La autosatisfactiva en el proceso laboral
Diana Cañal 1
Empecemos por el principio: ¿qué es una autosatisfactiva?. El
fantasma del prejuzgamiento.
Cuando resolvemos una cautelar, los jueces siempre tenemos el
prejuicio de no avanzar en la decisión de modo tal que se “toque” la
cuestión de fondo, a fin de no caer en un prejuzgamiento. De allí la
potencialidad del modo en que nos expresamos en torno de la
verosimilitud del derecho, dado que la cautelar va atada a un proceso
principal, al que no debe entorpecer, de allí el fantasma del
prejuzgamiento.
Este tema, en particular, se advirtió en nuestra disciplina con
el artículo 52 de la ley de asociaciones sindicales (y el inconstitucional
artículo 30 reglamentario del mismo), que prevé a los fines del trámite
de la exclusión de tutela, una acción “con carácter de medida
cautelar”.
Esta calificación dividió a la doctrina y a la jurisprudencia en
torno a los alcances de la misma, porque de concluirse que la sentencia
dictada en el juicio de exclusión hacía cosa juzgada en torno del
motivo invocado para solicitarla, la cuestión ya no podía ser debatida
con mayor amplitud en el ordinario que eventualmente iniciara el
trabajador a posteriori. Si por el contrario, la naturaleza cautelar del
1
Directora del Grupo Spes, subgrupo Debates y Propuestas Laborales.
1
instituto también teñía el contenido de la decisión, la misma solo podía
hacer cosa juzgada en sentido formal, nunca material.
Todos estos problemas se derivaban de la atribución del
carácter cautelar del instituto que hace suponer, insisto, la existencia
de otro proceso en el que no debe haber prejuzgamiento.
Este carácter instrumental de la cautelar, en relación con un
proceso principal iniciado o a iniciarse, surge claro de la siguiente
clasificación2: 1) se trata de providencias que aseguran la futura
ejecución forzada de la sentencia de condena; 2) de providencias que
deciden interinamente sobre la relación sustancial hasta tanto
sobrevenga la sentencia definitiva; 3) de providencias instructorias
anticipadas (prueba anticipada); 4) de resoluciones dictadas sobre la
contracautela para evitar los perjuicios derivados de la traba indebida
de una cautelar.
Sin embargo, muchas veces nos encontramos en el derecho
del trabajo con reclamos cautelares que, si bien acompañan un proceso
principal, son en sí mismos completamente independientes. Los casos
típicos se vinculan con el área de la salud: la no suspensión de un
tratamiento oncológico hasta tanto se defina la persona del responsable
final, la provisión de una prótesis, la realización de una operación
inmnediata.
La urgencia de estas cuestiones lleva a que deban ser
articuladas ante nuestra justicia vía amparo, lo que implica la carga de
deducir la pertinente demanda dentro del plazo legal. Sin embargo,
2
De los Santos, Mabel “Meida autosatisfactiva y medida cautelar (semejanzas y diferencias
entre ambos institutos procesales” –Revista de Derecho Procesal. Medidas Cautelares.
Rubinzal Culzoni editores.1999.
2
muchas veces, la parte ya no tiene interés en pedir ninguna otra cosa, o
no lo tuvo nunca, o ser torna inoficioso.
Precisamente, la doctrina nos enseña3 que en el
paradigmático caso, “Clavero, Miguel Angel c/ Comité Olímpico
Argentino”, del Juzgado Nacional en lo Civil de Feria, se dictó una
cautelar genérica a raíz de que el actor se tuvo que volver de Atlanta
porque no figuraba en los listados oficiales de la villa olímpica. La
misma fue firmada el primero de agosto del 96, y disponía que la
demandada arbitrara las medidas necesarias e idóneas para que “en
cuanto de ella dependa, se proceda a la acreditación de Miguel Angel
Clavero en su condición de integrante del equipo de ciclistas de
nuestro país ante los juegos de la XXVI Olimpíada, solventando a su
costo o de quien corresponda, el importe del pasaje, alojamiento y
viáticos necesarios, debiendo arbitrar las medidas pertinentes en la
sede de los juegos olímpicos para la efectiva participación del actor en
los mismos” (cxfr. Arts.230, 232 y ccs. del CPCCN).
Como esto era lo único que Clavero buscaba4, en la propia
sentencia se dio por terminado el proceso, que además había cursado
sin contracautela y sin la existencia de oposición alguna por parte de la
demandada.
