AISLAMIENTO SOCIAL POR USO DE LA TECNOLOGIA
Como se puede observar, la tecnología ha tenido gran influencia en el entorno familiar, causando
efectos negativos como el mal uso de la tecnología, la falta de comunicación, la disminución del
compartir y en los niños la disminución de las actividades físicas y la socialización con otros niños.
¿O es una amenaza para nuestra forma de vida, ya que socava el tejido social, incluso el orden político,
y amenaza nuestro bienestar?
El niño para quien el videojuego se ha convertido en un hábito y se ha apoderado de su vida, al menos
según sus padres.
Internet es todas estas cosas, que reflejan y amplifican lo mejor y lo peor de la naturaleza humana.
Es evidente el daño en el que los niños pueden sufrir viviendo en la era digital, desde las dependencias
digitales hasta el posible impacto de la tecnología digital en el desarrollo y la cognición del cerebro.
Los jóvenes (de 15 a 24 años) son el grupo de edad más conectado. En todo el mundo, el 71% están en
línea, en comparación con el 48% de la población total.
Aunque las actitudes varían según la cultura, los niños por lo general consultan primero con sus
compañeros de la misma edad cuando detectan riesgos o peligros en línea, lo que hace que resulte más
difícil para los progenitores proteger a sus hijos.
Aunque la mayoría de los niños que están en línea lo ven como una experiencia positiva, a muchos
padres y maestros les preocupa que la inmersión en las pantallas deprima a los niños, genere
dependencia de
internet e incluso contribuya a la obesidad.
Los investigadores reconocen que el uso excesivo de la tecnología digital puede contribuir a la
depresión y a la ansiedad infantil.
No obstante, no todo son ventajas, el exceso y el abuso de las tecnologías de la información y la
comunicación pueden traer como consecuencia alteraciones conductuales, y pueden convertirse en un
riesgo real si no se tiene conciencia de su uso y sus alcances.
l Departamento de Prevención de Adicciones del Instituto de Adicciones de Madrid Salud junto con la
Cátedra para el Desarrollo Social de la Universidad Camilo José Cela. Según los resultados obtenidos,
sólo un 32% de los adolescentes harían un uso adecuado de Internet, mientras que el 31,5% mostrarían
ya señales de riesgo, un 23,3% mantendrían una conducta de uso abusiva y un 13,2% mostrarían una
clara dependencia comportamental en el uso de la red. En definitiva, más de un tercio de la muestra
desarrollaría un uso problemático de Internet y casi otro tercio estaría en riesgo de desarrollarlo.
l estudio revela que más de la mitad de los adolescentes hacen un uso inadecuado del teléfono móvil:
un 28,4% muestra un uso de riesgo, un 21% hace un uso abusivo y un 8% presenta dependencia de su
smartphone.
Aparecen problemas como el phubbing, que resulta de combinar las palabras phone (teléfono) y
snubbing (ignorar), es decir, la acción de ignorar a las personas que nos rodean por usar el teléfono
móvil. Este tipo de comportamientos se hacen cada vez más “normales” y no solo de parte de los hijos
sino también de los padres.
Un ejemplo clásico es a la hora de las comidas, donde usualmente las familias deberían conversar, en
cambio ahora muchos prefieren revisar sus teléfonos móviles y distraerse viendo otras cosas.
Los videojuegos.
El 66,6% de la población escolar encuestada afirma que suele jugar con videojuegos.
La mitad señalan jugar solos, mientras que únicamente el 4% dice jugar con su madre y el
6,9% con su padre.
El 30% reconoce que el uso de videojuegos le quita tiempo para estudiar, el 20,7% tiempo
para la relación familiar y el 14% tiempo para la relación con sus amistades.