Trabajo práctico final
De
Bioética
Nombre y apellido del alumno: Robles Florencia
Colegio: Secundario Mutualista Shishilo
Nombre del profesor: Maldonado Matías
Fecha de entrega: 14/11/2023
Tema: El aborto
ACTIVIDADES:
1. A partir de la elección de una determinada problemática bioética, realiza las
siguientes actividades:
A. Describe tu problemática teniendo en cuenta el fenómeno moral y ético y sus
distintas concepciones.
B. Desarrolla las características de la problemática escogida a partir de la ética del
deber y de la ética de la felicidad.
C. Explica las relaciones que existen entre el concepto de bioética y la problemática
abordada.
D. ¿Cuál es la importancia de la salud como derecho dentro del dilema elegido?
E. Explica detalladamente la implicancia que tiene el concepto de bioética y biopolítica
de Michel Foucault en la problemática elegida
2. Desarrolla de manera detallada toda la información que fundamente las diferentes
perspectivas de la problemática abordada. ( para sustentar debemos investigar más
información).
3. Establece la relación qué existe entre el estado y el derecho a la salud y delimita su
importancia (investigar).
4. Elabora un breve texto en dónde expliques a la ética cómo ente regulador en los
procesos científicos.
PUNTO A
El aborto:
El aborto es la interrupción intencionada del embarazo antes de que el feto sea capaz
de vivir fuera del útero. El procedimiento puede llevarse a cabo por diversas razones,
como motivos médicos, violación, riesgo de salud de la madre o decisiones personales.
Cualquier análisis serio del problema del aborto tiene que distinguir entre: (1) la
moralidad del aborto, esto es, del acto por el cual se interrumpe un embarazo y (2) la
moralidad de la ley que penaliza esa interrupción. Éstas son cuestiones que se deben
analizar independientemente
Desde una perspectiva moral, el aborto es un tema que involucra consideraciones
éticas complejas. Los debates morales suelen girar en torno a cuestiones como la
definición del comienzo de vida, los derechos de la mujer frente al derecho de la vida
del feto, y las circunstancias que podrían justificar o no la interrupción del embarazo.
Diferentes corrientes éticas, como el utilitarismo, el deontologisimo y las perspectivas
religiosas influyen en como las personas abordan el fenómeno moral del aborto,
generando una amplia gama de opiniones y posturas éticas.
Quienes favorecen la penalización del aborto sostienen que un embrión es un ser
humano inocente y que, por lo tanto, es moralmente incorrecto matarlo. Todos estamos
de acuerdo en que matar a un ser humano inocente es un acto inmoral. Sin embargo,
no todos estamos de acuerdo sobre si el embrión es un ser humano con todos los
derechos, la dignidad y el valor que tienen los seres humanos ya nacidos.
(1) Para algunas personas, ser humano significa ser miembro de la especie Homo
sapiens y tener el código genético de dicha especie, y dado que los embriones
humanos satisfacen esa condición consideran que son seres humanos y que,
por lo tanto, es inmoral abortarlos. Dejando de lado la cuestión de que todas
nuestras células tienen el código genético humano y, sin embargo, no las
consideramos “seres humanos”, hay una dificultad adicional: el hecho de
pertenecer a una determinada especie no basta para fundamentar ningún juicio
moral. Esto es, si ser humano significa simplemente ser miembro de la especie
Homo sapiens o tener un determinado ADN, entonces, quienes con base en
esto consideran inmoral el aborto tendrían que explicar por qué ese hecho es
valioso o tiene alguna significación moral. Pertenecer a una especie o tener un
código genético determinado, en sí mismos, no tiene ningún valor moral. Si eso
es así, el hecho de que el embrión tenga el ADN humano no puede servir como
fundamento para juzgar inmoral el aborto. Quienes siguen esa línea de
razonamiento tienen que aceptar que la defensa que hacen de la vida del
embrión se basa en una característica carente de valor moral y que, por lo tanto,
no basta para mostrar que sea inmoral interrumpir un embarazo.
