Bogotá, D.C.
, 13 de marzo de 2015
Señor
Juez Civil Municipal de Bogotá (Reparto)
Bogotá
Ref.: Acción de Tutela
Accionante: Martha Patricia Acero Bautista con c.c. No. 51.618.962 de Bogotá
Accionado: SEGUROS BOLÍVAR S.A.
La suscrita MARTHA PATRICIA ACERO BAUTISTA identificada con la cédula
de ciudadanía No. 51.618.962 de Bogotá, mayor de edad, domiciliada en la
ciudad de Bogotá, acudo ante usted respetuosamente para promover en
nombre propio la presente ACCIÓN DE TUTELA, de conformidad con el artículo
86 de la Constitución Política, los Decretos 2591 de 1991 y 1382 de 2000,
contra la COMPAÑÍA DE SEGUROS BOLÍVAR S.A. (en adelante Seguros
Bolívar), compañía de seguros debidamente autorizada para operar por la
Superintendencia Financiera, representada por el señor Jorge Enrique Uribe o
quien haga sus veces, con el fin de que se me amparen los derechos
constitucionales fundamentales a la vida digna y/o a la dignidad humana y al
mínimo vital,
que considero vulnerados por la reiterada e injustificada negación u objeción
por parte de SEGUROS BOLÍVAR de la indemnización por el Anexo de
Incapacidad Total y Permanente para la cual presenté reclamación en dos
oportunidades durante 2014, para obtener el reconocimiento de la
indemnización ante mi situación de salud, la cual me impide desarrollar un
trabajo permanente y por tanto carezco de los recursos necesarios para poder
pagar el crédito correspondiente que adeudo a DAVIVIENDA .
Esta acción se fundamenta en lo siguiente:
I. HECHOS Y ANTECEDENTES
1. En mayo de 2012, DAVIVIENDA me otorgó el crédito de libranza No.
05900005100243764, por valor de $58.000.000.oo con el que se compró la
1
cartera de diferentes entidades financieras con las que en ese momento
mantenía crédito.
2. El 22 de mayo de 2012 y para efectos del seguro del crédito otorgado por
DAVIVIENDA y amparado por SEGUROS BOLÍVAR, diligencié un formato de
Declaración de Asegurabilidad unificada seguro grupo, formato en el que se
describen una serie de enfermedades que no padezco.
3. Al año siguiente, a partir del 9 de marzo de 2013 la EPS Cafesalud me
incapacitó por patologías diferentes a las explicitas en el formato de
asegurabilidad y las incapacidades se prolongaron hasta mayo de 2014. A la
fecha de tomar la póliza (mayo de 2012), yo no había sido incapacitada ni
un solo día por ninguna afección visual.
4. El 5 de mayo de 2014 fui notificada por el Fondo de Pensiones y Cesantías
PROTECCIÓN S.A. del dictamen sobre el porcentaje de pérdida de
capacidad laboral y determinación de la invalidez, adelantado por la
Compañía Suramericana de Seguros de Vida S.A. SURA, con un porcentaje
de calificación de pérdida de capacidad laboral del 53.15%, de origen común
y con fecha de estructuración del 08 de marzo de 2013. (Anexo No. 1)
5. El día 22 de mayo de 2014, haciendo uso de mí derecho radiqué en las
oficinas de DAVIVIENDA una comunicación en la que solicitaba que
adelantaran el trámite para el cubrimiento del saldo del crédito No.
05900005100243764, para hacer efectivo a mí favor el amparo por
Incapacidad Total y Permanente. (Anexo No. 2). Los términos de la
comunicación fueron los siguientes:
“Bogotá, D.C, 22 de mayo de 2014
Señores
DAVIVIENDA
Seguro de Vida e ITP
Bogotá
Ref: Seguro de Vida e ITP
Respetados señores:
Cordialmente me dirijo a ustedes a fin de solicitarles adelantar
el cubrimiento del saldo del crédito que tengo con ustedes, en
cumplimiento del amparo por Incapacidad Total y Permanente
contenido en la póliza seguro de vida e ITP, tomada por mí en
el crédito No. 590000510024376-4 .
Lo anterior teniendo en cuenta que el día 5 de mayo de 2014
fui notificada por el Fondo de Pensiones y Cesantías
PROTECCIÓN S.A. del dictamen sobre el porcentaje de pérdida
de la capacidad laboral y determinación de la invalidez,
adelantado por la Compañía Suramericana de Seguros de Vida
S.A. SURA, con quien tienen un contrato para estos efectos.
2
El porcentaje de calificación de pérdida de capacidad laboral
es del 53.15%, de origen común y con fecha de estructuración
del 08 de marzo de 2013.
Para los fines pertinentes anexo:
1. Fotocopia autenticada de la cédula de ciudadanía de la
asegurada
2. Fotocopia autenticada de la notificación del dictamen sobre
pérdida de capacidad laboral emitida por la Comisión
Calificadora de SURA y comunicada por PROTECCIÓN S.A.
3. Historia Clínica completa con:
3.1. Conceptos médicos por patología visual (Concepto de
tres médicos diferentes)
3.2 Conceptos médicos por otras patologías
4. CD con copia de las incapacidades otorgadas por la EPS
Datos del asegurado:
Nombre: Martha Patricia Acero Bautista
Documento de Identidad: C.C. No. 51.618.962 de Bogotá
Dirección: Calle 127 A No. 49-67 Int. 4 Apto.104
Tel fijo: 7528797
Cel: 300 5711242
Correo electrónico:
[email protected] De antemano agradezco toda la colaboración y el apoyo que
me puedan brindar.
