Viacrucis
Guía: Escuchemos a Jesús que nos dice: «El que quiera venir conmigo, que se niegue
a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga» (Mc 8,34). Tomemos nuestra propia
cruz y caminemos con Jesús.
Nadie pues, puede seguir a Cristo si no toma su cruz... Entonces, ¿cómo no amar la
Cruz? Si sólo en ella y por ella conoceremos el amor que nos acerca a Dios, al Dios
que nos redime, al Dios que nos dejó ser libres y aceptó pagar por nuestras culpas.
«La sabiduría de la Cruz enseña simplemente esto: Que el objeto del amor de Dios
son las personas concretas y pobres que somos cada uno de nosotros...
Comprometámonos con el prójimo, como lo hizo Cristo, ¡amemos Su Cruz! Que fue la
nuestra, porque, ¿cómo es posible amar a Dios, si no amamos al prójimo? (......)
Tomemos la Cruz que salva e impulsa a servir, es decir, a ser como Cristo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Guía: Oremos... Jesús, queremos acompañarte en el camino de la Cruz. Enséñanos a
corresponder a tu amor. Señor Jesús, queremos caminar contigo.
Viéndote llevar tu cruz, aprendemos a cargar la nuestra. Ayúdanos a ver cómo nos
amas hasta entregarte por nosotros, hasta hacer de tu cruz un puente de salvación
que nos conduce hasta el Padre, ayúdanos a vivir construyendo puentes que nos
lleven a servir a quienes nos rodean.
1. PRIMERA ESTACIÓN: JESUS CONDENADO A MUERTE
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector: « ¿Quién podrá creer esta noticia? No tenía gracia ni belleza para que nos
fijáramos en él.
Despreciado y tenido como la basura de los hombres, hombre de dolores y
familiarizado con el sufrimiento. Ha sido tratado como culpable a causa de nuestras
rebeldías y aplastado por nuestros pecados.
El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.
Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que
le pesaban. FUE DETENIDO Y ENJUICIADO injustamente y herido de muerte por los
crímenes de su pueblo» (Is 53,1-8).
Guía: Nosotros somos aquel pueblo por el que Cristo fue condenado a muerte. Cristo
aceptó ser NUESTRO REPRESENTANTE delante del Padre y pagar por nuestros
pecados. La condena de Pilato tenía que recaer sobre cada uno de nosotros.
Guía.- después de cada petición contestaran: Señor ten piedad
Por los que, sin autoridad juzgan y condenan a los demás.
Por los que se quedan callados ante las injusticias.
Por los asesinos que burlan las leyes
Por tu iglesia acusada y perseguida.
Oremos por los que defienden los derechos humanos, por los abogados y jueces
que hacen respetar la justicia.
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
2. SEGUNDA ESTACION JESUS ES CARGADO CON LA CRUZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector: « Si alguno quiere seguirme, olvídese de sí mismo, tome su cruz y sígame.
Porque si alguno quiere salvar su vida, la perderá; en cambio, si pierde la vida por mí y
por el Evangelio, la salvará. ¿De qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde
su vida? O, ¿qué puede ganar el hombre a cambio de su vida?
Yo les digo: Si alguno se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta gente
adúltera y pecadora, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él, cuando venga
en la gloria del Padre, rodeado de sus santos ángeles » (Mc 8,34-38).
Guía: Después de la condena, le entregan a Cristo una cruz, y empieza su largo y
penoso camino hacia el Calvario, lugar donde será crucificado.
Detengámonos y pensemos: Si Cristo hizo tanto por nosotros, ¿es justo que nosotros
sigamos diciendo que estamos ocupados y no tenemos tiempo para conocer más a
Cristo y seguirlo de veras? ¿Por qué nos espanta tanto el sufrimiento, si nuestro
Maestro llegó a dar la vida por nosotros?
Guía – contestaran a cada petición: Perdón, Señor, perdón
Por los que se niegan a cargar con la cruz de Jesús
Por los que trabajan con un trabajo inhumano y mal pagado
Por los que son una cruz para los demás
Por los que cargan con las enfermedades y pobreza
Oremos por los que cargan con tu cruz y te siguen.
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
3. TERCERA ESTACION JESUS CAE POR PRIMERA VEZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector: « He ofrecido mi espalda a los que me golpeaban, y mis mejillas a los que me
jalaban la barba, y no oculté mi rostro ante las injurias y los salivazos.
