en pequeñas cantidades se encuentran emulsiones y agua.
Estos desechos pueden provocar
impactos cancerígenos en la salud humana, debido a la presencia de benceno, pireno y
antraceno. Principalmente, los residuos petrolíferos se componen de agua en un 55,2%,
hidrocarburos ligeros en un 23,2%, y el porcentaje restante entre cera, arcilla y asfaltenos.
Aunque existe otra composición, integrada por hidrocarburos aromáticos, saturados,
nitrógeno, alifáticos, aminas y óxidos. Sin embargo, la composición varía de una región a
otra dependiendo del entorno biogénico y geológico. (Sattar et al., 2022)
Tabla 1 Contaminantes emitidos en las aguas residuales de las diferentes unidades
Fuente: (Eckenfelder et al., 2009)
La composición de los residuos líquidos en la industria petrolera se convierte en un
punto central de discusión debido a las implicaciones que conlleva, tanto en términos de
riesgos para la salud humana como para la biodiversidad y el entorno natural. En el proceso
de exploración y extracción de petróleo crudo, se generan diversos subproductos líquidos que
pueden ejercer un impacto significativo en los ecosistemas circundantes. Además de los
hidrocarburos residuales previamente mencionados, resulta esencial resaltar la presencia de
compuestos orgánicos volátiles (COVs) en estos residuos líquidos. Los COVs, como el
tolueno, el xileno y el etilbenceno, se hallan en proporciones reducidas, pero contribuyen a
21
la contaminación atmosférica y aumentan los riesgos para la salud humana, especialmente en
áreas cercanas a las instalaciones petroleras. (Sattar et al., 2022)
Además, la gestión adecuada de los residuos líquidos en la industria petrolera
adquiere un rol crucial para prevenir derrames y fugas, que pueden acarrear consecuencias
devastadoras en los cuerpos de agua cercanos. Los derrames de petróleo y sus derivados
pueden dar lugar a la contaminación de los ecosistemas acuáticos, con efectos perjudiciales
sobre la vida marina y la calidad del agua. La composición de estos residuos líquidos puede
experimentar variaciones según la procedencia del petróleo y la ubicación geográfica, lo que
complica aún más su manejo y tratamiento. Por consiguiente, resulta fundamental
implementar prácticas rigurosas de gestión de residuos y fomentar la investigación constante
para el desarrollo de tecnologías de tratamiento y remediación más efectivas.(Asim et al.,
2021)
En cuanto a la salud humana, es preciso destacar que la exposición a los residuos
líquidos de la industria petrolera puede conllevar efectos a largo plazo de gravedad. Además
de los riesgos de carácter cancerígeno previamente señalados, la inhalación de vapores y la
exposición de la piel a estos residuos pueden originar trastornos respiratorios, problemas
neurológicos y perjuicios al sistema inmunológico. Por lo tanto, se torna esencial que los
trabajadores del sector petrolero y las comunidades aledañas estén debidamente informados
acerca de los riesgos y adopten medidas de precaución adecuadas. La regulación y
supervisión rigurosas desempeñan un papel fundamental en la minimización de los impactos
negativos de los residuos líquidos en la salud humana y el entorno natural.(Asim et al., 2021)
22
Eficiencia en Gestión de Residuos Líquidos en la industria petrolera.