La autora citada considera que en este caso es evidente que se
trataba de un reclamo urgente, pero no de tipo cautelar (porque como
muy bien enseña Peyrano, no todo lo urgente es cautelar), en donde no
era necesario el doble andarivel con un proceso principal, dada su
genuina autonomía.
3
Ib2
4
El pobre Clavero no retornó a Atlanta, de todos modos.
3
A pocos días de cumplirse el año de este pronunciamiento, la
CSJN dictó el ya famoso fallo “Camacho Acosta, M. c/ Grafi Graf
SRL y otros” (7/8/97), en el que una vez más sobrevolara el fantasma
del prejuzgamiento. Allí los jueces de primera y segunda instancia, se
negaron a proveer la cautelar innovativa peticionada por el actor,
consistente en la provisión de una prótesis en reemplazo de su
antebrazo izquierdo, adosada al proceso principal por daños y
perjuicios.
Precisamente, los jueces entendieron que, al no resultar clara la
verosimilitud del derecho, de adentrarse en el análisis de la cautelar,
estarían resolviendo sobre el fondo de la cuestión.
La CSJN abrió el extraordinario, no obstante que las
resoluciones adoptadas en materia de medidas cautelares no son
susceptibles de revisión por la vía del recurso extraordinario,
entendiendo que dicho principio debía ceder cuando la decisión
produce un agravio de insuficiente, tardía o dificultosa reparación
ulterior, o bien cuando la alteración de la situación de hecho o de
derecho pudiera influir en la sentencia o convertiría su ejecución en
ineficaz o imposible (confr. causa [Link] “Waroquiers, Juan
Pedro y otros c. Quintanilla de Madanes, Dolores y otros” del 10 de
octubre de 1996).
Lo que siguiendo la tipificación clásica de las cautelares
implica la existencia de peligro en la demora, en el caso evidenciado
en que la tardanza en la colocación de la prótesis hasta el momento de
la sentencia definitiva provocaría un perjuicio irreversible en la
posibilidad de recuperación física y psíquica del actor “como también
que la permanencia en su situación actual -hasta el momento en que
4
concluya el proceso le causa un menoscabo evidente que le impide
desarrollar cualquier relación laboral, todo lo cual reclama una
decisión jurisdiccional eficaz para modificar el estado de hecho en que
se encuentra”. Cabe destacar que no se trató de una mera inferencia de
los ministros, puesto que se acompañó un peritaje psicológico.
Al tiempo de conceder esta innovativa sostuvo la corte que
“esta Corte ha considerado a la medida cautelar innovativa como una
decisión excepcional porque altera el estado de hecho o de derecho
existente al tiempo de su dictado, y que por configurar un anticipo de
jurisdicción favorable respecto del fallo final de la causa, resulta
justificada una mayor prudencia en la apreciación de los recaudos que
hacen a su admisión (confr. Fallos: 316:1833 y causa [Link]
Pérez Cuesta, S.A.C.I. c. Estado Nacional s/acción declarativa de
inconstitucionalidad [prohibición de innovar] del 25 de junio de
1996)”.
Lo que personalmente advirtiéramos como llamativo en la
causa, a saber, que sí hubiese resultado verosímil el derecho para
disponer la traba de embargo y no para la provisión de la prótesis, le
hizo decir a la Corte que ”la alzada no podía desentenderse del
tratamiento concreto de las alegaciones formuladas so color de incurrir
en prejuzgamiento, pues en ciertas ocasiones -como ocurre en la
medida de no innovar y en la medida cautelar innovativa existen
fundamentos de hecho y de derecho que imponen al tribunal expedirse
provisionalmente sobre la índole de la petición formulada, estudio que
era particularmente necesario en el sub lite en razón de que el
recurrente pretendía reparar -mediante esa vía un agravio causado a la
integridad física y psíquica tutelada por el art. 5, inc. 1º de la
5
Convención Americana sobre Derechos Humanos”…….”ello resulta
así pues es de la esencia de esos institutos procesales de orden
excepcional enfocar sus proyecciones -en tanto dure el litigio sobre el
fondo mismo de la controversia, ya sea para impedir un acto o para
llevarlo a cabo, porque dichas medidas precautorias se encuentran
enderezadas a evitar la producción de perjuicios que se podrían
producir en caso de inactividad del magistrado y podrían tornarse de
muy dificultosa o imposible reparación en la oportunidad del dictado
de la sentencia definitiva”…….”de considerarse admisible el único
sustento dado por el a quo, la medida cautelar innovativa se convertiría
en una mera apariencia jurídica sin sustento alguno real en las
concretas circunstancias de la causa, habida cuenta de que toda
presentación en tal carácter se enfrentaría con el valladar del eventual
prejuzgamiento del tribunal como impedimento para la hipotética
resolución favorable al peticionario”…….”el mencionado anticipo de
jurisdicción que incumbe a los tribunales en el examen de ese tipo de
medidas cautelares, no importa una decisión definitiva sobre la
pretensión concreta del demandante y lleva ínsita una evaluación del
peligro de permanencia en la situación actual a fin de habilitar una
resolución que concilie -según el grado de verosimilitud los probados
intereses de aquél y el derecho constitucional de defensa del
demandado”:……..en tales condiciones, y sin perjuicio de señalar que
lo expresado no implica decidir concretamente sobre la procedencia
del reclamo formulado por el actor, corresponde declarar procedente el
recurso extraordinario pues media relación directa e inmediata entre lo
resuelto y las garantías constitucionales que se dicen vulneradas (art.
