Análisis de la Sintaxis Supraoracional
Análisis de la Sintaxis Supraoracional
SINTAXIS SUPRAORACIONAL
Introducción al tema
En sintaxis supraoracional no sólo vale mirar las estructuras sintácticas, las relaciones
formales, sino verlas en relación con el todo, con el discurso que ha construido el
hablante, y basándose en la perspectiva de éste, en qué le ha llevado a construir, qué
intención comunicativa tenía el hablante, qué quería informar. Es decir, hay que ir
más allá de la oración, considerada como unidad máxima de sentido. Mientras la
sintaxis estudia el signo lingüístico relacionado con otros signos, en sintaxis
supraoracional se estudian los signos lingüísticos desde una perspectiva pragmáticas,
es decir, en relación con los que los usan. Estudiaremos, por lo tanto, el uso, la
elección y decisión que adoptan sobre el signos las personas que intervienen en la
comunicación. Para ello hay que tener en cuenta las pausas, la entonación, los
conectores o relacionantes..., en general, los marcadores del discurso y todo lo que
pueda hacernos descubrir la intención comunicativa del hablante y sus diversos
matices: cómo el hablante dispone las informaciones, qué considera final o marginal,
qué segmenta como una enunciación distinta y por tanto con pertinencia e
importancia propias.
Nos enfrentaremos al análisis práctico de los discursos en una serie de fragmentos textuales tratando
algunos aspectos de la relación. Los textos utilizados, fundamentalmente coloquiales, muestran cuál es la
realidad de nuestra lengua en la actualidad.
Es importante que tengamos claro que la base está en la perspectiva del hablante en el punto de vista de
éste. El que habla es el responsable de la construcción del discurso, para ello utiliza diversos mecanismos
enunciativos (referentes al hecho de decir) y entre ellos, adverbios:
O relacionantes:
-El tren no había llegado todavía. Es decir, que yo seguía nerviosa esperando.
La modalidad es inseparable del enunciado, es el alma de la frase. Todo enunciado mantiene su carga
modal o formulación que consiste en la actitud del hablante ante lo que comunica, la huella de su
subjetividad. Es un componente fundamental en el enunciado, de manera que éste se segmenta en
MODALIDAD+PROPOSICIÓN u ORACIÓN. Por lo tanto, a la hora de caracterizar un enunciado hay que ver:
1)qué estructura sintáctica presenta (si es una oración, varias o un segmento menor)
2)qué modalidad tiene (la modalidad puede ser representativa o grado 0; puede ser expresiva o emotiva:
desiderativa, de alegría, temor, amenaza, sorpresa, duda...); apelativa (dirigida al oyente: mandato, ruego,
súplica, pregunta...). Asimismo se puede indicar también la actitud del hablante ante su acto de decir: la
modalidad de la enunciación, es decir el hablante puede caracterizarlo como sincero, verdadero...
3)cómo se ha expresado, si por signos entonativos, pausa, intensidad en la pronunciación; por signos
morfemáticos: dimuinutivos, morfemas verbales1, etc.
También el orden de palabras tiene su influencia en ello. Todo esto debe entrar en nuestro análisis
supraoracional.
Otro aspecto relacionado con esto es la polifonía (presencia de distintas voces o hablantes en el discurso).
Es decir, el locutor (el que emite el mensaje) y el enunciador (el que se hace responsable de lo dicho) no
siempre coinciden. Así en:
Tenemos un discurso directo: se reproduce literalmente el discurso originario que se pone en boca del otro
enunciador y el sistema deíctico2 es el de aquél (“esta tarde”). En “Me dijo que intentaría llegar a tiempo
esa tarde” es discurso indirecto. El locutor es el hablante, el yo que enuncia, y el enunciador es otro. Pero
las marcas deícticas son las del primero: de ahí que aparezca en futuro hipotético (“intentaría” no es el
futuro del que habla, sino del entonces narrado, del que lo dijo en aquel momento). Y de “esta tarde”
pasamos a “esa tarde”.
El hablante se expresa por enunciados, que se relacionan en párrafos y éstos, conectados entre sí, crean el
texto, manifestación total de la intención del hablante. La cohesión consiste en un mecanismo de
repetición. Los medios de cohesión son: mera reiteración léxica, repetición léxica sinonímica, repetición
léxica de lo designado, hiperónimos, la sustitución, la elipsis, la función informativa y el orden de los
constituyentes, los marcadores u operadores discursivos. Estos últimos enlazan lo que se dice después con
lo que se ha dicho antes. Enlazan párrafos o enunciados dentro del mismo párrafo.
Los marcadores del discurso, llamados también conectores del discurso, operadores pragmáticos o
partíclas discursivas constituyen un elenco muy numeróso de signos lingüísticos que pertenecen a clase de
palabras diferentes:
LOCUCIONES ADVERBIALES: desde luego, por consiguiente, sin embargo, no obstante, etc.
1
El morfema verbal muestra la actitud muestra la actitud del hablante frente a lo enunciado: objetiva (modo
Indicativo) o subjetiva (modo Subjuntivo).
2
Los deícticos son términos cuyo significado depende del contexto.
INTERJECCIONES: ¡Hombre!, ¡Bueno!, ¡Claro!, etc.
1. Ayudan a comentar lo que queremos decir, a comentar estados de cosas, hechos que queremos
transmitir.
2. Conectan o ponen en conexión fragmentos del discurso que estamos emitiendo, que hemos
emitido y que vamos a emitir.
Manifiestan propiedades lingüísticas tanto sintácticas como semántico-pragmáticas afines pero al mismo
tiempo diferentes porque no es lo mismo comentar que conectar. Comentar significa que el hablante en su
discurso transmite na valoración de aquelo que cuenta según lo que va relatando le parezca positivo o
negativo, según que considere oportuno destacar la c erteza y seguridad que siebte sobre ello o, al
contrario, las dudas que alberga sobre la veracidad de lo que está contando o según que intente destacar
que la verdad de lo que narra no procede de una experiencia personal o de un conocimeinto personal, sino
que le ha sido transmitido por otros. En cambio, con conectar quiero expresar también que en su discurso
el hablante al referir hechos diversos los presenta de una manera específica, no tanto los comenta cuanto
los pone en conexión, es decir, pretende presentarlos marcando la conexión que se establece entre ellos.
Veamos algunos ejemplos:
(En esta oración el hablante no sólo nos dice que el día el preciso sino que añade otros contenidos, indica la
posición del hablante respecto a lo emitido. Aquí que el día sea precioso es valorado positivamente por el
hablante; el hablante nos dice algo sobre cómo valora el que el día sea muy bonito, resalta que es algo muy
positivo porque, por ejemplo, podría darse un paseo y no quedarse en casa)
(El hablante no sólo nos dice que el día es precioso sino que recalca que el día es precioso quizá porque lo
está experimentando con sus propios ojos desde la ventana).
(El hecho de que el día sea precioso no lo ha comprobado el hablante sino que alguien se lo contado. Tal
vez se lo ha contado alguien o tal vez a través de ciertos indicios que percibe dice que el día es precioso, es
decir, lo deduce).
(El hablante marca una conexión ilativa, lógica entre una cosa y otra, entre el hecho de que el día sea
precioso y el de que se vaya a la playa)
-HOY HACE UN DÍA PRECIOSO. IREMOS, PUES, A LA PLAYA.
(El hablante presenta el ir a la playa como un efecto derivado del hecho de que el día sea precioso)
(El hablante extablece una oposición entre lo benéfico del día y el hecho de ir a la playa. A través del uso de
‘pero’ el hablante sorprendentemente anuncia que siendo el día precioso, va a ir con otras personas a la
playa. Esto nos sorpende porque lo normal es que al ser el día precioso uno se va a la playa, sin embargo, el
hablante lo que nos dice es que tal y como él ve las cosas el hecho de que l día sea precioso no le obliga a
ver entre sus opciones las playa. Tal vez se trata de un hablante que vive en un lugar donde habitualmente
hace mal tiempo y eso no le impide ir a la playa y, justamente, cuando hace un buen día dónde quiere ir es
al monte. El hablante marca que, justamente, sus expectativas no se van a cumplir: el día es precioso,
podría ir al monte y no a la playa, co o hace habitualmente, pero va a ir a la playa con su familia y con sus
amigos).
El hecho de que estos marcadores pertenezcan a distintas categorías gramaticales es importante tenerlo en
cuuenta porque su cateforía gramatical implica que podamos hacer operaciones distintas en el discurso:
por ejemplo, una palabra como “Afortunadamente” la podemos desplazar y esto lo podemos hacer con los
adverbios o locuciones adverbiales, pero en cambio con las conjunciones no podemos hacer esto:
Cabe tener en cuenta que los marcadores del discurso cumlen una función comentadora o conectora
semántico-pragmática, pero, además, tienen una propiedades gramaticales específicas.
Uno de los conceptos básicos que se deben tener en cuenta para abordar el análisis de los elementos
lingüísticos que sirven para comentar o conectar es distinguir una oración de un enunciado. Primero hay
que diferenciar la oración del enunciado: la oración es el constructo abstracto, es decir una estructura de
predicación (sintagma nominal + sintagma verbal, la más frecuente), objeto de estudio de la gramática
mientras que el enunciado es la mínima manifestación con sentido de un hablante a un oyente en una
situación concreta de comunicación, por lo tanto se trata de una unidad del habla, del discurso que no
puede analizarse fuera de su contexto. El enunciado puede estar formado por una oración (El tren ha
llegado con retraso) o varias (El tren ha llegado con retraso aunque había anunciado lo contrario), por un
sintagma (El café) o una palabra (¡Fuego!). Esto supone que el hablante elige de forma consciente la
estructura gramatical de su enunciado de acuerdo con su intención comunicativa. Por ejemplo, hay una
diferencia de intención comunicativa, de grado de información y de modalidad 3 en la elección que hace un
hablante entre las siguientes manifestaciones de respuesta negativa a la pregunta:
3
La modalidad es la actitud del hablante con respecto a lo que enuncia.
B) -¿Al campo?, ¡Por Dios! ¡No!
C) -¡Tú estás loco! (esta estructura adquiere su sentido en el contexto porque están pragmáticamente
ligadas a él, porque se supone que hace mal tiempo, por lo tanto no es una buena idea.
El límite del enunciado está en la pausa mayor. Es decir, el hablante construye un entorno melódico que
termina en una pausa fuerte, independientemente de la estructura sintáctica. “Juan ha llegado tarde”
puede ser un solo enunciado, o bien manifestarse estos mismos elementos como dos: “Juan ha llegado.
