārmikaḥ
karandhamo mahārāja tasyāsīd ātmajo nṛpa
viviṁśateḥ—de Viviṁśati; sutaḥ—el hijo; rambhaḥ—llamado Rambha; khanīnetraḥ—
llamado Khanīnetra; asya—de Rambha; dhārmikaḥ—muy religioso; karandhamaḥ—
llamado Karandhama; mahārāja—¡oh, rey!; tasya—de él (de Khanīnetra); āsīt—era;
ātmajaḥ—el hijo; nṛpa—¡oh, rey!
El hijo de Viviṁśati fue Rambha, padre del gran rey Khanīnetra, que fue muy
religioso. ¡Oh, rey!, el hijo de Khanīnetra fue el rey Karandhama.
TEXTO 26 tasyaAvaIiºats$autaAe yasya maç&Ôaê‚(vatyaRBaUta, /
s$aMvataAeR'yaAjayaâM vaE mah"AyaAegyaiËÿr":s$auta: //26//
tasyāvīkṣit suto yasya maruttaś cakravarty abhūt
saṁvarto 'yājayad yaṁ vai mahā-yogy aṅgiraḥ-sutaḥ
tasya—de él (de Karandhama); avīkṣit—llamado Avīkṣit; sutaḥ—el hijo; yasya—de
quien (de Avīkṣit); maruttaḥ—(el hijo) llamado Marutta; cakravartī—el emperador;
abhūt—fue; saṁvartaḥ—Saṁvarta; ayājayat—ocupó en celebrar un sacrificio; yam—a
quien (a Marutta); vai—en verdad; mahā-yogī—el gran místico; aṅgiraḥ-sutaḥ—el hijo
de Aṅgirā.
Karandhama tuvo un hijo llamado Avīkṣit. De Avīkṣit nació Marutta, que fue el
emperador. El gran místico Saṁvarta, el hijo de Aṅgirā, ocupó a Marutta en la
celebración de un sacrificio [yajña].
TEXTO 27 maç&Ôasya yaTaA yaÁaAe na taTaAnyaAe'ista k(êna /
s$ava< ih"r"NmayaM tvaAs$aIâitk(iÂa»aAsya zAAeBanama, //27//
maruttasya yathā yajño na tathānyo 'sti kaścana
sarvaṁ hiraṇmayaṁ tv āsīd yat kiñcic cāsya śobhanam
maruttasya—de Marutta; yathā—como; yajñaḥ—celebración de sacrificio; na—no;
tathā—como ese; anyaḥ—ningún otro; asti—hay; kaścana—nada; sarvam—todo;
hiraṇ-mayam—hecho de oro; tu—en verdad; āsīt—había; yat kiñcit—todo lo que tenía;
ca—y; asya—de Marutta; śobhanam—de extraordinaria belleza.
34 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.29
Los utensilios que el rey Marutta utilizó en el sacrificio eran de una belleza ex-
traordinaria, pues todo estaba hecho de oro. En verdad, ningún otro sacrificio
podría comparársele.
TEXTO 28 @maAâid"n‰": s$aAemaena d"iºaNAAiBaiãR"jaAtaya: /
maç&ta: pair"vaeí"Ar"Ae ivaìede"vaA: s$aBaAs$ad": //28//
amādyad indraḥ somena dakṣiṇābhir dvijātayaḥ
marutaḥ pariveṣṭāro viśvedevāḥ sabhā-sadaḥ
amādyat—se embriagó; indraḥ—el rey del cielo, el Señor Indra; somena—por
beber el embriagador soma-rasa; dakṣiṇābhiḥ—por recibir suficientes donacio-
nes; dvijātayaḥ—el grupo brahmínico; marutaḥ—los aires; pariveṣṭāraḥ—ofrecer
los alimentos; viśvedevāḥ—semidioses universales; sabhā-sadaḥ—miembros de la
asamblea.
En aquel sacrificio, el rey Indra se embriagó bebiendo una gran cantidad de
soma-rasa. Los brāhmaṇas recibieron grandes donaciones, de modo que se sentían
satisfechos. Los semidioses que controlan los vientos ofrecieron los alimentos para
el sacrificio, y los viśvedevas participaron también en la celebración.
SIGNIFICADO: El yajña celebrado por Marutta dejó satisfecho a todo el mundo, y
especialmente a los brāhmaṇas y kṣatriyas. El interés de los brāhmaṇas, en calidad de
sacerdotes, es recibir donaciones, y el interés de los kṣatriyas es beber. Por esa razón,
todos ellos estaban satisfechos con sus respectivas ocupaciones.
TEXTO 29 maç&Ôasya d"ma: pau‡astasyaAs$aI‰"AjyavaDaRna: /
s$auDa{itastats$autaAe jaÁae s$aAEDa{taeyaAe nar": s$auta: //29//
maruttasya damaḥ putras tasyāsīd rājyavardhanaḥ
sudhṛtis tat-suto jajñe saudhṛteyo naraḥ sutaḥ
maruttasya—de Marutta; damaḥ—(se llamaba) Dama; putraḥ—el hijo; tasya—de él
(de Dama); āsīt—hubo; rājya-vardhanaḥ—llamado Rājyavardhana, «el que puede
aumentar los límites de su reino»; sudhṛtiḥ—se llamó Sudhṛti; tat-sutaḥ—el hijo de
él (de Rājyavardhana); jajñe—nació; saudhṛteyaḥ—de Sudhṛti; naraḥ—llamado Nara;
sutaḥ—el hijo.
El hijo de Marutta fue Dama, el hijo de Dama fue Rājyavardhana, el hijo de
Rājyavardhana fue Sudhṛti, y el hijo de este fue Nara.
2.32 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 35
TEXTO 30 tats$auta: ke(valastasmaAä," DaunDaumaAna, vaegAvaAMstata: /
bauDastasyaABavaâsya ta{NAibanäu"maRh"Ipaita: //30//
tat-sutaḥ kevalas tasmād dhundhumān vegavāṁs tataḥ
budhas tasyābhavad yasya tṛṇabindur mahīpatiḥ
tat-sutaḥ—el hijo de él (de Nara); kevalaḥ—se llamó Kevala; tasmāt—de él (de Kevala);
dhundhumān—nació un hijo llamado Dhundhumān; vegavān—llamado Vegavān;
tataḥ—de él (de Dhundhumān); budhaḥ—llamado Budha; tasya—de él (de Vegavān);
abhavat—hubo; yasya—de quien (de Budha); tṛṇabinduḥ—un hijo llamado Tṛṇabindu;
mahīpatiḥ—el rey.
El hijo de Nara fue Kevala, y el hijo de este fue Dhundhumān, padre de Vegavān. El
hijo de Vegavān fue Budha, y el hijo de Budha, Tṛṇabindu, que reinó sobre la Tierra.
TEXTO 31 taM Baejae'lambauSaA de"vaI BajanaIyagAuNAAlayama, /
var"Aps$ar"A yata: pau‡aA: k(nyaA caelaivalaABavata, //31//
taṁ bheje 'lambuṣā devī bhajanīya-guṇālayam
varāpsarā yataḥ putrāḥ kanyā celavilābhavat
tam—a él (a Tṛṇabindu); bheje—aceptó por esposo; alambuṣā—la muchacha
Alambuṣā; devī—diosa; bhajanīya—digna de aceptar; guṇa-ālayam—receptáculo de
todas las buenas cualidades; vara-apsarāḥ—la mejor de las apsarās; yataḥ—de quien
(de Tṛṇabindu); putrāḥ—algunos hijos; kanyā—una hija; ca—y; ilavilā—llamada
Ilavilā; abhavat—nació.
Una muchacha de muy buenas cualidades, Alambuṣā, la mejor de las apsarās, aceptó
por esposo a Tṛṇabindu, que no era inferior a ella en buenas cualidades. Alambuṣā
fue madre de algunos hijos y una hija, que se llamó Ilavilā.
TEXTO 32 yasyaAmautpaAd"yaAmaAs$a iva™avaA DanadM" s$autama, /
‘aAd"Aya ivaâAM par"maAma{iSayaAeRgAeìr": ipatau: //32//
yasyām utpādayām āsa viśravā dhanadaṁ sutam
prādāya vidyāṁ paramām ṛṣir yogeśvaraḥ pituḥ
yasyām—en quien (en Ilavilā); utpādayām āsa—engendró; viśravāḥ—Viśravā; dhana-
dam—a Kuvera, el que da el dinero; sutam—a un hijo; prādāya—después de recibir;
vidyām—conocimiento absoluto; paramām—supremo; ṛṣiḥ—la gran persona santa;
yoga-īśvaraḥ—maestro del yoga místico; pituḥ—de su padre.
36 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 2.36
El gran santo Viśravā, maestro del yoga místico, después de recibir de su padre co-
nocimiento absoluto, engendró en el vientre de Ilavilā al muy renombrado Kuvera,
el que da el dinero.
TEXTO 33 ivazAAla: zAUnyabanDauê DaU•ake(tauê tats$autaA: /
ivazAAlaAe vaMzAk{(‰"AjaA vaEzAAlaI%M inamaRmae paur"Ima, //33//
viśālaḥ śūnyabandhuś ca dhūmraketuś ca tat-sutāḥ
viśālo vaṁśa-kṛd rājā vaiśālīṁ nirmame purīm
viśālaḥ—llamado Viśāla; śūnyabandhuḥ—llamado Śūnyabandhu; ca—también;
dhūmraketuḥ—llamado Dhūmraketu; ca—también; tat-sutāḥ—los hijos de Tṛṇabindu;
viśālaḥ—uno de los tres, el rey Viśāla; vaṁśa-kṛt—creó una dinastía; rājā—el rey;
vaiśālīm—de nombre Vaiśālī; nirmame—construyó; purīm—un palacio.
Tṛṇabindu tuvo tres hijos: Viśāla, Śūnyabandhu y Dhūmraketu. Uno de ellos,
Viśāla, creó una dinastía y construyó el palacio Vaiśālī.
TEXTO 34 he"macan‰": s$autastasya DaU•aAºastasya caAtmaja: /
tatpau‡aAts$aMyamaAd"As$aItk{(zAAì: s$ah"de"vaja: //34//
hemacandraḥ sutas tasya dhūmrākṣas tasya cātmajaḥ
tat-putrāt saṁyamād āsīt kṛśāśvaḥ saha-devajaḥ
hemacandraḥ—se llamó Hemacandra; sutaḥ—el hijo; tasya—de él (de Viśāla);
dhūmrākṣaḥ—se llamó Dhūmrākṣa; tasya—de él (de Hemacandra); ca—también;
ātmajaḥ—el hijo; tat-putrāt—del hijo de él (de Dhūmrākṣa); saṁyamāt—del llamado
Saṁyama; āsīt—hubo; kṛśāśvaḥ—Kṛśāśva; saha—junto con; devajaḥ—Devaja.
El hijo de Viśāla se llamó Hemacandra. Su hijo fue Dhūmrākṣa, padre de Saṁyama,
de quien nacieron Devaja y Kṛśāśva.
TEXTOs 35-36 k{(zAAìAts$aAemad"ÔaAe'BaUâAe'ìmaeDaEir"x"s$paitama, /
wî"A pauç&SamaApaAƒyaAM gAitaM yaAegAeìr"Ai™ataAma, //35//
s$aAEmad"iÔastau s$aumaitastatpau‡aAe janamaejaya: /
Wtae vaEzAAlaBaUpaAlaAsta{NAiband"AeyaRzAAeDar"A: //36//
2.36 CAP. 2 | Dinastías de los hijos de Manu 37
kṛśāśvāt somadatto 'bhūd yo 'śvamedhair iḍaspatim
iṣṭvā puruṣam āpāgryāṁ gatiṁ yogeśvarāśritām
saumadattis tu sumatis tat-putro janamejayaḥ
ete vaiśāla-bhūpālās tṛṇabindor yaśodharāḥ
kṛśāśvāt—de Kṛśāśva; somadattaḥ—un hijo llamado Somadatta; abhūt—hubo;
yaḥ—el cual (Somadatta); aśvamedhaiḥ—con la celebración de sacrificios aśvamedha;
iḍaspatim—para el Señor Viṣṇu; iṣṭvā—tras adorar; puruṣam—al Señor Viṣṇu; āpa—
obtuvo; agryām—el mejor de todos; gatim—el destino; yogeśvara-āśritām—el lugar
habitado por grandes yogīs místicos; saumadattiḥ—el hijo de Somadatta; tu—pero;
sumatiḥ—un hijo llamado Sumati; tat-putraḥ—el hijo de él (de Sumati); janamejayaḥ—
se llamó Janamejaya; ete—todos ellos; vaiśala-bhūpālāḥ—los reyes de la dinastía de
Vaiśāla; tṛṇabindoḥ yaśaḥ-dharāḥ—mantuvieron la fama del rey Tṛṇabindu.
El hijo de Kṛśāśva fue Somadatta, que satisfizo a la Suprema Personalidad de Dios,
Viṣṇu, celebrando sacrificios aśvamedha. Con su adoración del Señor Supremo,
Somadatta alcanzó la posición más elevada, pasando a residir en el planeta al que
se elevan los grandes yogīs místicos. El hijo de Somadatta fue Sumati, padre de
Janamejaya. Todos esos reyes en la dinastía de Viśāla supieron mantener la fama y
la posición del rey Tṛṇabindu.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo segundo
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Dinastías de los hijos de Manu».
CAPÍTULO 3
El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni
En este capítulo se habla de la dinastía de Śaryāti, otro hijo de Manu. También se habla
de Sukanyā y de Revatī.
Devajña Śaryāti dio instrucciones a los Aṅgirasas del modo de conducir la ceremo-
nia ritual que celebraron en el segundo día de su yajña. Cierto día, Śaryāti y su hija,
Sukanyā, visitaron el āśrama de Cyavana Muni. Al llegar allí, Sukanyā vio dos sustan-
cias luminosas en el agujero de una lombriz de tierra, y ella, sin dar mucha importancia
al asunto, las pinchó con una espina. El agujero, entonces, se llenó de sangre. Como
consecuencia de ello, el rey Śaryāti y sus acompañantes sufrieron de estreñimiento y
tampoco podían orinar. Al preguntar la razón de aquel cambio en su fortuna, averiguó
que la causa de su desdicha era Sukanyā. Inmediatamente, todos ofrecieron oraciones
a Cyavana Muni para satisfacerlo conforme a su deseo; aunque Cyavana Muni era muy
anciano, Devajña Śaryāti le ofreció su hija como esposa.
Cierto día en que los hermanos Aśvinī-kumāras, los médicos celestiales, visitaron
a Cyavana Muni, el muni les pidió que le devolviesen la juventud. Los dos médicos
llevaron a Cyavana Muni a un determinado lago; después de bañarse en él, recobraron
toda su juventud. Sukanyā, sin embargo, no acertó a reconocer a su esposo, hasta que
los Aśvinī-kumāras, satisfechos con su castidad, le revelaron cuál de ellos era. Después
de esto, Cyavana Muni ocupó al rey Śaryāti en la celebración del soma-yajña, y dio a
los Aśvinī-kumāras el privilegio de beber soma-rasa. El Señor Indra, el rey del cielo,
se enfadó mucho por ello, pero no pudo causar perjuicio alguno a Śaryāti. A partir de
entonces, los médicos Aśvinī-kumāras pudieron tomar una parte del soma-rasa.
Más tarde, Śaryāti tuvo tres hijos, que se llamaron Uttānabarhi, Ānarta y Bhūriṣeṇa.
Ānarta tuvo un hijo, Revata, quien, a su vez, fue padre de cien hijos. El mayor de to-
dos fue Kakudmī, quien, siguiendo el consejo del Señor Brahmā, ofreció su hermosa
hija, Revatī, a Baladeva, que pertenece a la categoría de viṣṇu-tattva. Después de esto,
Kakudmī abandonó la vida familiar y se retiró al bosque de Badarikāśrama para realizar
austeridades y penitencias.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 zAyaARitamaARnavaAe r"AjaA “aiöï": s$ambaBaUva h" /
yaAe vaA @iËÿr"s$aAM s$a‡ae iã"taIyamah"è&icavaAna, //1//
39
40 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.3
śrī-śuka uvāca
śaryātir mānavo rājā brahmiṣṭhaḥ sambabhūva ha
yo vā aṅgirasāṁ satre dvitīyam ahar ūcivān
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; śaryātiḥ—el rey llamado Śaryāti;
mānavaḥ—el hijo de Manu; rājā—gobernante; brahmiṣṭhaḥ—con plena concien-
cia del conocimiento védico; sambabhūva ha—así se volvió; yaḥ—aquel que; vā—o;
aṅgirasām—de los descendientes de Aṅgirā; satre—en el recinto de sacrificios; dvitīyam
ahaḥ—las funciones a celebrar en el segundo día; ūcivān—narró.
Śrī Śukadeva Gosvāmī continuó: ¡Oh, rey!, Śaryāti, otro hijo de Manu, gobernó con
plena conciencia del conocimiento védico. Él instruyó a los descendientes de Aṅgirā
acerca de las funciones apropiadas para el segundo día del yajña que celebraban.
TEXTO 2 s$auk(nyaA naAma tasyaAs$aItk(nyaA k(malalaAecanaA /
tayaA s$aADa< vanagAtaAe ÷gAmaccyavanaA™amama, //2//
sukanyā nāma tasyāsīt kanyā kamala-locanā
tayā sārdhaṁ vana-gato hy agamac cyavanāśramam
sukanyā—Sukanyā; nāma—de nombre; tasya—de él (de Śaryāti); āsīt—había; kanyā—
una hija; kamala-locanā—de ojos de loto; tayā sārdham—con ella; vana-gataḥ—haber
entrado en el bosque; hi—en verdad; agamat—fue; cyavana-āśramam—a la choza que
servía de āśrama a Cyavana Muni.
Śaryāti tuvo una hermosa hija de ojos de loto llamada Sukanyā, con la que fue al
bosque para visitar el āśrama de Cyavana Muni.
TEXTO 3 s$aA s$aKaIiBa: pair"va{taA ivaicanvantyax.~i„apaAna, vanae /
valmaIk(r"n‹ae d"ä{"zAe KaâAetae wva jyaAeitaSaI //3//
sā sakhībhiḥ parivṛtā vicinvanty aṅghripān vane
valmīka-randhre dadṛśe khadyote iva jyotiṣī
sā—Sukanyā; sakhībhiḥ—por sus amigas; parivṛtā—rodeada; vicinvantī—recoger;
aṅghripān—frutas y flores de los árboles; vane—en el bosque; valmīka-randhre—en
el agujero de una lombriz de tierra; dadṛśe—observó; khadyote—dos estrellas; iva—
como; jyotiṣī—dos cosas brillantes.
Rodeada por sus amigas, Sukanyā recogía frutas de los árboles del bosque; entonces se
fijó en dos cosas que brillaban como estrellas en el agujero de una lombriz de tierra.
3.6 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 41
TEXTO 4 tae dE"vacaAeid"taA baAlaA jyaAeitaSaI k(Nq%ke(na vaE /
@ivaDyanmaugDaBaAvaena s$au›aAvaAs$a{·(taAe baih": //4//
te daiva-coditā bālā jyotiṣī kaṇṭakena vai
avidhyan mugdha-bhāvena susrāvāsṛk tato bahiḥ
te—aquellas dos; daiva-coditā—como impulsada por la providencia; bālā—esa joven
hija; jyotiṣī—dos luciérnagas en el agujero de una lombriz de tierra; kaṇṭakena—con
una espina; vai—en verdad; avidhyat—pinchó; mugdha-bhāvena—como si no tuviese
conocimiento; susrāva—salió; asṛk—sangre; tataḥ—de ahí; bahiḥ—afuera.
En su ignorancia, y como impulsada por el destino, la muchacha pinchó con una
espina aquellas dos luciérnagas, de las que inmediatamente empezó a salir sangre.
TEXTO 5 zAk{(nmaU‡ainar"AeDaAe'BaUts$aEinak(AnaAM ca tatºaNAAta, /
r"AjaiSaRstamaupaAlaºya pauç&SaAna, ivaismataAe'“avaIta, //5//
śakṛn-mūtra-nirodho 'bhūt sainikānāṁ ca tat-kṣaṇāt
rājarṣis tam upālakṣya puruṣān vismito 'bravīt
śakṛt—de excremento; mūtra—y de orina; nirodhaḥ—oclusión; abhūt—así fue;
sainikānām—de todos los soldados; ca—y; tat-kṣaṇāt—inmediatamente; rājarṣiḥ—el
rey; tam upālakṣya—al ver el incidente; puruṣān—a sus hombres; vismitaḥ—
sorprendido; abravīt—comenzó a hablar.
Inmediatamente, todos los soldados de Śaryāti se dieron cuenta de que no podían
evacuar orina ni excremento. Al notarlo, Śaryāti, muy sorprendido, habló con sus
acompañantes.
TEXTO 6 @pyaBa‰M" na yauSmaAiBaBaARgARvasya ivacaeií"tama, /
vya·M( ke(naAipa nastasya k{(tamaA™amaäU"SaNAma, //6//
apy abhadraṁ na yuṣmābhir bhārgavasya viceṣṭitam
vyaktaṁ kenāpi nas tasya kṛtam āśrama-dūṣaṇam
api—¡ay!; abhadram—algo malo; naḥ—entre nosotros; yuṣmābhiḥ—por nosotros;
bhārgavasya—de Cyavana Muni; viceṣṭitam—se ha intentado; vyaktam—ahora está
claro; kena api—por alguno; naḥ—entre nosotros; tasya—de él (de Cyavana Muni);
kṛtam—ha sido hecha; āśrama-dūṣaṇam—contaminación del āśrama.
42 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.9
Resulta extraño, pero parece que alguno de nosotros ha tratado de hacer algún
mal a Cyavana Muni, el hijo de Bhṛgu. En verdad, da la impresión de que alguno
de nosotros ha contaminado este āśrama.
TEXTO 7 s$auk(nyaA ‘aAh" ipatarM" BaItaA ik(iÂatk{(taM mayaA /
ãe" jyaAeitaSaI @jaAnantyaA inaiBaRªae k(Nq%ke(na vaE //7//
sukanyā prāha pitaraṁ bhītā kiñcit kṛtaṁ mayā
dve jyotiṣī ajānantyā nirbhinne kaṇṭakena vai
sukanyā—la muchacha Sukanyā; prāha—dijo; pitaram—a su padre; bhītā—asustada;
kiñcit—algo; kṛtam—ha sido hecho; mayā—por mí; dve—dos; jyotiṣī—objetos lumino-
sos; ajānantyā—por ignorancia; nirbhinne—han sido pinchados; kaṇṭakena—con una
espina; vai—en verdad.
Muy asustada, Śunkanyā dijo a su padre: Yo he hecho algo malo; sin saber lo que
hacía, pinché con una espina esas dos sustancias luminosas.
TEXTO 8 äu"ih"taustaã"ca: ™autvaA zAyaARitajaARtas$aADvas$a: /
mauinaM ‘as$aAd"yaAmaAs$a valmaIk(AntaihR"taM zAnaE: //8//
duhitus tad vacaḥ śrutvā śaryātir jāta-sādhvasaḥ
muniṁ prasādayām āsa valmīkāntarhitaṁ śanaiḥ
duhituḥ—de su hija; tat vacaḥ—esa afirmación; śrutvā—tras escuchar; śaryātiḥ—el rey
Śaryāti; jāta-sādhvasaḥ—temeroso; munim—a Cyavana Muni; prasādayām āsa—trató
de calmar; valmīka-antarhitam—que estaba dentro del agujero de la lombriz de tierra;
śanaiḥ—gradualmente.
Al escuchar las palabras de su hija, el rey Śaryāti sintió gran temor. Entonces trató
por todos los medios de calmar a Cyavana Muni, pues era él quien estaba en el
agujero de la lombriz.
TEXTO 9 tad"iBa‘aAyamaAÁaAya ‘aAd"Aä," äu"ih"tarM" maunae: /
k{(cC)$Anmau·(stamaAman‡ya paurM" ‘aAyaAts$amaAih"ta: //9//
tad-abhiprāyam ājñāya prādād duhitaraṁ muneḥ
kṛcchrān muktas tam āmantrya puraṁ prāyāt samāhitaḥ
3.10 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 43
tat—de Cyavana Muni; abhiprāyam—la intención; ājñāya—entendiendo; prādāt—
entregó; duhitaram—su hija; muneḥ—a Cyavana Muni; kṛcchrāt—con gran dificultad;
muktaḥ—liberado; tam—al muni; āmantrya—pedir permiso; puram—a su propio
lugar; prāyāt—se marchó; samāhitaḥ—que era muy reflexivo.
El rey Śaryāti, que mantenía una actitud muy reflexiva, comprendió las intenciones
de Cyavana Muni, de modo que entregó su hija en caridad al sabio. Ya liberado del
peligro tras muchas dificultades, pidió permiso a Cyavana Muni y regresó al hogar.
SIGNIFICADO: El rey, después de escuchar la afirmación de su hija, no dudó en dar al
gran sabio Cyavana todas las explicaciones necesarias acerca de la ofensa que su hija, por
ignorancia, había cometido. Sin embargo, cuando el muni, el gran sabio Cyavana, preguntó
si aquella hija estaba casada, el rey supo adivinar sus intenciones (tad-abhiprāyam ājñāya),
y, de inmediato, le ofreció su hija como caridad. De ese modo se salvó del peligro de ser
maldecido. Así, con el permiso del gran sabio, el rey regresó a su hogar.
TEXTO 10 s$auk(nyaA cyavanaM ‘aApya paitaM par"mak(Aepanama, /
‘aINAyaAmaAs$a icaÔaÁaA @‘amaÔaAnauva{iÔaiBa: //10//
sukanyā cyavanaṁ prāpya patiṁ parama-kopanam
prīṇayām āsa citta-jñā apramattānuvṛttibhiḥ
sukanyā—la muchacha llamada Sukanyā, la hija del rey Śaryāti; cyavanam—al gran sabio
Cyavana Muni; prāpya—tras obtener; patim—por esposo; parama-kopanam—que siem-
pre estaba muy enfadado; prīṇayām āsa—ella le satisfizo; citta-jñā—entendiendo la mente
de su esposo; apramattā anuvṛttibhiḥ—realizando servicio sin dejarse confundir.
Cyavana Muni era muy irritable, pero Sukanyā, aceptando su papel de esposa, le
trataba con todo el tacto que la actitud del sabio requería. Conociendo su mente, le
ofreció servicio sin dejarse confundir.
SIGNIFICADO: Este verso nos indica cómo debe ser la relación entre esposo y esposa.
Por temperamento, una gran personalidad como Cyavana Muni siempre desea estar en
una posición de superioridad. Una persona así no puede aceptar a nadie por encima de
él. El temperamento de Cyavana Muni era, por lo tanto, irritable. Su esposa, Sukanyā,
comprendía su actitud y sabía darle el trato más adecuado a las circunstancias. La mujer
que desee vivir feliz debe entender el temperamento de su esposo, y complacerle. Esa
actitud representa la victoria de la mujer. También en los tratos del Señor Kṛṣṇa con Sus
reinas podemos ver que ellas, aunque eran hijas de grandes reyes, se presentaban ante
el Señor Kṛṣṇa como sirvientas Suyas. Esa es la actitud que toda mujer, por elevada que
sea, debe adoptar ante su esposo. Es decir, debe estar dispuesta a cumplir las órdenes
de su esposo y complacerle en toda circunstancia. De ese modo, su vida será un éxito.
44 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.11
Cuando la esposa se irrita con la misma facilidad que el marido, es seguro que su vida
doméstica estará llena de dificultades y que, más tarde o más temprano, llegará la
ruptura definitiva. En nuestros días, las esposas no son sumisas, de modo que cualquier
incidente sin importancia puede suponer la ruptura del hogar. Tanto la mujer como el
marido pueden recurrir a la ley de divorcio. Sin embargo, en la ley védica no existe el
divorcio, y la mujer debe ser educada en el principio de la sumisión a su esposo. Los
occidentales sostienen que esa mentalidad hace de la esposa una esclava, pero no es así;
se trata de la táctica que le permitirá conquistar el corazón de su esposo, por irritable
o cruel que este sea. En este ejemplo vemos claramente que Sukanyā, una hermosa y
joven princesa, se sometió a su anciano esposo y trató de complacerle en todo, a pesar
de que Cyavana Muni no era joven, sino lo bastante viejo como para ser su abuelo.
Sukanyā fue, por lo tanto, una esposa casta y fiel.
TEXTO 11 k(syaicaÔvaTa k(Alasya naAs$atyaAvaA™amaAgAtaAE /
taAE paUjaiyatvaA ‘aAevaAca vayaAe mae d"ÔamaIìr"AE //11//
kasyacit tv atha kālasya nāsatyāv āśramāgatau
tau pūjayitvā provāca vayo me dattam īśvarau
kasyacit—después de algún (tiempo); tu—pero; atha—de este modo; kālasya—pasado
algún tiempo; nāsatyau—los dos Aśvinī-kumāras; āśrama—a la morada de Cyavana
Muni; āgatau—llegaron; tau—a esos dos; pūjayitvā—ofrecer respetuosas reverencias;
provāca—dijo; vayaḥ—juventud; me—a mí; dattam—de, por favor; īśvarau—puesto
que ustedes pueden hacerlo.
Pasado algún tiempo, el āśrama de Cyavana Muni recibió la visita de los hermanos
Aśvinī-kumāras, los médicos celestiales. Tras ofrecerles respetuosas reverencias,
Cyavana Muni les pidió que le diesen una nueva juventud, pues ellos podían
hacerlo.
SIGNIFICADO: Hay médicos celestiales, como los Aśvinī-kumāras, que pueden dar
una nueva juventud incluso a personas de edad muy avanzada. De hecho, con sus
poderes místicos, los grandes yogīs pueden incluso devolver la vida a un cadáver, si
la estructura del cuerpo está intacta. Esto lo hemos comentado ya en relación con el
tratamiento que Śukrācārya aplicó a los soldados de Bali Mahārāja. La ciencia moderna
todavía no ha descubierto cómo devolver la vida a un cadáver, ni cómo reponer la
energía de la juventud en un cuerpo viejo, pero estos versos nos dan a entender que ese
tipo de tratamientos son posibles; solo se trata de asimilar el conocimiento de la infor-
mación védica. Los Aśvinī-kumāras eran expertos en el Āyur-veda, como Dhanvantari.
En cada disciplina de la ciencia material se aspira a una perfección, y para obtenerla es
necesario consultar las Escrituras védicas. La perfección más elevada consiste en llegar
a ser un devoto del Señor. Para alcanzar esa perfección hay que consultar el Śrīmad-
3.14 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 45
Bhāgavatam, que se considera el fruto maduro del árbol de deseos de las Escrituras
védicas (nigama-kalpa-taror galitaṁ phalam).
TEXTO 12 ƒahM" ƒah"ISyae s$aAemasya yaÁae vaAmapyas$aAemapaAe: /
i‚(yataAM mae vayaAeè&paM ‘amad"AnaAM yad"Iips$atama, //12//
grahaṁ grahīṣye somasya yajñe vām apy asoma-poḥ
kriyatāṁ me vayo-rūpaṁ pramadānāṁ yad īpsitam
graham—una vasija llena; grahīṣye—les daré; somasya—de soma-rasa; yajñe—en el
sacrificio; vām—de ustedes dos; api—aunque; asoma-poḥ—de ustedes dos, que no
tienen derecho a beber soma-rasa; kriyatām—hagan; me—mía; vayaḥ—juventud;
rūpam—belleza de un hombre joven; pramadānām—de las mujeres como clase; yat—
que es; īpsitam—deseable.
Cyavana Muni dijo: Ustedes no tienen derecho a beber soma-rasa en los sacrificios,
pero yo les prometo una vasija llena. Tengan la bondad de darme belleza y juventud,
pues esas cosas atraen a las mujeres jóvenes.
TEXTO 13 baAX#imatyaUcatauivaR‘amaiBananâ iBaSa·(maAE /
inamaÀataAM BavaAnaismana, œ"de" is$aÜ"ivainaimaRtae //13//
bāḍham ity ūcatur vipram abhinandya bhiṣaktamau
nimajjatāṁ bhavān asmin hrade siddha-vinirmite
bāḍham—sí, haremos; iti—así; ūcatuḥ—ambos contestaron, asintiendo a la propuesta
de Cyavana; vipram—al brāhmaṇa (a Cyavana); abhinandya—felicitándole; bhiṣak-
tamau—los dos grandes médicos, los Aśvinī-kumāras; nimajjatām—sumérgete;
bhavān—tú mismo; asmin—en este; hrade—lago; siddha-vinirmite—especialmente
hecho para todo tipo de perfección.
Muy contentos, los grandes médicos Aśvinī-kumāras aceptaron la propuesta de
Cyavana Muni, y le dijeron: «¡Oh, brāhmaṇa!, sumérgete en este lago del éxito en la
vida!». [Quien se baña en este lago ve satisfechos sus deseos].
TEXTO 14 wtyau·(Ae jar"yaA ƒastade"h"Ae Damainas$antata: /
œ"dM" ‘avaeizAtaAe'iìByaAM valaIpailataivaƒah": //14//
ity ukto jarayā grasta- deho dhamani-santataḥ
hradaṁ praveśito 'śvibhyāṁ valī-palita-vigrahaḥ
46 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.16
iti uktaḥ—dirigiéndose con estas palabras; jarayā—por la vejez y la invalidez; grasta-
dehaḥ—el cuerpo tan enfermo; dhamani-santataḥ—con las venas visibles por todo
el cuerpo; hradam—en el lago; praveśitaḥ—entró; aśvibhyām—con la ayuda de los
Aśvinī-kumāras; valī-palita-vigrahaḥ—cuyo cuerpo tenía la piel suelta y el pelo
blanco.
Tras decir esto, los Aśvinī-kumāras ayudaron a Cyavana Muni, que era un anciano
inválido y enfermo, con las pieles colgando, el pelo blanco y las venas visibles por
todo el cuerpo, y los tres juntos entraron en el lago.
SIGNIFICADO: Cyavana Muni era tan viejo que no podía entrar solo en el lago, de
modo que los Aśvinī-kumāras tuvieron que ayudarle a entrar en el lago con ellos.
TEXTO 15 pauç&SaAñya oÔasTaur"paIvyaA vainataAi‘ayaA: /
paá›aja: ku(Nx"ilanastaulyaè&paA: s$auvaAs$as$a: //15//
puruṣās traya uttasthur apīvyā vanitā-priyāḥ
padma-srajaḥ kuṇḍalinas tulya-rūpāḥ suvāsasaḥ
puruṣāḥ—hombres; trayaḥ—tres; uttasthuḥ—emergieron (del lago); apīvyāḥ—
sumamente hermosos; vanitā-priyāḥ—como un hombre que se vuelve muy atrac-
tivo para las mujeres; padma-srajaḥ—adornados con collares de flores de loto;
kuṇḍalinaḥ—con pendientes; tulya-rūpāḥ—los tres con los mismos rasgos corporales;
su-vāsasaḥ—muy bien vestidos.
Del lago salieron tres hombres de rasgos corporales muy hermosos, muy bien ves-
tidos y adornados con pendientes y collares de flores de loto. Los tres manifestaban
idéntica belleza.
TEXTO 16 taAiªar"Iºya var"Ar"Aeh"A s$aè&paAna, s$aUyaRvacaRs$a: /
@jaAnataI paitaM s$aADvaI @iìnaAE zAr"NAM yayaAE //16//
tān nirīkṣya varārohā sarūpān sūrya-varcasaḥ
ajānatī patiṁ sādhvī aśvinau śaraṇaṁ yayau
tān—a ellos; nirīkṣya—al observar; vara-ārohā—la hermosa Sukanyā; sa-rūpān—todos
ellos igual de hermosos; sūrya-varcasaḥ—con un cuerpo tan refulgente como el Sol;
ajānatī—sin conocer; patim—a su esposo; sādhvī—esa casta mujer; aśvinau—en los
Aśvinī-kumāras; śaraṇam—refugio; yayau—buscó.
3.18 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 47
La muy casta y hermosa Sukanyā no pudo distinguir a su esposo de los dos Aśvinī-
kumāras, pues los tres eran igual de hermosos. Sin saber quién era su verdadero
esposo, se refugió en los Aśvinī-kumāras.
SIGNIFICADO: Sukanyā pudo haber aceptado como esposo a cualquiera de los tres,
pues no era posible distinguirles. Sin embargo, como era muy casta, se refugió en los
Aśvinī-kumāras para que le informasen de cuál era su verdadero esposo. Una mujer
casta nunca aceptaría a ningún hombre que no fuese su esposo, aunque hubiera otros
tan hermosos y cualificados como él.
TEXTO 17 d"zARiyatvaA paitaM tasyaE paAita˜atyaena taAeiSataAE /
[%iSamaAman‡ya yayatauivaRmaAnaena i‡aivaí"pama, //17//
darśayitvā patiṁ tasyai pāti-vratyena toṣitau
ṛṣim āmantrya yayatur vimānena triviṣṭapam
darśayitvā—tras mostrar; patim—a su esposo; tasyai—a Sukanyā; pāti-vratyena—
debido a su fuerte fe en su esposo; toṣitau—muy complacidos con ella; ṛṣim—a Cyavana
Muni; āmantrya—con su permiso; yayatuḥ—se fueron; vimānena—en su propio avión;
triviṣṭapam—a los planetas celestiales.
Al ver la castidad y fidelidad de Sukanyā, los Aśvinī-kumāras se sintieron muy com-
placidos. Entonces le indicaron quién era Cyavana Muni, su esposo, y, tras pedir
permiso al sabio, regresaron en su avión a los planetas celestiales.
TEXTO 18 yaºyamaANAAe'Ta zAyaARitazcyavanasyaA™amaM gAta: /
d"d"zAR äu"ih"tau: paAìeR pauç&SaM s$aUyaRvacaRs$ama, //18//
yakṣyamāṇo 'tha śaryātiś cyavanasyāśramaṁ gataḥ
dadarśa duhituḥ pārśve puruṣaṁ sūrya-varcasam
yakṣyamāṇaḥ—con el deseo de celebrar un yajña; atha—así; śaryātiḥ—el rey Śaryāti;
cyavanasya—de Cyavana Muni; āśramam—a la residencia; gataḥ—habiendo ido;
dadarśa—él vio; duhituḥ—de su hija; pārśve—al lado; puruṣam—un hombre; sūrya-
varcasam—hermoso y refulgente como el Sol.
Cierto día, con el deseo de celebrar un sacrificio, el rey Śaryāti fue a la residencia
de Cyavana Muni. Allí se encontró a su hija al lado de un joven muy hermoso, tan
brillante como el sol.
48 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.20
TEXTO 19 r"AjaA äu"ih"tarM" ‘aAh" k{(tapaAd"AiBavand"naAma, /
@AizASaêA‘ayauÃaAnaAe naAita‘aIitamanaA wva //19//
rājā duhitaraṁ prāha kṛta-pādābhivandanām
āśiṣaś cāprayuñjāno nātiprīti-manā iva
rājā—el rey (Śaryāti); duhitaram—a la hija; prāha—dijo; kṛta-pāda-abhivandanām—
que ya había terminado de ofrecer reverencias respetuosas a su padre; āśiṣaḥ—
bendiciones sobre ella; ca—y; aprayuñjānaḥ—sin ofrecer a la hija; na—no; atiprīti-
manāḥ—muy complacido; iva—así.
Después de recibir las reverencias de su hija, el rey, en lugar de ofrecerle bendiciones,
se mostró muy disgustado y le habló de la siguiente manera.
TEXTO 20 icak(LiSaRtaM tae ik(imadM" paitastvayaA
‘alaimBataAe laAek(namas$k{(taAe mauina: /
yaÔvaM jar"Aƒastamas$atyas$ammataM
ivah"Aya jaArM" Bajas$ae'maumaDvagAma, //20//
cikīrṣitaṁ te kim idaṁ patis tvayā
pralambhito loka-namaskṛto muniḥ
yat tvaṁ jarā-grastam asaty asammataṁ
vihāya jāraṁ bhajase 'mum adhvagam
cikīrṣitam—qué deseas hacer; te—de ti; kim idam—qué es esto; patiḥ—tu esposo;
tvayā—por ti; pralambhitaḥ—ha sido engañado; loka-namaskṛtaḥ—que es honrado
por todos; muniḥ—un gran sabio; yat—debido a; tvam—tú; jarā-grastam—muy viejo e
inválido; asati—¡oh, hija impura!; asammatam—no muy atractivo; vihāya—abandonar;
jāram—amante; bhajase—has aceptado; amum—a este hombre; adhvagam—compa-
rable a un mendigo callejero.
¡Oh, muchacha impura!, ¿a dónde te han llevado tus deseos? Has engañado a un
marido muy digno de respeto y honrado por todos. Ya veo que, como era viejo,
enfermo y poco atractivo, has abandonado su compañía para aceptar por esposo a
este joven, que parece un mendigo callejero.
SIGNIFICADO: Esto nos muestra la escala de valores de la cultura védica. En función
de las circunstancias, Sukanyā había recibido un esposo demasiado viejo como para ser
compatible con ella. Como Cyavana Muni estaba muy viejo y enfermo, es indudable
que no era el marido adecuado para la hermosa hija del rey Śaryāti. A pesar de todo,
su padre esperaba que ella le fuese fiel. Cuando, de pronto, se encontró con que su hija
3.21 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 49
estaba con otro hombre, aunque fuese joven y apuesto, inmediatamente la reprendió
llamándole asatī, impura, pues entendió que se relacionaba con otro hombre a pesar
de estar casada. En la cultura védica, una mujer joven que tenga que casarse con un
hombre viejo deberá servirle con todo respeto. Eso es castidad. No es que, como su
marido no le gusta, puede abandonarlo y buscarse otro. Eso va contra la cultura védica.
En la cultura védica, la mujer debe aceptar el marido que sus padres le den, y siempre
debe ser casta y fiel a su esposo. Por esa razón, el rey Śaryāti se sorprendió de ver a un
hombre joven al lado de Sukanyā.
TEXTO 21 k(TaM maitastae'vagAtaAnyaTaA s$ataAM
ku(la‘as$aUtae ku(laäU"SaNAM itvad"ma, /
ibaBaiSaR jaArM" yad"pa‡apaA ku(laM
ipatauê BatauRê nayasyaDastama: //21//
kathaṁ matis te 'vagatānyathā satāṁ
kula-prasūte kula-dūṣaṇaṁ tv idam
bibharṣi jāraṁ yad apatrapā kulaṁ
pituś ca bhartuś ca nayasy adhas tamaḥ
katham—cómo; matiḥ te—tu conciencia; avagatā—ha bajado; anyathā—de otro modo;
satām—de la muy respetable; kula-prasūte—¡oh, hija mía!, nacida en la familia; kula-
dūṣaṇam—que eres la degradación de la familia; tu—pero; idam—a este; bibharṣi—
mantienes; jāram—un amante; yat—cómo es; apatrapā—sin vergüenza; kulam—a
la dinastía; pituḥ—de tu padre; ca—y; bhartuḥ—de tu esposo; ca—y; nayasi—estás
haciendo descender; adhaḥ tamaḥ—hacia la oscuridad del infierno.
¡Oh, hija mía!, tú, que has nacido en una familia respetable, ¿cómo has dejado que
tu conciencia se degradara de este modo?; ¿cómo has tenido la desvergüenza de
buscar un amante? De ese modo estás degradando las dinastías de tu padre y de tu
esposo, y las llevas hacia la vida infernal.
SIGNIFICADO: La cultura védica deja muy claro que la mujer que acepta un amante
o un segundo esposo cuando ya está casada y su esposo todavía vive, es ciertamente
responsable de la degradación de las familias de su padre y de su marido. En este
sentido, en las familias respetables de brāhmaṇas, kṣatriyas y vaiśyas todavía se siguen
estrictamente las reglas de la cultura védica; solo los śūdras se han degradado. En la
cultura védica es inadmisible que una mujer de las clases brāhmaṇa, kṣatriya o vaiśya
acepte otro esposo cuando ya está casada y su marido vive, o que presente una petición
de divorcio, o se busque un amigo o amante. Por esa razón, al rey Śaryāti, que no sabía
nada de la transformación de Cyavana Muni, le sorprendió ver el comportamiento
de su hija.
50 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.24
TEXTO 22 WvaM “auvaANAM ipatarM" smayamaAnaA zAuicaismataA /
ovaAca taAta jaAmaAtaA tavaESa Ba{gAunand"na: //22//
evaṁ bruvāṇaṁ pitaraṁ smayamānā śuci-smitā
uvāca tāta jāmātā tavaiṣa bhṛgu-nandanaḥ
evam—de este modo; bruvāṇam—que estaba hablando y riñéndole; pitaram—a su pa-
dre; smayamānā—sonriente (pues era casta); śuci-smitā—entre risas; uvāca—contestó;
tāta—¡oh, mi querido padre!; jāmātā—yerno; tava—tuyo; eṣaḥ—este joven; bhṛgu-
nandanaḥ—es Cyavana Muni (y ningún otro).
Sin embargo, Sukānya, muy orgullosa de su castidad, respondió a los reproches
de su padre con una sonrisa y le dijo: «Mi querido padre, este joven que está a
mi lado es en realidad tu yerno, el gran sabio Cyavana, que nació en la familia de
Bhṛgu».
SIGNIFICADO: El padre riñó a la hija porque pensaba que había aceptado otro espo-
so, pero la hija sabía que era completamente casta y honesta, de modo que se mostraba
sonriente. Cuando le explicó que su marido, Cyavana Muni, se había transformado
en un joven, se sintió muy orgullosa de su castidad, y eso la hacía sonreír mientras
hablaba con su padre.
TEXTO 23 zAzAMs$a ipa‡ae tats$ava< vayaAeè&paAiBalamBanama, /
ivaismata: par"ma‘aItastanayaAM pair"Sasvajae //23//
śaśaṁsa pitre tat sarvaṁ vayo-rūpābhilambhanam
vismitaḥ parama-prītas tanayāṁ pariṣasvaje
śaśaṁsa—ella explicó; pitre—a su padre; tat—eso; sarvam—todo; vayaḥ—del cambio
de edad; rūpa—y de belleza; abhilambhanam—cómo se produjo el logro (de su espo-
so); vismitaḥ—sorprendido; parama-prītaḥ—estaba muy complacido; tanayām—a su
hija; pariṣasvaje—abrazó con placer.
Sukanyā explicó entonces cómo había obtenido su esposo el hermoso cuerpo de un
joven. El rey se sorprendió mucho, y, muy complacido, abrazó a su querida hija.
TEXTO 24 s$aAemaena yaAjayana, vaIrM" ƒahM" s$aAemasya caAƒah"Ita, /
@s$aAemapaAer"pyaiìnaAezcyavana: svaena taejas$aA //24//
somena yājayan vīraṁ grahaṁ somasya cāgrahīt
asoma-por apy aśvinoś cyavanaḥ svena tejasā
3.26 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 51
somena—con el soma; yājayan—causar la celebración del sacrificio; vīram—al
rey (a Śaryāti); graham—la vasija llena; somasya—del soma-rasa; ca—también;
agrahīt—entregó; asoma-poḥ—a quienes no se permitía beber soma-rasa; api—aun-
que; aśvinoḥ—de los Aśvinī-kumāras; cyavanaḥ—Cyavana Muni; svena—su propio;
tejasā—con poder.
Con su propio poder, Cyavana Muni invistió al rey Śaryāti de la capacidad de
celebrar el soma-yajña. El muni ofreció una vasija llena de soma-rasa a los Aśvinī-
kumāras, pese a que no tenían derecho a beberlo.
TEXTO 25 h"ntauM tamaAd"de" va†aM s$aâAe manyaur"maiSaRta: /
s$ava†aM stamBayaAmaAs$a Baujaiman‰"sya BaAgARva: //25//
hantuṁ tam ādade vajraṁ sadyo manyur amarṣitaḥ
savajraṁ stambhayām āsa bhujam indrasya bhārgavaḥ
hantum—para matar; tam—a él (a Cyavana); ādade—Indra empuñó; vajram—su
rayo; sadyaḥ—inmediatamente; manyuḥ—debido a la gran ira, sin consideración;
amarṣitaḥ—muy alterado; sa-vajram—con el rayo; stambhayām āsa—paralizó;
bhujam—el brazo; indrasya—de Indra; bhārgavaḥ—Cyavana Muni, el descendiente de
Bhṛgu.
El rey Indra, muy alterado y ciego de ira, empuñó impetuosamente su rayo dispues-
to a matar a Cyavana Muni. Pero este, con sus poderes, paralizó el brazo con que
Indra sostenía el rayo.
TEXTO 26 @nvajaAnaMstata: s$avaeR ƒahM" s$aAemasya caAiìnaAe: /
iBaSajaAivaita yatpaUva< s$aAemaAò"tyaA baih"Sk{(taAE //26//
anvajānaṁs tataḥ sarve grahaṁ somasya cāśvinoḥ
bhiṣajāv iti yat pūrvaṁ somāhutyā bahiṣ-kṛtau
anvajānan—con su permiso; tataḥ—a continuación; sarve—todos los semidioses;
graham—una vasija llena; somasya—de soma-rasa; ca—también; aśvinoḥ—de los Aśvinī-
kumāras; bhiṣajau—aunque simples médicos; iti—así; yat—debido a; pūrvam—antes de
esto; soma-āhutyā—con una parte en el soma-yajña; bahiḥ-kṛtau—que no tenían permiso
o estaban excluidos.
Aunque los Aśvinī-kumāras eran simples médicos y no tenían derecho a beber
soma-rasa en los sacrificios, los semidioses decidieron que, a partir de entonces, les
estaría permitido.
52 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.29
TEXTO 27 oÔaAnabaihR"r"AnataAeR BaUir"SaeNA wita ‡aya: /
zAyaARtaer"Bavana, pau‡aA @AnataAR$‰e"vataAe'Bavata, //27//
uttānabarhir ānarto bhūriṣeṇa iti trayaḥ
śaryāter abhavan putrā ānartād revato 'bhavat
uttānabarhiḥ—Uttānabarhi; ānartaḥ—Ānarta; bhūriṣeṇaḥ—Bhūriṣeṇa; iti—así;
trayaḥ—tres; śaryāteḥ—del rey Śaryāti; abhavan—fueron engendrados; putrāḥ—hijos;
ānartāt—de Ānarta; revataḥ—Revata; abhavat—nació.
El rey Śaryāti fue padre de tres hijos: Uttānabarhi, Ānarta y Bhūriṣeṇa. Ānarta tuvo
un hijo llamado Revata.
TEXTO 28 s$aAe'nta:s$amau"‰e" nagAr"I%M ivainamaARya ku(zAsTalaIma, /
@AisTataAe'BauÈÿ ivaSayaAnaAnataARd"Inair"nd"ma /
tasya pau‡azAtaM jaÁae k(ku(iájyaeï"mauÔamama, //28//
so 'ntaḥ-samudre nagarīṁ vinirmāya kuśasthalīm
āsthito 'bhuṅkta viṣayān ānartādīn arindama
tasya putra-śataṁ jajñe kakudmi-jyeṣṭham uttamam
saḥ—Revata; antaḥ-samudre—en las profundidades del océano; nagarīm—una ciu-
dad; vinirmāya—tras construir; kuśasthalīm—llamada Kuśasthalī; āsthitaḥ—vivió
allí; abhuṅkta—disfrutó de felicidad material; viṣayān—reinos; ānarta-ādīn—Ānarta
y otros; arim-dama—¡oh, Mahārāja Parīkṣit, subyugador de enemigos!; tasya—suyos;
putra-śatam—cien hijos; jajñe—nacieron; kakudmi-jyeṣṭham—de los cuales el mayor
fue Kakudmī; uttamam—muy poderoso y opulento.
¡Oh, Mahārāja Parīkṣit, subyugador de enemigos!, Revata construyó en las profun-
didades del océano el reino de Kuśasthalī, donde vivió gobernando las regiones de
Ānarta, etc. Tuvo cien hijos muy buenos, el mayor de los cuales fue Kakudmī.
TEXTO 29 k(ku(áI re"vataI%M k(nyaAM svaAmaAd"Aya ivaBauM gAta: /
pau‡yaA varM" pair"‘aí]M" “aölaAek(mapaAva{tama, //29//
kakudmī revatīṁ kanyāṁ svām ādāya vibhuṁ gataḥ
putryā varaṁ paripraṣṭuṁ brahmalokam apāvṛtam
kakudmī—el rey Kakudmī; revatīm—llamada Revatī; kanyām—la hija de Kakudmī;
svām—su propia; ādāya—llevar; vibhum—ante el Señor Brahmā; gataḥ—fue;
3.31 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 53
putryāḥ—de su hija; varam—un esposo; paripraṣṭum—para preguntar acerca de;
brahmalokam—a Brahmaloka; apāvṛtam—trascendental a las tres cualidades.
Kakudmī llevó a su propia hija, Revatī, a Brahmaloka, que es trascendental a las tres
modalidades de la naturaleza material, y allí pidió al Señor Brahmā que le señalase
un marido adecuado para ella.
SIGNIFICADO: Aquí se dice que Brahmaloka, la morada del Señor Brahmā, tam-
bién es trascendental y está por encima de las modalidades de la naturaleza material
(apāvṛtam).
TEXTO 30 @AvataRmaAnae gAAnDavaeR isTataAe'labDaºaNA: ºaNAma, /
tad"nta @AâmaAnamya svaAiBa‘aAyaM nyavaed"yata, //30//
āvartamāne gāndharve sthito 'labdha-kṣaṇaḥ kṣaṇam
tad-anta ādyam ānamya svābhiprāyaṁ nyavedayat
āvartamāne—por estar ocupado; gāndharve—en escuchar canciones de los gandharvas;
sthitaḥ—situado; alabdha-kṣaṇaḥ—no había tiempo para hablar; kṣaṇam—ni siquiera
un momento; tat-ante—cuando terminó; ādyam—al maestro original del universo (el
Señor Brahmā); ānamya—tras ofrecer reverencias; sva-abhiprāyam—su propio deseo;
nyavedayat—Kakudmī expuso.
Cuando Kakudmī llegó allí, el Señor Brahmā estaba tan ocupado escuchando las
interpretaciones musicales de los gandharvas que no disponía de un momento
para hablar con él. Por consiguiente, Kakudmī esperó, y, cuando los gandharvas
completaron su interpretación, ofreció reverencias al Señor Brahmā y le expuso su
deseo, largo tiempo acariciado.
TEXTO 31 tacC_$tvaA BagAvaAna, “aöA ‘ah"sya tamauvaAca h" /
@h"Ae r"Ajaiªaç&Ü"Astae k(Alaena ô$id" yae k{(taA: //31//
tac chrutvā bhagavān brahmā prahasya tam uvāca ha
aho rājan niruddhās te kālena hṛdi ye kṛtāḥ
tat—eso; śrutvā—escuchar; bhagavān—el muy poderoso; brahmā—el Señor Brahmā;
prahasya—después de reír; tam—al rey Kakudmī; uvāca ha—dijo; aho—¡ay!; rājan—
¡oh, rey!; niruddhāḥ—todos se han ido; te—todos ellos; kālena—con el paso del tiempo;
hṛdi—en lo más profundo del corazón; ye—todos ellos; kṛtāḥ—en quienes hayas pen-
sado para aceptar como yerno.
54 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.33
Tras escuchar sus palabras, el Señor Brahmā, que es muy poderoso, rió en voz alta
y dijo a Kakudmī: ¡Oh, rey!, todos aquellos en quienes puedas haber pensado como
yernos en lo más profundo de tu corazón han muerto ya con el paso del tiempo.
TEXTO 32 tatpau‡apaAE‡anaæa|NAAM gAAe‡aAiNA ca na Za{Nmahe" /
k(AlaAe'iBayaAtaiñNAvacatauyauRgAivak(ilpata: //32//
tat putra-pautra-naptṝṇāṁ gotrāṇi ca na śṛṇmahe
kālo 'bhiyātas tri-ṇava- catur-yuga-vikalpitaḥ
tat—allí; putra—de los hijos; pautra—de los nietos; naptṝṇām—y de los descendientes;
gotrāṇi—las dinastías familiares; ca—también; na—no; śṛṇmahe—escuchamos acerca
de; kālaḥ—tiempo; abhiyātaḥ—han pasado; tri—tres; nava—nueve; catur-yuga—
cuatro yugas (Satya, Tretā, Dvāpara y Kali); vikalpitaḥ—así medido.
Han pasado ya veintisiete catur-yugas. Aquellos en quienes puedas haber pensado,
así como sus hijos, nietos y descendientes, se han ido ya. Ni de sus nombres queda
rastro.
SIGNIFICADO: Durante un día del Señor Brahmā pasan catorce manus, o mil mahā-
yugas. Brahmā informó al rey Kakudmī de que habían transcurrido ya veintisiete
mahā-yugas, cada una de las cuales comprende los cuatro períodos de Satya, Tretā,
Dvāpara y Kali. El recuerdo de todos los reyes y demás grandes personalidades nacidos
en aquellos yugas había pasado ya a la oscuridad. Así actúa el tiempo en su recorrido
por el pasado, el presente y el futuro.
TEXTO 33 taÕ"cC$ de"vade"vaAMzAAe balade"vaAe mah"Abala: /
k(nyaAr"¥aimadM" r"Ajaªar"r"¥aAya de"ih" BaAe: //33//
tad gaccha deva-devāṁśo baladevo mahā-balaḥ
kanyā-ratnam idaṁ rājan nara-ratnāya dehi bhoḥ
tat—por lo tanto; gaccha—debes ir; deva-deva-aṁśaḥ—cuya porción plenaria es el
Señor Viṣṇu; baladevaḥ—conocido con el nombre de Baladeva; mahā-balaḥ—el po-
deroso supremo; kanyā-ratnam—tu hermosa hija; idam—esta; rājan—¡oh, rey!; nara-
ratnāya—a la Suprema Personalidad de Dios, que es siempre joven; dehi—entrégale
(en caridad); bhoḥ—¡oh, rey!
¡Oh, rey!, ve de inmediato y ofrece tu hija al Señor Baladeva, que todavía está en el
mundo. Él es muy poderoso. En verdad, es la Suprema Personalidad de Dios, cuya
porción plenaria es el Señor Viṣṇu. Tu hija merece que Se la entregues en caridad.
3.36 CAP. 3 | El matrimonio de Sukanyā y Cyavana Muni 55
TEXTO 34 BauvaAe BaAr"AvataAr"Aya BagAvaAna, BaUtaBaAvana: /
@vataINAAeR inajaAMzAena pauNya™avaNAk(LtaRna: //34//
bhuvo bhārāvatārāya bhagavān bhūta-bhāvanaḥ
avatīrṇo nijāṁśena puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ
bhuvaḥ—del mundo; bhāra-avatārāya—para disminuir la carga; bhagavān—la Supre-
ma Personalidad de Dios; bhūta-bhāvanaḥ—siempre el bienqueriente de todas las en-
tidades vivientes; avatīrṇaḥ—ahora ha descendido; nija-aṁśena—con todo Su séquito,
que es parte de Él; puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ—a Él se Le adora con el sencillo método de
escuchar y cantar, mediante el cual nos purificamos.
El Señor Baladeva es la Suprema Personalidad de Dios. Quien escucha y canta acer-
ca de Él, se purifica. Él es siempre el bienqueriente de todas las entidades vivientes;
por esa razón, ha descendido con todo Su séquito para purificar el mundo entero y
disminuir su carga.
TEXTO 35 wtyaAid"í"Ae'iBavanâAjaM na{pa: svapaur"maAgAta: /
tya·M( pauNyajana‡aAs$aAä," ”aAta{iBaidR"ºvavaisTataE: //35//
ity ādiṣṭo 'bhivandyājaṁ nṛpaḥ sva-puram āgataḥ
tyaktaṁ puṇya-jana-trāsād bhrātṛbhir dikṣv avasthitaiḥ
iti—así; ādiṣṭaḥ—recibir la orden del Señor Brahmā; abhivandya—tras ofrecer re-
verencias; ajam—al Señor Brahmā; nṛpaḥ—el rey; sva-puram—a su propia morada;
āgataḥ—regresó; tyaktam—que estaba vacía; puṇya-jana—de entidades vivientes su-
periores; trāsāt—debido a su temor; bhrātṛbhiḥ—por sus hermanos; dikṣu—en varias
direcciones; avasthitaiḥ—que vivían.
Tras recibir esta orden del Señor Brahmā, Kakudmī le ofreció reverencias y re-
gresó a su propia morada. Entonces halló que su residencia estaba vacía, pues sus
hermanos y otros familiares, que estaban viviendo en todas direcciones, la habían
abandonado por temor de seres vivientes superiores como los yakṣas.
TEXTO 36 s$autaAM d"ÔvaAnavaâAËÿLM balaAya balazAAilanae /
bad"yaARKyaM gAtaAe r"AjaA taæauM naAr"AyaNAA™amama, //36//
sutāṁ dattvānavadyāṅgīṁ balāya bala-śāline
badary-ākhyaṁ gato rājā taptuṁ nārāyaṇāśramam
56 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 3.36
sutām—su hija; dattvā—tras entregar; anavadya-aṅgīm—de cuerpo perfecto; balāya—
al Señor Baladeva; bala-śāline—al muy poderoso, el poderoso supremo; badarī-
ākhyam—llamada Badarikāśrama; gataḥ—fue; rājā—el rey; taptum—para realizar
austeridades; nārāyaṇa-āśramam—a la morada de Nara-Nārāyaṇa.
A continuación, el rey entregó su muy hermosa hija en caridad al supremamente
poderoso Baladeva; después se retiró de la vida mundana y se fue a Badarikāśrama
para complacer a Nara-Nārāyaṇa.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo tercero
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «El matrimonio de Sukanyā y
Cyavana Muni».
CAPÍTULO 4
Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja
Este capítulo relata la historia de Mahārāja Nabhaga, de su hijo Nābhāga, y de Mahārāja
Ambarīṣa.
Nabhaga, el hijo de Manu, tuvo un hijo, Nābhāga, que vivió durante muchos años
en el gurukula. Mientras se hallaba ausente, sus hermanos se repartieron el reino sin
tenerle en cuenta, y, cuando Nābhāga regresó al hogar, le dijeron que la parte reser-
vada para él era su propio padre. Nābhāga fue a ver a su padre y le contó lo que sus
hermanos habían hecho; el padre entonces lo descubrió el engaño y le aconsejó que,
para asegurarse el sustento, fuese al recinto de sacrificios y explicase dos mantras para
que se cantasen allí. Nābhāga cumplió la orden de su padre, de modo que Aṅgirā y
otras grandes personas santas le entregaron todo el dinero reunido en el sacrificio. Para
probar a Nābhāga, el Señor Śiva le cuestionó su derecho sobre aquellas riquezas, pero,
satisfecho con su conducta, acabó ofreciéndoselas.
De Nābhāga nació Ambarīṣa, devoto muy célebre y poderoso. Aunque fue em-
perador del mundo entero, Mahārāja Ambarīṣa consideraba sus opulencias algo
temporal. En verdad, sabiendo que las opulencias materiales son causa de caída a la
vida condicionada, estaba desapegado de ellas. Mahārāja Ambarīṣa ocupó la mente y
los sentidos en el servicio del Señor. Ese proceso de renuncia positiva recibe el nombre
de yukta-vairāgya, y es muy apropiado para adorar a la Suprema Personalidad de Dios.
Mahārāja Ambarīṣa, como emperador, gozaba de una opulencia inmensa, que empleó
en su práctica de servicio devocional. Debido a ello, a pesar de sus riquezas, no sentía
apego por su mujer, sus hijos o su reino. Sus sentidos estaban constantemente dedica-
dos al servicio del Señor, de modo que ni siquiera deseaba la liberación, por no hablar
del disfrute de la opulencia material.
Un día, mientras Mahārāja Ambarīṣa adoraba a la Suprema Personalidad de Dios
en Vṛndāvana, observando el voto de dvādaśī, el gran yogī místico Durvāsā se presentó
en su casa. Era dvādaśī, el día que sigue a ekādaśī, y el rey Ambarīṣa estaba a punto
de romper su ayuno. El rey consideró a Durvāsā Muni su invitado y le ofreció una
respetuosa bienvenida. Durvāsā Muni, después de aceptar su invitación a comer, fue a
bañarse al río Yamunā. Era mediodía, y Durvāsā, debido a su estado de samādhi, tardó
en regresar. Mahārāja Ambarīṣa, viendo que el plazo para romper su ayuno estaba a
punto de expirar, consultó con brāhmaṇas eruditos y bebió un poquito de agua para
cumplir con la formalidad de romper el ayuno. Mediante su poder místico, Durvāsā
Muni se dio cuenta de lo ocurrido y se puso furioso. A su regreso reprendió a Mahārāja
Ambarīṣa; pero, no contento con ello, se arrancó unos cabellos y creó un demonio que
57
58 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.1
tenía el aspecto del fuego de la muerte. Sin embargo, la Suprema Personalidad de Dios,
que siempre protege a Su devoto, envió Su disco, el cakra Sudarśana, para proteger a
Mahārāja Ambarīṣa. El disco acabó rápidamente con el demonio en llamas y comenzó
a perseguir a Durvāsā, que tanta envidia tenía de Mahārāja Ambarīṣa. Huyendo de él,
Durvāsā pasó por Śivaloka, Brahmaloka y todos los demás planetas superiores, pero no
hallaba protección contra la ira del cakra Sudarśana. Por último, fue al mundo espiri-
tual y se rindió ante el Señor Nārāyaṇa; pero el Señor Nārāyaṇa no podía disculpar a
una persona que había ofendido a un vaiṣṇava. Para que la ofensa le fuese perdonada,
tendría que humillarse ante el vaiṣṇava a quien había ofendido. No hay otra manera
de ser perdonado. De ese modo, el Señor Nārāyaṇa aconsejó a Durvāsā que regresase a
pedir perdón a Mahārāja Ambarīṣa.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 naABaAgAAe naBagAApatyaM yaM tataM ”aAtar": k(ivama, /
yaivaïM" vyaBajand"AyaM “aöcaAir"NAmaAgAtama, //1//
śrī-śuka uvāca
nābhāgo nabhagāpatyaṁ yaṁ tataṁ bhrātaraḥ kavim
yaviṣṭhaṁ vyabhajan dāyaṁ brahmacāriṇam āgatam
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; nābhāgaḥ—Nābhāga; nabhaga-apatyam—
era el hijo de Mahārāja Nabhaga; yam—a quien; tatam—el padre; bhrātaraḥ—los her-
manos mayores; kavim—al erudito; yaviṣṭham—al más joven; vyabhajan—dividieron;
dāyam—la propiedad; brahmacāriṇam—que había adoptado la vida de brahmacārī a
perpetuidad (naiṣṭhika); āgatam—regresó.
Śukadeva Gosvāmī dijo: El hijo de Nabhaga llamado Nābhāga vivió durante mucho
tiempo con su maestro espiritual. Por esa razón, sus hermanos pensaron que no iba
a ser gṛhastha y que no volvería; de modo que, sin dejarle nada a él, se repartieron la
propiedad paterna. Cuando Nābhāga regresó del āśrama de su maestro espiritual,
sus hermanos le dijeron que su parte de la herencia era su padre.
SIGNIFICADO: Hay dos tipos de brahmacārīs. El primero puede regresar al hogar,
casarse y formar una familia, mientras que el otro, el bṛhad-vrata brahmacārī, hace
voto de mantenerse brahmacārī para siempre. El bṛhad-vrata brahmacārī no regresa
del āśrama de su maestro espiritual; se queda allí, y, más tarde, entra directamente en la
orden de sannyāsa. Como Nābhāga no regresaba del āśrama de su maestro espiritual,
sus hermanos pensaron que había hecho el voto de bṛhadvrata-brahmacarya. En con-
secuencia, no le guardaron su parte de la herencia, y cuando regresó le dijeron que su
herencia era su padre.
4.3 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 59
TEXTO 2 ”aAtar"Ae'BaAÈÿ ikM( ma÷M BajaAma ipatarM" tava /
tvaAM mamaAyaARstataABaAx.~ºaumaAR pau‡ak( tad"Aä{"TaA: //2//
bhrātaro 'bhāṅkta kiṁ mahyaṁ bhajāma pitaraṁ tava
tvāṁ mamāryās tatābhāṅkṣur mā putraka tad ādṛthāḥ
bhrātaraḥ—¡oh, hermanos míos!; abhāṅkta—han dado como parte de la propiedad
de nuestro padre; kim—qué; mahyam—a mí; bhajāma—asignamos; pitaram—al padre
mismo; tava—como tu parte; tvām—tú; mama—a mí; āryāḥ—mis hermanos mayores;
tata—¡oh, padre mío!; abhāṅkṣuḥ—han dado la parte; mā—no; putraka—¡oh, mi que-
rido hijo!; tat—a esa afirmación; ādṛthāḥ—des ninguna importancia.
Nābhāga preguntó: «Mis queridos hermanos, ¿qué parte me han reservado de la
propiedad de nuestro padre?». Sus hermanos mayores respondieron: «Te hemos
dejado a nuestro padre». Pero cuando Nābhāga fue a ver a su padre y le dijo: «Mi
querido padre, mis hermanos mayores me han dicho que tú eres mi parte de la
herencia», el padre le contestó: «Mi querido hijo, no confíes en sus palabras. Te
engañan. Yo no soy de tu propiedad».
TEXTO 3 wmae @iËÿr"s$a: s$a‡amaAs$atae'â s$aumaeDas$a: /
SaïM" Saï"maupaetyaAh": k(vae mau÷inta k(maRiNA //3//
ime aṅgirasaḥ satram āsate 'dya sumedhasaḥ
ṣaṣṭhaṁ ṣaṣṭham upetyāhaḥ kave muhyanti karmaṇi
ime—todos esos; aṅgirasaḥ—descendientes de la dinastía de Aṅgirā; satram—sacrificio;
āsate—están celebrando; adya—hoy; sumedhasaḥ—todos los cuales son muy inteligen-
tes; ṣaṣṭham—sexto; ṣaṣṭham—sexto; upetya—tras obtener; ahaḥ—día; kave—¡oh, el
mejor de los hombres cultos!; muhyanti—se confundirán; karmaṇi—en el desempeño
de las actividades fruitivas.
El padre de Nābhāga dijo: Los descendientes de Aṅgirā van a celebrar un gran sacri-
ficio, pero, aunque son muy inteligentes, al sexto día se confundirán en los rituales
y cometerán errores en sus deberes diarios.
SIGNIFICADO: Nābhāga era una persona muy sencilla. Por eso, cuando fue a ver a su
padre, este, sintiendo compasión de su hijo, le sugirió que se ganase el sustento apro-
vechando los errores que los descendientes de Aṅgirā iban a cometer en su celebración
de yajña.
60 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.6
TEXTOs 4-5 taAMstvaM zAMs$aya s$aU·e( ãe" vaEìde"vae mah"Atmana: /
tae svayaRntaAe DanaM s$a‡apair"zAeiSatamaAtmana: //4//
d"Asyainta tae'Ta taAnacCR$ taTaA s$a k{(tavaAna, yaTaA /
tasmaE d"ÔvaA yayau: svagA< tae s$a‡apair"zAeSaNAma, //5//
tāṁs tvaṁ śaṁsaya sūkte dve vaiśvadeve mahātmanaḥ
te svar yanto dhanaṁ satra- pariśeṣaṇam ātmanaḥ
dāsyanti te 'tha tān arccha tathā sa kṛtavān yathā
tasmai dattvā yayuḥ svargaṁ te satra-pariśeṣaṇam
tān—a todos ellos; tvam—tú mismo; śaṁsaya—explica; sūkte—himnos védicos;
dve—dos; vaiśvadeve—relacionados con Vaiśvadeva, la Suprema Personalidad de
Dios; mahātmanaḥ—a todas esas grandes almas; te—ellos; svaḥ yantaḥ—mientras se
van a sus respectivos destinos en los planetas celestiales; dhanam—la riqueza; satra-
pariśeṣaṇam—que queda una vez terminado el yajña; ātmanaḥ—propiedad personal
suya; dāsyanti—entregarán; te—a ti; atha—por lo tanto; tān—a ellos; arccha—ve
allí; tathā—de ese modo (conforme a las órdenes de su padre); saḥ—él (Nābhāga);
kṛtavān—realizó; yathā—como su padre le había aconsejado; tasmai—a él; dattvā—
después de dar; yayuḥ—se fueron; svargam—a los planetas celestiales; te—todos ellos;
satra-pariśeṣaṇam—los remanentes del yajña.
El padre de Nābhāga continuó: «Ve donde esas grandes almas y explícales dos himnos
védicos relacionados con Vaiśvadeva. Cuando los grandes sabios hayan completado
el sacrificio y se estén marchando a los planetas celestiales, te darán los remanentes
del dinero que hayan recibido en el sacrificio. Así pues, ve allí inmediatamente».
Así, Nābhāga hizo todo lo que su padre le había aconsejado, y los grandes sabios de
la dinastía de Aṅgirā, antes de marcharse a los planetas celestiales, le dejaron todas
sus riquezas.
TEXTO 6 taM k(iêtsvaIk(ir"SyantaM pauç&Sa: k{(SNAd"zARna: /
ovaAcaAeÔar"taAe'Byaetya mamaedM" vaAstaukM( vas$au //6//
taṁ kaścit svīkariṣyantaṁ puruṣaḥ kṛṣṇa-darśanaḥ
uvācottarato 'bhyetya mamedaṁ vāstukaṁ vasu
tam—a Nābhāga; kaścit—alguien; svīkariṣyantam—mientras recogía las riquezas
dejadas por los grandes sabios; puruṣaḥ—una persona; kṛṣṇa-darśanaḥ—de aspecto
negruzco; uvāca—dijo; uttarataḥ—del norte; abhyetya—viniendo; mama—míos;
idam—estos; vāstukam—remanentes del sacrificio; vasu—todas las riquezas.
4.9 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 61
Después de esto, mientras Nābhāga recogía las riquezas, una persona de aspecto
negruzco que venía del norte se le acercó diciendo: «Todas las riquezas de este
recinto de sacrificios me pertenecen».
TEXTO 7 mamaed"ma{iSaiBadR"Ôaimaita taihR" sma maAnava: /
syaAªaAE tae ipatair" ‘a´a: pa{í"vaAna, ipatarM" yaTaA //7//
mamedam ṛṣibhir dattam iti tarhi sma mānavaḥ
syān nau te pitari praśnaḥ pṛṣṭavān pitaraṁ yathā
mama—mías; idam—todas estas; ṛṣibhiḥ—por las grandes personas santas; dattam—
han sido entregadas; iti—así; tarhi—por lo tanto; sma—en verdad; mānavaḥ—Nābhāga;
syāt—que sea; nau—de nosotros; te—tuyo; pitari—al padre; praśnaḥ—una pregunta;
pṛṣṭavān—él también preguntó; pitaram—de su padre; yathā—como le pedía.
Nābhāga dijo entonces: «Estas riquezas son mías. Las grandes personas santas me
las han dado». Cuando Nābhāga dijo esto, la persona de aspecto negruzco contestó:
«Vamos a ver a tu padre y que él resuelva la disputa». Conforme a esto, Nābhāga
preguntó a su padre.
TEXTO 8 yaÁavaAstaugAtaM s$avaRmauicC$í"ma{Saya: ¸(icata, /
ca‚u(ihR" BaAgAM ç&‰"Aya s$a de"va: s$avaRmahR"ita //8//
yajña-vāstu-gataṁ sarvam ucchiṣṭam ṛṣayaḥ kvacit
cakrur hi bhāgaṁ rudrāya sa devaḥ sarvam arhati
yajña-vāstu-gatam—las cosas pertenecientes al recinto de sacrificios; sarvam—todas;
ucchiṣṭam—remanentes; ṛṣayaḥ—los grandes sabios; kvacit—a veces, en el dakṣa-yajña;
cakruḥ—hicieron; hi—en verdad; bhāgam—parte; rudrāya—al Señor Śiva; saḥ—ese;
devaḥ—semidiós; sarvam—todo; arhati—merece.
El padre de Nābhāga dijo: Todo lo que los grandes sabios sacrificaron en el recinto
del Dakṣa-yajña, se lo ofrecieron al Señor Śiva para que participara de ello. Por lo
tanto, no cabe duda de que todo lo que hay en el recinto de sacrificios pertenece al
Señor Śiva.
TEXTO 9 naABaAgAstaM ‘aNAmyaAh" tavaezA ik(la vaAstauk(ma, /
wtyaAh" mae ipataA “aöiHC$r"s$aA tvaAM ‘as$aAd"yae //9//
62 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.11
nābhāgas taṁ praṇamyāha taveśa kila vāstukam
ity āha me pitā brahmañ chirasā tvāṁ prasādaye
nābhāgaḥ—Nābhāga; tam—a él (al Señor Śiva); praṇamya—ofrecer reverencias;
āha—dijo; tava—tuyo; īśa—¡oh, señor!; kila—ciertamente; vāstukam—todo lo que
hay en el recinto de sacrificios; iti—así; āha—dijo; me—mi; pitā—padre; brahman—
¡oh, brāhmaṇa!; śirasā—postrar mi cabeza; tvām—a ti; prasādaye—yo pido tu
misericordia.
Entonces, después de ofrecer reverencias al Señor Śiva, Nābhāga dijo: ¡Oh,
señor adorable!, todo lo que hay en el recinto de sacrificios es tuyo. Así lo ha
afirmado mi padre. Ahora, con gran respeto, postro mi cabeza ante ti para pedir
tu misericordia.
TEXTO 10 yaÔae ipataAvad"Ü"ma< tvaM ca s$atyaM ‘aBaASas$ae /
d"d"Aima tae man‡aä{"zAAe ÁaAnaM “aö s$anaAtanama, //10//
yat te pitāvadad dharmaṁ tvaṁ ca satyaṁ prabhāṣase
dadāmi te mantra-dṛśo jñānaṁ brahma sanātanam
yat—todo lo que; te—tuyo; pitā—padre; avadat—explicado; dharmam—verdad; tvam
ca—tú también; satyam—verdad; prabhāṣase—estás hablando; dadāmi—yo daré;
te—a ti; mantra-dṛśaḥ—que conozco la ciencia del mantra; jñānam—conocimiento;
brahma—trascendental; sanātanam—eterno.
El Señor Śiva dijo: Todo lo que tu padre ha dicho es verdad, y tú estás repitiendo la
misma verdad. Por esa razón, yo, que conozco los mantras védicos, voy a explicarte
el conocimiento trascendental.
TEXTO 11 gA{h"ANA ‰"ivaNAM d"ÔaM mats$a‡apair"zAeiSatama, /
wtyauftvaAntaihR"taAe ç&‰"Ae BagAvaAnDamaRvats$ala: //11//
gṛhāṇa draviṇaṁ dattaṁ mat-satra-pariśeṣitam
ity uktvāntarhito rudro bhagavān dharma-vatsalaḥ
gṛhāṇa—por favor, toma ahora; draviṇam—toda la riqueza; dattam—es dada (a ti por
mí); mat-satra-pariśeṣitam—los remanentes del sacrificio celebrado en mi nombre;
iti uktvā—después de decir esto; antarhitaḥ—desapareció; rudraḥ—el Señor Śiva;
bhagavān—el muy poderoso; dharma-vatsalaḥ—seguidor de los principios de la
religión.
4.14 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 63
El Señor Śiva dijo: «Ahora puedes quedarte con todos los remanentes de riquezas
del sacrificio, pues yo te los doy». Tras decir esto, el Señor Śiva, que es un firme
seguidor de los principios religiosos, desapareció del lugar.
TEXTO 12 ya Wtats$aMsmare"t‘aAta: s$aAyaM ca s$aus$amaAih"ta: /
k(ivaBaRvaita man‡aÁaAe gAitaM caEva taTaAtmana: //12//
ya etat saṁsmaret prātaḥ sāyaṁ ca susamāhitaḥ
kavir bhavati mantra-jño gatiṁ caiva tathātmanaḥ
yaḥ—todo el que; etat—este episodio; saṁsmaret—pueda recordar; prātaḥ—por la
mañana; sāyam ca—y al anochecer; susamāhitaḥ—con gran atención; kaviḥ—erudito;
bhavati—se vuelve; mantra-jñaḥ—bien consciente de todos los mantras védicos;
gatim—el destino; ca—también; eva—en verdad; tathā ātmanaḥ—como el del alma
autorrealizada.
Quien escuche, recite o recuerde esta narración por la mañana y al anochecer, po-
niendo en ello mucha atención, ciertamente llegará a ser un erudito, experto en la
comprensión de los himnos védicos y en la autorrealización.
TEXTO 13 naABaAgAAd"mbar"ISaAe'BaUnmah"ABaAgAvata: k{(taI /
naAs$pa{zAä," “aözAApaAe'ipa yaM na ‘aitah"ta: ¸(icata, //13//
nābhāgād ambarīṣo 'bhūn mahā-bhāgavataḥ kṛtī
nāspṛśad brahma-śāpo 'pi yaṁ na pratihataḥ kvacit
nābhāgāt—de Nābhāga; ambarīṣaḥ—Mahārāja Ambarīṣa; abhūt—nació; mahā-
bhāgavataḥ—el muy excelso devoto; kṛtī—muy famoso; na aspṛśat—no pudo tocar;
brahma-śāpa api—incluso la maldición de un brāhmaṇa; yam—a quien (a Ambarīṣa
Mahārāja); na—ni; pratihataḥ—falló; kvacit—en ningún momento.
De Nābhāga nació Mahārāja Ambarīṣa, que fue un devoto excelso y glorificado
por sus grandes méritos. A pesar de ser maldecido por un brāhmaṇa infalible, la
maldición no logró afectarle.
™aIr"AjaAevaAca
TEXTO 14 BagAvaHC)$AetauimacC$Aima r"AjaSaeRstasya DaImata: /
na ‘aABaUâ‡a inamauR·(Ae “aöd"Nx"Ae äu"r"tyaya: //14//
64 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.16
śrī-rājovāca
bhagavañ chrotum icchāmi rājarṣes tasya dhīmataḥ
na prābhūd yatra nirmukto brahma-daṇḍo duratyayaḥ
śrī-rājā uvāca—el rey Parīkṣit preguntó; bhagavan—¡oh, gran brāhmaṇa!; śrotum
icchāmi—deseo escuchar (de ti); rājarṣeḥ—del gran rey Ambarīṣa; tasya—de él;
dhīmataḥ—que era una personalidad tan sobria; na—no; prābhūt—pudo actuar;
yatra—sobre quien (sobre Mahārāja Ambarīṣa); nirmuktaḥ—lanzada; brahma-
daṇḍaḥ—la maldición de un brāhmaṇa; duratyayaḥ—que es insuperable.
El rey Parīkṣit preguntó: ¡Oh, gran personalidad!, Mahārāja Ambarīṣa era real-
mente una persona muy excelsa y de grandes méritos. Deseo escuchar acerca de él.
¡Qué sorprendente es que la maldición de un brāhmaṇa, que es algo insuperable,
no pudiera actuar sobre él!
™aIzAuk( ovaAca
TEXTOs 15-16 @mbar"ISaAe mah"ABaAgA: s$aæaã"IpavataI%M mah"Ima, /
@vyayaAM ca i™ayaM labDvaA ivaBavaM caAtaulaM Bauiva //15//
maenae'itaäu"laRBaM pauMs$aAM s$ava< tatsva«as$aMstautama, /
ivaã"Ana, ivaBavainavaARNAM tamaAe ivazAita yatpaumaAna, //16//
śrī-śuka uvāca
ambarīṣo mahā-bhāgaḥ sapta-dvīpavatīṁ mahīm
avyayāṁ ca śriyaṁ labdhvā vibhavaṁ cātulaṁ bhuvi
mene 'tidurlabhaṁ puṁsāṁ sarvaṁ tat svapna-saṁstutam
vidvān vibhava-nirvāṇaṁ tamo viśati yat pumān
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; ambarīṣaḥ—el rey Ambarīṣa; mahā-
bhāgaḥ—el muy afortunado rey; sapta-dvīpa-vatīm—compuesto de siete islas;
mahīm—el mundo entero; avyayām ca—e inagotable; śriyam—belleza; labdhvā—tras
alcanzar; vibhavam ca—y opulencias; atulam—ilimitadas; bhuvi—en esta Tierra;
mene—decidió; ati-durlabham—que rara vez se logra; puṁsām—de muchas personas;
sarvam—todo (él había obtenido); tat—lo que; svapna-saṁstutam—como imaginado
en un sueño; vidvān—entender completamente; vibhava-nirvāṇam—la aniquilación
de esa opulencia; tamaḥ—ignorancia; viśati—caída en; yat—debido a la cual; pumān—
una persona.
Śukadeva Gosvāmī dijo: Mahārāja Ambarīṣa, la más afortunada personalidad, obtuvo
el gobierno del mundo entero, que está compuesto de siete islas; su prosperidad y su
4.20 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 65
opulencia en la Tierra fueron inagotables e ilimitadas. Aunque esa posición rara vez
se alcanza, Mahārāja Ambarīṣa no le dio la menor importancia, pues sabía perfec-
tamente que toda aquella opulencia era material y que, como las cosas imaginadas
en los sueños, acabaría destruida. El rey sabía que esa opulencia, en manos de un no
devoto, se convierte en la causa de su progresivo hundimiento en la modalidad de la
oscuridad de la naturaleza material.
SIGNIFICADO: Para el devoto, la opulencia material es algo insignificante, mientras
que, para el no devoto, esa misma opulencia es la causa de un cautiverio cada vez mayor.
Esto es así porque el devoto sabe que todo lo material es temporal, mientras que el no
devoto considera que la supuesta felicidad material lo es todo, y olvida la senda de la
autorrealización. Así, al no devoto, la opulencia material le resta posibilidades en la
senda del avance espiritual.
TEXTO 17 vaAs$aude"vae BagAvaita taà"·e(Sau ca s$aADauSau /
‘aAæaAe BaAvaM parM" ivaìM yaenaedM" laAeí)"vatsma{tama, //17//
vāsudeve bhagavati tad-bhakteṣu ca sādhuṣu
prāpto bhāvaṁ paraṁ viśvaṁ yenedaṁ loṣṭravat smṛtam
vāsudeve—a la Suprema Personalidad omnipresente; bhagavati—a la Suprema Perso-
nalidad de Dios; tat-bhakteṣu—a Sus devotos; ca—también; sādhuṣu—a las personas
santas; prāptaḥ—el que ha obtenido; bhāvam—veneración y devoción; param—tras-
cendental; viśvam—todo el universo material; yena—por cuya (conciencia espiritual);
idam—este; loṣṭra-vat—tan insignificante como un trozo de piedra; smṛtam—es con-
siderado (por esos devotos).
Mahārāja Ambarīṣa era un gran devoto de la Suprema Personalidad de Dios,
Vāsudeva, y de las personas santas que son devotos del Señor. Debido a esa devo-
ción, consideraba el universo entero tan insignificante como un simple guijarro.
TEXTOs 18-20 s$a vaE mana: k{(SNApad"Ar"ivand"yaAe-
vaRcaAMis$a vaEku(NQ&gAuNAAnauvaNAR"nae /
k(r"AE h"re"maRind"r"maAjaRnaAid"Sau
™auitaM cak(Ar"Acyautas$atk(TaAed"yae //18//
mauku(nd"ilaËÿAlayad"zAR"nae ä{"zAAE
taà{"tyagAA‡as$pazAeR'Ëÿs$aËÿmama, /
66 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.20
„aANAM ca tatpaAd"s$ar"Aejas$aAEr"Bae
™aImaÔaulasyaA r"s$anaAM tad"ipaRtae //19//
paAd"AE h"re": ºae‡apad"Anaus$apaRNAe
izAr"Ae ô$SaIke(zApad"AiBavand"nae /
k(AmaM ca d"Asyae na tau k(Amak(AmyayaA
yaTaAeÔamaëAek(janaA™ayaA r"ita: //20//
sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor
vacāṁsi vaikuṇṭha-guṇānuvarṇane
karau harer mandira-mārjanādiṣu
śrutiṁ cakārācyuta-sat-kathodaye
mukunda-liṅgālaya-darśane dṛśau
tad-bhṛtya-gātra-sparśe 'ṅga-saṅgamam
ghrāṇaṁ ca tat-pāda-saroja-saurabhe
śrīmat-tulasyā rasanāṁ tad-arpite
pādau hareḥ kṣetra-padānusarpaṇe
śiro hṛṣīkeśa-padābhivandane
kāmaṁ ca dāsye na tu kāma-kāmyayā
yathottamaśloka-janāśrayā ratiḥ
saḥ—él (Mahārāja Ambarīṣa); vai—en verdad; manaḥ—su mente; kṛṣṇa-pada-
aravindayoḥ—(fijó) en los dos pies de loto del Señor Kṛṣṇa; vacāṁsi—sus palabras;
vaikuṇṭha-guṇa-anuvarṇane—cantando las glorias de Kṛṣṇa; karau—las dos manos;
hareḥ mandira-mārjana-ādiṣu—en actividades como limpiar el templo de Hari, la
Suprema Personalidad de Dios; śrutim—su oído; cakāra—ocupó; acyuta—de o
acerca de Kṛṣṇa, quien nunca cae; sat-kathā-udaye—en escuchar las trascendentales
narraciones; mukunda-liṅga-ālaya-darśane—en ver a las Deidades, los templos y los
santos dhāmas de Mukunda; dṛśau—sus dos ojos; tat-bhṛtya—de los sirvientes de
Kṛṣṇa; gātra-sparśe—en tocar los cuerpos; aṅga-saṅgamam—contacto de su cuer-
po; ghrāṇam ca—y su sentido del olfato; tat-pāda—de Sus pies de loto; saroja—de
la flor de loto; saurabhe—en (oler) la fragancia; śrīmat-tulasyāḥ—de las hojas de
tulasī; rasanām—su lengua; tat-arpite—en el prasāda ofrecido al Señor; pādau—las
dos piernas; hareḥ—de la Personalidad de Dios; kṣetra—lugares sagrados como el
templo, Vṛndāvana o Dvārakā; pada-anusarpaṇe—caminar a esos lugares; śiraḥ—la
cabeza; hṛṣīkeśa—de Kṛṣṇa, el amo de los sentidos; pada-abhivandane—en ofrecer
reverencias a los pies de loto; kāmam ca—y sus deseos; dāsye—en ocuparse como
sirviente; na—no; tu—en verdad; kāma-kāmyayā—con deseo de complacer los
sentidos; yathā—como; uttamaśloka-jana-āśrayā—quien se refugia en un devoto
como Prahlāda; ratiḥ—apego.
