TEMA N° 8 LA EXCEPCIÓN Dr.
Félix Cabrera Saavedra
Sumario
1. Etimología y concepto de excepción
2. Autonomía de la excepción
3. Contenido de la excepción
4. Presupuestos procesales de la excepción
5. Clases de excepción
Desarrollo
1. ETIMOLOGIA Y CONCEPTO DE EXCEPCIÓN
Excepción proviene del latín exceptio, onis que significa acción y efecto de exceptuar.
Que, según el diccionario de la lengua española es el título o motivo que el demandado
alega para hacer ineficaz la acción del demandante, como el pago de la deuda, la
prescripción del dominio, etc.,
Eduardo Couture nos define a la excepción en su más amplio significado, como el
poder jurídico de que se halla investido el demandado que le habilita para poder
oponerse a la acción promovida contra él. En este primer sentido, la excepción es, en
cierto modo, la acción del demandado. Este era el alcance del texto clásico reus in
exceptione actor est. Una segunda acepción del vocablo alude a su carácter material o
sustancial. Se habla, así por ejemplo, de excepción de pago, de compensación de
nulidad. Por todo ello no se puede hacer leyes solo para el demandante sino también
para el demandado. En sentido amplio la excepción es el poder jurídico de que está
investido el demandado que lo habilita para poder oponerse a la acción adecuada en su
contra.
Asimismo la excepción es un medio de defensa del demandado a fin de debilitar o
extinguir la acción todo por medio de la demanda por el actor o demandante.
2. EVOLUCIÓN HISTORICA
Según la concepción tradicional de Eduardo Couture, a la excepción ya expuesta de que
la acción es un atributo propio del derecho, vale decir, la calidad del derecho que le
faculta para ir a la lucha judicial, es decir la excepción era un atributo propio del derecho
que le permita defender en la lucha judicial. Así los disticos “el juez de la acción es el juez
de la excepción”, o “tanto dura la acción tanto dura la excepción”, etc., reflejan claramente
esta manera de encarar el tema.
Asimismo según la autonomía de la excepción siguiendo la concepción tradicional es
ejercida como un medio de defensa por el demandante, así como por el demandado,
este último sobre supuestos de hecho o de derecho sin los cuales el proceso no tiene
existencia jurídica ni validez formal. Asimismo señala que no solo pueden ser formulados
por los sujetos procesales, sino también por el tribunal, ex officio. Según la concepción
moderna se dice que la excepción no es un contra derecho del demandado, porque el
demandado no tiene ningún derecho contra el actor, el demandado, para esta
concepción, no aspira tanto a que se reconozca su derecho propio, como a excluir el
derecho ajeno. Su pretensión, mas nada, es afirmación de libertad jurídica. En síntesis
podemos decir que el demandado con la interposición de la excepción hace uso del
derecho de defensa y no tanto de un derecho propio a ser tratado o considerado. De
tal manera que las excepciones que se oponga será a partir de las modalidades de
observación, de experiencia, de cultura. En ese sentido la excepción debe ser
subordinada al conjunto de ideas sobre las cuales trabaja cada una de las partes.
3. AUTONOMIA DE LA EXCEPCIÓN
Consiste en el medio de defensa que ejerce única y exclusivamente el demandado,
sujeta a la libertad unilateral del que goza, mediante supuestos de hecho y derecho,
tiene la finalidad de reclamar la inexistencia del proceso y validez jurídica de la misma,
por incumplimiento de los presupuestos establecidos en la norma legal. En otro sentido
se habla del interés del demandado para poder oponerse a la acción o tutela judicial
intentada, en definitiva pedir se rechace la demanda infundada.
4. CONTENIDO DE LA EXCEPCIÓN
El punto de partida, en el estudio de la excepción, es aquel en el cual, formulado el
reclamo a la autoridad, el poder público advierte que es esgrimido no sólo ante él, sino
que, en caso de ser admitido, hade penetrar en la esfera jurídica de un tercer sujeto de
derecho. El problema de la justicia se desplaza, entonces, del reclamante al reclamado.
Ya no se trata de determinar en qué medida corresponde al actor la libertad de
comparecer ante la autoridad frente al demandado. Así el principio de que nadie puede
ser condenado sin ser oído, no es solo una expresión de la sabiduría común, es una regla
necesaria del derecho procesal en general y en particular del derecho civil. Pero
conviene precisar y señalar que el demandado tiene el derecho eventual de asumir su
derecho de defensa, frente a la acción del demandado, proponiendo todos los
argumentos y fundamentos que contiene la excepción que formule a ser admitida y
considerada por el juez o tribunal en una eventual resolución judicial.
En ese sentido la Constitución, establece que; “Ninguna persona puede ser condenada
sin haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso”. Lo que equivale a
decir que para que una persona sea condenada en juicio, previamente deberá ser oída
y juzgada conforme al debido proceso, donde el enjuiciado ejercite sus derechos
fundamentales y garantías constitucionales.
5. PRESUPUESTOS PROCESALES DE LA EXCEPCIÓN
Se trata de la distinción, hoy admitida por la doctrina luego de prolongados debates, de
presupuestos procesales, por una parte, y excepciones propiamente dichas, por otra.
Pueden definirse los presupuestos procesales, como aquellos antecedentes necesarios
para que el juicio tenga existencia jurídica y validez formal. Un juicio seguido ante quien
ya no es juez, no es propiamente un juicio defectuoso, sino que es un no juicio, un juicio
inexistente, un juicio seguido por dos incapaces no es tampoco un juicio, sino una serie
de hechos privados de eficacia jurídica. Por ello la investidura del juez y la capacidad de
quienes están en juicio son dos presupuestos procesales, porque constituyen esa
especie de minimun necesario para que el juicio exista y tenga validez formal.
6. CLASES DE EXCEPCIÓN
Según la doctrina y la ley, se reconocen dos clases de excepciones a saber:
Excepciones dilatorias o temporales
Excepciones perentorias
6.1. Excepciones dilatorias
Según la doctrina las excepciones dilatorias o previas, son aquellas oposiciones que, en
caso de prosperar, excluyen temporariamente un pronunciamiento sobre el derecho del
actor, de manera que tan sólo hacen perder a la pretensión su eficacia actual, pero no
impiden que ésta sea satisfecha una vez eliminados los defectos de que adolecía. El
demandado está facultado para oponer, con carácter previo a la contestación de la
demanda, como de previo y especial pronunciamiento, algunas clases de oposiciones
tanto dilatorias como perentorias. El planteamiento de una excepción previa no implica
el aporte de nuevas circunstancias de hecho, distinta a las invocadas por el actor y solo
constituyen meras negociaciones.
