0% encontró este documento útil (0 votos)
40 vistas16 páginas

Nuevo Plazo de Prescripción Laboral

El documento habla sobre la ley que establece un nuevo plazo de prescripción de 4 años para las acciones derivadas de la relación laboral contados desde el día siguiente en que se extingue el vínculo laboral. Anteriormente el plazo era de 2 años. La ley busca clarificar cuánto tiempo tienen los trabajadores para reclamar sus beneficios sociales, derechos laborales, pago de utilidades y liquidación luego de finalizada la relación laboral.

Cargado por

74392174
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
40 vistas16 páginas

Nuevo Plazo de Prescripción Laboral

El documento habla sobre la ley que establece un nuevo plazo de prescripción de 4 años para las acciones derivadas de la relación laboral contados desde el día siguiente en que se extingue el vínculo laboral. Anteriormente el plazo era de 2 años. La ley busca clarificar cuánto tiempo tienen los trabajadores para reclamar sus beneficios sociales, derechos laborales, pago de utilidades y liquidación luego de finalizada la relación laboral.

Cargado por

74392174
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”

INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR


TECNOLÓGICO PÚBLICO
“NARANJILLO”

LEY QUE ESTABLECE NUEVO PLAZO DE PRESCRIPCIÓN DE


LAS ACCIONES DERIVADAS DE LA RELACIÓN LABORAL

 PROGRAMA DE ESTUDIOS: Enfermería Técnica

 UNIDAD DIDÁCTICA: Legislación e Inserción Laboral

 DOCENTE: TLC. Laffosse Grijalva, Gunder

 SEMESTRE: VI.

 INTEGRANTES:

 PILCO TRINIDAD LOYZETH


 MEJIA COÑES KEYLY
 VASQUEZ GAMARRA EVELIN
 TRUJILLO JARA NAYELI
 TRUJILLO JARA EMPERATRIZ
 QUISPE RAMOS ANA MILAGROS

2023
DEDICATORIA

Este presente trabajo monográfico está dedicado a nuestros padres, que nos dieron
la existencia, y en ella la capacidad y el deseo por superarse y desearnos lo mejor
en cada paso en este camino difícil y arduo de la vida, gracias por ser como son,
porque su presencia y persona han ayudado a construir y forjar la persona que
somos hoy. De igual manera a nuestros docentes y amigos, que en el andar por la
vida nos hemos ido encontrando; porque cada uno de ellos nos han motivado en
nuestros sueños y esperanzas en consolidar un mundo más humano y con justicia.
Gracias a todos los que han recorrido con nosotros este camino, porque nos
enseñaron a ser más humanos
AGRADECIMIENTO

A nuestra directora del IESTP “Naranjillo” por brindarnos las facilidades


administrativas en el desarrollo del trabajo monográfico. Mi gratitud al docente TLC.
Gunder Laffosse Grijalva, por su apoyo y guía certera en todo el proceso de
ejecución de nuestro trabajo monográfico. A los docentes del programa de estudios
de Enfermería Técnica, por brindarnos sus conocimientos durante nuestra formación
profesional. A los compañeros de la promoción por los gratos e inolvidables
momentos que compartimos en nuestra formación profesional.
INDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………………

LEY QUE ESTABLECE NUEVO PLAZO DE PRESCRIPCIÓN DE LAS ACCIONES


DERIVADAS DE LA RELACIÓN LABORAL………………………………………………

 Del objeto de la ley………………………………………………………………….


 Qué dice la ley 27321……………………………………………………………..
 Cuánto tiempo tengo para reclamar mis beneficios sociales……………….
 Cuántos años tengo para reclamar derechos laborales………………………
 Cuándo prescriben los beneficios sociales,…………………………………….
 Cuándo prescribe el pago de utilidades…………………………………………
 Cuánto es lo que me toca de liquidación………………………………………..

LA PRESCRIPCIÓN LABORAL…………………………………………………………….

PRESCRIPCIÓN Y CADUCIDAD…………………………………………………….....