En la industria del petróleo y el gas, la gestión de residuos desempeña un papel crucial
al minimizar las consecuencias adversas relacionadas con la acumulación de residuos
generados en diversas etapas de las operaciones, como exploración, extracción, refinación y
distribución. Una gestión eficaz de residuos busca minimizar el impacto ambiental y de salud,
cumplir con las regulaciones y promover la sostenibilidad. (Asim et al., 2021)
La identificación de desechos es el primer paso, evaluando sistemáticamente los tipos
y cantidades de residuos generados. A continuación, se debe realizar la segregación y
almacenamiento adecuados para prevenir la contaminación cruzada y garantizar un
almacenamiento seguro, reduciendo el riesgo de fugas o derrames que puedan dañar el medio
ambiente o la salud humana. (Asim et al., 2021)
La minimización de residuos implica estrategias para reducir la generación de
residuos en la fuente, optimizando procesos y tecnologías. Además, el tratamiento y reciclaje
de residuos líquidos utilizan tecnologías adecuadas para eliminar contaminantes y reciclar
materiales tratados, como el agua producida para riego o la reutilización de recortes de
perforación. La eliminación adecuada es crucial para los residuos que no se pueden reciclar
ni reutilizar, siguiendo regulaciones locales y ambientales. Los métodos comunes incluyen
el vertido, la inyección en pozos profundos o la incineración, según la naturaleza de los
residuos.(Jagaba et al., 2022)
El monitoreo y los informes sólidos aseguran el cumplimiento de las regulaciones y
ayudan a identificar áreas de mejora. La cultura de mejora continua fomenta la revisión
constante de los procesos de gestión de residuos para mejorar la eficiencia y reducir el
23
impacto ambiental en la industria del petróleo y el gas. La documentación y el mantenimiento
de registros garantizan la transparencia y la rendición de cuentas, mientras que la
competencia de los empleados y los programas de capacitación mejoran las habilidades de
gestión de residuos. En conjunto, estos enfoques permiten una gestión eficiente y sostenible
de los residuos en la industria petrolera. (Jagaba et al., 2022)
El proceso de manejo de desechos comienza con la recolección de petróleo y desechos
derivados del petróleo en zonas costeras o en el mar. Luego, abarca su almacenamiento
temporal, transporte, tratamiento y disposición final de manera segura y protegida, teniendo
en consideración la potencial peligrosidad inherente a su naturaleza.
Los residuos serán sometidos a diversos métodos de procesamiento, los cuales
variarán según sus propias características. Esto es crucial debido a la necesidad de identificar
y separar los desechos desde el principio del proceso de recolección. La primera evaluación
de estos residuos se llevará a cabo in situ, utilizando criterios visuales para determinar su
clasificación durante la recolección y la organización del almacenamiento inicial. Estas
decisiones estarán influenciadas por los procesos de tratamiento viables y las opciones de
eliminación disponibles en el país.(POSOW, 2011)
En una etapa posterior, se llevará a cabo un análisis que tiene dos objetivos
principales: garantizar que la composición de los residuos cumple con los criterios de entrada
necesarios para las instalaciones de tratamiento y eliminación, lo que implica examinar
elementos como la proporción de hidrocarburos, agua, sedimentos y materia orgánica; y
verificar el potencial impacto del proceso de tratamiento de residuos, anticipando emisiones
de gases durante el tratamiento a través de la identificación de compuestos volátiles como
benceno, tolueno, etilbenceno y xilenos (BTEX).(POSOW, 2011)
24
Residuos generados durante la perforación y extracción de crudo
La industria petrolera genera varios tipos de residuos líquidos durante las operaciones
de perforación y extracción de petróleo. Estos residuos pueden ser perjudiciales para el medio
ambiente si no se manejan adecuadamente. Algunos de los principales tipos de residuos
líquidos generados en la industria petrolera incluyen:
Aguas de Formación
Estas aguas se encuentran en los mismos yacimientos de petróleo y gas natural.
Pueden variar significativamente en términos de composición química y contenido de sales.
A menudo contienen altas concentraciones de cloruros, sulfatos, carbonatos y a veces metales
pesados como el hierro y el manganeso. El manejo de estas aguas puede ser un desafío debido
a su contenido salino, y en algunos casos, se pueden tratar y reinyectar en el yacimiento
(inyección de agua salada) para mantener la presión del yacimiento.