En síntesis las excepciones son aquellas que tienden a diferir el procedimiento judicial a
fin de que se corrijan u salven las deficiencias y los obstáculos de carácter únicamente
formal o procedimental. Estas pueden ser por ejm. De incompetencia, incapacidad o
impersoneria del demandante o demandado, o de sus apoderados, litispendencia,
oscuridad, contradicción o impersoneria en la demanda, citación previa al garante de
evicción y demanda interpuesta antes de ocurrido el vencimiento del término o el
cumplimiento de la condición.
6.2. Excepciones perentorias
De acuerdo a la doctrina, se entiende como excepciones perentorias aquellas
oposiciones que, en el sustento de prosperar, excluyen definitivamente el derecho del
actor, de manera tal que la pretensión pierde toda posibilidad de volver a proponerse
eficazmente. Las excepciones perentorias son las que, fundadas en disposiciones de la
ley de fondo, puede el demandado oponer y las cuales, en caso de ser acogidas
favorablemente producen la extinción de la acción. En ese sentido Alsina, indica que hay
en los procesos ciertas excepciones que una vez establecidas absorben en todo el litigio
y lo finalizan sin entrar a ocuparse de otros hechos, de la lenta tramitación y aun de
pasiones entre los que litigan.
En definitiva las excepciones perentorias son aquellas que tienden a destruir o extinguir
la acción intentada por el demandante son de esta naturaleza por ejemplo la cosa
juzgada, transacción y prescripción, prevista en el art. 128 del Código Procesal Civil,
como la cosa juzgada, transacción. Conciliación y desistimiento del derecho, etc.
Según el Código Procesal Civil Boliviano, establece las siguientes excepciones previas
que se detallan:
1. Incompetencia de la autoridad judicial.
2. Incapacidad de la parte demandante o impersonería de su apoderada o
apoderado.
3. Falta de legitimación o interés legítimo que surja de los términos de la demanda.
4. Litispendencia.
5. Demanda defectuosamente propuesta, trámite inadecuadamente dado por la
autoridad judicial a la misma o indebida acumulación de pretensiones.
6. Demanda interpuesta antes de ocurrido el vencimiento del término o el
cumplimiento de la condición.
7. Emplazamiento de terceros, en los casos que corresponda.
8. Prescripción o caducidad.
9. Cosa juzgada.
10. Transacción o conciliación.
11. Desistimiento del derecho.
En ese sentido tratándose de las excepciones de incompetencia, la incapacidad del actor
o de su representante, la cosa juzgada y la transacción, podrán ser declaradas de oficio
por la autoridad judicial. La prescripción y la caducidad sólo podrán declararse a
instancia de parte. Las defensas sobrevinientes fundadas en hechos nuevos y dirigidas al
fondo o mérito de la causa, deberán justificarse con prueba pre constituida y podrán
oponerse en cualquier estado de la causa, aun en ejecución de sentencia. (art. 128 Ley
439).
Como se podrá ver, la ley adjetiva civil, de forma general regula a las excepciones previas
dilatorias o temporales y a las excepciones de fondo o perentorias, sin embargo de ello
a momento de formularse cualquiera de ellas deberá plantearse una vez corrida en
traslado al demandante para que conteste dentro de los quince días, salvo que mediare
reconvención, en cuyo caso el plazo será el previsto para la contestación a la
reconvención. Las excepciones previas serán resueltas en la audiencia preliminar a
tiempo del saneamiento del proceso (art. 129 CPC).
TEMA N° 9 LOS ACTOS PROCESALES
SUMARIO
1. Hechos y actos procesales
2. Actos procesales, procesos y procedimiento
3. Clasificación de los actos procesales
3.1. Actos del tribunal
3.2. Actos de las partes
3.3. Actos de terceros
3.4. Actos de los auxiliares de justicia
DESARROLLO
1. HECHOS Y ACTOS PROCESALES
Los hechos son todo suceso de la naturaleza y toda acción humana que produce
consecuencias y efectos jurídicos, como por ej. Una catástrofe, un maremoto, terremoto,
el nacimiento y la muerte por el transcurso del tiempo. Los hechos procesales, son
aquellos acontecimientos de la vida que proyectan sus efectos sobre el proceso, así la
perdida de la capacidad de una de las partes, la amnesia de un testigo, la destrucción
involuntaria de una o más piezas del proceso escrito, son hechos jurídicos procesales.
Bajo ese enfoque los hechos jurídicos se clasifican en:
a) Hechos jurídicos propiamente dichos
b) Hechos jurídicos voluntarios
c) Actos jurídicos
a) Hechos jurídicos propiamente dichos
Se denominan voluntarios o naturales, son en consecuencia aquellos acontecimientos de
la naturaleza pero que provocan consecuencias jurídicas por ej. El conocimiento que da
lugar al perfeccionamiento, la transmisión de bienes con el transcurso del tiempo que da
lugar a la prescripción o a la usucapión.
b) Hechos Jurídicos Voluntarios
Son aquellos realizados por el hombre de manera más o menos voluntaria y que los
mismos producen efectos jurídicos aunque sus actos no les hayan previsto o no haya
tenido la intensión de provocarlos ejm., El Homicidio cuando una persona mata a otra
personas, pero sin la intensión de provocarlos en consecuencia no existe de inicio la
intensión de pagar los daños.
c) actos jurídicos
Son aquellas acciones que realizan las personas, con la clara intención de provocar
efectos jurídicos y consecuencia jurídicas, ejemplo, el contrato, el testamento, el
reconocimiento de un hijo extramatrimonial, etc.