Tarde.” La diferencia informativa y de contenido es importante. En el primer ejemplo se da una información
sobre el hecho de llegar Juan tarde. En el segundo se afirman dos cosas: Primero, que Juan ha llegado, un
hecho contemplado en sí, y en el segundo otra información, aparentemente circunstancial que necesita del
otro enunciado para ser entendido y que presenta un comentario del hablante sobre ello. Así se llama más
la atención del oyente y se le da más importancia informativa a cada hecho.
Una cuetión importante es darse cuenta de cómo está configurado el enunciado, es decir, la secuencia de
constituyentes que decimos que tienen un sentido completo y que van entre dos pausas. El enunciado
puede estar constituido por muchos tipos de construcciones:
-LA CIUDAD DE OS MUCHACHOS (sintagma nominal formado por más de una palabra. Se rata de una
construcción más amplia)
-LA CIUDAD DE LOS MUCHACHOS Y EL PARQUE DE LOS ENAMORADOS (grupos nominale coordinados)
-ÚTIL PARA ESCRIBIR, PERO NO PARA LEER (oraciones coordinadas unidas por un nexo adversativo)
-MI MAMÁ ME HA COMPRADO UN VESTIDO ROJO QUE ME HA GUSTADO MUCHO ( construcción oraconal
compleja)
Todo esto quiere decir que los hechos que podemos relatar pueden estar presentados por medio de
estructuras o construcciones lingüísticas de complejidad menor o mayor. Un enunciado, por lo tano, puede
estar integrado por construcciones sintácticas distintas que se sujetan a determinadas reglas gramaticales
porque no podemos decir, por ejemplo, “PROFESOR EL ESTÁ CONTENTO” o “EL PROFESOR ESTÁ
CONTENTA”, sino “EL PROFESOR ESTÁ CONTENTO”.
Dado que el enunciado es una unidad comunicativa lo que tenemos que ver son las intenciones
comunicativas del hablante (una información “El tren ha llegado”, una opinión “El presidente ha cometido
un error”). Es importante tener en cuenta el sentido que adquieren los enunciados pirque algunos
marcadores del discurso son compatibles con ciertos tipos de enunciados, pero no con otros. Por ejemplo,
los comentadores del discurso del tipo por lo visto, verdaderamente, ciertamente, quizá, normalmente
piden enunciados de tipo asertivo (afirmar con convencimiento), es decir, no son compatibles con
enunciados de tipo exclamativo. Por ejemplo, resultaría raro oír: “ Por lo visto, ¡luz!”. Podríamos, en
cambio, combinar este tipo de enunciado exclamatico con elementos intejectivos, por ejemplo: “ ¡Hombre!
¡Lu! ”. Los enunciados pueden ser asertivos, exclamativos, interrogativos, desiderativos, etc., por lo tanto
tendremos formas lingüísticas compatibles con cada tipo de enunciado, por lo tanto, los marcadores del
discurso serán compatibles o no compatibles con los tipos de enunciados que queramos expresar.
Dentro de la estructura oracional hay toda una serie de elementos que son requeridos por la estructura
léxico.sintáctica del verbo, son elementos que llamamos argumentales. Lo dicho sirve para poner de relieve
qué elemnbtos son los marcadores del disucrso que acompañan a estas estructuras lingüísticas, pero no
forman parte de la estructura básica o argumental de las construcciones lingü´´isticas dentro del enunciado,
es decir, son elementos periféricos, marginales. Los marcadores del discurso son periféricos y no
contribuyen a modificar el estado de cosas que estamos relatando:
A modo de resumen, es posible afirmar que los marcadores del discurso, comentadores o conectores, son
periféricos y marginales, no entran en la estructura básica de las construcciones con las que forman
enunciados, no modifican y no participan en el estado de hechos que contamos sino que incluyen el punto
de vista del hablante, son transmisores de contenidos de distinto orden que los que transmiten estados de
cosas. Aunque no se pueden analizar como las estructuras sintagmátcas básicas, nuestra función es
analizarlos por su función pragmática:
3-EN LA PLAZA HABÍA NIÑOS DE UNIFORME QUE, SIN DUDA, PROCEDÍAN DE UN COLEGIO CERCANO.
4-EN LA PLAZA HABÍA NIÑAS DE UNIFORME QUE, DESDE LUEGO, SALÍAN DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA.
5-SIN DUDA, ESTÁ LLOVIENDO. ABRO LAS CORTINAS Y, DESDE UEGO, LLUEVE.
1 y 2, 3 y 4 parecen sinónimas pero no lo son. “Desde luego” implica una experiencia personal, un
conocimiento por parte del hablante, en cambio el utilizar “sin duda” el hablante no tiene certeza de lo que
dice. Por ejemplo, en la 3 el hablante quiere decir que no le cabe duda de que los niños procedían de un
colegio cercano, pero no tiene certeza. En cambio, en la 4 no tiene duda, es consciente por su propia
experiencia de que estas niñas salían de la Compañía de María. Es por eso que en la 5 puedo decir que sin
duda llueve, porque no tengo certeza, pero si abro las cortinas veo que desde luego llueve.
- (el hablante comenta lo que ha dicho ora persona) POR LO VISTO, VA A DESCARGAR UNA TORMENTA.
-(el hablante, mirando al cielo y a partir de alunos indicios, dice) AL PARECER, VA A DESCARGAR UNA
TORMENTA.
-(el hablante ve aunos excursionistas, muy mojados, que bajan de la montaña) POR LO VISTO, ESTÁ
LLOVIENDO EN LA MONTAÑA.
Ambos ponen de manifiesto que el hablante no sabe la verdad de lo que está comentando por su propia
experiencia:
-“al parecer” nos pone de manifiesto que el hablante está capatando ciertos indicios para poder decir,
comentar lo que está pasando. el hablante lo deduce a partir de una serie de indicios, y, además, tiene una
percpeción inmediata.
-“por lo visto” expresa que lo que el hablante dice no procede de su propia experiencia , puede que alguien
se lo haya contado o lo deduce a partir de ciertos indicios (es algo que el hablante deduce y no implica una
percepción inmediata de su parte).
Algo parecido ocurre con “en consecuencia” y “por lo tanto”. Ambos indican conexiones lógicas
cnsecutivas:
“En consecuencia” establece una conexión lógica necesaria, en cambo “por lo tanto” permite la conexión
lógica y al mismo tiempo la deducción.
Veamos ahora lo que podemos hacer a partir de una frase básica, con la que podemos contestar de
diferentes maneras. Estas respuestas marcan distintos matices del hablante a través del uso de los
marcadores del discurso:
-JUAN LLEVA TRES SEMANAS SIN APARECER POR CLASE (frase básica, enunciado asertivo)
Respuestas:
-SU PADRE ESTÁ MUY ENFERMO. (enunciado asertivo que maca estrictamente lo que el hablante quiere
decir, para expliar por qué sigue sin aparecer a clase)
- ¡HOMBRE!, SU PADRE ESTÁ MUY ENFERMO. (el hablante es como si hiciera un reproche a su interlocutor,
es decir, “No pienses así tan mal de él, es que su padre está muy enfermo”)
-ES QUE SU PADRE ESTÁ MUY ENFERMO. (el hablante marca una justificación)
-A LO MEJOR ESTÁ ENFERMO SU PADRE. (el hablante no está seguro de lo que dice)
-TAL VEZ, ESTÁ/É ENFERMO SU PADRE. (el hablante no está seguro de lo que dice)
-POR LO VISTO, ESTÁ MUY ENFERMO SU PADRE. (el hablante lo supo por otros que el padre de Juan está
enfermo, no es su opinión)
-DESGRACIADAMENTE, SU PADRE ESTÁ MUY ENFERMO. (el hablante dice que el padre de Juan está
enfermo y pone de manifiesto su pena; hace una valoración negativa de lo que está comentando).
ANÁLISIS DE FRAGMENTOS TEXTUALES
Texto 0.
-En el texto encontramos 4 párrafos, de varios enunciados cada uno. El el primer párrafo hay 4 que se
hallan relacionados del siguiente modo:
por correferencia: entre “un adolescente junto a otros jóvenes” (E. 1) – los jóvenes (E.2); Y “furgoneta”
(E.1) – “vehículo” (E.2). En este caso se usa un hiperónimo genérico para sustituir a “furgoneta”. El tercer
enunciado se relaciona con E1 por: “Ertzaintza” (E1) – “los agentes” (E.3), que son correferentes. Así como
la correferencia entre “el paseo del muelle de San Sebastián” (E.1) y “la zona” (E.3); El tercer enunciado se
halla relacionado con el segundo por medio de la utilización de “agresión” (E.3) que se refiere a lo descrito
en el segundo “rompieron el cristal..., lo rociaron de gasolina y lo prendieron fuego” (E.2) (nótese el
loísmo); el último enunciado del I párrafo presenta una repetición: “la furgoneta” ya citada en el el primer
enunciado y retomada en el segundo.
El II párrafo pasa de la narración del hecho concreto anterior a conectarlo con otros ataques similares. Aquí
encontramos 3 enunciados. Las relaciones se basan de nuevo en la correferencia y en la sustitución por
términos cuasi sinonímicos o genéricos: así en E1 tenemos: varios agentes...ataques...cócteles
molótov...vehículos oficiales. En E2: un grupo de agentes...atentado, atacó...artefactos
incendiarios...furgoneta.
El III enunciado también aparece relacionado por el “policiía autónomo” (E.3) como sustituto, otra
denominación de “agentes de la Ertzaintza” (E.1).
Uno de los conectores que tenemos aparece iniciando el tercer párrafo: “por otra parte”. Éste indica un
cambio de tema: se va a hablar de atentados pero no sufridos por la Ertzaintza. Así pues, sirve de elemento
de engarce entre los dos primeros párrafos dedicados a los ataques a los policías y los dos siguientes que
apuntan a víctimas civiles. Este párrafo consta de 4 enunciados relacionados del siguiente modo: por
sustitución por un término correferente (variaciones cuasisinonímicas): un hombre (E.2)/la víctima (E.3);
Zirzukil (E.1)/esta localidad guipuzcoana (E.2); tres puñetazos (E.2); un golpe en la nariz (E.3)
El IV enunciado presenta: “un donostiarra” en variación con “personas”, “hombre”, “víctima”, pero el lugar
es otro. San Sebastián. Este cambio de referencia hace que se use un relacionante supraoracional
“asimismo”, para conectarlo a los otros tres enunciados. Cambia el agente, cambia la designación y
necesita un conector aditivo, que supone otro hecho en la misma línea. Repetición: agredidas
(1)...agresión(2)...agredido (4) – dos personas que llevaban el lazo azul (1) ...un donostiarra que llevaba el
lazo azul (4);
El IV párrafo cierra el artículo refiriéndose a ambas víctimas: “las dos víctimas”, ya citadas en el tercer
párrafo “dos personas...han sido agredidas”. Es un enunciado que repite lo dicho añadiendo escasa
información y sirve de cierre del texto.
