TEMA: 10
CESAREA
Concepto:
La cesárea es un procedimiento quirúrgico en el que se realiza una incisión en el abdomen y el
útero para extraer al feto cuando el parto vaginal no es posible o seguro para la madre o el
bebé.
Indicaciones maternas:
Distocia ósea
Distocia de partes blandas
Estrechez pélvica
Ruptura uterina
cesárea anterior
Herpes genital activa
Infección por VIH
Fracaso de inducción
pre- eclampsia grave o eclampsia.
Neonato con restricción de crecimiento intrauterino.
Anormalidades en la posición o presentación del feto (como el podálico o de nalgas).
Placenta previa (implantación de la placenta en la parte inferior del útero).
Sufrimiento fetal.
Indicaciones fetales:
Macrosomía fetal
Embarazos gemelares
Situaciones y variedad de presentación anormales
Malformaciones congénitas
Sufrimiento fetal agudo
Prematurez
Distocia en el parto.
Enfermedades congénitas que hacen que el parto vaginal sea riesgoso.
Clasificación de las cesáreas:
Existen diferentes tipos de cesáreas, pero los dos principales son:
1. Cesárea PFannenstiel: Se realiza una incisión transversal en el cuerpo uterino de 10
a12 cm. de longitud por sobre el pubis permitiendo un mejor cierre del útero y
reduciendo el riesgo de ruptura uterina en futuros embarazos.
Ventajas:
Es más estético
Menor tensión en la línea de incisión
Menor dolor
Menor dehiscencia, evisceración
deambulación temprana
Desventajas:
Frecuencia de hematomas
2. Cesárea Clásica: Se realiza una incisión vertical en el cuerpo uterino. Esta técnica se
utiliza en casos de emergencia o cuando no se pueden utilizar otras opciones debido a
la ubicación de la placenta o la necesidad de una rápida extracción fetal.
Ventajas:
más fácil acceso al feto que se encuentra en situación transversa
mejor acceso cuando existen adherencias abdominales por cirugías previas
nacimiento rápido
puede usarse cuando el parto vaginal plantea riesgos fetales o maternos
Ventajas y desventajas de Cesárea:
Ventajas:
Salva vidas tanto de la madre como del feto en casos de complicaciones
durante el parto.
Control total sobre el momento del parto.
Puede programarse en casos en los que se detecten anomalías o riesgos.
No hay ningún tipo de dolor durante el parto
El tiempo de intervención es corto
Se sabe con exactitud el día que va a nacer él bebe
Existe un menor riesgo de complicaciones
No hay trauma en la zona vaginal
Desventajas:
Riesgo de infeccion
La recuperación posparto es dolorosa y lenta
La mujer camina con dificultad los primeros días
Mayor riesgo de complicaciones postoperatorias, como infecciones o hemorragias.
Posible aumento del riesgo de complicaciones en futuros embarazos.
Complicaciones transoperatorias y postoperatorias:
Maternas
Hemorragias
Lesión a viseras
Tromboembolismo
FETALES
Traumatismos
Bronco aspiración
Depresión respiratoria
Complicaciones transoperatorias:
Lesiones en vejiga
Hemorragia durante o después de la cirugía.
Lesiones en órganos cercanos.
Infección de la herida quirúrgica.
Complicaciones postoperatorias:
- Infección de la herida quirúrgica.
- Trombosis venosa profunda.
- Hemorragia posparto.
- Problemas de lactancia.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una cesárea incluyen lo siguiente:
- Control y monitorización de los signos vitales de la madre y el feto antes, durante y después
del procedimiento.
- Preparación adecuada de los equipos y materiales quirúrgicos.
- Asistencia en la administración de anestesia.
- Reposición de líquidos intravenosos y administración de medicamentos según prescripción
médica.
- Cuidado de la herida quirúrgica y prevención de infecciones.
- Ayuda y apoyo emocional a la madre durante el proceso de recuperación.
- Educación sobre el cuidado de la herida, los signos de complicaciones y el cuidado
postoperatorio.
Recuerda que cada paciente y cada cesárea pueden requerir cuidados específicos, por lo que
es importante adaptar los cuidados a las necesidades individuales de cada caso.
TEMA :11
PROLAPSO DE CORDÓN UMBILICAL:
Concepto:
El prolapso de cordón umbilical ocurre cuando el cordón umbilical desciende por el canal de
parto antes de que el feto, y se coloca entre la cabeza del feto y la pelvis materna. Esta
condición puede causar una compresión del cordón, lo cual puede interrumpir el flujo de
oxígeno y nutrientes hacia el feto, poniendo en riesgo su vida.
El prolapso del Cordón umbilical puede ser:
PROLAPSO OCULTO: El cordón a menudo es comprimido por el hombro o la cabeza del feto
PROLASO EVIDENTE: Ocurre en la ruptura de membranas
y es más común con las presentaciones podálica o
transversa.
