Serpentes
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«Serpiente» y «Culebra» redirigen aquí. Para otras acepciones,
véanse Serpiente (desambiguación) y Culebra (desambiguación).
Serpientes
Rango temporal: 125 Ma - 0 Ma
PreЄ
D
C
Pg
Cretácico - Presente
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Sauropsida
Subclase: Diapsida
Superorden: Lepidosauria
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
LINNAEUS, 1758
Distribución
Infraórdenes y familias
Alethinophidia
Scolecophidia
Madtsoiidae
[editar datos en Wikidata]
Las serpientes (Serpentes) u ofidios (Ophidia) son
un suborden de saurópsidos (reptiles) diápsidos pertenecientes al
orden Squamata, del superorden Lepidosauria, caracterizado por la ausencia
de patas (la pitón mantiene diminutas extremidades vestigiales, herencia de su
pasado evolutivo)1 y el cuerpo muy alargado. Se originaron en
el período Cretácico.
Algunas realizan mordeduras venenosas, como las cobras (Elapidae) y
las víboras, para matar a sus presas y posteriormente ingerirlas. Otras
serpientes, como las boas y pitones, matan a sus presas por constricción.
Se reconocen más de 450 géneros y de 3460 especies.23 Se cree que las
serpientes derivan de algún tipo de lagarto, pero los detalles concretos de su
origen no están claros.4
Evolución[editar]
Entre los fósiles de serpientes basales con extremidades, podemos encontrar
al género Najash.
Anatomía y fisiología[editar]
Anatomía de una serpiente.
1 esófago, 2 tráquea, 3 pulmones traqueales, 4 pulmón izquierdo
rudimentario, 5 pulmón derecho, 6 corazón, 7 hígado, 8 estómago, 9 saco de
aire, 10 vesícula
biliar, 11 páncreas, 12 bazo, 13 intestino, 14 testículos, 15 riñones.
Desplazamiento[editar]
La anatomía de las serpientes está especialmente adaptada para poder
desplazarse careciendo de extremidades. Comparadas con vertebrados
cuadrúpedos, las serpientes tienen un centro de gravedad muy bajo, pegado al
suelo, y una mayor superficie corporal en contacto con el suelo, lo que genera
mayor fricción y reparte más la masa corporal. A pesar de ello, son capaces de
nadar, bucear, escalar, saltar, cavar e incluso algunas especies pueden
planear. Presenta diferentes tipos de locomoción terrestre, la forma más común
se realiza mediante ondulaciones laterales del cuerpo, que comienzan en la
cabeza hasta terminar en la cola. Otro tipo de desplazamiento supone el uso de
una parte del cuerpo como ancla estática para impulsar el resto del cuerpo.
También algunas serpientes se pueden desplazar de manera rectilínea usando
para impulsarse sus músculos y escamas ventrales. Además, algunas
especies, sobre todo de ecosistemas desérticos, como la cascabel cornuda
(Crotalus cerastes), se desplazan levantando la cabeza y moviendo la parte
anterior del cuerpo hacia delante, para después levantar la zona media del
cuerpo y moverla, este movimiento siempre tiene dos partes del cuerpo en
contacto con el substrato y una en el aire.5 Las escamas ventrales
ensanchadas de muchas serpientes impiden el deslizamiento en dirección
contraria a la marcha.
Esqueleto[editar]
El esqueleto tiene muchas vértebras, más de 100 por lo general y llegando en
algunas especies a más de 400, lo que hace que sean muy flexibles. La
variación el número de vértebras está relacionada con la longitud de la
serpiente, pero también con su ecología. Por ejemplo, especies constrictoras,
cuentan con un mayor número de vértebras que las que usan otras
estrategias.5
El cráneo está muy modificado respecto al modelo básico diápsido. Los huesos
de la mandíbula superior están débilmente unidos al resto del cráneo y
el cuadrado puede moverse libremente y posee potentes músculos refractores,
lo que permite una enorme abertura de las mandíbulas y la deglución de
grandes presas enteras. Los dientes son agudos y curvados hacia atrás y se
implantan tanto en el paladar como en el maxilar y el dentario.
