Manejo de la Babilla en Hidroprado, Tolima
Manejo de la Babilla en Hidroprado, Tolima
Directores
MIGUEL ÁNGEL QUIMBAYO CARDONA
Doctor en Ciencias
3
A mi familia y amigos por su apoyo incondicional, comprensión, tolerancia, cariño y
respeto. Gracias por ser parte de mi vida. Y a todas las personas que en mayor o menor
medida colaboraron e hicieron parte de esta historia.
4
CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN ...................................................................................................... 15
3. OBJETIVOS.............................................................................................................. 31
3.1 OBJETIVO GENERAL............................................................................................. 31
3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS ................................................................................... 31
5
6. CAPÍTULO 2: PERCEPCIÓN Y CONOCIMIENTO POPULAR DE LA COMUNIDAD DE
LA REPRESA HIDROELÉCTRICA DEL RÍO PRADO (Hidroprado) SOBRE Caiman
crocodilus fuscus ........................................................................................................ 87
6.1 INTRODUCCIÓN..................................................................................................... 87
6.2 METODOLOGÍA ...................................................................................................... 88
6.3 RESULTADOS ........................................................................................................ 89
6.4 DISCUSIÓN ............................................................................................................ 97
6.5 CONCLUSIONES .................................................................................................. 101
6.6 RECOMENDACIONES ......................................................................................... 102
6
LISTA DE TABLAS
8
LISTA DE FIGURAS
9
Figura 17. Ubicación geográfica de C.c.fuscus en Hidroprado. Transectos: Tomogó (T1),
Corinto (T2), Isla del Sol (T3), San Buenaventura (T4), Bocas de salero 1(T5), Bocas de
salero 2 (T6), Yucupí (T7), Tafurito (T8) y el Caimán (T9) .............................................. 65
Figura 18. Vereda de Tafurito en los diferentes niveles del agua. A= Nivel del agua Medio-
Alto (abril); B= Nivel del agua Bajo (octubre) .................................................................. 69
Figura 19. Análisis de Correspondencias Múltiples para visualizar relaciones entre el nivel
del agua, tipo de hábitat (AA=Aguas Abiertas; E=Embalsado; RC=Rocas, suelo desnudo
y cuevas; VI=Vegetación Inundada; VA=Vegetación Acuática) y Clase de tamaño (I, II y
III-V)................................................................................................................................. 70
Figura 20. Distribución de individuos observados de C.c.fuscus a partir de las clases de
tamaño y de acuerdo al tipo de hábitat en los diferentes niveles de agua: A=Alto; B=Medio-
Alto; C=Medio-Bajo; D=Bajo. ........................................................................................... 70
Figura 21. Análisis de Discriminantes Canónicos basado en variables ambientales y los
niveles del agua .............................................................................................................. 73
Figura 22. Veredas del embalse donde la comunidad manifiesta registros visuales de
C.c.fuscus........................................................................................................................ 92
Figura 23. Ítems alimenticios sugeridos por los encuestados ......................................... 93
Figura 24. Artes de caza más frecuentes de las babillas. A= Cicatriz en el dorso de una
babilla de 186 cm por arpón; B= Arpón; C= Malla ........................................................... 94
Figura 25. Incidentes humano-babilla presentados en Hidroprado ................................ 94
Figura 26. Causas de conflicto humano-babilla en Hidroprado ...................................... 95
10
RESUMEN
Las represas son utilizadas en la gestión del recurso hídrico, ya que permiten el
abastecimiento de agua para diversos usos; el manejo de estas, debe contemplar la
satisfacción de las demandas del recurso a partir del funcionamiento de la biodiversidad y
sus servicios ecosistémicos. Desde el punto de vista de la biodiversidad el interior de los
embalses presentan heterogeneidad de sustratos y coberturas que los convierten en
ecosistemas acuáticos y zonas de vida con gran potencial biológico. En la cuenca del río
Magdalena, se encuentra ubicada la represa hidroeléctrica del río Prado (Hidroprado) la
cual es considerada como un humedal artificial de gran importancia ambiental para el
departamento del Tolima, dados los servicios ecosistémicos que brinda, la biodiversidad y
la comunidad que lo habita. Dentro de las especies promisorias que habitan el embalse se
encuentran la babilla (Caiman crocodilus fuscus), este caimán registrado en el apéndice II
de la CITES, posee importancia ecológica y sociocultural, y potencial productivo; además,
la conservación y uso sostenible de este recurso biológico, requiere de la conservación
del hábitat, lo que permite considerarlo como especie focal y utilizarlo como herramienta
para la gestión ambiental del recurso hídrico y del ecosistema al cual está asociado. Para
este fin, se hizo necesario conocer la distribución, ecología poblacional y uso de hábitat
de la especie a partir de recorridos diurnos y censos nocturnos, así como las relaciones
etnozoológicas de la comunidad con la que cohabitan mediante encuestas y entrevistas
semiestructuradas. En Hidroprado, se observó que la población de C.c.fuscus, la cual se
distribuyen por todo el embalse, se comporta como una especie plástica y generalista en
