Investigación en Medicina de Emergencias
Investigación en Medicina de Emergencias
Educación e Investigación en
EMERGENCIAS
VOLUMEN 4 - NÚMERO 1 / Enero-Marzo 2022 – eISSN: 2604-6520 [Link]
Editorial
Índices, ciencia abierta y Medicina de Urgencia: participación y accesibilidad para todos 3
L.A. Gorordo-Delsol
Artículos originales
Presión con manómetro del neumotaponamiento del tubo endotraqueal en pacientes adultos en el servicio de urgencias 5
C.J. Merlos-Villegas, R. Bañuelos-Huerta, J. García-Machorro y Ma.L. León-Vázquez
Lo que hemos aprendido durante la pandemia: la cloroquina 11
V.M. Camarillo-Nava, J.V. Rosas-Barrientos, N.A. Hernández-Pineda, F.J. Moreno-Rodríguez, R.E. Aguilar-Vargas, G.D. Quiroz-Cortés,
E. López-Rojas, J.L. Zendejas-Villanueva y J.A. Zamudio-González
Prevalencia de infarto agudo de miocardio en pacientes jóvenes y su patrón angiográfico 21
F. Hernández-Pérez y A.D. Núñez-Granados
Artículos de revisión
Evaluación inicial del paciente adulto mayor con trauma 27
E.A. Cervantes-Iturbe, C.M. Cuellar-Martínez, F. Bautista-Mendoza, C.A. Mendoza-Conde, L.G. Loría-Rodríguez y A. Rivero-Martínez
Tipos de diseños de estudio en la investigación clínica 33
M.M. Olivarec-Bonilla y J.J. Artega-Castrejón
Artículo especial
Medicina de desastres: una necesidad 37
L.D. Sánchez-Arreola y E.N. Saleme-Cruz
Casos clínicos
Hombre de 77 años con dolor lumbar: reporte de un caso 40
E.L. Tamayo-Pérez, S.A. Giraldo-Serrano, L.S. Nasiff-Cabrales y M.A. Muñoz-Rubiano
Cetoacidosis diabética severa secundaria a síndrome de resistencia a la insulina tipo B 45
L.J. Rodríguez-Cruz, G. Capiz-Lemus y R.J. Sandoval-Muñiz
Dolor abdominal agudo y obstrucción intestinal como presentación clínica de intoxicación por plomo: reporte de caso 50
G.E. Gavilánez-Chávez, J. Millán-Lizárraga, L.A. Pulido y H. Scott-López
Carta al editor
¿Blogerización de la medicina? Informalidad académica 55
J.L. Sandoval-Gutiérrez
PERMANYER
[Link]
Revista de
Educación e Investigación en
EMERGENCIAS
VOLUMEN 4 - NÚMERO 1 / Enero-Marzo 2022 – eISSN: 2604-6520 [Link]
Presidente / President
Dr. Luis Daniel Sánchez Arreola
Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública
Ciudad de México, México
La REVISTA DE EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN EMERGENCIAS (REIE) con e-ISSN: 2604-6520, es el órgano oficial de difusión científica de la So-
ciedad Mexicana de Medicina de Emergencia A.C. (SMME) que se publica desde 2019, y está indexada en DOAJ y ROAD, utiliza DOI por CROSSREF y
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Toda correspondencia deberá ser dirigida al Editor, Dr. Luis Antonio Gorordo Delsol a las oficinas de la SMME en calle Prado Sur No. 275, col. Lomas
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Queremos agradecer a todos los profesionales de la proceso de validación según las instrucciones para au-
salud que colaboraron como revisores, de manera vo- tores y fueron enviados a 48 revisores, quienes en un
luntaria y consistentemente, en los procesos de revi- tiempo promedio de 24.07 días emitieron una opinión
sión por pares a que se someten todos los artículos científica, imparcial y justa, manteniendo el proceso
que se reciben en la Revista de Educación e Investi- ciego, con críticas constructivas que permitieron a mu-
gación en Emergencias (REIE), órgano oficial de difu- chos autores mejorar la calidad de sus trabajos para la
sión científica de la Sociedad Mexicana de Medicina eventual publicación3,4. En la tabla 1 se enlistan los
de Emergencia A.C. (SMME)1,2. revisores; la mayoría realizaron más de una revisión.
Durante 2021 se registraron 379 artículos (incluidos La REIE de la SMME inició un innovador proceso de
trabajos para congreso), de los que 124 solventaron el automatización para la entrega de constancia a los
Tabla 1. Revisores en orden alfabético por nombre (datos propios obtenidos de la plataforma de la REIE) 1
Angélica Morales Segura José Emmanuel Puc Cruz
(Continúa)
1
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Tabla 1. Revisores en orden alfabético por nombre (datos propios obtenidos de la plataforma de la REIE) 1
(Continuación)
Elisa Saleme Cruz Miguel Ángel Sosa Medellín
2
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Editorial
3
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
4
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Artículo original
Escuela Superior de Medicina, Instituto Politécnico Nacional, Ciudad de México; 3Departamento de Coordinación de investigación, Instituto
Mexicano del Seguro Social Delegación Tlaxcala, Tlaxcala. México
Resumen
Introducción: La intubación traqueal, además de formar parte de la atención a pacientes críticos, puede conllevar diferen-
tes complicaciones. Una presión inadecuada dentro del manguito del tubo endotraqueal es el principal factor de riesgo.
Objetivo: Evaluar la presión del neumotaponamiento del tubo en los pacientes adultos en el servicio de urgencias.
Métodos: Diseño observacional, analítico. Se analizaron 60 procedimientos de intubación endotraqueal por personal médi-
co de urgencias. La presión del neumotaponamiento fue calculada de forma empírica, posteriormente registrada con un
manómetro en cmH2O. Se compararon las diferentes categorías con la presión de insuflado. Se utilizó análisis descriptivo,
chi cuadrada de Pearson y ANOVA de un factor. Se consideró significativo un grado de significación (p) menor a 0.05.
Resultados: Se incluyeron 60 pacientes. El 77% fueron neumotaponamientos suprainsuflados y el 23% normoinsuflados. El
64% de las intubaciones las realizaron residentes de [Link] año de urgencias. El volumen administrado al neumotaponamien-
to fue entre 4 y 10 ml. La presión de insuflado fue de 22 a 45 cmH2O, sin diferencia significativa entre el personal que
manipuló el globo. Conclusiones: La presión del neumotaponamiento del tubo endotraqueal insuflado de manera empírica
en los pacientes adultos en el servicio de urgencias es mayor al límite normal.
5
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
tamples and 23% were normal inflated. 64% of intubations were performed by residents of the 3rd year of the emergency
room. The volume administered to the pneumobag was between 4 and 10 ml. The insufflation pressure ranged from 22 to
45 cmH2O, with no significant difference between the personnel who handled the balloon. Conclusions: The pressure of the
empirically inflated endotracheal tube pneumotracheal tube in adult patients in the emergency department is greater than
the normal limit
corrección de la presión en el TET con el manómetro Tabla 1. Personal que realizó el procedimiento de
en todos los casos en los que se hubiera detectado intubación endotraqueal e insuflación del
neumotaponamiento
errores de insuflación.
Categoría Frecuencia Porcentaje Intervalo de
confianza 95%
Análisis estadístico Médico de 3 5.0 –0.0068-1.068
base no
Para el procesamiento de los datos se utilizó el pro- urgenciólogo
grama estadístico SPSS versión 24. Se realizó un aná-
Residente de 8 13.3 0.0448-0.2219
lisis descriptivo con porcentajes y frecuencias para las primer año
variables sexo, categoría del personal e insuflación;
Residente de 6 10.0 0.0218-0.1782
para el volumen y presión de insuflado se utilizó media segundo año
y desviación estándar. Para comparar la presión del
Residente de 38 63.3 0.5078-0.7589
neumotaponamiento con el personal que realizó el pro- tercer año
cedimiento se utilizó prueba ANOVA de un factor y chi
Médico 5 8.3 0.0113-0.1553
cuadrada de Pearson. urgenciólogo
Resultados
Se analizaron un total de 60 procedimientos en el
Tabla 2. Frecuencia del volumen administrado al
área de urgencias. El 64% de las intubaciones e insu- neumotaponamiento representado en mililitros
flaciones del neumotaponamiento fue realizado por
Volumen Frecuencia Porcentaje Intervalo de confianza
médicos residentes de tercer año de la especialidad en ml 95%
en urgencias (Tabla 1).
4 3 5.0 –0.0068-0.1068
El volumen administrado al neumotaponamiento fue
de 4 a 10 ml (media: 6; desviación estándar [DE]: 5 22 36.7 0.2411-0.4922
1.5 ml; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 5.9- 6 8 13.3 0.0448-0.2219
6.6); el 37% recibió 5 ml (Tabla 2). El volumen en ml
7 16 26.7 0.1515-0.3819
del neumotaponamiento normoinsuflado fue de 5 ±
0.7 ml (IC 95%: 4.5-5.3), mientras que en el suprainsu- 8 8 13.3 0.0448-0.2219
80%
Urgenciólogo de base
74%
Residente de tercer año
83% Suprainsuflado
Residente de segundo año
Normoinsuflado
88%
Residente de primer año
67%
Base no urgenciólogo
Chi cuadrada
p = 0.9
0% 20% 40% 60% 80% 100%
Figura 2. Relación entre la presión de insuflado en cmH2O y personal que realiza el procedimiento.
