Los aportes del célebre científico suizo fueron muchos, pero uno de
los más relevantes se centra en el desarrollo cognitivo como una
construcción continua del ser humano.
Los aportes de Jean Piaget al estudio de la infancia, además de su teoría
constructivista del desarrollo de la inteligencia, lo posicionaron como una de las
figuras más importantes en el mundo de la teoría pedagógica. Uno de sus
principales estudios fue el de la Teoría Cognoscitiva a partir de la cual planteó que
el desarrollo cognitivo, es una construcción continua del ser humano, marcada por
varias etapas, necesidades y acciones. Piaget divide esas etapas en periodos de
tiempo y define el momento y el tipo de habilidad intelectual que un niño desarrolla
según la fase cognitiva en la que se encuentra.
Estas etapas son: la sensoriomotriz (0 a 2 años), la preoperacional (2 a 7 años), la
etapa de operaciones concretas (7 a 12 años) y la de operaciones formales (12
años en adelante). En términos más sencillos, lo que planteó Piaget es que tal
como lo hace el cuerpo, en los primeros años de vida, nuestras capacidades
mentales también evolucionan en fases que son cualitativamente diferentes entre
sí. Es clave entender que estas etapas de desarrollo, para Piaget, no son
acumulativas, sino que cada una de éstas va reconfigurando la siguiente, lo que
permite una expansión hacia varios ámbitos del conocimiento. A continuación,
hacemos una breve explicación de cada una de ellas:
1. Etapa sensiomotriz (0 a 2 años)
Esta es la primera en el desarrollo cognitivo y según Piaget, ocurre entre el
momento del nacimiento y la aparición de un lenguaje que se articula en frases
simples. Esta etapa se define por la interacción física con el entorno. El desarrollo
cognitivo, en este momento, se articula a través de un juego que es experimental y
que se puede asociar también a ciertas experiencias que surgen de la interacción
con personas, objetos o animales. En esta etapa, según el psicólogo, los bebés
están en una etapa sensorio-motora y juegan para satisfacer sus necesidades
mediante transacciones entre ellos mismos y el entorno, hecho que se relaciona
con lo que él llamó un “comportamiento egocéntrico”, es decir, aquel que está
centrado en sí mismo y no en la perspectiva del otro. Piaget dice que el
comportamiento o lenguaje egocéntrico aparece como una expresión de la función
simbólica que acaba de adquirir el niño.
2. Etapa preoperacional (2 a 7 años)
En esta etapa, los niños empiezan a ganar la capacidad de ponerse en el lugar de
los demás y por esta razón, son capaces de actuar y hacer juegos de rol. A pesar
de este cambio, el egocentrismo sigue de alguna manera presente y por esto, hay
dificultades a la hora de acceder a pensamiento o reflexiones más abstractas. En
esta etapa, los niños aún no puede realizar operaciones mentales complejas, tal
como lo hace un adulto, por eso, Piaget también habla de lo que se conoce como
“pensamiento mágico” que surge de asociaciones simples y arbitrarias que el niño
hace cuando intenta entender cómo funciona el mundo.
3. Etapa de operaciones concretas (7 a 12 años)
En esta etapa, los niños empiezan a usar la lógica para llegar a conclusiones
válidas, pero para lograrlo necesitan situaciones concretas y no abstractas.
También pueden categorizar aspectos de la realidad de una forma mucho más
compleja. Otro punto esencial es que el pensamiento deja de ser tan egocéntrico.
Una señal clara de esta etapa es cuando los niños pueden darse cuenta, por
ejemplo, de que la cantidad de líquido en un recipiente no depende de la forma
que adquiere, pues éste conserva su volumen.
4. Etapa de operaciones formales (desde los 12 años hasta la
vida adulta)
En este período los niños ganan la capacidad para utilizar una lógica que les
permite llegar a conclusiones abstractas que no están ligadas a casos concretos.
