UNIVERSIDAD DE ORIENTE
NUCLEO BOLIVAR
¨DR Francisco Battistini Casalta¨
DEPARTAMENTO DE ENFERMERIA
SECCION 01
Factores de riesgo asociados al embarazo precoz en adolescentes en el área de
ginecología y obstetricia del complejo hospitalario universitario¨ Ruiz y Páez¨
Noviembre-Marzo del 2023.
Profesora: Bachilleres:
Yesenia Hernández Crisbelis González
CI: 30.478.151
Raulimar Infante
CI: 28.579.338
CIUDAD BOLIVAR, NOVIEMBRE DEL 2021
INTRODUCCION
El embarazo en adolescentes no es un fenómeno nuevo, existen registros de tasas
relativamente altas de embarazos en adolescentes en varias culturas a lo largo de la historia,
se plantea que el embarazo adolescente se ha considerado problema social solo
recientemente, antes se veía como algo normal debido a que la gente se casaba y tenía hijos
a edades más tempranas, en la época colonial de Estados Unidos el 20% de los nacimientos
eran de madres adolescentes. No se veía como un problema moral y era aceptado, el
embarazo adolescente comenzó a percibirse como problema social en EEUU y Europa a
finales del siglo XIX y principios del XX debido a cambios económicos y sociales (Arline
Geronimus, 2020).
Los índices de embarazos y nacimientos en adolescentes varían según la región
debido a diferentes causas, entre ellas se puede nombrar, actividad sexual, educación
sexual, accesos a los servicios de anticoncepción y abortos, control de natalidad, atención
prenatal alta, etc. Si bien, las causas de embarazos en adolescentes son amplias y
complejas, variando entre distintos grupos culturales y étnicos, nuestras actitudes sociales
sobre la actividad sexual y la anticoncepción sexual, complica la prevención de embarazos
en adolescentes, Además, la pobreza y las limitadas oportunidades educativas y laborales
también influyen en las altas tasas de embarazos adolescentes en algunas regiones, la
presión social para el matrimonio y la maternidad a edades tempranas, así como la
violencia sexual y las uniones tempranas, son otros factores determinantes según el
contexto (Barrozo M, 2020).
En América Latina y el Caribe continúan siendo las subregiones con la segunda tasa
más alta en el mundo de embarazos adolescentes, señala un informe publicado hoy por la
Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS),
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las
Naciones Unidas (UNFPA), el reporte plantea una serie de recomendaciones para reducir el
embarazo adolescente, que van desde apoyar programas multisectoriales de prevención
dirigidos a los grupos en situación de mayor vulnerabilidad, hasta un mayor acceso a
métodos anticonceptivos y educación sexual, entre otros (UNFPA,2020).
De ese modo, la tasa mundial de embarazo adolescente se estima en 46 nacimientos
por cada 1.000 niñas, mientras que las tasas de embarazo adolescente en América Latina y
el Caribe continúan siendo las segundas más altas en el mundo, estimadas en 66.5
nacimientos por cada 1,000 niñas de entre 15 y 19 años, y son sólo superadas por las de
África subsahariana, indica el informe “Aceleración del progreso hacia la reducción del
embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe, aunque en los últimos 30 años
en América Latina y el Caribe la fecundidad el número de hijos por mujer ha disminuido,
las tasas de fecundidad en las adolescentes se han reducido ligeramente, en la región, un
15% de todos los embarazos ocurre en adolescentes menores de 20 años y 2 millones de
niños nacen de madres con edades entre los 15 y los 19 años (UNFPA,2020).
No obstante, Venezuela es el país latinoamericano con el índice más alto de
embarazos en adolescentes y el tercero de toda América, la emergencia Humanitaria
Compleja ha agudizado las desigualdades y ha dejado, sobre todo, a niñas y adolescentes
desatendidas en un contexto en el que nunca se han garantizado los derechos sexuales y
reproductivos, 18% de los embarazos son de adolescentes; es la tasa más alta del mundo,
Venezuela ocupa el primer lugar y el tercero de todas las Américas, luego de Ecuador y
Honduras, de acuerdo con las estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas
en Venezuela, en 2020 se registraron 97,7 embarazos por cada 1.000 adolescentes de entre
15 y 19 años, la media regional es 43,6 por cada 1.000 (Acción solidaria,2022).