Causas:
Las causas del prolapso de cordón umbilical pueden incluir:
Parto prematuro
Parto de más de un bebe por embarazo (gemelos, trillizos, etc.)
Presentación anormal del feto (por ejemplo, presentación de nalgas o posición
transversal).
Cordón umbilical largo
Ruptura prematura de membranas.
Polihidramnios (aumento excesivo de líquido amniótico)
Multiparidad (haber tenido varios embarazos).
Signos y síntomas:
Puede haber una sensación súbita de presión o descenso del cordón umbilical
por parte de la madre.
Variabilidad en la frecuencia cardíaca fetal en los monitoreos.
Bradicardia fetal (disminución de la frecuencia cardíaca fetal).
Compromiso del bienestar fetal (descenso de los movimientos fetales).
Ver o sentir el cordón umbilical en la vagina antes del parto constituye un síntoma de
prolapso de cordón umbilical.
FACTORES DE RIESGO:
Los factores de riesgo tienden a dificultar que el feto se coloque adecuadamente y llene apropiadamente
la pelvis materna o se relacionan con anomalías del cordón umbilical. Las dos categorías principales de
factores de riesgo son espontáneas e iatrogénicas (aquellas que resultan de la intervención médica).
Factores espontáneos:
La posición fetal anormal tiende a producir espacio debajo del feto en la pelvis materna,
que luego puede ser ocupado por el cordón umbilical.
Polihidramnios, o una cantidad anormalmente alta de líquido amniótico
Prematurez
Bajo peso al nacer: <2500 g al nacer, aunque algunos estudios usan <1500 g.
Gestación múltiple,
Ruptura espontánea de membranas aproximadamente la mitad de los prolapsos se
producen dentro de los 5 minutos posteriores a la rotura de la membrana, dos tercios en
1 hora, 95% en 24 horas.
Factores asociados al tratamiento:
Ruptura artificial de membranas
Colocación de monitores internos (por ejemplo, electrodo interno en el cuero cabelludo
o catéter de presión intrauterino)
rotación manual de la cabeza fetal
Diagnóstico:
El diagnóstico de un prolapso de cordón umbilical se hace en base a la presentación clínica, los
signos y síntomas y se confirma mediante la palpación y el monitoreo electrónico de la
frecuencia cardíaca fetal.
Tratamiento:
El prolapso de cordón umbilical es una emergencia obstétrica y requiere intervención
inmediata. El objetivo principal del tratamiento es aliviar la compresión del cordón y garantizar
un flujo adecuado de oxígeno al feto. El tratamiento puede incluir:
- Cambio de posición de la madre para aliviar la presión sobre el cordón.
- Elevación del feto para reducir la compresión del cordón.
- Administración de oxígeno suplementario a la madre.
- Realización de una cesárea de emergencia
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para un prolapso de cordón umbilical pueden incluir:
- Monitorización continua de los signos vitales de la madre y del bienestar fetal.
- Mantener a la madre en posición de Trendelenburg invertida o posiciones laterales para
reducir la compresión del cordón.
- Administración de oxígeno según las indicaciones médicas.
- Preparación para una posible cesárea de emergencia.
- Proporcionar apoyo emocional a la madre y a su familia.
- Monitorear el flujo sanguíneo del cordón umbilical mediante Doppler, si está disponible.
- Estar preparado para realizar reanimación neonatal si es necesario.
Recuerda que el prolapso de cordón umbilical es una emergencia obstétrica que requiere una
respuesta rápida y eficaz y seguir los protocolos y directrices establecidos por el centro de
salud.
TEMA:12
EMBOLIA DEL LÍQUIDO AMNIÓTICO
Concepto:
La embolia de líquido amniótico (ELA) es una complicación obstétrica rara y potencialmente
mortal que ocurre durante el embarazo, el parto o el período posparto. Consiste en la entrada
repentina de líquido amniótico al torrente sanguíneo materno, lo que puede desencadenar
una respuesta inflamatoria, coagulación intravascular diseminada (CID) y disfunción
multiorgánica.
Etiología:
La causa exacta de la ELA no se conoce con certeza. Se cree que ocurre cuando el líquido
amniótico empieza a entrar al sistema circulatorio de la madre a través de una ruptura en la
barrera placentaria durante un evento estresante, como la rotura uterina, la placenta previa, la
manipulación del útero o el parto por cesárea. Esto puede provocar una respuesta inflamatoria
sistémica y daño a órganos, como los pulmones y el corazón.
Cuadro clínico:
El cuadro clínico de embolia del líquido amniótico puede variar, pero los signos y síntomas
comunes incluyen:
- Dificultad respiratoria súbita y aguda.
- Hipoxemia y cianosis.
- Taquicardia y taquipnea.
