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Generación Del 44

La Generación del 44 en El Salvador fue un grupo literario formado en 1944 que se opuso a la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez. Los escritores de este grupo criticaron duramente la dictadura de Martínez desde diferentes perspectivas. Jugaron un papel activo en el movimiento democrático que puso fin a la dictadura. Algunos de los representantes más importantes de este grupo fueron Matilde Elena López, Hugo Lindo y Pedro Geoffroy.
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Generación Del 44

La Generación del 44 en El Salvador fue un grupo literario formado en 1944 que se opuso a la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez. Los escritores de este grupo criticaron duramente la dictadura de Martínez desde diferentes perspectivas. Jugaron un papel activo en el movimiento democrático que puso fin a la dictadura. Algunos de los representantes más importantes de este grupo fueron Matilde Elena López, Hugo Lindo y Pedro Geoffroy.
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Generación del 44:

La Generación del 44 en El Salvador es uno de los primeros grupos literarios ya


formalmente creado en este país, esto es a partir de otros grupos pequeños de escritores
intelectuales que tenían el mismo fin social y político.

La Generación del 44 fue llamada así porque en el año de 1944 este grupo de escritores se
pronunciaron en contra de la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez, que
gobernaba El Salvador bajo un sistema político militarista.

La dictadura de Martínez es duramente criticada por este conjunto de escritores


salvadoreños, cada uno desde su propia perspectiva social, política, literaria y periodística.

Los escritores de la Generación del 44 jugaron un papel muy activo en el movimiento


democrático que puso fin a la dictadura de este presidente militarista.

Dentro de todo esto que fue dicha generación en contra de la política del antiguo dictador
salvadoreño Maximiliano, existían varios representantes o exponentes entre ellos, Matilde elena
López, Hugo lindo, y pedro Geoffroy entre muchísimos otros, cada uno con su punto de vista
narraba las situaciones tan malas y criticas que se pasaban por la culpa del gobierno y su abuso de
poder tan masivo, durante todos esos año los dichos escritores querían hacer notar el abuso de
poder, que se dieran cuenta de lo mal que estaban y lo hacían a través de sus obras

El aporte de dicha generación fue como ya dicho el mismo hecho de atreverse a enfrentar al
gobierno en nombre del pueblo, siendo así utilizados periódicos, revistas, conferencias y hasta en
reuniones intelectuales, también con todo esto produjeron obras de mucho mérito que hasta el
día de hoy siguen resonando, en estas obran nombraban los hechos y situaciones para que
salieran a la luz, así públicamente todos se enterarían, lo cual les trajo problemas como la
persecución y hasta el exilio

De todo esto también surge la generación comprometida, aunque eso no lo hablare yo, estas
susodichas generaciones se les llama así por el hecho de ser escritores nacidos por fechas cercanas
y movido y motivados por acontecimientos de sus épocas y que se enfrentan a los mismos
problemas y reaccionan de forma semejante

Lo cual los llevaba a relacionarse dándose así la problemática del dictador Maximiliano y
generándose así dicho grupo o generación

Esta Generación fue conocida también como Generación de la dictadura, generación


antimartinazo y generación antifascista.

Dentro de las características se encontraban las principales que es la denuncia a la


injusticia política y social
Pedro Geoffroy Rivas
Poeta, narrador, antropólogo, ensayista, lingüista y periodista salvadoreño, nacido en
Santa Ana el 16 de septiembre de 1908, y fallecido en San Salvador el 10 de noviembre de
1979. Poeta rebelde y narrador polémico, por la extensión y profundidad de sus vastos
saberes humanísticos ha pasado a la Historia de las Letras centroamericanas como uno de
los intelectuales más brillantes e influyentes del panorama cultural salvadoreño.

Nacido en el seno de una familia terrateniente de Santa Ana, poseedora de grandes


cafetales, el joven Pedro Geoffroy desestimó la posibilidad de quedarse en el campo al
frente de la explotación familiar para trasladarse a la capital salvadoreña, donde comenzó
a cursar estudios superiores de Medicina. Pero su innata vocación humanística,
fuertemente inclinada hacia la vertiente de la creación literaria, pronto le indujo a
abandonar las aulas de la Universidad de El Salvador para centrar su atención en otras
materias y lugares.

