Profesor Esteban Campos
Profesor Esteban Campos
Esteban Campos.
Profesor
IBN Mulchén – Santiago
[email protected]REYES Y CRONICAS
Historia de los reyes de ambos reinos hasta
la caída de Samaria (1 Reyes 22:41–50; 2
Reyes 9–17)
Josafat, el buen gobernante (2 Crónicas 17–20; 1 Reyes
22:41–50)
Los logros de Josafat (2 Crónicas 17:1–19; 19:4–11)
En un comienzo de su reinado temía que Acab invadiera sus territorios
para recobrar las ciudades tomadas, por lo que fortifico sus ciudades
fronterizas.
Elimino de Judá todos los restos de culto idolátrico en lugares altos
(pero no por completo) y bosques que se habían salvado del celo reformador
de Asa.
Estableció un sistema de enseñanza de las escrituras.
(Equipos de altos funcionarios, acompañado de sacerdotes y levitas, visitaban todo el pueblo
para enseñarles la ley de Jehová.)
Estableció un sistema para administrar justicia.
(En cada ciudad había un juez y en Jerusalén un tribunal de apelaciones)
Josafat, el buen gobernante (2 Cró 17–20; 1 Reyes 22:41–
50)
Josafat hace alianza con la casa de Acab (2 Crónicas 18:1–19:3)
Terminó la larga enemistad entre Judá e Israel, haciendo una alianza con
Acab y arreglando el matrimonio entre Joram, su hijo, y Atalía, la hija de
Acab y Jezabel
Esta alianza con el tiempo tuvo grandes desastres.
Ayudo a Acab en el intento de tomar Ramot donde casi murió.
Con Ocozías, el hijo de Acab, construyeron naves en Ezión-geber, en el
golfo de Acaba. Estas se construyeron para ir a Ofir en busca de oro,
pero fueron destruidas por una tempestad poco antes de
salir del puerto
Ayudo a Joram para ir a pelear contra Moab donde
casi muere de sed.
Atalia asumió el poder del gobierno de Judá, profano el templo de Jehová
Josafat, el buen gobernante (2 Cró 17–20; 1 Reyes 22:41–50)
La victoria sobre Moab y Amón (2 Crónicas 20
Luchas contra Moab y Amon,
Josafat sintió temor, pero aun así no reunió a su ejército para
tomar las armas.
Pregonó ayuno y juntó al pueblo de Jerusalén para que orase a
Jehová.
Dirigió en oración, reconociendo que los hebreos no tenían
suficiente fuerza contra tan gran multitud y no sabrían
qué hacer
Dios le dijo “Paraos, estad quietos, y ved la
salvación de Jehová”.
Jehú y Joacaz: revolución y decadencia (2 Reyes 9, 10; 13:1–9)
Jehú destruye la casa de Omri (2 Reyes 9:1–10:17)
Eliseo envió a un profeta para cumplir la misión divina dada a
Elías de ungir a Jehú como rey de Israel.
Jehú fue el hombre designado por Jehová para destruir la casa
de Acab y desarraigar el baalismo fenicio de Israel
No demoró en levantar una revolución contra Joram, tomado
por sorpresa, Joram fue muerto inmediatamente y también
Ocozías rey de Judá(extermino la familia de Acab,
Jehú y Joacaz: revolución y decadencia (2 Reyes 9, 10; 13:1–9)
Jehú extermina el culto de Baal (2 Reyes 10:18–36)
El nuevo rey fingió ser adorador de Baal y reunió a sus
sacerdotes y adherentes en el templo del dios fenicio.
En un momento propicio se retiró y mandó a sus soldados que
mataran a todos los reunidos allí.
Destruyeron los objetos relacionados con el baalismo. De este
modo, Jehú acabó con el culto introducido por Jezabel.
Jehú se había jactado de tener “celo por Jehová” (10:16),
pero se nota que no era un celo puro, ya que no quitó el culto
a los becerros
Jehú y Joacaz: revolución y decadencia (2 Reyes 9, 10; 13:1–9)
El reinado de Jehú
Cuando Jehú exterminó la casa de Acab, perdió todo
el apoyo de Judá y de Fenicia.
Pacificó al rey de Asiria pagándole tributo
Jehú y Joacaz: revolución y decadencia (2 Reyes 9, 10; 13:1–9)
Joacaz (2 Reyes 13:1–9).
Dios empleó a Hazael y luego a Benadad (reyes sirios) para
castigar a Joacaz, hijo y sucesor de Jehú, debido al culto a
los becerros.
Hazael extendió el dominio sirio hasta las colinas de Efraín
Israel estuvo a punto de ser destruido completamente. En su desesperación,
Joacaz se arrepintió y pidió ayuda a Jehová. Dios le mandó alivio,
pero el rey no se apartó del culto a los becerros ni destruyó la
imagen de Asera en Samaria
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Joram: apostasía y desgracia
El sucesor de Josafat en el trono de Judá fue su indigno hijo Joram.