- Hipotensión y colapso cardiovascular.
- Convulsiones y coma.
- Síntomas de insuficiencia cardíaca, como palpitaciones, taquicardia y presión arterial baja.
- Confusión o pérdida de la conciencia.
- Coagulación intravascular diseminada (CID), que puede manifestarse con sangrado excesivo o
formación de coágulos.
- Daño a otros órganos, como los riñones, el hígado o el cerebro.
-Escalofríos de comienzo abrupto
-Sufrimiento fetal
-Edema pulmonar
-Cianosis
Atonía uterina
-Muerte
Evolución:
La embolia de líquido amniótico es una condición extremadamente grave y puede tener una
evolución rápida y potencialmente mortal. La severidad y el pronóstico dependen de la
cantidad de líquido amniótico que entra al sistema circulatorio y la respuesta del cuerpo de la
madre. La embolia del líquido amniótico puede progresar rápidamente y llevar a la muerte
materna y fetal en cuestión de minutos a horas si no se maneja adecuadamente.
Diagnóstico:
El diagnóstico de una embolia de líquido amniótico se basa en la presentación clínica y en la
exclusión de otras posibles causas de los síntomas. Se pueden realizar pruebas de laboratorio,
como análisis de sangre y coagulación, para evaluar la presencia de trastornos sistémicos y se
pueden utilizar pruebas de imagen, como radiografías de tórax y ecografías, para descartar
otras condiciones y evaluar el corazón y los pulmones.
Tratamiento:
El tratamiento de la embolia del líquido amniótico es de soporte y está dirigido hacia la
estabilización hemodinámica y el mantenimiento de la oxigenación. Puede incluir:
El tratamiento de una embolia de líquido amniótico es de emergencia y generalmente se
realiza en un entorno de cuidados intensivos y está dirigido hacia la estabilización
hemodinámica y el mantenimiento de la oxigenación. No se cuenta con ninguna prueba
específica del laboratorio que confirme el diagnostico
El tratamiento puede incluir:
- Administración de oxígeno suplementario.
- Soporte respiratorio con oxígeno y ventilación mecánica.
- Administración de fluidos intravenosos para mantener la presión arterial y el gasto cardíaco.
- Medicamentos para estabilizar el corazón y mejorar la circulación.
- Transfusiones sanguíneas, si es necesario, para corregir anemia o trastornos de coagulación.
- Tratamiento de la coagulación intravascular diseminada.
- Intervención quirúrgica, como una cesárea de emergencia, si es necesario.
- Manejo de las complicaciones hemorrágicas.
- Tratamiento de la coagulopatía con productos sanguíneos.
- Apoyo cardiaco y renal, según sea necesario.
- En casos graves, puede ser necesario realizar reanimación cardiopulmonar.
- Transfusiones sanguíneas, si es necesario, para corregir anemia o trastornos de coagulación.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una embolia del líquido amniótico pueden incluir:
- Monitorización y evaluación continua de los signos vitales de la madre, incluyendo la
frecuencia cardíaca, la presión arterial, la frecuencia respiratoria y la saturación de oxígeno.
- Observación de cualquier cambio en el estado neurológico y la función renal.
- Administración de oxígeno.
- Vigilancia estrecha de la respuesta al tratamiento y de cualquier signo de empeoramiento.
- Apoyo emocional y comunicación clara con la madre y la familia.
- Administración de medicamentos según las indicaciones médicas y evaluación de sus efectos.
- Mantenimiento de una vía aérea permeable y apoyo respiratorio si la paciente presenta
dificultad respiratoria.
- Monitoreo y manejo de los niveles de líquidos y electrolitos, y administración de fluidos
intravenosos según las necesidades de la paciente.
- Prevención y tratamiento de complicaciones, como la coagulación intravascular diseminada.
- Administración de transfusiones sanguíneas según las indicaciones médicas.
- Coordinación y comunicación con el equipo médico para asegurar una atención integral y
continua.
Recuerda que la embolia del líquido amniótico es una emergencia médica grave que requiere
una respuesta rápida y adecuada y seguir los protocolos y directrices establecidos por el
centro de salud.
TEMA: 13
ENDOMETRITIS:
Concepto:
La endometritis es una inflamación del endometrio, que es la capa interna del útero. Puede
ocurrir como resultado de una infección bacteriana después de un parto, aborto espontáneo,
legrado uterino o inserción de un dispositivo intrauterino.
Etiología:
La endometritis generalmente se produce cuando las bacterias ingresan al útero a través del
cuello uterino durante un procedimiento invasivo o durante el parto. Las bacterias más
comunes involucradas en la endometritis incluyen Escherichia coli, Staphylococcus aureus y
Streptococcus del grupo B.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de la endometritis pueden incluir:
- Fiebre.
- Dolor pélvico.
