REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO PEDAGÓGICO RURAL EL MACARO “LUIS FERMIN”
MACHIQUES DE PERIJÁ – ESTADO ZULIA
UNIDAD III:
LA PEDAGOGÍA DESDE EL
PENSAMIENTO FILOSÓFICO
Autor: Denice Montenegro.
Profesor: Jarvis Hernández.
Machiques, noviembre de 2023.
INDICE
1.-Problemas pedagógicos.
2.-Teología de la educación.
3.-Problemas pedagógicos de raíz filosófica.
4.-El problema antropológico: Antropología pedagógica, realización del hombre y
transformación por medio de la libertad.
5.-El problema ontológico.
6.- El problema axiológico.
7.- El problema Epistemológico.
8.- El problema del método.
1.-Problemas pedagógicos:
El problema pedagógico, es la realización concreta de las normas, ideas,
valores y convicciones formuladas o provistas por la filosofía. La filosofía es
siempre un intento de unidad, representa como se ha dicho, un sentido unitario del
universo y de la vida. Algunos autores, hacen notar dos tipos de objetos en la
filosofía: el de los valores (en la lógica, teoría del conocimiento, ética, estética,
filosofía de la religión) y lo suprasensible (en la metafísica). La filosofía es
completa cuando se integra por la doble visión del mundo y de la vida, y en
particular la vida del hombre, el mundo no es separable del hombre, representa
una parte viva. La pedagogía siempre ha estado orientada por filósofos, nunca por
solo pedagogos. La filosofía y la pedagogía, guardan entre sí, íntima relación.
Toda pedagogía traduce en particular una filosofía; en la correlación filosófico
– pedagógica data de la antigüedad y aunque las corrientes filosóficas han sido e
todos los tiempos diferentes y opuestas, la vinculación se ha mantenido. Así ya
lo sofistas pusieron de manifiesto esta relación.
La educación no se sostiene únicamente con los datos de la
experiencia, supone también elementos que trascienden la realidad, y que es
necesario incorporar a la disciplina pedagógica.
2.-Teología de la educación:
La teología enriquece al acto educativo, por cuanto está en la base de una
educación que busca la formación de la persona, en orden a su fin último, que es
la salvación. Por eso la teología quiere que la educación sea expresión del plan
salvífico de Dios.
Por estos motivos, se puede afirmar que el auténtico docente no es el que
impone su verdad, sino que motiva para que todos lleguen a la verdad, actitud de
someterse libremente a la verdad. Deberá inducir en la búsqueda de “la verdad” y
no de “su verdad”, como también tratará de confiar en la bondad del ser humano al
esforzarse en esa actitud frente a lo Absoluto. No solamente deberá tener fe en sí
mismo y en la bondad del que tiene enfrente, sino en todo lo que ha recibido y
recibirá de los demás. Deberá convertirse en una auténtica persona de fe abierta a
“la verdad”.
3.-Problemas pedagógicos de raíz filosófica:
La educación se reduce a hechos y procesos visibles. Pero detrás de ellos,
hay circunstancias y relaciones invisibles, que influyen poderosamente en su
exteriorización, cuyo fondo y naturaleza es necesario analizar e interpretar. Existe
escondido en las intimidades de los hechos pedagógicos un cúmulo de numerosos
e inquietantes problemas de naturaleza teórica, previos a toda actitud práctica. Se
carece, ordinariamente, de la conciencia problemática frente al tema de la
educación. Para las mentes dogmáticas, que son las más comunes, casi no
existen problemas pedagógicos. Todo está resuelto o es susceptible de
resolverse. Sólo los espíritus críticos encuentran interrogantes en esta materia.
Para ellos, poco se sabe, casi todo debe resolverse y mucho no es ni siquiera
susceptible de solución práctica sin una intensa elaboración especulativa, un
esfuerzo de pura contemplación, preliminar a toda praxis.
El educador consciente debe tomar posturas mentales previas, si quiere
resolver con acierto los problemas prácticos de su actividad docente y escolar.
Aquí no expondremos ni la faz técnica ni el aspecto meramente científico de la
educación, que son derivaciones del concepto que se tiene de la misma.
Eludiremos la corriente creencia que ve el hecho educativo como un hecho
sometido a leyes y principios invariables y obedientes a soluciones dadas.
Penetraremos, en cambio, en el sentido problemático de la educación. Así
haremos de una cuestión de hecho, una mera cuestión de derecho.
El filósofo Kant, ya en su tiempo, definía la educación como problema: el
mayor y más difícil que puede ser planteado a los hombres.
Uno de los problemas de raíz filosófica vinculado en la educación es el de la
interpretación del hombre, ha sido durante siglos el tema central de la reflexión y
de la investigación filosófica. Las diversas interpretaciones que sobre el hombre se
han ofrecido a lo largo de la historia, lo ha estimado de mil variadas maneras: en
Grecia, se inicia el estudio del hombre considerándolo una “cosa más entre las
cosas” y evolucionando esta idea entre los mismos griegos, hasta determinar que
el hombre no es en definitiva una “cosa” sino algo más.
