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La Realidad de La Resurrección

1) La resurrección corporal de Jesucristo garantiza la vida eterna de los creyentes. 2) El documento analiza la relación entre los beneficios de la resurrección de Cristo y la vida cristiana presente. 3) Se recalca que la muerte y resurrección de Cristo fueron eventos planeados por Dios y profetizados en las Escrituras, y no ocurrieron por casualidad.
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La Realidad de La Resurrección

1) La resurrección corporal de Jesucristo garantiza la vida eterna de los creyentes. 2) El documento analiza la relación entre los beneficios de la resurrección de Cristo y la vida cristiana presente. 3) Se recalca que la muerte y resurrección de Cristo fueron eventos planeados por Dios y profetizados en las Escrituras, y no ocurrieron por casualidad.
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Fondo bíblico: 1 Corintios 15:1-58.

Verdad central: La resurrección corporal de Jesucristo garantiza la vida eternal de los


creyentes.

Texto Áureo: En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se


tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos
transformados. 1 Corintios 15:52

Objetivos del Aprendizaje

1. Observar que la muerte y la resurrección de Cristo fueron acontecimientos planeados


desde la eternidad y que no ocurrieron por casualidad.

2. Hacer énfasis en la necesidad de la resurrección de Cristo para la culminación de nuestra


salvación.

3. Analizar la relación que hay entre los beneficios de la resurrección y la vida cristiana
presente.

Bosquejo general

I. El significado de la resurrección de Cristo A. Su resurrección conforme a las Escrituras

B. Su resurrección garantiza nuestra salvación

II. La naturaleza de la resurrección

A. Garantía del triunfo final

B. Un incentivo para la justicia

C. Un cuerpo nuevo

III. La gloria de la resurrección

A. Una transformación maravillosa

B. Victoria en Cristo

Introducción

En el capítulo 15 de 1Corintios, el apóstol Pablo concentra su atención en otro de los


problemas que enfrentaba la iglesia de Corinto. Los griegos paganos de esa ciudad estaban
bajo la influencia ideológica de los filósofos que estaban opuestos totalmente a la doctrina
de la resurrección. Algunos de ellos, al igual que los saduceos, pensaban que no había vida
después de la muerte. Otros apenas Podían admitir una nebulosa existencia después de la
muerte.

En la iglesia de Corinto se levantaron muchos falsos maestros que negaban absolutamente


la resurrección corporal de los creyentes. Desafortunadamente este tipo de maestros
existen en todo lugar hasta el día de hoy. No podemos dar r sentado que todo el que celebre
la Pascua crea en la realidad de la resurrección corporal de nuestro Señor Jesucristo.
Tampoco podemos pensar que esas personas conozcan por experiencia algo siquiera del
poder de su resurrección.
Por otra parte, hay algunos que explican este evento de una manera tan extraña a la Biblia
que no nos permite entender lo que Dios quiere que sepamos acerca de nuestra
resurrección corporal ejemplificada en la resurrección de Jesús. Por eso creemos que el
estudio de hoy es de gran importancia para el pueblo cristiano.

Exposición bíblica

I. El significado de la resurrección de Cristo. -1 Corintios 15:1-20

A. Su resurrección conforme a las Escrituras

Pregunta: ¿Qué hizo Jesús para que sus discípulos entendieran el significado y la
importancia de su resurrección? (Vea Lucas 24:27, 44-48.)

Les señaló las profecías del Antiguo Testamento. Una de las cosas que se recalcan
fuertemente en el Nuevo Testamento es que la muerte y la resurrección de Jesús formaban
parte integral de los planes de Dios desde el principio. Dios había venido preparando a
Israel para estos acontecimientos a través de sus relaciones con el pueblo.

Por eso se puede asegurar que la resurrección de Cristo era arte esencial del plan redentor
de Dios para los hombres. Así mismo podemos enterarnos de que la muerte del Señor Jesús
no fue accidental.