- Flujo vaginal anormal.
- Mal olor del flujo vaginal.
- Sangrado vaginal anormal.
- Sensibilidad uterina al tacto.
- Malestar general.
Evolución:
Si no se trata adecuadamente, la endometritis puede extenderse a otras partes del sistema
reproductivo, como las trompas de Falopio y los ovarios, llevando a complicaciones más graves
como la enfermedad inflamatoria pélvica.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la endometritis se basa en los síntomas clínicos, el examen físico y los
hallazgos de laboratorio. Se pueden realizar pruebas de laboratorio, como un análisis de
sangre y un cultivo de muestras del flujo vaginal y del útero, para confirmar la presencia de
una infección bacteriana.
Tratamiento:
El tratamiento de la endometritis generalmente implica el uso de antibióticos para eliminar la
infección. Los antibióticos comúnmente utilizados incluyen la combinación de un beta-
lactámico (como la ampicilina) y un inhibidor de betalactamasas (como el ácido clavulánico) o
cefalosporinas de tercera generación.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una paciente con endometritis pueden incluir:
- Administración de antibióticos según las indicaciones médicas.
- Monitorización de la respuesta terapéutica y de posibles efectos secundarios de los
medicamentos.
- Control y registro de los signos vitales de la paciente, incluyendo la temperatura.
- Vigilancia de los signos de complicaciones como la diseminación de la infección o fiebre
persistente.
- Educación y apoyo a la paciente en relación al tratamiento y los cuidados en el hogar.
- Apoyo emocional y comunicación efectiva con la paciente y su familia.
- Fomentar una adecuada higiene genital y seguimiento de las recomendaciones del médico en
relación al cuidado postoperatorio o postparto.
Es importante seguir estrictamente las directrices y protocolos establecidos por el centro de
salud en el manejo de la endometritis. Los cuidados de enfermería deben centrarse en la
vigilancia de la respuesta al tratamiento y la prevención de complicaciones, así como en
proporcionar apoyo y educación a la paciente.
TEMA:14
ENDOMIOMETRIS
Concepto:
La endomiometritis es una inflamación que afecta tanto al endometrio como al miometrio, las
capas internas y musculares del útero, respectivamente. Es una complicación grave que
generalmente ocurre después de un parto o de un procedimiento invasivo como un legrado
uterino o una cesárea.
Etiología:
La endomiometritis es generalmente causada por una infección bacteriana. Las bacterias más
comúnmente involucradas incluyen Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Streptococcus del
grupo B y anaerobios. Estas bacterias pueden ingresar al útero durante el parto, la ruptura de
membranas, la inserción de dispositivos intrauterinos u otros procedimientos invasivos.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de la endomiometritis pueden variar, pero generalmente incluyen:
- Fiebre.
- Dolor pélvico intenso.
- Flujo vaginal anormal, a menudo maloliente.
- Sangrado vaginal anormal.
- Sensibilidad uterina al tacto.
- Malestar general, como fatiga y debilidad.
Evolución:
Si no se trata adecuadamente, la endomiometritis puede llevar a complicaciones graves como
la sepsis, abscesos pélvicos, formación de tejido cicatricial y daño permanente en el útero.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la endomiometritis se basa en la evaluación clínica, el examen físico y los
hallazgos de laboratorio. Los análisis de sangre y los cultivos de muestra del flujo vaginal y del
útero pueden confirmar la presencia de una infección bacteriana.
Tratamiento:
El tratamiento de la endomiometritis implica el uso de antibióticos para eliminar la infección.
Generalmente se prescriben antibióticos de amplio espectro que sean efectivos contra las
bacterias más comunes, como la ampicilina, la clindamicina y los aminoglucósidos. (amikacina)
En algunos casos graves puede ser necesario realizar un drenaje quirúrgico de los abscesos.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una paciente con endomiometritis pueden incluir:
- Administración de antibióticos según las indicaciones médicas.
- Control y registro de los signos vitales de la paciente, incluyendo la temperatura.
- Vigilancia de los signos de complicaciones como sepsis u otros síntomas graves.
- Apoyo emocional y alivio del dolor mediante técnicas de manejo del dolor.
- Educación y apoyo a la paciente en relación al tratamiento y cuidados en el hogar.
- Fomentar una adecuada higiene genital y seguimiento de las recomendaciones del médico en
relación al cuidado postoperatorio o postparto.
- Prevenir la transmisión de infecciones a otras pacientes mediante prácticas de higiene y
desinfección adecuadas.
Es importante que los cuidados de enfermería se realicen bajo la supervisión de personal de
salud cualificado y siguiendo las pautas y protocolos establecidos por el centro de salud. Los
cuidados deben enfocarse en la vigilancia de la respuesta al tratamiento, la prevención de
complicaciones y el apoyo integral a la paciente.