Las boas y las pitones poseen rudimentos de las extremidades posteriores y de
sus cinturas; en estas serpientes pueden verse unas garras en la parte externa
y a cada lado de la cloaca que desempeñan un cierto papel en el coito.
Sentidos[editar]
La visión detallada es limitada, pero no impide la detección de movimiento.
Algunas serpientes poseen fosetas loreales, capaces de detectar el calor. No
obstante eso no indica que tengan visión infrarroja, ya que la información va a
áreas del cerebro distintas a las de la visión. Simplemente saben si cada cosa
está más caliente o menos.
El sentido del oído de las serpientes es muy limitado ya que los órganos
auditivos han degenerado; falta el tímpano, la cavidad timpánica y la trompa de
Eustaquio, y la columela se articula con el cuadrado. Parece, pues, poco
probable que las serpientes puedan oír con claridad sonidos transmitidos por el
aire, pero sin duda son sensibles a las vibraciones del suelo, trasmitidas
mediante los huesos de la mandíbula.
Una serpiente huele a través de su nariz; la lengua pasa las partículas de aire
al órgano de Jacobson en la boca para su examen. Otra característica de su
lengua es que termina en dos ramificaciones, por lo que se denomina bífida (la
lengua bífida se usa para captar partículas químicas y percibirlas con el órgano
de Jacobson, que está en la parte delantera del paladar).
Piel[editar]
Pieza de piel de serpiente
Artículo principal: Escamas de serpiente
La piel de la serpiente está recubierta por escamas. La mayoría de las
serpientes utilizan escamas de la parte ventral para desplazarse, aferrándose
con ellas a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente
cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Las serpientes cambian
de piel periódicamente.
A diferencia de otros reptiles, el cambio de piel es realizado en una pieza, como
si tirara de una media. Esto se hace a medida que el animal crece y además
para reparar heridas y librarse de parásitos externos.
Dentadura[editar]
Artículo principal: Dentición de las serpientes
Colmillos solenoglifos de la víbora de Gabón
(Bitis gabonica), los de mayor tamaño entre todas las serpientes.
Existen varios tipos de dientes, según el hueso sobre el que se
implanten: maxilares, pterigoideos, palatinos, dentarios y premaxilares. Los
dientes maxilares son los más variados y los únicos que pueden estar
asociados a glándulas venenosas; se pueden distinguir cuatro tipos principales:
Aglifos.
Son dientes macizos, prensiles, curvados hacia atrás para sujetar la presa y no
están diseñados para inocular veneno. Es el caso de
muchos colúbridos, boidos y pitónidos. En general son serpientes inofensivas
para el hombre, con excepción de las grandes constrictoras
(pitones, anacondas).
Opistoglifos.
Son dientes acanalados situados en la parte posterior de la mandíbula y
conectados con glándulas de veneno, constituyendo un sistema de inoculación
primitivo. Dado que para inyectar el veneno debe morder con la parte posterior
de la boca, normalmente son poco peligrosas para el hombre. Este es el caso
de la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). No obstante, las especies
de gran tamaño pueden producir graves mordeduras e incluso la muerte,
como Dispholidus typus, del África subsahariana.
Proteroglifos.
Son dientes pequeños y fijos situados en la parte delantera de la boca, con un
canal más o menos cerrado. Las cobras y las mambas poseen estos dientes.
Algunas especies, como la cobra escupidora (Naja nigricollis), los tienen
modificados para escupir el veneno a más de cuatro metros de distancia.6
Solenoglifos.
Se trata de dos largos colmillos móviles en parte anterior de la mandíbula; son
huecos con un canal interior cerrado y conectado con glándulas venenosas.