4.21 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 67
Mahārāja Ambarīṣa ocupó siempre la mente en meditar en los pies de loto de
Kṛṣṇa, las palabras en cantar las glorias del Señor, las manos en limpiar el templo
del Señor, y los oídos en escuchar palabras de Kṛṣṇa o acerca de Kṛṣṇa. Los ojos,
los ocupó en ver a la Deidad de Kṛṣṇa, los templos de Kṛṣṇa y los lugares en que
vivió Kṛṣṇa, como Mathurā y Vṛndāvana; el tacto lo ocupó en tocar el cuerpo de
los devotos del Señor, el olfato en oler la fragancia de las hojas de tulasī ofrecidas al
Señor, y la lengua en saborear el prasāda del Señor. Mahārāja Ambarīṣa ocupaba las
piernas en caminar hasta los lugares sagrados y los templos del Señor, la cabeza en
postrarse ante el Señor, y todos Sus deseos en servir al Señor, las veinticuatro horas
del día. En verdad, nunca deseó nada para complacer sus propios sentidos. Ocupó
todos sus sentidos en servicio devocional, en diversas ocupaciones relacionadas con
el Señor. Esa es la forma de aumentar el apego por el Señor y estar completamente
libre de todo deseo material.
SIGNIFICADO: En el Bhagavad-gītā (7.1), el Señor aconseja: mayy āsakta-manāḥ
pārtha yogaṁ yuñjan mad-āśrayaḥ. Esto indica que debemos practicar servicio devo-
cional bajo la guía de un devoto o bajo la guía directa de la Suprema Personalidad
de Dios. Sin embargo, nadie puede adiestrarse a sí mismo, sin la guía del maestro
espiritual. Por lo tanto, según las instrucciones de Śrīla Rūpa Gosvāmī, lo primero que
debe hacer el devoto es aceptar un maestro espiritual genuino que pueda adiestrarle
en la manera de ocupar todos sus sentidos en el servicio trascendental del Señor. En el
Bhagavad-gītā (7.1), el Señor dice además: asaṁśayaṁ samagraṁ māṁ yathā jñāsyasi
tac chṛṇu. En otras palabras, quien desee entender completamente a la Suprema
Personalidad de Dios, debe seguir las indicaciones de Kṛṣṇa, y, para ello, debe seguir
los pasos de Mahārāja Ambarīṣa. Hṛṣīkena hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate: Bhakti
significa ocupar los sentidos en el servicio del amo de los sentidos, Kṛṣṇa, que recibe
los nombres de Hṛṣīkeśa y Acyuta. Ambas palabras aparecen en estos versos: acyuta-
sat-kathodaye, hṛṣīkeśa-padābhivandane. Las palabras Acyuta y Hṛṣīkeśa también
aparecen en el Bhagavad-gītā. El Bhagavad-gītā es kṛṣṇa-kathā hablado directamente
por Kṛṣṇa, y el Śrīmad-Bhāgavatam también es kṛṣṇa-kathā, pues todo lo que se explica
en el Bhāgavatam está relacionado con Kṛṣṇa.
TEXTO 21 WvaM s$ad"A k(maRk(laApamaAtmana:
pare"'iDayaÁae BagAvatyaDaAeºajae /
s$avaARtmaBaAvaM ivad"Danmah"IimamaAM
taiªaï"iva‘aAiBaih"ta: zAzAAs$a h" //21//
evaṁ sadā karma-kalāpam ātmanaḥ
pare 'dhiyajñe bhagavaty adhokṣaje
sarvātma-bhāvaṁ vidadhan mahīm imāṁ
tan-niṣṭha-viprābhihitaḥ śaśāsa ha
68 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.21
evam—así (llevando una vida devocional); sadā—siempre; karma-kalāpam—los deberes
prescritos para su ocupación como rey kṣatriya; ātmanaḥ—de él mismo, personalmente
(el jefe del estado); pare—a la realidad trascendental suprema; adhiyajñe—al propieta-
rio supremo, el disfrutador supremo; bhagavati—a la Suprema Personalidad de Dios;
adhokṣaje—a aquel que está más allá de la percepción de los sentidos materiales; sarva-
ātma-bhāvam—el servicio devocional en todas sus formas; vidadhat—realizar, ofrecer;
mahīm—el planeta Tierra; imām—este; tat-niṣṭha—que son fieles devotos del Señor;
vipra—por esos brāhmaṇas; abhihitaḥ—dirigido; śaśāsa—gobernó; ha—en el pasado.
Mientras cumplía con sus deberes prescritos como rey, Mahārāja Ambarīṣa siempre
ofreció los resultados de sus actividades como rey a la Suprema Personalidad de
Dios, Kṛṣṇa, que es el disfrutador de todo y está más allá de la percepción de los
sentidos materiales. Siguiendo los consejos de brāhmaṇas que eran fieles devotos
del Señor, gobernó el planeta Tierra sin dificultad.
SIGNIFICADO: Como se afirma en el Bhagavad-gītā (5.29):
bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ jñātvā māṁ śāntim ṛcchati
La gente está muy deseosa de tener paz y prosperidad en este mundo material, y, en
este verso del Bhagavad-gītā, la Suprema Personalidad de Dios ofrece personalmente la
fórmula de la paz: todo el mundo debe entender que Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad
de Dios, es el propietario supremo de todos los planetas y, por consiguiente, el dis-
frutador de todas las actividades políticas, sociales, culturales, religiosas, económicas,
etc. En el Bhagavad-gītā, el Señor ofrece Su perfecto consejo, y Ambarīṣa Mahārāja,
como cabeza ideal del poder ejecutivo, gobernó el mundo entero como un vaiṣṇava,
siguiendo el consejo de brāhmaṇas vaiṣṇavas. Los śāstras afirman que un brāhmaṇa,
aunque conozca a la perfección los deberes prescritos de los brāhmaṇas y sea un gran
erudito en el campo del conocimiento védico, no podrá dar consejo, actuando como
guru, mientras no sea vaiṣṇava:
ṣaṭ-karma-nipuṇo vipro mantra-tantra-viśāradaḥ
avaiṣṇavo gurur na syād vaiṣṇavaḥ śva-paco guruḥ
Por consiguiente, como se indica en este verso con las palabras tan-niṣṭha-viprābhihitaḥ,
Mahārāja Ambarīṣa se hizo aconsejar por brāhmaṇas que eran devotos puros del Señor,
pues los brāhmaṇas corrientes, que son simples eruditos académicos o expertos en la
celebración de ceremonias rituales, no están capacitados para dar consejo.
En estos tiempos modernos, hay asambleas legislativas cuyos miembros están
autorizados a elaborar leyes para el bien del estado, pero, según esta descripción del
reinado de Mahārāja Ambarīṣa, el país, o el mundo, deben ser gobernados por un
jefe ejecutivo cuyos consejeros sean brāhmaṇas devotos. Esos consejeros o miembros
4.22 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 69
de la asamblea legislativa no deben ser políticos profesionales, ni deben ser elegidos
por el público ignorante. Por el contrario, deben ser designados por el rey. Cuando
el rey, el jefe ejecutivo del estado, es un devoto y gobierna el país conforme a las
instrucciones de brāhmaṇas devotos, todo el mundo goza de paz y prosperidad.
Cuando el rey y sus consejeros son devotos perfectos, el país no puede marchar
mal. Todos los ciudadanos deben volverse devotos del Señor; así, de modo natural,
adquirirán buenas cualidades.
yasyāsti bhaktir bhagavaty akiñcanā
sarvair guṇais tatra samāsate surāḥ
harāv abhaktasya kuto mahad-guṇā
manorathenāsati dhāvato bahiḥ
«Aquel que posee una devoción inquebrantable por la Personalidad de Dios posee
todas las buenas cualidades de los semidioses. Sin embargo, el que no es devoto del
Señor solo posee cualidades materiales de escaso valor. Esto se debe a que divaga en el
plano mental, y es seguro que se dejará atraer por la deslumbrante energía material»
(Bhāg. 5.18.12). Los ciudadanos, bajo la guía de un rey consciente de Kṛṣṇa, se volve-
rán devotos; entonces ya no habrá necesidad de decretar leyes nuevas cada día para
reformar el modo de vida del país. Los ciudadanos, cuando se les educa para que sean
devotos, se vuelven pacíficos y honestos de modo natural, y, si son guiados por un rey
devoto aconsejado por devotos, el país pasará, de estar en el mundo material, a estar
en el mundo espiritual. Por lo tanto, todos los países del mundo deben seguir, en su
gobierno y administración, el ideal establecido por Mahārāja Ambarīṣa, tal como se
explica en este verso.
TEXTO 22 wRjae'ìmaeDaEr"iDayaÁamaIìrM"
mah"AivaBaUtyaAepaicataAËÿd"iºaNAE: /
tataEvaRis$aï"Ais$atagAAEtamaAid"iBa-
DaRnvanyaiBa›aAetamas$aAE s$ar"svataIma, //22//
īje 'śvamedhair adhiyajñam īśvaraṁ
mahā-vibhūtyopacitāṅga-dakṣiṇaiḥ
tatair vasiṣṭhāsita-gautamādibhir
dhanvany abhisrotam asau sarasvatīm
īje—adoró; aśvamedhaiḥ—mediante la celebración de yajñas, de sacrificio de caballo;
adhiyajñam—para satisfacer al señor de todos los yajñas; īśvaram—a la Suprema Per-
sonalidad de Dios; mahā-vibhūtyā—con gran opulencia; upacita-aṅga-dakṣiṇaiḥ—con
todos los artículos prescritos y donaciones de dakṣiṇā a los brāhmaṇas; tataiḥ—llevados
a cabo; vasiṣṭha-asita-gautama-ādibhiḥ—por brāhmaṇas como Vasiṣṭha, Asita y
70 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.23
Gautama; dhanvani—en el desierto; abhisrotam—inundado por las aguas del río;
asau—Mahārāja Ambarīṣa; sarasvatīm—a orillas del Sarasvatī.
En los países desérticos por donde fluía el río Sarasvatī, Mahārāja Ambarīṣa celebró
grandes sacrificios, como el aśvamedha-yajña, y de ese modo satisfizo al señor de
todos los yajñas, la Suprema Personalidad de Dios. Esos sacrificios se celebraron
con gran opulencia, con los útiles adecuados y con donaciones de dakṣiṇā a los
brāhmaṇas, supervisados por grandes personalidades como Vasiṣṭha, Asita y Gau-
tama en representación del rey, por cuya voluntad se celebraba el sacrificio.
SIGNIFICADO: Para celebrar los sacrificios rituales prescritos en los Vedas, se
necesitan brāhmaṇas expertos, conocidos con el nombre de yājñika-brāhmaṇas.
En Kali-yuga, sin embargo, apenas hay brāhmaṇas de esa clase. Por consiguiente, el
sacrificio que los śāstras recomiendan para Kali-yuga es el saṅkīrtana-yajña (yajñaiḥ
saṅkīrtana-prāyair yajanti hi sumedhasaḥ). En lugar de gastar dinero inútilmente en
yajñas que en la era de Kali son imposibles de realizar debido a la escasez de yājñika-
brāhmaṇas, la persona inteligente realiza saṅkīrtana-yajña. Sin yajñas debidamente
realizados para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, habrá escasez de lluvias
(yajñād bhavati parjanyaḥ). Por lo tanto, la celebración de yajña es esencial. Sin yajña,
no lloverá lo suficiente, y, debido a esa falta de lluvia, no se producirán cereales y
vendrá el hambre. El rey, por consiguiente, tiene el deber de celebrar yajñas como el
aśvamedha-yajña, para mantener la producción de cereales. Annād bhavanti bhūtāni.
Sin cereales, tanto los hombres como los animales pasarán hambre. Es, por lo tanto,
necesario que el estado realice yajña, pues, gracias al yajña, la gente podrá alimentarse
suntuosamente. Los brāhmaṇas y sacerdotes yājñika deben recibir un pago suficiente
por su experto servicio. Ese pago recibe el nombre de dakṣiṇā. Ambarīṣa Mahārāja,
como jefe del estado, celebró todos esos yajñas con la ayuda de grandes personalidades
como Vasiṣṭha, Gautama y Asita. Sin embargo, él, a nivel personal, estaba ocupado en
servicio devocional, como antes se mencionó (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ).
El rey o jefe del estado debe velar porque las cosas discurran bien y bajo la guía
apropiada, y, como se ve en el ejemplo de Mahārāja Ambarīṣa, debe ser un devoto
ideal. El rey tiene el deber de velar por la producción de cereales, no solo en los
territorios fértiles, sino incluso en las zonas desérticas.
TEXTO 23 yasya ‚(tauSau gAIvaARNAE: s$ad"syaA [%itvajaAe janaA: /
taulyaè&paAêAinaimaSaA vyaä{"zyanta s$auvaAs$as$a: //23//
yasya kratuṣu gīrvāṇaiḥ sadasyā ṛtvijo janāḥ
tulya-rūpāś cānimiṣā vyadṛśyanta suvāsasaḥ
yasya—de quien (de Mahārāja Ambarīṣa); kratuṣu—en sacrificios (celebrados por él);
gīrvāṇaiḥ—con los semidioses; sadasyāḥ—quienes oficiaban en el sacrificio; ṛtvijaḥ—
4.24 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 71
los sacerdotes; janāḥ—y otros expertos; tulya-rūpāḥ—con el mismo aspecto que; ca—y;
animiṣāḥ—con ojos como los de los semidioses, que no parpadean; vyadṛśyanta—vistos;
su-vāsasaḥ—bien vestidos, con ropajes costosos.
En el sacrificio organizado por Mahārāja Ambarīṣa, los miembros de la asamblea y
los sacerdotes [en especial el hotā, el udgātā, el brahmā y el adhvaryu] iban vestidos
tan suntuosamente que parecían semidioses. Todos ellos velaron con suma atención
por la correcta celebración del yajña.
TEXTO 24 svagAAeR na ‘aAiTaRtaAe yasya manaujaEr"mar"i‘aya: /
Za{Nvaià"ç&pagAAyaià"ç&ÔamaëAek(caeií"tama, //24//
svargo na prārthito yasya manujair amara-priyaḥ
śṛṇvadbhir upagāyadbhir uttamaśloka-ceṣṭitam
svargaḥ—vida en los planetas celestiales; na—no; prārthitaḥ—objeto de las aspiracio-
nes; yasya—de quien (de Mahārāja Ambarīṣa); manujaiḥ—por los súbditos; amara-
priyaḥ—muy querido incluso para los semidioses; śṛṇvadbhiḥ—que estaban acos-
tumbrados a escuchar; upagāyadbhiḥ—y acostumbrados a cantar; uttamaśloka—de la
Suprema Personalidad de Dios; ceṣṭitam—acerca de las gloriosas actividades.
Los súbditos del estado de Mahārāja Ambarīṣa se acostumbraron a cantar y escuchar
las gloriosas actividades de la Personalidad de Dios. Así, nunca aspiraron a elevarse
a los planetas celestiales, que hasta a los semidioses les son muy queridos.
SIGNIFICADO: El devoto puro que se ha educado en la práctica de cantar y escuchar
en relación con el santo nombre, la fama, las cualidades, la forma, los enseres y demás
atributos del Señor, nunca siente interés por elevarse a los planetas celestiales, aunque
esos lugares les son muy queridos incluso a los semidioses.
nārāyaṇa-parāḥ sarve na kutaścana bibhyati
svargāpavarga-narakeṣv api tulyārtha-darśinaḥ
«Los devotos que están exclusivamente dedicados al servicio devocional de la Suprema
Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, no sienten temor de ninguna circunstancia de la vida.
Para el devoto, los planetas celestiales, la liberación y los planetas infernales son lo
mismo» (Bhāg. 6.17.28). El devoto siempre está en el mundo espiritual, y, por lo tanto,
no desea nada. Puesto que su único deseo es ofrecer servicio amoroso trascendental
a la Suprema Personalidad de Dios, se dice que es akāma, es decir, que está libre de
deseos. Mahārāja Ambarīṣa, desde su sublime posición como devoto del Señor, educó
a sus súbditos de tal manera que no sentían interés por nada material, ni siquiera por la
felicidad de los planetas celestiales.
72 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.25
TEXTO 25 s$aMvaDaRyainta yatk(AmaA: svaAr"Ajyapair"BaAivataA: /
äu"laRBaA naAipa is$aÜ"AnaAM mauku(ndM" ô$id" pazyata: //25//
saṁvardhayanti yat kāmāḥ svārājya-paribhāvitāḥ
durlabhā nāpi siddhānāṁ mukundaṁ hṛdi paśyataḥ
saṁvardhayanti—aumentan la felicidad; yat—puesto que; kāmāḥ—esas aspiraciones;
svā-rājya—situado en su propia posición constitucional de ofrecer servicio al Señor;
paribhāvitāḥ—saciados con esas aspiraciones; durlabhāḥ—que muy rara vez se obtie-
ne; na—no; api—también; siddhānām—de los grandes místicos; mukundam—Kṛṣṇa,
la Suprema Personalidad de Dios; hṛdi—en lo más profundo del corazón; paśyataḥ—
personas acostumbradas a verle siempre.
Aquellos que rebosan de la felicidad trascendental de ofrecer servicio a la Suprema
Personalidad de Dios no sienten interés ni siquiera por los logros de los grandes
místicos, pues esos logros no aumentan la bienaventuranza trascendental del devo-
to puro que siempre piensa en Kṛṣṇa en lo más profundo de su corazón.
SIGNIFICADO: El devoto puro no siente el menor interés ni por elevarse a los sis-
temas planetarios superiores, ni por las perfecciones del yoga místico. La verdadera
perfección es el servicio devocional. La felicidad que se obtiene de fundirse en el
Brahman impersonal y la felicidad derivada de las ocho perfecciones del yoga místico
(aṇimā, laghimā, prāpti, etc.) no dan al devoto ningún placer. Como afirma Śrīla
Prabodhānanda Sarasvatī:
kaivalyaṁ narakāyate tridaśa-pūr ākāśa-puṣpāyate
durdāntendriya-kāla-sarpa-paṭalī protkhāta-daṁṣṭrāyate
viśvaṁ pūrṇa-sukhāyate vidhi-mahendrādiś ca kīṭāyate
yat kāruṇya-kaṭākṣa-vaibhavavatāṁ taṁ gauram eva stumaḥ
(Caitanya-candrāmṛta 5)
El devoto que, gracias a la misericordia del Señor Caitanya, ha alcanzado la posición
de ofrecer al Señor servicio amoroso trascendental, piensa que el Brahman impersonal
no es mejor que el infierno, y considera que la felicidad material de los planetas
celestiales es como un fuego fatuo. En cuanto a la perfección de los poderes místicos,
el devoto la compara a una serpiente venenosa sin colmillos. El yogī místico se es-
fuerza especialmente por controlar los sentidos, pero el devoto no necesita de ningún
esfuerzo adicional para controlarlos, pues sus sentidos están ocupados en el servicio
del Señor (hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate). Cuando las ocupaciones son
materiales, es necesario controlar los sentidos, pero los sentidos del devoto ya están
ocupados en el servicio del Señor, lo que significa que ya están bajo control. Paraṁ
dṛṣṭvā nivartate (Bg. 2.59). Los sentidos del devoto no sienten atracción por el disfrute
material. Es más, aunque el mundo material está lleno de miserias, el devoto también
4.26 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 73
lo considera espiritual, puesto que todo está ocupado en el servicio del Señor. La
diferencia entre el mundo espiritual y el mundo material estriba en la mentalidad de
servicio. Nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe yuktaṁ vairāgyam ucyate. Cuando la men-
talidad de servir a la Suprema Personalidad de Dios no está presente, las actividades
son materiales.
prāpañci-katayā buddhyā hari-sambandhi-vastunaḥ
mumukṣubhiḥ parityāgo vairāgyaṁ phalgu kathyate
(Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.256)
Lo que no se ocupa en el servicio del Señor es material, y lo que sí se ocupa de esa
forma nunca debe abandonarse. Se puede invertir el mismo entusiasmo en construir
un gran rascacielos que en construir un templo, pero son esfuerzos distintos, ya que
uno es material y el otro espiritual. Las actividades espirituales no deben abandonarse,
confundiéndolas con actividades materiales. Nada que esté relacionado con Hari, la
Suprema Personalidad de Dios, es material. El devoto que tiene todo esto en cuenta
siempre está situado en el plano de las actividades espirituales, de modo que deja de
sentir atracción por las actividades materiales (paraṁ dṛṣṭvā nivartate).
TEXTO 26 s$a wtTaM Bai·(yaAegAena tapaAeyau·e(na paAiTaRva: /
svaDamaeRNA h"ir$M ‘aINAna, s$avaARna, k(AmaAna, zAnaEjaRh"AE //26//
sa itthaṁ bhakti-yogena tapo-yuktena pārthivaḥ
sva-dharmeṇa hariṁ prīṇan sarvān kāmān śanair jahau
saḥ—él (Ambarīṣa Mahārāja); ittham—de este modo; bhakti-yogena—por ofrecer al
Señor servicio amoroso trascendental; tapaḥ-yuktena—que es, a la vez, el mejor proce-
so de austeridad; pārthivaḥ—el rey; sva-dharmeṇa—con las actividades propias de su
posición constitucional; harim—al Señor Supremo; prīṇan—satisfacer; sarvān—toda
clase de; kāmān—deseos materiales; śanaiḥ—poco a poco; jahau—abandonó.
De esta forma, el rey de este planeta, Mahārāja Ambarīṣa, se ocupó en el servicio
devocional del Señor, y, en ese esfuerzo, se sometió a rigurosas austeridades. Sa-
tisfaciendo siempre a la Suprema Personalidad de Dios mediante las actividades
propias de su posición constitucional, poco a poco fue abandonando todos los
deseos materiales.
SIGNIFICADO: Estas rigurosas austeridades en la práctica del servicio devocional
pueden ser de muchas clases. Por ejemplo, la adoración de la Deidad en el templo trae
consigo, sin duda, actividades laboriosas. Śrī-vigrahārādhana-nitya-nānā-śṛṅgāra-
tan-mandira-mārjanādau: Hay que decorar a la Deidad, limpiar el templo, traer
agua del Ganges y del Yamunā, llevar a cabo las labores de cada día, realizar ārati
74 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.27
muchas veces, cocinar platos muy sabrosos para la Deidad, confeccionar vestidos,
etc. De ese modo, hay que ocuparse constantemente en una serie de actividades, y el
arduo trabajo que suponen es, sin duda, una austeridad. Del mismo modo, las arduas
tareas de predicar, publicar libros, predicar a los ateos y distribuir libros de puerta en
puerta, son, por supuesto, una austeridad (tapo-yuktena). Tapo divyaṁ putrakā. Esa
austeridad es necesaria. Yena sattvaṁ śuddhyet. Al realizar esas austeridades en el
servicio devocional, nos purificamos de la existencia material (kāmān śanair jahau).
En verdad, esa austeridad nos lleva a nuestra posición constitucional de servicio
devocional. De ese modo, podemos abandonar los deseos materiales, y, tan pronto
como estamos libres de esos deseos, nos liberamos del ciclo del nacimiento, la muerte,
la vejez y las enfermedades.
TEXTO 27 gA{he"Sau d"Are"Sau s$autaeSau banDauSau
iã"paAeÔamasyand"navaAijavastauSau /
@ºayyar"¥aABar"NAAmbar"Aid"-
Svanantak(AezAeSvak(r"Aed"s$anmaitama, //27//
gṛheṣu dāreṣu suteṣu bandhuṣu
dvipottama-syandana-vāji-vastuṣu
akṣayya-ratnābharaṇāmbarādiṣv
ananta-kośeṣv akarod asan-matim
gṛheṣu—en las casas; dāreṣu—en las esposas; suteṣu—en los hijos; bandhuṣu—en
los amigos y familiares; dvipa-uttama—en los mejores y más poderosos elefantes;
syandana—en las hermosas cuadrigas; vāji—en los caballos de pura raza; vastuṣu—en
todas esas cosas; akṣayya—cuyo valor nunca disminuye; ratna—en las joyas; ābharaṇa—
en los adornos; ambara-ādiṣu—en esos vestidos y adornos; ananta-kośeṣu—en un
tesoro inagotable; akarot—aceptó; asat-matim—ningún apego.
Mahārāja Ambarīṣa abandonó todo apego por los asuntos domésticos, las esposas,
los hijos, los amigos y familiares, los elefantes mejores y más poderosos, las hermo-
sas cuadrigas y carruajes, los caballos, las joyas de incalculable valor, los adornos,
las ropas y su inagotable tesoro. Considerándolo temporal y material, abandonó el
apego por todo ello.
SIGNIFICADO: Anāsaktasya viṣayān yathārham upayuñjataḥ. Las posesiones mate-
riales son aceptables en la medida en que pueden emplearse en el servicio devocional.
Ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanam. Ānukūlyasya saṅkalpaḥ prātikūlyasya varjanam. A la
hora de predicar, se necesitan muchas cosas consideradas materiales. El devoto no
debe sentir ningún apego por enredos materiales como la casa, la esposa, los hijos,
los amigos o los coches. Mahārāja Ambarīṣa, por ejemplo, poseía todas estas cosas,
4.28 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 75
pero no estaba apegado a ninguna de ellas. Ese es el efecto del bhakti-yoga. Bhaktiḥ
pareśānubhavo viraktir anyatra ca (Bhāg. 11.2.42). La persona avanzada en servicio
devocional no siente apego por cosas materiales destinadas al disfrute de los sentidos,
pero, para predicar, para propagar las glorias del Señor, las acepta sin el menor apego.
Anāsaktasya viṣayān yathārham upayuñjataḥ. Todo puede utilizarse en la medida en
que se pueda ocupar en el servicio de Kṛṣṇa.
TEXTO 28 tasmaA @d"AÜ"ir"ê‚M( ‘atyanaIk(BayaAvah"ma, /
Wk(AntaBai·(BaAvaena ‘aItaAe Ba·(AiBar"ºaNAma, //28//
tasmā adād dhariś cakraṁ pratyanīka-bhayāvaham
ekānta-bhakti-bhāvena prīto bhaktābhirakṣaṇam
tasmai—a él (a Ambarīṣa Mahārāja); adāt—dio; hariḥ—la Suprema Personalidad de
Dios; cakram—Su disco; pratyanīka-bhaya-āvaham—el disco del Señor, que causaba
grandísimo temor a los enemigos del Señor y de Sus devotos; ekānta-bhakti-bhāvena—
debido a sus prácticas de servicio devocional puro; prītaḥ—el Señor estaba muy com-
placido; bhakta-abhirakṣaṇam—para la protección de Sus devotos.
Muy complacido con la devoción pura de Mahārāja Ambarīṣa, la Suprema Persona-
lidad de Dios dio al rey Su disco, que causa temor a los enemigos y siempre protege
al devoto de enemigos y adversidades.
SIGNIFICADO: Es probable que el devoto, que siempre está ocupado en el servicio
del Señor, no sea muy experto en defenderse; pero, como depende por entero de los
pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, siempre está seguro de que el Señor le
protegerá. Prahlāda Mahārāja dijo:
naivodvije para duratyaya-vaitaraṇyās
tvad-vīrya-gāyana-mahāmṛta-magna-cittaḥ
(Bhāg. 7.9.43)
El devoto está siempre sumergido en el océano de la bienaventuranza trascendental
del servicio que ofrece al Señor, y, debido a ello, ninguna situación adversa del mundo
material le causa el menor temor. El Señor promete además: kaunteya pratijānīhi na
me bhaktaḥ praṇaśyati: «¡Oh, Arjuna!, puedes declarar al mundo que los devotos del
Señor nunca son vencidos» (Bg. 9.31). El disco de Kṛṣṇa, el cakra Sudarśana, siempre
está preparado para proteger a los devotos. Ese disco causa un enorme terror a los no
devotos (pratyanīka-bhayāvaham). Por lo tanto, aunque Mahārāja Ambarīṣa estaba
dedicado por entero al servicio devocional, su reino estaba completamente libre del
temor a la adversidad.
76 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.30
TEXTO 29 @Air"r"ADaiyaSau: k{(SNAM maih"SyaA taulyazAIlayaA /
yau·(: s$aAMvats$arM" vaIr"Ae d"DaAr" ã"Ad"zAI˜atama, //29//
ārirādhayiṣuḥ kṛṣṇaṁ mahiṣyā tulya-śīlayā
yuktaḥ sāṁvatsaraṁ vīro dadhāra dvādaśī-vratam
ārirādhayiṣuḥ—aspirando a adorar; kṛṣṇam—al Señor Supremo, Kṛṣṇa; mahiṣyā—con
su reina; tulya-śīlayā—que era tan cualificada como Mahārāja Ambarīṣa; yuktaḥ—
juntos; sāṁvatsaram—durante un año; vīraḥ—el rey; dadhāra—aceptó; dvādaśī-
vratam—el voto de observar ekādaśī y dvādaśī.
Para adorar al Señor Kṛṣṇa, Mahārāja Ambarīṣa y su reina, que era tan cualificada
como él, observaron el voto de ekādaśī y dvādaśī durante un año.
SIGNIFICADO: Observar ekādaśī-vrata y dvādaśī-vrata significa complacer a la Su-
prema Personalidad de Dios. Quienes deseen avanzar en el cultivo de conciencia de
Kṛṣṇa deben observar regularmente el ekādaśī-vrata. La reina de Mahārāja Ambarīṣa
era tan cualificada como él. Por esa razón, Mahārāja Ambarīṣa podía ocupar su vida en
asuntos domésticos. En relación con esto, es muy significativa la palabra tulya-śīlayā.
Si la esposa no es tan cualificada como su marido, es muy difícil que la vida doméstica
pueda sostenerse. A la persona en esa situación, Cāṇakya Paṇḍita le aconseja que aban-
done la vida familiar y entre en la vida de vānaprastha o de sannyāsī:
mātā yasya gṛhe nāsti bhāryā cāpriya-vādinī
araṇyaṁ tena gantavyaṁ yathāraṇyaṁ tathā gṛham
Una persona que no vive con su madre, y cuya esposa no congenia con él, debe irse
inmediatamente al bosque. Puesto que el único objetivo de la vida humana es el avance
espiritual, la esposa debe ayudar en ese esfuerzo. De lo contrario, no hay necesidad de
continuar en la vida de casado.
TEXTO 30 ˜ataAntae k(AitaR$ke( maAis$a i‡ar"A‡aM s$amaupaAeiSata: /
µaAta: k(d"Aicatk(AilanâAM h"ir$M maDauvanae'caRyata, //30//
vratānte kārtike māsi tri-rātraṁ samupoṣitaḥ
snātaḥ kadācit kālindyāṁ hariṁ madhuvane 'rcayat
vrata-ante—al completar la observancia del voto; kārtike—en el mes de Kārtika (octu-
bre-noviembre); māsi—en ese mes; tri-rātram—durante tres noches; samupoṣitaḥ—tras
observar el ayuno completo; snātaḥ—después de bañarse; kadācit—hace muchísimo
tiempo; kālindyām—en la orilla del Yamunā; harim—a la Suprema Personalidad de
4.35 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 77
Dios; madhuvane—en Madhuvana, una zona del área de Vṛndāvana; arcayat—adoró
al Señor.
En el mes de Kārtika, después de seguir ese voto durante un año, Mahārāja Ambarīṣa
observó ayuno durante tres noches y, después de bañarse en el Yamunā, adoró a la
Suprema Personalidad de Dios, Hari, en Madhuvana.
TEXTOs 31-32 mah"AiBaSaek(ivaiDanaA s$avaAeRpas$k(r"s$ampad"A /
@iBaiSacyaAmbar"Ak(lpaEgARnDamaAlyaAhR"NAAid"iBa: //31//
taÕ"taAntar"BaAvaena paUjayaAmaAs$a ke(zAvama, /
“aAöNAAMê mah"ABaAgAAna, is$aÜ"ATaARnaipa Bai·(ta: //32//
mahābhiṣeka-vidhinā sarvopaskara-sampadā
abhiṣicyāmbarākalpair gandha-mālyārhaṇādibhiḥ
tad-gatāntara-bhāvena pūjayām āsa keśavam
brāhmaṇāṁś ca mahā-bhāgān siddhārthān api bhaktitaḥ
mahā-abhiṣeka-vidhinā—con los principios regulativos del baño de la Deidad;
sarva-upaskara-sampadā—con todos los artículos de adoración de la Deidad;
abhiṣicya—después de bañar; ambara-ākalpaiḥ—con hermosos vestidos y alhajas;
gandha-mālya—con collares de flores fragantes; arhaṇa-ādibhiḥ—y con otros artículos
para adorar a la Deidad; tat-gata-antara-bhāvena—con la mente plena de servicio de-
vocional; pūjayām āsa—adoró; keśavam—a Kṛṣṇa; brāhmaṇān ca—y a los brāhmaṇas;
mahā-bhāgān—que eran muy afortunados; siddha-arthān—satisfechos en sí mismos,
sin esperar adoración alguna; api—incluso; bhaktitaḥ—con gran devoción.
Siguiendo los principios regulativos de mahābhiṣeka, Mahārāja Ambarīṣa celebró
la ceremonia de baño de la Deidad del Señor Kṛṣṇa con todos los útiles necesarios;
después, vistió a la Deidad con hermosos vestidos, adornos, collares de flores fra-
gantes y otros artículos con que se adora al Señor. Con atención y devoción, adoró
a Kṛṣṇa y a todos los brāhmaṇas, que eran muy afortunados y estaban libres de
deseos materiales.
TEXTOs 33-35 gAvaAM ç&fmaivaSaANAInaAM è&pyaAx.~„aINAAM s$auvaAs$as$aAma, /
paya:zAIlavayaAeè&pavats$aAepas$k(r"s$ampad"Ama, //33//
‘aAih"NAAets$aADauiva‘aeByaAe gA{he"Sau nyabauRd"Aina Saq%. /
BaAejaiyatvaA iã"jaAnaƒae svaAã"ªaM gAuNAvaÔamama, //34//
78 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.36
labDak(AmaEr"nauÁaAta: paAr"NAAyaAepaca‚(mae /
tasya ta÷RitaiTa: s$aAºaAä," äu"vaARs$aA BagAvaAnaBaUta, //35//
gavāṁ rukma-viṣāṇīnāṁ rūpyāṅghrīṇāṁ suvāsasām
payaḥśīla-vayo-rūpa- vatsopaskara-sampadām
prāhiṇot sādhu-viprebhyo gṛheṣu nyarbudāni ṣaṭ
bhojayitvā dvijān agre svādv annaṁ guṇavattamam
labdha-kāmair anujñātaḥ pāraṇāyopacakrame
tasya tarhy atithiḥ sākṣād durvāsā bhagavān abhūt
gavām—vacas; rukma-viṣāṇīnām—cuyos cuernos estaban cubiertos con láminas de oro;
rūpya-aṅghrīṇām—con las pezuñas cubiertas con láminas de plata; su-vāsasām—muy
bien adornadas con mantos; payaḥ-śīla—con las ubres llenas; vayaḥ—jóvenes; rūpa—
bonitas; vatsa-upaskara-sampadām—con hermosos terneros; prāhiṇot—dio como
caridad; sādhu-viprebhyaḥ—a los brāhmaṇas y personas santas; gṛheṣu—(que llegaron)
a su casa; nyarbudāni—diez karors (cien millones); ṣaṭ—seis veces; bhojayitvā—darles
de comer; dvijān agre—primero a los brāhmaṇas; svādu annam—platos muy sabrosos;
guṇavat-tamam—muy deliciosos; labdha-kāmaiḥ—por aquellos brāhmaṇas, que esta-
ban completamente satisfechos; anujñātaḥ—con su permiso; pāraṇāya—para comple-
tar el dvādaśī; upacakrame—estaba a punto de observar la ceremonia final; tasya—de
él (de Ambarīṣa); tarhi—inmediatamente; atithiḥ—visita no deseada o no invitada;
sākṣāt—directamente; durvāsāḥ—el gran místico Durvāsā; bhagavān—muy poderoso;
abhūt—se presentó de visita.
A continuación, Mahārāja Ambarīṣa satisfizo a todos los que visitaron su casa, y en
especial a los brāhmaṇas. Como caridad, dio sesenta karors de vacas, que llevaban los
cuernos chapados en oro y las pezuñas cubiertas con plata. Todas las vacas llevaban
mantos decorativos y tenían las ubres llenas de leche. Eran de naturaleza mansa,
jóvenes y bonitas, y venían acompañadas de sus terneros. Después de dar las vacas,
el rey dio de comer suntuosamente a todos los brāhmaṇas y, cuando estuvieron
plenamente satisfechos, con su permiso se dispuso a observar el final del ekādaśī
rompiendo su ayuno. Sin embargo, justo en ese momento hizo su aparición una
visita inesperada: el muy poderoso místico Durvāsā Muni.
TEXTO 36 tamaAnacaARitaiTaM BaUpa: ‘atyautTaAnaAs$anaAhR"NAE: /
yayaAcae'Byavah"Ar"Aya paAd"maUlamaupaAgAta: //36//
tam ānarcātithiṁ bhūpaḥ pratyutthānāsanārhaṇaiḥ
yayāce 'bhyavahārāya pāda-mūlam upāgataḥ
4.38 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 79
tam—a él (a Durvāsā); ānarca—adoró; atithim—aunque no había sido invitado;
bhūpaḥ—el rey (Ambarīṣa); pratyutthāna—poniéndose de pie; āsana—ofreciendo un
asiento; arhaṇaiḥ—y con artículos de adoración; yayāce—rogó; abhyavahārāya—que
comiese; pāda-mūlam—al nivel de sus pies; upāgataḥ—se postró.
El rey Ambarīṣa se levantó para recibir a Durvāsā Muni, y le ofreció un asiento y
artículos de adoración. A continuación, sentándose a sus pies, el rey rogó al gran
sabio que comiese.
TEXTO 37 ‘aitananâ s$a taAM yaA¿aAM k(tauRmaAvazyakM( gAta: /
inamamaÀa ba{h"Ü"YaAyana, k(Ailand"Is$ailalae zAuBae //37//
pratinandya sa tāṁ yācñāṁ kartum āvaśyakaṁ gataḥ
nimamajja bṛhad dhyāyan kālindī-salile śubhe
pratinandya—aceptar complacido; saḥ—Durvāsā Muni; tām—esa; yācñām—
petición; kartum—para realizar; āvaśyakam—las necesarias ceremonias rituales;
gataḥ—fue; nimamajja—sumergió su cuerpo en el agua; bṛhat—el Brahman
Supremo; dhyāyan—meditando en; kālindī—en el Yamunā; salile—en el agua;
śubhe—muy auspicioso.
Durvāsā Muni aceptó complacido la invitación de Mahārāja Ambarīṣa, pero antes
fue al río Yamunā para realizar las ceremonias rituales prescritas. Una vez allí, se
sumergió en las aguas del auspicioso Yamunā y meditó en el Brahman impersonal.
TEXTO 38 mauó"taARDaARvaizAí"AyaAM ã"Ad"zyaAM paAr"NAM ‘aita /
icantayaAmaAs$a DamaRÁaAe iã"jaEstaÜ"maRs$aÆÿqe% //38//
muhūrtārdhāvaśiṣṭāyāṁ dvādaśyāṁ pāraṇaṁ prati
cintayām āsa dharma-jño dvijais tad-dharma-saṅkaṭe
muhūrta-ardha-avaśiṣṭāyām—solo faltaba la mitad de un muhurta; dvādaśyām—
cuando el día de dvādaśī; pāraṇam—el final del ayuno; prati—para observar; cintayām
āsa—comenzó a pensar en; dharma-jñaḥ—el que conoce los principios de la religión;
dvijaiḥ—por los brāhmaṇas; tat-dharma—acerca de ese principio religioso; saṅkaṭe—
en esa peligrosa situación.
Mientras tanto, solo quedaba un muhūrta del día de dvādaśī para romper el ayuno,
de modo que era absolutamente necesario romperlo sin más demora. En esa peli-
grosa situación, el rey consultó con brāhmaṇas eruditos.
80 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.41
TEXTOs 39-40 “aAöNAAita‚(mae d"AeSaAe ã"Ad"zyaAM yad"paAr"NAe /
yatk{(tvaA s$aADau mae BaUyaAd"DamaAeR vaA na maAM s$pa{zAeta, //39//
@mBas$aA ke(valaenaATa k(ir"Syae ˜atapaAr"NAma, /
@Aò"r"bBaºaNAM iva‘aA ÷izAtaM naAizAtaM ca tata, //40//
brāhmaṇātikrame doṣo dvādaśyāṁ yad apāraṇe
yat kṛtvā sādhu me bhūyād adharmo vā na māṁ spṛśet
ambhasā kevalenātha kariṣye vrata-pāraṇam
āhur ab-bhakṣaṇaṁ viprā hy aśitaṁ nāśitaṁ ca tat
brāhmaṇa-atikrame—en pasar por alto las reglas del respeto a los brāhmaṇas;
doṣaḥ—hay una falta; dvādaśyām—en el día de dvādaśī; yat—puesto que; apāraṇe—en
no romper el ayuno a su debido tiempo; yat kṛtvā—después de realizar esa acción;
sādhu—lo que es auspicioso; me—a mí; bhūyāt—que se vuelva; adharmaḥ—lo que
es irreligioso; vā—o; na—no; mām—a mí; spṛśet—pueda tocar; ambhasā—por agua;
kevalena—solamente; atha—por lo tanto; kariṣye—observaré; vrata-pāraṇam—el final
del voto; āhuḥ—dijo; ap-bhakṣaṇam—beber agua; viprāḥ—¡oh, brāhmaṇas!; hi—en
verdad; aśitam—comer; na aśitam ca—así como no comer; tat—ese acto.
El rey dijo: «Ciertamente, quebrantar las leyes del respeto debido a los brāhmaṇas es
una gran ofensa. Por otra parte, si se deja pasar el dvādaśī sin romper el ayuno, el voto
observado es imperfecto. Así pues, ¡oh, brāhmaṇas!, si lo consideran auspicioso y no
les parece irreligioso, beberé un poco de agua para romper mi ayuno». El rey tomó esta
decisión después de consultar la opinión de los brāhmaṇas, quienes estimaron que
beber agua puede considerarse comer, pero también puede considerarse no comer.
SIGNIFICADO: Mahārāja Ambarīṣa, ante la duda, consultó con los brāhmaṇas si debía
de romper el ayuno o esperar a Durvāsā Muni; pero los brāhmaṇas, aparentemente, no
supieron darle una respuesta definitiva. El vaiṣṇava, sin embargo, es la persona más
inteligente, de modo que el propio Mahārāja Ambarīṣa decidió ante todos los brāhmaṇas
que bebería un poco de agua. Este gesto, al mismo tiempo que rompería claramente el ayuno,
no iría en contra de las leyes de la hospitalidad debida a los brāhmaṇas. Un mandamiento
védico declara que beber agua puede considerarse comer o, también, no comer: apo 'śnāti
tan naivāśitaṁ naivānaśitam. En nuestra experiencia práctica, a veces hemos visto a líderes
políticos que, practicando satyāgraha, no comían pero bebían agua. Mahārāja Ambarīṣa,
considerando que beber agua no es comer, decidió actuar de ese modo.
TEXTO 41 wtyapa: ‘aAzya r"AjaiSaRiêntayanmanas$aAcyautama, /
‘atyacaí" ku(ç&™aeï" iã"jaAgAmanamaeva s$a: //41//
4.43 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 81
ity apaḥ prāśya rājarṣiś cintayan manasācyutam
pratyacaṣṭa kuru-śreṣṭha dvijāgamanam eva saḥ
iti—así; apaḥ—agua; prāśya—después de beber; rājarṣiḥ—el gran rey Ambarīṣa;
cintayan—meditando en; manasā—con la mente; acyutam—la Suprema Personalidad
de Dios; pratyacaṣṭa—se dispuso a esperar; kuru-śreṣṭha—¡oh, el mejor de los reyes
Kuru!; dvija-āgamanam—el regreso de Durvāsā Muni, el gran brāhmaṇa místico;
eva—en verdad; saḥ—el rey.
¡Oh, el mejor de la dinastía Kuru!, después de beber un poco de agua, el rey
Ambarīṣa, meditando en la Suprema Personalidad de Dios dentro de su corazón,
esperó el regreso del gran místico Durvāsā Muni.
TEXTO 42 äu"vaARs$aA yamaunaAkU(laAtk{(taAvazyak( @AgAta: /
r"AÁaAiBanaind"tastasya baubauDae caeií"taM iDayaA //42//
durvāsā yamunā-kūlāt kṛtāvaśyaka āgataḥ
rājñābhinanditas tasya bubudhe ceṣṭitaṁ dhiyā
durvāsāḥ—el gran sabio; yamunā-kūlāt—de la orilla del río Yamunā; kṛta—habían
sido celebradas; āvaśyakaḥ—aquel por quien las necesarias ceremonias rituales;
āgataḥ—regresó; rājñā—por el rey; abhinanditaḥ—ser bien recibido; tasya—suya;
bubudhe—pudo entender; ceṣṭitam—práctica; dhiyā—con la inteligencia.
Tras cumplir con las ceremonias rituales del mediodía, Durvāsā regresó del
Yamunā. El rey le recibió bien, con grandes muestras de respeto, pero, con su
poder místico, Durvāsā Muni se dio cuenta de que el rey Ambarīṣa había bebido
agua sin su permiso.
TEXTO 43 manyaunaA ‘acalaÕ"A‡aAe ”auku(q%Iku(iq%laAnana: /
bauBauiºataê s$autar"AM k{(taAÃailamaBaASata //43//
manyunā pracalad-gātro bhru-kuṭī-kuṭilānanaḥ
bubhukṣitaś ca sutarāṁ kṛtāñjalim abhāṣata
manyunā—alterado por una gran ira; pracalat-gātraḥ—con el cuerpo temblando; bhru-
kuṭī—con las cejas; kuṭila—torva; ānanaḥ—cara; bubhukṣitaḥ ca—y al mismo tiempo
hambriento; sutarām—mucho; kṛta-añjalim—a Ambarīṣa Mahārāja, que permanecía
ante él con las manos juntas; abhāṣata—se dirigió.
82 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.45
Aún hambriento, con el cuerpo temblando, el gesto torvo y el ceño fruncido,
Durvāsā Muni dirigió palabras cargadas de ira al rey Ambarīṣa, que permanecía
ante él con las manos juntas.
TEXTO 44 @h"Ae @sya na{zAMs$asya i™ayaAenmaÔasya pazyata /
DamaRvyaita‚(maM ivaSNAAer"Ba·(syaezAmaAinana: //44//
aho asya nṛ-śaṁsasya śriyonmattasya paśyata
dharma-vyatikramaṁ viṣṇor abhaktasyeśa-māninaḥ
aho—¡ay!; asya—de este hombre; nṛ-śaṁsasya—que es tan cruel; śriyā unmattasya—
envanecido de su gran opulencia; paśyata—miren todos; dharma-vyatikramam—la fal-
ta contra los principios regulativos de la religión; viṣṇo abhaktasya—que no es devoto
del Señor Viṣṇu; īśa-māninaḥ—que se considera el Señor Supremo, independiente de
todo.
¡Ay!, ¡miren cómo se porta este hombre cruel!, ¡No es devoto del Señor Viṣṇu!
Orgulloso de su opulencia material y de su posición, se cree Dios. No hay más que
ver cómo ha faltado a las leyes de la religión.
SIGNIFICADO: Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura ha sabido dar un significado
distinto a las palabras de Durvāsā Muni en este verso. Con la palabra nṛ-śaṁsasya,
Durvāsā Muni quiso indicar que el rey era cruel, pero, en la interpretación de Viśvanātha
Cakravartī Ṭhākura, nṛ-śaṁsasya significa que todas las personas del lugar glorificaban
la personalidad del rey. Para él, la palabra nṛ significa «por todas las personas del lugar»,
y śaṁsasya significa «de aquel (Ambarīṣa) cuya personalidad era glorificada». De modo
similar, śriyā-unmattasya se refiere al hombre rico que se vuelve loco debido a su ri-
queza, pero, en la interpretación de Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura, esas palabras
significan que Mahārāja Ambarīṣa, a pesar de toda su opulencia de rey, no se volvía loco
por el dinero, pues ya había superado la locura de la opulencia material. Del mismo
modo, en su interpretación, la palabra īśa-māninaḥ significa que era tan respetuoso
con la Suprema Personalidad de Dios que no había roto las leyes del ekādaśī-pāraṇa,
a pesar de lo que Durvāsā Muni pudiera pensar, pues solo había bebido agua. De este
modo, Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura apoya a Ambarīṣa Mahārāja y expresa su
conformidad con sus actividades.
TEXTO 45 yaAe maAmaitaiTamaAyaAtamaAitaTyaena inaman‡ya ca /
@d"ÔvaA Bau·(vaAMstasya s$aâstae d"zARyae P(lama, //45//
yo mām atithim āyātam ātithyena nimantrya ca
adattvā bhuktavāṁs tasya sadyas te darśaye phalam
4.47 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 83
yaḥ—este hombre que; mām—a mí; atithim—que, como huésped e invitado; āyātam—
había venido aquí; ātithyena—con el recibimiento de una visita; nimantrya—después
de invitarme; ca—también; adattvā—sin dar (comida); bhuktavān—ha comido él
mismo; tasya—de él; sadyaḥ—inmediatamente; te—de ti; darśaye—voy a mostrarte;
phalam—el resultado.
Mahārāja Ambarīṣa, me has invitado a comer, pero, en lugar de servirme a mí, que
soy tu invitado, te has puesto a comer sin esperarme. Aguarda y verás el castigo que
te doy por tu mala conducta.
SIGNIFICADO: El devoto no puede ser vencido por ningún supuesto yogī místico.
Esto quedará demostrado con el fracaso de Durvāsā Muni en su intento de castigar
a Mahārāja Ambarīṣa. Harāv abhaktasya kuto mahad-guṇāḥ (Bhāg. 5.18.12). Quien
no es devoto puro del Señor no tiene buenas cualidades, aunque sea un gran místico,
filósofo o trabajador fruitivo. Solo el devoto sale victorioso en toda circunstancia, como
se verá en este episodio, que trata del conflicto entre Durvāsa y Mahārāja Ambarīṣa.
TEXTO 46 WvaM “auvaANA otk{(tya jaq%AM r"AeSa‘ad"Iipata: /
tayaA s$a inamaRmae tasmaE k{(tyaAM k(AlaAnalaAepamaAma, //46//
evaṁ bruvāṇa utkṛtya jaṭāṁ roṣa-pradīpitaḥ
tayā sa nirmame tasmai kṛtyāṁ kālānalopamām
evam—así; bruvāṇaḥ—hablando (Durvāsā Muni); utkṛtya—arrancar; jaṭām—un me-
chón de pelo; roṣa-pradīpitaḥ—enrojecido debido a que estaba muy iracundo; tayā—
con ese mechón de pelo de su cabeza; saḥ—Durvāsā Muni; nirmame—creó; tasmai—
para castigar a Mahārāja Ambarīṣa; kṛtyām—un demonio; kāla-anala-upamām—con
el aspecto del ardiente fuego de la devastación.
Al decir esto, con la cara roja de ira, Durvāsā Muni se arrancó un mechón de pelos
de la cabeza y, para castigar a Mahārāja Ambarīṣa, creó un demonio que parecía el
fuego de la devastación.
TEXTO 47 taAmaApatantaI%M jvalataImais$ah"staAM pad"A Bauvama, /
vaepayantaI%M s$amauã"Iºya na cacaAla pad"Aªa{pa: //47//
tām āpatantīṁ jvalatīm asi-hastāṁ padā bhuvam
vepayantīṁ samudvīkṣya na cacāla padān nṛpaḥ
tām—a ese (demonio); āpatantīm—que avanzaba para atacarle; jvalatīm—ardiendo
como el fuego; asi-hastām—con un tridente en la mano; padā—con su paso; bhuvam—
84 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.48
la superficie de la Tierra; vepayantīm—haciendo temblar; samudvīkṣya—verle perfec-
tamente; na—no; cacāla—se movió; padāt—de su lugar; nṛpaḥ—el rey.
Con un tridente en la mano, aquella criatura ardiente llegó ante Mahārāja Ambarīṣa,
haciendo temblar la superficie de la Tierra con sus pasos. Pero el rey, al verle, ni se
alteró, ni cambió en lo más mínimo su posición.
SIGNIFICADO: Nārāyaṇa-parāḥ sarve na kutaścana bibhyati (Bhāg. 6.17.28). El devo-
to puro de Nārāyaṇa no tiene miedo de ningún peligro material. Hay muchos ejemplos;
Prahlāda Mahārāja no sintió el menor temor cuando su padre le torturó, aunque
solo tenía cinco años de edad. Por consiguiente, siguiendo los ejemplos de Ambarīṣa
Mahārāja y Prahlāda Mahārāja, el devoto debe aprender a tolerar todas las situaciones
difíciles que se presentan en este mundo. Los devotos son a menudo torturados por
no devotos, pero al devoto puro, que depende por completo de la misericordia de la
Suprema Personalidad de Dios, nunca le perturban esas actividades hostiles.
TEXTO 48 ‘aAigd"íM" Ba{tyar"ºaAyaAM pauç&SaeNA mah"AtmanaA /
d"d"Ah" k{(tyaAM taAM ca‚M( ‚u(Ü"Aih"imava paAvak(: //48//
prāg diṣṭaṁ bhṛtya-rakṣāyāṁ puruṣeṇa mahātmanā
dadāha kṛtyāṁ tāṁ cakraṁ kruddhāhim iva pāvakaḥ
prāk diṣṭam—como estaba dispuesto de antemano; bhṛtya-rakṣāyām—para la pro-
tección de Sus sirvientes; puruṣeṇa—por la Persona Suprema; mahā-ātmanā—por
la Superalma; dadāha—reducido a cenizas; kṛtyām—el demonio creado; tām—a él;
cakram—el disco; kruddha—iracunda; ahim—a una serpiente; iva—como; pāvakaḥ—el
fuego.
Como un fuego que, en el bosque, convierte rápidamente en cenizas a una serpiente
furiosa, el cakra Sudarśana, el disco de la Suprema Personalidad de Dios, cumplió
la orden del Señor y redujo inmediatamente a cenizas al demonio creado. De ese
modo, protegió al devoto del Señor.
SIGNIFICADO: Como devoto puro que era, Mahārāja Ambarīṣa no retrocedió ni un
centímetro ni pidió protección a la Suprema Personalidad de Dios, pese al enorme
peligro que corría. Fijo en su comprensión, pensaba en lo más profundo del corazón en
la Suprema Personalidad de Dios. El devoto no teme a la muerte, pues siempre medita
en la Suprema Personalidad de Dios, no para obtener ganancias materiales, sino como
cuestión de deber. Sin embargo, el Señor siempre sabe cómo proteger a Su devoto.
Como se indica con las palabras prāg diṣṭam, el Señor lo sabía todo. Por esa razón, antes
de que nada hubiera sucedido, ya había dispuesto que Su cakra protegiese a Mahārāja
Ambarīṣa. El Señor ofrece esa protección a Su devoto incluso desde el mismo comienzo
4.50 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 85
de su servicio devocional. Kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati (Bg. 9.31). Por
el simple hecho de comenzar a practicar servicio devocional, el devoto goza inmediata-
mente de la protección de la Suprema Personalidad de Dios. Esto se confirma también
en el Bhagavad-gītā (18.66): ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi. La protección
comienza inmediatamente. El Señor es tan bueno y misericordioso que ofrece al devoto
la guía apropiada y plena protección, de modo que el devoto realiza progresos tangibles
en su cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, en paz y libre de perturbaciones externas. Una
serpiente puede estar muy irritada y dispuesta a picar, pero, por furiosa que esté, cuan-
do se enfrenta al fuego de un incendio en el bosque, no tiene salvación. El devoto puede
tener enemigos muy poderosos, pero se les compara a serpientes irritadas ante el fuego
del servicio devocional.
TEXTO 49 tad"iBa‰"vaäu"ã"Iºya sva‘ayaAs$aM ca inaSP(lama, /
äu"vaARs$aA äu"åu"vae BaItaAe id"ºau ‘aANApar"Ips$ayaA //49//
tad-abhidravad udvīkṣya sva-prayāsaṁ ca niṣphalam
durvāsā dudruve bhīto dikṣu prāṇa-parīpsayā
tat—de ese disco; abhidravat—avanzar hacia él; udvīkṣya—tras ver; sva-prayāsam—su
propio intento; ca—y; niṣphalam—que había fallado; durvāsāḥ—Durvāsā Muni;
dudruve—comenzó a correr; bhītaḥ—lleno de temor; dikṣu—en todas direcciones;
prāṇa-parīpsayā—con el deseo de salvar su vida.
Al ver que su intento había fallado y que el cakra Sudarśana avanzaba hacia él,
Durvāsā Muni, muy atemorizado, huyó en todas direcciones para salvar su vida.
TEXTO 50 tamanvaDaAvaà"gAva‰"TaAËMÿ
d"AvaAi¢aç&ä,"DaUtaizAKaAe yaTaAih"ma, /
taTaAnauSa·M( mauinar"IºamaANAAe
gAuh"AM ivaivaºau: ‘as$as$aAr" maer"Ae: //50//
tam anvadhāvad bhagavad-rathāṅgaṁ
dāvāgnir uddhūta-śikho yathāhim
tathānuṣaktaṁ munir īkṣamāṇo
guhāṁ vivikṣuḥ prasasāra meroḥ
tam—a Durvāsā; anvadhāvat—comenzó a seguir; bhagavat-ratha-aṅgam—el disco
cuyo origen es la rueda de la cuadriga del Señor; dāva-agniḥ—como un incendio fo-
restal; uddhūta—muy ardientes; śikhaḥ—con llamas; yathā ahim—como si siguiera a
una serpiente; tathā—del mismo modo; anuṣaktam—a punto de tocar la espalda de
86 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.52
Durvāsā Muni; muniḥ—el sabio; īkṣamāṇaḥ—al ver aquello; guhām—en una cueva;
vivikṣuḥ—deseó entrar; prasasāra—comenzó a correr a toda velocidad; meroḥ—de la
montaña Meru.
Del mismo modo que las ardientes llamas de un incendio persiguen a una serpien-
te en el bosque, el disco de la Suprema Personalidad de Dios salió en persecución
de Durvāsā Muni. Este, al ver el disco a sus espaldas, a punto de tocarle, corrió a
toda velocidad hacia la montaña Sumeru para refugiarse en una cueva.
TEXTO 51 id"zAAe naBa: ºmaAM ivavar"Ana, s$amau"‰"Ana,
laAek(Ana, s$apaAlaAMiñid"vaM gAta: s$a: /
yataAe yataAe DaAvaita ta‡a ta‡a
s$aud"zARnaM äu"S‘as$ahM" d"d"zAR //51//
diśo nabhaḥ kṣmāṁ vivarān samudrān
lokān sapālāṁs tridivaṁ gataḥ saḥ
yato yato dhāvati tatra tatra
sudarśanaṁ duṣprasahaṁ dadarśa
diśaḥ—todas las direcciones; nabhaḥ—en el cielo; kṣmām—en la superficie de la Tierra;
vivarān—en los huecos; samudrān—dentro de los mares; lokān—todos los lugares; sa-
pālān—así como sus gobernantes; tridivam—los planetas celestiales; gataḥ—habiendo
ido; saḥ—Durvāsā Muni; yataḥ yataḥ—dondequiera que; dhāvati—iba; tatra tatra—
allí, en todas partes; sudarśanam—el disco del Señor; duṣprasaham—aterrador;
dadarśa—Durvāsā Muni veía.
Durvāsā Muni huyó por todas partes y en todas direcciones; buscó protección en
el cielo, en la superficie de la Tierra, en las cuevas, en el mar, en los planetas de
los gobernantes de los tres mundos, e incluso en los planetas celestiales, pero, allí
donde iba, siempre veía tras él el insoportable fuego del cakra Sudarśana.
TEXTO 52 @labDanaATa: s$a s$ad"A ku(taiêta,
s$an‡astaicaÔaAe'r"NAmaeSamaANA: /
de"vaM ivair"ÂaM s$amagAAiã"DaAta-
ñA÷AtmayaAenae'ijatataejas$aAe maAma, //52//
alabdha-nāthaḥ sa sadā kutaścit
santrasta-citto 'raṇam eṣamāṇaḥ
4.54 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 87
devaṁ viriñcaṁ samagād vidhātas
trāhy ātma-yone 'jita-tejaso mām
alabdha-nāthaḥ—sin obtener el refugio de un protector; saḥ—Durvāsā Muni; sadā—
siempre; kutaścit—en algún lugar; santrasta-cittaḥ—con el corazón lleno de miedo;
araṇam—una persona que puede ofrecer refugio; eṣamāṇaḥ—buscar; devam—por
último al principal de los semidioses; viriñcam—al Señor Brahmā; samagāt—acudió;
vidhātaḥ—¡oh, mi Señor!; trāhi—por favor, protege; ātma-yone—¡oh, Señor Brahmā!;
ajita-tejasaḥ—del fuego lanzado por Ajita, la Suprema Personalidad de Dios; mām—a
mí.
Con el corazón lleno de miedo, Durvāsā Muni fue de un lugar a otro en busca de
refugio, pero, al ver que no lo hallaba, finalmente fue a ver al Señor Brahmā y le
dijo: «¡Oh, mi señor!, ¡oh, Señor Brahmā!, por favor, protégeme del ardiente cakra
Sudarśana enviado por la Suprema Personalidad de Dios».
™aI“aöAevaAca
TEXTOs 53-54 sTaAnaM mad"IyaM s$ah"ivaìmaetata,
‚(Lx"Avas$aAnae iã"par"ADaRs$aMÁae /
”aUBaËÿmaA‡aeNA ih" s$aind"DaºaAe:
k(AlaAtmanaAe yasya itar"AeBaivaSyaita //53//
@hM" BavaAe d"ºaBa{gAu‘aDaAnaA:
‘ajaezABaUtaezAs$aure"zAmauKyaA: /
s$avaeR vayaM yaiªayamaM ‘apaªaA
maUDnyaARipaRtaM laAek(ih"taM vah"Ama: //54//
śrī-brahmovāca
sthānaṁ madīyaṁ saha-viśvam etat
krīḍāvasāne dvi-parārdha-saṁjñe
bhrū-bhaṅga-mātreṇa hi sandidhakṣoḥ
kālātmano yasya tirobhaviṣyati
ahaṁ bhavo dakṣa-bhṛgu-pradhānāḥ
prajeśa-bhūteśa-sureśa-mukhyāḥ
sarve vayaṁ yan-niyamaṁ prapannā
mūrdhnyārpitaṁ loka-hitaṁ vahāmaḥ
śrī-brahmā uvāca—el Señor Brahmā dijo; sthānam—el lugar en que yo estoy;
madīyam—mi residencia, Brahmaloka; saha—con; viśvam—el universo entero;
88 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.55
etat—este; krīḍā-avasāne—al final del período de los pasatiempos de la Suprema
Personalidad de Dios; dvi-parārdha-saṁjñe—el momento que se conoce como el final
de un dvi-parārdha; bhrū-bhaṅga-mātreṇa—con un simple gesto de las cejas; hi—en
verdad; sandidhakṣoḥ—de la Suprema Personalidad de Dios, cuando desea quemar
el universo entero; kāla-ātmanaḥ—de la forma de destrucción; yasya—de quien;
tirobhaviṣyati—será destruido; aham—yo; bhavaḥ—el Señor Śiva; dakṣa—Prajāpati
Dakṣa; bhṛgu—el gran santo Bhṛgu; pradhānāḥ—y otros como ellos; prajā-īśa—los
controladores de los prajās; bhūta-īśa—los controladores de las entidades vivientes;
sura-īśa—los controladores de los semidioses; mukhyāḥ—encabezados por ellos;
sarve—todos ellos; vayam—también nosotros; yat-niyamam—cuyo principio regu-
lativo; prapannāḥ—están entregados; mūrdhnyā arpitam—postrar nuestras cabezas;
loka-hitam—para beneficio de todas las entidades vivientes; vahāmaḥ—cumplir las
órdenes que rigen a las entidades vivientes.
El Señor Brahmā dijo: Al final de un dvi-parārdha, cuando el Señor da fin a Sus
pasatiempos, el Señor Viṣṇu, con un simple gesto de Sus cejas, destruye el universo
entero, y con él, nuestras propias moradas. Grandes personalidades como yo y
el Señor Śiva, así como Dakṣa, Bhṛgu y los demás grandes santos, junto con los
gobernantes de las entidades vivientes, de la sociedad humana y de los semidioses,
nos sometemos a esa Suprema Personalidad de Dios, el Señor Viṣṇu, postrando
nuestras cabezas, y cumplimos Sus órdenes para beneficio de todas las entidades
vivientes.
SIGNIFICADO: El Bhagavad-gītā (10.34) dice: mṛtyuḥ sarva-haraś cāham: La Suprema
Personalidad de Dios, cuando viene en la forma de la muerte, o como el controlador
supremo del tiempo, lo quita todo. En otras palabras, la opulencia, la fama, el prestigio
y todo lo que poseemos nos ha sido dado por el Señor Supremo con alguna finalidad. El
alma entregada tiene el deber de cumplir las órdenes del Supremo. Nadie puede ignorar
Su autoridad. Teniendo en cuenta las circunstancias, el Señor Brahmā se negó a brindar
refugio a Durvāsā Muni, que deseaba protegerse del poderoso cakra Sudarśana enviado
por el Señor.
TEXTO 55 ‘atyaAKyaAtaAe ivair"Âaena ivaSNAuca‚(AepataAipata: /
äu"vaARs$aA: zAr"NAM yaAta: zAva< kE(laAs$avaAis$anama, //55//
pratyākhyāto viriñcena viṣṇu-cakropatāpitaḥ
durvāsāḥ śaraṇaṁ yātaḥ śarvaṁ kailāsa-vāsinam
pratyākhyātaḥ—al verse rechazado; viriñcena—por el Señor Brahmā; viṣṇu-cakra-
upatāpitaḥ—abrasado por el ardiente fuego del disco del Señor Viṣṇu; durvāsāḥ—el
gran místico llamado Durvāsā; śaraṇam—en busca de refugio; yātaḥ—fue; śarvam—al
Señor Śiva; kailāsa-vāsinam—el habitante del lugar llamado Kailāsa.
4.59 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 89
Ante la negativa del Señor Brahmā, Durvāsā, muy atormentado por el ardiente
fuego del cakra Sudarśana, trató de refugiarse en el Señor Śiva que siempre reside
en su planeta, Kailāsa.
™aIzAÆÿr" ovaAca
TEXTO 56 vayaM na taAta ‘aBavaAma BaUi°a
yaismana, pare"'nyae'pyajajaIvak(AezAA: /
Bavainta k(Alae na Bavainta h"Iä{"zAA:
s$ah"›azAAe ya‡a vayaM ”amaAma: //56//
śrī-śaṅkara uvāca
vayaṁ na tāta prabhavāma bhūmni
yasmin pare 'nye 'py aja-jīva-kośāḥ
bhavanti kāle na bhavanti hīdṛśāḥ
sahasraśo yatra vayaṁ bhramāmaḥ
śrī-śaṅkaraḥ uvāca—el Señor Śiva dijo; vayam—nosotros; na—no; tāta—¡oh, mi queri-
do hijo!; prabhavāmaḥ—con poder suficiente; bhūmni—a la grande y Suprema Perso-
nalidad de Dios; yasmin—en quien; pare—en la Realidad Trascendental; anye—otros;
api—incluso; aja—el Señor Brahmā; jīva—entidades vivientes; kośāḥ—los universos;
bhavanti—pueden llegar a ser; kāle—con el paso del tiempo; na—no; bhavanti—pue-
den llegar a ser; hi—en verdad; īdṛśāḥ—de este modo; sahasraśaḥ—muchos miles de
millones; yatra—donde; vayam—todos nosotros; bhramāmaḥ—rodamos.
El Señor Śiva dijo: Mi querido hijo, yo, el Señor Brahmā y los demás semidioses,
que damos vueltas por el universo falsamente convencidos de nuestra grandeza, no
disponemos de ningún poder para competir con la Suprema Personalidad de Dios,
pues el Señor, con una simple indicación, trae a la existencia y aniquila infinidad de
universos, con todos sus habitantes.
SIGNIFICADO: En el mundo material hay infinidad de universos, y también hay infi-
nidad de brahmās, śivas y otros señores y semidioses. Todos ellos ruedan por el mundo
material bajo la dirección suprema de la Personalidad de Dios. Por consiguiente, nadie
puede competir con la fuerza del Señor. El Señor Śiva también se negó a proteger a
Durvāsā, ya que también su poder era inferior al de los rayos del cakra Sudarśana
enviado por la Suprema Personalidad de Dios.
TEXTOs 57-59 @hM" s$anatku(maAr"ê naAr"d"Ae BagAvaAnaja: /
k(ipalaAe'paAntar"tamaAe de"valaAe DamaR @As$auir": //57//
90 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.60
mar"Iica‘amauKaAêAnyae is$aÜe"zAA: paAr"d"zARnaA: /
ivad"Ama na vayaM s$avaeR yanmaAyaAM maAyayaAva{taA: //58//
tasya ivaìeìr"syaedM" zAñM äu"ivaRSahM" ih" na: /
tamaevaM zAr"NAM yaAih" h"ir"stae zAM ivaDaAsyaita //59//
ahaṁ sanat-kumāraś ca nārado bhagavān ajaḥ
kapilo 'pāntaratamo devalo dharma āsuriḥ
marīci-pramukhāś cānye siddheśāḥ pāra-darśanāḥ
vidāma na vayaṁ sarve yan-māyāṁ māyayāvṛtāḥ
tasya viśveśvarasyedaṁ śastraṁ durviṣahaṁ hi naḥ
tam evaṁ śaraṇaṁ yāhi haris te śaṁ vidhāsyati
aham—yo; sanat-kumāraḥ ca—y los cuatro Kumāras (Sanaka, Sanātana, Sanat-kumāra
y Sananda); nāradaḥ—Nārada, el sabio celestial; bhagavān ajaḥ—la criatura suprema del
universo, el Señor Brahmā; kapilaḥ—el hijo de Devahūti; apāntaratamaḥ—Vyāsadeva;
devalaḥ—el gran sabio Devala; dharmaḥ—Yamarāja; āsuriḥ—el gran santo Āsuri;
marīci—el gran santo Marīci; pramukhāḥ—encabezados por; ca—también; anye—
otros; siddha-īśāḥ—todos ellos de conocimiento perfecto; pāra-darśanāḥ—hemos vis-
to el fin de todo conocimiento; vidāmaḥ—podemos entender; na—no; vayam—todos
nosotros; sarve—totalmente; yat-māyām—la energía ilusoria de quien; māyayā—por
esa energía ilusoria; āvṛtāḥ—cubiertos; tasya—Suya; viśva-īśvarasya—del Señor del
universo; idam—esta; śastram—arma (el disco); durviṣaham—incluso insoportable;
hi—en verdad; naḥ—de nosotros; tam—a Él; evam—por lo tanto; śaraṇam yāhi—ve y
refúgiate; hariḥ—la Suprema Personalidad de Dios; te—para ti; śam—buena fortuna;
vidhāsyati—ciertamente hará.
Yo [el Señor Śiva], Sanat-kumāra, Nārada, el muy venerado Señor Brahmā, Kapila
[el hijo de Devahūti], Apāntaratama [el Señor Vyāsadeva], Devala, Yamarāja, Āsuri,
Marīci y todas las demás personas santas, así como muchos otros que han alcanza-
do la perfección, conocemos el pasado, el presente y el futuro. Sin embargo, como
estamos cubiertos por la energía ilusoria del Señor, no logramos entender hasta
dónde se extiende esa energía ilusoria. Para resolver tu problema, debes acudir a esa
Suprema Personalidad de Dios, pues tampoco nosotros podemos resistir el cakra
Sudarśana. Ve al Señor Viṣṇu. Él, sin duda, será lo bastante bondadoso como para
concederte toda buena fortuna.
TEXTO 60 tataAe inar"AzAAe äu"vaARs$aA: padM" BagAvataAe yayaAE /
vaEku(NQ&AKyaM yad"DyaAstae ™aIinavaAs$a: i™ayaA s$ah" //60//
4.62 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 91
tato nirāśo durvāsāḥ padaṁ bhagavato yayau
vaikuṇṭhākhyaṁ yad adhyāste śrīnivāsaḥ śriyā saha
tataḥ—a continuación; nirāśaḥ—decepcionado; durvāsāḥ—el gran místico Durvāsā;
padam—al lugar; bhagavataḥ—de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu; yayau—
fue; vaikuṇṭha-ākhyam—al lugar llamado Vaikuṇṭha; yat—donde; adhyāste—vive eter-
namente; śrīnivāsaḥ—el Señor Viṣṇu; śriyā—con la diosa de la fortuna; saha—con.
Tras este desengaño, pues hasta el Señor Śiva le negó refugio, Durvāsā Muni fue a
Vaikuṇṭha-dhāma, donde la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, reside con
Su consorte, la diosa de la fortuna.
TEXTO 61 s$and"÷maAnaAe'ijatazAñvai¶"naA
tatpaAd"maUlae paitata: s$avaepaTau: /
@Ah"AcyautaAnanta s$ad"Iips$ata ‘aBaAe
k{(taAgAs$aM maAvaih" ivaìBaAvana //61//
sandahyamāno 'jita-śastra-vahninā
tat-pāda-mūle patitaḥ savepathuḥ
āhācyutānanta sad-īpsita prabho
kṛtāgasaṁ māvahi viśva-bhāvana
sandahyamānaḥ—quemado por el calor; ajita-śastra-vahninā—por el ardiente fuego
del arma de la Suprema Personalidad de Dios; tat-pāda-mūle—a Sus pies de loto;
patitaḥ—caer; sa-vepathuḥ—con el cuerpo tembloroso; āha—dijo; acyuta—¡oh, mi
Señor!, ¡oh, infalible!; ananta—¡oh, Tú, el de poder ilimitado!; sat-īpsita—¡oh, Señor
deseado por las personas santas!; prabho—¡oh, Supremo!; kṛta-āgasam—al mayor
ofensor; mā—a mí; avahi—da protección; viśva-bhāvana—¡oh, bienqueriente del uni-
verso entero!
Abrasado por el calor del cakra Sudarśana, Durvāsā Muni, el gran místico, se postró
a los pies de loto de Nārāyaṇa. Con el cuerpo tembloroso, dijo: ¡Oh, Señor ilimitado
e infalible, protector del universo entero!, Tú eres el único objeto que los devotos
pueden desear. Mi Señor, soy un gran ofensor. Por favor, protégeme.
TEXTO 62 @jaAnataA tae par"maAnauBaAvaM
k{(taM mayaAGaM Bavata: i‘ayaANAAma, /
ivaDaeih" tasyaApaicaitaM ivaDaAta-
mauRcyaeta yaªaAmnyauid"tae naAr"k(Ae'ipa //62//
92 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.63
ajānatā te paramānubhāvaṁ
kṛtaṁ mayāghaṁ bhavataḥ priyāṇām
vidhehi tasyāpacitiṁ vidhātar
mucyeta yan-nāmny udite nārako 'pi
ajānatā—sin conocimiento; te—de Tu Señoría; parama-anubhāvam—el inconcebible
poderío; kṛtam—cometida; mayā—por mí; agham—una gran ofensa; bhavataḥ—de
Tu Señoría; priyāṇām—a los pies de los devotos; vidhehi—ten ahora la bondad de ha-
cer lo necesario; tasya—de semejante ofensa; apacitim—neutralización; vidhātaḥ—¡oh,
controlador supremo!; mucyeta—puede ser liberado; yat—de cuya; nāmni—cuando el
nombre; udite—despierta; nārakaḥ api—hasta una persona que merece el infierno.
¡Oh, mi Señor!, ¡oh, controlador supremo!, sin conocimiento de Tu ilimitado po-
derío, he ofendido a Tu muy querido devoto. Ten la inmensa bondad de salvarme
de la reacción de esta ofensa. Tú puedes hacerlo todo, pues, incluso si una persona
merece el infierno, Tú puedes liberarla por el simple hecho de despertar en su
corazón el santo nombre de Tu Señoría.
™aIBagAvaAnauvaAca
TEXTO 63 @hM" Ba·(par"ADaInaAe ÷svatan‡a wva iã"ja /
s$aADauiBaƒaRstaô$d"yaAe Ba·E(BaR·(janai‘aya: //63//
śrī-bhagavān uvāca
ahaṁ bhakta-parādhīno hy asvatantra iva dvija
sādhubhir grasta-hṛdayo bhaktair bhakta-jana-priyaḥ
śrī-bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; aham—Yo; bhakta-
parādhīnaḥ—dependo de la voluntad de Mis devotos; hi—en verdad; asvatantraḥ—no
soy independiente; iva—del mismo modo que; dvija—¡oh, brāhmaṇa!; sādhubhiḥ—por
devotos puros, completamente libres de deseos materiales; grasta-hṛdayaḥ—Mi cora-
zón es controlado; bhaktaiḥ—porque son devotos; bhakta-jana-priyaḥ—Yo dependo,
no solo de Mi devoto, sino también del devoto de Mi devoto (el devoto de Mi devoto
Me es muy querido).
La Suprema Personalidad de Dios dijo al brāhmaṇa: Yo dependo por completo
de Mis devotos. En verdad, no tengo la menor independencia. Como ellos están
libres de todo deseo material, Yo simplemente Me sitúo en lo más profundo de sus
corazones. Pero, ¿qué puedo decir de Mi devoto, si hasta los devotos de Mi devoto
Me son muy queridos?
SIGNIFICADO: El Señor Brahmā, el Señor Śiva y todas las personalidades más
grandes y poderosas del universo dependen por completo de la Suprema Personalidad
4.64 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 93
de Dios, pero la Suprema Personalidad de Dios depende por completo de Su devoto.
¿Por qué razón? Porque el devoto es anyābhilāśitā-śūnya, o, en otras palabras, porque
no tiene deseos materiales en el corazón. Su único deseo es pensar siempre en la
Suprema Personalidad de Dios y en cómo servirle de la mejor forma posible. Debido
a esa cualidad trascendental, la actitud del Señor Supremo es siempre muy favorable
hacia los devotos; de hecho, no solo hacia los devotos, sino también hacia los devotos
de los devotos. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice: chāḍiyā vaiṣṇava-sevā nistāra
pāyeche kebā: Nadie puede liberarse del enredo material sin ser devoto de un devoto.
Por esa razón, Caitanya Mahāprabhu dice que Él es gopī-bhartuḥ pada-kamalayor
dāsa-dāsānudāsaḥ. Con ello nos indica que no debemos tratar de servir directamente
a Kṛṣṇa, sino que debemos servir al sirviente de Kṛṣṇa. Devotos como Brahmā,
Nārada, Vyāsadeva y Śukadeva Gosvāmī son sirvientes directos de Kṛṣṇa, y aquel
que, como los Seis Gosvāmīs, es el sirviente de Nārada, Vyāsadeva y Śukadeva, se
encuentra aún mejor situado. Por esa razón, Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura
dice: yasya prasādād bhagavat-prasādaḥ: El devoto que sirva con gran sinceridad al
maestro espiritual conquistará, ciertamente, el favor de Kṛṣṇa. Seguir las instrucciones
de un devoto tiene más valor que seguir directamente las instrucciones de la Suprema
Personalidad de Dios.
TEXTO 64 naAh"maAtmaAnamaAzAAs$ae maà"·E(: s$aADauiBaivaRnaA /
i™ayaM caAtyaintak(LM “aöna, yaeSaAM gAitar"hM" par"A //64//
nāham ātmānam āśāse mad-bhaktaiḥ sādhubhir vinā
śriyaṁ cātyantikīṁ brahman yeṣāṁ gatir ahaṁ parā
na—no; aham—Yo; ātmānam—felicidad trascendental; āśāse—deseo; mat-bhaktaiḥ—
con Mis devotos; sādhubhiḥ—con las personas santas; vinā—sin ellos; śriyam—Mis
seis opulencias; ca—también; ātyantikīm—el supremo; brahman—¡oh, brāhmaṇa!;
yeṣām—de quien; gatiḥ—destino; aham—Yo soy; parā—el supremo.
¡Oh, el mejor de los brāhmaṇas!, sin esas personas santas, para quienes soy el único
destino, Yo no deseo disfrutar de Mi felicidad trascendental ni de Mi opulencia
suprema.
SIGNIFICADO: La Suprema Personalidad de Dios es autosuficiente; pero, para
disfrutar de Su felicidad trascendental, precisa de la colaboración de Sus devotos. En
Vṛndāvana, por ejemplo, el Señor Kṛṣṇa goza de plenitud en Sí mismo, pero, para
aumentar Su felicidad trascendental, desea la colaboración de Sus devotos, como
los pastorcillos de vacas y las gopīs. La Suprema Personalidad de Dios siente un
gran amor por esos devotos puros que pueden aumentar Su potencia de placer. La
Suprema Personalidad de Dios, además de disfrutar de la compañía de los devotos,
desea que su número aumente ilimitadamente, pues Él es ilimitado. Por esa razón, Él
94 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.65
desciende al mundo material para inducir a los no devotos y a las entidades vivientes
rebeldes a que vayan de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Como es ilimitado, les
pide que se entreguen a Él, pues desea aumentar ilimitadamente el número de Sus
devotos. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es un intento de aumentar cada
vez más el número de devotos puros del Señor Supremo. Ciertamente, el devoto
que ayuda en este esfuerzo por satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, de
manera indirecta, llega a controlar al Señor Supremo. El Señor Supremo goza de
plenitud en seis opulencias, pero sin Sus devotos no siente felicidad trascendental.
En relación con esto puede darse el ejemplo del hombre muy rico que no se siente
feliz porque no tiene hijos. De hecho, a veces vemos que alguien muy rico adopta
un hijo para completar su felicidad. El devoto puro conoce la ciencia de la felicidad
trascendental, de modo que está siempre ocupado en aumentar la felicidad tras-
cendental del Señor.
TEXTO 65 yae d"Ar"AgAAr"pau‡aAæa‘aANAAna, ivaÔaimamaM par"ma, /
ih"tvaA maAM zAr"NAM yaAtaA: k(TaM taAMstya·u(mauts$ahe" //65//
ye dārāgāra-putrāpta- prāṇān vittam imaṁ param
hitvā māṁ śaraṇaṁ yātāḥ kathaṁ tāṁs tyaktum utsahe
ye—esos devotos Míos que; dāra—la esposa; agāra—la casa; putra—los niños, hi-
jos; āpta—los familiares, la sociedad; prāṇān—la misma vida; vittam—las riquezas;
imam—todo ello; param—la elevación a los planetas celestiales o la unidad de
fundirse en el Brahman; hitvā—abandonar (todas esas ambiciones y relaciones);
mām—a Mí; śaraṇam—refugio; yātāḥ—haber aceptado; katham—cómo; tān—a esas
personas; tyaktum—abandonarlas; utsahe—puedo Yo sentir entusiasmo por ello (no
es posible).
Los devotos puros abandonan su hogar, esposa, hijos, familiares, riquezas y hasta su
misma vida solo por servirme, sin ningún deseo de progreso material ni en esta vida
ni en la siguiente. ¿Cómo podría yo abandonar nunca a esos devotos?
SIGNIFICADO: A la Suprema Personalidad de Dios se Le adora con las palabras
brahmaṇya-devāya go-brāhmaṇa-hitāya ca, pues Él es el bienqueriente de los
brāhmaṇas. Durvāsā Muni era, ciertamente, un gran brāhmaṇa; pero, como no era
devoto, no podía sacrificarlo todo en el servicio devocional. En realidad, los grandes
yogīs místicos tienen intereses egoístas. La prueba es que, cuando Durvāsā Muni creó
un demonio para matar a Mahārāja Ambarīṣa, el rey se quedó quieto, orando a la
Suprema Personalidad de Dios y dependiendo única y completamente de Él, mientras
que Durvāsā Muni, cuando, por la voluntad suprema del Señor, se vio perseguido
por el cakra Sudarśana, se perturbó tanto que huyó por todo el mundo, y trató de
refugiarse en todos los rincones del universo. Al final, temiendo por su vida, acudió
4.66 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 95
al Señor Brahmā, al Señor Śiva y, por último, a la Suprema Personalidad de Dios. Se
preocupaba tanto de su propio cuerpo, que quiso matar el cuerpo de un vaiṣṇava. Por
lo tanto, no era muy inteligente, y ¿cómo va a liberar la Suprema Personalidad de Dios
a una persona sin inteligencia? Ciertamente, el Señor trata de proteger por entero a
aquellos devotos que lo han abandonado todo por servirlo.
En este verso se señala también que el apego a dārāgāra-putrāpta —el hogar, la
esposa, los hijos, la amistad, la sociedad y el amor— no es la manera de obtener el
favor de la Suprema Personalidad de Dios. La persona apegada a los placeres del
hogar y el afecto material no puede llegar a ser devoto puro. A veces, un devoto puro
siente atracción o está habituado a la esposa, los hijos y el hogar, pero, al mismo
tiempo, desea servir al Señor Supremo lo mejor posible. En esa situación, el Señor
dispone las cosas de manera especial para quitar al devoto los objetos de ese apego
falso y, de ese modo, liberarle del apego a la esposa, el hogar, los hijos, los amigos,
etc. Se trata de una misericordia especial que se concede al devoto para llevarle de
regreso al hogar, de vuelta a Dios.
TEXTO 66 maiya inabaRÜ"ô$d"yaA: s$aADava: s$amad"zARnaA: /
vazAe ku(vaRinta maAM BaftyaA s$aitñya: s$atpaitaM yaTaA //66//
mayi nirbaddha-hṛdayāḥ sādhavaḥ sama-darśanāḥ
vaśe kurvanti māṁ bhaktyā sat-striyaḥ sat-patiṁ yathā
mayi—a Mí; nirbaddha-hṛdayāḥ—firmemente apegados en lo más profundo del co-
razón; sādhavaḥ—los devotos puros; sama-darśanāḥ—que son ecuánimes con todos;
vaśe—bajo control; kurvanti—hacen; mām—a Mí; bhaktyā—con servicio devocional;
sat-striyaḥ—mujeres castas; sat-patim—al marido noble; yathā—como.
Como mujeres castas que llegan a controlar a sus nobles maridos con el servicio
que les ofrecen, los devotos puros, que son ecuánimes con todos y están comple-
tamente apegados a Mí en lo más profundo del corazón, llegan a dominarme por
completo.
SIGNIFICADO: En este verso es significativa la palabra sama-darśanāḥ. El devoto
es realmente ecuánime con todos, como se confirma en el Bhagavad-gītā (18.54):
brahma-bhūtaḥ prasannātmā na śocati na kāṅkṣati/ samaḥ sarveṣu bhūteṣu. La her-
mandad universal es posible para el que es devoto puro (paṇḍitāḥ sama-darśinaḥ). El
devoto puro es realmente culto, porque conoce su posición constitucional, la posición
de la Suprema Personalidad de Dios, y la relación entre la entidad viviente y el Señor
Supremo, de modo que goza de pleno conocimiento espiritual y, de forma natural,
está ya liberado (brahma-bhūtaḥ). Por esa razón, sabe ver a todos los seres en el plano
espiritual. Ese devoto puede comprender la felicidad y el sufrimiento de todas las
entidades vivientes, pues entiende que, lo que es felicidad para él también lo es para
96 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.67
los demás, y que lo que es sufrimiento para él también lo es para los demás. Por lo
tanto, es compasivo con todos. En palabras de Prahlāda Mahārāja:
śoce tato vimukha-cetasa indriyārtha-
māyā-sukhāya bharam udvahato vimūḍhān
(Bhāg. 7.9.43)
Los sufrimientos materiales de la gente se deben a que no están apegados a la Suprema
Personalidad de Dios. Por consiguiente, la principal preocupación del devoto puro está
en elevar a las masas de gente ignorante y lograr que se vuelvan conscientes de Kṛṣṇa.
TEXTO 67 mats$aevayaA ‘ataItaM tae s$aAlaAefyaAid"catauí"yama, /
naecC$inta s$aevayaA paUNAAR: ku(taAe'nyatk(Alaivaplautama, //67//
mat-sevayā pratītaṁ te sālokyādi-catuṣṭayam
necchanti sevayā pūrṇāḥ kuto 'nyat kāla-viplutam
mat-sevayā—por dedicarse por entero a Mi servicio amoroso trascendental; pratītam—
obtenidos de modo natural; te—esos devotos puros están perfectamente satisfechos;
sālokya-ādi-catuṣṭayam—los cuatro tipos de liberación (sālokya, sārūpya, sāmīpya y
sārṣṭi, por no hablar de sāyujya); na—no; icchanti—desean; sevayā—simplemente con
servicio devocional; pūrṇāḥ—perfectamente completo; kutaḥ—qué sentido tienen;
anyat—otras cosas; kāla-viplutam—que se terminan con el paso del tiempo.
Mis devotos, que están siempre satisfechos de ocuparse en Mi servicio amoroso,
ni siquiera se sienten atraídos por los cuatro principios de la liberación [sālokya,
sārūpya, sāmīpya y sārṣṭi], aunque, con su servicio, los alcanzan de modo natural.
¿Qué puede decirse entonces de una felicidad perecedera, como la elevación a los
sistemas planetarios superiores?
SIGNIFICADO: Śrīla Bilvamaṅgala Ṭhākura expresa el valor de la liberación con las
siguientes palabras:
muktiḥ svayaṁ mukulitāñjaliḥ sevate 'smān
dharmārtha-kāma-gatayaḥ samaya-pratīkṣāḥ
Bilvamaṅgala Ṭhākura comprendió que, cuando alguien desarrolla su servicio devocio-
nal natural por la Suprema Personalidad de Dios, mukti espera ante él con las manos
juntas para ofrecerle todo tipo de servicios. En otras palabras, el devoto ya está liberado;
él no tiene que aspirar a las distintas formas de liberación. El devoto puro alcanza la
liberación de modo natural, incluso sin desearla.
