UNIVERSIDAD ESPECIALIZADA DE LAS AMERICAS
Facultad de Ciencias Médicas y Clínica
Escuela de Ciencias Médicas y de la Enfermería
Trabajo de Grado para optar por el título de Licenciado en Radiología e
Imagenología Médica
Modalidad Practica Profesional
Principales Hallazgos Patológicos en los estudios de cervical en
Resonancia Magnética, Análisis Retrospectivo de estudios realizados a
pacientes del Hospital Gustavo Nelson Collado Febrero - Mayo 2023 .
Presentado por:
Gaitán Martínez, Roxana Lisbeth 7-710-1584
Asesor: Profesor Juan Daniel Mitre
Los Santos, 2023.
CAPÍTULO I
MARCO REFERENCIAL
INSTITUCIONAL
1.1. Antecedentes
Interpretando a Lagares (2017) dice que : “La resonancia magnética es una
técnica que consiste en la obtención de imágenes detalladas de órganos y
tejidos internos a través de la utilización de campos magnéticos utilizando
grandes imanes, ondas de radiofrecuencia y una computadora para la
producción de las imágenes” (p. 124).
Su aplicación condujo al desarrollo de una nueva modalidad conocida como
resonancia magnética funcional, la cual provee una herramienta sensitiva, no
invasiva para el mapeo de activación de la función del cerebro humano, a través
de la medición de cambios locales en el flujo sanguíneo. El procedimiento
empezó a ser aplicado en los años noventa y, en la actualidad, se encuentra
entre las técnicas más importantes orientadas al diagnóstico y al tratamiento por
imagen, junto con técnicas ampliamente reconocidas como PET y SPECT.
Para entender cómo funciona la resonancia magnética funcional, es necesario,
en primer lugar, tener en cuenta los principios que rigen a la resonancia
magnética convencional y sus efectos sobre el cerebro.
Por otro lado Zhong (2015) dice que: “Básicamente, la resonancia magnética se
fundamenta en la absorción de energía por un núcleo magnéticamente activo,
que debe tener dos características fundamentales: un número impar de protones
y un espín; el núcleo más utilizado para tal fin es el hidrógeno, el cual es
escogido por su abundancia en el cuerpo humano” (p. 75).
Cuando este núcleo se encuentra en un campo magnético, éste es capaz de
absorber energía de dicho campo en una frecuencia específica y retornarla a
una bobina usada como detector cercana a la misma frecuencia; ésa señala que
es transferida y decae, con constantes de tiempo diferentes para cada tejido.
La resonancia magnética dinámica es útil para evaluar la columna cervical
inestable; evalúa componentes blandos de la columna cervical y movimientos
dinámicos cervicales.
Una resonancia magnética (imágenes por resonancia magnética) es una prueba
segura e indolora que utiliza imanes y ondas de radio para generar imágenes
detalladas de los órganos, los músculos, los tejidos blandos y las estructuras del
cuerpo. A diferencia de una tomografía computarizada, una resonancia
magnética no usa radiación.
Una resonancia magnética de la columna cervical produce imágenes detalladas
de la parte cervical de la columna vertebral (los huesos en la parte posterior del
cuello).
Una resonancia magnética de la columna cervical puede detectar una variedad
de afecciones en el cuello y la parte superior de la espalda, incluidos problemas
con los tejidos blandos dentro de la columna vertebral, como la médula espinal,
los nervios y los discos.
Los médicos pueden pedir que se haga una resonancia magnética para evaluar
la anatomía de los siete huesos de la columna cervical o la médula espinal, o
para buscar lesiones en esta zona.
Una resonancia magnética de la columna cervical también puede ayudar a los
médicos a:
Evaluar síntomas como dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en
los brazos, los hombros o el área del cuello.
Encontrar algunos tipos de enfermedades crónicas del sistema nervioso.
Diagnosticar tumores, sangrado, hinchazón, infecciones o inflamación en
las vértebras o tejidos circundantes.
La cervicalgia crónica es una de las principales patologías en la consulta diaria.
Machinkanti (2006); “esto es cada vez más común, debido a la modificación en
los hábitos higiénico-dietéticos, de los cuales los principales son la postura en el
ambiente laboral, los deportes con impacto directo en la columna, los
antecedentes traumáticos (en especial con efecto latigazo), el sobrepeso y las
labores cotidianas que condicionan microtrauma sobre las estructuras de la
columna cervical” (p. 35).
Freund (2006); “en pacientes con dolor cervical de tipo crónico que muestren
alteraciones neurológicas en la exploración física, la resonancia magnética (RM)
es un método con una exactitud de aproximadamente el 80% para el diagnóstico
de la anomalía causante” (p. 46).