Coincidiendo con todos los estudios revisados, en la Se ha reportado que al aumentar la presión en el
mayoría de los pacientes intubados, la presión del man- globo endotraqueal y por ende a la tráquea, se pueden
guito del TET se encuentra fuera del rango recomenda- llegar a generar complicaciones de leves a severas,
do, manifestando la necesidad de una medición directa incluyendo afectaciones de la supraglótica, parálisis de
por manometría de las presiones intratraqueales5,6. cuerdas vocales, estenosis subglótica, microaspiración
8
C.J. Merlos-Villegas et al.: Presión con manómetro del neumotaponamiento
por infrainsuflado (aspiración silenciosa), tos, disfonía, encontrando mayor beneficio en aquellos pacientes en
disfagia postextubación, neumonías asociadas a la los cuales se utilizó insuflación; a pesar de las diferen-
ventilación, lesiones en la mucosa de la tráquea o in- cias anatómicas, se pueden compensar las fugas,
cluso ruptura traqueal por suprainsuflación, con la con- aportar presión positiva a la vía aérea, disminuir la tasa
secuente prolongación de la estancia hospitalaria8-10. de reintubación y broncoaspiración. La desventaja es
Los resultados del estudio no demostraron ninguna el riesgo de daño a la mucosa traqueal desde los pri-
infrainsuflación, a diferencia de lo reportado por Vilma, meros 15 minutos de iniciado el apoyo mecánico ven-
et al.11, quienes reportan casi la mitad de los casos con tilatorio, sobre todo en aquellos pacientes en los cuales
infrainsuflación (presión media de 24 vs. 33 cmmH2O) no se realizó una medición óptima del insuflado del
y Félix Ruiz, et al.5, quienes mencionan que el 17% de neumotaponamiento13,14.
la población incluida tenía presión subóptima y el Min, et al.15 determinaron los patrones de cambios
27.7% con la técnica de fuga mínima. Coincidimos en de presión del manguito en relación con varias canti-
que solo una cuarta parte lo insufla en rango normal, dades de inflado, indicando que el inflado con 3 ml de
lo que puede deberse a que consideraron médicos con aire produjo una presión entre 20 y 30 cmH2O para el
especialidad en anestesiología, mientras que nosotros tubo de 7.5/14 mm, mientras que Sridermma, et al.16
incluimos personal de diferentes categorías, aparte de sugieren que para alcanzar una presión de 25 cmH2O
las características de los pacientes (cirugías programa- se requiere de 7.1 ml. En el presente estudio la mayoría
das vs. urgencias) y diferencia en la técnica de medi- utilizó 5 ml de aire (rango 4 y 10 ml) generando una
ción de la presión de insuflado.
presión entre 22 y 45 cmH2O, en el grupo con pneu-
Sengupta, et al.6 compararon la presión del manguito
motaponamiento normoinsuflado la media fue de
del TET en pacientes bajo anestesia general en tres
4.5 ml.
hospitales, reportando un normoinsuflado en el 27%
Desafortunadamente, el uso del manómetro en
de los casos, además de mostrar que ni la morfología
nuestro medio no es sistemático y con los resultados
del paciente, ni la institución, ni la experiencia del pro-
obtenidos se apoya la importancia de una medición
veedor de anestesia o el tamaño del tubo influyeron en
adecuada y objetiva del globo del TET debido al amplio
la presión media del manguito. Coincidiendo con los
rango en la presión que se encuentra comparado con
resultados obtenidos en que no se encontró diferencia
pacientes cuyas mediciones se realizan de manera
significativa entre las distintas categorías del personal
subjetiva, mejorando así la seguridad del paciente.
que manipuló el globo, sin embargo a pesar de que
estadísticamente no fue significativo, clínicamente la En el presente estudio el principal sesgo fue el de
frecuencia de sobreinsuflación fue menor en el grupo selección en cuanto a los médicos que realizaron el
de personal de base no urgenciólogo, siendo estos en procedimiento, no se consideraron características tales
gran parte anestesiólogos. como especialidad, antigüedad, si labora en otra insti-
Velasco-Sanz, et al.12 analizaron el control de la pre- tución, capacitación relacionada con la intubación y
sión del neumotaponamiento en la unidad de cuidados uso del manómetro, que pudieran influir en los resulta-
intensivos por parte del personal de enfermería que dos obtenidos. Tampoco fueron consideradas las ca-
maneja el control del manguito traqueal; compararon racterísticas de los pacientes para determinar una vía
cuatro momentos, antes y después de la capacitación aérea difícil y si esta influye en la presión del neumo-
en el uso de manómetro y manejo del neumotapona- taponamiento o si presentaron complicaciones poste-
miento, demostrando una relación positiva entre la ca- riores a la intubación.
pacitación y las medidas en rangos normales, y sugi-
riendo el uso del manómetro no solo al momento de Agradecimientos
intubar, sino también en el mantenimiento para dismi-
nuir el índice de complicaciones en la ventilación me- A todos los médicos y pacientes que aceptaron par-
cánica asistida. ticipar en el proyecto.
Sin embargo, con base en los resultados no hay di-
ferencia estadística entre las categorías, lo que sugiere
Financiamiento
que no solo es la capacitación lo que va a determinar
el insuflado inadecuado. La presente investigación no ha recibido ninguna
En estudios recientes se ha comparado el uso del beca específica de agencias de los sectores públicos,
insuflado contra no insuflado del neumotaponamiento, comercial o sin ánimo de lucro.
9
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
10
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Artículo original
General de Zona 24, Instituto Mexicano del Seguro Social; 5Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Zona 24, Instituto Mexicano
del Seguro Social; 6Departamento de Investigación en Salud, Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada DF Norte, Instituto Mexicano
del Seguro Social; 7Departamento de Planeación y Enlace Institucional, Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada DF Norte, Instituto
Mexicano del Seguro Social; 8Departamento de Servicios de Prestaciones Médicas, Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada DF
Norte, Instituto Mexicano del Seguro Social; 9Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada DF Norte, Instituto Mexicano del Seguro Social.
Ciudad de México, México
Resumen
Introducción: A inicios de la pandemia por el nuevo coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) se
estableció que el tratamiento con cloroquina podía ser efectivo para contener la replicación viral in vitro, pero aún existe
controversia sobre su efectividad en humanos para disminuir la mortalidad por enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19)
en pacientes graves. Objetivo: Evaluar la mortalidad asociada al uso de cloroquina en pacientes con infección grave por
SARS-CoV-2. Métodos: Estudio de cohorte retrospectiva, en un hospital de 2.º nivel. Se revisaron 171 expedientes de pa-
cientes hospitalizados por COVID-19 grave, se analizó el riesgo de mortalidad por uso de cloroquina. Se analizaron datos
sociodemográficos, patologías previas, días desde el inicio de los síntomas hasta la atención médica, días de estancia
hospitalaria, parámetros respiratorios; gasometría, citometría hemática, deshidrogenasa láctica, proteína C reactiva (PCR),
tratamiento antiviral, tromboprofilaxis, uso de esteroides y uso de antibióticos. Se utilizó estadística descriptiva, inferencial,
modelos univariantes y multivariantes. Resultados: El uso de cloroquina, la edad avanzada, la obesidad y la PCR baja se
asociaron con una mayor probabilidad de muerte en el análisis univariante. La edad (hazard ratio [HR]: 0.976; intervalo de
confianza del 95% [IC 95%]: 0.959-0.993), no padecer hipertensión (HR: 0.788; IC 95%: 0.620-1.00) y el uso de cloroquina
(HR: 2.07; IC 95%: 1.2-3.4), fueron factores de riesgo significativos asociados con la muerte en los casos con COVID-19
grave. Conclusiones: En este estudio encontramos evidencia para recomendar evitar el uso de cloroquina en pacientes
adultos con COVID-19 grave debido al aumento en el riesgo de mortalidad hasta dos veces más en comparación con los
que no se les administró.
11
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Tabla 1. Datos generales de pacientes hospitalizados en el mes de mayo por COVID‑19 grave, por grupo de
tratamiento en HGZ 24 IMSS
Total Tratados con cloroquina (67) Tratados sin cloroquina (104) p*
n (%) n % n % p†
Sexo
Hombre 123 (71.9) 51 76% 72 69% 0.328
Mujer 48 (28.1) 16 24% 32 31%
Tratamiento establecido
Esteroide (metilprednisolona) 73 (42%) 24 35.8% 49 47% 0.145
Antibióticos 167 (97%) 66 98.5% 101 97.1% 0.554
Antiviral Lopinavir/ritonavir 2 (1.16%) 1 1.4% 1 0.96% 0.632*
Tromboprofilaxis 158 (92%) 64 95.5% 94 90.3% 0.253*
(HBPM)
*
t de Student.
χ.
† 2
COVID‑19: enfermedad por coronavirus 2019; n: frecuencia; : Media; DE: desviación estándar; IMC: índice de masa corporal; HAS: hipertensión arterial sistémica;
DM: diabetes mellitus; EPOC: enfermedad pulmonar obstructiva crónica; heparina de bajo peso molecular; S/P: sin patología.