LA PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA Y LA IRRENUNCIABILIDAD DE DERECHOS……

EL COMPUTO DEL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN………………………………………

CONCLUSION…………………………………………………………………………………

WEBGRAFIA…………………………………………………………………………………..

ANEXO…………………………………………………………………………………………
INTRODUCCIÓN:

La prescripción extintiva o liberatoria es el medio por el cual el transcurso del tiempo


unido a la inacción del titular del derecho extingue la acción, pero no el derecho
mismo. En otras palabras, la falta de diligencia del titular de un derecho de iniciar
acciones para hacerlo valer, hará que pierda la posibilidad de exigirlo.

En materia laboral existió la discusión sobre la aplicación de la prescripción extintiva


en tanto los derechos laborales poseen carácter alimentario, sin embargo, se admite
la misma al preferirse a la seguridad jurídica.

Es evidente que un empleador no puede ser un eterno deudor, y más bien debe
castigarse la inacción del ex trabajador al no requerir el pago de su acreencia.

Por su parte el interés de la colectividad es razonable dado que el desconocimiento


de la prescripción extintiva laboral hace que muchos trabajadores pierdan sus
beneficios sociales al dejar transcurrir en demasía el plazo legal para exigir el cobro.
Y ese mismo desconocimiento hace que muchos empleadores renuncien sin saberlo
a la prescripción reconociendo obligaciones ya prescritas.

De este modo, ignorar cómo actúa la prescripción de derechos laborales significa


siempre una pérdida económica, ya sea para el trabajador o para el empleador.
LEY QUE ESTABLECE NUEVO PLAZO DE PRESCRIPCIÓN DE LAS ACCIONES
DERIVADAS DE LA RELACIÓN LABORAL

Del objeto de la ley

Las acciones por derechos derivados de la relación laboral prescriben a los 4


(cuatro) años, contados desde el día siguiente en que se extingue el vínculo laboral.

¿Qué dice la ley 27321?

27321, que regula el plazo de prescripción


extintiva de 4 años a partir de la extinción
del vínculo laboral, es de aplicación para
los trabajadores sujetos al régimen laboral
de la actividad privada y no lo es para los
trabajadores sujetos a regímenes
laborales. ¿Cuánto tiempo tengo para reclamar mis beneficios sociales?

Está establecido que los beneficios sociales se pueden reclamar hasta cuatro años
después de la fecha del fin de la relación laboral distintos, como lo es el Decreto
Legislativo N°. 276.

¿Cuántos años tengo para reclamar derechos laborales?

Las acciones por derechos derivados de la relación laboral prescriben a los 4


(cuatro) años, contados desde el día siguiente en que se extingue el vínculo laboral.
Derógase la Ley Nº 27022, Ley que establece la prescripción de las acciones
derivadas de la relación laboral.

¿Cuándo prescriben los beneficios sociales?

“Artículo Único. Del objeto de la Ley. - Las acciones por derechos derivados de la
relación laboral prescriben a los 04 (cuatro) años, contados desde el día siguiente en
que se extingue el vínculo laboral.”

¿Cuándo prescribe el pago de utilidades?

Y si acaso dejaste de laborar antes de la fecha del depósito de las utilidades, tienes
derecho de recibirlas hasta cuatro años después, luego de ese tiempo, la deuda
prescribe.
¿Cuánto es lo que me toca de liquidación?

20 días de salario por año trabajado (solo en caso de haber sido despedido
injustificadamente, solicitar ante la Junta de Conciliación y Arbitraje la reinstalación y
recibir la negativa de la empresa) Pago proporcional del aguinaldo, las vacaciones y
prima vacacional.

2.- La Prescripción laboral

La prescripción en materia laboral ha estado sometida a los plazos de la normativa


constitucional y civil, hasta el año 1995, en que entró en vigencia la Ley 26513, que
fijó una prescripción para las acciones
laborales, pero no incluyó ni se ha
incluido hasta la fecha de faltas
cometidas por el empresario o por el
trabajador, a diferencia de lo que
ocurre en el Derecho comparado.