(2) Otras personas afirman que tenemos que respetar la vida del embrión porque
se trata de una “persona potencial”; es decir, sostienen que el embrión es un
ente que tiene el poder de convertirse en una persona hecha y derecha y que
eso hace a su vida valiosa. el problema que plantea el argumento de quienes
reprueban el aborto alegando que el embrión es una persona potencial es que
también tienen que admitir que es posible que el embrión no llegue nunca a
convertirse en una persona real (de hecho, un buen porcentaje de óvulos
fecundados se pierde espontáneamente). Lo que tiene potencia para ser, según
Aristóteles, también la tiene para no ser. Y si el embrión no se convierte en una
persona real (si se aborta) y, por lo tanto, no llega a tener en el futuro las
características que confieren valor a las personas, entonces no hay nada en el
presente de donde se pueda derivar su valor moral. Es además un hecho que
en la vida cotidiana no otorgamos el mismo valor a las llamadas entidades
potenciales que a las entidades reales, no juzgamos igual a quien destruye un
costal de semillas que a quien destruye un bosque. Por lo tanto, la muerte de un
embrión no puede equipararse con la muerte de una persona nacida. Así,
argumentar que el embrión es una persona potencial no necesariamente nos
lleva a la conclusión de que es moralmente incorrecto abortar.
(3) Hay también quienes van más allá y afirman que el embrión no es una
persona potencial, sino que es una persona real y que por eso el embrión tiene
derechos, como el derecho a la vida y otros; sobre esa base se oponen a la
despenalización del aborto. Algunos de quienes argumentan así arguyen que
su concepto de persona es un concepto “científico”, que la ciencia “demuestra”
que el embrión es una persona. Sin embargo, que el concepto de persona no
forma parte de ninguna explicación de por qué o cómo ocurre ningún fenómeno
natural específico y, en este sentido, no es un concepto que pertenezca a las
ciencias naturales. Si les pedimos a quienes así argumentan que nos expliquen
cuál es el concepto supuestamente científico de persona que fundamenta su
posición vemos de inmediato que éste se reduce o bien al concepto de una
entidad con el ADN humano o simplemente al de “persona potencial”, lo cual,
como argumentamos antes (en 1 y 2) es insuficiente para justificar la condena
moral del aborto.
Vayamos ahora a los argumentos positivos para apoyar que el aborto es moralmente
permisible. Primero, la gran mayoría de los filósofos contemporáneos (así como
muchos filósofos clásicos) coinciden en que una persona es una clase especial de
entidad a la que le podemos atribuir predicados psicológicos o mentales, por mínimos
que éstos sean, como la capacidad de sentir dolor o placer, frío o calor. Aunque es
cierto que generalmente tenemos un concepto de persona mucho más rico y
pensamos que las personas son seres capaces de tener conciencia y autoconciencia,
seres que tienen capacidades que implican ciertos grados de racionalidad, que poseen
la capacidad de interactuar con otros miembros.
Segundo, dijimos antes que la ciencia no puede entregarnos un concepto de persona,
lo que sí puede decirnos es a partir de cuándo podemos afirmar que se empiezan a
desarrollar dichas capacidades mentales. Los avances científicos en neurofisiología y
en desarrollo embrionario nos permiten afirmar con toda certeza que a las doce
semanas de embarazo la formación del cerebro se encuentra apenas en sus etapas
iniciales, y no se han desarrollado aún ni la corteza cerebral ni las conexiones
neurofisiológicas indispensables para que se le puedan atribuir al embrión sensaciones
o algún tipo de conciencia. Y si a las doce semanas de gestación no podemos decir
que el embrión tenga ninguna característica mental, tampoco podemos sostener que
sea una persona y que por lo tanto tenga derechos. Mucho menos razonable aún
resulta considerar que el cigoto es persona y que por lo tanto se le pueden atribuir
derechos a partir del momento de la concepción.
Por todo lo anterior, sostenemos que la interrupción del embarazo realizada antes de
las doce semanas de gestación es moralmente permisible. Durante ese período no
existe ningún conflicto entre los supuestos derechos del embrión y los derechos
efectivos de la mujer. Estamos conscientes de que quienes están en contra de la
despenalización pueden, por encima de los argumentos ofrecidos, no aceptar nuestra
afirmación de que el embrión, a las doce semanas, no es una persona y que por lo
tanto no tiene derechos.
