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Partidos Políticos en Honduras: Historia y Evolución

Este documento resume la evolución histórica de los partidos políticos en Honduras. Explica que los primeros partidos fueron el Partido Liberal de Honduras, fundado en 1884, y el Partido Nacional de Honduras, fundado en 1891. Más tarde surgieron el Partido Demócrata Cristiano en 1968, el Partido Innovación y Unidad en 1969, y el Partido Unificación Democrática en 1994. La constitución de 1957 reconoció oficialmente a los partidos políticos como instituciones de derecho público indispensables para el proceso político hondureño.

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Partidos Políticos en Honduras: Historia y Evolución

Este documento resume la evolución histórica de los partidos políticos en Honduras. Explica que los primeros partidos fueron el Partido Liberal de Honduras, fundado en 1884, y el Partido Nacional de Honduras, fundado en 1891. Más tarde surgieron el Partido Demócrata Cristiano en 1968, el Partido Innovación y Unidad en 1969, y el Partido Unificación Democrática en 1994. La constitución de 1957 reconoció oficialmente a los partidos políticos como instituciones de derecho público indispensables para el proceso político hondureño.

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Universidad Nacional Autónoma De Honduras En El Valle De Sula

Asignatura: Teoría Constitucional

Tarea: Partidos Políticos

Catedrático: Abogado Mario García

Sección: 10:00

San Pedro Sula, 04 de abril del 2021


Introducción

En el decir de Karl Loewenstein:


La mayor parte de las Constituciones ignoran de manera expresa a los partidos políticos y
consecuentemente no se les considera detentadores oficia-les y legítimos del poder, sin
embargo, difícilmente puede dudarse de su estatus como legítimos detentadores del poder
en la sociedad de masas, por su capacidad de movilizar y activar a los destinatarios del
poder para que cumplan su función de electores, por lo que son indispensables en el
proceso político de todas las organizaciones estatales, tanto constitucionales como
autocráticas, pues llevan a cabo la designación de los detentado-res del poder y aun siendo
partidos únicos, son el instrumento indispensable del único detentador del poder sobre los
destinatarios del poder.
En Honduras, los partidos políticos no tienen más de ciento cincuenta años y operan como
elementos integrales del proceso del poder desde hace cincuenta años aproximadamente,
pues es hasta entonces que se constituyen como una asociación de personas con las mismas
concepciones ideológicas para participar en el poder político o conquistarlo, y para la
realización de su objetivo poseen una organización permanente. Estas asociaciones, antes
de 1957, no pasaron de ser facciones o camarillas políticas, generalmente con clientela de
un líder político y se les reconoce como detentadores oficiales del poder, ya que entran a
ser regulados por la Constitución sancionada y decretada ese año (artículos 41y 42 de la
Constitución Política de 1957).
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA LEGISLACIÓN SOBRE
PARTIDOS POLÍTICOS

Honduras ha seguido la tradición en la aparición de formaciones políticas organizadas que


han llegado a constituirse en intermediarios entre la sociedad civil y el Estado, así como en
Inglaterra y Francia en donde aparecieron whigs y los tories, los jacobinos y los girondinos
y en Esta-dos Unidos los republicanos y demócratas, en Centroamérica aparecieron los
liberales y los conservadores, originalmente organizados alrededor de algún caudillo, pero
posteriormente estructurándose alrededor de ideales y objetivos. La teoría nos enseña que
estas formaciones se han convertido en ver-daderos detentadores del poder de manera
oficial, pues el texto mismo dela Constitución del Estado se refiere a ellas en razón de la
importancia que han adquirido por su capacidad de convencimiento y conducción de masas,
y el eficaz medio para que los ciudadanos en ejercicio de sus derechos políticos accedan al
gobierno de sus respectivos Estados. El escenario político hondureño estuvo dominado en
la primera mitad del siglo XX por dos formaciones políticas, y no es sino hasta avanzada la
segunda mitad que comienzan a gestarse otras formaciones para completar un número de
cinco, aunque las únicas que han triunfado en elecciones y han compartido el poder son las
dos primeras. Sin embargo, en el último proceso eleccionario realizado en 2000, los
partidos más jóvenes alcanzaron en el nivel electivo diputadil, entre las tres, doce diputados
de los ciento veintiocho que componen el pleno del Congreso Nacional. He aquí un esbozo
histórico de los partidos políticos de Honduras:

1. Partido Liberal de Honduras


En 1884, bajo el liderazgo del doctor Céleo Arias, un grupo de hondureños fundó como
asociación un partido que se denominó “Liga Liberal”, cuya meta era la organización del
Partido Liberal con miras a la selecciones de 1887. Tras la muerte de Arias en 1890, el
doctor Policarpo Bonilla reunió en Tegucigalpa una convención el 17 de enero de 1891, la
cual constituyó el Partido Liberal oficialmente. El Partido Liberal de Honduras es una
institución política de derecho con personalidad jurídica y patrimonio propio. Su ideario
indica que el partido fundamenta su existencia en la doctrina democrática traducida en el
ejercicio del poder público; reconoce que los poderes públicos deben sustentarse en el
principio de la integración nacional; reafirma su convicción de mantener en Honduras un
clima de paz social y de tolerancia política; se opone al caudillismo y a la tiranía; proclama
la igualdad de la mujer y el pluralismo ideológico; propende a afianzar la seguridad
nacional e individual, y sustenta la preservación del equilibrio ecológico, entre otros.