Enseñanza práctica

Casi todos los libros del Antiguo Testamento señalan a la persona de Cristo Jesús. Isaías
anunció que Cristo nacería de una virgen (7:14). Génesis declara que Jesús sería el Hijo de
Abraham (12:3) y que vendría de la tribu de Judá (49:10. El salmista hace notar que Jesús
sería del linaje de David (110:1). Miqueas señaló la ciudad de Belén como el sitio donde
nacería el Señor (5:2). Isaías, por otra parte, anunciaba que sería ungido por el Espíritu de
Dios (61:1; también Lucas 4:18, 19). Zacarías predijo el hecho de que entraría a Jerusalén
montado en un pollino (9:9). El salmo 41:9 menciona W traición de judas. Zacarías también
dijo que el precio que se pagaría al traidor sería de treinta piezas de plata (11:12, 13). Este
mismo profeta también habló de que sus discípulos lo abandonarían (13:7). El salmista
habló de que se horadarían sus manos y sus pies, pero ninguno de sus huesos sería
quebrado (22:16; 34:20). También dijo que los verdugos le darían a beber vinagre
mezclado con hiel (69:21); y que se dividirían sus vestidos y echarían suertes sobre su
manto (22:18); además de esto, que sería abandonado por Dios (22:1). Isaías profetizó
que sería sepultado con los ricos (53:9). El salmista escribió sobre su resurrección de entre
los muertos (16:8-11), sobre su ascensión a lo alto (68:18) y que se sentaría a la mano
derecha del, Padre (110:1). Malaquías aun habló del precursor de Jesús y se refirió a su
venida al templo (3:1 comparado con Mateo 11:10. Todo fue `conforme a las Escrituras".

La resurrección de entre los muertos fue un evento que identificó a Jesús como el Mesías
prometido, el Redentor y Salvador de la humanidad.

Pregunta: ¿Qué pruebas ofrece la Biblia para demostrar la realidad de la resurrección del
Señor?

En las Escrituras encontramos el testimonio personal de muchos que presenciaron dicho


acontecimiento. Entre los testigos estaba Pedro, quien había negado a Jesús, pero que
después de todo esto se convirtió en un vibrante anunciador del evangelio. Estaban también
los once discípulos, quienes al principio no creían que fuera el Señor resucitado el que
estaba frente a ellos hasta que El comió con ellos y les dio "muchas pruebas indubitables"
(Hechos 1:3; Lucas 24:3643). Después de eso, hubo más de 500 hermanos que pudieron
ver a Jesús en Galilea después de su resurrección. Veintiséis años más tarde, cuando Pablo
escribió esta epístola, muchos de esos 500 creyentes todavía estaban vivos. Los corintios
podían ir a entrevistar a esos hermanos para comprobar si era verdad lo que Pablo dedo.
Este es un hecho muy importante. Si la resurrección de Jesús no hubiera sido un hecho
comprobado, Pablo no se habría atrevido a escribir tales cosas.

Pregunta: ¿Por qué se recalca aquí el hecho de que Jesús se haya apareado a Jacobo y a
Pablo?

Las otras apariciones del Cristo resucitado ocurrieron a amigos y seguidores del Señor.
Jacobo, su hermano, lo había rechazado durante su ministerio terrenal (Juan 7:5), y el texto
original griego implica que éste había sido uno de los que dijeron que Jesús estaba fuera de
sí (Marcos 3:21). Pablo también había rechazado a Jesús y se había empeñado en perseguir
a los cristianos con un entusiasmo y celo inigualables a fin de acabar con la doctrina del
cristianismo (Hechos 9:1). Que tanto amigos como enemigos del Señor hayan dado
testimonio de su resurrección en un momento en el que se podía investigar todo es una
gran prueba de este maravilloso acontecimiento.

Enseñanza práctica

De acuerdo con la Enciclopedia Británica, bajo las leyes romanas había algunas reglas
estrictas en cuanto a los testigos de un hecho:

"Siete testigos eran necesarios para la verificación de un testamento, cinco para una
emancipación, o sea para determinar si una persona era libre o esclava. En cambio bajo la
ley mosaica, sólo se necesitaban generalmente dos testigos para probar cualquier hecho."

¿Que más necesitamos cuando Pablo enumera más de 500 testigos oculares de que el Señor
había resucitado de entre los muertos? El testimonio de todos estos es una prueba
indubitable de que el Señor realmente resucitó.

