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Metrica

El documento describe los principales tipos de versos y estrofas en la poesía castellana. Explica que los versos se clasifican por el número de sílabas, y menciona versos como el octosílabo, endecasílabo y alejandrino. También describe varias formas de estrofas como el terceto, cuarteto, copla y seguidilla, indicando sus esquemas de rima.

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El documento describe los principales tipos de versos y estrofas en la poesía castellana. Explica que los versos se clasifican por el número de sílabas, y menciona versos como el octosílabo, endecasílabo y alejandrino. También describe varias formas de estrofas como el terceto, cuarteto, copla y seguidilla, indicando sus esquemas de rima.

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1.

- Tipos de Versos
Por su número de sílabas los versos pueden ser:

- de arte menor, si tienen ocho sílabas o menos;

- de arte mayor, si tienen nueve sílabas o más.

Según el número de sílabas que tengan los versos, se llaman:

- Bisílabo (2 sílabas).

Viste
triste
sol? (Rubén Darío)

- Trisílabo (3 sílabas).

Yo en una
doncella
mi estrella
miré. (Rubén Darío)

- Tetrasílabo (4 sílabas).

Tantas idas
y venidas
tantas vueltas
y revueltas... (Tomás de Iriarte)

- Pentasílabo (5 sílabas).

Llorad las damas


si Dios os vala.
Guillén Peraza
quedó en la Palma,
la flor marchita
de la su cara. (Anónimo)

- Hexasílabo (6 sílabas).

Moça tan fermosa


non vi en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.
(Marqués de Santillana)
- Heptasílabo (7 sílabas).

¡Pobre barquilla mía


entre peñascos rota
sin velas desvelada
y entre las olas sola! (Lope de Vega)
- Octosílabo (8 sílabas).
Es el verso más importante de entre los de arte menor y el más antiguo de la lírica castellana.
Es el verso característico del romance.

Que por mayo era por mayo


cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor... (Romancero)
-
Eneasílabo (9 sílabas).

¡Juventud, divino tesoro,


que te vas para no volver!
Cuando quiero llorar no lloro...
y, a veces, lloro sin querer. (Rubén Darío)
-
Decasílabo (10 sílabas).

Del salón en el ángulo oscuro,


de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa. (Gustavo Adolfo Bécquer)
-
Endecasílabo (11 sílabas).
Es el verso más importante de entre los de arte mayor. Normalmente exige acento en la sexta
sílaba.
Según la posición de los acentos, se distinguen los siguientes tipos de versos endecasílabos.

a) enfático: acentos en primera, sexta y décima:

Eres la primavera verdadera,


rosa de los caminos interiores,
brisa de los secretos corredores,
lumbre de la recóndita ladera. (Juan Ramón Jiménez)

b) heroico: acentos en segunda, sexta y décima:

Aquella voluntad honesta y pura,


ilustre y hermosísima María,
que en mí de celebrar tu hermosura,
tu ingenio y tu valor estar solía. (Garcilaso de la Vega)

c) melódico: acentos en tercera, sexta y décima:

Y en reposo silente sobre el ara,


con su pico de púrpura encendida,
tenue lámpara finge de Carrara
sobre vivos colores sostenida. (Guillermo Valencia)

d) sáfico: acentos en cuarta, octava y décima o en cuarta, sexta y décima:

Dulce vecino de la verde selva,


huésped eterno del abril florido,
vital aliento de la madre Venus,
céfiro blando. (Esteban Manuel de Villegas)

e) "de gaita gallega": acentos en primera, cuarta y séptima:

Tanto bailé con el ama del cura,


tanto bailé que me dio calentura. (popular).

Dodecasílabo (12 sílabas

Adiós para siempre la fuente sonora,


del parque dormido eterna cantora.
Adiós para siempre; tu monotonía,
fuente, es más amarga que la pena mía. (Antonio Machado)
-
Tridecasílabo (13 sílabas).

Yo palpito tu gloria mirando sublime


noble autor de los vivos y varios colores.
Te saludo si puro matizas las flores,
te saludo si esmaltas fulgente la mar. (Gertrudis Gómez de Avellaneda)
-
Alejandrino o tetradecasílabo (14 sílabas).

Su verso es dulce y grave; monótonas hileras


de chopos invernales en donde nada brilla;
renglones como surcos en pardas sementeras,
y lejos, las montañas azules de Castilla. (Antonio Machado)
Existen versos de longitud superior a catorce sílabas, pero son relativamente raros
en la literatura castellana:

- Pentadecasílabo (15 sílabas).

