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El trabajo de Neville Goddard sobre la ley de la asunción es una obra fascinante y profunda que
explora la relación entre la conciencia y la realidad. Goddard sostiene que todo lo que existe es
una manifestación de nuestra imaginación, y que podemos cambiar nuestra experiencia de la
vida asumiendo el estado deseado como si fuera real. Según Goddard, la asunción es el acto
creativo por excelencia, que nos permite moldear el mundo a nuestra voluntad y vivir en
armonía con nuestro propósito. Goddard nos invita a practicar la asunción con fe y
persistencia, sin dejarnos influir por las apariencias externas o las limitaciones impuestas por la
razón. Su trabajo es una fuente de inspiración y de desafío para quienes buscan una
comprensión más profunda de sí mismos y de su poder creador.
La ley de la asunción es un principio metafísico que sostiene que el ser humano puede crear su
realidad mediante el uso consciente de su imaginación y sus sentimientos. Según esta ley, lo
que asumimos como verdadero en nuestra mente se manifestará en el plano físico, siempre y
cuando mantengamos una actitud de confianza y persistencia. Tanto Neville Goddard como
Joseph Murphy fueron pioneros en difundir esta enseñanza, basada en sus propias
experiencias y en las escrituras bíblicas.
Neville Goddard, nacido en Barbados en 1905, fue un escritor y conferencista que se dedicó a
explicar la naturaleza y el poder de la imaginación. Su obra más conocida es "The Power of
Awareness", publicada en 1952, donde expone los fundamentos de la ley de la asunción y
ofrece ejemplos prácticos de cómo aplicarla. Goddard afirmaba que el ser humano es Dios
encarnado y que puede asumir cualquier estado deseado, identificándose con él y sintiendo su
realidad.
Joseph Murphy, nacido en Irlanda en 1898, fue un ministro religioso y autor de varios libros de
autoayuda, entre los que destaca "The Power of Your Subconscious Mind", publicado en 1963.
En este libro, Murphy explica cómo el subconsciente es la fuente de todo lo que ocurre en
nuestra vida y cómo podemos programarlo con afirmaciones positivas para atraer lo que
deseamos. Murphy también se basaba en la ley de la asunción, pero le daba más énfasis al
papel de la fe y la oración.
Ambos autores coinciden en que la ley de la asunción es una herramienta poderosa para
transformar nuestra realidad, pero también advierten que requiere de disciplina, paciencia y
responsabilidad. No se trata de un método mágico ni automático, sino de un proceso creativo
que implica alinear nuestra mente, nuestro corazón y nuestra acción con nuestro ideal. Así,
podemos convertirnos en los arquitectos de nuestro destino y vivir una vida plena y feliz.