Los colmillos se pliegan sobre el paladar superior cuando el animal cierra la
boca y se enderezan rápidamente cuando la abre. Es el sistema de inoculación
más eficaz. Este tipo de dentición es característico de los vipéridos.
Órganos internos[editar]
Flechas rojas: órganos receptores de infrarrojos;
flechas negras: orificios nasales. Arriba, una pitón; abajo, una serpiente de
cascabel
El aparato respiratorio y las vísceras están muy modificados ya que el cuerpo
tubular de la serpiente requiere que todos los órganos sean alargados y
delgados, como en especial los pulmones, riñones, hígado, corazón y
testículos.5La glotis puede proyectarse hacia adelante para mantener abierto el
conducto respiratorio durante la ingestión de la presa y, en algunas especies
una parte de la tráquea está especializada en la respiración, constituyendo un
pulmón traqueal.4
El pulmón izquierdo suele estar reducido o a veces incluso puede faltar, y las
demás vísceras pares suelen situarse a diferentes niveles en cada lado.
Poseen una pareja de órganos reproductores, llamados en los
machos hemipene.
Veneno[editar]
Extracción de veneno de una especie de cobra
para la obtención de suero antiofídico.
Véanse también: Emponzoñamiento ofídico y Serpientes venenosas.
Muchas especies usan veneno para inmovilizar o matar a sus presas. El
veneno es una saliva modificada y se inyecta gracias a los colmillos.7 Los
colmillos más especializados (vipéridos) son muy largos y huecos, y actúan
como verdaderas agujas hipodérmica que se clavan profundamente e inyectan
el veneno. Otros tipos de colmillos, menos especializados, poseen una simple
acanaladura en su margen posterior por la cual desciende el veneno (cobras).
El veneno de las serpientes es con frecuencia específico para sus presas, y su
papel como mecanismo defensivo es secundario. El veneno, al igual que todas
las secreciones salivales, posee agentes que realizan una predigestión de los
alimentos; por tanto, incluso las serpientes "no venenosas" pueden causar
daños en los tejidos.7
El veneno está constituido por una compleja mezcla de proteínas que actúan
como neurotoxinas (que atacan el sistema nervioso), hemotoxinas (que dañan
la sangre), citotoxinas (dañan los tejidos), bungarotoxinas y muchas otras
sustancias que pueden afectar al organismo de diferentes maneras; casi todos
los venenos de serpientes poseen hialuronidasa, un enzima que destruye
el ácido hialurónico, que es el cemento que mantiene unido el tejido
conjuntivo que, por tanto se disgrega facilitándose así la rápida difusión del
veneno.8
El veneno se almacena en las glándulas venenosas situadas en la parte
posterior de la cabeza. En todas las serpientes venenosas, dichas glándulas
poseen conductos que se abre dentro de surcos o canales de los dientes de la
mandíbula superior. Australia es el lugar del mundo con mayor número de
especies venenosas; no obstante solo se produce una muerte por mordedura al
año de promedio. En cambio, en la India, se producen 250 000 mordeduras
anuales que producen unos 50 000 muertos.9En España se producen al año
1500 mordeduras de víboras de las que entre tres y cinco provocan la muerte
de la víctima.10
Comportamiento[editar]
Reproducción[editar]
Hemipene en Crotalus atrox.
La mayoría de las serpientes se reproducen poniendo huevos, pero algunas
especies han desarrollado un método diferente. El cuerpo de la madre retiene
los huevos hasta que las crías están totalmente formadas para vivir de una
manera independiente. En esta fase, conocida como proceso de gestación, se
produce un desarrollo embrionario completo en el interior de la serpiente.11
En algunos casos el grupo entero alumbra crías totalmente formadas, mientras
que otros grupos pueden estar formados tanto por miembros que alumbran
crías formadas, como por miembros que ponen huevos. Por ejemplo, dentro de
la familia Boidae todas las boas paren animales ya formados, mientras que
las pitones ponen huevos.