Los mecanismos son, pues, los sustitutos que ocupan el lugar de un elemento correferente con otro y
evitan la repetición de la misma unidad. O bien elementos semánticos diferentes: sinónimos, hiperónimos e
hipónimos, o elementos metonímicos, que comparten algún sema con el anterior, y que, por tanto,
también marcan en el texto una correferencia.
II Capítulo
Texto 1
En este texto encontramos 4 enunciados distribuidos en 2 párrafos. El hablante separa el tema de la
prórroga presupuestaria del tema de las cifras del paro. Los dos primeros se conectan por la elipsis del
sujeto en el segundo y la recurrencia del verbo de habla: “pidió... advirtió”. Estos comparten semas: son
dos actos de decir. En el primer enunciado hay palabras expresadas en estilo directo: “no puede seguir
arrastrando”. Y las formas verbales pertenecen al momento en que se enunciaron: es el presente de Otero
Luna, no del periodista. El segundo va completamente en estilo indirecto, y así “podría” es un futuro
inactual, en relación al pasado “advirtió”. El destacar la perífrasis verbal nada más en el primer enunciado
tiene una doble función: el locutor (el que emite el mensaje) se distancia del enunciador (el que es el
responsable de lo que dice): no asume la responsabilidad de afirmar algo tantajante, sobre todo por la
elección del verbo “arrastrar”.
El segundo enunciado está unido por un conector aditivo “incluso”, que indica que va a añadir una
información en la misma línea de lo anterior, coorientada con ella, que lleva a la misma conclusión. Este
marcador añade una información algo más allá de lo que se puede esperar. Lo que se presenta es una
argumentación muy fuerte: es más fuerte el que se frene la recuperación económica que el mero continuar
con los presupuestos.
En el otro párrafo se comienza con un “así” entre pausas, que tiene una función de conexión con lo
anterior. Parece expresar la consecuencia de las afirmaciones anteriores. De nuevo se destacan ciertas
palabras que van en estilo directo: es una inclusión de éste dentro del estilo indirecto.
En los casos anteriores se han utilizados las comillas para destacar el segmento e indicar que va en estilo
directo. Esto supone una ruptura entonativa para resaltar que son las propias palabras del agente.
En estilo indirecto aparece la integración en el discurso del locutor, con una oración completiva
dependiente del verbo de habla: “advirtió que la prórroga podría...”.
Texto 2
En este fragmento hay dos enunciados relacionados por un conector enunciativo en secuencia temporal. .
ambos están cohesionados por tener el mismo sujeto (elidido en el segundo), y repetir dos sinónimos en el
verbo principal: “manifestó”... “afirmó”... Pero como conectores explícitos presentan “primero” y “luego”.
“Primero” es un ordenador de la materia discursiva o conector temporal que exige otra secuencia en
enumeración detrás. Pero aquí no sólo sirven para ordenar las dos informaciones, no es sólo “yo digo
primero esto, y luego lo otro”. No se refiere sólo al orden textual, sino que ambas afirmaciones se suceden
en el tiempo. Es, pues, un conector temporal en enumeración.
Texto 3
En este fragmento encontramos dos enunciados ligados por una relación consecutiva. Ésta va marcada por
una conjunción “y”, más un relacionante supraoracional: “por consiguiente”. La combinación es habitual:
“y” conecta sin más (es un nexo) mientras que el relacionante precisa el contenido de la relación: la
estructura causa-efecto. El nexo empleado es de registro culto, poco frecuente, lo que va en consonancia
con el hablante seleccionado: es un informante culto de la tercera generación.
El pirmer enunciado va unido a lo anterior por un nexo, en este caso una conjunción consecutiva: de modo
que.
En el segundo enunciado hay, además, dos secuencias continuativas: una con valor anafórico, que va
conectando este enunciado con lo dicho anteriormente: “como he dicho”. Es un mecanismo continuativo,
que tiene dicha función cohesiva como mecanismos de enlace.
“Pues”, uno de los elementos más desemantizados de nuestra lengua, muy usado, que adopta toda clase
de matices en la conexión y en su gramaticalización llega hasta convertirse en mero elemento de enlace, en
la pura continuación discursiva. Aquí “pues” sirve, además de conector, para darse tiempo a pensar e
introducir lo que quiere decir, tras el complemento largo que precede.
Texto 4
Este texto presenta una serie de enunciados de distinta función. El primer enunciado presenta dos
oraciones en relación adversativa (“pero”); la segunda oración está ocupada por un relativo sustantivado
como sujeto y un atributo formado por dos sintagmas verbales coordinados. El siguiente enunciado (“Eso
es imposible”) evalúa lo anterior. Significativamente es reiterativo. No aporta información. Su medio de
cohesión es el “eso” anafórico que señala a todo lo dicho anteriormente.
El siguiente enunciado (“Tiene los cables cruzados”), no presenta ningún elemento cohesivo, pero
significativamente, se entiende como una explicación del anterior, pero no se dice con un solo enunciado
conectado: ”eso es imposible porque tiene los cables cruzados”, sino que se ofrecen los dos hechos con
igual importancia y relieve informativo. “Sin embargo”, un relacionante entre pausas, en primera posición
en el enunciado, establece un contraste, afirma un hecho que va en contra de lo dicho anteriormente.
Los otros dos enunciados repiten la misma secuencia de hechos contrapuestos, en este caso con dos
estructuras ligadas por una conjunción adversativa.: “Ni física ni psicológicamente....Pero esta será la última
vez.”
Además, hay un ¿sabe?, apelativo al oyente, que sirve para: -mantener el contacto, asegurarse de que el
canal sigue abierto, de que el otro interlocutor le está oyendo.
A esto sigue “Lo que pasa es que” que se utiliza como continuativo, pues tiene una función de organización,
de disposición u ordenación de los enunciados. Asimismo tiene una misión en su estructura informativa:
jerarquiza la información presentando ésta como muy importante para el hablante y sobre la que se llama
la atención del oyente. Contextualmente, esta información adopta otras funciones conectoras, según su
valor en la estructura argumentativa. Si el argumento que va en contra de lo dicho, establecerá una
relación de oposición, si por el contrario va en la misma línea, lo justifica, es la expresión de la causa, pero
presentada como algo importante ya que aparece como un enunciado propio y con una introducción para
centrar más la atención sobre ello. Este segundo caso es el caso que nos ocupa: lo que sigue a “lo que pasa
es que” es la justificación de la postura adoptada por el protagonista y de todos los hechos anteriores, por
tanto, la función de “lo que pasa es que” es introducir un enunciado dentro de un discurso, como un
argumento importante.
Texto 5
En este fragmento aparece un solo grupo entre pausas mayores, lo que puede hacernos pensar que
estamos ante un solo enunciado. Sin embargo, parece que los actos de decir del hablante son más de uno.
En realidad tenemos índices melódicos, gráficos y pausas para pensar que son tres: los dos puntos separan
dos enunciados que no llevan conector entre sí y en el que el segundo es una explicación o ejemplificación
del primero. Es decir, una relación de reformulación en la que sigue una enumeración de ejemplos.
En el primer enunciado hay dos oraciones coordinadas copulativas, unidas por un nexo onjunción “y”, y un
relacionante, “además”, que apoya la relación como aditivo, uniendo dos informaciones coorientadas
argumentativamente.
El segundo enunciado es el que aparece como marginal interrumpiendo el primero: es un enunciado inciso,
parentético: “contra lo que él escribió hace poco otro artículo, por lo demás”. Éste sintácticamente consta
de una oración de relativo, que funcionaría como una modificación adjetiva del sujeto de la otra oración,
pero que se presenta como un comentario aparte, no como una secuencia que forma parte de la oración o
enunciado. La elección del hablante ha sido ponerlo entre paréntesis y con un conector, “por lo demás”,
que es un aditivo pero con el valor de introducir una información marginal, no pretendida. Por tanto, el
hablante lo presenta como una información aparte, que se le ha ocurrido momentáneamente, incrustada
en el discurso, interrumpiéndolo como un comentario. Es decir, la estructura sintáctica oracional es la
misma: es una construcción de relativo, pero desde el punto de vista discursivo, supraoracional, se puede
presentar entre comas como una oración de relativo explicativa, y formando parte del mismo enunciado y
de la misma oración. Tras los dos puntos existe una estructura adversativa; “no solo...sino”. En el segundo
miembro hay dos estructuras oracionales coordinados por “y”. Son las consecuencias, la explicación o
ejemplificación de lo dicho anteriormente: “digo que es cambiante porque...”.
Texto 6
Hay dos enunciados: el primero está compuesto por dos oraciones, ligadas por la conjunción “pues”. Serían
coordinadas porque parece
“Por cierto” introduce un enunciado dentro de un discurso, lo incluye dentro de él y sirve de transición. Lo
presenta como un enunciado que no iba en el plan del texto, que se le ha ocurrido al hablante decirlo
ahora. Es un elemento de transición, un continuativo textual e iniciador, introductor de enunciado para
ligarlo a la coherencia discursiva.. “Por cierto” es un marcador digresor que introduce un comentario que se
ha pensado momentáneamente, que se desvía del hilo del discurso. Por eso se llaman así, una digresión es
un apartarse de lo que se estaba hablando.
Texto 7
Texto 8
En el primer párrafo hay dos enunciados: una afirmación y una pregunta.
En el segundo párrafo, que es la respuesta, encontramos tres. El primer
enunciado está constituido por “sí”, a lo que sigue la explicación de la
afirmación. En la afirmación hay dos oraciones coordinadas copulativas unidas
por la conjunción “y” que adquiere cierto sentido causativo. A ello contribuye el
relacionante extraoracional consecutivo “por ello” que va unido a “y”. Cabe
plantearse si “por ello” está completamente lexicalizado o bien tiene todavía el
valor de un complemento circunstancial de causa con un pronombre que remite
anafóricamente a lo anterior. Toda esta afirmación va introducida por “la verdad
es que”, un iniciador del enunciado que tiene un valor modal enunciativo: indicar
que el hablante es sincero al decir ese mensaje. Pero cada día se va
lexicalizando más y queda como un iniciador del discurso y expresivo de la
opinión del hablante.