Cordial saludo
MARTHA PATRICIA ACERO BAUTISTA
CC. 51.618.962 de Bogotá
Anexo: Lo anunciado______folios
6. En agosto de 2014, en comunicación No. DNI –SV- 4519544 de SEGUROS
BOLÍVAR de fecha 17 de junio, enviada por DAVIVIENDA a mi correo
electrónico (Anexo No. 3) fui informada de la negación a mi solicitud,
aduciendo reticencia señalada en el inciso 1 del Artículo 1058 del Código de
Comercio, donde invocan lo siguiente:
“Ahora bien, de acuerdo con la Historia Clínica que reposa en
la reclamación, se pudo establecer que desde antes de
ingresar al seguro, a la Asegurada ya se le había
diagnosticado Ambliopía Ojo Izquierdo desde la niñez, para lo
que había recibido tratamiento médico; circunstancias
importantes del estado de salud que no fueron informadas al
momento de suscribir la declaración, incurriendo en
conducta reticente que genera la nulidad del contrato”
3
7. Al respecto quiero aclarar que recibí tratamiento para la ambliopía siendo
niña, hace más de 43 años, ya que esta enfermedad si no es tratada en la
niñez es irreversible.
8. En comunicación del 19 de septiembre de 2014 (Anexo No. 4) solicité copia
de la póliza DE-45155, la cual no me fue entregada nunca hasta ese
momento, lo que se constituye en una clara violación de los deberes y
obligaciones de información que le corresponden a las entidades vigiladas
de acuerdo con la Ley 1328 de 2009 y demás normas de protección al
consumidor y de la declaración de asegurabilidad realizada por mí,
documentos recibidos a mediados de octubre de 2014. (Anexo No. 5) OJO –
LAS PÓLIZAS ME LAS ENTREGARON CON FECHAS DIFERENTES
9. Por considerar inconsistente, abusiva y carente de fundamento la negación,
teniendo en cuenta que la ambliopía nunca fue impedimento para trabajar
durante 35 años y nunca se constituyó como incapacitante para realizar
mis labores; y que la invalidez se dio por una enfermedad del ojo derecho
(membrana neovascular miópica), muy distinta y no relacionada con la
ambliopía que padezco desde la niñez en el ojo izquierdo, el 11 de
noviembre de 2014 radiqué la solicitud de reconsideración (Anexo No. 6)
en los siguientes términos:
Bogotá, 11 de noviembre de 2014
Señores
DAVIVIENDA
Att: Dra. Norma Piedad Moreno
Dirección Nacional de Bancaseguros
Bogotá
Ref: Solicitud de reconsideración Reclamo 5130/13238
En atención a la comunicación DNI - SV 451944 del 17 de junio
de 2014 y recibida en agosto del mismo año por correo
electrónico, solicito a usted que tramite ante SEGUROS BOLÍVAR
mi solicitud consistente en que RECONSIDERE la decisión de mi
reclamación para el pago de indemnización por incapacidad total
y permanente. Para realizar esta solicitud, previamente requerí a
Davivienda en comunicación del 19 de septiembre copia de la
póliza y de la declaración de salud realizada por mí, documentos
recibidos a mediados de octubre.
Para lo pertinente soporto esta reconsideración en lo siguiente:
HECHOS:
1. El día 22 de mayo de 2012, en cumplimiento del amparo del
valor asegurado por el Anexo de Incapacidad Total y
Permanente contenido en la póliza seguro de vida e ITP, tomada
por DAVIVIENDA y correspondiente al crédito No.
590000510024376-4, ingresé a la póliza SEGURO DE VIDA
GRUPO.
2. Para el efecto, con fecha 22 de mayo de 2012, diligencié la
declaración de asegurabilidad, de conformidad con lo dispuesto
en el artículo 1058 y 1158 del Código de Comercio.
4
3. En el formato de asegurabilidad no se encuentra relacionada la
enfermedad por la cual fue dictaminada la Incapacidad Total y
Permanente (ITP).
4. Si bien es cierto que padezco ambliopía desde la niñez, esta
circunstancia nunca impidió que laborara por casi 35 años de mi
vida y nunca se constituyó como incapacitante para realizar mis
labores.
5. A la fecha de tomar la póliza, yo no había sido incapacitada ni
un solo día por esta afección visual, situación que pueden
corroborar con la EPS Cafesalud.
6. En ningún momento obré de mala fe en mi declaración del
“verdadero estado de salud” ya que la ambliopía nunca fue
causal de incapacidades para desempeñar mis actividades
laborales.
7. El día 5 de mayo de 2014 fui notificada por el Fondo de
Pensiones y Cesantías PROTECCIÓN S.A. del dictamen sobre el
porcentaje de pérdida de la capacidad laboral y determinación
de la invalidez, adelantado por la Compañía Suramericana de
Seguros de Vida S.A. SURA, con quien tienen un contrato para
estos efectos.
8. La relación de las deficiencias, según dictamen son:
Alteración Agudeza visual bilateral
Síncope vasovagal
Discopatía degenerativa lumbar
Hipotiroidismo
Alteración campo visual izquierdo
9. El día 22 de mayo de 2014 (dos años después de tomada la
póliza), radiqué en Davivienda la solicitud del amparo de ITP,
para lo que anexé toda la documentación requerida.
10. La compañía Generalli Seguros me indemnizó por ITP por el
cubrimiento de una póliza tomada por la Universidad Central,
institución educativa a la que me encontraba vinculada.
11. Los seguros de vida e ITP de las tarjetas de crédito del Banco de
Occidente (Visa y Master Card), del Banco Colpatria y de la
Tarjeta Éxito (Tuya) pagaron los saldos adeudados
correspondientes a la fecha del dictamen de la discapacidad.
12. Es claro que ya padecía la ambliopía cuando me adjudicaron las
tarjetas, me aprobaron créditos y me ampararon seguros y que a
pesar de la ambliopía me fueron reconocidas las
indemnizaciones.