15, ley 48)” .
6
Fácil es advertir cómo, esta tutela anticipada es más que una
mera cautelar y abre el camino hacia las autosatisfactivas.
De tal modo que, los rasgos comunes entre las medidas
cautelares (de ahora en más MC) y las autosatisfactivas (MAS) son:
1) verosimilitud del derecho (que en el caso de las MAS adopta el
grado de cuasi certeza);
2) urgencia (en el caso de las MAS llega al nivel de la
imprescidibilidad del dictado);
3) ejecutabilidad inmediata;
4) mutabilidad;
5) dictadas inaudita parte (lo que puede obviarse en las MAS).
Como rasgos diferenciados encontramos que, mientras las
MC son puramente instrumentales, procurando producir
“interinamente los efectos decisorios o ejecutorios de una sentencia
principal en espera del dictado de la misma, la que, cualquiera sea
su contenido e independientemente de cualquier nuevo examen,
marcará necesariamente el término de su efímero ciclo vital”5, las
MAS constituyen un proceso autónomo.
¿Y el derecho de defensa en juicio?
Tal vez lo más llamativo de las autosafisfactivas sea,
precisamente, ese carácter autónomo que llevara a Peyrano a hablar de
“la caída de la concepción universalista del proceso ordinario”6 , lo
que implica un cambio copernicano.
55
Ib. 2, cita de Calamandrei, Piero “Introducción al estudio sistemático de las provindencias cautelares”,. El
Foro, Buenos Aires, 1997.
6
Peyrano, Jorge W. y Eguren María C. “La batalla por la
7
Decimos esto porque, adherir al dictado de autosatisfactivas
implica abrazar un modelo de juez y de procedimiento más
humanitario y menos sacramental7, al servicio de los justiciables,
alejándonos de la lógica de “esto nunca se hizo así”, o es algo muy
novedoso, lo que nos hunde en un quietismo que nos aleja de la
realidad.
Paradigma de esa cosmovisión es el proceso de extensión en
etapa de ejecución de la responsabilidad, que lleva a muchos a sostener
que el juez originario de la causa no es competente, que las cuestiones
se encuentran prescriptas o que existe cosa juzgada, con tal de seguir
el libreto acostumbrado, ignorando o queriendo desconocer que, si se
quiere indagar la verdad, de manera rápida y segura, el juez dispone de
los elementos como director del proceso (art.34 del CPCCN).
No es el caso de las autosatisfactivas diferente. Como bien lo
indica el último autor citado. De hecho que una de las principales
críticas a la extensión, e infundada por cierto, es que no se respeta lo
normado por el artículo 18 de la CN. Precisamente, este es el mismo
ataque contra las autosatisfactivas.
Por el contrario, adherimos a la opinión de que el artículo 18
de la CN habla de la inviolabilidad de la defensa en juicio de la
persona y de los derechos y “el derecho de defensa en juicio se refiere
a dos situaciones distintas, a saber: 1) debido proceso adjetivo, que se
refiere a las formalidades de trámite y procedimiento para llegar luego
de un proceso judicial a una sentencia, en una litis, 2) debido proceso
entornización legal de la medida autosatisfactiva” Lexis Nexos. 23 d
enoviembre de 2007
7
Cardero, José Luis. “Medidas Autosatisfactivas en el Derecho Laboral” D.J. 2006.