Puse mi cara dura como piedra» (Is 50,6-7).
Guía: Cristo no puede seguir adelante, cargando con la cruz por mucho rato. Ya se
acabaron sus fuerzas: la agonía en el Getsemaní, la noche pasada entre los insultos
de los jefes del pueblo, la flagelación y la coronación de espinas, lo han destruido, y
cae agotado. Los soldados se le acercan y le pegan sin compasión. Jesús reúne
todas sus fuerzas, se levanta otra vez y sigue su camino, sin decir una palabra.
Guía- contestaran a cada petición: Perdón, Señor, perdón
Por los que caen y no quieren levantarse
Por los que dejan de comprometerse a causa de las criticas
Por los que no quieren ayudar a sus hermanos caídos
Por los que hacen caer a los demás por su mal ejemplo
Oremos por todos los que ayudan a los demás a levantarse de la miseria y del
pecado
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
4. CUARTA ESTACION – JESUS ENCUENTRA A SU MADRE
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector: « Simeón lo bendijo, y después dijo a María, su Madre: Mira, este niño debe
ser causa tanto de caída como de resurrección para la gente de Israel. Será puesto
como una bandera, de modo que a Él lo atacarán y a ti misma una espada te
atravesará el corazón» (Lc 2,34-35).
Guía: Al ver a Jesús cargando la cruz y lleno de sangre, entre los insultos de la gente,
María siente en su corazón un profundo dolor y se acuerda de la profecía de Simeón.
Conociendo las Escrituras, María sabe que mediante el sufrimiento, Cristo nos va a
salvar. Por eso se une íntimamente al sacrificio de su Hijo, sufriendo con Él por
nuestra salvación.
Guía -.contestaran a cada petición; Apiádate de nosotros Señor
Por tantas mamás abandonadas con sus hijos
Por los hombres que no respetan la dignidad de la mujer
Por las mamás que sufren por los vicios de sus hijos
Por las mujeres que aceptan la prostitución y el aborto
Oremos por los que se ocupan de los huérfanos y luchan por la promoción de la
mujer
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
5. QUINTA ESTACION. SIMON AYUDA A JESUS CON LA CRUZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Cuando llevaban a Jesús al calvario, detuvieron a un cierto Simón el Cirene,
que volvía del campo, y lo cargaron con la cruz, para llevarla, detrás de Jesús (Lucas
23,26).
Guía: Jesús ya no puede seguir con la cruz, está tan acabado. Entonces, los
soldados obligan a un hombre de Cirene para que ayude a Jesús a llevar la cruz.
Es un ejemplo para nosotros. También nosotros tenemos que ayudar a Jesús para
que su sangre no sea inútil para nuestros hermanos. Todavía hay muchos que no
conocen a Cristo; nosotros tenemos que preocuparnos por ellos y hacer algo.
Guía- contestaran. Escúchanos Señor y acuérdate de nosotros
Por los que son indiferentes al dolor ajeno
Por los que llevan una cruz, sin y sin esperanza
Por los presos que no tienen a alguien que les ayude a rehabilitarse
Por las familias en crisis, que no encuentran buenos consejos
Oremos por los que contribuyen a aliviar la cruz de los pobres, enfermos y
pecadores
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
6. SEXTA ESTACION. LA VERONICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESUS
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Muchos se horrorizaban al verlo, tan desfigurado estaba su semblante que no
tenía ya aspecto de hombre (Isaías 52,14).
Guía: Mientras Jesús trata de seguir adelante, una mujer se le acerca y le enjuga el
rostro con una toalla, quedando en ella la imagen de su cara. Cada cristiano tiene que
imitar a la Verónica, procurando transformar su misma vida en una imagen de Cristo.
Guía- a cada petición contestaran. Ten piedad de nosotros
Por los que se avergüenzan de su fe cristiana
Por los que desfiguran a Cristo, explotando a su prójimo
Por los que no reconocen a cristo en los que sufren
Por los que son desfigurados por los golpes y torturas
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
7. SEPTIMA ESTACION. JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Eran nuestros sufrimientos los que llevaba, nuestros dolores los que le
pesaban… Ha sido traspasado por nuestros pecados, deshecho por nuestras
iniquidades… (Isaías 53,4).
