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Simetría del Hematoma en Poesía

El documento presenta una colección de poemas cortos sobre temas como la naturaleza, la memoria, la soledad y la espera. Cada poema está representado por un número entre !1 y !19 y contiene imágenes y sensaciones asociadas con estos temas de manera concisa.

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Simetría del Hematoma en Poesía

El documento presenta una colección de poemas cortos sobre temas como la naturaleza, la memoria, la soledad y la espera. Cada poema está representado por un número entre !1 y !19 y contiene imágenes y sensaciones asociadas con estos temas de manera concisa.

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C O L E C C I Ó N PRIMERA INTEMPERIE

OSREALES

hematoma
FLORA FRANCOLA
simetría del
! SIMETRÍA DEL HEMATOMA

!1
SIMETRÍA DEL
HEMATOMA
FLORA FRANCOLA

!2
Extrañan el paso de las horas
el calor y el frío
a veces dicen una palabra por otra
y se asustan
cuando descubren que olvidaron
el nombre de una calle.
CRISTINA PERI ROSSI

!3

RECOGIMOS NUESTRO CABELLO como campesinos arando la tierra seca,


esperando que la lluvia cumpliera viejas promesas. Esta noche mis zapatos son
submarinos en la avenida. Nosotros, que agradecemos al sol y a las nubes, que
lloramos la misma sal del chubasco, ¿cómo podremos salvarnos cuando la
tormenta haya terminado?

!4

ME ESCONDO BAJO LOS MITOS,
uso la sábana como si fuera un escudo.
Una no puede arrancarse pedazos de piel
y seguir andando.
Ellos caminan porque son más fuertes.

Los he abandonado.

!5
[Extraño la ciudad]

!6

AGUA DESTILADA

Subo a mordiscos por la corteza del roble,


peces plateados me persiguen.
Un tumulto fantasmal impide la huida.
El primer halo de luz baja al subsuelo,
atraviesa agujeros en las paredes de piedra.
—Perdona—,
cada tanto hago implosión,
ira,
desasosiego.
Me voy haciendo
más pequeña
hasta quebrarme.

!7

MEDIA ESTACIÓN

La hipocondría se parece al mar:


todo está bien
hasta que sube la marea
y entendemos que no sabemos nadar.
CARLA SANTÁNGELO

Antes del invierno


tos y cansancio.
No he comido bien, me hago vieja
con los cambios de temperatura.
Las voces negras de un bolero
se han metido en mis pulmones,
que duelen cuando exhalo
como el miedo al olvido.

Cuando termine el invierno,


hoy o mañana,
quizás el viernes,
seguiré con esta tempestad en el pecho,
entre las costillas.
Mamá dice que la gripe es tristeza,
las madres dicen lo que conocen
y dan palmadas en la espalda
para curar con eucalipto,
para curar los quebrantos.

Y no espero el próximo invierno


cuando escucho la brisa.

!8

BALDOSA FLOJA

Desde que empezó la lluvia


tengo el poema
anudado entre los dedos.
Un recordatorio.
Suéter gris, farmacia,
garúa en zapatillas.
Camino cuidadosa de salpicarme los tobillos,
cuento billetes rotos,
ahora se humedecen.
Una mujer se refugia en la boca del subte.
Un señor vende paraguas en la esquina.
Muchos cubren sus cabezas con abrigos
¿Is true that the world is ending?
Me lloran los omóplatos,
caí de la cama en medio del sueño.
Horas en vela, sonido de la tormenta.
De las estaciones, el otoño es el regreso,
amor sin prisas ocre dorado,
tonos de hojas pintando el asfalto,
el color del domingo que termina
sobre la cara oeste de los edificios,
cabellos atravesados por el sol
que traspasó también
densidades oblicuas de nubes cargadas.
Han venido a diluviar en las aceras.
Las baldosas aparentan estabilidad
como alguna gente
espera a que calme la lluvia
por un incauto,
apresurado,
distraído
caminante.

!9

PLEGARIA

Mar, desearía que llovieras.