4.68 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 97
TEXTO 68 s$aADavaAe ô$d"yaM ma÷M s$aADaUnaAM ô$d"yaM tvah"ma, /
mad"nyaÔae na jaAnainta naAhM" taeByaAe manaAgAipa //68//
sādhavo hṛdayaṁ mahyaṁ sādhūnāṁ hṛdayaṁ tv aham
mad-anyat te na jānanti nāhaṁ tebhyo manāg api
sādhavaḥ—los devotos puros; hṛdayam—en lo más profundo del corazón; mahyam—
de Mí; sādhūnām—de los devotos puros también; hṛdayam—en lo más hondo del
corazón; tu—en verdad; aham—Yo estoy; mat-anyat—nada que no sea Yo; te—ellos;
na—no; jānanti—conocen; na—no; aham—Yo; tebhyaḥ—que ellos; manāg api—
incluso con una pequeña fracción.
El devoto puro siempre está en lo más profundo de Mi corazón, y Yo estoy siempre
en el corazón del devoto puro. Mis devotos no conocen nada aparte de Mí, y Yo no
conozco a nadie más que a ellos.
SIGNIFICADO: Durvāsā Muni quiso castigar a Mahārāja Ambarīṣa; de esto se des-
prende que quería causar dolor en el corazón de la Suprema Personalidad de Dios,
pues el Señor dice: sādhavo hṛdayaṁ mahyam: «El devoto puro está siempre en lo más
hondo de Mi corazón». Los sentimientos del Señor son como los de un padre, que siente
dolor cuando el niño sufre. Por lo tanto, las ofensas a los pies de loto de un devoto son
graves. Caitanya Mahāprabhu ha insistido mucho en que no se deben cometer ofensas
a los pies de loto de un devoto. Esas ofensas se comparan a un elefante enloquecido
que, cuando entra en un jardín, lo destruye todo. Así pues, debemos cuidarnos mucho
de las ofensas a los pies de loto de los devotos puros. Mahārāja Ambarīṣa, en realidad,
no había hecho nada malo. Durvāsā Muni fue injusto con él, pues no tenía verdadero
motivo para castigarle. Mahārāja Ambarīṣa había querido completar el ekādaśī-pāraṇa
como parte de su servicio devocional para complacer a la Suprema Personalidad de
Dios, de modo que bebió un poquito de agua. Pero Durvāsā Muni, a pesar de ser un
gran brāhmaṇa místico, no conocía las cosas como son. Esa es la diferencia entre un
devoto puro y un supuesto sabio erudito en el conocimiento védico. El Señor lleva
siempre a los devotos en lo más hondo de Su corazón, de modo que estos, sin la menor
duda, reciben Sus instrucciones directamente. Esto lo confirma el propio Señor en el
Bhagavad-gītā (10.11):
teṣām evānukampārtham aham ajñānajaṁ tamaḥ
nāśayāmy ātma-bhāvastho jñāna-dīpena bhāsvatā
«Para otorgarles una misericordia especial, Yo, morando en sus corazones, destruyo con
la deslumbrante lámpara del conocimiento la oscuridad que nace de la ignorancia». El
devoto no hace nada que no cuente con la aprobación de la Suprema Personalidad de
Dios. Vaiṣṇavera kriyā mudrā vijñeha nā bujhaya: Ni siquiera la persona más culta y
experimentada puede entender las actividades del vaiṣṇava, del devoto puro. Por lo tanto,
98 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.70
nadie debe criticar a un vaiṣṇava puro. El vaiṣṇava sabe lo que hace; sus actos son acertados
y correctos, pues siempre actúa bajo la guía de la Suprema Personalidad de Dios.
TEXTO 69 opaAyaM k(TaiyaSyaAima tava iva‘a Za{NAuSva tata, /
@yaM ÷AtmaAiBacaAr"stae yatastaM yaAih" maA icar"ma, /
s$aADauSau ‘aih"taM taeja: ‘ah"tauR: ku(ç&tae'izAvama, //69//
upāyaṁ kathayiṣyāmi tava vipra śṛṇuṣva tat
ayaṁ hy ātmābhicāras te yatas taṁ yāhi mā ciram
sādhuṣu prahitaṁ tejaḥ prahartuḥ kurute 'śivam
upāyam—la forma de protegerte en esta peligrosa situación; kathayiṣyāmi—te hablaré;
tava—de tu liberación de este peligro; vipra—¡oh, brāhmaṇa!; śṛṇuṣva—simplemente
escúchame; tat—lo que Yo digo; ayam—lo que has hecho; hi—en verdad; ātma-
abhicāraḥ—envidia del propio ser o envidia de ti mismo (tu mente se ha vuelto tu
enemiga); te—para ti; yataḥ—debido a quien; tam—a él (a Mahārāja Ambarīṣa);
yāhi—ve inmediatamente; mā ciram—sin esperar ni un momento; sādhuṣu—hacia los
devotos; prahitam—aplicado; tejaḥ—poder; prahartuḥ—de quien lo utiliza; kurute—
hace; aśivam—mala fortuna.
¡Oh, brāhmaṇa!, permite que ahora te dé un consejo para tu propia protección.
Escúchame, por favor. Al ofender a Mahārāja Ambarīṣa, has actuado con envidia de
ti mismo. Por eso, debes ir a verle inmediatamente, sin perder ni un instante. Los
supuestos poderes que se tengan, si se emplean contra un devoto, acaban, sin duda,
por dañar a quien los utiliza. El perjudicado no es el objeto, sino el sujeto.
SIGNIFICADO: El vaiṣṇava siempre es objeto de la envidia de los no devotos, incluso
si el no devoto resulta ser su padre. Un ejemplo práctico de esto fue Hiraṇyakaśipu, que
sentía envidia de Prahlāda Mahārāja; pero esa envidia no perjudicó a Prahlāda, sino
a Hiraṇyakaśipu. Todo lo que Hiraṇyakaśipu hizo contra su hijo Prahlāda Mahārāja
fue tenido muy en cuenta por la Suprema Personalidad de Dios, y, al final, cuando
Hiraṇyakaśipu estaba a punto de matar a Prahlāda, el Señor apareció personalmente
y acabó con él. El servicio que se ofrece a un vaiṣṇava se va acumulando y beneficia al
devoto. Por el contrario, las actividades dirigidas a perjudicar al devoto acaban por ser
la causa de la caída de quien las realiza. El propio Durvāsā, que era un gran brāhmaṇa y
yogī místico, se vio en una situación muy peligrosa debido a su ofensa a los pies de loto
de Mahārāja Ambarīṣa, que era un devoto puro.
TEXTO 70 tapaAe ivaâA ca iva‘aANAAM ina:™aeyas$ak(re" oBae /
tae Wva äu"ivaRnaItasya k(lpaetae k(tauRr"nyaTaA //70//
4.71 CAP. 4 | Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa Mahārāja 99
tapo vidyā ca viprāṇāṁ niḥśreyasa-kare ubhe
te eva durvinītasya kalpete kartur anyathā
tapaḥ—austeridades; vidyā—conocimiento; ca—también; viprāṇām—de los
brāhmaṇas; niḥśreyasa—de lo que ciertamente es muy auspicioso para la elevación;
kare—son causas; ubhe—ambas; te—esa austeridad y ese conocimiento; eva—en ver-
dad; durvinītasya—cuando esa persona es un arribista; kalpete—se vuelven; kartuḥ—de
quien lo realiza; anyathā—todo lo contrario.
Ciertamente, la austeridad y la erudición son auspiciosas para los brāhmaṇas, pero,
en manos de una persona de mal carácter, esa austeridad y esa erudición son muy
peligrosas.
SIGNIFICADO: Una joya es algo muy valioso, pero, si está en la capucha de una ser-
piente, es peligrosa, pese a todo su valor. Análogamente, si un no devoto materialista
alcanza grandes logros de erudición y austeridad, esos logros son peligrosos para toda
la sociedad. A los científicos, por ejemplo, se les considera muy cultos, pero han inven-
tado armas atómicas que son peligrosas para toda la humanidad. Por esa razón, se nos
advierte: maṇinā bhūṣitaḥ sarpaḥ kim asau na bhayaṅkaraḥ: Una serpiente con una
joya en la cabeza es tan peligrosa como una serpiente sin joya alguna. Durvāsā Muni era
un brāhmaṇa muy erudito dotado de poder místico, pero, como no era un caballero, no
sabía cómo utilizar su poder. Esto hacía de él un verdadero peligro. La Suprema Perso-
nalidad de Dios nunca siente inclinación por esas personas peligrosas que emplean su
poder místico para satisfacer sus propios fines. Por esa razón, las leyes de la naturaleza
hacen que ese abuso de poder acabe por ser peligroso, no para la sociedad, sino para la
propia persona que lo utiliza mal.
TEXTO 71 “aöMstaÕ"cC$ Ba‰M" tae naABaAgAtanayaM na{pama, /
ºamaApaya mah"ABaAgAM tata: zAAintaBaRivaSyaita //71//
brahmaṁs tad gaccha bhadraṁ te nābhāga-tanayaṁ nṛpam
kṣamāpaya mahā-bhāgaṁ ataḥ śāntir bhaviṣyati
brahman—¡oh, brāhmaṇa!; tat—por lo tanto; gaccha—tú ve; bhadram—toda buena
fortuna; te—a ti; nābhāga-tanayam—al hijo de Mahārāja Nābhāga; nṛpam—al rey (a
Ambarīṣa); kṣamāpaya—trata de satisfacerle; mahā-bhāgam—una gran personalidad,
un devoto puro; tataḥ—a continuación; śāntiḥ—paz; bhaviṣyati—habrá.
Por eso, ¡oh, el mejor de los brāhmaṇas!, debes acudir inmediatamente al rey
Ambarīṣa, el hijo de Mahārāja Nābhāga. Te deseo toda buena fortuna. Si puedes
satisfacer a Mahārāja Ambarīṣa, encontrarás la paz.
100 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 4.71
SIGNIFICADO: En relación con esto, Madhva Muni cita el Garuḍa Purāṇa:
brahmādi-bhakti-koṭy-aṁśād aṁśo naivāmbarīṣake
naivanyasya cakrasyāpi tathāpi harir īśvaraḥ
tātkālikopaceyatvāt teṣāṁ yaśasa ādirāṭ
brahmādayaś ca tat-kīrtiṁ vyañjayām āsur uttamām
mohanāya ca daityānāṁ brahmāde nindanāya ca
anyārthaṁ ca svayaṁ viṣṇur brahmādyāś ca nirāśiṣaḥ
mānuṣeṣūttamātvāc ca teṣāṁ bhaktyādibhir guṇaiḥ
brahmāder viṣṇv-adhīnatva- jñāpanāya ca kevalam
durvāsāś ca svayaṁ rudras tathāpy anyāyām uktavān
tasyāpy anugrahārthāya darpa-nāśārtham eva ca
La lección que se extrae de esta narración acerca de Mahārāja Ambarīṣa y Durvāsā Muni
es que todos los semidioses, y entre ellos el Señor Brahmā y el Señor Śiva, dependen
del Señor Viṣṇu. Por esa razón, la persona que ofende a un vaiṣṇava es castigada por
Viṣṇu, el Señor Supremo, y nadie, ni siquiera el Señor Brahmā o el Señor Śiva, puede
protegerle.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo cuarto del
Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Durvāsā Muni ofende a Ambarīṣa
Mahārāja».
CAPÍTULO 5
Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni
En este capítulo hallaremos a Mahārāja Ambarīṣa ofreciendo oraciones al cakra
Sudarśana, que se mostró misericordioso con Durvāsā Muni.
Conforme a la orden de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, Durvāsā Muni re-
gresó inmediatamente con Mahārāja Ambarīṣa y se postró a sus pies de loto. Mahārāja
Ambarīṣa, que era muy manso y humilde por naturaleza, se sintió incómodo y aver-
gonzado de que Durvāsā Muni se postrase a sus pies, de modo que comenzó a ofrecer
oraciones al cakra Sudarśana para salvar a Durvāsā. ¿Qué es el cakra Sudarśana? Es la
mirada de la Suprema Personalidad de Dios, con la cual crea todo el mundo material.
Sa aikṣata, sa asṛjata. Así lo explican los Vedas. El cakra Sudarśana, que es el origen de
la creación y es muy querido al Señor, tiene miles de radios. El cakra Sudarśana acaba
con el poder de todas las demás armas, destruye la oscuridad, y manifiesta el poder
del servicio devocional; es el medio de restablecer los principios religiosos y es quien
acaba con todas las actividades irreligiosas. Sin su misericordia, el universo no podría
sostenerse; por todo ello, es utilizado por la Suprema Personalidad de Dios. Cuando
Mahārāja Ambarīṣa oró de esta forma por la misericordia del cakra Sudarśana, este, ya
calmado, se abstuvo de matar a Durvāsā Muni, que recibió así su misericordia. Durvāsā
Muni aprendió entonces a rechazar la desagradable idea de considerar que los vaiṣṇavas
son personas corrientes (vaiṣṇave jāti-buddhi). Como Mahārāja Ambarīṣa pertenecía
a la clase kṣatriya, Durvāsā Muni lo había considerado inferior a un brāhmaṇa, y
quiso ejercitar contra él su poder brahmínico. Este incidente debe servir de lección
a todos. Hay que rechazar la maligna idea de menospreciar a los vaiṣṇavas. Después
de lo ocurrido, Mahārāja Ambarīṣa ofreció a Durvāsā Muni una suculenta comida, y
él mismo, que había esperado un año entero en el mismo lugar sin comer nada, tomó
prasāda también. Más tarde, Mahārāja Ambarīṣa repartió su propiedad entre sus hijos
y se marchó a orillas del Mānasa-sarovara para practicar meditación devocional.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 WvaM BagAvataAid"í"Ae äu"vaARs$aAê‚(taAipata: /
@mbar"ISamaupaAva{tya tatpaAd"AE äu":iKataAe'ƒah"Ita, //1//
101
102 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.3
śrī-śuka uvāca
evaṁ bhagavatādiṣṭo durvāsāś cakra-tāpitaḥ
ambarīṣam upāvṛtya tat-pādau duḥkhito 'grahīt
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; evam—de este modo; bhagavatā
ādiṣṭaḥ—al recibir la orden de la Suprema Personalidad de Dios; durvāsāḥ—el gran yogī
místico llamado Durvāsā; cakra-tāpitaḥ—agobiado por el fuego del cakra Sudarśana;
ambarīṣam—a Mahārāja Ambarīṣa; upāvṛtya—acudir; tat-pādau—a sus pies de loto;
duḥkhitaḥ—muy afligido; agrahīt—cogió.
Śukadeva Gosvāmī dijo: Nada más recibir este consejo del Señor Viṣṇu, Durvāsā
Muni, que sufría la implacable persecución del cakra Sudarśana, acudió inmedia-
tamente a Mahārāja Ambarīṣa. Muy afligido, el muni se postró ante el rey y abrazó
sus pies de loto.
TEXTO 2 tasya s$aAeâmamaAvaIºya paAd"s$pazARivalaiÀata: /
@staAvaIÔaÜ"re"r"ñM k{(payaA paIix"taAe Ba{zAma, //2//
tasya sodyamam āvīkṣya pāda-sparśa-vilajjitaḥ
astāvīt tad dharer astraṁ kṛpayā pīḍito bhṛśam
tasya—de Durvāsā; saḥ—él, Mahārāja Ambarīṣa; udyamam—el esfuerzo; āvīkṣya—
después de ver; pāda-sparśa-vilajjitaḥ—avergonzarse de que Durvāsā tocase sus pies
de loto; astāvīt—ofreció oraciones; tat—a aquella; hareḥ astram—arma de la Suprema
Personalidad de Dios; kṛpayā—con misericordia; pīḍitaḥ—afligido; bhṛśam—mucho.
Cuando Durvāsā tocó sus pies de loto, Mahārāja Ambarīṣa sintió mucha vergüenza,
y, como era muy misericordioso, su pesar fue aún mayor cuando vio que Durvāsā
trataba de ofrecerle oraciones. Por lo tanto, empezó de inmediato a ofrecer oracio-
nes a la gran arma de la Suprema Personalidad de Dios.
@mbar"ISa ovaAca
TEXTO 3 tvamai¢aBaRgAvaAna, s$aUyaRstvaM s$aAemaAe jyaAeitaSaAM paita: /
tvamaApastvaM iºaitavyaAeRma vaAyaumaAR#‡aein‰"yaAiNA ca //3//
ambarīṣa uvāca
tvam agnir bhagavān sūryas tvaṁ somo jyotiṣāṁ patiḥ
tvam āpas tvaṁ kṣitir vyoma vāyur mātrendriyāṇi ca
ambarīṣaḥ—Mahārāja Ambarīṣa; uvāca—dijo; tvam—tú (eres); agniḥ—el fuego;
bhagavān—el muy poderoso; sūryaḥ—el Sol; tvam—tú (eres); somaḥ—la Luna;
5.5 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 103
jyotiṣām—de todos los astros luminosos; patiḥ—el señor; tvam—tú (eres); āpaḥ—el
agua; tvam—tú (eres); kṣitiḥ—la tierra; vyoma—el cielo; vāyuḥ—el aire; mātra—los
objetos de los sentidos; indriyāṇi—y los sentidos; ca—también.
Mahārāja Ambarīṣa dijo: ¡Oh, cakra Sudarśana!, tú eres el fuego, eres el muy po-
deroso Sol y eres la Luna, el señor de todos los astros luminosos. Tú eres el agua,
la tierra y el cielo, eres el aire, eres los cinco objetos de los sentidos [sonido, tacto,
forma, gusto y olfato], y eres también los sentidos.
TEXTO 4 s$aud"zARna namastauByaM s$ah"›aAr"Acyautai‘aya /
s$avaARñGaAitana, iva‘aAya svaista BaUyaA wx"s$patae //4//
sudarśana namas tubhyaṁ sahasrārācyuta-priya
sarvāstra-ghātin viprāya svasti bhūyā iḍaspate
sudarśana—¡oh, visión original de la Suprema Personalidad de Dios!; namaḥ—
reverencias respetuosas; tubhyam—a ti; sahasra-ara—¡oh, tú, que tienes miles de ra-
dios!; acyuta-priya—¡oh, predilecto de la Suprema Personalidad de Dios!; sarva-astra-
ghātin—¡oh, destructor de todas las armas!; viprāya—con este brāhmaṇa; svasti—muy
auspicioso; bhūyāḥ—sé; iḍaspate—¡oh, señor del mundo material!
¡Oh, predilecto de Acyuta, la Suprema Personalidad de Dios!, tú tienes miles de
radios. ¡Oh, amo del mundo material, destructor de todas las armas, visión original
de la Personalidad de Dios!, yo te ofrezco respetuosas reverencias. Ten la bondad de
brindar refugio y buena fortuna a este brāhmaṇa.
TEXTO 5 tvaM DamaRstvama{taM s$atyaM tvaM yaÁaAe'iKalayaÁaBauk,( /
tvaM laAek(paAla: s$avaARtmaA tvaM taeja: paAEç&SaM par"ma, //5//
tvaṁ dharmas tvam ṛtaṁ satyaṁ tvaṁ yajño 'khila-yajña-bhuk
tvaṁ loka-pālaḥ sarvātmā tvaṁ tejaḥ pauruṣaṁ param
tvam—¡oh, visión original de la Suprema Personalidad de Dios!; dharmaḥ—reverencias
respetuosas; tvam—a ti; ṛtam—afirmaciones alentadoras; satyam—la Verdad Supre-
ma; tvam—tú; yajñaḥ—sacrificio; akhila—universal; yajña-bhuk—el disfrutador de
los frutos del sacrificio; tvam—tú; loka-pālaḥ—el sustentador de los diversos planetas;
sarva-ātmā—omnipresente; tvam—tú; tejaḥ—poder; pauruṣam—de la Suprema Per-
sonalidad de Dios; param—trascendental.
¡Oh, rueda Sudarśana!, tú eres religión, eres verdad y eres afirmaciones alentado-
ras. Tú eres sacrificio, y eres el disfrutador de los frutos del sacrificio. Tú eres el
104 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.6
sustentador del universo entero, y el poder trascendental supremo en manos de
la Suprema Personalidad de Dios. Tú eres la visión original del Señor, y por ello
recibes el nombre de Sudarśana. Puesto que lo has creado todo con tus actividades,
eres omnipresente.
SIGNIFICADO: La palabra sudarśana significa «visión auspiciosa». Las enseñanzas
védicas nos indican que el mundo material ha sido creado por la mirada de la Suprema
Personalidad de Dios (sa aikṣata, sa asṛjata). La Suprema Personalidad de Dios lanzó
Su mirada sobre el mahat-tattva, la energía material total, que, al agitarse, dio origen
a toda la existencia. Los filósofos occidentales a veces dicen que la causa original de la
creación fue una masa que explotó. Si identificamos esa masa con la energía material
total, el mahat-tattva, podremos entender que esa masa fue agitada por la mirada del
Señor, de modo que la mirada del Señor es la causa original de la creación material.
TEXTO 6 nama: s$aunaABaAiKalaDamaRs$aetavae
÷DamaRzAIlaAs$aur"DaUmake(tavae /
‡aElaAefyagAAepaAya ivazAuÜ"vacaRs$ae
manaAejavaAyaAàu"tak(maRNAe gA{NAe //6//
namaḥ sunābhākhila-dharma-setave
hy adharma-śīlāsura-dhūma-ketave
trailokya-gopāya viśuddha-varcase
mano-javāyādbhuta-karmaṇe gṛṇe
namaḥ—reverencias respetuosas a ti; su-nābha—¡oh, tú, rueda de auspicioso cubo!;
akhila-dharma-setave—cuyos radios se consideran el sostén del universo entero; hi—
en verdad; adharma-śīla—que son irreligiosos; asura—para los demonios; dhūma-
ketave—a ti, que eres como el fuego o un cometa lleno de malos augurios; trailokya—de
los tres mundos materiales; gopāya—el sustentador; viśuddha—trascendental; varcase—
cuya refulgencia; manaḥ-javāya—tan rápido como la mente; adbhuta—maravilloso;
karmaṇe—así activo; gṛṇe—simplemente pronuncio.
¡Oh, Sudarśana, rueda de auspicioso cubo!, tú eres el sostén de toda religión, y, para
los demonios irreligiosos, eres como un cometa lleno de malos augurios. En verdad,
tú eres el sustentador de los tres mundos, estás lleno de refulgencia trascendental,
eres tan rápido como la mente, y puedes obrar maravillas. Ante ti, solo puedo pro-
nunciar la palabra namaḥ y ofrecerte respetuosas reverencias.
SIGNIFICADO: El disco del Señor recibe el nombre de Sudarśana porque no atiende
a la mayor o menor categoría de los bandidos y criminales con quienes trata. Durvāsā
Muni era, sin duda alguna, un brāhmaṇa poderoso, pero sus actos en contra del devoto
5.7 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 105
puro Mahārāja Ambarīṣa no eran mejores que las actividades de los asuras. Como afir-
man los śāstras: dharmaṁ tu sākṣād bhagavat-praṇītam. La palabra dharma se refiere
a las órdenes o leyes dictadas por la Suprema Personalidad de Dios. Sarva-dharmān
parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: El verdadero dharma consiste en entregarse a la
Suprema Personalidad de Dios. Por consiguiente, el verdadero dharma significa bhakti,
el servicio devocional que se ofrece al Señor. En este verso, el cakra Sudarśana recibe
el nombre de dharma-setave, «el protector del dharma». Mahārāja Ambarīṣa era una
persona verdaderamente religiosa, de modo que, para protegerle, el cakra Sudarśana
estaba dispuesto a castigar incluso a un brāhmaṇa tan estricto como Durvāsā Muni,
pues había actuado como un demonio. Los demonios también pueden presentarse en
forma de brāhmaṇas. Por consiguiente, el cakra Sudarśana no hacía distinciones entre
demonios brāhmaṇas y demonios śūdras. Demonio es todo el que está en contra de la
Suprema Personalidad de Dios y Sus devotos. En los śāstras vemos muchos ejemplos de
brāhmaṇas y kṣatriyas que, por haber actuado como demonios, son considerados de-
monios. Según el veredicto de los śāstras, la condición de una persona se determina por
sus características. Si alguien nace de padre brāhmaṇa, pero manifiesta características
demoníacas, se le considera demonio. El cakra Sudarśana siempre tiene un gran deseo
de aniquilar a los demonios. Por esa razón, se le califica de adharma-śīlāsura-dhūma-
ketave. Adharma-śīla son los que no son devotos. Para todos esos demonios, el cakra
Sudarśana es como un cometa de malos augurios.
TEXTO 7 tvaÔaejas$aA DamaRmayaena s$aMô$taM
tama: ‘ak(AzAê ä{"zAAe mah"AtmanaAma, /
äu"r"tyayastae maih"maA igAr"AM patae
tvaåU"pamaetats$ad"s$atpar"Avar"ma, //7//
tvat-tejasā dharma-mayena saṁhṛtaṁ
tamaḥ prakāśaś ca dṛśo mahātmanām
duratyayas te mahimā girāṁ pate
tvad-rūpam etat sad-asat parāvaram
tvat-tejasā—por tu refulgencia; dharma-mayena—plena de principios religiosos;
saṁhṛtam—disipada; tamaḥ—la oscuridad; prakāśaḥ ca—iluminación también;
dṛśaḥ—de todas las direcciones; mahā-ātmanām—de grandes personalidades erudi-
tas; duratyayaḥ—insuperables; te—tus; mahimā—glorias; girām pate—¡oh, señor de
la palabra!; tvat-rūpam—tu manifestación; etat—esta; sat-asat—manifestados y no
manifestados; para-avaram—superiores e inferiores.
¡Oh, señor de la palabra!, tu refulgencia, plena de principios religiosos, disipa
por entero la oscuridad del mundo y manifiesta el conocimiento de las personas
eruditas y de las grandes almas. En verdad, nadie puede superar tu resplandor,
106 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.9
pues todos los seres, manifestados y no manifestados, densos y sutiles, superiores
e inferiores, no son otra cosa que diversas formas tuyas, manifestadas por tu
refulgencia.
SIGNIFICADO: Sin luz no se puede ver nada, especialmente en el mundo material. La
iluminación de este mundo emana de la refulgencia de Sudarśana, la visión original
de la Suprema Personalidad de Dios. Los principios luminosos del Sol, de la Luna y
del fuego emanan de Sudarśana. Del mismo modo, la iluminación del conocimiento
también viene de Sudarśana, pues su luz nos permite distinguir entre una cosa y otra,
entre lo superior y lo inferior. La gente, por lo general, considera que un yogī poderoso
como Durvāsā Muni es extraordinariamente superior; sin embargo, cuando ese yogī
es perseguido por el cakra Sudarśana, se pone de manifiesto su verdadera identidad y
podemos entender hasta qué punto es inferior debido a sus relaciones con los devotos.
TEXTO 8 yad"A ivas$a{í"stvamanaÃanaena vaE
balaM ‘aivaí"Ae'ijata dE"tyad"Anavama, /
baAó"d"r"AevaRx.~i„aizAr"AeDar"AiNA
va{êªaja›aM ‘aDanae ivar"Ajas$ae //8//
yadā visṛṣṭas tvam anañjanena vai
balaṁ praviṣṭo 'jita daitya-dānavam
bāhūdarorv-aṅghri-śirodharāṇi
vṛścann ajasraṁ pradhane virājase
yadā—cuando; visṛṣṭaḥ—enviado; tvam—Tu Gracia; anañjanena—por la trascenden-
tal Suprema Personalidad de Dios; vai—en verdad; balam—los soldados; praviṣṭaḥ—
entrar entre; ajita—¡oh, infatigable e invencible!; daitya-dānavam—de los daityas y los
dānavas, los demonios; bāhu—brazos; udara—vientres; ūru—muslos; aṅghri—piernas;
śiraḥ-dharāṇi—cuellos; vṛścan—separando; ajasram—sin cesar; pradhane—en el cam-
po de batalla; virājase—tú permaneces.
¡Oh, infatigable!, cuando eres enviado por la Suprema Personalidad de Dios, tú
penetras en las filas de los soldados de los daityas y dānavas y, una vez en el campo
de batalla, siegas sin cesar sus brazos, vientres, muslos, piernas y cabezas.
TEXTO 9 s$a tvaM jagAt‡aANA Kala‘ah"ANAyae
inaè&ipata: s$avaRs$ah"Ae gAd"ABa{taA /
iva‘asya caAsmatku(ladE"vahe"tavae
ivaDaeih" Ba‰M" tad"nauƒah"Ae ih" na: //9//
5.11 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 107
sa tvaṁ jagat-trāṇa khala-prahāṇaye
nirūpitaḥ sarva-saho gadā-bhṛtā
viprasya cāsmat-kula-daiva-hetave
vidhehi bhadraṁ tad anugraho hi naḥ
saḥ—esa persona; tvam—Tu Gracia; jagat-trāṇa—¡oh, protector de todo el universo!;
khala-prahāṇaye—en matar a los enemigos envidiosos; nirūpitaḥ—eres ocupado;
sarva-sahaḥ—todopoderoso; gadā-bhṛtā—por la Suprema Personalidad de Dios;
viprasya—de este brāhmaṇa; ca—también; asmat—nuestra; kula-daiva-hetave—por
la buena fortuna de la dinastía; vidhehi—por favor, haz; bhadram—completamente
bueno; tat—ese; anugrahaḥ—favor; hi—en verdad; naḥ—nuestro.
¡Oh, protector del universo!, tú eres el arma todopoderosa que la Suprema Perso-
nalidad de Dios emplea para matar a los enemigos envidiosos. Por el bien de toda
nuestra dinastía, ten la bondad de favorecer a este pobre brāhmaṇa. Ciertamente,
eso nos favorecerá a todos.
TEXTO 10 yaâista d"ÔaimaíM" vaA svaDamaAeR vaA svanauiï"ta: /
ku(laM naAe iva‘adE"vaM caeä," iã"jaAe Bavatau ivajvar": //10//
yady asti dattam iṣṭaṁ vā sva-dharmo vā svanuṣṭhitaḥ
kulaṁ no vipra-daivaṁ ced dvijo bhavatu vijvaraḥ
yadi—si; asti—hay; dattam—caridad; iṣṭam—adorar a la Deidad; vā—o; sva-dharmaḥ—
deber prescrito; vā—o; su-anuṣṭhitaḥ—cumplido perfectamente; kulam—dinastía;
naḥ—nuestra; vipra-daivam—favorecidos por los brāhmaṇas; cet—si es así; dvijaḥ—
este brāhmaṇa; bhavatu—sea; vijvaraḥ—sin la quemadura (del cakra Sudarśana).
Si nuestra familia ha dado caridad a quienes lo merecían, si hemos celebrado
ceremonias rituales y sacrificios, si hemos cumplido correctamente con nuestros
deberes prescritos, y si hemos sido guiados por brāhmaṇas eruditos, a cambio de
ello deseo que este brāhmaṇa quede libre del fuego del cakra Sudarśana.
TEXTO 11 yaid" naAe BagAvaAna, ‘aIta Wk(: s$avaRgAuNAA™aya: /
s$avaRBaUtaAtmaBaAvaena iã"jaAe Bavatau ivajvar": //11//
yadi no bhagavān prīta ekaḥ sarva-guṇāśrayaḥ
sarva-bhūtātma-bhāvena dvijo bhavatu vijvaraḥ
yadi—si; naḥ—con nosotros; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; prītaḥ—
está satisfecho; ekaḥ—sin ningún duplicado; sarva-guṇa-āśrayaḥ—el receptáculo de
108 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.13
todas las cualidades trascendentales; sarva-bhūta-ātma-bhāvena—con una actitud
misericordiosa hacia todas las entidades vivientes; dvijaḥ—este brāhmaṇa; bhavatu—
quede; vijvaraḥ—libre de toda quemadura.
Si la Suprema Personalidad de Dios, que es uno y no tiene par, que es el receptá-
culo de todas las cualidades trascendentales y la vida misma de todas las entidades
vivientes, está complacido con nosotros, nuestro deseo es que este brāhmaṇa,
Durvāsā Muni, quede libre del sufrimiento de ser quemado.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 12 wita s$aMstauvataAe r"AÁaAe ivaSNAuca‚M( s$aud"zARnama, /
@zAAmyats$avaRtaAe iva‘aM ‘ad"h"‰"AjayaA¿ayaA //12//
śrī-śuka uvāca
iti saṁstuvato rājño viṣṇu-cakraṁ sudarśanam
aśāmyat sarvato vipraṁ pradahad rāja-yācñayā
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; iti—así; saṁstuvataḥ—ser orado;
rājñaḥ—por el rey; viṣṇu-cakram—el disco, el arma del Señor Viṣṇu; sudarśanam—
llamado cakra Sudarśana; aśāmyat—dejó de molestar; sarvataḥ—en todos los senti-
dos; vipram—al brāhmaṇa; pradahat—hacer arder; rāja—del rey; yācñayā—por la
petición.
Śukadeva Gosvāmī continuó: Cuando el rey ofreció oraciones al cakra Sudarśana y
al Señor Viṣṇu, el cakra se calmó y dejó de quemar al brāhmaṇa Durvāsā Muni.
TEXTO 13 s$a mau·(Ae'ñAi¢ataApaena äu"vaARs$aA: svaistamaAMstata: /
‘azAzAMs$a tamauvaI=zAM yauÃaAna: par"maAizASa: //13//
sa mukto 'strāgni-tāpena durvāsāḥ svastimāṁs tataḥ
praśaśaṁsa tam urvīśaṁ yuñjānaḥ paramāśiṣaḥ
saḥ—él, Durvāsā Muni; muktaḥ—ser liberado; astra-agni-tāpena—del calor del fuego
del cakra Sudarśana; durvāsāḥ—el gran místico Durvāsā; svastimān—completamente
satisfecho, liberado del fuego; tataḥ—entonces; praśaśaṁsa—ofreció alabanzas; tam—a
él; urvī-īśam—al rey; yuñjānaḥ—hacer; param-āśiṣaḥ—las más elevadas bendiciones.
Al verse libre del fuego del cakra Sudarśana, Durvāsā Muni, el muy poderoso
místico, se sintió completamente satisfecho, de modo que comenzó a alabar las
cualidades de Mahārāja Ambarīṣa y le ofreció las más elevadas bendiciones.
5.16 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 109
äu"vaARs$aA ovaAca
TEXTO 14 @h"Ae @nantad"As$aAnaAM mah"ÔvaM ä{"í"maâ mae /
k{(taAgAs$aAe'ipa ya‰"AjanmaËÿlaAina s$amaIh"s$ae //14//
durvāsā uvāca
aho ananta-dāsānāṁ mahattvaṁ dṛṣṭam adya me
kṛtāgaso 'pi yad rājan maṅgalāni samīhase
durvāsāḥ uvāca—Durvāsā Muni dijo; aho—¡ay!; ananta-dāsānām—de los sirvientes
de la Suprema Personalidad de Dios; mahattvam—la grandeza; dṛṣṭam—vista; adya—
hoy; me—por mí; kṛta-āgasaḥ api—aunque yo fui un ofensor; yat—aun así; rājan—¡oh,
rey!; maṅgalāni—buena fortuna; samīhase—tú estás orando por.
Durvāsā Muni dijo: Mi querido rey, hoy he podido comprobar la grandeza de los
devotos de la Suprema Personalidad de Dios, pues, a pesar de haberte ofendido, tú
has orado por mi buena fortuna.
TEXTO 15 äu"Sk(r": k(Ae nau s$aADaUnaAM äu"styajaAe vaA mah"AtmanaAma, /
yaE: s$ax.~gA{h"ItaAe BagAvaAna, s$aAtvataAma{SaBaAe h"ir": //15//
duṣkaraḥ ko nu sādhūnāṁ dustyajo vā mahātmanām
yaiḥ saṅgṛhīto bhagavān sātvatām ṛṣabho hariḥ
duṣkaraḥ—difícil de hacer; kaḥ—qué; nu—en verdad; sādhūnām—de los devotos;
dustyajaḥ—imposible de abandonar; vā—o; mahātmanām—de las grandes perso-
nas; yaiḥ—por esas personas; saṅgṛhītaḥ—alcanzado (con el servicio devocional);
bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; sātvatām—de los devotos puros;
ṛṣabhaḥ—el líder; hariḥ—el Señor.
Nada hay que no puedan hacer, y nada hay que no puedan abandonar aquellos que
han alcanzado a la Suprema Personalidad de Dios, el amo de los devotos puros.
TEXTO 16 yaªaAma™auitamaA‡aeNA paumaAna, Bavaita inamaRla: /
tasya taITaRpad": ikM( vaA d"As$aAnaAmavaizASyatae //16//
yan-nāma-śruti-mātreṇa pumān bhavati nirmalaḥ
tasya tīrtha-padaḥ kiṁ vā dāsānām avaśiṣyate
yat-nāma—el santo nombre del Señor; śruti-mātreṇa—con solo escuchar; pumān—
una persona; bhavati—se vuelve; nirmalaḥ—purificada; tasya—de Él; tīrtha-padaḥ—el
110 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.19
Señor, a cuyos pies descansan los lugares sagrados; kim vā—qué; dāsānām—por los
sirvientes; avaśiṣyate—queda por hacer.
Lo imposible no existe para los sirvientes del Señor. Solo de escuchar Su santo
nombre, nos purificamos.
TEXTO 17 r"AjaªanaugA{h"ItaAe'hM" tvayaAitak(ç&NAAtmanaA /
mad"GaM pa{ï"ta: k{(tvaA ‘aANAA yanmae'iBar"iºataA: //17//
rājann anugṛhīto 'haṁ tvayātikaruṇātmanā
mad-aghaṁ pṛṣṭhataḥ kṛtvā prāṇā yan me 'bhirakṣitāḥ
rājan—¡oh, rey!; anugṛhītaḥ—muy favorecido; aham—yo (soy); tvayā—por ti; ati-
karuṇa-ātmanā—debido a que eres sumamente misericordioso; mat-agham—mis
ofensas; pṛṣṭhataḥ—a cambio; kṛtvā—hacerlo así; prāṇāḥ—vida; yat—esa; me—mía;
abhirakṣitāḥ—salvada.
¡Oh, rey!, has pasado por alto mis ofensas y me has perdonado la vida. Eres tan
misericordioso que ahora tengo una gran deuda contigo.
TEXTO 18 r"AjaA tamak{(taAh"Ar": ‘atyaAgAmanak(AÉÿyaA /
car"NAAvaupas$ax.~gA{÷ ‘as$aAâ s$amaBaAejayata, //18//
rājā tam akṛtāhāraḥ pratyāgamana-kāṅkṣayā
caraṇāv upasaṅgṛhya prasādya samabhojayat
rājā—el rey; tam—a él, Durvāsā Muni; akṛta-āhāraḥ—que se abstuvo de comer;
pratyāgamana—regresar; kāṅkṣayā—desear; caraṇau—los pies; upasaṅgṛhya—llegar;
prasādya—complacer en todo; samabhojayat—dio de comer suntuosamente.
Esperando el regreso de Durvāsā Muni, el rey aún no había comido. Así pues,
cuando el sabio regresó, el rey se postró a sus pies de loto, complaciéndole en todo,
y le dio de comer suntuosamente.
TEXTO 19 s$aAe'izAtvaAä{"tamaAnaItamaAitaTyaM s$aAvaRk(Aimak(ma, /
ta{æaAtmaA na{paitaM ‘aAh" BaujyataAimaita s$aAd"r"ma, //19//
so 'śitvādṛtam ānītam ātithyaṁ sārva-kāmikam
tṛptātmā nṛpatiṁ prāha bhujyatām iti sādaram
5.20 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 111
saḥ—él (Durvāsā); aśitvā—después de comer suntuosamente; ādṛtam—con gran
respeto; ānītam—recibido; ātithyam—ofrecido diversos tipos de alimentos; sārva-
kāmikam—satisfacer toda clase de gustos; tṛpta-ātmā—completamente satisfecho con
ello; nṛpatim—al rey; prāha—dijo; bhujyatām—mi querido rey, come tú también; iti—
de este modo; sa-ādaram—con gran respeto.
El rey recibió respetuosamente a Durvāsā Muni, quien, después de comer toda clase
de sabrosos alimentos, se sentía tan satisfecho que, con mucho afecto, pidió al rey
que comiese también, diciéndole: «Por favor, toma tu almuerzo».
TEXTO 20 ‘aItaAe'smyanaugA{h"ItaAe'isma tava BaAgAvatasya vaE /
d"zARnas$pazARnaAlaApaEr"AitaTyaenaAtmamaeDas$aA //20//
prīto 'smy anugṛhīto 'smi tava bhāgavatasya vai
darśana-sparśanālāpair ātithyenātma-medhasā
prītaḥ—muy satisfecho; asmi—estoy; anugṛhītaḥ—muy favorecido; asmi—estoy; tava—
tuyo; bhāgavatasya—debido a que eres un devoto puro; vai—en verdad; darśana—por
verte; sparśana—y tocar tus pies; ālāpaiḥ—por hablar contigo; ātithyena—por tu
hospitalidad; ātma-medhasā—con mi propia inteligencia.
Durvāsā Muni dijo: Mi querido rey, estoy muy complacido contigo. Al principio
te consideré un ser humano corriente y acepté tu hospitalidad, pero, más tarde,
con mi propia inteligencia he podido darme cuenta de que tú eres el devoto más
excelso del Señor. De esa forma, por el simple hecho de verte, tocar tus pies y hablar
contigo, me siento complacido y estoy en deuda contigo.
SIGNIFICADO: Vaiṣṇavera kriyā mudrā vijñeha na bujhaya: Ni siquiera una perso-
na muy inteligente puede entender las actividades del vaiṣṇava puro. Por esa razón,
Durvāsā Muni, que era un gran yogī místico, tomó a Mahārāja Ambarīṣa por un ser
humano corriente y quiso castigarle. Su error fue que no supo reconocer a un vaiṣṇava.
Pero más tarde, cuando fue perseguido por el cakra Sudarśana, adquirió la inteligencia
necesaria. Por consiguiente, la palabra ātma-medhasā se emplea para indicar que,
mediante su propia experiencia, llegó a entender que el rey era un gran vaiṣṇava. Al
verse perseguido por el cakra Sudarśana, Durvāsā Muni quiso refugiarse en el Señor
Brahmā y el Señor Śiva, e incluso llegó a elevarse hasta el mundo espiritual, donde se
entrevistó personalmente con la Personalidad de Dios; todo ello, sin embargo, no le
salvó del ataque del cakra Sudarśana. Así, fue su propia experiencia la que le permitió
comprender la influencia del vaiṣṇava. Durvāsā Muni era, sin lugar a dudas, un gran
yogī y un brāhmaṇa muy erudito, pero, pese a ser un auténtico yogī, no supo entender
la influencia del vaiṣṇava. Por esa razón, las Escrituras dicen: vaiṣṇavera kriyā mudrā
vijñeha nā bhujhaya: Ni siquiera la persona más erudita puede valorar correctamente a
112 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.22
un vaiṣṇava. Cuando los supuestos jñānīs y yogīs estudian la personalidad del vaiṣṇava,
siempre existe la posibilidad de que se equivoquen. Para entender la posición del
vaiṣṇava se debe considerar la gran misericordia que recibe de la Suprema Personalidad
de Dios, que se hace visible en sus inconcebibles actividades.
TEXTO 21 k(maARvad"AtamaetaÔae gAAyainta sva:iñyaAe mauò": /
k(Lita< par"mapauNyaAM ca k(LtaRiyaSyaita BaUir"yama, //21//
karmāvadātam etat te gāyanti svaḥ-striyo muhuḥ
kīrtiṁ parama-puṇyāṁ ca kīrtayiṣyati bhūr iyam
karma—actividad; avadātam—sin mancha alguna; etat—toda esta; te—tuya; gāyanti—
cantarán; svaḥ-striyaḥ—las mujeres de los planetas celestiales; muhuḥ—siempre;
kīrtim—glorias; parama-puṇyām—muy glorificadas y piadosas; ca—también;
kīrtayiṣyati—cantará continuamente; bhūḥ—el mundo entero; iyam—este.
Todas las benditas mujeres de los planetas celestiales cantarán continuamente y sin
cesar acerca de tu inmaculado carácter; también en este mundo, la gente cantará tus
glorias constantemente.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 22 WvaM s$aÆÿLtyaR r"AjaAnaM äu"vaARs$aA: pair"taAeiSata: /
yayaAE ivah"Ayas$aAman‡ya “aölaAek(mahE"tauk(ma, //22//
śrī-śuka uvāca
evaṁ saṅkīrtya rājānaṁ durvāsāḥ paritoṣitaḥ
yayau vihāyasāmantrya brahmalokam ahaitukam
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; evam—así; saṅkīrtya—glorificando;
rājānam—al rey; durvāsāḥ—el gran yogī místico Durvāsā Muni; paritoṣitaḥ—satisfecho
por completo; yayau—se marchó de aquel lugar; vihāyasā—por las rutas del espacio;
āmantrya—tras pedir permiso; brahmalokam—al planeta más elevado del universo;
ahaitukam—donde no existe la árida especulación filosófica.
Śrī Śukadeva Gosvāmī continuó: Así, completamente satisfecho, el gran yogī místi-
co Durvāsā pidió permiso al rey y se marchó, glorificándole sin cesar. Siguiendo las
rutas del cielo, llegó a Brahmaloka, donde no hay agnósticos ni áridos especuladores
filosóficos.
SIGNIFICADO: Durvāsā Muni regresó a Brahmaloka siguiendo las rutas del espacio,
pero no necesitó ningún avión, pues los grandes yogīs místicos pueden trasladarse de
5.24 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 113
un planeta a otro sin necesidad de máquinas. Existe un planeta, Siddhaloka, cuyos
habitantes pueden desplazarse a cualquier otro planeta, ya que, por naturaleza, poseen
todas las perfecciones de la práctica del yoga. Vemos pues que Durvāsā Muni, el gran
yogī místico, podía ir a cualquier planeta por las rutas del cielo; podía llegar incluso
hasta Brahmaloka, donde todos son almas autorrealizadas y no hay necesidad de es-
peculación filosófica para llegar a la conclusión de la Verdad Absoluta. Probablemente
Durvāsā Muni se dirigía a Brahmaloka con el objetivo de explicar a los habitantes
de aquel planeta que el devoto es tan poderoso que puede superar a todas las demás
entidades vivientes del mundo material. Los supuestos jñānīs y yogīs no pueden com-
pararse con el devoto.
TEXTO 23 s$aMvats$ar"Ae'tyagAAÔaAvaâAvataA naAgAtaAe gAta: /
mauinastaÚ"zARnaAk(AÉÿAe r"AjaAbBaºaAe baBaUva h" //23//
saṁvatsaro 'tyagāt tāvad yāvatā nāgato gataḥ
munis tad-darśanākāṅkṣo rājāb-bhakṣo babhūva ha
saṁvatsaraḥ—un año entero; atyagāt—pasó; tāvat—mientras; yāvatā—durante;
na—no; āgataḥ—regresó; gataḥ—Durvāsā Muni, que había salido de aquel lugar;
muniḥ—el gran sabio; tat-darśana-ākāṅkṣaḥ—deseando verle de nuevo; rājā—el rey;
ap-bhakṣaḥ—tomando solo agua; babhūva—permaneció; ha—en verdad.
Durvāsā Muni había salido del hogar de Mahārāja Ambarīṣa, y, en espera de su
regreso, el rey siguió ayunando durante todo un año, manteniéndose exclusiva-
mente de agua.
TEXTO 24 gAtae'Ta äu"vaARs$ais$a s$aAe'mbar"ISaAe
iã"jaAepayaAegAAitapaiva‡amaAh"r"ta, /
[%SaeivaRmaAeºaM vyas$anaM ca vaIºya
maenae svavaIya< ca par"AnauBaAvama, //24//
gate 'tha durvāsasi so 'mbarīṣo
dvijopayogātipavitram āharat
ṛṣer vimokṣaṁ vyasanaṁ ca vīkṣya
mene sva-vīryaṁ ca parānubhāvam
gate—a su regreso; atha—entonces; durvāsasi—el gran yogī místico Durvāsā; saḥ—él,
el rey; ambarīṣaḥ—Mahārāja Ambarīṣa; dvija-upayoga—los más adecuados para un
brāhmaṇa puro; ati-pavitram—alimentos muy puros; āharat—le sirvió para que co-
miese, y él mismo comió; ṛṣeḥ—del gran sabio; vimokṣam—liberación; vyasanam—del
114 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.25
gran peligro de ser quemado por el cakra Sudarśana; ca—y; vīkṣya—al ver; mene—
consideró; sva-vīryam—acerca de su propio poder; ca—también; para-anubhāvam—
debido a su devoción pura por el Señor Supremo.
Al cabo de un año, cuando Durvāsā Muni regresó, el rey Ambarīṣa le sirvió sun-
tuosamente toda clase de alimentos puros, y no comió mientras no le hubo servido.
Cuando el rey vio que el brāhmaṇa Durvāsā se había liberado del gran peligro de
ser quemado, se dio cuenta de que, por la gracia del Señor, también él era poderoso,
pero no se dio la menor importancia, pues todo lo había hecho el Señor.
SIGNIFICADO: Ciertamente, los devotos como Mahārāja Ambarīṣa siempre están
ocupados en muchas actividades. El mundo material, qué duda cabe, está lleno de
peligros que nos salen al paso; pero el devoto depende por entero de la Suprema Perso-
nalidad de Dios, de modo que nunca se perturba. Esto se ve con claridad en el ejemplo
de Mahārāja Ambarīṣa. Como emperador del mundo entero, Mahārāja Ambarīṣa tenía
muchos deberes que cumplir, y en el curso de esos deberes tenía que enfrentarse a
muchas dificultades creadas por personas como Durvāsā Muni; el rey, sin embargo, lo
toleraba todo y, con mucha paciencia, dependía por entero de la misericordia del Señor.
El Señor, sin embargo, está en el corazón de todos (sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ),
y dispone las cosas según Su deseo. Así, aunque Mahārāja Ambarīṣa tuvo que pasar
por muchas dificultades, el Señor fue misericordioso con él y dispuso las cosas de tal
forma que, al final, Durvāsā Muni y el rey se hicieron grandes amigos y se despidieron
cordialmente en virtud del bhakti-yoga. Después de todo, Durvāsā Muni se convenció
del poder del bhakti-yoga, aunque él, personalmente, era un gran yogī místico. Por lo
tanto, como el Señor Kṛṣṇa afirma en el Bhagavad-gītā (6.47):
yoginām api sarveṣāṁ mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ sa me yuktatamo mataḥ
«De todos los yogīs, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí
y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a
Mí en yoga y es el más elevado de todos. Esa es Mi opinión». Vemos entonces que el
devoto es el yogī más elevado, como lo demuestra el episodio de Mahārāja Ambarīṣa y
Durvāsā Muni.
TEXTO 25 WvaM ivaDaAnaek(gAuNA: s$a r"AjaA
par"Atmaina “aöiNA vaAs$aude"vae /
i‚(yaAk(laApaE: s$amauvaAh" Bai·M(
yayaAivair"HcyaAiªar"yaAMêk(Ar" //25//
5.25 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 115
evaṁ vidhāneka-guṇaḥ sa rājā
parātmani brahmaṇi vāsudeve
kriyā-kalāpaiḥ samuvāha bhaktiṁ
yayāviriñcyān nirayāṁś cakāra
evam—de este modo; vidhā-aneka-guṇaḥ—dotado con todo tipo de buenas cualidades;
saḥ—él, Mahārāja Ambarīṣa; rājā—el rey; para-ātmani—a la Superalma; brahmaṇi—al
Brahman; vāsudeve—a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, Vāsudeva; kriyā-
kalāpaiḥ—con actividades prácticas; samuvāha—llevó a cabo; bhaktim—servicio
devocional; yayā—con esas actividades; āviriñcyān—comenzando con el planeta más
elevado; nirayān—hasta los planetas infernales; cakāra—comprobó que hay peligro en
todas partes.
Fue así como, gracias al servicio devocional, Mahārāja Ambarīṣa, que estaba dotado
de muchas cualidades trascendentales, cobró plena conciencia del Brahman, de
Paramātmā y de la Suprema Personalidad de Dios, y ofreció un servicio devocional
perfecto. Debido a su devoción, el planeta más elevado del mundo material no le
parecía mejor que los planetas infernales.
SIGNIFICADO: Los devotos excelsos como Mahārāja Ambarīṣa son plenamente
conscientes de Brahman, de Paramātmā y de Bhagavān; en otras palabras, el devoto
de Vāsudeva, Kṛṣṇa, posee conocimiento completo de los demás aspectos de la Verdad
Absoluta. Esa Verdad Absoluta se percibe en tres aspectos: Brahman, Paramātmā y
Bhagavān (brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate). El devoto de la Suprema Per-
sonalidad de Dios, Vāsudeva, lo conoce todo (vāsudevaḥ sarvam iti), pues Vāsudeva,
Kṛṣṇa, incluye a Paramātmā y el Brahman. Para percibir a Paramātmā, no hay necesidad
de recurrir al sistema de yoga, pues el devoto que piensa siempre en Vāsudeva es el yogī
más elevado (yoginām api sarveṣām). Y en lo que se refiere al jñāna, el devoto perfecto
de Vāsudeva es el más grande de los mahātmās (vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā
sudurlabhaḥ). Mahātmā es aquel que posee pleno conocimiento de la Verdad Absolu-
ta. Vemos entonces que Mahārāja Ambarīṣa, como devoto de la Personalidad de Dios,
tenía plena conciencia de Paramātmā, del Brahman, de māyā, del mundo material, del
mundo espiritual y de cómo suceden las cosas en todas partes. Lo conocía todo. Yasmin
vijñāte sarvam evaṁ vijñātaṁ bhavati. Por conocer a Vāsudeva, el devoto conoce tam-
bién todo lo que existe en la creación de Vāsudeva (vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā
sudurlabhaḥ). Para ese devoto, la felicidad más elevada que pueda hallarse en el mundo
material apenas tiene ningún valor.
nārāyaṇa-parāḥ sarve na kutaścana bibhyati
svargāpavarga-narakeṣv api tulyārtha-darśinaḥ
(Bhāg. 6.17.28)
116 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.26
El devoto está firmemente establecido en el servicio devocional, y, debido a ello, no
considera importante ninguna posición del mundo material. En relación con esto, Śrīla
Prabodhānanda Sarasvatī escribe (Caitanya-candrāmṛta 5):
kaivalyaṁ narakāyate tridaśa-pūr ākāśa-puṣpāyate
durdāntendriya-kāla-sarpa-paṭalī protkhāta-daṁṣṭrāyate
viśvaṁ pūrṇa-sukhāyate vidhi-mahendrādiś ca kīṭāyate
yat-kāruṇya-katākṣa-vaibhava-vatāṁ taṁ gauram eva stumaḥ
Para el devoto puro que ha llegado a serlo gracias al servicio devocional ofrecido a
grandes personalidades como Caitanya Mahāprabhu, kaivalya, la fusión en el Brahman,
no es mejor que el infierno. Para ese devoto, los planetas celestiales son como una
fantasmagoría, un fuego fatuo, y la perfección yóguica le importa muy poco, pues
el devoto alcanza de modo natural el objetivo de la perfección yóguica. Todo ello es
posible para el devoto del Señor que ha llegado a serlo siguiendo las instrucciones de
Caitanya Mahāprabhu.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 26 @TaAmbar"ISastanayaeSau r"AjyaM
s$amaAnazAIlaeSau ivas$a{jya DaIr": /
vanaM ivavaezAAtmaina vaAs$aude"vae
manaAe d"Daä," DvastagAuNA‘avaAh": //26//
śrī-śuka uvāca
athāmbarīṣas tanayeṣu rājyaṁ
samāna-śīleṣu visṛjya dhīraḥ
vanaṁ viveśātmani vāsudeve
mano dadhad dhvasta-guṇa-pravāhaḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; atha—de este modo; ambarīṣaḥ—el
rey Ambarīṣa; tanayeṣu—a sus hijos; rājyam—el reino; samāna-śīleṣu—que eran
tan cualificados como su padre; visṛjya—repartir; dhīraḥ—la persona más erudita;
vanam—en el bosque; viveśa—entró; ātmani—al Señor Supremo; vāsudeve—el Señor
Kṛṣṇa, conocido con el nombre de Vāsudeva; manaḥ—la mente; dadhat—concentrar;
dhvasta—vencida; guṇa-pravāhaḥ—las olas de las modalidades materiales de la
naturaleza.
Śrīla Śukadeva Gosvāmī siguió: A continuación, debido a lo avanzado de su posi-
ción en la vida devocional, Mahārāja Ambarīṣa, que no deseaba seguir enredado
en la vida material, se retiró de la vida familiar activa. Después de repartir sus
propiedades entre sus hijos, que eran tan cualificados como él, entró en la orden
5.27 CAP. 5 | Ambarīṣa Mahārāja perdona a Durvāsā Muni 117
de vānaprastha y se marchó al bosque para concentrar su mente por entero en el
Señor Vāsudeva.
SIGNIFICADO: En su condición de devoto puro, Mahārāja Ambarīṣa estaba liberado
en toda circunstancia pues, como explica Śrīla Rūpa Gosvāmī, el devoto siempre está
liberado.
īhā yasya harer dāsye karmaṇā manasā girā
nikhilāsv apy avasthāsu jīvan-muktaḥ sa ucyate
Con estas palabras de su Bhakti-rasāmṛta-sindhu, Śrīla Rūpa Gosvāmī nos enseña que,
si nuestro único deseo es servir al Señor, permanecemos liberados en toda circunstan-
cia. Mahārāja Ambarīṣa, sin lugar a dudas, estaba liberado en toda circunstancia, pero,
como rey ideal, entró en la orden de retiro de la vida familiar, vānaprastha. Es esencial
renunciar a las responsabilidades familiares y concentrarse por entero en los pies de
loto de Vāsudeva. Por esa razón, Mahārāja Ambarīṣa repartió el reino entre sus hijos y
se retiró de la vida familiar.
TEXTO 27 wtyaetatpauNyamaAKyaAnamambar"ISasya BaUpatae /
s$aÆÿLtaRyaªanauDyaAyana, Ba·(Ae BagAvataAe Bavaeta, //27//
ity etat puṇyam ākhyānam ambarīṣasya bhūpate
saṅkīrtayann anudhyāyan bhakto bhagavato bhavet
iti—así; etat—esta; puṇyam ākhyānam—actividad muy piadosa en la historia;
ambarīṣasya—de Mahārāja Ambarīṣa; bhūpate—¡oh, rey (Mahārāja Parīkṣit)!;
saṅkīrtayan—por recitar, repetir; anudhyāyan—o por meditar en; bhaktaḥ—un devo-
to; bhagavataḥ—de la Suprema Personalidad de Dios; bhavet—puede volverse.
Todo el que recite esta narración, o simplemente piense en el relato de las activida-
des de Mahārāja Ambarīṣa, se volverá un devoto puro del Señor, sin duda alguna.
SIGNIFICADO: En relación con esto, Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura presenta un
ejemplo muy bueno. Cuando alguien está muy deseoso de ganar dinero, no se sentirá
satisfecho aunque sea multimillonario, sino que hará lo que sea por ganar más cada
vez. En el devoto se da esa misma mentalidad. El devoto nunca piensa: «He llegado
al límite de mi servicio devocional», ni se da por satisfecho. Cuanto más se ocupa en
el servicio del Señor, más servicio desea ofrecer. Esa es la posición del devoto. En su
vida familiar, Mahārāja Ambarīṣa, era, sin duda alguna, un devoto puro, completo en
todo aspecto, pues tenía la mente y todos los sentidos ocupados en servicio devocional
(sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor vacāṁsi vaikuṇṭha-guṇānuvarnane). Mahārāja
Ambarīṣa estaba satisfecho en sí mismo, debido a que todos sus sentidos estaban
118 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 5.28
ocupados en servicio devocional (sarvopādhi-vinirmuktaṁ tat-paratvena nirmalam/
hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate). Sin embargo, a pesar de tener todos los
sentidos ocupados en servicio devocional, Mahārāja Ambarīṣa abandonó su hogar y
se marchó al bosque para concentrar su mente por entero en los pies de loto de Kṛṣṇa,
del mismo modo que un comerciante siempre trata de ganar más, aunque ya posea
enormes riquezas. Esa mentalidad de ocuparse cada vez más en servicio devocional nos
eleva a la posición más gloriosa. El comerciante que actúa en el plano del karma y desea
dinero sin límites, se enreda y queda cada vez más atado; el devoto, sin embargo, está
cada vez más liberado.
TEXTO 28 @mbar"ISasya cair"taM yae Za{Nvainta mah"Atmana: /
maui·M( ‘ayaAinta tae s$avaeR BaftyaA ivaSNAAe: ‘as$aAd"ta: //28//
ambarīṣasya caritaṁ ye śṛṇvanti mahātmanaḥ
muktiṁ prayānti te sarve bhaktyā viṣṇoḥ prasādataḥ
ambarīṣasya—de Mahārāja Ambarīṣa; caritam—el carácter; ye—personas que;
śṛṇvanti—escuchan; mahā-ātmanaḥ—de la gran personalidad, el gran devoto;
muktim—la liberación; prayānti—ciertamente alcanzan; te—esas personas; sarve—
todas ellas; bhaktyā—simplemente con servicio devocional; viṣṇoḥ—del Señor Viṣṇu;
prasādataḥ—por la misericordia.
Por la gracia del Señor, aquellos que escuchan las actividades del gran devoto
Mahārāja Ambarīṣa alcanzan la liberación o se vuelven devotos sin mayor demora.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo quinto
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Ambarīṣa Mahārāja perdona a
Durvāsā Muni».
CAPÍTULO 6
La caída de Saubhari Muni
Después de hablar de los descendientes de Mahārāja Ambarīṣa, Śukadeva Gosvāmī citó
la sucesión de reyes desde Śaśāda hasta Māndhātā, y, en relación con esto, se refirió
también al matrimonio del gran sabio Saubhari con las hijas de este último rey.
Mahārāja Ambarīṣa tuvo tres hijos: Virūpa, Ketumān y Śambhu. El hijo de Virūpa
fue Pṛṣadaśva, que tuvo como hijo a Rathītara. Rathītara no tenía hijos, pero, al pedir
al gran sabio Aṅgirā que le favoreciese, este engendró varios hijos en el vientre de su
esposa. Cuando estos hijos nacieron, formaron la dinastía de Aṅgirā y Rathītara.
Ikṣvāku, el hijo de Manu, tuvo cien hijos. Los mayores fueron Vikukṣi, Nimi y
Daṇḍakā. Los hijos de Mahārāja Ikṣvāku reinaron en distintas partes del mundo. Uno
de esos hijos, Vikukṣi, fue desterrado del reino por haber violado las reglas y regulacio-
nes del sacrificio. Por la misericordia de Vasiṣṭha y el poder del yoga místico, Mahārāja
Ikṣvāku, al abandonar el cuerpo material, alcanzó la liberación. A su muerte, su hijo
Vikukṣi regresó y se encargó del reino. Vikukṣi celebró diversos sacrificios, con los
que satisfizo a la Suprema Personalidad de Dios. Más tarde, Vikukṣi fue famoso con el
nombre de Śaśāda.
El hijo de Vikukṣi luchó contra los demonios en el bando de los semidioses, y, debido al
importante servicio prestado, conoció la fama con los nombres de Purañjaya, Indravāha
y Kakutsha. El hijo de Purañjaya fue Anenā, el hijo de Anenā fue Pṛthu, y e hijo de Pṛthu
fue Viśvagandhi. El hijo de Viśvagandhi fue Candra, el hijo de Candra fue Yuvanāśva,
y el hijo de este fue Śrāvasta, que construyó Śrāvastī Purī. El hijo de Śrāvasta se llamó
Bhṛhadaśva. Kuvalayaśva, su hijo, mató al demonio Dhundhu, y desde entonces fue
famoso con el nombre de Dhundhumāra, «el que mató a Dhundhu». Sus hijos fueron
Dṛḍhāśva, Kapilāśva y Bhadrāśva. Tuvo muchos miles de hijos más, pero el fuego que
emanaba de Dhundhu los redujo a cenizas. El hijo de Dṛḍhāśva fue Haryaśva, el hijo de
Haryaśva fue Nikumbha, el hijo de Nikumbha fue Bahulāśva, y el hijo de Haryaśva fue
Kṛśāśva. El hijo de Kṛśāśva fue Senajit, y el hijo de Senajit fue Yuvanāśva.
Yuvanāśva se casó con cien esposas, pero no tuvo hijos, de modo que se retiró al
bosque. Allí los sabios celebraron un sacrificio indra-yajña para favorecerle. Pero un
día, en el bosque, el rey estaba tan sediento que se bebió el agua reservada para el yajña.
En consecuencia, al cabo de un tiempo, del lado derecho de su abdomen salió un niño.
Aquel hijo, que era muy hermoso, lloraba deseando mamar la leche materna, e Indra
le calmó dándole a chupar su dedo índice. Desde entonces, aquel hijo fue conocido
con el nombre de Māndhātā. Con el paso del tiempo, Yuvanāśva alcanzó la perfección
mediante la práctica de austeridades.
119
120 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.2
Seguidamente, Māndhātā fue elevado al trono de emperador y gobernó la Tierra,
que está compuesta de siete islas. Fue un rey poderoso, que inspiraba un gran temor a
los ladrones y bandidos. Debido a ello, fue conocido con el nombre de Trasaddasyu, que
significa «el que inspira mucho temor a los ladrones y bandidos». Māndhātā engendró
hijos en el vientre de su esposa, Bindumatī. Esos hijos fueron Purukutsa, Ambarīṣa y
Mucukunda, quienes tuvieron además cincuenta hermanas, todas las cuales se casaron
con el gran sabio Saubhari.
En relación con esto, Śukadeva Gosvāmī explicó la historia de Saubhari Muni, que,
al ver a dos peces apareándose, cayó de su estado de yoga debido a la excitación sensual
y quiso casarse con todas las hijas de Māndhātā para disfrutar del placer sexual. Más
tarde, muy arrepentido, Saubhari Muni entró en la orden de vānaprastha y se sometió
a rigurosas austeridades hasta alcanzar la perfección. En relación con esto, Śukadeva
Gosvāmī explica que las esposas de Saubhari Muni también alcanzaron la perfección.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 ivaè&pa: ke(taumaAHC$mBaur"mbar"ISas$autaAñya: /
ivaè&paAtpa{Sad"ìAe'BaUÔatpau‡astau r"TaItar": //1//
śrī-śuka uvāca
virūpaḥ ketumāñ chambhur ambarīṣa-sutās trayaḥ
virūpāt pṛṣadaśvo 'bhūt tat-putras tu rathītaraḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; virūpaḥ—llamado Virūpa; ketumān—
llamado Ketumān; śambhuḥ—llamado Śambhu; ambarīṣa—de Ambarīṣa Mahārāja;
sutāḥ trayaḥ—los tres hijos; virūpāt—de Virūpa; pṛṣadaśvaḥ—de nombre Pṛṣadaśva;
abhūt—hubo; tat-putraḥ—su hijo; tu—y; rathītaraḥ—de nombre Rathītara.
Śukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, Mahārāja Parīkṣit!, Ambarīṣa tuvo tres hijos: Virūpa,
Ketumān y Śambhu. Virūpa fue padre de Pṛṣadaśva, y Pṛṣadaśva, a su vez, fue padre
de Rathītara.
TEXTO 2 r"TaItar"syaA‘ajasya BaAyaARyaAM tantavae'iTaRta: /
@iËÿr"A janayaAmaAs$a “aövacaRisvana: s$autaAna, //2//
rathītarasyāprajasya bhāryāyāṁ tantave 'rthitaḥ
aṅgirā janayām āsa brahma-varcasvinaḥ sutān
rathītarasya—de Rathītara; aprajasya—que no tenía hijos; bhāryāyām—a su esposa;
tantave—para aumentar la descendencia; arthitaḥ—ante el ruego; aṅgirāḥ—el gran
sabio Aṅgirā; janayām āsa—hizo que naciesen; brahma-varcasvinaḥ—que tenían cua-
lidades brahmínicas; sutān—hijos.
6.4 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 121
Rathītara no tenía hijos, de modo que pidió al gran sabio Aṅgirā que engendrase
hijos para él. Aṅgirā atendió su petición y engendró hijos en el vientre de la esposa
de Rathītara. Todos ellos nacieron dotados de poder brahmínico.
SIGNIFICADO: En la época védica, a veces se pedía a un hombre bien cualificado
que engendrase hijos en la esposa de un hombre de menor categoría, a fin de obtener
una mejor descendencia. En ese caso, la mujer se compara con un campo de cultivo.
El propietario de un campo puede emplear a otra persona para que lo haga producir,
pero los cereales, como producto de la tierra, se consideran propiedad del dueño del
campo. De manera similar, a veces se permitía que una mujer fuese fecundada por
alguien que no era su esposo, pero los hijos se consideraban progenie del marido. Esos
hijos se designan con la palabra kṣetra-jāta. Rathītara, que no tenía descendientes, se
valió de ese sistema.
TEXTO 3 Wtae ºae‡a‘as$aUtaA vaE paunastvaAiËÿr"s$aA: sma{taA: /
r"TaItar"ANAAM ‘avar"A: ºae‡aAepaetaA iã"jaAtaya: //3//
ete kṣetra-prasūtā vai punas tv āṅgirasāḥ smṛtāḥ
rathītarāṇāṁ pravarāḥ kṣetropetā dvi-jātayaḥ
ete—los hijos engendrados por Aṅgirā; kṣetra-prasūtāḥ—fueron hijos de Rathītara y
pertenecieron a su familia (pues habían nacido del vientre de su esposa); vai—en ver-
dad; punaḥ—de nuevo; tu—pero; āṅgirasāḥ—de la dinastía de Aṅgirā; smṛtāḥ—fueron
llamados; rathītarāṇām—de todos los hijos de Rathītara; pravarāḥ—los principales;
kṣetra-upetāḥ—por haber nacido del kṣetra (campo); dvi-jātayaḥ—llamados brāhmaṇas
(eran una mezcla de brāhmaṇa y kṣatriya).
Por haber nacido de la esposa de Rathītara, se consideraba que esos hijos pertene-
cían a la dinastía de Rathītara; sin embargo, como nacieron del semen de Aṅgirā,
también se les consideraba miembros de la dinastía de Aṅgirā. De entre toda la pro-
genie de Rathītara, esos hijos fueron los más importantes, pues, por su nacimiento,
se les consideraba brāhmaṇas.
SIGNIFICADO: Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura comenta que la palabra dvi-
jātayaḥ significa «casta mixta», refiriéndose a una mezcla de brāhmaṇa y kṣatriya.
TEXTO 4 ºauvatastau manaAejaRÁae wºvaAku(„aARNAta: s$auta: /
tasya pau‡azAtajyaeï"A ivaku(iºainaimad"Nx"k(A: //4//
kṣuvatas tu manor jajñe ikṣvākur ghrāṇataḥ sutaḥ
tasya putra-śata-jyeṣṭhā vikukṣi-nimi-daṇḍakāḥ
122 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.6
kṣuvataḥ—mientras estornudaba; tu—pero; manoḥ—de Manu; jajñe—nació;
ikṣvākuḥ—llamado Ikṣvāku; ghrāṇataḥ—de las fosas nasales; sutaḥ—el hijo; tasya—
de Ikṣvāku; putra-śata—cien hijos; jyeṣṭhāḥ—destacados; vikukṣi—llamado Vikukṣi;
nimi—llamado Nimi; daṇḍakāḥ—llamado Daṇḍakā.
El hijo de Manu fue Ikṣvāku, que nació de las fosas nasales de Manu cuando este
estornudó. El rey Ikṣvāku tuvo cien hijos; de entre ellos destacaron Vikukṣi, Nimi
y Daṇḍakā.
SIGNIFICADO: Según Śrīdhara Svāmī, la inclusión de Ikṣvāku entre los hijos que
Manu engendró en su esposa Śraddhā (Bhāg. 9.1.11-12) es una generalización. En este
verso se precisa que Ikṣvāku nació de un simple estornudo de Manu.
TEXTO 5 taeSaAM paur"staAd"BavaªaAyaARvataeR na{paA na{pa /
paÂaivaMzAita: paêA»a ‡ayaAe maDyae'pare"'nyata: //5//
teṣāṁ purastād abhavann āryāvarte nṛpā nṛpa
pañca-viṁśatiḥ paścāc ca trayo madhye 'pare 'nyataḥ
teṣām—entre todos esos hijos; purastāt—en la parte oriental; abhavan—fueron;
āryāvarte—en el lugar llamado Āryāvarta, entre los Himālayas y las montañas Vindhya;
nṛpāḥ—reyes; nṛpa—¡oh, rey (Mahārāja Parīkṣit)!; pañca-viṁśatiḥ—veinticinco;
paścāt—en la parte occidental; ca—también; trayaḥ—tres de ellos; madhye—en medio
(entre el este y el oeste); apare—otros; anyataḥ—en otros lugares.
Veinticinco de esos cien hijos reinaron en la parte occidental de Āryāvarta, en un
lugar entre los Himālayas y las montañas Vindhya. Otros veinticinco reinaron al
este de Āryāvarta, y en el centro reinaron los tres hijos más importantes. Los demás
hijos reinaron en otros lugares.
TEXTO 6 s$a Wk(d"Aí"k(A™aAÜe" wºvaAku(: s$autamaAid"zAta, /
maAMs$amaAnaIyataAM maeDyaM ivaku(ºae gAcC$ maA icar"ma, //6//
sa ekadāṣṭakā-śrāddhe ikṣvākuḥ sutam ādiśat
māṁsam ānīyatāṁ medhyaṁ vikukṣe gaccha mā ciram
saḥ—ese rey (Mahārāja Ikṣvāku); ekadā—en cierta ocasión; aṣṭakā-śrāddhe—durante
enero, febrero y marzo, cuando se hacen ofrendas a los antepasados; ikṣvākuḥ—el
rey Ikṣvāku; sutam—a su hijo; ādiśat—ordenó; māṁsam—carne; ānīyatām—traer;
medhyam—pura (de caza); vikukṣe—¡oh, Vikukṣi!; gaccha—ve inmediatamente; mā
ciram—sin demora.
6.7 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 123
En los meses de enero, febrero y marzo se ofrecen a los antepasados las oblaciones
de aṣṭakā-śrāddha. Mientras ofrecía las oblaciones en esa ceremonia śrāddha, que
tiene lugar durante la quincena oscura de la Luna, Mahārāja Ikṣvāku ordenó a su
hijo Vikukṣi que fuese al bosque y trajese inmediatamente carne pura.
TEXTO 7 taTaeita s$a vanaM gAtvaA ma{gAAna, h"tvaA i‚(yaAhR"NAAna, /
™aAntaAe bauBauiºataAe vaIr": zAzAM caAd"d"pasma{ita: //7//
tatheti sa vanaṁ gatvā mṛgān hatvā kriyārhaṇān
śrānto bubhukṣito vīraḥ śaśaṁ cādad apasmṛtiḥ
tathā—conforme a la instrucción; iti—así; saḥ—Vikukṣi; vanam—al bosque; gatvā—ir;
mṛgān—animales; hatvā—matar; kriyā-arhaṇān—adecuados para ofrecer en el yajña de
la ceremonia śrāddha; śrāntaḥ—cuando estuvo fatigado; bubhukṣitaḥ—y hambriento;
vīraḥ—el héroe; śaśam—un conejo; ca—también; ādat—comió; apasmṛtiḥ—olvidando
(que la carne estaba destinada a la ofrenda de śrāddha).
Vikukṣi, el hijo de Ikṣvāku, fue entonces al bosque y mató muchos animales que
podían ser ofrecidos como oblación. La fatiga y el hambre, sin embargo, le hicieron
olvidar su propósito, de modo que se comió un conejo que había cazado.
SIGNIFICADO: Es evidente que los kṣatriyas mataban animales en el bosque porque
esa carne era la adecuada para ser ofrecida en determinados yajñas. La ofrenda de
oblaciones a los antepasados en la ceremonia śrāddha es también un tipo de yajña,
en el que podía ofrecerse la carne obtenida cazando en el bosque. Sin embargo, en la
era actual, Kali-yuga, ese tipo de ofrendas está prohibido. Citando el Brahma-vaivarta
Purāṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo:
aśvamedhaṁ gavālambhaṁ sannyāsaṁ pala-paitṛkam
devareṇa sutotpattiṁ kalau pañca vivarjayet
«En la era de Kali, hay cinco actividades que están prohibidas: ofrecer un caballo
en sacrificio, ofrecer una vaca en sacrificio, entrar en la orden de sannyāsa, ofrecer
oblaciones de carne a los antepasados, y que un hombre engendre hijos en la mujer
de su hermano». La palabra pala-paitṛkam se refiere a las ofrendas de oblaciones de
carne a los antepasados. Esa clase de oblaciones se permitían en el pasado, pero en
la actual era, Kali-yuga, están prohibidas. En esta era, todo el mundo es experto en
cazar animales, pero la mayor parte de los cazadores no son kṣatriyas, sino śūdras.
Sin embargo, según los mandamientos védicos, la caza es solo para los kṣatriyas; a los
śūdras se les permite comer la carne de una cabra u otro animal insignificante que se
haya sacrificado ante la deidad de la diosa Kālī o algún otro semidiós que la acepte.
En definitiva, comer carne no está absolutamente prohibido; se les permite a unas
124 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.9
determinadas clases sociales conforme a diversas circunstancias y mandamientos.
Comer carne de vaca, sin embargo, está estrictamente prohibido a todos. En el
Bhagavad-gītā, el propio Kṛṣṇa habla de go-rakṣyam, la protección de la vaca. A
quienes comen carne, se les permite hacerlo en función de sus respectivas posiciones
y de las directrices del śāstra, pero nunca se les permite comer carne de vaca. Las vacas
deben recibir plena protección.
TEXTO 8 zAeSaM inavaed"yaAmaAs$a ipa‡ae taena ca taÖ"ç&: /
caAeid"ta: ‘aAeºaNAAyaAh" äu"í"maetad"k(maRk(ma, //8//
śeṣaṁ nivedayām āsa pitre tena ca tad-guruḥ
coditaḥ prokṣaṇāyāha duṣṭam etad akarmakam
śeṣam—los remanentes; nivedayām āsa—ofreció; pitre—a su padre; tena—por él;
ca—también; tat-guruḥ—su sacerdote o maestro espiritual; coditaḥ—ante el ruego;
prokṣaṇāya—para purificar; āha—dijo; duṣṭam—contaminada; etat—toda esta carne;
akarmakam—no apta para ser ofrecida en la ceremonia śrāddha.
Vikukṣi ofreció al rey Ikṣvāku los remanentes de la carne, y el rey se la dio a Vasiṣṭha
para que la purificase. Pero Vasiṣṭha, al darse cuenta de que la carne ya había sido
probada por Vikukṣi, dijo que no se podía utilizar en la ceremonia śrāddha.
SIGNIFICADO: Lo que se vaya a ofrecer en un yajña no puede ser probado por nadie
antes de ofrecerlo a la Deidad. Esta regla se sigue estrictamente en las cocinas de nues-
tros templos. Los alimentos que allí se preparan no se pueden probar hasta que no se
han ofrecido a la Deidad. En caso contrario, lo que se esté cocinando se contamina y
no puede ofrecerse. Los devotos ocupados en adorar a la Deidad deben tener esto bien
presente, a fin de no incurrir en ofensas en la adoración de la Deidad.
TEXTO 9 ÁaAtvaA pau‡asya tatk(maR gAuç&NAAiBaih"taM na{pa: /
de"zAAiªa:s$aAr"yaAmaAs$a s$autaM tya·(ivaiDaM ç&SaA //9//
jñātvā putrasya tat karma guruṇābhihitaṁ nṛpaḥ
deśān niḥsārayām āsa sutaṁ tyakta-vidhiṁ ruṣā
jñātvā—al saber; putrasya—de su hijo; tat—esa; karma—acción; guruṇā—por el maes-
tro espiritual (Vasiṣṭha); abhihitam—informado; nṛpaḥ—el rey (Ikṣvāku); deśāt—del
país; niḥsārayām āsa—desterró; sutam—a su hijo; tyakta-vidhim—por haber violado
los principios regulativos; ruṣā—lleno de ira.
6.11 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 125
Cuando Vasiṣṭha le informó de lo que su hijo había hecho, el rey Ikṣvāku se enfadó
muchísimo, y, por haber violado los principios regulativos, ordenó a Vikukṣi que
se marchase del país.
TEXTO 10 s$a tau iva‘aeNA s$aMvaAdM" ÁaApake(na s$amaAcar"na, /
tyaftvaA k(laevarM" yaAegAI s$a taenaAvaApa yatpar"ma, //10//
sa tu vipreṇa saṁvādaṁ jñāpakena samācaran
tyaktvā kalevaraṁ yogī sa tenāvāpa yat param
saḥ—Mahārāja Ikṣvāku; tu—en verdad; vipreṇa—con el brāhmaṇa (Vasiṣṭha);
saṁvādam—conversación; jñāpakena—con el informador; samācaran—actuar de
acuerdo; tyaktvā—abandonar; kalevaram—este cuerpo; yogī—ser un bhakti-yogī miem-
bro de la orden de renuncia; saḥ—el rey; tena—con esa instrucción; avāpa—obtuvo;
yat—la posición que; param—suprema.
Vasiṣṭha, que era un gran brāhmaṇa erudito, habló a Mahārāja Ikṣvāku acerca de
la Verdad Absoluta, y el rey, conforme a sus instrucciones, se entregó a la renuncia.
Mahārāja Ikṣvāku siguió los principios de los yogīs, y, tras abandonar el cuerpo
material, alcanzó la perfección suprema.
TEXTO 11 ipatayauRpar"tae'Byaetya ivaku(iºa: pa{iTavaIimamaAma, /
zAAs$ad"Ijae h"ir$M yaÁaE: zAzAAd" wita iva™auta: //11//
pitary uparate 'bhyetya vikukṣiḥ pṛthivīm imām
śāsad īje hariṁ yajñaiḥ śaśāda iti viśrutaḥ
pitari—cuando su padre; uparate—al ser liberado del reino; abhyetya—habiendo re-
gresado; vikukṣiḥ—el hijo llamado Vikukṣi; pṛthivīm—el planeta Tierra; imām—este;
śāsat—gobernando; īje—adoró; harim—a la Suprema Personalidad de Dios; yajñaiḥ—
con celebraciones de sacrificio; śaśa-adaḥ—Śaśāda («el que comió un conejo»); iti—así;
viśrutaḥ—conocido.
Al saber que su padre había abandonado este mundo, Vikukṣi regresó al país y, una
vez coronado rey, gobernó el planeta Tierra y celebró sacrificios para satisfacer a la
Suprema Personalidad de Dios. Más tarde, Vikukṣi fue conocido con el nombre de
Śaśāda.
126 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.14
TEXTO 12 paur"Ãayastasya s$auta wn‰"vaAh" wtaIir"ta: /
k(ku(tsTa wita caApyau·(: Za{NAu naAmaAina k(maRiBa: //12//
purañjayas tasya suta indravāha itīritaḥ
kakutstha iti cāpy uktaḥ śṛṇu nāmāni karmabhiḥ
puram-jayaḥ—Purañjaya («el conquistador de la morada»); tasya—suyo (de Vikukṣi);
sutaḥ—hijo; indra-vāhaḥ—Indravāha («aquel cuya montura es Indra»); iti—así;
īritaḥ—conocido por ello; kakutsthaḥ—Kakutstha («sentado en la giba de un toro»);
iti—así; ca—también; api—en verdad; uktaḥ—conocido así; śṛṇu—tan solo escucha;
nāmāni—todos los nombres; karmabhiḥ—conforme a las propias actividades.
El hijo de Śaśāda fue Purañjaya, conocido también con los nombres de Indravāha
y Kakutstha. Por favor, escucha ahora acerca de las actividades que le hicieron
merecedor de esos nombres.
TEXTO 13 k{(taAnta @As$aIts$amar"Ae de"vaAnaAM s$ah" d"AnavaE: /
paAiSNARƒaAh"Ae va{taAe vaIr"Ae de"vaEdE="tyapar"AijataE: //13//
kṛtānta āsīt samaro devānāṁ saha dānavaiḥ
pārṣṇigrāho vṛto vīro devair daitya-parājitaiḥ
kṛta-antaḥ—una guerra devastadora; āsīt—hubo; samaraḥ—un combate; devānām—
de los semidioses; saha—con; dānavaiḥ—los demonios; pārṣṇigrāhaḥ—un buen asis-
tente; vṛtaḥ—aceptaron; vīraḥ—un héroe; devaiḥ—por los semidioses; daitya—por los
demonios; parājitaiḥ—que habían sido vencidos.
Hace mucho tiempo, hubo una devastadora guerra entre los semidioses y los demo-
nios. Los semidioses habían sido derrotados, pero, gracias a la ayuda de Purañjaya,
lograron finalmente la victoria. Así alcanzó el héroe su nombre, Purañjaya, «el que
conquistó la morada de los demonios».
TEXTO 14 vacanaAÚe"vade"vasya ivaSNAAeivaRìAtmana: ‘aBaAe: /
vaAh"natvae va{tastasya baBaUvaen‰"Ae mah"Ava{Sa: //14//
vacanād deva-devasya viṣṇor viśvātmanaḥ prabhoḥ
vāhanatve vṛtas tasya babhūvendro mahā-vṛṣaḥ
vacanāt—por la orden o las palabras; deva-devasya—del Señor Supremo de todos los
semidioses; viṣṇoḥ—el Señor Viṣṇu; viśva-ātmanaḥ—la Superalma de toda la creación;
6.17 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 127
prabhoḥ—el Señor, el controlador; vāhanatve—por hacer de montura; vṛtaḥ—ocupado;
tasya—en el servicio de Purañjaya; babhūva—se transformó; indraḥ—el rey del cielo;
mahā-vṛṣaḥ—un gran toro.
Purañjaya estuvo de acuerdo en matar a los demonios, pero con la condición de que
Indra fuese su montura. Indra, sin embargo, era orgulloso y no podía aceptar esa
condición. Solo más tarde, cuando Viṣṇu, el Señor Supremo, se lo ordenó, aceptó
transformarse en un enorme toro y sirvió de cabalgadura a Purañjaya.
TEXTOs 15-16 s$a s$aªaÜ"Ae DanauidR"vyamaAd"Aya ivaizAKaAiHC$taAna, /
staUyamaAnastamaAç&÷ yauyauts$au: k(ku(id" isTata: //15//
taejas$aApyaAiyataAe ivaSNAAe: pauç&Sasya mah"Atmana: /
‘ataIcyaAM id"izA dE"tyaAnaAM nyaç&NAit‡ad"zAE: paur"ma, //16//
sa sannaddho dhanur divyam ādāya viśikhāñ chitān
stūyamānas tam āruhya yuyutsuḥ kakudi sthitaḥ
tejasāpyāyito viṣṇoḥ puruṣasya mahātmanaḥ
pratīcyāṁ diśi daityānāṁ nyaruṇat tridaśaiḥ puram
saḥ—él, Purañjaya; sannaddhaḥ—bien equipado; dhanuḥ divyam—un arco de la
mejor calidad o trascendental; ādāya—tomar; viśikhān—flechas; śitān—muy afila-
das; stūyamānaḥ—muy alabado; tam—él (el toro); āruhya—montar en; yuyutsuḥ—
dispuesto a luchar; kakudi—sobre la giba del toro; sthitaḥ—situado; tejasā—con el
poder; āpyāyitaḥ—favorecido; viṣṇoḥ—del Señor Viṣṇu; puruṣasya—la Persona Su-
prema; mahā-ātmanaḥ—la Superalma; pratīcyām—occidental; diśi—en la dirección;
daityānām—de los demonios; nyaruṇat—conquistó; tridaśaiḥ—rodeado por los semi-
dioses; puram—la morada.
Bien protegido con una armadura y deseoso de entrar en combate, Purañjaya se
armó con flechas muy afiladas y un arco trascendental; así, entre las alabanzas de
los semidioses, montó a lomos del toro [Indra] y se sentó en su giba. Desde enton-
ces se le conoce con el nombre de Kakutstha. Por haberse sentado en el gran toro,
Purañjaya, que estaba dotado del poder del Señor Viṣṇu, la Superalma, la Persona
Suprema, recibe también el nombre de Indravāha. Rodeado por los semidioses,
atacó la morada de los demonios en el oeste.
TEXTO 17 taEstasya caABaUt‘aDanaM taumaulaM laAemah"SaRNAma, /
yamaAya BaéaEr"nayaÚE"tyaAnaiBayayauma{RDae //17//
128 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.19
tais tasya cābhūt pradhanaṁ tumulaṁ loma-harṣaṇam
yamāya bhallair anayad daityān abhiyayur mṛdhe
taiḥ—con los demonios; tasya—de él, Purañjaya; ca—también; abhūt—hubo;
pradhanam—una batalla; tumulam—muy violenta; loma-harṣaṇam—escuchar acerca
de ella hace que los pelos se pongan de punta; yamāya—a la morada de Yamarāja;
bhallaiḥ—con flechas; anayat—enviadas; daityān—los demonios; abhiyayuḥ—que le
atacaron; mṛdhe—en aquella batalla.
La batalla entre los demonios y Purañjaya fue muy violenta. En verdad, los cabellos
se nos erizan cuando escuchamos acerca de ella. Purañjaya, con sus flechas, envió a
la morada de Yamarāja a todos los demonios que fueron lo bastante osados como
para hacerle frente.
TEXTO 18 tasyaeSaupaAtaAiBamauKaM yaugAAntaAi¢aimavaAelbaNAma, /
ivas$a{jya äu"åu"vaudE="tyaA h"nyamaAnaA: svamaAlayama, //18//
tasyeṣu-pātābhimukhaṁ yugāntāgnim ivolbaṇam
visṛjya dudruvur daityā hanyamānāḥ svam ālayam
tasya—sus (de Purañjaya); iṣu-pāta—el disparo de flechas; abhimukham—en frente de;
yuga-anta—al final del milenio; agnim—las llamas; iva—iguales; ulbaṇam—feroces;
visṛjya—abandonando el ataque; dudruvuḥ—huyeron corriendo; daityāḥ—todos los
demonios; hanyamānāḥ—ser matados (por Purañjaya); svam—propia; ālayam—a la
morada.