Lo que hace tan difícil el asunto del aborto es que quienes, juzgan que el embrión de
hasta doce semanas no es en absoluto una persona, y que el aborto realizado dentro
de ese plazo no debe ser considerado un crimen, no logran convencer a quienes
piensan de otra manera, por más sólidos que sean los argumentos que se ofrezcan.
Hay dos perspectivas morales particularmente relevantes para emitir juicios sobre la
moralidad de la ley que penaliza el aborto: una que tiene en cuenta las consecuencias
que tiene la ley, y otra que se centra en los derechos de la mujer que la penalización
infringe.
Consecuencias negativas de la ley. Una ley que es ineficaz porque no logra cumplir su
objetivo y que tiene más consecuencias negativas que positivas es una mala ley. Si las
consecuencias, además, son graves para el bienestar de la comunidad, será una ley
inmoral. La ley que penaliza el aborto tiene más consecuencias negativas que
positivas: en la mujer que quiere abortar, en la criatura no deseada y en la sociedad en
general. La penalización no impide que se sigan realizando abortos, simplemente orilla
a las mujeres a la clandestinidad y tiene consecuencias graves para su salud. Los
abortos clandestinos generalmente son practicados por personal no calificado y
muchas veces en condiciones riesgosas e insalubres, que terminan ocasionando
esterilidad y, a veces, la muerte de la mujer. Según cifras oficiales, el aborto constituye
la quinta causa de mortalidad materna.
Afecta especialmente a las mujeres pobres, que no tienen los medios para practicarse
un aborto en condiciones médicas adecuadas, como sí lo tienen mujeres con recursos,
que abortan en condiciones óptimas. Las leyes que penalizan el aborto castigan a las
mujeres por su falta de educación, su ignorancia, su desconocimiento de métodos
anticonceptivos y, a fin de cuentas, su marginación. Así, las leyes las castigan por
muchas cosas de las que ni siquiera son responsables, por eso es considerada que es
una ley injusta.
La penalización también tiene efectos negativos para la criatura y para la sociedad. Si
es cierto que la mayoría de las mujeres que recurren al aborto son pobres, también lo
es que no tendrán los recursos económicos para criar al hijo adecuadamente y darle
algún tipo de educación formal. Muchos de estos niños pasarán a formar parte de los
llamados “niños de la calle”. Un hijo no deseado padecerá además serias carencias
afectivas. Por las consecuencias negativas que tiene, pensamos que la ley es inmoral.
Si concebimos a la moralidad como un sistema de valores y normas tendientes a
promover, entre otras cosas, el bienestar de los individuos dentro de una sociedad y de
la sociedad misma en su conjunto, entonces las leyes que penalizan el aborto no
promueven ese bienestar.
La ley y los derechos de la mujer. La mujer tiene los mismos derechos que cualquier
agente autónomo. Penalizar el aborto significa no reconocer este hecho. Significa no
reconocer que las mujeres tienen derechos a decidir sobre su propio cuerpo, a decidir
cuándo y cuántos hijos tener, y a delinear su proyecto de vida y realizarlo. Ninguna otra
ley requiere que un individuo sacrifique su libertad, su autonomía, su privacidad, su
dignidad, su integridad corporal y su vida futura como lo hace la ley que criminaliza el
aborto. Una ley que violenta todos estos derechos —que el resto de la legislación
reconoce a los varones— es una ley discriminatoria e injusta, que contribuye a la
opresión de la mujer.
El aborto es un fenómeno ético complejo que involucra consideraciones morales,
sociales y personales. Desde una perspectiva ética, las opiniones varían según
diferentes corrientes filosóficas y valores culturales. Algunos argumentan a favor del
derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo, mientras que otros enfatizan la
protección del derecho a la vida del feto.
