Clase 9 Adolescencia
Diferencia entre estar o ser adolescente
Cuando hablamos del verbo Ser nos referimos a un estado permanente del sujeto
Cuando asignamos el verbo Estar lo utilizamos para describir algo transitorio, eventual
Quien determina cuánto tiempo se puede ser adolescente y cuánto tiempo estar adolescente?
El adolescente es o está?
En la actualidad una persona de 16 o 18 años puede ser y estar adolescente , otro puede no
estar por su funcionamiento psíquico (es muy infantil o muy adulto) e inclusive una persona
puede estar adolescente a los 40.
El concepto de adolescencia surge luego de la segunda guerra mundial , ya no es considerada
como una crisis sino como un estado .
En la posmodernidad los años de adolescencia se extendieron y existe un afán por consumir
todo los que los adolescentes consumen pero no siempre no se consideró la adolescencia del
mismo modo
La adolescencia fue considerada como
- Una transformación pubertaria , una interacción entre lo biológico y lo
socioeconómico e histórico
- Como una época del sujeto , una manifestación de los años vividos , luego de ello se
pasa a la edad adulta
- Como una zona de tránsito en la línea evolutiva
- Como un pasaje a la adultez , un período de transición entre la infancia y la adultez
- Como producción socio-histórica . la adolescencia sería un fenómeno propio de
determinadas formaciones sociales occidentales , sociedades capitalistas urbanas
La adolescencia crisis o duelo
Las crisis giran en torno a la obtención de la identidad , se ven envueltos en cambios que
denotan el nacimiento del sujeto adulto por lo tanto construyen un ideal identificatorio
que se opongan a las figuras parentales . Los duelos son por lo que se pierde , la seguridad
de la infancia, los padres protectores , por el cuerpo infantil, y la aparición del cuerpo
adolescente , es un duelo por crecer .
Las identificaciones cambian de rumbo , Tiene que desgarrar la construcción identitaria .
Se abre una brecha generacional se aislan de sus padres , se apartan en su cuarto , surgen
los secretos , la complicidad con amigos, los amores . El mundo de normas y leyes dejan de
custodiar al YO . caen los ideales que guiaban sus proyectos . El yo busca nuevos objetos a
los cuales investir.
Su mirada al futuro está llena de perplejidad e incertidumbre.
Es una etapa de cambios bruscos , de amores, proyectos ,amistades, ideales etc.
Narcisismo, Especularidad, trauma, intersubjetividad
El yo se desarrolla, se diferencia y se amplía en un incesante suceder e inserto en un tejido
familiar, relacional y sociohistórico determinado
Necesidad de especularidad: cuya satisfacción es esencial en el afianzamiento yoico y en el
desarrollo del narcisismo trófico. En los adolescentes, la función de especularidad que
antes desempeñaban los padres deja de ocupar el centro de la escena, y hasta se rechaza
lo que en este sentido provenga de los progenitores o del mundo de los adultos en
general. En este período los objetos especulares se buscarán en los pares, en los otros
significativos a quienes se inviste
Lerner entiende la constitución del sujeto en función de un modelo que ubica al narcisismo
como eje cardinal, pero a la vez dependiente del objeto y del medio sociohistórico para
que su desarrollo sea posible. Si bien parece contradictorio, esto llevaría a admitir un
narcisismo intersubjetivo.
No solo es importante construir un yo, llegar a ser, sino que dicho recorrido haya estado
teñido o no de escenarios que, aunque fuera de manera temporaria, podrían tener un
carácter traumático. Frente a circunstancias traumáticas el equilibrio narcisista se
desorganiza, y se pierde la estructura de un self cohesivo, vital y dotado de un
funcionamiento armónico. Cuando un adolescente va fundando su identidad, ciertos
escenarios familiares y del contexto social pueden dificultar dicha construcción. Esas
interferencias guardan correlación con la idea de trauma. Son traumáticas porque impiden
que el individuo sea, que logre conquistar el “yo soy” (Winnicott, 1971; Aulagnier, 1989) y
obstaculizan el proceso de llegar a ser, de estructurar un proyecto identificatorio.
El yo no colapsará en la medida en que pueda seguir estructurando proyectos, Como la
historia es una construcción persistente, el individuo tendrá incontables encuentros
intersubjetivos (la amistad, el enamoramiento, los grupos de pares, etc.) que posibilitarán
subsanar ese yo padeciente y dañado construyendo historia, concibiendo un futuro.
La especularidad intersubjetiva que aportan los otros funciona como contención y
corroboración de que lo traumático, lo inexplicable, lo angustiante, se convierte, gracias a
que esas experiencias son compartidas, y permite que el adolescente no se sienta aislado,
solo, retraído.
A modo de resumen: hay que pensar en la creación de la subjetividad siempre en función
de la interacción con otro, con su contexto, o sea, en la intersubjetividad
Identidad y adolescencia
Hasta la infancia la identidad se cometía suficientemente con “yo pertenezco a esta
familia”, "yo soy hijo de mamá y papá” Rasgada esta pertenenecia el adolescente debe
salir a conquistar nuevos espacios, distintas y opuestas “familias”, enunciados disímiles a
los que lo condujeron, custodiaron y sostuvieron hasta que penetró en él la sensación y la
necesidad . Al esfumarse las certidumbres infantiles , busca ampararse en cualquier cosa
Es frecuente que el adolescente construya una trinchera identitaria, un búnker en el que
se sienta a seguro para agenciarse una identidad, y en ello se juega toda su subjetividad.
