LESIONES POR PRESIÓN
DEFINICIÓN:
Las lesiones por presión están causadas por presión constante sobre la piel y los
tejidos. Otras cosas que pueden aumentar la probabilidad de formación de lesiones
por presión incluyen: Deslizarse en una cama o silla (fuerza de cizallamiento). Ser
arrastrado por encima de sábanas u otras superficies (fricción).
Etiopatogenia:
La etiología de las UPP obedece a diferentes causas. No obstante, en la formación
de las UPP a menudo se pueden identificar los siguientes tipos de fuerzas o factores
de riesgo primarios que alteran la integridad de la piel:
• Presión: Es la fuerza perpendicular a la piel que actúa como consecuencia de la
gravedad, provocando un aplastamiento tisular entre dos planos: uno perteneciente
al paciente y otro externo a él (sillón, cama, sondas...).
Fricción: es la fuerza tangencial que actúa paralelamente a la piel, produciendo
roces por movimientos o arrastres
Cizallamiento: combina los efectos de presión y fricción. Son fuerzas paralelas que
se producen cuando dos superficies adyacentes se deslizan una sobre otra,
(ejemplo: posición de Fowler que produce deslizamiento del cuerpo, puede provocar
fricción en sacro y presión sobre la misma zona)
Factores de riesgo
Localizaciones más frecuentes
Las UPP pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo dependiendo de la zona
que esté sometida a mayor presión y de la postura habitual del paciente. Las
localizaciones más frecuentes son las zonas de apoyo que coinciden con
prominencias o máximo relieve óseo:
• En decúbito supino: región sacra, talones, codos, omoplatos, nuca/occipital,
coxis.
• En decúbito lateral: maléolos, trocánteres, costillas, hombros/acromion,
orejas, crestas ilíacas, cara interna de las rodillas.
• En decúbito prono: dedos de los pies, rodillas, genitales masculinos,
mamas, mejillas, orejas, nariz, crestas ilíacas.
• En sedestación: omóplatos, isquion, coxis, trocánter, talones, metatarsianos
Clasificación de UPP
El estadiaje es un sistema de valoración que clasifica las UPP en base a la
profundidad anatómica del tejido dañado.
Estadio I : En este primer estadío existe una alteración observable en la piel
íntegra, relacionada con la presión, que se manifiesta por un eritema cutáneo
que no palidece al presionar; en pacientes de pieles oscuras observar edema,
induración, decoloración.
En comparación con un área (adyacente u opuesta) del cuerpo no sometida a
presión, puede incluir cambios en uno o más de los siguientes aspectos:
• Temperatura de la piel (caliente o fría)
• Consistencia del tejido (edema, induración)
• Y/o sensaciones (dolor, escozor)
Estadio II : Pérdida parcial del grosor de la piel que afecta a la epidermis, dermis o
ambas. Úlcera superficial que tiene aspecto de abrasión, ampolla o cráter superficial.
Estadio III : Pérdida total del grosor de la piel que implica lesión o necrosis del tejido
subcutáneo, que puede extenderse hacia abajo pero no por la fascia subyacente. Puede
presentarse en forma de cráter, a menos que se encuentre cubierto por tejido necrótico
Estadio IV : Pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, necrosis del
tejido o lesión en músculo, hueso o estructuras de sostén (tendón, cápsula articular,
etc.).
Tanto en el estadío III como en el IV, pueden presentarse lesiones con cavernas,
tunelizaciones o trayectos sinuosos. En estos casos se deberá valorar la retirada del
tejido necrótico antes de determinar el estadío de la úlcera.
Complicaciones de UPP
Son numerosas y variadas las complicaciones que se pueden desencadenar, las más
frecuentes son:
• Bacteriemia y sepsis: Producida habitualmente por Staphylococcus aureus, bacilos
gram-negativos o Bacterioides fragilis. Si los pacientes con UPP desarrollan signos
clínicos de sepsis (fiebre, taquicardia, hipotensión, anorexia, desorientación, letargo), se
precisa una atención médica urgente. En un paciente anciano puede que no se
desarrollen todos los signos y síntomas de una septicemia, por lo que hay que estar
alerta ante la aparición de alguno de estos síntomas.
• Celulitis: Es una infección que afecta a partes blandas profundas, de rápida
extensión, causada generalmente por el Streptococcus pyogenes o Staphylococcus
aureus. A nivel local el tejido de celulitis presenta eritema, dolor y calor local. Puede
haber también linfangitis y afectación de los ganglios linfáticos. En casos graves de
infección, pueden aparecer síntomas como vesículas, pústulas, ulceración y necrosis
que afectan a la musculatura.
El tratamiento de la celulitis requiere antibióticos, inmovilización y elevación de la parte
afectada, aplicación de calor y de apósitos húmedos, así como una continua inspección
de la evolución de los síntomas antes mencionados.
• Osteomielitis: Es una complicación infecciosa de algunas UPP que afecta al hueso
subyacente de la lesión. La infección que puede ser causada por gran número de
microorganismos: Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermis, Streptococcus,
Salmonella, Proteus y Pseudomonas.