¿Del cíclope al golpe que pueden las risas de Grecia?


¿Qué pueden las gracias, si Herakles agita su crin?. (Rubén Darío)
-
Hexadecasílabo (16).

Decidido las montañas el resuelto tren perfora


el redoble acompasado de su marcha monofónica. (Salvador Rueda)
-
Heptadecasílabo (17).

Dios salve al rey del verso, que con su canto de bronce impera
y habla la fabulosa lengua del pájaro y de la fiera:
varón de fuertes bíceps, pecho velludo, frente altanera,
que desdobla en la India las cuatro rayas de su bandera.(José Santos Chocano)
-
Octodecasílabo (18).

Bajo de las tumbas que recios azotan granizos y vientos,


sobre las montañas de cumbres altivas y toscos cimientos,
y en mares, y abismos, y rojos volcanes de luz que serpea,
feroz terremoto retiembla y se agita cual sorda marea. (Salvador Rueda)
-
Eneadecasílabo (19).

Los tristes gajos del sauce lloran temblando su inmortal rocío


como estrofas de Prudhomme lloran las ondas, cíngaras del río...

2.- PRINCIPALES TIPOS DE ESTROFAS.


Los principales tipos de estrofas de la poesía española son los siguientes (la rima va
señalada con letras mayúsculas si es verso de arte mayor, y con letra minúscula si es
verso de arte menor):
Pareado: Estrofa de dos versos, de arte mayor o menor, que riman entre sí, con rima
consonante normalmente (AA, aa). Ambos versos no tienen porqué tener el mismo
número de sílabas. Se han utilizado a lo largo de toda la historia de la literatura
española; especialmente en refranes y sentencias. Al pareado compuesto por dos versos
de arte menor se le denomina aleluya.
Aunque la mona se vista de seda,
mona se queda.
(Iriarte)
Terceto: Combinación de tres versos endecasílabos que riman primero con tercero y
queda suelto el segundo (ABA). Se suele presentar en series en la que este segundo
verso suele rimar con el primero y tercero del terceto siguiente, y así sucesivamente
(ABA-BCB-CDC-DCDC), añadiéndose un verso final para cerrar este tipo de
encadenamiento. Su procedencia es de Italia, y apareció en la poesía española en el
Renacimiento.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas


y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.


Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

(Miguel Hernández)

Tercetilla: Es un terceto con versos de arte menor. Si la rima es asonante se llama


Soledad o Solea.

Muerto se quedó en la calle


con un puñal en el pecho.
No lo conocía nadie.

(Federico García Lorca)

Cuarteto: Son cuatro versos endecasílabos, con rima consonante. Su esquema es


ABBA. Llegó a España a mediados del siglo XVI.
Una, dos, tres estrellas, veinte, ciento,
mil, un millón, millares de millares,
¡válgame Dios, que tienen mis pesares
su retrato en el alto firmamento!.

(Diego de Silva y Mendoza, conde de Salinas)


Redondilla: Son cuatro versos octosílabos consonantes, con esquema igual al
cuarteto.
Un galán enamorado
de mal de amores a muerto,
y el efecto ha descubierto
que era dolor de costado.

(Alonso de Ledesma, de "En metáfora de sangría")


Serventesio: Cuatro versos endecasílabos consonantes, con el esquema ABAB. Es una
variante del cuarteto, de la misma época que él.
Con varios ademanes horrorosos
los montes de parir dieron señales:
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.

(Félix María Samaniego)


Cuarteta: Cuatro versos octosílabos consonantes con esquema igual al serventesio:
ABAB.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil veces ciento, mil;
mil veces mil, un millón.

(Antonio Machado)
Copla: Estrofa de cuatro versos de arte menor (normalmente octosílabos), con
rima asonante en los versos pares y quedan sueltos los versos impares.
Deixo amigos por estaños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin. canto ben quero...
¡Quén pudera no o deixar...!

(Rosalía de Castro)
Seguidilla: Estrofa de cuatro versos, dos heptasílabos (primero y tercero) y dos
pentasílabos (segundo y cuarto), que riman alternos: el 1º y el 3º son heptasílabos, y el
2º y 4º pentasílabos. La rima es consonante o asonante en los versos pares (-a -a). La
seguidilla se utiliza en la poesía española desde el siglo XI.
Las mujeres y las flores
son parecidas,
mucha gala a los ojos
y al tacto espina.