TEMA:15
INFLAMACIÓN PÉLVICA
Concepto:
La inflamación pélvica es una condición en la que se produce una inflamación en los órganos
reproductivos femeninos, incluyendo el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Esta
inflamación generalmente es causada por una infección bacteriana, aunque también puede ser
el resultado de una infección viral o fúngica.
Etiología:
La inflamación pélvica suele ser causada por bacterias transmitidas sexualmente, como la
Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae. Sin embargo, también puede ser causada por
otras bacterias que ingresan al tracto reproductivo a través de otros medios, como cirugías,
legrados uterinos, dispositivos intrauterinos o partos.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de la inflamación pélvica pueden variar, pero generalmente incluyen:
- Dolor pélvico y abdominal, que puede ser agudo o crónico.
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
- Flujo vaginal anormal, a menudo maloliente.
- Aumento de la frecuencia urinaria.
- Sangrado entre períodos menstruales.
- Fiebre y malestar general.
- Náuseas y vómitos en casos más graves.
Evolución:
Si no se trata adecuadamente, la inflamación pélvica puede llevar a complicaciones graves,
como abscesos pélvicos, formación de tejido cicatricial en los órganos reproductivos,
infertilidad y dolor pélvico crónico.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la inflamación pélvica se basa en la evaluación clínica, el examen físico y los
hallazgos de laboratorio. Se pueden realizar pruebas de laboratorio, como cultivos cervicales y
análisis de sangre, para detectar la presencia de la bacteria causante de la infección. Además,
se pueden utilizar pruebas de imagen, como ecografías o resonancias magnéticas, para evaluar
la gravedad de la inflamación y detectar posibles complicaciones.
Tratamiento:
El tratamiento de la inflamación pélvica generalmente implica la administración de antibióticos
para eliminar la infección bacteriana. Inicialmente, se pueden administrar antibióticos de
amplio espectro y, posteriormente, se pueden ajustar según los resultados de los cultivos y
pruebas de sensibilidad. También es importante tratar a la pareja sexual para evitar la
reinfección. En casos graves o recurrentes, puede ser necesaria la hospitalización y la
administración de antibióticos intravenosos.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una paciente con inflamación pélvica pueden incluir:
- Administración de antibióticos según las indicaciones médicas.
- Control y registro de los signos vitales de la paciente.
- Alivio del dolor mediante técnicas de manejo del dolor, como la administración de
analgésicos según indicación.
- Control y registro de la salida de líquidos y el drenaje si se ha realizado un drenaje quirúrgico
de abscesos.
- Vigilancia de los signos de complicaciones como sepsis u otras urgencias ginecológicas.
- Apoyo emocional y educación sobre la importancia del cumplimiento del tratamiento y las
medidas preventivas.
- Fomentar la higiene genital adecuada y el seguimiento de las recomendaciones médicas en
relación al cuidado postoperatorio o post-tratamiento.
- Prevenir la transmisión de infecciones a otras pacientes mediante prácticas de higiene y
desinfección adecuadas.
Es importante que los cuidados de enfermería se realicen bajo la supervisión de personal de
salud calificado y siguiendo las pautas y protocolos establecidos por el centro de salud. Los
cuidados deben enfocarse en la vigilancia de la respuesta al tratamiento, la prevención de
complicaciones y el apoyo integral a la paciente.
TEMA:16
SEPSIS PUERPERAL
Concepto:
La sepsis puerperal, también conocida como sepsis postparto o infección puerperal, es una
complicación grave que ocurre después del parto debido a una infección bacteriana o viral que
se propaga a través del útero y la sangre. Es una emergencia médica que requiere atención
inmediata.
Etiología:
La sepsis puerperal puede ser causada por diversas bacterias, siendo las más comunes los
estreptococos del grupo B, Escherichia coli y otras bacterias intestinales. Estas bacterias
pueden ingresar al útero durante el parto, en particular si hay una ruptura prolongada de las
membranas o si se realizan intervenciones invasivas, como cesáreas o legrados uterinos.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de la sepsis puerperal pueden variar, pero generalmente incluyen:
- Fiebre alta (> 38°C).
- Escalofríos y sudoración.
- Dolor abdominal intenso.
- Flujo vaginal maloliente y anormal.
- Taquicardia y taquipnea.
- Disminución del estado de conciencia o confusión mental.
- Hipotensión.
Evolución:
La sepsis puerperal es una afección grave que puede progresar rápidamente si no se trata
adecuadamente. Puede llevar a complicaciones potencialmente mortales, como shock séptico,
fallo orgánico múltiple e incluso la muerte.
Diagnóstico:
El diagnóstico de sepsis puerperal se basa en la evaluación clínica, el examen físico y los
hallazgos de laboratorio. Se pueden realizar análisis de sangre para detectar la presencia de
infección, como el recuento de glóbulos blancos y los cultivos sanguíneos. Además, se pueden
utilizar pruebas de imagen, como ecografías o resonancias magnéticas, para evaluar la
presencia de abscesos o colecciones de líquido en el útero.