Punto B:
Desde la perspectiva ética kantiana, algunas características claves del aborto incluyen:
1_ imperativo categórico: Según Kant, una acción es moralmente correcta si puede ser
universalizada. En el caso del aborto, se examina si permitir la interrupción del
embarazo podría ser una regla universal sin generar contradicciones éticas.
2- Dignidad y respeto: la ética kantiana enfatiza la dignidad inherente a cada ser
humano. En el contexto del aborto, se considera si la decisión respeta la dignidad tanto
de la mujer como del feto.
3- Consistencia con la humanidad: Kant argumenta que las personas deben tratadas
como fines de sí misma y no como medios para alcanzar objetos. En caso del aborto,
se evaluaría si la decisión respeta la humanidad del feto y de la mujer sin
instrumentalizarlo para satisfacer interés.
4_ Deberes y obligaciones: La ética kantiana destaca la importancia de cumplir con
deberes y obligaciones morales, Se analizaría la decisión de abortar cumple con
deberes éticos, como el deber del cuidado y protección hacia la vida.
5_ Consecuencia morales universales: Kant sugiere que las acciones deben ser
consistentes con leyes morales universales: En el contexto del aborto, se evaluaría si la
decisión respeta principios fundamentales que podría aplicarse de manea consistentes
en una sociedad moralmente justa
La ética de la felicidad también conocida como la ética utilitarista, se centra en
maximizar la felicidad o el bienestar general. Al considerar el aborto desde la
perspectiva, algunas características incluyen:
1_ Principio de utilidad: la ética de la felicidad se guía por el principio de utilidad, que
busca maximizar la felicidad y minimizar el sufrimiento. En el caso del aborto, se
analizarían las consecuencias para determinar si la decisión global contribuiría a mayor
bienestar.
2_ Consecuencialismo: El utilitarismo es una ética consecuencialista, lo que significa
que evalúa la moralidad de una acción según sus resultados. En el contexto del
aborto, se examinaría las consecuencias esperadas para la felicidad general,
considerando tanto a la mujer como al potencial del feto.
3_ Balance de placer y dolor: Se evaluaría el equilibrio entre el placer y el dolor
resultante de la decisión de abortar. Esto podría incluir factores como la salud física y
mental de la mujer, así como las circunstancias que rodean el embarazo.
4_ Bienestar individual y colectivo: La ética de la felicidad considera tanto el bienestar
individual como el colectivo. En caso del aborto, se examinarían como la decisión
afecta el bienestar del mujer involucrada y como se relaciona con el bienestar general
de la sociedad.
5_ Optimización del resultado global: Se buscaría optimizar el resultado global en
términos de felicidad y satisfacción. Esto implica sopesar cuidadosamente lo posibles
beneficios y perjuicios derivados de la decisión de abortar.
Puntos C:
La bioética es una disciplina que se ocupa de explorar y analizar cuestiones éticas
relacionadas con la vida, la salud y la biología en general. Cuando se examina la
relación de bioética y aborto, se encuentran varios aspectos a considerar.
1_ Autonomía y derechos del paciente: La bioética destaca la importancia de respetar
la autonomía y los derechos de los individuos en decisiones relacionadas con la salud.
En el caso del aborto, se plantea la pregunta sobre el derecho a tomar decisiones
autónomas sobre su propio cuerpo.
2_ Derecho de la vida: La bioética también aborda la cuestión del derecho a la vida. En
el contexto del aborto, se debaten los derechos del feto en desarrollo y como estos se
equilibran con los derechos y circunstancias de la mujer.
3_ Beneficencia y no maleficencia; estos principios éticos de la bioética se centran en
hacer el bien y evitar causar daño. En el caso del aborto, se discutiría si la interrupción
del embarazo beneficia o perjudica a la mujer y al feto, considerando aspectos como la
salud física y mental.
4_ Justicia. La bioética aborda cuestiones de justicia en la distribución equitativa de
recursos y acceso a la atención médica. El debate sobre el aborto también puede
incluir consideraciones sobre la justicia social, especialmente en lo que respecta el
acceso a servicios seguros de interrupción del embarazo
5_ Investigación Biomédica: La bioética se extiende a loa investigación biomédica, y
algunos debates sobre el aborto pueden involucrar cuestiones éticas relacionadas con
la investigación en el campo de la reproducción y el desarrollo fetal.