Para salvarse de las ardientes flechas de Indravāha, que eran como las llamas de la
devastación que tiene lugar al final del milenio, los demonios que sobrevivieron a la
destrucción de sus ejércitos huyeron rápidamente a sus respectivos hogares.
TEXTO 19 ijatvaA parM" DanaM s$ava< s$añIkM( va†apaANAyae /
‘atyayacC$ts$a r"AjaiSaRir"ita naAmaiBar"Aô$ta: //19//
jitvā paraṁ dhanaṁ sarvaṁ sastrīkaṁ vajra-pāṇaye
pratyayacchat sa rājarṣir iti nāmabhir āhṛtaḥ
jitvā—conquistar; param—enemigos; dhanam—riquezas; sarvam—todo; sa-strīkam—
con sus esposas; vajra-pāṇaye—a Indra, el portador del rayo; pratyayacchat—devolvió y
entregó; saḥ—ese; rāja-ṛṣiḥ—rey santo (Purañjaya); iti—así; nāmabhiḥ—con nombres;
āhṛtaḥ—fue llamado.
6.22 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 129
Después de vencer al enemigo, el santo rey Purañjaya lo entregó todo, incluyendo
las riquezas y las esposas del enemigo, a Indra, el portador del rayo. Debido a ello,
es famoso con el nombre de Purañjaya. Así, Purañjaya es conocido con distintos
nombres en razón de sus distintas actividades.
TEXTO 20 paur"Ãayasya pau‡aAe'BaUd"naenaAstats$auta: pa{Tau: /
ivaìgAinDastataên‰"Ae yauvanaAìstau tats$auta: //20//
purañjayasya putro 'bhūd anenās tat-sutaḥ pṛthuḥ
viśvagandhis tataś candro yuvanāśvas tu tat-sutaḥ
purañjayasya—de Purañjaya; putraḥ—hijo; abhūt—nació; anenāḥ—llamado Anenā;
tat-sutaḥ—su hijo; pṛthuḥ—llamado Pṛthu; viśvagandhiḥ—llamado Viśva-gandhi;
tataḥ—su hijo; candraḥ—llamado Candra; yuvanāśvaḥ—llamado Yuvanāśva; tu—en
verdad; tat-sutaḥ—su hijo.
El hijo de Purañjaya fue Anenā, el hijo de Anenā fue Pṛthu, y el hijo de Pṛthu
fue Viśvagandhi. El hijo de Viśvagandhi fue Candra, y el hijo de Candra fue
Yuvanāśva.
TEXTO 21 ™aAvastastats$autaAe yaena ™aAvastaI inamaRmae paur"I /
ba{h"d"ìstau ™aAvaistastata: ku(valayaAìk(: //21//
śrāvastas tat-suto yena śrāvastī nirmame purī
bṛhadaśvas tu śrāvastis tataḥ kuvalayāśvakaḥ
śrāvastaḥ—llamado Śrāvasta; tat-sutaḥ—el hijo de Yuvanāśva; yena—por quien;
śrāvastī—con el nombre Śrāvastī; nirmame—fue construida; purī—la gran ciudad;
bṛhadaśvaḥ—Bṛhadaśva; tu—sin embargo; śrāvastiḥ—engendrado por Śrāvasta;
tataḥ—de él; kuvalayāśvakaḥ—con el nombre Kuvalayāśva.
El hijo de Yuvanaśva fue Śrāvasta, que construyó la ciudad de Śrāvastī Purī. El hijo de
Śrāvasta fue Bṛhadaśva, cuyo hijo fue Kuvalayāśva. De ese modo creció la dinastía.
TEXTO 22 ya: i‘ayaATaRmautaÆÿsya DaunDaunaAmaAs$aurM" balaI /
s$autaAnaAmaek(ivaMzAtyaA s$ah"›aEr"h"naä," va{ta: //22//
yaḥ priyārtham utaṅkasya dhundhu-nāmāsuraṁ balī
sutānām eka-viṁśatyā sahasrair ahanad vṛtaḥ
130 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.25
yaḥ—aquel que; priya-artham—para la satisfacción; utaṅkasya—del gran sabio Utaṅka;
dhundhu-nāma—llamado Dhundhu; asuram—a un demonio; balī—muy poderoso
(Kuvalayāśva); sutānām—de hijos; eka-viṁśatyā—por veintiún; sahasraiḥ—miles;
ahanat—mató; vṛtaḥ—rodeado.
Para satisfacer al sabio Utaṅka, el muy poderoso Kuvalayāśva mató al demonio
Dhundhu. Para hacerlo, contó con la ayuda de sus veintiún mil hijos.
TEXTOs 23-24 DaunDaumaAr" wita KyaAtastats$autaAstae ca jajvalau: /
DaunDaAemauRKaAi¢anaA s$avaeR ‡aya WvaAvazAeiSataA: //23//
ä{"X#Aì: k(ipalaAìê Ba‰"Aì wita BaAr"ta /
ä{"X#Aìpau‡aAe h"yaRìAe inaku(mBastats$auta: sma{ta: //24//
dhundhumāra iti khyātas tat-sutās te ca jajvaluḥ
dhundhor mukhāgninā sarve traya evāvaśeṣitāḥ
dṛḍhāśvaḥ kapilāśvaś ca bhadrāśva iti bhārata
dṛḍhāśva-putro haryaśvo nikumbhas tat-sutaḥ smṛtaḥ
dhundhu-māraḥ—el que mató a Dhundhu; iti—así; khyātaḥ—célebre; tat-sutāḥ—sus
hijos; te—todos ellos; ca—también; jajvaluḥ—quemados; dhundhoḥ—de Dhundhu;
mukha-agninā—por el fuego que emanaba de la boca; sarve—todos ellos; trayaḥ—tres;
eva—solamente; avaśeṣitāḥ—quedaron vivos; dṛḍhāśvaḥ—Dṛḍhāśva; kapilāśvaḥ—
Kapilāśva; ca—y; bhadrāśvaḥ—Bhadrāśva; iti—así; bhārata—¡oh, Mahārāja Parīkṣit!;
dṛḍhāśva-putraḥ—el hijo de Dhṛḍhāśva; haryaśvaḥ—llamado Haryaśva; nikumbhaḥ—
Nikumbha; tat-sutaḥ—su hijo; smṛtaḥ—bien conocido.
¡Oh, Mahārāja Parīkṣit!, por esa razón, Kuvalayāśva es famoso con el nombre de
Dhundhumāra [«el que mató a Dhundhu»]. Sin embargo, el fuego que emanaba de
la boca de Dhundhu acabó con todos sus hijos, con excepción de tres. Los super-
vivientes fueron Dṛḍhāśva, Kapilāśva y Bhadrāśva. De Dṛḍhāśva nació Haryaśva,
cuyo hijo se llamó Nikumbha.
TEXTO 25 baò"laAìAe inaku(mBasya k{(zAAìAe'TaAsya s$aenaijata, /
yauvanaAìAe'BavaÔasya s$aAe'napatyaAe vanaM gAta: //25//
bahulāśvo nikumbhasya kṛśāśvo 'thāsya senajit
yuvanāśvo 'bhavat tasya so 'napatyo vanaṁ gataḥ
6.27 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 131
bahulāśvaḥ—llamado Bahulāśva; nikumbhasya—de Nikumbha; kṛśāśvaḥ—llamado
Kṛśāśva; atha—a continuación; asya—de Kṛśāśva; senajit—Senajit; yuvanāśvaḥ—
llamado Yuvanāśva; abhavat—nació; tasya—de Senajit; saḥ—él; anapatyaḥ—sin nin-
gún hijo; vana gataḥ—se retiró al bosque como vānaprastha.
El hijo de Nikumbha fue Bahulāśva, el hijo de Bahulāśva fue Kṛśāśva, el hijo de
Kṛśāśva fue Senajit, y el hijo de Senajit fue Yuvanāśva. Yuvanāśva no tuvo hijos, de
modo que se retiró de la vida familiar y se marchó al bosque.
TEXTO 26 BaAyaARzAtaena inaivaRNNA [%SayaAe'sya k{(paAlava: /
wiíM" sma vataRyaAM ca‚u(rE"n‰"I%M tae s$aus$amaAih"taA: //26//
bhāryā-śatena nirviṇṇa ṛṣayo 'sya kṛpālavaḥ
iṣṭiṁ sma vartayāṁ cakrur aindrīṁ te susamāhitāḥ
bhāryā-śatena—con cien esposas; nirviṇṇaḥ—muy tristes; ṛṣayaḥ—los sabios (en el
bosque); asya—con él; kṛpālavaḥ—muy misericordiosos; iṣṭim—una ceremonia ritual;
sma—en el pasado; vartayāṁ cakruḥ—dieron comienzo; aindrīm—con el nombre de
indra-yajña; te—todos ellos; su-samāhitāḥ—con gran cuidado y atención.
Yuvanāśva se fue al bosque acompañado de sus cien esposas, pero todos ellos se
sentían muy tristes. Los sabios del bosque, sin embargo, se mostraron muy bonda-
dosos con el rey y, con gran cuidado y atención, dieron comienzo a una ceremonia
indra-yajña para que el rey pudiera tener un hijo.
SIGNIFICADO: Quien entra en la orden de vida de vānaprastha puede seguir en
compañía de su esposa, pero la orden de vānaprastha significa retirarse por completo
de la vida familiar. El rey Yuvanāśva se retiró de la vida familiar, pero tanto él como sus
esposas vivían muy tristes por no haber tenido hijos.
TEXTO 27 r"AjaA taâÁas$ad"naM ‘aivaí"Ae inaizA taiSaRta: /
ä{"î"A zAyaAnaAna, iva‘aAMstaAna, papaAE man‡ajalaM svayama, //27//
rājā tad-yajña-sadanaṁ praviṣṭo niśi tarṣitaḥ
dṛṣṭvā śayānān viprāṁs tān papau mantra-jalaṁ svayam
rājā—el rey (Yuvanāśva); tat-yajña-sadanam—en el recinto de sacrificios; praviṣṭaḥ—
entró; niśi—de noche; tarṣitaḥ—sediento; dṛṣṭvā—al ver; śayānān—acostados;
viprān—a todos los brāhmaṇas; tān—todos ellos; papau—bebió; mantra-jalam—agua
santificada con mantras; svayam—personalmente.
132 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.29
Una noche, sintiendo mucha sed, el rey entró en el recinto de sacrificios, y, cuando
vio que todos los brāhmaṇas descansaban, se bebió el agua santificada destinada a
su esposa.
SIGNIFICADO: Los yajñas celebrados por brāhmaṇas conforme a las ceremonias ri-
tuales védicas tienen tanta potencia que el agua santificada con mantras védicos puede
dar el resultado deseado. En este ejemplo, los brāhmaṇas santificaron el agua para que
la esposa del rey la bebiese en el yajña, pero la providencia quiso que el rey mismo fuese
allí por la noche y, sintiendo mucha sed, la bebiese.
TEXTO 28 oitTataAstae inazAmyaATa vyaud"kM( k(lazAM ‘aBaAe /
pa‘acC]$: k(sya k(maeRdM" paItaM pauMs$avanaM jalama, //28//
utthitās te niśamyātha vyudakaṁ kalaśaṁ prabho
papracchuḥ kasya karmedaṁ pītaṁ puṁsavanaṁ jalam
utthitāḥ—tras despertar; te—todos ellos; niśamya—ver; atha—a continuación;
vyudakam—vacío; kalaśam—el cántaro; prabho—¡oh, rey Parīkṣit!; papracchuḥ—
preguntaron; kasya—de quién; karma—acto; idam—ese; pītam—bebida; puṁsavanam—
que iba a causar el nacimiento de un hijo; jalam—agua.
Cuando los brāhmaṇas despertaron y vieron el cántaro vacío, preguntaron quién
se había bebido el agua destinada a generar un hijo.
TEXTO 29 r"AÁaA paItaM ivaid"tvaA vaE wRìr"‘aih"taena tae /
wRìr"Aya namaê‚u(r"h"Ae dE"vabalaM balama, //29//
rājñā pītaṁ viditvā vai īśvara-prahitena te
īśvarāya namaś cakrur aho daiva-balaṁ balam
rājñā—por el rey; pītam—bebida; viditvā—al saber esto; vai—en verdad; īśvara-
prahitena—inspirado por la providencia; te—todos ellos; īśvarāya—a la Suprema
Personalidad de Dios, el controlador supremo; namaḥ cakruḥ—ofrecieron respetuosas
reverencias; aho—¡ay!; daiva-balam—poder de la providencia; balam—es verdadero
poder.
Cuando supieron que había sido el rey quien, inspirado por el controlador supre-
mo, se había bebido el agua, los brāhmaṇas exclamaron: «¡Ay!, la providencia es
realmente poderosa. Nadie puede hacer frente al poder del Supremo». De ese modo,
ofrecieron respetuosas reverencias al Señor.
6.32 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 133
TEXTO 30 tata: k(Ala opaAva{Ôae ku(iºaM inaiBaRâ d"iºaNAma, /
yauvanaAìsya tanayaê‚(vataI= jajaAna h" //30//
tataḥ kāla upāvṛtte kukṣiṁ nirbhidya dakṣiṇam
yuvanāśvasya tanayaś cakravartī jajāna ha
tataḥ—a continuación; kāle—tiempo; upāvṛtte—maduro; kukṣim—la parte inferior del
abdomen; nirbhidya—atravesando; dakṣiṇam—el lado derecho; yuvanāśvasya—del rey
Yuvanāśva; tanayaḥ—un hijo; cakravartī—con todas las características auspiciosas de
un rey; jajāna—generado; ha—en el pasado.
Algún tiempo después, del lado inferior derecho del abdomen del rey Yuvanāśva
nació un niño con todas las características auspiciosas de un poderoso rey.
TEXTO 31 kM( DaAsyaita ku(maAr"Ae'yaM stanyae r"Aeè&yatae Ba{zAma, /
maAM DaAtaA vats$a maA r"Aed"Iir"taIn‰"Ae de"izAnaImad"Ata, //31//
kaṁ dhāsyati kumāro 'yaṁ stanye rorūyate bhṛśam
māṁ dhātā vatsa mā rodīr itīndro deśinīm adāt
kam—por quién; dhāsyati—será cuidado con la leche materna que necesita; kumāraḥ—
niño; ayam—este; stanye—para mamar de la leche materna; rorūyate—llora; bhṛśam—
tanto; mām dhātā—bébeme; vatsa—mi querido niño; mā rodīḥ—no llores; iti—así;
indraḥ—el rey Indra; deśinīm—el dedo índice; adāt—le dio a chupar.
Deseoso de leche materna, el bebé lloraba tanto que todos los brāhmaṇas se sentían
muy desdichados. «¿Quién va a cuidar de este niño?», decían. Finalmente, fue
Indra, la deidad adorada en aquel yajña, quien vino a consolar al bebé. «No llores»,
le dijo. Entonces, poniendo su dedo índice en la boca del bebé, Indra dijo: «Puedes
mamar de mí».
TEXTO 32 na mamaAr" ipataA tasya iva‘ade"va‘as$aAd"ta: /
yauvanaAìAe'Ta ta‡aEva tapas$aA is$aiÜ"manvagAAta, //32//
na mamāra pitā tasya vipra-deva-prasādataḥ
yuvanāśvo 'tha tatraiva tapasā siddhim anvagāt
na—no; mamāra—murió; pitā—el padre; tasya—del bebé; vipra-deva-prasādataḥ—por
la misericordia y las bendiciones de los brāhmaṇas; yuvanāśvaḥ—el rey Yuvanāśva;
atha—a continuación; tatra eva—en aquel mismo lugar; tapasā—con la práctica de
austeridades; siddhim—la perfección; anvagāt—alcanzó.
134 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.36
Bendecido por los brāhmaṇas, Yuvanāśva, el padre del bebé, no murió. Cuando
todo acabó, se sometió a rigurosas austeridades y alcanzó la perfección en aquel
mismo lugar.
TEXTOs 33-34 ‡as$aÚ"syauir"taIn‰"Ae'Ëÿ ivad"Dae naAma yasya vaE /
yasmaAt‡as$ainta ÷uiã"¢aA d"syavaAe r"AvaNAAd"ya: //33//
yaAEvanaAìAe'Ta maAnDaAtaA ca‚(vatyaRvanaI%M ‘aBau: /
s$aæaã"IpavataImaek(: zAzAAs$aAcyautataejas$aA //34//
trasaddasyur itīndro 'ṅga vidadhe nāma yasya vai
yasmāt trasanti hy udvignā dasyavo rāvaṇādayaḥ
yauvanāśvo 'tha māndhātā cakravarty avanīṁ prabhuḥ
sapta-dvīpavatīm ekaḥ śaśāsācyuta-tejasā
trasat-dasyuḥ—de nombre Trasaddasyu («el que amenaza a los ladrones y bandidos»);
iti—así; indraḥ—el rey del cielo; aṅga—mi querido rey; vidadhe—dio; nāma—el nom-
bre; yasya—a quien; vai—en verdad; yasmāt—de quien; trasanti—tienen miedo; hi—en
verdad; udvignāḥ—la causa de ansiedad; dasyavaḥ—ladrones y bandidos; rāvaṇa-
ādayaḥ—grandes rākṣasas como Rāvaṇa y otros; yauvanāśvaḥ—el hijo de Yuvanāśva;
atha—así; māndhātā—conocido con el nombre de Māndhātā; cakravartī—el empera-
dor del mundo; avanīm—la superficie de este mundo; prabhuḥ—el amo; sapta-dvīpa-
vatīm—compuesto de siete islas; ekaḥ—uno solo; śaśāsa—gobernó; acyuta-tejasā—que
era poderoso gracias al favor de la Suprema Personalidad de Dios.
Māndhātā, el hijo de Yuvanāśva, fue el terror de Rāvaṇa y otros ladrones y bandidos
que eran causa de ansiedad. ¡Oh, rey Parīkṣit!, debido al miedo que les inspiraba, el
hijo de Yuvanāśva fue conocido con el nombre de Trasaddasyu. Ese nombre le fue
dado por el rey Indra. Por la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, el hijo
de Yuvanāśva fue tan poderoso que, cuando heredó el imperio, gobernó el mundo
entero sin que hubiera ningún otro gobernante en las siete islas que lo forman.
TEXTOs 35-36 wRjae ca yaÁaM ‚(tauiBar"AtmaivaàU"ir"d"iºaNAE: /
s$avaR$de"vamayaM de"vaM s$avaARtmak(mataIin‰"yama, //35//
‰"vyaM man‡aAe ivaiDayaRÁaAe yajamaAnastaTaitvaRja: /
DamaAeR de"zAê k(Alaê s$avaRmaetaâd"Atmak(ma, //36//
īje ca yajñaṁ kratubhir ātma-vid bhūri-dakṣiṇaiḥ
sarva-devamayaṁ devaṁ sarvātmakam atīndriyam
6.38 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 135
dravyaṁ mantro vidhir yajño yajamānas tathartvijaḥ
dharmo deśaś ca kālaś ca sarvam etad yad ātmakam
īje—adoró; ca—también; yajñam—al Señor de los sacrificios; kratubhiḥ—con grandes
celebraciones rituales; ātma-vit—con plena conciencia debido a la autorrealización;
bhūri-dakṣiṇaiḥ—por dar enormes donativos a los brāhmaṇas; sarva-deva-mayam—
que incluye a todos los semidioses; devam—al Señor; sarva-ātmakam—a la Superal-
ma de todos; ati-indriyam—situado en el plano trascendental; dravyam—elementos;
mantraḥ—canto de himnos védicos; vidhiḥ—principios regulativos; yajñaḥ—adorar;
yajamānaḥ—el oficiante; tathā—con; ṛtvijaḥ—los sacerdotes; dharmaḥ—principios
religiosos; deśaḥ—el país; ca—y; kālaḥ—el tiempo; ca—también; sarvam—todo; etat—
todos esos; yat—lo que es; ātmakam—favorable para la autorrealización.
La Suprema Personalidad de Dios no es diferente de los aspectos auspiciosos de
los grandes sacrificios, tales como los elementos que se ofrecen, el canto de himnos
védicos, los principios regulativos, el oficiante, los sacerdotes, el resultado del
sacrificio, el recinto y el momento en que se celebra. Māndhātā, que conocía los
principios de la autorrealización, adoró al Alma Suprema, la Suprema Personali-
dad de Dios, el Señor Viṣṇu, que está situado en el plano trascendental e incluye
a todos los semidioses. También fue inmensamente generoso y caritativo con los
brāhmaṇas, y de ese modo celebró yajña para adorar al Señor.
TEXTO 37 yaAvats$aUyaR ode"ita sma yaAva»a ‘aitaitaï"ita /
tats$ava< yaAEvanaAìsya maAnDaAtau: ºae‡amaucyatae //37//
yāvat sūrya udeti sma yāvac ca pratitiṣṭhati
tat sarvaṁ yauvanāśvasya māndhātuḥ kṣetram ucyate
yāvat—tanto como; sūryaḥ—el Sol; udeti—ha salido por el horizonte; sma—en el
pasado; yāvat—tanto como; ca—también; pratitiṣṭhati—continúa y permanece; tat—
todo lo antes mencionado; sarvam—todo; yauvanāśvasya—del hijo de Yuvanāśva;
māndhātuḥ—llamado Māndhātā; kṣetram—lugar; ucyate—se dice que era.
Las propiedades de Māndhātā, el hijo de Yuvanāśva, se extendían desde el horizonte
en que se divisa el primer resplandor del Sol hasta el lugar por donde se oculta.
TEXTO 38 zAzAiband"AeäuR"ih"tair" ibanäu"matyaAmaDaAªa{pa: /
pauç&ku(ts$amambar"ISaM maucauku(ndM" ca yaAeigAnama, /
taeSaAM svas$aAr": paÂaAzAts$aAEBair$M vai˜are" paitama, //38//
136 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.40
śaśabindor duhitari bindumatyām adhān nṛpaḥ
purukutsam ambarīṣaṁ mucukundaṁ ca yoginam
teṣāṁ svasāraḥ pañcāśat saubhariṁ vavrire patim
śaśabindoḥ—de un rey llamado Śaśabindu; duhitari—en la hija; bindumatyām—que
se llamaba Bindumatī; adhāt—engendró; nṛpaḥ—el rey (Māndhātā); purukutsam—a
Purukutsa; ambarīṣam—a Ambarīṣa; mucukundam—a Mucukunda; ca—y; yoginam—
un místico muy elevado; teṣām—de ellos; svasāraḥ—las hermanas; pañcāśat—cincuenta;
saubharim—al gran sabio Saubhari; vavrire—aceptaron; patim—como esposo.
Māndhātā engendró tres hijos en el vientre de Bindumatī, la hija de Śaśabindu.
Esos hijos fueron Purukutsa, Ambarīṣa, y Mucukunda, un gran yogī místico. Estos
tres hermanos tuvieron cincuenta hermanas, todas las cuales aceptaron por esposo
al gran sabio Saubhari.
TEXTOs 39-40 yamaunaAntajaRlae ma¢astapyamaAna: parM" tapa: /
inava{RitaM maInar"Ajasya ä{"î"A maETaunaDaimaRNA: //39//
jaAtas$pa{h"Ae na{paM iva‘a: k(nyaAmaek(AmayaAcata /
s$aAe'pyaAh" gA{÷taAM “aöna, k(AmaM k(nyaA svayaMvare" //40//
yamunāntar-jale magnas tapyamānaḥ paraṁ tapaḥ
nirvṛtiṁ mīna-rājasya dṛṣṭvā maithuna-dharmiṇaḥ
jāta-spṛho nṛpaṁ vipraḥ kanyām ekām ayācata
so 'py āha gṛhyatāṁ brahman kāmaṁ kanyā svayaṁvare
yamunā-antaḥ-jale—en el fondo de las aguas del Yamunā; magnaḥ—completamente
sumergido; tapyamānaḥ—realizar austeridades; param—extraordinaria; tapaḥ—
austeridad; nirvṛtim—placer; mīna-rājasya—de un gran pez; dṛṣṭvā—al ver; maithuna-
dharmiṇaḥ—ocupado en vida sexual; jāta-spṛhaḥ—sintió deseos sexuales; nṛpam—al
rey (a Māndhātā); vipraḥ—el brāhmaṇa (Saubhari Ṛṣi); kanyām ekām—una hija;
ayācata—pidió; saḥ—él, el rey; api—también; āha—dijo; gṛhyatām—puedes tomar;
brahman—¡oh, brāhmaṇa!; kāmam—según ella desee; kanyā—hija; svayaṁvare—una
selección personal.
Saubhari Ṛṣi realizaba austeridades en el fondo del río Yamunā, pero, al ver a dos
peces que se estaban apareando, percibió el placer que se obtiene de la vida sexual,
y, bajo el impulso de ese deseo, fue a ver al rey Māndhātā y le pidió una de sus hijas
en matrimonio. Como respuesta, el rey dijo: «¡Oh, brāhmaṇa!, yo dejo en manos de
mis hijas la elección del esposo que prefieran».
6.43 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 137
SIGNIFICADO: Así comienza la historia de Saubhari Ṛṣi. Segun Viśvanātha Cakravartī
Ṭhākura, Māndhātā era el rey de Mathurā, y Saubhari Ṛṣi se ocupaba en austeridades
en el fondo del río Yamunā. Cuando sintió deseos sexuales, el ṛṣi salió a la superficie y
fue a ver al rey Māndhātā para pedirle en matrimonio una de sus hijas.
TEXTOs 41-42 s$a ivaicantyaAi‘ayaM ñINAAM jar"Q&Ae'h"mas$anmata: /
valaIpailata Wjatk( wtyahM" ‘atyaud"Aô$ta: //41//
s$aADaiyaSyae taTaAtmaAnaM s$aur"ñINAAmaBaIips$atama, /
ikM( paunamaRnaujaen‰"ANAAimaita vyavais$ata: ‘aBau: //42//
sa vicintyāpriyaṁ strīṇāṁ jaraṭho 'ham asan-mataḥ
valī-palita ejat-ka ity ahaṁ pratyudāhṛtaḥ
sādhayiṣye tathātmānaṁ sura-strīṇām abhīpsitam
kiṁ punar manujendrāṇām iti vyavasitaḥ prabhuḥ
saḥ—él, Saubhari Muni; vicintya—pensar para sí; apriyam—no del agrado; strīṇām—de
las mujeres; jaraṭhaḥ—enfermo debido a la vejez; aham—yo; asat-mataḥ—no deseado
por ellas; valī—arrugado; palitaḥ—de pelo blanco; ejat-kaḥ—con la cabeza siempre
temblando; iti—de este modo; aham—yo; pratyudāhṛtaḥ—rechazado (por ellas);
sādhayiṣye—actuaré de tal manera; tathā—para que; ātmānam—mi cuerpo; sura-
strīṇām—para las mujeres celestiales de los planetas superiores; abhīpsitam—deseable;
kim—qué decir de; punaḥ—aún; manuja-indrāṇām—de las hijas de reyes mundanos;
iti—de este modo; vyavasitaḥ—determinado; prabhuḥ—Saubhari, el muy poderoso
místico.
Saubhari Muni pensó: Estoy viejo y débil. Tengo el pelo gris, la piel suelta, y un
constante temblor de cabeza. Además, soy un yogī. Es natural que no guste a las
mujeres. El rey me ha rechazado. Así pues, voy a rehacer mi cuerpo de tal manera
que hasta las mujeres celestiales lo deseen. ¿Cómo podrán resistirse entonces las
hijas de reyes mundanos?
TEXTO 43 mauina: ‘avaeizAta: ºa‡aA k(nyaAnta:paur"ma{iÜ"mata, /
va{ta: s$a r"Ajak(nyaAiBare"kM( paÂaAzAtaA var": //43//
muniḥ praveśitaḥ kṣatrā kanyāntaḥpuram ṛddhimat
vṛtaḥ sa rāja-kanyābhir ekaṁ pañcāśatā varaḥ
muniḥ—Saubhari Muni; praveśitaḥ—admitido; kṣatrā—por el mensajero de palacio;
kanyā-antaḥpuram—a las habitaciones de las princesas; ṛddhi-mat—muy opulentas
138 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.46
en todo; vṛtaḥ—aceptado; saḥ—él; rāja-kanyābhiḥ—por todas las princesas; ekam—él
solo; pañcāśatā—por las cincuenta; varaḥ—el esposo.
A continuación, transformado en un joven muy hermoso, Saubhari Muni fue lleva-
do por el mensajero del palacio a las muy opulentas habitaciones de las princesas.
Al verle, las cincuenta princesas coincidieron en el deseo de casarse con él, aunque
era un solo hombre.
TEXTO 44 taAs$aAM k(ilar"BaUàU"yaAMstad"TaeR'paAe÷ s$aAEô$d"ma, /
mamaAnauè&paAe naAyaM va wita taÕ"tacaetas$aAma, //44//
tāsāṁ kalir abhūd bhūyāṁs tad-arthe 'pohya sauhṛdam
mamānurūpo nāyaṁ va iti tad-gata-cetasām
tāsām—de todas las princesas; kaliḥ—discordia y disputa; abhūt—hubo; bhūyān—
mucha; tat-arthe—por Saubhari Muni; apohya—abandonar; sauhṛdam—una buena
relación; mama—mío; anurūpaḥ—la persona adecuada; na—no; ayam—este; vaḥ—
tuyo; iti—de este modo; tat-gata-cetasām—sintiéndose atraídas por él.
Las princesas se sintieron tan atraídas por Saubhari Muni que, al poco tiempo,
riñeron entre sí. Olvidando todo lazo de afecto fraternal, cada una de ellas decía:
«Ese hombre es mío. No está hecho para ti». De ese modo se suscitó una enorme
disputa.
TEXTOs 45-46 s$a baùü"castaAiBar"paAr"NAIya-
tapa:i™ayaAnaGyaRpair"cC$de"Sau /
gA{he"Sau naAnaAepavanaAmalaAmBa:-
s$ar":s$au s$aAEgAinDak(k(AnanaeSau //45//
mah"AhR"zAyyaAs$anavañBaUSaNA-
µaAnaAnaulaepaAByavah"Ar"maAlyakE(: /
svalax.~k{(tañIpauç&SaeSau inatyad"A
re"mae'naugAAyaä,"iã"jaBa{"Ëÿvaind"Sau //46//
sa bahv-ṛcas tābhir apāraṇīya-
tapaḥ-śriyānarghya-paricchadeṣu
gṛheṣu nānopavanāmalāmbhaḥ-
saraḥsu saugandhika-kānaneṣu
6.46 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 139
mahārha-śayyāsana-vastra-bhūṣaṇa-
snānānulepābhyavahāra-mālyakaiḥ
svalaṅkṛta-strī-puruṣeṣu nityadā
reme 'nugāyad-dvija-bhṛṅga-vandiṣu
saḥ—él, Saubhari Ṛṣi; bahu-ṛcaḥ—muy experto en el uso de los mantras védicos;
tābhiḥ—con sus esposas; apāraṇīya—ilimitada; tapaḥ—el resultado de austeridad;
śriyā—con opulencias; anarghya—artículos de disfrute; paricchadeṣu—con muchos
vestidos y ropas; gṛheṣu—en el hogar y las habitaciones; nānā—diversidad de;
upavana—parques; amala—limpia; ambhaḥ—agua; saraḥsu—en lagos; saugandhika—
muy fragantes; kānaneṣu—en jardines; mahā-arha—muy cara; śayyā—ropa de cama;
āsana—asientos; vastra—ropas; bhūṣaṇa—adornos; snāna—lugares de baño; anulepa—
madera de sándalo; abhyavahāra—platos deliciosos; mālyakaiḥ—y con collares de
flores; su-alaṅkṛta—bien vestidas y adornadas; strī—mujeres; puruṣeṣu—con hombres
también; nityadā—constantemente; reme—disfrutó; anugāyat—seguido por el canto
de; dvija—aves; bhṛṅga—abejorros; vandiṣu—y cantores profesionales.
Puesto que Saubhari Muni era experto en la recitación perfecta de mantras, sus
rigurosas austeridades dieron como resultado un hogar opulento, con vestidos,
adornos, sirvientas y criados hermosos y bien ataviados, y parques con jardines
y lagos de agua clara. En los jardines, fragantes con todo tipo de flores, se escu-
chaban los trinos de los pájaros y el zumbido de las abejas, coreados por cantores
profesionales. El hogar de Saubhari Muni estaba muy bien provisto de lujosas
camas, asientos, alhajas y lugares de baño; no faltaban tampoco las cremas de
madera de sándalo, los collares de flores y los platos deliciosos. Así, rodeado de la
opulencia de su hogar, el muni se ocupó en asuntos familiares con sus numerosas
esposas.
SIGNIFICADO: Saubhari Muni era un gran yogī. La perfección yóguica pone a nuestro
alcance ocho opulencias materiales: aṇimā, laghimā, mahimā, prāpti, prākāmya, īśitva,
vaśitva y kāmāvasāyitā. Saubhari Muni, merced a su perfección yóguica, manifestó el
nivel más elevado de disfrute material. La palabra bahv-ṛca significa «experto en cantar
mantras». La opulencia material puede obtenerse por los medios materiales comunes,
pero también se puede lograr con medios sutiles, mediante el canto de mantras.
Saubhari Muni obtuvo opulencia material mediante el canto de mantras, pero esa no era
la perfección de la vida. Como veremos, Saubhari Muni se sintió muy insatisfecho con
la opulencia material, de modo que lo abandonó todo y volvió al bosque para entrar en
la orden de vānaprastha y alcanzar el éxito final. Aquellos que no son ātma-tattva-vit,
es decir, que no conocen el valor espiritual de la vida, pueden sentirse satisfechos con
las opulencias materiales externas, pero esa opulencia material no inspira en absoluto
a las personas que son ātma-tattva-vit. Esa es la enseñanza que podemos extraer de la
vida y actividades de Saubhari Muni.
140 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.48
TEXTO 47 yaÕ"AhR"s$TyaM tau s$aMvaIºya s$aæaã"IpavataIpaita: /
ivaismata: stamBamajah"Ats$aAvaRBaAEmai™ayaAinvatama, //47//
yad-gārhasthyaṁ tu saṁvīkṣya sapta-dvīpavatī-patiḥ
vismitaḥ stambham ajahāt sārvabhauma-śriyānvitam
yat—aquel cuya; gārhasthyam—vida familiar, vida de casado; tu—pero; saṁvīkṣya—
observar; sapta-dvīpa-vatī-patiḥ—Māndhātā, que era el rey del mundo entero, que está
formado por siete islas; vismitaḥ—estaba asombrado; stambham—el orgullo debido a
una posición de prestigio; ajahāt—abandonó; sārva-bhauma—el emperador del mun-
do entero; śriyā-anvitam—bendecido con todo tipo de opulencias.
Al ver la opulencia de la vida familiar de Saubhari Muni, Māndhātā, el rey de las sie-
te islas que forman el mundo entero, no salía de su asombro. Esto le hizo abandonar
el prestigio falso de su posición como emperador del mundo.
SIGNIFICADO: Todo el mundo está orgulloso de su posición, pero en este verso se
presenta una situación asombrosa: el emperador del mundo entero se sintió superado
en todo lo relativo a felicidad material por la opulencia de Saubhari Muni.
TEXTO 48 WvaM gA{he"SvaiBar"taAe ivaSayaAna, ivaivaDaE: s$auKaE: /
s$aevamaAnaAe na caAtauSyad"AjyastaAekE(ir"vaAnala: //48//
evaṁ gṛheṣv abhirato viṣayān vividhaiḥ sukhaiḥ
sevamāno na cātuṣyad ājya-stokair ivānalaḥ
evam—de este modo; gṛheṣu—en asuntos domésticos; abhirataḥ—estar siempre ocu-
pado; viṣayān—bienes materiales; vividhaiḥ—con diversidad de; sukhaiḥ—felicidad;
sevamānaḥ—disfrutar; na—no; ca—también; atuṣyat—satisfizo; ājya-stokaiḥ—con
gotas de grasa; iva—como; analaḥ—un fuego.
Saubhari Muni disfrutó del placer de los sentidos en el mundo material; pero su
deseo de placer, como un fuego alimentado con gotas de grasa, ardía sin cesar y
nunca acababa de satisfacerle.
SIGNIFICADO: El deseo material es como un fuego ardiente que, alimentado por un
flujo constante de gotas de grasa, se hace cada vez más grande y nunca se apaga. Por lo
tanto, de nada nos sirve tratar de satisfacer esos deseos doblegándonos a sus exigencias.
En la civilización actual, todo el mundo se dedica al crecimiento económico, lo cual es
otra forma de alimentar con gotas de grasa el fuego material. Los países occidentales
han alcanzado la cúspide de la civilización material, pero la gente sigue insatisfecha. La
6.50 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 141
verdadera satisfacción es ser consciente de Kṛṣṇa. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā
(5.29), donde Kṛṣṇa dice:
bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ jñātvā māṁ śāntim ṛcchati
«La persona que tiene plena conciencia de Mí, sabiendo que Yo soy el beneficiario final
de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el
benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las
miserias materiales». Por consiguiente, es necesario emprender el proceso de conciencia de
Kṛṣṇa y avanzar en esa práctica, siguiendo adecuadamente los principios regulativos. De
ese modo se puede alcanzar una vida eterna y bienaventurada de paz y conocimiento.
TEXTO 49 s$a k(d"Aicaäu"paAs$aIna @AtmaApa¶"vamaAtmana: /
d"d"zAR baùü"caAcaAyaAeR maInas$aËÿs$amauitTatama, //49//
sa kadācid upāsīna ātmāpahnavam ātmanaḥ
dadarśa bahv-ṛcācāryo mīna-saṅga-samutthitam
saḥ—él, Saubhari Muni; kadācit—un día; upāsīnaḥ—sentado; ātma-apahnavam—
degradarse de una posición de tapasya; ātmanaḥ—por su propia causa; dadarśa—
observó; bahu-ṛca-ācāryaḥ—Saubhari Muni, que era experto en cantar mantras; mīna-
saṅga—el aparearse de los peces; samutthitam—causado por esa escena.
Pero un día, sentado en un lugar solitario, Saubhari Muni, que era experto en can-
tar mantras, reflexionó en la causa de su caída, y halló que no era otra que el haber
contemplado las relaciones sexuales de los peces.
SIGNIFICADO: Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura señala que Saubhari Muni había per-
dido su nivel de austeridad debido a una vaiṣṇava-aparādha. En cierta ocasión, Garuḍa
deseaba comerse un pez, y Saubhari Muni, de forma injustificada, brindó protección
al pez. Por haber hecho fracasar los planes alimenticios de Garuḍa, Saubhari Muni
cometió, sin duda alguna, una gran ofensa contra un vaiṣṇava. Debido a esa vaiṣṇava-
aparādha, una ofensa a los pies de loto de un vaiṣṇava, Saubhari Muni cayó de su
excelsa posición de tapasya mística. Por lo tanto, nadie debe poner obstáculos a las
actividades de los vaiṣṇavas. Esa es la lección que debemos aprender de lo ocurrido a
Saubhari Muni.
TEXTO 50 @h"Ae wmaM pazyata mae ivanaAzAM
tapaisvana: s$a»air"ta˜atasya /
142 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.51
@ntajaRlae vaAir"car"‘as$aËÿAta,
‘acyaAivataM “aö icarM" Da{taM yata, //50//
aho imaṁ paśyata me vināśaṁ
tapasvinaḥ sac-carita-vratasya
antarjale vāri-cara-prasaṅgāt
pracyāvitaṁ brahma ciraṁ dhṛtaṁ yat
aho—¡ay de mí!; imam—esta; paśyata—mira; me—de mí; vināśam—caída;
tapasvinaḥ—que era un místico tan poderoso realizando austeridades; sat-carita—de
muy buen carácter, seguidor de todas las reglas y regulaciones necesarias; vratasya—de
quien ha hecho un voto estricto; antaḥ-jale—en las profundidades del agua; vāri-cara-
prasaṅgāt—debido a las actividades de los peces; pracyāvitam—caído; brahma—de las
actividades de la percepción del Brahman, de la austeridad; ciram—durante mucho
tiempo; dhṛtam—cumplidas; yat—las cuales.
¡Ay de mí!, pese a practicar austeridades, pese a sumergirme en las profundidades del
río, y pese a seguir todas las reglas y regulaciones de las personas santas, he perdido
los resultados de mis muchas austeridades por el simple hecho de contemplar la vida
sexual de esos peces. Todo el mundo debe analizar esta caída y aprender de ella.
TEXTO 51 s$aËMÿ tyajaeta imaTauna˜ataInaAM maumauºau:
s$avaARtmanaA na ivas$a{jaeß"ih"ir"in‰"yaAiNA /
Wk(êr"na, r"h"is$a icaÔamananta wRzAe
yauÃaIta taä,"˜aitaSau s$aADauSau caet‘as$aËÿ: //51//
saṅgaṁ tyajeta mithuna-vratīnāṁ mumukṣuḥ
sarvātmanā na visṛjed bahir-indriyāṇi
ekaś caran rahasi cittam ananta īśe
yuñjīta tad-vratiṣu sādhuṣu cet prasaṅgaḥ
saṅgam—compañía; tyajeta—deben abandonar; mithuna-vratīnām—de una persona
ocupada en vida sexual, legal o ilegal; mumukṣuḥ—las personas que desean la libe-
ración; sarva-ātmanā—en todo sentido; na—no; visṛjet—emplear; bahiḥ-indriyāṇi—
sentidos externos; ekaḥ—solo; caran—ir; rahasi—en un lugar solitario; cittam—el
corazón; anante īśe—fijo en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, que es
ilimitado; yuñjīta—puede ocuparse; tat-vratiṣu—con personas de la misma categoría
(que desean liberarse del cautiverio material); sādhuṣu—esas personas santas; cet—si;
prasaṅgaḥ—se desea compañía.
6.51 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 143
La persona que desee liberarse del cautiverio material debe abandonar la compañía
de personas atraídas por la vida sexual, y no debe emplear los sentidos en actos
externos [tales como ver, escuchar, hablar, caminar, etc.]. Siempre debe permanecer
en un lugar solitario, fijando su mente por entero en los pies de loto de la ilimitada
Personalidad de Dios. Si, pese a todo, desea compañía, debe relacionarse con perso-
nas empeñadas en el mismo esfuerzo.
SIGNIFICADO: Saubhari Muni, con las conclusiones derivadas de su experiencia
práctica, nos indica que las personas que deseen pasar al otro lado del océano material
deben abandonar la compañía de personas atraídas por la vida sexual y por hacer
dinero. Ese es también el consejo de Śrī Caitanya Mahāprabhu:
niṣkiñcanasya bhagavad-bhajanonmukasya
pāraṁ paraṁ jigamiṣor bhava-sāgarasya
sandarśanaṁ viṣayiṇām atha yoṣitāṁ ca
hā hanta hanta viṣa-bhakṣaṇato 'py asādhu
(Caitanya-candrodaya-nāṭaka 8.27)
«¡Ay!, para la persona que desea sinceramente cruzar el océano material y ocuparse
en el servicio amoroso trascendental del Señor, libre de motivaciones materiales, el
contemplar a un materialista ocupado en complacencia de los sentidos, o a una mujer
con el mismo tipo de intereses, es peor que beber veneno a sabiendas».
Quien desee liberarse por completo del cautiverio material puede ocuparse en el
servicio amoroso trascendental del Señor. No debe relacionarse con viṣayīs, es decir,
con personas materialistas o deseosas de vida sexual. Todos los materialistas se sienten
atraídos por la vida sexual. Por decirlo simple y llanamente, a las personas sublimes
y santas se les aconseja que eviten la compañía de quienes sienten inclinaciones
materiales. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura también recomienda que nos ocupemos
en el servicio de los ācāryas, y que, si deseamos algún tipo de compañía, busquemos
la compañía de los devotos (tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa). El movimiento
para la conciencia de Kṛṣṇa está abriendo muchos centros con la única finalidad de
formar devotos para que, por el contacto con los miembros de esos centros, la gente
pierda, de modo natural, todo interés por los asuntos materiales. Es una iniciativa
ambiciosa pero, por la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, la Asociación
está demostrando su eficacia. Poco a poco, al relacionarse con los miembros del
movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, por el simple hecho de tomar prasāda y
de participar en el canto del mantra Hare Kṛṣṇa, muchas personas se están elevando
considerablemente. Saubhari Muni se lamenta de haber buscado malas compañías
incluso en lo más profundo de las aguas. Debido a la mala compañía del pez ocupado
en vida sexual, cayó de su posición. Un lugar apartado no es lugar seguro si no hay
buenas compañías.
144 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.53
TEXTO 52 Wk(stapasvyah"maTaAmBais$a matsyas$aËÿAta,
paÂaAzAd"As$amauta paÂas$ah"›as$agAR: /
naAntaM ˜ajaAmyauBayak{(tyamanaAer"TaAnaAM
maAyaAgAuNAEôR$tamaitaivaRSayae'TaRBaAva: //52//
ekas tapasvy aham athāmbhasi matsya-saṅgāt
pañcāśad āsam uta pañca-sahasra-sargaḥ
nāntaṁ vrajāmy ubhaya-kṛtya-manorathānāṁ
māyā-guṇair hṛta-matir viṣaye 'rtha-bhāvaḥ
ekaḥ—solamente uno; tapasvī—gran sabio; aham—yo; atha—así; ambhasi—en las
profundidades del agua; matsya-saṅgāt—por relacionarme con el pez; pañcāśat—
cincuenta; āsam—tuve esposas; uta—y qué decir de engendrar cien hijos en cada
una de ellas; pañca-sahasra-sargaḥ—procreación de cinco mil; na antam—sin fin;
vrajāmi—puedo encontrar; ubhaya-kṛtya—deberes de esta vida y de la siguiente;
manorathānām—invenciones mentales; māyā-guṇaiḥ—bajo la influencia de las mo-
dalidades de la naturaleza material; hṛta—perdido; matiḥ viṣaye—gran atracción por
cosas materiales; artha-bhāvaḥ—cuestiones de interés personal.
Al principio estaba solo, entregado a las austeridades del yoga místico, pero más tarde,
por contemplar la vida sexual de esos peces, desee casarme. Fui marido de cincuenta
esposas, y en cada una de ellas engendré cien hijos; de ese modo, formé una familia
que llegó a los cinco mil descendientes. Por la influencia de las modalidades de la na-
turaleza material, caí de mi posición y pensé que sería feliz en la vida material. Ahora
no veo el fin de mis deseos de disfrute material, ni en esta vida ni en la siguiente.
TEXTO 53 WvaM vas$ana, gA{he" k(AlaM ivar"·(Ae nyaAs$amaAisTata: /
vanaM jagAAmaAnauyayaustatpatnya: paitade"vataA: //53//
evaṁ vasan gṛhe kālaṁ virakto nyāsam āsthitaḥ
vanaṁ jagāmānuyayus tat-patnyaḥ pati-devatāḥ
evam—de este modo; vasan—vivir; gṛhe—en el hogar; kālam—pasar el tiempo;
viraktaḥ—se desapegó; nyāsam—en la orden de vida de renuncia; āsthitaḥ—se situó;
vanam—en el bosque; jagāma—fue; anuyayuḥ—seguido por; tat-patnyaḥ—todas sus
esposas; pati-devatāḥ—pues su esposo era su único objeto de adoración.
De ese modo, durante algún tiempo vivió absorto en asuntos de familia, pero más
tarde se desapegó del disfrute material. Para renunciar al contacto con la materia,
entró en la orden de vānaprastha y se marchó al bosque. Sus devotas esposas le
siguieron, pues él era el único refugio que tenían.
6.55 CAP. 6 | La caída de Saubhari Muni 145
TEXTO 54 ta‡a taptvaA tapastaIºNAmaAtmad"zARnamaAtmavaAna, /
s$ahE"vaAi¢aiBar"AtmaAnaM yauyaAeja par"maAtmaina //54//
tatra taptvā tapas tīkṣṇam ātma-darśanam ātmavān
sahaivāgnibhir ātmānaṁ yuyoja paramātmani
tatra—en el bosque; taptvā—realizar austeridades; tapaḥ—los principios regulativos
de la austeridad; tīkṣṇam—de modo muy rígido; ātma-darśanam—que ayuda a la au-
torrealización; ātmavān—conocedor del ser; saha—con; eva—ciertamente; agnibhiḥ—
fuegos; ātmānam—el yo personal; yuyoja—ocupó; parama-ātmani—en relación con
el Alma Suprema.
Una vez en el bosque, Saubhari Muni, que conocía perfectamente la ciencia del ser,
se sometió a rigurosas austeridades, y en sus últimos momentos, cuando el fuego
de la muerte comenzó a arder, se ocupó por entero en el servicio de la Suprema
Personalidad de Dios.
SIGNIFICADO: En el momento de la muerte, el fuego quema el cuerpo denso, y, si ya
no quedan deseos de disfrute material, también el cuerpo sutil llega a su fin; cuando eso
ocurre, solo queda el alma pura. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (tyaktvā dehaṁ
punar janma naiti). El alma pura, que queda libre del cautiverio de los cuerpos materiales
denso y sutil, va de regreso al hogar, de vuelta a Dios, para ocuparse en el servicio del Señor.
Tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti: Va de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Así
pues, se da a entender que Saubhari Muni alcanzó ese estado de perfección.
TEXTO 55 taA: svapatyaumaRh"Ar"Aja inar"IºyaADyaAitmak(LM gAitama, /
@nvaIyaustat‘aBaAvaeNA @i¢aM zAAntaimavaAicaRSa: //55//
tāḥ sva-patyur mahārāja nirīkṣyādhyātmikīṁ gatim
anvīyus tat-prabhāveṇa agniṁ śāntam ivārciṣaḥ
tāḥ—todas las esposas de Saubhari; sva-patyuḥ—con su propio marido; mahārāja—
¡oh, rey Parīkṣit!; nirīkṣya—observar; adhyātmikīm—espiritual; gatim—progreso;
anvīyuḥ—siguieron; tat-prabhāveṇa—por la influencia de su esposo (aunque no tenían
el nivel necesario, por la influencia de su esposo, también ellas pudieron ir al mundo es-
piritual); agnim—el fuego; śāntam—completamente fundido; iva—como; arciṣaḥ—las
llamas.
¡Oh, Mahārāja Parīkṣit!, gracias al poder espiritual de Saubhari Muni, sus esposas,
que observaron el tránsito de su marido hacia la existencia espiritual, lograron
entrar también en el mundo espiritual, del mismo modo que las llamas de un fuego
se apagan cuando se apaga el fuego de donde proceden.
146 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 6.55
SIGNIFICADO: Como se afirma en el Bhagavad-gītā (9.32): striyo vaiśyās tathā śūdrās
te 'pi yānti parāṁ gatim. A las mujeres no se las considera muy poderosas en lo que a
seguir principios espirituales se refiere. Sin embargo, la mujer que se casa con el hom-
bre adecuado, un marido espiritualmente avanzado, y se ocupa en servirle, recibe el
mismo beneficio que su marido. En este verso se dice claramente que, por la influencia
de Saubhari Muni, sus esposas también entraron en el mundo espiritual. No tenían el
nivel requerido, pero, por haber seguido fielmente a su esposo, entraron con él en el
mundo espiritual. La mujer, por lo tanto, debe ser una fiel sirvienta de su esposo; si el
esposo es espiritualmente avanzado, la mujer recibirá, de modo natural, la oportunidad
de entrar en el mundo espiritual.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo sexto del
Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «La caída de Saubhari Muni».
CAPÍTULO 7
Descendientes del rey Māndhātā
En este capítulo se enumeran los descendientes del rey Māndhātā y, en relación con
ello, se presentan también las historias de Purukutsa y de Hariścandra.
Entre los hijos de Māndhātā destacó Ambarīṣa, que fue padre de Yauvanāśva; el
hijo de Yauvanāśva fue Hārīta. Estas son las tres personalidades más importantes de
la dinastía de Māndhātā. Purukutsa, otro hijo de Māndhātā, se casó con Narmadā, la
hermana de las serpientes (sarpa-gaṇa). Su hijo se llamó Trasaddasyu, cuyo hijo fue
Anaraṇya. El hijo de Anaraṇya fue Haryaśva, el hijo de Haryaśva fue Prāruṇa, el hijo de
Prāruṇa fue Tribandhana, y el hijo de Tribandhana fue Satyavrata, conocido también
con el nombre de Triśaṅku. Triśaṅku fue maldecido por su padre por haber raptado
a la hija de un brāhmaṇa, y se convirtió en un caṇḍāla, menos que un śūdra. Más
tarde, por la influencia de Viśvāmitra, fue llevado a los planetas celestiales, pero, por
influencia de los semidioses, cayó de nuevo. Viśvāmitra, sin embargo, con su propio
poder, detuvo su caída. Triśaṅku fue padre de Hariścandra, quien, en cierta ocasión,
celebró un rājasūya-yajña. Viśvāmitra, valiéndose de la astucia, se quedó con todas las
posesiones de Hariścandra en calidad de dakṣiṇā, y castigó al rey de diversas maneras.
Esto dio lugar a una disputa entre Viśvāmitra y Vasiṣṭha. Hariścandra no tenía hijos,
pero, siguiendo el consejo de Nārada, adoró a Varuṇa. De esa forma tuvo un hijo,
llamado Rohita. Hariścandra había prometido sacrificar a Rohita en un varuṇa-yajña,
y Varuṇa le recordó repetidamente su promesa. Sin embargo, el rey, por cariño hacia
su hijo, fue presentando argumentos para evitar sacrificarlo. Así pasó el tiempo, y el
hijo creció. Para salvar su vida, el muchacho se armó de arco y flechas y se marchó
al bosque. Mientras tanto, Hariścandra, en su casa, sufría de hidropesía debido a un
ataque de Varuṇa. Al saber de los sufrimientos de su padre, Rohita quiso regresar a la
capital, pero el rey Indra le advirtió de que no lo hiciese. Siguiendo las instrucciones
de Indra, Rohita vivió en el bosque durante seis años, al cabo de los cuales regresó a su
casa. Rohita compró a Śunaḥśepha, el segundo hijo de Ajīgarta, y lo entregó a su padre,
Hariścandra, para que fuese el animal de sacrificio. De este modo se celebró el sacrifi-
cio, Varuṇa y los demás semidioses quedaron satisfechos, y Hariścandra se vio libre de
su enfermedad. En aquel sacrificio, Viśvāmitra fue el sacerdote hotā, Jamadagni fue el
adhvaryu, Vasiṣṭha el brahmā y Ayāsya el udgātā. El rey Indra, muy complacido con
el sacrificio, dio a Hariścandra una cuadriga de oro, y Viśvāmitra le dio conocimiento
trascendental. De este modo, Śukadeva Gosvāmī explica la forma en que Hariścandra
alcanzó la perfección.
147
148 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.2
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 maAnDaAtau: pau‡a‘avar"Ae yaAe'mbar"ISa: ‘ak(LitaRta: /
ipataAmahe"na ‘ava{taAe yaAEvanaAìstau tats$auta: /
h"Ar"Itastasya pau‡aAe'BaUnmaAnDaAta{‘avar"A wmae //1//
śrī-śuka uvāca
māndhātuḥ putra-pravaro yo 'mbarīṣaḥ prakīrtitaḥ
pitāmahena pravṛto yauvanāśvas tu tat-sutaḥ
hārītas tasya putro 'bhūn māndhātṛ-pravarā ime
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; māndhātuḥ—de Māndhātā; putra-
pravaraḥ—el importante hijo; yaḥ—aquel que; ambarīṣaḥ—con el nombre de Ambarīṣa;
prakīrtitaḥ—conocido; pitāmahena—por su abuelo Yuvanāśva; pravṛtaḥ—aceptado;
yauvanāśvaḥ—llamado Yauvanāśva; tu—y; tat-sutaḥ—el hijo de Ambarīṣa; hārītaḥ—
llamado Hāritā; tasya—de Yauvanāśva; putraḥ—el hijo; abhūt—fueron; māndhātṛ—en
la dinastía de Māndhātā; pravarāḥ—muy importantes; ime—todos ellos.
Śukadeva Gosvāmī dijo: El más importante de los hijos de Māndhātā fue el conoci-
do con el nombre de Ambarīṣa, que fue adoptado por su abuelo, Yuvanāśva. El hijo
de Ambarīṣa fue Yauvanāśva, y el hijo de Yauvanāśva fue Hārīta. En la dinastía de
Māndhātā, Ambarīṣa, Hārīta y Yauvanāśva tuvieron muchísima importancia.
TEXTO 2 namaRd"A ”aAta{iBadR"ÔaA pauç&ku(ts$aAya yaAer"gAE: /
tayaA r"s$aAtalaM naItaAe BaujagAen‰"‘ayau·(yaA //2//
narmadā bhrātṛbhir dattā purukutsāya yoragaiḥ
tayā rasātalaṁ nīto bhujagendra-prayuktayā
narmadā—llamada Narmadā; bhrātṛbhiḥ—por sus hermanos; dattā—fue dada en cari-
dad; purukutsāya—a Purukutsa; yā—la cual; uragaiḥ—por las serpientes (sarpa-gaṇa);
tayā—por ella; rasātalam—a las regiones inferiores del universo; nītaḥ—fue llevado;
bhujaga-indra-prayuktayā—ocupada por Vāsuki, el rey de las serpientes.
Narmadā, la hermana de las serpientes, fue entregada a Purukutsa por sus herma-
nos. Vāsuki la envió para que se llevase a Purukutsa a las regiones inferiores del
universo.
SIGNIFICADO: Antes de hablar de los descendientes de Purukutsa, el hijo de
Māndhātā, Śukadeva Gosvāmī comienza por explicar el matrimonio de Purukutsa con
Narmadā, que se vio inducida a llevarle a las regiones inferiores del universo.
7.6 CAP. 7 | Descendientes del rey Māndhātā 149
TEXTO 3 gAnDavaARnavaDaIÔa‡a vaDyaAna, vaE ivaSNAuzAi·(Da{k,( /
naAgAAéabDavar": s$apaARd"BayaM smar"taAimad"ma, //3//
gandharvān avadhīt tatra vadhyān vai viṣṇu-śakti-dhṛk
nāgāl labdha-varaḥ sarpād abhayaṁ smaratām idam
gandharvān—a los habitantes de Gandharvaloka; avadhīt—mató; tatra—allí (en
las regiones inferiores del universo); vadhyān—que merecieron la muerte; vai—en
verdad; viṣṇu-śakti-dhṛk—dotado de poder por el Señor Viṣṇu; nāgāt—de las nāgas;
labdha-varaḥ—haber recibido una bendición; sarpāt—de las serpientes; abhayam—
seguridades; smaratām—de quienes recuerden; idam—esta historia.
En Rasātala, las regiones inferiores del universo, Purukutsa, dotado de poder por el
Señor Viṣṇu, logró acabar con todos los gandharvas que merecieron la muerte. Las
serpientes bendijeron a Purukutsa prometiendo que quien recuerde la historia de
cómo fue llevado por Narmadā a las regiones inferiores del universo, estará a salvo
de todo ataque de serpientes.
TEXTO 4 ‡as$aÚ"syau: paAEç&ku(ts$aAe yaAe'nar"Nyasya de"h"k{(ta, /
h"yaRìstats$autastasmaAt‘aAç&NAAe'Ta i‡abanDana: //4//
trasaddasyuḥ paurukutso yo 'naraṇyasya deha-kṛt
haryaśvas tat-sutas tasmāt prāruṇo 'tha tribandhanaḥ
trasaddasyuḥ—llamado Trasaddasyu; paurukutsaḥ—el hijo de Purukutsa; yaḥ—quien;
anaraṇyasya—de Anaraṇya; deha-kṛt—el padre; haryaśvaḥ—llamado Haryaśva;
tat-sutaḥ—el hijo de Anaraṇya; tasmāt—de él; prāruṇaḥ—llamado Prāruṇa; atha—a
continuación, de Prāruṇa; tribandhanaḥ—su hijo, Tribandhana.
El hijo de Purukutsa fue Trasaddasyu, que fue padre de Anaraṇya. El hijo de
Anaraṇya fue Haryaśva, el padre de Prāruṇa. Prāruṇa fue padre de Tribandhana.
TEXTOs 5-6 tasya s$atya˜ata: pau‡aiñzAÇÿir"ita iva™auta: /
‘aAæaêANx"AlataAM zAApaAÖ"r"Ae: k(AEizAk(taejas$aA //5//
s$azAr"Ir"Ae gAta: svagARmaâAipa id"iva ä{"zyatae /
paAitataAe'vaAifzAr"A de"vaEstaenaEva staimBataAe balaAta, //6//
tasya satyavrataḥ putras triśaṅkur iti viśrutaḥ
prāptaś cāṇḍālatāṁ śāpād guroḥ kauśika-tejasā
150 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.7
saśarīro gataḥ svargam adyāpi divi dṛśyate
pātito 'vāk-śirā devais tenaiva stambhito balāt
tasya—de Tribandhana; satyavrataḥ—llamado Satyavrata; putraḥ—el hijo; triśaṅkuḥ—
con el nombre Triśaṅku; iti—así; viśrutaḥ—famoso; prāptaḥ—hubo obtenido;
cāṇḍālatām—la categoría de un caṇḍāla, menos que un śūdra; śāpāt—de la maldición;
guroḥ—de su padre; kauśika-tejasā—por el poder de Kauśika (Viśvāmitra); saśarīraḥ—
con su mismo cuerpo; gataḥ—fue; svargam—al planeta celestial; adya api—hasta hoy;
divi—en el cielo; dṛśyate—puede ser visto; pātitaḥ—habiendo caído; avāk-śirāḥ—con
la cabeza hacia abajo; devaiḥ—por el poder de los semidioses; tena—por Viśvāmitra;
eva—en verdad; stambhitaḥ—establecido; balāt—por un poder superior.
El hijo de Tribandhana fue Satyavrata, famoso con el nombre de Triśaṅku. Por haber
raptado a la hija de un brāhmaṇa en su ceremonia de boda, su padre le maldijo a volver-
se un caṇḍāla, menos que un śūdra. Más tarde, por la influencia de Viśvāmitra, subió
con su mismo cuerpo material al sistema planetario superior, los planetas celestiales,
pero el poder de los semidioses le hizo caer de nuevo. Sin embargo, Viśvāmitra, con su
poder, detuvo su caída. Aún hoy puede vérsele en el cielo, con la cabeza hacia abajo.
TEXTO 7 ‡aEzAÆÿvaAe h"ir"ên‰"Ae ivaìAima‡avais$aï"yaAe: /
yaiªaimaÔamaBaUâuÜM" paiºaNAAebaRò"vaAiSaRk(ma, //7//
traiśaṅkavo hariścandro viśvāmitra-vasiṣṭhayoḥ
yan-nimittam abhūd yuddhaṁ pakṣiṇor bahu-vārṣikam
traiśaṅkavaḥ—el hijo de Triśaṅku; hariścandraḥ—llamado Hariścandra; viśvāmitra-
vasiṣṭhayoḥ—entre Viśvāmitra y Vasiṣṭha; yat-nimittam—a causa de Hariścandra;
abhūt—hubo; yuddham—una gran lucha; pakṣiṇoḥ—ambos transformados en aves;
bahu-vārṣikam—por muchos años.
El hijo de Triśaṅku fue Hariścandra. Hariścandra fue la causa de una disputa
entre Viśvāmitra y Vasiṣṭha, que, transformados en aves, lucharon entre sí durante
muchos años.
SIGNIFICADO: Viśvāmitra y Vasiṣṭha siempre estaban enemistados. En el pasado,
Viśvāmitra, que era kṣatriya, se sometió a rigurosas austeridades porque quería ser
brāhmaṇa, pero Vasiṣṭha no estaba dispuesto a aceptarle. Debido a esto, entre ellos siempre
había motivos de discordia. Más tarde, sin embargo, Vasiṣṭha aceptó a Viśvāmitra, pues
apreció en él la virtud del perdón. En cierta ocasión, Hariścandra celebró un yajña en el
que Viśvāmitra actuó como sacerdote. Pero Viśvāmitra se enfadó con él y le quitó todas sus
posesiones, diciendo que eran la donación que le correspondía como dakṣiṇā. Ese acto, que
no fue del agrado de Vasiṣṭha, dio lugar a un nuevo enfrentamiento. El conflicto fue tan grave
7.9 CAP. 7 | Descendientes del rey Māndhātā 151
que llegaron al punto de maldecirse. Uno dijo: «¡Conviértete en pájaro!», y el otro respondió:
«¡Transfórmate en pato!». Así, transformados en aves, lucharon durante años a causa de
Hariścandra. Hemos hablado ya de Saubhari, el gran yogī místico que cayó víctima de la
complacencia sensorial, y ahora encontramos a dos grandes sabios de la talla de Vasiṣṭha
y Viśvāmitra transformados en pájaros. Así es el mundo material. Ābrahma-bhuvanāl
lokāḥ punar āvartino 'rjuna. Mientras estemos en este mundo, en este universo material, y
aunque poseamos las cualidades materiales más elevadas, tendremos que sufrir las miserias
del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades (janma-mṛtyu-jarā-vyādhi). Por
esa razón, Kṛṣṇa dice que el mundo material es sencillamente miserable (duḥkhālayam
aśāśvatam). El Bhāgavatam dice: padaṁ padaṁ yad vipadām: Hay peligro a cada paso.
El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, que ofrece al ser humano la oportunidad de
salir del mundo material por el simple hecho de cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, es, por lo
tanto, la mayor bendición para la sociedad humana.
TEXTO 8 s$aAe'napatyaAe ivaSaNNAAtmaA naAr"d"syaAepade"zAta: /
vaç&NAM zAr"NAM yaAta: pau‡aAe mae jaAyataAM ‘aBaAe //8//
so 'napatyo viṣaṇṇātmā nāradasyopadeśataḥ
varuṇaṁ śaraṇaṁ yātaḥ putro me jāyatāṁ prabho
saḥ—Hariścandra; anapatyaḥ—que no tenía hijos; viṣaṇṇa-ātmā—muy triste por ello;
nāradasya—de Nārada; upadeśataḥ—por el consejo; varuṇam—en Varuṇa; śaraṇam yātaḥ—
se refugió; putraḥ—un hijo; me—de mí; jāyatām—que nazca; prabho—¡oh, mi señor!
Hariścandra vivía muy triste porque no tenía hijos. Pero un día, por consejo de
Nārada, se refugió en Varuṇa y le dijo: «Mi señor, no tengo hijos. ¿Tendrías la
bondad de darme uno?».
TEXTO 9 yaid" vaIr"Ae mah"Ar"Aja taenaEva tvaAM yajae wita /
taTaeita vaç&NAenaAsya pau‡aAe jaAtastau r"Aeih"ta: //9//
yadi vīro mahārāja tenaiva tvāṁ yaje iti
tatheti varuṇenāsya putro jātas tu rohitaḥ
yadi—si; vīraḥ—hay un hijo; mahārāja—¡oh, Mahārāja Parīkṣit!; tena eva—incluso con
ese hijo; tvām—a ti; yaje—ofreceré sacrificio; iti—así; tathā—como tú desees; iti—así
aceptado; varuṇena—por Varuṇa; asya—de Mahārāja Hariścandra; putraḥ—un hijo;
jātaḥ—nació; tu—en verdad; rohitaḥ—llamado Rohita.
¡Oh, rey Parīkṣit!, Hariścandra pidió a Varuṇa: «Mi señor, si tengo un hijo, te lo
ofreceré en un sacrificio para satisfacerte». Cuando Hariścandra dijo esto, Varuṇa
152 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.12
contestó: «Que así sea». Gracias a la bendición de Varuṇa, Hariścandra engendró
un hijo, al que llamó Rohita.
TEXTO 10 jaAta: s$autaAe ÷naenaAËÿ maAM yajasvaeita s$aAe'“avaIta, /
yad"A pazAuinaRdR"zA: syaAd"Ta maeDyaAe Bavaeid"ita //10//
jātaḥ suto hy anenāṅga māṁ yajasveti so 'bravīt
yadā paśur nirdaśaḥ syād atha medhyo bhaved iti
jātaḥ—ha nacido; sutaḥ—un hijo; hi—en verdad; anena—con este hijo; aṅga—¡oh,
Hariścandra!; mām—a mí; yajasva—ofrece sacrificio; iti—así; saḥ—él, Varuṇa;
abravīt—dijo; yadā—cuando; paśuḥ—un animal; nirdaśaḥ—ha pasado diez días;
syāt—debe volverse; atha—entonces; medhyaḥ—adecuado para ser ofrecido en sacrifi-
cio; bhavet—se vuelve; iti—así (Hariścandra dijo).
Cuando el niño nació, Varuṇa fue a ver a Hariścandra y le dijo: «Ya tienes un hijo. Ahora
puedes ofrecerme un sacrificio con él». Como respuesta, Hariścandra dijo: «Hasta que
no pasan diez días desde su nacimiento, un animal no es apto para ser sacrificado».
TEXTO 11 inadR"zAe ca s$a @AgAtya yajasvaetyaAh" s$aAe'“avaIta, /
d"ntaA: pazAAeyaRÀaAyaer"ªaTa maeDyaAe Bavaeid"ita //11//
nirdaśe ca sa āgatya yajasvety āha so 'bravīt
dantāḥ paśor yaj jāyerann atha medhyo bhaved iti
nirdaśe—pasados diez días; ca—también; saḥ—él, Varuṇa; āgatya—venir; yajasva—
ahora sacrifica; iti—así; āha—dijo; saḥ—él, Hariścandra; abravīt—contestó; dantāḥ—los
dientes; paśoḥ—del animal; yat—cuando; jāyeran—hayan aparecido; atha—entonces;
medhyaḥ—apto para ser sacrificado; bhavet—se volverá; iti—así.
Pasados diez días, Varuṇa volvió y dijo a Hariścandra: «Ya puedes ofrecerme el
sacrificio». Hariścandra contestó: «El animal no es lo bastante puro hasta que no le
salen los dientes. Es entonces cuando puede realizarse el sacrificio».
TEXTO 12 d"ntaA jaAtaA yajasvaeita s$a ‘atyaAh"ATa s$aAe'“avaIta, /
yad"A patantyasya d"ntaA @Ta maeDyaAe Bavaeid"ita //12//
dantā jātā yajasveti sa pratyāhātha so 'bravīt
yadā patanty asya dantā atha medhyo bhaved iti
7.14 CAP. 7 | Descendientes del rey Māndhātā 153
dantāḥ—los dientes; jātāḥ—han salido; yajasva—ahora sacrifica; iti—así; saḥ—él,
Varuṇa; pratyāha—dijo; atha—acto seguido; saḥ—él, Hariścandra; abravīt—contestó;
yadā—cuando; patanti—caigan; asya—sus; dantāḥ—dientes; atha—entonces;
medhyaḥ—apto para el sacrificio; bhavet—se volverá; iti—así.
Cuando el niño ya tenía dientes, Varuṇa volvió y dijo a Hariścandra: «Ahora el
animal ya tiene dientes, y tú puedes celebrar el sacrificio». Hariścandra contestó:
«Será apto para el sacrificio cuando se le hayan caído todos los dientes».
TEXTO 13 pazAAeinaRpaitataA d"ntaA yajasvaetyaAh" s$aAe'“avaIta, /
yad"A pazAAe: paunadR"ntaA jaAyantae'Ta pazAu: zAuica: //13//
paśor nipatitā dantā yajasvety āha so 'bravīt
yadā paśoḥ punar dantā jāyante 'tha paśuḥ śuciḥ
paśoḥ—del animal; nipatitāḥ—han caído; dantāḥ—los dientes; yajasva—ahora sacrifica;
iti—así; āha—dijo (Varuṇa); saḥ—él, Hariścandra; abravīt—contestó; yadā—cuando;
paśoḥ—del animal; punaḥ—de nuevo; dantāḥ—los dientes; jāyante—salen; atha—
entonces; paśuḥ—el animal; śuciḥ—está purificado para el sacrificio.
Cuando al niño se le cayeron los dientes, Varuṇa regresó y dijo a Hariścandra:
«Los dientes del animal ya se han caído, y tú puedes celebrar el sacrificio». Pero
Hariścandra contestó: «Cuando le hayan salido los nuevos dientes, el animal será lo
bastante puro como para sacrificarlo».
TEXTO 14 paunajaARtaA yajasvaeita s$a ‘atyaAh"ATa s$aAe'“avaIta, /
s$aAªaAih"k(Ae yad"A r"Ajana, r"AjanyaAe'Ta pazAu: zAuica: //14//
punar jātā yajasveti sa pratyāhātha so 'bravīt
sānnāhiko yadā rājan rājanyo 'tha paśuḥ śuciḥ
punaḥ—de nuevo; jātāḥ—han salido; yajasva—ahora ofrece el sacrificio; iti—así;
saḥ—él, Varuṇa; pratyāha—contestó; atha—a continuación; saḥ—él, Hariścandra;
abravīt—dijo; sānnāhikaḥ—capaz de armarse con un escudo; yadā—cuando; rājan—
¡oh, rey Varuṇa!; rājanyaḥ—el kṣatriya; atha—entonces; paśuḥ—el animal de sacrificio;
śuciḥ—queda purificado.
Cuando el niño tuvo completa de nuevo su dentadura, Varuṇa fue a ver a Hariścandra
y le dijo: «Ya puedes celebrar el sacrificio». Pero Hariścandra le contestó: «¡Oh, rey!,
el animal de sacrificio estará purificado cuando sea un kṣatriya capaz de protegerse
con un escudo en la lucha contra el enemigo».
154 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.17
TEXTO 15 wita pau‡aAnaur"AgAeNA µaeh"yain‡atacaetas$aA /
k(AlaM vaÂayataA taM tamau·(Ae de"vastamaEºata //15//
iti putrānurāgeṇa sneha-yantrita-cetasā
kālaṁ vañcayatā taṁ tam ukto devas tam aikṣata
iti—de este modo; putra-anurāgeṇa—por afecto hacia el hijo; sneha-yantrita-cetasā—
con la mente dominada por ese afecto; kālam—tiempo; vañcayatā—engañando;
tam—a él; tam—eso; uktaḥ—dijo; devaḥ—el semidiós Varuṇa; tam—a él, Hariścandra;
aikṣata—esperó por el cumplimiento de la promesa.
Hariścandra estaba, ciertamente, muy apegado a su hijo, y, llevado por ese afecto,
pidió al semidiós Varuṇa que esperase. Varuṇa esperó y esperó la llegada del mo-
mento adecuado.
TEXTO 16 r"Aeih"tastad"iBaÁaAya ipatau: k(maR icak(LiSaRtama, /
‘aANA‘aeps$auDaRnauSpaAiNAr"r"NyaM ‘atyapaâta //16//
rohitas tad abhijñāya pituḥ karma cikīrṣitam
prāṇa-prepsur dhanuṣ-pāṇir araṇyaṁ pratyapadyata
rohitaḥ—el hijo de Hariścandra; tat—este hecho; abhijñāya—haber entendido per-
fectamente; pituḥ—de su padre; karma—acto; cikīrṣitam—que ya estaba realizando;
prāṇa-prepsuḥ—con el deseo de salvar su vida; dhanuḥ-pāṇiḥ—con su arco y flechas;
araṇyam—al bosque; pratyapadyata—se fue.
Rohita se dio cuenta de que su padre pretendía ofrecerle como animal de sacrificio.
Así, para salvarse de la muerte, se armó de arco y flechas y huyó al bosque.
TEXTO 17 ipatarM" vaç&NAƒastaM ™autvaA jaAtamah"Aed"r"ma, /
r"Aeih"taAe ƒaAmamaeyaAya taiman‰": ‘atyaSaeData //17//
pitaraṁ varuṇa-grastaṁ śrutvā jāta-mahodaram
rohito grāmam eyāya tam indraḥ pratyaṣedhata
pitaram—acerca de su padre; varuṇa-grastam—haber sido atacado por Varuṇa con
hidropesía; śrutvā—al escuchar; jāta—había crecido; mahā-udaram—abdomen hin-
chado; rohitaḥ—su hijo Rohita; grāmam eyāya—quiso regresar a la capital; tam—a él
(a Rohita); indraḥ—el rey Indra; pratyaṣedhata—prohibió ir allí.
7.20 CAP. 7 | Descendientes del rey Māndhātā 155
Cuando escuchó que su padre estaba sufriendo de hidropesía a causa de Varuṇa, y
que tenía el abdomen muy hinchado, Rohita quiso regresar a la capital, pero el rey
Indra se lo prohibió.
TEXTO 18 BaUmae: payaRq%naM pauNyaM taITaRºae‡ainaSaevaNAE: /
r"Aeih"taAyaAid"zAcC$‚(: s$aAe'pyar"Nyae'vas$ats$amaAma, //18//
bhūmeḥ paryaṭanaṁ puṇyaṁ tīrtha-kṣetra-niṣevaṇaiḥ
rohitāyādiśac chakraḥ so 'py araṇye 'vasat samām
bhūmeḥ—de la superficie del mundo; paryaṭanam—viajar; puṇyam—lugares sagra-
dos; tīrtha-kṣetra—lugares de peregrinaje; niṣevaṇaiḥ—por servir, o ir a esos lugares
y regresar; rohitāya—a Rohita; ādiśat—ordenó; śakraḥ—el rey Indra; saḥ—él, Rohita;
api—también; araṇye—en el bosque; avasat—vivió; samām—durante un año.
El rey Indra aconsejó a Rohita que fuese de peregrinación a diversos lugares sagra-
dos, pues esas actividades son realmente piadosas. Siguiendo su instrucción, Rohita
se retiró al bosque por un año.
TEXTO 19 WvaM iã"taIyae ta{taIyae catauTaeR paÂamae taTaA /
@ByaetyaAByaetya sTaivar"Ae iva‘aAe BaUtvaAh" va{‡ah"A //19//
evaṁ dvitīye tṛtīye caturthe pañcame tathā
abhyetyābhyetya sthaviro vipro bhūtvāha vṛtra-hā
evam—de ese modo; dvitīye—al segundo año; tṛtīye—al tercer año; caturthe—al cuarto
año; pañcame—al quinto año; tathā—así como; abhyetya—venir ante él; abhyetya—
venir de nuevo ante él; sthaviraḥ—un hombre muy anciano; vipraḥ—un brāhmaṇa;
bhūtvā—así transformado; āha—dijo; vṛtra-hā—Indra.
Fue así como, al final de los años segundo, tercero, cuarto y quinto, cada vez que
Rohita quería regresar a la capital, el rey del cielo, Indra, iba a verle en la forma de
un anciano brāhmaṇa y le decía que no regresara, repitiendo las mismas palabras
que el año anterior.
TEXTO 20 SaïM" s$aMvats$arM" ta‡a cair"tvaA r"Aeih"ta: paur"Ima, /
opa˜ajaªajaIgAtaARd"‚(LNAAnmaDyamaM s$autama, /
zAuna:zAePM( pazAuM ipa‡ae ‘ad"Aya s$amavand"ta //20//
156 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.22
ṣaṣṭhaṁ saṁvatsaraṁ tatra caritvā rohitaḥ purīm
upavrajann ajīgartād akrīṇān madhyamaṁ sutam
śunaḥśephaṁ paśuṁ pitre pradāya samavandata
ṣaṣṭham—el sexto; saṁvatsaram—año; tatra—en el bosque; caritvā—vagar; rohitaḥ—el
hijo de Hariścandra; purīm—en su capital; upavrajan—fue allí; ajīgartāt—de Ajīgarta;
akrīṇāt—compró; madhyamam—el segundo; sutam—hijo; śunaḥśepham—cuyo nom-
bre era Śunaḥśepha; paśum—para usar como animal de sacrificio; pitre—a su padre;
pradāya—ofreciendo; samavandata—ofreció respetuosas reverencias.
Entonces, tras seis años de vagar por el bosque, Rohita regresó a la capital de su
padre. Compró a Ajīgarta su segundo hijo, Śunaḥśepha, y fue a ver a su padre,
Hariścandra; tras ofrecerle respetuosas reverencias, le ofreció a Śunaḥśepha para
que lo usase como animal en el sacrificio.
SIGNIFICADO: Parece ser que, en aquellos días, podían comprarse hombres para lo
que fuese necesario. Hariścandra necesitaba una persona para utilizarla como animal
de sacrificio en el yajña y, de ese modo, cumplir la promesa hecha a Varuṇa; para ello,
su hijo compró un hombre puesto en venta por otro hombre. Los sacrificios humanos
y el comercio de esclavos ya existían hace millones de años. En verdad, han existido
desde tiempo inmemorial.
TEXTO 21 tata: pauç&SamaeDaena h"ir"ên‰"Ae mah"AyazAA: /
mau·(Aed"r"Ae'yajaÚe"vaAna, vaç&NAAd"Inmah"tk(Ta: //21//
tataḥ puruṣa-medhena hariścandro mahā-yaśāḥ
muktodaro 'yajad devān varuṇādīn mahat-kathaḥ
tataḥ—a continuación; puruṣa-medhena—por sacrificar un hombre en el yajña;
hariścandraḥ—el rey Hariścandra; mahā-yaśāḥ—muy famoso; mukta-udaraḥ—quedó
libre de hidropesía; ayajat—ofreció sacrificios; devān—a los semidioses; varuṇa-
ādīn—encabezados por Varuṇa y otros; mahat-kathaḥ—famoso en la historia con
otras personalidades excelsas.
En los grandes sacrificios que celebró a continuación, el famoso rey Hariścandra,
una personalidad histórica excelsa, sacrificó un hombre y complació a todos los
semidioses. De ese modo quedó curada la hidropesía que Varuṇa le había causado.
TEXTO 22 ivaìAima‡aAe'BavaÔaismana, h"AetaA caADvayauRr"AtmavaAna, /
jamad"i¢ar"BaUä," “aöA vais$aï"Ae'yaAsya: s$aAmagA: //22//
7.24 CAP. 7 | Descendientes del rey Māndhātā 157
viśvāmitro 'bhavat tasmin hotā cādhvaryur ātmavān
jamadagnir abhūd brahmā vasiṣṭho 'yāsyaḥ sāma-gaḥ
viśvāmitraḥ—el gran sabio y místico Viśvāmitra; abhavat—actuó como; tasmin—en
aquel gran sacrificio; hotā—el sumo sacerdote que ofrecía oblaciones; ca—también;
adhvaryuḥ—la persona que recita himnos del Yajur Veda y ejecuta ceremonias ri-
tuales; ātmavān—plenamente autorrealizado; jamadagniḥ—Jamadagni; abhūt—fue;
brahmā—como brāhmaṇa principal; vasiṣṭhaḥ—el gran sabio; ayāsyaḥ—otro gran
sabio; sāma-gaḥ—ocupado en recitar los mantras del Sāma Veda.
En aquel gran sacrificio humano, Viśvāmitra fue el sumo sacerdote encargado
de ofrecer oblaciones; Jamadagni, un alma perfecta y autorrealizada, tuvo la
responsabilidad de cantar los mantras del Yajur Veda, Vasiṣṭha fue el sacerdote
brahmínico principal, y el sabio Ayāsya recitó los himnos del Sāma Veda.
TEXTO 23 tasmaE tauí"Ae d"d"Aivan‰": zAAtak(AEmBamayaM r"Tama, /
zAuna:zAeP(sya maAh"Atmyamaupair"í"At‘acaºyatae //23//
tasmai tuṣṭo dadāv indraḥ śātakaumbhamayaṁ ratham
śunaḥśephasya māhātmyam upariṣṭāt pracakṣyate
tasmai—a él, el rey Hariścandra; tuṣṭaḥ—muy complacido; dadau—entregó;
indraḥ—el rey del cielo; śātakaumbha-mayam—hecha de oro; ratham—una cuadriga;
śunaḥśephasya—acerca de Śunaḥśepha; māhātmyam—las glorias; upariṣṭāt—en el
relato acerca de los hijos de Viśvāmitra; pracakṣyate—se narrarán.
El rey Indra, muy complacido con Hariścandra, le regaló una cuadriga de oro. Las
glorias de Śunaḥśepha se expondrán cuando se hable del hijo de Viśvāmitra.
TEXTO 24 s$atyaM s$aArM" Da{itaM ä{"î"A s$aBaAyaRsya ca BaUpatae: /
ivaìAima‡aAe Ba{zAM ‘aItaAe d"d"Avaivah"taAM gAitama, //24//
satyaṁ sāraṁ dhṛtiṁ dṛṣṭvā sabhāryasya ca bhūpateḥ
viśvāmitro bhṛśaṁ prīto dadāv avihatāṁ gatim
satyam—veracidad; sāram—firmeza; dhṛtim—clemencia; dṛṣṭvā—por ver; sa-bhāryasya—
con su esposa; ca—y; bhūpateḥ—de Mahārāja Hariścandra; viśvāmitraḥ—el gran sabio
Viśvāmitra; bhṛśam—mucho; prītaḥ—complacido; dadau—le dio; avihatām gatim—
conocimiento imperecedero.
158 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 7.26
El gran sabio Viśvāmitra vio que Mahārāja Hariścandra y su esposa eran fieles a la
verdad, clementes y preocupados por la esencia. Debido a ello, les otorgó conoci-
miento imperecedero para el cumplimiento de la misión humana.
TEXTOs 25-26 mana: pa{iTavyaAM taAmaià"staejas$aApaAe'inalaena tata, /
Kae vaAyauM DaAr"yaMsta»a BaUtaAd"AE taM mah"Atmaina //25//
taismaHÁaAnak(laAM DyaAtvaA tayaAÁaAnaM ivainadR"h"na, /
ih"tvaA taAM svaena BaAvaena inavaARNAs$auKas$aMivad"A /
@inadeR"zyaA‘atafyaeRNA tasTaAE ivaDvastabanDana: //26//
manaḥ pṛthivyāṁ tām adbhis tejasāpo 'nilena tat
khe vāyuṁ dhārayaṁs tac ca bhūtādau taṁ mahātmani
tasmiñ jñāna-kalāṁ dhyātvā tayājñānaṁ vinirdahan
hitvā tāṁ svena bhāvena nirvāṇa-sukha-saṁvidā
anirdeśyāpratarkyeṇa tasthau vidhvasta-bandhanaḥ
manaḥ—la mente (llena de deseos materiales de comer, dormir, aparearse y defenderse);
pṛthivyām—en la tierra; tām—eso; adbhiḥ—con agua; tejasā—y con fuego; apaḥ—el agua;
anilena—en el fuego; tat—eso; khe—en el cielo; vāyum—el aire; dhārayan—amalgamar;
tat—eso; ca—también; bhūta-ādau—en el ego falso, origen de la existencia material;
tam—eso (el ego falso); mahā-ātmani—en el mahat-tattva, la energía material total;
tasmin—en la energía material total; jñāna-kalām—el conocimiento espiritual y sus
diversas ramas; dhyātvā—por meditar; tayā—con ese proceso; ajñānam—la igno-
rancia; vinirdahan—específicamente sometidas; hitvā—abandonar; tām—ambición
material; svena—con autorrealización; bhāvena—con servicio devocional; nirvāṇa-
sukha-saṁvidā—con bienaventuranza trascendental, poniendo fin a la existencia ma-
terial; anirdeśya—imperceptible; apratarkyeṇa—inconcebible; tasthau—permaneció;
vidhvasta—liberado por completo de; bandhanaḥ—el cautiverio material.
Mahārāja Hariścandra purificó, en primer lugar, su mente, que estaba llena de dis-
frute material, amalgamándola con la tierra. Luego amalgamó la tierra con el agua, el
agua con el fuego, el fuego con el aire, y el aire con el cielo. A continuación, amalgamó
el cielo con la energía material total, y la energía material total con el conocimiento
espiritual. Ese conocimiento espiritual es la comprensión de que nuestro ser es parte
del Señor Supremo. Cuando el alma espiritual autorrealizada se ocupa en el servicio
del Señor, es eternamente imperceptible e inconcebible. Así establecida en el conoci-
miento espiritual, se libera por completo del cautiverio material.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo séptimo del
Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Descendientes del rey Māndhātā».
CAPÍTULO 8
Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva
El capítulo octavo trata de los descendientes de Rohita. En esa dinastía nació el rey Sagara,
cuyos hijos, como se menciona en esta historia, fueron destruidos por Kapiladeva.
El hijo de Rohita fue Harita, y el hijo de Harita fue Campa, que construyó la ciudad
de Campāpurī. El hijo de Campa fue Sudeva, el hijo de Sudeva fue Vijaya, el hijo de
Vijaya fue Bharuka, y el hijo de Bharuka fue Vṛka. Bāhuka, el hijo de Vṛka, debido a
los trastornos que le causaban sus enemigos, abandonó el hogar y se marchó al bosque
con su esposa. Cuando Bāhuka murió, su esposa quiso seguir los principios de satī y
morir con él, pero, cuando estaba a punto de hacerlo, un sabio llamado Aurva descu-
brió que estaba embarazada y le prohibió sacrificarse. Las demás esposas de Bāhuka
le envenenaron la comida, pero, con veneno y todo, dio a luz un hijo. Por esa razón,
ese hijo recibió el nombre de Sagara (sa significa «con», y gara significa «veneno»).
Siguiendo las instrucciones del gran sabio Aurva, el rey Sagara reformó muchos clanes,
entre ellos los de los yavanas, los śakas, los haihayas y los barbaras. No los mató, sino
que los reformó. Después, siguiendo también instrucciones de Aurva, el rey Sagara
celebró una serie de sacrificios aśvamedha. Sin embargo, Indra, el rey del cielo, robó
el caballo destinado al sacrificio. El rey Sagara tenía dos esposas, Sumati y Keśinī. En
busca del caballo, los hijos de Sumati cavaron la superficie de la Tierra y formaron una
zanja, que más tarde recibió el nombre de océano Sāgara. Mientras buscaban el caballo,
se encontraron con Kapiladeva, la gran personalidad, y pensaron que era Él quien había
robado el caballo. Cuando Le atacaron con esa mentalidad ofensiva, fueron reducidos
a cenizas. Keśinī, la segunda esposa del rey Sagara, tuvo un hijo llamado Asamañjasa,
que fue padre de Aṁśumān, quien, más adelante, buscó el caballo y liberó a sus tíos.