Guía: Nuestras recaídas en el pecado fueron la causa de las numerosas caídas de
Jesús en su doloroso camino hacia el Calvario. Es necesario que tomemos en serio
nuestro compromiso cristiano, recordando que hemos sido salvados por la sangre de
Cristo, el Hijo de Dios
Guía: vamos a contestar –Ten compasión de nosotros Señor
Por los que no luchan para resistir a las tentaciones
Por los que escandalizan a los demás, y les hacen recaer
Por los que se desaniman en sus esfuerzos de promoción
Por los jóvenes que se dejan vencer por sus enemigos
Oremos por los que perseveran en su fidelidad y ayudan a los demás a
perseverar
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
8. OCTAVA ESTACION. JESUS EXORTA A LAS MUJERES DE JERUSALEN
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. « Lo seguía muchísima gente, especialmente las mujeres que se golpeaban el
pecho y se lamentaban por Él. Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo:
Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus
hijos. Porque va a llegar el día en que se dirá: Felices las mujeres que no dieron a luz
ni amamantaron. Entonces se dirá: ¡Ojalá que las lomas nos ocultaran! Porque, si así
tratan al árbol verde, ¿qué no harán con el seco?» (Lc 23,27-31).
Guía: Ahora Jesús nos dirige las mismas palabras: « No lloren por mí; yo ya hice todo
lo que pude para salvarlos. Lloren más bien por ustedes mismos. Porque, si no se
arrepientes de veras y no dejan el pecado de una vez, recibirán tremendos castigos,
como les pasó a los habitantes de Jerusalén, por no haber hecho caso a mis
palabras. Y sufrirán aún más, porque se tratará de un castigo eterno».
Guía- a cada petición contestaran. Ruega por nosotros
Por los que se lamentan por el mal, pero no hacen el bien
Por los que lloran por su familia desinteresada
Por los que sufren sin recibir consuelo, ni alivio
Por las mujeres y muchachas que son víctimas del machismo
Oremos por los que trabajan para consolar y aconsejar a los miembros de las
familias desunidas
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
9. NOVENA ESTACION. JESUS CAE POR TERCERA VEZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Venid a mí todos los que estáis cansados y oprimidos y os aliviaré. Cargad mi
yugo sobre vosotros, y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y
encontraréis descanso para vuestras almas (Mateo 11, 28-29).
Guía. A pesar de hacer todo el esfuerzo posible para seguir adelante, Jesús ya no
aguanta y cae por tercera vez. Así es cuando uno es débil. Así pasa con nosotros,
cuando volvemos a caer en el pecado. Es necesario que Dios mismo intervenga en
nuestra vida, purificándonos del pecado y dándonos un nuevo corazón.
Guía. a cada petición contestaran. Te rogamos Señor
Por los que caen en el pesimismo y en la desesperación
Por los que prometen y no cumplen
Por los que aplastan a los demás y los dejan en la miseria
Por los que niegan su perdón a los que caen
Oremos por los que aconsejan a los demás, y trabajan para reconciliar a los
enemigos
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
10. DECIMA ESTACION. JESUS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Llegados al lugar llamado Gólgota le dieron a beber a Jesús vino mezclado con
hiel, pero él, habiéndolo probado, no quiso beber. Los que lo crucificaron se
repartieron sus vestidos a suertes (Mateo 27,33).
Guía. Mientras Jesús es despojado de las vestiduras, nosotros seguimos teniendo
nuestro corazón apegado al dinero y a los honores. Se ve que no hemos entendido
nada del mensaje de Cristo. Es necesario que de una vez tomemos una decisión
clara: o con Cristo o contra Cristo, ya que es imposible servir a dos amos.
Guía. - . A cada petición contestaran. Óyenos Señor
Por los que son despojados de su dignidad y de su libertad
Por los que son despojados de sus tierras y viviendas
Por los que son despojados de la salud y del trabajo
Por los que despojan a su prójimo, robándole y explotándole
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
11. UNDÉCIMA ESTACIÓN. JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a dos
malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda (Lucas 23, 34).
Guía. ¿Cuánta gente hay todavía en el mundo que no conoce este amor de Dios?
¿Qué estoy haciendo yo para que la Sangre de Cristo no sea inútil para mí y para mis
hermanos?