La relación entre bioética y aborto reside en la aplicación de principios éticos
fundamentales, como la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia y la justicia,
para abordar la complejidad éticas en torno a la interrupción del embarazo
PUNTO D
Salud materna: la salud de la mujer embarazada es una consideración crucial.
Embarazos que representan riesgos significativos para la salud física mental de la
madre pueden plantear dilemas éticos en los que la interrupción del embarazo se ve
como una medida para proteger a la mujer.
Riesgo para la salud: En casos de complicaciones médicas graves, como
enfermedades crónicas, anomalías fetales incompatibles con la vida riesgos para la
salud de la madre. La decisión puede ser influencia por la necesidad de preservar la
salud y el bienestar de la mujer.
Salud fetal: Algunos dilemas éticos surgen cuando se detectan problemas graves de
salud en el feto. La toma de decisiones implica considerar la calidad de vida del futuro
niño, la carga emocional y económica para la familia, así como la ética de permitir o
evitar el sufrimiento innecesario.
Salud mental: La salud mental de la mujer también es un factor importante.
Embarazos no deseados o difíciles pueden tener impactos significativos en la salud
emocional o psicológico dela mujer. La posibilidad de optar por el aborto puede ser vista
como una opción para preservar la salud mental de la mujer.
Accesos a servicios de la salud: La disponibilidad y accesibilidad de servicios de
salud reproductiva, incluyendo en el aborto seguro y legal, son factores cruciales. Las
barreras en el acceso pueden afectarla capacidad de la mujer para tomar decisiones
informadas sobre la salud reproductiva.
PUNTO E
El concepto de bioética y la perspectiva de la biopolitica de Michel Foucault ofrecen
marcos teóricos que pueden arrojar luz sobre la discusión del aborto desde ángulos
diferentes pero complementarios.
1. Bioética:
· autonomía y derechos: La bioética destaca la importancia de la autonomía y los
derechos individuales en decisiones de salud, incluyendo el aborto. Se centra en
permitir que las personas tomen decisiones informadas sobre su propia vida y cuerpo.
· Principios éticos: Los principios bioéticos, como la autonomía, la beneficencia, la no
maleficencia y la justicia, son fundamentales al abordar cuestiones éticas en el ámbito
de la salud. Estos principios se aplican en la evaluación de la moralidad del aborto
desde diversos puntos éticos
2. Bipolitica (Foucault)
· Control sobre la vida y la población: Foucault introduce el concepto de
biopolitica para describir el control ejercido por los estados sobre la vida y la
población. En el contexto del aborto, se podría examinar como las políticas y
regulaciones gubernamentales influyen en la toma de decisiones relacionada
con la reproducción y la vida.
·Dispositivo de poder: Foucault explora como los dispositivos de poder operan
en la sociedad. En el caso del aborto, se podría analizar como las estructuras
de poder social y político influyen en la percepción pública, la accesibilidad a
servicios de aborto y las normas que rodean la interrupción del embarazo.
·Gobierno de los cuerpos: Foucault también destaca como los cuerpos
individuales y la población en su conjunto son objeto del gobierno. La regulación
del aborto puede considerarse como parte de este gobierno de los cuerpos, ya
que implican las decisiones sobre la reproducción y el control de la población.
ACTIVIDAD 2
El debate sobre el aborto involucra diversas perspectivas éticas, morales,
religiosas y culturales. Aquí, se desarrollarán tres enfoques comunes: la
perspectiva pro-vida, la perspectiva pro-elección y la perspectiva ética centrada
en el bienestar.
1. *Perspectiva Pro-Vida:*
- Fundamento Ético y Religioso: La perspectiva pro-vida se basa en la
creencia de que la vida humana comienza en el momento de la concepción.
Desde un punto de vista ético y religioso, se argumenta que interrumpir el
embarazo equivale a infringir el derecho a la vida del feto, considerándolo como
un ser con valor intrínseco desde su inicio.
