UNIVERSIDAD REGIONAL DEL SURESTE.
DERECHO FISCAL.
ALUMNO: ROBERTO EFRAIN CORIA VILLAVICENCIO.
TEMA: “PRINCIPIOS TRIBUTARIOS”.
SEXTO SEMESTRE.
GRUPO: “B”.
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES.
FECHA: 14/ MARZO/ 2023.
PRINCIPIOS DOCTRINARIOS.
El Derecho Tributario es aquella rama del Derecho administrativo que expone las
normas y los principios relativos a la imposición y a la recaudación de los tributos y que
analiza las consiguientes relaciones jurídicas entre los entes públicos y los ciudadanos.1
Por lo tanto, el Derecho Tributario no esta constituido únicamente por las normas
jurídicas que rigen las distintas relaciones tributarias, sino también por un conjunto
“principios”, “postulados”, “directrices”, “cánones”, “rules”, “”regles” o “maximes” de
la imposición, los cuales Fritz Neumark califica como preceptos del deber ser que se
formulan a fin de lograr la realización de determinados objetivos, ya sean de naturaleza
teórica o de naturaleza práctica. En el primer caso, se trata de establecer criterios
que permitan enjuiciar la racionalidad de un sistema fiscal concreto o de una
determinadapolítica fiscal.
Es así como, desde hace varios siglos, numerosos tratadistas enunciaron una serie
deprincipios teóricos basados en nociones de justicia y equidad, que en su concepto,
deben serla base reguladora del orden jurídico-tributario.
Principios de Adam Smith.
Adam Smith4 desarrolló los principios elementales a los que deben sujetarse todas
las normas jurídico-tributarias con el fin de integrar un orden jurídico justo que aliente la
productividad, el esfuerzo y la imaginación creativa como fuentes de riqueza.
Estos principios son:
a) Principio de Justicia o Proporcionalidad;5
b) Principio de Certidumbre o Certeza;
c) Principio de Comodidad, y
d) Principio de Economía.
a) Principio de Justicia o Proporcionalidad.
De acuerdo a este principio los súbditos de cada Estado deben contribuir al
sostenimiento del Gobierno en una proporción lo más cercana posible a sus respectivas
capacidades: es decir, en proporción a los ingresos de que gozan bajo la protección del
Estado. De la observancia o menosprecio de esta máxima, depende lo que se llama la
equidad o falta de equidad de los impuestos.
b) Principio de Certidumbre o Certeza.
Este principio señala que todo impuesto debe tener fijeza en sus principales
elementos o características, para evitar así, actos arbitrarios por parte de la administración
pública.
Es decir, el impuesto que cada individuo debe pagar debe ser cierto y no arbitrario.
El tiempo de cobro, la forma de pago, la cantidad adecuada, todo debe ser claro y
preciso, lo mismo para el contribuyente que para cualquier persona, ya que la
incertidumbre da cabida al abuso y favorece la corrupción de ciertas personas que son
impopulares por la naturaleza misma de sus cargos, aun cuando no incurran en corrupción
y abuso.
c) Principio de Comodidad.
Este principio dispone que todo impuesto debe cobrarse en el tiempo y de la forma
que sean más cómodos para el contribuyente, lo cual significa que los plazos y fechas
deben fijarse de modo que a los contribuyentes les resulte práctico y poco gravoso el
cumplir con su obligación tributaria.
Al respecto, Margain Manautou menciona que si el pago de un impuesto significa
para el particular un sacrificio, el legislador debe hacer cómodo su entero. Por lo tanto,
deben escogerse fechas que sean propicias y ventajosas para que el contribuyente realice
su pago.
d) Principio de Economía.
Este principio consiste en que toda contribución debe percibirse de tal forma que
haya la menor diferencia posible entre las sumas que salen del bolsillo del contribuyente
y las que ingresan al tesoro público.
Emilio Margain Manautou sugiere que para que un impuesto justifique su
existenciadebe ser productivo y de gran rendimiento, para lo cual la diferencia entre la
suma que se recaude y la que entre a las arcas de la nación debe ser lo menor posible.
Citando a Luigi Einaudi, sostiene que “cuando el costo de la recaudación excede del 2%
del rendimiento total del impuesto, éste es incosteable.”
Principios de Adolfo Wagner.