La reflexión sobre el hombre se inicia por su cuerpo, su presencia biológica,
como un ente más del estudio natural; pronto se cae en cuenta de que el hombre
no se agota en su ser somático y ocurre la necesidad de estudiarlo desde un
punto de vista moral y de insistir en su capacidad de conocer, de razonar, para
alcanzar la verdad. Son los sofistas y posteriormente la recreación socrática, quien
imprime esta nueva óptica a la investigación filosófica en torno a que es el
hombre.
La reflexión sobre el hombre en la edad media, toma una dirección
antropocéntrica, concretamente dentro de la cultura cristiana, donde el hombre es
considerado el centro de la creación, como algo “hecho” para el mundo, que está
en él y que trasciende de él, que además es superior al mundo por su capacidad
de conocerlo e interpretarlo, dentro de una connotación cercana a la necesidad de
una existencia regida por dios y esperanzada por la felicidad eterna después de la
muerte. La modernidad plantea un hombre compuesto de cuerpo y espíritu es
decir un hombre dual.
4.-El problema antropológico: Antropología pedagógica, realización del
hombre y transformación por medio de la libertad:
La antropología pedagógica aborda, de manera distintiva e integrada, dos
procesos fundamentales de la vida del hombre: educación y formación, por medio
delos cuales el ser despliega, instruye, ejercita, realiza y consolida tanto sus
capacidades biológicas como sus disposiciones espirituales, humanizándose. Así,
atiende al doble carácter fundamental del anthropos planteado por Kant (1978),
tanto el fisiológico, de lo que la naturaleza hace de él, como el pragmático, de lo
que él en cuanto ser que actúa libremente hace, o puede hacer, de sí mismo. En
este sentido, aborda el homo educandus, abierto, no especializado, carente desde
su nacimiento, para contribuir en su comprensión pedagógica y abordaje educativo
a lo largo de su existencia, pues justamente estudia las tensiones entre el ser
(imagen del hombre) y su devenir específico (construcción de sentido personal)
con el fin de desarrollar tanto su socialización como su personalización.
Para ello, esta disciplina se configura, por una parte, a través de los
conocimientos proporcionados por las ciencias del hombre como fundamento para
la reflexión pedagógica y su consecuente acción educativa; y la manera en que
esta praxis contribuye a profundizar la concepción y, sobre todo, el sentido de ser
humano, por otra.
La antropología pedagógica configura un camino medio entre la pedagogía
filosófica que proporciona fundamentación general sobre el ser humano y sus
ideales formativos, y la penetración filosófica en los fenómenos concretos mismos
para comprender la praxis educativa en sus circunstancias particulares. Así, la
pregunta por excelencia de cualquier acercamiento antropológico —“¿qué es el
hombre?”— cuyo desarrollo establece semejanzas y, especialmente, distinciones
con respecto a otras especies animales, adquiere dimensión pedagógica cuando
indaga por el proceso de realización del ser humano en general y, especialmente,
de cada persona concreta en sus circunstancias.
Igualmente, la pedagogía, en cuanto reflexión sistemática sobre la
educación y la cultura, enfatiza en su carácter antropológico, más allá de los
discursos, prácticas y sistemas en los que se instituye el acto educativo, se
interesa por conocer los rasgos humanos que lo hacen posible. De esta manera,
estudia el hecho de que el hombre empieza su vida como niño y que en cuanto ser
extremadamente capaz de aprender y necesitado de formación depende por largo
tiempo de ayudas pedagógicas.
La antropología pedagógica requiere entonces de una indagación filosófica
sobre el hombre para erigir los rasgos humanos hacia los cuales se proyectan las
acciones educativas y de realización de las personas. Esta elaboración surge en el
seno de la antropología filosófica concebida por Scheler (1972) en los siguientes
términos: Ciencia fundamental de la esencia y de la estructura esencial del
hombre; de su relación con los reinos de la naturaleza (inorgánico, vegetal,
animal) y con el fundamento de todas las cosas; de su origen metafísico y de su
comienzo físico, psíquico y espiritual en el mundo; de las fuerzas y poderes que
mueven al hombre y que el hombre mueve; de las direcciones y leyes
fundamentales de su evolución biológica, psíquica, histórico-espiritual y social, y
tanto de sus posibilidades esenciales como de sus realidades. Dicha ciencia
contiene el problema psicofísico del cuerpo y el alma, así como el problema
noético-vital.