El segundo enunciado del segundo párrafo es un ejemplo, introducido por un
reformulativo: “por ejemplo”, en posición inicial con pausa. Los reformulativos le
permiten al hablante volver sobre la información anterior y expresarla de una
forma más válida; se llaman reformuladores porque permiten volver a formular
una idea. La oración que lo constituye tiene el sintagma verbal elíptico, por lo
que sólo aparece el locativo y la secuencia temporal.
El tercer enunciado del segundo párrafo está formado por dos oraciones
relacionadas por un “total, que” que corresponde a “total, en resumen, digo que,
o quiero decir que...”. “Total” tiene el valor de resumir, poner fin a una
enumeración de circunstancias, aunque sólo ha dicho una, con el fin de
reformular, cambiar el giro de su intención comunicativa, decir lo principal y no
lo accesorio. “Total” es un cierre de una enumeración, una reformulación, volver
a decir, y decir lo principal. En este caso es la consecuencia de la circunstancia
anterior. En esta oración aparecen dos segmentos ligados por una relación
subordinante consecutiva: “tal lío...que”: tal: determinante; que no había forma
de que lo dijera bien (Subordinada adverbial consecutiva).
Texto 9
El texto es la reproducción de un discurso, un caso de discurso directo. Las
marcas de primera persona (“me parece”) y las fomas verbales, así como la
modalidad (“deberían”) se refieren al hablante de ese discurso, no al periodista
que las transcribe. Son dos enunciados ligados por un conector concesivo: “en
cualquier caso”. Éste aporta la siguiente información: “A pesar de lo dicho en A
se da B”. Este conector admite la información anterior, pero ésta no es muy
importante. Lo decisivo está en lo que viene detrás de él. En lugar de este
conector puede estar cualquier otro concesivo: “no obstante; sin embargo”, pero
el hablante utiliza “en cualquier caso” porque A no se presenta como un hecho,
sino como una posibilidad: “y es posible que...”. En cualquier otro entorno
concesivo no podría aparecer “en cualquier caso” a no ser que se plantee como
posibilidad y no como hecho lo expresado en el primer enunciado.
Texto 10
Comienza el texto con dos enunciados sin nexo. “En suma”, conclusivo, termina
una serie, cierra lo dicho, aunque ésta sea dos miembros: ha hablado del
trabajo manual y de la acción de la máquina. Como cierre, recapitulación y más
propiamente reformulación, aparece el enunciado “en suma”: lo que quiere
decir, la idea principal, el resumen, el hecho es que... se trata de un reformulador
recapitulativo: (en conclusión, en resumen, en síntesis, en una palabra, en dos
palabras, en pocas palabras, en resumidas cuentas, a fin de cuentas, en
definitiva, etc.)
Texto 12
Tenemos en este caso un ejemplo claro de lengua coloquial. En tres líneas
tenemos varios enunciados, aunque no aparezcan establecidos como tales por
las pausas, pero la estructura sintáctica nos lo muestra:
1 enunciado: “sí, trabajaba...Crisis”. hay un signo afirmativo y una oración que
explica, extiende dicha información.
2 enunciado: “que se llamaba” es un enunciado correctivo, una reformulación
hecha al hilo del mensaje.
3 enunciado: “y entonces, pues nada, me ha dejado colgada”: “y entonces” es
un conector continuativo: conjunción+adverbio temporal que se usa como un
mero engarce, avance en el discurso. Ha perdido su contenido temporal,
cronológico. “Pues nada” es una estructura para rellenar un hueco mientras se
piensa, para darse tiempo y reconstruir el discurso. Tiene, pues, una misión
continuativa también. “y no tan colgada, porque....” creemos que es otro
enunciado porque de nuevo corrige lo dicho. Parece que rehace lo anterior
porque no se adapta a su intención comunicativa y vuelve a reformularlo. Va
unido con una conjunción copulativa, conector aditivo, que también enlaza
enunciados. En su interior hay una estructura causal “porque... a fin de
cuentas...”. Ésta última es una expresión con valor concesivo, “a pesar de todo”,
y un cierto valor recapitulativo. Fijémonos en ese valor conclusivo que se
manifiesta en la construcción de los elementos concesivos: suelen llevar “todo”
(con todo, después de todo, a pesar de todo) o “fin” (en fin). Aunque “a fin de
cuentas” no es sólo concesivo, sino recapitulativo.
Texto 13
En este fragmento encontramos cinco enunciados.
Los dos primeros no presentan nexo entre sí. Los liga la relación de
consecuencia-causa. El primero consta de una oración donde incrusta una
subordinante temporal. El segundo tiene una oración subordinada sustantiva
que desempeña la funcion de adverbial final. En ésta a su vez hay una relativa.
El tercer enunciado es un comentario del hablante ante lo narrado
anteriormente. Además aparece con una modalidad dubitativa: quizás, repetido
en dos oraciones yuxtapuestas.
En cuarto enunciado es una estructura de oposición a lo anterior. Esto se marca
con “sin embargo”, relacionante genérico que aparece en primera posición y
entre pausas. En el interior de esta oración hay una estructura de relativo en la
que aparece otro relacionante, “no obstante”, éste de valor concesivo. Indica
que la acción de comprender se da “a pesar de” los hechos anteriores, en este
caso, “de la gran pérdida”. Forma parte de ese enunciado la estructura
yuxtapuesta, “lo comprendió con todo fundamento”, ligado a la oración compleja
por una pausa (punto y coma) que el hablante no marca como muy duradera.
Es decir, para él no es un enunciado distinto, sino que forma parte del
precedente, está ligado a él. Esto se debe a que su función y contenido se
entienden en relación con lo anterior. Repite el verbo “comprendió”, y sólo
añade un complemento de modo que intensifica la acción verbal.
Por último, se marca la consecuencia de este hecho, y se elige otro conector
culto: “en consecuencia”. En esta oración aparece una aposición (mi padre) que
especifica por medio del conector de explicación el sintagma nominal: “único
capaz de preservarlo de mayores y muy próximos reveses, es decir, mi padre”.
Como hemos podido comprobar, en este texto literario se utilizan relacionantes
cultos: “en consecuencia, es decir...”, lo que contrasta con los textos coloquiales
que prefieren “entonces; o sea...”, por ejemplo.
Texto 14
Es un intercambio conversacional de una encuesta: pregunta-respuesta. La
respuesta viene encabezada por un conector iniciador que quita violencia al
inicio y enlaza con la pregunta: “pues”. Le sigue “mira”, un apelativo que marca
la relación con el oyente, asegura el intercambio, a la vez que llama a atención
sobre lo que dice, aunque en el contexto iniciador que tenemos parece haber
perdido parte de este contenido y se ha quedado como mero elemento de
enlace, fático. La función fática de lenguaje es aquella cuyo objeto es
establecer, mantener, reavicar o prolongar la comunicación entre hablante e
interlocutor. Este enunciado lleva otro signo de apelación al oyente, ¿no? Por
tanto, el primer enunciado tiene la siguiente estructura:
-“pues” (relación con la pregunta e inicio) + mira (apelativo: mantener contacto
hablante-oyente, llamar la atención);
-yo creo que sí: información, expresión de una opinión:
-¿no?: apelativo, relación con el oyente + valor modal de pedir connivencia,
acuerdo, complicidad con él para asegurarse, por inseguridad. Efecto:
atenuación de la opinión, busca complicidad y reafirmación.
Este primer enunciado expresa la opinión que luego va a sustentar.
El segundo es la justificación de la opinión, de lo dicho: es la causa de la
oración anterior, o bien, del acto del decir: una causal de la enunciación. Se
marca con una conjunción normalmente subordinante (porque), pero aquí
aparece como un enunciado distinto, y no como una secuencia que dependa de
lo anterior. Este enunciado justificativo tiene dos elementos enunciativos: “la
verdad”, que expresa que el hablante quiere expresar algo con sinceridad. Lo
repite reafirmando su posición, a la vez que con cierto valor continuativo.
“Hombre” es el otro elemento apelativo al interlocutor para mantener el contacto
con su interlocutor, para pedir la cooperación y el asentimiento del mismo.
Además aporta un contenido de reafirmación al plantear lo que dice como
evidente, conocido por todos, también por el oyente al que apela. Este en
enunciado mantiene una estructura un tanto distinta a la de la frase estándar. El
hablante reformula, rehace su pensamiento:
-“hay andaluces que, los que tienen poca cultura (precisa lo anterior, restringe la
extensión de “andaluces”) meterán cada pata como ... vamos, grandísima” Tras
el titubeo, el hablante encuentra y expresa el término correcto a través de
“vamos”, otro marcador conversacional, que actúa como un elemento de apoyo
para expresar el hablante una determinada opinión.
Por tratarse de un texto coloquial, de ahí que sean tan habituales las
suspensiones, las precisiones, explicaciones, correcciones, titubeos... y la
abundancia de elementos de precisión de la enunciación. Este enunciado es
buena prueba de ello.
El tercero indica una oposición a lo dicho antes. Se opone “los que tienen poca
cultura” a “los de un nivel cultural medio”. El conector que lo establece es la
conjunción adversativa “Pero” que establece el contraste con el enunciado
anterior, y la información nueva (“Los de un nivel cultural medio”). Después de
la conjunción aparece “vamos”, un elemento de la enunciación que precisa el
decir y apoya la opinión del hablante. Es un elemento modal que resalta que
eso es lo que piensa: apoyan la opinión del hablante tanto “la verdad” (elemento
continuativo modal) como “yo creo que sí” (oración con verbo de opinión). Aquí
está elida y presupuesta la pregunta: “los andaluces hablan bien”, expresado en
el “sí” como sustituto de todo ello. La secuencia apelativa ¿por qué no?”
(apelativo y modal reafirmativo) dirigida al oyente de forma retórica, pide
aquiescencia, consentimiento por parte de éste, reafirma su opinión.
El siguiente enunciado empieza con un conector aditivo del nivel enunciativo,
“además”. Es como si el hablante quisiera decir: “además digo otra cosa”.
Añade una información que va a ser otro argumento a favor de lo dicho
anteriormente. Este valor lo indica el relacionante “de hecho” que introduce un
argumento a favor de la conclusión expresada en el texto: “yo creo que sí
hablamos bien”. Es una causal de la enunciación.