Aguas de Producción
Estas aguas se extraen junto con el petróleo crudo y el gas natural durante la
producción en la industria petrolera. Estas aguas se encuentran naturalmente en los
yacimientos de petróleo y gas y se liberan durante la extracción. Contienen hidrocarburos
disueltos, sólidos suspendidos, metales pesados y sustancias químicas. Se consideran
residuos debido a su potencial contenido contaminante una vez separadas del petróleo y el
gas. El tratamiento es común para reducir los contaminantes a niveles seguros antes de la
disposición o reutilización. La gestión varía según las regulaciones locales y puede incluir la
reinyección en el yacimiento, el tratamiento y la descarga controlada en cuerpos de agua,
siempre cumpliendo con las regulaciones ambientales para prevenir impactos negativos en el
medio ambiente.(Cordes et al., 2016)
25
Lodos de Perforación
Los lodos de perforación son mezclas de fluidos esenciales utilizados en las
operaciones de perforación de pozos de petróleo y gas. Tienen un papel crucial en la
perforación al facilitar la lubricación y enfriamiento de la broca, transportar los recortes de
formación a la superficie y mantener la presión del pozo. No obstante, una vez que cumplen
su función en la perforación, se transforman en residuos que deben ser manejados de manera
adecuada. Estos lodos pueden contener diversos componentes, como arcillas, productos
químicos, sólidos de formación, aceites base y otros aditivos, a veces con la presencia de
contaminantes que necesitan tratamiento antes de su eliminación o reutilización. La gestión
de los lodos de perforación incluye la separación de componentes valiosos, como los aceites
base, la recuperación de los sólidos y el tratamiento de los residuos antes de su disposición.
Dependiendo de su composición y las regulaciones locales, los lodos de perforación pueden
ser reciclados o eliminados de manera segura. Por lo tanto, aunque son esenciales para la
perforación, una vez utilizados, se consideran residuos que deben ser gestionados de manera
responsable. (Fahim et al., 2010)
Aguas de Lavado y Limpieza
Estas aguas son el resultado de las operaciones de limpieza y mantenimiento de
equipos, maquinaria, vehículos u otras áreas de trabajo en la industria petrolera. Su
clasificación como residuo depende de si contienen contaminantes que puedan representar
un riesgo para el medio ambiente o la salud pública.
En muchos casos, las aguas de lavado y limpieza contienen aceites, grasas, productos
químicos de limpieza y otros contaminantes. Estos contaminantes pueden incluir
hidrocarburos y sustancias químicas potencialmente tóxicas. Por lo tanto, cuando estas aguas
26
contienen contaminantes, se consideran residuos y deben ser manejadas y tratadas
adecuadamente para minimizar su impacto ambiental.(Guédez Mozur et al., 2003)
Descargas de Equipos y Maquinaria
Las descargas de equipos y maquinaria en la industria petrolera se refieren a
liberaciones accidentales de aceites, lubricantes y otros fluidos utilizados en operaciones
mecánicas. Estas descargas se consideran residuos debido a su potencial daño ambiental y
riesgo para la salud humana. Los aceites y lubricantes pueden contener sustancias dañinas,
como hidrocarburos y químicos tóxicos, que, al escapar al suelo o al agua, pueden causar
daños al medio ambiente y amenazar la salud humana. Para cumplir con las regulaciones
ambientales y prevenir derrames, se aplican medidas de prevención, capacitación del
personal y tecnologías de contención. En caso de descargas, se requiere una respuesta rápida,
que incluye limpieza y tratamiento de áreas afectadas para minimizar el impacto ambiental.(E
& P Forum; UNEP, 1997)
Residuos generados en el proceso de refinación de petróleo
A lo largo de las operaciones de refinación de petróleo, se generan diversos tipos de
residuos líquidos como subproductos no deseados. Estos residuos pueden incluir aguas
residuales oleosas, aguas residuales salinas, aguas residuales ácidas o alcalinas, aguas
residuales con metales pesados y aguas residuales con compuestos orgánicos volátiles
(COVs). La generación de estos residuos está estrechamente relacionada con las diferentes
etapas de refinación, desde la destilación hasta la desalación y la purificación de productos
químicos.