(José de Espronceda)

A veces, la seguidilla va seguida de tres versos más: el 1º y 3º pentasílabos asonantes, y


el 2º heptasílabo suelto. A estos tres versos se les llama bordón, y al conjunto estrófico
de los siete versos se le llama seguidilla con bordón.

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

(Miguel Hernández)

Cuaderna Vía: Son estrofas de cuatro versos alejandrinos aconsonantados (AAAA),


utilizado principalmente por los poetas cultos del Mester de Clerecía en los siglos XIII y
XIV. También se puede llamar Tetrástrofo Monorrimo.

Era un simple clérigo, pobre de clerecía,


dicié cutiano missa de la sancta María;
non sabié decir otra, diciéla cada día,
más la sabié por uso qe por sabiduría.

(Gonzalo de Berceo)

Quinteto: Cinco versos de arte mayor consonantes, rimando a gusto del poeta, con las
siguientes limitaciones.
● No puede quedar ningún verso suelto.
● No pueden rimar más de dos versos seguidos.
● Los dos últimos versos no pueden formar un pareado.
Marchando con su madre, Inés resbala,
cae al suelo, se hiere, y disputando
se hablan así después las dos llorando:
- ¡Si no fueras tan mala! - No soy mala.
- ¿Qué hacías al caer?. - Iba rezando.
(Ramón de Campoamor)
Quintilla: Es un quinteto de arte menor.
Pasó un día y otro día,
un mes y otro mes pasó,
y un año pasado había;
mas de Flandes no volvía
Diego, que a Flandes partió.

(José Zorilla)
Lira: Compuesta por cinco versos: 1º, 3º y 4º heptasílabos, 2º y 5º endecasílabos,
rimando 1º con 3º y 2º con 4º y 5º (7a-11B-7a-7b-11B). Es de origen italiano; su nombre
lo recibe del comienzo de la canción quinta de Garcilaso de la Vega "A la flor de
Gnido". Fue muy utilizada en el Renacimiento.
Si de mi baja lira
tanto pudiese el son, que en su momento
aplacase la ira
del animoso viento
y la furia del mar y el movimiento...

(Garcilaso de la Vega)
Copla de pie quebrado: Compuesta por seis versos de arte menor, con rima
consonante, y con la siguiente disposición: 8a-8b-4c-8a-8b-4c. Se le llama pie
quebrado al verso de cuatro sílabas. Este tipo de estrofa fue muy utilizada por Jorge
Manrique (siglo XV), por lo que también es conocida como copla manriqueña. Ha sido
utilizada en todas las épocas de la literatura española, sufriendo algunas variaciones en
la distribución de las rimas y en la situación del pie quebrado. También puede recibir el
nombre de sextilla.
¿Qué se hizieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?.
¿Qué se hizieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?.

(Jorge Manrique)
Sexteto-lira: También puede llamarse sexteto alirado, o lira de seis versos. Su
disposición es 7a-11B-7a-11B-7c-11C.
Suena tu blanda lira,
Aristo, de las Ninfas tan amada,
cuando Filis suspira,
y en la grata armonía embelesada
la tropa de pastores
escucha los suavísimos amores.

(José Marchena)
Octava Real: Formada por ocho versos endecasílabos, con rima alterna los seis
primeros, y los dos últimos formando un pareado (ABABABCC). Su origen es italiano,
y llego a nuestra literatura en el siglo XVI. También puede llamarse octava rima.
¡Pobre Teresa! Cuando ya tus ojos
áridos ni una lágrima brotaban,
cuando ya su color tus labios rojos
en cárdenos matices cambiaban,
cuando de tu dolor tristes despojos
la vida y su ilusión te abandonaban
y consumía lenta calentura
tu corazón al par de tu amargura.

(José de Espronceda)
Octava Italiana: Formada por ocho versos de arte mayor de rima consonante,
rimando el 2º con el 3º, el 6º con el 7º, el 4º con el 8º (debiendo ser esta rima aguda), y
quedan sueltos el 1º y 5º. Llegó a la poesía española en el siglo XVIII, procedente de
Italia, y a lo largo de la historia ha sufrido variaciones tanto en el número de sílabas
como en la distribución rítmica. También puede llamarse octava aguda.
¡Silencio! ¡En el misterio de las tumbas
la eternidad esconde su destino!
Húndete, pensamiento, en el mezquino
lugar de corrupción.
Tus atrevidas alas impotentes
al alzarse aumentaron tu caída;
confúndete, ya está desvanecida
tu orgullosa ilusión.