Siguió con los pecados de su suegra Jezabel y de su esposa Atalía.
Su reinado de ocho años fue sangriento y desdichado en extremo.
Asesino a sus 6 hermanos.
El profeta Elías le escribió una carta reprochándoselo severamente
y pronunciando una maldición sobre él, su casa y su reino.
Edom, Los filisteos y árabes que pagaban tributos a Judá se revelaron,
e invadieron y saquearon el palacio del rey y también se llevaron
algunos miembros de la familia real.
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Ocozías: debilidad y baalismo (2 Reyes 8:25–29; 2 Crónicas
22:1–9
El hijo menor de Joram, reinó solamente un año.
Era débil y fue hábilmente dominado por su malvada madre Atalía.
Seguía la política idolátrica de su padre y también hizo alianza con
Joram de Israel.
Estaba con éste en Jezreel cuando estalló la revolución en
Israel y los dos reyes fueron asesinados por Jehú.
El reinado de Ocozías carece de importancia.
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Atalía: el reinado del terror (2 Reyes 11:1–21; 2 Crónicas
22:10–23:21).
La dinastía de David en Judá fue interrumpida y estuvo a punto de
extinguirse en 841 a.C.
Cuando Ocozías, heredero del trono de Joram, fue muerto por Jehú,
Atalía dio órdenes de destruir a todos los herederos del trono,
incluyendo a sus propios nietos.
Así afirmó su poder. Puesto que era una fanática baalista,
introdujo el culto fenicio en Jerusalén.
Reinó seis años..
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Joás: reforma y recaída (2 Reyes 12; 2 Crónicas 24).
Joás reinó cuarenta años (835–796 a.C).
Como era niño cuando fue coronado, el peso verdadero del
gobierno recayó sobre los hombros de Joiada, el sumo sacerdote.
. Se extirpó el baalismo fenicio, se renovaron el pacto y el culto de
Jehová y se reparó el templo que Atalía había descuidado.
Joás hizo lo recto … todos los días de Joiada, el sacerdote
Después de eso cayó en idolatría y mato al hijo de Joiada.
Fue castigado a través de los sirios.
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Amasías: victoria y derrota (2 Reyes 14:1–22; 2 Crónicas 25).
Se condujo bien al principio, pero no con un corazón perfecto.
Ejecutó a los asesinos de su padre, pero perdonó la vida de los
hijos de éstos (Ley mosaica Deuteronomio 24:16).
Emprendió la conquista de Edom, derrotando decisivamente
a Edom y la saqueó.
Trajo los dioses de los edomitas a Jerusalén para adorarlos.
No escucho al profeta, quiso castigar a Joas rey de
Israel, pero este lo tomo prisionero, después Amasias
gobernó por 14 años, pero nunca recobro su prestigio.
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Uzías (Azarías): prosperidad y grandeza (2 15:1–7; 2 Cró 26).
Uzías fue el líder más fuerte y capaz de Judá desde el reinado de
Salomón (52 años 791–740 a.C)
reedificó los muros de Jerusalén, organizó y equipó un formidable
ejército, venció a filisteos, árabes y amonitas, y extendió los límites
de su nación hasta el golfo de Acaba.
La minería fue reestablecida. Realizó grandes obras públicas,
Judá fue prospera.
Pero el apogeo de su poder y prosperidad, no dio buenos
resultados espirituales.
Hizo prerrogativas sacerdotales, entrando en el templo
para ofrecer incienso en el altar. Dios le envío lepra.
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Jotam: otro buen rey (2 Reyes 15:32–38; 2 Crónicas 27)
Jotam reinó aproximadamente 20 años, pero principalmente como
corregente de su padre.
Después de reinar solo tres o cuatro años, el partido pro-asirio de
Jerusalén elevó a Acaz al trono de David como regente con él.
siguió la política de Uzías.
Promovió la religión de Jehová, “pero el pueblo
continuaba corrompiéndose” (2 Crónicas 27:2).
Algunos reyes de Judá (2 Reyes 8:16–29; 11, 12; 14:1–22; 15:1–7,
32–38; 16; 2 Crónicas 21:1–28:27)
Acaz: apostasía y política pro-asiria. (2 Reyes 16; 2 Crónicas
28
Acaz fue uno de los reyes más indignos de la casa de David.
No tenía valor, patriotismo, energía, prudencia, piedad, ni aun
respeto por las tradiciones de su casa y nación.
Restauró la idolatría, incluso el sacrificio de los niños a Moloc, y
ofreció a su propio hijo en sacrificio.
Introdujo en Judá el culto de un país enemigo y
derrotado por los asirios.