Al llegar a donde Se encontraba Kapiladeva, Aṁśumān vio el caballo destinado al
sacrificio y un montón de ceniza. Aṁśumān ofreció oraciones a Kapiladeva, quien,
muy complacido con sus oraciones, le devolvió el caballo. Sin embargo, aun después
de recibir el caballo, Aṁśumān siguió de pie ante Kapiladeva, de modo que este pudo
entender que Aṁśumān oraba por la liberación de sus antepasados. Kapiladeva le dio
entonces una instrucción: El agua del Ganges podía liberar a sus tíos. Aṁśumān ofreció
entonces respetuosas reverencias a Kapiladeva, caminó alrededor de Él, y se fue con el
caballo del sacrificio. El rey Sagara, después de completar su yajña, entregó el reino a
Aṁśumān y, siguiendo los consejos de Aurva, alcanzó la salvación.
159
160 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.3
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 h"ir"taAe r"Aeih"tas$autaêmpastasmaAiã"inaimaRtaA /
campaApaur"I s$aude"vaAe'taAe ivajayaAe yasya caAtmaja: //1//
śrī-śuka uvāca
harito rohita-sutaś campas tasmād vinirmitā
campāpurī sudevo 'to vijayo yasya cātmajaḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; haritaḥ—el rey llamado Harita;
rohita-sutaḥ—el hijo del rey Rohita; campaḥ—llamado Campa; tasmāt—de Harita;
vinirmitā—fue construida; campā-purī—la ciudad de Campāpurī; sudevaḥ—llamado
Sudeva; ataḥ—a continuación (de Campa); vijayaḥ—llamado Vijaya; yasya—de quien
(de Sudeva); ca—también; ātma-jaḥ—el hijo.
Śukadeva Gosvāmī continuó: El hijo de Rohita fue Harita, y el hijo de Harita fue
Campa, que construyó la ciudad de Campāpurī. El hijo de Campa fue Sudeva, y el
hijo de Sudeva fue Vijaya.
TEXTO 2 Baç&k(stats$autastasmaAä," va{k(stasyaAipa baAò"k(: /
s$aAe'ir"iBaôR$taBaU r"AjaA s$aBaAyaAeR vanamaAivazAta, //2//
bharukas tat-sutas tasmād vṛkas tasyāpi bāhukaḥ
so 'ribhir hṛta-bhū rājā sabhāryo vanam āviśat
bharukaḥ—llamado Bharuka; tat-sutaḥ—el hijo de Vijaya; tasmāt—de él (de Bharuka);
vṛkaḥ—llamado Vṛka; tasya—suyo; api—también; bāhukaḥ—llamado Bāhuka; saḥ—
él, el rey; aribhiḥ—por sus enemigos; hṛta-bhūḥ—haberle sido arrebatadas sus tierras;
rājā—el rey (Bāhuka); sa-bhāryaḥ—con su esposa; vanam—al bosque; āviśat—entró.
El hijo de Vijaya fue Bharuka, el hijo de Bharuka fue Vṛka, y el hijo de Vṛka fue
Bāhuka. Los enemigos del rey Bāhuka le despojaron de todos sus bienes, de modo
que el rey entró en la orden de vānaprastha y se marchó al bosque con su esposa.
TEXTO 3 va{ÜM" taM paÂataAM ‘aAæaM maih"Syanaumair"SyataI /
@AEvaeRNA jaAnataAtmaAnaM ‘ajaAvantaM inavaAir"taA //3//
vṛddhaṁ taṁ pañcatāṁ prāptaṁ mahiṣy anumariṣyatī
aurveṇa jānatātmānaṁ prajāvantaṁ nivāritā
8.6 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 161
vṛddham—cuando era viejo; tam—a él; pañcatām—la muerte; prāptam—que había
obtenido; mahiṣī—la reina; anumariṣyatī—que quería morir con él y llegar a ser satī;
aurveṇa—por el gran sabio Aurva; jānatā—entendiendo que; ātmānam—el cuerpo de
la reina; prajā-vantam—llevaba un hijo en el vientre; nivāritā—fue prohibido.
Cuando Bāhuka murió, a una edad ya avanzada, una de sus esposas quiso seguir el
rito de satī y morir con él. Sin embargo, Aurva Muni se lo prohibió, pues sabía que
estaba embarazada.
TEXTO 4 @AÁaAyaAsyaE s$apa¥aIiBagARr"Ae d"ÔaAe'nDas$aA s$ah" /
s$ah" taenaEva s$aÃaAta: s$agAr"AKyaAe mah"AyazAA: /
s$agAr"ê‚(vatyaARs$aIts$aAgAr"Ae yats$autaE: k{(ta: //4//
ājñāyāsyai sapatnībhir garo datto 'ndhasā saha
saha tenaiva sañjātaḥ sagarākhyo mahā-yaśāḥ
sagaraś cakravarty āsīt sāgaro yat-sutaiḥ kṛtaḥ
ājñāya—al saber (esto); asyai—a esa reina preñada; sapatnībhiḥ—por las demás espo-
sas de Bāhuka; garaḥ—veneno; dattaḥ—administrado; andhasā saha—en la comida;
saha tena—con ese veneno; eva—también; sañjātaḥ—nació; sagara-ākhyaḥ—llamado
Sagara; mahā-yaśāḥ—de gran reputación; sagaraḥ—el rey Sagara; cakravartī—el empe-
rador; āsīt—fue; sāgaraḥ—el lugar llamado Gaṅgāsāgara; yat-sutaiḥ—por cuyos hijos;
kṛtaḥ—fue excavado.
Al saber que estaba embarazada, las demás esposas de Bāhuka conspiraron para
envenenarle la comida, pero el veneno, en lugar de hacer efecto, salió de su cuerpo
junto con el recién nacido. Debido a ello, aquel hijo fue famoso con el nombre de
Sagara [«el nacido con veneno»]. Más adelante, Sagara fue coronado emperador.
Sus hijos excavaron el lugar conocido con el nombre de Gaṅgāsāgara.
TEXTOs 5-6 yastaAlajaÎÿAna, yavanaAHC$k(Ana, hE"h"yababaRr"Ana, /
naAvaDaIÖ"ç&vaAfyaena ca‚e( ivak{(tavaeiSaNA: //5//
mauNx"AHC.$ma™auDar"Ana, k(AMiênmau·(ke(zAADaRmauiNx"taAna, /
@nantavaARs$as$a: k(AMiêd"baih"vaARs$as$aAe'par"Ana, //6//
yas tālajaṅghān yavanāñ chakān haihaya-barbarān
nāvadhīd guru-vākyena cakre vikṛta-veṣiṇaḥ
162 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.7
muṇḍāñ chmaśru-dharān kāṁścin mukta-keśārdha-muṇḍitān
anantar-vāsasaḥ kāṁścid abahir-vāsaso 'parān
yaḥ—Mahārāja Sagara, quien; tālajaṅghān—al clan de los incivilizados tālajaṅgha;
yavanān—personas contrarias a las Escrituras védicas; śakān—otro tipo de ateos;
haihaya—los incivilizados; barbarān—y los barbaras; na—no; avadhīt—mató;
guru-vākyena—por orden de su maestro espiritual; cakre—hizo que ellos; vikṛta-
veṣiṇaḥ—vestidos sin elegancia; muṇḍān—cabeza rapada; śmaśru-dharān—con bigo-
tes; kāṁścit—algunos de ellos; mukta-keśa—cabellos sueltos; ardha-muṇḍitān—medio
afeitados; anantaḥ-vāsasaḥ—sin ropa interior; kāṁścit—algunos de ellos; abahiḥ-
vāsasaḥ—sin ropa de vestir; aparān—otros.
Sagara Mahārāja, siguiendo la orden de su maestro espiritual, Aurva, se abstuvo
de matar a los incivilizados tālajaṅghas, yavanas, śakas, haihayas y barbaras. En
lugar de matarles, a unos les impuso un vestir descuidado, a otros les afeitó la
cabeza pero les permitió llevar bigote, a otros les dejó llevar el pelo suelto, a otros
les afeitó parcialmente, a algunos les prohibió el uso de ropa interior, y a otros les
prohibió la ropa de vestir. Así, el rey Sagara impuso a cada clan una vestimenta
distinta, pero no les mató.
TEXTO 7 s$aAe'ìmaeDaEr"yajata s$avaR"vaed"s$aur"Atmak(ma, /
@AEvaAeRpaid"í"yaAegAena h"ir"maAtmaAnamaIìr"ma, /
tasyaAets$a{íM" pazAuM yaÁae jah"Ar"AìM paur"nd"r": //7//
so 'śvamedhair ayajata sarva-veda-surātmakam
aurvopadiṣṭa-yogena harim ātmānam īśvaram
tasyotsṛṣṭaṁ paśuṁ yajñe jahārāśvaṁ purandaraḥ
saḥ—él, Mahārāja Sagara; aśvamedhaiḥ—con aśvamedha-yajñas; ayajata—adoró;
sarva-veda—de todo el conocimiento védico; sura—y de todos los sabios eruditos;
ātmakam—a la Superalma; aurva-upadiṣṭa-yogena—con las prácticas de yoga místi-
co aconsejadas por Aurva; harim—a la Suprema Personalidad de Dios; ātmānam—a
la Superalma; īśvaram—al controlador supremo; tasya—de él (de Sagara Mahārāja);
utsṛṣṭam—que iba a ser ofrecido; paśum—el animal de sacrificio; yajñe—en el sacrifi-
cio; jahāra—robó; aśvam—el caballo; purandaraḥ—el rey del cielo, Indra.
Siguiendo las instrucciones del gran sabio Aurva, Sagara Mahārāja celebró una
serie de sacrificios aśvamedha, y de ese modo satisfizo al Señor Supremo, que es el
controlador supremo, la Superalma de todos los sabios eruditos, y el conocedor de
todo el conocimiento védico, la Suprema Personalidad de Dios. Pero Indra, el rey
del cielo, robó el caballo destinado al sacrificio.
8.10 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 163
TEXTO 8 s$aumatyaAstanayaA ä{"æaA: ipataur"Ade"zAk(Air"NA: /
h"yamanvaeSamaANAAstae s$amantaAªyaKananmah"Ima, //8//
sumatyās tanayā dṛptāḥ pitur ādeśa-kāriṇaḥ
hayam anveṣamāṇās te samantān nyakhanan mahīm
sumatyāḥ tanayāḥ—los hijos de la reina Sumati; dṛptāḥ—muy orgullosos de su poder
e influencia; pituḥ—de su padre (de Mahārāja Sagara); ādeśa-kāriṇaḥ—siguiendo la
orden; hayam—el caballo (robado por Indra); anveṣamāṇāḥ—mientras buscaban; te—
todos ellos; samantāt—por todas partes; nyakhanan—cavaron; mahīm—la Tierra.
[El rey Sagara tuvo dos esposas, Sumati y Keśinī]. Siguiendo la orden de su padre,
los hijos de Sumati, que estaban muy orgullosos de su poder e influencia, salieron
en busca del caballo. En su búsqueda, cavaron grandes extensiones de tierra.
TEXTOs 9-10 ‘aAgAud"IcyaAM id"izA h"yaM d"ä{"zAu: k(ipalaAintake( /
WSa vaAijah"r"êAEr" @Astae maIilatalaAecana: //9//
h"nyataAM h"nyataAM paApa wita Saií"s$ah"i›aNA: /
od"AyauDaA @iBayayauç&inmamaeSa tad"A mauina: //10//
prāg-udīcyāṁ diśi hayaṁ dadṛśuḥ kapilāntike
eṣa vāji-haraś caura āste mīlita-locanaḥ
hanyatāṁ hanyatāṁ pāpa iti ṣaṣṭi-sahasriṇaḥ
udāyudhā abhiyayur unmimeṣa tadā muniḥ
prāk-udīcyām—en la nordeste; diśi—dirección; hayam—el caballo; dadṛśuḥ—vieron;
kapila-antike—cerca del āśrama de Kapila; eṣaḥ—aquí está; vāji-haraḥ—el ladrón
del caballo; cauraḥ—el ladrón; āste—existe; mīlita-locanaḥ—con los ojos cerrados;
hanyatām hanyatām—mátenle, mátenle; pāpaḥ—una persona muy pecaminosa; iti—de
este modo; ṣaṣṭi-sahasriṇaḥ—los sesenta mil hijos de Sagara; udāyudhāḥ—levantando
sus respectivas armas; abhiyayuḥ—se acercaron; unmimeṣa—abrió los ojos; tadā—en
ese momento; muniḥ—Kapila Muni.
Cuando iban en dirección nordeste, vieron el caballo cerca del āśrama de Kapila
Muni. «Ya tenemos al ladrón del caballo —dijeron—. Helo ahí, con los ojos cerra-
dos. En verdad, es un gran pecador. ¡Muera! ¡Muera!». Con este grito, los sesenta
mil hijos de Sagara levantaron sus armas. Pero el sabio, cuando se acercaron a Él,
abrió los ojos.
164 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.12
TEXTO 11 svazAr"Ir"Ai¢anaA taAvanmahe"n‰"ô$tacaetas$a: /
mah"ã"Yaita‚(mah"taA Basmas$aAd"Bavana, ºaNAAta, //11//
sva-śarīrāgninā tāvan mahendra-hṛta-cetasaḥ
mahad-vyatikrama-hatā bhasmasād abhavan kṣaṇāt
sva-śarīra-agninā—por el fuego que emanó de sus propios cuerpos; tāvat—
inmediatamente; mahendra—por las tretas de Indra, el rey del cielo; hṛta-cetasaḥ—
privados de su conciencia; mahat—a una gran personalidad; vyatikrama-hatāḥ—
vencidos por el pecado de insultar; bhasmasāt—reducidos a cenizas; abhavan—fueron;
kṣanāt—inmediatamente.
Por la influencia de Indra, el rey del cielo, los hijos de Sagara habían perdido la
inteligencia y faltaron al respeto a una gran personalidad. Debido a ello, fueron
reducidos a cenizas por el fuego que emanó de sus propios cuerpos.
SIGNIFICADO: El cuerpo material es una combinación de tierra, agua, fuego, aire y
éter. Dentro del cuerpo hay fuego, y por experiencia práctica sabemos que su tempera-
tura puede aumentar o disminuir. El fuego interno de los cuerpos de los hijos de Sagara
se hizo tan intenso que todos ellos quedaron reducidos a cenizas. Ese aumento en la
intensidad del fuego se debió a su mal comportamiento ante una gran personalidad.
Esa mala conducta recibe el nombre de mahad-vyatikrama. Por insultar a una gran
personalidad, fueron quemados por el fuego de sus propios cuerpos.
TEXTO 12 na s$aADauvaAd"Ae mauinak(AepaBaijaRtaA
na{paen‰"pau‡aA wita s$aÔvaDaAmaina /
k(TaM tamaAe r"AeSamayaM ivaBaAvyatae
jagAtpaiva‡aAtmaina Kae r"jaAe Bauva: //12//
na sādhu-vādo muni-kopa-bharjitā
nṛpendra-putrā iti sattva-dhāmani
kathaṁ tamo roṣamayaṁ vibhāvyate
jagat-pavitrātmani khe rajo bhuvaḥ
na—no; sādhu-vādaḥ—la opinión de personas sabias; muni-kopa—por la ira de
Kapila Muni; bharjitāḥ—fueron quemados; nṛpendra-putrāḥ—todos los hijos de
Sagara Mahārāja; iti—así; sattva-dhāmani—en Kapila Muni, en quien predominaba
la modalidad de la bondad; katham—cómo; tamaḥ—la modalidad de la ignorancia;
roṣa-mayam—manifestada en forma de ira; vibhāvyate—puede manifestarse; jagat-
pavitra-ātmani—en aquel cuyo cuerpo puede purificar el mundo entero; khe—en el
cielo; rajaḥ—polvo; bhuvaḥ—de la tierra.
8.13 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 165
A veces se argumenta que los hijos del rey Sagara fueron quemados por el fuego
que emanó de los ojos de Kapila Muni. Esa afirmación, sin embargo, no cuenta
con la aprobación de los grandes eruditos, pues el cuerpo de Kapila Muni se halla
plenamente bajo la influencia de la modalidad de la bondad, de modo que no
puede manifestar la modalidad de la ignorancia en forma de ira, del mismo modo
que el cielo puro no puede ser contaminado por el polvo de la tierra.
TEXTO 13 yasyaeir"taA s$aAÊÿYamayaI ä{"Xe#h" naAE-
yaRyaA maumauºaustar"tae äu"r"tyayama, /
BavaANARvaM ma{tyaupaTaM ivapaiêta:
par"AtmaBaUtasya k(TaM pa{Tax.~maita: //13//
yasyeritā sāṅkhyamayī dṛḍheha naur
yayā mumukṣus tarate duratyayam
bhavārṇavaṁ mṛtyu-pathaṁ vipaścitaḥ
parātma-bhūtasya kathaṁ pṛthaṅ-matiḥ
yasya—por quien; īritā—ha sido explicada; sāṅkhya-mayī—en forma de la filosofía que
analiza el mundo material (la filosofía sāṅkhya); dṛḍhā—muy sólida (para liberar a la
gente del mundo material); iha—en el mundo material; nauḥ—una nave; yayā—con la
cual; mumukṣuḥ—la persona que desee liberarse; tarate—puede cruzar; duratyayam—
muy difícil de cruzar; bhava-arṇavam—el océano de la nesciencia; mṛtyu-patham—una
vida material en el ciclo de nacimientos y muertes; vipaścitaḥ—de la persona sabia;
parātma-bhūtasya—que se ha elevado al plano trascendental; katham—cómo; pṛthak-
matiḥ—la idea de distinción (entre amigos y enemigos).
Kapila Muni formuló en el mundo material la filosofía sāṅkhya, que es una sólida
nave para cruzar el océano de la nesciencia. En verdad, la persona deseosa de cruzar
el océano del mundo material puede refugiarse en esa filosofía. ¿Cómo podría hacer
diferencias entre amigos y enemigos una personalidad tan erudita, situada en el
elevado plano trascendental?
SIGNIFICADO: La persona que se eleva al plano trascendental (brahma-bhūta)
siempre está llena de júbilo (prasannātmā). Las falsas distinciones entre bueno y malo,
que se dan en el mundo material, no le afectan. Por consiguiente, esa persona excelsa
es samaḥ sarveṣu bhūteṣu; es decir, es ecuánime con todos, pues no hace diferencias
entre amigos y enemigos. Como se halla en el plano absoluto, libre de contaminación
material, recibe el calificativo de parātma-bhūta o brahma-bhūta. Kapila Muni, por
lo tanto, no se irritó lo más mínimo con los hijos de Sagara Mahārāja; si quedaron
reducidos a cenizas, fue por el calor de sus propios cuerpos.
166 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.16
TEXTO 14 yaAe's$amaÃas$a wtyau·(: s$a ke(izAnyaA na{paAtmaja: /
tasya pau‡aAe"M'zAumaAªaAma ipataAmah"ih"tae r"ta: //14//
yo 'samañjasa ity uktaḥ sa keśinyā nṛpātmajaḥ
tasya putro 'ṁśumān nāma pitāmaha-hite rataḥ
yaḥ—uno de los hijos de Sagara Mahārāja; asamañjasaḥ—cuyo nombre era Asamañjasa;
iti—así; uktaḥ—conocido; saḥ—él; keśinyāḥ—en el vientre de Keśinī, la otra reina
de Sagara Mahārāja; nṛpa-ātmajaḥ—el hijo del rey; tasya—de él (de Asamañjasa);
putraḥ—el hijo; aṁśumān nāma—conocido con el nombre de Aṁśumān; pitāmaha-
hite—en hacer el bien a su abuelo, Sagara Mahārāja; rataḥ—siempre ocupado.
Otro hijo de Sagara Mahārāja fue Asamañjasa, que nació de Keśinī, la segunda
esposa del rey. El hijo de Asamañjasa fue Aṁśumān, quien siempre estaba ocupado
en trabajar por el bien de Sagara Mahārāja, su abuelo.
TEXTOs 15-16 @s$amaÃas$a @AtmaAnaM d"zARyaªas$amaÃas$ama, /
jaAitasmar": paur"A s$aËÿAâAegAI yaAegAAiã"caAilata: //15//
@Acar"na, gAihR"taM laAeke( ÁaAtaInaAM k(maR ivai‘ayama, /
s$ar"yvaAM ‚(Lx"taAe baAlaAna, ‘aAsyaäu"ãe"jayaÃanama, //16//
asamañjasa ātmānaṁ darśayann asamañjasam
jāti-smaraḥ purā saṅgād yogī yogād vicālitaḥ
ācaran garhitaṁ loke jñātīnāṁ karma vipriyam
sarayvāṁ krīḍato bālān prāsyad udvejayañ janam
asamañjasaḥ—el hijo de Sagara Mahārāja; ātmānam—personalmente; darśayan—
manifestar; asamañjasam—muy perturbador; jāti-smaraḥ—que podía recordar su
vida pasada; purā—en el pasado; saṅgāt—de las malas compañías; yogī—aunque era
un gran yogī místico; yogāt—de la senda del yoga místico; vicālitaḥ—cayó; ācaran—
comportarse; garhitam—muy mal; loke—en la sociedad; jñātīnām—de sus familiares;
karma—actividades; vipriyam—no muy favorables; sarayvām—en el río Sarayū;
krīḍataḥ—mientras jugaban; bālān—a todos los niños; prāsyat—arrojaba; udvejayan—
causar problemas; janam—a la gente.
En el pasado, en su vida anterior, Asamañjasa había sido un gran yogī místico,
pero la mala compañía le había hecho caer de su excelsa posición. Ahora, en su
siguiente vida, había nacido en una familia de la realeza y era jāti-smara, es decir,
contaba con el especial privilegio de recordar su vida pasada. Sin embargo, quería
8.18 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 167
hacerse pasar por un malvado, y para ello hacía cosas que la gente consideraba
abominables y eran mal vistas por sus familiares. Cuando veía a algún niño jugan-
do en la orilla del río Sarayū, lo arrojaba a la parte profunda del río.
TEXTO 17 WvaM va{Ôa: pair"tya·(: ipa‡aA µaeh"mapaAe÷ vaE /
yaAegAEìyaeRNA baAlaAMstaAnd"zARiyatvaA tataAe yayaAE //17//
evaṁ vṛttaḥ parityaktaḥ pitrā sneham apohya vai
yogaiśvaryeṇa bālāṁs tān darśayitvā tato yayau
evam vṛttaḥ—así ocupado (en actividades abominables); parityaktaḥ—condenado;
pitrā—por su padre; sneham—afecto; apohya—abandonar; vai—en verdad; yoga-
aiśvaryeṇa—con poder místico; bālān tān—a todos aquellos niños (arrojados al agua y
matados); darśayitvā—después de mostrárselos de nuevo a sus padres; tataḥ yayau—se
fue del lugar.
Las actividades de Asamañjasa eran tan abominables que su padre renunció al
afecto paternal y le exilió. Asamañjasa manifestó entonces su poder místico,
resucitando a los niños y mostrándolos al rey y a sus padres. Acto seguido, se fue
de Ayodhyā.
SIGNIFICADO: Asamañjasa era un jāti-smara; gracias a su poder místico, no había
olvidado su conciencia anterior. De ese modo, podía devolver la vida a los muertos.
Ciertamente, sus maravillosas actividades en relación con los niños muertos atrajeron
la atención del rey y de la gente. Entonces se fue de la ciudad.
TEXTO 18 @yaAeDyaAvaAis$ana: s$avaeR baAlak(Ana, paunar"AgAtaAna, /
ä{"î"A ivais$aismare" r"Ajana, r"AjaA caApyanvatapyata //18//
ayodhyā-vāsinaḥ sarve bālakān punar āgatān
dṛṣṭvā visismire rājan rājā cāpy anvatapyata
ayodhyā-vāsinaḥ—los habitantes de Ayodhyā; sarve—todos ellos; bālakān—sus
hijos; punaḥ—de nuevo; āgatān—haber vuelto a la vida; dṛṣṭvā—después de ver eso;
visismire—quedaron atónitos; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; rājā—el rey Sagara; ca—
también; api—en verdad; anvatapyata—lamentó mucho (la ausencia de su hijo).
¡Oh, rey Parīkṣit!, al ver que sus hijos habían vuelto a la vida, los habitantes de
Ayodhyā quedaron atónitos. El rey Sagara lamentó muchísimo la ausencia de su
hijo.
168 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.21
TEXTO 19 @MzAumaAMêAeid"taAe r"AÁaA taur"gAAnvaeSaNAe yayaAE /
ipata{vyaKaAtaAnaupaTaM BasmaAinta d"ä{"zAe h"yama, //19//
aṁśumāṁś codito rājñā turagānveṣaṇe yayau
pitṛvya-khātānupathaṁ bhasmānti dadṛśe hayam
aṁśumān—el hijo de Asamañjasa; coditaḥ—a quien le fue ordenado; rājñā—por el rey;
turaga—el caballo; anveṣaṇe—a buscar; yayau—salió; pitṛvya-khāta—descrito por los
hermanos de su padre; anupatham—siguiendo aquel camino; bhasma-anti—cerca del
montón de cenizas; dadṛśe—vio; hayam—el caballo.
A continuación, el rey, Mahārāja Sagara, ordenó a su nieto, Aṁśumān, que buscase
el caballo. Siguiendo el mismo camino que sus tíos, Aṁśumān acabó por llegar al
montón de cenizas, cerca del cual encontró el caballo.
TEXTO 20 ta‡aAs$aInaM mauinaM vaIºya k(ipalaAKyamaDaAeºajama, /
@staAEts$amaAih"tamanaA: ‘aAÃaila: ‘aNAtaAe mah"Ana, //20//
tatrāsīnaṁ muniṁ vīkṣya kapilākhyam adhokṣajam
astaut samāhita-manāḥ prāñjaliḥ praṇato mahān
tatra—allí; āsīnam—sentado; munim—al gran sabio; vīkṣya—ver; kapila-ākhyam—
llamado Kapila Muni; adhokṣajam—la encarnación de Viṣṇu; astaut—ofreció oraciones;
samāhita-manāḥ—con mucha atención; prāñjaliḥ—con las manos juntas; praṇataḥ—
postrándose, ofreció reverencias; mahān—Aṁśumān, la gran personalidad.
El gran Aṁśumān vio al sabio Kapila, la santa encarnación de Viṣṇu, sentado cerca
del caballo. Aṁśumān Le ofreció respetuosas reverencias, unió las manos y Le ofre-
ció oraciones concentrando toda su atención.
@MzAumaAnauvaAca
TEXTO 21 na pazyaita tvaAM par"maAtmanaAe'janaAe
na bauDyatae'âAipa s$amaAiDayaui·(iBa: /
ku(taAe'pare" tasya mana:zAr"Ir"DaI-
ivas$agARs$a{í"A vayama‘ak(AzAA: //21//
aṁśumān uvāca
na paśyati tvāṁ param ātmano 'jano
na budhyate 'dyāpi samādhi-yuktibhiḥ
8.21 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 169
kuto 'pare tasya manaḥ-śarīra-dhī-
visarga-sṛṣṭā vayam aprakāśāḥ
aṁśumān uvāca—Aṁśumān dijo; na—no; paśyati—podemos ver; tvām—a Tu Seño-
ría; param—trascendental; ātmanaḥ—de nosotros, los seres vivos; ajanaḥ—el Señor
Brahmā; na—no; budhyate—puede entender; adya api—incluso hoy; samādhi—por
medio de la meditación; yuktibhiḥ—o por medio de la especulación mental; kutaḥ—
cómo; apare—otros; tasya—su; manaḥ-śarīra-dhī—que identifican el ser con el cuerpo
o la mente; visarga-sṛṣṭāḥ—seres creados dentro del mundo material; vayam—nosotros;
aprakāśāḥ—sin conocimiento trascendental.
Aṁśumān dijo: Mi Señor, ni siquiera el Señor Brahmā ha podido hasta hoy en-
tender Tu posición, que está muy fuera de su alcance, ni con la meditación ni con
la especulación mental. ¿Qué puede decirse entonces de quienes, como nosotros,
hemos sido creados por Brahmā con formas de semidioses, seres humanos, aves o
mamíferos? Nuestra ignorancia es completa. ¿Cómo podemos conocerte a Ti, que
eres la Realidad Trascendental?
SIGNIFICADO:
icchā-dveṣa-sammutthena dvandva-mohena bhārata
sarva-bhūtāni sammohaṁ sarge yānti parantapa
«¡Oh, vástago de Bharata!, ¡oh, conquistador del enemigo!, todas las entidades vivientes
nacen bajo la influencia de la ilusión, confundidas por las dualidades que surgen del
deseo y la aversión» (Bg. 7.27). Todos los seres vivos del mundo material se hallan
bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Incluso el Señor
Brahmā se halla bajo la influencia de la modalidad de la bondad. Los semidioses, por
su parte, suelen estar bajo la influencia de la modalidad de la pasión, y las entidades
vivientes inferiores a los semidioses, como los seres humanos y los animales, se hallan,
o bien bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, o bien bajo una mezcla de
bondad, pasión e ignorancia. Aṁśumān, por lo tanto, quería explicar que sus tíos,
que habían sido reducidos a cenizas, se hallaban bajo la influencia de las modalidades
de la naturaleza material, y que, por esa razón, no habían podido entender al Señor
Kapiladeva. Aṁśumān oró: «Puesto que ni siquiera el Señor Brahmā puede llegar a Ti
con su inteligencia, ni directa ni indirectamente, nosotros no podremos entenderte a
menos que Tu Señoría nos ilumine».
athāpi te deva padāmbuja-dvaya- prasāda-leśānugṛhīta eva hi
jānāti tattvaṁ bhagavan-mahimno na cānya eko 'pi ciraṁ vicinvan
«Mi Señor, aquel que es favorecido por un ligero vestigio de la misericordia de Tus pies
de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan
170 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.22
para comprender a la Suprema Personalidad de Dios no pueden conocerte, aunque
continúen estudiando los Vedas durante muchos años» (Bhāg. 10.14.29). Al Señor, la
Suprema Personalidad de Dios, solo Le pueden entender quien goza de Su favor; los
demás no pueden entenderle.
TEXTO 22 yae de"h"BaAjaiñgAuNA‘aDaAnaA
gAuNAAna, ivapazyantyauta vaA tamaê /
yanmaAyayaA maAeih"tacaetas$astvaAM
ivaäu": svas$aMsTaM na baih":‘ak(AzAA: //22//
ye deha-bhājas tri-guṇa-pradhānā
guṇān vipaśyanty uta vā tamaś ca
yan-māyayā mohita-cetasas tvāṁ
viduḥ sva-saṁsthaṁ na bahiḥ-prakāśāḥ
ye—las personas que; deha-bhājaḥ—han recibido un cuerpo material; tri-guṇa-
pradhānāḥ—bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material;
guṇān—la manifestación de las tres modalidades de la naturaleza material; vipaśyanti—
solo pueden ver; uta—se dice; vā—o bien; tamaḥ—la modalidad de la ignorancia;
ca—y; yat-māyayā—por la energía ilusoria de quien; mohita—ha sido confundido;
cetasaḥ—lo más profundo de cuyo corazón; tvām—a Tu Señoría; viduḥ—conocen;
sva-saṁstham—situado en nuestro propio cuerpo; na—no; bahiḥ-prakāśāḥ—quienes
solo pueden ver los productos de la energía externa.
Mi Señor, Tú estás plenamente situado en el corazón de todos, pero las entidades
vivientes, cubiertas por el cuerpo material, no pueden verte, pues se hallan bajo la
influencia de la energía externa, dirigida por las tres modalidades de la naturaleza
material. Con la inteligencia cubierta por sattva-guṇa, rajo-guṇa y tamo-guṇa,
solamente pueden ver las acciones y reacciones de esas tres modalidades de la natu-
raleza material. Debido a las acciones y reacciones de la modalidad de la ignorancia,
las entidades vivientes, tanto si están despiertas como si duermen, solo pueden ver
las obras de la naturaleza material, pero no pueden ver a Tu Señoría.
SIGNIFICADO: Quien no se sitúa en el plano trascendental del servicio amoroso del Señor
no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios. El Señor está en el corazón de todos.
Sin embargo, bajo la influencia de la naturaleza material, las almas condicionadas solo pueden
ver las acciones y reacciones de la naturaleza material, pero no a la Suprema Personalidad
de Dios. Por lo tanto, es necesario purificarse, tanto externa como internamente:
apavitraḥ pavitro vā sarvāvasthāṁ gato 'pi vā
yaḥ smaret puṇḍarīkākṣaṁ sa bāhyābhyantaraḥ śuciḥ
8.23 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 171
Para mantenernos externamente limpios, debemos bañarnos tres veces al día; la limpie-
za interna se obtiene purificando el corazón mediante el canto del mantra Hare Kṛṣṇa.
Los miembros del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa siempre deben seguir este
principio (bāhyābhyantaraḥ śuciḥ). De ese modo, un día llegarán a ver a la Suprema
Personalidad de Dios cara a cara.
TEXTO 23 taM tvaAM @hM" ÁaAnaGanaM svaBaAva-
‘aDvastamaAyaAgAuNABaed"maAehE": /
s$anand"naAâEmauRinaiBaivaRBaAvyaM
k(TaM ivamaUX#: pair"BaAvayaAima //23//
taṁ tvāṁ ahaṁ jñāna-ghanaṁ svabhāva-
pradhvasta-māyā-guṇa-bheda-mohaiḥ
sanandanādyair munibhir vibhāvyaṁ
kathaṁ vimūḍhaḥ paribhāvayāmi
tam—a esa personalidad; tvām—a Ti; aham—yo; jñāna-ghanam—Tu Señoría, que eres
conocimiento concentrado; svabhāva—por naturaleza espiritual; pradhvasta—libres
de contaminación; māyā-guṇa—causada por las tres modalidades de la naturaleza ma-
terial; bheda-mohaiḥ—por manifestar la confusión de la diferenciación; sanandana-
ādyaiḥ—por personalidades de la talla de los cuatro Kumāras (Sanat-kumāra, Sanaka,
Sanandana y Sanātana); munibhiḥ—por esos grandes sabios; vibhāvyam—digno
de adoración; katham—cómo; vimūḍhaḥ—engañado por la naturaleza material;
paribhāvayāmi—puedo pensar en Ti.
¡Oh, mi Señor!, los sabios liberados de la influencia de las tres modalidades de
la naturaleza material —sabios tales como los cuatro Kumāras [Sanat, Sanaka,
Sanandana y Sanātana]— pueden pensar en Ti, que eres conocimiento concentrado.
¿Pero cómo puede pensar en Ti una persona ignorante como yo?
SIGNIFICADO: La palabra svabhāva se refiere a nuestra propia naturaleza espiritual,
es decir, a nuestra posición constitucional original. Situada en su posición original,
la entidad viviente está libre de la influencia de las modalidades de la naturaleza
material. Sa guṇān samatītyaitān brahma-bhūyāya kalpate (Bg. 14.26). Tan pronto
como nos liberamos de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material,
nos situamos en el plano del Brahman. Los cuatro Kumāras y Nārada son ejemplos
muy claros de personalidades que han alcanzado esa posición. Por naturaleza, esas
autoridades pueden entender la posición de la Suprema Personalidad de Dios; pero
el alma condicionada que no está libre de la influencia de la naturaleza material no
puede percibir al Supremo. Por esa razón, en el Bhagavad-gītā (2.45), Kṛṣṇa aconseja
a Arjuna: traiguṇya-viṣayā vedā nistraiguṇyo bhavārjuna: Debes elevarte por encima
172 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.24
de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Quien permanece
bajo la influencia de las tres modalidades materiales no puede entender a la Suprema
Personalidad de Dios.
TEXTO 24 ‘azAAnta maAyaAgAuNAk(maRilaËÿ-
manaAmaè&paM s$ad"s$aiã"mau·(ma, /
ÁaAnaAepade"zAAya gA{h"Itade"hM"
namaAmahe" tvaAM pauç&SaM paur"ANAma, //24//
praśānta māyā-guṇa-karma-liṅgam
anāma-rūpaṁ sad-asad-vimuktam
jñānopadeśāya gṛhīta-dehaṁ
namāmahe tvāṁ puruṣaṁ purāṇam
praśānta—¡oh, Tú que eres completamente apacible!; māyā-guṇa—las modalidades de la
naturaleza material; karma-liṅgam—caracterizadas por las actividades fruitivas; anāma-
rūpam—aquel que no tiene nombre ni forma; sat-asat-vimuktam—trascendental a las
modalidades manifestadas y no manifestadas de la naturaleza; jñāna-upadeśāya—para
dar conocimiento trascendental (como en el Bhagavad-gītā); gṛhīta-deham—ha adop-
tado una forma semejante a los cuerpos materiales; namāmahe—ofrezco respetuosas
reverencias; tvām—a Ti; puruṣam—la Persona Suprema; purāṇam—la original.
¡Oh, Señor completamente apacible!, aunque la naturaleza material, las actividades
fruitivas, y sus consecuentes nombres y formas materiales son creación Tuya, su
influencia no Te afecta. Por consiguiente, Tu nombre trascendental es diferente
de los nombres materiales, y Tu forma es diferente de las formas materiales. Tú
adoptas una forma semejante a un cuerpo material solo para darnos instrucciones
como las que nos ofreces en el Bhagavad-gītā, pero, en realidad, Tú eres la persona
suprema original. Por ello Te ofrezco respetuosas reverencias.
SIGNIFICADO: En su Stotra-ratna (43), Śrīla Yāmunācārya recita el siguiente verso:
bhavantam evānucaran nirantaraḥ
praśānta-niḥśeṣa-manorathāntaraḥ
kadāham aikāntika-nitya-kiṅkaraḥ
praharṣayiṣyāmi sanātha-jīvitam
«Aquel que Te sirve constantemente se libera de todos los deseos materiales y goza
de perfecta paz. ¿Cuándo llegaré yo a ocuparme en Tu servicio eterno y permanente,
sintiendo siempre la dicha de tener un amo tan bueno?».
8.26 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 173
Manorathenāsati dhāvato bahiḥ: Quien actúa en el plano mental tiene que des-
cender al plano de las actividades materiales. Sin embargo, la Suprema Personalidad
de Dios y Su devoto puro están completamente libres de contaminación material.
Por esa razón, en este verso el Señor recibe el calificativo de praśānta, que significa
«completamente apacible, libre de las perturbaciones de la existencia material». El
Señor Supremo no posee forma ni nombre materiales; solo el necio piensa que el
nombre y la forma del Señor son materiales (avajānanti māṁ mūḍhā mānuṣīṁ
tanum āśritam). El Señor es la persona original; esa es Su identidad. Pese a ello,
quienes no poseen el conocimiento suficiente creen que el Señor carece de forma.
El Señor carece de forma en sentido material, pero posee Su forma trascendental
(sac-cid-ānanda-vigraha).
TEXTO 25 tvanmaAyaAr"icatae laAeke( vastaubauÜ"YaA gA{h"Aid"Sau /
”amainta k(AmalaAeBaeSyaARmaAeh"iva”aAntacaetas$a: //25//
tvan-māyā-racite loke vastu-buddhyā gṛhādiṣu
bhramanti kāma-lobherṣyā- moha-vibhrānta-cetasaḥ
tvat-māyā—por medio de Tu energía material; racite—que es fabricado; loke—en
este mundo; vastu-buddhyā—considerar real; gṛha-ādiṣu—en el hogar, la familia, etc.;
bhramanti—vagan; kāma—por deseos de disfrute; lobha—por codicia; īrṣyā—por en-
vidia; moha—y por ilusión; vibhrānta—está confundido; cetasaḥ—lo más profundo de
cuyo corazón.
¡Oh, mi Señor!, en este mundo, que es creación de Tu māyā, aquellos que tienen
el corazón confundido por la influencia de la lujuria, la codicia, la envidia y la
ilusión, solo se sienten atraídos por la falsa ilusión de la vida en el hogar. Apegados
al hogar, la esposa y los hijos, vagan perpetuamente por el mundo material.
TEXTO 26 @â na: s$avaRBaUtaAtmana, k(Amak(maeRin‰"yaAzAya: /
maAeh"paAzAAe ä{"X#izC$ªaAe BagAvaMstava d"zARnaAta, //26//
adya naḥ sarva-bhūtātman kāma-karmendriyāśayaḥ
moha-pāśo dṛḍhaś chinno bhagavaṁs tava darśanāt
adya—hoy; naḥ—nuestro; sarva-bhūta-ātman—¡oh, Tú, que eres la Superalma!; kāma-
karma-indriya-āśayaḥ—bajo la influencia de los deseos de disfrute y de las actividades
fruitivas; moha-pāśaḥ—el estrecho nudo de la ilusión; dṛḍhaḥ—muy fuerte; chinnaḥ—
roto; bhagavan—¡oh, mi Señor!; tava darśanāt—por el simple hecho de verte.
174 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 8.28
¡Oh, Superalma de todas las entidades vivientes!, ¡oh, Personalidad de Dios!, por
el simple hecho de verte, me he liberado de todos los deseos de disfrute, que son la
causa básica de la ilusión insuperable y del cautiverio en el mundo material.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 27 wtTaM gAItaAnauBaAvastaM BagAvaAna, k(ipalaAe mauina: /
@MzAumantamauvaAcaed"manauƒaA÷ iDayaA na{pa //27//
śrī-śuka uvāca
itthaṁ gītānubhāvas taṁ bhagavān kapilo muniḥ
aṁśumantam uvācedam anugrāhya dhiyā nṛpa
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; ittham—de este modo; gīta-anubhāvaḥ—
cuyas glorias son cantadas; tam—a Él; bhagavān—la Personalidad de Dios; kapilaḥ—
llamado Kapila Muni; muniḥ—el gran sabio; aṁśumantam—a Aṁśumān; uvāca—dijo;
idam—esto; anugrāhya—siendo muy misericordioso; dhiyā—con la senda del conoci-
miento; nṛpa—¡oh, rey Parīkṣit!
¡Oh, rey Parīkṣit!, después de que Aṁśumān glorificase al Señor de esta forma, el
gran sabio Kapila, la poderosa encarnación de Viṣṇu, Se mostró muy misericordio-
so con él y le explicó la senda del conocimiento.
™aIBagAvaAnauvaAca
TEXTO 28 @ìAe'yaM naIyataAM vats$a ipataAmah"pazAustava /
wmae ca ipatar"Ae d"gDaA gAËÿAmBaAe'hR"inta naetar"ta, //28//
śrī-bhagavān uvāca
aśvo 'yaṁ nīyatāṁ vatsa pitāmaha-paśus tava
ime ca pitaro dagdhā gaṅgāmbho 'rhanti netarat
śrī-bhagavān uvāca—la gran personalidad Kapila Muni dijo; aśvaḥ—caballo; ayam—
este; nīyatām—toma; vatsa—¡oh, hijo Mío!; pitāmaha—de tu abuelo; paśuḥ—ese
animal; tava—tuyos; ime—todos esos; ca—también; pitaraḥ—cuerpos de antepasados;
dagdhāḥ—reducidos a cenizas; gaṅgā-ambhaḥ—el agua del Ganges; arhanti—pueden
ser salvados; na—no; itarat—ninguna otra manera.
La Personalidad de Dios dijo: Mi querido Aṁśumān, ese es el animal de sacrificio
que busca tu abuelo. Llévatelo, por favor. En cuanto a tus antepasados, que han sido
reducidos a cenizas, solo podrán ser liberados con agua del Ganges. No hay otra
manera.
8.30 CAP. 8 | Los hijos de Sagara ofenden al Señor Kapiladeva 175
TEXTO 29 taM pair"‚(mya izAr"s$aA ‘as$aAâ h"yamaAnayata, /
s$agAr"staena pazAunaA yaÁazAeSaM s$amaApayata, //29//
taṁ parikramya śirasā prasādya hayam ānayat
sagaras tena paśunā yajña-śeṣaṁ samāpayat
tam—ese gran sabio; parikramya—tras caminar alrededor de; śirasā—(postrándose)
con la cabeza; prasādya—satisfacerle por completo; hayam—el caballo; ānayat—llevado
de vuelta; sagaraḥ—el rey Sagara; tena—con ese; paśunā—animal; yajña-śeṣam—la
última ceremonia ritual del sacrificio; samāpayat—celebró.
A continuación, Aṁśumān caminó alrededor de Kapila Muni y Le ofreció respetuo-
sas reverencias, postrando su cabeza. Tras satisfacerle por completo de esta forma,
Aṁśumān regresó con el caballo del sacrificio; con ese caballo, Mahārāja Sagara
celebró las restantes ceremonias rituales.
TEXTO 30 r"AjyamaMzAumatae nyasya ina:s$pa{h"Ae mau·(banDana: /
@AEvaAeRpaid"í"maAgAeRNA laeBae gAitamanauÔamaAma, //30//
rājyam aṁśumate nyasya niḥspṛho mukta-bandhanaḥ
aurvopadiṣṭa-mārgeṇa lebhe gatim anuttamām
rājyam—su reino; aṁśumate—a Aṁśumān; nyasya—tras entregar; niḥspṛhaḥ—sin
otros deseos materiales; mukta-bandhanaḥ—libre por completo del cautiverio ma-
terial; aurva-upadiṣṭa—instruido por el gran sabio Aurva; mārgeṇa—por seguir esa
senda; lebhe—alcanzó; gatim—el destino; anuttamām—supremo.
Tras dejar en manos de Aṁśumān la responsabilidad del reino, y de ese modo libe-
rarse de la ansiedad y del cautiverio material en todas sus formas, Sagara Mahārāja,
actuando conforme a las indicaciones de Aurva Muni, alcanzó el destino supremo.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo octavo del
Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Los hijos de Sagara ofenden al Señor
Kapiladeva».
CAPÍTULO 9
La dinastía de Aṁśumān
Este capítulo explica la historia de la dinastía de Aṁśumān hasta llegar a Khaṭvāṅga;
también explica cómo Bhagīratha trajo a la Tierra el agua del Ganges.
Dilīpa, el hijo de Mahārāja Aṁśumān, trató de traer el Ganges a este mundo, pero
murió sin haberlo logrado. Bhagīratha, el hijo de Dilīpa, estaba decidido a traer el
Ganges al mundo material, y con ese objeto, se sometió a severas austeridades. Ma-
dre Ganges, completamente satisfecha con esas austeridades, se hizo visible ante él,
con el deseo de darle una bendición. Bhagīratha le pidió entonces que liberase a sus
antepasados. Madre Ganges aceptó descender a la Tierra, pero con dos condiciones.
La primera, que un varón capacitado controlase sus olas, y la segunda, que no quería
cargar con todas las reacciones pecaminosas de quienes se bañasen en sus aguas para
purificarse de sus pecados. Había que resolver esas dos cuestiones. Bhagīratha contestó
a madre Ganges: «La Personalidad de Dios, el Señor Śiva, será perfectamente capaz de
dominar tus olas, y las reacciones de los pecados de los hombres quedarán neutraliza-
das cuando los devotos puros se bañen en tus aguas». Acto seguido, Bhagīratha realizó
austeridades para satisfacer al Señor Śiva, que recibe el nombre de Āśutoṣa porque, por
naturaleza, es muy fácil de complacer. El Señor Śiva aceptó la propuesta de Bhagīratha
de contener la fuerza del Ganges. De ese modo, por el simple hecho de ser tocados
por el Ganges, los antepasados de Bhagīratha fueron liberados y se les permitió ir a los
planetas celestiales.
El hijo de Bhagīratha fue Śruta, el hijo de Śruta fue Nābha, y el hijo de Nābha fue
Sindhudvīpa. El hijo de Sindhudvīpa fue Ayutāyu y el hijo de Ayutāyu fue Ṛtūparṇa,
el amigo de Nala. Ṛtūparṇa dio a Nala el arte del juego, y aprendió de él el arte de
aśva-vidyā. El hijo de Ṛtūparṇa fue Sarvakāma, el hijo de Sarvakāma fue Sudāsa, y
el hijo de este fue Saudāsa. La esposa de Saudāsa se llamó Damayantī o Mayadantī,
y Saudāsa también fue conocido con el nombre de Kalmāṣapāda. Debido a un error
en sus actividades fruitivas, fue maldecido por Vasiṣṭha y se convirtió en un rākṣasa.
Mientras caminaba por el bosque, vio a un brāhmaṇa que realizaba el acto sexual con
su esposa. Saudāsa, en su condición de rākṣasa, quiso devorar al brāhmaṇa, y, pese a
las muchas súplicas de la esposa del brāhmaṇa, así lo hizo. La esposa del brāhmaṇa le
maldijo entonces diciendo: «Tan pronto como realices el acto sexual, morirás». Por
esa razón, Saudāsa no tuvo hijos ni siquiera después de liberarse de la maldición de
Vasiṣṭha Muni, pasados doce años. Fue entonces cuando Vasiṣṭha, con el permiso de
Saudāsa, fecundó a Madayantī. Madayantī estuvo embarazada durante muchos años,
177
178 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.2
pero no logró dar a luz hasta que Vasiṣṭha le golpeó el abdomen con una piedra. Aquel
hijo se llamó Aśmaka.
Bālika, el hijo de Aśmaka, se salvó de la maldición de Paraśurāma debido a que
estaba rodeado de muchas mujeres; debido a ello, se le conoce también con el nombre
de Nārīkavaca. Cuando el mundo quedó sin kṣatriyas, Bālika fue el padre original de
más kṣatriyas. Por esa razón, a veces se le da el nombre de Mūlaka. De Bālika nació
Daśaratha, de Daśaratha, Aiḍaviḍi, y de Aiḍaviḍi, Viśvasaha, que fue padre de Mahārāja
Khaṭvāṅga. Mahārāja Khaṭvāṅga se unió a los semidioses en su lucha contra los demo-
nios y salió victorioso, y por ello los semidioses quisieron darle una bendición. Cuando
el rey preguntó cuánto tiempo le quedaba de vida, descubrió que no tenía más que
unos segundos. Inmediatamente abandonó los planetas celestiales y regresó a su propia
morada en un avión. Comprendiendo que todo lo que existe en el mundo material
carece de importancia, se consagró plenamente a adorar a la Suprema Personalidad de
Dios, Hari.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 @MzAumaAMê tapastaepae gAËÿAnayanak(AmyayaA /
k(AlaM mah"AntaM naAzA¡(AeÔata: k(Alaena s$aMisTata: //1//
śrī-śuka uvāca
aṁśumāṁś ca tapas tepe gaṅgānayana-kāmyayā
kālaṁ mahāntaṁ nāśaknot tataḥ kālena saṁsthitaḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; aṁśumān—el rey llamado Aṁśumān;
ca—también; tapaḥ tepe—hizo austeridades; gaṅgā—el Ganges; ānayana-kāmyayā—
con el deseo de traer el Ganges al mundo material para liberar a sus antepasados;
kālam—tiempo; mahāntam—durante mucho; na—no; aśaknot—tuvo éxito; tataḥ—a
continuación; kālena—a su debido tiempo; saṁsthitaḥ—murió.
Śukadeva Gosvāmī continuó: Al igual que su abuelo, el rey Aṁśumān también
realizó austeridades durante mucho tiempo. Sin embargo, la muerte le llegó sin
haber logrado traer el Ganges al mundo material.
TEXTO 2 id"laIpastats$autastaã"d"zA·(: k(AlamaeiyavaAna, /
BagAIr"Tastasya s$autastaepae s$a s$aumah"Ôapa: //2//
dilīpas tat-sutas tadvad aśaktaḥ kālam eyivān
bhagīrathas tasya sutas tepe sa sumahat tapaḥ
dilīpaḥ—llamado Dilīpa; tat-sutaḥ—el hijo de Aṁśumān; tat-vat—como su padre;
aśaktaḥ—sin lograr traer el Ganges al mundo material; kālam eyivān—cayó víctima del
9.4 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 179
tiempo y murió; bhagīrathaḥ tasya sutaḥ—su hijo Bhagīratha; tepe—hizo penitencia;
saḥ—él; su-mahat—muy grande; tapaḥ—austeridad.
Como el propio Aṁśumān, tampoco Dilīpa, su hijo, logró traer el Ganges al mundo
material. A su debido tiempo, Dilīpa también fue víctima de la muerte. Su hijo,
Bhagīratha, se sometió entonces a unas austeridades muy rigurosas para traer el
Ganges a este mundo.
TEXTO 3 d"zARyaAmaAs$a taM de"vaI ‘as$aªaA var"d"Aisma tae /
wtyau·(: svamaiBa‘aAyaM zAzAMs$aAvanataAe na{pa: //3//
darśayām āsa taṁ devī prasannā varadāsmi te
ity uktaḥ svam abhiprāyaṁ śaśaṁsāvanato nṛpaḥ
darśayām āsa—apareció; tam—ante él, el rey Bhagīratha; devī—madre Ganges;
prasannā—muy satisfecha; varadā asmi—te daré mi bendición; te—a ti; iti uktaḥ—al
escuchar estas palabras; svam—su propio; abhiprāyam—deseo; śaśaṁsa—explicó;
avanataḥ—postrándose con gran respeto; nṛpaḥ—el rey (Bhagīratha).
Madre Ganges apareció ante el rey Bhagīratha y le dijo: «Estoy muy satisfecha con
tus austeridades, y dispuesta a darte las bendiciones que desees». Al escuchar esas
palabras de madre Ganges [Gaṅgādevī], el rey postró su cabeza ante ella y le explicó
su deseo.
SIGNIFICADO: El rey tenía el deseo de liberar a sus antepasados, reducidos a cenizas
por haber faltado al respeto a Kapila Muni.
TEXTO 4 k(Ae'ipa DaAr"iyataA vaegAM patantyaA mae mah"Italae /
@nyaTaA BaUtalaM iBaÔvaA na{pa yaAsyae r"s$aAtalama, //4//
ko 'pi dhārayitā vegaṁ patantyā me mahī-tale
anyathā bhū-talaṁ bhittvā nṛpa yāsye rasātalam
kaḥ—quién es la persona; api—en verdad; dhārayitā—que puede sostener; vegam—la
fuerza de las olas; patantyāḥ—mientras caen; me—de mí; mahī-tale—sobre la Tierra;
anyathā—de lo contrario; bhū-talam—la superficie de la Tierra; bhittvā—atravesando;
nṛpa—¡oh, rey!; yāsye—descenderé; rasātalam—a Pātāla, la parte inferior del
universo.
Madre Ganges contestó: La caída de mis aguas desde el cielo a la superficie del
planeta Tierra será, sin duda alguna, muy violenta. ¿Quién contendrá esa fuerza? Si
180 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.5
nadie me sostiene, atravesaré la superficie de la Tierra y descenderé hasta Rasātala,
en la zona del universo en que se encuentran los Pātālas.
TEXTO 5 ikM( caAhM" na BauvaM yaAsyae nar"A mayyaAma{jantyaGama, /
ma{jaAima tad"GaM ¸(AhM" r"AjaMsta‡a ivaicantyataAma, //5//
kiṁ cāham na bhuvaṁ yāsye narā mayy āmṛjanty agham
mṛjāmi tad aghaṁ kvāhaṁ rājaṁs tatra vicintyatām
kim ca—también; aham—yo; na—no; bhuvam—al planeta Tierra; yāsye—iré; narāḥ—
la gente; mayi—en mí, en mis aguas; āmṛjanti—purifica; agham—las reacciones de
sus actividades pecaminosas; mṛjāmi—yo limpiaré; tat—ese; agham—cúmulo de reac-
ciones pecaminosas; kva—a quién; aham—yo; rājan—¡oh, rey!; tatra—en este hecho;
vicintyatām—por favor, considéralo con detenimiento y decide.
¡Oh, rey!, yo no deseo descender al planeta Tierra, pues la gente se bañará en mis
aguas para purificarse de las reacciones de sus actos pecaminosos. Cuando todas
esas reacciones pecaminosas se acumulen en mí, ¿cómo me liberaré de ellas? Debes
considerar todo esto con detenimiento.
SIGNIFICADO: La Suprema Personalidad de Dios dice:
sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ
«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda
reacción pecaminosa. No temas» (Bg. 18.66). La Suprema Personalidad de Dios puede
aceptar y neutralizar las reacciones de los pecados de todos, pues Él es pavitra, puro, como
el sol, que nunca es alcanzado por la contaminación de este mundo. Tejīyasāṁ na doṣāya
vahneḥ sarva-bhujo yathā (Bhāg. 10.33.29). Cuando una persona es muy poderosa, las
actividades pecaminosas nunca llegan a afectarle. En este verso, sin embargo, vemos el
temor de madre Ganges a cargar con los pecados de la gente que se bañe en sus aguas. Esto
indica que, con excepción de la Suprema Personalidad de Dios, nadie puede neutralizar
las reacciones de los actos pecaminosos, sean suyos propios o de los demás. A veces, el
maestro espiritual, después de aceptar un discípulo, tiene que responder de los pecados
que el discípulo haya cometido, y a veces, por haber aceptado una carga excesiva, tiene
que sufrir —si no totalmente, al menos en parte— por los pecados del discípulo. Por lo
tanto, todo discípulo debe tener mucho cuidado de no cometer actividades pecaminosas
después de la iniciación. El pobre maestro espiritual es tan bueno y misericordioso que
acepta al discípulo y sufre parte de las reacciones de los pecados de ese discípulo. Kṛṣṇa,
sin embargo, es misericordioso con su sirviente y neutraliza las reacciones de los actos
pecaminosos que ese sirviente tendría que sufrir por ocuparse en predicar Sus glorias. La
9.6 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 181
propia madre Ganges temía las reacciones pecaminosas de la gente y estaba angustiada
pensando en cómo neutralizar esa carga pecaminosa.
™aIBagAIr"Ta ovaAca
TEXTO 6 s$aADavaAe nyaAis$ana: zAAntaA “aiöï"A laAek(paAvanaA: /
h"r"ntyaGaM tae'Ëÿs$aËÿAÔaeSvaAstae ÷GaiBaÜ"ir": //6//
śrī-bhagīratha uvāca
sādhavo nyāsinaḥ śāntā brahmiṣṭhā loka-pāvanāḥ
haranty aghaṁ te 'ṅga-saṅgāt teṣv āste hy agha-bhid dhariḥ
śrī-bhagīrathaḥ uvāca—Bhagīratha dijo; sādhavaḥ—las personas santas; nyāsinaḥ—los
sannyāsīs; śāntāḥ—en paz, libres de perturbaciones materiales; brahmiṣṭhāḥ—expertos
en seguir los principios regulativos de las Escrituras védicas; loka-pāvanāḥ—que se
ocupan en liberar al mundo entero de una condición degradada; haranti—eliminarán;
agham—la reacciones de la vida pecaminosa; te—de ti (de madre Ganges); aṅga-
saṅgāt—por bañarse en el agua del Ganges; teṣu—dentro de ellos; āste—está; hi—en
verdad; agha-bhit—la Suprema Personalidad de Dios, que puede destruir todas las
actividades pecaminosas; hariḥ—el Señor.
Bhagīratha dijo: Las personas que han alcanzado la santidad en virtud de su servicio
devocional se hallan de hecho en la orden de renuncia, libres de deseos materiales.
Esos devotos puros, expertos en seguir los principios regulativos mencionados en los
Vedas, siempre manifiestan un comportamiento glorioso y puro, y pueden liberar
a todas las almas caídas. Al bañarse en tus aguas, esos devotos puros neutralizarán,
sin duda alguna, las reacciones pecaminosas debidas a las demás personas, pues
siempre llevan en lo más profundo del corazón a la Suprema Personalidad de Dios,
que puede destruir todas las reacciones pecaminosas.
SIGNIFICADO: En las aguas de madre Ganges puede bañarse todo el que lo desee. Así
pues, sus aguas no son tan solo para las personas pecaminosas. A su paso por Hardwar
y otros lugares sagrados, muchas personas santas y devotos se bañan en el Ganges. Los
devotos y las personas santas y avanzadas que se hallan en la orden de renuncia pueden
liberar incluso al propio Ganges. Tīrthī-kurvanti tīrthāni svāntaḥ-sthena gadābhṛtā
(Bhāg. 1.13.10). Los devotos santos siempre llevan al Señor en lo más profundo del
corazón, y, debido a ello, pueden perfectamente purificar de toda reacción pecaminosa
los lugares sagrados. Por consiguiente, la gente siempre debe honrar y mostrar respeto
a las personas santas. Las Escrituras ordenan que, nada más ver a un vaiṣṇava, o incluso
a un sannyāsī, debemos ofrecer inmediatamente nuestro respeto a esa persona santa. Si
un día olvidamos ofrecer esas muestras de respeto, deberemos de ayunar. Así se ordena
en los Vedas. Debemos evitar en todo lo posible las ofensas a los pies de loto de los
devotos o personas santas.
182 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.7
Existen métodos de expiación, prāyaścitta, pero no son suficientes para purificarnos
de las reacciones pecaminosas. Solo mediante el servicio devocional podemos purifi-
carnos de las reacciones pecaminosas, como se explica en la historia de Ajāmila:
kecit kevalayā bhaktyā vāsudeva-parāyaṇāḥ
aghaṁ dhunvanti kārtsnyena nīhāram iva bhāskaraḥ
«Raro es hallar a una persona que haya emprendido el servicio devocional de Kṛṣṇa de
modo completo y puro; solo ella puede arrancar las malas hierbas de la acción peca-
minosa sin posibilidad de que revivan. Para hacerlo, le basta con ocuparse en servicio
devocional, del mismo modo que el sol puede disipar inmediatamente la niebla con sus
rayos» (Bhāg. 6.1.15). Ciertamente, quien se halle bajo la protección de un devoto y le
sirva con sinceridad podrá neutralizar todas las reacciones pecaminosas mediante el
proceso de bhakti-yoga.
TEXTO 7 DaAr"iyaSyaita tae vaegAM ç&‰"stvaAtmaA zAr"Iir"NAAma, /
yaismaªaAetaimadM" ‘aAetaM ivaìM zAAq%Iva tantauSau //7//
dhārayiṣyati te vegaṁ rudras tv ātmā śarīriṇām
yasminn otam idaṁ protaṁ viśvaṁ śāṭīva tantuṣu
dhārayiṣyati—sostendrá; te—tus; vegam—fuerza de las olas; rudraḥ—el Señor Śiva; tu—
en verdad; ātmā—la Superalma; śarīriṇām—de todas las almas corporificadas; yasmin—
en quien; otam—está situado en su longitud; idam—todo este universo; protam—latitud;
viśvam—el universo entero; śāṭī—una tela; iva—como; tantuṣu—en hilos.
Como una tela formada con hilos que se entrecruzan a lo largo y a lo ancho, este
universo, en toda su latitud y longitud, está bajo el control de las diversas potencias
de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Śiva es la encarnación del Señor, de
modo que representa a la Superalma en el alma corporificada. Él puede sostener
sobre su cabeza tus poderosas olas.
SIGNIFICADO: Se considera que el agua del Ganges reposa en la cabeza del Señor Śiva.
El Señor Śiva es una encarnación de la Suprema Personalidad de Dios, quien sostiene
todo el universo con diversas potencias. La Brahma-saṁhitā (5.45) explica la posición
del Señor Śiva:
kṣīraṁ yathā dadhi vikāra-viśeṣa-yogāt
sañjāyate na hi tataḥ pṛthag asti hetoḥ
yaḥ śambhutām api tathā samupaiti kāryād
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
9.8 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 183
«La leche se transforma en yogur al mezclarla con fermentos de yogur, pero el yogur
en sí no es otra cosa que leche. Del mismo modo, Govinda, la Suprema Personalidad
de Dios, adopta la forma del Señor Śiva con el objetivo concreto de actuar en el plano
material. Ofrezco mis reverencias a los pies de loto del Señor Govinda». El Señor Śiva
es la Suprema Personalidad de Dios en el mismo sentido en que el yogur es leche y, al
mismo tiempo, no lo es. Hay tres encarnaciones que mantienen el mundo material:
Brahmā, Viṣṇu y Maheśvara (el Señor Śiva). El Señor Śiva es una encarnación de Viṣṇu
para la modalidad de la ignorancia. En el mundo material predomina la existencia de
la modalidad de la ignorancia. Por esa razón, en este verso se compara al Señor Śiva
con la longitud y la latitud del universo, que es como una tela formada por hilos que se
entrecruzan a lo largo y a lo ancho.
TEXTO 8 wtyauftvaA s$a na{paAe de"vaM tapas$aAtaAeSayaicC$vama, /
k(AlaenaAlpaIyas$aA r"AjaMstasyaezAêAìtauSyata //8//
ity uktvā sa nṛpo devaṁ tapasātoṣayac chivam
kālenālpīyasā rājaṁs tasyeśaś cāśv atuṣyata
iti uktvā—tras decir esto; saḥ—él; nṛpaḥ— el rey (Bhagīratha); devam—al Señor Śiva;
tapasā—con austeridades; atoṣayat—complació; śivam—al Señor Śiva, el supremo
auspicioso; kālena—con el tiempo; alpīyasā—que no fue mucho; rājan—¡oh, rey!;
tasya—sobre él (Bhagīratha); īśaḥ—el Señor Śiva; ca—en verdad; āśu—muy pronto;
atuṣyata—se sintió satisfecho.
Tras decir esto, Bhagīratha realizó austeridades para satisfacer al Señor Śiva. ¡Oh,
rey Parīkṣit!, el Señor Śiva pronto se sintió satisfecho con Bhagīratha.
SIGNIFICADO: Las palabras āśv atuṣyata indican que el Señor Śiva se satisfizo muy
pronto. Esa es la razón por la que el Señor Śiva recibe el nombre de Āśutoṣa. Las
personas materialistas se apegan al Señor Śiva porque enseguida concede bendiciones
sin importar a quien, y no se preocupa por saber de la prosperidad o el sufrimiento
de sus devotos. Los materialistas saben que la felicidad material no es más que otra
cara del sufrimiento, pero aun así, la desean, y, para obtenerla rápidamente, adoran
al Señor Śiva. Vemos que, por lo general, los materialistas son devotos de muchos
semidioses, en especial del Señor Śiva y de madre Durgā. La felicidad espiritual les
es prácticamente desconocida, de modo que no la desean. Pero quien desee since-
ramente la felicidad espiritual debe refugiarse en el Señor Viṣṇu, como el Señor
mismo exige:
sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ
184 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.11
«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda
reacción pecaminosa. No temas» (Bg. 18.66).
TEXTO 9 taTaeita r"AÁaAiBaih"taM s$avaRlaAek(ih"ta: izAva: /
d"DaAr"Avaih"taAe gAËÿAM paAd"paUtajalaAM h"re": //9//
tatheti rājñābhihitaṁ sarva-loka-hitaḥ śivaḥ
dadhārāvahito gaṅgāṁ pāda-pūta-jalāṁ hareḥ
tathā—(que sea) así; iti—de este modo; rājñā abhihitam—tras escuchar la propuesta del
rey (Bhagīratha); sarva-loka-hitaḥ—la Personalidad de Dios, que siempre es auspicio-
so para todos; śivaḥ—el Señor Śiva; dadhāra—sostuvo; avahitaḥ—con gran atención;
gaṅgām—el Ganges; pāda-pūta-jalām hareḥ—cuyas aguas son puras y trascendentales de-
bido a que emanan de los dedos de los pies de la Suprema Personalidad de Dios Viṣṇu.
Cuando el rey Bhagīratha acudió al Señor Śiva para pedirle que contuviese las vio-
lentas olas del Ganges, el Señor Śiva aceptó su propuesta diciendo: «Que así sea».
Entonces, con gran atención, sostuvo el Ganges sobre su cabeza, pues el agua del
Ganges, que ha emanado de los pies de Viṣṇu, es purificadora.
TEXTO 10 BagAIr"Ta: s$a r"AjaiSaRinaRnyae BauvanapaAvanaIma, /
ya‡a svaipata|NAAM de"h"A BasmaIBaUtaA: sma zAer"tae //10//
bhagīrathaḥ sa rājarṣir ninye bhuvana-pāvanīm
yatra sva-pitṝṇāṁ dehā bhasmībhūtāḥ sma śerate
bhagīrathaḥ—el rey Bhagīratha; saḥ—él; rāja-ṛṣiḥ—el gran rey santo; ninye—condujo,
o llevó; bhuvana-pāvanīm—a madre Ganges, que puede liberar a todo el universo;
yatra—en el lugar en que; sva-pitṝṇām—de sus antepasados; dehāḥ—los cuerpos;
bhasmībhūtāḥ—reducidos a cenizas; sma śerate—yacían.
Bhagīratha, el gran rey santo, llevó el Ganges, que puede liberar a todas las almas
caídas, hasta el lugar de la Tierra en que los cuerpos de sus antepasados habían
quedado reducidos a cenizas.
TEXTO 11 r"Taena vaAyauvaegAena ‘ayaAntamanauDaAvataI /
de"zAAna, paunantaI inadR"gDaAnaAis$aÂats$agAr"AtmajaAna, //11//
9.12 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 185
rathena vāyu-vegena prayāntam anudhāvatī
deśān punantī nirdagdhān āsiñcat sagarātmajān
rathena—en una cuadriga; vāyu-vegena—conducir a la velocidad del viento;
prayāntam—Mahārāja Bhagīratha, que iba delante; anudhāvatī—correr tras; deśān—
todos los países; punantī—santificando; nirdagdhān—que habían sido reducidos a
cenizas; āsiñcat—salpicó; sagara-ātmajān—a los hijos de Sagara.
Guiada por la veloz cuadriga de Bhagīratha, madre Ganges purificó muchos países
hasta llegar a las cenizas de los antepasados de Bhagīratha, los hijos de Sagara,
que, de ese modo, fueron salpicados con sus aguas.
TEXTO 12 r"Taena vaAyauvaegAena ‘ayaAntamanauDaAvataI /
de"zAAna, paunantaI inadR"gDaAnaAis$aÂats$agAr"AtmajaAna, //11//
yaj-jala-sparśa-mātreṇa brahma-daṇḍa-hatā api
sagarātmajā divaṁ jagmuḥ kevalaṁ deha-bhasmabhiḥ
yat-jala—cuyas aguas; sparśa-mātreṇa—por el simple hecho de tocar; brahma-daṇḍa-
hatāḥ—aquellos que fueron condenados por ofender al ser, brahma; api—aunque;
sagara-ātmajāḥ—los hijos de Sagara; divam—a los planetas celestiales; jagmuḥ—fueron;
kevalam—solamente; deha-bhasmabhiḥ—por las cenizas que quedaron de sus cuerpos
quemados.
Por haber ofendido a una gran personalidad, los hijos de Sagara fueron reducidos
a cenizas por el calor de sus propios cuerpos. Pero, por el simple hecho de ser salpi-
cados con agua del Ganges, todos ellos merecieron entrar en los planetas celestiales.
¿Qué puede decirse entonces de quienes utilizan el agua de madre Ganges para
adorarla?
SIGNIFICADO: A madre Ganges se la adora con agua del Ganges: el devoto toma un
poco de agua y la devuelve al Ganges como ofrenda. Madre Ganges no pierde nada
cuando el devoto recoge el agua, ni su caudal aumenta cuando se la devuelve; sin em-
bargo, el adorador del Ganges sale beneficiado. De manera similar, el devoto del Señor
ofrece al Señor patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyam, una hoja, una flor, fruta o agua, con
mucha devoción, pero todo lo que ofrece —la hoja, la flor, la fruta y el agua— ya perte-
nece al Señor; por lo tanto, ni renuncia a nada ni acepta nada. Se trata simplemente de
beneficiarse del proceso de bhakti, pues, por seguirlo, no solo no se pierde nada, sino
que se gana el favor de la Persona Suprema.
186 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.14
TEXTO 13 BasmaIBaUtaAËÿs$aËeÿna svayaARtaA: s$agAr"AtmajaA: /
ikM( pauna: ™aÜ"yaA de"vaI%M s$aevantae yae Da{ta˜ataA: //13//
bhasmībhūtāṅga-saṅgena svar yātāḥ sagarātmajāḥ
kiṁ punaḥ śraddhayā devīṁ sevante ye dhṛta-vratāḥ
bhasmībhūta-aṅga—con el cuerpo reducido a cenizas; saṅgena—por el contacto con
el agua del Ganges; svaḥ yātāḥ—fueron a los planetas celestiales; sagara-ātmajāḥ—los
hijos de Sagara; kim—qué decir de; punaḥ—de nuevo; śraddhayā—con fe y devoción;
devīm—a madre Ganges; sevante—adoran; ye—las personas que; dhṛta-vratāḥ—con
votos firmes.
El simple contacto del agua del Ganges con las cenizas de sus cuerpos quemados
bastó para que los hijos de Sagara Mahārāja se elevasen a los planetas celestiales.
¿Qué puede decirse entonces del devoto que adora a madre Ganges fielmente, con
un voto firme? Apenas podemos imaginar el beneficio que obtiene.
TEXTO 14 na ÷etatpar"maAêya< svaDauRnyaA yaid"h"Aeid"tama, /
@nantacar"NAAmBaAeja‘as$aUtaAyaA BavaicC$d": //14//
na hy etat param āścaryaṁ svardhunyā yad ihoditam
ananta-caraṇāmbhoja- prasūtāyā bhava-cchidaḥ
na—no; hi—en verdad; etat—esto; param—suprema; āścaryam—cosa maravillosa;
svardhunyāḥ—del agua del Ganges; yat—lo cual; iha—en estos versos; uditam—se
ha explicado; ananta—del Señor Supremo; caraṇa-ambhoja—de los pies de loto;
prasūtāyāḥ—de lo que emana; bhava-chidaḥ—que puede liberar del cautiverio
material.
Madre Ganges emana del dedo del pie de loto de la Suprema Personalidad de Dios,
Anantadeva, y debido a ello puede liberarnos del cautiverio material. Por esa razón,
lo que ahora hemos explicado acerca de ella no tiene nada de extraordinario.
SIGNIFICADO: De hecho, podemos ver que todo aquel que adora regularmente a
madre Ganges con el sencillo método de bañarse en sus aguas se conserva en muy
buen estado de salud y, poco a poco, se vuelve devoto del Señor. Ese es el efecto de
bañarse en las aguas del Ganges. Es un proceso que se recomienda en todos los śāstras
védicos; ciertamente, quien lo siga se liberará de todas las reacciones pecaminosas.
Como ejemplo práctico, vemos que los hijos de Mahārāja Sagara fueron a los planetas
celestiales por el simple hecho de que las cenizas de sus cuerpos fueran tocadas por el
agua del Ganges.
9.17 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 187
TEXTO 15 s$aiªavaezya manaAe yaismaHC)$Ü"yaA maunayaAe'malaA: /
‡aEgAuNyaM äu"styajaM ih"tvaA s$aâAe yaAtaAstad"AtmataAma, //15//
sanniveśya mano yasmiñ chraddhayā munayo 'malāḥ
traiguṇyaṁ dustyajaṁ hitvā sadyo yātās tad-ātmatām
sanniveśya—prestando plena atención; manaḥ—la mente; yasmin—a quienes;
śraddhayā—con fe y devoción; munayaḥ—grandes personas santas; amalāḥ—liberadas
de toda contaminación pecaminosa; traiguṇyam—las tres modalidades de la naturaleza
material; dustyajam—muy difíciles de abandonar; hitvā—pueden sin embargo aban-
donar; sadyaḥ—de inmediato; yātāḥ—obtenida; tad-ātmatām—la cualidad espiritual
del Supremo.
Los grandes sabios, completamente liberados de los deseos de disfrute material,
consagran su mente por entero al servicio del Señor. Esas personas se liberan
del cautiverio material sin dificultad, y se sitúan en el plano trascendental,
adquiriendo así la cualidad espiritual del Señor. Esa es la gloria de la Suprema
Personalidad de Dios.
TEXTOs 16-17 ™autaAe BagAIr"TaAÀaÁae tasya naABaAe'par"Ae'Bavata, /
is$anDauã"IpastatastasmaAd"yautaAyaustataAe'Bavata, //16//
[%taUpaNAAeR nalas$aKaAe yaAe'ìivaâAmayaAªalaAta, /
d"ÔvaAºaô$d"yaM caAsmaE s$avaRk(Amastau tats$autama, //17//
śruto bhagīrathāj jajñe tasya nābho 'paro 'bhavat
sindhudvīpas tatas tasmād ayutāyus tato 'bhavat
ṛtūparṇo nala-sakho yo 'śva-vidyām ayān nalāt
dattvākṣa-hṛdayaṁ cāsmai sarvakāmas tu tat-sutam
śrutaḥ—un hijo llamado Śruta; bhagīrathāt—de Bhagīratha; jajñe—nació; tasya—de
Śruta; nābhaḥ—llamado Nābha; aparaḥ—distinto del Nābha de quien antes se habló;
abhavat—nació; sindhudvīpaḥ—llamado Sindhudvīpa; tataḥ—de Nābha; tasmāt—de
Sindhudvīpa; ayutāyuḥ—un hijo llamado Ayutāyu; tataḥ—a continuación; abhavat—
nació; ṛtūparṇaḥ—un hijo llamado Ṛtūparṇa; nala-sakhaḥ—que era amigo de Nala;
yaḥ—el que; aśva-vidyām—el arte de domar caballos; ayāt—obtuvo; nalāt—de Nala;
dattvā—después de dar a cambio; akṣa-hṛdayam—los secretos del arte del juego; ca—y;
asmai—a Nala; sarvakāmaḥ—llamado Sarvakāma; tu—en verdad; tat-sutam—su hijo
(el hijo de Ṛtūparṇa).
188 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.19
Bhagīratha tuvo un hijo llamado Śruta, cuyo hijo fue Nābha. Este hijo, que no es
el mismo Nābha de quien se habló anteriormente, fue padre de Sindhudvīpa; de
Sindhuvīpa nació Ayutāyu, y de Ayutāyu, Ṛtūparṇa, el amigo de Nalarāja. Ṛtūparṇa
enseñó a Nalarāja el arte del juego, y Nalarāja dio lecciones a Ṛtūparṇa acerca de la
doma y crianza de caballos. El hijo de Ṛtūparṇa fue Sarvakāma.
SIGNIFICADO: Los juegos de azar también son un arte, pero solo a los kṣatriyas les
es lícito manifestar su talento en ese arte. Por la gracia de Kṛṣṇa, los Pāṇḍavas, que
no tenían mucha experiencia en el juego, lo perdieron todo y se vieron privados de
su reino, su esposa, su familia y su hogar. En otras palabras, es posible que el devoto
no sea experto en actividades de índole materialista. Por consiguiente, en los śāstras
se indica que esas actividades materiales no son en absoluto adecuadas para las enti-
dades vivientes, y, en especial, para los devotos. El devoto, por lo tanto, debe sentirse
satisfecho con comer lo que el Señor Supremo le envíe como prasāda. El devoto se
mantiene puro porque no se ocupa en actividades pecaminosas, como los juegos de
azar, la embriaguez, el comer carne y la vida sexual ilícita.
TEXTO 18 tata: s$aud"As$astatpau‡aAe d"mayantaIpaitana{Rpa: /
@Aò"imaR‡as$ahM" yaM vaE k(lmaASaAx.~i„amauta ¸(icata, /
vais$aï"zAApaA‰"ºaAe'BaUd"napatya: svak(maRNAA //18//
tataḥ sudāsas tat-putro damayantī-patir nṛpaḥ
āhur mitrasahaṁ yaṁ vai kalmāṣāṅghrim uta kvacit
vasiṣṭha-śāpād rakṣo 'bhūd anapatyaḥ sva-karmaṇā
tataḥ—de Sarvakāma; sudāsaḥ—nació Sudāsa; tat-putraḥ—el hijo de Sudāsa;
damayantī-patiḥ—el esposo de Damayantī; nṛpaḥ—fue rey; āhuḥ—se dice; mitrasa-
ham—Mitrasaha; yam vai—también; kalmāṣāṅghrim—por Kalmāṣapāda; uta—co-
nocido; kvacit—a veces; vasiṣṭha-śāpāt—maldecido por Vasiṣṭha; rakṣaḥ—un caníbal;
abhūt—se volvió; anapatyaḥ—sin ningún hijo; sva-karmaṇā—por su propio pecado.
Sarvakāma tuvo un hijo llamado Sudāsa, cuyo hijo, Saudāsa, fue el esposo de
Damayantī. Saudāsa recibe a veces los nombres de Mitrasaha o Kalmāṣapāda.
Debido a sus malas acciones, Mitrasaha no tuvo hijos y fue maldecido por Vasiṣṭha
a convertirse en caníbal [rākṣasa].
™aIr"AjaAevaAca
TEXTO 19 ikM( inaimaÔaAe gAur"Ae: zAApa: s$aAEd"As$asya mah"Atmana: /
Wtaãe"id"tauimacC$Ama: k(TyataAM na r"h"Ae yaid" //19//
9.21 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 189
śrī-rājovāca
kiṁ nimitto guroḥ śāpaḥ saudāsasya mahātmanaḥ
etad veditum icchāmaḥ kathyatāṁ na raho yadi
śrī-rājā uvāca—el rey Parīkṣit dijo; kim nimittaḥ—por qué razón; guroḥ—del maestro
espiritual; śāpaḥ—maldición; saudāsasya—de Saudāsa; mahā-ātmanaḥ—de la gran
alma; etat—esto; veditum—saber; icchāmaḥ—yo deseo; kathyatām—por favor, dime;
na—no; rahaḥ—confidencial; yadi—si.
El rey Parīkṣit dijo: ¡Oh, Śukadeva Gosvāmī!, Saudāsa era una gran alma; ¿por qué
le maldijo su maestro espiritual, Vasiṣṭha? Deseo saberlo. Si no es un tema confi-
dencial, explícamelo, por favor.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTOs 20-21 s$aAEd"As$aAe ma{gAyaAM ik(iÂa»ar"na, r"ºaAe jaGaAna h" /
maumaAeca ”aAtarM" s$aAe'Ta gAta: ‘aitaicak(LSaRyaA //20//
s$aiÂantayaªaGaM r"AÁa: s$aUd"è&paDar"Ae gA{he" /
gAur"vae BaAe·u(k(AmaAya paftvaA inanyae nar"AimaSama, //21//
śrī-śuka uvāca
saudāso mṛgayāṁ kiñcic caran rakṣo jaghāna ha
mumoca bhrātaraṁ so 'tha gataḥ praticikīrṣayā
sañcintayann aghaṁ rājñaḥ sūda-rūpa-dharo gṛhe
gurave bhoktu-kāmāya paktvā ninye narāmiṣam
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; saudāsaḥ—el rey Saudāsa; mṛgayām—de
caza; kiñcit—a veces; caran—deambular; rakṣaḥ—un rākṣasa, un caníbal; jaghāna—
mató; ha—en el pasado; mumoca—liberó; bhrātaram—al hermano de aquel rākṣasa;
saḥ—ese hermano; atha—a continuación; gataḥ—fue; praticikīrṣayā—para vengarse;
sañcintayan—pensó; agham—hacer daño; rājñaḥ—del rey; sūda-rūpa-dharaḥ—
disfrazado de cocinero; gṛhe—en la casa; gurave—al maestro espiritual del rey; bhoktu-
kāmāya—que había ido a cenar; paktvā—tras cocinar; ninye—le dio; nara-āmiṣam—la
carne de un ser humano.
Śukadeva Gosvāmī dijo: Cierto día, Saudāsa se marchó a vivir al bosque; allí mató
a un caníbal [rākṣasa], pero perdonó y dejó libre a su hermano. Este, sin embargo,
decidió vengarse. Con la idea de hacer mal al rey, entró en el palacio como cocinero,
y un día en que el rey había invitado a cenar a Vasiṣṭha Muni, su maestro espiritual,
el cocinero rākṣasa le sirvió carne humana.
190 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.24
TEXTO 22 pair"vaeºyamaANAM BagAvaAna, ivalaAefyaABaºyamaÃas$aA /
r"AjaAnamazApat‚u(Ü"Ae r"ºaAe ÷evaM BaivaSyais$a //22//
parivekṣyamāṇaṁ bhagavān vilokyābhakṣyam añjasā
rājānam aśapat kruddho rakṣo hy evaṁ bhaviṣyasi
parivekṣyamāṇam—mientras examinaba los comestibles; bhagavān—el muy podero-
so; vilokya—cuando vio; abhakṣyam—no apto para el consumo; añjasā—fácilmente
con su poder místico; rājānam—al rey; aśapat—maldijo; kruddhaḥ—muy enfadado;
rakṣaḥ—un caníbal; hi—en verdad; evam—de este modo; bhaviṣyasi—te volverás.
Al examinar el alimento que le habían servido, Vasiṣṭha Muni, en virtud de su poder
místico, se dio cuenta de que no era comestible, pues era carne de ser humano. Muy
enfadado, Vasiṣṭha maldijo a Saudāsa a volverse un caníbal.
TEXTOs 23-24 r"ºa:k{(taM taiã"id"tvaA ca‚e( ã"Ad"zAvaAiSaRk(ma, /
s$aAe'pyapaAe'ÃailamaAd"Aya gAuçM& zAæauM s$amauâta: //23//
vaAir"taAe mad"yantyaApaAe ç&zAtaI: paAd"yaAejaRh"AE /
id"zA: KamavanaI%M s$ava< pazyaÃaIvamayaM na{pa: //24//
rakṣaḥ-kṛtaṁ tad viditvā cakre dvādaśa-vārṣikam
so 'py apo-'ñjalim ādāya guruṁ śaptuṁ samudyataḥ
vārito madayantyāpo ruśatīḥ pādayor jahau
diśaḥ kham avanīṁ sarvaṁ paśyañ jīvamayaṁ nṛpaḥ
rakṣaḥ-kṛtam—que era obra únicamente del rākṣasa; tat—el hecho de servirle carne
humana; viditvā—al comprender; cakre—(Vasiṣṭha) realizó; dvādaśa-vārṣikam—doce
años de penitencia para expiar; saḥ—Saudāsa; api—también; apaḥ-añjalim—un poco de
agua en la mano; ādāya—tomando; gurum—a su maestro espiritual, Vasiṣṭha; śaptum—
para maldecir; samudyataḥ—se disponía; vāritaḥ—le fue prohibido; madayantyā—por
su esposa, llamada también Madayantī; apaḥ—el agua; ruśatīḥ—fortalecida con el can-
to de un mantra; pādayoḥ jahau—lanzó sobre sus piernas; diśaḥ—todas las direcciones;
kham—en el cielo; avanīm—en la superficie del mundo; sarvam—por todas partes;
paśyan—ver; jīva-mayam—lleno de entidades vivientes; nṛpaḥ—el rey.
Cuando comprendió que no había sido el rey, sino el rākṣasa, quien le había servido
carne humana, Vasiṣṭha inició un período de doce años de austeridades para puri-
ficarse por haber maldecido al rey, que era inocente. Mientras tanto, el rey Saudāsa
tomó agua, cantó el śapa-mantra y se dispuso a maldecir a Vasiṣṭha, pero su esposa,
9.27 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 191
Madayantī, se lo prohibió. El rey vio entonces que las diez direcciones, el cielo y la
superficie del globo estaban llenos por todas partes de entidades vivientes.
TEXTO 25 r"Aºas$aM BaAvamaApaªa: paAde" k(lmaASataAM gAta: /
vyavaAyak(Alae d"ä{"zAe vanaAEk(Aed"mpataI iã"jaAE //25//
rākṣasaṁ bhāvam āpannaḥ pāde kalmāṣatāṁ gataḥ
vyavāya-kāle dadṛśe vanauko-dampatī dvijau
rākṣasam—de antropófago; bhāvam—tendencia; āpannaḥ—haber adquirido; pāde—en la
pierna; kalmāṣatām—una mancha negra; gataḥ—obtuvo; vyavāya-kāle—en el momento
del acto sexual; dadṛśe—él vio; vana-okaḥ—que vivían en el bosque; dam-patī—marido
y mujer; dvijau—que eran brāhmaṇas.
De esa forma, Saudāsa adquirió las tendencias de un antropófago; en su pierna iz-
quierda apareció una mancha negra, que le hizo merecer el nombre de Kalmāṣapāda.
Cierto día, el rey Kalmāṣapāda en el bosque vio a una pareja brāhmaṇa que reali-
zaban el acto sexual.
TEXTOs 26-27 ºauDaAtaAeR jagA{he" iva‘aM tatpatnyaAh"Ak{(taATaRvata, /
na BavaAna, r"Aºas$a: s$aAºaAid"ºvaAkU(NAAM mah"Ar"Ta: //26//
mad"yantyaA: paitavaI=r" naADama< k(tauRmahR"is$a /
de"ih" mae'patyak(AmaAyaA @k{(taATa< paitaM iã"jama, //27//
kṣudhārto jagṛhe vipraṁ tat-patny āhākṛtārthavat
na bhavān rākṣasaḥ sākṣād ikṣvākūṇāṁ mahā-rathaḥ
madayantyāḥ patir vīra nādharmaṁ kartum arhasi
dehi me 'patya-kāmāyā akṛtārthaṁ patiṁ dvijam
kṣudhā-ārtaḥ—pasando hambre; jagṛhe—apresó; vipram—al brāhmaṇa; tat-
patnī—su esposa; āha—dijo; akṛta-artha-vat—insatisfecho, pobre y hambriento;
na—no; bhavān—tú; rākṣasaḥ—un caníbal; sākṣāt—directamente o de hecho;
ikṣvākūṇām—entre los descendientes de Mahārāja Ikṣvāku; mahā-rathaḥ—un gran
luchador; madayantyāḥ—de Madayantī; patiḥ—el esposo; vīra—¡oh, héroe!; na—no;
adharmam—acto irreligioso; kartum—hacer; arhasi—mereces; dehi—por favor, libera;
me—mío; apatya-kāmāyāḥ—que deseo tener un hijo; akṛta-artham—cuyo deseo no se
ha cumplido; patim—esposo; dvijam—que es un brāhmaṇa.
192 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.28
Muy hambriento, y bajo la influencia de sus tendencias rākṣasas, el rey Saudāsa
apresó al brāhmaṇa. La pobre mujer, la esposa del brāhmaṇa, dijo entonces al
rey: ¡Oh, héroe!, tú no eres un caníbal de verdad; eres uno de los descendientes
de Mahārāja Ikṣvāku. Eres un gran luchador, el esposo de Madayantī. No debes
cometer este acto irreligioso. Yo deseo tener un hijo. Por favor, devuélveme a mi
esposo, que todavía no me ha fecundado.