Tratamiento:
El tratamiento de la sepsis puerperal implica el uso de antibióticos de amplio espectro para
eliminar la infección bacteriana. Es posible que se requiera la administración intravenosa de
líquidos y medicamentos para mantener la presión arterial y el flujo sanguíneo adecuados. En
algunos casos graves, puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica para drenar
abscesos o remover tejido necrótico.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una paciente con sepsis puerperal pueden incluir:
- Administración de antibióticos intravenosos según las indicaciones médicas.
- Control y registro frecuente de los signos vitales de la paciente, incluyendo la temperatura, la
presión arterial y la frecuencia cardíaca.
- Monitorización continua de la oxigenación y la función respiratoria.
- Administración de líquidos intravenosos y medicamentos según las indicaciones médicas.
- Observación y registro de los niveles de conciencia y la respuesta al tratamiento.
- Alivio del dolor mediante técnicas de manejo del dolor, como la administración de
analgésicos según indicación.
- Vigilancia de los signos de complicaciones como shock séptico, fallo orgánico o sangrado
excesivo.
- Apoyo emocional y educación sobre la importancia del cumplimiento del tratamiento y las
medidas preventivas.
- Fomentar una adecuada higiene general y seguir las recomendaciones médicas en relación al
cuidado postparto.
- Prevenir la transmisión de infecciones a otras pacientes mediante prácticas de higiene y
desinfección adecuadas.
Los cuidados deben enfocarse en la monitorización estrecha de la paciente, el control de los
signos vitales y la administración adecuada de medicamentos y líquidos, así como el apoyo
emocional a la paciente y la prevención de complicaciones.
TEMA:17
MASTITIS
Concepto:
La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria, generalmente causada por una
infección bacteriana, que puede ocurrir durante la lactancia materna. Es una afección
común que puede ser dolorosa y afectar la capacidad de la madre para amamantar a
su bebé.
Etiología:
La mastitis generalmente es causada por bacterias, como el Staphylococcus aureus,
que ingresan al tejido mamario a través de grietas o lesiones en el pezón. El
estancamiento de la leche en los conductos lactíferos puede favorecer la proliferación
de bacterias.
La leche que queda obstruida en la mama es la causa principal de la mastitis. Otras
causas incluyen las siguientes:
Un conducto mamario bloqueado. Si la mama no se vacía completamente en cada
toma, uno de los conductos mamarios se puede obstruir. La obstrucción hace que la
leche regrese, lo que genera una infección mamaria.
Bacterias que ingresan en la mama. Las bacterias de la superficie de la piel y de la
boca del bebé pueden ingresar en los conductos mamarios a través de una grieta en la
piel del pezón o una abertura en el conducto mamario. La leche estancada en una
mama que no se vacía se convierte en un caldo de cultivo.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de la mastitis pueden variar, pero generalmente incluyen:
- Enrojecimiento, calor y sensibilidad en la mama afectada.
- Dolor e hinchazón en el área afectada.
-Engrosamiento del tejido mamario o un bulto en la mama
-Fiebre de (38.3 °C) o más
-Fiebre, escalofríos y malestar general.
- Grietas, ampollas o costras en el pezón.
- Secreción de pus o leche espesa y de mal sabor.
- Ganglios linfáticos inflamados en la axila cercana a la mama afectada.
Evolución:
La mastitis generalmente se resuelve rápidamente con el tratamiento adecuado, que
generalmente implica el uso de antibióticos y medidas de manejo de la lactancia
materna. Sin embargo, si no se trata, la infección puede empeorar, causando
abscesos mamarios o, en casos muy raros, sepsis.
Diagnóstico:
El diagnóstico de mastitis se basa en la evaluación clínica y los hallazgos de la historia
clínica, así como en los signos y síntomas mencionados anteriormente. En algunos
casos, se pueden realizar análisis de sangre para verificar la presencia de infección y
cultivos de leche para identificar la bacteria causante.
Su diagnóstico suele basarse en el aumento de sodio en la leche materna; una
relación sodio/ potasio mayor a 1 y un aumento en los mediadores inflamatorios.
Tiende a resolverse al disminuir la congestión mamaria con lactancia materna
exclusiva y a demanda.
TIPOS
Existen numerosos tipos de mastitis:
Mastitis subclínica: Es la que no presenta signos ni síntomas. Cursa sin
manifestaciones clínicas.
Mastitis aguda: Es una inflamación aguda de la mama que suele ser intensa y de corta
duración. Puede dar lugar a la formación de abscesos mamarios, sobre todo en la
lactancia.