PREVENCIÓN DE UPP
La prevención de las UPP se considera una actividad prioritaria en la que el profesional
de enfermería tiene un papel primordial. Una vez identificado el riesgo de padecer una
UPP, se deben planificar los cuidados, de forma individualizada a cada paciente. Las
medidas preventivas deben mantenerse incluso si se desarrolla una UPP, con el fin de
que no progrese a estadíos más avanzados, ni se originen nuevas lesiones
ALIMENTACIÓN EN UN PACIENTE CON LESIONES DE PRESIÓN:
Soporte nutricional El estado nutricional influye de manera importante en el tratamiento
de las úlceras por presión.
Un plan de cuidado nutricional tiene en cuenta:
• Objetivos nutricionales inmediatos y a largo plazo
• Tipo de soporte nutricional
• Duración prevista de la terapia
• Seguimiento del soporte nutricional
• Necesidades de educación
• Cuidados al alta o en la retirada del soporte nutricional
• Si fuera necesario, educación y entrenamiento del paciente para recibir nutrición
domiciliaria.
Algunas de las actuaciones posibles a realizar son:
• Efectuar un control de peso semanal (o con mayor frecuencia si su situación clínica lo
hace necesario).
• Intentar mejorar e incrementar la ingesta nutricional global
• Si está indicado un soporte nutricional artificial es necesario seguir las directrices de
los procedimientos: “Nutrición Parenteral”, “Nutrición enteral”
• Monitorizar y revisar el plan de cuidado, al menos, semanalmente. (Ver procedimiento
el procedimiento “Plan de Cuidado Nutricional”) La evidencia científica recomienda una
dieta rica en calorías, proteínas y /o arginina, vitaminas con efecto antioxidante (grupo
B, A, C y E), minerales (Selenio y Zinc) y acido alfa-lipoico para favorecer la
cicatrización de algunos tipos de heridas como las úlceras por presión, no obstante, es
necesario instaurar una dieta personalizada a cada paciente en función de sus
características y necesidades.
Las recomendaciones nutricionales son:
SUPERFICIE DE APOYO Y POSICIONES TERAPÉUTICAS PARA LOS CAMBIOS
POSTURALES
Cambios posturales Están determinados por el riesgo de UPP y por las necesidades
individuales de cada paciente. Siempre que no exista contraindicación deben realizarse
cambios posturales, ya que permiten evitar o aligerar la presión prolongada.
En pacientes encamados, los cambios se deben realizar cada 2-3 horas, siguiendo una
rotación programada e individualizada.
Durante la noche, se aconseja que se realicen cada 4 horas
Los pacientes con riesgo de desarrollar UPP no deben permanecer sentados más de 2
horas seguidas.
En los cambios posturales es necesario tener en cuenta: Evitar en lo posible que el
paciente se apoye sobre sus zonas de riesgo.
Mantener la alineación corporal, la distribución del peso y el equilibrio del paciente, ya
sea sentado o acostado.
Evitar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí, usando cojines,
almohadas u otras superficies blandas.
Utilizar superficies blandas para eliminar la presión sobre los talones.
Evitar el arrastre. Realizar las movilizaciones reduciendo las fuerzas tangenciales y la
fricciónutilizando para ello diferentes elementos como sábanas, traveseras o grúas.
En decúbito lateral, no sobrepasar los 30º de giro para evitar apoyar directamente sobre
el trocánter.
Tipos de cambios posturales:
*Decúbito supino:
-Colocar una almohada pequeña o una toalla enrollada bajo la región lumbar.
-Colocar una almohada bajo la región superior de los hombros, cuello y cabeza
-Colocar un cojín bajo las piernas dejando los talones sin contacto con la cama.
-Las piernas deben quedar ligeramente separadas.
-Mantener los pies en ángulo recto poniendo un cojín entre las plantas y los pies de la
cama, se evita el equino.
-Poner almohadas entre los brazos, manteniéndolos paralelos al cuerpo, evitando la
rotación externa de la cadera
*Decúbito lateral:
-Poner al paciente en decúbito lateral.
-Colocar la almohada bajo la cabeza y cuello del paciente.
-Colocar ambos brazo ligeramente flexionados.
-Colocar una almohada paralela a la espalda y girando al paciente apoyarlo sobre ella;
sacar el hombro sobre el que se apoya.
-Colocar una almohada entre las piernas, desde la ingle hasta el pie.
De esta forma se consigue una posición Oblicua de 30º o decúbito lateral parcial, para
intentar evitar la presión sobre el hueso de la cadera que apoya en la cama
*Decúbito prono:
-Girar al paciente sobre sí mismo hasta quedar en decúbito prono, colocando la cabeza
de lado sobre una almohada pequeña.
-Colocar otra almohada pequeña sobre el abdomen.
-Colocar una almohada bajo la porción inferior de las piernas situando los pies en
ángulo recto.
-Dejar libres de presión los dedos del pie, rodillas, genitales y mamas.
-Colocar los brazos en flexión.
-Dejar libres de presión los dedos del pie, rodillas, genitales y mamas.
*Sentado:
-Debe utilizarse un sillón adecuado, cómodo, con el respaldo un poco inclinado.
Colocar un cojín o almohada pequeña en la región cervical, en la zona lumbar y bajo las
piernas.
-Mantener los pies en ángulo recto.
-Cuidar la posición de los brazos, el alineamiento del cuerpo, y la ubicación de sondas y
bolsa colectoras.
INTERVENCION DEL TECNICO DE ENFERMERIA EN UN PACIENTE CON LESION
DE PRESION
NUTRICIÓN: