UNIDAD IV
LA PRUEBA PERICIAL
DERECHO PROCESAL CIVIL I
Módulo IV
Prueba pericial
Reproducciones y
exámenes.
Reconocimiento
judicial
Prueba de informes.
Conclusión de la
causa para
definitiva
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DERECHO
PROCESAL CIVIL I
Docente responsable: Prof. Msc. Silvia Beatriz López Safi1
Módulo 4
MEDIOS DE PRUEBA (CONTINUACIÓN)
CONCLUSIÓN DE LA CAUSA PARA
DEFINITIVA
CAPÍTULO VI DE
LA PRUEBA PERICIAL
Medio probatorio por el que la
parte puede solicitar al juzgador que sea
admitida como prueba la declaración de
un perito en una materia por ser
necesarios conocimientos científicos,
artísticos, técnicos o prácticos para
explicar y valorar hechos relevantes al
objeto de la litis.1
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1
Abogada, Notaria y Escribana Pública por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la
Universidad Nacional de Asunción. Doctoranda por la Universidad Pablo De Olavide de Sevilla
(España). Máster en Gobierno y Gerencia Pública por la Universidad Americana. Egresada de la
Escuela Judicial. Especialista en Didáctica Universitaria y en Metodología de la Investigación Aplicada
por el Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción. Especialista en Políticas Públicas y Género
por el Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción. Docente de la Escuela Judicial en la materia
1Fuente: [Link]
Consulta en fecha 30 de diciembre de 2014.
Cuestiones de Género. Docente Universitaria en las Cátedras de Derecho de la Niñez y la Adolescencia
de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción y de la
Universidad Americana, así como en la Cátedra de Derecho de Familia y Derecho Procesal Civil de la
Universidad Americana, de la que también es docente investigadora en la Línea Género y Derecho.
Coordinadora de la Secretaría de Género del Poder Judicial, dependiente de la Corte Suprema de
Justicia. Presidenta de la Fundación Justicia y Género Paraguay, Cono Sur.
Es el medio de prueba consistente en la manifestación del conocimiento
que tiene un tercero, llamado perito, acerca de un dato procesal sobre el que el
tribunal le encarga dictaminar. De ahí el nombre de pericia con que es también
conocida esta prueba.
Es un medio de prueba personal que se singulariza por dos factores: la
declaración del perito versa sobre datos que tienen ya categoría de procesales,
y el declarante es persona especializada en la materia sobre la que debe
dictaminar.
Cuando se aporta la prueba consistente en pericias extrajudiciales, como
el dictamen de un médico emitido antes de iniciarse el juicio, no encaja dentro de
la prueba pericial; para hacer valer dicho dictamen como prueba, se canalizará
por la vía probatoria testifical o documental.
Es un medio de prueba fundado en la técnica y la ciencia, que se concreta
a través de la actuación de peritos.
Es procedente, cuando el juzgador, no se encuentre en condiciones de
conocer o apreciar un hecho por sus propios medios. Sea por no hallarse al
alcance de sus sentidos, porque su examen requiera aptitudes técnicas que solo
proporcionan determinadas disciplinas, ajenas a los estudios jurídicos.
También se justifica cuando la constatación de los hechos ofreciere algún
peligro para el juez; o este padeciese de un defecto físico: y aun cuando poseyere
conocimientos técnicos especiales, a fin de que las partes puedan controlarla.
Estas circunstancias, son las que motivan la designación de peritos y la
diligencia que estos realizan se denomina prueba pericial.
Por lo tanto, aun cuando el juez posea conocimientos científicos para
interpretar los hechos controvertidos, no puede prescindirse de los peritos. De lo
contrario, no sólo se negaría un derecho a los litigantes, cuanto dificultaría el
control de tales conocimientos técnicos.
Además, se observa, que en los supuestos de apelación, el
tribunal superior encontraría dificultades para controlar las conclusiones de la
sentencia de primera instancia, en ese aspecto.
Se justifica la exigencia del título habilitante en razón a la naturaleza
esencialmente técnica de la pericia. El concepto de actividad técnica
especializada, permite incorporar al campo de esta prueba, aquellas funciones
que no considerándose científicas, necesitan sin embargo de una especialización
que solo posee un determinado sector de personas con títulos universitarios,
generalmente indispensables, y otras veces solo antecedentes técnicos, pero
capaces de apreciar debidamente las circunstancias o aspectos que les son
sometidos.
En oportunidad del dictamen, los peritos acompañan, con
documentación para mejor fundar sus opiniones e ilustrar al juez de la causa.
La documentación se denomina “dictamen pericial” y si bien no es vinculante
para el juzgador, sirve como elemento de juicio con los alcances establecidos
más arriba y en razón de la especialidad que ostenta el experto en la materia
de que se trate.