TEXTO 28 de"h"Ae'yaM maAnauSaAe r"Ajana, pauç&SasyaAiKalaATaRd": /
tasmaAd"sya vaDaAe vaIr" s$avaARTaRvaDa ocyatae //28//
deho 'yaṁ mānuṣo rājan puruṣasyākhilārthadaḥ
tasmād asya vadho vīra sarvārtha-vadha ucyate
dehaḥ—cuerpo; ayam—este; mānuṣaḥ—humano; rājan—¡oh, rey!; puruṣasya—del
ser vivo; akhila—universal; artha-daḥ—beneficioso; tasmāt—por lo tanto; asya—del
cuerpo de mi esposo; vadhaḥ—el matar; vīra—¡oh, héroe!; sarva-artha-vadhaḥ—matar
todas las oportunidades de beneficiarse; ucyate—se dice.
¡Oh, rey!, ¡oh, héroe!, el cuerpo humano es para obtener beneficios universales.
Si lo matas antes de tiempo, acabas también con todos los beneficios de la vida
humana.
SIGNIFICADO: Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice en una canción:
hari hari viphale janama goṅāinu
manuṣya-janama pāiyā, rādhā-kṛṣṇa nā bhajiyā,
jāniyā śuniyā viṣa khāinu
El cuerpo del ser humano es muy valioso, pues nos permite entender las instrucciones
de Kṛṣṇa y alcanzar el destino supremo de la entidad viviente. La entidad viviente se
halla dentro del mundo material para cumplir la misión de ir de regreso al hogar, de
vuelta a Dios. En el mundo material, anhelamos ser felices, pero, como no conocemos
el destino supremo, vamos cambiando de cuerpo constantemente. Sin embargo, la
forma corporal humana representa la oportunidad de satisfacer los cuatro principios
de dharma, artha, kāma y mokṣa; además, si nos regulamos adecuadamente, después
de alcanzar la liberación podemos seguir progresando hasta ocuparnos en el servicio
de Rādhā y Kṛṣṇa. En eso consiste el éxito de la vida: detener el ciclo de nacimientos
y muertes e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios (mām eti), para ocuparnos en el
servicio de Rādhā y Kṛṣṇa. Por lo tanto, cuando recibimos un cuerpo humano, es para
completar nuestro progreso en la vida. En toda la sociedad humana, matar a un ser
humano se considera muy grave. En los mataderos se exterminan cientos de miles de
9.29 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 193
animales y nadie se preocupa por ellos, pero matar a un solo ser humano se considera
muy grave. ¿Por qué? Porque la forma corporal humana tiene muchísima importancia
a la hora de cumplir la misión de la vida.
TEXTO 29 WSa ih" “aAöNAAe ivaã"AMstapa:zAIlagAuNAAinvata: /
@Air"r"ADaiyaSau“aRö mah"Apauç&Sas$aMiÁatama, /
s$avaRBaUtaAtmaBaAvaena BaUtaeSvantaihR"taM gAuNAE: //29//
eṣa hi brāhmaṇo vidvāṁs tapaḥ-śīla-guṇānvitaḥ
ārirādhayiṣur brahma mahā-puruṣa-saṁjñitam
sarva-bhūtātma-bhāvena bhūteṣv antarhitaṁ guṇaiḥ
eṣaḥ—este; hi—en verdad; brāhmaṇaḥ—un brāhmaṇa cualificado; vidvān—erudito
en el conocimiento védico; tapaḥ—austeridad; śīla—buena conducta; guṇa-anvitaḥ—
dotado de todas las buenas cualidades; ārirādhayiṣuḥ—deseoso de ocuparse en
adorar; brahma—el Brahman Supremo; mahā-puruṣa—la Persona Suprema, Kṛṣṇa;
saṁjñitam—conocido como; sarva-bhūta—de todas las entidades vivientes; ātma-
bhāvena—como la Superalma; bhūteṣu—en cada entidad viviente; antarhitam—en lo
más profundo del corazón; guṇaiḥ—con cualidades.
Él es un brāhmaṇa erudito, muy cualificado, que se dedica a la práctica de austeri-
dades, con un ardiente deseo de adorar al Señor Supremo, la Superalma que vive en
lo más hondo del corazón de todas las entidades vivientes.
SIGNIFICADO: La esposa del brāhmaṇa no consideraba a su esposo un brāhmaṇa
superficial, que recibía ese tratamiento por el simple hecho de haber nacido en una
familia brāhmaṇa. Por el contrario, era un brāhmaṇa dotado de todas las cualidades
brahmínicas. Yasya yal lakṣaṇaṁ proktam (Bhāg. 7.11.35). Las características de los
brāhmaṇas se definen en el śāstra:
śamo damas tapaḥ śaucaṁ kṣāntir ārjavam eva ca
jñānaṁ vijñānam āstikyaṁ brahma-karma svabhāvajam
«La serenidad, el dominio de sí mismo, la austeridad, la pureza, la tolerancia, la
honestidad, la sabiduría, el conocimiento y la religiosidad: esas son las cualidades
que rigen las acciones de los brāhmaṇas» (Bg. 18.42). Pero, además de poseer esas
cualidades, el brāhmaṇa debe ocuparse en actividades brahmínicas. Las cualidades
por sí solas no bastan; también es necesario ocuparse en deberes brahmínicos. El
brāhmaṇa tiene el deber de conocer al paraṁ brahma, Kṛṣṇa (paraṁ brahma paraṁ
dhāma pavitraṁ paramaṁ bhavān). Matar a aquel brāhmaṇa, que, además de poseer
verdaderas cualidades, se ocupaba en actividades brahmínicas (brahma-karma), sería
un acto muy pecaminoso; la esposa del brāhmaṇa suplicó al rey que no le matase.
194 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.31
TEXTO 30 s$aAe'yaM “aöiSaRvayaRstae r"AjaiSaR‘avar"Aiã"BaAe /
k(TamahR"ita DamaRÁa vaDaM ipatauir"vaAtmaja: //30//
so 'yaṁ brahmarṣi-varyas te rājarṣi-pravarād vibho
katham arhati dharma-jña vadhaṁ pitur ivātmajaḥ
saḥ—él, el brāhmaṇa; ayam—este; brahma-ṛṣi-varyaḥ—no solo brāhmaṇa, sino
también el mejor de los grandes sabios, los brahmarṣis; te—también de ti; rāja-ṛṣi-
pravarāt—que eres el mejor de todos los reyes santos, los rājarṣis; vibho—¡oh, señor del
estado!; katham—cómo; arhati—merece; dharma-jña—¡oh, tú, que eres perfectamente
consciente de los principios religiosos!; vadham—matar; pituḥ—del padre; iva—como;
ātmajaḥ—el hijo.
Mi señor, tú eres perfectamente consciente de los principios religiosos. Del mismo
modo que no se espera que un padre mate a su hijo, este brāhmaṇa debería recibir
tu protección, y no morir en tus manos. ¿Por qué tendría que matarle un rājarṣi
como tú?
SIGNIFICADO: La palabra rājarṣi se refiere al rey que se comporta como un ṛṣi, es
decir, como un sabio. Esa clase de reyes reciben también el nombre de naradevas, pues
se les considera representantes del Señor Supremo. Puesto que su deber es gobernar el
reino para mantener la cultura brahmínica, nunca desearían matar a un brāhmaṇa. Por
lo general, los brāhmaṇas, las mujeres, los niños, los ancianos o las vacas, nunca deben
ser castigados. De modo que la esposa del brāhmaṇa suplicó al rey que se abstuviese de
aquel acto pecaminoso.
TEXTO 31 tasya s$aADaAer"paApasya ”aUNAsya “aövaAid"na: /
k(TaM vaDaM yaTaA ba”aAemaRnyatae s$anmataAe BavaAna, //31//
tasya sādhor apāpasya bhrūṇasya brahma-vādinaḥ
kathaṁ vadhaṁ yathā babhror manyate san-mato bhavān
tasya—de él; sādhoḥ—de la gran persona santa; apāpasya—de quien no tiene vida pe-
caminosa; bhrūṇasya—del embrión; brahma-vādinaḥ—de quien está bien versado en
el conocimiento védico; katham—cómo; vadham—matar; yathā—como; babhroḥ—de
una vaca; manyate—estás pensando; sat-mataḥ—bien considerado en los círculos más
elevados; bhavān—Tu Gracia.
Eres bien conocido y adorado en círculos eruditos. ¿Cómo te atreves a matar a
este brāhmaṇa, que es una persona santa, libre de pecado y bien versada en el
conocimiento védico? Matarle sería como destruir el embrión dentro del vientre
o matar a una vaca.
9.32 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 195
SIGNIFICADO: El diccionario Amara-kośa afirma: bhrūṇo 'rbhake bāla-garbhe. La
palabra bhrūṇa se refiere, o bien a la vaca, o bien a la entidad viviente en estado em-
brionario. En la cultura védica, destruir el embrión del alma cuando se está gestando
dentro del vientre es tan pecaminoso como matar a una vaca o a un brāhmaṇa. La en-
tidad viviente en estado embrionario no ha llegado todavía a su plena manifestación.
La moderna teoría científica de que la vida es una combinación de sustancias químicas
no tiene ni pies ni cabeza; los científicos no pueden fabricar seres vivos, ni siquiera
como los que nacen de huevos. La idea de que los científicos pueden crear un medio
químico similar al de un huevo y hacer surgir de él la vida es un disparate. La teoría
de que una combinación química puede tener vida es aceptable; esa combinación,
sin embargo, no saben crearla esos científicos sinvergüenzas. Este verso habla de
bhrūṇasya vadham, el acto de matar el bhrūṇa, de destruir el embrión. Las Escrituras
védicas lanzan este desafío. La cruel visión de los ateos de que la entidad viviente es
una combinación de materia es signo de la ignorancia más supina.
TEXTO 32 yaâyaM i‚(yatae BaºyastaihR" maAM KaAd" paUvaRta: /
na jaIivaSyae ivanaA yaena ºaNAM ca ma{takM( yaTaA //32//
yady ayaṁ kriyate bhakṣyas tarhi māṁ khāda pūrvataḥ
na jīviṣye vinā yena kṣaṇaṁ ca mṛtakaṁ yathā
yadi—si; ayam—este brāhmaṇa; kriyate—es considerado; bhakṣyaḥ—comestible;
tarhi—entonces; mām—a mí; khāda—come; pūrvataḥ—antes; na—no; jīviṣye—viviré;
vinā—sin; yena—quien (mi esposo); kṣaṇam ca—ni por un momento; mṛtakam—un
cadáver; yathā—como.
Sin mi esposo, yo no puedo vivir ni por un momento. Si quieres devorar a mi esposo,
mejor sería que me comieses antes a mí, pues sin él seré como un cadáver.
SIGNIFICADO: En la cultura védica existe el ritual de satī o saha-maraṇa, según el
cual la mujer muere con su esposo. Siguiendo ese sistema, cuando el marido muere, la
esposa entra voluntariamente en la pira funeraria de su esposo para morir con él. Los
sentimientos que la esposa del brāhmaṇa expresa en este verso son característicos de
esa cultura. Una mujer sin esposo es como un cuerpo sin vida. Por lo tanto, la cultura
védica establece que todas las muchachas deben casarse. Esa es la responsabilidad del
padre. La muchacha puede ser ofrecida en caridad, y el marido puede tener más de
una esposa, pero todas las muchachas deben casarse. Así es la cultura védica. La mujer
siempre tiene que depender de alguien. En su infancia, depende de su padre; en la ju-
ventud, de su esposo; y en la vejez, de sus hijos mayores. Según la Manu-saṁhitā, nunca
es independiente. Para la mujer, la independencia significa una vida miserable. En estos
tiempos hay infinidad de jóvenes solteras que se imaginan que son libres, cuando en
196 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.34
realidad llevan una vida miserable. El ejemplo de este verso nos muestra a una mujer
que siente que, sin su esposo, no es más que un cadáver.
TEXTO 33 WvaM k(ç&NABaAiSaNyaA ivalapantyaA @naATavata, /
vyaA„a: pazAuimavaAKaAd"ts$aAEd"As$a: zAApamaAeih"ta: //33//
evaṁ karuṇa-bhāṣiṇyā vilapantyā anāthavat
vyāghraḥ paśum ivākhādat saudāsaḥ śāpa-mohitaḥ
evam—de este modo; karuṇa-bhāṣiṇyāḥ—mientras la esposa del brāhmaṇa hablaba
lastimosamente; vilapantyāḥ—con grandes lamentaciones; anātha-vat—del mismo
modo que una mujer sin protector; vyāghraḥ—un tigre; paśum—a un animal caza-
do; iva—como; akhādat—comió; saudāsaḥ—el rey Saudāsa; śāpa—por la maldición;
mohitaḥ—por haber sido condenado.
Condenado por la maldición de Vasiṣṭha, el rey Saudāsa devoró al brāhmaṇa como
un tigre que devora a su presa. Ni siquiera las lastimeras palabras y los lamentos de
la esposa del brāhmaṇa lograron conmoverle.
SIGNIFICADO: En este ejemplo vemos cómo actúa el destino. Condenado por la maldición
de Vasiṣṭha, el rey Saudāsa no pudo contenerse y, pese a todas sus buenas cualidades, actuó
como un rākṣasa carnicero, pues así lo dispuso su destino. Tal labhyate duḥkhavad anyataḥ
sukham (Bhāg. 1.5.18). El destino puede traernos sufrimientos y, del mismo modo, también
puede traernos situaciones de felicidad. La fuerza del destino es muy grande, pero, si nos
elevamos al plano de conciencia de Kṛṣṇa, podemos cambiar nuestro destino. Karmāṇi
nirdahati kintu ca bhakti-bhājām (Brahma-saṁhitā 5.54).
TEXTO 34 “aAöNAI vaIºya id"iDaSauM pauç&SaAde"na Baiºatama, /
zAAecantyaAtmaAnamauvaI=zAmazApatku(ipataA s$ataI //34//
brāhmaṇī vīkṣya didhiṣuṁ puruṣādena bhakṣitam
śocanty ātmānam urvīśam aśapat kupitā satī
brāhmaṇī—la esposa del brāhmaṇa; vīkṣya—después de ver; didhiṣum—a su esposo,
que estaba a punto de dar la semilla de un hijo; puruṣa-adena—por el caníbal (rākṣasa);
bhakṣitam—haber sido comido; śocantī—con grandes lamentos; ātmānam—para su cuer-
po o su ser; urvīśam—al rey; aśapat—maldijo; kupitā—iracunda; satī—la casta mujer.
Abrumada de dolor y lamentación, la casta esposa del brāhmaṇa vio cómo el caníbal
devoraba a su esposo, que había estado a punto de emitir semen. Entonces, llena de
rabia, la mujer maldijo al rey.
9.37 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 197
TEXTO 35 yasmaAnmae Baiºata: paApa k(AmaAtaARyaA: paitastvayaA /
tavaAipa ma{tyaur"ADaAnaAd"k{(ta‘aÁa d"izARta: //35//
yasmān me bhakṣitaḥ pāpa kāmārtāyāḥ patis tvayā
tavāpi mṛtyur ādhānād akṛta-prajña darśitaḥ
yasmāt—puesto que; me—mío; bhakṣitaḥ—fue devorado; pāpa—¡oh, pecador!; kāma-
ārtāyāḥ—de una mujer muy desconsolada debido al deseo sexual; patiḥ—esposo;
tvayā—por ti; tava—tuya; api—también; mṛtyuḥ—muerte; ādhānāt—cuando trates de
descargar tu semen en tu esposa; akṛta-prajña—¡oh, necio sinvergüenza!; darśitaḥ—
esta maldición cae sobre ti.
¡Oh, necio pecador!, por haberte comido a mi esposo cuando yo sentía inclinación
sexual y deseaba la semilla de un hijo, también yo te veré morir cuando trates de
descargar tu semen en tu esposa. En otras palabras, tan pronto como intentes la
unión sexual con tu esposa, morirás.
TEXTO 36 WvaM ima‡as$ahM" zAptvaA paitalaAek(par"AyaNAA /
tad"sTaIina s$aimaÜe"'¢aAE ‘aAsya BatauRgARitaM gAtaA //36//
evaṁ mitrasahaṁ śaptvā pati-loka-parāyaṇā
tad-asthīni samiddhe 'gnau prāsya bhartur gatiṁ gatā
evam—de este modo; mitrasaham—al rey Saudāsa; śaptvā—después de maldecir;
pati-loka-parāyaṇā—porque tenía deseos de reunirse con su esposo; tat-asthīni—los
huesos de su esposo; samiddhe agnau—en el fuego ardiente; prāsya—después de poner;
bhartuḥ—de su esposo; gatim—al destino; gatā—fue ella también.
Con estas palabras, la esposa del brāhmaṇa maldijo al rey Saudāsa, conocido con
el nombre de Mitrasaha. Después, deseosa de reunirse con su esposo, entró en el
fuego en que quemaba sus huesos y partió con él rumbo al mismo destino.
TEXTO 37 ivazAApaAe ã"Ad"zAAbd"Antae maETaunaAya s$amauâta: /
ivaÁaApya “aAöNAIzAApaM maih"SyaA s$a inavaAir"ta: //37//
viśāpo dvādaśābdānte maithunāya samudyataḥ
vijñāpya brāhmaṇī-śāpaṁ mahiṣyā sa nivāritaḥ
viśāpaḥ—al liberarse del plazo de la maldición; dvādaśa-abda-ante—pasados doce años;
maithunāya—para la relación sexual con su esposa; samudyataḥ—cuando Saudāsa
198 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.39
estaba dispuesto a hacerlo; vijñāpya—recordarle acerca de; brāhmaṇī-śāpam—la mal-
dición de la brāhmaṇī; mahiṣyā—por la reina; saḥ—él (el rey); nivāritaḥ—impedido.
Pasados doce años, cuando el rey Saudāsa se liberó de la maldición de Vasiṣṭha,
quiso tener relaciones sexuales con su esposa. Sin embargo, tuvo que abstenerse,
pues la reina le recordó la maldición de la brāhmaṇī.
TEXTO 38 @ta ODva< s$a tatyaAja ñIs$auKaM k(maRNAA‘ajaA: /
vais$aï"stad"nauÁaAtaAe mad"yantyaAM ‘ajaAmaDaAta, //38//
ata ūrdhvaṁ sa tatyāja strī-sukhaṁ karmaṇāprajāḥ
vasiṣṭhas tad-anujñāto madayantyāṁ prajām adhāt
ataḥ—de este modo; ūrdhvam—en el futuro cercano; saḥ—él, el rey; tatyāja—renunció;
strī-sukham—a la felicidad de la relación sexual; karmaṇā—por el destino; aprajāḥ—
permaneció sin hijos; vasiṣṭhaḥ—el gran santo Vasiṣṭha; tat-anujñātaḥ—a quien el rey
permitió engendrar un hijo; madayantyām—en el vientre de Madayantī, la esposa del
rey Saudāsa; prajām—un hijo; adhāt—engendró.
Advertido de ese modo, el rey renunció a la felicidad que pudieran depararle las
relaciones sexuales y, por designio del destino, no tuvo hijos. Más tarde, con el per-
miso del rey, el gran santo Vasiṣṭha engendró un hijo en el vientre de Madayantī.
TEXTO 39 s$aA vaE s$aæa s$amaA gABaRmaiba”aªa vyajaAyata /
ja£ae'zmanaAed"rM" tasyaA: s$aAe'zmak(staena k(Tyatae //39//
sā vai sapta samā garbham abibhran na vyajāyata
jaghne 'śmanodaraṁ tasyāḥ so 'śmakas tena kathyate
sā—ella, la reina Madayantī; vai—en verdad; sapta—siete; samāḥ—años; garbham—el
niño dentro del vientre; abibhrat—continuó llevando; na—no; vyajāyata—dio a luz;
jaghne—golpeó; aśmanā—con una piedra; udaram—el abdomen; tasyāḥ—de ella;
saḥ—un hijo; aśmakaḥ—con el nombre de Aśmaka; tena—debido a ello; kathyate—fue
llamado.
Madayantī llevó el niño en el vientre durante siete años sin dar a luz, hasta que
Vasiṣṭha provocó el parto golpeándole el abdomen con una piedra. Debido a ello, el
niño recibió el nombre de Aśmaka [«el hijo nacido de una piedra»].
9.42 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 199
TEXTO 40 @zmak(Aß"Ailak(Ae jaÁae ya: ñIiBa: pair"r"iºata: /
naAr"Ik(vaca wtyau·(Ae ina:ºa‡ae maUlak(Ae'Bavata, //40//
aśmakād bāliko jajñe yaḥ strībhiḥ parirakṣitaḥ
nārī-kavaca ity ukto niḥkṣatre mūlako 'bhavat
aśmakāt—de ese hijo llamado Aśmaka; bālikaḥ—un hijo llamado Bālika; jajñe—
nació; yaḥ—ese hijo, Bālika; strībhiḥ—por mujeres; parirakṣitaḥ—fue protegido; nārī-
kavacaḥ—con un escudo de mujeres; iti uktaḥ—recibió ese nombre; niḥkṣatre—cuando
no había kṣatriyas; mūlakaḥ—Mūlaka, el progenitor de los kṣatriyas; abhavat—fue.
De Aśmaka nació Bālika, que fue conocido con el nombre de Nārīkavaca [«el que
es protegido por mujeres»], porque se salvó de la ira de Paraśurāma gracias a que
estaba rodeado de mujeres. Cuando Paraśurāma destruyó a todos los kṣatriyas,
Bālika fue el progenitor de más kṣatriyas. Por ello se le conoce con el nombre de
Mūlaka, «la raíz de la dinastía kṣatriya».
TEXTO 41 tataAe d"zAr"TastasmaAtpau‡a Wex"ivaix"stata: /
r"AjaA ivaìs$ah"Ae yasya KaÅ%AËÿê‚(vatyaRBaUta, //41//
tato daśarathas tasmāt putra aiḍaviḍis tataḥ
rājā viśvasaho yasya khaṭvāṅgaś cakravarty abhūt
tataḥ—de Bālika; daśarathaḥ—un hijo llamado Daśaratha; tasmāt—de él; putraḥ—un
hijo; aiḍaviḍiḥ—llamado Aiḍaviḍi; tataḥ—de él; rājā viśvasahaḥ—nació el famoso
rey Viśvasaha; yasya—de quien; khaṭvāṅgaḥ—el rey llamado Khaṭvāṅga; cakravartī—
emperador; abhūt—fue.
Bālika tuvo un hijo llamado Daśaratha; Daśaratha tuvo un hijo llamado Aiḍaviḍi, y
de Aiḍaviḍi nació el rey Viśvasaha. El hijo del rey Viśvasaha fue el famoso Mahārāja
Khaṭvāṅga.
TEXTO 42 yaAe de"vaEr"iTaRtaAe dE"tyaAnavaDaIâuiDa äu"jaRya: /
mauó"taRmaAyauÁaARtvaEtya svapaurM" s$and"Dae mana: //42//
yo devair arthito daityān avadhīd yudhi durjayaḥ
muhūrtam āyur jñātvaitya sva-puraṁ sandadhe manaḥ
yaḥ—el rey Khaṭvāṅga, quien; devaiḥ—por los semidioses; arthitaḥ—solicitado;
daityān—a los demonios; avadhīt—mató; yudhi—en un combate; durjayaḥ—muy
200 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.42
violento; muhūrtam—solo por un segundo; āyuḥ—duración de la vida; jñātvā—al
saber; etya—fue; sva-puram—a su propia morada; sandadhe—fijó; manaḥ—la mente.
El rey Khaṭvāṅga era invencible en el combate. A pedido de los semidioses, se unió
a ellos para luchar contra los demonios, y salió victorioso. Cuando los semidioses,
muy complacidos, quisieron darle una bendición, el rey preguntó cuánto tiempo
iba a vivir. Entonces le informaron que no le quedaba más que un instante de vida.
De inmediato, el rey abandonó el palacio y regresó a su propia morada, donde
consagró su mente por entero a los pies de loto del Señor.
SIGNIFICADO: El servicio devocional de Mahārāja Khaṭvāṅga es un ejemplo brillante.
Solo se ocupó en el servicio devocional del Señor durante un momento, pero fue de
regreso a Dios. Por lo tanto, quien practique servicio devocional desde el comienzo de
su vida tiene asegurado el regreso al hogar, de vuelta a Dios. De esto no hay la menor
duda (asaṁśaya).
La palabra asaṁśaya se emplea en el Bhagavad-gītā para describir al devoto. El
propio Señor nos da esta instrucción:
mayy āsakta-manāḥ pārtha yogaṁ yuñjan mad-āśrayaḥ
asaṁśayaṁ samagraṁ māṁ yathā jñāsyasi tac chṛṇu
«Ahora escucha, ¡oh, hijo de Pṛthā!, cómo practicando el yoga con plena conciencia de
Mí, con la mente apegada a Mí, puedes conocerme por completo, libre de toda duda»
(Bg. 7.1).
El Señor dice también:
janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so 'rjuna
«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y
actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que
alcanza Mi morada eterna» (Bg. 4.9).
Por lo tanto, el bhakti-yoga, que aumenta nuestro apego por Kṛṣṇa, se debe practicar
desde el mismo comienzo de la vida. Si vemos diariamente a la Deidad en el templo, Le
hacemos ofrendas de adoración, cantamos el santo nombre de la Personalidad de Dios,
y predicamos todo lo que podamos acerca de las gloriosas actividades del Señor, nos
apegaremos a Kṛṣṇa. Ese apego se denomina āsakti. Cuando la mente se apega a Kṛṣṇa
(mayy āsakta-manāḥ), podemos cumplir la misión de la vida en un solo nacimiento
humano. Si perdemos esa oportunidad, no sabemos a dónde iremos después, cuánto
tiempo vamos a permanecer en el ciclo de nacimientos y muertes, ni cuándo obtendre-
mos de nuevo la forma humana de vida, con la oportunidad de ir de regreso al hogar, de
vuelta a Dios. Por consiguiente, las personas más inteligentes emplean cada momento
de su vida para ofrecer servicio amoroso al Señor.
9.44 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 201
TEXTO 43 na mae “aöku(laAt‘aANAA: ku(ladE"vaAªa caAtmajaA: /
na i™ayaAe na mah"I r"AjyaM na d"Ar"AêAitavaéaBaA: //43//
na me brahma-kulāt prāṇāḥ kula-daivān na cātmajāḥ
na śriyo na mahī rājyaṁ na dārāś cātivallabhāḥ
na—no; me—mía; brahma-kulāt—que los grupos de brāhmaṇas; prāṇāḥ—vida;
kula-daivāt—que las personalidades adoradas por mi familia; na—no; ca—también;
ātmajāḥ—los hijos e hijas; na—ni; śriyaḥ—la opulencia; na—ni; mahī—la tierra;
rājyam—el reino; na—ni; dārāḥ—la esposa; ca—también; ati-vallabhāḥ—muy
querido.
Mahārāja Khaṭvāṅga pensó: Ni mi propia vida me es más querida que la cultura
brahmínica y los brāhmaṇas, a quienes mi familia adora. ¿Qué puedo decir enton-
ces de mi reino, mis tierras, mi esposa, mis hijos y mi opulencia? Nada hay que me
sea tan querido como los brāhmaṇas.
SIGNIFICADO: Mahārāja Khaṭvāṅga, partidario de la cultura brahmínica, quiso uti-
lizar el instante de que disponía para entregarse por entero a la Suprema Personalidad
de Dios. Al Señor se Le adora con la siguiente oración:
namo brāhmaṇya-devāya go brāhmaṇa-hitāya ca
jagad-dhitāya kṛṣṇāya govindāya namo namaḥ
«Ofrezco respetuosas reverencias a la Verdad Absoluta Suprema, Kṛṣṇa, el bienque-
riente de las vacas y de los brāhmaṇas, así como de las entidades vivientes en general.
Ofrezco una y otra vez mis reverencias a Govinda, la fuente de placer para todos los
sentidos». El devoto de Kṛṣṇa está muy apegado a la cultura brahmínica. En verdad, el
verdadero brāhmaṇa es la personalidad experimentada que sabe quién es Kṛṣṇa y cuá-
les son Sus deseos. Brahma jānātīti brāhmaṇaḥ. Puesto que Kṛṣṇa es el Parabrahman,
las personas conscientes de Kṛṣṇa, los devotos de Kṛṣṇa, son brāhmaṇas excelsos.
Para Khaṭvāṅga Mahārāja, los devotos de Kṛṣṇa eran los verdaderos brāhmaṇas y la
verdadera luz de la sociedad humana. Quien desee avanzar en el cultivo de conciencia
de Kṛṣṇa y en la comprensión espiritual debe dar la máxima importancia a la cultura
brahmínica, y debe entender a Kṛṣṇa (kṛṣṇaya govindāya). De ese modo, logrará el
éxito en la vida.
TEXTO 44 na baAlyae'ipa maitamaR÷maDamaeR r"matae ¸(icata, /
naApazyamauÔamaëAek(Ad"nyaitk(Âana vastvah"ma, //44//
na bālye 'pi matir mahyam adharme ramate kvacit
nāpaśyam uttamaślokād anyat kiñcana vastv aham
202 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.45
na—no; bālye—en la infancia; api—en verdad; matiḥ—atracción; mahyam—de
mí; adharme—por los principios irreligiosos; ramate—disfruta; kvacit—en ningún
momento; na—ni; apaśyam—he visto; uttamaślokāt—que la Personalidad de Dios;
anyat—nada más; kiñcana—nada; vastu—trascendencia; aham—yo.
Ni siquiera en la infancia me sentí atraído por las cosas insignificantes o los
principios irreligiosos. Nunca encontré nada más trascendente que la Suprema
Personalidad de Dios.
SIGNIFICADO: El de Mahārāja Khaṭvāṅga es un ejemplo típico de persona consciente
de Kṛṣṇa, una persona para quien lo único importante es la Suprema Personalidad de
Dios, y para quien no existe nada en el mundo material que esté desligado del Señor
Supremo. Como se afirma en el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 8.274):
sthāvara-jaṅgama dekhe, nā dekhe tāra mūrti
sarvatra haya nija iṣṭa-deva-sphūrti
«El mahā-bhāgavata, el devoto avanzado, ve, por supuesto, todas las cosas móviles e
inmóviles, pero lo que ve no son exactamente sus formas sino que inmediatamente ve
en todas partes manifestada la forma del Señor Supremo». El devoto está en el mundo
material, pero no tiene una conexión con él. Nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambhande. El devoto
percibe el mundo material en relación con la Suprema Personalidad de Dios. Puede
que se dedique a ganar dinero, pero ese dinero lo utilizará para propagar el movimiento
para la conciencia de Kṛṣṇa, construyendo grandes templos y estableciendo la adora-
ción de la Suprema Personalidad de Dios. Khaṭvāṅga Mahārāja, por lo tanto, no era
un materialista. El materialista siempre está apegado a la esposa, los hijos, el hogar, las
propiedades y tantas otras cosas destinadas al placer de los sentidos, pero Khaṭvāṅga
Mahārāja, como antes se afirmó, no estaba apegado a nada de eso, ni podía concebir
que nada estuviese aparte del Señor Supremo. Īśāvāsyam idaṁ sarvam: Todo está re-
lacionado con la Suprema Personalidad de Dios. Por supuesto, ese nivel de conciencia
no es el de una persona corriente; sin embargo, cuando seguimos el proceso de servicio
devocional conforme a las indicaciones de El néctar de la devoción, podemos cultivar
esa conciencia y alcanzar una comprensión perfecta. Para la persona consciente de
Kṛṣṇa, las cosas no tienen sabor si no están en relación con Kṛṣṇa.
TEXTO 45 de"vaE: k(Amavar"Ae d"ÔaAe ma÷M i‡aBauvanaeìrE": /
na va{NAe tamahM" k(AmaM BaUtaBaAvanaBaAvana: //45//
devaiḥ kāma-varo datto mahyaṁ tri-bhuvaneśvaraiḥ
na vṛṇe tam ahaṁ kāmaṁ bhūtabhāvana-bhāvanaḥ
9.46 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 203
devaiḥ—por los semidioses; kāma-varaḥ—la bendición de tener todo lo que quisiese;
dattaḥ—fue dada; mahyam—a mí; tri-bhuvana-īśvaraiḥ—por los semidioses, los pro-
tectores de los tres mundos (que pueden hacer todo lo que deseen en el mundo mate-
rial); na vṛṇe—no acepté; tam—eso; aham—yo; kāmam—todo lo que pueda desearse
en el mundo material; bhūtabhāvana-bhāvanaḥ—estar completamente absorto en la
Suprema Personalidad de Dios (y no tener, por lo tanto, ningún interés material).
Los semidioses, quienes dirigen los tres mundos, estaban dispuestos a darme cual-
quier bendición que pudiera desear, pero yo no he querido sus bendiciones, pues
quien me interesa es la Suprema Personalidad de Dios, el creador de todo cuanto
existe en el mundo material. La Suprema Personalidad de Dios me atrae más que
todas las bendiciones materiales.
SIGNIFICADO: La posición del devoto siempre es trascendental. Paraṁ dṛṣṭvā ni-
vartate: Quien ha visto a la Suprema Personalidad de Dios pierde todo interés por el
disfrute material de los sentidos. El propio Dhruva Mahārāja, que era un devoto excel-
so, se marchó al bosque con el deseo de obtener beneficios materiales, pero, cuando vio
directamente a la Suprema Personalidad de Dios, se negó a aceptar ninguna bendición
material, diciendo: svāmin kṛtārtho 'smi varaṁ na yāce: «Mi querido Señor, estoy
perfectamente satisfecho con todo lo que me has dado y con lo que no me has dado.
No Te pido nada, pues estoy perfectamente satisfecho con ocuparme en Tu servicio».
Esa es la mentalidad del devoto puro, que no desea nada de la Personalidad de Dios, ni
material ni espiritual. Por esa razón, nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa
es kṛṣṇa-bhāvanāmṛta-saṅgha, la asociación de personas que se sienten satisfechas por
el simple hecho de pensar en Kṛṣṇa. Absorberse en pensar en Kṛṣṇa no es ni caro ni
difícil. Kṛṣṇa dice: man-manā bhava mad-bhakto mad-yājī māṁ namaskuru: «Ocupa
siempre tu mente en pensar en Mí, adórame y ofréceme reverencias» (Bg. 9.34). Todo
el mundo puede pensar siempre en Kṛṣṇa; no hay obstáculos ni dificultades. Eso se
llama kṛṣṇa-bhāvanāmṛta, y quien está absorto en kṛṣṇa-bhāvanāmṛta no pide a Kṛṣṇa
ningún beneficio material. Por el contrario, esa persona ora al Señor pidiendo la ben-
dición de poder difundir Sus glorias por todo el mundo. Mama janmani janmanīśvare
bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi. La persona consciente de Kṛṣṇa ni siquiera desea salir
del ciclo de nacimientos y muertes. Simplemente ora: «Hazme nacer donde gustes; mi
única oración es que pueda ocuparme en Tu servicio».
TEXTO 46 yae ivaiºaæaein‰"yaiDayaAe de"vaAstae svaô$id" isTatama, /
na ivand"inta i‘ayaM zAìd"AtmaAnaM ik(mautaApare" //46//
ye vikṣiptendriya-dhiyo devās te sva-hṛdi sthitam
na vindanti priyaṁ śaśvad ātmānaṁ kim utāpare
204 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.47
ye—personalidades que; vikṣipta-indriya-dhiyaḥ—cuyos sentidos, mente e inteligencia
están siempre agitados debido a las condiciones materiales; devāḥ—como los semidio-
ses; te—esas personas; sva-hṛdi—en lo más profundo del corazón; sthitam—situado;
na—no; vindanti—conocen; priyam—a la muy querida Suprema Personalidad de Dios;
śaśvat—constantemente, eternamente; ātmānam—la Suprema Personalidad de Dios;
kim uta—qué decir de; apare—otros (como los seres humanos).
Los semidioses gozan del privilegio de estar situados en el sistema planetario su-
perior, pero, aun así, las condiciones materiales agitan su mente, su inteligencia y
sus sentidos. Pese a su elevada posición, ni siquiera ellos logran comprender a la
Suprema Personalidad de Dios, que está situado eternamente en lo más profundo
del corazón. ¿Qué puede decirse entonces de quienes, como los seres humanos,
tenemos menos facilidades?
SIGNIFICADO: Es un hecho que la Suprema Personalidad de Dios siempre está en
el corazón de todos (īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe 'rjuna tiṣṭhati). Sin embargo,
aunque el Señor Supremo está tan cerca de nosotros, no podemos entenderle, pues
nos lo impiden las ansiedades materiales, inevitables en el mundo material. A quienes
siempre están agitados debido a las condiciones materiales, se les recomienda el pro-
ceso yóguico, de forma que puedan concentrar la mente en la Suprema Personalidad
de Dios que está en el corazón. Dhyānāvasthita-tad-gatena manasā paśyanti yaṁ
yoginaḥ. Bajo la influencia de las condiciones materiales, la mente y los sentidos
siempre están agitados. Por eso tenemos que aquietar la mente y concentrarla en
la Suprema Personalidad de Dios mediante procesos yóguicos tales como dhāraṇā,
āsana y dhyāna. En otras palabras, el proceso yóguico es un intento de comprender
al Señor por medios materiales, mientras que el bhakti, el servicio devocional, es el
proceso espiritual para obtener esa comprensión. Mahārāja Khaṭvāṅga aceptó la senda
espiritual, de modo que perdió todo interés por las cosas materiales. En el Bhagavad-
gītā (18.55), Kṛṣṇa dice: bhaktyā mām abhijānāti: «Solo se Me puede entender por
medio del servicio devocional». El servicio devocional es la única manera de entender
a Kṛṣṇa, el Parabrahman, la Suprema Personalidad de Dios. El Señor nunca dice que
podamos entenderle con la práctica del yoga místico o con la especulación filosófica.
El bhakti está por encima de todos esos intentos materiales. Anyābhilāṣitā-śunyaṁ
jñāna-karmādy-anāvṛtam. El bhakti está libre de contaminación, sin ninguna mezcla
de jñāna ni de actividades piadosas.
TEXTO 47 @TaezAmaAyaAr"icataeSau s$aËMÿ
gAuNAeSau gAnDavaRpaur"AepamaeSau /
è&XM# ‘ak{(tyaAtmaina ivaìk(tauR-
BaAR"vaena ih"tvaA tamahM" ‘apaâe //47//
9.47 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 205
atheśa-māyā-raciteṣu saṅgaṁ
guṇeṣu gandharva-puropameṣu
rūḍhaṁ prakṛtyātmani viśva-kartur
bhāvena hitvā tam ahaṁ prapadye
atha—así pues; īśa-māyā—por la potencia externa de la Suprema Personalidad de
Dios; raciteṣu—en cosas inventadas; saṅgam—apego; guṇeṣu—en las modalidades de
la naturaleza material; gandharva-pura-upameṣu—que se comparan con la ilusión de
gandharva-pura, una ciudad o grupo de casas vistas en un bosque o en una montaña;
rūḍham—muy poderoso; prakṛtyā—por la naturaleza material; ātmani—a la Supe-
ralma; viśva-kartuḥ—del creador del universo entero; bhāvena—mediante el servicio
devocional; hitvā—abandonando; tam—a Él (al Señor); aham—yo; prapadye—me
entrego.
Así pues, ahora debo abandonar mi apego por las cosas creadas por la energía
externa de la Suprema Personalidad de Dios. Debo ocuparme en pensar en el Señor
y, de ese modo, entregarme a Él. La creación material, obra de la energía externa
del Señor, es como una de esas ciudades imaginarias que se evoca en una montaña
o en el bosque. Aunque ese apego y esa atracción por lo material son naturales en
el alma condicionada, es necesario abandonar ese apego y entregarse a la Suprema
Personalidad de Dios.
SIGNIFICADO: Cuando sobrevolamos en avión una región montañosa, es posible que
veamos en el cielo una ciudad con torres y palacios; el mismo tipo de visiones pueden
producirse en los grandes bosques. Es lo que se llama gandharva-pura, fantasmagorías.
El mundo material es como una de esas fantasmagorías, y toda persona situada en el
plano material siente apego por él. Khaṭvāṅga Mahārāja, sin embargo, no sentía interés
en esas cosas, debido a su avance en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. El devoto, aun-
que se ocupe en actividades aparentemente materiales, conoce muy bien su posición.
Nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe yuktaṁ vairāgyam ucyate. Aquel que emplea todo lo
material en el servicio amoroso del Señor se sitúa en el plano de yukta-vairāgya, la
renunciación correcta. En el mundo material, no debemos utilizar nada para compla-
cer nuestros propios sentidos; todo debe emplearse en el servicio del Señor. Esa es la
mentalidad del mundo espiritual. Mahārāja Khaṭvāṅga nos aconseja que abandonemos
el apego material y nos entreguemos a la Suprema Personalidad de Dios. De ese modo
podremos alcanzar el éxito en la vida. Así es el bhakti-yoga puro, que lleva implícitos la
renunciación y el conocimiento, vairāgya-vidyā.
vairāgya-vidyā-nija-bhakti-yoga-
śikṣārtham ekaḥ puruṣaḥ purāṇaḥ
śrī-kṛṣṇa-caitanya-śarīra-dhārī
kṛpāmbudhir yas tam ahaṁ prapadye
206 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 9.49
«Yo me entrego a la Personalidad de Dios que ha aparecido en la forma del Señor Śrī
Caitanya Mahāprabhu. Él es el océano de la misericordia y ha descendido para ense-
ñarnos el desapego material, la sabiduría y el servicio devocional a Su propia persona»
(Caitanya-candrodaya-nāṭaka 6.74). Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu inauguró este
movimiento de vairāgya-vidyā, con el cual podemos desapegarnos de la existencia
material y ocuparnos en el servicio devocional amoroso. El servicio devocional en
el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es el único proceso capaz de neutralizar
nuestro prestigio falso en el mundo material.
TEXTO 48 wita vyavais$ataAe bauÜ"YaA naAr"AyaNAgA{h"ItayaA /
ih"tvaAnyaBaAvamaÁaAnaM tata: svaM BaAvamaAisTata: //48//
iti vyavasito buddhyā nārāyaṇa-gṛhītayā
hitvānya-bhāvam ajñānaṁ tataḥ svaṁ bhāvam āsthitaḥ
iti—así; vyavasitaḥ—haber decidido firmemente; buddhyā—con la inteligencia adecua-
da; nārāyaṇa-gṛhītayā—completamente controlada por la misericordia de Nārāyaṇa,
la Suprema Personalidad de Dios; hitvā—abandonar; anya-bhāvam—conciencia que
no es conciencia de Kṛṣṇa; ajñānam—que no es sino constante ignorancia y oscuridad;
tataḥ—a continuación; svam—su posición original como sirviente eterno de Kṛṣṇa;
bhāvam—servicio devocional; āsthitaḥ—situado.
Valiéndose de su inteligencia, muy madura en el servicio del Señor, Mahārāja
Khaṭvāṅga abandonó la identificación falsa con el cuerpo, que está lleno de igno-
rancia, y, tras alcanzar su posición original de servidumbre eterna, se ocupó en el
servicio del Señor.
SIGNIFICADO: Nadie tiene la menor autoridad sobre la persona que ha alcanzado el
estado puro de conciencia de Kṛṣṇa. Quien alcanza ese estado de conciencia de Kṛṣṇa
deja de estar bajo el influjo de la ignorancia, y, una vez libre de toda esa oscuridad, se
sitúa en su posición original. Jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’. La entidad vi-
viente es eternamente el sirviente del Señor, de modo que, cuando se ocupa por entero
en el servicio del Señor, disfruta de la perfección de la vida.
TEXTO 49 yaÔaä," “aö parM" s$aUºmamazAUnyaM zAUnyak(ilpatama, /
BagAvaAna, vaAs$aude"vaeita yaM gA{NAinta ih" s$aAtvataA: //49//
yat tad brahma paraṁ sūkṣmam aśūnyaṁ śūnya-kalpitam
bhagavān vāsudeveti yaṁ gṛṇanti hi sātvatāḥ
9.49 CAP. 9 | La dinastía de Aṁśumān 207
yat—lo que; tat—ese; brahma param—Parabrahman, la Suprema Personalidad de
Dios, Kṛṣṇa; sūkṣmam—espiritual, más allá de todo concepto material; aśūnyam—ni
impersonal ni vacío; śūnya-kalpitam—a quien los poco inteligentes imaginan vacío;
bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; vāsudeva—Kṛṣṇa; iti—así; yam—quien;
gṛṇanti—cantan acerca de; hi—en verdad; sātvatāḥ—los devotos puros.
La Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva, Kṛṣṇa, es muy difícil de entender para
los hombres de poca inteligencia que Le consideran vacío e impersonal, pues Él no
es así. Solo los devotos puros entienden al Señor y cantan Sus glorias.
SIGNIFICADO: Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.11):
vadanti tat tattva-vidas tattvaṁ yaj jñānam advayam
brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate
La comprensión de la Verdad Absoluta pasa por tres fases: Brahman, Paramātmā y
Bhagavān. Bhagavān es el origen de todo. Brahman es una representación parcial de
Bhagavān, y la percepción de Vāsudeva, la Superalma que vive en todas partes y en el
corazón de todos, también es una comprensión avanzada de la Suprema Personalidad
de Dios. Sin embargo, el conocimiento perfecto no se alcanza hasta que no logramos
comprender a la Suprema Personalidad de Dios (vāsudevaḥ sarvam iti), dándonos
cuenta de que Vāsudeva es a la vez Paramātmā y el Brahman impersonal. Por eso Arju-
na describe a Kṛṣṇa con las palabras: paraṁ brahma paraṁ dhāma pavitraṁ paramaṁ
bhavān. Las palabras paraṁ brahma se refieren al refugio del Brahman impersonal y
de la Superalma omnipresente. Cuando Kṛṣṇa dice: tyaktvā dehaṁ punar janma naiti
mām eti, quiere decir que el devoto perfecto, tras alcanzar la visión perfecta, va de
regreso al hogar, de vuelta a Dios. Mahārāja Khaṭvāṅga acudió al refugio de la Suprema
Personalidad de Dios y, por su entrega completa, alcanzó la perfección.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo noveno
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «La dinastía de Aṁśumān».
CAPÍTULO 10
Los pasatiempos de Rāmacandra,
el Señor Supremo
El capítulo décimo narra el advenimiento del Señor Rāmacandra en la dinastía de
Mahārāja Khaṭvāṅga. También narra las actividades del Señor, contando cómo mató a
Rāvāṇa y regresó a Ayodhyā, la capital de Su reino.
El hijo de Mahārāja Khaṭvāṅga fue Dīrghabāhu, cuyo hijo fue Raghu. El hijo de Raghu
fue Aja, el hijo de Aja fue Daśaratha y el hijo de Daśaratha fue el Señor Rāmacandra, la
Suprema Personalidad de Dios. Cuando el Señor descendió a este mundo en Sus cuatro
expansiones, manifestadas en las formas del Señor Rāmacandra, Lakṣmaṇa, Bharata y
Śatrughna, grandes sabios como Vālmīki, que poseían verdadero conocimiento de la
Verdad Absoluta, narraron Sus pasatiempos trascendentales. Śrīla Śukadeva Gosvāmī
comenta brevemente esos pasatiempos.
El Señor Rāmacandra partió con Viśvāmitra y mató a Mārīca y otros rākṣasas.
Después de romper el recio y poderoso arco Haradhanu, el Señor Se casó con madre
Sītā e hizo añicos el prestigio de Paraśurāma. Para obedecer la orden de Su padre, Se
retiró al bosque, acompañado por Lakṣmaṇa y Sītā. Allí cortó la nariz a Śūrpaṇakhā y
mató a los sirvientes de Rāvaṇa, encabezados por Khara y Dūṣaṇa. El rapto de Sītādevī
por parte de Rāvaṇa marcó el comienzo de la desgracia del demonio. Mārīca adoptó
la forma de un ciervo dorado y, mientras el Señor Rāmacandra salía en su persecución
para complacer a Sītādevī, Rāvaṇa aprovechó Su ausencia para raptarla. Después del
rapto de Sītādevī, el Señor Rāmacandra y Lakṣmaṇa la buscaron por todo el bosque.
Fue entonces cuando encontraron a Jaṭāyu. A continuación, el Señor mató al demonio
Kabandha y al general Vāli y estableció una relación de amistad con Sugrīva. Después
de organizar las fuerzas militares de los monos, fue con ellos hasta la orilla del mar. Allí,
el Señor esperó la llegada de Samudra, la personificación del océano, pero Samudra no
hizo acto de presencia. Entonces el Señor, que es el amo de Samudra, Se puso furioso, y
Samudra fue a toda prisa y se humilló ante Él, dispuesto a ayudarle en lo que desease. El
Señor construyó un puente sobre el océano y, con el consejo de Vibhīṣaṇa, atacó Laṅkā,
la capital de Rāvaṇa. Hanumān, el sirviente eterno del Señor, ya había incendiado
Laṅkā, y ahora, con la ayuda de Lakṣmaṇa, las fuerzas del Señor Rāmacandra mataron a
todos los soldados rākṣasas. El propio Señor Rāmacandra mató a Rāvaṇa. Mandodarī y
otras esposas de Rāvaṇa lamentaron la muerte de su marido, y, conforme a la orden del
Señor Rāmacandra, Vibhīṣaṇa celebró las ceremonias funerarias por todos los muertos
de la familia. El Señor Rāmacandra invistió a Vibhīṣaṇa con el derecho de gobernar
209
210 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.2
Laṅkā, y lo bendijo con una larga vida. El Señor liberó a Sītādevī del bosque de aśokas y
la llevó en un avión de flores a Su capital, Ayodhyā, donde fue recibido por Su hermano
Bharata. Cuando el Señor Rāmacandra entró en Ayodhyā, Bharata llevó Sus sandalias
de madera, Vibhīṣana y Sugrīva una cāmara y un abanico, Hanumān una sombrilla,
Śatrughna el arco y dos aljabas del Señor, y Sītādevī un cántaro con agua de los lugares
sagrados. Aṅgada llevó una espada, y Jāmbavān (Ṛkṣarāja), un escudo. Después de
que el Señor Rāmacandra, acompañado por el Señor Lakṣmaṇa y madre Sītādevī, se
reunieran con todos Sus familiares, el gran sabio Vasiṣṭha Lo coronó rey. El capítulo
termina con una breve descripción del gobierno del Señor Rāmacandra en Ayodhyā.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 KaÅ%AËÿAÚ"IGaRbaAò"ê r"GaustasmaAtpa{Tau™avaA: /
@jastataAe mah"Ar"AjastasmaAÚ"zAr"TaAe'Bavata, //1//
śrī-śuka uvāca
khaṭvāṅgād dīrghabāhuś ca raghus tasmāt pṛthu-śravāḥ
ajas tato mahā-rājas tasmād daśaratho 'bhavat
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; khaṭvāṅgāt—de Mahārāja Khaṭvāṅga;
dīrghabāhuḥ—el hijo llamado Dīrghabāhu; ca—y; raghuḥ tasmāt—de él nació Raghu;
pṛthu-śravāḥ—santo y célebre; ajaḥ—el hijo llamado Aja; tataḥ—de él; mahā-rājaḥ—el
gran rey llamado Mahārāja Daśaratha; tasmāt—de Aja; daśarathaḥ—llamado
Daśaratha; abhavat—nació.
Śukadeva Gosvāmī dijo: El hijo de Mahārāja Khaṭvāṅga fue Dīrghabāhu, cuyo
hijo fue el célebre Mahārāja Raghu. De Mahārāja Raghu nació Aja, y de Aja nació
Mahārāja Daśaratha, la gran personalidad.
TEXTO 2 tasyaAipa BagAvaAnaeSa s$aAºaAä," “aömayaAe h"ir": /
@MzAAMzAena catauDaARgAAtpau‡atvaM ‘aAiTaRta: s$aurE": /
r"AmalaºmaNABar"tazA‡au£aA wita s$aMÁayaA //2//
tasyāpi bhagavān eṣa sākṣād brahmamayo hariḥ
aṁśāṁśena caturdhāgāt putratvaṁ prārthitaḥ suraiḥ
rāma-lakṣmaṇa-bharata- śatrughnā iti saṁjñayā
tasya—de él, de Mahārāja Daśaratha; api—también; bhagavān—la Suprema
Personalidad de Dios; eṣaḥ—todos ellos; sākṣāt—directamente; brahma-mayaḥ—el
Parabrahman Supremo, la Verdad Absoluta; hariḥ—la Suprema Personalidad de Dios;
aṁśa-aṁśena—con una expansión de una porción plenaria; caturdhā—con cuatro
expansiones; agāt—aceptó; putratvam—ser hijo; prārthitaḥ—al recibir oraciones;
10.3 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 211
suraiḥ—de los semidioses; rāma—el Señor Rāmacandra; lakṣmaṇa—el Señor Lakṣmaṇa;
bharata—el Señor Bharata; śatrughnāḥ—y el Señor Śatrughna; iti—así; saṁjñayā—con
distintos nombres.
En respuesta a las oraciones de los semidioses, la Suprema Personalidad de Dios, la
Verdad Absoluta en persona, hizo Su advenimiento acompañado de Su expansión y
de las expansiones de Su expansión. Sus santos nombres fueron Rāma, Lakṣmaṇa,
Bharata y Śatrughna. Estas famosas encarnaciones aparecieron en cuatro formas,
como hijos de Mahārāja Daśaratha.
SIGNIFICADO: El Señor Rāmacandra y Sus hermanos —Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna—
son viṣṇu-tattva, no jīva-tattva. La Suprema Personalidad de Dios Se expande en muchí-
simas formas. Advaitam acyutam anādim ananta-rūpam. Aunque hay muchas formas
y encarnaciones viṣṇu-tattva todas ellas son exactamente la misma persona. Como se
confirma en la Brahma-saṁhitā (5.39): rāmādi-mūrtiṣu kalā-niyamena tiṣṭhan. El Señor
posee muchas formas, tales como Rāma, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna, cuya existencia
puede manifestarse en cualquier parte de Su creación. Todas esas formas existen permanente
y eternamente como Personalidades de Dios individuales; son como infinidad de velas
con la misma capacidad luminosa. El Señor Rāmacandra, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna,
que eran viṣṇu-tattva y que, por lo tanto, poseían el mismo poder, nacieron como hijos
de Mahārāja Daśaratha en respuesta a las oraciones de los semidioses.
TEXTO 3 tasyaAnaucair"taM r"Ajaªa{iSaiBastaÔvad"izARiBa: /
™autaM ih" vaiNARtaM BaUir" tvayaA s$aItaApataemauRò": //3//
tasyānucaritaṁ rājann ṛṣibhis tattva-darśibhiḥ
śrutaṁ hi varṇitaṁ bhūri tvayā sītā-pater muhuḥ
tasya—de Él, la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Rāmacandra y Sus hermanos;
anucaritam—las actividades trascendentales; rājan—¡oh, rey (Mahārāja Parīkṣit)!;
ṛṣibhiḥ—por grandes santos o personas santas; tattva-darśibhiḥ—por personas que
conocen la Verdad Absoluta; śrutam—han sido escuchadas; hi—en verdad; varṇitam—
en la hermosa forma en que han sido narradas; bhūri—muchas; tvayā—por ti; sītā-
pateḥ—del Señor Rāmacandra, el esposo de madre Sītā; muhuḥ—muy a menudo.
¡Oh, rey Parīkṣit!, las trascendentales actividades del Señor Rāmacandra han sido
narradas por grandes personas santas que han visto la verdad. Como tú ya has
escuchado muchas veces la historia del Señor Rāmacandra, el esposo de madre Sītā,
mi relato de esos pasatiempos será breve. Escucha, por favor.
SIGNIFICADO: Los rākṣasas de nuestra época, que presumen de educación y cultura
por el simple hecho de tener un doctorado, han tratado de demostrar que el Señor
212 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.4
Rāmacandra no es la Suprema Personalidad de Dios, sino una persona corriente.
Pero las personas eruditas y espiritualmente avanzadas nunca aceptarán esa idea; solo
aceptarán al Señor Rāmacandra y Sus actividades conforme a las explicaciones de los
tattva-darśīs, es decir, de aquellos que conocen la Verdad Absoluta. En el Bhagavad-gītā
(4.34), la Suprema Personalidad de Dios aconseja:
tad viddhi praṇipātena paripraśnena sevayā
upadekṣyanti te jñānaṁ jñāninas tattva-darśinaḥ
«Trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Hazle preguntas con
sumisión y ofrécele servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento,
porque han visto la verdad». Solo un tattva-darśī, alguien con pleno conocimiento de la
Verdad Absoluta, puede explicar las actividades de la Suprema Personalidad de Dios.
Por lo tanto, aunque hay muchos supuestos Rāmāyaṇas, relatos acerca de las actividades
del Señor Rāmacandra, muchos de ellos no son verdaderamente autorizados. A veces
los autores explican las actividades del Señor Rāmacandra en función de sus propias
imaginaciones, especulaciones o sentimientos materiales. Pero las características del
Señor Rāmacandra no deben tomarse como fantasías. Antes de relatar la historia del
Señor Rāmacandra, Śukadeva Gosvāmī dijo a Mahārāja Parīkṣit: «Tú ya has escuchado
acerca de las actividades del Señor Rāmacandra». De esto se deduce que hace cinco mil
años había muchos Rāmāyaṇas, y en la actualidad sigue habiendo muchas versiones de
las actividades del Señor Rāmacandra. Sin embargo, debemos seleccionar únicamente
los libros escritos por tattva-darśīs (jñāninas tattva-darśinaḥ), y no los libros de falsos
eruditos que pretenden poseer conocimiento por el simple hecho de tener un docto-
rado. Así nos lo advierte Śukadeva Gosvāmī. Ṛṣibhis tattva-darśibhiḥ. El Rāmāyaṇa
compuesto por Vālmīki es una obra enorme, pero Śukadeva Gosvāmī nos resume su
contenido en unos pocos versos.
TEXTO 4 gAuvaRTaeR tya·(r"AjyaAe vyacar"d"nauvanaM paápaà"YaAM i‘ayaAyaA:
paAiNAs$pazAARºamaAByaAM ma{ijatapaTaç&jaAe yaAe h"r"In‰"AnaujaAByaAma, /
vaEè&pyaAcC^$paRNAKyaA: i‘ayaivar"h"ç&SaAr"Aeipata”aUivaja{mBa-
‡astaAibDabaRÜ"s$aetau: Kalad"vad"h"na: k(Aes$alaen‰"Ae'vataAªa: //4//
gurv-arthe tyakta-rājyo vyacarad anuvanaṁ padma-padbhyāṁ priyāyāḥ
pāṇi-sparśākṣamābhyāṁ mṛjita-patha-rujo yo harīndrānujābhyām
vairūpyāc chūrpaṇakhyāḥ priya-viraha-ruṣāropita-bhrū-vijṛmbha-
trastābdhir baddha-setuḥ khala-dava-dahanaḥ kosalendro 'vatān naḥ
guru-arthe—para cumplir la promesa de Su padre; tyakta-rājyaḥ—abandonando
la posición de rey; vyacarat—vagó; anuvanam—de bosque en bosque; padma-
padbhyām—con Sus pies de loto; priyāyāḥ—con Su muy querida esposa, madre Sītā;
10.5 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 213
pāṇi-sparśa-akṣamābhyām—tan delicados que hasta el contacto de las manos de Sītā
les era áspero e intolerable; mṛjita-patha-rujaḥ—cuya fatiga de caminar por el bosque
se vio disminuida; yaḥ—el Señor que; harīndra-anujābhyām—acompañado por el
rey de los monos, Hanumān, y por Su hermano menor Lakṣmaṇa; vairūpyāt—por
ser desfigurada; śūrpaṇakhyāḥ—de la rākṣasī (demonio) Śūrpaṇakhā; priya-
viraha—afligido por verse separado de Su muy querida esposa; ruṣā āropita-bhrū-
vijṛmbha—con un gesto de Sus cejas levantadas por la ira; trasta—temiendo;
abdhiḥ—el océano; baddha-setuḥ—el que construyó un puente sobre el océano;
khala-dava-dahanaḥ—que mató a personas envidiosas como Rāvaṇa, como un fuego
que devora un bosque; kosala-indraḥ—el rey de Ayodhyā; avatāt—Se complazca
en proteger; naḥ—a nosotros.
Para sostener la promesa de Su padre, el Señor Rāmacandra no dudó en abandonar
la posición de rey y, en compañía de Su esposa, madre Sītā, anduvo errante de
bosque en bosque con Sus pies de loto, tan delicados que hasta el contacto de las
manos de Sītā les era áspero e intolerable. Le acompañaron también Hanumān, el
rey de los monos [u otro mono, Sugrīva], y Su hermano menor, el Señor Lakṣmaṇa,
quienes Le aliviaban de las fatigas del bosque. Por haber desfigurado a Śūrpaṇakhā
cortándole la nariz y las orejas, el Señor Se vio separado de madre Sītā. Debido a
ello Se enfadó mucho, y el océano, aterrorizado por el movimiento de Sus cejas,
Le permitió construir un puente para cruzarlo. A continuación, el Señor entró en
el reino de Rāvaṇa para matarle, como un incendio que devora un bosque. Que el
Señor Supremo, Rāmacandra, nos brinde plena protección.
TEXTO 5 ivaìAima‡aADvare" yaena maAr"IcaAâA inazAAcar"A: /
pazyataAe laºmaNAsyaEva h"taA naE[R%tapauËÿvaA: //5//
viśvāmitrādhvare yena mārīcādyā niśā-carāḥ
paśyato lakṣmaṇasyaiva hatā nairṛta-puṇgavāḥ
viśvāmitra-adhvare—en el recinto de sacrificios del gran sabio Viśvāmitra; yena—por
quien (por el Señor Rāmacandra); mārīca-ādyāḥ—con Mārīca al frente; niśā-carāḥ—las
personas incivilizadas que merodean por la noche, bajo la oscuridad de la ignorancia;
paśyataḥ lakṣmaṇasya—ser visto por Lakṣmaṇa; eva—en verdad; hatāḥ—fueron mata-
dos; nairṛta-puṅgavāḥ—los grandes jefes de los rākṣasas.
En el recinto del sacrificio celebrado por Viśvāmitra, el Señor Rāmacandra, el
rey de Ayodhyā, mató a muchos demonios, rākṣasas y hombres incivilizados que
merodeaban por la noche, cubiertos por la modalidad de la oscuridad. Que el Señor
Rāmacandra, que mató a esos demonios en presencia de Lakṣmaṇa, tenga la bondad
de darnos protección.
214 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.7
TEXTOs 6-7 yaAe laAek(vaIr"s$aimataAE DanaurE"zAmauƒaM
s$aItaAsvayaMvar"gA{he" i‡azAtaAepanaItama, /
@Ad"Aya baAlagAjalaIla wvaeºauyaiíM"
s$ajjyaIk{(taM na{pa ivak{(Sya baBaÃa maDyae //6//
ijatvaAnauè&pagAuNAzAIlavayaAe'Ëÿè&paAM
s$aItaAiBaDaAM i™ayamaur"syaiBalabDamaAnaAma, /
maAgAeR ˜ajana, Ba{gAupataevyaRnayat‘aè&XM#
d"pa< mah"Imak{(ta yaiñr"r"AjabaIjaAma, //7//
yo loka-vīra-samitau dhanur aiśam ugraṁ
sītā-svayaṁvara-gṛhe triśatopanītam
ādāya bāla-gaja-līla ivekṣu-yaṣṭiṁ
sajjyī-kṛtaṁ nṛpa vikṛṣya babhañja madhye
jitvānurūpa-guṇa-śīla-vayo 'ṅga-rūpāṁ
sītābhidhāṁ śriyam urasy abhilabdhamānām
mārge vrajan bhṛgupater vyanayat prarūḍhaṁ
darpaṁ mahīm akṛta yas trir arāja-bījām
yaḥ—el Señor Rāmacandra, el cual; loka-vīra-samitau—en la sociedad, o rodeado de
muchos héroes de este mundo; dhanuḥ—el arco; aiśam—del Señor Śiva; ugram—
muy bravo; sītā-svayaṁvara-gṛhe—en la asamblea en que madre Sītā tenía que elegir
esposo; triśata-upanītam—el arco cargado por trescientos hombres; ādāya—tomar
(el arco); bāla-gaja-līlaḥ—actuando como un bebé elefante en un bosque de caña de
azúcar; iva—así; ikṣu-yaṣṭim—una caña de azúcar; sajjyī-kṛtam—tensó la cuerda del
arco; nṛpa—¡oh, rey!; vikṛṣya—doblando; babhañja—lo rompió; madhye—en medio;
jitvā—obtener por la victoria; anurūpa—exactamente adecuada a Su posición y be-
lleza; guṇa—cualidades; śīla—conducta; vayaḥ—edad; aṅga—cuerpo; rūpām—belleza;
sītā-abhidhām—la muchacha llamada Sītā; śriyam—la diosa de la fortuna; urasi—en
el pecho; abhilabdhamānām—la había conseguido en el pasado; mārge—en el cami-
no; vrajan—mientras andaba; bhṛgupateḥ—de Bhṛgupati; vyanayat—destrozado;
prarūḍham—con raíces muy profundas; darpam—el orgullo; mahīm—la Tierra;
akṛta—acabó; yaḥ—aquel que; triḥ—tres veces (siete); arāja—sin dinastía real;
bījām—semilla.
¡Oh, rey!, los pasatiempos del Señor Rāmacandra fueron maravillosos, como
los de un bebé elefante. Él rompió el arco del Señor Śiva ante los héroes de este
mundo, en la asamblea convocada para que madre Sītā eligiese esposo. El arco
era tan pesado que se necesitaron trescientos hombres para transportarlo, pero el
Señor Rāmacandra lo dobló, tensó la cuerda y lo partió por la mitad con la misma
10.8 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 215
facilidad con que un bebé elefante parte una caña de azúcar. De ese modo, el Señor
obtuvo la mano de madre Sītā, que poseía Sus mismas cualidades trascendentales
en cuanto a forma, belleza, comportamiento, edad y naturaleza. En verdad, ella
era la diosa de la fortuna que reposa eternamente en el pecho del Señor. Cuando
el Señor Rāmacandra regresaba, después de conquistar a Sītā en la asamblea de
pretendientes, Paraśurāma Le salió al paso. Paraśurāma estaba muy orgulloso de
haber liberado a la Tierra de la orden monárquica en veintiún ocasiones, pero el
Señor, que actuaba como un kṣatriya de la orden monárquica, le derrotó.
TEXTO 8 ya: s$atyapaAzApair"vaItaipatauinaR$de"zAM
ñENAsya caAipa izAr"s$aA jagA{he" s$aBaAyaR: /
r"AjyaM i™ayaM ‘aNAiyana: s$auô$d"Ae inavaAs$aM
tyaftvaA yayaAE vanamas$aUinava mau·(s$aËÿ: //8//
yaḥ satya-pāśa-parivīta-pitur nideśaṁ
straiṇasya cāpi śirasā jagṛhe sabhāryaḥ
rājyaṁ śriyaṁ praṇayinaḥ suhṛdo nivāsaṁ
tyaktvā yayau vanam asūn iva mukta-saṅgaḥ
yaḥ—el Señor Rāmacandra, el cual; satya-pāśa-parivīta-pituḥ—de Su padre, que se vio
atado por la promesa que hizo a su esposa; nideśam—la orden; straiṇasya—del padre,
que estaba muy apegado a la esposa; ca—también; api—en verdad; śirasā—sobre Su
cabeza; jagṛhe—aceptó; sa-bhāryaḥ—con Su esposa; rājyam—el reino; śriyam—la
opulencia; praṇayinaḥ—los familiares; suhṛdaḥ—los amigos; nivāsam—la residencia;
tyaktvā—abandonando; yayau—fueron; vanam—al bosque; asūn—vida; iva—como;
mukta-saṅgaḥ—un alma liberada.
Cumpliendo la orden de Su padre, que se vio atado por una promesa hecha a su
esposa, el Señor Rāmacandra dejó atrás Su reino, con Sus opulencias, Sus amigos y
bienquerientes, Su residencia, y todo lo que poseía, y, del mismo modo que un alma
liberada renuncia a la vida, Se marchó al bosque con Sītā.
SIGNIFICADO: Mahārāja Daśaratha tenía tres esposas. Una de ellas, Kaikeyī, supo
complacerle tanto con su servicio que el rey le ofreció una bendición. Kaikeyī, sin
embargo, dijo que le pediría esa bendición cuando la necesitase. Cuando llegó el día
de la coronación del príncipe Rāmacandra, Kaikeyī pidió a su esposo que coronase a
su hijo Bharata y que desterrase a Rāmacandra al bosque. Mahārāja Daśaratha, atado
por su promesa, ordenó a Rāmacandra que Se marchase al bosque, según su querida
esposa le pedía. Y el Señor, que era un hijo obediente, cumplió la orden de inmediato.
No dudó en abandonarlo todo, del mismo modo que las almas liberadas y los grandes
yogīs renuncian a la vida sin sentir la menor atracción por la materia.
216 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.10
TEXTO 9 r"ºa:svas$auvyaRk{(ta è&pamazAuÜ"bauÜe"-
stasyaA: Kar"i‡aizAr"äU"SaNAmauKyabanDaUna, /
ja£ae cataudR"zAs$ah"›amapaAr"NAIya-
k(Aed"Nx"paAiNAr"q%maAna ovaAs$a k{(cC)$ma, //9//
rakṣaḥ-svasur vyakṛta rūpam aśuddha-buddhes
tasyāḥ khara-triśira-dūṣaṇa-mukhya-bandhūn
jaghne caturdaśa-sahasram apāraṇīya-
kodaṇḍa-pāṇir aṭamāna uvāsa kṛcchram
rakṣaḥ-svasuḥ—de Śūrpaṇakhā, la hermana del rākṣasa (Rāvaṇa); vyakṛta—(el Señor
Rāma) deformó; rūpam—la forma; aśuddha-buddheḥ—pues tenía la inteligencia
contaminada con deseos lujuriosos; tasyāḥ—de ella; khara-triśira-dūṣaṇa-mukhya-
bandhūn—a Khara, Triśira, Dūṣaṇa y muchos otros amigos; jaghne—Él (el Señor
Rāmacandra) mató; caturdaśa-sahasram—a catorce mil; apāraṇīya—invencibles;
kodaṇḍa—arcos y flechas; pāṇiḥ—en Su mano; aṭamānaḥ—vagando por el bosque;
uvāsa—vivió allí; kṛcchram—con grandes dificultades.
Mientras vivía en el bosque, soportando muchas dificultades, el Señor
Rāmacandra, que siempre llevaba Su invencible arco y Sus flechas, desfiguró a la
hermana de Rāvaṇa, que estaba contaminada de deseos lujuriosos, cortándole la
nariz y las orejas; además mató a sus catorce mil amigos rākṣasas, encabezados
por Khara, Triśira y Dūṣaṇa.
TEXTO 10 s$aItaAk(TaA™avaNAd"Iipataô$cC$yaena
s$a{íM" ivalaAefya na{patae d"zAk(nDare"NA /
ja£ae'àu"taENAvapauSaA™amataAe'pak{(í"Ae
maAr"IcamaAzAu ivaizAKaena yaTaA k(mauƒa: //10//
sītā-kathā-śravaṇa-dīpita-hṛc-chayena
sṛṣṭaṁ vilokya nṛpate daśa-kandhareṇa
jaghne 'dbhutaiṇa-vapuṣāśramato 'pakṛṣṭo
mārīcam āśu viśikhena yathā kam ugraḥ
sītā-kathā—temas relacionados con Sītādevī; śravaṇa—por escuchar; dīpita—agitado;
hṛt-śayena—deseos lujuriosos en la mente de Rāvaṇa; sṛṣṭam—creado; vilokya—al
ver aquel; nṛpate—¡oh, rey Parīkṣit!; daśa-kandhareṇa—por Rāvaṇa, que tenía diez
cabezas; jaghne—el Señor mató; adbhuta-eṇa-vapuṣā—por un ciervo hecho de oro;
āśramataḥ—de Su āśrama; apakṛṣṭaḥ—alejado una cierta distancia; mārīcam—al
10.11 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 217
demonio Mārīca, que había adoptado la forma de un ciervo; āśu—inmediatamente;
viśikhena—con una flecha afilada; yathā—como; kam—a Dakṣa; ugraḥ—el Señor Śiva.
¡Oh, rey Parīkṣit!, cuando Rāvaṇa, que tenía sobre los hombros diez cabezas, oyó
hablar de los hermosos y atractivos rasgos de Sītā, su mente se agitó con deseos lu-
juriosos y decidió raptarla. Para alejar al Señor Rāmacandra de Su āśrama, Rāvaṇa
envió a Mārīca en la forma de un ciervo dorado; al ver aquel maravilloso ciervo, el
Señor Rāmacandra dejó Su āśrama y lo siguió, y finalmente lo mató con una afilada
flecha, del mismo modo que el Señor Śiva mató a Dakṣa.
TEXTO 11 r"ºaAe'Damaena va{k(vaiã"ipanae's$amaºaM
vaEde"h"r"Ajaäu"ih"tayaRpayaAipataAyaAma, /
”aA‡aA vanae k{(paNAvait‘ayayaA ivayau·(:
ñIs$aiËÿnaAM gAitaimaita ‘aTayaMêcaAr" //11//
rakṣo-'dhamena vṛkavad vipine 'samakṣaṁ
vaideha-rāja-duhitary apayāpitāyām
bhrātrā vane kṛpaṇavat priyayā viyuktaḥ
strī-saṅgināṁ gatim iti prathayaṁś cacāra
rakṣaḥ-adhamena—por el más malvado de los rākṣasas, Rāvaṇa; vṛka-vat—como un
tigre; vipine—en el bosque; asamakṣam—indefensa; vaideha-rāja-duhitari—por la
situación de madre Sītā, la hija del rey de Videha; apayāpitāyām—haber sido rapta-
da; bhrātrā—con Su hermano; vane—en el bosque; kṛpaṇa-vat—como una persona
muy afligida; priyayā—por su querida esposa; viyuktaḥ—separado; strī-saṅginām—de
personas atraídas por las mujeres o en contacto con ellas; gatim—destino; iti—así;
prathayan—dando un ejemplo; cacāra—vagó.
Aprovechando que Rāmacandra se había adentrado en el bosque y Lakṣmaṇa estaba
también ausente, Rāvaṇa, el peor de los rākṣasas, raptó a Sītādevī, la hija del rey de
Videha, del mismo modo que el tigre caza a las indefensas ovejas aprovechando la
ausencia del pastor. El Señor Rāmacandra anduvo entonces por el bosque con Su
hermano Lakṣmaṇa, con la actitud desesperada de quien ha perdido a su esposa.
De ese modo, con Su ejemplo personal, mostró la condición de la persona apegada
a las mujeres.
SIGNIFICADO: En este verso, las palabras strī-saṅgināṁ gatim iti indican que el
Señor mostró personalmente la actitud de un hombre apegado a las mujeres. Gṛhe
nārīṁ vivarjayet. Los códigos morales señalan que quien sale de viaje no debe llevar
a su esposa con él. En el pasado, los hombres solían viajar sin medios de transporte,
pero todavía hoy, siempre que sea posible, la mujer debe quedarse en casa cuando el
218 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.11
marido tenga que salir, especialmente si se encuentra en una situación como la del
Señor Rāmacandra cuando fue desterrado por Su padre. El apego a las mujeres siempre
trae problemas, tanto si estamos en el bosque como en el hogar. Esto nos lo muestra la
Suprema Personalidad de Dios con Su propio ejemplo.
Este es, por supuesto, el aspecto material de strī-saṅgī, pero la situación del Señor
Rāmacandra es espiritual, pues Él no pertenece al mundo material. Nārāyaṇaḥ paro
'vyaktāt: Nārāyaṇa está más allá de la creación material. Como creador del mundo
material, Él no está sujeto a los condicionamientos del mundo material. En términos
espirituales, la separación entre el Señor Rāmacandra y Sītā se considera vipralambha,
y es una actividad de la potencia hlādinī de la Suprema Personalidad de Dios propia de
śṛṅgāra-rasa, la melosidad del amor conyugal en el mundo espiritual. La Suprema Per-
sonalidad de Dios manifiesta en el mundo espiritual todos los tratos que caracterizan el
amor, y muestra los signos denominados sāttvika, sañcārī, vilāpa, mūrcchā y unmāda.
Esos son los signos espirituales que se hicieron visibles en el Señor Rāmacandra cuando
sufría la separación de Sītā. El Señor no es ni impersonal ni impotente. Por el contrario,
es sac-cid-ānanda-vigraha, la forma eterna de conocimiento y bienaventuranza. Posee,
por lo tanto, todos los signos de la bienaventuranza espiritual. Sentir la separación de
la persona amada es también un factor de bienaventuranza espiritual. En palabras de
Śrīla Svarūpa Dāmodara Gosvāmī: rādhā-kṛṣṇa-praṇaya-vikṛtir hlādinī-śaktiḥ: Las
relaciones de amor entre Rādhā y Kṛṣṇa son manifestación de la potencia de placer del
Señor. El Señor es la fuente original, el receptáculo de todo placer. Por consiguiente,
el Señor Rāmacandra manifestó la verdad tanto espiritual como material. En el plano
material, las personas apegadas a las mujeres sufren, pero, en el plano espiritual, esos
sentimientos de separación entre el Señor y Su potencia de placer aumentan la felicidad
espiritual del Señor. Así lo explica también el Bhagavad-gītā (9.11):
avajānanti māṁ mūḍhā mānuṣīṁ tanum āśritam
paraṁ bhāvam ajānanto mama bhūta-maheśvaram
El que no conoce la potencia espiritual de la Suprema Personalidad de Dios piensa que
el Señor es un ser humano corriente. Sin embargo, la mente, la inteligencia y los senti-
dos del Señor nunca Se ven afectados por las circunstancias materiales. Madhvācārya
recoge una cita del Skandha Purāṇa donde se completa esta explicación:
nitya-pūrṇa-sukha-jñāna- svarūpo 'sau yato vibhuḥ
ato 'sya rāma ity ākhyā tasya duḥkhaṁ kuto 'ṇv api
tathāpi loka-śikṣārtham aduḥkho duḥkha-vartivat
antarhitāṁ loka-dṛṣṭyā sītām āsīt smarann iva
jñāpanārthaṁ punar nitya- sambandhaḥ svātmanaḥ śriyāḥ
ayodhyāyā vinirgacchan sarva-lokasya ceśvaraḥ
pratyakṣaṁ tu śriyā sārdhaṁ jagāmānādir avyayaḥ
10.12 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 219
nakṣatra-māsa-gaṇitaṁ trayodaśa-sahasrakam
brahmaloka-samaṁ cakre samastaṁ kṣiti-maṇḍalam
rāmo rāmo rāma iti sarveṣām abhavat tadā
sarvoramamayo loko yadā rāmas tv apālayat
Es completamente imposible que Rāvaṇa se llevase a Sītā. La forma de Sītā raptada por
Rāvaṇa fue una representación ilusoria de madre Sītā, māyā-sītā. Esa māyā-sītā fue
quemada cuando Sītā pasó la prueba del fuego, y del fuego salió la verdadera Sītā.
Otra conclusión que debe extraerse de este ejemplo es que la mujer, por poderosa
que pueda ser en el mundo material, debe recibir protección, pues tan pronto como
le falte esa protección, será explotada por rākṣasas como Rāvaṇa. En este verso, las
palabras vaideha-rāja-duhitari indican que madre Sītā, antes de casarse con el Señor
Rāmacandra, contaba con la protección de su padre, Vaideha-rāja. Cuando se casó,
fue protegida por su esposo. La conclusión es que la mujer siempre debe ser protegida.
El sistema védico no admite bajo ningún concepto que la mujer sea independiente
(asamakṣam), pues la mujer no puede protegerse por sí sola.
TEXTO 12 d"gDvaAtmak{(tyah"tak{(tyamah"na, k(banDaM
s$aKyaM ivaDaAya k(ipaiBadR"iyataAgAitaM taE: /
bauä,"DvaATa vaAilaina h"tae plavagAen‰"s$aEnyaE-
vaeRlaAmagAAts$a manaujaAe'jaBavaAicaRtaAx.~i„a: //12//
dagdhvātma-kṛtya-hata-kṛtyam ahan kabandhaṁ
sakhyaṁ vidhāya kapibhir dayitā-gatiṁ taiḥ
buddhvātha vālini hate plavagendra-sainyair
velām agāt sa manujo 'ja-bhavārcitāṅghriḥ
dagdhvā—quemando; ātma-kṛtya-hata-kṛtyam—después de celebrar los rituales reli-
giosos necesarios tras las muerte de Jaṭāyu, que murió por servir la causa del Señor;
ahan—mató; kabandham—al demonio Kabandha; sakhyam—amistad; vidhāya—
después de crear; kapibhiḥ—con los jefes de los monos; dayitā-gatim—los preparati-
vos para liberar a Sītā; taiḥ—por ellos; buddhvā—saber; atha—a continuación; vālini
hate—cuando fue matado Vāli; plavaga-indra-sainyaiḥ—con ayuda de los ejércitos de
los monos; velām—a la playa del océano; agāt—fueron; saḥ—Él, el Señor Rāmacandra;
manu-jaḥ—con el aspecto de un ser humano; aja—por el Señor Brahmā; bhava—por
el Señor Śiva; arcita-aṅghriḥ—cuyos pies de loto son adorados.
El Señor Rāmacandra, cuyos pies de loto son adorados por el Señor Brahmā y el
Señor Śiva, había adoptado la forma de un ser humano. Después de celebrar la cere-
monia funeraria de Jaṭāyu, que fue matado por Rāvaṇa, el Señor mató al demonio
220 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.14
Kabandha y, tras hacer amistad con los jefes de los monos, mató a Vāli y organizó la
liberación de madre Sītā. Entonces partió hacia la playa, a orillas del océano.
SIGNIFICADO: Cuando Rāvaṇa raptó a Sītā, Jaṭāyu, un enorme pájaro, le salió al
paso, pero el poderoso Rāvaṇa le derrotó y le cortó las alas. Mientras buscaba a Sītā,
Rāmacandra encontró al moribundo Jaṭāyu, que Le informó de que Sītā había sido
raptada por Rāvaṇa. Cuando Jaṭāyu murió, el Señor Rāmacandra cumplió con los
deberes propios de un hijo celebrando la ceremonia funeraria. A continuación hizo
amistad con los monos para liberar a Sītādevī.
TEXTO 13 ya‰"AeSaiva”amaivava{Ôak(q%AºapaAta-
s$am”aAntana‚(mak(r"Ae BayagAINARGaAeSa: /
is$anDau: izAr"syahR"NAM pair"gA{÷ è&paI
paAd"Ar"ivand"maupagAmya baBaASa Wtata, //13//
yad-roṣa-vibhrama-vivṛtta-kaṭākṣa-pāta-
sambhrānta-nakra-makaro bhaya-gīrṇa-ghoṣaḥ
sindhuḥ śirasy arhaṇaṁ parigṛhya rūpī
pādāravindam upagamya babhāṣa etat
yat-roṣa—cuya ira; vibhrama—provocada por; vivṛtta—volvió; kaṭākṣa-pāta—con la
mirada; sambhrānta—agitados; nakra—cocodrilos; makaraḥ—y tiburones; bhaya-
gīrṇa-ghoṣaḥ—cuyo poderoso sonido se silenció debido al miedo; sindhuḥ—el océano;
śirasi—sobre su cabeza; arhaṇam—todos los artículos necesarios para adorar al Señor;
parigṛhya—llevando; rūpī—tomar forma; pāda-aravindam—los pies de loto del Señor;
upagamya—alcanzando; babhāṣa—dijo; etat—lo siguiente.
Una vez en la playa, el Señor Rāmacandra ayunó durante tres días, esperando la
llegada de la personificación del océano. Como el océano no hacía acto de presen-
cia, el Señor manifestó Sus pasatiempos de ira y, con una simple mirada que lanzó
al mar, todas las entidades vivientes que lo habitaban se agitaron llenas de miedo.
Fue entonces cuando el océano en persona, muy asustado, se presentó ante el Señor
Rāmacandra con todos los útiles necesarios para adorarle. Postrándose a los pies de
loto del Señor, la personificación del mar dijo lo siguiente.
TEXTO 14 na tvaAM vayaM jax"iDayaAe nau ivad"Ama BaUmana,
kU(q%sTamaAid"pauç&SaM jagAtaAmaDaIzAma, /
yats$aÔvata: s$aur"gANAA r"jas$a: ‘ajaezAA
manyaAeê BaUtapataya: s$a BavaAna, gAuNAezA: //14//
10.15 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 221
na tvāṁ vayaṁ jaḍa-dhiyo nu vidāma bhūman
kūṭa-stham ādi-puruṣaṁ jagatām adhīśam
yat-sattvataḥ sura-gaṇā rajasaḥ prajeśā
manyoś ca bhūta-patayaḥ sa bhavān guṇeśaḥ
na—no; tvām—a Tu Señoría; vayam—nosotros; jaḍa-dhiyaḥ—torpes, de inteligen-
cia obtusa; nu—en verdad; vidāmaḥ—podemos conocer; bhūman—¡oh, Supremo!;
kūṭa-stham—en lo más profundo del corazón; ādi-puruṣam—a la Personalidad
de Dios original; jagatām—de los universos, que continúan progresivamente;
adhīśam—al amo supremo; yat—fijos bajo Tu dirección; sattvataḥ—hechizados
con sattva-guṇa; sura-gaṇāḥ—esos semidioses; rajasaḥ—hechizados con rajo-guṇa;
prajā-īśāḥ—los prajāpatis; manyoḥ—bajo la influencia de tamo-guṇa; ca—y; bhūta-
patayaḥ—gobernantes de los fantasmas; saḥ—esa personalidad; bhavān—Tu Señoría;
guṇa-īśaḥ—el amo de las tres modalidades de la naturaleza material.
¡Oh, Persona Suprema, que estás en todas partes!, somos tan torpes que no hemos
entendido quién eres; ahora, sin embargo, sabemos que Tú eres la Persona Supre-
ma, el amo del universo entero, la Personalidad de Dios original e inmutable. Los
semidioses viven hechizados por la modalidad de la bondad, los prajāpatis por la
modalidad de la pasión, y el señor de los fantasmas por la modalidad de la ignoran-
cia, pero Tú eres el amo de todas esas cualidades.
SIGNIFICADO: La palabra jaḍa-dhiyaḥ se refiere a una inteligencia como la de un
animal. Una persona con una inteligencia así no puede entender a la Suprema Perso-
nalidad de Dios. Un animal solo puede entender a base de golpes. Del mismo modo,
los torpes no pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios; pero, cuando las
modalidades de la naturaleza material les castigan severamente, comienzan a enten-
derle. Un poeta hindú dice:
duḥkha se saba hari bhaje sukha se bhaje koī
sukha se agar hari bhaje duḥkha kāthāṅ se haya
Cuando estamos afligidos, vamos a la iglesia o al templo para adorar al Señor, pero, cuando
gozamos de opulencias, olvidamos al Señor. Por lo tanto, la sociedad humana necesita del
castigo que el Señor nos impone por medio de la naturaleza material, ya que, sin él, los
hombres olvidan la supremacía del Señor, pues nuestra inteligencia es torpe y obtusa.
TEXTO 15 k(AmaM ‘ayaAih" jaih" iva™avas$aAe'vamaehM"
‡aElaAefyar"AvaNAmavaA«auih" vaIr" pa¥aIma, /
ba©aIih" s$aetauimah" tae yazAs$aAe ivatatyaE
gAAyainta id"igvajaiyanaAe yamaupaetya BaUpaA: //15//
222 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.15
kāmaṁ prayāhi jahi viśravaso 'vamehaṁ
trailokya-rāvaṇam avāpnuhi vīra patnīm
badhnīhi setum iha te yaśaso vitatyai
gāyanti dig-vijayino yam upetya bhūpāḥ
kāmam—como desees; prayāhi—puedes pasar sobre mis aguas; jahi—conquista;
viśravasaḥ—de Viśravā Muni; avameham—polución, como la orina; trailokya—
para los tres mundos; rāvaṇam—a la persona llamada Rāvaṇa, causa de sollozos;
avāpnuhi—recupera; vīra—¡oh, gran héroe!; patnīm—a Tu esposa; badhnīhi—
construye; setum—un puente; iha—aquí (sobre estas aguas); te—de Tu Gracia;
yaśasaḥ—fama; vitatyai—para difundir; gāyanti—glorificarán; dik-vijayinaḥ—grandes
héroes, conquistadores de todas las direcciones; yam—el cual (puente); upetya—
acercar; bhūpāḥ—grandes reyes.
Mi Señor, puedes hacer de mis aguas lo que desees; puedes pasar por encima de
ellas e ir a la morada de Rāvaṇa, la gran fuente de llanto y perturbación para los
tres mundos. Aunque es hijo de Viśravā, es despreciable como la orina. Por favor,
ve a matarle y recupera a Tu esposa, Sītādevī. ¡Oh, gran héroe!, aunque mis aguas
no suponen ningún obstáculo a Tu expedición a Laṅkā, Te ruego que construyas
un puente sobre ellas para así propagar Tu fama trascendental. Al ver esa extraor-
dinaria y maravillosa proeza de Tu Señoría, en el futuro todos los grandes héroes y
reyes Te glorificarán.
SIGNIFICADO: La orina y los hijos vienen del mismo sitio, del aparato genital. Si el
hijo es devoto o es un gran erudito, el resultado de la emisión seminal destinada a
engendrarlo habrá sido positivo, pero un hijo que no tiene buenas cualidades y que
no trae gloria a la familia no es mejor que la orina. Este verso compara a Rāvaṇa con la
orina, porque fue causa de trastornos para los tres mundos. Por esa razón, la personifi-
cación del océano quería que el Señor Rāmacandra le matase.