Así las cosas, en 1931 se trasladó a Guatemala, y de allí pasó a México, en cuya
Universidad Nacional Autónoma formalizó su inscripción para cursar estudios de Derecho
(disciplina en la que obtuvo la licenciatura en 1937) y, posteriormente, Antropología y
Lingüística. Cada vez más interesado por los estudios de Letras, se especializó en el
conocimiento y la investigación de las lenguas indígenas mesoamericanas, al tiempo que
comenzaba a colaborar asiduamente en algunos medios de comunicación del país azteca.

Todavía en México, se hizo miembro corresponsal del grupo literario Crisol, ubicado en su
ciudad natal de Santa Ana, y a su regreso a El Salvador fundó, en compañía de algunos
periodistas y escritores procedentes del desaparecido Diario Nuevo, el rotativo La Tribuna
(1944), periódico cuya dirección asumiría años más tarde, mutada ya su cabecera en
Tribuna libre. Implicado, así, en los principales movimientos de la vanguardia intelectual,
artística e ideológica de su país, Pedro Geoffroy se vio forzado a tomar el camino del exilio
tras la caída del gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez. Volvió a instalarse
en México, ahora en compañía de su reciente célula familiar, y allí vivió durante más de un
decenio, hasta que pudo regresar de nuevo a El Salvador para ocupar una cátedra en la
Universidad donde había iniciado su formación académica.

A partir de entonces, la dimensión literaria e intelectual de su obra se convirtió en el


espejo y estímulo de toda una nueva generación de escritores salvadoreños que,
admiradores por igual de su audacia estética y su rebeldía socio-política, convirtieron a
Pedro Geoffroy en uno de sus mentores más influyentes. En efecto, sus ideas políticas
(ínsitas en la corriente socialista) y sus trabajos literarios (difundidos no sólo a través de
sus libros, sino también por medio de numerosos artículos y ensayos publicados en
algunos medios de comunicación tan prestigiosos como las revistas Crisol, Hoja, La
Universidad y Cultura, y los periódicos Reforma Social, El Diario de Hoy y el mencionado
Tribuna Libre) fueron el acicate que movió durante algún tiempo a los jóvenes escritores
salvadoreños, agrupados primero en el famoso Círculo Literario Universitario, y
posteriormente en la no menos célebre Generación Comprometida. Años después,
cuando gran parte de estos jóvenes creadores renegaron de la obra y las ideas de Pedro
Geoffroy Rivas, el ya veterano poeta y luchador de Santa Ana acudió con renovado ardor a
cuantas polémicas era convocado, lo que le convirtió en un brioso disidente caracterizado
por la independencia de sus ideas y la vehemencia que ponía en defenderlas. No obstante,
a pesar de sus posturas rabiosamente independientes y de sus múltiples enfrentamientos
con todas las esferas del poder social, político y cultural, Pedro Geoffroy fue elegido
miembro de la Academia Salvadoreña de la Lengua y, finalmente, reconocido oficialmente
como el gran creador e ideólogo que fue, merced al Premio Nacional de Cultura que, en su
modalidad destinada a las Artes, recayó en su persona en 1977.

Por desgracia, su carácter impulsivo, vehemente y asistemático -siempre presto a acudir


con nuevos textos allí donde se hacía necesaria su presencia- dejó un abundante material
inédito o disperso en numerosas publicaciones periódicas de toda el área
centroamericana. Para intentar cubrir esta laguna en la historia de las Letras salvadoreñas
del siglo XX, a finales de la década de los años setenta la Biblioteca Nacional de El Salvador
subvencionó un proyecto encaminado a recuperar y sistematizar toda su obra literaria y
periodística diseminada en los medios de comunicación, proyecto que arrojó sus primeros
resultados en un valioso trabajo hemero-bibliográfico publicado en 1979 en la revista
Anaqueles (San Salvador, nº 2, págs. 21-25). Casi diez años después, la labor del joven
investigador salvadoreño Luis Alvarenga ha fructificado en una espléndida recopilación de
los ensayos y artículos de Pedro Geoffroy Rivas, publicados por la Dirección de
Publicaciones e Impresos del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA)
bajo el título de La mágica raíz (1988).