2. ACTOS PROCESALES O PROCEDIMIENTOS
Por acto procesal se entiende el acto jurídico emanado de las partes o sujetos
procesales, de los agentes de la jurisdicción o aun de los terceros ligados al proceso,
susceptible de crear, modificar o extinguir efectos procesales. El acto procesal es una
especie dentro del género del acto jurídico, su elemento característico es que el efecto
que de él emana, se refiere directa o indirectamente al proceso. En cambio el acto
jurídico, consiste en un acaecer humano, o provocado por el hombre, denominado por
la voluntad y susceptible de crear, modificar o extinguir efectos jurídicos.
3. CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS PROCESALES
Según la doctrina los actos procesales desarrollados en un proceso judicial, se clasifican
en:
3.1. Actos del tribunal
Son aquellos que provienen de tribunales y jueces y que se traducen en las resoluciones
que estas autoridades emitan, con el fin de sustanciar y resolver las incidencias que se
promueven durante la tramitación de un proceso judicial y dar fin al proceso judicial, así
los jueces dictan las siguientes resoluciones.
3.1.1. Decretos de mero trámite
Llamados también providencias judiciales, son resoluciones judiciales que emiten los
jueces y tribunales, que tiene por objetivo únicamente la tramitación de un proceso,
hasta ponerlo en un estado de sentencia.
3.1.2. Autos interlocutorios simples
Son las resoluciones que dicta el juez o tribunal con el fin de resolver las incidencias
promovidas en el curso del proceso, tienen por finalidad salvar aquellos obstáculos de
carácter formal y procedimental, sin referirse al fondo del litigio o de la cuestión
debatida o litigada. Así por ej. Aquellas que resuelven excepciones previas de
incompetencia, imprecisión u obscuridad en la demanda, personería en el demandante
o demandado.
3.1.3. Autos interlocutorios definitivos
Son aquellos pronunciamientos que decide el fondo mismo del litigio, haciendo
imposibles de hecho o de derecho la prosecución de la causa, a través de estas
decisiones se resuelve por ejemplo. Las excepciones perentorias (conciliación,
prescripción, cosa juzgada, transacción) que tiende a extinguir, destruir la decisión
intentada.
3.1.4. Sentencias
Es el acto procesal del juez o tribunal, es la resolución judicial que decide de manera
definitiva la acción o proceso judicial, promovida y las excepciones planteadas contra
ella. Es el pronunciamiento final en una acción determinada que dicta el juez, una vez
que el proceso haya llegado a su trámite final, absolviendo todos los medios o recursos
de impugnación, como ser el de apelación o casación o nulidad.
3.1.5. Autos de Vista
Son resoluciones dictadas por los jueces o tribunales (Vocales de los Tribunales
Departamentales de Justicia) de segunda instancia en grado de apelación, sea
confirmando, anulando, revocando en forma total o parcial.
3.1.6. Autos supremos
Son resoluciones judiciales emitidas por el juez o tribunal de última instancia
(magistrados del Tribunal Supremo de Justicia). Estas resoluciones constituyen
jurisprudencia a ser aplicada por los jueces y tribunales de jerarquía inferior en casos
similares o análogos.
3.2. Actos de las partes
Son aquellas realizadas por el actor demandante y del demandado, con la finalidad de
conseguir la satisfacción de sus respectivas pretensiones de estos actos de las partes,
son esencialmente de dos partes.
a) Actos de obtención
Tienden a conseguir el fallo favorable de parte del juez o tribunal, a su vez estos actos,
son de tres clases. Los actos de petición, contestación, ofrecimiento de pruebas, también
los actos de alegatos, recursos de apelación y los actos de afirmación, sobre la certeza
de los hechos y del derecho alegado por las partes.
b) Actos de disposición
Entre los actos de disposición encontramos a:
El allanamiento, significa el reconocimiento formulado por alguna de las partes,
acerca de las afirmaciones de la contra parte, se equipara a la confesión de la
pretensión demandada en forma afirmativa, ej. El demandante puede pedir la
restitución del crédito cedido, y el demandado acepta la restitución de la suma
económica cedida.
El desistimiento, es un acto de petición que formula la parte demandante, es una
especie de afirmación, sobre la renuncia que hace el actor, sobre la acción
deducida, es decir desiste de sus pretensiones formuladas en el proceso, por lo
que, no puede seguir adelante.
La transacción, equivale a una doble renuncia, el actor renuncia a la acción
formulada, y el demandado renuncia a obtener una sentencia de que lo absuelva,
por lo que, se traduce en un contrato en virtud del cual ambas partes haciendo
concesiones reciprocas terminan el litigio.
c) Actos de terceros
Son aquellos, que sin provenir de los órganos judiciales, las partes proyectan, sin afectar
sobre el proceso ejem. La declaración de un testigo, el informe de un perito, la actividad
del martillero, la fuerza pública (Policía Nacional).
d) Actos de los oculares de la administración de justicia
Los actos de los oculares de la administración de justicia, son aquellos que provienes de
los funcionarios de apoyo judicial, son aquellos que provienen de los secretarios,
auxiliares, oficiales de diligencias, a estos servidores de apoyo judicial corresponde
realizar una serie de actos procesales, que se detallan a continuación.
LOS SECRETARIOS
Son obligaciones comunes de las secretarias y los secretarios:
1. Pasar en el día, a despacho, los expedientes en los que se hubiera presentado
escritos y otros actuados, para su providencia, así como cualquier otro
libramiento;
2. Excusarse de oficio, si correspondiere, conforme a ley;
3. Dar fe de los decretos, autos, sentencias, mandamientos, exhortos, cartas
acordadas y provisiones que expidan el tribunal, la jueza o el juez;
4. Labrar las actas de audiencias y otros;
5. Franquear testimonios, certificados, copias y fotocopias legalizadas que hubieran
solicitado las partes;
6. Emitir informes que se les ordene;
7. Redactar la correspondencia;
8. Custodiar, conjuntamente las servidoras y servidores del juzgado y bajo
responsabilidad, los expedientes y archivos de la oficina judicial;
9. Formar inventario de los procesos, libros y documentos de las respectivas oficinas
y entregarlos a la persona que lo sustituya en el cargo;
10. Recibir el juramento de las partes, testigos, peritos y otros;
11. Llevar y supervisar el registro de la información contenida en los libros y otros
registros computarizados;
12. Supervisar y controlar las labores de las y los servidores de apoyo judicial;
13. Supervisar y controlar la generación de información estadística de los tribunales y
juzgados que será remitida a las instancias pertinentes;
14. Controlar e informar de oficio al tribunal y juzgado, sobre el vencimiento de los
plazos para dictar resoluciones, bajo responsabilidad;
15. Cumplir todas las comisiones que el tribunal o juzgado le encomiende dentro del
marco de sus funciones;
16. Entregar en el día a la Dirección Administrativa Financiera, dinero depositado
excepcionalmente y por razón de urgencia en los procesos, debiendo adherir de
inmediato al expediente el correspondiente comprobante, bajo responsabilidad
administrativa, civil o penal; y. Y otras establecidas por ley.