El perito médico, por ejemplo en los juicios de accidentes de trabajo,
adjunta placas radiográficas que ilustran sobre la lesión; en una
pericia inmobiliaria, se suele adjuntar un plano de la finca, especificando
medidas, comodidades, gastos comunes de mantenimiento, etcétera.
Cabe señalar que la agregación de instrumentos en la pericia tiene un
límite preciso, cual es el de evitar que se pretenda por las partes, utilizar el
dictamen para agregar prueba que debió ser ofrecida con la demanda, o su
contestación. De lo contrario, el informe sería el vehículo para
producir extemporáneamente prueba instrumental.
El Código Procesal Civil se ocupa de este medio probatorio en los artículos
343 a 363.
Art.343.- Procedencia. Será admisible la prueba pericial cuando la
apreciación de los hechos controvertidos requiera conocimientos
especiales en alguna ciencia, arte, industria o actividad técnica.
Art.344.- Ofrecimiento. Al ofrecer la prueba pericial el interesado deberá: a)
indicar la especialización que han de tener los peritos;
b) proponer peritos, haciendo constar la aceptación del cargo y juramento
o promesa de decir verdad. A este efecto, el perito propuesto suscribirá
también el escrito; y
c) proponer los puntos de la pericia.
Art.345.- Traslado. Del escrito a que se refiere el artículo anterior, se correrá
traslado por tres días a otra parte. Esta, al contestarlo, deberá manifestar si
se adhiere o se pone a la prueba, o que no tiene interés en ella.
Art.346.- Caso de adhesión o de posición. Si la otra parte se adhiere a la
prueba deberá:
a) manifestar su conformidad con el pleito propuesto por la contraria, o
proponer otro, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 344, inciso b; y
b) proponer otros puntos que deban constituir también objeto de la
prueba, si conviniere a su derecho, y objetar la procedencia de los
mencionados por quien la ofreció. En este caso se correrá traslado a la
contraparte por tres días, para que se pronuncie sobre los puntos
propuestos, y, en su caso, manifieste su conformidad con el perito ofrecido
por la adversa. Si se opone, al contestar el traslado expondrá las razones
de su oposición.
Art.347.- Forma de proposición en caso de pluralidad de actores o
demandados. Si fueren más de dos los litigantes, propondrán un perito los
que sostengan las mismas pretensiones, y otro los que las
contradigan. El procedimiento será el mismo que se prevé en los artículos
precedentes.
Si los litisconsortes no se pusieren de acuerdo, el juez insaculará los que
se propongan, y el sorteado se tendrá por propuesto.
Art.348.- Resolución. Dentro de tercero día de contestado el traslado, o de
transcurrido el plazo para hacerlo, el juez dictará resolución, y si
considerase admisible la prueba, deberá:
a) designar perito único, si hubiere conformidad entre las partes;
b) nombrar a los ofrecidos por ellas y designar un tercero de oficio, si no
lo hubiere;
c) aprobar los puntos de la pericia, pudiendo agregar otros; y
d) señalar el plazo dentro del cual deberán expedirse los peritos. Si no lo
hiciere, se entenderá que es de veinte días, el cual correrá
independientemente del plazo ordinario de prueba.
Art.349.- Caso de falta de interés en la prueba. Si en la oportunidad
previstas en el artículo 345, la otra parte manifestare que no tiene interés
en la prueba, o no contestare el traslado, el juez tendrá como perito único
al ofrecido.
Art.350.- Disposición oficiosa de la prueba. Cuando el juez lo estimare
necesario podrá disponer, de oficio, la prueba pericial. En este caso
designará uno o tres peritos, atendiendo a la importancia de la cuestión.
Art.351.- Idoneidad. Si la profesión estuviere reglamentada, los peritos
deberán tener títulos habilitantes en la ciencia, arte, industria o actividad
técnica especializada a que se refieran las cuestiones acerca de las cuales
deban expedirse. Podrá también proponerse como perito a una persona
jurídica o entidad especializada. En caso contrario, o cuando no
hubiere en el lugar del proceso perito con título, podrá ser nombrada
cualquier persona idónea.
Art.352.- Recusación. Los peritos nombrados de oficio podrán ser
recusados por justa causa, hasta tres días después de notificado el
nombramiento, debiendo ofrecerse las pruebas en el mismo escrito de
recusación. Los ofrecidos por las partes, sólo serán recusables por causas
sobrevinientes a la elección o cuya existencia se hubiere conocido con
posterioridad.
Son causas de recusación las previstas respecto de los jueces, y además
la falta de título o la falta de idoneidad en la materia de que se trate, en el
supuesto del artículo anterior.
Art.353.- Resolución de la recusación. Si la recusación fuere contradicha,
el juez resolverá el incidente sin recurso alguno. Esta circunstancia podrá
ser considerada por el Tribunal de Apelación al apreciar la prueba.
Art.354.- Reemplazo. En caso de ser admitida la recusación, se procederá
a reemplazar al perito o los peritos recusados en la forma establecida para
el nombramiento.