Las ciudades se consumen
en el hambre que arde, susurros de fuego,
cenizas que atraviesan el continente.
Mar, el sueño no viene a mí,
la distancia tiene colmillos perforando
los torsos de los que nos fuimos
y no hay nubes.
Mar, te pido que seas lluvia,
que tu sal sea, en la grieta
que limpie el pavimento ensangrentado,
una oración nos libre de otro futuro que no es el nuestro.
Purifica como tormenta
el aire que ya no es aire,
la masa de gases que buscan rompernos,
incluso cuando no sepamos respirar.
Mar, no te pido que nos salves,
no seas Dios, no imploro venganza.
Mar, Madre.
Lava con la espuma las almas que fueron arrancadas,
toma el dolor, cada gota,
que las lágrimas son océanos
y diluvia sobre los aviones que contienen el odio
que cobran por los muertos,
centella en línea recta al corazón del verdugo en forma de bala.

!10

ZCIT

Todas las camas que tuvimos


son el azul del mar,
zona de convergencia intertropical.
Sabrás del vuelo 447
que no sobrevivió a las alturas.
Y que la franja ecuatorial
es devorada por tormentas
—a veces nos rebasan—,
que soy frágil como palmera.
Se congela mi ramaje.
O me devora lo que no puedo decir.
La simultaneidad es mi carga,
dormiremos bajo el mar.

!11

ESTRAGOS

El mar es un recuerdo,
violencia en la memoria
cuando regresa efervescente.
Azul es un recuerdo,
el cuerpo suspendido,
masa de agua oscilante.
La espuma no es olvido,
las piedras han sido dolores,
rasguños de sal.
El tiempo hace conmigo
lo que las mareas a los vidriecitos
—los deja opacos, sin filos—.
La belleza de la marejada
me encuentra desprevenida,
no pude nunca aprehenderla.

!12
[Polaroid de un olvido]

!13

RETORNO A CASA DE MADRUGADA

Presente, ardor continuo.


Va del pecho al estómago.
Tiene color amarillo y pasa a violeta
sin que lo toque el sol.
Las esquinas de la casa guardan secretos,
no míos, de nadie.
Cuadernillos archivados, cajón de frutas,
manos sucias y lápices rotos.
El silencio es un filo brillante,
arma samurái.
Los años se me acumulan sobre la espalda
como anillos de un árbol,
sustrato en el suelo.
Oxígeno a medias,
susurro de pánico.
No caigamos en cuenta ahora
que estamos muriendo y estamos solos
más allá del destello rosa en las nubes,
cuando amanece y caminamos,
decidamos mejor venir a casa,
tomar café, cerrar la persiana.
Que si me ahogo no lo nota nadie,
que la sal aún me queda
en los pliegues de las orejas,
arrullando nanas del mar
para alejar esta quietud que arde.

!14

SEQUÍA

Tengo un capullo en el estómago.


Tengo un grillo cantando en el corazón.
Esperan la lluvia.
El invierno prometido
se perdió entre postales.
Camino sobre astillas,
yesca,
madera seca, filosa,
espera una chispa
para hacer arder el bosque.

!15

TARDÍGRADO

Soy un animal de escala microscópica,


existo en el agua que hierve para el té,
estoy en el sorbo que tragas,
estoy tan sola.
Soy una partícula en el desierto,
viajaba en asteroides,
me encuentro detenida,
aprisionada en el vacío,
en el silencio de mil voces
que gritan sin descanso,
se alinean en una acera,
esperan la lluvia.
He dormido en las sequías,
resguardada en el sueño profundo,
regreso puntual con los diluvios.

!16

NADIE ME HA ESCRITO UN POEMA

Nadie me ha escrito un poema,


no he sido ausencia,
nadie ha puesto palabras en una carta,
en la primera hoja de un libro,
en un archivo Word,
en un post it,
o en un papel dentro de una botella
que lleven alguno de mis nombres a lo desconocido.
No digo romance ni ideal,
digo que los versos me han esquivado,
que una minúscula de mis células aún clama
sensación de trascendencia
del poema adecuado,
sin pretensión alguna.
Las letras desvanecidas en la arena,
orilla olvidada.
Una ola habrá borrado,
sin violencia,
sin tristeza,
la paradoja del poema donde no existo,
donde nadie me ha escrito.
La botella se llenó de agua y espuma.
Nunca hubo papel.
Nunca hubo palabra.
La memoria cambia cada vez que regreso.