Llevar el registro de LIBROS. De "Demandas Nuevas", donde se anotará en orden
cronológico todas las demandas presentadas para su sorteo al respectivo juzgado;
"Diario", en el que debe anotarse el movimiento que diariamente se pasa a despacho
del juez; De "Fiscales," en el que debe constar la remisión y devolución de los
expedientes enviados al Ministerio Público; "Copiador" o de "Tómas de Razón", en el
que se transcribirán las resoluciones y sentencias definitivas; De "Conocimientos", en el
que constará el retiro y devolución de los expedientes entregados a los abogados
cuando aquellos se encuentran en estado de resolución; De "Altas y Bajas", en el que
se dejará constancia firmada de los procesos que se elevan ante los superiores, o sean
devueltos a los inferiores; y De "Conciliaciones", en el que se asentará minuciosamente
las actas de conciliaciones que se efectúen en el juzgado.
LOS AUXILIARES
Las obligaciones de los auxiliares son de coadyuvar con las secretarias y secretarios en el
cumplimiento de las labores, como la recepción de expedientes y memoriales, manejo
de registros, copia de resoluciones, atención a las abogadas y a los abogados, litigantes
y otras, dentro del marco de sus funciones.
LOS OFICIALES DE DILIGENCIAS
Son atribuciones de los oficiales de diligencias: Citar, notificar y emplazar a las partes y
terceros, con las resoluciones que expidan los tribunales o juzgados, así como sentar las
correspondientes diligencias; Ejecutar los mandamientos expedidos por el tribunal o
juzgado competente, con el auxilio de la fuerza pública, si fuera necesario; Adjuntar,
custodiar e incorporar a los expedientes, todas las actuaciones judiciales
correspondientes; Cumplir las comisiones que el tribunal o juzgado les encomiende
dentro del marco de sus funciones.
Tema N° 10 LA PRUEBA
SUMARIO
1. Concepto
2. Necesidad de una teoría de la prueba
3. El objeto de la prueba
4. La carga de la prueba
5. Los hechos constitutivos, impeditivos y extintivos
6. La carga de probar las afirmaciones y negociaciones
7. El procedimiento probatorio
8. Valoración de la prueba
DESARROLLO
1. ETIMOLOGIA Y CONCEPTO
Según Cervantes, etimológicamente el término de la palabra “prueba” deviene del
adverbio latino “probe” que significa honradamente, por considerarse que obra con
honradez el que prueba lo que pretende. Según otros autores, el término proviene de la
palabra latina “probandurn”, que significa recomendar, probar, experimentar,
patentizar, hacer fe, según expresan varias leyes del Derecho Romano. Por esta razón, las
Partidas definen la prueba como; “La averiguación que se hace en juicio de alguna cosa
dudosa”. En ese sentido Aristóteles, creador de la Lógica, sostuvo que: “la demostración
es una argumentación o silogismo que engendra la ciencia, cuyas premisas son
proposiciones verdaderas, primeras e inmediatas, más claras y que la conclusión,
anteriores a ella y causas de la misma”.
Según el Diccionario de la lengua Española, el termino prueba en su significado común
se refiere a la acción y efecto de probar. En tal sentido “es una razón, argumento,
instrumento u otro media con que se pretende mostrar y hacer patente la verdad o
falsedad de una cosa”. Desde el punto de vista estrictamente jurídico es la “justificación
de la verdad de los hechos controvertidos en un juicio, hecha por los medios que autoriza y
reconoce por eficaces la Ley”.
Según Escriche según la clásica definición afirma que; ”… la prueba es la averiguación
que se hace en juicio de alguna cosa dudosa”. De otro lado según Couture desde el
enfoque procesal, “la prueba es ambas cosas: un método de averiguación y un método de
comprobación. La prueba penal es, normalmente, averiguación, búsqueda, procura de
algo. La prueba civil es, normalmente, comprobación, demostración, corroboración de la
verdad o falsedad de las proposiciones formuladas en el juicio. La prueba penal se asemeja
a la prueba científica; la prueba civil se parece a la prueba matemática: una operación
destinada a demostrar la verdad de otra operación”.
2. LA NECESIDAD DE UNA TEORIA DE LA PRUEBA
La función principal del juez en el proceso, sea civil, penal, laboral o de cualquier
especialidad es la investigación de los hechos para comprobar la veracidad de los
mismos, mas allá inclusive de lo que han expuesto las partes como fundamento de sus
pretensiones. Es imprescindible valorar la prueba antes de dictar sentencia, teniendo
presentes los antecedentes facticos de la norma jurídica que se debe aplicar para
resolver el caso en controversia.
Según Planiol y Ripert, refieren que; “un derecho no es nada sin la prueba del acto jurídico
o del hecho material del cual se deriva. Solamente la prueba verifica el derecho y lo hace
útil”. Y es que, desde antiguo, es conocido el aforismo latino que proclama, desde la
función judicial: “Dadnos los hechos que os daremos el derecho”.
En otro sentido Hugo Alsina, señala que existe una comunidad de principios,
instituciones y procedimientos probatorios que, con prescindencia del juicio que se trate
(penal, civil, laboral, etc.), les provee un marco común. Es decir, existe una unidad general
de la institución de la prueba judicial aplicable a toda clase de procesos, a pesar de las
particularidades que existen en cada uno de ellos. Los procesos son resultado de una
política legislativa y no de una diferenciación conceptual porque el juez, en cada
proceso, cumple una función jurisdiccional valorativa muy similar en cualquiera de las
materias en que actúa.