Art.355.- Remoción. Será removido el perito que rehusare dar su dictamen
o no lo presentare oportunamente. En estos casos o cuando renunciare sin
motivo atendible, el juez nombrará otro en su lugar, de oficio, y condenará
a aquel a pagar los gastos de las diligencias frustradas. También podrá ser
condenado al pago de daños y perjuicios ocasionados a las partes, si éstas
lo reclamare. El reemplazo no tendrá derecho a percibir honorarios.
La negligencia de uno de los peritos no excusará a los otros, quienes
deberán realizar las diligencias y presentar el dictamen dentro del plazo que
fijare el juez.
Art. 356.- Forma de realizarse la diligencia. Los peritos podrán practicar la
diligencia por separado. Podrá también el juez ordenar, a petición de parte
o de oficio, que los peritos actúen unidos, siempre que las circunstancias
del caso lo aconsejen. Cuando la prueba deba practicarse en un solo acto,
las partes y sus letrados podrán asistir a él y hacer las observaciones
pertinentes, debiendo retirarse cuando los peritos pasen a deliberar.
Art. 357.- Dictamen inmediato. Cuando el objeto de la diligencia fuere de tal
naturaleza que permita a los peritos expedirse inmediatamente, podrán dar
su dictamen por escrito o en audiencia, en cuyo caso informará uno de
ellos, si existiere unanimidad.
Art. 358.- Forma de presentación del dictamen. El dictamen se presentará
por escrito, con copias para las partes, a su costa. Contendrá las
explicaciones detalladas de las operaciones técnicas realizadas y de los
principios científicos en que los peritos funden su opinión.
Los peritos que concordaren podrán presentarlo en un único texto. Los
otros lo harán por separado, aunque lo redactaren en el mismo documento.
Art. 359.- Explicaciones. El dictamen se hará saber a las partes, y a solicitud
de cualquiera de ellas, formulada dentro del plazo de cinco días, el juez
podrá ordenar que los peritos den las explicaciones o hagan las
ampliaciones que se consideren convenientes, en audiencia o por escrito,
atendiendo a las circunstancias del caso. La audiencia podrá celebrarse
hasta antes del llamamiento de autos.
El perito que no compareciere a la audiencia, o no presentare el informe
ampliatorio o complementario dentro del plazo, perderá su derecho a
percibir honorarios, total o parcialmente.
Art. 360.- Fuerza probatoria del dictamen pericial. La fuerza probatoria del
dictamen pericial será apreciada por el juez, teniendo en consideración la
competencia de los peritos, la conformidad o disconformidad de sus
opiniones, los principios científicos en que se funden y las demás pruebas
y elementos de convicción que la causa ofrezca.
Art. 361.- Anticipo de gastos. Si los peritos lo solicitaren, y si
correspondiere por la índole de la pericia, las partes interesadas en la
prueba deberán depositar la suma que el juez fije para gastos de las
diligencias.
Dicha suma deberá ser depositada dentro de quinto día y se entregará a los
peritos, sin perjuicio de lo que en definitiva se resuelva respecto de las
costas y del pago de honorarios. La resolución sólo será susceptible del
recurso de reposición.
La falta de depósito dentro del plazo importará el desistimiento de la
prueba.
Art. 362.- Informes científicos o técnicos. A petición de parte, o de oficio, el
juez podrá solicitar informes a academias, institutos o entidades públicas
o privadas de carácter científico o técnico, cuando el dictamen pericial
requiriera operaciones o conocimientos de alta especialización.
A pedido de las entidades privadas se fijarán los honorarios que les
correspondan percibir.
Art. 363.- Cargo de los gastos y honorarios. Si alguna de las partes, al
contestar el traslado a que se refiere el artículo 345, hubiere manifestado
no tener interés en la pericia, absteniéndose por tal razón de participar en
ella, los gastos y honorarios de los peritos serán a cargo de quien la,
solicitó, excepto cuando aquella hubiere sido necesaria para la solución del
pleito, circunstancia ésta que se señalará en la sentencia.
CAPÍTULO VII
DE LAS REPRODUCCIONES Y EXÁMENES
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El concepto de reproducción en el Derecho de la propiedad intelectual
significa la fijación de la obra en un medio o soporte material que permite la
comunicación de aquélla, así como la obtención de copias de la totalidad o de
parte de la misma (libro, grabado, disco...).
El derecho de reproducción, como facultad de explotar la obra, constituye
una parte fundamental de los derechos patrimoniales. Como complemento de
aquél, se señala el derecho de distribución de la obra reproducida; al ejercerlo,
el autor define las modalidades de difusión de los ejemplares de su obra
(número de éstos, área geográfica de difusión).