!17

SUPERSTICIÓN

Toco madera,
madera del barco.
Tu voz.
Cuento hasta tres,
aguardo paciente.
Me digo:
es una señal.
Miro la luna.
Aúllo.
La ventana de tu habitación da a la avenida.
Toco madera,
estás cerca.
Guardo tu voz,
no te pido que me esperes.
Ya sé,
nunca te despides,
apareces con el cuarto creciente,
sabes que soy dócil,
no mucho más.

Si toco madera,
ojalá el barco no regrese.
Si toco madera.

!18

SÍMBOLOS PATRIOS

Hubo una guerra que no recuerdo,


un suelo que pisaron muchos,
las iglesias se llenaron:
matrimonios y bautizos,
vestimos costosas telas y armadores.
Nadie habló del hambre de los niños,
excepto por ese comercial de jamón
en temporada navideña.
¿Habrá jamón este año?
El hambre de aquellos era el silencio.
El hambre de hoy es silencio hasta la muerte.
Veinte años no son nada,
mi madre cosiendo en el cuarto del fondo,
mi abuelo, los cuentos de Tío Conejo
y cantar el himno frente a la bandera en las fechas patrias.
Fecha: indicación de un tiempo en que ocurre una cosa.
Patria: país al que se pertenece por vínculos históricos.
Patria: excusa para las guerras.
Patria: vacío de significado.
No lloro por el faro distante,
la nostalgia se cristalizó en sal,
en las orillas que se perdieron después de la lluvia.
Esta noche habrá tormentas en cada ciudad donde viví.

!19

ALOE VERA

Llegué a la casa con heridas,


una mancha aún fresca
de sangre en el pantalón.
Mis zapatos habrán quedado
dentro del carro que se volcó
a orillas de la carretera.

No recuerdo nada,
soltar el cinturón de seguridad,
nada más.
No sé si al lado del hombrillo,
entre la maleza, crecía alguna sábila.

Salí por una ventana


en medio movimiento de traslación,
quebrábase una vertebra
—milimétrica fisura de consecuencias permanentes—,
finos cortes de vidrio astillado,
dibujados en los brazos.

Mi hermana conserva la memoria


desde el asiento trasero en movimiento,
en su frente y mejillas
también aparecía el rojo accidente.

El cristal baboso de la sábila


—aloe vera—.
Propiedades curativas, cicatrices invisibles.
Tengo un recuerdo borroso,
polaroid holográfica imaginaria,
un ramillete espinoso y rústico
espantando los males o atrayendo fortuna
detrás de la puerta de casa.

No quedaron marcas del accidente,


poderoso remedio popular,
digno de la piel de Cleopatra,
reminiscencias xerófilas,
aloe oblivion.

!20
[Habitantes del mundo]

!21

SIMETRÍA DEL HEMATOMA

mis manos se espinaron entre matorrales de astros


pero fueron curadas por la espuma
y desatadas por el tiempo
AIMÉ CESAIRE

Improbabilidad
los pliegues de la palma de tu mano,
tierra humedecida por la tormenta.
Que cuando llueve en tu casa,
diluvia un poco en la mía,
aunque yo no tengo casa
tu voz entre líneas dice:
«aquí puedes descansar».

Minúsculas tortugas caminan


entre los dedos de mis pies,
cristales de sal han quedado
en la comisura de mis labios,
el tono violáceo confunde con pétalos de lavanda.

Al caer las hojas sin llegar a otoño,


entre ramas de árboles veo volar-caer
aviones donde venimos,
avistaje, siete exoplanetas;
dicen que algunos pueden contener vida.

Inhalo el vapor de esta noche,


almíbar de caña es el aire
viscoso,
se prende de mis hombros
habla muy de cerca.

Es una noche de cielo celeste.