La resonancia magnética estática ha tenido algunas limitaciones en la
demostración de la causa de los síntomas dolorosos, ya sea radiculopatía o
mielopatía, ya que en una posición en decúbito supino la fuerza gravitacional
que se ejerce sobre la columna actuará directamente sobre la cara ventral de los
cuerpos vertebrales, permitiendo un aumento en la apertura de los espacios
intervertebrales y en ocasiones rectificación de la lordosis cervical, ocultando
patologías discales tales como herniaciones, espondilolistesis o inestabiliad del
cuerpo vertebral.
Según Choi (2009); “sin embargo, en una posición en flexión, la fuerza
gravitacional se modifica, incrementándose el peso y la fuerza gravitacional en
sentido axial sobre la columna cervical, lo que favorece un aumento en la
presión intradiscal, simulando la posición en la cual el paciente manifiesta los
síntomas y siendo más evidentes las anomalías discales” (p. 32).
La investigación en estos métodos está en evolución, y a pesar de que existen
dispositivos en el mercado que favorecen los movimientos dinámicos de la
columna vertebral, no existen protocolos que estén aceptados por
organizaciones internacionales y en nuestro medio no se cuenta con los tipos de
RM necesarios para poder realizar una evaluación dinámica, por lo que muchos
pacientes continúan con diagnósticos fallidos.
La evolución de la enfermedad degenerativa radiológicamente puede iniciar con
rectificación de la columna debido a la contractura de los músculos, y más tarde
con formación de osteofitos debido a la tracción de las fibras de Sharpey o por la
fuerza tensil condicionada por el ligamento longitudinal anterior sobre el periostio
del cuerpo vertebral, con disminución en el espacio intervertebral, lo cual a su
vez condiciona cambios en la presión del disco intervetebral con formación de
gas intradiscal, así como disminución en el espacio intervetrebral con esclerosis
o edema de las facetas subyacentes y suprayacentes, y ya en estadios
avanzados fusión de los cuerpos vertebrales.
En una fase intermedia, la formación de los osteofitos pueden presentarse en la
cara anterior, posterior o lateral de los cuerpos vertebrales, así como con
extensión a los forámenes de conjunción, mismos que a su vez pueden
condicionar radiculopatía, siendo esta una de las principales causas de consulta
por cervicalgia.
Galluci (2007); “de igual manera, en algunos pacientes puede verse calcificación
del ligamento amarillo y del ligamento longitudinal, el cual a su vez puede
condicionar un canal vertebral estrecho, aunque cabe mencionar que la RM
tiene pobre sensibilidad para la evaluación de este hallazgo” (p. 17).
El disco intervetebral, por su alto contenido en líquido, se evalúa mejor con
secuencias sensibles al líquido, principalmente T2 o T2 con supresión grasa. Las
estructuras óseas se valoran con mayor limitación en la RM, pero las secuencias
potenciadas en T1 y T2 son útiles para la visualización de osteofitos. Para la
determinación de cambios de tipo Modic son útiles las secuencias ponderadas
en T1, T2 y T2 con supresión de grasa, las cuales determinarán si son cambios
por sustitución grasa, edema o esclerosis.
Latarjet (2008); “las secuencias T2 en sagital son óptimas para hacer una RMd,
ya que esta permitirá una adecuada valoración de los bordes óseos y determinar
un desplazamiento anterior o posterior, lo cual estará evaluando la laxitud de los
ligamentos que mantienen la estabilidad cervical” (p. 27)
Es sumamente importante el uso de métodos de imagen para determinar el
grado de inestabilidad y el tratamiento que se llevará a cabo, ya que según los
hallazgos se evaluará el requerimiento de cirugía o solo de terapia farmacológica
y rehabilitación.
Las razones más comunes para esta prueba son:
Dolor intenso en el cuello, el hombro o el brazo que no mejora después
del tratamiento.
Dolor de cuello junto con debilidad en las piernas, entumecimiento u otros
síntomas.
Dolores de cabeza.
Masas o grumos.
También se puede realizar una resonancia magnética de la columna
cervical para:
Defectos de nacimiento o deformidades de la columna cervical.
Infección de las vértebras, discos, médula espinal o sus cubiertas
(meninges).
Lesión o traumatismo en vértebras cervicales, médula o disco.
Esclerosis múltiple.
Curvatura anormal de la columna vertebral o escoliosis severa.
Tumores en las vértebras, la médula espinal, los nervios o los tejidos
blandos circundantes.
Artritis en la columna vertebral.
Cambios degenerativos en la columna cervical.
Compresión o inflamación de los nervios de la columna cervical.
Estrechamiento del canal espinal (estenosis espinal).
Aneurismas.