ARGUMENTOS
Seguros Bolívar dice:
“En el caso particular que nos ocupa, encontramos que en la
Declaración de Asegurabilidad suscrita por la Asegurada
cuando solicita su crédito manifestó:
“Mi estado de salud es normal, no padezco ninguna enfermedad
crónica ni me encuentro en estudio médico por afecciones de mi
estado de salud”.
Continúa diciendo:
5
“Ahora bien, de acuerdo con la Historia Clínica que reposa en la
reclamación, se pudo establecer que desde antes de ingresar al
seguro, a la Asegurada ya se le había diagnosticado Ambliopía
Ojo Izquierdo desde la niñez, para lo que había recibido
tratamiento médico; circunstancias importantes del estado de
salud que no fueron informadas al momento de suscribir la
declaración, incurriendo en conducta reticente que genera la
nulidad del contrato”.
Argumentos: A la fecha de la declaración de asegurabilidad
este era un hecho cierto, como lo corroboraron en la historia
clínica. Sin embrago la ambliopía nunca impidió que trabajara y
la compañía Generali Seguros me indemnizó por ITP por el
cubrimiento de una póliza tomada por la Universidad Central,
institución educativa a la que me encontraba vinculada.
Igualmente los seguros de vida e ITP de las tarjetas de crédito
del Banco de Occidente (Visa y Master Card), del Banco
Colpatria (Crédito personal y Tarjeta de Crédito) y de la Tarjeta
Éxito (Tuya) pagaron los saldos adeudados por mí a la fecha del
dictamen de la invalidez. Es claro que ya padecía la ambliopía
cuando me adjudicaron las tarjetas, me aprobaron créditos y me
ampararon seguros y que a pesar de la ambliopía me fueron
reconocidas las indemnizaciones.
El conjunto de indicios expuestos lleva a considerar que yo como
peticionaria fui fiel a mis deberes al no mencionar una
enfermedad, porque toda mi vida trabajé teniendo ambliopía y
además tuve la cobertura de varios seguros. Es decir, lo que
quiero destacar dentro de las especiales condiciones de mi caso
concreto es que no está demostrado que yo como peticionaria
haya incurrido en la reticencia que aduce Seguros Bolívar.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fundamento esta reconsideración en la Sentencia T-751/12 de
la Corte Constitucional
Sentencia T-751/12
1. Existe un establecimiento ambiguo de la cobertura del
seguro tomado por mí y no hubo acceso equitativo a la
información relevante, sobre el alcance del riesgo asegurado -por
una parte- y la cobertura real del contrato -por otra-.
“4.7. Sin embargo, desde la otra orilla de la relación, la carga de
declarar sinceramente la información relevante para la determinación
del estado de riesgo (en este caso, el estado de salud) no puede
traducirse en una imposibilidad absoluta de hacer efectiva la póliza,
como consecuencia de un establecimiento ambiguo de la cobertura,
mediante cláusulas simplemente genéricas o mediante una alusión
descontextualizada de las condiciones generales del contrato, carente
de la precisión que se obtiene mediante las condiciones específicas del
mismo”.
4.8. Por tales razones, en concepto de esta Corporación, cuando las
cláusulas no definen de la manera explícita las condiciones de la
cobertura debido a la incorporación de textos de excesiva vaguedad o
exclusiones de carácter eminentemente genérico, se vulnera la buena fe
6
del tomador en tanto no resulta posible establecer el alcance de la
cobertura.
En ese marco, y en síntesis, las partes del contrato de seguro deben
tener un acceso equitativo a la información relevante, sobre el alcance
del riesgo asegurado -por una parte- y la cobertura real del contrato -por
otra-.”
2. No se ha demostrado que yo haya mentido en la declaración de
salud, por cuanto la enfermedad que aduce Seguros Bolívar
nunca fue causal de incapacidad para laborar (Ambliopía del ojo
izquierdo) y además son más las deficiencias relacionadas en el
dictamen y presentadas después de tomar el seguro: alteración
agudeza visual bilateral, síncope vasovagal, discopatía
degenerativa lumbar, hipotiroidismo, alteración campo visual
izquierdo. Tomo apartes de la sentencia para el soporte jurídico
que arguyo.
“6.1.12. En adición a lo expuesto, la Sala estima que, ante la
duda sobre el conocimiento de una preexistencia por parte de la
peticionaria al momento de declarar, debe adoptarse la
posibilidad hermenéutica de la situación fáctica que le conceda
un mayor rango de eficacia a sus derechos (principio pro
hómine), especialmente si se toma en cuenta que el crédito que
respalda la póliza de seguros en cuestión es de carácter
hipotecario y que actualmente no cuenta con posibilidad de
acceder a puestos de trabajo, en virtud de su discapacidad. En
consecuencia, la Sala concluye que no se demostró que la
peticionaria hubiera mentido y, por lo tanto, incurrido en
reticencia al momento de suscribir la póliza de seguros. En
consecuencia, la objeción de la aseguradora accionada a la
reclamación carece de sustento.
Por otra parte, el dictamen de pérdida de capacidad laboral del
señor Ocampo mencionó diversas afecciones, sin que pueda
determinarse con seguridad que haya sido la diabetes mellitus
la condición médica que desencadenó su pérdida de capacidad
laboral.
En ese marco, la actitud de la entidad aseguradora, en el
sentido de objetar la reclamación, sin sustento fáctico y
probatorio, y en contra de los elementos de convicción que
reposan en el expediente, resulta abiertamente caprichosa y, en
el marco del caso concreto, comporta no sólo un desconocimiento
del debido proceso, sino también una lesión al derecho
fundamental al mínimo vital de una persona en condición de
debilidad manifiesta.1
Por lo tanto, se ordenará a las compañías aseguradoras pagar a
las respectivas entidades bancarias los saldos insolutos de las
obligaciones crediticias en cuestión a la fecha en que se haya
estructurado la invalidez de la señora Portillo Linares y el señor
Ocampo Polo”.