A continuación encontramos un ¿no? apelativo al final del segmento con valor
reafirmativo modal de parte del hablante, un marcador continuativo, “pues”, y un
relacionante consecutivo “por lo tanto” que introduce una reiteración de lo dicho
anteriormente. Al final del segmento encontramos un ¿no? apelativo con valor
reafirmativo modal de parte del hablante.
La sintaxis presenta ciertas alteraciones debidas a ese predominio de la
subjetividad, de expresar la opinión propia: “Yo+me parece que no sé”. Ese “me
parece que” altera sintácticamente la frase, porque varía el sujeto, así como esa
anteposición del pronombre “yo” supone insistencia en la expresión de la
opinión propia.
El siguiente enunciado va ligado con un “además”, que añade, como aditivo,
otro enunciado en la misma línea argumentativa: otro acto de decir. Es del nivel
enunciativo: “yo creo que es bonita incluso, es simpática”. Aquí hay un conector
aditivo que supone una secuencia escalar, en que el segundo segmento
predomina (“es simpática”), está más alto en la escala, sobre el primero (“es
bonita”). Para él este segundo argumento, esta segunda cualidad predomina, es
más fuerte que la primera. Hay dos oraciones yuxtapuestas con elipsis del
sujeto: “es bonita, es simpática”.
Por último. “Yo creo que la única...” no presenta conector: reitera lo que dice, y
sirve de elemento cohesivo: se repite la estructura: “yo creo que...”, secuencia
de contenido modal que inicia, expresa la opinión, y que se ha repetido en casi
todos los enunciados”:
1. Yo creo que sí
2. me imagino
3. yo creo que sí
4. yo me parece que no sé
5. yo creo que
6. yo creo que
El hecho de decir lo mismo con elementos cuasisinónimos: creo, imagino,
parece, sirve también de elemento cohesivo.
Es importante ver que una información se da en el texto coloquial en varios
enunciados que repiten, reiteran, insisten, matizan, prueban, argumentan y
sobre todo expresan la opinión del hablante ante lo que dice, indicando
repetidamente que está sometido a su subjetividad y no son afirmaciones
generales, aserciones rotundas. A ello contribuye también la abundancia de
elementos apelativos, fáticos, dirigidos al oyente, que a la vez que mantienen el
contacto, el canal abierto, piden que no sólo colabore oyendo, sino también
asintiendo y asumiendo lo que dice. De esta manera se revela la inseguridad
del que habla. Esto es más frecuente en las capas menos cultas.
Texto 15
Tenemos un intercambio: un conjunto de pregunta-respuesta entre dos
hablantes: encuestador y encuestado. El primer hablante intenta provocar un
discurso en el otro. La pregunta está ligada al intercambio anterior con una
coordinada copulativa “y”. Está constituida por un solo enunciado, formado por
una estructura condicional: Si...y...+apódosis (segunda mitad de una
proposición hipotética) , ocupada ésta por una estructura interrogativa, aunque
en realidad la modalidad interrogativa afecta a todo el enunciado, y así lo
muestra la entonación. En el condicionante hay, además, un elemento de
ejemplificación (“Si usted va, por ejemplo, a Castilla”).
En la respuesta tenemos, primero, un iniciador, “pues mira”, que la conecta a la
pregunta: es un relacionante (pues) junto con un elemento apelativo semejante
a “hombre”. Este elemento, “mira”, se repite como iniciador del discurso. Ese es
el primer enunciado. En la estructura de estilo directo encontramos este
iniciador+vocativo (hijo) y dos oraciones yuxtapuestas: una con cierto valor
modal, “lo siento”,, y otra que explica su negativa.
A esto sigue una prueba de lo dicho (causal de la enunciación): “Yo, de
hecho,...”. El hablante ha dicho A y en el segundo enunciado nos dice por qué
ha dicho A. Éste es el valor de “de hecho”, un conector argumentativo, que
introduce el argumento que prueba lo dicho en el enunciado precedente, y que
aquí ocupa la posición segunda en la oración, tras el pronombre de primera
persona que se antepone como elemento que resalta la subjetividad. Con el
mismo valor podríamos utilizar una perífrasis: “Y la prueba es que... Prueba de
ello es que...”, o simplemente un “porque” como causal de la enunciación.
“Ya te digo” es un elemento continuativo.
Le sigue un enunciado “Hubo una temporada que íbamos mucho” que parece
un comentario al hilo. Lo une a lo anterior la elipsis del locativo “a Cataluña”_
(“ibamos mucho”, se supone a Cataluña).
El siguiente enunciado (4) aparece también con “de hecho” como una prueba de
lo anterior. Éste llega hasta el segmento “y, la verdad, yo no...”. Hay un cambio
modal e informativo. Aparece un adverbio de enunciación, “la verdad”, que
señala una actitud de sinceridad del hablante ante su acto de comunicación. Por
tanto implica un control sobre la propia enunciación. Este enunciado queda
inacabado y se expresa de otro modo en el siguiente.
“Hombre” (en el 5) también tiene una función modal, aparte de iniciar el
enunciado y de conectar con el oyente. Es un apelativo, marca la conexión
entre los dos interlocutores y plantea como evidente lo que va a decir. Es un
comentario reafirmativo de algo que viene.
Hay una expresión de duda, “¿qué te digo yo?”, que rellena un titubeo, una
búsqueda del término correcto, y que en todo caso se podría entender como un
continuativo, como un fático, aunque no desprovisto de valor modal, ya que a la
vez muestra la inseguridad del que habla.
Otro apelativo que viene a apoyar la afirmación es “¿no?”, que pide al
asentimiento del oyente, mantiene el contacto entre ellos.
Otro conector, en este caso explicativo, es “o sea”, que aparece entre dos
segmentos en una relación de reformulación. Puede entenderse como una mera
explicación o bien como una reformulación mediante la expresión de
generalización. Se da un caso concreto “pronunciar la ce, o zeta, en lugar de
ese” y se concluye , se reformula con un enunciado más general (“una
pronunciación más correcta”).
En ese segundo miembro que aparece apoyado con “la verdad” (elemento
modal-enunciativo), se expresa lo que en realidad el hablante quiere decir, lo
que le sirve argumentativamente para llegar a la conclusión que pretende.. esta
segunda parte queda inacabada (“pero, la verdad, no veo que...”), y se continúa
en el enunciado siguiente.
Éste otro enunciado aparece conectado con una conjunción coordinante
copulativa “y”.
“Vamos”, un elemento polivalente muy utilizado en la lengua hablada, puede
funcionar como modal o como conector. Se trata de una forma verbal en
primera persona plural del presente indicativo que ha sufrido un proceso de
gramaticalización que le ha llevado a perder su contenido originario y a adoptar
diversas funciones en el discurso, no siempre fáciles de delimitar. A menudo se
utiliza con el valor de “esto es lo que yo quiero decir”, precisando, por lo tanto, la
intención comunicativa del hablante. Pero puede comportarse como un
reformulativo: rehace lo dicho, formulando, diciéndolo de nuevo A esto hay que
sumar el uso abundante que le lleva a aparecer ya como continuativo, como un
elemento de relleno, de continuación en el discurso. En el caso que tenemos
hay dos “vamos”: el contenido es semejante, es el de precisar la comunicación,
la intención enunciativa o coomunicativa del hablante, pero son dos funciones
sintácticas distintas. Es conector cuando aparece entre dos enunciados
relacionándolos; es adverbio de enunciación cuando va como apoyo de un
enunciado sin relación con otro. En el primer caso es un conector:
“Y veo absurdo que tenga una que forzarse en pronunciar las cosas bien
cuando tú, vamos”. Es un conector reformulativo, tiene el valor de “quiero decir,
me explico. Lo que quiero decir es que...”. Este conector da paso a un nuevo
enunciado marcado también con ese “que” enunciativo. Un enunciado se llama
así porque a este subyace un verbo de comunicación: “Yo digo”
En el segundo caso, que se te ve positivamente que estás haciendo un
esfuerzo..., vamos”, es un apoyo de ese enunciado último: “quiero decir, aclaro”.
En este caso “vamos” sería un apoyo de esa enunciación, un adverbio que
precisa que eso es lo que quiere decir.
“Además” es un conector aditivo y sirve para reforzar lo dicho anteriormente
llegando a una conclusión.
El siguiente enunciado, introducido por un “mira”, apoya lo dicho desde el
principio, apoya la tesis o conclusión a la que quiere llegar con un caso
concreto, con el de la amiga. La estructura de este fragmento es muy simple:
Conclusión: “Yo no voy a cambiar mi forma de hablar”
Prueba o demostración: “de hecho....”
Pero en esta demostración hay una serie de pasos. La prueba es que ha ido a
Cataluña y no ha venido con cambios, y su amiga tampoco ha cambiado su
forma de hablar:
-No voy a cambiar
“mira” es, por tanto, elemento apelativo que sirve para ligar a los dos
interlocutores, para implicar al oyente en el discurso y de paso evitar que se
pierda el contacto. Es decir, tiene una función fática, una función
macroestructural de mantenimiento de la interacción. Es como el “¿no?” Pero
aparte de ello, al llamar la atención al oyente lo hace sobre lo que va a decir,
sobre esta información concreta y así consigue focalizar esa información darle
mayor relieve.
“Yo que sé” es otro elemento modal, en este caso expresivo del hablante que
aquí no indica propiamente inseguridad, falta de conocimiento, sino una
cuantificación imprecisa, al recaer sobre un segmento. Es un intensivo: “yo qué
sé los años”.
En el último caso de “vamos” que tenemos, actúa como apoyo del enunciado,
es un adverbio de la enunciación. En éste enunciado aparecen dos oraciones
sin nexo, “ella su deje andaluz no lo ha perdido” y “lo lleva a gala”. La pausa, la
coma esconde una oposición excluyente y el conector “sino” no va expreso
porque se entiende por la conexión significativa entre sus miembros.
Texto 16
El texto se halla relacionado del siguiente modo: Hay una serie de unidades de
conexión con el otro interlocutor, mecanismos fáticos, fundamentalmente el
¿no?. Además encontramos repeticiones de términos y estructuras.:
-“todos son...” : “todos son pegas y todo son conflictos”; “todo son problemas,
todos son despidos, todo son matanzas”. Hay una variación sinonímica : los
términos son distintos, pero comparten una serie de semas: todos ellos están
dentro del ámbito de lo negativo, de los conflictos. Aparece otro término en el
enunciado 3 del mismo ámbito: “problemas”.