8
sustantivo, es decir que la resolución judicial tiene que ser justa,
razonable, imparcial, efectiva y oportuna”8.
La pregunta del millón es qué debe primar, ¿lo sustantivo o
lo adjetivo?9. Sobre el tema hemos discurrido largamente en otras
oportunidades10 sosteniendo que el derecho adjetivo (entendiendo por
tal las normas reglamentarias y el derecho procesal cuando algún
derecho sustancial está en discusión) no puede contradecir el
contenido del sustancial por vía de reglamentación (artículo 28 CN), ni
al tiempo de su discusión en tribunales (art.18 CN).
Sin embargo contamos comúnmente con reglamentaciones
(derecho de forma) que alteran el contenido del derecho sustancial
(derecho de fondo), y también con hipótesis de falta absoluta de
reglamentación (ej. del juicio por jurados). Esto último se termina
traduciendo en la lisa y llana negación del derecho de fondo, porque la
bajada práctica del mismo depende de la reglamentación.
De esto se ha derivado la falacia de dividir los derechos en
programáticos y operativos, como si fuera posible la existencia de
derechos que fuesen simplemente proclamados, tipo expresión de
deseos, sin generar su falta de reglamentación consecuencia legal
alguna11, conclusión particularmente grave si pensamos que la enorme
mayoría de las cláusulas constitucionales se encuentra formulada de
este modo.
8
Ib. 7
9
Mrori, Andrea “El Derecho Procesal y su inserción en al Teoría General del Derecho”. WWW. Cartapacio. Edu.
Ar
e Ib. 2
10
Cañal, Diana. Decisiones Judiciales. Qroum 2007
11
Bidart Campos Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino. Tomo IV. Ed.
Sociedad Anónima Editora Comercial, Industrial y Financiera. Buenos Aires. 1995.
9
Por el contrario, todos los derechos son operativos, porque son
obligatorios y deben ser articulados, lo que en todo caso sucede es que
hay algunos que necesitan mayor cantidad de reglamentación que otros
(de lo que se deriva, que estamos ante una cuestión de grados y no de
clases diferentes). La falta del dictado de esta última lo que hace es
impedir la realización efectiva del derecho, pero no descalifica su
obligatoriedad. De hecho que es posible pedirle al juez que reglamente
para el caso concreto, o que ponga en mora a la autoridad pertinente
para que lo haga.
Dentro de esta misma lógica, si el derecho procesal en sí, ya
sea por omisión normativa, por deficiente interpretación o por
regulación defectuosa, implica en la práctica la negación de los
derechos sustanciales, es obligación de los jueces proceder a su
actualización ante la solicitud del particular. Porque de otro modo
resultaría que la operatividad de los derechos nunca se encuentra
garantizada.
Esto nos lleva de regreso a la pregunta de este acápite, porque
lo que estamos sosteniendo es que hace a la defensa en juicio que el
particular pueda reclamar en un proceso rápido, prácticamente sin
contradicción, la satisfacción inmediata de un derecho, y he aquí la
otra cara del problema: esta posibilidad de que la autosatisfactiva sea
declarada inaudita parte parece violar el derecho a ser oído.
Esta consecuencia puede ser conculcada muy fácilmente con
la convocatoria a una audiencia sumaria, dado que no se trata
específicamente de una cautelar. Pero esta decisión de correr traslado
antes de tomar la medida, o que el mismo tenga lugar con el dictado de
la propia orden de cumplimiento, es puramente casuística, dado que
10
dependerá de la mayor o menor evidencia del daño, su inminencia e
irreparabilidad, lo que nos devuelve una vez más al inicio: el carácter
de la urgencia del acto que motiva el pedido de la autosatisfactiva es
muy superior al de las cautelares, y el derecho más que un juicio de
verosimilitud, implica uno de certeza, lo que se compadece poco con
la necesidad de un traslado.
La realidad, el realismo y los sistemas jurídicos.
En el caso de las autosatisfactivas, nos encontramos ante este
triángulo conceptual. Por un lado, la realidad de un mundo cada vez
más conflictivo y variado, reclama la adaptación del derecho al
mismo. La válvula natural para ello son, por un lado, los ciudadanos
generándolo con sus costumbres y haciendo una interpretación del
derecho vigente, en una visión hartiana de qué es el derecho 12. Este
factor es fundamental en el derecho del trabajo, en donde nuestra
propia ley de contrato de trabajo nos convoca a tener en cuenta los
usos y costumbres al tiempo de resolver.
