El simbolismo es un movimiento artístico y literario originado en Francia a
partir de las segunda mitad del siglo XIX. En un primer momento aparece
en la literatura, sin embargo, pronto se extiende a otras artes como la
pintura o el teatro.
En esta corriente, los artistas de diferentes disciplinas encuentran en el arte
una forma de expresión mediante el uso sutil del lenguaje simbolizado.
El simbolismo revive algunos valores románticos y, al mismo tiempo,
discrepa en la utilización del arte como representación del mundo
cotidiano, como si lo hacen corrientes como el naturalismo o el
impresionismo.
Conozcamos, a continuación, las características y los principales
representantes de este movimiento artístico.
El simbolismo en la literatura surgió con el objetivo de superar las
bases del realismo y del naturalismo para, así, crear obras artísticas
en las que apareciera la realidad auténtica de las personas. Una
realidad que no puede ser objetiva porque, al fin y al cabo, todos la
percibimos de diferentes maneras, según las imágenes nos
sugieran ideas, emociones,
Contexto
El simbolismo surge a finales del siglo XIX, coincidiendo con una época de
decadencia y descontento en la que muchos intelectuales comenzaron a
cuestionar el positivismo.
Ante ello, los artistas, especialmente los del entorno literario, se oponen la
tradición y costumbres relativas a la burguesía. De este modo, aparece el
artista más cercano al modo de vida bohemio, para concebir el arte de
forma libre, dejando atrás las normas establecidas.
Fue el poeta Jean Moréas quien, en 1885, planteó este nuevo estilo en un
artículo afirmando que la poesía había que buscarla “no tanto en su tono
decadente como en su carácter simbólico”. A partir de ese momento
comienzan a surgir revistas que apoyan esta nueva forma de hacer poesía.
El simbolismo literario es una corriente que apareció a mediados
del XIX en Francia y que comenzó en el campo de la literatura
para, después, extenderse a otras artes como la pintura, la
arquitectura, etcétera.
El propio nombre de la corriente ya nos sugiere la base de la
estética: se apuesta por el empleo de símbolos para crear la obra
artística. Es decir, en lugar de representar la realidad tal y como
todos conocemos, los artistas usan símbolos que sugieren, que
ofrecen ideas relacionadas, pero no literales. La base estética
radica en que los mismos objetos ya evocan sensaciones, ideas,
emociones, etc., y el artista recurre a ello, al significado (no al
significante) que hay, más allá del vinculado con la realidad objetiva.
El movimiento surgió en contraposición a las estéticas precedentes,
es decir, en contra del naturalismo y del realismo que reflejaba la
realidad de forma objetiva y plana. Los simbolistas percibían la
realidad de forma subjetiva y buscaban en los objetos reales y
externos, una significación más profunda, espiritual y
metafórica.
Simbolismo en la literatura
El simbolismo es un movimiento literario que encuentra en la poesía un
sendero perfecto para descubrir, a través de símbolos, una realidad oculta.
Características
Entre las particularidades del simbolismo en la literatura cabe destacar:
Ruptura con las formas propias del realismo y el naturalismo
Renovación de la forma poética y libertad de creación frente a las rígidas
normas establecidas
Lenguaje musical: toda poesía evoca música, la musicalidad priva sobre la
literalidad del lenguaje.
Subjetivismo e individualismo
Evocación de impresiones, sugerencia y alusión frente a las
interpretaciones precisas de la realidad
Misterio y misticismo
Uso del lenguaje poético como elemento cognitivo
Utilización de figuras retóricas, como la metáfora o la sinestesia, para
despertar sensaciones