La misma estructura repetitiva de decir algo con más de un sintagma u oración
se ve en la serie: “Es que lees la prensa, escuchas la radio, ves la televisión y
siempre son las mismas noticias”. A continuación repite el contenido: “no te dan
una noticia agradable. Sino todo son problemas...”.
Hay sustitutos: “esas cosas, leerlas”.
A parte de estos mecanismos de relación hay otros más explícitos o más
específicos: son las conjunciones: “pero” (entre las dos intervenciones y dentro
de la primera intervención) y otros conectores supraoracionales.
El primer enunciado de la respuesta comienza con un elemento apelativo,
“hombre”, que tiene valor conector: liga la pregunta a la respuesta e inicia la
misma, así como cierto valor modal: reafirma lo que va a venir, lo que va a
decir, como evidente, conocido por todos. A continuación tenemos dos
coordinadas copulativas iniciadas por “es que”. Éste es un introductor de
enunciado que llama la atención sobre el mismo, lo enfatiza y lo plantea como
una justificación u opsición a lo que precedía. En este caso tiene un valor
justificativo. El contexto lo muestra. En este enunciado hay repeticiones, como
hemos visto, con valor cohesivo.
En el segundo enunciado la consecuencia de esa justificación del decir aparece
marcada por un relacionante supraoracional, “entonces”, que presenta un
enunciado inacabado. Éste se vuelve a expresar en el tercero: “Es una persona
que...”, con cambio de forma verbal, de persona. Lo correcto hubiera sido: soy
una persona...”. El “¿no?” apelativo del final sigue conectando con el oyente,
teniendo función fática, así como un carácter de reafirmar, apoyar lo dicho.
A continuación “No solamente de España sino del mundo” aparece como un
enunciado que precisa, completa el anterior y lo presupone sintácticamente, ya
que aparece elidido el verbo.
A este argumento (manifestado en dos enunciados) se opone con la conjunción
adversativa “pero” la objeción que plantea el hablante, y en este caso también
aparece con “es que”. Aquí podemos ver claramente su función focalizadora,
introductora de un enunciado importante informativamente para el hablante, que
lo presenta de forma enfatizada y que toma un contenido justificativo (de
argumento coorientado) u opositivo (antiorientado) según el contexto.
Hay otro enunciado que aparecen con “es que” dividido en dos segmentos: el
primer segmento consta de tres sitagmas verbales u oraciones: “lees la prensa,
escuchas la radio, ves la televisión”. El segundo segmento “y siempre son las
mismas noticias” expresa a través de la conjunción “y” la consecuencia de lo
dicho.
Los dos enunciados que siguen apoyan lo dicho, lo repiten, no aportan más
información, la glosan. Aparecen con un relacionante adversativo: “sino”. El
hablante los ha manifetado como dos actos e decir: “No te dan... Sino todo
son...”. En este último vuelven a usarse las repeticiones, las enumeraciones:
“todo son...todo son... todos son....”. La consecuencia de esto aparece marcada
por el relacionante “entonces”. En la conexión causativa en vez de “entonces”
puede aparecer “por tanto, en consecuencia...”, aunque éstos tienen menos
frecuencia de uso. “Entonces” es más coloquial.
“Entonces” se apoya con “claro”, que muchos autores consideran también un
marcador discursivo, conector textual, sin quedar resuelto si es un relacionante
o no. Es decir, funciona en el ámbito supraoracional, pero no todos los
marcadores discursivos tienen la misma función: unos conectan y otros marcan
la actitud subjetiva del hablante, o bien establecen una jerarquía en el nivel
informativo. Se mueven en planos distintos, con misiones diferentes para así
tejer el texto completo. En este caso nos encontramos con un elemento que
funciona como modal, aunque, como veremos, hay un uso de “claro” en que
puede adoptar un valor conector. Indica la actitud del hablante ante el
enunciado, ante lo que comunica. Lo plantea como algo evidente, como algo
que está dentro de los presupuestos de la comunidad, visible por todos.
Reafirma, pues, el enunciado y convoca a la “vox publica”, tiene un cierto efecto
polifónico: hace oír otras voces, se apunta a la opinión de la comunidad, como
el “hombre” iniciador de la respuesta.
La deixis también tiene ese valor conector: “esas cosas” y “leerlas”. Son otros
medios cohesivos.
La intervención del otro hablante va conectada con una conjunción adversativa:
“pero” y un relacionante concesivo: “de todas formas”, sirve para cerrar una
intervención llegando a una conclusión se dé o no se dé lo dicho anteriormente
por el otro interlocutor (aunque lea o no lea, bea o no vea). Como relacionantes
con valor equivalente que podrían aparecer en lugar de “pero de todas formas”
tendríamos: pero a pesar de todo, no obstante, con todo, aun así, en cualquier
caso, etc.
A eso sigue una pregunta expresada como una afirmación con un elemento
verificativo: “¿no?” Es una petición de confirmación. No es una pregunta.
En la otra intervención aparece un enunciado de afirmación, con una
reiteración, y otro ligado a él con un relacionante aditivo de nivel enunciativo:
“Es más”. Indica “añado, digo algo más” (añade una información con el fín de
llegar a la misma conclusión). Como relacionante con valor equivalente que
podrían aparecer en lugar de “es más”, encontramos “además”.
En ese enunciado aparece otro conector aditivo, “incluso”, intercalado en la
estrcutura oracional. La presencia de “incluso” presupone que se han hecho
otras cosas y además esta: participar en lo que puede. Ésta última se presenta
como no esperada.
Texto 17
En la pregunta hay dos enunciados, uno de modalidad representativa y otro
apelativa, conectados po
r la conjunción “y”. Argumentativamente el primero sirve de introducción, inicio
en el tema y reparación a la pregunta.
En la respuesta hay diversos elementos de conexión entre sus enunciados.
“Bueno” es el inicio. Conecta la respuesta a la pregunta, le quita violencia al
inicio de la misma, y supone aceptación en responder. “Yo” seguido de pausa
tiene también un cierto valor fático de rellenar mientras piensa, de iniciar el
discurso. En este enunciado se responde afirmando con una oración que repite
o explica dicha afirmación.
El siguiente también aparece con el pronombre (“yo este año...”). Es una
repetición que tiene una cierta función cohesiva. Entre el primero y el segundo
enunciado sólo hay esa repetición, aparte de que es una explicación del
primero: nos concreta lo que quiere hacer. Va apoyado con un ¿no? apelativo
de mantenimiento fático del canal y llamada de atención.
El tercero aparece conectado con “en fin”, que es por una parte reformulativo:
precisa lo que quiere decir, y por otra conclusivo, o recapitulativo: termina la
enunciación con un enunciado más general. Había dicho: quiero aprender a
bailar bien y a tocar los palillos”. Y cierra con algo que engloba: “aprender
flamenco”. El cuarto está unido con la conjunción copulativa “y”, con valor
aditivo: añade otra información sumada a la anterior; y presenta un ¿no? en
apelación al oyente.
El siguiente no lleva nexo pero sí una estructura con valor anafórico: “esto que
he dicho”, que lo liga a lo anterior.
A continuación “y” copulativo: “y ahora, pues, estoy metida...”. “Pues” es un
continuativo, sirve para mantener la comunicación. “en fin”, es un reformulativo,
pero aquí se usa también como un elemento de relleno aunque con cierto valor
enunciativo “quiero decir esto, hablando claramente”. Lo que dice aparece
apoyado con el ¿no? que sirve para mantener la relación con el oyente y
reafirmar de su opinión.
El siguiente enunciado es una estructura con valor de oposición a lo dicho
anteriormente. “Lo que pasa es que” es un iniciador de enunciado, que da
importancia, enfatiza esa información, y se suele usar en contextos de oposición
a lo dicho. “Lo que pasa es que...”, adversativa a lo anterior.
“y por eso...”, consecuencia de ese segmento adversativo, expresado con una
conjunción + un relacionante causativo: Sabemos que estas unidades se
emplean con conjunciones.
El siguiente presenta la consecuencia: “Entonces, pues la practico”. Ambos
relacionantes (entonces y pues) son consecutivos, aunque aquí expresan la
consecuencia más bien débilmente, y quedan en una continuación discursiva,
en mantener el hilo, volever a lo dicho de “practico danza en un gimnasio”, tras
la explicación de por qué no lo hace en un conservatorio.
“En fin” recapitula lo dicho a la vez que se utiliza como un mero continuativo o
progresivo en el discurso: “quiero decir, volviendo al hilo, lo que me interesa
decir...”. Esto es habitual en los nexos: el perder su valor específico y usarse
como meros conectores, relacionantes, continuativos o fáticos sin más.
A continuación “también” sirve de elemento de unión, de enlace aditivo entre lo
que se va a decir ahora y lo que ha venido antes. “también” tiene una función en
la oración (adverbio modificador del verbo) y otra supraoracional (enlazar con
enunciados anteriores).
El que sigue conecta con un aditivo, conjunción copulativa “y”, y un “bueno” que
tiene un valor continuativo.
En el último enunciado “Me va bastante bien...” vuelve a usarse “en fin”,
reformulativo con valor continuativo. Son dos oraciones coordinadas copulativas
y al final lleva un adverbio de enunciación que precisa lo que quiere decir,
apoya lo dicho. Es un elemento de apoyo de la opinión: “vamos”.
En este texto abundan los elementos continuativos, que se usan más nada para
mantener hilado el discurso, aunque con pérdida de su valores. “En fin” ha
aparecido propiamente como reformulativo recapitulativo y con un uso menos
claro con pérdida de su contenido, quedando en la mera ilación, lo continuativo.
“Bueno” ha aparecido como relacionante pregunta-respuesta y como
continuativo, pero sus funciones pueden ser diversas.
Texto 18
Texto 19
Tenemos dos intercambios, dos grupos de pregunta-respuesta, ligados por un
“y”.
En la respuesta a la primera pregunta, en el primer intercambio, hay seis
enunciados: el primero comienza con un “pues”, que liga la respuesta a la
pregunta. Es un elemento continuativo en la interacción o iniciador del discurso
de un hablante. Este enunciado está formado por una serie de oraciones en
enumeración, de acciones que se suceden temporalmente. De ahí que haya
entre ellas elementos temporales: “después iba al cuartel...luego hacíamos...y
luego ya... pues” (continuativo).
Dentro de este enunciado hay un par de secuencias que suponen aclaraciones
al hilo del discurso, o comentarios: “cogía el autobús, sí, co... cogía el autobús”.
Lo repite tras un sí de confirmación, bien ante la extrañeza expresada por el
otro interlocutor, o bien puede ser como pausa mientras piensa o duda de lo
que dice: lo reafirma.