B. Su resurrección garantiza nuestra salvación

Pregunta: ¿Por qué algunos de los corintios tenía; dificultades en aceptar la resurrección
de, Jesús?

Lo que pasaba era que los maestros falsos que habían salido de entre ellos andaban
tratando de interpretar el evangelio de acuerdo con las filosofías de los griegos. Tal como lo
hacen los liberales o modernistas, los neoortodoxos y los existencialistas del día de hoy, los
filósofos paganos griegos y los creyentes corintios a quienes ellos habían desviado tenían el
pensamiento humano como su guía y la razón como su dios. Por lo tanto éstos negaban las
verdades de la Biblia y rechazaban todo lo sobrenatural, oponiéndose así a cualquier
posibilidad de milagros.

Algunos de estos falsos maestros admitían hasta cierto grado el hecho de la resurrección de
Cristo y aun estaban dispuestos a predicarla como un incidente muy especial: Pero se
oponían a cualquier insinuación acerca de la resurrección de los muertos en general. Sin
embargo, la resurrección de Cristo no es diferente de la nuestra. Por eso Pablo argumentaba
en el sentido de que "si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó" (versículo
13). Ahora, si es verdad que Cristo no resucitó, entonces nuestra dedicación está vacía y
nuestra fe es falsa. Entonces, el apóstol y aun el mismo Jesús serían los peores impostores
del mundo. Si desafortunadamente esto fuera así, entonces no tendríamos ninguna
esperanza de salvación, porque nuestros pecados no serían perdonados. Pero por cuanto El
vive, nosotros también viviremos (Juan 14:19).
Pregunta: Sabemos que el evangelio es la verdad. Pero suponga que no lo, fuera, ¿no es
cierto que la vida cristiana es la más feliz y dichosa? ¿No es suficiente eso?

Algunas personas viven en un mundo e ensueños solamente, en una falsa felicidad. Por
supuesto, el individuo que vive feliz pensando en que él es Napoleón Bonaparte es una
persona enferma que necesita ayuda psicológica. Si Cristo no se levantó de entre los
muertos, los cristianos también viven en un mundo de ensueños e ilusiones falsas. Si es así,
entonces el cristiano vive fuera de sí; sosteniendo falsedades acerca de Dios. Cuando muera
se dará cuenta de que su vida, sus enseñanzas, su fe, todo ha sido falso e inútil. Y
ciertamente, alguien que ha creído vivir en algo bello, pero que en realidad es falso, no es
más que un miserable y digno de lástima. Pablo no quería abrigar esta clase de esperanzas
para no ser digno de conmiseración.

Pregunta: ¿Tenía Pablo alguna duda en cuanto a la resurrección de Cristo?

Ninguna en absoluto. El había visto a Jesús en el camino a Damasco. El dijo tales cosas con
relación a los falsos maestros para demostrarnos lo necio que es prestar atención a esos
que pretenden degenerar las doctrinas básicas del cristianismo, especialmente la
resurrección de Jesús. Pablo no tenía ninguna duda: por el contrario, contra las falsedades
de los paganos, declaró enfáticamente: "Cristo ha resucitado de los muertos" (versículo 20).

Pregunta: ¿En qué sentido Cristo es las primicias de los que durmieron?

Las primicias eran los primeros frutos que se tomaban de la cosecha; a la vez de ser una
promesa de la abundancia que vendría, las primicias son parte integral de la misma
cosecha. Así también nuestra resurrección es parte integral de la resurrección del Señor
Jesucristo. Por lo tanto también podemos decir que nuestra resurrección es parte de la
aprobación divina de la muerte redentora de Cristo en el Calvario. Nuestra resurrección es
parte de su plan.

II. La naturaleza de la resurrección.-1 Corintios 15:21-50

Enseñanza práctica

Pablo dijo que no tenía sentido para él enfrentarse al peligro y hasta poner su vida al borde
de la muerte cada día si los muertos no resucitan (1 Corintios 15:30-32). El había llegado a
la conclusión de que esa filosofía que dice: "comamos y bebamos que mañana moriremos"
sólo tendría sentido si la muerte fuera el final de todo. ¿De qué podría servir el andar
exponiéndose al oprobio y el menosprecio de todos por la predicación de un mensaje que
después de todo no es cierto, y si la muerte ha de ponerle fin a todo?