Por tanto, hasta la publicación de la Ley 26513, el 28 de julio de 1995, la


prescripción en materia laboral ha estado normada primero por la Constitución de
1979 (28.07.1980), que fijó el plazo en quince años desde el cese del trabajador (art.
57). Y, a partir del 31 de diciembre de 1993 en que entró en vigencia la nueva
Constitución que no contenía ningún plazo para la prescripción de acciones
laborales, se aplicaron las normas del Código Civil para las acciones personales.

El 28 de julio de 1995 se publicó La Ley 26513, que estableció un plazo de


prescripción en materia laboral de tres años
contados a partir de su exigibilidad Esta ley
no contenía disposición alguna sobre los
derechos generados antes de su vigencia,
por lo que fue necesario aplicar lo dispuesto
en el art. 2122 del Código Civil, que señala:

La prescripción iniciada antes de la vigencia


de este Código, se rige por las leyes anteriores. Empero, si desde que entra en
vigencia, transcurre el tiempo requerido en él para la prescripción, esta surte su
efecto, aunque por dichas leyes se necesitare un lapso mayor.

En consecuencia, la prescripción iniciada durante la vigencia de la Constitución de


1993 tuvo como fecha límite el 29 de julio de 1998 y no a los diez años previstos en
el art. 2001, 1º del Código Civil.

En cuanto a la prescripción iniciada bajo la vigencia de la Constitución de 1979 los


Tribunales, como podremos apreciar, prefirieron el plazo de quince años por ser una
disposición expresa constitucional, más
beneficiosa para el trabajador.

El 23 de diciembre de 1998 se derogó


la Ley 26513 por mandato de la Ley
27022, que estableció un plazo de
prescripción de dos años contados
desde el día siguiente en que se extinguiese el vínculo laboral.

Esta norma entró en vigencia el [Link].98, pero con una diferencia esencial respecto
a su antecesora porque estableció, en su Segunda Disposición Transitoria, que “la
prescripción iniciada antes de la vigencia de esta ley, se rige por la ley anterior”.

Por tanto, se reconoció una vigencia ultra activa a la prescripción de las acciones
laborales reguladas por la Ley 26513. En consecuencia, los derechos generados
hasta el 23 de diciembre de 1998 podían ser demandados hasta tres años después
de que resultasen exigibles.

En cambio, para los generados a partir de 24 de diciembre del ese año, no


interesaba desde cuándo resultaron
exigibles, sino únicamente la fecha
en que se extinguió el vínculo
laboral. Finalmente, el 22 de julio
de 2000 nuevamente fue
modificada la Primera Disposición
Complementaria del D. Leg. 728,
hoy Ley de Productividad y
Competitividad Laboral (LPCL), por la Ley 27321 (22.07.2000), que estableció
un plazo de prescripción de cuatro años desde el día siguiente en que se extinguiese
el vínculo laboral.

Este plazo se aplica a todo beneficio laboral (Compensación por Tiempo de


Servicios CTS, vacaciones, gratificaciones, utilidades legales, bonos, asignación
familiar, horas extras, etcétera), salvo al pago de la indemnización por despido
arbitrario, cuyo plazo para interponer la demanda en el Poder Judicial es de 30 días
hábiles contados desde el despido.

Este último plazo se aplica a la


demanda de reposición por despido
incausado, fraudulento o nulo,
mientras que el plazo para
demandar el pago de la
indemnización por daños y perjuicios derivados de accidentes de trabajo es de 10
años, contados desde ocurrido el daño.

3.- Prescripción y Caducidad

La prescripción y caducidad son instituciones que nacen por una exigencia de


seguridad jurídica: su finalidad es impedir que permanezcan indefinidamente
inciertos ciertos derechos. Estas instituciones son reguladas en el ámbito laboral
desde la perspectiva procesal, pero para determinar su naturaleza y características
es necesario remitirnos a las normas del Código Civil.

Tanto la prescripción como la caducidad afrontan un «supuesto particular del influjo


del tiempo, en cuanto simple hecho jurídico ajeno a la voluntad del hombre, en la
vida de los derechos, cuya extinción es propicia cuando su titular, en los plazos
señalados por ley, permanece
inactivo”.