En el informe Mujeres al Límite, de 2019, se registraron 2.339 partos de
adolescentes, lo que es 27% de un total de 8.518, de acuerdo con un monitoreo en cuatro
hospitales del país, Mercedes Muñoz, presidenta de la Asociación Venezolana para una
Educación Sexual Alternativa (Avesa), explica que la organización reconoce y atiende esta
realidad desde hace dos décadas; sin duda, la Emergencia Humanitaria Compleja (EHC) la
ha agravado, los costos y la escasez de los anticonceptivos orales y las pocas opciones y
disponibilidad de otros métodos reducen la capacidad de decisión de jóvenes con respecto a
su proyecto de vida, aunque esa es solo una parte, Muñoz, quien es educadora, insiste en
que debe haber un programa de Educación Sexual Integral (ESI) con enfoque de derechos
humanos que transversalice todos los niveles del sistema educativo venezolano (Acción
solidaria,2022).
La adolescencia es el período de transición entre la niñez y la adultez, incluye
algunos cambios grandes, tanto en el cuerpo como en la forma en la que un joven se
relaciona con el mundo, la cantidad de cambios físicos, sexuales, cognitivos, sociales y
emocionales que ocurren en esta época pueden causar expectativas y ansiedad tanto a los
niños como a sus familias, entender qué se puede esperar en las distintas etapas puede
promover un desarrollo saludable durante toda la adolescencia y a principios de la adultez,
en estas están las siguientes etapas: Adolescencia temprana (entre los 10 y los 13 años),
Adolescencia media (entre los 14 y los 17 años), Adolescencia tardía (18 a 21 años o más),
(American Academy of Pediatrics 2019).
De este modo, en la adolescencia temprana (10 y 13 años) durante esta etapa, los
niños suelen comenzar a crecer más rápido, ocurren cambios corporales que pueden generar
curiosidad y ansiedad en algunos, en especial si no saben qué esperar o qué es normal, los
adolescentes más jóvenes tienen ideas concretas y extremistas, los preadolescentes sienten
una mayor necesidad de privacidad, Adolescencia media (14 y 17 años) los cambios físicos
que comenzaron en la pubertad continúan durante la adolescencia media, a esta edad, a
muchos adolescentes les surge el interés en las relaciones románticas y sexuales, muchos
jóvenes en su adolescencia media discuten más con sus padres porque luchan por tener más
independencia, el cerebro sigue cambiando y madurando en esta etapa, pero aún hay
muchas diferencias entre la forma de pensar de un joven en su adolescencia media y de un
adulto (American Academy of Pediatrics 2019).
Así mismo, la adolescencia tardía (18 a 21 años o más) aquí por lo general ya
completaron el desarrollo físico y alcanzaron la altura definitiva que tendrán como adultos,
ya aquí suelen tener más control de sus impulsos y pueden sopesar los riesgos y
recompensas con más precisión, los adolescentes que se convierten en adultos jóvenes
tienen ahora un sentido más firme de su propia individualidad y pueden identificar sus
propios valores, se centran más en el futuro y basan sus decisiones en sus ilusiones e
ideales, las amistades y las relaciones románticas se tornan más estables, se separan más de
su familia, tanto física como emocionalmente, no obstante, muchos restablecen una relación
"adulta" con sus padres, considerándolos personas de su mismo nivel a quienes pedir
consejos y con quienes hablar de temas serios, en vez de una figura de autoridad.
(American Academy of Pediatrics 2019).