2. Partido Nacional de Honduras


Para contrarrestar a los liberales radicales, el general Luis Bográn reunió en Santa Bárbara
a los liberales moderados y a personas sin definición política, con el fin de formar un nuevo
partido político. Allí se firmó un acta constitutiva y se acordó reunir en Tegucigalpa, el 30
de enero de 1891, una asamblea de representantes de todo el país para aprobar los estatutos
de lo que tentativamente se le llamaba Partido Nacional. La Asamblea se reunió el 8 de
febrero de 1891, y se fundó el Partido Progresista veintitrés días después de haber sido
fundado el Partido Liberal. No obstante, el acto fundacional oficialmente reconocido del
Partido Nacional data del 27 de febrero de 1903, en la constitución del denominado “Club
Central La Democracia” por parte del general Manuel Bonilla y seguidores del progresismo
de [Link] Partido Nacional de Honduras es una institución de derecho público con
jurisdicción en el territorio nacional, cuya existencia y libre funcionamiento garantiza la
Constitución y las leyes vigentes en el país. Se inspira, funciona y actúa dentro de los
principios republicanos democráticos y representativos, y se rige de conformidad a lo
preceptuado en la Constitución de la República, la Ley Electoral y de las Organizaciones
Políticas. Su ideario, sus estatutos, reglamentos y demás disposiciones que emanen de sus
autoridades legalmente constituidas. Se señalan entre sus objetivos: el afianzamiento y
desarrollo de la nacionalidad hondureña; la consecución de la justicia social, con libertad y
democracia; la efectiva participación política de los ciudadanos para alcanzar el poder
público; el desarrollo económico, cultural y social de Honduras; el combate a la corrupción,
y el mantenimiento de la forma republicana, democrática y representativa de gobierno. Las
anteriores anotaciones nos demuestran el tronco común ideológico liberal de los partidos
tradicionales hondureños. Desde esta perspectiva y sometidos a varias reestructuraciones,
ambos partidos bregan solos en el proceso político hasta la década de los años sesenta, en la
que comenzaron a gestarse otras dos formaciones políticas, las que ahora se conocen como
Partido Demócrata Cristiano.

3. Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDC)


Fundado por Hernán Corrales Padilla en 1968, alcanza su reconocimiento oficial el 15 de
julio de 1980. El Partido Demócrata Cristiano sustenta los principios siguientes: la dignidad
fundamental de la persona humana; la primacía del bien común sobre el bien particular; la
vigencia de la democracia participativa e integral; el pluralismo ideológico; la protección de
la vida; el apoyo a la familia y la juventud; el combate a la pobreza, y la democratización
de la sociedad.

4. Partido Innovación y Unidad (PINU)


Fundado en 1969 por el doctor Miguel Andonie Fernández. Su reconocimiento oficial
se produjo el 4 de diciembre de 1978. El Partido Innovación y Unidad sustenta su
doctrina en el socialismo democrático; la lucha por el principio de innovación que
significa cambio; la lucha por la unidad como expresión de nacionalidad. Propone,
asimismo, el desarrollo de un sistema de democracia política, económica y social, sin
imposición, explotación y marginamiento; una distribución del poder y la riqueza en
función del trabajo. Afirma el Estado democrático y representativo como forma
jurídico-política de la sociedad organizada y guarda el más estricto respeto a las
libertades públicas.