El tiempo medio desde el ingreso hospitalario hasta Ochenta y un pacientes fallecieron durante la hospi-
el alta fue de 8.5 días (RIQ: 2-31), mientras que el talización y 90 fueron dados de alta por mejoría. De
tiempo medio hasta la muerte fue de 6 (RIQ: 1-50) los 67 pacientes a los que se les administró CLQ mu-
(Tabla 3). Treinta y seis pacientes (21%) requirieron rieron 44 (65%), 78 paciente por cada 1,000 que reci-
ventilación mecánica invasiva, de los cuales fallecieron bieron dicho tratamiento, en comparación con 37 de
36 (100%). La mediana de tiempo desde el inicio de la los 104 no usuarios de CLQ (35.5%), 66 por cada 1,000
enfermedad hasta la ventilación mecánica invasiva fue que no recibieron el tratamiento (odds ratio [OR]: 3.4;
de 12 días (10-21) y la mediana de días en ventilación IC 95%: 1.8 - 6.6, p = 0.0001).
fue de 3 (RIQ: 1-21). La sepsis fue la complicación En el análisis univariante, las probabilidades de muerte
más frecuente en 16 pacientes (9.3%), seguida de in- intrahospitalaria con el uso de CLQ fueron mayores en
suficiencia renal en 15 (8.8%) y complicaciones neuro- comparación con los pacientes a los que no se les su-
lógicas en 6 (3.5%). La frecuencia de complicaciones ministró. La edad, índice de masa corporal (IMC), leuco-
fue mayor en los no supervivientes 31 (18%) que en citosis, linfocitopenia, CPK, PaO2/FiO2 y PCR también
los supervivientes 6 (3.5%). El tiempo promedio para se asociaron con la muerte. El uso de esteroide y la
acudir a atención médica, inicio de la ventilación, du- tromboprofilaxis fueron factores protectores (Tabla 4).
ración, muerte o alta (Tabla 3). En el modelo de regresión logística, encontramos
El tiempo de inicio y la duración del uso sistemático que el uso de CLQ, la edad avanzada, la obesidad, el
de corticosteroides (metilprednisolona) fue similar entre índice PaO2/FiO2 y la PCR baja se asociaron con una
los grupos, mediana de 3 días en el grupo de sobrevi- mayor probabilidad de muerte (Tabla 4).
vientes contra mediana de 2 en el grupo de no sobre- El análisis de riesgos proporcionales de Cox reveló que
vivientes (p = 0.665) (Tabla 3). la edad (hazard ratio [HR] ajustado: 0.976; IC 95%:
14
V.M. Camarillo-Nava et al.: Mortalidad y cloroquina en COVID-19
Tabla 2. Valores clínicos, bioquímicos y gasométricos al ingreso y a las 72 horas, estudios de imagen, por grupos de
tratamiento con y sin cloroquina, y por desenlace final
Total Cloroquina Sin cloroquina p*
(DE) DE DE
PaO2/FIO2 inicial
DE DE p*
DE DE p*
*t de Student.
†U de Mann‑Whitney.
n: frecuencia; : media; DE: desviación estándar; FC: frecuencia cardiaca; FR: frecuencia respiratoria; TAM: tensión arterial media; PaO 2: presión arterial de oxígeno; FIO2:
fracción inspirada de oxígeno; CPK: creatina fosfocinasa; CPK MB: creatina fosfocinasa fracción mb; DHL: deshidrogenasa láctica; PCR: proteína C reactiva; S/R: sin resultado.
15
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
*t de Student.
†
U de Mann‑Whitney.
χ.
‡ 2
COVID‑19: enfermedad por coronavirus 2019; N: frecuencia; : media; DE: desviación estándar.
Tabla 4. Análisis univariante y multivariante en pacientes con COVID‑19 grave para la presentación de muerte
hospitalaria
Univariante p Multivariante p
OR IC 95% HR IC 95%
COVID‑19: enfermedad por coronavirus 2019; OR: odds ratio; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; HR: hazard ratio; : media; DE: desviación estándar; TAM: tensión
arterial media; DM: diabetes mellitus; HAS: hipertensión arterial sistémica; IMC: índice de masa corporal; CPK: creatina fosfocinasa; PaO 2: presión arterial de oxígeno;
FIO2: fracción inspirada de oxígeno; DHL: deshidrogenasa láctica; PCR: proteína C reactiva; S/R: sin resultado.
16
V.M. Camarillo-Nava et al.: Mortalidad y cloroquina en COVID-19
Tabla 5. Modelo de Riesgos Proporcionales de Cox para taza de riesgo por mortalidad asociada a cloroquina en
paciente con COVID-19 grave
B SE WALD gl Sig Exp (B) 95.0% Cl para Exp (B)
Inferior Superior
COVID-19: enfermedad por coronavirus 2019; SE: error estándar; gl: grados de libertad; p: grado de significación; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; HAS: hipertensión
arterial sistémica.
Figura 1. Gráfica de predicción para mortalidad global Figura 2. Gráfica de predicción para mortalidad por uso
ajustada por uso de cloroquina, edad mayor de 60 años, de cloroquina y sin uso, ajustada por uso de cloroquina,
uso de esteroides, diabetes mellitus e hipertensión edad mayor de 60 años, uso de esteroides, diabetes
arterial. mellitus e hipertensión arterial.
por COVID-19 grave. Además, PaO2/FiO2 ≤ 200, linfo- hipertensión arterial también se han reportado como
citos ≤ 800, PCR y valores de CPK altos se observaron factores predictores de gravedad y muerte23,24, sin
con mayor frecuencia en los pacientes hospitalizados embargo en nuestro estudio encontramos que la au-
con COVID-19 grave. La CLQ aumentó el riesgo de sencia de hipertensión es factor protector para
muerte hasta dos veces comparado con los que no se mortalidad.
les administró. En cuanto al uso de CLQ, actualmente hay siete en-
La edad mayor de 65 años se ha reportado como sayos clínicos completados y 29 registrados que se
un factor de riesgo importante para mortalidad por centran en HCQ o CLQ como vía terapéutica para
infección por el SARS-CoV-222. Nuestro estudio ob- COVID-19. De estos, cinco de siete ensayos han mos-
servó que una edad mayor de 60 años es un factor trado resultados favorables para los pacientes que
que se asoció con la muerte. Arshad, et al., encontra- usan CLQ o HCQ y dos de siete no han mostrado
ron un HR en el modelo de regresión de Cox de 2.6 cambios en comparación con el control12. Los siete
(IC 95%: 1.9-3.3), similar al nuestro, el cual fue de 2.18 ensayos tenían diversos grados de sesgo y un diseño
(IC 95%: 1.18-4.02). La diabetes mellitus y la de estudio deficiente.
17
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
En un ensayo clínico de fase IIb12, a doble ciego, se beneficio cuando se usan solos o en combinación con
evaluó la seguridad y eficacia de dos dosis de CLQ en un macrólido. Cada uno de los regímenes farmacoló-
81 pacientes hospitalizados con COVID-19 grave. Los gicos usados en el estudio se asoció con una disminu-
pacientes fueron asignados para recibir CLQ en dosis ción de la supervivencia hospitalaria y una mayor fre-
altas (600 mg CLQ dos veces al día durante 10 días) cuencia de arritmias ventriculares27. Por su parte, en el
o CLQ en dosis bajas (50 mg dos veces al día el día estudio SOLIDARITY25, conducido por la Organización
1 y una vez al día durante 4 días) (41 [50.6%] fueron Mundial de la Salud, se produjo la muerte en 104 de
asignados al grupo de dosis alta y 40 [49.4%] al grupo 947 pacientes que recibieron HCQ y en 84 de 906 que
de dosis baja). El resultado primario fue la reducción recibieron su control (tratamiento estándar sin HCQ)
de la letalidad en al menos un 50% en el grupo de (razón de tasas: 1.19; IC 95%: 0.89-1.59; p = 0.23), los
dosis alta en comparación con el grupo de dosis baja. autores concluyen que estos regímenes de HCQ tuvie-
Los pacientes incluidos tenían una edad media de 51.1 ron poco o ningún efecto en los pacientes hospitaliza-
años, con desviación estándar (DE) de 13,9 años y la dos con COVID-19, como lo indica la mortalidad gene-
mayoría (60 [75.3%]) eran hombres. En el grupo de ral. A diferencia de nuestro estudio, sí se encontró un
dosis alta presentaban mayor edad (edad media: 54.7 aumento en la mortalidad intrahospitalaria con el uso
± 13.7 años frente a 47.4 ± 13.3 años) y más enferme- de CLQ respecto a sin su uso, sin embargo la diferen-
dades cardiacas (5 de 28 [17.9%] frente a 0). La letali- cia estriba en el diseño del estudio, en el cual en nues-
dad hasta el día 13 fue del 39.0% en el grupo de dosis tro estudio no pudimos controlar otras variables como
alta (16 de 41) y del 15.0% en el grupo de dosis baja la misma aplicación de la CLQ.