Sin embargo, existen diferencias


sustanciales entre ellas. La primera
es que en la prescripción el
fenómeno extintivo se suaviza: el
acreedor puede interrumpir o
suspender la prescripción, logrando así el inicio de una nueva cuenta; además, el
deudor tiene que alegarla: el Juez no puede invocarla de oficio.

Por el contrario, en la caducidad la extinción del derecho se rigoriza: el acreedor no


puede interrumpir o suspender el “plazo fatal” ex voluntate, máximo puede servirse
de una «suspensión» autorizada por la ley; asimismo, el deudor no tiene que
alegarla necesariamente.

El Juez puede, según una opinión mayoritaria, apreciarla de oficio, pero sólo en las
instancias donde es posible ofrecer medios de prueba, pues “huérfana de oportuno
alegato, se convierte ante los tribunales superiores en cuestión nueva”. Por tanto, no
sería procedente en los recursos de
apelación ni en los de casación.

Otra distinción importante, es que tanto


la prescripción como la usucapión
resuelven una situación de
incertidumbre sobrevenida.

En cambio, la caducidad “despeja una


incertidumbre originaria, coetánea y consustancial con el derecho mismo, porque los
derechos sujetos a prescripción no nacen en una situación que ab initio implique
incertidumbre, sino que ésta se produce posteriormente en virtud de circunstancias
que, de alguna manera, pueden ser calificadas de anómalas.

Por eso, en los casos de caducidad “el no ejercicio no es una causa anómala en la
extinción del derecho sino algo que ya desde un principio aparece como una
posibilidad preestablecida por el Ordenamiento no para que, en principio se
ejerciten, sino para que si titular decida acerca de su ejercicio o no ejercicio

4.- La prescripción extintiva y la irrenunciabilidad de derechos

En nuestro concepto, la irrenunciabilidad de ciertos derechos laborales (los


derivados de normas imperativas) no determina, en modo alguno, la
imprescriptibilidad de los mismos.

Como lo señala Neves Mujica con absoluta claridad, la institución de la prescripción


tiene un fundamento distinto al del principio de irrenunciabilidad: por seguridad
jurídica no se puede dejar abierta indefinidamente la posibilidad de interponer una
acción para reclamar un derecho, sino que debe fijarse un plazo para ello.

Vencido el plazo establecido sin que el trabajador reclame su derecho, no existe un


acto de renuncia, sino simplemente un no ejercicio de su derecho de acción

El TC ha enmendado su postura al reconocer que


la prescripción no equivale a una “denegatoria del
derecho en cuestión”, sino que constituye una
“restricción del remedio procesal para exigirlo, lo
cual no debe olvidarse, constituye también la
defensa de otro bien constitucional en la medida que se protege por ésta vía la
seguridad jurídica”.

De este modo, confirma el criterio clásico, coherente con nuestro Ordenamiento, de


que “la prescripción no opera por la «voluntad» del trabajador, sino por un mandato
de la norma que sanciona su negligencia en pos de la seguridad jurídica”. De allí que
los plazos de prescripción constituyan un “modo de preservar un sistema de
protección que no sea incierto en el tiempo y que permita, al propio tiempo, que tanto
trabajadores como empleadores conozcan los límites temporales de sus
obligaciones y derechos.

El desconocimiento de estos plazos por parte de los tribunales sólo generaría


incertidumbre en los operadores del derecho y, a la postre, restaría legitimidad al
propio modelo de tutela de los derechos que la Constitución garantiza.

Cabe añadir que todos los derechos que se deriven del contrato de trabajo –así
como de cualquier otro contrato– y, por tanto, las acciones para su ejercicio decaen
con el transcurso del tiempo. Para
estos efectos no es relevante que
se trate de derechos irrenunciables
o indisponibles porque, así lo había
afirmado la doctrina académica
varios años atrás, “irrenunciabilidad
e imprescriptibilidad son institutos
jurídicos diferentes.
Un derecho puede ser irrenunciable mientras no haya prescrito o caducado, pero
una vez que ocurra la prescripción o la caducidad, el derecho se ha extinguido y la
irrenunciabilidad se convierte en irrelevante. Una vez más hay que distinguir entre la
prohibición de renuncia y la inacción que está en la base de la prescripción.