Entre el resto de su obra impresa, sobresalen algunos poemarios de extraordinario valor


para el estudio de la evolución de las ideas estéticas en el campo de la poesía
hispanoamericana del siglo XX. Se trata de las obras tituladas Rumbo (1934), Canciones en
el viento (1936), Sólo amor (1963), Yulcuicat (1965), Los nietos del jaguar (1977), Vida,
pasión y muerte del antihéroe (1977) y Versos (1979). Además de estos títulos poéticos,
Pedro Geoffroy Rivas dejó impreso en vida un ensayo literario tan relevante como Mi tío
Alberto Masferrer (1953), y varios tratados lingüísticos del alcance de Toponimia náhuat
de Cuscatlán (1961), El nawat de Cuscatlán (1969), El español que hablamos en El Salvador
(1969) y La lengua salvadoreña (1979).
LA LENGUA SALVADOREÑA.

La formidable aventura humana que es el lenguaje, tiene desde luego, un escenario:


el grupo en el cual surge y dentro del cual evoluciona**, escribe Pedro Geoffroy Rivas.
En El Salvador, la lengua española adquiere sus propias características, que le vienen
dadas por el antecedente de la lengua de los antiguos habitantes de Cuzcatlán: los
nahuas, quienes hablaban un idioma de **asombrosas perfecciones, sujeto a patrones
tan lógicos como el griego clásico y de una estructura semejante a la del alemán
moderno**, A partir del dramático encuentro que significó la conquista, se vinieron
produciendo corrientes de asimilación de vocablos nahuas al español, seguramente
provocadas por los mismos conquistadores, quienes se vieron forzados a adoptar los
nombres indígenas de los objetos, animales y vegetales que les eran desconocidos.
Una enorme cantidad de nombres fueron incorporados desde el primer momento al
vocabulario español, los cuales han llegado hasta nuestros días. Pedro Geoffroy
Rivas (1908-1979), poeta, ensayista, historiador y catedrático universitario, es autor
de los libros Toponimia náhuat de Cuscatlán, La lengua salvadoreña, El español que
hablamos en El Salvador, y de los poemarios Canciones en el viento, Cuadernos de
exilio, Yulcuicat, y Los nietos del Jaguar**, los editores. LA LENGUA SALVADOREÑA.
Orígenes. Evolución. El español en América. Las zonas marginales. La lengua náhuat.
Nahuatización del español. Cambios semánticos. Palabras comodines. Acentuación.
Notas. Lexicón. EL ESPAÑOL QUE HABLAMOS EN EL SALVADOR. Nahuatlismos

Lugar donde se presenta dicha obra:

El lugar donde se desarrolla y describe es el país de El Salvador a través de todo el


país, dando a conocer la “lengua” o el como es el habla en el país.

Tema central y tema secundario:

Tema central: La lengua salvadoreña con sus diferencias

Tema secundario: Las diferentes culturas con sus respectivas lenguas y formas de
hablar

Análisis de los personajes:

Pues al hablar de toda la lengua salvadoreña se refiere a las diferentes culturas y o


idiomas como el náhuatl, dentro de todo esto especifica y caracteriza a todo el
salvador
Cronología:

Pues la cronología se basa en el camino y transcurso que tuvo al pasar por todo el
país descubriendo las diferentes culturas, hablas y etnias a través de todo el salvador
pasando de departamento en departamento

Cuál es la problemática que presenta:

Pues lo que nos presenta es la lengua salvadoreña, y sus diferencias con otras demás
lenguas.

Característica del género de la obra:

La crítica literaria busca orientar a los lectores, por tanto, debe predominar la
objetividad para presentar una reseña equilibrada de una obra, ya que, a partir de ésta
el lector puede tener una idea general de lo que se puede encontrar en el libro, cuál
es el estilo del autor y si es de su interés.

Según siendo una obra con critica literaria, es así con esta característica que nos da
conocimiento sobre lo anterior.

Selección de adverbios, verbos y adjetivos en base del resumen escrito:

Aquí están todos los verbos extraídos del párrafo:

 es
 tiene
 surge
 evoluciona
 escribe
 adquiere
 vienen
 hablaban
 tiene
 vinieron
 produciendo
 provocadas
 adoptar
 fueron
 incorporados
 llegado
 hablamos
Aquí están todos los adjetivos extraídos del párrafo:

 formidable
 humana
 propio
 antecedente
 antiguos
 asombrosas
 lógicos
 clásico
 semejante
 moderno
 dramático
 conquista
 corrientes
 asimilación
 desconocidos
 enorme
 primer
 Salvador
 poeta
 ensayista
 historiador
 catedrático
 universitario
 libros
 editores

Aquí están todos los adverbios extraídos del párrafo:

 desde luego
 seguramente

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