1.
Introducción
El estudio de los Evangelios implica un conocimiento general del contexto histórico
relacionado con el judaísmo en palestina en el Primer Siglo. A continuación se hace
una introducción general de la geografía, situación política, socio-económica y
religiosa de Palestina en el primer siglo. Dicha información se hará ampliada mediante
investigaciones en literatura primaria y secundaria por parte de los participantes del
curso.
2. La Geografía Palestina
La región de Palestina se divide en 5 zonas longitudinales. Las zonas principales, de oriente
a occidente son: la llanura costera, la Sefela o las estribaciones, la extensión montañosa
central, el desierto de Judea y el valle del Jordán. La sorprendente aspereza del territorio
produce cambios marcados en el clima de un lugar a otro (Elwell, Yarbrough, 1999, 40).
En la época de Jesús, esta tierra consistía de varios distritos administrativos gobernados por
los romanos. En la ladera occidental del Rio Jordán había tres: Galilea, Samaria y Judea.
Del oriente del Jordán había una colección de distritos menores, gobernados por Felipe,
hijo de Herodes. Otro distrito llamado Decápolis era un área extendida de diez ciudades con
grado considerable de autogobierno. Al sur se encontraba Betania, un área gobernada junto
con Galilea por Herodes Antipas (Elwell, Yarbrough, 1999, 40).
El distrito de Galilea hacia el norte, donde creció Jesús, es de gran diversidad física: un área
de algo más de 50 km de ancho y 96 de largo. Está limitada por Fenicia al noroeste, Siria al
norte, el valle del Jordán con el mar de Galilea al este y la llanura de Esdraelón al sur.
Judea está directamente al sur de Samaria. Se extiende desde el Mar Mediterráneo al oeste
hasta el rio Jordán y el Mar Muerto al este abajo hasta el desierto del sur, incluyendo la
vieja área de Edom o Idumea, como se llamaba en tiempos de Jesús. (Elwell, Yarbrough,
1999, 41).
Palestina es una tierra pequeña, pero ha tenido un gran valor histórico debido a su
estratégica ubicación como tierra de conexión entre las naciones poderosas que la rodean.
Pero su importancia no es sólo geográfica. Para los cristianos es la tierra de la promesa de
Abraham y la tierra del cumplimiento del Señor Jesucristo. Fue allí donde Dios decidió
llevar a cabo su gran plan de salvación por medio de la encarnación, muerte y resurrección
de su unigénito Hijo. ((Elwell, Yarbrough, 1999, 43).
El siguiente mapa muestra la geografía de Palestina en el primer siglo.
3. Situación política
A la muerte de Herodes el Grande (4 a.C.) se divide su reino entre sus hijos. Palestina
es tierra dominada por extranjeros, por los romanos. Esta situación era insoportable
para el pueblo teocrático y marcó la vida política y social del país profundamente. El
anhelo de liberación del poder extranjero se hacía cada vez más intenso y más
violento. La situación estallaría definitivamente el año 66 d.C. (Sanchez, 1998, 20). Esta
opresión romana culminaría con la destrucción del templo en Jerusalén en el año 70
d.C.
3. Situación política
3.1. La esperanza de Israel
El contenido de los evangelios y la pregunta de los discípulos en Hechos 1:6 acerca de
si la restauración de Israel se iba a dar por parte de Jesús muestran la esperanza de
liberación del pueblo judío en el primer siglo. Ellos estaban esperando un Mesías que
los liberara del yugo de los romanos. Dicha esperanza futura era de índole
esencialmente mundana, nacional y política, aunque con importantes elementos
religiosos (Sanchez, 1998, 57). A nivel general había dos conceptos de Mesías. Una
concepción era de un Mesías nacional, político y mundano y la otra era de un Mesías
supraterrestre y universalista. La escatología que trasciende el mundo y universalista
aparece sobre todo en la literatura apocalíptica; mientras que en la masa del pueblo
prevaleció la antigua esperanza futura, mundana y nacional (Sanchez, 1998, 58).