El tratadista alemán Adolfo Wagner, en su obra Tratado de las Ciencias de las
Finanzas, enumera nueve principios superiores, agrupados en cuatro categorías de la
siguiente manera:
a) Principios de Política Financiera:
1. Suficiencia de la imposición.
Según este principio, los impuestos deben ser suficientes para poder cubrir las
necesidades financieras en un determinado periodo, en la medida en que otras vías o
medios no puedan hacerlo o no sean admisibles.
2. Elasticidad o movilidad de la imposición.
De acuerdo con esta máxima, los impuestos deben ser adaptables a las variaciones
de las necesidades financieras, de manera que en un sistema deben existir uno o
varios impuestos, que con un simple cambio de tarifas produzcan los recursos
necesariosen situaciones de crisis.
b) Principios de Economía Pública:
3. Elección de buenas fuentes de impuestos.
Este principio consiste en la elección entre la renta, el capital y los medios de
consumo, teniendo en cuenta el punto de vista de la economía privada y de la
pública, las consideraciones de política social y los fines de aplicación de los
impuestos.
4. Elección de las clases de impuestos.
Este principio tributario consiste en que el legislador puede escoger quien
será el sujeto del impuesto, pero está fuera de su poder fijar quien será el
pagador. La autoridad sólo puede emitir hipótesis y obtener, por la
elección de las clases de impuesto y de los objetos, una realización más
o menos verdadera de sus hipótesis.
c) Principios de equidad o de repartición equitativa de los impuestos:
Estos postulados proclaman dos características de la tributación:
- Generalidad
- Uniformidad.
d) Principios de administración fiscal o principios de lógica en materia de
imposición:
5. Fijeza de la imposición.
La fijeza tendrá mayor efectividad si se siguen las siguientes reglas:
I. La mayor preparación profesional y moral de los encargados
de la determinación de los impuestos.
II. La simplicidad del sistema de impuestos y de su organización.
III. Dar la indicación exacta y precisa de la fecha y lugar de pago
del monto de la suma debida y las especies liberatorias
admitidas.
IV. Emplear en las leyes y en los reglamentos un lenguaje claro,
simple y accesible a todos, aun cuando no siempre será posible
por las complicaciones que entrañan los impuestos modernos.
Principios de Harold M. Sommers.
Harold M. Sommers, en su libro Finanzas Públicas e Ingreso Nacional,
plantea, indudablemente influido por Smith, las máximas que, a su juicio, deben
seguir los actuales legisladores.
a) Principio de la Capacidad de Pago.
Este principio, inspirado en el principio de Justicia de Adam Smith,
sostiene que quienes poseen mayor ingreso o riqueza deben pagar la mayor
parte del impuesto, independientemente de los beneficios que reciban del gasto
de estos fondos. Puesto que a los ingresos más altos se les grava más
fuertemente, la estructura del impuesto por sí sola tiene el efecto de igualar la
distribución del ingreso y la riqueza.
b) Principio del Beneficio.
Este principio se comprende dentro del principio de capacidad de pago y
enuncia que los individuos y los negocios pagan de acuerdo con los beneficios
que reciben de los gastos gubernamentales. Este principio se puede distinguir
con claridad solamente cuando el rendimiento de un impuesto se destina a
financiar un servicio concreto para el contribuyente.
c) Principio del Crédito por Ingreso Ganado.
Este principio de Sommers establece que el origen del ingreso será el
criterio a considerar para la distribución de las cargas tributarias, dando un
tratamiento favorable a los ingresos derivados de cualquier clase de trabajo,
mientras que los ingresos que provienen de la especulación o de la suerte son
castigados.
d) Principio de la Ocupación Plena.
Este principio es una moderna variante del principio de Economía de
Smith. Se caracteriza por pugnar por una política tributaria que, sin oprimir a la
industria y al comercio, se oriente hacia la continua reinversión de las utilidades
con propósitos de generación de fuentes de trabajo, o en su caso, con el fin fe
mantener un pleno nivel de ocupación que asegure la prosperidad y
consecuentemente la riqueza.
e) Principio de la Conveniencia.
Este principio no es más que la máxima de Economía de Adam Smith
enunciada en su acepción más elemental, ya que postula la idea de que algunos
impuestos se deben establecer con la única finalidad de recaudar lo más posible
con la menor dificultad.
Principios de Fritz Neumark.
