TALLER.
Definición:
En enseñanza, es una metodología de trabajo que se caracteriza por
la investigación, el aprendizaje por descubrimiento y el trabajo en equipo que,
en su aspecto externo, se distingue por el acopio (en forma sistematizada) de
material especializado acorde con el tema tratado teniendo como fin la
elaboración de un producto tangible. Un taller es también una sesión de
entrenamiento o guía de varios días de duración. Se enfatiza en la solución de
problemas, capacitación, y requiere la participación de los asistentes.
A menudo, un simposio, lectura o reunión se convierte en un taller si se
acompaña de una demostración práctica. El trabajo por talleres es una
estrategia pedagógica que además de abordar el contenido de una asignatura,
enfoca sus acciones hacia el saber hacer, es decir, hacia la práctica de una
actividad. En esencia el taller “se organiza con un enfoque interdisciplinario y
globalizador, donde el profesor ya no enseña en el sentido tradicional; sino que
es un asistente técnico que ayuda a aprender. Los alumnos aprenden haciendo
y sus respuestas o soluciones podrían ser en algunos casos, más válidas que
las del mismo profesor”2 Puede organizarse con el trabajo individualizado de
alumnos, en parejas o en pequeños grupos, siempre y cuando el trabajo que se
realice trascienda el simple conocimiento, convirtiéndose de esta manera en un
aprendizaje integral que implique la práctica.
Consejos para elaborar un taller educativo.
Consejo 1: Definir los objetivos para el taller
Al planificar hay que decidir lo que intentamos lograr con el taller, y porqué es
importante hacerlo. Por ejemplo, ¿intentamos transmitir información nueva o
mejorar las capacidades existentes? ¿Queremos facilitar las situaciones
actuales o generar un cambio de comportamiento? en general los talleres
suelen diseñarse para desarrollar una capacidad en los asistentes.
Hay que determinar el objetivo con claridad y cuidado, ya que innevitablemente
va a influenciar el método de enseñanza que se usará, las actividades y la
estrategia de evaluación.
Consejo 2: Averiguar quién va a ser la audiencia
siempre que se posible es bueno determinar quiénes van a ser los
participantes. ¿Qué conocimientos tienen sobre el tema? ¿Cuál es su
experiencia previa? ¿Cuáles son sus necesidades y expectativas?
Aunque no siempre es posible conocer por adelantado a los participantes, en
general es posible obtener información relevante de los mismos a través de
breves preguntas al momento de anotarse.
Consejo 3: Determinar el método de enseñanza y diseñar las actividades
apropiadas
Una vez que tenemos en claro los objetivos de la sesión, debemos decidir si el
formato de taller es el apropiado.
Hay varios métodos de enseñanza que se pueden usar para involucrar a un
grupo en el aprendizaje activo. Estos incluyen discusiones de casos, juegos de
rol y simulaciones, videos, demostraciones en vivo, y oportunidades para
practicar habilidades particulares. Los talleres deben fomentar la resolución de
problemas y la adquisición de capacidades.
El taller en sí mismo
La flexibilidad es otro de los ingredientes clave para un taller exitoso. Es muy
importante planificar todo por adelantado, pero es más importante estar
preparados para abandonar la agenda!
Consejo 4: Presentar a los participantes entre si
Una vez que inició el taller, es esencial determinar quién es nuestra audiencia.
Si estamos trabajando con un grupo reducido, podemos preguntarle a cada
persona que se presente ante el equipo, y cuente sus expectativas para la
sesión (es importante hacer énfasis en la brevedad, para que la introducción
sea rápida). En grupos más grandes, podemos hacer una rápida presentación
"con las manos": por ejemplo, preguntar ¿cuántos doctores hay presentes?
¿cuántos ya asistieron a talleres sobre este tema? ¿cuántos son estudiantes de
Sistemas?
Conocer a los participantes nos permitirá enfocarnos correctamente en el
material. Con esta información deberemos encontrar un balance entre las
cosas a explicar, y poder así satisfacer las expectativas del grupo.
Consejo 5: Contar los objetivos de la sesión
Contarle al grupo lo que esperamos lograr en el tiempo disponible. Decir lo que
vamos a hacer, y lo que no vamos a hacer. Intentemos relacionar nuestros
objetivos con las necesidades de los participantes. Mostrar la agenda de
eventos para que los miembros del grupo sepan lo que ocurrirá. Es bueno
recibir feedback sobre la agenda para asegurarse que el plan sugerido es útil
para el grupo.
Consejo 6: Fomentar la participación activa y permitir la resolución de
problemas
Como ya vimos, la participación es uno de los elementos clave en los talleres.
Hay que involucrar a los participantes en todas las etapas de la sesión.
Invitarlos a preguntar, discutir en el grupo y debatir. Fomentar a los
participantes a aprender entre ellos. Si surge un problema, permitir que el
mismo grupo intente resolverlo.