27
Aguas residuales oleosas
Estas aguas residuales se generan en varias etapas del proceso de refinación, pero
principalmente durante la destilación y la separación de fracciones. Durante la destilación,
los componentes más ligeros se separan de los más pesados, y parte de estos componentes
ligeros son aceites y grasas que pueden mezclarse con el agua.(Escobar & Valadez, 2011)
Estas aguas residuales contienen una alta concentración de aceites y grasas que se
separan del petróleo crudo durante el proceso de refinación. Los aceites y grasas pueden ser
perjudiciales para los ecosistemas acuáticos y pueden formar capas en la superficie del agua,
dificultando la oxigenación. Para tratar estas aguas, se utilizan métodos de separación, como
la flotación por aire disuelto, y tecnologías que emplean coagulantes y floculantes para
aglutinar las partículas de aceite, lo que permite su eliminación antes de la descarga (Escobar
& Valadez, 2011)
Aguas residuales salinas
Son generadas durante la etapa de desalación, que es uno de los primeros procesos en
una refinería. En esta etapa, se eliminan las sales disueltas en el petróleo crudo para evitar la
corrosión de los equipos y mejorar la calidad de los productos. Las aguas residuales salinas
contienen altas concentraciones de sales, como cloruros y sulfatos, que se disuelven en el
agua durante el proceso de desalación del petróleo crudo. Estas aguas pueden ser corrosivas
y tóxicas para la vida acuática. El tratamiento de estas aguas a menudo implica la eliminación
de las sales a través de métodos como la destilación, la evaporación o la ósmosis inversa.
(ASEA, 2020)
28
Aguas residuales ácidas
Estas aguas se producen en procesos que utilizan ácidos fuertes, como el ácido
sulfúrico, para eliminar impurezas en el petróleo crudo o mejorar la calidad de los productos.
Esto puede ocurrir en unidades de desulfuración y otros procesos de tratamiento. Estas aguas
residuales contienen ácidos fuertes, como el ácido sulfúrico, que se utilizan en algunos
procesos de refinación. Para neutralizar estas aguas, se agrega una base fuerte, como
hidróxido de sodio, para elevar el pH a niveles seguros antes de su liberación. El proceso de
neutralización produce sales y agua. (Tinoco Valenzuela, 2018)
Aguas residuales alcalinas
Se generan en procesos que emplean bases fuertes, como hidróxido de sodio, para
neutralizar ácidos o tratar el petróleo crudo. Estas aguas residuales contienen bases fuertes,
como hidróxido de sodio, que se utilizan en procesos de refinación. Se deben neutralizar
antes de su descarga, generalmente mediante la adición de ácidos para ajustar el pH.(Arias et
al., 2022)
Aguas residuales con metales pesados
Estas aguas pueden contener metales pesados tóxicos, como plomo, mercurio, cadmio
y cromo, que provienen de procesos de refinación y pueden ser perjudiciales para la salud
humana y el medio ambiente. El tratamiento de estas aguas suele implicar la precipitación
química, la adsorción en materiales adsorbentes específicos o la electrocoagulación para
eliminar o reducir la concentración de metales pesados.(Cordes et al., 2016)
29
Aguas residuales con compuestos orgánicos volátiles (COVs)
Estas aguas residuales pueden generarse en varias etapas del proceso de refinación
donde se utilizan o generan compuestos orgánicos volátiles. Esto puede incluir unidades de
craqueo catalítico y otras operaciones que involucran reacciones químicas con compuestos
orgánicos. Estas aguas pueden contener COVs, que son compuestos químicos orgánicos que
pueden evaporarse fácilmente y contribuir a la contaminación del aire. Para eliminar los
COVs, se pueden utilizar técnicas como la aireación y la absorción en carbón activado para
atrapar y eliminar estos compuestos antes de la descarga.(Canchingre et al., 2016)
30
Capitulo II: Antecedentes
La preocupación y la conciencia sobre los problemas ambientales relacionados con la
industria petrolera han evolucionado de manera significativa en las últimas décadas. El
impacto ambiental de esta industria es innegable, dado que involucra la extracción, refinación
y procesamiento de hidrocarburos, actividades que generan una gran cantidad de residuos
líquidos contaminantes y emisiones dañinas para el medio ambiente y la salud humana.