Fritz Neumark concibe los principios de la imposición en función de fines
predeterminados que surgen de la orientación política y económica a la que la
imposición debe servir y luego, delineando los principios, procura lograrlos a
través de a estructuración de un sistema tributario determinado.
I. Principios presupuestario-fiscales de la imposición:
1. Principio de suficiencia de los ingresos fiscales.
2. Principio de la capacidad de adaptación de la imposición en la política de
cobertura (capacidad de aumento).
II. Principios político-sociales y éticos de la imposición:
1. Postulado de justicia.
a) Principio de la generalidad de la imposición.
b) Principio de la igualdad de la imposición.
c) Principio de la proporcionalidad o principio de la imposición de
acuerdo con la capacidad de pago personal e individual.
2. Principio de redistribución fiscal de la renta y la riqueza.
III. Principios político-económicos de la imposición:
1. Principios de ordenamiento económico.
a) Principio de evitación de medidas fiscales dirigistas.
Principio de minimizar las intervenciones fiscales en la esfera privada y
en la libertad económica de los individuos.
Principio de Generalidad
Este principio emana directamente del régimen de legalidad tributaria,
esto en virtud de que todo tributo para ser válido debe estar previsto en una ley,
hecho que confiere a los impuestos las mismas características de la ley:
general, abstracto e impersonal.
Principio de Obligatoriedad
El principio de Obligatoriedad encuentra su fundamento constitucional en
el encabezado del artículo 31, que a la letra dice: “Son obligaciones de todos
los mexicanos…”
Por lo tanto, este deber, vinculado al principio de generalidad, significa
que “toda persona que cuente con Capacidad Contributiva y se coloque en
cualquiera de las hipótesis normativas contenidas en las leyes expedidas por el
Estado Mexicano, automáticamente adquiere la obligación de cubrir el
correspondiente tributo, dentro del plazo que la ley establezca.”
Principio de vinculación con el gasto público
Este principio, contenido en la fracción IV del artículo 31 Constitucional,
es la principal justificación de la relación jurídico-tributaria, en virtud de que los
ingresos tributarios tienen como finalidad costear el gasto público.
Principio de Legalidad
El principio de Legalidad Tributaria encuentra su fundamento en la parte
final de la fracción IV del artículo 31 de Nuestra Carta Magna, que establece que
debe contribuirse a los gastos públicos “de la manera proporcional y equitativa
que dispongan las leyes”.
Este principio implica que toda relación tributaria debe llevarse a cabo dentro de
un marco legal que la establezca y regule, por lo tanto, este principio tributario
se basa en el célebre aforismo latino nullum tributum sine lege, que se traduce
en que no puede existir ningún tributo válido sin una ley que le dé origen.
Principio de supremacía de la Ley
El principio de supremacía de la Ley, tal y como su denominación indica,
consiste en “la superioridad de la ley respecto de las demás fuentes del
Derecho a excepción de la Constitución.
Principio de reserva de Ley
Por su parte, el principio de reserva de Ley implica que “por medio de un
mandamiento constitucional se reserva el legislador la regulación de una materia,
o de los aspectos esenciales de esta materia; la reserva de ley constituye una
norma competencial que entrega a la potestad legislativa del Estado el control de
una materia, por lo tanto, al mismo tiempo de que constituye una prerrogativa,
lleva implícita una obligación para el legislador.
Principio de Proporcionalidad y Equidad
Este principio aparece consignado en la parte final de la fracción IV del
artículo 31 Constitucional, el cual dispone que los mexicanos obligados a
contribuir a los gastos públicos deben hacerlo “de la manera proporcional y
equitativa que dispongan las leyes”.
En torno a este principio, diversos tratadistas como Ernesto Flores
Zavala, Raúl Rodríguez Lobato, Sergio Francisco de la Garza, entre otros,
consideran a la proporcionalidad y la equidad como un solo concepto. Por el
contrario, autores como Emilio Margain Manautou, Adolfo Arrioja Vizcaino,
Jorge Rojas Yánez, e incluso la Suprema Corte de Justicia de la Nación, han
sostenido que son dos conceptos diferentes.
Principio de Capacidad Contributiva
Por la relevancia que implica el estudio de este principio tributario para el
presente trabajo de investigación, se dedicará para su análisis el siguiente
capítulo, en el cual se abordará su contenido y principales implicaciones.