En el caso que nos ocupa y desde el Derecho Procesal referimos al medio
probatorio que en función a lo que se pretende probar en juicio, tiene por finalidad
y como quedó dicho, reproducir objetos, lugares, sonidos, etc.
Por su parte si para esclarecer los hechos es preciso recurrir a exámenes
científicos, al modo de lo que ocurre con el examen pericial, se
observarán las reglas referidas a la prueba pericial, o las del reconocimiento
judicial, así de personas o lugares.
Art. 364.- Contenido de la prueba. El juez podrá disponer, a pedido de parte
o de oficio, ejecución de planos, calcos, relevamientos, reproducciones
fotográficas, cinematográficas u otras, de objetos, documentos, lugares o
sonidos. Podrá igualmente ordenar la reconstrucción de hechos y los
exámenes científicos necesarios para su mejor esclarecimiento.
Se aplicarán en cuanto fuere pertinente las disposiciones relativas a la
prueba pericial, o a la de reconocimiento judicial.
Art. 365.- Resistencia de las partes. Si para la realización de las
reproducciones y exámenes a que se refiere el artículo anterior, fuere
menester la colaboración material de una de las partes, y ésta se negare a
suministrarla, el juez le intimará a que la preste. Si a pesar de ello
mantuviere su resistencia, el juez dispondrá se deje sin efecto la diligencia,
pudiendo considerar la negativa infundada a colaborar en la prueba, como
una presunción en su contra.
Art. 366.- Gastos de la diligencia. Los gastos que demande la diligencia
serán de cuenta del que la ha pedido, o a cargo de ambas partes si hubiere
sido ordenada de oficio.
CAPÍTULO VIII
DEL RECONOCIMIENTO JUDICIAL
Se puede definir el reconocimiento judicial como “aquel medio de prueba
dirigido a lograr del Juez o Tribunal el examen directo de lugares, objetos o
personas, cuando dicha percepción resulte necesaria o conveniente a los efectos
de la apreciación o esclarecimiento de los hechos objeto del proceso”. 3
3Asencio Mellado, J. Ma. Derecho Procesal Civil. Parte Primera. Valencia, España. 2000. P. 311.
Fuente: González-Montes, José Luís. La Prueba de Reconocimiento Judicial: Admisión y Práctica en el
Proceso Civil. En:
[Link]
_art_culo_revista.pdf
Consulta en fecha 30 de diciembre de 2014.
Se trata de un medio de prueba de carácter directo a diferencia del resto
de medios de prueba que se podrían calificar como indirectos atendiendo a la
clásica clasificación –CARNELUTTI –, dado que aquí el órgano judicial tiene un
contacto directo con el objeto de la prueba.2
La finalidad última que persigue el reconocimiento judicial consiste en
permitir que el órgano jurisdiccional tenga un contacto directo con aquello que
deba ser objeto del reconocimiento que, debe concretarse en un lugar, una
persona o una cosa. Por tanto, la institución de la inmediación toma carta de
naturaleza en especial respecto de este medio probatorio que, como su nombre
indica, ha de ser judicial sin que sea posible delegar dicha función en un tercero
distinto del juez o magistrado que conozca del asunto, todo ello sin perjuicio de
la admisión de su práctica por un órgano jurisdiccional distinto, vía auxilio judicial,
o de su práctica por parte de una pluralidad de Magistrados en el caso de
encontrarnos ante un proceso sustanciado ante un órgano colegiado.
Constituye el objeto de este medio de prueba “algún lugar, objeto o
persona”, siempre que éstos tengan una relación directa con los hechos
controvertidos del proceso y permitan su esclarecimiento mediante la apreciación
y observación del órgano judicial.
Art. 367.- Procedencia. El juez podrá ordenar, a petición de parte o de oficio,
el reconocimiento de lugares o cosas.
Al decretar la medida determinará su objeto, así como el lugar, fecha y hora
en que se realizara.
Reconocimiento de lugares. El art. 367 del Código Procesal Civil acoge
la posibilidad de que pueda ser objeto de un reconocimiento judicial un
determinado lugar siempre que fuera conveniente o necesario para el
esclarecimiento o apreciación de los hechos.
2 Ibíd.
La percepción directa del órgano jurisdiccional de un determinado lugar va
a implicar, a efectos de la práctica de este medio probatorio, la necesidad de que
éste se constituya físicamente en el lugar, fuera de la sede del órgano
jurisdiccional.
El lugar objeto de reconocimiento puede estar ubicado dentro o fuera de
su propia circunscripción, en cuyo caso rige lo dispuesto en el artículo 265 del
Código ritual que nos rige, en cuanto que los jueces podrán trasladarse a
cualquier punto de la República en que tenga lugar la diligencia, excediendo el
límite de su competencia en razón del territorio, permitiéndoseles ejercer actos
jurisdiccionales fuera de su circunscripción judicial.
