Paso 1: identificar el problema del diagnostico
El diagnóstico es un proceso fundamental para abordar problemas y encontrar soluciones.
Aquí están los pasos clave:
1. Identificación del problema: Comienza con una problemática que necesita ser cambiada o
mejorada. Las experiencias y sentimientos de las personas involucradas nos guían hacia el
diagnóstico.
2. Acuerdo sobre el problema: Es importante llegar a un consenso con las partes afectadas. A
veces, pueden surgir múltiples problemas, pero no todos se pueden abordar al mismo
tiempo.
3. Criterios de evaluación: Considera la gravedad, urgencia y el número de personas
afectadas. Esto ayuda a comprender mejor el problema y sus manifestaciones.
4. Herramientas y preguntas: Selecciona herramientas y desarrolla preguntas para
comprender el problema en profundidad. Un marco de análisis ayuda a explorar causas y
relaciones.
5. Estrategias visuales y dramáticas: Estas técnicas ayudan a expresar los problemas y
motivar la discusión. Estimulan a las personas a compartir información y llegar a acuerdos.
Paso 2: elaborar un plan de diagnostico
el paso inicial de un proceso de investigación, que implica la preparación de actividades y
recursos necesarios. Este paso se centra en definir los objetivos que se desean lograr
mediante el uso de herramientas específicas. A continuación, se menciona la creación de
un plan diagnóstico, que incluye aspectos como las acciones a realizar, las técnicas o
procedimientos a emplear (entrevistas, cuestionarios, encuestas, etc.), las personas
responsables, los recursos necesarios, y los plazos para llevar a cabo el procedimiento.
Se destaca la importancia de incluir a las personas participantes en la investigación, y se
subraya la utilidad de los cuadros de planificación para visualizar y relacionar los
diferentes elementos del plan. Además, se señala la necesidad de obtener permisos para
llevar a cabo la investigación, explicando su finalidad a las personas involucradas. El texto
concluye enfatizando que este paso facilita la comprensión de la problemática, la
búsqueda de soluciones a corto plazo, la clarificación de medidas preventivas y de control,
y la consecución de los objetivos planteados desde el inicio del proyecto o investigación.
Paso 3: recoger las informaciones
En este paso del proceso, se llevan a cabo las actividades planificadas en la etapa anterior,
con el objetivo de recopilar información adicional para obtener un entendimiento más
profundo del problema. Este paso se considera el núcleo del diagnóstico y está
estrechamente vinculado con las fases anteriores del proceso.
Se destacan dos tipos de fuentes de información: las fuentes primarias, que buscan describir
o explicar la realidad concreta y las personas involucradas, obtenidas a través de
observación directa, conversaciones, entrevistas y encuestas; y las fuentes secundarias,
valiosas para obtener un conocimiento más amplio sobre la problemática mediante el uso
de libros, mapas, documentos, entre otros.
Ambas fuentes de información están interrelacionadas, ya que su objetivo es que los
investigadores obtengan datos más completos, variados y confiables. Durante este proceso,
se pueden realizar ajustes, como añadir o quitar preguntas, cambiar técnicas y
procedimientos, o involucrar a más personas.
En cuanto a las fuentes primarias, se recomiendan técnicas que fomenten la expresión y
reflexión de los involucrados, como la observación, la conversación informal, la discusión
grupal, la entrevista y la encuesta. Por otro lado, en las fuentes secundarias, se destaca la
lectura como la mejor opción, con la necesidad de orientar la lectura mediante preguntas
específicas para obtener mejores resultados.
Se subraya la importancia de utilizar registros de información en todas las técnicas de
recolección de datos, como fichas bibliográficas, donde se detallan los datos de los autores
o fuentes utilizadas en el proceso de investigación. Además, se destaca la relevancia de
buscar la participación activa de las personas involucradas en la problemática.
Paso 4: procesar las informaciones recogidas
En este paso, se realiza una reflexión sobre la información recolectada en fases anteriores
para darle un orden y sentido. Se destaca la importancia del marco de análisis y las
preguntas clave formuladas en el primer paso, ya que orientarán la ubicación de la
información recopilada.
El proceso implica clasificar, relacionar y cuestionar la información de diversas maneras:
Clasificar: Agrupar información similar según diversos aspectos de interés, como las
personas involucradas o aspectos locales del problema.
Relacionar: Analizar cómo se vinculan diferentes aspectos del problema, explorando
relaciones de causa y efecto, así como relaciones entre intención y actuación.
Cuestionar: Ir más allá de la superficie para comprender los factores determinantes del
problema.
Adicionalmente, se menciona la posibilidad de cuantificar la información, convirtiéndola
en datos numéricos, como sumas, porcentajes o promedios, que pueden representarse en
tablas estadísticas o cuadros.
Se compara el proceso con un rompecabezas, donde cada pieza tiene un lugar y un papel
específico. También se sugiere el uso de esquemas y la lluvia de ideas como herramientas
para clasificar y relacionar datos. En conjunto, estos pasos acercan al objetivo principal del
diagnóstico: comprender a fondo el problema de investigación.
Paso 5: socializar los datos
En la última fase del proceso, se busca compartir y discutir la información analizada con
los habitantes, permitiendo al investigador tomar decisiones basadas en los resultados
obtenidos. Se proponen diversas actividades para este fin:
Elaborar materiales educativos: Se presentan los resultados del diagnóstico mediante
materiales adecuados a las características del grupo, como hojas, escritos, periódicos
murales, entre otros.
Realizar eventos de socialización: Se reconstruye el proceso del diagnóstico explicando por
qué, cómo y cuándo surgió la preocupación por la problemática. Se presentan los
resultados utilizando los materiales educativos elaborados, se fomenta la discusión del
problema para generar nuevas ideas y se llega a acuerdos formulando conclusiones.
Tomar decisiones: Se evalúa si los resultados obtenidos explican claramente el problema
seleccionado. En caso de insatisfacción, se busca completar la información faltante.
Se destaca la importancia de la participación activa de las personas involucradas,
utilizando diversos medios para presentar resultados, como dibujos, materiales
audiovisuales y gráficos estadísticos (barras, quesos, curvas) para datos numéricos.
El objetivo final de este paso es elaborar materiales educativos efectivos que conduzcan a
discusiones significativas sobre los datos obtenidos, facilitando la formulación de
conclusiones y la planificación de estrategias para abordar y resolver el problema
diagnosticado.