Pero, a nuestro juicio, es más importante recordar que toda norma jurídica presupone un
antecedente de hecho (de carácter virtual) a la que debe ajustarse exactamente el hecho
acaecido (porción de la realidad social y/o material), para que así opere el consecuente
también previsto en la norma. Esta operación de integración de los hechos en la norma
es lo que se denomina la “subsunción” normativa (por ejemplo, el heredero subintrara
en los bienes fincados por el de cujus, si se prueba la calidad de heredero (declaratoria
de herederos, entonces se podrá pedir la tutela del derecho (subjetivo) sucesorio
previsto en la legislación de fondo). Luego, si los hechos invocados se ajustan a las
previsiones normativas, entonces es de lógica jurídica el que se podría pedir la
protección o cobertura de la ley en la invocación de los derechos subjetivos
controvertidos.
Por tanto, los principios que rigen en materia probatoria tienen aplicación para toda
clase de procesos. En conclusión, “del mismo modo que existe unicidad de los conceptos
de jurisdicción, acción y proceso, pese a la diversidad de ramas, así también existe una
Teoría General de la Prueba aplicable a todos los juicios, sin que por esto se desconozcan
las aparentes diferencias en lo penal y civil”.
3. EL OBJETO DE LA PRUEBA
La generalidad de los procesos versa sobre cuestiones de hecho, pues, resultan
excepcionales los tramites en la vía de puro derecho, en los que no hay hechos a
demostrar, sino que la tarea técnica del juez se circunscribe a la confrontación de
documentos públicos que ya acreditan hechos oficialmente establecidos (Art. 136.I del
C.P.C.). Cabe recordemos, lo que señala Alsina, que el objeto de la prueba son los hechos
que se alegan como fundamento del derecho que se pretende.
Finalmente, amplia come es la realidad social y material, de la que señalamos los
elementos cuya acreditación o reflejo se expone come prueba, todas las obras del
hombre y hasta de la Naturaleza, pueden ser objeto de prueba material o intelectual.
Veamos entonces, que es lo que puede probarse:
Se prueban hechos o afirmaciones. En cada proceso debe probarse todo aquello que es
parte del supuesto factico previo a la aplicación de las normas jurídicas. Únicamente se
exceptúan aquellos hechos exentos de prueba per ley. (Arts. 1283 del C.C. y 136 de La
Ley 439).
Hechos admitidos expresamente. Su admisión expresa, declarando conformidad con los
hechos expuestos per el contrario, o la admisión tacita en que no hay observación o
reparo a lo afirmado por la contraparte significa no impugnar las proposiciones o
hechos afirmados por el adversario. El artículo 111 del C.P.C. dispone, que: Se
acompañará a la demanda la prueba documental relativa a su pretensión. Si la parte no
dispusiere de documentos a tiempo de presentar la demanda se indicará en ésta, el
contenido y el lugar donde se encuentren y se solicitará su incorporación al proceso. En
este último caso, la autoridad judicial de oficio conminará la remisión de la
documentación requerida en un término no mayor a tres días. Si la parte pretende
producir otros medios de prueba, deberá señalarlos precisando los hechos que quiere
demostrar. Podrán ser propuestas con posterioridad a la demanda las pruebas
sobrevinientes referidas a hechos nuevos, y las mencionadas por la contraparte a tiempo
de contestarla y reconvenirla.
La presunción puede ser absoluta o relativa (jure et de jure o juris tantum) según que no
admita o admita prueba en contrario, produciendo en estas últimas, una inversión de la
carga probatoria. Es decir, que quien niega la presunción legal, debe probar que dicha
presunción no se le aplica, por ejemplo, si la presunción legal atribuye el domicilio del
hijo en la casa de los padres, quien niegue el hecho deberá demostrarlo. Por el contrario,
una presunción Jure et de Jure no admite prueba en contrario: nadie puede,
legítimamente, demostrar que los cónyuges no han participado igualitariamente en la
conformación del patrimonio común o ganancialicio.
Hechos indefinidos. Según Devis Echandia, las negociaciones y afirmaciones indefinidas
se hallan comprendidas entre los hechos imposibles, y por tanto excluidos de toda
prueba y no es posible demostrarlos. Por ejemplo, no se puede afirmar que nunca se ha
vendido un inmueble, debiendo señalarse expresamente que el inmueble X no fue
objeto de transferencia. Tampoco podrían afirmarse hechos indefinidos, así sean de un
modo positivo: “siempre he trabajado en La Paz”.
Hechos normales. Según la doctrina, los hechos deben suponerse de acuerdo a lo
normal y regular en la ocurrencia de las cosas. Por ejemplo, si alguien afirma que la
madre era estéril, el padre impotente o que el consentimiento del contrato le fue
arrancado mediante violencia, que le hicieron firmar en papel sellado en blanco, deberá
probar esos extremos.
Hechos notorios. Son aquellos hechos cuyo conocimiento forma parte del acervo
cultural o social en el tiempo en que se produce tal acontecimiento. Se alegara su
ocurrencia, pero no es necesaria la prueba. Por ejemplo, la hiperinflación de la década de
los 80, la Revolución del 9 de Abril de 1952, etc.
Hechos evidentes. Están fuera del objeto de la prueba la demostración de los hechos
evidentes, donde la actividad intelectiva del juez suple la posible actividad probatoria de
las partes. Por ejemplo, que el calor dilata los cuerpos, que todo cuerpo suspendido en
el espacio cae hacia el centro de la tierra, etc.
Hechos controvertidos o impugnados, para que el hecho tenga que ser objeto de
prueba, requiere que sea discutido, contestado, impugnado o controvertido. Son los
puntos de hecho que fija el juez al abrir el término probatorio, (Arts. 1283 del C.C. y 136
del C.P.C.)
La prueba del Derecho. Por principio, el Derecho (la norma jurídica vigente) no se prueba
y solo se interpreta. Es una aplicaci6n del principio general que consagra la presunción
general del conocimiento de la ley una vez que esta ha sido publicada. Algunos autores
sostienen, no obstante, que una norma extranjera debe ser acreditada ante el Juez.
Derecho Consuetudinario. En materia civil las usos y costumbres no crean Derecho, sino
cuando las leyes se refieren a ellos. Sobre la discusión de si deben ser probadas o
aplicadas de oficio, Alsina sostiene esta última posición afirmando que tales usos y
costumbres serán de aplicaci6n oficial cuando fuesen notorios.