También puede acudir a la vía del auxilio judicial mediante oficio en que
se solicite a un conjuez se practique la diligencia, o se comisione a un juez de
grado inferior, por ejemplo a un juez de paz. El recurso al auxilio judicial, aunque
a veces será necesario, presenta otros inconvenientes como la pérdida de
inmediación del órgano judicial que conoce del pleito a favor de otro órgano, si
bien, por otra parte, este inconveniente puede suplirse en mayor medida hoy día
si el reconocimiento va acompañado del empleo de medios técnicos de
constancia.
Esta actividad puede resultar de mucha utilidad en aquellos
procedimientos donde se discuten los límites de determinadas fincas o los
derechos que pudieran corresponder a determinados sujetos sobre ciertos
predios a través de servidumbres de todo tipo.3
Reconocimiento de objetos. Se debe considerar que los objetos que
deben ser reconocidos a través de este medio de prueba pueden ser de cualquier
naturaleza dada la falta de concreción del legislador, pudiendo extenderse a
bienes materiales o inmateriales (corporales o incorporales si se prefiere), bienes
muebles o inmuebles o, incluso, por qué no, la forma de funcionamiento de un
determinado objeto o maquinaria, o la observación de un determinado objeto en
un contexto determinado. Se opta por tanto por un concepto amplio de objeto.
3 Ibíd.
El carácter del objeto que se somete a esta prueba afectará sin duda a la
forma en que habrá de practicarse la misma.
Art. 368.- Asistencia de las partes y otras personas. El juez podrá ordenar,
a petición de parte o de oficio, que personas expertas asistan al acto de
reconocimiento, las cuales podrán formular verbalmente sus
observaciones.
Cumplido el procedimiento, se levantará acta en que conste la realización
de la diligencia, las observaciones hechas y los detalles de la misma. Si el
juez lo estimare oportuno, dejara constancia de sus apreciaciones
personales.
Art. 369.- Reconocimiento de personas. El juez podrá disponer también el
reconocimiento de personas, con el objeto de comprobar la existencia de
un signo exterior y visible. Tal reconocimiento se hará sin ninguna
violencia física o moral, debiendo el juez tomar las disposiciones
necesarias para el efecto. En caso de negativa infundada de la parte a
colaborar con la prueba, regirá lo dispuesto en el artículo 365.
Reconocimiento de personas. Incluye dentro del objeto del
reconocimiento el examen de personas, estableciendo además criterios
concretos para la práctica del mismo distintos a los establecidos en el artículo
365 del Código Procesal Civil en razón de la materia sobre la que recae la prueba
en este caso: el cuerpo de una persona, que de manera alguna puede ser
avasallada, o no respetada en su integridad, reconocimiento que tiene carácter
constitucional. De este modo se garantiza el respeto de la dignidad e intimidad
de la persona.
En el reconocimiento de personas puede caber un reconocimiento externo
y otro interno, es decir, es posible que el tribunal pretenda obtener información a
través de una valoración física de la persona objeto del reconocimiento que le
lleve a observar determinadas partes de su cuerpo en busca, quizás, de vestigios
o señales que le permitan deducir ciertas consecuencias jurídicas de cara al
proceso o, por el contrario, pretenda analizarla psíquicamente, desde el punto de
vista intelectual, para determinar si
presenta o no ciertas deficiencias en su capacidad o si tiene o no ciertas
habilidades cognitivas.4
Art. 370.- Gastos de la diligencia. Se aplicará al respecto lo dispuesto en el
artículo 366.
CAPÍTULO IX
DE LA PRUEBA DE INFORMES
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La prueba de informes puede caracterizarse como un medio de aportar al
proceso datos concretos acerca de actos o hechos resultantes de la
documentación, archivos o registros contables de terceros o de las partes,
4 Ibíd.
siempre que tales datos no provengan necesariamente del conocimiento
personal de aquellos.
Esta clase de prueba presenta características que la distinguen
suficientemente de los restantes medios probatorios.
En primer lugar no entraña una especie de prueba documental, porque
ésta requiere la aportación directa del documento al proceso (sea en forma
espontánea o a raíz de una orden de exhibición), al paso que el informante se
limita a transmitir al órgano judicial tras la orden pertinente, el conocimiento que
le proporcionan las constancias documentales que se encuentran en su poder.
El informante, en segundo lugar, se asemeja al testigo porque tanto el
informe como el testimonio se refieren a hechos pasados; pero se diferencian en
cuanto:
1) el informante puede ser (y generalmente lo es) una persona jurídica,
mientras que el testigo debe ser necesariamente una persona física;
2) el informante, a diferencia del testigo, puede adquirir conocimiento de
los hechos de que se trate en el momento mismo de expedir el informe;
3) mientras el testigo declara sobre percepciones o deducciones de
carácter personal, el informante debe atenerse a las constancias de la
documentación que posee.