Mastitis crónica: Es una mastitis duradera, que suele ser de menor intensidad, pero de
larga evolución. Con frecuencia, la mastitis crónica es causada por la mala evolución
de una mastitis aguda o un absceso.
Mastitis recurrente: Es aquella que cursa con episodios inflamatorios repetidos que se
suceden durante un periodo de tiempo más o menos largo.
Mastitis recidivante: Es aquel tipo de mastitis que tiene tendencia a reaparecer
después de un periodo de curación.
Mastitis crónica
La mastitis crónica generalmente es resultado de una mastitis aguda mal manejada
(2). Su prevalencia varía según el grupo étnico y localización. Al igual que la mastitis
aguda, su etiología puede ser tanto infecciosa como no infecciosa. En ciertos casos es
necesaria la toma de biopsia para descartar el origen neoplásico. En caso de etiología
infecciosa se debe administrar antibioticoterapia según los resultados del cultivo por un
tiempo mínimo de dos semanas. En caso de recurrencia por agentes multirresistentes
se evalúa el ingreso hospitalario con tratamiento intravenoso. Se puede emplear
profilaxis durante toda la lactancia con eritromicina 500mg/día o
clindamicina 300mg/día.
Tratamiento:
Medidas generales
Medidas generales
Recomendaciones para mantener la lactancia; apoyo emocional para afrontar el dolor
y la incomodidad.
Adecuada nutrición, hidratación y reposo.
Usar sujetador no apretado
Se puede evaluar aplicar calor local brevemente antes de las tomas y compresas frías
después para reducir el edema y el dolor.
Drenaje de pecho: La extracción frecuente y efectiva de la leche es fundamental para
tratar la mastitis. La extracción más eficaz se realiza con la succión del niño. La leche
del pecho enfermo no supone riesgo para el lactante, por lo que la alimentación del
pecho afecto no debería suspenderse nunca, salvo que el niño la rechazara por su
mayor contenido en sodio. En estos casos, debe extraerse la leche de forma efectiva.
El tratamiento de la mastitis generalmente incluye:
- Administración de antibióticos orales para tratar la infección bacteriana.
Antinflamatorios: Especialmente, el ibuprofeno (400-600 mg cada 6-8 h). Deben
tomarse desde el inicio de los síntomas, ya que calman el dolor y disminuyen la
inflamación, por lo que facilitan la eyección de leche.
Manejo quirúrgico:
El drenaje puede ser por punción eco guiada o quirúrgico.
Drenaje eco guiado:
mediante aspiración (aguja 18G (aguja rosa) o aguja PAAF):
Drenaje ecoguiado mediante aspiración (aguja 18G (aguja rosa) o aguja PAAF):
Mediante la aspiración de agujas 18 G drenaje de elección en abscesos de tamaño < 5
cm, uniloculados.
Requiere anestesia local.
En ocasiones, pueden ser necesarios múltiples drenajes aspirativos.
Durante la evacuación del contenido purulento se obtendrá muestra para cultivo
mediante aspiración (no frotis).
• Si buena evolución clínica puede valorar el alta en las siguientes horas tras la
punción.
Drenaje quirúrgico: Drenaje de elección si abscesos ≥ 5 cm, multiloculados o tras
punción fallida o presencia de necrosis/lesión de piel adyacente.
Drenaje quirúrgico:
Drenaje de elección si abscesos ≥ 5 cm, multiloculados o tras
El drenaje de elección si abscesos > 5 cm multiloculado tras punción fallida o
presencia de necrosis/lesión de piel adyacente.
▪ Puede realizarse con anestesia local o aunque de elección será la sedación.
▪ La incisión debe realizarse en el lugar de mayor fluctuación. A pesar del impacto
estético, se evitará realizar la incisión cerca de la areola-pezón, para
facilitar la
continuidad de la lactancia materna y evitar la lesión de conductos.
▪ En estos casos, siempre dejaremos un drenaje tipo Penrose de calibre grueso que
multiperforaremos e idealmente fijaremos con un punto en piel.
▪ Durante la evacuación del contenido purulento se obtendrá muestra para cultivo
mediante aspiración (no frotis).
▪ Si buena evolución clínica (ausencia de fiebre) puede plantearse el alta médica a las
12-24h del drenaje quirúrgico
- Aplicación de calor húmedo en la mama afectada para aliviar el dolor y fomentar el
flujo de leche.
- Amamantar o extraer leche de forma regular para aliviar el estancamiento y mantener
la producción de leche.
- Si es necesario, drenaje de abscesos mediante una técnica controlada y bajo
supervisión médica.
- Analgésicos para aliviar el dolor y la inflamación.
- Reposo y descanso adecuados.
Cuidados de enfermería:
Algunos cuidados de enfermería para una paciente con mastitis pueden incluir:
- Fomentar y apoyar la lactancia materna frecuente para aliviar el estancamiento de la
leche y promover la recuperación.