Enfermedad discal y articular. Ambas son causas frecuentes de dolor
lumbar intenso y ciática (dolor de espalda que se irradia hacia la parte
inferior de la pierna).
Otras anomalías óseas, o trastornos de los tejidos blandos o de las
articulaciones.
La resonancia magnética funciona mejor que la tomografía computarizada para
diagnosticar estos problemas la mayoría de las veces.
También se puede realizar una resonancia magnética de la columna
cervical antes de una cirugía de columna.
Además, existe un tipo de resonancia magnética llamada angiografía por
resonancia magnética (ARM), que examina mejor los vasos sanguíneos del
cuello.
Una resonancia magnética puede ayudar a determinar si sufrió algún daño
debido a un accidente o lesión. Su médico también puede ordenar una
resonancia magnética para investigar síntomas como:
Disco herniado o «desplazado» (radiculopatía cervical).
Desgaste anormal de los huesos y cartílagos del cuello
(espondilosis cervical).
Los resultados anormales también pueden deberse a:
Cambios degenerativos debidos a la edad.
Infección ósea (osteomielitis).
Inflamación del disco (discitis).
Infección de la columna vertebral.
Esclerosis múltiple.
Lesión o compresión de la médula espinal.
Fractura espinal.
Tumor espinal.
Los beneficios de la resonancia magnética de la columna cervical son:
La resonancia magnética es una técnica de imagen no invasiva que no
implica la exposición a la radiación.
Las imágenes de resonancia magnética de la columna vertebral son más
claras y detalladas que las imágenes obtenidas con otros métodos de
imagen. La resonancia magnética puede mostrar anomalías, lesiones y
enfermedades de la columna cervical que no se pueden ver con otros
métodos. La resonancia magnética es el mejor método disponible para
visualizar la médula espinal y los nervios.
Puede detectar anomalías que podrían quedar ocultas por el hueso con
otros métodos de diagnóstico por imágenes.
Es menos probable que el material de contraste de gadolinio
para resonancia magnética cause una reacción alérgica que los
materiales de contraste a base de yodo que se usan para radiografías y
tomografías computarizadas.
Es muy útil para evaluar las lesiones de la columna cervical. Ayuda a
diagnosticar o descartar una compresión aguda de la médula espinal
cuando un examen físico muestra debilidad muscular o parálisis.
La resonancia magnética es el mejor método disponible para evaluar las
lesiones de los ligamentos.
Puede detectar cambios sutiles en la columna vertebral que pueden ser
un signo temprano de infección o tumor. La resonancia magnética es más
sensible que la tomografía computarizada para evaluar tumores,
abscesos y otras masas de tejido blando cerca de la médula espinal.
La resonancia magnética es el método preferido para evaluar las posibles
complicaciones de la cirugía, incluido el sangrado, la cicatrización, la infección y
la reaparición de una hernia de disco.
Los riesgos de la resonancia magnética de la columna cervical son:
El fuerte campo magnético producido por la resonancia magnética no causa
ningún efecto dañino, excepto el mal funcionamiento de los dispositivos
implantados que pueden distorsionar las imágenes.
Puede haber una reacción alérgica al medio de contraste. Estas reacciones
suelen ser leves y se pueden controlar fácilmente con medicamentos.
1.2. Justificación
La resonancia magnética es una forma no invasiva en que el médico examina
los órganos, los tejidos y el sistema esquelético. Produce imágenes de alta
resolución del interior del cuerpo que ayudan a diagnosticar diversos problemas.
Para este examen especial es un radiólogo, un médico entrenado para
supervisar e interpretar los exámenes radiológicos, analizará las imágenes. El
radiólogo enviará un informe firmado a su médico de cabecera o médico
remitente, quien compartirá los resultados con usted. Esto hace que el examen
sea analizado por expertos y así emitir juicios correctos.
Podría ser necesario hacer un examen de seguimiento. Si fuera así, su médico
le explicará porqué. A veces, el examen de seguimiento evalúa un posible
problema con más vistas o con una técnica especial de toma de imágenes.
También podría ver si ha habido algún cambio con respecto a algún problema a
lo largo del tiempo. Los exámenes de seguimiento son, por lo general, la mejor
forma de ver si el tratamiento está funcionando o si un problema requiere de
atención.
Dependiendo de la ubicación de sus síntomas, se podría explorar solamente una
parte su columna. Por ejemplo, la porción cervical (cuello), la
columna torácica (pecho) o la columna lumbar (inferior). Se podría utilizar el
material de contraste a base de gadolinio cuando se está investigando la
presencia de infección, tumores o problemas recurrentes de los discos luego una
cirugía.