Guía. - . A cada petición contestaran. Acuérdate de nosotros Señor
Por los que son crucificados por la enfermedad y la pobreza
Por los que son crucificados por su fe y su compromiso
Por los que persiguen a tu iglesia
Por los que son crucificados por un poder totalitario
Oremos por los que animan movimientos de promoción humana y cristiana y por
los que perdonan las ofensas.
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros!
12. DUODÉCIMA ESTACIÓN. JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Hacía la sexta hora, las tinieblas cubrieron la tierra hasta la hora nona. El sol
se eclipsó y el velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, con fuerte voz dijo:
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y al decir esto, expiró (Lucas 23, 44-
46).
Guía. Después de tres horas de penosísima agonía, Jesús muere, entre los insultos y
las burlas del pueblo. Es el nuevo Cordero Pascual. En su sangre se establece el
Nuevo Compromiso, o Alianza, entre Dios y el nuevo Pueblo de Israel, representado
por María, San Juan y unas cuantas mujeres. Es el momento más importante de toda
la historia de la humanidad.
Alabemos a Cristo y démosle gracias por el grande amor que nos ha manifestado.
Guía. - . A cada petición contestaran. Ten misericordia de nosotros
Por los que mueren a causa de la violencia
Por los que viven lejos de Dios
Por los moribundos abandonados
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros¡
13. DÉCIMA TERCERA ESTACIÓN. JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector. Un hombre llamado José, el cual era del Consejo, hombre bueno y justo, quien
esperaba también el reino de Dios, que no había estado de acuerdo con la resolución
de ellos, en sus actos, fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Después lo
bajó, y lo amortajó en una sábana (Lucas 23, 50-53).
Guía. ¿Qué más hubiera podido hacer Jesús por nosotros, y no lo hizo?
«Contemplarán al que traspasaron», dice San Juan, concluyendo el relato de la
Pasión de Cristo. Es lo que nosotros estamos tratando de hacer: contemplar, meditar,
pensar seriamente en Cristo, muerto por nosotros. En realidad, sabemos que «en
ningún otro se encuentra la salvación, ya que no se ha dado a los hombres sobre la
otra tierra otro nombre por el cual podamos ser salvados»
Guía. - . A cada petición contestaran. Ten misericordia de nosotros
Por los que fracasan en sus esfuerzos o sus proyectos
Por las madres que lloran la muerte de un hijo
Por los que soportan las pruebas sin esperanza
Oremos por todos nuestros difuntos
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros¡
14. DECIMOCUARTA ESTACIÓN. JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO
Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
Todos: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Amén
Lector, José tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, y lo depositó
en su propio sepulcro nuevo, que había hecho cavar en la roca. Hizo rodar una piedra
grande a la puerta del sepulcro y se retiró (Mateo 27, 59-60).
Guía. José de Arimatea y Nicodemo son ahora, en los momentos más difíciles,
cuando todos huyen, los que dan la cara. Se preocupan del cuerpo del maestro,
ofreciéndole lo único que pueden: un lagar para su reposo. El que nació sin nada,
yace ahora en un sepulcro que no es suyo. Se ha despojado de todo, de su propia
vida, para que nosotros vivamos la Vida de los hijos de Dios.
Es tiempo de espera. Es la hora del silencio, de descubrir que nuestro lugar definitivo
no es la tierra, sino que estamos hechos para el cielo. Y sentimos la esperanza de que
Cristo resucitará, de que todo es posible si damos cauce a nuestro amor. Porque todo
no acaba en la cruz. El Señor ha vencido a la muerte. Va a resucitar glorioso y triunfa
para siempre en el cielo, a la derecha del Padre.
Guía. - . A cada petición contestaran. Ten misericordia de nosotros
Por los que sin fe en Dios, luchan por las injusticias
Por los que han sepultado su fe y su entusiasmo
Por los que dudan del cielo y de la justicia de Dios
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Guía: ¡Señor, pequé; ten piedad y misericordia de mí!
Todos: ¡Pecamos Señor; ten piedad y misericordia de nosotros¡
Guía. Oremos: Señor Jesucristo, tú nos has concedido acompañarte, con María tu
Madre, en los misterios de tu pasión, muerte y sepultura, para que te acompañemos
también en tu resurrección; concédenos caminar contigo por los nuevos caminos del
amor y de la paz que nos has enseñado. Tú que vives y reinas por los siglos de los
siglos. Amén
COMUNION ESPIRITUAL
Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.