En otras palabras, a partir de este momento, pueden “pensar sobre pensar”, y eso
quiere decir que pueden analizar y manipular deliberadamente esquemas de
pensamiento. También pueden utilizar el razonamiento hipotético deductivo.
Aunque se habla de edades en las etapas de desarrollo de Piaget, no hay límites
fijos y estas edades sirven como referencia de las fases de transición entre una
etapa y otra. Por eso, para Piaget es posible encontrar casos de desarrollo
diferentes, en los cuales los niños tardan en pasar a la siguiente fase o llegan
temprano a éstas.
Su teoría es mucho más compleja y se extiende más allá de la síntesis de sus
cuatro etapas, pero lo más importante es entender que su trabajo ha sido una
pieza fundacional de la Psicología del Desarrollo y sin duda ha tenido una gran
influencia, especialmente en psicólogos y pedagogos. En la actualidad, el trabajo
del científico suizo ha servido como base para impulsar investigaciones más
actualizadas sobre la forma como los niños crecen, se desarrollan y aprenden, y
esto da cuenta del impacto de su aporte al entendimiento del desarrollo cognitivo
infantil.
Teorías del desarrollo en la infancia
media: Piaget, Wallon y Erikson
Teorías del Desarrollo en la Infancia Media (Piaget, Wallon y Erikson)
Tweet
TEST DE LA FIGURA HUMANA
Aplicación del test de la figura humana de Karen Machover a niños y niñas del
programa jornada escolar complementaria, componente deportivo recreativo, de
Comfenalco Antioquia.
Por Martha Nancy Arias Henao
Licenciada en Educación Física. Instituto Universitario de Educación Física
Psicóloga. Departamento de Psicología.
Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia. Septiembre de 2006.
Teorías del desarrollo en la infancia media
Es importante señalar el momento del desarrollo en el cual se encuentran los niños,
ya que éste está directamente relacionado con el dibujo y demás manifestaciones
propias de la edad.
En cuanto al desarrollo se han construido teorías desde la influencia
biológica, psicológica, ambientalista entre otras, por lo cual considero
importante mencionar algunas de ellas puesto que permiten soportar los análisis
que se deriven del dibujo de la figura humana de los niños evaluados.
Cuadro comparativo etapas del
desarrollo:
Piaget
El sistema clasificatorio de Piaget se basa en el aspecto cognitivo del
comportamiento. Para él, cada uno de los periodos que describen completa al
anterior y lo superan. En un principio, Piaget señala cuatro periodos o estadios:
1- Período sensorio motor.
Se da desde nacimiento a dos años de vida. Piaget le llama así a este periodo porque
el recién nacido cuenta sólo con los esquemas senso-motrices congénitos, como son
los primeros reflejos o instintos. Poco a poco estos esquemas se van coordinando
de tal forma hasta construir la organización advertida elemental propia de los
animales, y que después se va modificando y perfeccionando.
En este período, el recién nacido se va diferenciando progresivamente de los
objetos que le rodean, por el procedimiento de irlos definiendo, de tal forma que
los objetos lleguen a cobrar una identidad propia por sí mismos, aunque estos
cambien de aspecto, lugar y tiempo.
2- Período del pensamiento preoperacional.
Comprende de los dos a los siete años. Este periodo consta de dos fases: la fase
preoperacional y la fase instintiva.
La fase preoperacional abarca de los dos a los cuatro primeros años del niño. En
esta fase, el niño mantiene una postura egocéntrica, que le incapacita para adoptar
el mismo punto de vista de los demás. También en esta fase, la manera de
categorizar los objetos se efectúa globalmente, basándose en una exagerada
generalización de los caracteres más sobresalientes. La fase instintiva se
prolonga hasta los siete años, y se caracteriza porque el niño es capaz de
pensar las cosas a través del establecimiento de clases y relaciones, y del uso de
números, pero todo ello de forma intuitiva, sin tener conciencia del procedimiento
empleado. En este período, el niño desarrolla primero la capacidad de conservación
de la sustancia, luego desarrolla la capacidad de la conservación de la masa, y
posteriormente la del peso y la del volumen. Piaget señala que el paso del período
sensomotriz a este segundo período se produce fundamentalmente a través de la
imitación, que de forma individualizada el niño asume, y que produce la llamada
imagen mental, en la que tiene un gran papel el lenguaje.