5. Partido Unificación Democrática


Como producto de los Acuerdos de Esquipulas, en los que los presidentes de
Centroamérica convienen en abrir espacios políticos a las de-nominadas fuerzas de
izquierda, en Honduras el presidente Rafael Leonardo Callejas ofrece y garantiza el
marco para la reincorporación de líderes de aquella tendencia a la vida nacional y su
participación en el proceso de poder, es así que, dispensado por el Congreso Nacional
de llenar una serie de requisitos legales, surge el Partido Unificación Democrática,
reconocido como institución política en 1994. En su ideario señala que busca
transformar integralmente a la sociedad hondureña e incluir que en sus filas confluya la
mentalidad cristiana, socialista o simplemente patriótica. Ahora bien, constituidos los
partidos políticos en elemento de unión indispensable entre el electorado, es decir, entre
el pueblo organizado, el Parlamento y el gobierno, y habiéndose creado los mismos
como instrumentos para institucionalizar la distribución del poder, se hizo necesaria su
regulación. No es sino hasta que se emite el decreto núm. 21 del 19 de diciembre de
1957, por parte de la Asamblea Nacional Constituyente que decreta y sanciona la
Constitución Política, que en Honduras los partidos políticos se convierten en
detentadores oficiales del poder y en instituciones intermediarias entre la sociedad y la
estructura estatal. Es así que esta Constitución los define como “Asociaciones
constituidas conforme a la Ley para fines electorales y de orientación política”, y les
reconoce su carácter de “Instituciones de derecho público, cuya existencia y libre
funciona-miento garantiza la Constitución”. Asimismo, se crea el Consejo Nacional de
Elecciones independiente de los poderes públicos para todo lo relacionado con los actos
y procedimientos electorales. La Constitución exige en esta etapa que los partidos
políticos normen su organización, funcionamiento y actividad a los principios
democráticos y republicanos que la inspiran, remitiendo a la Ley Electoral el fijamiento
del número de afiliados para su organización e inscripción, y además de otras
atribuciones le da al Consejo Nacional de Elecciones la facultad de registro de los
partidos políticos. El decreto núm. 20 del 3 de junio de 1965, que decreta y sanciona la
Constitución de la República, sigue los preceptos de la Constitución Po-lítica de 1957,
disponiendo el carácter de instituciones de derecho público de los partidos,
garantizando su libre funcionamiento y sometiendo su registro al Consejo Nacional de
Elecciones, que también se considera con jurisdicción nacional para todo acto y
procedimiento electoral e independiente de los poderes públicos; pero esta Constitución
incorpora la prohibición de formación de partidos políticos con base en distingos de
raza, sexo y clase. Honduras sufrió desde el 4 de diciembre de 1972, a raíz de un golpe
militar, un periodo de facto que puso fin a la vigencia de la Constitución de 1965, y
consecuentemente al Estado de derecho. Este periodo culminó el 20 de abril de 1980
con las elecciones para diputados a una Asamblea Nacional Constituyente, que decretó
y sancionó la Constitución dela República en 1982. El gobierno militar, en su proclama
con la que asumió el poder, se cuidó de darle vigencia a la normativa constitucional de
1965, iniciando, en tal sentido, el camino de retorno al orden constitucional. Así, el jefe
de Estado, en Consejo de Ministros, emitió el decreto núm. 572 del 27 de diciembre de
1977, contentivo de la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, en el cual
introdujo los conceptos de la Constitución de 1965 sobre los partidos políticos,
desarrollándolos con algunas variantes. Se concretó la Ley Electoral y de las
Organizaciones Políticas, que se legisló mediante decreto núm. 53 del 20 de abril de
1981, la cual junto con la Constitución de la República, contenida en decreto núm. 131
del11 de enero de 1982, fueron el marco de los partidos políticos hasta las más recientes
reformas constitucionales y la emisión de una nueva Ley Electoral y de las
Organizaciones Políticas, la que rige desde el 15 de mayo de 2004.
UBICACIÓN DEL TEMA DE PARTIDOS POLÍTICOSDENTRO DE
LA LEGISLACIÓN

En atención a la legislación anteriormente citada, podemos ubicar a los partidos políticos