Y en tanto, finalmente, la expedición de un informe no requiere
conocimientos técnicos especiales, el informante tampoco puede asimilarse a un
perito.5
Art. 371.- Procedencia. Los jueces podrán, de oficio o a petición de parte,
requerir informes a las oficinas públicas, escribanos con registro o
entidades privadas.
5 Fuente: [Link]
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Consulta en fecha 30 de diciembre de 2014.
Art. 372.- Materia de los informes. Los informes deberán versar sobre
hechos concretos, claramente individualizados, controvertidos en el
proceso, relativos a actos o hechos que resulten de los registros contables,
documentación o archivo del informante.
Asimismo, podrá requerirse a las oficinas públicas la remisión de
expedientes, testimonios o certificados, relacionados con el juicio.
Cuando el requerimiento fuere procedente, el informe o remisión de los
documentos solicitados solo podrá ser negado si existiere justa causa, o
por razón de reserva o secreto, circunstancia que deberá ponerse en
conocimiento del juzgado dentro de quinto día de recibido el oficio.
Art. 373.- Sustitución de otro medio probatorio. No será admisible el pedido
de informe, que manifiestamente tienda a sustituir otro medio de prueba
que específicamente corresponda por la ley o la naturaleza de los hechos
controvertidos.
Art. 374.- Plazo para la contestación. El pedido de informe o la remisión del
expediente deberá ser cumplido dentro del plazo máximo de diez días,
salvo que la providencia que lo ordenase hubiere fijado otro plazo, en razón
de la naturaleza del juicio o de circunstancias especiales.
Art. 375.- Retardo. El retardo injustificado importará desacato.
Art.376.- Reembolso de gastos. Las entidades privadas que no fueren parte
en el proceso podrán solicitar el reembolso de los gastos que han debido
efectuar para producir el informe, cuyo monto será fijado por el juez, previa
vista a las partes y a cargo del oferente de la prueba. En este caso, el
informe deberá presentarse por duplicado. La apelación que se dedujere
contra la respectiva resolución tramitará en expediente separado.
Art. 377.- Caducidad. Si vencido el plazo fijado para contestar el informe, la
oficina pública o entidad privada no lo hubiere remitido, se tendrá por
desistida de esa prueba a la parte que la pidió, sin sustanciación alguna, si
dentro de quinto día no solicitare la reiteración de oficio.
Art. 378.- Impugnación por falsedad. Sin perjuicio de la facultad de la otra
parte de formular las peticiones tendientes a que los informes sean
completos y ajustados a los hechos a que deben referirse, en caso de
impugnación por falsedad, se requerirá la exhibición de los asientos
contables o de los documentos y antecedentes en que se fundare la
contestación.
TÍTULO III
DE LA CONCLUSIÓN DE LA CAUSA PARA
DEFINITIVA
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Art. 379.- Agregación de pruebas. Alegatos. Si se hubiere producido
prueba, el juez, sin necesidad de gestión alguna de los interesados, o sin
sustanciarla si se hiciere, ordenará en una sola providencia que se
agreguen al expediente los cuadernos de pruebas con el certificado del
secretario sobre las que se hubieren producido.
Cumplido este trámite, el secretario entregará el expediente a los letrados,
por su orden y por el plazo de seis días a cada uno, sin necesidad de
petición escrita y bajo su responsabilidad, para que presenten si lo
creyeren conveniente, un escrito alegando sobre el mérito de la prueba.
Se considerará como una sola parte a quienes actúen bajo representación
común. El plazo para presentar alegato es individual. El presentante podrá
pedir que se lo mantenga en reserva hasta que todas las partes hayan
presentado el suyo.
Los alegatos son los escritos de conclusión presentados por las partes en
el proceso, en los que se expresan de modo resumido las actuaciones de cada
una, haciendo notar el mérito propio y tratando de desmeritar las actuaciones de
la contraria.
Escrito que, después de practicar las pruebas, pueden presentar las
partes en primera instancia, y antes de la sentencia.
En general, el escrito donde hay controversia: esto es, demostración de
las razones de que asisten a una de las partes para hacer un refuerzo de sus
pruebas y debilitar las de la contraria.
Art.380. Suspensión del plazo para alegar. Podrán las partes pedir la
suspensión del plazo para alegar, en cuyo caso se estará a lo dispuesto en
el artículo 267.
Del pedido de suspensión se dará traslado a la contraria por el plazo
de tres días.
Esta disposición viene a remarcar lo ya dicho al pie del artículo 267, en
términos de la posibilidad de no pasar a la etapa procesal siguiente a la del
periodo probatorio, es de decir a los alegatos, cuando las partes precisaren
producir pruebas pendientes por circunstancias ajenas a su voluntad, y como se
ha expresado de modo recurrente, hubiesen actuado de modo diligente; esto es
oportuno y constante.
El pedido debe ser realizado dentro del tercer de quedar cerrado el
periodo de pruebas, y los plazos máximos en su extensión son de veinte días
para los procesos de conocimiento ordinario, y de diez días para los procesos de
carácter especial y para los incidentes.