Por lo tanto, el embarazo es el término utilizado para describir el período en el cual
un feto se desarrolla en el vientre o útero de una mujer, el embarazo suele durar
aproximadamente 40 semanas, o poco más de 9 meses, lo cual se calcula desde el último
período menstrual hasta el parto, existen tres segmentos del embarazo, denominados
trimestres, Primer trimestre (de la semana 1 a la semana 12)los acontecimientos que
conducen a un embarazo, comienzan con la concepción, en la cual un espermatozoide
penetra un óvulo, luego, el óvulo fertilizado (denominado cigoto) viaja a través de las
trompas de Falopio de la mujer hasta el útero, en donde se implanta en la pared uterina, este
cigoto está formado por un conjunto de células que luego forman el feto y la placenta y que
esta placenta conecta a la madre con el feto y le proporciona nutrientes y oxígeno al feto
(NICHD 2020).
Por otro lado, en el segundo trimestre (13-28 sem) entre las semanas 18 y 20, el
típico momento en el cual se realiza un ultrasonido para detectar defectos de nacimiento, a
menudo se puede saber el sexo del bebé, a las 20 semanas, la mujer puede empezar a sentir
que el feto se mueve, a las 24 semanas, se forman las huellas de los dedos de las manos y
de los pies, y el feto se duerme y se despierta regularmente, según investigaciones de la Red
de Investigación Neonatal del NICHD, la tasa de supervivencia para los bebés nacidos a las
28 semanas era del 92 %, aunque los bebés nacidos en ese tiempo probablemente
experimenten complicaciones de salud serias, incluidos problemas respiratorios y
neurológicos(NICHD 2020).
De este modo, en el tercer trimestre (29-40 sem) a las 32sem , los huesos son
blandos, aunque ya están casi completamente formados, y el feto puede abrir y cerrar los
ojos, los bebes antes de las 37sem se consideran prematuros, estos tienen mayores riesgos
de tener problemas como retraso en el desarrollo, problemas de visión y auditivos y
parálisis cerebral, Los bebes entre las sem 34 y 36 se consideran prematuros tardíos, los
bebes en las sem 37 y 38 del embarazo, considerados a término temprano, estos bebés
enfrentan más riesgos de salud que los bebés que nacen en la sem 39 o después, lo cual
ahora se considera a término, los bebes en las sem 39 o 40 de embarazo se consideran a
término, los bebés a término tienen mejores resultados de salud que los bebés que nacen
antes o, en algunos casos, después de este período, los bebés de 41sem que se consideran a
término tardío y los de 42 o más son postérmino(NICHD 2020).
Por consiguiente, el embarazo precoz, es aquel que se produce cuando una mujer se
encuentra en su etapa de pubertad, según la OMS este término también se utiliza para
denominar aquellos embarazos de mujeres que no han alcanzado la mayoría de edad legal
en el país en el que residen al producirse el embarazo durante la etapa de adolescencia,
aunque la niña es fértil esta aun presenta cambios hormonales en esta etapa, es decir, aún no
está desarrollada, lo que puede traer graves consecuencias tanto para el niño y la madre,
aunque esto se consideraba como un problema típico en países del tercer mundo, cada vez
es más habitual encontrar casos en países desarrollados, la mayor parte de estos embarazos
no son deseados, sino que son las consecuencias de violaciones o de la falta de
conocimiento real sobre el tema (Cuídate plus 2021).
Por un lado, la situación puede deberse a varios factores, pero el contexto suele ser
similar ya que son jóvenes que viven en zonas pobres y que, por tradición o por cultura, no
valoran alternativas al embarazo adolescente, esto tanto a nivel psicológico como también
social, las consecuencias del embarazo en la adolescencia pueden ser muy graves, estas son
algunas de las que nos encontramos de forma habitual, abandono de los estudios; esto se da
sobre todo dependiendo del contexto y el nivel socioeconómico que tenga la familia,
aborto; en esta va incluido tanto los que son provocados como los espontáneos, además de
los riesgos de caer en el mercado negro en países donde esta práctica no está legalizada
(Ayuda en acción, 2022).