SOLICITUD
1
M.P. Nilson Pinilla Pinilla. En la sentencia T-832 de 2010 se analizó un caso similar al presente.
7
1. Reconsiderar la decisión de objetar la solicitud de indemnización
y aprobarla basada en los principios de buena fe en la
declaración de mi verdadero estado de salud y en los
fundamentos de derecho de la Sentencia T-751/12 expuestos.
2. Reconocer la indemnización del saldo de la deuda a la fecha del
dictamen de la discapacidad.
3. Dar celeridad a este requerimiento.
Para lo pertinente toda la documentación requerida reposa en
sus archivos.
Datos del asegurado:
Nombre: Martha Patricia Acero Bautista
Documento de Identidad: C.C. No. 51.618.962 de Bogotá
Dirección: Calle 127 A No. 49-67 Int. 4 Apto.104
Tel fijo: 7528797
Cel: 300 5711242
Correo electrónico:
[email protected] Cordialmente,
MARTHA PATRICIA ACERO BAUTISTA
c.c. No. 51.618.962 de Bogotá
c.c. Superintendencia Financiera
10. El 2 de enero de 2015 DAVIVIENDA me informó la respuesta a este
requerimiento proporcionada por SEGUROS BOLÍVAR el 18 de diciembre
de 2014, (Anexo No 7) en la que reiteró su negación y en la que no hace
referencia a las sentencias de la Corte Constitucional y a los argumentos
de derecho que planteo en mi solicitud, siendo evidente su decidía al no
dar respuesta clara y precisa con respecto a los argumentos puestos de
presente.
11. A pesar de las negativas DAVIVIENDA me sigue cobrando mensualmente el
valor correspondiente a la prima de seguro de vida e ITP por $29,485.89
mensuales (Anexo No. 8)
12. ESTO NO ES DE LA TUTELA PERO TAMBIÉN LO ADELANTÉ Y SE
PUEDE INCLUIR: Incluir que el 5 de noviembre de 2015 acudí al defensor
del consumidor financiero . mando esto en otro archivo.
13. INCLUIR LO DE LA CONCILIACÓN EN LA PERSONERÍA DE BOGOTÁ
Situación actual
14. El 25 de septiembre de 2014 fui notificada de la pensión por invalidez por
parte del Fondo de Pensiones y Cesantías Protección, (Anexo No. 9) luego
8
de interponer dos tutelas y un desacato para obtener mi legítimo derecho a
la seguridad social.
15. La pensión me fue reconocida por el 75% del IBL, lo que implica que no me
alcanza para cubrir mis necesidades básicas, además tengo las deudas
adquiridas durante el tiempo que dejé de devengar mientras se
solucionaba mi situación pensional.
16. Aunque el Fondo de Pensiones hizo un pago retroactivo desde la fecha de
estructuración de la incapacidad, los dineros recibidos debieron ser
devueltos a la Universidad Central y a la Universidad Externado de
Colombia, instituciones con las que estaba vinculada y que me apoyaron
pagándome durante las incapacidades.
17. Soy madre cabeza de familia y tengo a cargo a mi hijo Juan Manuel Novoa
Acero, quien deriva al 100% su sustento de mí, actualmente estudia grado
11. Adjunto cédula de ciudadanía, certificación del colegio así como el
registro civil de nacimiento. (Anexo No. 10).
18. Me he visto obligada a reducir mis gastos, eliminando protecciones
humanas de gran importancia como es el caso de la Medicina Prepagada,
pasé del Plan Café Excelso al Plan Cereza (con menor cobertura), debido a
mi imposibilidad de pagar la tarifa que venía cancelando. (Anexo No. 11).
No puedo cancelarla ya que mi situación médica amerita la atención del
retinólogo de la prepagada, teniendo en cuenta las dificultades y demoras
que se dan en las EPS y que irían en detrimento de mi condición visual.
19. Sumado a esto, es importante informar al Señor Juez, que además de las
patologías que derivaron en la discapacidad, me diagnosticaron
recientemente Glaucoma, tal y como consta en la historia clínica de
retinología que anexo (Anexo No. 12).
20. Vivo en arriendo, para lo que anexo copia del contrato y últimas
consignaciones de pago, (Anexo No. 13) y en los últimos meses me ha
tocado compartir el apartamento para disminuir los gastos.
21. Igualmente solicité la reducción de los servicios de internet, telefonía y
televisión con Claro, como consta en las últimas facturas anexas. Se
redujo de $130.000 a $92.000 mensuales. (Anexo No. 14).
22. El internet es indispensable para comunicarme ya que bajé los programas
gratuitos de CONVERTIC para apoyar a personas con limitación visual, que
aportan a mi bienestar.
23. Igualmente tramité reducción de plan de telefonía celular con Tigo.
24. Contaba con una persona que me apoyaba en los quehaceres de la casa y
atendía mis quebrantos de salud y tuve que prescindir de ella, ya que los
ingresos no me alcanzan.
9
25. Es importante que usted Sr. Juez conozca mis condiciones de salud,
certificadas por SURA en el dictamen de discapacidad, contenido en el
Anexo 1 de esta tutela y que son los que ponen en evidencia la
vulneración de mis derechos fundamentales.
26. Debido a mi situación financiera y a la NO aprobación de mi legítimo
derecho del reconocimiento de la indemnización me veo en la obligación de
presentar esta tutela para obtener la definición favorable al reconocimiento
de la indemnización.
II. CONSIDERACIONES
1. Estoy en condición de indefensión, vulnerabilidad y desventaja frente al
sector financiero, en este caso frente a SEGUROS BOLÍVAR.
2. Soy madre cabeza de familia y tengo a cargo a mi hijo Juan Manuel Novoa
Acero, afectiva, económica y socialmente, en forma permanente, debido a
que su padre nunca ha aportado para su sustento.