A. Garantía del triunfo final

Estamos tratando aquí un asunto fundamental. En un momento específico de la historia de


la humanidad, un hombre, Adán, tomó una decisión de su propia y libre voluntad, con lo
cual trajo la muerte a todos los seres humanos. Como resultado de esto, todos murieron.
Luego, en otro momento específico de la historia, otro hombre, Jesús, se levantó de entre
los muertos después de haber puesto su vida en rescate por todos y con el hecho de su
resurrección hizo posible la resurrección del cuerpo humano.

Pregunta: ¿Qué significa la expresión uno en su debido orden?

Pablo comparó la resurrección a una cosecha. La resurrección de Cristo fue las primicias.
Luego, el cuerpo total de la cosecha será recogido cuando El venga (lo que en griego se
llama la parousía), conocida también como "el rapto de la iglesia".
Pregunta: ¿Qué otras elementos se agregan a este tema en Apocalipsis 20:4, 51?

Juan vio los tronos en los cuales se sentarán los creyentes que reinen con Cristo. Luego vio
también a muchos mártires que se convirtieron durante la gran tribulación. Estos mártires
pueden compararse (siguiendo la analogía), con la espigas que quedan en el campo y son
recogidas después de la cosecha. Cuando todos éstos hayan resucitado, entonces habrá
concluido "la primera resurrección".

Todos los demás muertos no serán resucitados sino hasta después del milenio. Entonces se
levantarán =_ comparecer ante el Gran Trono blanco para el juicio final. La primera
resurrección es "la resurrección de vida". (Juan 5:28, 29.) Abarca a todos los que resucitan
porque Cristo resucitó. Todos los demás son los inicuos, quienes resucitarán en "la
resurrección de condenación" para enfrentarse al juicio de condenación. Juan 5:29 no indica
nada con relación a los mil años que habrá entre las dos resurrecciones. Pero siguiendo el
orden que Dios utiliza para revelar sus planes a los hombres paso a paso, estas cosas no se
dieron a conocer sino hasta el capítulo 20 de Apocalipsis.

B. Un incentivo para la justicia

Pregunta: ¿Qué sucede cuando los falsos maestros niegan la resurrección?

Cuando se infiltran en la iglesia ideas tergiversadas respecto de la doctrina de la


resurrección, los creyentes pierden la perspectiva cristiana, se descuidan y empiezan a
practicar malos hábitos. Si conocemos a Dios estaremos convencidos de que Cristo vive, y
por lo tanto dejaremos de pecar: Además estaremos dispuestos a arriesgar hasta nuestra
propia vida con tal de proclamar las buenas nuevas, el evangelio de Jesús, tal como lo
hiciera el apóstol Pablo.

C. Un cuerpo nuevo

Pregunta: ¿Cómo responde la Biblia a las que preguntan con qué cuerpo se levantarán los
muertos?

En el acto de la resurrección Dios proveerá a los muertos un cuerpo nuevo, un cuerpo


transformado. Este nuevo cuerpo tendrá cierta relación con lo que fue el cuerpo que
tenemos en esta vida, en alguna forma. Sin embargo será tan diferente así como la
diferencia que hay entre el grano de trigo que se siembra y la planta que brota después.
Este nuevo cuerpo no estará más sujeto a las debilidades, la descomposición, o la
corrupción, al pecado, a la enfermedad ni a la muerte. Será un cuerpo glorioso, incorruptible
e inmortal. Nuestros días de pruebas habrán pasado para siempre.

Entraremos a disfrutará el gozo eterno con un cuerpo glorificado, semejante al cuerpo de


Cristo después de su resurrección. (1 Juan 3:2; Filipenses 3:21.) Comprenderemos
plenamente lo que significa que Cristo sea un Espíritu vivificante (dador de vida).