dentro de la misma. En la Ley Electoral vigente desde 1977 se dispuso sobre los partidos:
1) Regula a los partidos políticos, sus coaliciones y fusiones y las candidaturas
independientes como formas de organización y medios de participación política de la
ciudadanía.
2) Le reconoce a los partidos políticos libertad de existencia y funcionamiento.
3) Le impone a los partidos políticos la obligación de perseguir sus fines por medios
democráticos.
4) Prohíbe la formación de partidos políticos con base en la raza, el sexo y la clase.
5) Establece el Tribunal Nacional de Elecciones, integrado por miembros de los partidos
políticos y de la Corte Suprema de Justicia.
6) Otorga al Tribunal Nacional de Elecciones la función de rectorarlos procesos electorales.
7) Otorga al Tribunal Nacional de Elecciones, entre otras, la facultad de inscripción de
partidos políticos, sus coaliciones y fusiones y la de registro de las candidaturas
independientes.
8) Establece los requisitos de inscripción de los partidos políticos, sus coaliciones y
fusiones y las candidaturas independientes.
La legislación posterior, de 1981 y 1982, hace acopio de los mismos conceptos, con
variantes que se refieren básicamente a la forma de integración del órgano electoral, que
adopta la participación de los partidos políticos legalmente reconocidos como las
instituciones con derecho a designar un miembro propietario y un suplente en el ya
mencionado órgano, e incluye en la naturaleza del mismo a un miembro propietario y su
respectivo suplente designado por la Corte Suprema de Justicia, incluyendo la disposición
de que si por variar el número de partidos con derecho a designar miembros en el
organismo electoral el pleno de este se vuelve par, la Corte designará un miembro más para
asegurar el número impar.
El decreto núm. 131 del 11 de enero de 1982 que decreta y sanciona la Constitución de la
República de Honduras, continúa los preceptos de sus antecedentes de 1957 y 1965, y le da
a los partidos el carácter de instituciones de derecho público, garantiza su existencia y libre
funcionamiento y crea un Tribunal Nacional de Elecciones para todo lo relaciona-do con
los actos y procedimientos electorales con jurisdicción nacional, autonomía e
independencia. Esta Constitución amplía el objetivo de existencia de los partidos regulando
que lo es para la efectiva participación política de los ciudadanos. Las reformas
constitucionales aprobadas por el decreto núm. 412 del13 de junio de 2003, y ratificadas
por el decreto núm. 154 del 23 de septiembre de 2003, convierten el Tribunal Nacional de
Elecciones en Tribunal Supremo Electoral, excluyendo a los partidos políticos del mismo,
integrándolo con tres miembros propietarios y un suplente electos por mayoría calificada
por el Congreso Nacional y para un periodo de cinco años, con posibilidad de reelección,
pero esta reforma deja incólume las facultades y funciones del organismo electoral en la
materia y en lo que respecta a los partidos políticos y a las otros medios de participación
política de la ciudadanía, como lo veremos más adelante. También se emite el decreto núm.
44-2004, el cual entra en vigencia el 15 de mayo de 2004, y que contiene la nueva Ley
Electoral y de las Organizaciones Políticas, cuyas disposiciones de regulación sobre las
instituciones de derecho público que nos ocupan mantienen la esencia que ha informado a
la legislación de Honduras sobre el particular (artículos 41 y42 de la Constitución de 1957;
37 y 38 de la Constitución de 1965, y 47de la Constitución de 1982).
OTROS PODERES U ÓRGANOS DEL ESTADO QUE PUEDEN
RESOLVER SOBRE EL TEMA

El tema de los partidos políticos, al tenor de las disposiciones constitucionales y legales


vigentes, es rectorado por el Tribunal Supremo Electoral y, fuera de éste, solamente la
Corte Suprema de Justicia puede intervenir cuando conozca de recursos de amparo
relacionados con asuntos que provengan de las instancias internas de los partidos o de
resoluciones del Tribunal Electoral. Por supuesto que no podemos dejar de mencionar la
procedencia de la intervención de la jurisdicción de lo Contencioso Administrativo en lo
que respecta a las relaciones laborales del propio órgano electoral, y en aquella materia que
por su naturaleza debe conocer, así como de la jurisdicción ordinaria en materia penal, que
expresamente se señala en la misma Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, debe
conocer de los delitos y faltas electorales que en ella se tipifican.
La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, con injerencia en la materia,
tiene las atribuciones siguientes:
1) Conocer, de conformidad con la Constitución y la ley, de los recursos de habeas corpus,
amparo, inconstitucionalidad y revisión.
2) Dirimir los conflictos entre los poderes del Estado, incluido el Tribunal Supremo
Electoral, así como entre las demás entidades u órganos que indique la ley.
3) La sentencia en que se declare la inconstitucionalidad de una norma será de ejecución
inmediata y tendrán efectos generales, y por lo tanto derogarán la norma inconstitucional,
debiendo comunicarse al Congreso Nacional, quien lo hará publicar en el Diario Oficial La
Gaceta.
Siendo que nos encontramos en el ámbito del derecho público y hacemos referencia a la
materia relativa a los derechos políticos, se ha confiado la protección de estos a la
jurisdicción administrativa —al Tribunal Supremo Electoral—, en lo relacionado con el
conocimiento y resolución de las acciones de nulidad de las elecciones, y se ha reservado a
la justicia ordinaria todo lo que tiene que ver con hechos punibles, es decir actos que se han
dirigido tanto por parte de los agentes públicos como delas personas naturales o jurídicas a
limitar, tergiversar o restringir los derechos políticos reconocidos por la Constitución de la
República. A partir de este apunte se afirma que los órganos jurisdiccionales tanto de
primera como de segunda instancia, tanto contencioso administrativos como penales,
además del Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia, intervienen en la
materia electoral, consecuentemente en los asuntos atinentes a los partidos políticos, en
tanto sujetos y actores delos procesos electorales como instituciones de derecho público.
PARTIDOS POLÍTICOS