3. No me puedo movilizar sola.
4. No poseo ingresos diferentes a los que genera actualmente mi pensión, la
cual es absolutamente insufiente para cubrir mis deudas actuales, mí
sustento personal y el de mi hijo el cual depende de mí.
5. No poseo vivienda, ni tengo renta propia.
6. No poseo vehículo propio.
7. Mi sustento a partir de septiembre de 2013, fecha en que cumplí 180 días
de incapacidad, se basó en préstamos de las instituciones en las que
laboré y préstamos personales y ayudas de mi familia. Mi situación
financiera es bastante grave por las innumerables deudas que tengo.
Acabo de adelantar un crédito de libre inversión con Bancolombia, para
descuento de nómina de mi pensión, con el fin de pagar las deudas
personales que me aquejaban con intereses hasta del 5% mensual. Sin
embargo, el déficit mensual es de más de $2.000.000 lo que me llevará
a una situación económica inmanejable. Para lo pertinente anexo el
desprendible de nómina de pensión del mes de febrero de 2015, en el que
se refleja el egreso del crédito y el egreso de pago de la EPS. (Anexo No.
15).
8. Mis ingresos son menores a mis egresos, como se puede verificar en la
tabla de excell que adjunto y en los comprobantes de pago que se anexan a
esta tutela, lo que conllevará indefectiblemente a la perdida de vivienda e
incapacidad de pago del colegio y sustento de mi hijo, el cual depende
enteramente de mí; y el mío propio. (Anexo No. 16)
10
III. DERECHOS AMENAZADOS Y/O VULNERADOS
Considero que con la omisión para resolver mi reclamación de reconocimiento
de la indemnización por el Anexo de Incapacidad Total y Permanente realizada
por mí en dos oportunidades durante 2014, vulnera los derechos
constitucionales a la vida, a la vida digna y/o a la dignidad humana y al
mínimo vital.
IV. PRETENSIONES
Señor Juez: con fundamento en los hechos y antecedentes narrados y en las
consideraciones expuestas, le solicito a usted respetuosamente TUTELAR a mí
favor el derecho constitucional fundamental involucrado, ordenándole a
SEGUROS BOLÍVAR que defina y de respuesta favorable a mi solicitud de
indemnización por el crédito referido y devuelva los dineros que he pagado a
partir de la fecha del derecho adquirido. Aproximadamente 44.000.000, más
intereses y lo que considere pertinente
V. FUNDAMENTOS DE DERECHO
Como fundamento de esta tutela me apoyo en normas y jurisprudencia, tanto
desde el punto de vista normativo nacional y de los tratados internacionales,
así como la amplia jurisprudencia de la Corte Constitucional que sustentan
adecuadamente esta acción:
I.- Normas y jurisprudencia referentes a los derechos violados
1. Constitución política de Colombia, artículos 23 y 86 y sus decretos
reglamentarios 2591 de 1991 y 1382 de 2000.
2. Artículo 8 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
3. Artículo 25 de la Convención de los Derechos Humanos.
4. En un Estado Social de Derecho el mínimo vital es un derecho
fundamental y es una forma de concreción de la dignidad humana. 2 La
Corte Constitucional en sentencia T-438 de 2007, manifestó que:
(…)
“el carácter de fundamental se deriva de la conexidad directa que
presentan las garantías prestacionales y de salud, con el mínimo vital
de las personas discapacitadas3, ya que una violación de tales derechos
para este tipo de personas que no cuentan con ninguna fuente de
2
CORTE CONSTITUCIONAL, sentencia T-426 de 1992.
3
Véase, Sentencia T-055 de 1995 M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz.
11
ingresos, que no pueden trabajar y que físicamente se encuentran
limitados para ejercer una vida normal, es contrario al principio
constitucional que reconoce el valor de la dignidad humana, la cual
resulta vulnerada “cuando se somete a una persona a vivir de la caridad
ajena, existiendo la posibilidad de que tenga acceso a unos recursos
económicos propios que le permitan subvenir algunas de sus
necesidades básicas”4. Al respecto es importante recordar que “la
pensión de invalidez representa para quien ha perdido total o
parcialmente la capacidad de trabajar y no puede por sí mismo
proveerse de los medios indispensables para su subsistencia, un
derecho esencial e irrenunciable (C.P. artículo 48)” 5, porque constituye
el único medio de protección que puede obtener una persona que por
circunstancias de irremediable adversidad, se encuentra sin ninguna
opción en el orden laboral y en complejo estado físico para mantener un
mínimo de existencia vital que le permita subsistir en condiciones
dignas y justas. “El Estado entonces debe nivelar esa situación,
mediante el otorgamiento de una prestación económica y de salud.”6
II.- La procedencia de la acción de tutela contra establecimientos de
crédito y aseguradoras
La Corte Constitucional ha sido clara y en forma reiterada ha sentado
jurisprudencia en relación con los distintos aspectos que rodean casos como los
que me aquejan y la actitud violatoria de derechos fundamentales por parte de
entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera como SEGUROS
BOLÍVAR.
Recientemente, en sentencia T-222 de 2014 el alto tribunal constitucional
compiló sus decisiones y en una decisión en la que acumuló tres expedientes
hizo un análisis comprensivo, en casos muy similares al que me afecta, de los
distintos elementos que justifican la presentación y procedencia de esta acción
de tutela, dando respuesta positiva al siguiente problema jurídico: ¿Existe
vulneración de los derechos fundamentales a la vida y al mínimo vital de los
deudores de un crédito, por la decisión de una aseguradora de negarse a pagar
la póliza del seguro de vida por el riesgo de invalidez, argumentando que la
enfermedad causante de la pérdida de capacidad laboral fue adquirida antes de
la celebración del contrato de seguro?