Pruebas pertinentes y admisibles, se refiere a que las pruebas deben ser ofrecidas
observando el contenido del auto de fijación de puntos de hecho en la forma prevista
por el artículo 138, con relación al art. 144 del C.P.C., estando facultado el juez para
rechazarlas de oficio, según dispone el artículo 142 del C.P.C. Así, por ejemplo, en una
demanda de divorcio alegando separación libre y continuada por más de dos años,
resulta impertinente un certificado de buena conducta porque no versa sobre el hecho
invocado.
4. LA CARGA DE LA PRUEBA
El material de conocimiento es acumulado al proceso por las partes en cumplimiento de
la carga de la afirmación de los hechos que constituyen la base del contenido de sus
pretensiones o defensas y que supeditaran la actuación del juez, toda vez que la
sentencia no puede referirse a otros hechos que no sean los alegados por las partes.
(Art. 136 del C.P.C.) Para obtener una resolución favorable, las partes requieren no
solamente cumplir con la carga de la afirmación de los hechos pertinentes para resolver
la controversia, sino además, efectuar la correlativa carga de la prueba de los mismos. En
otros términos, la prueba es, para las partes una condición para la admisión de sus
pretensiones, aunque no constituye una obligación sino una carga, ya que las partes
pueden omitirla o renunciar a la que tuviesen ofrecida.
Según Bacre define la carga de la prueba como: “... el instituto procesal mediante el cual
se establece una regla de juicio en cuya virtud se indica al juez como debe fallar cuando
no encuentre en el proceso pruebas que le den certeza sobre los hechos que deben
fundamentar su decisión, e indirectamente establece a cuál de las partes le interesa la
prueba de tales hechos, para evitarse las consecuencias desfavorables de su desidia”.
Las características propias, atentos a este último concepto, son las siguientes:
a) La carga de la prueba como imposición y como sanción
En su aspecto contenido procesal la carga de la prueba es una conducta impuesta a uno
o a ambos litigantes, para que demuestre la certeza de los hechos enunciados en sus
pretensiones. Ya lo decía Couture en su célebre Fundamentos del Derecho Procesal Civil
que la ley crea al litigante la situación embarazosa de no creer sus afirmaciones, en caso
de no ser probados. Por eso, el actor o demandado puede liberarse de esa peligrosa
suposición (carga procesal), demostrando la verdad de sus pretensiones, en especial de
los hechos que las fundan.
Además, la carga de la prueba no significa ningún derecho del adversario si no se
prueba no nace ningún derecho para la contraparte sino que es más bien un
imperativo del propio interés de cada litigante pues, corre el riesgo que, si no
prueba los hechos que el juez le pide probar, puede perder el pleito
b) La carga en las obligaciones y en los hechos jurídicos.
En materia de obligaciones el demandante prueba los hechos que suponen la existencia
de la obligación y el demandado los hechos que presumen la extinción de ella. En
materia de hechos y actos jurídicos ambos contendientes prueban sus proposiciones.
5. LOS HECHOS CONSTITUTIVOS, IMPEDITIVOS Y EXTINTIVOS
Según Chiovenda en su obra instituciones clasifica los hechos en:
- Constitutivos, que son los que dan nacimiento a la relación jurídica, sea
contractual o extracontractual.
- lmpeditivos, esto es, aquellos que si bien no son óbice para el nacimiento de la
relación jurídica, impiden la producci6n de sus efectos. Por ejemplo, error, dolo,
violencia, fraude, etc.
- Extintivos, es decir, los que destruyen la relación jurídica invocada por el
contrario. Por ejemplo, el pago o la prescripci6n liberatoria enervan la relaci6n
acreedor-deudor, etc.
La anterior regla señala que el actor o demandante debe probar los hechos
constitutivos, en cambio, el demandado, los impeditivos y extintivos.
6. LA CARGA DE PROBAR LAS AFIRMACIONES Y NEGACIONES
En virtud del principio de igualdad procesal de las partes, la carga de la prueba se
reparte entre ambos litigantes, porque tanto el actor como el demandado o
reconvencionista deben ofrecer al Órgano Judicial la convicción de la verdad de cuanto
afirman. De ahí que los hechos no probados se consideran inexistentes, ya que en el
proceso civil en el que rige, principalmente, el principio dispositivo, no existe otro medio
que la convicción de la prueba suministrada por las partes.
En suma, ninguna regla jurídica ni lógica exime al litigante de producir la prueba de sus
negaciones, así como ninguna razón lógica ni jurídica hace que el silencio deba
interpretarse como sustituci6n o reemplazo de la prueba respectiva.
7. EL PROCEDIMIENTO PROBATORIO
El procedimiento probatorio comienza cuando el juez declara trabada la relación
procesal, una vez que se han cursado los escritos de la demanda, respuesta.
reconvención y respuesta, que no podrá ser modificada posteriormente. En este trance,
el juez califica el objeto del proceso, determinación, ordenamiento y diligenciamiento de
los medios de prueba admisible, recepción de las pruebas cuyo diligenciamiento fuere
posible en la audiencia o convocatoria a audiencia complementaria respecto de las que
no se hubieren producido hasta su conclusión. (Arts. 366.6 del C.P.C.). Se observa
entonces el siguiente procedimiento:
a) El ofrecimiento de la prueba
Las partes deberán acompañar sus pruebas junto a la demanda la prueba documental
relativa a su pretensión. Si la parte no dispusiere de documentos a tiempo de presentar
la demanda se indicará en ésta, el contenido y el lugar donde se encuentren y se
solicitará su incorporación al proceso. En este último caso, la autoridad judicial de oficio
conminará la remisión de la documentación requerida en un término no mayor a tres
días.
Si la parte pretende producir otros medios de prueba, deberá señalarlos precisando los
hechos que quiere demostrar.
Podrán ser propuestas con posterioridad a la demanda las pruebas sobrevinientes
referidas a hechos nuevos, y las mencionadas por la contraparte a tiempo de contestarla
y reconvenirla. (art. 111 CPC). Si posterior a interpuesta la demanda, sólo se admitirá
documentos de fecha posterior a ella o, siendo anteriores, bajo juramento o promesa de
no haberse tenido conocimiento de los documentos. (art. 112 Ley 439).