Por causa de la Inestabilidad familiar; es frecuente que la relación entre los
progenitores no dure mucho y que, al tratarse de adolescentes a cargo de hijos, se desarrolle
un ambiente familiar inestable, natalidad no controlada; en países en vías de desarrollo,
implica tener un mayor número de hijos sin poner medidas de control que eviten esta
situación, problemas psicológico; las madres adolescentes a menudo sienten miedo a ser
rechazadas, ansiedad y estrés, así como también sufren problemas familiares, rechazo del
bebé o desarrollan otros trastornos emocionales de gravedad, dependencia; a menudo estas
madres están en una situación de necesidad económica y afectiva que le vincula a
relaciones familiares disfuncionales y perjudiciales (Ayuda en acción 2022).
Además, dos de las principales causas del embarazo en la adolescencia están
directamente relacionadas con el nivel de vida y la pobreza de los habitantes de un país, los
cuales pueden ser por relaciones sexuales sin el uso de métodos anticonceptivos, por el uso
erróneo o equivocado de los mismos, el matrimonio adolescente y el rol tradicional que
algunas sociedades todavía asignan a las mujeres, y estas son realidades que ocurren en
Nigeria , si bien ha ido reduciendo en los últimos veinte años los embarazos de madres
adolescentes, todavía mantiene una triste ratio de 200 madres adolescentes por cada 1 000
mujeres, sin embargo, son países latinoamericanos los que siguen al país subsahariano:
Nicaragua, República Dominicana, Guatemala, Honduras o Venezuela mantienen altas
cifras que superan el 10 % de mujeres embarazadas en la adolescencia (Ayuda en acción
2022).
Aunque, los problemas sociales dependen en gran medida del contexto social y
cultural en el que se encuentre la madre, podemos identificar que algunos suelen ocurrir
con frecuencia, como la imposibilidad de la adolescente de desarrollar su vida como el
resto de jóvenes o la interrupción de sus estudios y la dificultad de acceder al mercado
laboral, La mejor manera de prevenir un embarazo precoz reside en la educación (aunque
esto depende del contexto cultural), concientizando a los jóvenes de la importancia de
alcanzar la madurez y desarrollarse a la hora de quedar embarazadas así como de los
riesgos que esto conlleva, fomentar el uso de preservativos y otros métodos anticonceptivos
en las relaciones sexuales también ayuda a prevenir el embarazo precoz e intentar reducir el
número de matrimonios antes de los 18 años también es una forma de prevenir estas
situaciones (Cuídate plus 2021).
Además, el rol del enfermero como líder social y nexo de necesidades a ser
cubiertas en un contexto donde interviene un equipo de salud detector primordial y
principal de problemáticas, familiares y sociales, en la actualidad estamos inversos ante la
problemática de embarazo en edades tempranas, donde captamos y nos involucramos ante
la confiabilidad de la joven adolescente, para obtener información acerca de su estado
emocional, donde se puede ver alterada su psiquis, el abordaje de la problemática
establecida se logra, a través de la prevención, en el asesoramiento de la importancia de los
controles prenatales, el cumplimiento de esquema de vacunas, informar sobre dietas, para
evitar desorden alimenticio, educación en el cuidado e higiene de mamas (Barrozo M,
2020).
Igualmente, el uso de la información acorde al lenguaje de la adolescente, permite
intervenir estableciendo la interacción con el equipo de salud, para poder preparar a la
joven, en la participación y el compromiso, al momento del parto y en los cuidados del
recién nacido, de este modo podemos incorporar la familia y adolescente a establecer un
vínculo de reconocimiento y acercamiento para afrontar la responsabilidad del cuidado de
la menor y su embarazo, la enfermería adquiere importancia, creando un ambiente de
serenidad, confianza, cuidado y protección, para que de este modo podamos mantener un
contacto y seguimiento de un embarazo sin riesgo (Barrozo M, 2020).