Si parpadeo muy lento,


mantengo cerrados los ojos,
el ardor dentro de mis lagrimales
tumba mi cuerpo sobre la cama que tenía cuando niña.
La simetría del hematoma.

Algunos faros dejaron penumbra en la acera,


llevo las manos a mi cabeza,
!22
extensión de diez metros de cabello
crecieron en ochocientos cincuenta y un días,
ahora se desprenden entre mis dedos.

Oscuro, camino por la vereda,


descanso sobre un jeep abandonado en la calle empedrada.
Los kilómetros que cuento para verte,
las cuadras que no permiten escucharnos.
Madre, destino improbable, planeta desahuciado.
El futuro puede ser la orilla que no se ve
desde la metrópoli
que no sabe de la sal del mar.

!23

NAUPATÍA

Tomo un lápiz y no siento su peso. Una copa vacía se me va de la mano, estalla


en el aire. Todos miran en silencio los restos de vidrio sobre la mesa. Sólo intento
pedir perdón. Levanto los pies, no siento mi peso. Me encuentro suspendida en
la incertidumbre. La habitación es un fragmento del submarino perdido en el
Atlántico. Me quedo sin oxígeno antes de lo previsto.

!24

DOBLE VIDA

El agua entra en el casco, tu barco se hunde, lento y definitivo. Del naufragio


conoces lo que dicen los libros. El equipaje se humedece, quizá recuerdes alguna
advertencia. Quizá es demasiado tarde. No sabrás qué hacer cuando el mar sea lo
único que quede. Por momentos miras la cubierta, danza de gaviotas y azul cielo.
Por momentos cantas para mantener el barco a flote. Por ahora el agua mece
suave y arrulla el sueño. Una sensación de sosiego ondea en la superficie. Luego
bajas, tocas los agujeros en la quilla y disfrutas el tifón que habrá de llevarte
consigo al fondo del océano. Pequeños peces de colores saben tu nombre,
escuchas el canto de los cetáceos. Cuando recuerdes que necesitas respirar,
tendrás algas y amarres de viejas naves en ruinas sujetándote.

!25
[Los puentes rotos]

!26

PERDÓNAME

Los barcos y los puentes,


el tiempo que he estado robando.
Tu voz tiene sal,
veo la inmensidad del océano
en cada persona que amo.
Quiero trenzarte en mi cabello,
voy a llenar la casa con caracolas
para escuchar el oleaje,
cientos de pequeños mares
donde estuvimos y estaremos. Río y lago

!27
[Río y lago]

!28

ME DEJO LLEVAR

Pido permiso para decir cinco cuadras


a los kilómetros de por medio.
He estado nadando sin conseguir el fondo,
el agua pasa, me muevo sutil como alga,
como si bailara con la voz de Veloso.
El miedo está y no está,
desamparo, desespero,
nublado arde el sol,
puedo ser tan débil,
dejarme tragar,
flotar en la propia mortalidad.
Ahora
una bocanada de aire tibio,
aurora boreal,
foco de luz amarilla,
emula el sol en la piel de las plantas.
No habrá más arena bajo los pies.

!29

QUÉ SÉ YO DEL AMOR

Yo vide una garza mora


dándole combate a un río.
Así es como se enamora
tu corazón con el mío.
SIMÓN DÍAZ

Tu voz suena distinta estos días,


el amor no es una dictadura,
cuesta un poco entenderlo.
Síndrome de Estocolmo,
una violenta ternura.
Dejas desorden en cada habitación,
en el caos soy silencio,
dejas la billetera rota en la mesa,
casi vacía y sucia,
cuando llegas de comprar el desayuno.
Una lavadora llena de clavos,
así describe un sobreviviente el tsunami.
Y sobrevivir al amor es una hazaña.
Acostados en la cama, a oscuras,
en el vértigo de la tarde de domingo,
el amor es el sol de mediodía,
el mareo, agua fría en la cara.
Ultramar, submarino,
respiración contenida.
Emergencia, necesidad de trascender,
vaga noción de no ser en vano
un paso, toda la existencia.
Love is dirty, babe,
ojos que se encuentran,
manos que se buscan,
comer juntos en el parque,
discutir y lanzar puertas,
dormir una hora por día,
querer que leas mis libros,
huir de los reclamos,
encontrarnos en la calle por casualidad,
guardar silencio, ser compañía,
no dejar al tiempo ser borrador.
Diez años al viento,
bloque sobre bloque,
el amor es demolición,