Alimentación[editar]
Véase también: Ofiofagia
Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)
devorando una lagartija ibérica (Podarcis hispanica).
Todas las serpientes son carnívoras, alimentándose de una gran variedad de
presas que incluyen aves, anfibios, mamíferos, peces o invertebrados e
incluso reptiles, entre ellos otras serpientes en ciertas especies. Generalmente,
las serpientes de pequeño a moderado tamaño cazan presas indefensas, las
cuales pueden ser rápidamente devoradas y vivas. Sin embargo, si la presa
opone resistencia, pueden recurrir a técnicas como son el uso del veneno o
la constricción para abatir la presa antes de comérsela. Las serpientes no
pueden masticar el alimento, y en su lugar se las tragan enteras. Los dientes
de una serpiente, que son afilados como agujas y dirigidos hacia el interior de
la boca, sirven para retener la presa a que se le salga de su boca. A la hora de
tragar, el maxilar y la mandíbula, que están sujetos al cráneo por ligamentos,
logran separarse para acomodarse al tamaño de la presa. Así, una serpiente es
capaz de tragarse una presa que sea tres veces más grande que su propia
cabeza y su diámetro. Otra razón de su capacidad para tragar es la carencia de
huesos como el esternón para que la comida pueda pasar sin problemas por
el esófago y por todo el cuerpo del reptil. Después de la ingestión, una
serpiente debe aletargar para cumplir el proceso de la digestión. Esto se debe
a que el proceso digestivo requiere de mucha energía que la serpiente debe
usar para digerir con eficiencia la comida, la cual puede durar días o meses,
según el tamaño de la presa. En ese estado, algunos órganos como el corazón
y el estómago entran en mayor actividad para que toda la comida sea casi
totalmente digerida. Las partes indigeribles pueden ser excretadas o
regurgitadas.
Diversidad[editar]
Las serpientes presentan una radiación adaptativa casi tan amplia como
los lagartos, aunque la variación estructural no es tan grande.
Boa esmeralda (Corallus batesii).
Boas y pitones[editar]
Artículos principales: Boidae y Pythonidae.
Las familias de los bóidos y de los pitónidos reúnen las especies más primitivas
de serpientes, como lo prueba el hecho de que todavía conserven rudimentos
de patas posteriores. Carecen de veneno y matan a sus presas por
constricción, enrollándose a su alrededor hasta que se asfixian. Incluyen las
serpientes actuales más voluminosas, como la anaconda y la pitón reticulada.
Las pitones miden normalmente entre 1 y 6 m, aunque algunas especies están
entre las serpientes más largas existentes; la pitón reticulada ostenta el récord
de la serpiente más larga, con 10,32 m.12
Culebra de escalera (Rhinechis scalaris).
Culebras[editar]
Artículo principal: Colubridae
La mayoría de las serpientes vivientes pertenecen a la familia de los colúbridos,
que comprende muchas especies inofensivas y de mediano tamaño como la
culebra de agua europea (Natrix maura), la culebra lisa meridional (Coronella
girondica) o la culebra de escalera (Rhinechis scalaris), y algunas
moderadamente venenosas, con dientes opistoglifos (situados en la parte
posterior de la boca), como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus); la
culebra arborícola del Cabo (Dispholidus) es una de las pocas especies cuya
mordedura puede ser mortal para el ser humano.4
Cobra de anteojos (Naja naja).