Se ha señalado que estos medios de participación política aparecieron en la vida pública,


primero como grupos de clientelismo político organizados alrededor de caudillos, pero no
es sino hasta el periodo comprendido entre 1887 y 1903, que toman cuerpo como
organizaciones de la sociedad tendentes a lograr la efectiva participación política de los
ciudadanos, es así que nacen los partidos Liberal y Nacional de Honduras, que se
convierten en los principales actores de la vida política de Honduras hasta 1967, en que
comienzan a gestarse otros partidos tales como el Demócrata Cristiano de Honduras y el
Partido Innovación y Unidad, que alcanzaron su reconocimiento en la década de los años
ochenta. Como se citó anteriormente, a raíz de la firma de los Tratados de Esquipulas, que
viabilizan las condiciones para la participación política de los llamados sectores de
izquierda en los Estados centroamericanos, en Honduras se posibilitó el reconocimiento del
Partido Unificación Democrática, que agrupó a sectores autodenominados insurgentes,
como el Partido Morazanista, el Partido Comunista, el Partido de los Trabajadores, etcétera.
A este partido se le dispensó, al amparo de aquellos acuerdos, de la observancia de los
requisitos que la ley vigente exigía para la inscripción de partidos políticos. De esta manera
el espectro político de Honduras cuenta con cinco partidos políticos. Tanto en la
Constitución de la República como en la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas se
define a los partidos políticos como instituciones de derecho público que gozan para su
existencia y libre funcionamiento de las garantías establecidas en la Constitución, leyes y
en sus propios estatutos y reglamentos para lograr la efectiva participación política de los
ciudadanos.
Partiendo del anterior concepto, la Constitución y la ley incorporan a los partidos dentro de
la estructura del propio Estado, extendiéndoles en su actuar el reconocimiento de órganos
del Estado, intermediarios entre éste y la sociedad y sujetos a la intervención de los órganos
fiscalizadores del mismo. La Constitución reconoce expresamente como derecho del
ciudadano el “Asociarse para constituir partidos políticos, ingresar o renunciar de ellos...”.
La Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas establece que “los ciudadanos
hondureños en el pleno ejercicio de sus derechos, constituirán los partidos políticos para
fines electorales y de orientación política, de acuerdo con programas y estatutos acordados
libremente por sus propios organismos, para el logro del bienestar nacional y el
fortalecimiento de la democracia...”, y los considera formas de organización política y
medios de participación política.
REQUISITOS PARA CONSTITUCIÓN DE PARTIDOS

Algunos sectores han considerado que los requisitos para la constitución de partidos
políticos son demasiados y muy rígidos en comparación con otras legislaciones del ámbito
centroamericano y del resto de los países de América, pero éstos se han mantenido como
constante en la legislación hondureña y son los que se transcriben a continuación:
1) Es libre la constitución de partidos políticos. Compareciendo ante notario público un
número no menor de cincuenta ciudadanos, manifiesta su propósito de constituir un partido
político y lo requieren para que lo haga constar en acta notarial, dan su nombre y
documentación personal y declaran que dicho partido se sujeta en su actuación a la
Constitución de la República y a las obligaciones que les imponen las leyes especiales, con
mención del nombre bajo el cual actuarán.
2) Se presenta una solicitud de inscripción ante el Tribunal Electoral y se acompañan los
documentos siguientes:
 Testimonio del acta notarial de constitución.
 Declaración de principios.
 Estatutos, que deben regular:

—Sistema de admisión, afiliación y expulsión de sus miembros afiliados.


—Sistema de organización, consignando órganos nacionales, centra-les,
departamentales, locales y el procedimiento para la elección y periodo de mandato.
—Sistema para la formación y administración de su patrimonio.
—Descripción y dibujo del símbolo y emblema del partido e indicación de su
nombre.
—Programa de acción política.
—Constancia para acreditar que en más de la mitad del total de municipios y
departamentos del país cuentan con organización.
— Nóminas de ciudadanos que respaldan la solicitud equivalente al2% del total de
votos válidos emitidos en la última elección general en el nivel electivo
presidencial.