términos de hábitat, usando de manera conveniente los distintos tipos de hábitats
presentes en el embalse en función del nivel del agua, lo que se refleja en la buena
condición corporal que presenta la población. A nivel poblacional, se estimó la densidad
de C.c.fuscus en 7.8 ind/km, lo que destaca a Hidroprado como una zona donde habita
una población significativa de esta especie, si bien, su estructura refleja que la población
está siendo sometida a un uso inadecuado, la presencia de individuos de la clase I (LT ≤
50 cm) evidencia la reproducción en la zona y la clase II (LT= 50.1 - 120 cm) aporta al
reclutamiento a la clase reproductora. Además, la inclinación hacia las hembras en la
proporción de sexos en las clases II y III-IV (LT >120 cm) favorece al mantenimiento de la
11
especie en el embalse. Por otra parte, los estudios sociales mostraron que la comunidad
posee poco conocimiento sobre la ecología de C.c.fuscus, pero están familiarizadas con
la especie ya que cohabitan con ella y la usan para el consumo de su carne. Existen
conflictos humano-babilla por la competencia del recurso pesquero, el daño de las artes
de pesca y el consumo de animales domésticos, sin embargo, las personas están
interesadas en participar en acciones en pro de la conservación y uso sostenible de la
especie siempre y cuando se generen beneficios particulares o colectivos. Las condiciones
ecológicas y sociales de C.c.fuscus en Hidroprado, sumada a su potencialidad como
especie focal, permite proponer acciones participativas que aportan a la conservación de
la especie a corto y mediano plazo, y el uso sostenible de la población de C.c.fuscus a
largo plazo; como una alternativa para el desarrollo comunitario de los habitantes del
embalse, lo que puede generar la apropiación y valoración del territorio y aportar a la
planificación y manejo ambiental de este importante ecosistema. Por último, este estudio
aporta información ecológica y social sobre el C.c.fuscus en embalses y visualiza a
Hidroprado como un área significativa para ser considerada como un sitio piloto adicional
para el programa nacional de rancheo con fines de conservación y uso sostenible de la
especie.
12
ABSTRACT
He dams are used in the management of water resources, as they allow the water supply
for different uses, the management of these, must contemplate the satisfaction of the
demands of the resource from the functioning of the biodiversity and their ecosystem
services. From the point of view of the biodiversity the damns represent substrate
heterogeneity and coverages that turn them into aquatic ecosystems and life areas with
huge biological potential. In the Magdalena river basin, is the located the hydroelectric dam
of Prado river (Hidroprado) which is consider as an artificial wetland with big environmental
importance for Tolima´s department, because of the ecosystem services that provides, the
biodiversity and the community who live in there. Among the promising species of the dam,
is the babilla (caiman crocodilus fuscus) register in the appendix II of the CITES, have
ecological and sociocultural importance, and productive potential; also the conservation
and sustainable use of these biological resource, requires the conservation of the habitat,
reason to be considered as a focal specie and also to be used as a tool for the
environmental administration of the water resource and the ecosystem that is related with.
For this purpose, was necessary to know the distribution, ecology population and the usage
of the habitat of the specie with tours during the day and night censuses as, the relationship
ethno-zoological of the community who they live with, through surveys and semi-structured
interviews. In Hidroparado was found that the population C.c.fuscus that is distributed by
the whole dam behave as plastic species and generalist in terms of habitat, conveniently
using the different types of present habitats relative to the water level, that show the good
corporal conditions the population have. About population of the C.c.fuscus was estimated
7.8 ind/km density and that stands Hidroprado out as an area with significative population
of this kind, even structures show the population is subjected for a inappropriate use, the
presence of the individuals class I evidence the reproduction in the area and the class II
helps the recruitment of the reproductive class. The inclination towards females on genders
on classes II y III- IV promotes the maintenance of the kind in the dam. On the other hand
the social studies revealed that the community has little knowledge about the ecology of
the C.c.fuscus but they are related to these kind as they live in the same place and also
use it to eat their meat. There are conflicts between men-babilla for the competition of the
13
fishing resource, the damage of the fishing art, the consumption of domestic animals, even
so, people are interested in participate in activities for the good conservation and
sustainable usage of these specie as far as it generates particular or collective benefits.
The ecological and social conditions of the C.c.fuscus in Hidroprado adding the potential
of the focal specie allow to propose participatory actions that contribute to the conservation
of this kind in short and medium terms and the sustainable usage of the population of
C.c.fuscus for long terms; as an alternative of community development across all the dam,
that can generate ownership of the area and contribute to the planning and environment
management of these important ecosystem. Finally, this study provides ecological and
social information about the C.c.fuscus in dams and display Hidroprado as a significant
area to be consider as an aditional pilot place for the national program of ranching with
purpose of conservation and sustainable usage of these kind.