Art. 381.- Cuestiones de puro derecho. Con los escritos de réplica y dúplica,
en las cuestiones de puro derecho quedará conclusa la causa para
definitiva. También quedará conclusa en el caso del artículo 245.
Tal como quedó establecido al pie del artículo 245, y en el plazo de tres
días de quedar firme la providencia que ordena la apertura del periodo probatorio,
las partes podrán manifestar que no tienen pruebas que producir, o que éstas
solo versan acerca de constancias obrantes en el expediente que no resultan
cuestionadas por las partes.
En esos casos el juzgador ordenará se notifique por cédula el traslado de
sus manifestaciones, primero al demandante, luego al demandado, antes de
llamar autos para sentencia.
Sin embargo el juzgador podrá hacer uso de sus facultades instructorias
8 , disponiendo que se practiquen las diligencias que considere necesarias en
aras al esclarecimiento de hechos controvertidos.
Aquí no se debe perder de vista el concepto de las medidas para mejor
proveer, también llamadas medidas para mejor resolver. Son aquellas que
basadas en el Principio de Oficiosidad, permiten a los juzgadores per se, sin
necesidad del pedido de parte, ordenar ser practiquen diligencias tendientes a
esclarecer los hechos afirmados por las partes, que aunque no resulten
cuestionados por ellas, pueden resultar dudosos para el juzgador, y tendientes
al dictado de una resolución ajustada a derecho.
8 CPC: Art.18.- “Facultades ordenatorias e instructorias. Los jueces y tribunales podrán, aun sin
requerimiento de parte:
a) remitir el expediente a la Corte Suprema de Justicia, ejecutoriada la providencia de autos, a los
efectos previstos por el artículo 200 de la Constitución, siempre que, a su juicio, una ley, decreto u
otra disposición normativa pueda ser contraria a reglas constitucionales.
b) decretar que se traiga a la vista testimonio de cualquier documento, o el original, cuando lo crean
conveniente, para esclarecer el derecho de los litigantes, sea que se halle en poder de las partes o
de terceros;
c) ordenar con el mismo objeto otras diligencias necesarias, respetando el derecho de defensa de
las partes;
d) exigir confesión judicial a cualquiera de los litigantes sobre hechos que estimen de influencia en
la causa y no resulten probados, o cualesquiera explicaciones que juzguen pertinentes;
e) disponer en cualquier momento la comparecencia de los peritos o testigos para interrogarlos
acerca de sus dictámenes o declaraciones; y
f) ordenar cualquier pericia, informe, reconocimiento, avalúo u otras diligencias que estimen
necesarias.”
Debe observarse lo dispuesto en el artículo 163 del Código Procesal
Civil.9
Art. 382.- Llamamiento de autos. Sustanciado el pleito como de puro
derecho o transcurrido el plazo fijado en el artículo 379, el secretario, sin
petición de parte, pondrá el expediente a despacho, agregando los
alegatos, si se hubieren presentado. El juez, acto continuo, llamará autos
para sentencia.
Art.383. Efectos del llamamiento de autos. Desde el llamamiento de autos
quedará cerrada toda discusión y no podrán presentarse más escritos ni
producirse más pruebas, salvo las que el juez dispusiere en uso de sus
facultades ordenatorias.
Son las referidas medidas para mejor resolver. Son aquellas que basadas
en el Principio de Oficiosidad, permiten a los juzgadores per se, sin necesidad
del pedido de parte, ordenar ser practiquen diligencias tendientes a esclarecer
los hechos afirmados por las partes, que aunque no resulten cuestionados por
ellas, pueden resultar dudosos para el juzgador, y tendientes al dictado de una
resolución ajustada a derecho.
Art.384.- Sentencia definitiva. La sentencia definitiva deberá ajustarse a lo
dispuesto por esta ley, y será dictada en el plazo establecido por ella,
contado desde que quede firme la providencia de autos.
Si se ordenare prueba de oficio, no se computaran los días que requieran
su cumplimiento.
Aquí debe considerarse lo dispuesto en los artículos 15 incs. a) al d) 10,
15911, 16012, 16213, y 383 del Código Procesal Civil.
9 Art. 163.- “Actuación del juez posterior a la sentencia. Pronunciada la sentencia concluirá la
competencia del juez respecto del objeto del juicio y no podrá sustituirla o modificarla. Podrá, sin
embargo:
a) ejercer la facultad que le otorgue el artículo 387;
b) ordenar, a pedido de parte, las medidas precautorias que fueren pertinentes;
c) disponer las anotaciones establecidas por la ley y la entrega de testimonios;
d) resolver acerca de la admisibilidad de los recursos y rectificar la forma de su concesión, de
oficio o a petición de parte;
e) regular honorarios profesionales; y
f) ejecutar oportunamente la sentencia.”