REQUISITOS PARA CONSTITUCIÓN DE PARTIDOSA NIVEL


DEPARTAMENTAL, PROVINCIAL O CANTONAL

La legislación nacional no permite la existencia de partidos a niveles


departamentales, provinciales o cantonales.
ESTRUCTURA INTERNA

La ley ha exigido que la estructura interna se defina libremente por los partidos
políticos en sus estatutos. Cada partido político cuenta con unos estatutos que
definen su estructura, denominados a nivel nacional convenciones o asambleas, o
instancias nacionales, que es su máximo órgano de autoridad y tiene la facultad de
legislar las leyes internas que regirán a cada formación, comité, consejo o directiva
central a los órganos ejecutivos que son de dirección y representación de cada una
de ellas, comités, consejos o directivas departamentales o locales, según la
circunscripción territorial en la que se estructuren, sea un departamento o un
municipio. Además, al interior de los partidos se encuentran establecidas instancias
para resolver conflictos que se den entre sus militantes y autoridades, y se
salvaguarda para sus decisiones el recurso de apelación ante el Tribunal Supremo
Electoral en caso de inconformidad, y finalmente el recurrir en amparo ante la Corte
Suprema de Justicia. Tal es el caso del Partido Nacional de Honduras cuyos
estatutos establecen un Tribunal de Justicia Partidaria. Asimismo, y en la estructura
denominada temporal o transitoria, se establece para el proceso de elecciones
internas las Comisiones Nacional, Departamental y Local Electorales, que son el
mecanismo que administra, supervisa y ejecuta dicho proceso y que se integra con
representantes de los movimientos internos que participan en el mismo,
estableciéndose también el sistema de recursos de apelación ante el Tribunal
Supremo Electoral y el ulterior recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia
para el caso de inconformidad.

DEMOCRACIA INTERNA DERECHO DE PARTICIPACIÓN

Antes de 1985 la Ley Electoral no regulaba la participación de los ciudadanos


mediante elecciones disputadas y periódicas ni para la escogencia de organismos de
gobierno de partido ni en la escogencia de candidatos a cargos de elección popular.
La participación se limitaba a la asistencia del ciudadano a asambleas reducidas en
las que se designaba a la autoridad a todo nivel y éstas, en los procesos de
elecciones generales convocados al efecto, formulaban las listas de candidatos a
cargos de elección popular. Estos mecanismos, sujetos a manipulación, generaron la
crisis de1985, pues el presidente de la República de aquel momento intervino por la
injerencia de las autoridades de los partidos Liberal y Nacional de Honduras en la
designación de los candidatos de dichas instituciones para las elecciones a
verificarse en noviembre de ese año. Ello desembocó en la adopción de un acuerdo
entre los partidos políticos de un mecanismo denominado Alternativa “B”, mediante
el cual dentro de cada agrupación política podían inscribirse varias planillas de
candidatos a cargos de elección popular para participar en el proceso eleccionario en
todos los niveles de elección, y se introdujo la suma de todos los votos de las
diversas planillas dentro del partido de que se tratara para llegar a determinar el
ganador de las elecciones. Posteriormente, en 1986 se adoptaron reformas a la Ley
Electoral y delas Organizaciones Políticas tendentes a garantizar la participación
directa y representativa de los ciudadanos afiliados a los partidos en la designación
de sus autoridades y en la selección de candidatos a cargos de elección popular;
permitiéndose la organización de los afiliados en movimientos y corrientes internas
para la participación en las elecciones, de esa manera se arribó a la legislación que
reguló los procesos electorales de cada partido político. Los partidos políticos deben
garantizar a sus afiliados en sus estatutos, la participación directa y representativa
en la elección de sus candidatos y en la fiscalización de su patrimonio. Si en la
elección de autoridades de organismos de gobierno, o cuando se escojan candidatos
a cargos de elección popular participan distintos movimientos, corrientes o
tendencias internas, el partido debe:

a) Realizar procesos electorales internos para la designación de autoridades y para la


escogencia de candidatos a cargos de elección popular.
b) Contemplar sistemas y mecanismos a su criterio, en su legislación interior,
permitiendo al Tribunal Supremo Electoral su observación si es de autoridades y su
dirección, control y supervisión si es de candidatos a cargos de elección popular.
c) Respeto al principio de representación proporcional.

TRATAMIENTO DEL TEMA DE GÉNERO

La mujer en Honduras obtiene su derecho al voto en 1953, durante el gobierno de


facto de don Julio Lozano Díaz. Posteriormente, aparecen algunas mujeres como
diputadas en los Congresos posteriores que se eligen a partir de 1957; sin embargo,
la participación sigue siendo limitada y puntual en los cargos de elección popular,
no así en las elecciones pro-piamente dichas. Posteriormente el Partido Nacional
abre brecha designando a la ingeniera Irma Lucrecia Acosta de Fortín como
presidenta de su autoridad central a nivel nacional y luego como candidata
designada a la Presidencia de la República. Asimismo, ya en la fase de elecciones al
interior del partido, eligiendo por primera vez a la profesora Nora Gúnera de Melgar
como candidata a la Presidencia de la República.
Este aspecto de género entró a ser regulado en la Ley de Igualdad de Oportunidades
para la Mujer, la cual establece:
a) La obligatoriedad para los partidos políticos de incluir un mínimo del 30%
progresivo de mujeres en sus nóminas de candidatos para cargos elegibles.
b) La obligatoriedad para los partidos políticos de incluir un mínimo del 30%
progresivo de mujeres en los organismos de dirección delos mismos.
c) Encarga al Tribunal Electoral de garantizarle a la mujer que no exista
discriminación que excluya o limite su participación.