3- Período de las operaciones concretas.
Comprende de los siete a los once años. Este período ha sido considerado algunas
veces como una fase del anterior. En él, el niño hace uso de algunas comparaciones
lógicas, como por ejemplo: la reversibilidad y la seriación. La adquisición de estas
operaciones lógicas surge de una repetición de interacciones concretas con las
cosas, aclarando que la adquisición de estas operaciones se refiere sólo a objetos
reales.
Con esta adquisición de las operaciones concretas, se produce una serie de
modificaciones en las concepciones que el niño tiene sobre las nociones de
cantidad, espacio y tiempo, y abre paso en la mente del niño a las operaciones
formales que rematan su desarrollo intelectual.
4- Período de operaciones formales
Este último período en el desarrollo intelectual del niño abarca de los
once o doce años a los quince años aproximadamente. En este período los
niños comienzan a dominar las relaciones de proporcionalidad y conservación. A su
vez, sistematizan las operaciones concretas del anterior período, y desarrollan las
llamadas operaciones formales, las cuales no sólo se refieren a objetos reales como
la anterior, sino también a todos los objetivos posibles. Con estas operaciones y con
el dominio del lenguaje que poseen en esta edad, son capaces de acceder al
pensamiento abstracto, abriéndoseles las posibilidades perfectivas y críticas que
facilitan la razón.
Para Piaget todo el proceso de desarrollo de la inteligencia está en la
estimulación entre los dos aspectos de la adaptación, que son: la
asimilación y la acomodación.
Wallon:
Siguiendo una línea neopiagetiana, Wallon planteó también un sistema
clasificatorio de las etapas del desarrollo. Para él, el objeto de la psicología
era el estudio del hombre en contacto con lo real, que abarca desde los primitivos
reflejos hasta los niveles superiores del comportamiento.
Plantea la necesidad de tener en cuenta los niveles orgánicos y sociales para
explicar cualquier comportamiento, ya que, según este autor, el hombre es un ser
eminentemente social. Para Wallon, el ser humano se desarrolla según el
nivel general del medio al que pertenece; así pues para distintos medios
se dan distintos individuos. Por otro lado, el desarrollo psíquico no se hace
automáticamente, sino que necesita de un aprendizaje, a través del contacto con el
medio ambiente.
Considera este autor que la infancia humana tiene un significado propio y un papel
fundamental que es el de la formación del hombre. En este proceso de la infancia se
producen momentos críticos del desarrollo, donde son más fáciles determinados
aprendizajes.
Un estadio, para Wallon, es un momento de la evolución, con un
determinado tipo de comportamiento. Para Piaget este es un proceso más
continuo y lineal. En cambio, para Wallon, es un proceso discontinuo, con crisis y
saltos apreciables. Si en Piaget las estructuras cambian y las funciones no varían,
en Wallon las estructuras y las funciones cambian, propone seis estadios:
1- Estadio impulsivo
Va desde el nacimiento hasta los cinco o seis meses. Este es el período que Wallon
llamaría de la actividad preconsciente, al no existir todavía un ser psíquico
completo.
No hay coordinación clara de los movimientos de los niños en este período, y el tipo
de movimientos que se dan son fundamentalmente impulsivos y sin sentido.
En este estadio todavía no están diferenciadas las funciones de los músculos, es
decir, la función tónica (que indica el nivel de tensión y postura) y la función
clónica (de contracción-extensión de un músculo).
Los factores principales de este estadio son la maduración de la sensibilidad y el
entorno humano, ya que ayudan al desarrollo de diferentes formas expresivas y
esto es precisamente lo que dará paso al siguiente estadio.
