ENSAYO CRISIS CAPITALISTA DE 1929 Y LA GRAN DEPRECION
En este tema hablaremos sobre la gran crisis económica que caracterizo al período
de entreguerras ,inicia en 1929 dónde las potencias europeas estaban
derrumbadas.
Millones de personas perdieron su empleo, empresas se fueron a la bancarrota y
algunos se suicidaron al no soportar este gran golpe .En síntesis: La llamada Gran
Depresión ,
Fue una gran crisis económica, afectando directamente a millones de personas en
los diferentes países del mundo durante el siglo XX.
En el caso de la Latinoamérica, la crisis de 1929 condujo a caídas de los precios de
las exportaciones, agrícolas y materias primas .
DESARROLLO DE LA CRISIS DE 1929
La coyuntura del alza, denominada allí Big Bull Market, descansaba así sobre una
base sumamente frágil. Todo el sistema se derrumbó en octubre de 1929, y en
pocos días —en cuestión de horas, incluso— las cotizaciones perdieron todo cuanto
habían ganado durante meses o, mejor dicho, durante años. Los pequeños
especuladores quedaron arruinados y tuvieron que vender con enormes pérdidas, y
al cundir el pánico los grandes capitalista se encontraron también con dificultades.
El 23 de octubre de 1929 las cotizaciones registraron una pérdida media de 18 a 20
puntos, y pasaron de mano en mano unos seis millones de titulos; al día siguiente,
nueva caída de las cotizaciones, entre 20 y 30 puntos, e incluso de 30 a 40 para las
grandes empresas.
En tan crítico momento, los primeros bancos del país y los corredores de bolsa más
destacados intentaron salvar los negocios y reunieron 240 millones de dólares para
sostener las cotizaciones mediante compras masivas, y en aquella sola jornada
cambiaron de mano trece millones de acciones.
Tan desesperada tentativa produjo solo resultados de carácter momentáneo; el
lunes 28 de octubre, se produjo un nuevo descenso de 30 a 50 puntos, y al día
siguiente -que pasó a la historia con el nombre de "Martes Negro "- fue la jornada
más sombría de wall Street. El pánico fue absoluto: en pocas horas, dieciséis
millones y medio de acciones se vendieron con pérdidas a un promedio del 40 %.
Más tarde, en noviembre, cuando se habían calmado un poco los ánimos, las
cotizaciones habían descendido a la mitad desde el comienzo de la crisis de la
bolsa, y no menos de 50 000 millones de dólares se habían desvanecido, con lo que
quedaron en evidencia la inseguridad y fragilidad de los sistemas financieros.
La quiebra de la Bolsa de Nueva York fue el momento más dramático de una crisis
sin precedentes; de todos modos, el derrumbamiento de Wall Street no fue el
prólogo ni la crisis económica mundial fue solo su más espectacular síntoma.
Los primeros indicios de recesión dejaban sentir ya en los países productores de
materias prjmas, mientras Wall Street vivía aún en plena euforia, primer síntoma de
la falta de vigilancia y prevención de las situaciones cambiantes, por exceso de
confianza. La depresión tenía causas múltiples: tras un periodo de fuerte expansión,
sobrevino una crisis de coyuntura y adaptación, que podría decirse "normal", pero
que estalló con violencia inaudita. De todas formas aquella crisis "normal" hasta
cierto punto, era asimismo estructural, resultado de la guerra y sus funestas
consecuencias, tales como la presión fiscal, las deudas de guerra y las reparaciones
alemanas.
La racionalización y las nuevas técnicas industriales y agrícolas contribuían
igualmente a la crisis. El aumento de producción por hora trabajada, sin aumentar la
mano de obra, es beneficioso para la industria, pero no en todas las circunstancias.