- Enseñar a la madre a amamantar en diferentes posiciones para reducir la presión en
el área afectada.
- Proporcionar compresas calientes y húmedas para aliviar el dolor y la inflamación.
- Educar sobre la importancia de mantener una higiene adecuada de los pezones y las
manos antes de cada toma.
- Enseñar técnicas de extracción de leche manual o con bombas de lactancia, si es
necesario.
- Promover el reposo y el descanso adecuados para ayudar en la recuperación.
- Realizar seguimiento y evaluar la respuesta al tratamiento, así como controlar la
salud y el bienestar del bebé.
Es importante destacar que el apoyo y la educación adecuada a la madre y su pareja
son esenciales para garantizar una buena recuperación y continuar con la lactancia
materna. Además, se debe alentar a la madre a mantenerse hidratada, comer
adecuadamente y recibir el apoyo emocional necesario.
TEMA: 18
ABSCESO MAMARIO
Concepto:
Un absceso mamario es una acumulación de pus dentro de la glándula mamaria,
generalmente causada por una infección bacteriana en el tejido mamario. Un absceso
mamario puede ocurrir como complicación de una mastitis no tratada o como resultado
de una obstrucción de los conductos lactíferos.
Etiología:
La principal causa de un absceso mamario es una infección bacteriana, generalmente
causada por bacterias como el Staphylococcus aureus. Esta bacteria puede ingresar al
tejido mamario a través de lesiones en el pezón o como resultado de una obstrucción
en los conductos lactíferos.
Cuadro clínico:
Los signos y síntomas de un absceso mamario pueden incluir:
- Dolor intenso, sensible al tacto y localizado en una parte de la mama.
- Enrojecimiento y calor en el área del absceso.
- Hinchazón y endurecimiento de la mama afectada.
- Sensación de fiebre, escalofríos y malestar general.
- Pus o una secreción de mal olor que puede salir de la mama afectada.
- Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos en la axila cercana.
Evolución:
Si no se trata, un absceso mamario puede continuar creciendo y causar síntomas cada
vez más intensos. Puede ser doloroso y afectar la capacidad de la madre para
amamantar o cuidar a su hijo. Además, existe el riesgo de complicaciones, como la
formación de una fístula o la extensión de la infección a tejidos cercanos.
Diagnóstico:
El diagnóstico de un absceso mamario se basa en la evaluación clínica y los signos y
síntomas mencionados anteriormente. Además, se pueden realizar pruebas de
diagnóstico por imágenes, como una ecografía o una resonancia magnética, para
confirmar la presencia del absceso y evaluar su tamaño y ubicación.
Exámenes Complementarios
La mayoría de las veces no se requiere la realización de exámenes complementarios,
pues el interrogatorio y el examen físico son suficientes para establecer el diagnóstico,
sin embargo, en ocasiones, un examen es necesario para confirmar el diagnóstico y
descartar complicaciones.
Exámenes de mayor utilidad:
Ecografía
Mamografía
Biopsia percutánea con aguja fina
Cultivo de las secreciones de la mama
Biometría hemática completa
Velocidad de sedimentación eritrocítica.
Tratamiento:
El tratamiento de un absceso mamario generalmente incluye:
- Drenaje del absceso mediante una técnica controlada y bajo supervisión médica.
Esto se puede hacer mediante una punción con aguja o mediante la realización de una
incisión quirúrgica.
- Administración de antibióticos, generalmente por vía intravenosa, para tratar la
infección bacteriana.
- Analgésicos para aliviar el dolor y la inflamación.
- Aplicación de compresas calientes para ayudar a drenar el absceso y promover la
curación.
Cuidados de enfermería:
Los cuidados de enfermería para una paciente con un absceso mamario pueden
incluir:
- Proporcionar apoyo emocional y educación sobre la afección y el tratamiento.
- Brindar información y técnicas de lactancia materna adecuadas, si corresponde.
- Enseñar a la madre a realizar una limpieza adecuada de la herida y a cambiar los
apósitos según las indicaciones médicas.
- Vigilar y registrar los signos vitales de la paciente con regularidad.
- Administrar medicamentos según indicación, como antibióticos y analgésicos.
- Proporcionar instrucciones sobre el uso y cuidado de dispositivos de drenaje, si se
utilizan.
- Educar sobre la importancia del cumplimiento del tratamiento y las medidas
preventivas para evitar futuras infecciones.
- Realizar seguimiento y evaluar la respuesta al tratamiento y la curación del absceso.
Es fundamental que los cuidados de enfermería se realicen siguiendo los protocolos y
pautas establecidos por el centro de salud. Los cuidados deben enfocarse en la
prevención de complicaciones, la promoción de la curación y el apoyo
emocional a la paciente.