- Énfasis en la Alternativas: Los defensores pro-vida a menudo promueven
alternativas al aborto, como la adopción, y argumentan que la sociedad y el
sistema de salud deberían centrarse en apoyar a las mujeres durante el
embarazo y en situaciones difíciles en lugar de permitir la interrupción del
embarazo.
- Valores Familiares y Tradicionales: Esta perspectiva a menudo se asocia
con valores familiares y tradicionales, donde se destaca la importancia de
preservar la unidad familiar y proteger la vida como un valor supremo.
2. *Perspectiva Pro-Elección:*
- *Autonomía y Derechos Reproductivos:* La perspectiva pro-elección se
centra en el derecho de la mujer a tomar decisiones autónomas sobre su propio
cuerpo y salud reproductiva. Se argumenta que las mujeres deben tener la
libertad de decidir si continúan o interrumpen un embarazo.
- Contexto Social y Económico: Los defensores pro-elección a menudo
resaltan la importancia de considerar el contexto social y económico en el que
se encuentra la mujer. Argumentan que las restricciones al aborto pueden
afectar desproporcionadamente a mujeres de bajos ingresos y contribuir a
desigualdades en el acceso a servicios de salud reproductiva.
- Enfoque en la Calidad de Vida: Desde esta perspectiva, se pone énfasis
en la calidad de vida de la mujer, su capacidad para criar y proporcionar un
entorno saludable para el futuro niño, y cómo la interrupción del embarazo
puede ser una decisión informada en ciertos contextos.
3. Perspectiva Ética Centrada en el Bienestar:
- *Equilibrio de Intereses:* Una perspectiva ética centrada en el bienestar
busca equilibrar los intereses de la mujer y los posibles impactos en la calidad
de vida del feto. Se examinan factores como la salud física y mental de la mujer,
la viabilidad del feto y las circunstancias que rodean el embarazo.
- Decisiones Contextualizadas: Se reconoce que cada situación es única y
que las decisiones sobre el aborto deben contextualizarse. Se considera la ética
de la atención médica en términos de beneficencia y no maleficencia,
evaluando cómo se pueden maximizar los resultados positivos y minimizar el
sufrimiento.
- Derecho a la Intimidad: Se defiende el derecho a la intimidad y la toma de
decisiones informadas, permitiendo a la mujer y su equipo de atención médica
tomar decisiones éticas basadas en su situación específica.
ACTIVIDAD 3
La relación entre el Estado y el derecho a la salud es fundamental en el ámbito
de los derechos humanos y el bienestar de la sociedad. Esta conexión se
establece a través de varios mecanismos y tiene una importancia significativa
en términos de equidad y acceso a servicios de salud. Aquí se delimita su
importancia:
1. Protección y Garantía:
El Estado tiene la responsabilidad de proteger y garantizar el derecho a la
salud de sus ciudadanos. Esto implica adoptar medidas efectivas para prevenir,
tratar y controlar enfermedades, así como proporcionar acceso a servicios
médicos esenciales.
2. Marco Legal y Normativo:
El Estado establece un marco legal y normativo que respalda y protege el
derecho a la salud. Las leyes y políticas de salud definen los derechos y
responsabilidades tanto de los proveedores de servicios de salud como de los
individuos.
3. Acceso Universal:
- El Estado trabaja para lograr el acceso universal a servicios de salud. Esto
implica reducir las barreras económicas, geográficas y culturales que podrían
obstaculizar el acceso a la atención médica, asegurando que la salud sea un
bien público accesible para todos.
4. Sistema de Salud Público:
- El Estado es responsable de establecer y mantener sistemas de salud
públicos eficaces. Esto incluye la financiación y gestión de servicios de salud, la
formación y regulación de profesionales de la salud, así como la inversión en
infraestructuras y tecnologías médicas.
5. Prevención y Educación en Salud:
- El Estado desempeña un papel clave en la prevención de enfermedades y la
promoción de estilos de vida saludables. Esto se logra mediante programas de
educación en salud, campañas de concientización y la implementación de
políticas que fomenten entornos saludables.