Estos aspectos se regularon también en la Ley Electoral y de las Organizaciones


Políticas, adicionando las siguientes disposiciones:
a) Obligación de los partidos políticos de aprobar internamente una política de
equidad de género, la que será supervisada por el Tribunal Electoral.
b) Obligación de los partidos políticos de informar sobre el cumplimiento de la
política de igualdad de género seis meses antes de la convocatoria a elecciones
internas y de las elecciones generales.
c) La sanción por falta de información sobre la política de género será de multa
equivalente al 5% de la deuda política.

Sanciones por incumplimiento al sistema de cuotas

Como las cuotas solamente son referentes a la incorporación de las mujeres en los
cargos de autoridades de partido y en las candidaturas a cargos de elección popular,
la sanción aplicable tiene que ver con el contenido de la letra c del anterior acápite.

NORMAS EN RELACIÓN CON OTROS GRUPOSAFILIADOS A


LOS PARTIDOS POLÍTICOS: JUVENTUD, GRUPOS ÉTNICOS
Y OTROS

La juventud es un acápite tratado en la legislación hondureña en el campo


específico de los estatutos de los partidos políticos, los que en sus estructuras de
dirección reservan secretarías para ese sector, para los asuntos de trabajadores y aun
del sector femenino, abriendo espacio para la organización de frentes que posibilitan
la incorporación de esos sectores a la actividad partidaria. Honduras no regula a los
grupos étnicos por-que sus leyes no establecen diferencia alguna entre ese grupo
social y el resto de los nacionales del Estado. En referencia a otros grupos, la Ley
Electoral solamente dispone el voto público de los discapacitados, considerando
como tales a los que no pueden votar por sí mismos.
FINANCIAMIENTO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

En la mayor parte de los Estados pertenecientes al sistema de la democracia


constitucional se ha introducido un elemento de desigualdad en las justas
electorales, pues las modernas campañas, en las que se da a conocer a los electores
la personalidad y los programas de los partidos en contienda, están esencialmente
determinados por los efectos de la propaganda de los partidos en cada elección.
Resulta crítico el problema de mantener equidad en el acceso a las técnicas de la
comunicación, ya que la desigualdad imperante en la disponibilidad de fondos de
los partidos y los candidatos tiene una importancia decisiva para el resultado de la
elección. En tal sentido, se ha encontrado como un medio de solución a esta
problemática el que el Estado subsidie a los partidos y a los candidatos a sufragar
los gastos a que se ven sometidos.
El tema de financiamiento a los partidos políticos es introducido con la entrada en
vigencia de la Constitución de la República de 1982. Con anterioridad, ninguna
regulación se refería al mismo, y las instituciones se financiaban por contribuciones
de sus afiliados y simpatizantes, a grado tal que hasta imprimían las papeletas
electorales para la participación de sus candidatos en las elecciones de sus propios
peculios. Según la Constitución de la República vigente, el Estado contribuirá a
financiar los gastos de los partidos políticos, y establece la prohibición para los
partidos de “recibir subvenciones o subsidios de gobiernos, organizaciones o
instituciones extranjeros”.12Así en la Ley Electoral se establece:
a) Crear la deuda política.
b) Hacer efectivo a los partidos políticos y a los movimientos o candidaturas
independientes que participen en las elecciones generales la suma de veinte
lempiras (L.20.00) por voto válido que hayan obtenido en el nivel electivo más
votado según las siguientes reglas:
— Por medio del Tribunal Electoral.
— Por enteros anticipados del 60% de la cuenta correspondiente, efectuados
simultáneamente a nombre de la directiva central de cada partido con derecho a más
tardar quince días después de la convocatoria de las elecciones; calculado sobre los
resultados del proceso electoral anterior.
—El otro 40% se entrega el primer trimestre del año pos-electoral, calculado sobre
los resultados finales de la elección.
—Las candidaturas independientes tienen derecho a pago en el año pos-electoral
siempre que ganen el cargo para el cual postularon; aplicándose en la práctica esta
regla a las formaciones que participan por primera vez en una elección.
—Ningún partido puede recibir menos del 15% de la suma asignada al partido que
obtenga el mayor número total de sufragios, salvo que dicho partido haya obtenido
menos de diez mil votos en la planilla más votada.
El Estado reconoce y paga además los valores correspondientes a los gastos de
transporte en que incurran los partidos políticos que participan en el proceso
eleccionario, mediante estimación hecha por el Tribunal Supremo Electoral, así
como la divulgación de los programas de gobierno; ello sin perjuicio de su
responsabilidad por medio de las Fuerzas Armadas del transporte, vigilancia y
custodia del proceso electoral.14El Estado, además, otorga a los partidos políticos
franquicia postal, telegráfica y telefónica, línea limpia para teleproceso remoto de
los sistemas de comunicación computarizada y la introducción libre de impuestos de
equipo computacional, implementos fotográficos, vehículos auto-motores de trabajo
y equipos de sonido para propaganda y cualquier otra maquinaria y material
necesario para uso exclusivo de los partidos políticos, sin que el valor de los
impuestos exceda de dos millones de lem-piras.15No obstante, la existencia de
todas esas disposiciones legales queda siempre latente el tema de la regulación de la
competencia en lo que se refiere al acceso de partidos y candidatos a los medios de
comunicación masivos en materia de tiempos, pues aquellos con mayores recursos
siguen ocupando los tiempos de audiencia calificados como picos, y los medios de
mayor influencia nacional que, se puede afirmar, en cierto sentido se parcializan con
quienes son de la simpatía de su dueño. Cabe también mencionar que es muy común
que dueños de medios de comunicación social son a veces candidatos y esto es una
clara desventaja para los demás.
En relación con el ingreso de fondos de origen privado, al introducirse normas de
financiamiento a los partidos políticos en la Constitución de1982, se desarrollaron
en la Ley Electoral regulaciones relativas al patrimonio de los mismos, es así que se
dispuso que las contribuciones, donaciones y legados y cualquier otro ingreso
forman parte del patrimonio del partido, estando prohibidas las contribuciones que
provienen:
a) Del anonimato (salvo colectas populares).
b) De funcionarios y empleados que se desempeñen en la administración pública
centralizada y descentralizada, sin previa autorización de éstos.
c) De ejecutivos, directivos o socios de las empresas mercantiles que tengan
concesiones con el Estado y las que explotan los juegos de azar, o vinculadas
con actividades mercantiles ilícitas, prohibición que es extensiva a empresas
matrices subsidiarias, sucursales y personas particulares.
d) Subvenciones o subsidios de gobierno, organizaciones o instituciones
extranjeras.
e) De personas naturales o jurídicas extranjeras, cualquiera que sea la forma en que
actúen.