Para el adecuado desarrollo de este planteamiento en primer lugar corresponde
dejar claro que sí procede la acción de tutela contra SEGUROS BOLÍVAR
porque “…es posible ejercer el amparo constitucional frente a particulares,
cuando quiera que estos se enmarquen en alguna de las siguientes hipótesis: (i)
4
Véanse, sentencias T-125 de 1994, T-323 de 1996 y T-378 de 1997.
5
Véase, sentencia T -124 de 1993. M.P. Vladimiro Naranjo Mesa.
6
Véase, sentencia T-144 de 1995. M.P: Antonio Barrera Carbonell.
12
presten un servicio público, (ii) atenten gravemente contra el interés público o (iii)
respecto de aquellos en los que él o la accionante se encuentre en estado de
indefensión o subordinación. En esos casos, la acción de tutela deja de ser
exclusivamente un medio de defensa frente a autoridades públicas y pasa a
convertirse en un instrumento para proteger los derechos fundamentales de las
lesiones que provengan de particulares”7.
Es claro aquí como se presenta un estado de indefensión de mi parte frente a
tal entidad, pues prevalidos de su estructura corporativa no se hace el pago del
amparo expresamente otorgado y por el que pagué prima poniéndome en
situación precaria y todo bajo el argumento que no hay lugar al pago por una
enfermedad en un ojo que no es el que generó la calificación de
incapacidad.
III.- El requisito de subsidiariedad de la tutela
Conocido es que las aseguradoras y los establecimientos de crédito siempre
tratan de evitar la procedencia de la acción de tutela bajo el argumento de la
subsidiariedad de la tutela frente a otros medios de defensa judicial. No
obstante lo anterior estar consagrado en el artículo 86 de la Carta Política, la
Corte Constitucional ha precisado que este no es un requisito que deba
analizarse en abstracto pues ello haría que la tutela se tornara improcedente
prácticamente en todos los casos. Por esta razón, se ha precisado en la
jurisprudencia constitucional: “…el examen de subsidiariedad no se agota solo
con verificar la existencia de un mecanismo de defensa en el ordenamiento. Esta
Corte ha entendido que en la gran mayoría de casos, en abstracto, las personas
contarían con recursos judiciales para hacer efectivos sus derechos. Si este
análisis se hiciera con base en ello, la tutela normalmente se tornaría
improcedente. Por esta razón, el requisito de subsidiariedad no puede convertirse
en un ritualismo excesivo que aleje a las personas del disfrute de sus derechos,
ni reste eficacia a la supremacía de la Constitución. En ese sentido, el requisito
de subsidiariedad implica, además, que en caso de contarse con algún medio de
defensa sea eficaz e idóneo. En caso de no serlo, la acción de tutela será el
mecanismo apropiado para defender los derechos fundamentales de las
personas. En todo caso, el amparo siempre será procedente para evitar un
perjuicio irremediable”8.
7
T-222 de 2014. En esta misma sentencia se citan y tiene en cuenta las siguientes T-738 de 2011, C-640 de 2010, T-
662 de 2013, T-661 de 2001,
8
T-222 de 2014
13
Claramente en este caso, la tutela procede pues, como lo he puesto de presente
mis recursos económicos son escasos, mi hijo depende de mí para su estudio,
alimentación y en general para todo su sustento, tengo deudas que cubrir y la
negativa de pago de la indemnización del seguro me impide destinar esos
recursos para mi subsistencia, pues el Banco sigue cobrando las cuotas del
crédito que Bolívar debió pagar.
De qué serviría intentar una acción por la vía civil contra la aseguradora si no
puedo pagar un abogado para esos efectos y para cuando haya una eventual
resolución no habré podido cumplir con las cuotas del colegio de mi hijo ni las
de arriendo de mi vivienda, solo para citar algunas, evidentemente para nada y
mucho menos para la protección de mis derechos fundamentales. Tal como lo
dijo la Corte en Sentencia T-662 de 2013 siguiendo los lineamientos
previamente definidos en otras jurisprudencias (Como T-414 de 1992 y SU-961
de 1999) “…de no ser así, se estaría simplemente frente a una burda y mecánica
exégesis de la norma, en abierta contradicción con los principios vigentes en
materia de efectividad de los derechos y con desconocimiento absoluto del querer
expreso del Constituyente”. Complementado lo anterior, de vieja data se dispuso
por el mismo tribunal que el otro medio de defensa judicial “(…) ha de tener una
efectividad igual o superior a la de la acción de tutela para lograr efectiva y
concretamente que la protección sea inmediata. No basta, pues, con la existencia
en abstracto de otro medio de defensa judicial si su eficacia es inferior a la de la
acción de tutela.”9
Por todo lo anterior, y teniendo en cuenta el estado de indefensión ante la
entidad vigilada contra quien se dirige esta tutela, la inexistencia de un medio
eficaz e idóneo alternativo a esta protección constitucional y para evitar el
perjuicio irremediable en mi vida y la de mi hijo la tutela contra SEGUROS
BOLÍVAR es plenamente procedente.
Pero si lo anterior no fuere ya suficiente, no debe olvidarse que al analizar en
forma concreta el requisito de subsidiariedad de la tutela, es indispensable
destacar que en este estudio resalta la necesidad de dar protección a las
personas que merecen especial protección constitucional como lo son los
discapacitados y las madres cabeza de familia, condiciones que me son
aplicables plenamente. Ha dicho la Corte en Sentencia T-651 de 2009: “la
condición de sujeto de especial protección constitucional – especialmente en el
caso de las personas de la tercera edad (Art. 46 C.P.), los discapacitados (Art. 47
9
SU - 961 de 1999.