(Torres, 2017)
Intervención de organizaciones internacionales:
La "Cumbre de Estocolmo" de 1972, convocada por la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), marcó un punto de partida importante en la conciencia ambiental a nivel
global. Esta conferencia se llevó a cabo en respuesta a la creciente preocupación por la crisis
ambiental que se estaba gestando en todo el mundo. A través de esta cumbre, se adoptó una
declaración de principios y se formularon recomendaciones a los países asistentes sobre cómo
abordar la creciente crisis ambiental. Aunque no se centró específicamente en la industria
petrolera, sentó las bases para abordar problemas ambientales más amplios y promovió la
importancia de la gestión sostenible de los recursos y la protección del medio ambiente.
(Carrera, 2012)
La conferencia de Estocolmo también abordó la necesidad de regular el uso de aguas en
la exploración y explotación petrolera para evitar la contaminación del suelo y las aguas
subterráneas. Se reconoció que el sector petrolero debía asumir responsabilidades
ambientales y tomar medidas para prevenir derrames de petróleo y escapes gaseosos que
pudieran causar daños a los entornos terrestres y acuáticos. (Torres, 2017)
Además, la conferencia de Estocolmo resaltó la importancia de una gestión adecuada de
31
las sustancias químicas en la industria petrolera. Las sustancias químicas desempeñan
apel fundamental en el desarrollo económico, pero también pueden tener efectos adversos en
el medio ambiente y la salud humana. La diversidad y las posibles consecuencias de estos
impactos, combinadas con la limitada capacidad de los países en desarrollo para gestionarlos.
La conciencia ambiental y la regulación ambiental se han desarrollado de manera
constante desde la conferencia de Estocolmo. Se han celebrado conferencias y acuerdos
internacionales clave, como el Protocolo de Kioto en 1997, que abordó la necesidad de
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, el manejo de residuos y
la gestión sostenible de los recursos naturales. (Carrera, 2012)
Gestión de protección del medio ambiente:
La preocupación por la protección del medio ambiente y la gestión adecuada de los
residuos líquidos en la industria petrolera es un tema que ha evolucionado a lo largo de las
décadas. En 2002, se llevó a cabo la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible en
Johannesburgo, Sudáfrica, como un seguimiento a la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro
en 1992. En este evento, se revisaron los avances en temas ambientales desde la Cumbre de
Río. Sin embargo, se destacaron las limitaciones en la definición de metas cuantificables, la
falta de cronogramas precisos y la carencia de fuentes de financiamiento para los problemas
ambientales. Además, surgieron desacuerdos significativos en asuntos como la energía y las
emisiones de gases de efecto invernadero, lo que subrayó la complejidad de abordar
cuestiones ambientales a nivel global.
En el contexto de la industria petrolera en Ecuador, la explotación de petróleo ha sido
una parte fundamental de la economía del país durante muchas décadas. La actividad
petrolera abarca diversas fases, desde la exploración y producción hasta la refinación,
32
almacenamiento, transporte y comercialización del petróleo. Sin embargo, la gestión
inadecuada de los residuos peligrosos y no peligrosos generados en estas actividades ha
serias amenazas para la salud de la población y ha causado la contaminación del agua, el
aire y el suelo en las áreas afectadas. (Agudín Muñoz, 2016)
La historia de la industria petrolera en Ecuador se remonta a 1967, cuando se perforó el
primer pozo petrolero, conocido como Lago Agrio 1, en la provincia de Sucumbíos, ubicada
en la región amazónica. Este hito marcó el inicio de una serie de procesos relacionados con
la explotación petrolera, incluyendo la construcción de infraestructura, la generación de
residuos y la contaminación del entorno natural. En ese momento, la regulación y el control
de esta industria eran insuficientes, lo que resultó en problemas legales y conflictos con las
comunidades locales afectadas por estas actividades.