En otro orden de ideas, según “La Ley Orgánica para la Protección del Niño y
Adolescente”, Artículo 26: Derecho a ser criado en una Familia, todos los niños y
adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados y desarrollarse en el seno de su familia de
origen excepcionalmente, en los casos en que ello sea imposible o contrario a su interés
superior, tendrán derecho a vivir, ser criados y desarrollarse en una familia sustituta, de
conformidad con la Ley, Primero: Los niños y adolescentes sólo podrán ser separados de la
familia en los casos en que sea estrictamente necesario para preservar su interés superior,
de conformidad con los requisitos y procedimientos previstos en la Ley, Segundo: En
cualquier caso, la familia debe ofrecer un ambiente de afecto y seguridad, que permita el
desarrollo integral de los niños y adolescentes (LOPNNA,2007).
De ese modo, el Artículo 41: Derecho a la Salud y a Servicios de Salud, todos los
niños y adolescentes tienen derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y
mental, Asimismo, tienen derecho a servicios de salud, de carácter gratuito y de la más alta
calidad, especialmente para la prevención, tratamiento y rehabilitación de las afecciones a
su salud, primero: El Estado debe garantizar a todos los niños y adolescentes acceso
universal e igualitario a planes, programas y servicios de prevención, promoción,
protección, tratamiento y rehabilitación de la salud. Asimismo, debe asegurarles
posibilidades de acceso a servicios médicos y odontológicos periódicos, gratuitos y de la
más alta calidad, segundo: El Estado debe asegurar a los niños y adolescentes que carezcan
de medios económicos, el suministro gratuito y oportuno de recursos necesarios para su
tratamiento (LOPNNA 2007).
También, el Artículo 50: Salud Sexual y Reproductiva, cita que todos los niños y
adolescentes tienen derecho a ser informados y educados, de acuerdo a su desarrollo, en
salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad
responsable, sana, voluntaria y sin riesgos, el estado, con la activa participación de la
sociedad, debe garantizar servicios y programas de atención de salud sexual y reproductiva
a todos los niños y adolescentes, estos servicios y programas deben ser accesibles
económicamente, confidenciales, resguardar el derecho a la vida privada de los niños y
adolescentes y respetar su libre consentimiento, basado en una información oportuna y
veraz, los adolescentes mayores de 14 años de edad tienen derecho a solicitar por sí mismos
y a recibir servicios(LOPNNA,2007).
No obstante, en puebla, México 2020, se realizó un estudio que consiste en conocer
los diferentes factores y los riesgos que condicionan al embarazo adolescente, fue un
estudio de campo, cuantitativo y explicativo, en donde en base a una encuesta realizada se
dice que el 42% de la muestra existe deserción escolar en el nivel medio superior,42%
afirma que se encuentra asustado por el embarazo siendo el porcentaje predominante que
demuestra que no están preparados psicológicamente para esta situación casi la mitad de la
población con un 39% desconoce del uso de métodos anticonceptivos y casi la mitad de la
población con un 42% iniciaron su vida sexual a temprana edad y uh 35% que no uso
preservativo en su 1era relación sexual, un 42% sufre de disfuncionalidad familiar y 46%
de que el consumo de drogas y alcohol conlleva a tener relaciones sexuales
inconscientemente(Martínez A, 2020).
Sin embargo, en San Martin Mendoza, Argentina 2020, se realizó un estudio con el
objetivo llamado “Embarazo adolescente entre 12 y 19 años de edad, fue un estudio
cuantitativo, descriptivo, retrospectivo, de corte transversal, donde se evaluó un grupo
etario de edades entre 12 y 19 años, en la provincia de Mendoza datos del departamento de
bioestadística provincial, reflejan que unas 5 mil jóvenes menores de 19 años quedan
embarazadas cada año. En el periodo de 2005 a 2007 se registraron 5 mil nacimientos
anuales de bebes cuyas madres no superaron los 20 años, posee una amplia población
adolescente, con un gran número de casos de embarazo a temprana edad. Cerca del 30% de
los partos atendidos en el Hospital de la zona, corresponde a adolescentes menores de 20
años (Pressiani, Graciela 2020).