Cobras, mambas y corales[editar]
Artículo principal: Elapidae
La familia de los elápidos incluye las cobras, las serpientes de coral,
las mambas y las serpientes marinas todas ellas extremadamente venenosas y
potencialmente mortales para el hombre; los colmillos son pequeños y están
situados en la parte delantera de la boca (proteroglifos); su veneno tiene una
acción principalmente neurotóxica. Todas las serpientes
venenosas australianas pertenecen a este grupo. Los elápidos terrestres son
similares a los colúbridos; casi todos tienen cuerpos largos y finos, cabezas
cubiertas por grandes escamas y no siempre diferenciadas del cuello, y ojos
con pupilas redondas. Además, su comportamiento es, por lo general, bastante
activo, y muchas especies son ovíparas. Las mambas (Dendroaspis) son
arborícolas y son muy ágiles y rápidas. Las serpientes de coral poseen sus
vivos colores de advertencia ya que son muy venenosas (aposematismo), entre
los que predominan amarillo, rojo y negro; no son muy peligrosas para el ser
humano ya que son de pequeño tamaño y abren poco la boca, lo que hace
difícil que puedan morder. Las cobras (Naja, Ophiophagus y Hemachatus) son
muy conocidas por su aspecto amenazante y su mordedura; habitan en zonas
tropicales y desérticas del sur de Asia y África; despliegan una especie de
"capucha" en la zona de la cabeza y el cuello cuando están irritadas o en
peligro, gracias a las largas costillas cervicales; es un gesto de advertencia
ante un posible enemigo.
Crótalo cornudo de Schlegel (Bothriechis
schlegelii).
Víboras y crótalos[editar]
Artículo principal: Viperidae
La familia de los vipéridos comprende las víboras del Viejo Mundo y
los crótalos, principalmente americanos; todas ellas son muy venenosas y con
dos colmillos solenoglifos provistos de un canal que actúan como agujas
hipodérmicas cuando muerden para inyectar veneno. El veneno tiene una
acción principalmente hemolítica. Los colmillos son muy largos y se pliegan
contra el paladar cuando la boca está cerrada desplegándose rápidamente
cuando la serpiente se dispone a atacar a la presa. La cabeza es triangular y
ancha, y los ojos tienen la pupila vertical. La mayoría retienen los huevos que
contienen a las crías en el interior del cuerpo alumbrando a las crías tras la
eclosión de los huevos desde el interior del cuerpo, es decir, son ovovivíparas.
Entre sus especies se cuentan las víboras europeas (Vipera), los animales más
venenosos del continente, las víboras cornudas africanas (Cerastes), el áspid,
las víboras del Gabón (Bitis, con los colmillos más largos de todas las
serpientes), las serpientes de cascabel americanas (Crotalus, Lachesis), etc.
Taxonomía[editar]
Véase también: Anexo:Serpentes
Todas las serpientes pertenecen al clado Serpentes, que a su vez es miembro
del orden Squamata. Este orden incluye también los lagartos, con los que las
serpientes están emparentadas; otros miembros de este orden, las culebrillas
ciegas, también han perdido las patas y se asemejan superficialmente a las
serpientes.
Serpientes incluye a las Henophidia (las más grandes y primitivas, boas y
pitones), Typhlopoidea (serpientes ciegas), y Xenophidia (grupo muy diverso
que incluye a las serpientes venenosas y sus parientes cercanos
(culebras, víboras, cobras, serpientes marinas, etc.).[cita requerida]
El suborden Serpientes se subdivide en dos infraórdenes y 25 familias:13
Infraorden Alethinophidia
o Familia Acrochordidae
o Familia Aniliidae
o Familia Anomochilidae
o Familia Atractaspididae
o Familia Boidae
o Familia Bolyeriidae
o Familia Colubridae
o Familia Cylindrophiidae
o Familia Elapidae
o Familia Homalopsidae
o Familia Lamprophiidae
o Familia Loxocemidae
o Familia Pareatidae
o Familia Pythonidae
o Familia Tropidophiidae
o Familia Uropeltidae
o Familia Viperidae
o Familia Xenodermatidae
o Familia Xenopeltidae
o Familia Xenophiidae
Infraorden Scolecophidia
o Familia Anomalepididae
o Familia Gerrhopilidae
o Familia Leptotyphlopidae
o Familia Typhlopidae
o Familia Xenotyphlopidae