!30
con un fino cincel, con martillos y mazos,
con delicadas agujas de bordar.
No estoy triste,
olvidé adónde íbamos.
¿Podemos sentarnos un rato?
El amor es un banco de plaza.

!31
EPÍLOGO

!32
SIMETRÍA DEL UNIVERSO
CARLOS QUEVEDO ARTEAGA

SIMETRÍA DEL HEMATOMA es el primer libro escrito y publicado por Flora Francola.
Nació de sus primeros días de extranjeridad, como una bitácora del enamorarse
y desencantarse al mismo tiempo de la ciudad idealizada, del amor que quedaba
atrás, del país al que pareciera no poder volver. Un naufragio en tierra firme,
sentirse en una película Tarkovsky o en una canción de Radiohead. Los trazos de
este libro fueron un intento por reconstruirse entre mudanzas, tratando de
preservar el espíritu, la memoria tras siete años sin ver a su madre que, como ella
misma dice, «es otra forma de sentir el mar».
Simetría del hematoma —que contiene también collages de la autora— ordena
una parte de la historia del universo: la del mar; siempre elusivo a los rituales
urbanos y sus tempestades, pero también ese mar en nuestro imaginario y su
marea, que es tiempo y recuerdo indivisibles, nos lleva y nos trae siempre a otra
orilla, a una posición diferente en el universo, una memoria cambiante, una
herida distinta cada vez que volvemos a mirar. La terquedad del poeta radica aquí
en su insistencia de ordenar el caos, es decir, el universo mismo. Contemplar y
darle nombre a todo mientras el tiempo es. Antes de que su ingravidez termine
de llevárselo fuera de nuestro alcance.

!33
SOBRE LOS COLLAGES DE FLORA FRANCOLA
RICARDO MONTIEL

Es en el dios casi olvidado donde Flora Francola rema: el mar. Pero el mar que la
artista venezolana nos propone no es el que corre por debajo de las estructuras,
sino el que constantemente se verticaliza en la memoria, como un espejo difuso
que se aparece de golpe, como si el verdadero puente fuésemos nosotros, y el
mar un rumor sin límites claros. ¿Qué orillas busca unir la artista en estas obras,
la de un origen y la de una tierra desconocida, la de un punto de partida no
descubierto del todo, y una llegada que se posterga en el divague? Aunque, más
que divague, quizá deberíamos decir extranjería, o la difícil tarea de domar la
simultaneidad de las aguas.

!34
!

FLORA FRANCOLA [PAOLA FRANCO]


Maracaibo, Venezuela, 1988.
Artista visual y escritora. Licenciada en Artes.
Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en Venezuela y
otros países. Participó en Por el medio de la calle [2011] y La velada de Santa
Lucía [2009-2013]. Formó parte de las muestras: Arte postal: el sobre como
continente; Bienal de Poesía Experimental de Euskadi, Maracaibo / Gazte
Bulegoa, Barakaldo-Bizkaia [2012]; Salón de Noveles con FIAAM [2012 y
2013]; Salón de Artistas Emergentes del Centro Venezolano Americano del
Zulia [2012 y 2014]; y Salón de Jóvenes Artistas [2014]. Participó como
tallerista en la I y la II Feria del Libro Autoeditado del Centro de Bellas
Artes de Maracaibo. Ha intervenido en recitales de poesía en la
Universidad Católica Cecilio Acosta y en otros coordinados por el
Movimiento Poético de Maracaibo [1.a y 2.a ediciones del Festival de
Poesía de Maracaibo, 2011 y 2014]. Ilustra para la editorial independiente
En Voz Alta y lleva un proyecto de ilustración a partir de poemas en
[Link]
En Buenos Aires, donde vive desde 2014, integró Intertextos, suerte de slam
poético [2015]; coordina y expone en la muestra de arte Postales del Caribe
[2016); participa en la muestra TransSite y en las noches de Gallery House
[2016] y Casa Museo [2019]. Sus poemas han sido publicados en revistas
web como Digopalabratx, Azul Violencia, Triadae, La Rabia de Axolotl, Poesía
desde Valencia y Babélicas. En 2017 resultó finalista en el II Concurso
Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas. Colaboradora en las
plataformas web Acracia pour les Porcs, Revista MUU y Merece una reseña.
Entre todo esto cursa la carrera de Sommellerie, indaga sobre cultura
gastronómica y estudia los vínculos de arte-cuerpo-territorio-alimento,
que desembocan en su propuesta de collage en desarrollo.