Los medios de prueba como los documentos, confesión, inspección judicial, peritaje,
testificación y presunciones, deberán estar circunscritas a los puntos de hecho fijados
por el juez, pues, las que no fueren pertinentes serán rechazadas de oficio conforme
previene el art. 142 del C.P.C.).
Por medios de prueba “moralmente legítimos” se entienden aquellos obtenidos
legítimamente. Así, una filmación particular de una persona en situaciones íntimas no
podría ser aceptada por el juez. 0, por ejemplo grabaciones telefónicas, cuando está
prohibida la intercepción de las telecomunicaciones. En el Derecho Anglosajón, se han
denominado estas pruebas, ilícitas en su producción u obtención, como “frutos del árbol
prohibido”.
Al respecto el TCP, dijo que: “… aplicando dicha doctrina utiliza la expresión “fruit of the
poisonous tree” es en el proceso “Nardote Vs. United States” en 1939, en el que se resolvió
que debían excluirse de toda validez las pruebas que se conocieron a raíz de una
grabación a la conversación del imputado que se había efectuado ilegalmente sin
autorización judicial” En ese marco, según la Teoría de los Frutos del Árbol Envenenado un
acto probatorio con defecto absoluto es nulo y carente de eficacia probatoria, su efecto es
la exclusión probatoria, cualquier otra prueba emergente de ese acto nulo carece también
de eficacia probatoria y debe, igualmente, ser excluida” 1.
b) Petitorio de prueba
La prueba se obtiene siempre por mediación del juez que es el intermediario
insustituible en todo el procedimiento. No puede ser considerada la prueba que no
hubiera sido incorporada sin la participación del juez. En ese sentido según el principio
de verdad material que pregona el art. 134 del Código Procesal Civil, la autoridad judicial
en relación a los hechos alegados por las partes, averiguara la Verdad Material,
valiéndose de los medios de prueba producidos en base a un análisis integral. De tal
manera que las afirmaciones de hechos efectuadas por las partes que fueren relevantes
o controvertidas, deben ser probadas. También requieren prueba los hechos expresa o
tácitamente admitidos. Si así lo dispone la Ley. (art. 135 CPC).
Los medios de prueba serán producidos y, controlados y fiscalizados por la autoridad
judicial, a efectos de la validez legal y ante todo cuidar. Así la producción de la prueba
por principio dispositivo será en audiencia, conforme a lo dispuesto por cada proceso en
particular, salvo disposición contraria.
Asimismo todo diligenciamiento de todo medio de prueba estará sujeto a las previsión
del contenido del art. 134 y Sgts. Del Código Procesal Civil. Caracteres generales del
procedimiento probatorio. Si se observa, en el procedimiento probatorio hay una
manifestación particular del contradictorio porque no se concibe el proceso sin debate o
que una parte produzca prueba sin una rigurosa fiscalización del juez y del litigante
adverso. La regla general de todo procedimiento probatorio es la permanente
fiscalización durante el diligenciamiento con todas las facultades legales de impugnación
que tiene todo litigante para denunciar, por ejemplo, la falsedad de un documento, la
tacha a los testigos, peritos, etc.
Caracteres particulares del procedimiento probatorio. Aquí la nota distintiva, en
oposición a los caracteres generales referidos en el punto anterior, reside en lo singular y
formal de cada procedimiento probatorio en los distintos medios de prueba. Recuérdese
que el formulismo es común a todos los medios de prueba mencionados en el artículo
144 del C.P.C. Pero estas exigencias son simplemente enunciativas pero no restrictivas.
Es decir, quien presenta a sus testigos, acompaña la lista de testigos con designación de
nombres y apellidos, domicilio, profesión, oficio u ocupación habitual y numero de
cedula de identidad. Si no fuere posible conocer algunos de esos datos, bastara indicar
los necesarios para individualizar al testigo.
1
SCP 0049/2017-S2 de 6 de febrero.
La prueba testifical se recibirá en audiencia, interrogándose a cada testigo en forma
separada, previo juramento o promesa de decir la verdad, observando el siguiente
procedimiento: La autoridad judicial interrogará a la o el testigo, sobre su nombre,
estado civil, domicilio, nacionalidad o, nación o pueblo indígena originario campesino al
que pertenece, profesión, oficio u ocupación habitual, y si existe en relación a ella o él
alguna causal de tacha.
En forma inmediata se ordenará al testigo que haga una exposición de los hechos que
personalmente le conste en relación al objeto de la controversia; asimismo, que
justifique sus afirmaciones, explicando las circunstancias de tiempo, modo y lugar en
que hubiere ocurrido cada hecho.
Terminada la declaración del testigo, las partes podrán interrogarlo libremente por
intermedio de sus abogados y bajo la dirección del juzgador, que en cualquier momento
podrá formular nuevas interrogaciones, rechazar las preguntas impertinentes o
agraviantes para el testigo, así como dar por terminado el interrogatorio.
Cada pregunta no estará referida a más de un hecho; será clara y concreta. No se
admitirán las preguntas vejatorias u ofensivas, tampoco podrá asesorarse de abogado a
tiempo de responder.
El testigo no podrá leer notas o apuntes, a menos que por la índole de la pregunta la
autoridad judicial así lo disponga. En este caso se dejará en el acta constancia de las
respuestas dadas en esa forma. Según lo dispuesto por el art. 176 C.P.C.
8. VALORACION DE LA PRUEBA
La valoración o apreciación de la prueba consiste en el acto esencialmente intelectivo
que realiza el juez para establecer la fuerza probatoria relativa que tiene cada uno de los
medios de prueba, en su equiparación con los demás medios, para llegar a un resultado
que, en su conjunto, debe atribuirles respecto de la versión de hechos suministrada por
las partes. No obstante cada medio de prueba es apto para la valoración individual y
eventualmente puede bastar uno para formar la convicción plena del juez sobre un
determinado hecho.
La valoración de la prueba constituye una actividad procesal exclusiva del juez que la
ejercerá en ocasión de dictar su sentencia. Aunque ello no excluye que también la
aprecie durante su producción, eliminando la prueba impertinente. Por tanto, la prueba
tiene una trascendencia fundamental, porque ella define la suerte del proceso y en
consecuencia que exista o no armonía entre la sentencia y la justicia.