Por otro lado, en Ciudad Guayana, Venezuela 2021, se realizó un estudio sobre el
embarazo adolescente en Ciudad Guayana desde la perspectiva de los ODS de las Naciones
Unidas, este un estudio cualitativo y hermenéutico, este dice que en estos últimos años,
Venezuela ha registrado los índices de embarazos precoz más elevados de Latinoamérica y
en el 2018 tenía la segunda tasa más alta del mundo, lo que motivó a la investigadora a
realizar un análisis de esta problemática, donde se describió el embarazo adolescente en
Ciudad Guayana en el periodo 2018-2021 y se determinó la relación que existe entre la
prevención del mismo en la ciudad y el cumplimiento de los ODS por parte del Estado
venezolano, esto gracias a la exploración de material documental, en los informes de las
Naciones Unidas y las entrevistas a los informantes claves y protagonistas(Acosta L 2021).
JUSTIFICACION
El embarazo en la adolescencia es un problema prioritario de salud pública en
nuestro país que requiere intervenciones integrales y oportunas. Las estadísticas oficiales
muestran un incremento alarmante en la tasa de fecundidad de las jóvenes entre 15 y 19
años en la última década, superando ampliamente el promedio nacional. Este escenario
resulta preocupante dado que la evidencia científica ha demostrado consistentemente que el
embarazo precoz conlleva múltiples riesgos biopsicosociales tanto para la madre
adolescente como para el recién nacido. Es imperativo diseñar e implementar estrategias
efectivas de prevención y atención basadas en nuestra realidad específica, abordando las
causas multifactoriales del embarazo adolescente.
Las adolescentes embarazadas y madres jóvenes enfrentan vulnerabilidades
significativas. Tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones de salud como
anemia, preeclampsia, parto prematuro y depresión posparto. Sus hijos también están en
alto riesgo de sufrir bajo peso al nacer, mortalidad neonatal e infantil, y problemas en su
desarrollo físico, cognitivo y social. A mediano y largo plazo, el embarazo adolescente
trunca la trayectoria educativa de las jóvenes, limita sus oportunidades laborales y se asocia
a empleos precarios e inestabilidad económica. Ello perpetúa el ciclo intergeneracional de
marginación y pobreza.
Resulta apremiante profundizar en soluciones integrales para esta compleja
problemática, tanto en su prevención como atención oportuna. Se requieren programas
educativos en sexualidad, mayor acceso a métodos anticonceptivos, acompañamiento
psicosocial, apoyo familiar, oportunidades formativas y laborales para adolescentes
embarazadas y madres jóvenes, entre otras medidas. Como futuros profesionales de la salud
tenemos un rol clave en la implementación de intervenciones basadas en evidencia
científica, enfoque de derechos y perspectiva de género para reducir la incidencia y mitigar
el impacto del embarazo adolescente.
OBJETIVOS DE LA INVESTIGACION
Objetivo general
Determinar factores de riesgo asociados al embarazo precoz en adolescentes en el
área de ginecología y obstetricia del complejo hospitalario universitario¨ Ruiz y Páez¨
Noviembre-Marzo del 2023.
Objetivos específicos
Caracterizar a la población en estudio según datos sociodemográficos
Identificar los factores sociales y culturales que inciden en el embarazo adolescente
en la comunidad, incluyendo estereotipos de género, presión social y normas
familiares.
Describir las características del entorno escolar (infraestructura, planes de estudio,
docentes) que se relacionan con el embarazo en adolescentes de instituciones
educativas públicas.
Identificar las barreras en el acceso a métodos anticonceptivos modernos que
enfrentan las adolescentes de sectores rurales y su influencia en los embarazos
precoces.
Analizar el impacto de factores económicos como la pobreza, el desempleo y el
trabajo informal en las tasas de embarazo adolescente en comunidades vulnerables.