Simetría del hematoma es su primer libro.

!35
SIMETRÍA DEL HEMATOMA
FLORA FRANCOLA

COLECCIÓN PRIMERA INTEMPERIE


© De los poemas, Flora Francola
© De esta edición, Fundación La Poeteca
© Del autorretrato, Flora Francola
© Del epílogo, Carlos Quevedo Arteaga, Ricardo Montiel

PRIMERA EDICIÓN: Caracas, 2021

COORDINACIÓN EDITORIAL
Jacqueline Goldberg
CORRECCIÓN
Maribel Espinoza
DISEÑO
ABV Taller de Diseño, Waleska Belisario
MAQUETACIÓN
Jacqueline Goldberg
DEPÓSITO LEGAL MI2021000065
ISBN: 978-980-7886-12-3

Este libro es para su descarga libre y gratuita. En Fundación La Poeteca creemos


en la libertad con responsabilidad, en los lectores sabios y respetuosos. Cualquier
reproducción será autorizada con gusto escribiendo a: lapoeteca2017@[Link]

FUNDACIÓN LA POETECA
PRESIDENTE
Marlo Ovalles
DIRECTOR
Ricardo Ramírez Requena
GERENTE EDITORIAL
Jacqueline Goldberg
CONSEJO ASESOR
Alfredo Chacón
Arturo Gutiérrez Plaza
Gabriela Kizer
Rafael Castillo Zapata
Santos López
Yolanda Pantin

ESTE LIBRO LLEGÓ AL PORTAL DE FUNDACIÓN LA POETECA EN MARZO DE 2021.


PARA SU COMPOSICIÓN TIPOGRÁFICA SE UTILIZARON LAS FAMILIAS ITC TIEPOLO, EN LOS TÍTULOS, Y
STRAYHORN MT STD, EN EL CUERPO DE LOS POEMAS. TODO ESTO OCURRIÓ EN CARACAS, MIENTRAS
FLORA FRANCOLA ECHABA UN OJO DESDE BUENOS AIRES.

!36
TÍTULOS PUBLICADOS

COLECCIÓN MEMORIAL
Gramática del alucinado
Hesnor Rivera

Los daños colaterales


Harry Almela

COLECCIÓN CONTESTACIONES
Cartas de renuncia
Arturo Gutiérrez Plaza

COLECCIÓN SEAMOS REALES


Kerosene
Valenthina Fuentes

Cosmonauta
Enza García Arreaza

COLECCIÓN PRIMERA INTEMPERIE


Galateica
Julieta Arella

Tuétano
Andrea Crespo Madrid

El jardín de los desventurados


José Manuel López D'Jesus

Los futuros náufragos


Yéiber Román

Rotos todos los cielos


Euro Montero

Simetría del hematoma


Flora Francola

Todos los libros pueden ser descargados


de forma libre y gratuita en nuestro portal
[Link]

!37
3

FUNDACIÓN LA POETECA tiene como fin promover la lectura y escritura de poesía.


Cuenta con una sala privada de lectura, abierta al público, con miles de títulos y espacios des-
tinados a talleres, conferencias, lecciones magistrales y recitales de poesía.
TW @Poeteca1 IG @lapoeteca FB La Poeteca de Caracas [Link]

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