En el otro vértice, tenemos al realismo, escuela que entiende
que el derecho es lo que los jueces dicen que es 13. Y la verdad, es que
el realismo es seductor, porque evidentemente refiere un mayor
dinamismo en la captación de los cambios sociales por parte del
derecho, dado que el juez, en permanente contacto con la capilaridad
del suceder social, será el encargado de su normativización.
El inconveniente radica en si esto sucede en el caso en concreto
o si tiene valor general, como la ley. Es el turno entonces del tercer
12
Hart. Herbert L.A.: “El concepto de derecho”. ABELEDO PERROT, Buenos. Aires, 2004
13
Holmes, Oliver: “The Path of the Law”; Harvard Law Review, vol 10, pp 457-478, 1897. 2
11
vértice: dependerá del sistema jurídico, si es continental como el
nuestro o de common law.
Para el continental los precedentes no son vinculantes14, lo que
personalmente estimamos como un valor de nuestro sistema jurídico,
que preserva de este modo la independencia judicial y el respeto por
las leyes.
¿Esto significa tal vez un menor dinamismo?. Sí, porque es el
precio que se paga por la seguridad jurídica. Sin embargo, tiene su
compensación dada por el irrestricto cumplimiento de esa misma ley
que se busca preservar.
De ahí la capital importancia tanto del aspecto adjetivo del
derecho, el que no debe desvirtuar al sustancial en ninguno de sus
órdenes: dentro y fuera del proceso judicial, cuanto de los principios
generales. Conclusión esta última en la que me encuentro
compartiendo criterio, entre otros, con la Dra. Estela Ferreirós15.
En nuestra disciplina, el principio de la realidad, el in dubio
pro operario derivado del mismo y la naturaleza alimentaria del salario
En el fuero del trabajo
Como bien se sostiene en la causa “Sansalone, Federico y
otros c/ Serem S.A. s/ diferencias de haberes”, del Tribunal del
Trabajo Nro. 2 DE Mar del Plata, en fallo del 4 de agosto del 2005, en
Cañal, Diana. “Una visiòn pragmàtica del Derecho”. Quorum 2006.
14
CNAT, Testa, Hugo Daniel c/ YPF S.A., del 15/4/02, voto del Dr. Guibour.
15
Ferreirós, Estela “Eficacia y garantía Jurisdiccional en la defensa de los derechos laborales. Las medidas
autosatisfactivas” Lexis Nexos laboral y seguridad social. Buenos Aires 2003. Doctrina. Pág. 141.
12
materia de satisfactivas estamos en una situación similar a la del año
1965, en que aún no se había dictado la ley de amparo Nro.7166,
iniciando el juego la CSJN en los casos Siri (fallos, 239:459), del 27
de diciembre de 1957 y Kot,(fallos, 241:2959), del 5 de septiembre de
1958.).
Es decir, desde lo adjetivo, al igual que hoy en “Camacho”,
los jueces se ven ante la necesidad de atender un derecho subjetivo de
una manera urgente que no admite dilación, en una forma mucho más
fuerte y expedita que con una cautelar. Para hacerlo, no tienen que
exceder el marco normativo, sino todo lo contrario, hacerlo realidad,
hoy con un entramado mucho más rico como es el ampliado vía
artículo 75 inciso 22 de la CN, y en particular con la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos.
Recordemos que, en particular, estos cuerpos normativos
ponen particular énfasis en la operatividad de sus cláusulas,
comprometiendo a los estados firmantes al dictado de las pertinentes
reglas adjetivas, so pena de responsabilidad.
Veamos ahora una pequeña síntesis jurisprudencial, que
muestra el avance de esta doctrina que, en algunas provincias ya tiene
recepción normativa, y en otras se mantiene en el nivel de la actividad
pretoriana.
Cámara de Apelaciones del Trabajo de Resistencia, sala I •
20/09/2002 • Alsina, Alicia S. c. Nuevo Banco del Chaco • LA LEY
30/10/2002, 15 - LLLitoral 2002, 1477. Es competente la justicia
laboral para entender en la medida autosatisfactiva tendiente a que el
Banco Hipotecario sucursal Chaco reciba el pago del crédito de la
13
actora en bonos "Quebracho" en la misma proporción en que aquélla
los percibe con sus haberes, toda vez que se hallan en juego derechos
personalísimos básicos como lo es la vivienda -art. 14, bis,
Constitución Nacional-, el que debe ir acompañado del
comportamiento judicial oportuno y efectivo que revalorice estos
derechos humanos a fin de asegurar la paz social (del voto de la
doctora Rodríguez de Dib).
Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, sala III • 12/02/2002 •
Metaxas, Dafne c. B.C.R.A. y otro • LLBA 2002, [Link] procedente
la medida cautelar innovativa pedida en una acción de amparo para
que se restituyan sumas alcanzadas por el dec. 1570/01 (Adla Bol.
32/2001, p. 18), sus normas complementarias, modificatorias y
reglamentarias, que restringen la disponibilidad de los depósitos
bancarios -en el caso, caja de ahorro en dólares-, si tales fondos
provienen de una indemnización por despido y son necesarios para que
el actor prosiga con la actividad laboral que desarrolla en el exterior,
siendo suficiente como contracautela la caución juratoria.
Juzgado de Distrito en lo Laboral 3ª Nominación de Rosario 25-3-98
“Torres María del Carmen c/ Barrios Blanca Inés y/o quién resulta
responsable s/medida autosatisfactiva”
El trabajador reclama por medio de una acción autosatisfactiva,
haberes y demás rubros emergentes del despido incausado El caso se
resuelve de la siguiente manera:
El juez considera probada, por la documental adjuntada, el vínculo
laboral, el deseo de concluir la relación laboral arbitrariamente, la
antigüedad y categoría del accionante. Fundamenta que todo ello
justifica que es pertinente someter al trabajador a los tiempos
14
excesivos del ordinario y ordena, luego de rectificar ciertos rubros, el
pago de los mismos en el término de tres días.
Juzgado de Distrito en lo Laboral de la 5ª Nominación de Rosario, del
22-12-97 “Ramos Daniel c/ Edicom SRL s/demanda laboral
autosatisfactiva” (firme)
El actor reclama acreencias derivadas de una relación laboral, en la
que recíprocamente la empleadora y la ART, se reparten
responsabilidades, a consecuencia del diferente encuadre legal de las
lesiones como accidente de trabajo o enfermedad inculpable.
El caso se resolvió de la siguiente manera:
El juez consideró que el derecho a las acreencias era innegable, por lo
que la controversia entre ambas demandas, algo ajeno al mismo
trabajador, en atención a la índole alimentaria de la deuda, además
porque la dolencia que sufría el trabajador potenciaba la fuerza de su
crédito, y por ende ameritaba el despacho de una medida
[Link] sentencia se fundamentó a la carga obligacional del
art. 208 de la ley contrato de trabajo, y sin perjuicio de acciones de
repetición, por lo que condena a la empleadora a satisfacer el pago en
el término de tres dí[Link] de una revocatoria planteada, la condena
se redujo en proporción al máximo que le correspondía al trabajador
de acuerdo a la ley 22.250
Cámara de Apelaciones del Trabajo y Minas de 4a Nominación de
Santiago del Estero • 15/10/1998 • Centro de Empleados de
Comercio de La Banda c. José Alberto Sarquiz e Hijos S. R. L. • LA
LEY 2000-A, 582, (42.372-S) - LLNOA, 2000-342
La cuota sindical ordinaria se descuenta mensualmente a través del
sistema de retenciones. El empleador es agente de retención del
15
sindicato y está obligado a retener la cuota de cada trabajador y la
cuota sindical, además de aportes varios como el de obra social y otras.
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala K • 03/09/2002 •
Asociación de Protección Recíproca entre el Personal Jerárquico c.
Telecom Argentina Stet France Telecom S.A. • LA LEY 2002-F,
1016 - DJ 2002-3, 744 - DT 2003-A, 57
Es competente la Justicia del Trabajo para entender en la acción de
amparo deducida por una asociación mutual contra una empresa a los
efectos de que ante la negativa de ésta, se continúe efectuando
retenciones en los haberes de su personal para solventar la cuota social
y préstamos otorgados por la accionante, toda vez que el resultado del
proceso puede derivar en la disminución del salario de los trabajadores
Alsina, Alicia [Link] Banco del Chaco Cámara de Apelaciones del
Trabajo de Resistencia, sala I, 20/09/[Link] empleada pública
promovió medida autosatisfactiva tendiente a que el Banco
Hipotecario sucursal Resistencia recepcione el pago de la cuota de un
préstamo para vivienda en "Quebrachos" en la proporción en que los
percibe la actora con sus haberes. En primera instancia se acogió la
pretensión. La Cámara, por mayoría, confirmó la sentencia apelada.
16