“me parece que era” (inciso que expresa la modalidad: lo que expresa es
posible, es opinable, pero el hablante no está muy seguro de ello).
En el siguiente enunciado que continúa en imperfecto la enumeración de
acciones que está recordando, hay dos secuencias en las que una corrige a la
otra: “Te ponían...sí, había las deducciones...”. Deja inacabada la primera parte
y tras un “sí” continuativo de haber encontrado lo que quería decir tras pensarlo
( o confirmativo de una intervención del otro interlocutor no recogida) aparece el
segundo segmento: “había las deducciones”. En esta segunda parte hay tres
oraciones coordinadas copulativas con “y”, y dos relacionantes
supraoracionales: “entonces, pues” con valor continuativo.
Entre este segundo enunciado y el tercero vuelven a aparecer estos dos
relacionantes continuativos, que indican una secuencia de ordenación
discursiva: “entonces, pues...”. El él hay dos oraciones aparentemente ligadas
por un relativo que tiene una función meramente continuativa, o coordinativa
(“que no sé nada de cristales”). A esta última parte está ligada una oración
adversativa unida con la conjunción “pero” (“pero, por tal de no. En ella aparece
antepuesto un complemento circunstancial bastante largo: “por tal de no...de no
ponerme a...a montar el puente que había allí de ingenieros”, que se retoma con
un “pues” continuativo. ”). La lengua culta hoy rechaza el uso de la locución “por
tal de”, cómún en épocas pasadas. Hoy se emplea “con tal de” con valor
condicional
En el siguiente se da una enumeración de sus actividades ligadas por los
relacionantes temporales “primero, luego, luego...” El otro es un enunciado
conclusivo de cierre de la enumeración con un “en fin”. Es otro ordenador de la
materia discursiva de conclusión.
En el enunciado siguiente (“Te ponías loco...”) explica lo dicho anteriormente:
“era bastante horrible trabajar en el puente”, pero sin conector. Es la relación
semántica la que establece la relación.
A continuación cambia el turno de palabra y el otro interlocutor, el encuestador,
añade otra pregunta ligada con la conjunción coordinada copulativa “y” y el
adverbio “también”. Y conecta dos actos de decir, es enunciativa: “y digo otra
cosa”. También relaciona dos hechos: “haber maniobras” con lo anteriormente
dicho.
En la respuesta hay de nuevo una enumeración: los dos primeros enunciados
se ligan por la secuencia: “dos (maniobras)...la primera vez...Luego ya las
segundas”. “Luego” es un conector que ordena los hechos. “Las segundas”
presuponen “las primeras” y a ello contribuye la elipsis de “maniobras”. Hay
varios elementos cohesivos.
Pero la estructura de este enunciado primero es bastante interesante. En estos
textos coloquiales se ligan las estructuras sintácticas, y así es muy frecuente el
uso de los relativos:
“Sí he dicho cuatro o cinco maniobras, dos de ellas eran generales de quince
días, que las he hecho...”
“que las he hecho las dos en...en Algeciras, en un...en un pueblo que se llama
Tres Barrios, que por cierto la última vez nos cayó una manta de agua...”
“por cierto”, que inicia un enunciado insertado dentro del discurso como algo
recordado en ese instante, ocasional. Sigue una estructura explicativa con “o
sea”.
El enunciado termina con un “pues” continuativo: “y trabajando en el trabajo las
últimas maniobras, pues no teníamos problemas”.
A esto sigue una explicación con “es decir” que lleva un “que” enunciativo (Yo
digo que). El enunciado está formulado por dos oraciones ligadas por un
relacionante temporal: luego. Sigue un enunciado de comentario valorativo de lo
anterior, relacionados con el deíctico “esas” (“Esas, las segundas, sí fueron
mejores).
A esto se une con una conjunción coordinante copulativa “y”, y una secuencia
deíctica (“aparte de esas dos”). El continuativo “pues” inicia una enumeración.
Los relacionantes también son temporales: he tenido... y luego, pues
(continuativo) otras...”. Una oración de relativo que parece más bien
continuativa:
“y luego, pues otras muy buenas en Conil, de compañía, que eso era un
escaqueo; que estaba todo el día en la playa, todo el día tumbado allí”.
Estas tres secuencias repiten, se explican, se precisan, con la reiteración del
“que”. Como cierre de la enumeración “y nada más...” . El siguiente enunciado
ultima, pasa a otras maniobras, no relacionadas con las que ha citado, y eso lo
marca con una aditivo que conecta elementos de distinta serie: “aparte”... En
éste aparecen pausas que muestran el titubeo del hablante, y se repite lo dicho:
“las que...las que había en...las que había en...”.
En este texto, pues, se explotan los enumerativos, y los conclusivos, aparte de
la unión aditiva y temporal y la utilización de las oraciones de relativo sin su
valor propio de traslación adjetiva, sino como un conector más bien aditivo o
continuativo.
Texto 20
Este texto Es un texto sin conectores, no hay relacionantes extraoracionales.
Sin embargo está cohesionado. Además, hemos cambiado de tipo textual:
tenemos ahora un anuncio publicitario, que nos servirá para entender buena
parte de lo expuesto hasta aquí.
Este texto debe, evidentemente, ser completado con la imagen, ya que el
soporte visual es muy importante para su comprensión.
En él aparecen tres tipos de letra: la mayúscula que abre y cierra, y que es lo
que atrae más la atención del que lee. Y luego en la misúscula tenemos una
parte en cursiva, que son las prestaciones del coche, es decir la información
nueva que se quiere dar en el anuncio. Pero la construcción es también
interesante. Se ha abierto el texto con una estructura interrogativa, que parece
una pregunta dirigida al oyente, pero por el conocimiento del mundo que
tenemos sabemos que ese “ ¿quién dijo qué...?”, es un procedimiento retórico
para negar lo que sigue. Es decir, esa construcción no es pragmáticamente una
pregunta, no espera respuesta, sino que la intención del hablante es negar ese
hecho. Al elegir una estructura interrogativa y no una aseverativa consigue algo
más: llamar la atención del oyente, apelar a él, y asegurarse así de que recibe
el mensaje. Con ese “¿quién dijo?”, presupone una oposición a lo que muchos
piensan, y por tanto, una diferencia de enunciadores.
El cuerpo del anuncio está constituido por lo siguiente: comienza con tres
enunciados constituidos por oraciones completas. El segundo es
sintácticamente una oración sustantiva que se añade así a la que aparece en el
primero. No repite la forma verbal principal: “hay quienes creen”, sino que da la
información nueva solamente. Sin embargo, los liga la repetición de estructuras,
y el uso de un sustituto: “los jóvenes....les”.
El tercero es informativamente una argumentación en contra de lo anterior. Para
ello utiliza la forma “veamos”, que da paso a un sintagma nominal: “Nuevo Clio
Duet 1.4.80 CV”, que es la prueba que lo demuestra. Para ello enumera sus
características. Éstas aparecen en cursiva. Son sintagmas nominales sin
determinante, generalmente compuestos por sustantivo+adjetivo o
complemento con preposición, y se presentan con mayúscula ambos
elementos. Cada sintagma nominal aparece con pausas mayores como si fuera
un enunciado, o por lo menos para indicar que el hablante se para en cada uno
de ellos, para que sean nítidamente percebidos por el oyente.
A esto se añade otra serie, que se liga con una conjunción copulativa: “Y como
opción...”, de nuevo sin verbo. Se cierra esta enumeración con la repetición del
nombre del coche, para que el oyente quede atrapado y suficientemente
informado de lo que pretende el locutor. Es una repetición que envuelve la
información, pero con una función claramente apelativa en este tipo de textos.
Por último, se cierra de nuevo con una apelación al oyente en forma de
estructura interrogativa, aunque con valor modal negativo. El hablante asevera
lo contrario de lo que dice a través de este tipo de estructura. “ ¿No son
suficientes razones como para ponerse a pensar antes de hablar mal de un
joven” (sea una persona joven, o un coche joven, marca ambas cosas), porque
están sobradamente preparados. Y esto lo ha demostrado con las
enumeraciones anteriores, que son “suficientes razones”, los argumentos que
proban esta conclusión. Luego la construcción en sintagmas yuxtapuestos tenia
una función argumentativa clara. Va en contra del topos o lugar común
“Joven=no preparado”, que subyace en JASP (joven aunque sobradamente
preparado).
Vemos, pues, que en ese texto se ha empleado la enumeración, las pausas
mayores para dar más énfasis a la información, y las estructuras modales para
un fin comunicativo: captar la atención del oyente para que se centre y acepte lo
que se le ofrece. Esta intención es la que ha llevado a elegir las construcciones
anteriores y no usar conectores, que quitarían rapidez a la comunicación. Se
ofrece esquemáticamente, sólo con los datos necesarios desde el punto de
vista informativo. Así pues, concluimos con algo que hemos ido exponiendo
hasta aquí: a diferentes tipos de textos corresponden diferentes modos de
construcción de su sintaxis, sobre todo en el nivel supraoracional.
2) Conector:
a) recapitulativo o conclusivo
“Y las gentes, pues, nos echaban donativos, la gente nos echaban
dinero y, bueno...” (final de una serie)
b) inicio de respuesta:
-reacción
-cuando se va a contar algo largo
-cuando se va a objetar algo (cerca de lo correctivo)
“-Me puede contar lo que hace durante el día, cómo es su trabajo
y eso?
-Bueno, mi trabajo es... empieza a las siete y media de la mañana
y tenemos un sistema de horario al picar con el reloj, tenemos
unos márgenes de diez minutos tanto a la entrada como a la
salida...” (sigue un largo discurso decribiendo toda su labor).
c) continuativo:
-consecutivo
-tras condicional
-tras titubeo
Tras condicional:
“ahora, si lo que quieres es pasártelo bien con alguien, ¡bueno!, pues
te lo pasas bien y para adelante”.
Tras titubeo:
“Sí, porque además...dos niñas allí que...que...bueno, que no te
ayudaban nada”.
d)reformulativo:
-parafrástico (aclaración, explicación, corrección)
-no parafrástico:
-generalización: conclusión y recapitulación
-particularización: ejemplificación y enumeración.
“que nos hacía comulgar y confesar todos los días, bueno, casi todos
los días”
3)-adverbio modal o interjección: apoyo de lo que dice e intensificador modal.
“El ambiente que hay en los bares, más que en las discotecas; aunque
bueno, la generación que hay ahora, que viene detrás mía, pues es más de
discotecas de pubs y de eso”.