14
C.P) y las mujeres cabeza de familia (Art. 43 C.P.) – así como la circunstancia de
debilidad manifiesta en la que se encuentre el accionante, permiten presumir que
los medios ordinarios de defensa judicial no son idóneos 10”
Es claro señor Juez que en estos especiales casos en los que mi situación
encuadra, “…la Corte ha invertido el análisis de subsidiariedad… Frente a estas
personas el recurso se presume inidóneo e ineficaz, salvo que el juez en su
estudio, luego de una carga argumentativa seria, constate lo contrario 11”.
Con todo lo dicho existe la fundamentación suficiente para la procedencia de
esta tutela.
IV.- La falta de fundamento en la argumentación para la negativa a pagar
el seguro de acuerdo con la jurisprudencia constitucional – PRECEDENTES
aplicables a este caso que justifican su fallo favorable.
El argumento expuesto por SEGUROS BOLÍVAR para negar el pago de la
indemnización por mi parte solicitada en dos oportunidades ha sido
ampliamente analizado y desestimado por la Corte Constitucional en múltiples
casos similares al que me afecta en la actualidad y que obligan a presentar esta
tutela, en los que se ha puesto en práctica un método de análisis de precedente
realizando unificación de jurisprudencia garantizando el trato igualitario a
todas las personas. Al respecto en sentencia T-222 de 2014 se dijo: “El sistema
de precedente ha sido valorado por la Corte como un método de interpretación
que no solo ayuda a unificar su jurisprudencia, sino también incentiva la
seguridad jurídica y materializa el derecho a la igualdad. En ese orden, por
ejemplo, permite a los jueces conocer con exactitud cuáles son las reglas
aplicables a un caso y cómo este Alto Tribunal ha entendido la vulneración, o no,
de un derecho fundamental en ese evento en específico. Así mismo, garantiza que
las personas sean tratadas de igual manera, siempre que los supuestos fácticos
de sus casos coincidan en lo esencial.…este método consiste en identificar las
sentencias más relevantes sobre un asunto, y extraer de ellas las principales
razones que ha tenido la Corte a la hora de fallar situaciones similares. Ello para
fijar una regla concreta aplicable al caso estudiado. Naturalmente, todas las
veces los casos no serán exactamente iguales y por tal motivo se hace necesaria
una interpretación adicional por parte del juez, quien deberá a su vez desplegar
una carga argumentativa lo suficientemente fuerte en su decisión. Si fuera de
otra forma, cada juez, según su arbitrio, podría tomar decisiones por fuera del
10
En igual sentido Sentencia T-662 de 2013
11
T-222 de 2014.
15
marco constitucional vigente. Y mucho más, por fuera de lo que la Corte
Constitucional ha establecido”.
Con respecto a la negativa de pago de seguros de deudores, por la incapacidad
declarada del asegurado deudor y bajo el argumento de prexistencia y
reticencias de las que se quieren prevaler las aseguradoras existen amplios,
reiterados y suficientes precedentes que ruego al señor Juez tener en cuenta.
Para el efecto, citamos sentencias como las siguientes: T-152 de 2006, T-490 de
2009, T-832 de 2010, T-1018 de 2010, T-086 de 2012, T-751 de 2012, T-342
de 2013, T-662 de 2013 y T-222 de 2014.
En la sentencia T-152 de 2006 la Corte “…resaltó dos puntos muy importantes
en los contratos de seguro. El primero de ellos (i), el relativo a la buena fe
contractual, y el segundo (ii), relacionado con la carga de probar las
preexistencias médicas. En cuanto al primer punto, sostuvo que la buena fe en
los contratos de seguros adquiere mayor importancia y se predica de ambas
partes. No solo del asegurado sino también de la aseguradora. Así, “aún cuando
en principio la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia enfatiza la buena
fe en las cargas que debe asumir el asegurado, en realidad dicho principio se
predica de las dos partes, es decir, tanto del tomador como del asegurador,
teniendo en cuenta que se trata de un contrato de adhesión. En suma, si en los
contratos en general se exige la buena fe, en el contrato de seguro la exigencia es
máxima: tanto en el solicitante como en el asegurador debe campear la pulcritud
moral e intelectual” . Es decir, la carga de la buena fe corresponde a las dos
partes, no solo al tomador del seguro. Respecto al segundo punto, ‘no es posible
interpretar los términos del contrato en perjuicio de los intereses del
beneficiario o asegurado, a partir de dictámenes médicos posteriores
donde se afirme que una enfermedad o dolencia detectada durante la
ejecución del convenio se había venido gestando, madurando o
desarrollando desde antes de su celebración.(…) No es, en consecuencia,
constitucionalmente admisible la inclusión de una preexistencia o la
negación de un servicio médico que no haya sido enunciado como tal en
el contrato, ya que se presume la buena fe de las partes al momento de
obligarse” (Destacado fuera de texto original).
Resulta sumamente claro que la aseguradora al alegar que la ambliopía que
sufrí desde niña, se reitera y destaca, no en el ojo cuya enfermedad generó la
incapacidad sino en el otro, no objeto de calificación de invalidez, está violando
flagrantemente mis derechos fundamentales contrariando la jurisprudencia y
16
sus precedentes pues nunca instituyó la enfermedad mencionada en el contrato
de seguro como le correspondía. Basta señor juez revisar la pólizas para
evidenciar que nunca fue indicado que la ambliopía sería objeto de exclusión o
reticencia (y mucho menos respecto del otro ojo cuya enfermedad generó la
incapacidad).
