UNIVERSIDAD SAN GREGORIO DE PORTOVIEJO
FACULTAD DE ARQUITECTURA
OCTAVO SEMESTRE
Tema:
La cuestión urbana. Condiciones socio políticas geográficas y culturales
que fomentan el proceso de urbanización y desarrollo de las ciudades en la
CIUDAD ANTIGUA
Docente:
Arq. Mirian Guillén
Responsables:
Cárdenas Pin Angie Tatiana
Delgado Zambrano Valeria Stephania
Vergara Reina Luis Xavier
Chang Meza Bryan Oswaldo
Vélez Mera Damián Antonio
LA CUESTIÓN URBANA. CONDICIONES SOCIO POLÍTICAS
GEOGRÁFICAS Y CULTURALES QUE FOMENTAN EL
PROCESO DE URBANIZACIÓN Y DESARROLLO DE LAS
CIUDADES EN LA CIUDAD ANTIGUA
De los 500,000 a 1,000,000 de años a que se remonta la historia del hombre, se
calcula que sólo hace aproximadamente 5,000 años surgió la primera ciudad. Tuvo que
pasarse del salvajismo paleolítico a la barbarie neolítica, para que nuestros antepasados
dejaran de ser nómadas, que vivían de la caza y la pesca, y se convirtieran en
agricultores que debían quedarse cerca de sus campos. Así, en la Nueva Edad de Piedra
surgieron las primeras aldeas y luego llegó la Era de los Metales, que implicó el
surgimiento de la ciudad.
Hay dos hipótesis sobre la forma en que nacieron las primeras ciudades: o las
primitivas aldeas de campesinos se transformaron gradualmente en centros urbanos o los
pueblos que tenían armas de metal sometían a los campesinos que tenían armas de
piedra, constituyendo campamentos permanentes en islas o colinas del territorio de los
pueblos vencidos para facilitar el ataque y la defensa, asegurando su dominación.
PRIMERAS CIUDADES
Las primeras ciudades tuvieron lugar en las antiguas civilizaciones de la
Mesopotamia, Egipto, India y China. Ur, Erek y Lagash en la Vieja Sumeria, son
consideradas las más antiguas.
En un principio existió la institución de la realeza. Estos reyes eran también
supremos sacerdotes, que recibían el nombre de pritanos o arcontes a veces y que
ejercían la autoridad política y la religiosa.
Pero tanto en Atenas como en Esparta y Roma, se produjo la primera revolución,
que consistió en la toma del poder por parte de la aristocracia.
La segunda revolución son los cambios en la constitución de la familia,
consistentes en la desaparición del derecho de primogenitura. Con la primera
revolución, la familia había seguido con su misma estructura, pero con ésta se
atacó el sistema de creencias que fundaba la familia antigua: el culto doméstico,
la autoridad paternal, la indivisibilidad del patrimonio en razón de la
primogenitura y, en fin, todo el derecho privado.
La tercera revolución consistió en el ingreso de la plebe en la ciudad.
Esta lucha duró siglos; la plebe fue avanzando lentamente, primero aliándose a
reyes o tiranos, después teniendo su propia elite, para culminar con su propia
religión, su presencia en los ejércitos, en la riqueza y sus propias instituciones,
como los tribunos en Roma. En Roma este proceso duró cuatro siglos, al cabo
de los cuales los plebeyos lograron vencer a los patricios.
La cuarta revolución, fue el establecimiento de la democracia, previo gobierno de
los más ricos. A esta altura, la creencia religiosa había dado paso al interés
público como principio esencial de aquellas ciudades. Ello humanizó la forma de
gobierno, antes eminente- mente teocrática, y dio lugar a la participación
democrática, mediante el sufragio.