Uno de los problemas ambientales más significativos en la industria petrolera
ecuatoriana es la generación de residuos líquidos, sólidos y gaseosos. Estos residuos
provienen de diversas fuentes, como derrames de combustibles, aceites y productos
químicos, mantenimiento de herramientas y equipos, y la combustión de motores utilizados
en las operaciones petroleras. Estos residuos representan una amenaza seria para el delicado
ecosistema amazónico y han resultado en litigios legales con las autoridades gubernamentales
debido al incumplimiento de las regulaciones ambientales y a disputas con las comunidades
locales por la contaminación causada por estas actividades.
Debido a las preocupaciones ambientales y los problemas derivados de la explotación
petrolera, surgió la necesidad de establecer un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) basado
en la Norma ISO 14001:2004 para la Estación de Operaciones Pucuna de la Empresa
Suelopetrol. (Torres, 2017)
33
La historia de la explotación petrolera en Ecuador también se caracteriza por la
participación de diversas compañías extranjeras a lo largo del tiempo. Desde los primeros
pozos perforados en la región de la Costa en 1911 hasta la llegada de empresas como la
inglesa Anglo y la estadounidense Texaco, la industria petrolera ha experimentado una serie
de cambios significativos en su desarrollo y regulación. La nacionalización del petróleo en
Ecuador en 1972, con la creación de la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE),
marcó un cambio importante en la política petrolera del país y llevó a una mayor regulación
y control estatal. (Agudín Muñoz, 2016)
A lo largo de los años, Ecuador ha oscilado entre políticas de apertura a compañías
transnacionales y medidas nacionalistas en la industria petrolera. La renegociación de
contratos petroleros en 2007, que cambió la naturaleza de los contratos hacia un modelo de
prestación de servicios, ilustra la dinámica en curso en el sector petrolero ecuatoriano.
La gestión de residuos líquidos en la industria petrolera ecuatoriana ha estado
influenciada por una serie de factores históricos, políticos y económicos. La explotación
petrolera en la región amazónica y la gestión de residuos resultantes plantean desafíos
ambientales significativos, lo que ha llevado a la necesidad de implementar sistemas de
gestión ambiental y abordar de manera más efectiva los problemas ambientales asociados
con esta industria.(Carrera, 2012)
34
Capítulo III: Marco legal
En vista de la creciente importancia de preservar nuestro entorno y garantizar la
sostenibilidad en la industria petrolera, se presenta este marco legal integral para el
tratamiento de residuos líquidos.
Reglamento ambiental de actividades hidrocarburíferas
La Constitución de la República del Ecuador fue promulgada el 20 de octubre de 2008
en R. O. N° 449, en todos los artículos, las competencias ambientales están asignadas al
Ministerio de Minas y Petróleo, a la Agencia Nacional de Minería y Protección Ambiental y
al viceministro de Protección Ambiental, es decir, estas competencias serán asumidas por el
Ministerio del Ambiente. De conformidad con lo dispuesto en el Decreto Ejecutivo No. 1630,
publicado en el Registro Oficial No. 561 del 1 de abril de 2009.(Ministerio de Ambiente,
2010)
Art. 14.- Control y seguimiento.
