La revisión sistemática, consiste en realizar resúmenes claros y estructurados de la
información disponible orientada a responder una pregunta específica. Se realiza un
proceso de elaboración estructurado que comienza con el planteamiento de una
pregunta específica, referente a la pregunta se realizará la búsqueda en las bases
de datos. Una vez obtenida la información se deben seleccionar los artículos y a
partir de los seleccionados, se obtendrán los datos y se realizarán los análisis
críticos y estadísticos de la información, por último, se expone los resultados del
trabajo.
1. Planteamiento de la pregunta estructurada. Toda búsqueda de información
parte con la aparición de una incógnita para el clínico tratante, a partir de la cual se
determinará una pregunta clínica. Dicha pregunta debe ser clara y precisa, orientada
a outcomes clínicamente significativos para el paciente y debe estar conformada por
cinco elementos esenciales:
- Población: definición de un grupo determinado de la población según
factores como: edad, sexo, raza o la presencia de una condición especial de
interés.
- Intervención: procedimiento que se desea estudiar.
- Comparación: intervención o ausencia de la misma con la que se
comparará.
- Outcome: evento clínico o desenlace de la intervención en estudio.
- Tipo de estudio: en el caso de las preguntas de terapia, corresponden a
ensayos clínicos aleatorizados.
Lo anteriormente mencionado corresponde al enfoque PICO y permite
estructurar de manera correcta la pregunta y definir los conceptos con los que
se realizará la búsqueda5.
El primer paso para hacer una revisión sistemática es plantearse un
interrogante que, a través de un protocolo, se convierta en una pregunta PICO,
como veremos en el siguiente ejemplo.
La revisión sistemática deberá apuntar a responder a los criterios PICO, es decir:
Población: es la definición del grupo específico sobre el cuál indagará el
estudio. Esto contempla sexo, edad, raza, condiciones especiales, entre otras
cosas.
Intervención: es el procedimiento que se desea estudiar.
Comparación: es un parámetro frente al cuál se medirán los resultados.
Puede ser otro tipo de intervención o la ausencia de la misma.
Outcome: es el resultado obtenido.
Un ejemplo de pregunta PICO en la revisión sistemática podría ser:
Suministrar agua para beber a mujeres embarazadas con dilatación normal, ¿tiene
un impacto negativo en el proceso de parto?
Población: mujeres embarazadas con dilatación normal
Intervención: suministrar agua para beber
Comparación: no suministrar agua.
Outcome: evolución negativa del proceso de parto.
2. Búsqueda en base de datos. En primer lugar, se deben definir los criterios de
elegibilidad de acuerdo al enfoque PICO y el tipo de estudios que serán incluidos. A
continuación, se debe explicitar la estrategia de búsqueda que se ejecutará para
realizar la detección de artículos atingentes a la pregunta PICO, así como dónde se
llevará a cabo esta búsqueda, estableciendo a priori, la metodología de
investigación y facilitando la reproducibilidad del trabajo. Es recomendable utilizar
términos de múltiples formas para referirse a la misma situación, a fin de captar el
mayor número de trabajos potencialmente elegibles, bases de datos como
MEDLINE o EMBASE ofrecen herramientas como los términos MeSH o EMTREE,
los cuales reúnen diferentes términos que se refieren al mismo concepto en la
literatura. Con los términos anteriormente definidos se debe realizar la búsqueda de
artículos atingentes a la pregunta clínica. La búsqueda, debe ser realizada a lo
menos por dos participantes independientes, de manera que sea un proceso lo más
objetivo posible y se disminuya al máximo la posibilidad de sesgos. Los resultados
obtenidos de la búsqueda deben ser expuestos en forma clara. La búsqueda debe
ser realizada en bases de datos electrónicas, de forma manual en revistas, en
literatura gris e incluso con expertos en el área, de manera que no se omita
información.
Como el nombre del trabajo lo indica, la revisión sistemática implica una búsqueda
sistemática. Esto quiere decir que deberás seguir los lineamientos planteados en el
protocolo.
Por lo tanto, lo primero será definir las palabras clave en torno a las cuales girará la
búsqueda de información. Estas podrán ser extraídas de la pregunta PICO.
A su vez, la búsqueda debe ser realizada por al menos dos personas y de manera
independiente, para lograr un mayor nivel de objetividad y,
consecuentemente, evitar sesgos.
Pero, ¿cómo y dónde buscar? Es recomendable que para este proceso se solicite la
ayuda de una persona interiorizada en la organización de la información, como
puede ser un bibliotecario o un documentalista.
En cuanto a los lugares donde buscar la información, lo primero será revisar bases
de datos digitales como PubMed, pero no deberás limitarte solo a esto. También
debes consultar revistas, literatura gris (no publicada) y a expertos en el área.
3. Selección de los artículos. La selección inicial se realiza en base a los
resúmenes y títulos de la información disponible identificando los artículos
potencialmente elegibles. Si durante el proceso existe alguna discrepancia entre los
participantes, se debe llegar a un consenso u otro participante debe ayudar a dirimir.
Una vez definidos, se analizan en su totalidad y por completo los artículos
seleccionados y se realiza una selección final a través de criterios de inclusión que
permiten analizar críticamente los artículos y así obtener los que respondan
claramente la pregunta clínica planteada anteriormente. Resulta útil el uso de
diagramas de flujo para presentar el proceso de selección de artículos, donde se
especifica desde el número inicial de artículos potencialmente elegibles según la
búsqueda realizada hasta los finalmente incluídos, especificando los motivos por los
cuales se excluyeron los trabajos que no se consideraron finalmente (Figura 3).
Una vez finalizada la etapa de búsqueda de información, es probable que tengas a
tu disposición una cantidad de enorme de material bibliográfico. En este punto
comienza el proceso de filtrado y selección de la información.