Más importante aún resulta lo establecido en la sentencia T-832 de 2010 de la
que la Corte, citándola en la Sentencia T-222 de 1014 indica: “En el año 2010,
la Corte fijó unas reglas muy importantes en materia de preexistencias y
reticencia en los contratos de seguro. Así, mediante Sentencia T-832 de 2010, la
Corte estableció dos asuntos de suma trascendencia y que pueden ser extraídos
de su lectura. En primera medida, (i) que la carga de la prueba en materia de
preexistencias radicaba en cabeza de la aseguradora y no del tomador del
seguro y, en segundo lugar, (ii) que las aseguradoras no podían alegar
preexistencias si, teniendo las posibilidades para hacerlo, no solicitaban
exámenes médicos a sus usuarios al momento de celebrar el contrato. Por tanto,
en esos eventos, no era posible exigirle un comportamiento diferente a los
asegurados”.
Agregando más adelante:
“…la Corte en esta providencia dijo que ‘en el caso objeto de estudio, la Sala de
Revisión encuentra que Colseguros S. A. fue negligente al omitir realizar los
respectivos exámenes médicos o exigir la entrega de unos recientes, para así
determinar el estado de salud de la peticionaria. Por ese motivo, no es posible
que ante la ocurrencia del riesgo asegurado, alegue que la enfermedad que lo
ocasionó es anterior al ingreso de la señora Gloria Margoth Turriago Rojas a la
póliza de vida grupo deudores’. Con base en ello, es posible concluir,
entonces, que esta Corporación estableció que quienes deben probar la
preexistencia son las aseguradoras y que actúan negligentemente si no
realizan exámenes médicos o exigen la entrega de unos recientes para
así verificar el verdadero estado de salud del asegurado. Así, esta
Sentencia evidencia que para la Corte existen algunos casos donde, a pesar de
existir enfermedades previas a la celebración del contrato, de ello no se sigue
reticencia pues el deber de buena fe estaría en cabeza, más intensamente, de la
compañía de seguros. Por tales motivos, concedió el amparo.(Destacado fuera de
texto original).
17
Nótese que la Corte concedió el amparo estando la causa de la incapacidad
relacionada con la supuesta reticencia, aspecto este que es todavía más
importante en mi caso pues, déjenme repetirlo: Ni siquiera la enfermedad que
se alega preexistente la sufrió el ojo que generó la incapacidad que la
aseguradora no quiere pagar.
Y no solo la violación proviene de SEGUROS BOLÍVAR sino que DAVIVIENDA
me sigue cobrando las cuotas del seguro de Incapacidad cuando el resultado es
que en ningún caso este seguro va a pagar lo que se convierte en un abuso
evidente de esta entidad.
VI. PRUEBAS
Con el fin de establecer la vulneración de mis derechos fundamentales, solicito
tener en cuenta las siguientes pruebas documentales:
Anexo No. 1: Notificación por el Fondo de Pensiones y Cesantías PROTECCIÓN
S.A. del dictamen sobre el porcentaje de pérdida de capacidad laboral y
determinación de la invalidez, adelantado por la Compañía Suramericana de
Seguros de Vida S.A. SURA, con un porcentaje de calificación de pérdida de
capacidad laboral del 53.15%.
Anexo No. 2: Comunicación radicada en las oficinas de DAVIVIENDA en la que
solicitaba que adelantaran el trámite para el cubrimiento del saldo del crédito
No. 05900005100243764, para hacer efectivo a mí favor el amparo por
Incapacidad Total y Permanente.
Anexo No. 3: Comunicación de Seguros Bolívar enviada por correo electrónico
a través de DAVIVIENDA donde fui informada de la negación a mi solicitud,
aduciendo reticencia señalada en el inciso 1 del Artículo 1058 del Código de
Comercio
Anexo No. 4: Comunicado solicitando copia de la póliza DE-45155 y la
declaración de asegurabilidad.
Anexo No. 5: Póliza DE-45155 y la Declaración de Asegurabilidad recibida.
Anexo No. 6: Radicación solicitud de reconsideración por considerar
inconsistente la negación.
Anexo No. 7: Comunicación de Seguros Bolívar reiterando su negación y en la
que no hace referencia a las sentencias de la Corte Constitucional y a los
argumentos planteados en mi solicitud.
Anexo No. 8: Cobros mensuales de DAVIVIENDA valor correspondiente a la
prima de seguro de vida e ITP por $29.486 mensuales.
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Anexo No. 9: Notificación de la pensión por invalidez por parte del Fondo de
Pensiones y Cesantías Protección.
Anexo No. 10: Fotocopia de la cédula de ciudadanía y certificado de estudios
de mi hijo Juan Manuel Novoa Acero así como copia del registro civil de
nacimiento.
Anexo No. 11: Carta de solicitud y respuesta de reducción de costos de
medicina prepagada.
Anexo No. 12: Historia clínica del retinólogo Dr. Bernardo Quijano en la que
consta un nuevo diagnóstico de afección visual: glaucoma.
Anexo No. 13: Copia del contrato y últimas consignaciones de pago, donde
consta que vivo en arriendo.
Anexo No. 14: Copias de las facturas en las se aprecia la reducción de los
servicios de internet, telefonía y televisión con Claro. (El trámite fue telefónico).
Anexo No. 15: Desprendible de nómina de pensión del mes de febrero de 2015.
Anexo No. 16: Tabla en Excel con ingresos y egresos.
Anexo No. 17: Fotocopia de cédula de ciudadanía de Martha Patricia Acero.
VII. JURAMENTO
Bajo la gravedad de juramento me permito manifestarle que por los mismos
hechos y derechos, no he presentado petición similar ante alguna autoridad
judicial.
VIII. NOTIFICACIONES
Las notificaciones relacionadas con el presente asunto las recibiré en la
Secretaría de su Despacho o en la siguiente dirección: Calle 127 A No. 51A-90
Escalera 7. Apto. 106 en Bogotá; teléfono: Fijo: 7528797 y cel: 300 5711242,
correo electrónico:
[email protected]Atentamente,
________________________________________
MARTHA PATRICIA ACERO BAUTISTA
c. c. No. 51.618.962 de Bogotá
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Anexo: ______folios
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