(6 de 40). El grupo de dosis alta presentó más casos Por otra parte, el estudio RECOVERY28, financiado
de intervalo QTc superior a 500 milisegundos (7 de 37 por los Institutos de Salud del Reino Unido, reportó que
[18.9%]) en comparación con el grupo de dosis baja (4 la muerte a 28 días ocurrió en 421 pacientes (27.0%)
de 36 [11.1%]). Los autores sugieren que la dosis más en el grupo de HCQ y en 790 (25.0%) en el grupo de
alta de CLQ no debe recomendarse para pacientes atención habitual (cociente de tasas: 1.09; IC 95%:
críticamente enfermos con COVID-19 debido a sus po- 0.97-1.23; p = 0.15). Se observaron resultados consis-
sibles peligros para la seguridad, especialmente cuan- tentes en todos los subgrupos de pacientes estudia-
do se toman simultáneamente con azitromicina y osel- dos. Los resultados sugieren que los pacientes del
tamivir. Estos hallazgos no se pueden extrapolar a grupo de HCQ tenían menos probabilidades de ser
pacientes con COVID-19 no grave. En nuestros resul- dados de alta vivos del hospital a los 28 días que los
tados, aunque difiere del diseño de estudio encontra- del grupo de atención habitual (59.6 vs. 62.9%; razón
mos resultados similares, al incrementar el riesgo de de tasas: 0.90; IC 95%: 0.83-0.98). Finalmente conclu-
mortalidad con el uso de CLQ que los no tratados con yen que entre los pacientes hospitalizados con CO-
el fármaco. Por lo anterior encontramos evidencia para VID-19, los que recibieron HCQ no tuvieron menor in-
no recomendar el uso de CLQ o HCQ en pacientes cidencia de muerte a los 28 días que los que recibieron
adultos con infección por SARS-CoV-2 grave, ya que la atención habitual. Dichos resultados son diferentes
su uso aumenta el riesgo de mortalidad hasta dos ve- a nuestros hallazgos y quizá se debe a un sesgo de
ces cuando se asocia con una edad mayor de 60 años ejecución al administrar el fármaco a los pacientes más
y el antecedente de hipertensión arterial. graves, lo cual fue una variable que salió del control
En el estudio de 1,376 pacientes de Geleris, et al.26, de los investigadores al ser un estudio retrospectivo.
346 pacientes (25.1%) presentaron el desenlace final; Aunque los estudios observacionales como este no
180 pacientes fueron intubados, de los cuales 66 mu- pueden explicar completamente los factores de confu-
rieron posteriormente y 166 murieron sin intubación. En sión, nuestros hallazgos sugieren no solo una ausencia
el análisis principal, no hubo asociación significativa de beneficio terapéutico, sino también un daño poten-
entre el uso de HCQ y la intubación o muerte (HR: 1.04; cial. En nuestro análisis se evidenció el aumento de
IC 95%: 0.82-1.32). Dichos resultados contrastan con riesgo de muerte en los pacientes a los cuales se les
los nuestros, aunque el tratamiento primario en ese administró CLQ en comparación con aquellos a los que
estudio fue la HCQ, nuestro estudio sí demostró evi- no se les administró. En el análisis de regresión logís-
dencia de riesgo en la mortalidad con el uso del anti- tica el riesgo se eleva hasta 13 veces más con IC
palúdico. Incluso la revista The Lancet emitió un artí- significativo. El HR en el análisis de regresión de ries-
culo de retractación sobre el beneficio de CLQ e HCQ gos proporcionales de Cox el riesgo fue de dos veces
en el que concluyen que no fue posible confirmar un más, ajustado por edad y presencia de hipertensión.
18
V.M. Camarillo-Nava et al.: Mortalidad y cloroquina en COVID-19
Una de las debilidades de nuestro estudio fue el di- Confidencialidad de los datos. Los autores decla-
seño retrospectivo, lo que lo hacía lábil a sesgos de ran que han seguido los protocolos de su centro de
diversa naturaleza. El observar un aumento importante trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.
en la mortalidad en los usuarios de CLQ puede tratarse Derecho a la privacidad y consentimiento infor-
de un sesgo de selección y es posible que la natura- mado. Los autores declaran que en este artículo no
leza del riesgo no sea tan elevada. Es muy probable aparecen datos de pacientes.
que los clínicos hubieran decidido dar CLQ a los pa-
cientes más graves. Por lo anterior sugerimos un sesgo Bibliografía
en la selección del tratamiento, por lo que la mortalidad 1. Meo SA, Klonoff DC, Akram J. Efficacy of chloroquine and hydroxychlo-
estaría determinada por la naturaleza de las cohortes roquine in the treatment of COVID-19. Eur Rev Med Pharmacol Sci.
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Nuestros hallazgos sugieren no solo una ausencia 5. Mauthe M, Orhon I, Rocchi C, Zhou X, Luhr M, Hijlkema KJ, et al. Chlo-
de beneficio terapéutico, sino que encontramos eviden- roquine inhibits autophagic flux by decreasing autophagosome-lysosome
fusion. Autophagy. 2018;14(8):1435-55.
cia para formular la recomendación de evitar el uso de 6. Li W, Moore MJ, Vasilieva N, Sui J, Wong SK, Berne MA, et al. Angio-
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Agradecemos a los médicos pasantes en servicio navirus disease 2019 (COVID-19) infection treated with hydroxychloro-
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Los autores no recibieron patrocinio para llevar a 13. Hernandez AV, Roman YM, Pasupuleti V, Barboza JJ, White CM.
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Los autores declaran que no tienen intereses econó- nisms of action of 4-aminoquinolines (chloroquine/hydroxychloroquine)
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documento. 14.
17. Gobierno de México. Instituto de Diagnóstico y Referencia epidemiológi-
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de Diagnóstico y Referencia epidemiológicos Dr. Manuel Martínez Báez.
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to-de-diagnostico-y-referencia-epidemiologicos-indre
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19
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
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20
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Artículo original
Resumen
Introducción: El infarto agudo de miocardio en menores de 45 años tiene una baja prevalencia y produce menos daños
en las arterias coronarias. Objetivo: Identificar la prevalencia de infarto agudo de miocardio en pacientes menores de 45
años y su patrón angiográfico más frecuente. Método: Estudio transversal en el que se revisaron los expedientes de pa-
cientes con infarto agudo de miocardio menores de 45 años, de donde se extrajeron lo datos generales y los resultados del
cateterismo. Se apegó a las normas éticas vigentes. Resultados: Se estudiaron 59 pacientes menores de 45 años con
diagnóstico de infarto agudo de miocardio. La media de edad fue de 40.47 ± 5.0 años, y hubo 49 hombres y 10 mujeres.
La prevalencia global fue del 4.8%. El 44.9% tenía antecedentes de tabaquismo y el 22.5% de hipertensión arterial sistémi-
ca. De 52 pacientes, 20 (38.4 %) tuvieron lesión solo de una arteria coronaria y 32 (61.5%) de más de una arteria.
Conclusiones: El infarto agudo de miocardio en pacientes menores de 45 años es más común de lo que se piensa, y el
tabaquismo es el factor de riesgo más frecuente. El patrón coronario más común fue el mixto, con lesión en más de una
arteria, predominando la descendente.
21
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Dr. Belisario Domínguez, de la Secretaría de Salud de Tabla 1. Características generales de los participantes
la Ciudad de México, que cuenta con servicio de car- en el estudio
diología intervencionista, pero que a partir de marzo Característica n = 59
de 2020 se convirtió en «hospital 100% COVID» y por
Edad (años), media ± DE 40.47 ± 5.0
ello se suspendieron todos los procedimientos. No se
excluyó ni elimino a ningún paciente, dado que todos Sexo, n (%)
Hombre 49 (83.1)
los menores de 45 años fueron sometidos a cateteris- Mujer 10 (16.9)
mo cardiaco.
Antecedentes, n (%)
Se observaron todas las consideraciones éticas y el Tabaquismo 40 (67.8)
estudio fue aprobado por el comité local de ética e Hipertensión arterial 20 (33.9)
investigación. Diabetes mellitus 18 (30.5)
Dislipidemia 8 (13.6)
Infarto previo 14 (23.7)
Uso de drogas 5 (8.5)
Análisis estadístico Más de uno o más FRCV 50 (84.7)
Coronaria Izquierda
DA+PL
Diagnóstico 24 (40.7) 3
DA+DP
Primario 21 (35.6)
DA+Dg
De rescate 7 (11.9) 18
Postrombólisis 7 (11.9) DA+CX
38 DA+CD
CI n = 39 26 DA
5 Tronco común
Tronco común de la CI 2 (5.1)
DA sola 10 (25.6)
DA + CD 15 (38.4) 0 10 20 30 40 50
DA + Cx 7 (17.9)
DA + Dg 3 (7.6) Figura 1. Combinaciones de arterias lesionadas de la
DA + DP 1 (2.5) coronaria izquierda.
DA + PL 1 (2.5)
Cx: circunfleja; DA: descendente anterior; Dg: diagonal;
CD n = 23 DP: descendente posterior; PL: posterolateral.
CD sola 8 (34.7)
CD + Cx 9 (39.1)
CD + DP 3 (10.3)
CD + PL 2 (6.8)
CD + MP 1 (3.4)
25
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Conflicto de intereses 7. Eyben FE, Bech J, Madsen JK, Efsen F. High prevalence of smoking in
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26
Revista de
Educación e Investigación en
Emergencias
Artículo de revisión
Resumen
El trauma en la persona mayor tiene una gran importancia debido a que forma parte de las primeras cinco causas mundia-
les de mortalidad. La persona mayor tiene factores predisponentes para tener un peor desenlace secundario a cambios
fisiológicos asociados al envejecimiento, los cuales abarcan varios sistemas (cardiovascular, musculoesquelético, sistema
nervioso central); las patologías de cada individuo y la presencia de síndromes geriátricos hacen que disminuya y empeo-
re la respuesta al trauma. La atención del trauma en la persona mayor confiere un reto debido al mecanismo de lesión que
predomina, encontrando las caídas de su plano de sustentación como la principal. El abordaje comienza desde la atención
prehospitalaria que incluye la valoración por parte de paramédicos, adecuado traslado a una unidad médica especializada
y en la atención hospitalaria está el triaje por el personal médico, la implementación y valoración de la gravedad del trauma,
los tiempos en la atención; todas estas áreas de oportunidad mencionadas nos genera una necesidad de personalizar y
optimizar estos procesos dirigidos a este grupo etario, lo que nos permitirá disminuir la morbimortalidad de nuestras perso-
nas mayores.