Aunque en la historia de la ciudad antigua no todo fue similar, ni siquiera en
Occidente ni dentro de una misma civilización ni en la historia de dos ciudades, como
por ejemplo Esparta y Atenas, interesa destacar algunos rasgos que configuran un tipo
histórico. En tal sentido, nada hay superior en la Antigüedad, como ciudad
democrática, que Atenas en el siglo de Pericles.
CIUDADES ROMANAS
Además de las autoridades religiosas que
se mantuvieron, en la época democrática se crearon estas magistraturas para velar por
los intereses materiales de la ciudad.
Debido a la expansión del imperio romano, a la nueva filosofía política, esencialmente
humanista a partir de los estoicos, y al cristianismo se debe, la desaparición de la
sociedad antigua. Ya la ciudad obedecería a otros principios y creencias. (Hernandez)
Indagando en el libro de Manuel Castells,la cuestión urbana.
Es útil fijar los contornos históricos de un fenómeno antes de abordar su
investigación. Es por ello que el estudio de la historia del proceso de urbanización
parece la forma más indicada de abordar la cuestión urbana.
Los análisis del proceso de urbanización se sitúan generalmente en una
perspectiva teórica evolucionista, según la cual cada formación social se va
produciendo, sin ruptura, por desdoblamiento de los elementos de la formación social
anterior. Las formas de implantación espacial son entonces una de las expresiones más
visibles de estas modificaciones. Incluso se ha utilizado a veces esta evolución de las
formas espaciales para clasificar las etapas de la historia universal.
El proceso de formación de las ciudades está en la base de las redes urbanas y
condiciona la organización social del espacio. Sin embargo, la mera presentación global
y sin especificación de una tasa de crecimiento demográfico, tan solo conduce a fundir
en un mismo discurso ideológico la evolución de las formas espaciales de una sociedad
y la difusión de un modelo cultural a través de una dominación política.
FORMACIÓN DE CIUDADES
Una problemática sociológica de la urbanización debe considerarse como
proceso de organización y desarrollo y, en consecuencia, partir de la relación entre
fuerzas productivas, clases sociales y formas culturales (el espacio, entre ellas). Tal
investigación tiene que, con ayuda de útil les conceptuales, explicar situaciones
históricas particulares, suficientemente ricas como para hacer aparecer las líneas de
fuerza del fenómeno estudiado.
La cuestión urbana intenta elaborar un instrumental teórico susceptible de
analizar concretamente las nuevas contradicciones sociales denominadas urbanas,
teniendo en cuenta tres niveles: la crítica de la ideología urbana, el desarrollo de los
elementos teóricos del materialismo histórico y el análisis de situaciones concretas en
varias sociedades. De esta forma la obra se estructura en una serie de temas ordenados
teóricamente: el proceso de urbanización, la ideología urbana, la estructura urbana, la
planificación urbana, los movimientos sociales urbanos.
Cuando se habla de adaptar una teoría, a distintas situaciones, se deben combinar
los instrumentos de cierta forma, con el fin de respetar la especificidad histórica de cada
situación en lugar de forzar toda situación nueva en esquemas que han sido forjados en
situaciones relativamente distintas; por otra parte, se trata también de recordar que es
necesario producir, constantemente, nuevos conceptos, descubrir nuevas leyes, a medida
que las condiciones históricas cambian. (Ascher, 1995)
PROCESO HISTÓRICO DE LA URBANIZACIÓN.
Una problemática sociológica de la urbanización debe considerarse como
proceso de organización y desarrollo y, en consecuencia, partir de la relación entre
fuerzas productivas, clases sociales y formas culturales.
Las investigaciones arqueológicas han demostrado que los primeros
asentamientos sedentarios y relativamente densos de la población humana, se sitúan al
final del periodo neolítico, allí donde el estado de la técnica y las condiciones sociales y
naturales del trabajo permitieron a los agricultores producir más de lo que ellos mismo
necesitaban para subsistir. A partir de este momento, se desarrolla un sistema de
repartición y distribución del producto, expresión y muestra de una determinada
capacidad técnica y de un determinado nivel de organización social. Las ciudades son la
forma de residencia adoptada por aquellos miembros de la sociedad cuya permanencia
directa sobre el lugar del cultivo no era necesaria.