Desde este fundamento, la antropología filosófica reflexiona sobre los
hallazgos empíricos de las demás antropologías para consolidar una idea de
hombre, que socialmente trasciende en ideal al que tácita o intencionalmente se
aspira, proyectando una antropología pedagógica. La pregunta por qué el hombre
pertenece a la antropología filosófica. Pero dentro de esta antropología filosófica,
al centrarse en el homo educandus, se enfatiza en el hombre que se hace, en el
niño y el adolescente. Es decir, en la existencia en proceso continuo de
convertirse en hombre: ese siendo constante en el que el carácter no fijado
(potencia) deviene permanentemente en acto. En efecto, para alcanzar su
realización, el hombre necesita aprender a ser lo que es y antes, saber lo que es,
porque puede acabar siendo, en su actuación, en su comportamiento, justamente
lo que no es. Esta auto interpretación le posibilita desarrollar determinadas
cualidades, consolidando su ser y hacer en el mundo, de acuerdo con su apertura
originaria.
No es de extrañar entonces que una parte considerable de la antropología
pedagógica explore las imágenes del hombre recopilando las comprensiones
sobre lo humano y sus aspiraciones consecuentes en diversos pueblos y épocas.
Esto confirma la idea según la cual todos los sistemas pedagógicos o hipótesis
sistemáticas contienen una antropología pedagógica o tienden a ella.
5.-El problema ontológico:
En filosofía, la ontología es una parte de la metafísica que estudia lo que
hay, es decir, cuáles entidades existen y cuáles no. Muchas preguntas
tradicionales de la filosofía pueden ser entendidas como preguntas de ontología:
¿existe un Dios? ¿Existen entidades mentales, como ideas y pensamientos?
¿Existen entidades abstractas, como los números? ¿Existen los universales?
Se considera que el problema del SER de la educación debe ser estudiado
en el proceso histórico para entender su movimiento y, conceptualizarlo, fijar sus
relaciones, analizar los sujetos, agentes y elementos instrumentales e inmanentes
del proceso educativo, a través de:
Función semántica.
Función epistemológica.
Función orientadora para la búsqueda del nuevo conocimiento.
Función comunicativa.
Función organizadora de la teoría.
Función de apoyo a la dirección del proceso.
6.- El problema axiológico:
La axiología es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los
valores y juicios valorativos. El estudio de la axiología, consiste en comprender el
papel social de los valores, por medio de su influencia en la educación, para
apreciar la determinación que éstos ejercen en la acción humana.
En educación, los principales problemas axiológicos se derivan de la falta
de valores morales; la educación en valores es el proceso educativo que inculca
pautas morales para crear sociedades más cívicas y democráticas. Es a través
del proceso educativo que se inculcan pautas morales para crear sociedades más
cívicas y democráticas.
La falta o pérdida de valores, tiene como consecuencia la desensibilización
del ser humano, generando individuos con falta de empatía, respeto hacia los
demás y el medio ambiente; además de personas sin pensamiento críticos.
7.- El problema Epistemológico:
La epistemología trata de los fundamentos y métodos del conocimiento
científico, como rama de la filosofía, tiene como método de estudio los procesos
de construcción de este tipo de conocimiento en vínculo con la sociedad.
La epistemología pedagógica tendrá en cuenta la fundamentación filosófica
de esta ciencia, la determinación del campo que le es propio, la averiguación de
los métodos de investigación acerca de su objeto, su estructura, el lugar que ella
ocupa con relación a otros sectores del saber científico.
Existe una compleja situación en la que se encontraría una construcción
epistemológica de la pedagogía, debido a las múltiples definiciones que tendría
que establecer para constituirse epistemológicamente. En una primera mirada se
evidencia el problema que presentan los positivistas y neopositivistas al negarle el
estatus científico a la pedagogía por carecer de leyes y teorías propias, pues solo
crearía procedimientos que estarían fundados en otras ciencias auxiliares. Una
propuesta a este problema sería la siguiente forma de abordar la pedagogía como
una ciencia:
Asumir una perspectiva cualitativa, en la cual se piense a la pedagogía
desde la comprensión, la crítica y la transformación de los sujetos, es decir,
considerar un paradigma hermenéutico y socio crítico.
Considerar algunas características que cumple la pedagogía para
constituirse como ciencia, lo cual remite, necesariamente a las definiciones
que hoy se hacen respecto de la pedagogía como saber, discurso,
disciplina y mensajes implícitos, las cuales son necesarias para comprender
cómo es que se está llevando a cabo la construcción de una episteme de la
pedagogía.
8.- El problema del método:
El método de la pedagogía, hace referencia a la búsqueda de
metodologías, procedimientos, instrumentos y las modalidades más idóneas para
llegar al resultado previsto.
En su exigencia de constituirse como ciencia, la pedagogía ha advertido el
problema de organizarse según su propia metodología. El método pedagógico,
debe remitirse al marco metodológico propio de todas las ciencias humanas,
también debe individuarse en relación con el doble aspecto en que se presenta la
pedagogía: ciencia de la praxis educativa o ciencia para la praxis educativa. Esta
segunda orientación obligará a al método pedagógico, a provocar una metodología
y didáctica disciplinaria; organizadoras de la educación. La pedagogía como
doctrina de la praxis, se constituye gracias al método estructuralmente retórico.