27
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Tenemos diferentes tiempos en la atención del pa- Tabla 1. Recomendaciones para un adecuado triaje
ciente con trauma. La primera atención debe ser dentro Pacientes mayores a 65 años con comorbilidades preexistentes
de la primera hora posterior a evento, siendo denomi- deben ser valorados en una unidad especializada en trauma
nada «la hora dorada», contando con los siguientes La edad no es un predictor de mal pronóstico, por tal motivo no
tiempos29: debe de limitarse el tratamiento en el paciente adulto mayor
1. La atención prehospitalaria deberá ser menor a con trauma
20 minutos por el servicio de paramédicos29. Se debe activar un equipo especializado en trauma cuando
2. Realizar intubación endotraqueal o asegurar vía aé- ingrese un paciente adulto mayor con trauma32
rea en todo paciente con Glasgow menor a 8 Todo paciente con una puntuación en AIS (Abreviated Injury
puntos29. Scale) mayor o igual a 3 debe de ser referido a una unidad
especializada en trauma
3. Realizar tomografía computarizada de cráneo a todo
paciente con Glasgow menor o igual a 13 puntos29. Todo paciente con una puntuación de 8 o menor en escala de
coma de Glasgow debe de ser referido a una unidad
4. En paciente con lesión abdominal y presión arterial especializada en trauma
sistólica menor a 90 mmHg, realizar FAST (focused
Todo paciente con ingesta de anticoagulantes antes del
abdominal sonogram for trauma)30. accidente debe ser valorado en una unidad especializada de
5. Realizar craneotomía dentro de las primeras 4 horas trauma
de llegada al hospital29.
En todo paciente con sospecha de traumatismo
craneoencefálico con antecedente de ingesta de medicamentos
anticoagulantes debe de realizarse una tomografía simple de
Referencia de pacientes a unidad cráneo, así mismo se deben corregir las anomalías en tiempos
especializada de coagulación con una meta de INR menor a 1.6 en las
primeras 2 horas
El trauma en la persona mayor requiere un manejo Pacientes con una o más lesiones graves deben ser valorados
especializado, motivo por el cual se han realizado di- en una unidad especializada en trauma
versos estudios para determinar cuáles son los pacien- INR: índice internacional normalizado.
tes con indicación de ser trasladados. Una de las co-
hortes que estudió estos criterios para mejorar la
atención de persona mayor con trauma es el registro
de trauma de Ohio, marcando como punto de corte de Tabla 2. Objetivos en la atención del adulto mayor con
edad para adulto mayor con trauma de 70 años o más, trauma
haciendo una modificación de los criterios propuestos Los pacientes deben ser valorados por el servicio de cirugía en
en el año de 2009: presión sistólica menor a 100 mmHg, menos de 2 horas
anormalidad en la escala de coma de Glasgow, cual- Los pacientes deben de ser admitidos o referidos a una unidad
quier fractura de hueso largo en accidente automovi- especializada en trauma geriátrico
lístico, impacto por vehículo automotor y caída con El tratamiento quirúrgico definitivo debe de ocurrir en menos de
evidencia de traumatismo cráneo encefálico31. 4 horas
Estos pacientes fueron valorados inicialmente por La valoración por médico especializado o geriatra debe de
ISS, que combinada con la escala de triaje geriátrica ocurrir en las primeras 24 horas
de Ohio demostró una sensibilidad del 93% para pre- La corrección de alguna alteración bioquímica debe de ser
decir complicaciones intrahospitalarias y muerte31. corregida lo más pronto posible
Así mismo, la guía de la Eastern Association for the El egreso del paciente debe de ser planeado en los primeros 5
Surgery of Trauma para un adecuado triaje en la per- días de manera segura
sona mayor puntúa las recomendaciones que se mues-
tran en la tabla 132.
En la tabla 2 se exponen varios objetivos que sugiere
la universidad de Texas en la atención en la persona La primera definición se publicó en 2001, cuando Fried,
mayor con trauma23. et al.33 propusieron el fenotipo de fragilidad.
La fragilidad se define como un estadio clínico en el
cual se incrementa la vulnerabilidad del individuo para
Fragilidad y trauma
desarrollar cualquier evento negativo en la salud (in-
El concepto de fragilidad se comenzó a estudiar en cluido discapacidad, hospitalización, institucionaliza-
la población geriátrica entre la década de 1950 y 1960. ción y muerte) cuando es expuesto ante un estresor
30
E.A. Cervantes-Iturbe et al.: trauma en el adulto mayor
endógeno o exógeno. Este estresor causa diferentes fragilidad de Rockwood e índice de fragilidad de la
consecuencias en el individuo con fragilidad en com- asociación internacional de envejecimiento y nutrición.
paración con un individuo robusto33,34. El estudio se realizó entre los años 2016-2017, lleván-
Hay múltiples herramientas para diagnosticar fragili- dose a cabo en el Banner-University Medical Center
dad y con ello predecir un desenlace negativo. El fe- en pacientes con edad mayor o igual a 65 años con
notipo de fragilidad es probablemente el más popular presencia de trauma. Concluyó que las escalas que
entre ellos, originalmente se usó en la base de datos mejor predicen desenlace en pacientes con fragilidad
del estudio Cardiovascular Healt Study, en el cual se son la escala de fragilidad especifica en trauma y el
validó la capacidad de predecir caídas, hospitalizacio- índice de fragilidad de Rockwood, con un índice de
nes, dependencia y muerte, sin embargo, en la actua- correlación por método de Spearman de 0.9, estas dos
lidad existen varias escalas validadas para tal escalas predicen complicaciones hospitalarias, morta-
propósito33-35. lidad, readmisión a los 30 días y egreso a cuidados
Uno de los estudios realizados es el índice de fragi- crónico38.
lidad en trauma, el cual validó el University of Arizona
Institutional Review Board, con un seguimiento a 2
Conclusiones
años (junio 2011-julio 2013), incluyéndose personas
mayores 65 años en un centro de trauma de primer La evaluación inicial de la persona mayor con trauma
nivel de atención. Se analizaron 200 pacientes con es indispensable debido a que se encuentra dentro de
trauma para la validación de la escala, se obtuvo una las primeras cinco causas de mortalidad en este grupo
media de 77 ± 12.1 años, el 72% fueron hombres, la etario. Realizar un adecuado triaje, una historia clínica
puntuación media del ISS fue de 15; la media en la precisa y detección de síndromes geriátricos (fragili-
Abreviated Injury Scale (AIS) fue 2; la media de la es- dad, sarcopenia y polifarmacia) ayudara a disminuir la
cala coma de Glasgow fue de 14 y la media del índice morbimortalidad en las personas mayores.
de fragilidad fue 0.2036.
El 29.5% de los pacientes tuvieron resultados desfa-
Financiamiento
vorables, con un índice de fragilidad mayor (p = 0.01),
resultando en un incremento en los días de estancia El presente trabajo no ha recibido ninguna beca es-
hospitalaria (p = 0.04), y más costos hospitalarios pecífica de agencias de los sectores públicos, comer-
(p = 0.01). La sensibilidad y especificidad del índice de cial o sin ánimo de lucro.
fragilidad en trauma es del 85 y 75% respectivamente,
sobre todo cuando se obtiene una puntuación ≥ 0.27,
Conflictos de intereses
incrementando 1.5 veces más el riesgo de tener resul-
tados perjudiciales36. Los autores declaran no tener conflicto de
El Canadian Study of Healt and Aging Clinical Frailty intereses.
Scale tuvo como objetivo determinar si la fragilidad
confiere un efecto adverso en los pacientes con trau-
Responsabilidades éticas
ma, recolectando 266 pacientes con trauma, con una
edad media de 76.5 ± 7.8 años. Las escalas utilizadas Protección de personas y animales. Los autores
fueron la escala clínica de fragilidad y el índice de fra- declaran que para esta investigación no se han realiza-
gilidad basado en laboratorio. Concluyendo que la es- do experimentos en seres humanos ni en animales.
cala clínica de fragilidad entre 6-7 puntos tiene una Confidencialidad de los datos. Los autores declaran
asociación con mayores complicaciones intrahospita- que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
larias y un egreso desfavorable, entre los que se Derecho a la privacidad y consentimiento infor-
encuentran traslado a otro hospital, rehabilitación y mado. Los autores declaran que en este artículo no
estancias de cuidados crónicos37. aparecen datos de pacientes.
En el estudio Prospective evaluation and comparison
of the predictive ability of different frailty scores to
Bibliografía
predict outcomes in geriatric38 , se realizó un estudio
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32
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Artículo de revisión
Resumen
Una parte fundamental en el desarrollo de un proyecto de investigación es elegir el diseño de estudio adecuado que con-
teste la pregunta de investigación planteada. Es importante identificar el tipo de estudio para llevar a buen fin la investigación.
Conocer las características ventajas y desventajas de cada diseño nos facilitará el camino.
Palabras clave: Diseños de investigación. Estudios observacionales. Estudios descriptivos. Estudios analíticos. Estudios
experimentales.