Un ritmo de expansión demasiado rápido acarrea dificultades de transición y
adaptación. La racionalización del trabajo suprime empleos, y los trabajos
disponibles para otros sectores de la producción, al haber desempleo, no pueden
adaptarse siempre con suficiente rapidez; por tanto, este problema de readaptación
provoca, en la mayoría de los países, un bache importante apenas transcurre el
periodo de alta coyuntura. Aparte de ello, las dificultades internas y la inestabilidad
de la política mundial impedían entonces la elaboración de cualquier planificación a
largo plazo.
La quiebra estadounidense no fue en sus comienzos sino una quiebra de índole
bolsística, el brusco estallido y desmoronamiento de un mito creado por los
especuladores; no obstante, sus consecuencias fueron hondas y duraderas. Las
personas arruinadas a causa del derrumbamiento de la bolsa de valores limitaron
sus gastos, los afortunados que todavía disponían de algún capital quedaron
atemorizados y se negaban a invertirlo de nuevo, y las fuentes de crédito se
agotaron. Las consecuencias de todo ello fueron fatales en general para Europa y
en particular para la economia alemana. que dependía casi por entero de los
préstamos de los Estados Unidos a corto plazo.
La quiebra del sistema bancario
La inexistencia en los Estados Unidos de un sector bancario fuerte de ámbito
nacional y la quiebra inicial de algunos bancos hizo que la crisis bancaria se
extendiera por todo el país, lo que multiplicó los efectos de la crisis a la Reserva
mundial la única que podía haber evitado una caída en cadena de los bancos
mediante concesión de liquidez de forma masiva a los bancos, pero los gestores de
la Reserva Federal, muy al contrario, redujeron la oferta monetaria y subieron los
tipos de interés, y provocaron una oleada masiva de quiebras bancarias. Esta
reducción de la oferta monetaria también provocó el inicio de un proceso
deflacionario la reducción drástica del consumo y el comienzo de una intensa
depresión.
LA CRISIS DE 1929 EN LATINOAMÉRICA
La crisis económica mundial llegó a América Latina rápidamente. En 1932 los
precios de las exportaciones
latinoamericanas habían perdido, en promedio, un 50 % de su valor. Las causas
fueron fundamentalmente
la reducción inmediata del comercio internacional y el retiro de los capitales de
inversión europeos y, principalmente, estadounidenses. Los efectos de la crisis y la
depresión impactaron en todos los aspectos de la vida del continente, pero su
profundidad y duración varió según los países.Si bien los países latinoamericanos
eran productores y exportadores de materias primas, no todos producían lo mismo.
Por eso, no todos se vieron afectados de igual manera por la parálisis del comercio
internacional y la reducción de los precios.
Chile y Bolivia centraban su economía en la exportación de minerales,
fundamentales para la industria. El enlentecimiento y hasta la paralización de la
producción industrial redujo drásticamente la demanda de esos bienes y sus precios
disminuyeron inmediatamente.Otros países estaban dedicados a la producción
agrícola y ganadera: Brasil, Cuba, los países de América Central, Argentina y
Uruguay. Aun así, entre estos países había profundas diferencias. Algunos
producían alimentos de primera necesidad, como Uruguay y Argentina, producto-res
de carne y cereales; y se recuperaron bastante rápido del sacudón económico.
Mientras que los otros centrasus exportaciones en otros tipos de alimentos que
podían dejar de consumirse: azúcar, café, frutas tropicales. La crisis en estos
últimos fue muy profunda y duradera y, en los casos en que se trataba de
economías basadas en un solo producto, esto los llevó a la ruina.
CONCLUCION
La crisis del comercio exterior impactó en toda la economía latinoamericana; las
consecuencias sociales no se hicieron esperar y se manifestaron en altas tasas de
desempleo y crecimiento de la pobreza. En materia política,La crisis facilitó el
surgimiento de regímenes dictatoriales en la mayoría de los países.
La incapacidad de las economías industrializadas para producir, casi obligó a los
países latinoamericanos a desarrollar industrias que satisficiera la demanda de
bienes del mercado interno. En la década de 1940, esta situación fue la base del
desarrollo del modelo de industrialización por sustancias de importaciones.
BIBLIOGRAFIA
ANEXOS