El adolescente tiene como faena psíquica central el rastreo de su identidad, o si se quiere,
el trazado de su “proyecto identificatorio”, aunque este sea cambiante. … ‘yo soy este’ (y
no aquel). Sentimiento que procede de la representación de un cuerpo unificado, de la
separación y límite entre él mismo y el otro, de un sentimiento de propiedad de sí, de su
imagen narcisista, de la identificación con las imágenes, los mandatos y los valores
parentales, del sentimiento de pertenencia a una familia, a un grupo, a un pueblo, a una c
La identidad no es un estado sino un proceso, cuya primera fase es el júbilo extremo del
bebé que se reconoce en el espejo”. En la cita precedente se vislumbra un modo de pensar
con el que coincido: la constitución de la identidad contempla la idea de intersubjetividad
y la concibe como una condición para alcanzar una subjetividad más rica. cultura, etc.”
El grupo adolescente, matriz identificatoria por excelencia, funciona como un marco
intersubjetivo que apuntala y co-construye subjetividades, y a menudo facilita que los
traumas y obstáculos característicos de esta etapa no originen atascamiento y
desestructuración sino ampliación y mayor complejización psíquica.
Se nos impone considerar, como lo ha planteado Winnicott (1971), que el adolescente
debe ser “inmaduro, irresponsable, cambiante, juguetón”, y a los adultos nos corresponde
albergarlos, acompañarlos, ampararlos y dejar “que pase el tiempo y traiga lo que
llamamos madurez”.
LA ADOLESCENCIA EN LA CONTEMPORANEIDAD: LAS TRIBUS, LOS NI-NI, LAS
GENERACIONES X, Y Y Z
Los adolescentes actuales habitan una realidad social en que prevalecen los efectos que
han producido las nuevas tecnologías y la sociedad de consumo
Viñar nos alerta diciendo que lo se se ha dado en llamar la “caída de las utopías” o el “fin
de las ideologías” se presenta en la mente adolescente como una ausencia de referentes y
un temor al vacío. Hace algunos años, Lerner incursionó en el tema del impacto que había
tenido la modernidad en la adolescencia, y señaló que si bien habían cambiado las épocas,
la modernidad había dejado marcas, algunas de las cuales enfrentan el adolescente con la
presión de lo que podría llamarse su “normatización”. La polaridad implícita era
“normatización o transgresión”
Lerner, plantea que la modernidad enfrentó al adolescente con la presión de su
normatización: supone un proyecto cerrado y acabado (y estos proyectos demandan
contar con un mundo dado de antemano) la vida se determinaba en metas, pero ese
contexto actúa como bloque traumático,obstaculizador, coartador, en tanto no permite
la navegación o la concreción de programas y, por lo tanto, de un proyecto identificatorio
Hoy en día, las metas no son las mismas, nos topamos frecuentemente con lo que se
puede llamar un “adolescente navegador”, con una “plasticidad yoica” que le permite
circular por el mundo desplegando y diferente potencialidades creativas. Su existencia se
justifica en función de lo que está realizando y no de su futuro Otro tipo de adolescente es
el adolescente del descarte o de la anomia, el que no puede navegar ni construir y sufre un
derrumbe ante cualquier proyecto que inicia. (Aquí ubicamos a aquellos con problemáticas
psicopatológicas y a los marginados sociales
Distintos tipos de generaciones
La “Y” tienen entre 18 y 30 años, crecieron rodeados de tecnología, consumo y publicidad.
No creen en el trabajo para toda la vida, ni en la política, aunque la ecología logra
●Estos transitan por cualquier ambiente en general con un estilo hedonista, inquieto y de
atención múltiple. Así pueden entrar en conflicto con docentes o jefes
●Para esta generación el trabajo perdió su valor de permanencia, son jóvenes que
aprecian el consumo más que la acumulación de bienes
●Para ellos el trabajo es solo lo que le posibilita arribar a lo que ambiciona
●Son más autónomos que los jóvenes de antes, pero con menos convicciones
●Se sienten libres para ir construyendo su propia biografía
●Obviamente no pueden pertenecer a aquellos sujetos que crecen con la certeza de que la
supervivencia será insegura
●Están instalados placenteramente en la casa de sus padres, la adultez no se relaciona con
independencia como para los X
La generación “X” los que tienen 35 y 45 años (millennials) para quienes los
artefactos de la tecnología son una prolongación significativa de sus cuerpos, intereses y
maneras de informarse y comunicarse
●Se determina por su trabajo y a través de lo que hace
●Desea continuar formándose, proyecta una carrera y admite un statu quo
La generación “Z” son los más chicos, se los califica como ansiosos y
contradictorios, sus características psicosociales específicas los diferencian de los
miembros de las generaciones anteriores, aunque también encuentran
encadenamientos con la generación Y, su antecesora.
●Ansiosos, esperan respuestas cada vez más vertiginosas
●Son curiosos, investigan todo en internet
●Desean ser sus propios jefes y construir un proyecto propio
●Al nacer con tablets y celulares tienen una inteligencia práctica y una agilidad mental que
seguramente no se observe en generaciones anteriores
●Procura el trabajo flexible y aprender nuevas destrezas en él
●Son ambiciosos en lo que concierne a los objetivos de su trabajo
●Son consumistas empedernidos
●acostumbran al consumo a demanda
●Creen que el internet tiene todas las respuestas
●tienen la capacidad de realizar varias tareas a la vez
●están 24 hrs conectados
Por último, el autor habla de los “ni-ni”, los que no estudian ni trabajan, un fenómeno que
se da en aumento en varios países. Viven sin saber que hacer o para que esforzarse y eso
los angustia. La angustia puede generarse por la falta de reglas a las cuales oponerse y
poder transgredir