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Niña en París: La Revolución Francesa

La niña Dominique experimenta los cambios de la Revolución Francesa en París. Se sorprende al ser llamada "ciudadana" a pesar de tener solo 10 años. Más tarde, su tío le explica que la monarquía ya no gobernaba para el bien del pueblo y que la Revolución creó una nueva Asamblea para representar a todos. Aunque la Revolución aún no ha terminado, ya se han logrado importantes conquistas como más derechos e igualdad para el pueblo.

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Niña en París: La Revolución Francesa

La niña Dominique experimenta los cambios de la Revolución Francesa en París. Se sorprende al ser llamada "ciudadana" a pesar de tener solo 10 años. Más tarde, su tío le explica que la monarquía ya no gobernaba para el bien del pueblo y que la Revolución creó una nueva Asamblea para representar a todos. Aunque la Revolución aún no ha terminado, ya se han logrado importantes conquistas como más derechos e igualdad para el pueblo.

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En París, durante la

Revolución.

Dominique recorre rápidamente las calles de


París, camino a su casa. De repente… escucha
sorprendida:
- ¡Cuidado el agua, ciudadana! Dominique está
empapada, le han tirado desde el segundo piso
un gran cubo de agua completamente gris,
luego de haberla usado para lavar el suelo. -
¡Qué horror!! ¿Ciudadana?... ¿Yo que tengo
solo 10 años? – piensa Dominique.
Es que ahora ya no se dice señor, señora o
señorita, sino ciudadano o ciudadana. ¡Es la República!
Dominique camino a su casa, ha pasado el puente de Notre-Dame, ha bordeado el malecón y contempla
la plaza Greve. Aquí se organizan generalmente las fiestas importantes, pero este verano, más bien se ve
la guillotina…
No hace mucho tiempo, recuerda ella, se gritaba por las calles, ¡Viva el rey!... pero después de intentar
fugarse, nadie le tuvo ya confianza. Ahora el rey Luis está preso y se habla de juzgarlo. Dominique tiene
muchas preguntas. Han pasado muchas cosas que no entiende bien. Sabe que durante el almuerzo podrá
hablar con su tío Philibert, un revolucionario.
-Tío, ¿por qué pusieron preso al rey Luis? ¿Es verdad que ya no gobernaba bien?
-Mi querida niña, a la monarquía no le interesaba el bienestar del pueblo. La mayoría de los nobles y
también de los sacerdotes, apoyaban al rey porque tenían temor de perder todo lo que hasta ese momento
habían conseguido. Pero en el pueblo el descontento era muy grande, luego que el invierno había traído
hambre y miseria.
-Entonces hubo una Revolución que no estaba de acuerdo con que el rey gobernara.
-Claro, lo que hizo que muchos hombres nobles y ricos además de jefes militares, abandonaran Francia.
Se formó una nueva Asamblea que también podía tomar decisiones. - ¿Qué es una Asamblea?
-Un grupo de personas que discuten y resuelven los problemas de la gente.
- ¿Qué problemas?
-Las personas no tenían todos los mismos derechos. Un campesino trabajaba muchas veces sin recibir
dinero y además debía pagar a los nobles, dueños de las tierras por trabajar en ellas.
-Y la revolución, ¿ya terminó?
-No, aún no. Tu hermano como muchos otros se unió voluntariamente al ejército para enfrentar a otros
países que apoyan al rey Luis. Nuestro deber es defender las conquistas logradas. Además, en la ciudad
todavía puedes ver grupos armados que persiguen a los que están en contra de la Revolución.
-¿Por qué entonces detuvieron al papá de Jacques si él no es un hombre rico, sólo se dedica a vender
granos?
-En estos tiempos es difícil saber quiénes son buenos o malos; todo es muy confuso. Ya ves, hubo un
error al detener al papá de Jacques. Esta tarde en la reunión del Tribunal de Justicia, se resolverá sobre
su situación. No debe morir en la guillotina.
Al día siguiente el vendedor de granos fue liberado. No todos tuvieron la misma suerte. Muchos como el
rey Luis y su esposa María Antonieta fueron condenados y ejecutados en la plaza pública. Terminada la
revolución, los reyes ya no gobernarían más en Francia.

FUENTE: Hoffmann, G; De Naurois, S. En París, durante la Revolución. Colección: Los niños en la Historia. Serres.
Barcelona, 1988.

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