URBANIZACION ESPAÑA
Son los centros a la vez religiosos, administrativos y políticos, y representan la
expresión espacial de una complejidad social determinada por el proceso de apropiación
y reinversión del excedente de trabajo.
Manifiestan, por tanto, también un nuevo tipo de sistema social, pero que no es
diferente o sucesivo del tipo rural, sino que está estrechamente ligado al mismo en el
proceso social, es el reverso de la misma moneda en términos del proceso de producción
de las formas sociales, aunque, desde el punto de vista de las formas de relación social,
sean dos tipos diferentes. (M., 1993)
La ciudad es el lugar geográfico donde se instala la superestructura político-
administrativa de una sociedad que ha llegado a un tal grado de desarrollo técnico y
social (natural y cultural) que ha hecho posible la diferenciación del producto entre
reproducción simple y ampliada de la fuerza de trabajo, y por tanto, originado un
sistema de repartición que supone la existencia de:
un sistema de clases sociales;
un sistema político que asegure a la vez el funcionamiento del conjunto social y
la dominación de una clase;
un sistema institucional de inversión, en particular en lo referente a la cultura y a
la técnica;
un sistema de intercambio con el exterior.
Este rápido análisis nos presenta el “fenómeno urbano" articulado a la estructura de
una sociedad.
Así, las ciudades imperiales de los primeros tiempos históricos, y en particular,
Roma, acumulan las características descritas con las funciones comerciales y
administrativas, derivadas de la concentración en una misma aglomeración de un poder
ejercido mediante la conquista en un casto territorio. Del mismo modo la penetración
romana en todas civilizaciones adopta la forma de una colonización urbana -
asentamiento de funciones a la vez administrativas y de explotación mercantil-. La
ciudad no es, por tanto, un lugar de producción, sino de gestión y dominación, ligado a
la primacía social del aparato político-administrativo.
Consecuencia lógica, el fin del Imperio romano en Occidente supuso la pérdida de la
base social expresada por la forma espacial “ciudad”, puesto que sus funciones político-
administrativas se perdieron y que, rotos los lazos con el campo, por cesión de la
dominación social a los señores feudales, no hubo otra justificación de la existencia de
ciudades, salvo, eventualmente, el sostén de la autoridad eclesiástica o la colonización
de regiones fronterizas (por ejemplo, en Cataluña o en Prusia oriental).
La problemática actual de la urbanización gira en torno a tres datos fundamentales y
a una cuestión candente:
1) La aceleración del ritmo de urbanización en el conjunto del mundo.
2) La concentración de este crecimiento urbano en las regiones llamadas
“subdesarrolladas”, sin correspondencia con el crecimiento económico que
acompañó la primera urbanización en los países capitalistas industriales.
3) La aparición de nuevas formas urbanas, y, en particular, de grandes metrópolis.
El término de urbanización se refiere al mismo tiempo tanto a la constitución de
formas espaciales específicas de las sociedades humanas, caracterizadas por la
significativa concentración de las actividades y poblaciones en un espacio restringido,
como a la existencia y difusión de un particular sistema cultural, la cultura urbana.
El análisis de la urbanización va ligado a la problemática del desarrollo, que
conviene, por tanto, delimitar también.
La noción de desarrollo plantea el problema de la transformación de la estructura
social básica de una sociedad de modo que libere una capacidad de acción
progresiva. (Castells, 1986)
Bibliografía
Ascher, F. (1995). Procesos Urbanos. Blackwell Publishers.
Castells, M. (1986). La Cuestion Urbana. Siglo Veintiuno.
Hernandez, A. M. (s.f.). La Ciudad.
M., F. C. (1993). Arquitectura Y Ciudad.