Keywords: Research designs. Observational studies. Descriptive studies. Analytical studies. Experimental studies.
33
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Grupo
experimental
Población Desenlace
blanco
Muestra Aleatorización
No Desenlace
Grupo control
Muestra SEGUIMIENTO
No
Placebo Resp (+)
resp
36
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Artículo Especial
Resumen
A lo largo de la historia, la naturaleza se ha encargado de recordar a los humanos su enorme y sorpresivo poder destruc-
tivo. México no es la excepción y estas experiencias han servido de parteaguas para la conformación del Sistema Nacional
de Protección Civil y Gestión de Riesgos que opera en la actualidad. Desde hace más de 20 años, la Organización de las
Naciones Unidas ha prestado especial atención a la reducción de los desastres por diferentes vías y mediante el trabajo
colectivo. En nuestro país destaca la ausencia, en los planes de estudios y programas operativos de los especialistas en
medicina de urgencias, de una formación específica, especializada y metodológica en medicina de desastres.
A lo largo de la historia, la naturaleza se ha encar- preparados para disminuir los efectos y el impacto ne-
gado de recordar al hombre su enorme y sorpresivo gativo de estos fenómenos sobre la salud pública.
poder destructivo. Sismos, erupciones volcánicas, México no es la excepción, pues tan solo en los últi-
inundaciones, huracanes y los recientes eventos epi- mos 20 años nuestro país ha resultado mayormente
demiológicos como la pandemia de COVID-19 son afectado por diversos fenómenos naturales, emergen-
ejemplos que ponen al descubierto la vulnerabilidad cias mayores, crisis sanitarias y fenómenos socio-orga-
del ser humano y la necesidad de estar mejor nizativos que en conjunto, hasta el día de hoy, han
37
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
ocasionado registros históricos de alrededor de 70,000 En la actualidad, en nuestro país destaca la ausen-
víctimas fatales, y que han servido de parteaguas para cia, en los planes de estudios y programas operativos
la conformación del Sistema Nacional de Protección Civil de los especialistas en medicina de urgencias, de una
y Gestión de Riesgos que opera en la actualidad1. formación específica, especializada y metodológica en
Debido a lo anterior, desde hace más de 20 años la medicina de desastres que tome como base funda-
Organización de las Naciones Unidas ha prestado una mental a la especialidad de urgencias para comple-
especial atención a la reducción de los desastres por mentar esta formación con nuevos conocimientos téc-
diferentes vías y mediante el trabajo colectivo de diver- nico-profesionales y habilidades relacionadas con
sos actores, siendo de especial importancia la decla- situaciones de desastre de toda índole, que permita a
ración de la pasada década como el «Decenio Inter- estos profesionales adquirir la capacidad de concentrar
nacional para la Reducción de los Desastres», que su conocimiento y esfuerzo en la toma de decisiones
logró impulsar en todo el mundo la importancia de la para disminuir el impacto negativo en la salud y mejo-
prevención y la mitigación de los desastres, así como rar las posibilidades de supervivencia con los recursos
la preparación y la respuesta a estos, además de la disponibles. Actualmente solo se imparten programas
ayuda a los países para mitigar sus efectos2,3. en formato de cursos cortos o pasantías con aplicación
Sin embargo, es importante comentar que un común limitada que solo hacen énfasis en la gestión de ries-
denominador en la mayoría de las situaciones de de- gos desde el plano de la protección civil, dejando atrás
sastre por las que ha pasado nuestro país ha sido el la operación y los planes de respuesta sanitarios.
impacto negativo que han tenido en los sistemas de De acuerdo con el análisis efectuado por la Organi-
salud y sus componentes, ocasionando desde cuantio- zación Panamericana de la Salud (OPS) sobre la res-
sos daños a la infraestructura hospitalaria hasta una puesta a múltiples desastres en todo el mundo y en la
verdadera crisis en la operación de los servicios de región de las Américas, queda demostrada la necesi-
atención médica debido al colapso de los estableci- dad de contar con profesionales médicos entrenados,
mientos de salud y la sobredemanda de atenciones en pues en la mayoría de los casos la respuesta limitada
situaciones emergentes y extraordinarias, por lo que del sector salud se ha caracterizado por un importante
de este concepto se desprende con mayor énfasis que número de profesionales médicos que no estaban pre-
un desastre no solo es un fenómeno natural o causado parados o incluso llegaron a ser incompetentes en las
por el hombre, sino hace referencia también a las con- acciones de atención médica ante fenómenos que oca-
secuencias y a su impacto sobre una sociedad, una sionaron víctimas en masa, acompañados de institu-
comunidad o un territorio determinados4,5. ciones de salud y hospitales carentes de recursos y
En alineación con uno de los objetivos de la Estrategia planes de actuación y respuesta en emergencias, por
Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción lo que es una necesidad imperiosa la creación de una
de Desastres, «Estimular la investigación y la aplicación, especialidad anclada a la medicina de urgencias que
transferir conocimientos, trasmitir experiencia, crear ca- dicte los principios, los criterios y los estándares para
pacidades y asignar los recursos necesarios que permi- la respuesta de los equipos médicos en casos de
tan reducir o prevenir los efectos graves y reiterados de emergencia y desastres en alineación con los están-
los peligros para las poblaciones más vulnerables», dares y la normativa internacionales3.
toma especial relevancia la gran necesidad de contar Los especialistas en medicina de desastres deben
con profesionales sanitarios preparados no solo para contar con una formación médica y un entrenamiento
llevar a cabo las acciones de campo y atención médica en medicina de urgencias que constituyan los pilares
extrahospitalaria, sino también con profesionales médi- fundamentales de la formación profesional, los cuales
cos entrenados de forma multidisciplinaria en evaluación se complementen con la adquisición de conocimientos
de daños, gestión, planeación y operación de los planes técnicos, médicos y operativos centrados en temas tan
de respuesta sanitarios ante las diversas catástrofes, importantes como la epidemiología de los desastres,
que cuenten con una formación base, sistema de estu- la implementación de planes de preparación y respues-
dio y un ejercicio médico que englobe las disciplinas de ta hospitalaria, la gestión de la atención médica de
la medicina de urgencias y la salud pública en su con- urgencia en incidentes con víctimas en masa, la iden-
junto, capaces de disminuir el impacto negativo de tificación y el manejo de emergencias epidemiológicas,
emergencias mayores y desastres, es decir, verdaderos la gestión y el establecimiento de los hospitales móvi-
gerentes de la respuesta de la medicina de urgencias les y su operación, la coordinación de los servicios
en situaciones catastróficas2,3. prehospitalarios de primera respuesta, así como el
38
L.D. Sánchez-Arreola, E.N. Saleme-Cruz: Medicina de desastres: una necesidad
39
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Caso clínico
Resumen
Introducción: El dolor lumbar es un síntoma inespecífico, un motivo de consulta frecuente en urgencias acompañado de
múltiples síndromes de diferentes grados de severidad. El objetivo es dirigir el diagnóstico hacia una etiología no muscu-
loesquelética. Presentación de caso: Hombre de 77 años, consulta por dolor lumbar de tres días irradiado a miembro in-
ferior derecho, al ingreso con taquipnea, disnea y requerimiento de oxígeno con máscara de no reinhalación. Al examen
físico se encuentra distensión abdominal; gases arteriales con acidosis metabólica e hiperlactatemia. Se sospecha enfer-
medad aórtica y/o isquemia mesentérica; siendo la angio-tomografía toraco-abdominal negativa para estas, se llega a un
diagnóstico. Conclusión: La espondilodiscitis es una entidad poco frecuente, con un aumento de la incidencia en los últimos
años, se presenta habitualmente con dolor lumbar y fiebre, algunos con síntomas neurológicos como una de las complica-
ciones más severas, por lo que su abordaje es un reto diagnóstico.
40
E.L. Tamayo-Pérez et al.: Hombre de 77 años con dolor lumbar
Fisiopatología
La irrigación del disco intervertebral es limitada e
indirecta, los vasos entran hasta el anillo fibroso, sien-
do los cuerpos vertebrales avasculares, su irrigación
va a depender del flujo sanguíneo, originado cerca al
ligamento anterior longitudinal9,11-13. El microorganismo
atraviesa la placa vertebral cartilaginosa, recorre la
superficie del disco, infecta la metáfisis vertebral adya-
cente y llega al espacio discal9,11-13. Como resultado
hay oclusión del flujo sanguíneo, creando necrosis
avascular, infarto óseo y/o espondilodiscitis9,11-13.
Existen tres vías de colonización bacteriana; la
primera es por diseminación hematógena9,11-13, la se-
gunda es la inoculación directa por procedimientos
invasivos y la tercera es la colonización por continuidad
de tejidos infectados adyacentes8,14. McHenry, et al.,
en un estudio retrospectivo en Cleveland de 253 pa- Figura 2. Espondilólisis con hiperostosis en L4-L5 y
cientes con osteomielitis vertebral, reportan bacterie- severos en L5-S1.
mia en el 62% de los pacientes, de estos el 51% tenían
origen urinario, de tejidos blandos, punciones vascula-
res, endocarditis, bursitis y/o artritis15.
