ALUMNA: MANTILLA DELGADO, GERALDINE
OPINIÓN DOCUMENTADA
La pitiriasis rosada está dentro del grupo de las dermatitis papuloescamosas, es un
frecuente exantema agudo, benigno y autolimitado. (1) Es muy frecuente, con una
prevalencia del 0,15%, representando un 1%-2% de las visitas de dermatología. Suele
afectar a niños, adolescentes y adultos jóvenes, es discretamente más común en mujeres
que en varones, predominando entre los 10 y 35 años de vida. Se caracteriza por placas
eritematoasalmonadas con un fino collarete escamoso interno periférico que alguna vez
produce sintomatología. Puede confundirse con otras dermatosis que obligan a prescribir
tratamientos innecesarios. Aunque su etiología aún se ignora, el curso del padecimiento, la
aparición de síntomas prodrómicos de predominio respiratorio en 70% de los casos días o
semanas previos, y su presentación clínica, generalmente en una única ocasión, orientan a
un posible origen infeccioso. (2)
No se conoce la causa de la pitiriasis rosada, sin embargo, la aparición de síntomas prodrómicos
de predominio respiratorio en 70% de los casos orientan a un posible origen infeccioso, y se ha
implicado una posible reactivación de los virus del herpes tipos 6 y 7. En la mayoría de los casos
(80%) de PR se presenta una forma clásica donde aparece inicialmente una placa
eritematoasalmonada bien delimitada de 2-4 cm centímetros, con un collarete escamoso interno,
generalmente en el cuello o tronco en la mitad de los casos; el denominado medallón heráldico.
Posteriormente, luego de 8 a 15 días aparecen lesiones secundarias que pueden manifestarse
como múltiples placas pálido-rosadas descamativas similares a la lesión inicial, pero de menor
dimensión que siguen un típico patrón en árbol de Navidad, algunas veces en coexistencia con
pequeñas pápulas eritematosas. (3)
Generalmente la PR desaparece espontáneamente a las 6-8 semanas en más de 2/3 de los casos,
suele acompañarse de prurito de leve a moderada intensidad en el 50% de los pacientes.
Asimismo, el diagnóstico es básicamente clínico; no es necesaria la toma de biopsia cutánea para
estudio anatomo-patológico, de igual manera, el análisis de los resultados de los exámenes de
laboratorio resulta inespecífico. En cuanto a los hallazgos anatomopatológicos, en la práctica se
mencionó que se observa espongiosis en las biopsias de piel, pero no sabíamos que significaba
este término, así que investigando descubrí que la espongiosis o edema intercelular es la aparición
de edema entre las células del estrato espinoso; las uniones intercelulares se estiran y se hacen
evidentes los puentes intercelulares, que pueden llegar a romperse formando vesículas
espongióticas, y se acompaña siempre de exocitosis. Por otro lado, se han descrito variantes
clínico-morfológicas muy distintas al cuadro típico descrito que llegan a contabilizar el 20% de los
casos restantes; así tenemos la PR inversa, unilateral, circinada de Vidal, por medicamentos, con
involucro oral, y las PR raras. (4)
Por otra parte, en cuanto al caso clínico analizado, en base a los datos de la historia clínica es que
propusimos como hipótesis diagnóstica Pitiriasis rosada; ya que el paciente presentó toda la clínica
típica mencionada anteriormente, en este caso nos refieren que tuvo dos placas
eritematoescamosas pruriginosas que serían las placas heraldo, y posteriormente aparecieron las
pápulas y placas eritematosas distribuidas en tronco y cuello siguiendo el patrón en árbol de
navidad. (5) De manera general, entre los diagnósticos diferenciales se encuentra la tiña corporal,
exantema morbiliforme por medicamentos, psoriasis en gotas, dermatitis seborreica y el eccema
numular. Sin embargo, para este caso en específico consideramos tres diagnósticos diferenciales,
en primer lugar, la tiña corporis que como sabemos es una infección por dermatofitos y puede ser
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confundida con la PR sobre todo en los primeros días cuando sólo está presente la placa heraldo,
que fue justo lo que nos refieren en esta historia clínica donde habían dado un tratamiento inicial
con antimicóticos, pero este no tuvo respuesta. Los otros diagnósticos corresponden a la psoriasis
en gotas que se presenta como pequeñas pápulas eritematoescamosas que también predominan
en el tronco y las extremidades, y por último, la sífilis secundaria, donde las lesiones aparecen
típicamente 1-2 meses después del desarrollo del chancro primario; sin embargo, el 25% de los
pacientes no recuerdan haber tenido un chancro.
Por último, no olvidemos que esta es una enfermedad aguda, autolimitada y de carácter benigno,
siendo lo más importante la explicación y tranquilización del paciente y sus familiares; ya que en la
PR se produce una resolución espontánea en varias semanas o meses sin participación orgánica
interna demostrada. Pero bien es cierto que para el prurito se pueden prescribir antihistamínicos
orales a dosis habituales, preparados emolientes y/o esteroides locales de baja potencia, pero cabe
mencionar que los corticoides sólo deben ser aplicados en aquellas lesiones donde el prurito sea
muy intenso.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Ciril Rozman Borstnar. Farreras y Rozman. Medicina Interna. 18 Edición. Barcelona,
España. Editorial Elsevier; 2016
2. Pérez-Elizondo.A, Ortiz-Ortega.L, Contreras-Guzmán, C. Pitiriasis rosada de Gibert: una
breve revisión de un exantema común 2015; 7(1):27-29
3. González-Guerra E. Anatomía patológica. Más Dermatol. 2012; 16:24-25. Disponible en:
https://masdermatologia.com/PDF/0102.pdf
4. BOLOGNIA, J; SCHAFFER, J & CERRONI, L. DERMATOLOGÍA. ELSEVIER EDITORIAL.
4° EDICIÓN. capitulo 9
5. Fitzpatrick T, Wolff K, Goldsmith L. Dermatología en medicina general. Vol 1 . 7a Ed.
Madrid: Médica panamericana; 2009.