2.BIEN
1) respuesta
“-Mañana intenta llegar más temprano, por favor.
-Bien, de acuerdo.”
2)conector:
a)recapitulativo
“Hemos hablado con el delegado de Educación, hemos hecho un escrito a
todos los interesados y mandado una nota a la prensa...Bien, ahora hay
que actuar directamente”.
c)inicio de respuesta
“- ¿Qué opinas de los últimos cambios producidos en el mundo?
-Bien, creo que es algo tremendamente complicado y que puede llevarnos
a una situación insostenible...”
d)continuativo
“-Biología, no. A mí me dio otro señor Biología. No me acuerdo quién era.
Vamos a ver. Bien. Estudios superiores, por supuesto”.
3.VAMOS.
1)adverbio enunciativo y modal: lo que dice se ajusta a su intención. De ahí
puede tener cierto valor reformulativo, tras un titubeo. Generalmente es apoyo
de lo dicho. Se usa co otros conectorescomo apoyo de la opinión: pero vamos,
porque vamos...
“Pero el que sea de aquí, que las conozca, vamos, las distingue en todo”
3)intensificafor, interjección.
“iba a estar en mi casa esperando a que ellos vinieran para yo darles las
llaves, vamos, ¡ni pensarlo!, vaya”.
4. O SEA
1)reformulativo:
a)explicativo, correctivo
“Pero, luego, la Feria ya te digo, la Feria, como tú no tengas un buen
ambiente de una reunión buena de amigos en una caseta que...que te
estés tomando tu finito y que estés con tu tapeo y tal, que tengas incluso,
¿qué te digo yo a ti?, una guitarra... O sea, que yo creo que necesitas más
cosas para poderlo pasar mejor que en la Semana Santa”.
b)conclusivo
“El juez llamó a declarar a todos los testigos, habló con los abogados, con
la acusación popular... O sea, que pronto habrá sentencia”.
c)consecutivo
“María no ha venido hoy. O sea, que nos hemos dado el paseo para nada.”
5.ENTONCES
1)temporal
“Garzón cumplió ayer lo que ya preveía hace siete meses, al retomar el
caso Gal tras las declaraciones de los arrepentidos Amedo y Domínguez.
Entonces planificó la apertura de estos sumarios, en los que pueden
quedar incriminados Álvarez y Planchuelo”.
2)consecutivo
“si estoy escuchando cante, los niños están llorando, entonces...que no
me dejan. Entonces la pongo poquísimo, vamos, la radio poco, poco,
poco, casi nada”
3)ordenador: a) continuativo; b) conclusivo
a) “o sea, yo voy a la Feria con ... con mi mujer, ¿no? Y entonces a ella le
gusta estar conmigo, y entonces me meto en la caseta”
b)”-(…) Son las cosas de mi disparatado hermano Alejandro. La noticia de
su intento de alistamiento se corrió y acabó enterándose hasta Franco, ya
que mi madre había sido compañera de colegio, en Oviedo, de su mujer,
doña Carmen, y Franco le hizo llegar un gorro cuertelero, con el emblema
de capitán general. Alejandro no se lo quitaba ni para dormir, y los
oficiales, en Burgos, se cuadraban delante de él.
-Entonces -le digo-, Alejandro fue popular mucho antes que tú”
6.PUES
1)conjunción causal
“Espero, algún día, poder dirigir un largometraje, pues ese es otro de mis
sueños”
2)relacionante consecutivo
“El gobierno se desenvolvía con firmeza; los ciudadanos se sentían
seguros; se respetaban los principios religiosos, lo cual proporciona a los
instalados una plácida sensación de sosiego; se suprimió la delincuencia,
y, sobre todo, la frontera se mantuvo estable y defendida, cosa que casi
nunca había ocurrido. El pueblo, pues, estaba satisfecho con mi padre”.
3) continuativo: a) réplica; b)inicio respuesta; c)mantener discurso: tras titubeo,
tras condicional (valor anafórico).
a) “- ¿Quién es capaz de no emperrarse en comprenderla?
-Yo- ha contestado sonriente
-Pues yo no”.
b) “- ¿Cómo es aquello? Cuéntame un poco-
-Pues Chipiona es chiquitita, aquello es como Sevilla...”
c) (tras condicional): “si se va de vacaciones, pues ‘venga venirse’, pero ellos
nada”; (tras temporal): “los coges y cuando llega el juez pues ‘venga, a la calle’”;
(continuativo, apoyo): “pensaba yo qué sé, que podía ser pues...herrero,
carpintero...”
7.EN FIN
1)conector:
a) final de un discurso: marcador de cierre
“salir con las niñas a dar una vuelta, ver el televisor, ir a ver a mis padres...en
fin...”
b)reformulación: corrección o rectificación recapitulación: fin de una
enumeración
(Corrección): “Llegó contento, en fin, contento del todo no”
(Explicación puramente): “Porque tú, por ejemplo, en la Semana Santa no
necesitas...En fin, no es que sea una fiesta de jolgorio pero te lo puedes pasar
más o menos distraído y bien yendo con un grupo de amigas, yendo a tal sitio”
(Recapitulación): “Vino Antonio, Juanm (y) en fin, todos nuestros amigos”
“Pero, vamos, aquí es único, yo creo, no solamente ya por la manera de... de
las imágenes tan bonitas que tenemos, por la manera de vestirlas y de adornar
los pasos y tal, ¿no?, sino por esos costaleros, cómo la llevan por las calles, por
el entorno que tienen...En fin, me gusta muchísimo la Semana Santa”.
c)uso como continuativo
(Dice lo que estaba intentando ocultar): “su padre...es lo que más le puede
cargar porque en fin su padre es muy pesado”
(Rellenando un hueco mientras el hablante piensa o busca el término correcto):
“un barrio bueno, un barrio donde...en fin, la gente se desenvolvía bien”
8.TOTAL
1)conclusivo
“y venga una copita y venga otra, total, que estábamos en la caseta y todos con
muchas ganas ya de...de irnos a otra”
2)cierre de un texto, enunciado o enumeración
“Después de una explicación larga sobre la situación de la Alameda, dice:
―Total, que iba corriendo, hablando del guarda este;
3)explicativo, por recapitulación
“Y aqui estamos. Yo, francamente, ya me he aclimatado aquí. Total, que yo aquí
me encuentro bien”.
4)continuativo
“Digo: ‘pues, bueno, nos metemos en un bar’. Total, que nos metimos en un bar;
(...) Total que allí nos gastamos las dos mil calas, ¿no?”
9.NADA
1)respuesta negativa como sustituto con valor léxico sustantivo, a preguntas
parciales, o generalización a respuesta de negación sin más, equivalente a “no”.
“- ¿Has encontrado a Juan?
-Nada”
2)conector:
a) cierre; “y nada”
“y a mí no me gusta...de vez en cuando sí, me tomo dos o tres cubatas, fumar
fumo...fumar fun¡mo regular, un paquete al día, y comer, me harto de comer de
lo que me gusta. Y nada, no sé más que decir, yo lo tengo claro”
b)continuativo, “nada, nada, que...; y nada...” Rellena un hueco mientras piensa.
“fuimos a Huelva a comprar muchos regalos porque este mes tenemos tres
bodas de tres amigos nuestros, y... y nada, luego fuimos a la playa, hacía un día
malísimo, sigo igual de blanca, porque además no... es que... es que nada, es
que no me pude poner...bueno, sí, me...me puse el bañador, pero, qué va, no
me quité la parte de arriba”.
2)atenuativo de la opinión
“Los veo muy distantes y no les importan los problemas de los alumnos, no sé”
3)conector modal:
a)inicio de respuesta
“-Cambia totalmente.
-Es según eso, según estás tú a gusto , con tus amigos...
-Sí, sí, además es que...
-...o con quien te encuentres.
-Yo qué sé, la Feria de Sevilla, yo me parece a mí que...que más que nada
es...lo que piensan lo que...lo que no solamente el sevillano de ella, ¿no?”
c)final (también puede aparecer como cierre del texto, o de la intervención del
hablante): “- ¿Que por qué me gustaría casarme? ¡Bah!, yo qué sé,
porque...porque...me...me gustaría casarme porque quiero estar con la persona
que...que quiero, simplemente, y no sé...”
(termina el enunciado con un pensamiento inacabado y un elemento para
rellenar ese hueco): “- ¿De dónde? -De El Arahal, o yo qué sé”.
11. CLARO
Esta unidad está empezando a usarse en contextos de apoyo a una relación, y
como continuativo, aunque predomina su valor modal, pero es muy usada en
español. Sus valores son:
1)Intercambio: respuesta afirmativa: intensificada; respuesta confirmativa;
intervención colaborativa: fática.
“- ¿hay suficiente comida para los dos?
-Claro”
2)Intervención: modalizador de evidencia (valor interjectivo):
a)apoyo opinión y de una conexión
“Sí. Eso es una afición muy bonita, desde luego, y muy entretenida, debe ser,
¿no?
-Eso, sí, sí, es entretenida porque supone mucho tiempo. Claro, es cara que es
lo que dice todo el mundo, una afición cara, pero depende de lo que se utilice...”
b)conector causa-consecuencia o restrictivo:
(causativa): “porque es que lo que ocurre es que en Budapest hay mucho
turismo, sobre todo sudamericanos. Yo no sé, los hoteles estaban siempre
llenos de sudamericanos. Claro, la misma frontera con Austria está bastante
cerca de Viena, porque se tardan sólo unas horas nada más en llegar”.
(En este caso el comentario va junto a un enunciado que explica lo anterior.
Con consecuencias): “entraba en las tantas y lo que nos daba era el catecismo;
ni más dictados ni más cuentas ni más nada, claro, así, perdí yo un tiempo
precioso, porque cuando se es chica es cuando se aprenden las cosas mejor.”
“esto me ha valido para ir escalando presto y, por supuesto, no me puedo
quejar”.
(comentario restrictivo): “Yo, para salir a la calle, me tuve que poner medias,
calcetines, esquijama, pantalones de pana, todo lo que tenía de ropa de abrigo.
Claro, que el frío de aquí al de allí es completamente diferente”.
c)continuativo: “Y hoy no hay esos bares, ¿eh?, hoy se han perdido; hoy
estamos volviendo a la manzanilla, que era una bebida que se usaba
antiguamente en las fiestas. Hoy en día se están poniendo sitios donde venden
manzanilla...manzanilla y claro, Sevilla tuvo una facultad aquel tiempo de que la
manzanilla la traían por el río”.