Las contribuciones privadas en dinero o en especie deben ser registra-das en los


libros contables de los partidos políticos. En Honduras, la sociedad se ha vuelto
cada vez más exigente en cuanto al manejo de los fondos que provienen de
personas privadas, dado el avance del narcotráfico y su deseo de influenciar a
los partidos políticos, y de llegar a manipular los estratos de poder en los
diferentes países. Por ello, la legislación se ha ampliado y contemplado hechos
punibles y sanciones penales en este aspecto del financiamiento de los partidos y
decretado la publicidad de los estados de finanzas de los mismos. La
contravención de las disposiciones en la materia hace acreedora a la
organización política a una multa equivalente al doble del monto de la donación
ilícitamente aceptada. Asimismo, por falta de registro de una aportación privada
se impone una multa equivalente al doble de la cantidad no registrada cuando es
por primera vez y al triple la segunda vez.

Tribunal Nacional de Elecciones:

a) Será un ente autónomo independiente con jurisdicción y competencia en toda la


República.
b) Tendrá a su cargo, en forma exclusiva e independiente, la administración, la
organización, dirección y vigilancia de todo lo relacionado con los actos y procedimientos
electorales y de cualquier consulta popular que se celebre de conformidad con la ley.
c) Las resoluciones en material electoral serán inapelables, y contralas mismas solamente
cabrá la reposición y los recursos extraordinarios por violaciones a las garantías
constitucionales.
d) El Tribunal Nacional de Elecciones estará integrado en número impar no menor de tres.
e) Los miembros del Tribunal deberán ser personas de reconocida honorabilidad,
hondureños por nacimiento, idóneos para el cargo y tendrán las mismas inhabilidades que
se establecen para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, no representarán
intereses partidarios, ni acatarán órdenes de cualquier otra autoridad. En el ejercicio de su
cargo no podrán realizar actividad política alguna, excepto el ejercicio del sufragio. El
Congreso Nacional dentro del término estipulado por la ley, elegirá con el voto favorable
de las dos terceras partes de los diputados a los miembros del Tribunal Nacional de
Elecciones.
f) Los miembros del Tribunal Nacional de Elecciones durarán en sus funciones seis años y
podrán ser reelectos, y serán seleccionados de conformidad con lo que establezca la ley.
BIBLIOGRAFÍA
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2003.
BAIDE, M., El Partido Nacional y la democracia en Honduras, Tegucigalpa, CEDOH, 2003.
CENTRO DEDOCUMENTACIÓN DE HONDURAS, Honduras: sistema político, crisis y
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FÚNES, M., “Vicisitudes y posibilidades de la izquierda hondureña”, Frustraciones,
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Nacional de Honduras, Tegucigalpa, [Link]ÍNEZ, F., “La participación política de
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