En suma, consideramos que en nuestro ordenamiento laboral no es posible sostener


válidamente que el mero transcurso del tiempo no puede perjudicar los derechos de
los trabajadores, aún para el caso de aquellos cuyo disfrute
reviste carácter imperativo. En otras palabras, el principio de
irrenunciabilidad no puede ser aplicado en los supuestos de
“renuncia pasiva” del trabajador, toda vez que se requiere de
un acto claro e inequívoco de la expresión de voluntad del
trabajador.

Por tanto, resulta evidente que los conceptos de


irrenunciabilidad e imprescriptibilidad tienen ámbitos de aplicación distintos y, por
tanto, no pueden ser considerados como vinculados.

5.- El computo del plazo de prescripción

En definitiva, la opción de la Ley 27321, que extiende el plazo de prescripción a


cuatro años contados desde el día siguiente a la extinción de la relación laboral
parece más acorde con la realidad nacional. No obstante, en todos los casos, aun
cuando preferiríamos en aras de una
mejor protección a los trabajadores, que
el plazo de prescripción se compute en
todos los casos bajo estos parámetros,
no es posible modificar los plazos y
demás características de la prescripción
siquiera por la voluntad de los
Magistrados del Tribunal Constitucional, tal como lo ha puesto de manifiesto

A los miembros del TC les corresponde salvaguardar la seguridad jurídica realizando


una interpretación unitaria y teleológica de las disposiciones de la Constitución y del
resto del Ordenamiento jurídico.
Por último, es interesante destacar la experiencia del Derecho español, en el que la
prescripción por percepciones económicas se computa desde el día en que la acción
pudo ejercitarse.

En ese país los mecanismos de protección sindical hacen más factible controlar los
incumplimientos empresariales en esta materia. Por eso, el legislador ha optado por
no dejar pendientes hasta la terminación del contrato las reclamaciones salariales,
salvo las del último año, produciéndose así una prescripción anual de los salarios
vencidos.

Sin embargo, una disposición similar en el Perú que tiene bajísima afiliación y acción
sindical, podría ser una autopista para el incumplimiento empresarial, que sólo
tendría que esperar el transcurso del tiempo para dejar impagas sus obligaciones
económicas.
CONCLUSION

Las acciones originadas en las relaciones de trabajo prescriben al año, a partir del
día siguiente a aquel en que haya cesado la relación laboral en que se fundan

27321, que regula el plazo de prescripción extintiva de 4 años a partir de la extinción


del vínculo laboral, es de aplicación para los trabajadores sujetos al régimen laboral
de la actividad privada y no lo es para los trabajadores sujetos a regímenes laborales
distintos, como lo es el Decreto Legislativo N°. 276.

La prescripción extintiva o liberatoria es el medio por el cual el transcurso del tiempo


unido a la inacción del titular del derecho extingue la acción, pero no el derecho
mismo. En otras palabras, la falta de diligencia del titular de un derecho de iniciar
acciones para hacerlo valer, genera que pierda la posibilidad de exigirlo.
WEBGRAFIA

[Link]
q=LEY+QUE+ESTABLECE+NUEVO+PLAZO+DE+PRESCRIPCI
%C3%93N+DE+LAS+ACCIONES+DERIVADAS+DE+LA+RELACI
%C3%93N+LABORAL&source=lmns&bih=963&biw=1920&hl=es&sa=X&ved=2a
hUKEwjq9dqW-MiCAxU1sJUCHWDpDkMQ0pQJKAB6BAgBEAI

[Link]
F34055B8DD3BE5F505256D25005D323E?opendocument

[Link]
%C3%A9cnico%[Link]?v=1602709359

[Link]
sociales-en-el-sector-publico-4-anos-o-10-anos-casacion-13860-2018-selva-
central/
ANEXO

También podría gustarte