OPERACIÓN FRONTÓN En la Operación Frontón, 35 ex
Durante la Operación Frontón en 1986 en Perú, el despliegue militar fue una fase marinos enfrentaron cargos de
crítica de la operación. El gobierno peruano, bajo la administración del presidente homicidio calificado. El entonces
Alan García, tomó la decisión de utilizar fuerzas militares para retomar el control ministro del Interior Agustín
de la isla del Frontón, donde una prisión de alta seguridad albergaba prisioneros Mantilla y otros miembros del
políticos, muchos de ellos afiliados a grupos guerrilleros como Sendero gabinete fueron excluidos de la
Luminoso y el MRTA. denuncia. Luis Giampietri, líder
de la Marina de Guerra, solo
La Marina de Guerra del Perú desplegó buques hacia la isla del Frontón como declaró como testigo. Alan
parte de la operación. Estos buques tenían el propósito de asegurar la zona García negó responsabilidad
marítima y brindar apoyo logístico y táctico a las fuerzas en tierra. El despliegue personal según la Comisión de la
también incluyó el uso de helicópteros, que desempeñaron un papel crucial en el Verdad y Reconciliación. Sendero
transporte de tropas y el suministro logístico. Además, los helicópteros Luminoso estableció el "Día de la
proporcionaron capacidades de reconocimiento y apoyo aéreo durante los heroicidad" el 19 de junio para
enfrentamientos. conmemorar los hechos y
llevaron a cabo actos violentos,
Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo acciones para retomar el control de la
incluyendo asesinatos en Bolivia
prisión en la isla. Los enfrentamientos resultaron en una escalada de violencia, con
y atentados, cobrando vidas en la
informes de resistencia por parte de los prisioneros. Se documentaron
estación del Cusco.
violaciones a los derechos humanos durante y después de la operación,
incluyendo ejecuciones sumarias y el uso de la fuerza en exceso. La operación
resultó en un alto costo humano, con un número significativo de bajas y pérdida de vidas tanto entre las fuerzas de
seguridad como entre los prisioneros.
FOTO1: AGUSTIN MANTILLA FOTO2: LUIS GIAMPIETRI FOTO3: ALAN GARCIA
CONSECUENCIAS
La Operación Frontón en 1986 en Perú tuvo diversas consecuencias que impactaron significativamente la sociedad
peruana y la percepción internacional del conflicto armado interno. Algunas de las principales consecuencias incluyen:
1. La operación resultó en un elevado costo humano, con un número significativo de bajas tanto entre las fuerzas
de seguridad como entre los prisioneros políticos. La violencia y los enfrentamientos causaron pérdidas
irreparables.
2. Se documentaron violaciones a los derechos humanos durante y Sumarias*
después de la operación, incluyendo ejecuciones sumarias y el ejecución de una persona sin un juicio
uso excesivo de la fuerza. Estas acciones generaron críticas y formal o un proceso legal adecuado.
controversias a nivel nacional e internacional.
3. La Operación Frontón marcó un episodio controvertido dentro del conflicto armado interno en Perú. Las
tácticas utilizadas y las consecuencias humanas suscitaron debates sobre el uso ético de la fuerza militar en
situaciones similares.
4. La operación ha quedado marcada como uno de los capítulos más oscuros en la historia peruana
contemporánea. La controversia y las críticas asociadas han dejado una huella duradera en la memoria
colectiva del país.
5. La operación tuvo repercusiones políticas, especialmente en la percepción del gobierno de Alan García y las
acciones de las fuerzas de seguridad. Además, generó debates sobre la efectividad de las medidas tomadas
para hacer frente a la insurgencia.
IMPACTO POLITICO:
La Operación Frontón en 1986, durante la presidencia de Alan García en Perú, tuvo un impacto político
significativo. El despliegue militar para retomar el control de la isla del Frontón, donde se encontraba una
prisión con prisioneros políticos, generó debates sobre el uso de la fuerza y cuestionamientos sobre la
ética de las decisiones gubernamentales. La exclusión de ciertos líderes políticos de las acusaciones y las
dificultades para obtener información precisa plantearon desafíos en términos de justicia y transparencia. La
operación, como reflejo de la violencia política de la época, dejó una huella duradera en la memoria
colectiva y contribuyó a la complejidad del conflicto armado interno en Perú, influenciando las percepciones
sobre la efectividad del gobierno y las estrategias posteriores en situaciones de conflicto interno.