El día del Mesías, significa el día en que Yavé, o el Mesías, aparecería como rey; salvaría
a su pueblo, “restaurando el reino de Israel”, llevando a cabo obras mesiánicas y sólo
entonces será Mesías en el sentido pleno de la palabra (Sanchez, 1998, 59). El Mesías
recibiría el Espíritu Santo con todos los dones que este confiere para que pueda
realizar su misión; es naturalmente justo; los rabinos sostienen que el Mesías sabe lo
que hay en el interior de los hombres y lo que va a suceder. Realizará, principalmente
el ideal moral y religioso, santificando a su pueblo, anunciando la buena nueva de la
redención de Israel y de su próxima gloria de paz y salvación (Sanchez, 1998, 59).
4. Situaciones socio-económicas
4.1 Clases sociales
En resumen, las clases sociales eran:
a. el estrato superior aristócrata: integrado por la corte, la clase adinerada, casta
sacerdotal, grandes comerciantes y terratenientes. En la aristocracia sacerdotal el sumo
sacerdote está a la cabeza, luego los sacerdotes jefes; los jefes de las 24 secciones
semanales y de sus turnos diarios; en último lugar, los simples sacerdotes, que serían
unos 10.000. Los levitas (unos 10.000) constituían el clero menor, también repartido en
diversas secciones. En tiempo de Jesús, el cargo de sumo sacerdote era conferido por
investidura. Presidía el gran consejo (sanedrín) que era la suprema autoridad
administrativa y judicial de los judíos. La aristocracia sacerdotal tiene en sus manos
todo el poder, compartido en menor escala por la aristocracia laica (Sanchez, 1998,
21).
En cuanto a La nobleza laica, el Sanedrín estaba compuesto por 3 grupos de personas,
con un total de 71 miembros: los sacerdotes jefes, los escribas y los ancianos. Los
ancianos son los jefes de las familias laicas más influyentes. Estas familias eran
primitivamente familias de terratenientes y de tendencia saducea. (Sanchez, 1998, 21).
b. La clase media:los comerciantes y artesanos.
c. Los pobres:Eran numerosos y se distinguían entre los que ganaban su sustento con
el trabajo y los que vivían, en parte, de las ayudas recibidas.
d. Los jornaleros y colonos (campesinos): Trabajaban para los grandes
terratenientes y ganaban un denario al día, incluida la comida. Por tanto, una gran
mayoría de los ciudadanos de Palestina vivían en situación de pobreza y escasez. Un
90% de la población pertenecía a este grupo. Jesús pertenecía a la aldea campesina de
Nazareth. Las parábolas, lo más distintivo de su enseñanza, se inspiraron en la vida
campesina galilea.
e. Los mendigos:Los que viven de las ayudas ajenas que se encuentran por doquier.
Muchos de ellos vinieron a serlo por la imposibilidad de satisfacer los duros impuestos.
Se les confiscaban los bienes y se les reducía a esclavitud o mendicidad. Toda esta
situación favorecía los movimientos revolucionarios y las bandas que aterrorizaban el
país.
4. Situaciones socio-económicas
4.1. Los despreciados y oprimidos
Sólo los israelitas de origen legítimo formaban el autentico Israel. Para gozar de
algunos derechos cívicos había que probar que su origen de sangre era puro, de ahí el
interés por clarificar las genealogías. Todas los puestos de confianza y todos los
puestos públicos de importancia estaban reservados a los israelitas de pleno derecho;
los jueces, secretarios, alguaciles.
a. Los publicanos
Entre los oficios despreciados estaban los recaudadores de impuestos o publicanos,
quienes llegan a ser llamados pecadores (Sanchez, 1998, 22).
b. Los esclavos
Entre las gentes oprimidas están los esclavos judíos. Según la ley, el esclavo judío
debía ser tratado con dignidad, pero la dura realidad era muy distinta a los que
expresaba y pretendía la legislación. A nivel social, se distinguían también los israelitas
marcados con una falta leve: prosélitos, esclavos paganos emancipados, bastardos,
esclavos paganos que eran propiedad total de su dueño tanto él como su familia
(Sanchez, 1998, 22).