III. La gloria de la resurrección 1 Corintios 15:51-58

A. Una transformación maravillosa

Pablo nos revela aquí un misterio; es decir, algo que estaba oculto durante el Antiguo
Testamento. Los profetas del Antiguo Testamento vieron muchas cosas acerca del futuro.
Vieron, por ejemplo, que entre los ganes de Dios estaba la restauración d Israel a su
territorio nacional y a su Dios (Ezequiel 36:24-28). Pudieron divisar el reino del Mesías
venidero (Isaías 9:6, 7; 11:1-10). También tuvieron muchas visiones de las bendiciones
mileniales (Isaías 35:1-10; 65:18-25; Amós 9:13-15; Zacarías 14:4-11). Incluso
percibieron vislumbres del cielo nuevo y la tierra nueva (Isaías 65:17; 66:22).

Pregunta: ¿Qué cosas no les fueron reveladas?

Hay muchos detalles del futuro que aún no nos han sido revelados. Tenemos que reconocer
la verdad que se expresa en Hechos 1:6, 7, donde se hace ver que no nos es dado conocer
"los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad". Por ejemplo, hay ciertas
cosas, fechas y horas que el Padre no ha querido revelar. Sin embargo, la doctrina del rapto
de la iglesia es un asunto que permaneció velado u oculto en el Antiguo Testamento, pero
nos ha sido revelado a nosotros en el Nuevo Testamento. La palabra "rapto" no aparece en
las versiones en español. Este término viene del latín y sirve para traducir el término griego
harpazós, el cual tiene la idea del transporte de una cosa o persona de un lugar a otro. El
rapto es el traslado de la Iglesia. Este glorioso acontecimiento producirá una transformación
repentina y total en los que sean resucitados de los muertos o transformados de entre los
vivos a la venida del Señor. La traslación o rapto tiene el fin de llevar a los creyentes para
que se encuentren con el Señor en el aire (1 Tesalonicenses 4:16, 17).

Pregunta: Cuando Pablo dice "los que hayamos quedado, seremos arrebatados", ¿estaba
implicando que él esperaba estar vivo para la hora del rapto?

Lo más correcto es pensar que cuando él usa esos pronombres plurales en primera persona
–"nosotros"- sólo se está refiriendo a la totalidad de los creyentes, en la cual él se incluía.
Ya él había hecho una comparación entre el cuerpo presente y el grano de trigo que se
siembra y la planta que se desarrolla de él. Pero ahora va un paso más adelante al explicar
que "no todos moriremos". Recaba que todos los creyentes, tanto los que estén vivos en ese
momento, como los que ya hayan muerto, serán transformados en el instante del rapto y la
resurrección.

Pregunta: ¿Qué clase de transformación será la que ocurrirá a los cuerpos de las
creyentes?

Ese será un cambio sobrenatural y repentino. Nuestros cuerpos nuevos serán inmortales,
imperecederos e indestructibles. La muerte, tan temida en la actualidad, será "sorbida"
(tragada) en el momento victorioso de la resurrección.

B. Victoria en Cristo

Pregunta: ¿Tenemos que esperar hasta el momento de la traslación para compartir la


victoria que da el Señor?

Como lo explica Romanos, el pecado se aprovecha de la ley para producir más pecado. La
paga del pecado es la muerte, y la muerte todavía tiene la daña exterminadora en su poder.
Sin embargo, la resurrección de Cristo es una garantía de nuestra victoria total sobre este
enemigo. Por el momento, como lo dice la Palabra de Dios, el Señor nos da victoria tras
victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por eso podemos mantenernos firmes
sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no es en vano. Esperemos con avidez el momento
de nuestro triunfo sobre todo lo que actualmente nos atemoriza.

Enseñanza práctica

La resurrección de Cristo es la base de la fe y de la esperanza de todos los cristianos. Una


de las grandes afirmaciones del Nuevo Testamento es la que se expresa en las palabras de
Jesús mismo: 'Porque yo vivo, vosotros también viviréis' (Juan 14:19).

El estudio de hoy debe dejarnos con nuestra mente limpia de cualquier duda con relación a
la resurrección de Cristo. Tampoco debemos dudar de que llegará el momento en que Dios
realice la resurrección de los muertos. Unos serán resucitados para entrar al gozo de la vida
eterna cuando Cristo venga. Los otros, en cambio, serán resucitados para tormento eterno
después del reino milenial de Jesús. La declaración de las dos resurrecciones (aunque sin
detalles en cuanto al momento de la realización de cada una) la encontramos en Juan 5:28,
29 y Daniel 12:2.

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