La infección asociada a cirugía está documentada en de estos, 146 con diseminación al componente óseo
el 33% de los casos, por inoculación directa relaciona- del esqueleto axial16.
da con otros procedimientos invasivos como discogra- En la infección por inoculación directa, los Staphylo-
fías, cateterización epidural, bloqueos, aortografía coccus coagulasa negativos y Propionibacterium ac-
translumbar y punción lumbar, entre otros. nes tienen mayor prevalencia, principalmente en pa-
Por último, en un 3% la infección por contigüidad, cientes con dispositivos de fijación14. Las infecciones
como en abscesos adyacentes y/o úlceras de presión polimicrobianas y multifocales son raras en menos del
infectadas14,15. 10 y 5 % respectivamente15.
La causa principal es por diseminación hematógena,
esto exige la búsqueda activa de un foco oculto, inte- Diagnóstico
rrogando antecedentes quirúrgicos, uso de drogas in-
travenosas, lesiones cutáneas, síntomas urinarios o La lumbalgia es el síntoma cardinal presentado en el
uso previo de antimicrobianos que condicionen resis- 86% de los casos, asociado en un 60% con fiebre. La
tencia bacteriana8. radiculopatía, debilidad, parálisis, disestesias y reten-
En infecciones de transmisión hematógena, el mi- ción urinaria pueden hallarse hasta en el 34% de los
croorganismo más común es Staphylococcus aureus, pacientes17.
responsable del 30-80% de los casos, seguido de E. En los paraclínicos séricos, la elevación de reactan-
coli8,14. En un estudio observacional realizado en Dina- tes de fase aguda como la proteína C reactiva y velo-
marca de 1980 a 1990, incluyeron 8,739 pacientes con cidad de sedimentación globular tienen una sensibili-
bacteriemia por S. aureus, 309 tuvieron osteomielitis, dad del 94-100%8. La leucocitosis y neutrófilos > 80%
42
E.L. Tamayo-Pérez et al.: Hombre de 77 años con dolor lumbar
Tabla 1. Tratamiento antibiótico según directriz de la guía de la Infectious Diseases Society of America (IDSA) 2015
Primera elección Segunda elección
Staphylococcus resistente a la Vancomicina 15-20 mg/kg IV cada 12 h Daptomicina 6-8 mg/kg IV cada 24 h*
oxacilina Linezolid 600 mg IV cada 12 h
Enterococcus resistente a la Levofloxacino 500-750 mg VO cada 24 h +
penicilina rifampicina 600 mg cada 24 h*
Enterococcus susceptible a la Penicilina G 20-24 millones de unidades IV cada Vancomicina 15-20 mg/kg IV cada 12 h
penicilina 24 h* Daptomicina 6-8 mg/kg/IV cada 24 h*
Ampicilina 1,200 mg cada 24 h* Linezolid 600 mg IV cada 12 h
Streptococcus betahemolítico Penicilina G 20-24 millones de unidades IV cada Vancomicina 15-20 mg/kg IV cada 12 h
24 h
Ceftriaxona 2 g IV cada 24 h*
están presentes en el 39-64% y ello se relaciona con La enfermedad puede progresar a la formación de
infecciones por Staphylococcus14. La identificación del abscesos epidurales, con una morbimortalidad relati-
agente etiológico se puede lograr mediante hemoculti- vamente alta, se observan masas hipointensas en T1
vos, que son positivos en el 58% de los casos. y T2 en el espacio epidural con congestión del plexo
o de las venas basivertebrales, compresión del saco
tecal o medular y restricción en la difusión18.
Radiografía de columna
Son anormales en el 89% de los casos y se requie-
Tomografía contrastada
ren de 3-6 semanas desde el inicio de los síntomas
para apreciar destrucción ósea8. La espondilólisis mul- Es más sensible que la radiografía, con rendimiento
tisegmentaria e hiperostosis en L4-L5 y L5-S1 con similar a la resonancia magnética cuando se utiliza con
amplitud normal en los otros espacios intervertebrales contraste intravenoso, se realiza cuando la resonancia
son hallazgos característicos (Fig. 2)18. está contraindicada, no está disponible o es ambigua18.
44
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
Caso clínico
Resumen
Introducción: El síndrome de resistencia a la insulina tipo B (SRI-B) es un desorden autoinmune ocasionado por la biosín-
tesis de anticuerpos policlonales dirigidos contra receptores específicos de insulina. Estos anticuerpos poseen un efecto
insulinomimético, es decir, al aumentar su concentración sérica se incrementa la degradación del receptor de insulina y
provoca la resistencia a la insulina. Objetivo: Presentar el caso clínico y revisión de literatura sobre paciente con cetoaci-
dosis diabética grave como complicación de SRI-B en el área de urgencias. Materiales y métodos: Se presenta caso
clínico de paciente de sexo femenino de 40 años de edad, quien inicia en forma súbita su padecimiento, con diagnóstico
previo de diabetes mellitus tipo 2, hipotiroidismo e hipertensión arterial sistémica, y debido a los altos requerimientos de
insulina se investigó síndrome de resistencia a la insulina. Conclusiones: El uso de esteroides de manera temprana en
pacientes con sospecha de resistencia a insulina mejora la supervivencia del paciente y acortan la estancia en la sala de
urgencias o terapia intensiva.
Palabras clave: SRI-B. Síndrome de resistencia a la insulina tipo B. Corticosteroides. Cetoacidosis. Inmunosupresores.
45
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Tabla 1. Tabla de comparación de terapéutica utilizada en la paciente y disminución de glucosa sérica, con
cada uno de los tratamientos empleados y de insulina intravenosa (ml/h)
Fecha Esteroide Azatioprina Insulina Glucemia
Figura 3. Línea de tiempo entre los niveles de glucosa sérica y manejo establecido con hidrocortisona, azatioprina y
la infusión de insulina rápida.
posteriormente ser derivada a hospital de tercer nivel disminuye la morbimortalidad del paciente con la tera-
de atención para manejo multidisciplinario. péutica indicada.
En este caso se trata de una paciente diagnostica-
da con SRI-B con presentación clínica atípica, sin em-
Conclusión
bargo, requirió cantidades altas de insulina terapéutica,
por lo que es importante realizar un diagnóstico opor- El SRI- B es un trastorno de difícil diagnóstico y con
tuno e iniciar un manejo a base de corticosteroides en baja incidencia, el cual tiene buen pronóstico y super-
combinación con inmunosupresores, para poder llegar vivencia de los pacientes, acortando sus días de es-
a las metas terapéuticas ya establecidas en múltiples tancia en la UTI con el uso de corticosteroides en
ensayos y diversos artículos. combinación con inmunosupresores. No obstante, el
Esta evidencia es de suma importancia para los mé- abordaje diagnóstico puede ser difícil debido a la clíni-
dicos de urgencias. ya que algunos casos de SRI-B se ca atípica en estos pacientes, y la evidencia hasta el
presentan de manera atípica, y la detección oportuna momento indica que el tratamiento anticipado conlleva
48
L.J. Rodríguez-Cruz et al.: CAD grave y resistencia a la insulina
recuperación y acorta los días de estancia artículo. Este documento obra en poder del autor de
hospitalaria. correspondencia.
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Los autores declaran no tener conflicto de intereses 8. Coll AP, Thomas S, Mufti GJ. Rituximab therapy for the type B syndrome
alguno. of severe insulin resistance. N Engl J Med. 2004;350(3):310-1.
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Protección de personas y animales. Los autores 11. Khokher MA, Avasthy N, Taylor AM, Fonseca VA, Dandona P. Insulin-re-
declaran que para esta investigación no se han reali- ceptor antibody and hypoglycemia associated with Hodgkin’s disease.
Lancet. 1987;1(8534):693-4.
zado experimentos en seres humanos ni en 12. Blecher M. Receptors, antibodies and disease. Clin Chem.
animales. 1984;30(7):1137-56.
13. Nagayama Y, Morita H, Komukai D, Watanabe S, Yoshimura A. Type B
Confidencialidad de los datos. Los autores decla- insulin resistance syndrome induced by increased activity of systemic
lupus erythematosus in a hemodialysis patient. Clin Nephrol.
ran que han seguido los protocolos de su centro de 2008;69(2):130-4.
trabajo sobre la publicación de datos de pacientes. 14. Coll AP, Thomas S, Mufti GJ. Rituximab therapy for the type B syndrome
of severe insulin resistance. N Engl J Med. 2004;350:310-1.
Derecho a la privacidad y consentimiento infor- 15. Tsokos GC, Gorden P, Antonovych T, Wilson CB, Balow JE. Lupus nephri-
mado. Los autores han obtenido el consentimiento tis and other autoimmune features in patients with diabetes mellitus due
to autoantibody to insulin receptors. Ann Intern Med. 1985;102(2):
informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el 176-81.
49
Revista de
Educación e Investigación en Emergencias
CASO CLÍNICO
Resumen
El dolor abdominal agudo y la obstrucción intestinal son padecimientos frecuentes en el servicio de urgencias, en ambos
casos la gama de posibilidades diagnosticas es amplia, desde condiciones benignas hasta las potencialmente mortales,
uno de los diagnósticos diferenciales es la intoxicación por plomo. Presentamos el caso de un varón de 28 años con dolor
abdominal agudo y obstrucción intestinal que se dedica a la extracción-fundición de plomo a partir de baterías recicladas,
el nivel de plomo encontrado fue de 86.32 μg/dl y 40.59 μg/dl posterior al tratamiento a base de d-penicilamina. Los pa-
cientes con toxicidad aguda por plomo con manifestaciones gastrointestinales se presentan con síntomas inespecíficos. Ante
un paciente con dolor abdominal y obstrucción intestinal se debe pensar en esta causa como diagnóstico diferencial sobre
todo en jóvenes con antecedente de exposición.