10 CPC: Art.15.- “Deberes. Son deberes de los jueces, sin perjuicio de lo establecido en el Código de
Organización Judicial:
a) dictar las sentencias y demás resoluciones dentro de los plazos fijados por la ley, decidiendo las
causas según el orden en que se hayan puesto en estado;
b) fundar las resoluciones definitivas e interlocutorias, en la Constitución y en las leyes, conforme a
la jerarquía de las normas vigentes y al principio de congruencia bajo pena de nulidad;
c) resolver siempre según la ley, sin que le sea permitido juzgar de valor intrínseco o la equidad de
ella;
d) pronunciarse necesaria y únicamente sobre lo que sea objeto de petición, salvo disposiciones
especiales;
e) asistir a las audiencias de prueba y realizar personalmente las diligencias que este Código u otras
leyes ponen a su cargo, con excepción de aquellas en que la delegación estuviere autorizada;
f) dirigir el procedimiento, debiendo, dentro de los límites expresamente establecidos por este
Código:
1. Concentrar, en lo posible, en un mismo acto o audiencia, todas las diligencias que sean menester
realizar;
2. Vigilar que en la tramitación de la causa se obtenga la mayor economía procesal; y
3. Mantener la igualdad de las partes en el proceso; y
g) procurar, en cuanto sea compatible con el ejercicio de sus atribuciones, especialmente en los
juicios referentes a las relaciones de familia, que los litigantes pongan término a sus diferencias
mediante avenimiento amigable. A este efecto podrán convocarlos a su presencia en cualquier estado
del juicio. La infracción de los deberes enunciados en los incisos b), c), d) y e) de este artículo, causará
la nulidad de las resoluciones y actuaciones.”
11 CPC: Art. 159.- “Sentencia definitiva de primera instancia. La sentencia definitiva de primera
instancia, destinada a poner fin al litigio, deberá contener, además:
a) las designaciones de las partes;
b) la relación sucinta de las cuestiones de hecho y de derecho que constituyen el objeto del
juicio;
c) la consideración, por separado, de las cuestiones a que se refiere el inciso anterior. El juez
deberá decidir todas las pretensiones deducidas y sólo sobre ellas. No está obligado a
analizar las argumentaciones que no sean conducentes para decidir el litigio;
d) los fundamentos de hecho y de derecho;
e) la decisión expresa, positiva y precisa, de conformidad con las pretensiones deducidas en el
juicio, calificadas según correspondiere por la ley, declarando el derecho de los litigantes, y,
en consecuencia, condenando o absolviendo de la demanda o reconvención, en su caso, en
todo o en parte;
f) el plazo que se otorgue para su cumplimiento, si ella fuere susceptible de ejecución; y
g) el pronunciamiento sobre costas.”
12 Art. 160.- “Sentencias definitivas de segunda y tercera instancia. Las sentencias definitivas de
segunda y tercera instancia deberán contener, en lo pertinente, las enunciaciones y requisitos
establecidos en el artículo anterior, y se ajustarán a lo dispuesto en los artículos 423 y 435, según el
caso.”
13 Art. 162.- “Plazos para dictar las resoluciones. Las resoluciones serán dictadas en los siguientes
plazos:
a) las providencias, dentro de los tres días de presentadas las peticiones por las partes, o
inmediatamente, si debieren ser dictadas en una audiencia o revistieren carácter urgente;
b) b) las interlocutorias, salvo disposición en contrario, dentro de los diez o quince días de
quedar el expediente en estado de resolución, según se trate de juez o tribunal; y
c) las sentencias definitivas, salvo disposición en contrario, dentro de los cuarenta o sesenta
días,
c) según se trate de juez o tribunal. El plazo se computara desde que el llamamiento de autos
para sentencia quede firme.”
Art.385.- Notificación de la sentencia. La sentencia será notificada de
oficio dentro de tercero día.
Ello implica que las partes no deben ocuparse de ello sino el juzgado. Sin
embargo en la práctica esto no es así, ya que la parte se ocupa de darse por
notificada y de notificar a la contraria de modo personal o por cédula.
Bibliografía
Básica
o Palacios, Lino. Manual de Derecho Procesal Civil. o Couture, Eduardo.
Estudios de Derecho Procesal Civil. Tomos I, II y III.
o Casco Pagano, Hernán (1995). Código Procesal Civil Comentado y
Concordado.
Editorial La Ley Paraguaya S.A. Tomos I y II. Asunción, Paraguay.
o Duarte Pedro, Rodolfo (2006). Derecho Procesal Civil Aplicado al Código
Procesal Civil con comentario, doctrina y jurisprudencia. Editora Litocolor
S.R.L. Tomos I y II. Asunción, Paraguay. o Novellino, Norberto Jesús (S/F).
Procedimiento Civil y Comercial. Editorial Rubinzal-Culzoni.