Los beneficios de la Resonancia Magnética son diversos; esto ayudará a buscar
soluciones para su condición ya que la Resonancia Magnética es una técnica de
exploración no invasiva que no requiere de exposición a la radiación. Las
imágenes por RMN de la columna son más claras y más detalladas que las
imágenes obtenidas con otros métodos de toma de imágenes. La Resonancia
Magnética puede mostrar anomalías, lesiones y enfermedades de la columna
que no podrían ser vistas con otros métodos. La Resonancia Magnética es el
mejor método disponible para visualizar la médula espinal y los nervios. La
Resonancia Magnética puede detectar anomalías que podrían quedar ocultas
por los huesos cuando se utilizan otros métodos de exploración. El material de
contraste para Resonancia Magnética con gadolinio tiene menos probabilidades
de causar una reacción alérgica que los materiales a base de yodo, utilizados
para los rayos X y las exploraciones por TC.
La Resonancia es muy útil para evaluar lesiones espinales. Ayuda a
diagnosticar o descartar la compresión aguda de la médula espinal cuando un
examen físico muestra debilidad en los músculos o parálisis. La Resonancia
Magnética es el mejor método disponible para evaluar lesiones de los
ligamentos. La Resonancia Magnética puede detectar cambios sutiles en la
columna vertebral que podrían ser un signo temprano de una infección o de un
tumor. La Resonancia Magnética es más sensible que la exploración por TC
para evaluar tumores, abscesos y otros tipos de masas de tejido blando cerca de
la médula espinal. La Resonancia Magnética es el método preferido para evaluar
las complicaciones posibles de la cirugía, incluyendo sangrado, cicatrizado,
infección y la reaparición de un disco herniado.
La resonancia magnética permite una mejor detección y delimitación de las
lesiones del área de cabeza y cuello.
El área de cabeza y cuello es una región anatómica compleja en la que se
concentran una gran cantidad de estructuras anatómicas. La Resonancia
Magnética tiene la ventaja, frente a otras técnicas de imagen como la
Tomografía Computarizada, de tener una gran resolución de contraste que
permite una mejor detección y delimitación de las lesiones del área de cabeza y
cuello.
La RM aporta datos sobre la extensión tumoral mediante la obtención de
secuencias morfológicas, pero, además con las secuencias funcionales de
difusión y perfusión actualmente se pueden obtener datos cuantitativos que
pueden contribuir a la caracterización de los tumores y aportan información
sobre la predicción de respuesta al tratamiento y el pronóstico.
La Dra. Oleaga (2017); comenta que "hay características específicas del
comportamiento de los cánceres de cabeza y cuello que son indicadores del
pronóstico y van a condicionar el tratamiento; como la diseminación perineural,
la afectación de las estructuras óseas, la invasión intracraneal, la invasión de los
cartílagos laríngeos o la presencia de adenopatías" (p. 56).
La mayor parte de las lesiones de cabeza y cuello que requieren un estudio de
RM son tumores malignos, en los cuales, la imagen es crucial para una correcta
planificación quirúrgica o de quimio/radioterapia. Oleaga (2007); "además de en
procesos tumorales malignos, la RM también se utiliza para valorar procesos
infecciosos complejos de este área, malformaciones vasculares o tumoraciones
benignas para conseguir una adecuada planificación quirúrgica" (p. 67).
Los tumores malignos de cabeza y cuello están relacionados con dos factores
de riesgo como son el consumo de alcohol y el tabaco, especialmente en los que
afectan a la zona de la laringe y faringe. También, a lo largo de los últimos años,
ha aumentado el número de casos relacionados con el virus del papiloma
humano, que es más frecuente en varones con una edad media entre 45-60
años.
1.3. Descripción Institucional
Con la modernización de la Caja del Seguro Social se construyó un nuevo
hospital médico quirúrgico, con el fin de reemplazar el hospital que existía, el
cuál no cumplía con las necesidades de atención de la población.
En la región de Azuero, la CSS contaba con una sola instalación, la del hospital
El Vigía y el mismo no tenía la capacidad física necesaria para satisfacer tal
demanda.
Fue así que se evaluó la posibilidad de hacer la nueva instalación hospitalaria
adecuada para la región de Azuero; que contara con una infraestructura y
tecnología apropiada, dirigida a satisfacer la demanda de la población
asegurada.
El [Link] cuenta con 8 quirófanos, distribuidos de la siguiente manera: 5
regulares en la planta baja, 1 en el servicio de urgencias, 1 para procedimientos
y 1 de cistoscopia.
Tiene 19 consultorios para la consulta externa; y dispone de 150 camas (40
camas de medicina interna-cardiología y 110 camas de salas quirúrgicas).
Además, cuenta con 6 camas de cuidados intensivos médico-quirúrgicos, 2
cuartos de aislamiento con una cama c/u y 4 camas de unidad coronaria.