La doctrina del derecho procesal distingue tres sistemas de valoración de la prueba:
a) Sistema de las pruebas legales o sistema de tasación legal de la prueba
En la misma ley quien señala al juez el valor o eficacia que debe atribuir ha determinado
medio probatorio. La legislación española, previa a la codificación, señalaba que existían
variedad de pruebas legales. Por ej. En el fuero Viejo de Castilla el número de testigos
variaba según el litigio versara sobre muebles o inmuebles, o según discutieran hombres
de la misma o distinta ciudad. Cuando la demanda entre hombres del mismo pueblo era
sobre bien mueble, bastaba la prueba de dos testigos del pueblo: si era sobre inmueble,
se precisaban cinco testigos.
En el Fuero Real de España no se admitía el testimonio de la mujer. También se
graduaba el valor de los testimonios, según quien los emitía; los ancianos debían ser
más creídos que los mancebos (jóvenes), en razón a su experiencia; el hígado debía ser
más creído que el villano; pues decía la norma, “parecería que guardara más de caer en
vergueza por si y por su linaje”. El rico más que el pobre, pues este puede mentir por
codicia o por promesa. Y más creído debía ser el var6n que la mujer, «porque tiene el
seso más cierto Y más firme».
En la Partida Tercera domina el criterio de la prueba aritmética: dos testigos id6neos
hacen plena prueba que obliga al juez si, de la otra parte sólo se ha presentado uno.
Cuando las dos partes presentan igual número de testigos prevalecen los que son de
mejor fama. Si los dos testigos de las partes son de igual far.na, se aplican las reglas
sobre ancianos, mujeres, ricos, pobres, etc. Para probar la falsedad de un instrumento
privado se precisaban dos testigos; si es un instrumento público, se requerían cuatro.
Se critica a este sistema arguyendo que automatiza al juez en tan fundamental aspecto
cual es el de la valoración de la prueba, al obligarle a aceptar una determinada solución
que bien pudiera estar en contradicción con su criterio personal o convicción lógica. Ello
sin contar que consuma un divorcio entre la justicia y la sentencia pues el juzgador se
cine estrictamente a fórmulas abstractas, soslayando que el Derecho es una creación
viva, continua y que tiene como función primordial la paz social.
En nuestro sistema procesal existen resabios de este sistema al establecerse, por ejemplo
que todo instrumento público hace plena fe hasta que se demuestre lo contrario. (Art.
149.II del C.P.C.).
Sistema de la libre convicci6n. Llamada también sistema de la libre apreciación o arbitrio
judicial en que el juez o magistrado adquiere certeza o convicción con la prueba del
proceso, fuera de la prueba de autos y aun contra de la prueba que cursa en el
expediente. En otros términos, el juez no se basa necesariamente en la prueba que
exhibe el proceso ni en los medios de información que pueden ser fiscalizados por las
partes, sino en su propio convencimiento.
El juez en este sistema puede declarar probados los hechos, inclusive a falta de prueba
existente en el expediente, si logra su convicción acorde a su “ciencia y conciencia”. La
libre convicción no siempre tiene que apoyarse en hechos probados pues puede
sostenerse en circunstancias que le consten al juez, aun por su saber privado. Basta con
que el juez afirme que tiene la convicción moral de los hechos, sin estar obligado a
explicar lógicamente las razones que le conducen a la conclusión arribada, para que
formule sentencia y, en su caso, deseche una prueba que, aparentemente, podría definir
la suerte del proceso en otro sistema.
Los autores afirman, empero, que en este sistema no se autoriza la arbitrariedad,
producto de una apreciación contraria a la justicia o la lógica o las leyes mismas. No
podría imperar solo la voluntad o el capricho del juez, pues, si bien está facultado para
no manifestar su forma de razonar es simplemente porque supone que lo hará conforme
a las reglas de la lógica y la experiencia. Por eso se critica la afirmación de que el juez
pude fallar, en este sistema, fuera de la prueba de autos o contra la prueba de autos.
Bajo este sistema, la ley no permite una apreciación arbitraria, solo autoriza a no
expresar o fundar su razonamiento.
A nuestro juicio, no obstante, la crítica más seria descansa en la incertidumbre que
genera una valoración librada exclusivamente al juez. La experiencia histórica ha
demostrado que en los sistemas totalitarios, donde prevaleció este sistema, la sentencia
no necesariamente estaba en armonía con la Justicia, sino con las exigencias políticas
entonces imperantes, o con la simpatía o desafecto de un magistrado, lo cual resulta
intolerable en nuestro tiempo.
Sistema de la sana crítica, se halla previsto en nuestra legislación (Art. 145 del C.P.C. y
173 del C.P.P.).
Se ha dicho que “las reglas de la sana critica, no son masque el conjunto de criterios
normativos, aun cuando no de carácter jurídico, pero que sirven al hombre normal en una
actitud prudente y objetiva que permite dar un juicio de valor acerca de una cierta
realidad, o bien el comportamiento del juzgador que debe responder a las leyes de lógica
formal que reposan sobre los principios de identidad, de no contradicción, de tercero
excluido y de raz6n suficiente respondiendo el razonamiento a las máximas de la
experiencia”.
Como bien decía Couture, son, ante todo, las reglas del correcto entendimiento humano.
En ellas interfieren las reglas de la lógica, con las reglas de la experiencia del juez. Unas y
otras contribuyen de igual manera a que el magistrado pueda analizar la prueba (ya sea
de testigos, de peritos, de inspección judicial, de confesión en los casos en que no es lisa
y Ilana) con arreglo a la sana razón y a un conocimiento experimenta de las cosas.
El juez que debe decidir con arreglo a la sana crítica, no es libre de razonar a voluntad,
discrecionalmente, arbitrariamente. Esta manera de actuar no sería sana crítica, sino libre
convicción. La sana crítica es la unión de la lógica y de la experiencia, sin excesivas
abstracciones de orden intelectual, pero también sin olvidar esos preceptos que algunos
llaman “higiene mental”, tendientes a asegurar el más certero y eficaz razonamiento.