c. Los samaritanos
En el último estrato se encuentran los samaritanos. Las relaciones mutuas se
caracterizaban por la hostilidad que procedía del AT. Los judíos los consideraban
prácticamente paganos desde el punto de vista cultual y ritual (Sanchez, 1998, 22).
d. Las mujeres
Las mujeres estaban excluidas de la vida pública. Las hijas menores antes de su
matrimonio estaban totalmente en poder de su padre. Se consideraba menor hasta la
edad de 12 años y un día; joven entre los 12 y los 12 años y medio y mayor a partir de
los 12 años y medio. Tanto en los derechos como en los deberes de todo tipo, civiles o
religiosos, la mujer no se encontraba en pie de igualdad con el marido, sino en clara
inferioridad. (Sanchez, 1998, 22).
e. los leprosos
La clase inferior la constituían los leprosos, a quienes no les estaba permitido vivir en
ciudades, ni en pueblos, ni en aldeas. Debían vivir totalmente aislados de la
convivencia social y familiar (Sanchez, 1998, 22).
5. Los grupos religiosos
Hacia la mitad del siglo I d.C. había en el judaísmo de Palestina cuatro agrupaciones
importantes: los esenios (más de 4.000 miembros), los fariseos (más de 6.000), los
saduceos y los zelotes (algunos ciertos). Los esenios y los saduceos vivían en Jerusalén
y en la Judea circundante, como centros principales alrededor de un 50% de los
fariseos y los zelotes, incluso en su mayoría habitaban en Galilea (Sanchez, 1998, 34).
Todas las sectas judías profesaban devoción a la ley, pero su práctica de obediencia a
la misma variaba desde el mero oportunismo al cumplimiento estricto (Lea, 2000, 56).
a. Los Fariseos.
Fue el grupo judío más grande e influyente en los tiempos neotestamentarios.
Aceptaban las directivas de la ley oral y de la escrita. Se habían originado de los jasidim
durante el tiempo del NT. Ellos aceptaban todo el canon del AT pero daban atención
especial a una observancia rígida de la ley oral o tradición (Lea, 2000, 56).
b. Los Saduceos.
Muchos relacionaban el nombre de los saduceos a Sadoc, el sumo sacerdote durante
los días de David y Salomón. Históricamente los saduceos surgieron de los adherentes
sacerdotales de la dinastía asmonea durante el período intertestamentario. Los
saduceos aceptaban la Torah como autoridad superior a la de los Profetas y los
Escritos. Eran menos en número que los fariseos. (Lea, 2000, 56).
c. Los Esenios.
Esta secta no es mencionada en el NT, y mucha de la información en cuanto a ellos
viene del historiador Josefo. Parece haber sido un pequeño grupo ascético con
requisitos de admisión muy estrictos. No querían practicar los rituales de sacrificios del
templo de Jerusalén porque consideraban que eran dominados por un sacerdocio
corrupto (Lea, 2000, 56).
d. Los Zelotes.
Eran revolucionarios dedicados fanáticamente al derrocamiento del poder romano.
Rechazaban pagar impuestos a los romanos e iniciaron varias revueltas en contra de
ellos. Una revuelta de ellos fue la que causó la destrucción de Jerusalén en el año 70
d.C. Su uso en el NT puede haber tenido una connotación que no era política (Lc 6:15)
(Lea, 2000, 56).
e. Los Herodianos.
Este grupo comprendía una minoría influyentes que apoyaban la dinastía de Herodes
y, por extensión, a los romanos que instalaron a Herodes en su pueblo. Solo se
mencionan en los Evangelios (Mr 3:6).
f. Los Escribas.
Los escribas interpretaban y enseñaban la ley del AT y daban opiniones judiciales en
casos que se llevaban ante ellos. En el tiempo de Jesús la mayoría de los escribas eran
fariseos. Los escribas en el NT llegaron a estar bajo la misma condenación de los
fariseos (Mt 23:2).
Reglas y leyes de la comunidad de Qumran (unidad
2) http://www.mercaba.org/Desierto/regla_qumram.htm
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