Un aspecto del Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios, es la omni-
potencia. El Señor puede actuar sin tener en cuenta los obstáculos o inconvenientes
materiales, pero, para demostrar que Él es la Suprema Personalidad de Dios, y no
un simple «Dios» fabricado a fuerza de propaganda o elegido por votación popular,
construyó un maravilloso puente sobre el mar. Hoy en día se ha puesto de moda crear
dioses artificiales que no realizan ninguna actividad extraordinaria; un poquito de
magia bastará para confundir a la persona necia, que no sabe lo poderoso que es Dios,
y hacerla adorar a cualquier dios artificial. El Señor Rāmacandra, sin embargo, cons-
truyó un puente de piedra sobre el mar haciendo flotar las piedras. ¿Cómo se puede
considerar Dios a alguien que no es capaz de manifestar potencias extraordinarias
ni de hacer cosas que ningún hombre podría haber hecho nunca? Aceptamos que el
Señor Rāmacandra es Dios porque construyó ese puente, y aceptamos que el Señor
Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios porque levantó la colina Govardhana a
los siete años de edad, pero no debemos aceptar en calidad de Dios o de encarnación
10.16 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 223
de Dios a cualquier sinvergüenza que se presenta, pues Dios siempre manifiesta
aspectos especiales en Sus diversas actividades. Por ello en el Bhagavad-gītā (4.9)
el propio Señor dice:
janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so 'rjuna
«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento
y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material,
sino que alcanza Mi morada eterna». Las actividades del Señor no son comunes;
son trascendentalmente maravillosas, y ningún otro ser vivo puede realizarlas. Las
características de las actividades del Señor se mencionan en los śāstras; una vez que
se entienden esas cualidades, podemos aceptar al Señor tal y como es.
TEXTO 16 baä,"DvaAed"DaAE r"GaupaitaivaRivaDaAi‰"kU(qE%:
s$aetauM k(paIn‰"k(r"k(impataBaUç&h"AËEÿ: /
s$auƒaIvanaIlah"naumat‘amauKaEr"naIkE(-
laRÆÿAM ivaBaISaNAä{"zAAivazAd"ƒad"gDaAma, //16//
baddhvodadhau raghu-patir vividhādri-kūṭaiḥ
setuṁ kapīndra-kara-kampita-bhūruhāṅgaiḥ
sugrīva-nīla-hanumat-pramukhair anīkair
laṅkāṁ vibhīṣaṇa-dṛśāviśad agra-dagdhām
baddhvā—después de construir; udadhau—en las aguas del océano; raghu-patiḥ—el
Señor Rāmacandra; vividha—diversas clases de; adri-kūṭaiḥ—con picos de grandes
montañas; setum—un puente; kapi-indra—de los poderosos monos; kara-kampita—
movidos por las grandes manos; bhūruha-aṅgaiḥ—con los árboles y las plantas;
sugrīva—Sugrīva; nīla—Nīla; hanumat—Hanumān; pramukhaiḥ—guiados por;
anīkaiḥ—con esos soldados; laṅkāṁ—a Laṅkā, el reino de Rāvaṇa; vibhīṣaṇa-
dṛśā—con las indicaciones de Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa; āviśat—entró;
agra-dagdhām—que ya había sido incendiada (por el soldado mono Hanumān).
Śukadeva Gosvāmī dijo: Después de construir un puente sobre el mar, lanzando
al agua los picos de las montañas cuyos árboles y vegetación habían sido bien
sacudidos por las manos de los grandes monos, el Señor Rāmacandra fue a Laṅkā
para liberar a Sītādevī de las garras de Rāvaṇa. Con las indicaciones y la ayuda de
Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa, el Señor y el ejército de los monos, mandado
por Sugrīva, Nīla y Hanumān, entraron en el reino de Rāvaṇa, Laṅkā, que ya
Hanumān había incendiado.
224 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.17
SIGNIFICADO: Por la voluntad suprema del Señor, los grandes picos montañosos
cubiertos de árboles y vegetación que los soldados monos arrojaban al mar flotaban
sin hundirse. Por la voluntad suprema del Señor, muchos grandes planetas flotan
ingrávidos como copos de algodón en el espacio. Si esto es posible, ¿por qué no
habrían de flotar en el agua grandes picos de montaña? Esa es la omnipotencia de la
Suprema Personalidad de Dios. Él puede hacer todo lo que desee, pues no está bajo el
control de la naturaleza material; de hecho, Él es quien controla la naturaleza material.
Mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sacarācaram: La naturaleza material, prakṛti, actúa
solo porque Él la dirige. Una información semejante se da en la Brahma-saṁhitā
(5.52):
yasyājñayā bhramati sambhṛta-kāla-cakro
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Explicando el funcionamiento de la naturaleza material, la Brahma-saṁhitā dice que
el sol se mueve conforme al deseo de la Suprema Personalidad de Dios. Por consi-
guiente, el hecho de que el Señor Rāmacandra construyese un puente sobre el océano
Índico con la ayuda del ejército de monos no es algo maravilloso; es maravilloso
solo en el sentido de que, por ese acto, el nombre y la fama del Señor Rāmacandra se
siguen glorificando eternamente.
TEXTO 17 s$aA vaAnare"n‰"balaç&Ü"ivah"Ar"k(Aeï"-
™aIã"Ar"gAAepaur"s$ad"AevalaBaIivaq%ÆÿA /
inaBaRjyamaAnaiDaSaNADvajahe"maku(mBa-
Za{"ËÿAq%k(A gAjaku(laEœR"id"naIva GaUNAAR //17//
sā vānarendra-bala-ruddha-vihāra-koṣṭha-
śrī-dvāra-gopura-sado-valabhī-viṭaṅkā
nirbhajyamāna-dhiṣaṇa-dhvaja-hema-kumbha-
śṛṅgāṭakā gaja-kulair hradinīva ghūrṇā
sā—el lugar llamado Laṅkā; vānara-indra—de los grandes jefes de los monos;
bala—por la fuerza; ruddha—detuvieron, rodearon; vihāra—las casas de recreo;
koṣṭha—los lugares en que se almacenaban los cereales; śrī—los almacenes de tesoros;
dvāra—las puertas de los palacios; gopura—las puertas de la ciudad; sadaḥ—las casas
de asamblea; valabhī—las fachadas de los grandes palacios; viṭaṅkā—los palomares;
nirbhajyamāna—en el curso del desmantelamiento; dhiṣaṇa—los estrados; dhvaja—
las banderas; hema-kumbha—las vasijas doradas en las cúpulas; śṛṅgāṭakā—y los
cruces de caminos; gaja-kulaiḥ—por manadas de elefantes; hradinī—un río; iva—
como; ghūrṇā—agitado.
10.19 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 225
Cuando entraron en Laṅka, los soldados monos, guiados por jefes tales como
Sugrīva, Nīla y Hanumān, ocuparon todas las casas de recreo, los graneros, los
almacenes de tesoros, los portales de los palacios, las puertas de la ciudad, las casas
de asamblea, las fachadas de los palacios e incluso los palomares. Con todas las en-
crucijadas, los estrados, las banderas y las vasijas doradas de sus cúpulas destruidos,
la ciudad de Laṅka parecía un río agitado por una manada de elefantes.
TEXTO 18 r"ºa:paitastad"valaAefya inaku(mBaku(mBa-
DaU•aAºaäu"mauRKas$aur"Antak(nar"Antak(Ad"Ina, /
pau‡aM ‘ah"stamaitak(Ayaivak(mpanaAd"Ina,
s$avaARnaugAAna, s$amaih"naAed"Ta ku(mBak(NARma, //18//
rakṣaḥ-patis tad avalokya nikumbha-kumbha-
dhūmrākṣa-durmukha-surāntaka-narāntakādīn
putraṁ prahastam atikāya-vikampanādīn
sarvānugān samahinod atha kumbhakarṇam
rakṣaḥ-patiḥ—el señor de los rākṣasas (Rāvaṇa); tat—esos trastornos; avalokya—
después de ver; nikumbha—Nikumbha; kumbha—Kumbha; dhūmrākṣa—Dhūmrākṣa;
durmukha—Durmukha; surāntaka—Surāntaka; narāntaka—Narāntaka; ādīn—a
todos juntos; putram—a su hijo, Indrajit; prahastam—Prahasta; atikāya—Atikāya;
vikampana—Vikampana; ādīn—todos juntos; sarva-anugān—todos ellos seguidores
de Rāvaṇa; samahinot—ordenó (que lucharan contra el enemigo); atha—al final;
kumbhakarṇam—a Kumbhakarṇa, su hermano más importante.
Al ver los trastornos causados por el ejército de monos, Rāvaṇa, el señor de los
rākṣasas, llamó a Nikumbha, Kumbha, Dhūmrākṣa, Durmukha, Surāntaka,
Narāntaka y otros rākṣasas, junto con su hijo Indrajit. Seguidamente llamó a Pra-
hasta, Atikāya, Vikampana y, por último, a Kumbhakarṇa, incitando a todos sus
seguidores a luchar contra los enemigos.
TEXTO 19 taAM yaAtauDaAnapa{tanaAmais$azAUlacaApa-
‘aAs$aiíR"zAi·(zAr"taAemar"KaË"äu"gAARma, /
s$auƒaIvalaºmaNAmaç&ts$autagAnDamaAd"-
naIlaAËÿd"ºaRpanas$aAid"iBar"invataAe'gAAta, //19//
tāṁ yātudhāna-pṛtanām asi-śūla-cāpa-
prāsarṣṭi-śaktiśara-tomara-khaḍga-durgām
226 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.20
sugrīva-lakṣmaṇa-marutsuta-gandhamāda-
nīlāṅgadarkṣa-panasādibhir anvito 'gāt
tām—todos ellos; yātudhāna-pṛtanām—los soldados de los rākṣasas; asi—con espadas;
śūla—con lanzas; cāpa—con arcos; prāsa-ṛṣṭi—armas prāsa y armas ṛṣṭi; śakti-śara—
flechas śakti; tomara—armas tomara; khaḍga—con un tipo de espada; durgām—todas
invencibles; sugrīva—por el mono llamado Sugrīva; lakṣmaṇa—por el hermano menor
del Señor Rāmacandra; marut-suta—por Hanumān; gandhamāda—por Gandhamāda,
otro mono; nīla—por el mono llamado Nīla; aṅgada—Aṅgada; ṛkṣa—Ṛkṣa; panasa—
Panasa; ādibhiḥ—y por otros soldados; anvitaḥ—rodeado, el Señor Rāmacandra;
agāt—llegó frente a (para luchar).
El Señor Rāmacandra, rodeado por Lakṣmaṇa y soldados monos tales como Sugrīva,
Hanumān, Gandhamāda, Nīla, Aṅgada, Jāmbavān y Panasa, atacó a los soldados
rākṣasas, que estaban perfectamente equipados con armas invencibles, tales como
espadas, lanzas, arcos, prāsas, ṛṣṭis, flechas śakti, khaḍgas y tomaras.
TEXTO 20 tae'naIk(paA r"Gaupataer"iBapatya s$avaeR
ã"nãM" vaè&TaimaBapaiÔar"TaAìyaAeDaE: /
ja£auåuR"maEigARir"gAde"SauiBar"Ëÿd"AâA:
s$aItaAiBamaSaRh"tamaËÿlar"AvaNAezAAna, //20//
te 'nīkapā raghupater abhipatya sarve
dvandvaṁ varūtham ibha-patti-rathāśva-yodhaiḥ
jaghnur drumair giri-gadeṣubhir aṅgadādyāḥ
sītābhimarṣa-hata-maṅgala-rāvaṇeśān
te—todos ellos; anīka-pāḥ—los generales; raghupateḥ—del Señor Śrī Rāmacandra;
abhipatya—perseguir al enemigo; sarve—todos ellos; dvandvam—luchar; varūtham—a
los soldados de Rāvaṇa; ibha—con elefantes; patti—con infantería; ratha—con cua-
drigas; aśva—con caballos; yodhaiḥ—con esos guerreros; jaghnuḥ—les mataron;
drumaiḥ—arrojando grandes árboles; giri—con picos de montañas; gadā—con ma-
zas; iṣubhiḥ—con flechas; aṅgada-ādyāḥ—Aṅgada y los demás soldados del Señor
Rāmacandra; sītā—de madre Sītā; abhimarṣa—por la ira; hata—había sido condena-
da; maṅgala—cuya buena fortuna; rāvaṇa-īśān—a los seguidores o subordinados de
Rāvaṇa.
Aṅgada y los demás generales de los ejércitos de Rāmacandra se enfrentaron a los
elefantes, la infantería, los caballos y las cuadrigas del enemigo, y lanzaron contra
ellos grandes árboles, picos de montaña, mazas y flechas. De ese modo, los soldados
10.21 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 227
del Señor Rāmacandra mataron a los soldados de Rāvaṇa, que habían perdido toda
su buena fortuna desde que Rāvaṇa provocó la ira de madre Sītā.
SIGNIFICADO: Los soldados del Señor Rāmacandra eran monos reclutados en la
jungla, y no poseían el armamento adecuado para enfrentarse a los soldados de Rāvaṇa,
pues estos estaban bien equipados con las armas más modernas, mientras que los mo-
nos solo podían tirarles piedras, picos de montañas y árboles. El Señor Rāmacandra y
Lakṣmaṇa fueron los únicos que dispararon alguna flecha. Sin embargo, debido a que
sobre los soldados de Rāvaṇa pesaba la maldición de madre Sītā, los monos pudieron
matarles con las piedras y árboles que les arrojaron. Hay dos tipos de fuerza: daiva y
puruṣākāra. Daiva es la fuerza que se obtiene de la Trascendencia, y puruṣākāra es la
fuerza organizada mediante nuestra propia inteligencia y poder. El poder trascendental
siempre es superior al poder de los materialistas. Dependiendo de la misericordia
del Señor Supremo, podremos hacer frente a nuestros enemigos aunque no estemos
equipados con armas modernas. Por eso Kṛṣṇa aconsejó a Arjuna: mām anusmara yu-
dhya ca: «Piensa en Mí y lucha». Debemos hacer frente a nuestros enemigos con todas
nuestras fuerzas, pero, para obtener la victoria, debemos depender de la misericordia
de la Suprema Personalidad de Dios.
TEXTO 21 r"ºa:paita: svabalanaií"mavaeºya ç&í"
@Aç&÷ yaAnak(maTaAiBas$as$aAr" r"Amama, /
sva:syand"nae âumaita maAtailanaAepanaItae
iva”aAjamaAnamah"naiªaizAtaE: ºaur"‘aE: //21//
rakṣaḥ-patiḥ sva-bala-naṣṭim avekṣya ruṣṭa
āruhya yānakam athābhisasāra rāmam
svaḥ-syandane dyumati mātalinopanīte
vibhrājamānam ahanan niśitaiḥ kṣurapraiḥ
rakṣaḥ-patiḥ—el líder de los rākṣasas; sva-bala-naṣṭim—la destrucción de sus propios
soldados; avekṣya—tras observar; ruṣṭaḥ—se puso muy furioso; āruhya—montar
en; yānakam—su hermoso avión decorado con flores; atha—a continuación;
abhisasāra—avanzó hacia; rāmam—el Señor Rāmacandra; svaḥ-syandane—en la cua-
driga celestial de Indra; dyumati—resplandeciente; mātalinā—por Mātali, el auriga de
Indra; upanīte—que había sido traída; vibhrājamānam—el Señor Rāmacandra, como
si iluminara de forma brillante; ahanat—Rāvaṇa Le atacó; niśitaiḥ—muy afiladas;
kṣurapraiḥ—con flechas.
Viendo que había perdido a sus soldados, Rāvaṇa, el rey de los rākṣasas, se puso muy
furioso. Entonces montó en su avión, decorado con flores, y avanzó hacia el Señor
228 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.22
Rāmacandra, que le esperaba en la refulgente cuadriga que Le había traído Mātali,
el auriga de Indra. Con sus afiladas flechas, Rāvaṇa atacó al Señor Rāmacandra.
TEXTO 22 r"AmastamaAh" pauç&SaAd"paur"ISa yaªa:
k(AntaAs$amaºamas$ataApaô$taA ìvaÔae /
tya·(‡apasya P(lamaâ jaugAuips$atasya
yacC$Aima k(Ala wva k(tauRr"laÎÿYavaIyaR: //22//
rāmas tam āha puruṣāda-purīṣa yan naḥ
kāntāsamakṣam asatāpahṛtā śvavat te
tyakta-trapasya phalam adya jugupsitasya
yacchāmi kāla iva kartur alaṅghya-vīryaḥ
rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; tam—a él, a Rāvaṇa; āha—dijo; puruṣa-ada-purīṣa—eres
el excremento de los caníbales (rākṣasas); yat—puesto que; naḥ—Mía; kāntā—esposa;
asamakṣam—indefensa por Mi ausencia; asatā—por ti, el más pecador; apahṛtā—fue
raptada; śva-vat—como un perro que roba comida de la cocina cuando el dueño no está
en casa; te—de ti; tyakta-trapasya—porque eres un desvergonzado; phalam adya—hoy
voy a darte tu merecido; jugupsitasya—de ti, el más abominable; yacchāmi—voy a casti-
garte; kālaḥ iva—como la muerte; kartuḥ—de ti, que has cometido todas las actividades
pecaminosas; alaṅghya-vīryaḥ—pero Yo, que soy omnipotente, nunca fracaso en Mi
intento.
El Señor Rāmacandra dijo a Rāvaṇa: Eres el más abominable de los caníbales. En
verdad, eres como su excremento. Eres como un perro que roba comida de la cocina
cuando el dueño no está en casa, pues te aprovechaste de Mi ausencia para raptar a
Mi esposa, Sītādevī. Por eso, voy a castigarte del mismo modo que Yamarāja castiga
a los pecadores. Eres la persona más despreciable, pecadora y desvergonzada. Por
eso Yo, el que nunca fracasa en Sus empeños, voy a castigarte hoy mismo.
SIGNIFICADO: Na ca daivāt paraṁ balam: Nadie puede superar la fuerza de la
Trascendencia. Rāvaṇa era tan pecador y desvergonzado que raptó a madre Sītā, la
potencia de placer de Rāmacandra, sin saber cuáles serían las consecuencias. Ese es el
defecto de los rākṣasas. Asatyam apratiṣṭhaṁ te jagad āhur anīśvaram: Los rākṣasas
no son conscientes de que el Señor Supremo es quien gobierna la creación. Creen que
todo ha surgido por casualidad o accidente, y que no existe ningún gobernante, rey o
controlador. Por ello, actúan independientemente, según sus caprichos, llegando hasta
el extremo de raptar a la diosa de la fortuna. La actitud que adoptó Rāvaṇa es muy
peligrosa para los materialistas; en verdad, es la ruina de la civilización materialista. Sin
embargo, los ateos, como rākṣasas que son, se atreven a las cosas más abominables; por
eso acaban siempre por sufrir un castigo. La religión la forman las órdenes del Señor
10.23 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 229
Supremo, y la persona religiosa es aquella que sigue esas órdenes. Quien no sigue esas
órdenes es irreligioso, y se hace merecedor de un castigo.
TEXTO 23 WvaM iºapanDanauiSa s$ainDatamauts$as$ajaR
baANAM s$a va†aimava taä,"Da{d"yaM ibaBaed" /
s$aAe's$a{gvamand"zAmauKaEnyaRpataiã"maAnaAä,"
DaAhe"ita jalpaita janae s$auk{(taIva ir"·(: //23//
evaṁ kṣipan dhanuṣi sandhitam utsasarja
bāṇaṁ sa vajram iva tad-dhṛdayaṁ bibheda
so 'sṛg vaman daśa-mukhair nyapatad vimānād
dhāheti jalpati jane sukṛtīva riktaḥ
evam—de este modo; kṣipan—tras reñir (a Rāvaṇa); dhanuṣi—en el arco; sandhitam—
fijó una flecha; utsasarja—la disparó (hacia él); bāṇam—la flecha; saḥ—esa flecha;
vajram iva—como un rayo; tat-hṛdayam—el corazón de Rāvaṇa; bibheda—atravesó;
saḥ—él, Rāvaṇa; asṛk—sangre; vaman—vomitando; daśa-mukhaiḥ—por las diez bo-
cas; nyapatat—cayó; vimānāt—de su avión; hāhā—¡oh, no!, ¿qué ha ocurrido?; iti—así;
jalpati—clamar; jane—cuando todos los allí presentes; sukṛtī iva—como un hombre
piadoso; riktaḥ—cuando se agotan los resultados de sus actividades piadosas.
Después de reñir a Rāvaṇa con estas palabras, el Señor Rāmacandra armó Su arco
con una flecha, la apuntó contra Rāvaṇa y se la disparó. La flecha atravesó el corazón
de Rāvaṇa como un rayo. Al ver aquello, un estruendoso clamor se levantó entre los
seguidores de Rāvaṇa, que gritaban: «¡Oh, no!, ¡oh, no!, ¿qué ha ocurrido?, ¿qué
ha ocurrido?», mientras Rāvaṇa, vomitando sangre por sus diez bocas, caía de su
avión, del mismo modo que una persona piadosa cae de los planetas celestiales a la
Tierra cuando se agotan los resultados de sus actividades piadosas.
SIGNIFICADO: En el Bhagavad-gītā (9.21), se dice: kṣīṇe puṇye martya-lokaṁ
viśanti: «Cuando los resultados de sus actividades piadosas se agotan, aquellos que
han disfrutado en los planetas celestiales caen de nuevo a la Tierra». Las actividades
fruitivas del mundo material se caracterizan porque, tanto si actuamos piadosamente
como si somos impíos, tendremos que permanecer en el mundo material bajo diversas
circunstancias, pues ni las actividades piadosas ni las impías nos pueden liberar de
las garras de māyā, del ciclo de nacimientos y muertes. Rāvaṇa, de una u otra forma,
se elevó a la gloriosa posición de monarca de un reino muy importante, gozando de
todas las opulencias materiales; sin embargo, debido al pecado de raptar a madre Sītā,
todos los resultados de sus actividades piadosas fueron destruidos. Quien ofende a
una personalidad excelsa, y especialmente a la Suprema Personalidad de Dios, es,
sin duda alguna, de lo más abominable; privado de los resultados de las actividades
230 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.25
piadosas, tiene que caer, como Rāvaṇa y otros demonios. Por consiguiente, se nos
aconseja trascender tanto las actividades piadosas como las impías, y permanecer
en el estado puro, libres de toda falsa identificación (sarvopādhi-vinirmuktaṁ tat-
paratvena nirmalam). La persona firmemente establecida en el servicio devocional
está por encima del plano material. En el plano material hay posiciones superiores
e inferiores; pero, cuando estamos por encima del plano material, permanecemos
siempre fijos en una posición espiritual (sa guṇān samatītyaitān brahma-bhūyāya
kalpate). Puede que Rāvaṇa y quienes son como él sean muy poderosos y opulentos
en el mundo material, pero su posición no es segura, ya que, al fin y al cabo, están
atados a los resultados de su karma (karmaṇā daiva-netreṇa). No debemos olvidar
que dependemos por completo de las leyes de la naturaleza.
prakṛteḥ kriyamāṇāni guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā kartāham iti manyate
«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor
de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza
material» (Bg. 3.27). No debemos sentirnos orgullosos de nuestra posición y actuar
como Rāvaṇa, considerándonos independientes de las leyes de la naturaleza material.
TEXTO 24 tataAe inaS‚(mya laÆÿAyaA yaAtauDaAnya: s$ah"›azA: /
mand"Aed"yaAR s$amaM ta‡a ‘aç&d"ntya opaA‰"vana, //24//
tato niṣkramya laṅkāyā yātudhānyaḥ sahasraśaḥ
mandodaryā samaṁ tatra prarudantya upādravan
tataḥ—a continuación; niṣkramya—salir; laṅkāyāḥ—de Laṅkā; yātudhānyaḥ—las
esposas de los rākṣasas; sahasraśaḥ—muchos miles; mandodaryā—con la esposa
de Rāvaṇa, Mandodarī, al frente; samam—con; tatra—allí; prarudantyaḥ—llorando
lamentándose; upādravan—se acercaron (a sus maridos muertos).
A continuación, todas las mujeres cuyos esposos habían muerto en el campo de ba-
talla salieron de Laṅkā acompañando a Mandodarī, la esposa de Rāvaṇa. Llorando
sin cesar, se acercaron a los cuerpos inertes de Rāvaṇa y los demás rākṣasas.
TEXTO 25 svaAna, svaAna, banDaUna, pair"Svajya laºmaNAeSauiBar"idR"taAna, /
ç&ç&äu": s$ausvarM" d"InaA £antya @AtmaAnamaAtmanaA //25//
svān svān bandhūn pariṣvajya lakṣmaṇeṣubhir arditān
ruruduḥ susvaraṁ dīnā ghnantya ātmānam ātmanā
10.27 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 231
svān svān—a sus respectivos esposos; bandhūn—amigos; pariṣvajya—abrazar;
lakṣmaṇa-iṣubhiḥ—por las flechas de Lakṣmaṇa; arditān—que fueron matados;
ruruduḥ—todas las esposas lloraban lastimosamente; su-svaram—era muy dulce de
escuchar; dīnāḥ—muy pobres; ghnantyaḥ—golpear; ātmānam—sus pechos; ātmanā—
por ellas mismas.
Llenas de aflicción por sus esposos, que habían caído bajo las flechas de Lakṣmaṇa,
las mujeres se golpeaban el pecho y abrazaban a sus maridos. Sus llantos y sus
lastimeras voces conmovían a todos.
TEXTO 26 h"A h"taA: sma vayaM naATa laAek(r"AvaNA r"AvaNA /
kM( yaAyaAcC$r"NAM laÆÿA tvaiã"h"InaA par"AidR"taA //26//
hā hatāḥ sma vayaṁ nātha loka-rāvaṇa rāvaṇa
kaṁ yāyāc charaṇaṁ laṅkā tvad-vihīnā parārditā
hā—¡ay!; hatāḥ—matado; sma—en el pasado; vayam—todas nosotras; nātha—¡oh,
protector!; loka-rāvaṇa—¡oh, esposo, que hiciste llorar a tanta gente!; rāvaṇa—¡oh,
Rāvaṇa, el que puede hacer llorar a otros!; kam—a quién; yāyāt—irá; śaraṇam—refugio;
laṅkā—el estado de Laṅkā; tvat-vihīnā—privado de Tu Gracia; para-arditā—vencido
por los enemigos.
¡Oh, mi señor!, ¡oh, amo!, tú representabas el sufrimiento para muchos otros, y por
ello te llamabas Rāvaṇa. Pero ahora has sido vencido, y contigo, también nosotras,
pues, sin ti, el estado de Laṅkā ha sido conquistado por el enemigo. ¿En quién va a
refugiarse ahora?
SIGNIFICADO: Mandodarī, la esposa de Rāvaṇa, y las demás esposas, sabían muy
bien lo cruel que era Rāvaṇa. La misma palabra «Rāvaṇa» significa «el que hace llorar a
otros». Rāvaṇa causaba continuos problemas a los demás, pero cuando, en sus actividades
pecaminosas, llegó al extremo de molestar a Sītādevī, el Señor Rāmacandra le mató.
TEXTO 27 na vaE vaed" mah"ABaAgA BavaAna, k(AmavazAM gAta: /
taejaAe'nauBaAvaM s$aItaAyaA yaena naItaAe d"zAAimamaAma, //27//
na vai veda mahā-bhāga bhavān kāma-vaśaṁ gataḥ
tejo 'nubhāvaṁ sītāyā yena nīto daśām imām
na—no; vai—en verdad; veda—sabías; mahā-bhāga—¡oh, muy afortunado!; bhavān—tú
mismo; kāma-vaśam—bajo la influencia de los deseos de disfrute; gataḥ—llegar a estar;
tejaḥ—por la influencia; anubhāvam—como resultado de esa influencia; sītāyāḥ—de
232 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.28
madre Sītā; yena—por lo cual; nītaḥ—puesto en; daśām—una condición; imām—como
esta (la destrucción).
¡Oh, tú, que fuiste tan afortunado!, bajo la influencia de los deseos lujuriosos, no
pudiste entender la influencia de madre Sītā. Ahora, debido a su maldición, has
sido matado por el Señor Rāmacandra, y esto es todo lo que queda de ti.
SIGNIFICADO: Madre Sītā no era la única mujer poderosa; cualquier mujer que siga
los pasos de madre Sītā puede llegar a tener tanto poder como ella. Las Escrituras
védicas ofrecen muchos ejemplos al respecto. El ejemplo de madre Sītā aparece en
todas las descripciones de mujeres ideales y castas que podamos encontrar. También
Mandodarī, la esposa de Rāvaṇa, era muy casta. Draupadī fue otra de las cinco mujeres
más castas y excelsas. Del mismo modo que el hombre debe seguir a grandes perso-
nalidades como Brahmā y Nārada, la mujer debe seguir la senda de mujeres ideales
como Sītā, Mandodarī y Draupadī. La mujer que se mantiene casta y fiel a su esposo se
enriquece con poder sobrenatural. Los principios morales establecen que no hay que
caer bajo la influencia de los deseos de disfrutar de la esposa de otro hombre. Mātṛvat
para-dāreṣu: La persona inteligente debe considerar madre a las esposas de los demás.
Esa es la instrucción moral del Cāṇakya-śloka (10):
mātṛvat para-dāreṣu para-dravyeṣu loṣṭravat
ātmavat sarva-bhūteṣu yaḥ paśyati sa paṇḍitaḥ
«La persona que ve a la mujer del prójimo como su madre y las posesiones de los de-
más como un montón de basura, y que da a las demás entidades vivientes el trato que
se daría a sí misma, puede ser considerada culta». Así pues, Rāvaṇa fue condenado, no
solo por el Señor Rāmacandra, sino también por su propia esposa, Mandodarī. Puesto
que ella misma era casta, podía entender el poder de otra mujer casta, especialmente
si se trataba de una esposa como madre Sītādevī.
TEXTO 28 k{(taESaA ivaDavaA laÆÿA vayaM ca ku(lanand"na /
de"h": k{(taAe'ªaM gA{‹aANAAmaAtmaA nar"k(he"tavae //28//
kṛtaiṣā vidhavā laṅkā vayaṁ ca kula-nandana
dehaḥ kṛto 'nnaṁ gṛdhrāṇām ātmā naraka-hetave
kṛtā—hecho por ti; eṣā—todo esto; vidhavā—sin protector; laṅkā—el estado de Laṅkā;
vayam ca—y nosotras; kula-nandana—¡oh, placer de los rākṣasas!; dehaḥ—el cuerpo;
kṛtaḥ—hecho por ti; annam—comida; gṛdhrāṇām—de los buitres; ātmā—y tu alma;
naraka-hetave—para ir al infierno.
10.29 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 233
¡Oh, placer de la dinastía rākṣasa!, por tu culpa, el estado de Laṅkā, y también
nosotras mismas, nos hemos quedado sin protector. Con tus actos has logrado que
tu cuerpo sea pasto de los buitres, y que tu alma merezca el infierno.
SIGNIFICADO: Quien sigue la senda de Rāvaṇa se condena de dos formas: su cuerpo
queda para los perros y los buitres, y su alma va al infierno. Como el Señor mismo
afirma en el Bhagavad-gītā (16.19):
tān ahaṁ dviṣataḥ krūrān saṁsāreṣu narādhamān
kṣipāmy ajasram aśubhān āsurīṣv eva yoniṣu
«A los envidiosos y malvados, que son lo más bajo entre los hombres, Yo los arrojo
perpetuamente al océano de la existencia material, en diversas especies de vida demo-
níaca». Por lo tanto, el destino de los ateos como Rāvaṇa, Hiraṇyakaśipu, Kaṁsa y
Dantavakra es una condición de vida infernal. Mandodarī, la esposa de Rāvaṇa, podía
entender todo esto porque era una mujer casta. A pesar de que se lamentaba por la
muerte de su esposo, sabía cuál iba a ser el destino de su cuerpo y de su alma, pues,
aunque eso son cosas que no pueden verse con los ojos materiales, con los ojos del
conocimiento (paśyanti jñāna-cakṣuṣaḥ), sí puede verse. La historia védica nos ofrece
muchos ejemplos de personas ateas que son condenadas por las leyes de la naturaleza.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 29 svaAnaAM ivaBaISaNAê‚e( k(Aes$alaen‰"AnaumaAeid"ta: /
ipata{maeDaivaDaAnaena yaäu"·M( s$aAmpar"Aiyak(ma, //29//
śrī-śuka uvāca
svānāṁ vibhīṣaṇaś cakre kosalendrānumoditaḥ
pitṛ-medha-vidhānena yad uktaṁ sāmparāyikam
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; svānām—de los miembros de su fami-
lia; vibhīṣaṇaḥ—Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa y devoto del Señor Rāmacandra;
cakre—celebró; kosala-indra-anumoditaḥ—con la aprobación del rey de Kosala, el
Señor Rāmacandra; pitṛ-medha-vidhānena—con la ceremonia funeraria celebrada por
el hijo tras la muerte del padre o de algún miembro de la familia; yat uktam—que han
sido prescritos; sāmparāyikam—los deberes que deben cumplirse tras la muerte de una
persona para salvarla de la senda al infierno.
Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo: Vibhīṣaṇa, el hermano piadoso de Rāvaṇa, celebró en-
tonces las ceremonias funerarias prescritas para salvar a sus familiares del descenso
al infierno. Hizo esto con la aprobación del Señor Rāmacandra, el rey de Kosala, de
quien era devoto.
234 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.31
SIGNIFICADO: Después de abandonar el cuerpo, pasamos a otro cuerpo, pero a
veces, si una persona ha cometido demasiados pecados, se le impide transmigrar a
otro cuerpo y tiene que permanecer en forma de fantasma. Para salvar a una persona
enferma de esa vida fantasmal, es necesario celebrar la ceremonia funeraria śrāddha,
como se recomienda en los śāstras autorizados. Rāvaṇa fue matado por el Señor
Rāmacandra y estaba destinado a la vida infernal, pero, siguiendo el consejo del
Señor Rāmacandra, Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa, cumplió con todos los deberes
prescritos en relación con el fallecido. De esa forma, el Señor Rāmacandra Se mostró
bondadoso con Rāvaṇa incluso después de su muerte.
TEXTO 30 tataAe d"d"zAR BagAvaAnazAAek(vainak(A™amae /
ºaAmaAM svaivar"h"vyaAiDaM izAMzApaAmaUlamaAi™ataAma, //30//
tato dadarśa bhagavān aśoka-vanikāśrame
kṣāmāṁ sva-viraha-vyādhiṁ śiṁśapā-mūlam-āśritām
tataḥ—a continuación; dadarśa—vio; bhagavān—la Suprema Personalidad de
Dios; aśoka-vanika-āśrame—en una pequeña choza del bosque de árboles aśoka;
kṣāmām—muy débil y delgada; sva-viraha-vyādhim—sufriendo la enfermedad de
la separación del Señor Rāmacandra; śiṁśapā—del árbol Śiṁśapā; mūlam—la raíz;
āśritām—refugiándose en.
A continuación, el Señor Rāmacandra encontró a Sītādevī sentada en una pequeña
choza bajo el árbol Śiṁśapā en un bosque de árboles aśoka. Debido al sufrimiento
de verse separada de Él, estaba muy débil y delgada.
TEXTO 31 r"Ama: i‘ayatamaAM BaAyaA< d"InaAM vaIºyaAnvak(mpata /
@Atmas$and"zARnaAø"Ad"ivak(s$anmauKapaÆÿjaAma, //31//
rāmaḥ priyatamāṁ bhāryāṁ dīnāṁ vīkṣyānvakampata
ātma-sandarśanāhlāda- vikasan-mukha-paṅkajām
rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; priya-tamām—a Su muy querida; bhāryām—esposa;
dīnām—en un estado tan lamentable; vīkṣya—al ver; anvakampata—sintió una gran
compasión; ātma-sandarśana—cuando se ve al amado; āhlāda—un éxtasis de vida
dichosa; vikasat—manifestar; mukha—boca; paṅkajām—como un loto.
Al ver a Su esposa en aquel estado, el Señor Rāmacandra sintió muchísima compa-
sión. La felicidad que ella sintió al ver ante sí a su amado Rāmacandra fue inmensa,
y se reflejó en su boca de loto.
10.33 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 235
TEXTO 32 @Ar"AepyaAç&ç&he" yaAnaM ”aAta{ByaAM h"naumaâuta: /
ivaBaISaNAAya BagAvaAnd"ÔvaA r"ºaAegANAezAtaAma, /
laÆÿAmaAyauê k(lpaAntaM yayaAE caINAR˜ata: paur"Ima, //32//
āropyāruruhe yānaṁ bhrātṛbhyāṁ hanumad-yutaḥ
vibhīṣaṇāya bhagavān dattvā rakṣo-gaṇeśatām
laṅkām āyuś ca kalpāntaṁ yayau cīrṇa-vrataḥ purīm
āropya—mantener o situar; āruruhe—subió; yānam—en el avión; bhrātṛbhyām—con
Su hermano Lakṣmaṇa y el general Sugrīva; hanumat-yutaḥ—acompañado por
Hanumān; vibhīṣaṇāya—a Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa; bhagavān—el Señor;
dattvā—puso a cargo; rakṣaḥ-gaṇa-īśatām—el poder de gobernar a la población
rākṣasa de Laṅkā; laṅkām—el estado de Laṅkā; āyuḥ ca—y la duración de la vida;
kalpa-antam—durante muchísimos años, hasta el final de un kalpa; yayau—regresó
al hogar; cīrṇa-vrataḥ—cumplido Su período en el bosque; purīm—a Ayodhyā-
purī.
Después de dar a Vibhīṣaṇa el poder de gobernar a la población rākṣasa de Laṅkā
durante todo un kalpa, el Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios
[Bhagavān], sentó a Sītādevī en un avión decorado con flores en el que, a continua-
ción, subió Él también. Cumplido ya Su período de destierro en el bosque, el Señor
regresó a Ayodhyā acompañado por Hanumān, Sugrīva y Su hermano Lakṣmaṇa.
TEXTO 33 @vak(LyaRmaANA: s$auku(s$aumaElaAeRk(paAlaAipaR#taE: paiTa /
opagAIyamaAnacair"ta: zAtaDa{tyaAid"iBamauRd"A //33//
avakīryamāṇaḥ sukusumair lokapālārpitaiḥ pathi
upagīyamāna-caritaḥ śatadhṛty-ādibhir mudā
avakīryamāṇaḥ—completamente cubierto; su-kusumaiḥ—con flores fragantes y her-
mosas; loka-pāla-arpitaiḥ—ofrecidas por la orden principesca; pathi—en el camino;
upagīyamāna-caritaḥ—glorificado por Sus extraordinarias actividades; śatadhṛti-
ādibhiḥ—por personalidades como el Señor Brahmā y otros semidioses; mudā—con
gran júbilo.
Antes de entrar en Ayodhyā, el Señor Rāmacandra fue agasajado por los miembros
de la orden principesca, quienes derramaron sobre Su cuerpo una lluvia de hermo-
sas y fragantes flores, mientras grandes personalidades como el Señor Brahmā y
otros semidioses glorificaban, llenos de alegría, las actividades del Señor.
236 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.38
TEXTO 34 gAAemaU‡ayaAvakM( ™autvaA ”aAtarM" valk(laAmbar"ma, /
mah"Ak(Aç&iNAk(Ae'tapyaÀaiq%laM sTaiNx"laezAyama, //34//
go-mūtra-yāvakaṁ śrutvā bhrātaraṁ valkalāmbaram
mahā-kāruṇiko 'tapyaj jaṭilaṁ sthaṇḍile-śayam
go-mūtra-yāvakam—comer cebada hervida en orina de vaca; śrutvā—al escuchar;
bhrātaram—Su hermano Bharata; valkala-ambaram—cubierto con cortezas de árbol;
mahā-kāruṇikaḥ—el supremamente misericordioso Señor Rāmacandra; atapyat—
lamentó mucho; jaṭilam—con el cabello enmarañado; sthaṇḍile-śayam—acostarse en
un esterilla de hierba, kuśāsana.
Ya en Ayodhyā, el Señor Rāmacandra supo que, en Su ausencia, Su hermano Bharata
solo había comido cebada hervida en orina de vaca, vestía Su cuerpo con cortezas de
árbol, llevaba todo el cabello enmarañado y dormía en una esterilla de kuśa. Todo
esto causó un gran pesar al muy misericordioso Señor.
TEXTOs 35-38 Bar"ta: ‘aAæamaAk(NyaR paAEr"AmaAtyapaur"Aeih"taE: /
paAäu"ke( izAr"is$a nyasya r"AmaM ‘atyauâtaAe'ƒajama, //35//
naind"ƒaAmaAtsvaizAibar"AÕ"ItavaAid"‡aina:svanaE: /
“aöGaAeSaeNA ca mauò": paQ&ià"“aRövaAid"iBa: //36//
svaNARk(ºapataAk(AiBahE="#maEiê‡aDvajaE r"TaE: /
s$ad"ìE ç&fmas$aªaAhE"BaR&"qE%: paur"q%vamaRiBa: //37//
™aeNAIiBavaARr"mauKyaAiBaBa{RtyaEêEva pad"AnaugAE: /
paAr"maeï"YaAnyaupaAd"Aya paNyaAnyau»aAvacaAina ca /
paAd"yaAenyaRpatat‘aemNAA ‘aiflaªaô$d"yaeºaNA: //38//
bharataḥ prāptam ākarṇya paurāmātya-purohitaiḥ
pāduke śirasi nyasya rāmaṁ pratyudyato 'grajam
nandigrāmāt sva-śibirād gīta-vāditra-niḥsvanaiḥ
brahma-ghoṣeṇa ca muhuḥ paṭhadbhir brahmavādibhiḥ
svarṇa-kakṣa-patākābhir haimaiś citra-dhvajai rathaiḥ
sad-aśvai rukma-sannāhair bhaṭaiḥ puraṭa-varmabhiḥ
śreṇībhir vāra-mukhyābhir bhṛtyaiś caiva padānugaiḥ
pārameṣṭhyāny upādāya paṇyāny uccāvacāni ca
pādayor nyapatat premṇā praklinna-hṛdayekṣaṇaḥ
10.40 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 237
bharataḥ—el Señor Bharata; prāptam—regresar al hogar; ākarṇya—al escuchar;
paura—toda clase de ciudadanos; amātya—todos los ministros; purohitaiḥ—
acompañado por todos los sacerdotes; pāduke—las sandalias de madera; śirasi—en la
cabeza; nyasya—llevando; rāmam—al Señor Rāmacandra; pratyudyataḥ—adelantarse a
recibir; agrajam—a Su hermano mayor; nandigrāmāt—de Su residencia, Nandigrāma;
sva-śibirāt—de Su campamento; gīta-vāditra—canciones y vibraciones de tambores
y de otros instrumentos musicales; niḥsvanaiḥ—acompañado por esos sonidos;
brahma-ghoṣeṇa—con el sonido del canto de los mantras védicos; ca—y; muhuḥ—
siempre; paṭhadbhiḥ—recitando los Vedas; brahma-vādibhiḥ—por los brāhmaṇas
más cualificados; svarṇa-kakṣa-patākābhiḥ—adornadas con estandartes de brocado
de oro; haimaiḥ—doradas; citra-dhvajaiḥ—con banderas adornadas; rathaiḥ—con
cuadrigas; sat-aśvaiḥ—con caballos muy hermosos; rukma—de oro; sannāhaiḥ—con
arneses; bhaṭaiḥ—con soldados; puraṭa-varmabhiḥ—cubiertos con armaduras de
oro; śreṇībhiḥ—con ese desfile o procesión; vāra-mukhyābhiḥ—acompañados de
prostitutas hermosas y bien vestidas; bhṛtyaiḥ—por sirvientes; ca—también; eva—en
verdad; pada-anugaiḥ—con infantería; pārameṣṭhyāni—otros artículos propios de una
recepción real; upādāya—reuniendo; paṇyāni—piedras preciosas, etc.; ucca-avacāni—
de diverso valor; ca—también; pādayoḥ—a los pies de loto del Señor; nyapatat—Se
postró; premṇā—con amor extático; praklinna—suavizado, humedecido; hṛdaya—lo
más hondo del corazón; īkṣaṇaḥ—cuyos ojos.
Cuando el Señor Bharata supo que el Señor Rāmacandra regresaba a la capital,
Ayodhyā, inmediatamente Se puso sobre la cabeza las sandalias de madera del Se-
ñor y salió de Su campamento en Nandigrāma. El Señor Bharata iba acompañado
de ministros, sacerdotes y otros ciudadanos respetables; llevaba además músicos
profesionales que hacían sonar agradables vibraciones musicales y brāhmaṇas eru-
ditos que cantaban en voz alta los himnos védicos. Detrás desfilaban las cuadrigas,
tiradas por hermosos caballos con riendas y arneses tejidos en oro y adornadas con
estandartes de brocado de oro y otras banderas de distintos tamaños y motivos.
Había muchos soldados con armaduras doradas, sirvientes que llevaban nueces de
betel y muchas prostitutas hermosas y bien conocidas. Otros muchos sirvientes ve-
nían a pie, con una sombrilla, camaras, distintos tipos de piedras preciosas y otros
artículos propios de una recepción real. Con esta comitiva, el corazón suavizado
por el éxtasis y los ojos llenos de lágrimas, el Señor Bharata Se acercó al Señor
Rāmacandra y Se postró a Sus pies de loto rebosante de amor extático.
TEXTOs 39-40 paAäu"ke( nyasya paur"ta: ‘aAÃailabaARSpalaAecana: /
tamaAiëSya icarM" d"AeByaA< µaApayaªae‡ajaEjaRlaE: //39//
r"AmaAe laºmaNAs$aItaAByaAM iva‘aeByaAe yae'hR"s$aÔamaA: /
taeBya: svayaM namaê‚e( ‘ajaAiBaê namas$k{(ta: //40//
238 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.43
pāduke nyasya purataḥ prāñjalir bāṣpa-locanaḥ
tam āśliṣya ciraṁ dorbhyāṁ snāpayan netrajair jalaiḥ
rāmo lakṣmaṇa-sītābhyāṁ viprebhyo ye 'rha-sattamāḥ
tebhyaḥ svayaṁ namaścakre prajābhiś ca namaskṛtaḥ
pāduke—las sandalias de madera; nyasya—tras poner; purataḥ—ante el Señor
Rāmacandra; prāñjaliḥ—con las manos juntas; bāṣpa-locanaḥ—con lágrimas en los ojos;
tam—a Él, Bharata; āśliṣya—abrazar; ciram—durante mucho tiempo; dorbhyām—con
Sus dos brazos; snāpayan—bañar; netra-jaiḥ—que caía de los ojos; jalaiḥ—con el agua;
rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; lakṣmaṇa-sītābhyām—con Lakṣmaṇa y madre Sītā;
viprebhyaḥ—a los brāhmaṇas eruditos; ye—también otros que; arha-sattamāḥ—dignos
de ser adorados; tebhyaḥ—a ellos; svayam—personalmente; namaḥ-cakre—ofreció
reverencias respetuosas; prajābhiḥ—por los ciudadanos; ca—y; namaḥ-kṛtaḥ—fueron
ofrecidas reverencias.
Tras ofrecer al Señor Rāmacandra Sus sandalias de madera, el Señor Bharata Se
puso en pie, con las manos juntas y los ojos llenos de lágrimas. El Señor Rāmacandra
estrechó entonces a Bharata en un largo abrazo, y Le bañó con Sus lágrimas. A con-
tinuación, acompañado de madre Sītā y Lakṣmaṇa, el Señor Rāmacandra ofreció
Sus respetuosas reverencias a los brāhmaṇas eruditos y a Sus mayores en la familia,
mientras todos los ciudadanos de Ayodhyā se postraban ante Él en señal de respeto.
TEXTO 41 Daunvanta oÔar"As$aËÿAna, paitaM vaIºya icar"AgAtama, /
oÔar"A: k(Aes$alaA maAlyaE: ik(r"ntaAe nana{taumauRd"A //41//
dhunvanta uttarāsaṅgān patiṁ vīkṣya cirāgatam
uttarāḥ kosalā mālyaiḥ kiranto nanṛtur mudā
dhunvantaḥ—ondear; uttara-āsaṅgān—las ropas que cubren el torso; patim—al Señor;
vīkṣya—al ver; cira-āgatam—que regresaba tras muchos años de destierro; uttarāḥ
kosalāḥ—los ciudadanos de Ayodhyā; mālyaiḥ kirantaḥ—ofrecerle collares de flores;
nanṛtuḥ—se pusieron a bailar; mudā—llenos de alegría.
Los ciudadanos de Ayodhyā, al ver a su rey de regreso tras una larga ausencia, Le
ofrecieron collares de flores y, agitando las ropas con que se cubrían el torso, baila-
ron llenos de alegría.
TEXTOs 42-43 paAäu"ke( Bar"taAe'gA{õ"A»aAmar"vyajanaAeÔamae /
ivaBaISaNA: s$as$auƒaIva: ìetacC$‡aM maç&ts$auta: //42//
10.44 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 239
DanauinaRSaËÿAHC$‡au£a: s$aItaA taITaRk(maNx"lauma, /
@iba”ad"Ëÿd": KaËM" hE"maM camaRºaRr"ANna{pa //43//
pāduke bharato 'gṛhṇāc cāmara-vyajanottame
vibhīṣaṇaḥ sasugrīvaḥ śveta-cchatraṁ marut-sutaḥ
dhanur-niṣaṅgāñ chatrughnaḥ sītā tīrtha-kamaṇḍalum
abibhrad aṅgadaḥ khaḍgaṁ haimaṁ carmarkṣa-rāṇ nṛpa
pāduke—las sandalias de madera; bharataḥ—el Señor Bharata; agṛhṇāt—llevó;
cāmara—cāmara; vyajana—abanico; uttame—muy opulento; vibhīṣaṇaḥ—el her-
mano de Rāvaṇa; sa-sugrīvaḥ—con Sugrīva; śveta-chatram—una sombrilla blanca;
marut-sutaḥ—Hanumān, el hijo del dios del viento; dhanuḥ—el arco; niṣaṅgān—con
dos aljabas; śatrughnaḥ—uno de los hermanos del Señor Rāmacandra; sītā—madre
Sītā; tīrtha-kamaṇḍalum—el cántaro con agua de lugares sagrados; abibhrat—llevó;
aṅgadaḥ—el general mono llamado Aṅgada; khaḍgam—la espada; haimam—hecho
de oro; carma—escudo; ṛkṣa-rāṭ—el rey de los ṛkṣas, Jāmbavān; nṛpa—¡oh, rey!
¡Oh, rey!, el Señor Bharata llevó las sandalias de madera del Señor Rāmacandra,
Sugrīva y Vibhīṣaṇa, una camāra y un excelente abanico, Hanumān una sombrilla
blanca, Śatrughna un arco y dos aljabas, y Sītādevī un cántaro de agua de los
lugares sagrados. Aṅgada llevó una espada, y Jāmbavān, el rey de los ṛkṣas, un
escudo dorado.
TEXTO 44 pauSpak(sTaAe nauta: ñIiBa: staUyamaAnaê vaind"iBa: /
ivare"jae BagAvaAna, r"Ajana, ƒahE"ên‰" wvaAeid"ta: //44//
puṣpaka-stho nutaḥ strībhiḥ stūyamānaś ca vandibhiḥ
vireje bhagavān rājan grahaiś candra ivoditaḥ
puṣpaka-sthaḥ—sentado en el avión de flores; nutaḥ—adorado; strībhiḥ—por las mu-
jeres; stūyamānaḥ—mientras se Le ofrecían oraciones; ca—y; vandibhiḥ—por los re-
citadores; vireje—embellecido; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios, el Señor
Rāmacandra; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; grahaiḥ—entre los planetas; candraḥ—la Luna;
iva—como; uditaḥ—surgida.
¡Oh, rey Parīkṣit!, sentado en Su avión de flores, mientras las mujeres Le ofrecían
oraciones y los recitadores cantaban Sus cualidades, el Señor parecía la Luna rodea-
da de estrellas y planetas.
240 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.47
TEXTOs 45-46 ”aA‡aAiBanaind"ta: s$aAe'Ta s$aAets$avaAM ‘aAivazAtpaur"Ima, /
‘aivazya r"AjaBavanaM gAuç&pa¥aI: svamaAtar"ma, //45//
gAuè&na, vayasyaAvar"jaAna, paUijata: ‘atyapaUjayata, /
vaEde"h"I laºmaNAêEva yaTaAvats$amaupaeyatau: //46//
bhrātrābhinanditaḥ so 'tha sotsavāṁ prāviśat purīm
praviśya rāja-bhavanaṁ guru-patnīḥ sva-mātaram
gurūn vayasyāvarajān pūjitaḥ pratyapūjayat
vaidehī lakṣmaṇaś caiva yathāvat samupeyatuḥ
bhrātrā—por Su hermano (Bharata); abhinanditaḥ—recibir una adecuada bienve-
nida; saḥ—Él, el Señor Rāmacandra; atha—a continuación; sa-utsavām—en medio
de un festival; prāviśat—entró; purīm—en la ciudad de Ayodhyā; praviśya—una vez
dentro; rāja-bhavanam—del palacio real; guru-patnīḥ—Kaikeyī y otras madrastras;
sva-mātaram—a Su propia madre (Kauśalyā); gurūn—los maestros espirituales (Śrī
Vasiṣṭha y otros); vayasya—a amigos de Su misma edad; avara-jān—y a los que eran
más jóvenes que Él; pūjitaḥ—ser adorado por ellos; pratyapūjayat—ofreció reverencias
a Su vez; vaidehī—madre Sītā; lakṣmaṇaḥ—Lakṣmaṇa; ca eva—y; yathā-vat—del modo
adecuado; samupeyatuḥ—siendo recibido, entró en el palacio.
A continuación, después de la recepción que Le ofreció Su hermano Bharata, el Señor
Rāmacandra entró en la ciudad de Ayodhyā, que era todo un festival de bienvenida.
Cuando entró en el palacio, ofreció reverencias a todas Sus madres, las esposas de
Mahārāja Daśaratha, con Kaikeyī entre ellas, y a Su propia madre, Kauśalyā. También
ofreció reverencias a Vasiṣṭha y a Sus preceptores espirituales. Adorado por amigos
de Su misma edad o más jóvenes, Él, a Su vez, les ofrecía respetuosas reverencias, al
igual que Lakṣmaṇa y Sītā. De ese modo, todos entraron en el palacio.
TEXTO 47 pau‡aAna, svamaAtar"staAstau ‘aANAAMstanva wvaAeitTataA: /
@Ar"AepyaAÆeÿ'iBaiSaÂantyaAe baASpaAEGaEivaRjaò": zAuca: //47//
putrān sva-mātaras tās tu prāṇāṁs tanva ivotthitāḥ
āropyāṅke 'bhiṣiñcantyo bāṣpaughair vijahuḥ śucaḥ
putrān—a los hijos; sva-mātaraḥ—Sus madres; tāḥ—ellas, comenzando con Kauśalyā y
Kaikeyī; tu—pero; prāṇān—vida; tanvaḥ—cuerpos; iva—como; utthitāḥ—levantados;
āropya—sostener; aṅke—en el regazo; abhiṣiñcantyaḥ—humedecer (los cuerpos de sus
hijos); bāṣpa—con lágrimas; oghaiḥ—derramando sin cesar; vijahuḥ—abandonaron;
śucaḥ—la lamentación debida a estar separadas de sus hijos.
10.49 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 241
Al ver a sus hijos, las madres de Rāma, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna se pusieron
de pie inmediatamente, como cuerpos desmayados que recobran la consciencia.
Las madres sentaron a Sus hijos en Sus regazos y Les bañaron con sus lágrimas,
aliviándose así del pesar de la larga separación.
TEXTO 48 jaq%A inamauRcya ivaiDavatku(lava{ÜE": s$amaM gAuç&: /
@ByaiSaÂaâTaEvaen‰M" catau:is$anDaujalaAid"iBa: //48//
jaṭā nirmucya vidhivat kula-vṛddhaiḥ samaṁ guruḥ
abhyaṣiñcad yathaivendraṁ catuḥ-sindhu-jalādibhiḥ
jaṭāḥ—los enmarañados mechones de pelo de la cabeza; nirmucya—afeitar;
vidhi-vat—conforme a los principios regulativos; kula-vṛddhaiḥ—los mayores de
la familia; samam—con; guruḥ—el sacerdote o maestro espiritual de la familia;
abhyaṣiñcat—celebraron la ceremonia de baño del Señor Rāmacandra; yathā—así;
eva—como; indram—al Señor Indra; catuḥ-sindhu-jala—con agua de los cuatro
océanos; ādibhiḥ—y con otros artículos de baño.
El sacerdote o maestro espiritual de la familia, Vasiṣṭha, afeitó la cabeza del Señor
Rāmacandra, liberándole así de Sus enmarañados cabellos. Entonces, con la cola-
boración de los mayores de la familia, celebró la ceremonia de baño [abhiṣeka] del
Señor Rāmacandra, con agua de los cuatro mares y otras sustancias, tal y como se
hizo con el Señor Indra.
TEXTO 49 WvaM k{(taizAr":µaAna: s$auvaAs$aA: ›agvyalax.~k{(ta: /
svalax.~k{(taE: s$auvaAs$aAeiBa”aARta{iBaBaARyaRyaA baBaAE //49//
evaṁ kṛta-śiraḥ-snānaḥ suvāsāḥ sragvy-alaṅkṛtaḥ
svalaṅkṛtaiḥ suvāsobhir bhrātṛbhir bhāryayā babhau
evam—así; kṛta-śiraḥ-snānaḥ—completamente bañado, con la cabeza lavada; su-
vāsāḥ—muy bien vestido; sragvi-alaṅkṛtaḥ—adornado con un collar de flores; su-
alaṅkṛtaiḥ—con hermosas alhajas; su-vāsobhiḥ—muy bien vestidos; bhrātṛbhiḥ—con
Sus hermanos; bhāryayā—y con Su esposa, Sītā; babhau—el Señor apareció muy
brillante.
Perfectamente bañado y con la cabeza afeitada, el Señor Rāmacandra Se vistió con
hermosas ropas y Se adornó con alhajas y un collar de flores. Así resplandecía entre
Sus hermanos y Su esposa, igualmente vestidos y engalanados.
242 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.50
TEXTO 50 @ƒah"Id"As$anaM ”aA‡aA ‘aiNApatya ‘as$aAid"ta: /
‘ajaA: svaDamaRinar"taA vaNAAR™amagAuNAAinvataA: /
jaugAAepa ipata{va‰"AmaAe maeinare" ipatarM" ca tama, //50//
agrahīd āsanaṁ bhrātrā praṇipatya prasāditaḥ
prajāḥ sva-dharma-niratā varṇāśrama-guṇānvitāḥ
jugopa pitṛvad rāmo menire pitaraṁ ca tam
agrahīt—aceptó; āsanam—el trono del estado; bhrātrā—por Su hermano (Bharata);
praṇipatya—tras entregarse a Él por entero; prasāditaḥ—que estaba complacido;
prajāḥ—y los ciudadanos; sva-dharma-niratāḥ—perfectamente ocupados en sus res-
pectivos deberes prescritos; varṇāśrama—conforme al sistema de varṇa y āśrama; guṇa-
anvitāḥ—todos ellos bien capacitados en este proceso; jugopa—el Señor les protegió;
pitṛ-vat—igual que un padre; rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; menire—ellos considera-
ban; pitaram—igual que un padre; ca—también; tam—a Él, el Señor Rāmacandra.
Complacido con la entrega y la sumisión plenas del Señor Bharata, el Señor
Rāmacandra subió al trono. Supo cuidar de Sus súbditos como un padre, y los
ciudadanos, plenamente ocupados en sus deberes prescritos de varṇa y āśrama, Le
consideraron Su padre.
SIGNIFICADO: La gente se siente muy atraída por el modelo del Rāma-rājya, y, toda-
vía hoy, los políticos forman partidos con ese nombre, pero, desafortunadamente, no
quieren obedecer al Señor Rāma. A veces se dice que la gente quiere el reino de Dios sin
Dios, pero ese tipo de aspiraciones nunca se verán satisfechas. Para que haya un buen
gobierno, la relación entre los súbditos y el gobernante debe ser como la que existía
entre el Señor Rāmacandra y Sus súbditos. El Señor Rāmacandra gobernó Su reino
como un padre que cuida de sus hijos, y los súbditos, agradecidos al Señor Rāmacandra
por Su buen gobierno, Le aceptaron como padre. Por lo tanto, la relación entre los
súbditos y el gobierno debe ser como la de un padre y un hijo. En una familia, los hijos
que están bien educados obedecen al padre y a la madre, y el padre, si está debidamente
cualificado, sabrá cuidarles adecuadamente. En este verso, las palabras sva-dharma-
niratā varṇāśrama-guṇānvitaḥ indican que los buenos ciudadanos lo eran porque
aceptaban la institución de varṇa y āśrama, que organiza la sociedad en las divisiones
de brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya, y śūdra, conforme al varṇa, y brahmacarya, gṛhastha,
vānaprastha y sannyāsa, en función del āśrama. Esa es la verdadera civilización huma-
na. La gente debe educarse en función de los deberes prescritos del varṇāśrama. Como
se confirma en el Bhagavad-gītā (4.13): cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ guṇa-karma-
vibhāgaśaḥ: Los cuatro varṇas deben establecerse en función de las cualidades y la
ocupación. El primer principio de un buen gobierno es que debe instituir el sistema de
varṇāśrama, y el objetivo del varṇāśrama es capacitar a la gente para que sea consciente
de Dios. Varṇāśramācāravatā puruṣeṇa paraḥ pumān viṣṇur ārādhyate: El sistema de
varṇāśrama no tiene otro objetivo que elevar a la gente hasta el nivel vaiṣṇava. Viṣṇur
10.51 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 243
asya devatā. Ese nivel se alcanza cuando la gente adora al Señor Viṣṇu considerándole
el Señor Supremo. Por consiguiente, se debe educar a la gente de modo que, mediante
el sistema de varṇa y āśrama, lleguen a ser vaiṣṇavas, como ocurría durante el reinado
del Señor Rāmacandra, cuando todo el mundo estaba perfectamente educado en la
práctica de los principios del varṇāśrama.
Los ciudadanos no van a ser obedientes y leales por el simple hecho de que se les
impongan leyes y ordenanzas. Así es imposible. Aunque el mundo entero está lleno de
estados con asambleas legislativas y parlamentos, los ciudadanos siguen siendo ladrones
y bandidos. Por lo tanto, el sentido cívico no es algo que se pueda imponer; lo que se
necesita es educar a la gente. Del mismo modo que hay escuelas y universidades donde
los estudiantes se preparan para ser ingenieros químicos, abogados o especialistas en
muchos otros campos del saber, es necesario instituir escuelas y universidades donde
los estudiantes se preparen para ser brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, śūdras, brahmacārīs,
gṛhasthas, vānaprasthas y sannyāsīs. Esto creará la base necesaria para un verdadero
espíritu cívico (varṇāśrama-guṇānvitāḥ). En términos generales, si el rey o presidente
es un rājarṣi, la relación entre los ciudadanos y el jefe del poder ejecutivo estará muy
clara, y no habrá posibilidad de desordenes, porque habrá muchos menos ladrones y
maleantes. En Kali-yuga, sin embargo, no se tiene en cuenta el sistema de varṇāśrama y,
debido a ello, los ciudadanos suelen ser bandidos y maleantes. En el sistema democráti-
co, lo natural es que unos ladrones y bandidos recauden dinero de los demás ladrones y
bandidos, de modo que, sea quien sea el que gobierne, siempre reinará el caos, y nadie
será feliz. El ejemplo de un buen gobierno, sin embargo, lo encontramos en el reinado
del Señor Rāmacandra. Si la gente sigue este ejemplo, habrá buenos gobiernos en todo
el mundo.
TEXTO 51 ‡aetaAyaAM vataRmaAnaAyaAM k(Ala: k{(tas$amaAe'Bavata, /
r"Amae r"Ajaina DamaRÁae s$avaRBaUtas$auKaAvahe" //51//
tretāyāṁ vartamānāyāṁ kālaḥ kṛta-samo 'bhavat
rāme rājani dharma-jñe sarva-bhūta-sukhāvahe
tretāyām—en el Tretā-yuga; vartamānāyām—aunque situado en ese período; kālaḥ—el
período; kṛta—con Satya-yuga; samaḥ—igual; abhavat—se volvió; rāme—debido a la
presencia del Señor Rāmacandra; rājani—como rey gobernante; dharma-jñe—pues
era perfectamente religioso; sarva-bhūta—de todas las entidades vivientes; sukha-
āvahe—dar plena felicidad.
El Señor Rāmacandra reinó en Treta-yuga, pero supo gobernar tan bien que todo
discurría como en Satya-yuga. Todo el mundo era religioso y completamente feliz.
SIGNIFICADO: De los cuatro yugas —Satya, Tretā, Dvāpara y Kali—, Kali-yuga es el
peor; pero, si se pone en marcha el sistema de varṇāśrama-dharma, se puede suscitar
244 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.53
el bienestar de Satya-yuga incluso en la era de Kali. Ese es el objetivo del movimiento
Hare Kṛṣṇa, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.
kaler doṣa-nidhe rājann asti hy eko mahān gunaḥ
kīrtaṇād eva kṛṣṇasya mukta-saṅgaḥ paraṁ vrajet
«Mi querido rey, Kali-yuga está llena de defectos, pero todavía queda una buena cua-
lidad: por el simple hecho de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa podemos liberarnos
del cautiverio material y elevarnos al reino trascendental» (Bhāg. 12.3.51). Si la gente
participa en este movimiento de saṅkīrtana basado en el canto de Hare Kṛṣṇa y Hare
Rāma, ciertamente se liberarán de la contaminación de Kali-yuga, y serán tan felices
como los habitantes de Satya-yuga, la edad de oro. Todos sin excepción, en cualquier
lugar en que se encuentren, pueden participar fácilmente en este movimiento Hare
Kṛṣṇa; lo único que se necesita es cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, seguir las reglas
y regulaciones, y mantenerse libre de la contaminación de la vida pecaminosa. Hasta
la persona pecaminosa que no pueda abandonar su vida de pecado inmediatamente
se liberará, sin duda alguna, de todas sus actividades pecaminosas, si canta el mahā-
mantra Hare Kṛṣṇa con devoción y fe. De ese modo, alcanzará el éxito en la vida.
Paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam. Esa es la bendición del Señor Rāmacandra, que
ha aparecido en esta era en la forma del Señor Gaurasundara.
TEXTO 52 vanaAina naâAe igAr"yaAe vaSaARiNA ã"Ipais$anDava: /
s$avaeR k(Amaäu"GaA @As$ana, ‘ajaAnaAM Bar"taSaRBa //52//
vanāni nadyo girayo varṣāṇi dvīpa-sindhavaḥ
sarve kāma-dughā āsan prajānāṁ bharatarṣabha
vanāni—los bosques; nadyaḥ—los ríos; girayaḥ—las colinas y las montañas; varṣāṇi—
las diversas partes de los países o divisiones de la superficie de la Tierra; dvīpa—las
islas; sindhavaḥ—los océanos y mares; sarve—todos ellos; kāma-dughāḥ—llenos de
sus respectivas opulencias; āsan—existían de esa forma; prajānām—de todos los seres
vivos; bharata-ṛṣabha—¡oh, Mahārāja Parīkṣit, el mejor de la dinastía Bharata!
¡Oh, Mahārāja Parīkṣit, el mejor de la dinastía Bharata!, durante el reinado del
Señor Rāmacandra, los bosques, los ríos, las colinas, las montañas, los países, las
siete islas y los siete océanos mostraban plenamente su favor a todos los seres abas-
teciéndoles de todo lo que necesitaban.
TEXTO 53 naAiDavyaAiDajar"AglaAinaäu":KazAAek(BayaflamaA: /
ma{tyauêAinacC$taAM naAs$aI‰"Amae r"AjanyaDaAeºajae //53//
10.54 CAP. 10 | Los pasatiempos de Rāmacandra, el Señor Supremo 245
nādhi-vyādhi-jarā-glāni- duḥkha-śoka-bhaya-klamāḥ
mṛtyuś cānicchatāṁ nāsīd rāme rājany adhokṣaje
na—no; ādhi—los sufrimientos adhyātmika, adhibhautika y adhidaivika (es decir, los
sufrimientos que vienen del cuerpo y la mente, de otras entidades vivientes y de la
naturaleza); vyādhi—enfermedades; jarā—vejez; glāni—desconsuelo; duḥkha—pesar;
śoka—lamentación; bhaya—miedo; klamāḥ—y fatiga; mṛtyuḥ—muerte; ca—también;
anicchatām—de aquellos que no la querían; na āsīt—no había; rāme—durante el rei-
nado del Señor Rāmacandra; rājani—debido a que Él era el rey; adhokṣaje—la Suprema
Personalidad de Dios, que está más allá del mundo material.
Cuando el Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios, fue rey de este
mundo, no había el menor rastro de sufrimientos físicos y mentales, enfermedades,
vejez, desconsuelo, lamentación, pesar, miedo y fatiga. Ni siquiera había muerte
para quienes no la deseaban.
SIGNIFICADO: Todas estas bendiciones se debían a la presencia del Señor Rāmacandra
como rey del mundo entero. Una situación análoga podría producirse de inmediato
en esta misma era, Kali-yuga, aunque sea la peor de todas las eras. Kali-kāle nāma-
rūpe kṛṣṇa-avatāra: Kṛṣṇa desciende en Kali-yuga en la forma de Su santo nombre:
Hare Kṛṣṇa, Hare Rāma. Si cantamos sin cometer ofensas, Rāma y Kṛṣṇa continúan
presentes en esta era. El reinado de Rāma era inmensamente popular y beneficioso, y
la propagación del movimiento Hare Kṛṣṇa puede generar una situación semejante en
este mismo Kali-yuga.
TEXTO 54 Wk(pa¥aI˜ataDar"Ae r"AjaiSaRcair"ta: zAuica: /
svaDama< gA{h"maeDaIyaM izAºayana, svayamaAcar"ta, //54//
eka-patnī-vrata-dharo rājarṣi-caritaḥ śuciḥ
sva-dharmaṁ gṛha-medhīyaṁ śikṣayan svayam ācarat
eka-patnī-vrata-dharaḥ—hacer voto de no aceptar más esposas y no relacionarse con
ninguna otra mujer; rāja-ṛṣi—como un rey santo; caritaḥ—cuyo carácter; śuciḥ—puro;
sva-dharmam—el propio deber prescrito; gṛha-medhīyam—especialmente para las
personas casadas; śikṣayan—enseñar (con el propio ejemplo); svayam—personalmente;
ācarat—cumplió con Su deber.
El Señor Rāmacandra hizo voto de no tener más de una esposa y no tener relacio-
nes con ninguna otra mujer. Fue un rey santo; en Su carácter, libre de ira y malas
cualidades, no había ningún defecto. Él enseñó a todos, y en especial a los casados,
las pautas de la buena conducta en función del varṇāśrama-dharma. De ese modo
enseñó a la gente mediante Sus propias actividades.
246 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 10.55
SIGNIFICADO: Eka-patnī-vrata, no tener más de una esposa, fue el glorioso ejemplo
del Señor Rāmacandra. No se debe tener más de una esposa. Por supuesto, en aque-
lla época, los hombres se casaban con más de una mujer. El mismo padre del Señor
Rāmacandra tenía varias esposas. Pero el Señor Rāmacandra, como rey ideal, solo
tuvo una esposa, madre Sītā. Cuando Rāvaṇa y los rākṣasas raptaron a madre Sītā, el
Señor Rāmacandra, que era la Suprema Personalidad de Dios, pudo haberse casado
con cientos de miles de Sītās, pero, para darnos ejemplo de fidelidad a la esposa, luchó
con Rāvaṇa hasta que acabó con él. El Señor castigó a Rāvaṇa y rescató a Su esposa
para enseñar a los hombres a tener una sola esposa. El Señor Rāmacandra tuvo una
sola esposa, y manifestó una personalidad sublime, estableciendo así el modelo para
los casados. El casado debe vivir conforme al ideal del Señor Rāmacandra, que mostró
cómo debe ser una persona perfecta. Estar casado o vivir con esposa e hijos son cosas
que nunca se condenan, siempre y cuando se viva conforme a los principios regulativos
del varṇāśrama-dharma. Aquellos que viven conforme a esos principios, sean casados,
brahmacārīs o vānaprasthas, son todos igual de importantes.
TEXTO 55 ‘aemNAAnauva{ÔyaA zAIlaena ‘a™ayaAvanataA s$ataI /
iBayaA iœ"yaA ca BaAvaÁaA BatauR: s$aItaAh"r"nmana: //55//
premṇānuvṛttyā śīlena praśrayāvanatā satī
bhiyā hriyā ca bhāva-jñā bhartuḥ sītāharan manaḥ
premṇā anuvṛttyā—debido al servicio ofrecido al esposo con amor y fe; śīlena—con
ese buen carácter; praśraya-avanatā—siempre muy sumisa y dispuesta a satisfacer a su
esposo; satī—casta; bhiyā—por sentir temor; hriyā—por timidez; ca—también; bhāva-
jñā—entendiendo la actitud (del esposo); bhartuḥ—de su esposo, el Señor Rāmacandra;
sītā—madre Sītā; aharat—simplemente cautivó; manaḥ—la mente.
Madre Sītā era muy sumisa, fiel, tímida y casta; siempre entendía la actitud de su esposo.
Así, con su carácter, su amor y su servicio, atrajo por completo la mente del Señor.
SIGNIFICADO: Del mismo modo que el Señor Rāmacandra es el esposo ideal (eka-patnī-
vrata), madre Sītā es la esposa ideal. Esa combinación hace que la vida familiar discurra
muy feliz. Yad yad ācarati śreṣṭhas tat tad evetaro janaḥ: La gente común sigue el ejemplo
de los grandes hombres. Si los reyes, que son líderes, y los brāhmaṇas, que son maestros,
estableciesen los ejemplos que nos ofrecen las Escrituras védicas, el mundo entero sería
el cielo; en verdad, las condiciones infernales desaparecerían del mundo material.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo décimo
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Los pasatiempos del Señor
Rāmacandra, el Señor Supremo».
CAPÍTULO 11
El Señor Rāmacandra gobierna el mundo
Este capítulo explica que el Señor Rāmacandra, en compañía de Sus hermanos menores,
residió en Ayodhyā y celebró diversos sacrificios.
El Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios, celebró diversos sacrificios con
los cuales Se adoró a Sí mismo; una vez finalizados los sacrificios, dio tierras a los sacerdotes
hotā, adhvaryu, udgātā y brahmā, a quienes entregó, respectivamente, las direcciones este,
oeste, norte y sur; el resto lo dio al ācārya. Al comprobar la fe del Señor Rāmacandra en la
casta brahmínica, y el afecto que sentía por Sus sirvientes, todos los brāhmaṇas ofrecieron
oraciones al Señor y Le devolvieron todo lo que habían recibido de Él. Para ellos, la ilumi-
nación que habían recibido del Señor en lo más profundo de sus corazones era suficiente
recompensa. Más tarde, el Señor Rāmacandra, vestido como una persona corriente, anduvo
de incógnito por la capital para ver qué impresión tenían de Él los ciudadanos. Una noche,
por casualidad, escuchó las palabras de un hombre cuya esposa había ido a casa de otro
hombre. Riñendo a su mujer, el hombre expresó sus dudas acerca de la pureza de Sītādevī.
El Señor regresó inmediatamente a Su palacio y, por temor a esa clase de rumores, decidió
abandonar la compañía de Sītādevī, al menos desde el punto de vista externo. Así pues,
repudió a Sītādevī, que estaba embarazada, y la envió al refugio de Vālmīki Muni, donde
dio a luz dos hermanos gemelos, que se llamaron Lava y Kuśa. En Ayodhyā, Lakṣmaṇa fue
padre de dos hijos, Aṅgada y Citraketu, Bharata engendró a Takṣa y Puṣkala, y Śatrughna
fue padre de Subāhu y Śrutasena. Bharata salió en una expedición de conquista para el
Señor Rāmacandra, el emperador, y luchó contra muchos millones de gandharvas. Una vez
hubo acabado con ellos en la batalla, regresó a Ayodhyā con el inmenso caudal de riquezas
adquirido. Śatrughna mató a un demonio llamado Lavaṇa en Madhuvana, y de ese modo
estableció la capital de Mathurā. Mientras tanto, Sītādevī confió a Vālmīki Muni el cuidado
de sus dos hijos y entró en la tierra. Muy afligido con esta noticia, el Señor Rāmacandra
celebró sacrificios durante trece mil años. Tras narrar los pasatiempos de la partida del
Señor Rāmacandra y afirmar que el Señor solo adviene para realizar Sus pasatiempos,
Śukadeva Gosvāmī pone fin al capítulo explicando los resultados que se derivan del hecho
de escuchar las actividades del Señor Rāmacandra y comentando la protección que el Señor
ofreció a Sus súbditos y el cariño que demostró por Sus hermanos.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 BagAvaAnaAtmanaAtmaAnaM r"Ama oÔamak(lpakE(: /
s$avaR$de"vamayaM de"vamaIjae'TaAcaAyaRvaAnmaKaE: //1//
247
248 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.2
śrī-śuka uvāca
bhagavān ātmanātmānaṁ rāma uttama-kalpakaiḥ
sarva-devamayaṁ devam īje 'thācāryavān makhaiḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; bhagavān—la Suprema Personalidad de
Dios; ātmanā—por Él mismo; ātmānam—a Sí mismo; rāmaḥ—el Señor Rāmacandra;
uttama-kalpakaiḥ—con artículos muy opulentos; sarva-deva-mayam—el corazón mis-
mo de todos los semidioses; devam—el Señor Supremo mismo; īje—adoró; atha—así;
ācāryavān—bajo la guía de un ācārya; makhaiḥ—con la celebración de sacrificios.
Śukadeva Gosvāmī dijo: A continuación, la Suprema Personalidad de Dios, el Señor
Rāmacandra, celebró opulentos sacrificios [yajñas] bajo la guía de un ācārya. De ese
modo, Se adoró a Sí mismo, pues Él es el Señor Supremo de todos los semidioses.
SIGNIFICADO: Sarvārhaṇam acyutejyā: La adoración de Acyuta, la Suprema Per-
sonalidad de Dios, lleva implícita la de todos los demás seres. Como se afirma en el
Śrīmad-Bhāgavatam (4.31.14):
yathā taror mūla-niṣecanena
tṛpyanti tat-skandha-bhujopaśākhāḥ
prāṇopahārāc ca yathendriyāṇāṁ
tathaiva sarvārhaṇam acyutejyā
«Del mismo modo que cuando se riega la raíz de un árbol se nutren su tronco, sus
ramas y sus hojas, y del mismo modo que cuando el estómago recibe alimentos se
fortalecen todos los sentidos y miembros del cuerpo, la adoración que se ofrece a
la Suprema Personalidad de Dios satisface a los semidioses, que son partes de esa
Personalidad Suprema». La celebración de yajñas implica la adoración del Señor
Supremo. Por eso en este verso se dice: bhagavān ātmanātmānam īje: El Señor Se
adoró a Sí mismo. Esto, por supuesto, no justifica la filosofía māyāvāda, que nos
hace pensar que somos la Suprema Personalidad de Dios. La jīva, la entidad viviente,
siempre es diferente del Señor Supremo. Las entidades vivientes (vibhinnāṁśa) nunca
se vuelven uno con el Señor, aunque los māyāvādīs a veces imiten la adoración que
el Señor hace de Sí mismo. En Su vida de gṛhastha, el Señor Kṛṣṇa meditaba en Sí
mismo cada mañana; del mismo modo, el Señor Rāmacandra celebró yajñas para
satisfacerse a Sí mismo, lo cual no significa que un ser vivo corriente deba imitar al
Señor mediante el proceso de ahaṅgraha-upāsanā. Esa adoración desautorizada no
se recomienda en este verso.
TEXTO 2 h"Ae‡ae'd"d"AiÚ"zAM ‘aAcaI%M “aöNAe d"iºaNAAM ‘aBau: /
@DvayaR"vae ‘ataIcaI%M vaA oÔar"AM s$aAmagAAya s$a: //2//
11.4 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 249
hotre 'dadād diśaṁ prācīṁ brahmaṇe dakṣiṇāṁ prabhuḥ
adhvaryave pratīcīṁ vā uttarāṁ sāmagāya saḥ
hotre—al sacerdote hotā, que ofrece oblaciones; adadāt—dio; diśam—dirección;
prācīm—todo el lado oriental; brahmaṇe—al sacerdote brahmā, que supervisa todo
lo que se hace en el recinto de sacrificios; dakṣiṇām—el lado sur; prabhuḥ—el Señor
Rāmacandra; adhvaryave—al sacerdote adhvaryu; pratīcīm—todo el lado occidental;
vā—también; uttarām—el lado norte; sāma-gāya—al sacerdote udgāta, que canta el
Sama Veda; saḥ—Él (el Señor Rāmacandra).
El Señor Rāmacandra dio todo el este al sacerdote hotā, el sur al sacerdote brahmā,
el oeste al adhvaryu y el norte al udgātā, el recitador del Sāma Veda. De ese modo,
donó todo Su reino.
TEXTO 3 @AcaAyaARya d"d"AE zAeSaAM yaAvataI BaUstad"ntar"A /
manyamaAna wdM" k{(tµaM “aAöNAAe'hR"ita ina:s$pa{h": //3//
ācāryāya dadau śeṣāṁ yāvatī bhūs tad-antarā
manyamāna idaṁ kṛtsnaṁ brāhmaṇo 'rhati niḥspṛhaḥ
ācāryāya—al ācārya, el maestro espiritual; dadau—dio; śeṣām—el resto; yāvatī—todas
las que; bhūḥ—tierras; tat-antarā—existían entre el este, el oeste, el norte y el sur;
manyamānaḥ—pensando; idam—todo esto; kṛtsnam—por entero; brāhmaṇaḥ—los
brāhmaṇas; arhati—merecen poseer; niḥspṛhaḥ—que no tienen deseos.
Después, con el pensamiento de que los brāhmaṇas, por el hecho de no tener deseos
materiales, merecen poseer el mundo entero, el Señor Rāmacandra entregó al
ācārya todas las tierras comprendidas entre el este, el oeste, el norte y el sur.
TEXTO 4 wtyayaM tad"laÆÿAr"vaAs$aAeByaAmavazAeiSata: /
taTaA r"AjHyaipa vaEde"h"I s$aAEmaËÿlyaAvazAeiSataA //4//
ity ayaṁ tad-alaṅkāra- vāsobhyām avaśeṣitaḥ
tathā rājñy api vaidehī saumaṅgalyāvaśeṣitā
iti—de este modo (después de darlo todo a los brāhmaṇas); ayam—el Señor Rāmacandra;
tat—Suyo; alaṅkāra-vāsobhyām—con Sus alhajas y ropas personales; avaśeṣitaḥ—Se
quedó; tathā—así como; rājñī—la reina (madre Sītā); api—también; vaidehī—la hija
del rey de Videha; saumaṅgalyā—solo con el arete de la nariz; avaśeṣitā—se quedó.
250 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.5
Después de darlo todo como caridad a los brāhmaṇas, el Señor Rāmacandra solo
conservaba Sus ropas y alhajas personales; del mismo modo, la reina, madre Sītā, se
quedó tan solo con el arete de la nariz.
TEXTO 5 tae tau “aAöNAde"vasya vaAts$alyaM vaIºya s$aMstautama, /
‘aItaA: iflaªaiDayastasmaE ‘atyapyaeRdM" baBaAiSare" //5//
te tu brāhmaṇa-devasya vātsalyaṁ vīkṣya saṁstutam
prītāḥ klinna-dhiyas tasmai pratyarpyedaṁ babhāṣire
te—el hotā, el brahmā y los demás sacerdotes; tu—pero; brāhmaṇa-devasya—del Se-
ñor Rāmacandra, que tanto quería a los brāhmaṇas; vātsalyam—el cariño paternal;
vīkṣya—al ver; saṁstutam—adoraron con oraciones; prītāḥ—muy complacidos; klinna-
dhiyaḥ—con el corazón enternecido; tasmai—a Él (al Señor Rāmacandra); pratyarpya—
devolviendo; idam—esto (todas las tierras que les había dado); babhāṣire—dijeron.
Todos los brāhmaṇas que participaban en las diversas actividades del sacrificio
estaban muy complacidos con el Señor Rāmacandra, que tan favorable y afectuoso
Se había mostrado con ellos. Así, con el corazón enternecido, Le devolvieron todo
lo que habían recibido de Él y dijeron lo siguiente.
SIGNIFICADO: En el capítulo anterior se comentó que los prajās, los ciudadanos,
seguían estrictamente el sistema de varṇāśrama-dharma. Los brāhmaṇas se compor-
taban estrictamente como brāhmaṇas, los kṣatriyas como kṣatriyas, etc. Por esa razón,
cuando el Señor Rāmacandra lo dio todo como caridad a los brāhmaṇas, estos, que es-
taban perfectamente cualificados, llegaron a la sabia conclusión de que a los brāhmaṇas
no les corresponde tener propiedades con las que obtener beneficios. Las cualidades
brahmínicas se enuncian en el Bhagavad-gītā (18.42):
śamo damas tapaḥ śaucaṁ kṣāntir ārjavam eva ca
jñānaṁ vijñānam āstikyaṁ brahma-karma svabhāvajam
«La serenidad, el dominio de sí mismo, la austeridad, la pureza, la tolerancia, la hones-
tidad, la sabiduría, el conocimiento y la religiosidad: esas son las cualidades que rigen
las acciones de los brāhmaṇas». La personalidad brahmínica no da pie a la posesión
de tierras ni a gobernar a los ciudadanos; esos son los deberes de los kṣatriyas. Por
esa razón, los brāhmaṇas no rechazaron las donaciones del Señor Rāmacandra, pero
después de aceptarlas las devolvieron de nuevo al rey. Los brāhmaṇas se sentían tan
complacidos con el cariño que el Señor Rāmacandra les mostraba, que sus corazones
se enternecieron. Veían que el Señor Rāmacandra, además de ser la Suprema Perso-
nalidad de Dios, estaba perfectamente cualificado como kṣatriya y manifestaba una
personalidad ejemplar. Una de las cualidades del kṣatriya es ser caritativo. El kṣatriya,
11.6 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 251
el gobernante, recauda impuestos de sus súbditos, pero no lo hace para complacer sus
propios sentidos, sino para dar caridad en los casos pertinentes. Dānam īśvara-bhāvaḥ.
Los kṣatriyas tienen, por un lado, la tendencia a gobernar, pero, por el otro, son muy
generosos dando caridad. En cierta ocasión, Mahārāja Yudhiṣṭhira ocupó a Karṇa en
el reparto de caridad. Karṇa era conocido con el nombre de Dātā Karṇa. La palabra
dātā se refiere a alguien que es muy generoso dando caridad. Los reyes siempre tienen
almacenadas grandes cantidades de cereales para repartir caritativamente en tiempos
de escasez. El kṣatriya tiene el deber de dar caridad, y el brāhmaṇa tiene el deber de
recibirla, pero no debe aceptar más de lo que necesite para mantener el alma y el
cuerpo juntos. Por consiguiente, después de recibir todas aquellas tierras del Señor
Rāmacandra, los brāhmaṇas Se las devolvieron sin dejarse llevar por la codicia.
TEXTO 6 @‘aÔaM nastvayaA ikM( nau BagAvana, Bauvanaeìr" /
yaªaAe'ntaôR$d"yaM ivazya tamaAe hM"is$a svar"AeicaSaA //6//
aprattaṁ nas tvayā kiṁ nu bhagavan bhuvaneśvara
yan no 'ntar-hṛdayaṁ viśya tamo haṁsi sva-rociṣā
aprattam—no dado; naḥ—a nosotros; tvayā—por Tu Señoría; kim—qué; nu—en
verdad; bhagavan—¡oh, Señor Supremo!; bhuvana-īśvara—¡oh, amo del universo
entero!; yat—puesto que; naḥ—nuestro; antaḥ-hṛdayam—en lo más hondo del cora-
zón; viśya—entrar; tamaḥ—la oscuridad de la ignorancia; haṁsi—Tú aniquilas; sva-
rociṣā—con Tu propia refulgencia.
¡Oh, Señor!, Tú eres el amo del universo entero. ¿Existe algo que no nos hayas dado?
Tú has entrado en lo más hondo de nuestro corazón y, con Tu refulgencia, has disi-
pado la oscuridad de nuestra ignorancia. Ese es el regalo supremo. No necesitamos
ninguna donación material.
SIGNIFICADO: Cuando la Suprema Personalidad de Dios quiso ofrecerle una
bendición, Dhruva Mahārāja contestó: «¡Oh, mi Señor!, estoy completamente satis-
fecho. No necesito ninguna bendición material». Del mismo modo, cuando el Señor
Nṛsiṁhadeva ofreció a Prahlāda Mahārāja una bendición, Prahlāda también se negó
a aceptarla, afirmando que el devoto no debe ser como un vaṇik, un comerciante que
da algo esperando alguna ganancia a cambio. La persona que se vuelve devota para
obtener ganancias materiales no es un devoto puro. Los brāhmaṇas siempre reciben
iluminación de la Suprema Personalidad de Dios desde dentro del corazón (sarvasya
cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca). Y, puesto que siempre
actúan bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios, los brāhmaṇas y los
vaiṣṇavas no codician riquezas materiales. Poseen lo absolutamente imprescindible,
pero no quieren un gran reino. Tenemos el ejemplo de Vāmanadeva, quien, haciendo
el papel de brahmacārī, solamente quería tres pasos de tierra. Aspirar a unas posesiones
252 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.9
siempre en aumento para complacer los sentidos es simple ignorancia, y esa ignorancia
no tiene lugar en el corazón del brāhmaṇa o vaiṣṇava.
TEXTO 7 namaAe “aöNyade"vaAya r"AmaAyaAku(NQ&maeDas$ae /
oÔamaëAek(DauyaARya nyastad"Nx"AipaRtaAx.~„ayae //7//
namo brahmaṇya-devāya rāmāyākuṇṭha-medhase
uttamaśloka-dhuryāya nyasta-daṇḍārpitāṅghraye
namaḥ—ofrecemos respetuosas reverencias; brahmaṇya-devāya—a la Suprema Per-
sonalidad de Dios, que ha hecho de los brāhmaṇas Su deidad adorable; rāmāya—al
Señor Rāmacandra; akuṇṭha-medhase—cuya memoria y cuyo conocimiento nunca se
ven afectados por la ansiedad; uttamaśloka-dhuryāya—la mejor de las personas muy
famosas; nyasta-daṇḍa-arpita-aṅghraye—cuyos pies de loto son adorados por sabios
que están más allá de todo castigo.
