11.1 La creación del Estado franquista.
Grupos ideológicos y apoyos
sociales. Etapas de la dictadura y principales características de cada una de
ellas. El contexto internacional: del aislamiento al reconocimiento exterior.
A partir de 1936 Franco ejerció un poder dictatorial, personal y vitalicio, desempeñando
diferentes cargos como Jefe del Estado o Presidente del gobierno. Se caracterizaba por su
capacidad de adaptarse a las circunstancias sin perder el poder. Sus valores se basaban en:
anticomunismo, al considerar a los marxistas los culpables de los males de España;
antiliberalismo, el cual creía antiespañol; tradicionalismo; nacionalcatolicismo; autoritarismo o
militarismo, al poner el ejército en el centro de la patria. El régimen franquista contó con el
apoyo de los grupos más conservadores, entre los que se encontraba el ejército, que mostró
gran fidelidad y disciplina; los católicos, el régimen protegió a la Asociación Católica Nacional
de Propagandistas y el Opus Dei. Además, la Iglesia tenía el control de la censura y de los
medios de comunicación; los falangistas, quienes controlaban el aparato de propaganda y la
organización sindical; y los monárquicos, que se dividían en los carlistas, quienes mantuvieron
una estrecha relación con el régimen mediante el partido único; y los antiliberales, partidarios
de una restauración borbónica.
El franquismo tuvo varias etapas. La primera de ellas, 1939-1959, se caracteriza por la dura
represión sobre los vencidos basada en la Ley de Responsabilidades Políticas (1939) que
implicaba el encarcelamiento, la ejecución y la realización de trabajos forzosos a miles de
personas. Se aplicó una política de depuración para los no adeptos y una institucionalización
que fue lenta y carecía de texto constitucional. Las normas y principios básicos del régimen se
recogían en un conjunto de textos legislativos llamadas Leyes Fundamentales donde destacan:
Ley de unidad Sindical (1940) con el objetivo de reforzar la disciplina y el control sobre los
obreros. Ley Constitutiva de las Cortes (1942) que las restablecía, pero despojadas de
atribuciones legislativas. El Fuero de los Españoles (1945) que planteaba una enumeración de
derechos que no suponían ningún cambio en la vida política del país. Ley de Referéndum
Nacional (1945). Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947), donde se reservaba para
Franco la capacidad de designar al futuro rey. Establecía una monarquía tradicional. Ley de
Movimiento Nacional (1958) que reafirmaba los valores doctrinales del franquismo. En esta
etapa el peso de los gobiernos recaía sobre todo en el ejército y la falange, hasta 1943 que
ganaron peso los católicos y monárquicos. Tras 1957, se produjo una remodelación ministerial
con la entrada de los tecnócratas. La segunda etapa, 1959-1973, fue de reafirmación política
del régimen. En el ámbito político no se produjo una apertura democrática. En 1967 se
promulgó la Ley Orgánica del Estado que otorgaba al Jefe del Estado un poder casi ilimitado. Se
separó el cargo de presidente del gobierno de la jefatura del Estado y se reconoció la libertad
religiosa. Se promulgó la Ley de Bases de Seguridad Social (1963) y la Ley de Prensa e imprenta
(1966) que mejoró la libertad de expresión al anular la censura previa. Además, Franco designó
como sucesor a Juan Carlos de Borbón en 1969, obligándole a jurar fidelidad a las Leyes
Fundamentales del Movimientos Nacional.
Internacionalmente, en 1939 había una plena identificación diplomática con los países
fascistas. A pesar de declarase neutral, Franco mostró su disposición a intervenir en el conflicto
del lado del Eje. Debido a las condiciones exigidas a cambio de la participación española,
España se limitó a aportar dos cuerpos de voluntarios que combatieron en el frente ruso
(División y Escuadra Azul). A partir de 1943, Franco adaptó sus maniobras en función de la
guerra. Sin embargo, al final de ella, España fue considerada un residuo del fascismo. La ONU
aprobó una resolución que condenaba al país de fascista y que recomendaba la exclusión de
todos los organismos internacionales. Además, fue excluido del Plan Marshall. Sin embargo,
tras la llegada de la Guerra Fría, EEUU inició contactos diplomáticos con España debido a la
importante geoestratégica de España. La ONU revocó la resolución del bloqueo diplomático y
en 1953 España firmó unos acuerdos bilaterales que implicaban la instalación de cuatro bases
militares estadounidenses en la Península. Este acuerdo rompía el aislamiento internacional y
en 1955 España ingresó en la ONU y en el resto de organizaciones internacionales.
11.2 Política económica del franquismo: de la autarquía al desarrollismo.
Transformaciones sociales: causas y evolución.
Tras la Guerra Civil, se adoptó una política basada en la autarquía motivada por varios factores
tanto coyunturales (destrucciones materiales o el aislamiento internacional) como ideológicas
(búsqueda de un Estado autosuficiente). Su objetivo era eliminar los intercambios comerciales
con el exterior y convertir a España en una potencia económica. Esto conllevaba que todas las
actividades productivas tenían que estar controladas por el gobierno, que decidia salarios,
precios, distribución, …