Palabras clave: Dolor abdominal. Obstrucción intestinal. Intoxicación por plomo. Saturnismo.
Acute abdominal pain and bowel obstruction as a clinical presentation of lead poisoning: a
case report
Abstract
Acute abdominal pain and bowel obstruction are frequent conditions in the emergency department, in both cases the range
of diagnostic possibilities is wide, from benign to life-threatening conditions, one of the differential diagnosis is lead poisoning.
We present the case of a 28-year-old man with acute abdominal pain and bowel obstruction. He is dedicated to the extrac-
tion-smelting of lead from recycled batteries, the lead level found was 86.32 μg/dl and 40.59 μg/dl after treatment based on
d-penicillamine. Patients with acute lead toxicity with gastrointestinal manifestations will present with non-specific symptoms.
To a patient with abdominal pain and bowel obstruction this cause should be thought of as a differential diagnosis, espe-
cially in young people with a history of exposure.
50
G.E. Gavilánez-Chávez et al.: Dolor abdominal agudo por saturnismo
Introducción
El dolor abdominal agudo es un padecimiento fre-
cuente en el servicio de urgencias, que representa el
16% de los motivos de atención1. Por su parte, la obs-
trucción intestinal es el motivo del 20% de las admi-
siones quirúrgicas por un problema abdominal agudo2.
En ambos casos, la gama de posibilidades diagnósti-
cas al ingreso es amplia y se extiende desde condi-
ciones benignas hasta las potencialmente mortales.
Uno de los diagnósticos diferenciales es la intoxica-
ción por plomo3. Esta es una causa poco común que
puede presentarse con signos y síntomas poco espe-
cíficos, como dolor abdominal intenso y recurrente,
constipación, irritabilidad, náusea y vómito4; otros sín-
tomas son polineuropatía, debilidad y mialgias5. Ade-
más de los síntomas gastrointestinales, la toxicidad
aguda puede ser manifestada por insuficiencia renal y
encefalopatía6. Figura 1. Radiografía simple de abdomen. La flecha azul
señala asas de intestino delgado dilatadas con edema
La exposición laboral al plomo es una de las princi-
entre ellas. La flecha morada señala la ámpula rectal
pales fuentes de intoxicación7. Se identifican con mayor sin distribución de gas ni residuo fecal, sugestivo de
riesgo los mineros, los fundidores de plomo, los fabri- oclusión intestinal.
cantes y recicladores de baterías, los fontaneros, los
mecánicos de automóviles, los fabricantes de vidrio,
los trabajadores de la construcción, los instructores de
campo de tiro, los fabricantes de plástico y los intestino delgado, sugestivas de oclusión intestinal alta
soldadores8. sin delimitar el sitio ni la causa aparente. Se recomien-
Este caso clínico sigue las directrices CARE9. da estudio tomográfico para determinar lo antes men-
cionado (Fig. 1).
La tomografía de abdomen evidencia un aumento del
Presentación del caso patrón neumofecal en el colon ascendente y el ciego
Varón de 28 años que se dedica a la extracción-fun- en relación con coprostasis, aumento de calibre de las
dición de plomo a partir de baterías recicladas desde asas en el colon transverso descendente y el intestino
hace 6 meses, con tabaquismo positivo activo de 20 delgado con abundante aire en su interior, y ausencia
cigarrillos diarios durante 10 años, que acude al servi- de gas en la ámpula rectal, concluyendo hallazgos
cio de urgencias por un cuadro de 5 días de evolución sugestivos de obstrucción intestinal sin evidencia de
caracterizado por dolor abdominal agudo, ausencia de sitio de transición (Figs. 2 y 3).
evacuaciones, sin canalizar gases, fatiga extrema y La biometría hemática mostró hemoglobina 12.8,
dolor lumbar y de extremidades inferiores. A su ingreso hematocrito 37, volumen corpuscular medio 89, he-
a nuestro hospital muestra los siguientes signos vita- moglobina corpuscular media 30, plaquetas 147,000,
les: presión arterial 110/70 mmHg, frecuencia cardiaca leucocitos 10,000, glucosa 101, urea 32, creatinina
80/min, frecuencia respiratoria 16/min y saturación de 0.7, tiempo de protrombina 14/12, International Nor-
oxígeno 94%. Presenta facies franca de dolor abdomi- malized Ratio 1.32, tiempo parcial de tromboplastina
nal, neurológico íntegro, sin afectación de la fuerza y 32/30, calcio 9.1, cloro 101, potasio 3.9, sodio 137,
la sensibilidad, palidez marcada de piel y tegumentos, magnesio 1.54, amilasa 32 y lipasa 15, con ligera
abdomen blando, depresible, doloroso en todo el tra- elevación de las pruebas funcionales hepáticas (ala-
yecto colónico, peristalsis incrementada, signo de nina aminotransferasa 58, aspartato transaminasa
Blumberg positivo, y al tacto rectal ámpula vacía, sin 45) y deshidrogenasa láctica 244. La cuantificación
masas ni tumoraciones. del plomo se realizó en el Laboratorio Regional de
En la radiografía simple de abdomen se observan Salud en el Trabajo y Ambiental del Centro Médico
asas intestinales distendidas, de predominio en el Nacional de Occidente, del Instituto Mexicano del
51
Rev Educ Investig Emer. 2022;4(1)
Discusión
Refiriéndonos específicamente a los fundidores de
plomo, el tiempo mínimo de exposición laboral para el
desarrollo de síntomas de plumbemia se ha estableci-
do incluso en 30 días, y el grupo de edad más afectado
en trabajadores expuestos a fundición es el de 25-29
años10.
La determinación de plomo en sangre venosa es la
prueba más sensible de exposición al plomo11, en es-
pecial cuando se realiza por espectrofotometría de ab-
sorción atómica con horno de grafito6.
En la actualidad, en nuestro país se recomienda que
los niveles de plomo en sangre de personal laboral-
Figura 2. Tomografía simple de abdomen, corte axial.
mente expuesto se mantengan por debajo de 30 μg/dl;
La flecha roja señala aumento del patrón neumofecal
en el colon ascendente y el ciego, en relación con en personal no expuesto laboralmente, en menos de
coprostasis. 10 μg/dl; y en niños y mujeres embarazadas o en pe-
riodo de lactancia en menos de 5 μg/dl12. No obstante,
de modo mas estricto la Organización Mundial de la
Salud sugiere que no existen concentraciones de plo-
Seguro Social, mediante espectrofotometría de ab-
mo que puedan considerarse seguras6, debido a que
sorción atómica con horno de grafito, que reportó una
se ha demostrado que niveles considerados como se-
plumbemia de 86.32 µg/dl (Tabla 1). Ante los antece-
guros pueden provocar problemas cognitivos, trastor-
dentes de exposición laboral y con los hallazgos clí-
nos neuroconductuales, diferentes daños neurológicos,
nico-radiológicos y analíticos se estableció el si-
hipertensión arterial e insuficiencia renal13.
guiente tratamiento: sonda nasogástrica a derivación,
El tratamiento con agentes quelantes se recomienda
ketorolaco 30 mg por vía intravenosa cada 12 horas,
buprenorfina 150 µg por vía subcutánea por razón cuando los niveles de plomo están por encima de
necesaria y ondansetrón 8 mg por vía intravenosa 45 μg/dl14. Se recomiendan edetato disódico cálcico
cada 12 horas. También se inició D-penicilamina a (EDTA), dimercaprol, D-penicilamina y succimer (ácido
dosis de 300 mg por vía oral cada 24 horas por 4 2,3-dimercaptosuccínico)15.
semanas. El paciente se mantuvo en vigilancia intra- Para la D-penicilamina, la dosis inicial es de
hospitalaria por 7 días, logrando evacuación a los 6 10 mg/kg/día divididos cada 12 horas, por vía oral, du-
días de su ingreso y remitiendo la sintomatología. rante 2 semanas, incrementando a 25 mg/kg/día (máxi-
Diez semanas después, en las que el paciente se mo 1.5 g/día), administrándola 1 hora antes o 3 horas
mantuvo libre de exposición y asintomático, se le después de los alimentos, durante 4 a 8 semanas, con
realizó una nueva determinación de plomo que repor- un segundo control de los niveles de plomo a las 4
tó 40.59 µg/dl (Tabla 1). semanas16,17.
52
G.E. Gavilánez-Chávez et al.: Dolor abdominal agudo por saturnismo
Financiamiento
Los gastos generados en la elaboración del manus-
crito estuvieron a cargo de los investigadores.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflictos de
intereses.
Responsabilidades éticas
Protección de personas y animales. Los autores
declaran que para esta investigación no se han reali-
zado experimentos en seres humanos ni en
animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores decla-
Figura 3. Tomografía simple de abdomen, corte coronal. ran que han seguido los protocolos de su centro de
La flecha roja señala aumento de calibre de las asas trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.
en el colon transverso-descendente y el intestino Derecho a la privacidad y consentimiento infor-
delgado, con abundante aire en su interior, sugestivo de
mado. Los autores han obtenido el consentimiento
obstrucción intestinal.
informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el
artículo. Este documento obra en poder del autor de
correspondencia.
Ademas del tratamiento sintomático y quelante, una
importante medida es retirar al trabajador de la fuente Bibliografía
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Revista de
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Carta al editor
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