6. Protección de Grupos Vulnerables:
- El Estado tiene la obligación de proteger a los grupos más vulnerables, como
niños, ancianos y personas con discapacidades, garantizando que tengan
acceso equitativo a servicios de salud y que sus necesidades específicas sean
atendidas.
7. Derechos Reproductivos:
La relación entre el Estado y el derecho a la salud incluye aspectos de
derechos reproductivos. Esto implica asegurar que las mujeres tengan acceso a
servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo la planificación familiar y el
acceso a servicios seguros de aborto en entornos legales y seguros.
8. Enfrentamiento de Crisis de Salud Pública:
- En situaciones de crisis, como pandemias, el Estado desempeña un papel
crítico en la gestión de la salud pública. Esto incluye la toma de decisiones
informada por la ciencia, la asignación eficiente de recursos y la comunicación
transparente con la población.
Importancia:
Dignidad Humana: El derecho a la salud está intrínsecamente vinculado a la
dignidad humana, y el Estado, al garantizar este derecho, contribuye a
preservar la integridad y el bienestar de sus ciudadanos.
- Equidad y Justicia Social: La relación Estado-derecho a la salud es esencial
para lograr la equidad y la justicia social, asegurando que todos los ciudadanos,
independientemente de su estatus socioeconómico, tengan acceso a servicios
de salud.
- Desarrollo Sostenible: La salud de la población es un componente crucial para
el desarrollo sostenible de una sociedad, y el Estado desempeña un papel
central al crear y mantener condiciones que fomenten la salud y el bienestar a
largo plazo
ACTIVIDAD 4
La ética desempeña un papel crucial como regulador en los procesos científicos
relacionados con el aborto
1. Investigación Biomédica:
- Consentimiento Informado: La ética exige que la investigación en el
ámbito del aborto respete el principio del consentimiento informado. Las
mujeres que participan en estudios relacionados con el aborto deben recibir
información clara sobre los objetivos de la investigación, los procedimientos
involucrados y los posibles riesgos.
- protección de la Confidencialidad: La ética también dicta la protección de
la confidencialidad de las participantes en estudios sobre aborto, asegurando
que la información personal se maneje de manera ética y respetuosa.
2. Práctica Clínica del Aborto:
- Principios Éticos de la Atención Médica: Los profesionales de la salud
que participan en la provisión de servicios de aborto están guiados por principios
éticos fundamentales, incluyendo la beneficencia (hacer el bien), la no
maleficencia (evitar daño) y la autonomía del paciente.
- Acceso y Equidad: La ética aboga por el acceso equitativo a servicios de
aborto, garantizando que todas las mujeres, independientemente de su estatus
socioeconómico, tengan acceso a atención médica segura y de calidad.
- *Decisiones Informadas: La toma de decisiones éticas en el contexto
clínico del aborto implica proporcionar información completa y comprensible a
las mujeres, permitiéndoles tomar decisiones informadas y respetando sus
derechos de autonomía.
3. Investigación en Ética del Aborto:
-Análisis Ético de Políticas y Prácticas: La ética guía la investigación que
examina políticas y prácticas relacionadas con el aborto, evaluando su
conformidad con principios éticos, su impacto en la salud pública y su
coherencia con los derechos individuales.
- Consideración de Impacto Social y Cultural: La investigación ética sobre
el aborto también debe considerar el impacto social y cultural de las políticas y
prácticas, reconociendo la diversidad de perspectivas y valores en la sociedad.
4. Ética en la Comunicación Pública:
- Comunicación Responsable: La ética guía la comunicación pública sobre
el aborto, asegurando que la información sea precisa, no estigmatizante y
respetuosa con las experiencias individuales.
- Evitar Sesgos y Estigmatización: En la comunicación pública, la ética
demanda evitar sesgos, estigmatización y desinformación que puedan contribuir
a percepciones erróneas y decisiones no informadas.
En resumen, la ética desempeña un papel integral en los procesos científicos
del aborto, regulando la investigación, la práctica clínica, la toma de decisiones y
la comunicación pública para garantizar que se respeten los derechos
individuales, se maximice el bienestar y se evite el daño injustificado.