Establece claramente la responsabilidad y la autoridad dentro del Sistema
Descentralizado de Gestión Ambiental en el contexto de la industria petrolera. La
Subsecretaría de Protección Ambiental, a través de la Dirección Nacional de Protección
Ambiental Hidrocarburífera, se designa como la entidad principal encargada de supervisar y
seguir de cerca todas las etapas de las operaciones hidrocarburíferas.(Ministerio de
Ambiente, 2010)
Art. 23.- Calidad de equipos y materiales.
Enfatiza la importancia de la calidad de los equipos y materiales utilizados en todas las
fases y operaciones de las actividades hidrocarburíferas. Establece una norma clara y estricta:
35
solo se permiten equipos y materiales que estén en línea con las tecnologías aceptadas en la
industria petrolera. Esta disposición subraya la necesidad de utilizar tecnología actualizada y
avanzada, asegurando así que las operaciones se realicen de manera eficiente y
segura.(Ministerio de Ambiente, 2010)
Art. 29.- Manejo y tratamiento de descargas líquidas.
Se detalla exhaustivamente las disposiciones para el manejo y tratamiento de las
descargas líquidas en todas las fases de las operaciones hidrocarburíferas. Este artículo
demuestra un enfoque meticuloso hacia la protección ambiental y la gestión responsable de
los residuos líquidos generados por la industria petrolera. A continuación, se presenta un
análisis detallado de los principales puntos del artículo:(Ministerio de Ambiente, 2010)
1. Segregación y Tratamiento Específico: El artículo establece la necesidad de
contar con sistemas de drenaje segregados para aguas lluvias, aguas grises y negras,
y efluentes residuales. Esto asegura un tratamiento específico por separado para cada
tipo de agua, garantizando su disposición adecuada y evitando la contaminación del
medio ambiente.(Ministerio de Ambiente, 2010)
2. Prohibición de Tecnología Obsoleta: Se prohíbe el uso de tecnología y equipos
obsoletos, lo que subraya el compromiso con la eficiencia y la seguridad en las
operaciones. Esto no solo reduce el impacto ambiental, sino que también disminuye
el riesgo de accidentes y derrames.
3. Requisitos para la Descarga: Antes de cualquier descarga al entorno, los
efluentes líquidos deben cumplir con límites permisibles específicos, como se indica
en la Tabla No. 4 del Anexo 2 de este reglamento. Esto asegura que las descargas
cumplan con estándares ambientales rigurosos.
36
4. Reinyección de Aguas y Desechos Líquidos: Para la reinyección de desechos
líquidos en formaciones porosas no productoras de petróleo, gas o recursos
geotérmicos, se establecen requisitos técnicos detallados para garantizar la protección
de capas de agua dulce y la adecuada separación de formaciones de agua dulce.
5. Manejo de Desechos Líquidos en Plataformas Off-Shore: Se exige el uso de
circuitos cerrados para el tratamiento de todos los desechos líquidos en plataformas
costa afuera, asegurando así un control estricto sobre las descargas y minimizando la
contaminación marina.
6. Monitoreo Riguroso: Se establece un monitoreo rutinario y análisis de las
descargas para identificar anomalías y tomar medidas correctivas cuando sea
necesario. Esto asegura un seguimiento constante de las operaciones y garantiza el
cumplimiento continuo de los estándares ambientales.
Tabla 2 Tabla No.4 Anexo 2 Reglamento Ambiental de actividades hidrocarburíferas
Fuente: Ingeniería y Servicios Ambientales (ISA)
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Artículo 41: Plan de Manejo Ambiental.
Este artículo establece que las empresas petroleras deben elaborar un Plan de
Manejo Ambiental para cada una de las actividades hidrocarburíferas que realicen. Este
plan debe contener información detallada sobre el manejo de residuos líquidos y sólidos
generados en la actividad, así como las medidas preventivas, las actividades de mitigación
y las medidas de rehabilitación de impactos ambientales producidos por la actividad.
Ministerio de Ambiente, 2010)
Artículo 39: Reinyección de residuos líquidos.