Cuando sea posible, limitar el tamaño del grupo para que la participación sea
más facil. También ayuda la organización física del lugar. Por ejemplo, ordenar
las silla de manera que todos puedan verse directamente. Es muy poco posible
que se pueda llevar adelante un taller en donde las sillas están organizadas
"como en el cine", para una charla normal.
Se puede dividir a la audiencia en equipos más pequeños para resolver
problemas. En particular, se le puede pedir a los miembros que trabajen con un
grupo de problemas o practiquen alguna habilidad.
Consejo 9: Brindar información relevante y práctica
Aunque la participación activa y la interacción son esenciales para un taller
exitoso, los participantes también tienen que sentir que aprendieron algo. Los
talleres se hacen para promover la adquisición de nuevos conocimientos y de
aptitudes y capacidades. Por lo tanto, se debe brindar alguna información.
Caracteristicas y utilidad
Un taller puede ser:
Trabajo activo, donde es fundamental que cada uno de los que participan
en el mismo aporten sus experiencias, argumentos, y adquieran un
compromiso dentro del mismo.
Trabajo creativo, es decir, que dentro del mismo se (re)generan nuevas
formas de ver y solucionar las problemáticas a resolver a partir de las
experiencias sumadas, de los conceptos, de la reflexión y la discusión
grupal;
Una experiencia de trabajo colectivo, y es que el intercambio constante
(hablar, escuchar, dar, recibir, argumentar, contra-argumentar, defender
posiciones) entre los miembros del taller permite la búsqueda de
consensos;
Son una experiencia de trabajo vivencial, pues las principales fuentes de
las que se nutre son las propias experiencias, que en el trabajo colectivo
tendrán como objetivo influir en la vida de los participantes.
Un taller involucra un trabajo sistemático, ya que, para poder realizar un
taller, es necesario tener claros los diversos puntos de vista, los
objetivos y compromisos del taller, así como la información otorgada en
el mismo y la autodisciplina dentro del grupo para cumplir las reglas.
El fracaso de muchos talleres se da en la falta de sistematización, en las
plenarias indisciplinadas o faltas de orden y en el incumplimiento de los
compromisos finales, tanto como en el mal manejo del tiempo.
Utilidad
Por otra parte se considera que el taller es una importante alternativa que
permite una más cercana inserción en la realidad . Mediante el taller, los
docentes y los alumnos desafian en conjunto problemas específicos buscando
también que el aprender a ser, el aprender a aprender y el aprender a hacer se
den de manera integrada, como corresponde a una autentica educación o
formación integral. Saber - Saber Hacer: no es otra cosa que Acción
fundamentada en el por qué(SABER POR QUE), en la comprensión del
mecanismo estructural productivo del objeto de conocimiento. Mediante el taller
los alumnos en un proceso gradual o por aproximaciones, van alcanzando la
realidad y descubriendo los problemas que en ella se encuentran a través de la
acción - reflexión inmediata o acción diferida. Como dicen Alwin de Barros y
Gissi Bustos, "el taller es una realidad compleja que si bien privilegia el aspecto
del trabajo en terreno, complementando así los cursos teorícos, debe integrar
en un solo esfuerzo tres instancias básicas: - Un servicio de terreno - Un
proceso pedagógico y - Una instancia teórico – práctica.
OBJETIVOS GENERALES DE LOS TALLERES
1. Promover y facilitar una educación integral e integrar simultáneamente en el
proceso de aprendizaje el Aprender a aprender, el Hacer y el Ser.
2. Realizar una tarea educativa y pedagógica integrada y concertada entre
docentes, alumnos, instituciones y comunidad.
3. Superar en la acción la dicotomía entre la formación teórica y la experiencia
práctica.
4. Superar el concepto de educación tradicional en el cual el alumno ha sido
un receptor pasivo, bancario, del conocimiento.
5. Facilitar que los alumnos o participantes en los talleres sean creadores de
su propio proceso de aprendizaje.
6. Producir un proceso de transferencia de tecnología social.
7. Hacer un acercamiento de contrastación, validación y cooperación entre el
saber científico y el saber popular.
8. Aproximar comunidad - estudiante y comunidad - profesional.
9. Desmitificar la ciencia y el científico, buscando la democratización de
ambos.
10. Desmitificar y desalienar la concientización.
EL TALLER EDUCATIVO: ¿METODO, TECNICA O ESTRATEGIA?
La estrategia pedagógica comprende: los objetivos, los metodos y las técnicas;
en este sentido la estrategia es la totalidad, es la que da sentido de unidad a
todos los pasos de la enseñanza y del aprendizaje. Los talleres deben
realizarse más como estrategia operativa que como simple método o técnica.
La relación maestro - alumno que se da en el taller, debe contemplarse entre
las didácticas activas, con trabajo individualizado, en parejas o en grupos
pequeños. Así , por ejemplo, el enfoque pedagógico piagetiano posibilita la
unidad de acción y reflexión. La reflexión es sólo un medio de plantear de “ver”
los problemas y no una forma de resolverlos....es un proceso heurístico y no un
medio de verificación. A través del grupo se logra la síntesis del hacer, el sentir
y el pensar que aporta cada participante en proceso del aprendizaje.
Metodología “Tenis de mesa” en el ámbito educativo.
El tenis de mesa es una de las disciplinas, dentro de los deportes de raqueta y
pala, más populares en el mundo. En su etapa de iniciación deben concretarse
aspectos básicos relativos al proceso de enseñanza en función del nivel de
dificultad de las tareas y los elementos que conforman el juego. El modelo de
enseñanza que aquí se presenta parte de formas jugadas a desarrollar fuera de
la mesa hasta aquellas que se realizan en la mesa (ya sea en su posición
reglamentaria o modificando su superficie). El objetivo de esta propuesta es
establecer una secuencia lógica de las tareas para debutantes en el tenis de
mesa. La exploración individual del móvil y la pala, el desarrollo de la habilidad
genérica del golpeo, la progresión en las situaciones motrices dinámicas del
juego y el juego cooperativo y competitivo son el eje de progreso de las
distintas etapas de aprendizaje.
Aspectos básicos en el proceso de aprendizaje
La enseñanza del tenis de mesa en el ámbito deportivo y escolar debe
abandonar una intervención didáctica basada en un estilo tradicional, dirigida
exclusivamente a un conocimiento exhaustivo de la técnica gestual, para
decantarse por una metodología más orientada hacia la exploración del medio
y de los materiales, a través del planteamiento de diferentes juegos y formas
jugadas como situaciones elementales de aprendizaje5 . En este sentido, para
realizar una adecuada iniciación al deporte del tenis de mesa resulta
indispensable diseñar una programación didáctica en donde se organicen y
secuencien los contenidos de enseñanza de manera lógica, en progresión en
cuanto a nivel de dificultad y complejidad. Sin lugar a dudas, el proceso de
enseñanza/aprendizaje deberá estar fundamentado en la utilización de aquellos
elementos de juego que intervienen en la práctica de este deporte, es decir: -
Un implemento, que puede ser de diferente forma, tamaño y material. - Un
móvil, que atendiendo a su tamaño, peso y composición determinará si el juego
se desarrolla con mayor o menor rapidez. - Un espacio fijo, en cuanto a altura,
longitud y anchura, para evolucionar por él y que puede ser dividido en
diferentes zonas de práctica. - Una superficie de juego, de carácter estable, con
unas dimensiones y formas estandarizadas, que puede encontrarse delimitada
por diversos materiales a modo de red.
Características
La iniciación deportiva en el tenis de mesa se ha fundamentado en demasiadas
ocasiones sobre situaciones fijas de aprendizaje, reproduciendo un modelo
tradicional de repetición de gestos técnicos, sin tener en cuenta una
perspectiva lúdica y unos objetivos educativos precisos. Como ya se ha
mencionado, la iniciación al tenis de mesa debe abandonar este tipo de
metodología para decantarse por una pedagogía centrada hacia la exploración
de los espacios y los materiales, en donde las formas jugadas sean el
fundamento básico de aprendizaje
El objetivo principal de este tratamiento didáctico, es el de proponer a los
docentes el juego como herramienta básica para la construcción de situaciones
de aprendizaje que ayuden al alumno a conocer y practicar este deporte. La
propuesta metodológica que se presenta para la iniciación al tenis de mesa se
encuentra diferenciada en tres grandes bloques de trabajo organizados de la
siguiente manera: - Formas jugadas a desarrollar fuera de la mesa. Formas
jugadas que se realizan en la mesa. - Formas jugadas modificando la superficie
de la mesa. Como regla general, para la enseñanza del tenis de mesa
seguiremos la secuencia lógica de tareas de aprendizaje para debutantes.
a) Inicialmente el alumno explora de manera individual las diferentes
posibilidades del móvil (lanzamientos, recepciones, equilibrios, rebotes,
rotaciones, etc.), y posteriormente incorpora el implemento para empezar a
experimentar el contacto palapelota en situaciones que impliquen motrizmente
una muy baja complejidad de ejecución.
b) Posteriormente aparece la habilidad genérica del golpeo. El alumno se
encontrará en una situación más o menos estable, interactuando con el móvil
mediante golpeos libres con el implemento. Seguidamente, se incorporan los
golpeos contra diferentes tipos de superficies (pared, suelo, etc.), de amplias
dimensiones y en donde se realice esta habilidad tras un número determinado
de rebotes.
c) A continuación se plantean tareas en donde alumno y objeto se encuentren
ambos en movimiento con situaciones motrices más dinámicas en el contacto
palapelota y de mayor complejidad (circuitos de habilidad, recorridos, etc.), con
un menor número de botes o ya sin ninguno.
d) Por último, se diseñan tareas con compañero (juego cooperativo) o con
adversario (juego competitivo) según sea el objetivo perseguido, en espacios
limitados y con superficies de juego de reducidas dimensiones divididas
mediante una red.