(Ángel María Dacarrete)


Octavilla italiana: Ocho versos de arte menor, con la misma disposición que la
octava italiana.
Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata, que llaman,
por su bravura "El Temido",
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

(José de Espronceda)
Copla de arte mayor: Compuesta por ocho versos dodecasílabos, con rima
consonante dispuesta de la siguiente manera: ABBAACCA. Fue muy utilizada por el
poeta Juan de Mena (siglo XV).
Al muy prepotente don Juan el segundo,
aquél con quien Júpiter tuvo tal zelo
que tanta de parte le fizo del mundo
quanta a sí mesmo se fizo del çielo;
al grand rey d'España, al Çesar novelo,
al que con Fortuna es bien fortunado,
aquél en quien caben virtud e reinado;
a él, la rodilla fincada por suelo,
...
(Juan de Mena)
Décima o Espinela: Llamada así su estructura fue fijada por el poeta Vicente Espinel
(S. XVI-XVII). Consta de diez versos octosílabos consonantes, con el esquema
ABBAACCDDC.
¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel
desde el marco del dintel
te saludó: -Ave María?.
Virgen ya de la agonía,
tu hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte del Calvario
cítame en Getsemaní.

(Gerardo Diego

3. Los fenómenos métricos


Los fenómenos métricos que pueden afectar al número de sílabas métricas de un verso,
son los siguientes:
- SINALEFA: Cuando la palabra termina en vocal o vocales, y la siguiente comienza
por vocal o vocales, se computan en una sola sílaba métrica.
- SINÉRESIS: Es el cómputo de dos vocales que no forman sílaba, como una sola
sílaba; en el interior de una palabra.
- DIÉRESIS: Cuando las dos vocales que forman una sílaba (diptongo) se pronuncian
separada, dando lugar cada una de ellas a dos sílabas diferentes.
- HIATO: Es el fenómeno contrario a la sinalefa: la vocal final de una palabra y la
primera de la siguiente se mantiene como sílabas diferentes.
- OTROS FENÓMENOS MÉTRICOS: En los poetas de hasta la Edad de Oro y del
Romanticismo se presentan algunos otros fenómenos métricos, hoy prácticamente en
desuso, que afectan al número de sílabas del verso. La Retórica antigua agrupaba los
mismos con el nombre genérico de «metaplamo». Son de dos clases:
a) Los que suprimen una sílaba en la palabra:
- AFÉRESIS: Al principio de palabra: «hora» por ahora; «cademias» por academias.
- SÍNCOPA: En el medio de palabra: «desparecer» por desaparecer.
- APÓCOPE: Al final de palabra: «do» por donde; «siquier» por siquiera.
b) Los que añaden una sílaba en la palabra:
- PRÓTESIS: Al principio de palabra: «arrecoger» por recoger.
- EPÉNTESIS: En el medio de palabra: «corónica» por crónica.
- PARAGOGE: Al final de palabra: «felice» por feliz.

-Encabalgamiento

Es un efecto poético que ocurre cuando la pausa del verso no coincide con la pausa
morfosináctica (una coma, un punto...)

Existen dos tipos: el encabalgamiento suave (en el que apenas se rompe la unidad de la
frase al cortarla) y el brusco o abrupto (en el que se deja sentir ese corte violenta y
repetidamente).. En un comentario de texto, el encabalgamiento se debe situar en el
nivel fónico de los aspectos verbales.

3. LA RIMA.

La rima se define como la identidad total o parcial, entre dos o más versos, de los
sonidos situados a partir de la última vocal tónica. Puede ser de dos tipos:

-. consonante o total, si los sonidos idénticos son vocales y consonantes

A Abiertas copas de oro deslumbrado


B sobre la redondez de los verdores
B bajos, que os arrobáis en los colores
A mágicos del poniente enarbolado.
(Juan Ramón Jiménez; rima consonante: -ádo, -óres, -óres, -ádo)

-. asonante o parcial, que


se produce cuando sólo las vocales son idénticas:

- Madre del alma mía,


a qué viejecita eres,
- ya los ochenta años
a pesan sobre tus sienes.
(Salvador Rueda; rima asonante: -, é...e, -, é...e)

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