Este artículo establece que la reinyección de residuos líquidos es una alternativa
prioritaria para la disposición de los mismos. Se establece que la reinyección debe ser
realizada en formaciones geológicas adecuadas y que se debe contar con un estudio de la
formación receptora aprobado por la Dirección Nacional de Hidrocarburos del Ministerio
de Energía y Minas en coordinación con la Subsecretaría de Protección Ambiental del
mismo Ministerio. Ministerio de Ambiente, 2010)
Artículo 32: Desechos de Laboratorios.
Este artículo establece que todos los laboratorios de la industria hidrocarburífera,
sean de control en los procesos de producción o ambientales, deberán contar con un plan
para el manejo de desechos de laboratorio y aplicar estrategias adecuadas para reducir las
cantidades de dichos desechos. Además, se establece que los desechos de laboratorio serán
clasificados, reciclados y/o tratados para su disposición controlada Ministerio de Ambiente,
2010).
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Convenios internacionales
Convenio de Basilea:
Ecuador es parte del Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos
Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación, un acuerdo internacional
diseñado para controlar los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y asegurar
su gestión y eliminación adecuadas. El convenio busca prevenir la transferencia de
desechos tóxicos y peligrosos de los países desarrollados a los países en desarrollo, donde
las regulaciones y las instalaciones para el manejo seguro de estos desechos podrían ser
limitadas.(Artigas, 1998)
Ecuador, como parte de este convenio, se compromete a regular y controlar
estrictamente la importación, exportación, tránsito y gestión de desechos peligrosos en su
territorio. Esto incluye los desechos derivados de la industria del petróleo, que deben ser
gestionados y eliminados de acuerdo con las normativas internacionales y nacionales para
garantizar la protección del medio ambiente y la salud pública.
Dentro del marco del Convenio de Basilea, los países tienen la responsabilidad de
establecer sistemas de autorización para el movimiento transfronterizo de desechos
peligrosos, así como asegurar que los desechos sean tratados de manera segura y
ambientalmente adecuada. Además, el convenio promueve la cooperación internacional en
tecnología y conocimientos para mejorar las capacidades de los países en desarrollo en la
gestión adecuada de los desechos peligrosos.(Nieto, 2022)
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Capítulo IV: Impacto Ambiental
Riesgos y Seguridad Ambiental en la Industria Petrolera.
La industria petrolera se enfrenta a una serie de desafíos en términos de seguridad y
sostenibilidad ambiental, y en este contexto, es esencial abordar específicamente los
aspectos relacionados con la seguridad ambiental. La seguridad ambiental se refiere a las
relaciones críticas entre los proyectos de la industria petrolera, los ecosistemas circundantes
y la salud ambiental de la población. Se reconoce la necesidad imperante de garantizar la
sustentabilidad ambiental de la actividad petrolera, lo cual implica mantener un equilibrio
dinámico entre el proyecto y el entorno natural, asegurando la conservación de los
ecosistemas y la continuidad de las operaciones petroleras. Esto se logra adaptándose a las
condiciones ambientales y la capacidad de resiliencia de los ecosistemas que la industria
impacta. (Asadzadeh et al., 2022)
La salud ambiental se refiere al resultado de la interacción entre la humanidad y su
entorno. Involucra una compleja relación entre las fuerzas productivas desencadenadas por
la actividad petrolera, la oferta ambiental, la cultura, el individuo y la comunidad, y la
satisfacción de las necesidades fundamentales de la población en relación con los flujos de
energía. En este contexto, la seguridad ambiental está intrínsecamente vinculada a los
riesgos que emergen a medida que la industria petrolera se expande y evoluciona, desde la
exploración hasta el consumo final de los combustibles fósiles. (Ukhurebor et al., 2021)
Los análisis epidemiológicos han demostrado una asociación clara entre los factores
de riesgo ambientales y la morbilidad. Esta realidad exige un examen detenido de la
relación entre la salud y la enfermedad. Entre los elementos ambientales que más influyen
40