¡Oh, Señor!, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, que has hecho de los
brāhmaṇas Tu deidad venerable. Tu conocimiento y Tu memoria nunca se ven
afectados por la ansiedad. Tú eres la más grande de las personas famosas de este
mundo, y Tus pies de loto son adorados por sabios que están más allá de todo casti-
go. ¡Oh, Señor Rāmacandra!, Te ofrecemos respetuosas reverencias.
TEXTO 8 k(d"AicaéaAek(ijaÁaAs$augAURX#Ae r"A‡yaAmalaiºata: /
car"na, vaAcaAe'Za{NAAe‰"AmaAe BaAyaARmauiÚ"zya k(syaicata, //8//
kadācil loka-jijñāsur gūḍho rātryām alakṣitaḥ
caran vāco 'śṛṇod rāmo bhāryām uddiśya kasyacit
kadācit—en cierta ocasión; loka-jijñāsuḥ—deseando saber acerca de la gente;
gūḍhaḥ—oculto bajo un disfraz; rātryām—de noche; alakṣitaḥ—sin que nadie Le
pudiera identificar; caran—caminando; vācaḥ—hablar; aśṛṇot—escuchó; rāmaḥ—el
Señor Rāmacandra; bhāryām—a Su esposa; uddiśya—indicar; kasyacit—de alguien.
Śukadeva Gosvāmī continuó: Una noche, el Señor Rāmacandra Se disfrazó y salió
de incógnito a recorrer la ciudad, para saber qué pensaba de Él la gente. Entonces
escuchó a un hombre que hablaba mal de Sītādevī, Su esposa.
TEXTO 9 naAhM" ibaBaimaR tvaAM äu"í"Amas$ataI%M par"vaezmagAAma, /
ñENAAe ih" ibaBa{yaAts$aItaAM r"AmaAe naAhM" Bajae pauna: //9//
11.11 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 253
nāhaṁ bibharmi tvāṁ duṣṭām asatīṁ para-veśma-gām
straiṇo hi bibhṛyāt sītāṁ rāmo nāhaṁ bhaje punaḥ
na—no; aham—yo; bibharmi—puedo mantener; tvām—a ti; duṣṭām—pues eres im-
pura; asatīm—no eres casta; para-veśma-gām—la que ha ido a casa de otro hombre y
ha cometido adulterio; straiṇaḥ—un hombre dominado por su esposa; hi—en verdad;
bibhṛyāt—puede aceptar; sītām—incluso a Sītā; rāmaḥ—como el Señor Rāmacandra;
na—no; aham—yo; bhaje—aceptaré; punaḥ—de nuevo.
[Dirigiéndose a su esposa adúltera, el hombre dijo:] Tú visitas la casa de otro
hombre, y por lo tanto no eres casta. Eres impura y no voy a seguir manteniéndo-
te. Tal vez un marido dominado como el Señor Rāma acepte a una esposa como
Sītā, que estuvo en casa de otro hombre, pero yo no soy como Él, de modo que
nunca volveré a aceptarte.
TEXTO 10 wita laAek(Aß""ò"mauKaAä," äu"r"Ar"ADyaAd"s$aMivad": /
patyaA BaItaena s$aA tya·(A ‘aAæaA ‘aAcaetas$aA™amama, //10//
iti lokād bahu-mukhād durārādhyād asaṁvidaḥ
patyā bhītena sā tyaktā prāptā prācetasāśramam
iti—así; lokāt—de personas; bahu-mukhāt—que pueden decir todo tipo de tonterías;
durārādhyāt—a quienes es muy difícil detener; asaṁvidaḥ—que no tienen conocimien-
to completo; patyā—por el esposo; bhītena—temeroso; sā—madre Sītā; tyaktā—fue re-
pudiada; prāptā—fue; prācetasa-āśramam—a la ermita de Prācetasa (Vālmīki Muni).
Śukadeva Gosvāmī dijo: Los hombres que tienen muy poco conocimiento y muy
mal carácter dicen grandes tonterías. Por temor a esos sinvergüenzas, el Señor
Rāmacandra repudió a Su esposa, Sītādevī, aunque ella estaba embarazada. Sītādevī
fue entonces al āśrama de Vālmīki Muni.
TEXTO 11 @ntavaRtnyaAgAtae k(Alae yamaAE s$aA s$auSauvae s$autaAE /
ku(zAAe lava wita KyaAtaAE tayaAeê‚e( i‚(yaA mauina: //11//
antarvatny āgate kāle yamau sā suṣuve sutau
kuśo lava iti khyātau tayoś cakre kriyā muniḥ
antarvatnī—la esposa embarazada; āgate—llegaron; kāle—a su debido tiempo;
yamau—gemelos; sā—Sītādevī; suṣuve—dio a luz a; sutau—dos hijos; kuśaḥ—Kuśa;
lavaḥ—Lava; iti—asī; khyātau—conocidos; tayoḥ—de ellos; cakre—celebró; kriyāḥ—las
ceremonias rituales del nacimiento; muniḥ—el gran sabio Vālmīki.
254 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.14
Cuando llegó el momento, madre Sītādevī dio a luz dos hermanos gemelos, que más
tarde fueron famosos con los nombres de Lava y Kuśa. Las ceremonias rituales de su
nacimiento fueron celebradas por Vālmīki Muni.
TEXTO 12 @Ëÿd"iê‡ake(tauê laºmaNAsyaAtmajaAE sma{taAE /
taºa: pauSk(la wtyaAstaAM Bar"tasya mah"Ipatae //12//
aṅgadaś citraketuś ca lakṣmaṇasyātmajau smṛtau
takṣaḥ puṣkala ity āstāṁ bharatasya mahīpate
aṅgadaḥ—Aṅgada; citraketuḥ—Citraketu; ca—también; lakṣmaṇasya—del Señor
Lakṣmaṇa; ātmajau—dos hijos; smṛtau—se llamaron; takṣaḥ—Takṣa; puṣkalaḥ—Puṣkala;
iti—así; āstām—fueron; bharatasya—del Señor Bharata; mahīpate—¡oh, rey Parīkṣit!
¡Oh, Mahārāja Parīkṣit!, el Señor Lakṣmaṇa tuvo dos hijos, Aṅgada y Citraketu;
también el Señor Bharata tuvo dos hijos, que se llamaron Takṣa y Puṣkala.
TEXTOs 13-14 s$aubaAò": ™autas$aenaê zA‡au£asya baBaUvatau: /
gAnDavaARna, k(Aeiq%zAAe ja£ae Bar"taAe ivajayae id"zAAma, //13//
tad"IyaM DanamaAnaIya s$ava< r"AÁae nyavaed"yata, /
zA‡au£aê maDaAe: pau‡aM lavaNAM naAma r"Aºas$ama, /
h"tvaA maDauvanae ca‚e( maTaur"AM naAma vaE paur"Ima, //14//
subāhuḥ śrutasenaś ca śatrughnasya babhūvatuḥ
gandharvān koṭiśo jaghne bharato vijaye diśām
tadīyaṁ dhanam ānīya sarvaṁ rājñe nyavedayat
śatrughnaś ca madhoḥ putraṁ lavaṇaṁ nāma rākṣasam
hatvā madhuvane cakre mathurāṁ nāma vai purīm
subāhuḥ—Subāhu; śrutasenaḥ—Śrutasena; ca—también; śatrughnasya—del Señor
Śatrughna; babhūvatuḥ—nacieron; gandharvān—a personas ligadas a los gandharvas,
la mayoría de los cuales son falsarios; koṭiśaḥ—decenas de millones; jaghne—mató;
bharataḥ—el Señor Bharata; vijaye—mientras conquistaba; diśām—todas las
direcciones; tadīyam—de los gandharvas; dhanam—riquezas; ānīya—traer; sarvam—
todo; rājñe—al rey (al Señor Rāmacandra); nyavedayat—ofreció; śatrughnaḥ—
Śatrughna; ca—y; madhoḥ—de Madhu; putram—al hijo; lavaṇam—Lavaṇa; nāma—de
nombre; rākṣasam—un caníbal; hatvā—por matar; madhuvane—en el gran bosque
llamado Madhuvana; cakre—construyó; mathurām—Mathurā; nāma—llamada;
vai—en verdad; purīm—una gran ciudad.
11.16 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 255
Śatrughna tuvo dos hijos, Subāhu y Śrutasena. El Señor Bharata salió a conquistar
todas las direcciones y tuvo que matar a muchos millones de gandharvas, que, por
regla general, son falsarios. Quitándoles todas sus riquezas, Se las ofreció al Señor
Rāmacandra. Śatrughna, por Su parte, mató al rākṣasa Lavaṇa, hijo del rākṣasa
Madhu. Así fundó la ciudad de Mathurā en el gran bosque de Madhuvana.
TEXTO 15 maunaAE inaiºapya tanayaAE s$aItaA Ba‡aAR ivavaAis$ataA /
DyaAyantaI r"Amacar"NAAE ivavarM" ‘aivavaezA h" //15//
munau nikṣipya tanayau sītā bhartrā vivāsitā
dhyāyantī rāma-caraṇau vivaraṁ praviveśa ha
munau—al gran sabio Vālmīki; nikṣipya—confiar el cuidado; tanayau—los dos hi-
jos Lava y Kuśa; sītā—madre Sītādevī; bhartrā—por su esposo; vivāsitā—repudiada;
dhyāyantī—meditando en; rāma-caraṇau—los pies de loto del Señor Rāmacandra;
vivaram—dentro de la tierra; praviveśa—entró; ha—en verdad.
Sītādevī, que había sido repudiada por su esposo, confió a Vālmīki Muni el cuidado
de sus dos hijos. Entonces, meditando en los pies de loto del Señor Rāmacandra,
entró en la tierra.
SIGNIFICADO: A Sītādevī le era imposible vivir separada del Señor Rāmacandra. Por
ello, después de confiar a Vālmīki Muni el cuidado de sus dos hijos, entró en la tierra.
TEXTO 16 tacC_$tvaA BagAvaAna, r"AmaAe ç&nDaªaipa iDayaA zAuca: /
smarM"stasyaA gAuNAAMstaAMstaAªaAzA¡(Ae‰"Aeä,"DaumaIìr": //16//
tac chrutvā bhagavān rāmo rundhann api dhiyā śucaḥ
smaraṁs tasyā guṇāṁs tāṁs tān nāśaknod roddhum īśvaraḥ
tat—esto (la noticia de que Sītādevī había entrado en la tierra); śrutvā—al escuchar;
bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; rāmaḥ—el Señor Rāmacandra;
rundhan—tratar de rechazar; api—aunque; dhiyā—con inteligencia; śucaḥ—dolor;
smaran—recordar; tasyāḥ—de ella; guṇān—las cualidades; tān tān—en diversas
circunstancias; na—no; aśaknot—logró; roddhum—contener; īśvaraḥ—aunque era el
controlador supremo.
Cuando supo que madre Sītā había entrado en la tierra, la Suprema Personalidad de
Dios Se sintió muy afligido. Pese a ser la Suprema Personalidad de Dios, al recordar
las excelsas cualidades de madre Sītā, no podía contener el dolor que sentía debido
al amor trascendental.
256 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.18
SIGNIFICADO: La pena que el Señor Rāmacandra sintió cuando supo que Sītādevī ha-
bía entrado en la tierra no debe considerarse material. En el mundo espiritual también
existen sentimientos de separación, pero se los considera otra forma de bienaventuran-
za espiritual. La pena de la separación se da incluso en el Absoluto, pero en el mundo
espiritual esos sentimientos de separación son trascendentales y bienaventurados. Son
un signo de tasya prema-vaśyatva-svabhāva, es decir, de hallarse bajo la influencia de
hlādinī-śakti y estar bajo el dominio del amor. Los sentimientos de separación que se
experimentan en el mundo material son un simple reflejo desvirtuado.
TEXTO 17 ñIpauM‘as$aËÿ WtaAä{"fs$avaR‡a ‡aAs$amaAvah": /
@paIìr"ANAAM ik(mauta ƒaAmyasya gA{h"caetas$a: //17//
strī-puṁ-prasaṅga etādṛk sarvatra trāsam-āvahaḥ
apīśvarāṇaṁ kim uta grāmyasya gṛha-cetasaḥ
strī-pum-prasaṅgaḥ—atracción entre marido y esposa, o entre hombre y mujer; etādṛk—de
este modo; sarvatra—en todas partes; trāsam-āvahaḥ—la causa de temor; api—incluso;
īśvarāṇām—de controladores; kim uta—y qué decir de; grāmyasya—de hombres corrien-
tes del mundo material; gṛha-cetasaḥ—apegados a la vida familiar materialista.
La atracción entre hombre y mujer, o entre macho y hembra, existe siempre, en
todas partes, y llena a todos los seres de temores constantes. Esos sentimientos se
dan incluso entre grandes directores como Brahmā y el Señor Śiva, y también para
ellos son causa de temor. ¿Qué decir entonces de quienes están apegados a la vida
familiar en el mundo material?
SIGNIFICADO: Como antes se explicó, cuando los sentimientos de amor y bien-
aventuranza trascendental del mundo espiritual se reflejan de forma desvirtuada en el
mundo material, son, ciertamente, la causa de cautiverio. Mientras los hombres sientan
atracción por las mujeres en el mundo material, y mientras las mujeres se sientan atraí-
das por los hombres, el cautiverio del ciclo de nacimientos y muertes continuará. Sin
embargo, en el mundo espiritual, donde no existe el temor del nacimiento y la muerte,
esos sentimientos de separación son la causa de bienaventuranza trascendental. En
la realidad absoluta hay diversidad de sentimientos, pero todos ellos participan de la
misma cualidad de bienaventuranza trascendental.
TEXTO 18 tata ODva< “aöcaya< DaAyaRªajauh"Aet‘aBau: /
‡ayaAed"zAAbd"s$aAh"›amai¢ah"Ae‡amaKaiNx"tama, //18//
tata ūrdhvaṁ brahmacaryaṁ dhāryann ajuhot prabhuḥ
trayodaśābda-sāhasram agnihotram akhaṇḍitam
11.19 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 257
tataḥ—a continuación; ūrdhvam—después de que madre Sītā entrase en la tierra;
brahmacaryam—celibato completo; dhārayan—observar; ajuhot—celebró una
ceremonia ritual de sacrificio; prabhuḥ—el Señor Rāmacandra; trayodaśa-abda-
sāhasram—durante trece mil años; agnihotram—el sacrificio denominado agnihotra-
yajña; akhaṇḍitam—sin interrupción.
Después de que madre Sītā entrase en la tierra, el Señor Rāmacandra observó celibato
completo y celebró un agnihotra-yajña ininterrumpido durante trece mil años.
TEXTO 19 smar"taAM ô$id" ivanyasya ivaÜM" d"Nx"k(k(Nq%kE(: /
svapaAd"paéavaM r"Ama @AtmajyaAeitar"gAAÔata: //19//
smaratāṁ hṛdi vinyasya viddhaṁ daṇḍaka-kaṇṭakaiḥ
sva-pāda-pallavaṁ rāma ātma-jyotir agāt tataḥ
smaratām—de personas que siempre piensan en Él; hṛdi—en lo más hondo del corazón;
vinyasya—situar; viddham—heridos; daṇḍaka-kaṇṭakaiḥ—por las espinas del bosque
de Daṇḍakāraṇya (cuando el Señor Rāmacandra vivía en él); sva-pāda-pallavam—los
pétalos de Sus pies de loto; rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; ātma-jyotiḥ—los rayos
de Su lustre corporal, denominado brahmajyoti; agāt—entró; tataḥ—más allá del
brahmajyoti, en Su propio planeta Vaikuṇṭha.
Después de completar el sacrificio, el Señor Rāmacandra, cuyos pies de loto habían
sido a veces heridos por las espinas del bosque de Daṇḍakāraṇya, posó esos pies de
loto en los corazones de quienes siempre piensan en Él. Seguidamente entró en Su
morada personal, el planeta Vaikuṇṭha que está más allá del brahmajyoti.
SIGNIFICADO: Los pies de loto del Señor son siempre tema de meditación para los
devotos. Cuando el Señor Rāmacandra caminaba por el bosque de Daṇḍakāraṇya, a
veces Sus pies de loto se pinchaban con las espinas. Al pensar en esto, los devotos se
desmayan. El Señor no siente dolor ni placer por causa de las acciones y reacciones del
mundo material, pero los devotos no pueden soportar que los pies de loto del Señor
sufran el pinchazo de una espina. Esa era la actitud de las gopīs cuando pensaban que
Kṛṣṇa caminaba por el bosque sufriendo en Sus pies de loto el pinchazo de las piedreci-
tas y granos de arena. Ese malestar en el corazón del devoto es algo que ni los karmīs, ni
los jñānīs, ni los yogīs pueden entender. Los devotos, que no podían soportar siquiera la
idea de que los pies de loto del Señor sufriesen el pinchazo de una espina, padecían una
nueva angustia al pensar en la partida del Señor, pues, tras completar Sus pasatiempos
en el mundo material, el Señor tenía que regresar a Su morada.
La palabra ātma-jyotiḥ es significativa. El brahmajyoti, tan apreciado por los jñānīs,
es decir, por los filósofos monistas que desean entrar en él para liberarse, no es otra cosa
que los rayos del cuerpo del Señor.
258 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.20
yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭi-
koṭiṣv aśeṣa-vasudhādi-vibhūti-bhinnam
tad brahma niṣkalam anantam aśeṣa-bhūtaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, que está dotado de gran poder. La brillante
refulgencia de Su forma trascendental es el Brahman impersonal, que es absoluto, completo
e ilimitado, y que manifiesta la diversidad de incontables planetas, con sus diferentes
opulencias, en millones y millones de universos» (Brahma-saṁhitā 5.40). El brahmajyoti es
el comienzo del mundo espiritual, y más allá del brahmajyoti están los planetas Vaikuṇṭhas.
En otras palabras, el brahmajyoti se sitúa en el exterior de los planetas Vaikuṇṭhas, del
mismo modo que la luz del Sol es exterior al Sol. Para entrar en el planeta solar, es necesario
pasar a través de la luz solar; del mismo modo, cuando el Señor o Sus devotos entran en los
planetas Vaikuṇṭhas, lo hacen a través del brahmajyoti. Los jñānīs, los filósofos monistas,
no pueden entrar en los planetas Vaikuṇṭhas, porque se lo impide su concepto impersonal
del Señor; pero tampoco pueden residir eternamente en el brahmajyoti, de modo que, al
cabo de un tiempo, vuelven a caer al mundo material. Āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ
tataḥ patanty adho 'nādṛta-yuṣmad aṅghrayaḥ (Bhāg. 10.2.32). Los planetas Vaikuṇṭhas
están cubiertos por el brahmajyoti, de modo que, para poder comprender correctamente
esos planetas Vaikuṇṭhas, es necesario ser un devoto puro.
TEXTO 20 naedM" yazAAe r"Gaupatae: s$aur"yaA¿ayaAÔa-
laIlaAtanaAer"iDak(s$aAmyaivamau·(DaA°a: /
r"ºaAevaDaAe jalaiDabanDanamañpaUgAE:
ikM( tasya zA‡auh"nanae k(paya: s$ah"AyaA: //20//
nedaṁ yaśo raghupateḥ sura-yācñayātta-
līlā-tanor adhika-sāmya-vimukta-dhāmnaḥ
rakṣo-vadho jaladhi-bandhanam astra-pūgaiḥ
kiṁ tasya śatru-hanane kapayaḥ sahāyāḥ
na—no; idam—todos estos; yaśaḥ—fama; raghu-pateḥ—del Señor Rāmacandra; sura-
yācñayā—por las oraciones de los semidioses; ātta-līlā-tanoḥ—cuyo cuerpo espiritual
está siempre ocupado en diversos pasatiempos; adhika-sāmya-vimukta-dhāmnaḥ—
nadie es igual ni más grande que Él; rakṣaḥ-vadhaḥ—matar al rākṣasa (Rāvaṇa);
jaladhi-bandhanam—construir un puente sobre el océano; astra-pūgaiḥ—con arco
y flechas; kim—si; tasya—Su; śatru-hanane—en matar a los enemigos; kapayaḥ—los
monos; sahāyāḥ—asistentes.
La reputación que el Señor Rāmacandra obtuvo por haber matado a Rāvaṇa con
lluvias de flechas a petición de los semidioses y por haber construido un puente
11.21 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 259
sobre el océano, no es la verdadera gloria de la Suprema Personalidad de Dios
Rāmacandra, cuyo cuerpo espiritual está siempre ocupado en diversos pasatiempos.
Nadie es igual ni superior al Señor Rāmacandra, de modo que no necesitaba de la
ayuda de los monos para vencer a Rāvaṇa.
SIGNIFICADO: Como se afirma en los Vedas (Śvetāśvatara Upaniṣad 6.8):
na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate
na tat-samaś cābhyadhikaś ca dṛśyate
parāsya śaktir vividhaiva śrūyate
svābhāvikī jñāna-bala-kriyā ca
«El Señor Supremo no tiene nada que hacer, y nadie es igual ni más grande que Él, pues
todo lo hacen de forma natural y sistemática Sus diversas energías». El Señor no tiene
nada que hacer (na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate); todos Sus actos son pasatiempos.
El Señor no tiene que cumplir con ningún deber por obligación con nadie, y, sin embargo,
adviene para proteger a Sus devotos o matar a Sus enemigos. Por supuesto, nadie puede ser
enemigo del Señor, pues ¿quién podría ser más poderoso que Él? En realidad, no es posible
ser Su enemigo; pero, cuando el Señor desea complacerse en Sus pasatiempos, desciende al
mundo material y actúa como un ser humano, mostrando así Sus maravillosas y gloriosas
actividades para complacer a los devotos. Sus devotos siempre desean ver al Señor victorioso
en variedad de actividades, de modo que, para complacerse a Sí mismo y complacer a
Sus devotos, el Señor a veces consiente en actuar como un ser humano y ocuparse en
pasatiempos maravillosos y extraordinarios para satisfacción de los devotos.
TEXTO 21 yasyaAmalaM na{pas$ad":s$au yazAAe'DaunaAipa
gAAyantyaGa£ama{SayaAe id"igABaen‰"paÄ%ma, /
taM naAk(paAlavas$aupaAlaik(r"Iq%jauí"-
paAd"AmbaujaM r"GaupaitaM zAr"NAM ‘apaâe //21//
yasyāmalaṁ nṛpa-sadaḥsu yaśo 'dhunāpi
gāyanty agha-ghnam ṛṣayo dig-ibhendra-paṭṭam
taṁ nākapāla-vasupāla-kirīṭa-juṣṭa-
pādāmbujaṁ raghupatiṁ śaraṇaṁ prapadye
yasya—cuyos (del Señor Rāmacandra); amalam—inmaculados, libres de cualidades
materiales; nṛpa-sadaḥsu—en la asamblea de grandes emperadores como Mahārāja
Yudhiṣṭhira; yaśaḥ—gloria y fama; adhunā api—incluso hoy; gāyanti—glorifican; agha-
ghnam—que destruyen todas las reacciones pecaminosas; ṛṣayaḥ—grandes personas
santas, como Mārkaṇḍeya; dik-ibha-indra-paṭṭam—como el manto ornamental que
cubre al elefante que conquista las direcciones; tam—ese; nāka-pāla—de semidioses
260 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.22
celestiales; vasu-pāla—de reyes terrenales; kirīṭa—con los yelmos; juṣṭa—son adorados;
pāda-ambujam—cuyos pies de loto; raghu-patim—al Señor Rāmacandra; śaraṇam—
entrega; prapadye—yo ofrezco.
El nombre y la fama del Señor Rāmacandra, que son inmaculados y destruyen todas las
reacciones pecaminosas, son glorificados en todas direcciones, como el manto orna-
mental del elefante victorioso que conquista todas las direcciones. Grandes personas
santas, como Mārkaṇḍeya Ṛṣi, glorifican todavía hoy Sus cualidades en las asambleas
de grandes emperadores como Mahārāja Yudhiṣṭhira. Del mismo modo, todos los
semidioses y reyes santos, con el Señor Śiva y el Señor Brahmā entre ellos, adoran al
Señor postrándose con sus yelmos. Yo ofrezco reverencias a Sus pies de loto.
TEXTO 22 s$a yaE: s$pa{í"Ae'iBaä{"í"Ae vaA s$aMivaí"Ae'naugAtaAe'ipa vaA /
k(Aes$alaAstae yayau: sTaAnaM ya‡a gAcC$inta yaAeigAna: //22//
sa yaiḥ spṛṣṭo 'bhidṛṣṭo vā saṁviṣṭo 'nugato 'pi vā
kosalās te yayuḥ sthānaṁ yatra gacchanti yoginaḥ
saḥ—Él, el Señor Rāmacandra; yaiḥ—por esas personas; spṛṣṭaḥ—tocado; abhidṛṣṭaḥ—
visto; vā—o; saṁviṣṭaḥ—comer o acostarse juntos; anugataḥ—siguieron como sirvientes;
api vā—incluso; kosalāḥ—todos los habitantes de Kosala; te—ellos; yayuḥ—partieron;
sthānam—al lugar; yatra—a donde; gacchanti—van; yoginaḥ—todos los bhakti-yogīs.
El Señor Rāmacandra regresó a Su morada, el destino de los bhakti-yogīs. Allí
fueron también todos los habitantes de Ayodhyā después de servir al Señor en
Sus pasatiempos manifestados ofreciéndole reverencias, tocando Sus pies de loto,
considerándole en todo sentido como rey y padre, acostándose o sentándose a Su
lado como iguales, o simplemente acompañándole.
SIGNIFICADO: En el Bhagavad-gītā (4.9), el Señor dice:
janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so 'rjuna
«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y
actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino
que alcanza Mi morada eterna». Esto se confirma en este verso. Todos los habitantes
de Ayodhyā que vieron al Señor Rāmacandra en calidad de súbditos, Le sirvieron como
sirvientes, se sentaron y hablaron con Él como amigos, o estuvieron de alguna manera
presentes durante Su reinado, fueron de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Después
de abandonar el cuerpo, el devoto que alcanza la perfección en el servicio devocional
entra en el universo en que el Señor Rāmacandra o el Señor Kṛṣṇa estén realizando
11.23 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 261
Sus pasatiempos. En ese prakaṭa-līlā, el devoto aprende a servir al Señor, hasta que
finalmente se eleva al sanātana-dhāma, la morada suprema en el mundo espiritual. Ese
sanātana-dhāma se menciona también en el Bhagavad-gītā (paras tasmāt tu bhāvo 'nyo
'vyakto 'vyaktāt sanātanaḥ). Quien entra en los pasatiempos eternos del Señor recibe el
nombre de nitya-līlā-praviṣṭa. Para que entendamos claramente las razones del regreso
del Señor Rāmacandra, en este verso se menciona que el Señor Se marchó al lugar al
que van los bhakti-yogīs. Los impersonalistas dan una interpretación errónea a las afir-
maciones del Señor y entienden que el Señor entró en Su propia refulgencia, de modo
que Se volvió impersonal. Pero el Señor es una persona, y Sus devotos también son
personas. En verdad, las entidades vivientes, al igual que el Señor, fueron personas en el
pasado, son personas en el presente y continuarán siendo personas incluso después de
abandonar el cuerpo. Esto lo confirma también el Bhagavad-gītā.
TEXTO 23 pauç&SaAe r"Amacair"taM ™avaNAEç&paDaAr"yana, /
@Ana{zAMsyapar"Ae r"Ajana, k(maRbanDaEivaRmaucyatae //23//
puruṣo rāma-caritaṁ śravaṇair upadhārayan
ānṛśaṁsya-paro rājan karma-bandhair vimucyate
puruṣaḥ—toda persona; rāma-caritam—la narración de las actividades de la Suprema
Personalidad de Dios, el Señor Rāmacandra; śravaṇaiḥ—mediante la recepción auditiva;
upadhārayan—simplemente mediante ese proceso de escuchar; ānṛśaṁsya-paraḥ—se
libera de todo rastro de envidia; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; karma-bandhaiḥ—por el
cautiverio de las actividades fruitivas; vimucyate—se libera.
¡Oh, rey Parīkṣit!, todo el que reciba por vía auditiva las narraciones que tratan
de las cualidades y pasatiempos del Señor Rāmacandra, acabará liberándose de la
enfermedad de la envidia y, con ello, del cautiverio de las actividades fruitivas.
SIGNIFICADO: En el mundo material, todo el mundo siente envidia de los demás.
Hasta en la vida religiosa a veces vemos que, si un devoto ha avanzado en las actividades
espirituales, otros devotos le envidian. Esos devotos envidiosos no están completamente
liberados del cautiverio del nacimiento y la muerte, y nadie puede entrar en el sanātana-
dhāma, es decir, en los pasatiempos eternos del Señor, mientras no esté completamente
libre de las causas del nacimiento y la muerte. La envidia surge bajo la influencia de la
falsa identificación con el cuerpo, pero el devoto liberado no tiene nada que ver con
el cuerpo, de modo que se halla perfectamente situado en el plano trascendental. El
devoto nunca siente envidia de nadie, ni aunque se trate de su enemigo. Sabiendo que
el Señor es su protector Supremo, el devoto piensa: «¿Qué daño puede hacerme ese
supuesto enemigo?». El devoto, por lo tanto, confía en que será protegido. El Señor
dice: ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham: «En la medida en que se
entregan a Mí, Yo les correspondo». El devoto, por lo tanto, debe estar completamente
262 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.25
libre de envidia, en especial de la envidia hacia otros devotos. Sentir envidia de otros
devotos es una gran ofensa, vaiṣṇava-aparādha. El devoto que se ocupa constantemente
en escuchar y cantar (śravaṇa-kīrtana) se libera de la enfermedad de la envidia, y de ese
modo llega a ser apto para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios.
™aIr"AjaAevaAca
TEXTO 24 k(TaM s$a BagAvaAna, r"AmaAe ”aAta|na, vaA svayamaAtmana: /
taismana, vaA tae'nvavataRnta ‘ajaA: paAEr"Aê wRìre" //24//
śrī-rājovāca
kathaṁ sa bhagavān rāmo bhrātṝn vā svayam ātmanaḥ
tasmin vā te 'nvavartanta prajāḥ paurāś ca īśvare
śrī-rājā uvāca—Mahārāja Parīkṣit preguntó; katham—cómo; saḥ—Él, el Señor;
bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; bhrātṝn—
hacia los hermanos (Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna); vā—o; svayam—personalmente;
ātmanaḥ—expansiones de Su persona; tasmin—hacia el Señor; vā—o; te—ellos (todos
los habitantes y los hermanos); anvavartanta—se comportaron; prajāḥ—todos los ha-
bitantes; paurāḥ—los ciudadanos; ca—y; īśvare—hacia el Señor Supremo.
Mahārāja Parīkṣit preguntó a Śukadeva Gosvāmī: ¿Cómo actuó el Señor, y cuál fue
Su conducta en Sus tratos con Sus hermanos, que eran expansiones de Su propio
ser? ¿Y cómo Le trataban a Él Sus hermanos y los habitantes de Ayodhyā?
™aIbaAd"r"AyaiNAç&vaAca
TEXTO 25 @TaAid"zAiÚ"igvajayae ”aAta|MiñBauvanaeìr": /
@AtmaAnaM d"zARyana, svaAnaAM paur"ImaEºata s$aAnaugA: //25//
śrī-bādarāyaṇir uvāca
athādiśad dig-vijaye bhrātṝṁs tri-bhuvaneśvaraḥ
ātmānaṁ darśayan svānāṁ purīm aikṣata sānugaḥ
śrī-bādarāyaṇiḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; atha—a partir de entonces (cuan-
do el Señor aceptó el trono ante la súplica de Bharata); ādiśat—ordenó; dik-vijaye—
conquistar todo el mundo; bhrātṝn—a Sus hermanos menores; tri-bhuvana-īśvaraḥ—el
Señor del universo; ātmānam—personalmente, Él mismo; darśayan—conceder audien-
cia; svānām—a los familiares y a los ciudadanos; purīm—la ciudad; aikṣata—supervisó;
sa-anugaḥ—con otros asistentes.
Śukadeva Gosvāmī contestó: Tras aceptar el trono del gobierno, atendiendo a la
ferviente súplica de Bharata, Su hermano menor, el Señor Rāmacandra ordenó
11.25 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 263
a Sus hermanos que saliesen a conquistar el mundo entero, mientras Él mismo
permanecía en la capital para conceder audiencia a todos los ciudadanos y re-
sidentes del palacio y supervisar la administración del gobierno con Sus otros
asistentes.
SIGNIFICADO: La Suprema Personalidad de Dios no permite que ninguno de Sus
devotos o asistentes se ocupe en la complacencia de los sentidos. Los hermanos meno-
res del Señor Rāmacandra estaban en casa disfrutando de la presencia personal de la
Suprema Personalidad de Dios, pero el Señor Les ordenó que salieran y alcanzaran la
victoria en todo el mundo. Era costumbre (y aún lo es en algunos lugares) que todos
los reyes aceptasen la supremacía del emperador. Si el rey de un pequeño estado no
aceptaba la supremacía del emperador, entonces se le declaraba la guerra, hasta que
ese rey se veía obligado a aceptar el carácter supremo del emperador; si no fuera así, al
emperador le sería imposible gobernar el país.
El Señor Rāmacandra mostró Su favor a Sus hermanos ordenándoles que Se fuesen.
Muchos de los devotos del Señor que viven en Vṛndāvana han hecho voto de no salir
de Vṛndāvana para predicar conciencia de Kṛṣṇa. Pero el Señor dice que la conciencia
de Kṛṣṇa debe propagarse por todo el mundo, en todo pueblo y en toda aldea. Esa es la
orden expresa del Señor Caitanya Mahāprabhu.
pṛthivīte āche yata nagarādi grāma
sarvatra pracāra haibe mora nāma
El devoto puro, por lo tanto, debe cumplir la orden del Señor y no dedicarse a la com-
placencia sensorial quedándose inactivo, víctima del orgullo falso y pensando que, por
no irse de Vṛndāvana y cantar en un lugar solitario, se ha vuelto un gran devoto. El de-
voto debe cumplir la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Caitanya Mahāprabhu
dijo: yāre dekha, tāre kaha `kṛṣṇa’-upadeśa. Por lo tanto, todo devoto debe propagar
el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa mediante la prédica, pidiendo a cada persona con
quien se encuentre que acepte la orden de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor
dice: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona toda clase de
religión y sencillamente entrégate a Mí». Esa es la orden del Señor, que habla como
emperador supremo. Se debe convencer a todo el mundo de que acepte esa orden, pues
esa es la victoria (dig-vijaya). Y el devoto, el soldado, tiene el deber de inculcar a todos
esta filosofía de la vida.
Los kaniṣṭha-adhikārīs, por supuesto, no predican, pero el Señor también es
misericordioso con ellos, como lo fue con los habitantes de Ayodhyā al quedarse allí
personalmente para concederles audiencia. No debemos cometer el error de pensar
que el Señor pidió a Sus hermanos menores que se fuesen de Ayodhyā porque favorecía
especialmente a los ciudadanos. El Señor es misericordioso con todos, y sabe cómo
mostrar Su favor a cada persona en particular conforme a su capacidad. Quien se rige
por la orden del Señor es un devoto puro.
264 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.26
TEXTO 26 @Ais$a·(maAgAA< gAnDaAedE": k(ir"NAAM mad"zAIk(rE": /
svaAimanaM ‘aAæamaAlaAefya maÔaAM vaA s$autar"Aimava //26//
āsikta-mārgāṁ gandhodaiḥ kariṇāṁ mada-śīkaraiḥ
svāminaṁ prāptam ālokya mattāṁ vā sutarām iva
āsikta-mārgām—las calles eran rociadas; gandha-udaiḥ—con agua perfumada;
kariṇām—de elefantes; mada-śīkaraiḥ—con partículas de esencias perfumadas;
svāminam—al amo o propietario; prāptam—presente; ālokya—ver personalmente;
mattām—muy opulenta; vā—o; sutarām—mucho; iva—como si.
Durante el reinado del Señor Rāmacandra, las calles de la capital, Ayodhyā, eran
perfumadas con aguas aromáticas y gotas de esencias fragantes, que los elefantes
rociaban con sus trompas. Los ciudadanos, viendo que el Señor supervisaba per-
sonalmente los asuntos de la ciudad con toda opulencia, apreciaban mucho esa
opulencia.
SIGNIFICADO: Hasta ahora habíamos escuchado hablar de la opulencia del Rāma-
rājya, el reinado del Señor Rāmacandra, pero este verso nos ofrece un ejemplo concre-
to de la opulencia del reino del Señor. Las calles de Ayodhyā, además de limpiarse, se
perfumaban con aguas aromáticas y gotas de esencias y fragancias, que los elefantes
rociaban con sus trompas. No hacía falta ningún sistema de aspersión, pues el elefante
posee la habilidad natural de absorber agua con la trompa y expulsarla de nuevo
como en una ducha. Hay un indicio que puede ayudarnos a entender la opulencia de
la ciudad: la regaban con agua perfumada. Además de esto, los ciudadanos tenían la
oportunidad de ver al Señor supervisando personalmente los asuntos del gobierno.
De Sus actividades, como al enviar a Sus hermanos a velar por Sus intereses fuera de la
capital y a castigar a todo el que no obedeciese las órdenes del emperador (dig-vijaya),
se desprende que no era un monarca ocioso. Los ciudadanos tenían todo lo necesario
para llevar una vida pacífica, y estaban cualificados con sus correspondientes atributos
de varṇāśrama. Como hemos visto en el capítulo anterior: varṇāśrama-guṇānvitāḥ:
Los ciudadanos eran educados conforme al sistema de varṇāśrama. Una clase de
hombres eran brāhmaṇas, otros eran kṣatriyas, otros vaiśyas y otros śūdras. Sin esa
división científica, no se puede hablar de buenos ciudadanos. El rey, que era magná-
nimo y perfecto en el cumplimiento de Su deber, celebró muchos sacrificios y trató
a Sus súbditos como a Sus propios hijos, y los súbditos, educados en el sistema de
varṇāśrama, eran obedientes y perfectamente disciplinados. En conjunto, era una
monarquía tan opulenta y pacífica que el gobierno podía permitirse rociar las calles
con aguas perfumadas, por no hablar de otros aspectos de su administración. De
una ciudad perfumada con aguas aromáticas solo podemos imaginar la enorme
opulencia que mostraba en otros aspectos. ¿Qué podía faltarles a los súbditos del
Señor Rāmacandra para no ser felices durante Su reinado?
11.29 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 265
TEXTO 27 ‘aAs$aAd"gAAepaur"s$aBaAcaEtyade"vagA{h"Aid"Sau /
ivanyastahe"mak(lazAE: pataAk(AiBaê maiNx"taAma, //27//
prāsāda-gopura-sabhā- caitya-deva-gṛhādiṣu
vinyasta-hema-kalaśaiḥ patākābhiś ca maṇḍitām
prāsāda—en palacios; gopura—puertas de palacio; sabhā—casas de asamblea; caitya—
estrados; deva-gṛha—templos en que se adoran deidades; ādiṣu—y demás; vinyasta—
situadas; hema-kalaśaiḥ—con vasijas de oro; patākābhiḥ—con banderas; ca—también;
maṇḍitām—adornados.
Los palacios, las puertas de los palacios, las casas de asamblea, los estrados en los lu-
gares de reunión, los templos y todos los demás lugares públicos estaban decorados
con vasijas de oro y banderas de diversos tipos.
TEXTO 28 paUgAE: s$ava{ntaE r"mBaAiBa: paiÄ%k(AiBa: s$auvaAs$as$aAma, /
@Ad"zAE=rM"zAukE(: ›aigBa: k{(tak(AEtauk(taAer"NAAma, //28//
pūgaiḥ savṛntai rambhābhiḥ paṭṭikābhiḥ suvāsasām
ādarśair aṁśukaiḥ sragbhiḥ kṛta-kautuka-toraṇām
pūgaiḥ—con beteles; sa-vṛntaiḥ—con ramos de flores y frutas; rambhābhiḥ—con bana-
nos; paṭṭikābhiḥ—con banderas; su-vāsasām—adornados con telas llenas de colorido;
ādarśaiḥ—con espejos; aṁśukaiḥ—con telas; sragbhiḥ—con guirnaldas de flores; kṛta-
kautuka—que construidos de forma auspiciosa; toraṇām—con portales de recepción.
Cuando el Señor Rāmacandra visitaba un lugar de la ciudad, se Le ofrecía una
auspiciosa bienvenida construyendo grandes arcos con bananos y beteles llenos
de flores y frutas. Esos grandes portales se decoraban con banderas de brillantes
colores y con tapices, espejos y guirnaldas.
TEXTO 29 tamaupaeyausta‡a ta‡a paAEr"A @hR"NApaANAya: /
@AizASaAe yauyaujaudeR"va paAh"ImaAM ‘aAftvayaAeä,"Da{taAma, //29//
tam upeyus tatra tatra paurā arhaṇa-pāṇayaḥ
āśiṣo yuyujur deva pāhīmāṁ prāk tvayoddhṛtām
tam—a Él, el Señor Rāmacandra; upeyuḥ—se acercaban; tatra tatra—allí donde iba
de visita; paurāḥ—los habitantes del vecindario; arhaṇa-pāṇayaḥ—con artículos
para adorar al Señor; āśiṣaḥ—bendiciones del Señor; yuyujuḥ—descendieron; deva—
266 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.34
¡oh, mi Señor!; pāhi—cuida; imām—esta Tierra; prāk—como antes; tvayā—por Ti;
uddhṛtām—rescatada (del fondo del mar en Tu encarnación como Varāha).
En esas visitas del Señor Rāmacandra, la gente se acercaba a Él con artículos de
adoración y pedía las bendiciones del Señor: «¡Oh, Señor! —decían—, que Tú, que
rescataste la Tierra del fondo del mar en Tu encarnación como jabalí, cuides de ella
ahora. Nosotros pedimos Tus bendiciones».
TEXTO 30 tata: ‘ajaA vaIºya paitaM icar"AgAtaM
id"ä{"ºayaAets$a{í"gA{h"A: iñyaAe nar"A: /
@Aç&÷ h"myaARNyar"ivand"laAecana-
mata{æanae‡aA: ku(s$aumaEr"vaAik(r"na, //30//
tataḥ prajā vīkṣya patiṁ cirāgataṁ
didṛkṣayotsṛṣṭa-gṛhāḥ striyo narāḥ
āruhya harmyāṇy aravinda-locanam
atṛpta-netrāḥ kusumair avākiran
tataḥ—a continuación; prajāḥ—los ciudadanos; vīkṣya—por ver; patim—al rey; cira-
āgatam—que regresaba después de mucho tiempo; didṛkṣayā—deseosos de ver; utsṛṣṭa-
gṛhāḥ—dejando vacías sus respectivas moradas; striyaḥ—las mujeres; narāḥ—los hom-
bres; āruhya—subirse a lo alto de; harmyāṇi—grandes palacios; aravinda-locanam—al
Señor Rāmacandra, cuyos ojos eran como los pétalos de un loto; atṛpta-netrāḥ—cuyos
ojos no estaban completamente satisfechos; kusumaiḥ—flores; avākiran—hacían llover
sobre el Señor.
Puesto que llevaban mucho tiempo sin ver al Señor, los ciudadanos, hombres y
mujeres, salían de sus hogares deseosos de verle y se subían a las azoteas de los
palacios. Como no se sentían completamente saciados de ver el rostro y los ojos de
loto del Señor Rāmacandra, derramaban lluvias de flores sobre Él.
TEXTOs 31-34 @Ta ‘aivaí": svagA{hM" jauíM" svaE: paUvaRr"AjaiBa: /
@nantaAiKalak(AeSaAX#YamanaGyaAeRç&pair"cC$d"ma, //31//
ivaåu"maAeäu"mbar"ã"ArE"vaE=äU"yaRstamBapaiÈÿiBa: /
sTalaEmaARr"k(taE: svacCE$”aARjats$P(iq%k(iBaiÔaiBa: //32//
ica‡a›aigBa: paiÄ%k(AiBavaARs$aAemaiNAgANAAMzAukE(: /
mau·(AP(laEiêäu"éaAs$aE: k(Antak(AmaAepapaiÔaiBa: //33//
11.34 CAP. 11 | El Señor Rāmacandra gobierna el mundo 267
DaUpad"IpaE: s$aur"iBaiBamaRiNx"taM pauSpamaNx"naE: /
ñIpauimBa: s$aur"s$aÆÿAzAEjauRíM" BaUSaNABaUSaNAE: //34//
atha praviṣṭaḥ sva-gṛhaṁ juṣṭaṁ svaiḥ pūrva-rājabhiḥ
anantākhila-koṣāḍhyam anarghyoruparicchadam
vidrumodumbara-dvārair vaidūrya-stambha-paṅktibhiḥ
sthalair mārakataiḥ svacchair bhrājat-sphaṭika-bhittibhiḥ
citra-sragbhiḥ paṭṭikābhir vāso-maṇi-gaṇāṁśukaiḥ
muktā-phalaiś cid-ullāsaiḥ kānta-kāmopapattibhiḥ
dhūpa-dīpaiḥ surabhibhir maṇḍitaṁ puṣpa-maṇḍanaiḥ
strī-pumbhiḥ sura-saṅkāśair juṣṭaṁ bhūṣaṇa-bhūṣaṇaiḥ
atha—a continuación; praviṣṭaḥ—Él entró; sva-gṛham—en Su propio palacio;
juṣṭam—ocupado; svaiḥ—por los miembros de Su familia; pūrva-rājabhiḥ—por
los anteriores miembros de la familia real; ananta—ilimitados; akhila—por todas
partes; koṣa—tesoros; āḍhyam—prósperos; anarghya—inestimables; uru—elevados;
paricchadam—con objetos; vidruma—de coral; udumbara-dvāraiḥ—con los laterales
de las puertas; vaidūrya-stambha—con pilares de vaidūrya-maṇi; paṅktibhiḥ—en una
línea; sthalaiḥ—con suelos; mārakataiḥ—hechos de piedra marakata; svacchaiḥ—muy
bien pulidos; bhrājat—resplandeciente; sphaṭika—mármol; bhittibhiḥ—cimientos;
citra-sragbhiḥ—con toda clase de guirnaldas de flores; paṭṭikābhiḥ—con banderas;
vāsaḥ—telas; maṇi-gaṇa-aṁśukaiḥ—con diversas piedras preciosas refulgentes;
muktā-phalaiḥ—con perlas; cit-ullāsaiḥ—que aumentaban el placer celestial; kānta-
kāma—satisfacer los deseos; upapattibhiḥ—con esos objetos; dhūpa-dīpaiḥ—con
incienso y lámparas; surabhibhiḥ—muy fragante; maṇḍitam—decorado; puṣpa-
maṇḍanaiḥ—con ramos de flores de todo tipo; strī-pumbhiḥ—con hombres y mu-
jeres; sura-saṅkāśaiḥ—con el aspecto de los semidioses; juṣṭam—lleno de; bhūṣaṇa-
bhūṣaṇaiḥ—cuyos cuerpos daban más belleza a sus adornos.
Después, el Señor Rāmacandra entró en el palacio de Sus antepasados, donde
se guardaban diversos tesoros y valiosos vestuarios. A ambos lados de la puerta
principal había asientos hechos de coral; los patios estaban rodeados de colum-
nas de vaidūrya-māni, el suelo estaba hecho de marakata-maṇi muy pulida, y
los cimientos eran de mármol. Todo el palacio estaba decorado con banderas,
guirnaldas y piedras preciosas que despedían una refulgencia celestial. El palacio
estaba completamente decorado con perlas y rodeado de lámparas e incienso.
Los hombres y mujeres que vivían en él parecían semidioses y se adornaban con
alhajas, cuya belleza se debía al hecho de estar sobre sus cuerpos.
268 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 11.36
TEXTO 35 taismana, s$a BagAvaAna, r"Ama: iµagDayaA i‘ayayaeí"yaA /
re"mae svaAr"AmaDaIr"ANAAma{SaBa: s$aItayaA ik(la //35//
tasmin sa bhagavān rāmaḥ snigdhayā priyayeṣṭayā
reme svārāma-dhīrāṇām ṛṣabhaḥ sītayā kila
tasmin—en ese palacio celestial; saḥ—Él; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios;
rāmaḥ—el Señor Rāmacandra; snigdhayā—siempre complacido con el comportamien-
to de ella; priyayā iṣṭayā—con Su muy querida esposa; reme—disfrutó; sva-ārāma—
placer personal; dhīrāṇām—de las personas más sabias y eruditas; ṛṣabhaḥ—el mejor;
sītayā—con madre Sītā; kila—en verdad.
El Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios, el mejor de los más sabios
eruditos, vivió en ese palacio con Su potencia de placer, madre Sītā, y disfrutó de
una paz completa.
TEXTO 36 bauBaujae ca yaTaAk(AlaM k(AmaAnDamaRmapaIx"yana, /
vaSaRpaUgAAna, baó"ªa|NAAmaiBaDyaAtaAx.~i„apaéava: //36//
bubhuje ca yathā-kālaṁ kāmān dharmam apīḍayan
varṣa-pūgān bahūn nṝṇām abhidhyātāṅghri-pallavaḥ
bubhuje—Él disfrutó; ca—también; yathā-kālam—mientras fue necesario; kāmān—de
todo disfrute; dharmam—los principios religiosos; apīḍayan—sin quebrantar; varṣa-
pūgān—duración de años; bahūn—muchos; nṝṇām—de la gente; abhidhyāta—ser el
objeto de meditación; aṅghri-pallavaḥ—Sus pies de loto.
Sin quebrantar los principios religiosos, el Señor Rāmacandra, cuyos pies de loto
son adorados por los devotos mediante la meditación, disfrutó con todos los objetos
propios del placer trascendental durante todo el tiempo que fue necesario.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo undécimo
del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «El Señor Rāmacandra gobierna
el mundo».
CAPÍTULO 12
La dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra
En este capítulo se habla de la dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra.
Los miembros de esta dinastía son descendientes de Śaśāda, el hijo de Mahārāja
Ikṣvāku.
En el árbol genealógico del Señor Rāmacandra, la dinastía continúa con Kuśa, el
hijo del Señor, que fue sucedido por Atithi, Niṣadha, Nabha, Puṇḍarīka, Kṣemadhanvā,
Devānīka, Anīha, Pāriyātra, Balasthala, Vajranābha, Sagaṇa y Vidhṛti. Todas estas
personalidades gobernaron el mundo. De Vidhṛti nació Hiraṇyanābha, que más
tarde se hizo discípulo de Jaimini y presentó el sistema de yoga místico en que fue
iniciado Yajñavalkya. Los continuadores de la dinastía fueron Puṣpa, Dhruvasandhi,
Sudarśana, Agnivarṇa, Śīghra y Maru. Maru alcanzó la perfección plena en la práctica
del yoga, y vive todavía en la aldea de Kalāpa. Al final de esta era de Kali, Maru dará
continuidad a la dinastía del dios de Sol. La dinastía fue continuada por Prasuśruta,
Sandhi, Amarṣaṇa, Mahasvān, Viśvabāhu, Prasenajit, Takṣaka y Bṛhadbala, que más
adelante sería matado por Abhimanyu. Śukadeva Gosvāmī dijo que todos estos reyes
habían muerto ya. Los descendientes futuros de Bṛhadbala serán Bṛhadraṇa, Ūrukriya,
Vatsavṛddha, Prativyoma, Bhānu, Divāka, Sahadeva, Bhṛhadaśva, Bhānumān,
Pratīkāśva, Supratīka, Marudeva, Sunakṣatra, Puṣkara, Antarikṣa, Sutapā, Amitrajit,
Bṛhadrāja, Barhi, Kṛtañjaya, Raṇañjaya, Sañjaya, Śākya, Śuddhoda, Lāṅgala, Prasenajit,
Kṣudraka, Raṇaka, Suratha y Sumitra. Todos ellos se sucederán como reyes de la
dinastía, uno tras otro. Sumitra, que vendrá en esta era de Kali, será el último rey de la
dinastía Ikṣvāku; después de él, la dinastía se extinguirá.
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 ku(zAsya caAitaiTastasmaAiªaSaDastats$autaAe naBa: /
pauNx"r"Ik(Ae'Ta tatpau‡a: ºaemaDanvaABavaÔata: //1//
śrī-śuka uvāca
kuśasya cātithis tasmān niṣadhas tat-suto nabhaḥ
puṇḍarīko 'tha tat-putraḥ kṣemadhanvābhavat tataḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; kuśasya—de Kuśa, el hijo del Señor
Rāmacandra; ca—también; atithiḥ—Atithi; tasmāt—de él; niṣadhaḥ—Niṣadha; tat-
269
270 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 12.4
sutaḥ—su hijo; nabhaḥ—Nabha; puṇḍarīkaḥ—Puṇḍarīka; atha—a continuación; tat-
putraḥ—su hijo; kṣemadhanvā—Kṣemadhanvā; abhavat—fue; tataḥ—a continuación.
Śukadeva Gosvāmī dijo: El hijo de Rāmacandra fue Kuśa, el hijo de Kuśa fue Atithi,
el hijo de Atithi fue Niṣadha, y el hijo de Niṣadha fue Nabha. El hijo de Nabha fue
Puṇḍarīka, y de Puṇḍarīka nació Kṣemadhanvā.
TEXTO 2 de"vaAnaIk(stataAe'naIh": paAir"yaA‡aAe'Ta tats$auta: /
tataAe balasTalastasmaAã"†anaABaAe'kR(s$amBava: //2//
devānīkas tato 'nīhaḥ pāriyātro 'tha tat-sutaḥ
tato balasthalas tasmād vajranābho 'rka-sambhavaḥ
devānīkaḥ—Devānīka; tataḥ—de Kṣemadhanvā; anīhaḥ—de Devānīka nació Anīha;
pāriyātraḥ—Pāriyātra; atha—a continuación; tat-sutaḥ—el hijo de Anīha; tataḥ—de
Pāriyātra; balasthalaḥ—Balasthala; tasmāt—de Balasthala; vajranābhaḥ—Vajranābha;
arka-sambhavaḥ—obtenido a partir del dios del Sol.
El hijo de Kṣemadhanvā fue Devānīka, el hijo de Devānīka fue Anīha, el hijo de
Anīha fue Pāriyātra, y el hijo de Pāriyātra fue Balasthala. El hijo de Balasthala fue
Vajranābha, de quien se dice que nació de la refulgencia del dios del sol.
TEXTOs 3-4 s$agANAstats$autastasmaAiã"Da{itaêABavats$auta: /
tataAe ih"r"NyanaABaAe'BaUâAegAAcaAyaRstau jaEimanae: //3//
izASya: k(AEzAlya @ADyaAtmaM yaAÁavalfyaAe'DyagAAâta: /
yaAegAM mah"Aed"yama{iSaôR$d"yaƒainTaBaed"k(ma, //4//
sagaṇas tat-sutas tasmād vidhṛtiś cābhavat sutaḥ
tato hiraṇyanābho 'bhūd yogācāryas tu jaimineḥ
śiṣyaḥ kauśalya ādhyātmaṁ yājñavalkyo 'dhyagād yataḥ
yogaṁ mahodayam ṛṣir hṛdaya-granthi-bhedakam
sagaṇaḥ—Sagaṇa; tat—de este (de Vajranābha); sutaḥ—hijo; tasmāt—de él; vidhṛtiḥ—
Vidhṛti; ca—también; abhavat—nació; sutaḥ—su hijo; tataḥ—de él; hiraṇyanābhaḥ—
de Hiraṇyanābha; abhūt—fue; yoga-ācāryaḥ—quien presentó la filosofía del yoga;
tu—pero; jaimineḥ—por aceptar a Jaimini como maestro espiritual; śiṣyaḥ—discípulo;
kauśalyaḥ—Kauśalya; ādhyātmam—espiritual; yājñavalkyaḥ—Yājñavalkya; adhyagāt—
estudió; yataḥ—de él (Hiraṇyanābha); yogam—las prácticas místicas; mahā-udayam—
12.6 CAP. 12 | La dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra 271
muy elevadas; ṛṣiḥ—Yājñavalkya Ṛṣi; hṛdaya-granthi-bhedakam—el yoga místico, que
puede desatar los nudos del apego material que hay en el corazón.
El hijo de Vajranābha fue Sagaṇa, cuyo hijo fue Vidhṛti. El hijo de Vidhṛti fue
Hiraṇyanābha, que se hizo discípulo de Jaimini y fue un gran ācārya del yoga
místico. Fue Hiraṇyanābha quien instruyó al gran santo Yājñavalkya en el muy
elevado sistema de yoga místico denominado ādhyātma-yoga, que puede desatar
los nudos del apego material que hay en el corazón.
TEXTO 5 pauSpaAe ih"r"NyanaABasya ‹auvas$ainDastataAe'Bavata, /
s$aud"zARnaAe'TaAi¢avaNAR: zAI„astasya maç&: s$auta: //5//
puṣpo hiraṇyanābhasya dhruvasandhis tato 'bhavat
sudarśano 'thāgnivarṇaḥ śīghras tasya maruḥ sutaḥ
puṣpaḥ—Puṣpa; hiraṇyanābhasya—el hijo de Hiraṇyanābha; dhruvasandhiḥ—
Dhruvasandhi; tataḥ—de él; abhavat—nació; sudarśanaḥ—de Dhruvasandhi nació
Sudarśana; atha—a continuación; agnivarṇaḥ—Agnivarṇa, el hijo de Sudarśana;
śīghraḥ—Śīghra; tasya—suyo (de Agnivarṇa); maruḥ—Maru; sutaḥ—hijo.
El hijo de Hiraṇyanābha fue Puṣpa, y el hijo de Puṣpa fue Dhruvasandhi. El hijo de
Dhruvasandhi fue Sudarśana, que fue padre de Agnivarṇa. El hijo de Agnivarṇa fue
Śīghra, cuyo hijo fue Maru.
TEXTO 6 s$aAe's$aAvaAstae yaAegAis$aÜ": k(laApaƒaAmamaAisTata: /
k(laer"ntae s$aUyaRvaMzAM naíM" BaAvaiyataA pauna: //6//
so 'sāv āste yoga-siddhaḥ kalāpa-grāmam āsthitaḥ
kaler ante sūrya-vaṁśaṁ naṣṭaṁ bhāvayitā punaḥ
saḥ—él; asau—la personalidad Maru; āste—que aún vive; yoga-siddhaḥ—la perfección
en los poderes del yoga místico; kalāpa-grāmam—el lugar llamado Kalāpa-grāma;
āsthitaḥ—todavía vive allí; kaleḥ—de este Kali-yuga; ante—al final; sūrya-vaṁśam—los
descendientes del dios del Sol; naṣṭam—tras haberse perdido; bhāvayitā—Maru dará
comienzo engendrando un hijo; punaḥ—de nuevo.
Maru, que obtuvo la perfección en los poderes del yoga místico, vive todavía en
Kalāpa-grāma. Al final de Kali-yuga dará continuidad a la perdida dinastía Sūrya
engendrando un hijo.
272 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 12.8
SIGNIFICADO: Hace por lo menos cinco mil años, Śrīla Śukadeva Gosvāmī dio
testimonio de la existencia de Maru en Kalāpa-grāma, y dijo que Maru, que había
obtenido un cuerpo yoga-siddha, viviría hasta el final de Kali-yuga, cuya duración se
estima en 432 000 años. Así es la perfección del poder místico. Mediante el control
del aliento, el yogī perfecto puede prolongar su vida tanto como lo desee. A veces,
las Escrituras védicas nos hablan de personalidades de la época védica, tales como
Vyāsadeva y Aśvatthāmā, que siguen vivas aún hoy. Este verso nos indica que también
Maru vive aún. Tal vez nos resulte sorprendente que un cuerpo mortal pueda vivir
durante tanto tiempo. Esa longevidad se explica en este verso con la palabra yoga-
siddha. Quien alcanza la perfección en la práctica del yoga puede vivir tanto tiempo
como desee. Una minúscula exhibición de yoga-siddha no supone perfección alguna.
Este verso nos ofrece un ejemplo de verdadera perfección: el yoga-siddha puede vivir
todo el tiempo que desee.
TEXTO 7 tasmaAt‘as$au™autastasya s$ainDastasyaApyamaSaRNA: /
mah"svaAMstats$autastasmaAiã"ìbaAò"r"jaAyata //7//
tasmāt prasuśrutas tasya sandhis tasyāpy amarṣaṇaḥ
mahasvāṁs tat-sutas tasmād viśvabāhur ajāyata
tasmāt—de Maru; prasuśrutaḥ—Prasuśruta, su hijo; tasya—de Prasuśruta; sandhiḥ—un
hijo llamado Sandhi; tasya—suyo (de Sandhi); api—también; amarṣaṇaḥ—un hijo lla-
mado Amarṣaṇa; mahasvān—el hijo de Amarṣaṇa; tat—suyo; sutaḥ—hijo; tasmāt—de
él (de Mahasvān); viśvabāhuḥ—Viśvabāhu; ajāyata—nació.
Maru tuvo un hijo llamado Prasuśruta, de Prasuśruta nació Sandhi, de Sandhi nació
Amarṣana, y de Amarṣana nació Mahasvān. Mahasvān fue padre de Viśvabāhu.
TEXTO 8 tata: ‘as$aenaijaÔasmaAÔaºak(Ae BaivataA pauna: /
tataAe ba{h"ß"laAe yastau ipa‡aA tae s$amare" h"ta: //8//
tataḥ prasenajit tasmāt takṣako bhavitā punaḥ
tato bṛhadbalo yas tu pitrā te samare hataḥ
tataḥ—de Viśvabāhu; prasenajit—nació un hijo llamado Prasenajit; tasmāt—de él;
takṣakaḥ—Takṣaka; bhavitā—nacería; punaḥ—de nuevo; tataḥ—de él; bṛhadbalaḥ—
un hijo llamado Bṛhadbala; yaḥ—aquel que; tu—pero; pitrā—por el padre; te—tuyo;
samare—en el combate; hataḥ—matado.
De Viśvabāhu nació Prasenajit, de Prasenajit nació Takṣaka, y de Takṣaka nació
Bṛhadbala, a quien tu padre mató en el combate.
12.11 CAP. 12 | La dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra 273
TEXTO 9 Wtae h"IºvaAku(BaUpaAlaA @taItaA: Za{NvanaAgAtaAna, /
ba{h"ß"lasya BaivataA pau‡aAe naA°aA ba{h"‰"NA: //9//
ete hīkṣvāku-bhūpālā atītāḥ śṛṇv anāgatān
bṛhadbalasya bhavitā putro nāmnā bṛhadraṇaḥ
ete—todos ellos; hi—en verdad; ikṣvāku-bhūpālāḥ—reyes de la dinastía de Ikṣvāku;
atītāḥ—todos ellos han muerto; śṛṇu—escucha; anāgatān—los que vendrán en el
futuro; bṛhadbalasya—de Bṛhadbala; bhavitā—habrá; putraḥ—un hijo; nāmnā—de
nombre; bṛhadraṇaḥ—Bṛhadraṇa.
Todos estos reyes de la dinastía de Ikṣvāku han muerto ya. Ahora escucha, por
favor, mientras te hablo de los reyes que nacerán en el futuro. De Bṛhadbala nacerá
Bṛhadraṇa.
TEXTO 10 Oç&i‚(ya: s$autastasya vats$ava{Ü"Ae BaivaSyaita /
‘aitavyaAemastataAe BaAnauidR"vaAk(Ae vaAih"naIpaita: //10//
ūrukriyaḥ sutas tasya vatsavṛddho bhaviṣyati
prativyomas tato bhānur divāko vāhinī-patiḥ
ūrukriyaḥ—Ūrukriya; sutaḥ—hijo; tasya—de Ūrukriya; vatsavṛddhaḥ—Vatsavṛddha;
bhaviṣyati—nacerá; prativyomaḥ—Prativyoma; tataḥ—de Vatsavṛddha; bhānuḥ—(de
Prativyoma) un hijo llamado Bhānu; divākaḥ—de Bhānu un hijo llamado Divāka;
vāhinī-patiḥ—un gran general de soldados.
El hijo de Bṛhadraṇa será Ūrukriya, que tendrá un hijo llamado Vatsavṛddha.
Vatsavṛddha tendrá un hijo llamado Prativyoma, y Prativyoma tendrá un hijo
llamado Bhānu, de quien nacerá Divāka, un gran general de ejércitos.
TEXTO 11 s$ah"de"vastataAe vaIr"Ae ba{h"d"ìAe'Ta BaAnaumaAna, /
‘ataIk(AìAe BaAnaumata: s$au‘ataIk(Ae'Ta tats$auta: //11//
sahadevas tato vīro bṛhadaśvo 'tha bhānumān
pratīkāśvo bhānumataḥ supratīko 'tha tat-sutaḥ
sahadevaḥ—Sahadeva; tataḥ—de Divāka; vīraḥ—un gran héroe; bṛhadaśvaḥ—
Bṛhadaśva; atha—de él; bhānumān—Bhānumān; pratīkāśvaḥ—Pratīkāśva;
bhānumataḥ—de Bhānumān; supratīkaḥ—Supratīka; atha—a continuación; tat-
sutaḥ—el hijo de Pratīkāśva.
274 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 12.14
A continuación, Divāka tendrá un hijo llamado Sahadeva, y de Sahadeva nacerá
el gran héroe Bṛhadaśva. De Bṛhadaśva nacerá Bhānumān, de Bhānumān nacerá
Pratīkāśva. El hijo de Pratīkāśva será Supratīka.
TEXTO 12 BaivataA maç&de"vaAe'Ta s$aunaºa‡aAe'Ta pauSk(r": /
tasyaAntair"ºastatpau‡a: s$autapaAstad"ima‡aijata, //12//
bhavitā marudevo 'tha sunakṣatro 'tha puṣkaraḥ
tasyāntarikṣas tat-putraḥ sutapās tad amitrajit
bhavitā—nacerá; marudevaḥ—Marudeva; atha—a continuación; sunakṣatraḥ—
Sunakṣatra; atha—a continuación; puṣkaraḥ—Puṣkara, un hijo de Sunakṣatra; tasya—
de Puṣkara; antarikṣaḥ—Antarikṣa; tat-putraḥ—su hijo; sutapāḥ—Sutapā; tat—de él;
amitrajit—un hijo llamado Amitrajit.
A continuación, de Supratīka nacerá Marudeva; de Marudeva, Sunakṣatra; de
Sunakṣatra, Puṣkara; y de Puṣkara, Antarikṣa. El hijo de Antarikṣa será Sutapā,
cuyo hijo será Amitrajit.
TEXTO 13 ba{h"‰"Ajastau tasyaAipa baihR"stasmaAtk{(taÃaya: /
r"NAÃayastasya s$auta: s$aÃayaAe BaivataA tata: //13//
bṛhadrājas tu tasyāpi barhis tasmāt kṛtañjayaḥ
raṇañjayas tasya sutaḥ sañjayo bhavitā tataḥ
bṛhadrājaḥ—Bṛhadrāja; tu—pero; tasya api—de Amitrajit; barhiḥ—Barhi; tasmāt—de
Barhi; kṛtañjayaḥ—Kṛtañjaya; raṇañjayaḥ—Raṇañjaya; tasya—de Kṛtañjaya; sutaḥ—
hijo; sañjayaḥ—Sañjaya; bhavitā—nacerá; tataḥ—de Raṇañjaya.
De Amitrajit nacerá Bṛhadrāja, de Bṛhadrāja vendrá Barhi, y de Barhi, Kṛtañjaya.
El hijo de Kṛtañjaya se llamará Raṇañjaya, y de él nacera Sañjaya.
TEXTO 14 tasmaAcC$AfyaAe'Ta zAuÜ"Aed"Ae laAËÿlastats$auta: sma{ta: /
tata: ‘as$aenaijaÔasmaAtºau"‰"k(Ae BaivataA tata: //14//
tasmāc chākyo 'tha śuddhodo lāṅgalas tat-sutaḥ smṛtaḥ
tataḥ prasenajit tasmāt kṣudrako bhavitā tataḥ
tasmāt—de Sañjaya; śākyaḥ—Śākya; atha—a continuación; śuddhodaḥ—Śuddhoda;
lāṅgalaḥ—Lāṅgala; tat-sutaḥ—el hijo de Śuddhoda; smṛtaḥ—es bien conocido;
12.16 CAP. 12 | La dinastía de Kuśa, el hijo del Señor Rāmacandra 275
tataḥ—de él; prasenajit—Prasenajit; tasmāt—de Prasenajit; kṣudrakaḥ—Kṣudraka;
bhavitā—nacerá; tataḥ—a continuación.
De Sañjaya nacerá Śākya, de Śākya, Śuddhoda, y de Śuddhoda, Lāṅgala. De Lāṅgala
nacerá Prasenajit, y de Prasenajit, Kṣudraka.
TEXTO 15 r"NAk(Ae BaivataA tasmaAts$aur"Tastanayastata: /
s$auima‡aAe naAma inaï"Anta Wtae baAhR"ß"laAnvayaA: //15//
raṇako bhavitā tasmāt surathas tanayas tataḥ
sumitro nāma niṣṭhānta ete bārhadbalānvayāḥ
raṇakaḥ—Raṇaka; bhavitā—nacerá; tasmāt—de Kṣudraka; surathaḥ—Suratha;
tanayaḥ—el hijo; tataḥ—a continuación; sumitraḥ—Sumitra, el hijo de Suratha;
nāma—de nombre; niṣṭha-antaḥ—el final de la dinastía; ete—todos los reyes mencio-
nados; bārhadbala-anvayāḥ—en la dinastía del rey Bṛhadbala.
De Kṣudraka vendrá Raṇaka, de Raṇaka nacerá Suratha, y de Suratha vendrá
Sumitra, que pondrá fin a la dinastía. Te he explicado así la dinastía de Bṛhadbala.
TEXTO 16 wºvaAkU(NAAmayaM vaMzA: s$auima‡aAntaAe BaivaSyaita /
yatastaM ‘aApya r"AjaAnaM s$aMsTaAM ‘aApsyaita vaE k(laAE //16//
ikṣvākūṇām ayaṁ vaṁśaḥ sumitrānto bhaviṣyati
yatas taṁ prāpya rājānaṁ saṁsthāṁ prāpsyati vai kalau
ikṣvākūṇām—de la dinastía del rey Ikṣvāku; ayam—esto (lo que se ha explicado);
vaṁśaḥ—descendientes; sumitra-antaḥ—con Sumitra como último rey de la dinastía;
bhaviṣyati—aparecerán en el futuro, mientras Kali-yuga sigue su curso; yataḥ—puesto
que; tam—a él, a Mahārāja Sumitra; prāpya—obtener; rājānam—como rey de la di-
nastía; saṁsthām—culminación; prāpsyati—obtiene; vai—en verdad; kalau—al final
de Kali-yuga.
El último rey de la dinastía de Ikṣvāku será Sumitra; después de él, la dinastía del
dios del Sol no tendrá más descendientes y se extinguirá.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo duodéci-
mo del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «La dinastía de Kuśa, el hijo
del Señor Rāmacandra».
CAPÍTULO 13
La dinastía de Mahārāja Nimi
En este capítulo se presenta la dinastía en que nació Janaka, el gran sabio erudito. Se
trata de la dinastía de Mahārāja Nimi, a quien se menciona como hijo de Ikṣvāku.
Al comenzar sus grandes celebraciones de sacrificios, Mahārāja Nimi designó a
Vasiṣṭha como sumo sacerdote. Pero Vasiṣṭha no aceptó, pues ya se había compro-
metido con un yajña para el Señor Indra; de modo que pidió al rey que esperase
hasta que ese sacrificio estuviera completo; pero Mahārāja Nimi no quiso esperar,
pensando que la vida es muy breve y no conviene esperar. Así pues, nombró a
otro sacerdote para dirigir el yajña. Vasiṣṭha se enfadó mucho con el rey Nimi y le
maldijo diciendo: «Que tu cuerpo caiga». Ante aquella maldición, Mahārāja Nimi
también se irritó, y, para vengarse de Vasiṣṭha, dijo: «Que tu cuerpo caiga también».
Como resultado de aquel intercambio de maldiciones, ambos murieron. Después de
aquel incidente, Vasiṣṭha volvió a nacer, engendrado por Mitra y Varuṇa, presas de
agitación al contemplar a Urvaśī.
Los sacerdotes que celebraban el sacrificio del rey Nimi conservaron el cuerpo del rey
en sustancias químicas aromáticas. Cuando el sacrificio estuvo completo, los sacerdotes
oraron a todos los semidioses presentes en el recinto del yajña por la vida de Mahārāja
Nimi, pero este se negó a nacer de nuevo en un cuerpo material por considerarlo muy
desagradable. Los grandes sabios batieron el cuerpo de Nimi, y como resultado del
proceso, nació Janaka.
El hijo de Janaka fue Udāvasu, y el hijo de Udāvasu fue Nandivardhana. El hijo de
Nandivardhana fue Suketu, y la línea de descendencia continúa de la siguiente manera:
Devarāta, Bṛhadratha, Mahāvīrya, Sudhṛti, Dhṛṣṭaketu, Haryaśva, Maru, Pratīpaka,
Kṛtaratha, Devamīḍha, Viśruta, Mahādhṛti, Kṛtirāta, Mahāromā, Svarṇaromā,
Hrasvaromā y Śīradhvaja. Todos estos hijos se sucedieron unos a otros en la dinastía.
De Śīradhvaja nació madre Sītādevī. El hijo de Śīradhvaja fue Kuśadhvaja, y el hijo
de Kuśadhvaja fue Dharmadhvaja. Los hijos de Dharmadhvaja fueron Kṛtadhvaja
y Mitadhvaja. El hijo de Kṛtadhvaja fue Keśidhvaja, y el hijo de Mitadhvaja fue
Khāṇḍikya. Keśidhvaja era un alma autorrealizada, y su hijo fue Bhānumān, de
quien descendieron, en orden sucesivo: Śatadyumna, Śuci, Sanadvāja, Ūrjaketu,
Aja, Purujit, Ariṣṭanemi, Śrutāyu, Supārśvaka, Citraratha, Kṣemādhi, Samaratha,
Satyaratha, Upaguru, Upagupta, Vasvananta, Yuyudha, Subhāṣaṇa, Śruta, Jaya, Vijaya,
Ṛta, Śunaka, Vītahavya, Dhṛti, Bahulāśva, Kṛti y Mahāvaśī. Todos estos hijos fueron
grandes personalidades con dominio de sí mismos. Así queda completa la lista de
esta dinastía.
277
278 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 13.3
™aIzAuk( ovaAca
TEXTO 1 inaimair"ºvaAku(tanayaAe vais$aï"mava{taitvaRjama, /
@Ar"Bya s$a‡aM s$aAe'pyaAh" zA‚e(NA ‘aAgva{taAe'isma BaAe: //1//
śrī-śuka uvāca
nimir ikṣvāku-tanayo vasiṣṭham avṛtartvijam
ārabhya satraṁ so 'py āha śakreṇa prāg vṛto 'smi bhoḥ
śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; nimiḥ—el rey Nimi; ikṣvāku-tanayaḥ—el
hijo de Mahārāja Ikṣvāku; vasiṣṭham—al gran sabio Vasiṣṭha; avṛta—designó;
ṛtvijam—sumo sacerdote en el sacrificio; ārabhya—comenzar; satram—el sacrificio;
saḥ—él, Vasiṣṭha; api—también; āha—dijo; śakreṇa—por el Señor Indra; prāk—antes;
vṛtaḥ asmi—fui designado; bhoḥ—¡oh, Mahārāja Nimi!
Śrīla Śukadeva Gosvāmī dijo: Tras dar comienzo a una celebración de sacrificios,
Mahārāja Nimi, el hijo de Ikṣvāku, pidió al gran sabio Vasiṣṭha que aceptase la
labor de sumo sacerdote. Vasiṣṭha, entonces, le contestó: «Mi querido Mahārāja
Nimi, ya he aceptado ese mismo encargo en un sacrificio que celebra el Señor
Indra».
TEXTO 2 taM inavaRtyaARgAimaSyaAima taAvanmaAM ‘aitapaAlaya /
taUSNAImaAs$aIä," gA{h"paita: s$aAe'paIn‰"syaAk(r"AenmaKama, //2//
taṁ nirvartyāgamiṣyāmi tāvan māṁ pratipālaya
tūṣṇīm āsīd gṛha-patiḥ so 'pīndrasyākaron makham
tam—ese sacrificio; nirvartya—después de terminar; āgamiṣyāmi—regresaré; tāvat—
hasta ese momento; mām—a mí (a Vasiṣṭha); pratipālaya—espera; tūṣṇīm—en silen-
cio; āsīt—permaneció; gṛha-patiḥ—Mahārāja Nimi; saḥ—él, Vasiṣṭha; api—también;
indrasya—del Señor Indra; akarot—celebró; makham—el sacrificio.
«Volveré aquí cuando termine el yajña para Indra. Haz el favor de esperarme hasta
entonces». Mahārāja Nimi guardó silencio, y Vasiṣṭha dio comienzo al sacrificio
para Indra.
TEXTO 3 inaimaêlaimadM" ivaã"Ana, s$a‡amaAr"BataAtmavaAna, /
[%itvaigBar"parE"staAvaªaAgAmaâAvataA gAuç&: //3//
nimiś calam idaṁ vidvān satram ārabhatātmavān
ṛtvigbhir aparais tāvan nāgamad yāvatā guruḥ
13.5 CAP. 13 | La dinastía de Mahārāja Nimi 279
nimiḥ—Mahārāja Nimi; calam—frágil, que puede terminar en cualquier momento;
idam—esta (vida); vidvān—perfectamente consciente de este hecho; satram—el sacri-
ficio; ārabhata—inauguró; ātmavān—persona autorrealizada; ṛtvigbhiḥ—con sacerdo-
tes; aparaiḥ—distintos de Vasiṣṭha; tāvat—en ese entonces; na—no; āgamat—regresó;
yāvatā—durante tanto tiempo; guruḥ—su maestro espiritual (Vasiṣṭha).
Mahārāja Nimi, que era un alma autorrealizada, pensó que la vida puede terminar
en cualquier momento. Por eso, en lugar de esperar tanto tiempo a que regresara
Vasiṣṭha, dio comienzo al sacrificio con otros sacerdotes.
SIGNIFICADO: Cāṇakya Paṇḍita dice: śarīraṁ kṣaṇa-vidhvāṁsi kalpānta-sthāyino
guṇāḥ: «En el mundo material, nuestro tiempo de vida puede terminar en cualquier
momento, pero, si en ese período de vida hacemos algo digno, la historia recordará
eternamente nuestro mérito». Mahārāja Nimi, que era una gran personalidad, conocía
bien este hecho. En la forma de vida humana debemos actuar de manera que al final
vayamos de regreso al hogar, de vuelta a Dios.
TEXTO 4 izASyavyaita‚(maM vaIºya taM inavaRtyaARgAtaAe gAuç&: /
@zApatpatataAÚe"h"Ae inamae: paiNx"tamaAinana: //4//
śiṣya-vyatikramaṁ vīkṣya taṁ nirvartyāgato guruḥ
aśapat patatād deho nimeḥ paṇḍita-māninaḥ
śiṣya-vyatikramam—la desviación del discípulo con respecto a la orden del guru;
vīkṣya—observar; tam—la celebración del yajña de Indra; nirvartya—después de
terminar; āgataḥ—cuando regresó; guruḥ—Vasiṣṭha Muni; aśapat—maldijo a Nimi
Mahārāja; patatāt—que caiga; dehaḥ—el cuerpo material; nimeḥ—de Mahārāja Nimi;
paṇḍita-māninaḥ—que tan sabio se cree (como para desobedecer la orden de su maes-
tro espiritual).
A su regreso, una vez terminado el sacrificio del rey Indra, Vasiṣṭha, el maestro
espiritual, se encontró con que Mahārāja Nimi había desobedecido sus instruccio-
nes. Vasiṣṭha maldijo entonces a su discípulo diciendo: «¡Que el cuerpo material de
Nimi, que se cree muy sabio, caiga inmediatamente!».
TEXTO 5 inaima: ‘aitad"d"AE zAApaM gAur"vae'DamaRvaitaR"nae /
tavaAipa patataAÚe"h"Ae laAeBaAÜ"maRmajaAnata: //5//
nimiḥ pratidadau śāpaṁ gurave 'dharma-vartine
tavāpi patatād deho lobhād dharmam ajānataḥ
280 ŚRĪMAD-BHĀGAVATAM | CANTO 9 13.6
nimiḥ—Mahārāja Nimi; pratidadau śāpam—respondió con otra maldición; gurave—a
su maestro espiritual, Vasiṣṭha; adharma-vartine—inducido a seguir principios irre-
ligiosos (pues había maldecido a su discípulo, que era inocente); tava—de ti; api—
también; patatāt—que caiga; dehaḥ—el cuerpo; lobhāt—por la codicia; dharmam—
principios religiosos; ajānataḥ—sin conocer.
Por haberle maldecido injustamente, sin que hubiera cometido ofensa alguna,
Mahārāja Nimi respondió a su maestro espiritual con otra maldición: «Las dona-
ciones del rey del cielo —dijo— te han hecho perder tu inteligencia religiosa. Por
ello pronuncio esta maldición: ¡Que también tu cuerpo caiga!».
SIGNIFICADO: El principio religioso que deben seguir los brāhmaṇas es que no de-
ben ser codiciosos. Sin embargo, en este caso, Vasiṣṭha no quiso satisfacer la petición
de Mahārāja Nimi en este planeta porque el rey del cielo le ofrecía una remuneración
más sustanciosa, y, cuando Nimi recurrió a otros sacerdotes para celebrar los sacri-
ficios, Vasiṣṭha le maldijo injustamente. Cuando una persona se deja influenciar por
actividades contaminadas, su poder, material y espiritual, disminuye. Vasiṣṭha era el
maestro espiritual de Mahārāja Nimi, pero su codicia le degradó.
TEXTO 6 wtyauts$as$ajaR svaM de"hM" inaimar"DyaAtmak(Aeivad": /
ima‡aAvaç&NAyaAejaRÁae ovaRzyaAM ‘aipataAmah": //6//
ity utsasarja svaṁ dehaṁ nimir adhyātma-kovidaḥ
mitrā-varuṇayor jajñe urvaśyāṁ prapitāmahaḥ
iti—así; utsasarja—abandonó; svam—su propio; deham—cuerpo; nimiḥ—Mahārāja
Nimi; adhyātma-kovidaḥ—plenamente versado en el conocimiento védico; mitrā-
varuṇayoḥ—del semen de Mitra y Varuṇa (que perdieron al ver la belleza de Urvaśī);
jajñe—nació; urvaśyām—a través de Urvaśī, una prostituta del reino celestial;
prapitāmahaḥ—Vasiṣṭha, conocido como el bisabuelo.
Tras decir esto, Mahārāja Nimi, que era experto en la ciencia del conocimiento
espiritual, abandonó su cuerpo. Vasiṣṭha, el bisabuelo, también abandonó el suyo,
pero nació de nuevo a través del semen que Mitra y Varuṇa emitieron al ver a
Urvaśī.
SIGNIFICADO: Mitra y Varuṇa se cruzaron con Urvaśī, la prostituta más hermosa
del reino celestial, y se llenaron de lujuria. Como grandes santos que eran, trataron de
dominar esa lujuria, pero no pudieron hacerlo, de modo que perdieron semen. De ese
semen, que se conservó en una vasija, nació Vasiṣṭha.
13.8 CAP. 13 | La dinastía de Mahārāja Nimi 281
TEXTO 7 gAnDavastauSau taÚe"hM" inaDaAya mauinas$aÔamaA: /
s$amaAæae s$a‡ayaAgAe ca de"vaAnaUcau: s$amaAgAtaAna, //7//
gandha-vastuṣu tad-dehaṁ nidhāya muni-sattamāḥ
samāpte satra-yāge ca devān ūcuḥ samāgatān
gandha-vastuṣu—en sustancias muy fragantes; tat-deham—el cuerpo de Mahārāja
Nimi; nidhāya—haber conservado; muni-sattamāḥ—todos los grandes sabios allí
reunidos; samāpte satra-yāge—al final del sacrificio que recibe el nombre de satra; ca—
también; devān—a todos los semidioses; ūcuḥ—rogaron o hablaron; samāgatān—que
estaban allí reunidos.
Durante la celebración del yajña, el cuerpo que Mahārāja Nimi había abandonado
se conservó en sustancias aromáticas; una vez terminado el satra-yāga, los gran-
des santos y brāhmaṇas hicieron la siguiente petición a todos los semidioses allí
reunidos.
TEXTO 8 r"AÁaAe jaIvatau de"h"Ae'yaM ‘as$aªaA: ‘aBavaAe yaid" /
taTaetyau·e( inaima: ‘aAh" maA BaUnmae de"h"banDanama, //8//
rājño jīvatu deho 'yaṁ prasannāḥ prabhavo yadi
tathety ukte nimiḥ prāha mā bhūn me deha-bandhanam
rājñaḥ—del rey; jīvatu—que cobre nueva vida; dehaḥ ayam—este cuerpo (ahora con-
servado); prasannāḥ—muy complacidos; prabhavaḥ—capaces de hacerlo; yadi—si;
tathā—que así sea; iti—así; ukte—cuando fue contestado (por los semidioses); nimiḥ—
Mahārāja Nimi; prāha—dijo; mā bhūt—no lo hagan; me—mi; deha-bandhanam—
nuevo aprisionamiento en un cuerpo material.
«Si están satisfechos con este sacrificio y si realmente tienen poder para ello, les
pedimos que devuelvan a Mahārāja Nimi a este cuerpo para que viva de nuevo en él».
Los semidioses contestaron afirmativamente a la petición de los sabios, pero Mahārāja
Nimi dijo: «Por favor, no me aprisionen de nuevo en un cuerpo material».
SIGNIFICADO: Los semidioses son muy superiores a los seres humanos. Por esa ra-
zón, los grandes santos y sabios, que de por sí eran brāhmaṇas poderosos, pidieron a los
semidioses que reviviesen el cuerpo de Mahārāja Nimi, que conservaban en bálsamos
aromáticos. No debemos pensar que el poder de los semidioses se reduce al disfrute
de los sentidos; su poder les permite incluso devolver la vida a un cuerpo muerto. Las
Escrituras védicas nos ofrecen muchos ejemplos como este. En la historia de Sāvitrī y
Satyavān, por ejemplo, Satyavān murió y Yamarāja se lo llevó, pero, ante el ruego de
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su esposa, Sāvitrī, se le devolvió a la vida en el mismo cuerpo. Es importante notar este
hecho en relación con el poder de los semidioses.
TEXTO 9 yasya yaAegAM na vaAHC$inta ivayaAegABayak(Atar"A: /
Bajainta car"NAAmBaAejaM maunayaAe h"ir"maeDas$a: //9//
yasya yogaṁ na vāñchanti viyoga-bhaya-kātarāḥ
bhajanti caraṇāmbhojaṁ munayo hari-medhasaḥ
yasya—con el cuerpo; yogam—contacto; na—no; vāñchanti—los jñānīs desean; viyoga-
bhaya-kātarāḥ—temerosos de tener que abandonar de nuevo el cuerpo; bhajanti—
ofrecen servicio amoroso trascendental; caraṇa-ambhojam—a los pies de loto del
Señor; munayaḥ—las grandes personas santas; hari-medhasaḥ—cuya inteligencia está
siempre absorta en pensar en Hari, la Suprema Personalidad de Dios.
Mahārāja Nimi continuó: Normalmente, los māyāvādīs quieren liberarse de los
cuerpos materiales porque tienen miedo de tener que abandonarlos de nuevo. Pero los
devotos, cuya inteligencia está siempre llena con el servicio del Señor, no tienen miedo.
En verdad, aprovechan el cuerpo para ofrecer servicio amoroso trascendental.
SIGNIFICADO: Mahārāja Nimi no quería entrar en ningún cuerpo material que fuese
causa de cautiverio; como era un devoto, quería un cuerpo que le permitiera ofrecer
servicio devocional al Señor. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice en una canción:
janmāobi more icchā yadi tora
bhakta-gṛhe jani janma ha-u mora
kīṭa-janma ha-u yathā tuyā dāsa
«Mi Señor, si Tú deseas que nazca de nuevo y reciba otro cuerpo material, ten la bondad
de hacerme este favor: permíteme nacer en el hogar de Tu sirviente, Tu devoto. Con tal
de nacer en ese hogar, no me importa nacer como el insecto o la criatura más insignifi-
cante». También Śrī Caitanya Mahāprabhu dice:
na dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ kavitāṁ vā jagadīśa kāmaye
mama janmani janmanīśvare bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi
«¡Oh, Señor del universo!, no deseo riquezas materiales, ni seguidores materialistas, ni una
hermosa esposa, ni las actividades fruitivas que se expresan con palabras floridas. Todo lo
que quiero es Tu servicio devocional sin causa vida tras vida» (Śikṣāṣṭaka 4). Al decir «vida
tras vida» (janmani janmani), el Señor no hablaba de un nacimiento cualquiera, sino de
un nacimiento que Le permitiese recordar los pies de loto del Señor. Esa clase de cuerpo
es deseable. El devoto no piensa como los yogīs y los jñānīs, cuyo deseo es rechazar todo
13.10 CAP. 13 | La dinastía de Mahārāja Nimi 283
cuerpo material y volverse uno con la refulgencia impersonal del Brahman. Al devoto no
le gusta esa idea. Por el contrario, él está dispuesto a aceptar cualquier cuerpo, material o
espiritual, porque su deseo es servir al Señor. Esa es la verdadera liberación.
Quien desea fervientemente servir al Señor no sufre de ansiedad aunque reciba un
cuerpo material, pues el devoto es un alma liberada incluso si se halla en un cuerpo
material. Śrīla Rūpa Gosvāmī nos lo confirma:
īhā yasya harer dāsye karmaṇā manasā girā
nikhilāsv apy avasthāsu jīvan-muktaḥ sa ucyate
«La persona que actúa con conciencia de Kṛṣṇa (o, en otras palabras, en el servicio de
Kṛṣṇa) con el cuerpo, la mente, la inteligencia y las palabras es una persona liberada
incluso mientras vive en