Para ello, lo primero que harás es leer el título de la investigación y el abstract o
resumen. Estos datos te permitirán determinar rápidamente si la información que
contiene el documento es funcional para tu revisión sistemática. Una vez que hayas
terminado este primer proceso de descarte, comienza el segundo.
En este punto, los títulos y abstract coincidirán con tus criterios, por lo tanto, para
determinar si la fuente es útil para responder a tu pregunta, deberás leer el texto
completo. A partir de los criterios de inclusión, podrás determinar si los documentos
deben ser admitidos o no en tu trabajo.
Para ello, has de realizar un proceso de evaluación, en el cual determines si la
calidad metodológica es alta y el riesgo de sesgo es bajo:
Calidad metodológica: consiste en determinar si están dadas las garantías
metodológicas que permitan determinar que el estudio ha seguido los pasos
necesarios.
Riesgo de sesgo: se trata de identificar si las garantías metodológicas
realmente fueron aplicadas en la elaboración del estudio.
Dicho esto, será momento de avanzar al siguiente paso, donde veremos cómo se
expresan los resultados de la revisión sistemática y el metaanálisis.
4. Extracción de datos. Una vez finalizada la selección de los artículos, se debe
obtener de ellos toda la información atingente a la pregunta: cómo se realizó el
estudio, quiénes y cuántos participaron, cuál fue la intervención, cuáles fueron los
resultados medidos, cuáles fueron las fuentes de financiamiento, etc. Los datos
deben ser tabulados en un formulario de recolección de datos. Además de los datos
mencionados, se debe evaluar el riesgo de sesgo de los artículos, ya que las
conclusiones de la revisión sistemática podrán ser válidas en la medida en que los
estudios que la componen, llamados estudios primarios, sean confiables (Figura 4).
La extracción de datos debe responder a ciertos criterios, según lo indica la
metodología PRISMA para la revisión sistemática de la literatura. Debes tener en
cuenta que estos datos serán esenciales para responder a la pregunta PICO.
En este sentido, la extracción de datos debe ser realizada por dos personas de
manera independiente y, si existen desacuerdos, se debe describir cómo se
resolvieron. Los datos recogidos se recopilan en un formulario, y tendrán que ver
con las variables trabajadas.
Una vez obtenida la información, se realiza una síntesis, que puede ser un
metaanálisis de la revisión sistemática. Esto es un análisis estadístico de los
resultados de estudios independientes, que busca producir una estimación única del
efecto de la intervención.
Los resultados del metaanálisis de la revisión sistemática se presentan en un
diagrama de bosque, y su función es facilitar la toma de decisiones en cuanto a la
intervención estudiada.
Cabe destacar que no siempre en la revisión sistemática se expresan los resultados
a partir de un metaanálisis.
Para terminar, conozcamos algunos aspectos claves de la redacción de este tipo de
documentos.
5. Análisis estadístico. Los resultados obtenidos en cada artículo estudiado
pueden compararse y resumirse a través de análisis estadísticos. En las revisiones
sistemáticas el método más utilizado es los metanálisis, que corresponden a un
análisis estadístico de los resultados de estudios independientes que generalmente
intenta producir un estimador único del efecto de la intervención estudiada. La
decisión de realizar o no un meta-análisis en la revisión sistemática debe ser
evaluada en cada caso y debe considerar el tipo y calidad de los datos obtenidos
previamente en la revisión misma, ya que no siempre es favorable su realización.
Debe considerarse que el fin último de la revisión sistemática es proveer una
herramienta práctica para la toma de decisiones clínicas, por lo que la presentación
de los resultados es crucial para su utilidad. Los resultados del metanálisis son
graficados en un forest plot (o diagrama de bosque) en el cual se pueden observar
típicamente (Figura 5):
- Identificador del estudio: ya sea autor, nombre del estudio, año de publicación, etc.
(A) - Línea vertical de no efecto: es decir, el punto donde no existen diferencias
entre los grupos que se están comparando. (B) - Estimador puntual y su intervalo de
confianza al 95% de cada estudio (C) - Estimador puntual global y su intervalo de
confianza al 95%, que corresponde al rombo observado al final del diagrama (D) -
Medidas de asociación utilizada y estimaciones puntuales exactas e intervalos de
confianza de cada estudio en cifras (E) - Peso de cada artículo incluido en el
estudio, expresado en porcentaje (F) - Test estadísticos y estadístico I2 para evaluar
la heterogeneidad (G) Una vez obtenidos los elementos del análisis estadístico de
los artículos incluidos en la revisión, cada uno permite obtener conclusiones
respecto a la información recopilada: - el estimador global permite observar el
resultado final de los estudios incorporados, favoreciendo una u otra intervención
según el lado de la línea de no efecto en que se encuentre; - su intervalo de
confianza permite establecer que tan exacto es el resultado y, por lo tanto, establece
cierto grado de seguridad de dicho resultado; - el peso de cada uno de los estudios
entrega la información sobre qué articulo incorporado tiene mayor valor según su
tamaño - el test estadístico I2, o el test de heterogeneidad utilizado, permiten
observar que tan variables son los resultados de los estudios incorporados entre sí.
De esta manera, podemos observar que cada elemento obtenido en el análisis
estadístico de la revisión tiene un rol crucial y es necesario para establecer la
aplicabilidad de ésta a la práctica clínica.
CONCLUSIÓN. Las revisiones sistemáticas facilitan y resumen los contenidos de
múltiples artículos que responden una misma pregunta clínica. Dado su estricto
protocolo de elaboración corresponden al mejor nivel de evidencia ya que
disminuyen al máximo el riesgo de sesgo, permitiendo, de esta forma, tomar
decisiones clínicas informadas basadas en evidencia.