2- Estadio emocional
Empieza en los seis meses y termina al final del primer año. La emoción en este
período es dominante en el niño y tiene su base en las diferenciaciones del tono
muscular, que hace posible las relaciones y las posturas.
Para Wallon, la emoción cumple tres funciones importantes
a) Al ser la emoción un mundo primitivo de comunicación permite al niño el
contacto con el mundo humano y con la sociedad.
b) Posibilita la aparición de la conciencia de sí mismo, en la medida en que éste es
capaz de expresar sus necesidades con las emociones y de captar a los demás, según
expresen sus necesidades emocionales.
El paso, según Wallon, de este estadio emocional en donde predomina la actividad
tónica a otro estadio de actividad más relacional, es debido a la aparición de lo que
él llama reflejo de orientación.
3- Estadio sensoriomotor y proyectivo
Va desde el primer al tercer año. Este es el período más complejo. En él, la
actividad del niño se orienta hacia el mundo exterior, y con ello a la comprensión
de todo lo que le rodea. Se produce en el niño un mecanismo de exploración que le
permite identificar y localizar objetos.
El lenguaje aparece alrededor de los doce o catorce meses, a través de la imitación;
con él enriquece su propia comunicación con los demás (que antes era
exclusivamente emocional).
También en este período se produce el proceso de andar en el niño, el cual
incrementa su capacidad de investigación y de búsqueda. Aunque el niño puede
conocer y explorar en esta edad, no puede depender todavía de sí mismo y se siente
incapaz de manejarse por sí solo, cosa que se resolverá a partir de los tres años con
el paso al siguiente estadio.
4- Estadio del personalismo
Comprende de los tres a los seis años. En este estadio se produce la consolidación
(aunque no definitiva) de la personalidad del niño. Presenta una oposición hacia
las personas que le rodean, debido al deseo de ser distinto y de manifestar su
propio yo. A partir de los tres años toma conciencia de que él tiene un cuerpo
propio y distinto a los demás, con expresiones y emociones propias, las cuales
quiere hacerlas valer, y por eso se opone a los demás, de aquí la conducta de
oposición. Este comportamiento de oposición tiende a repetirse en la adolescencia,
ya que los orígenes de ambas etapas son parecidos.
Resumiendo, en este estadio el niño toma conciencia de su yo personal y de su
propio cuerpo, situándole en un estadio de autonomía y autoafirmación, necesario
para que el niño sienta las bases de su futura independencia.
5- Estadio categorial
De los seis a los once años. Este estadio está marcado por el significativo avance en
el conocimiento y explicación de las cosas. Se producen las construcciones de la
categoría de la inteligencia por medio del pensamiento categorial.
Se dan dos tareas primordiales en este período:
– Identificación de los objetos por medio de cuadros representativos.
– Explicación de la existencia de esos objetos, por medio de relaciones de espacio,
tiempo y causalidad.
En el desarrollo del pensamiento categorial, se diferencian dos fases:
1ª fase (de 6 a 9 años). En la cual el niño enuncia o nombra las cosas, y luego se da
cuenta de las relaciones que hay entre esas cosas.
2ª fase (de 9 a 12 años). Se pasa de una situación de definición (que es la primera
fase) a una situación de clasificación. El niño en esta fase clasifica los objetos que
antes había enunciado, y los clasifica según distintas categorías.
6- Estadio de la adolescencia
Se caracteriza por una capacidad de conocimiento altamente desarrollada y, por
otro lado, se caracteriza por una inmadurez afectiva y de personalidad, lo cual
produce un conflicto, que debe ser superado para un normal desarrollo de la
personalidad.
La adolescencia es un momento de cambio a todos los niveles; apunta
este cambio hacia la integración de los conocimientos en su vida, hacia la
autonomía y hacia lo que llamaríamos el sentimiento de responsabilidad.