14
1. INTRODUCCIÓN
Las cuencas hidrográficas son sistemas continuos que involucran diferentes elementos
(clima, suelos, recurso hídrico, biodiversidad, sistemas de producción y comunidades) que
interactúan en tiempo y el espacio (Carrie, 2005; Gaspari, Rodríguez Vagaría, Senisterra,
Delgado y Besteiro, 2013). Por tanto, son consideradas como unidades fundamentales
para la planificación y el ordenamiento ambiental del territorio, bajo el equilibrio, entre el
aprovechamiento social y la conservación de la estructura biofísica de la cuenca,
particularmente, el recurso hídrico (Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible,
2012). Dentro del desarrollo de las cuencas hidrográficas, se contemplan diversas
infraestructuras hidráulicas para el aprovechamiento del recurso hídrico (diques de
protección, canales, esclusas, trasvase, sistemas de riego, estaciones de bombeo,
represas, entre otros), donde se generan impactos positivos y negativos al cambiar el uso
del suelo y modificar la dinámica hídrica de la cuenca (Londoño, 2001; FAO, 2017). En
consecuencia, la planificación y el manejo de estas infraestructuras debe contemplar la
satisfacción de las demandas sociales a partir del funcionamiento de la biodiversidad y sus
servicios ecosistémicos (De Vriend, van Koningsveld, Aarninkhof, De Vries y Baptist,
2015).
Las represas son vistas como herramientas utilizadas para el control y manejo de recursos
hídricos, ya que permiten el abastecimiento de agua para uso doméstico, industrial,
agropecuario y generación de energía eléctrica. Sin embargo, la construcción de las
represas implica la modificación de las condiciones del equilibrio hídrico de los cursos de
agua que la componen, ya que pasa de ser un sistema lótico (en movimiento), estocástico
(causal o aleatorio) y de flujo libre con descargas de agua variables, a un sistema léntico
(agua almacenada) y de flujo controlado con un amplio rango de alteraciones de las
características ambientales del entorno local. Los cambios hidrológicos, se relacionan con
las características del embalse en cuanto a su tamaño y aporte hídrico de la cuenca, y se
acentúan por el control de la operación de la presa que varía según las condiciones
ambientales y los requerimientos de uso (Palau, 1998; Vericat y Batalla, 2004; Martínez
Yrízar, Búrquez y Calmus, 2012).
15
Desde el punto de vista de la biodiversidad, las represas presentan dos condiciones: la
primera, se basa en la amenaza y el impacto que implica su construcción con la alteración
de los regímenes hidrológicos y térmicos, las características químicas, el transporte de
sedimentos, y las barreras de dispersión; lo que implica una disminución inicial en la
biodiversidad (Márquez y Guillot, 2001; Navarro, García Berthou y Armengol, 2010); la
segunda, es que ya construida la presa, el interior del embalse proporciona nuevos hábitats
donde se iniciarán procesos de sucesión y colonización que conducen al establecimiento
de individuos y poblaciones de diferentes especies (Baxter, 1977). La estabilización
ecológica en las represas se da entre dos a siete años después del llenado, lo cual
dependerá del tamaño, las condiciones biofísicas y climáticas del embalse (Straskraba,
Tundisi y Duncan, 2013). La represa hidroeléctrica del río Prado (Tolima) lleva 46 años de
funcionamiento y es considerada como el humedal artificial más importante del
departamento dado su tamaño (4300 ha) y sus servicios ecosistémicos (Ministerio de
Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2011). En los estudios de fauna realizados en
el embalse, se han registrado 28 familias de macroinvertebrados, 67 especies de
mariposas, 142 de aves, 5 mamíferos, 13 de murciélagos, 49 de peces y 29 de herpetos
(Villa Navarro, 1999; Cortolima, Corpoica, Universidad del Tolima, 2006; Lasso Alcalá y
Morales Betancourt, 2011). Además, se han identificado 17 especies promisorias dentro
de las que se encuentran Caiman crocodilus fuscus (Cortolima et al., 2006).
16
Becerra, 2016; Carlos Erazo, Núñez del Prado, Quispe y Capuñay, 2017) y especie
sombrilla (Naranjo y Restrepo, 2017).
Por último, con base en los resultados de los capítulos anteriores, en el capítulo 3 se
establecieron las perspectivas de manejo de C.c.fuscus en la represa de Hidroprado,
buscando la conservación y uso sostenible de la especie a futuro; tomando este recurso
biológico como especie focal para la protección del hábitat.
18
2. MARCO TEÓRICO
La ecología es la ciencia biológica que estudia las interacciones entre los seres vivos y su
entorno (Sutton y Harmon, 1976); se divide en diferentes disciplinas de estudio, basándose
en el individuo (autoecología o ecología del individuo, ecofisiología y etología o ecología
de la conducta), la población (ecología de poblaciones y demografía), la comunidad
(sinecología o ecología de las comunidades) y el ecosistema (ecología de los sistemas;
Begon, Towsend y Harper; 2006; Odum y Barrett, 2006; Smith y Smith, 2007).
Teniendo en cuenta que las poblaciones pueden ser estudiadas a diferentes escalas, la
ecología de poblaciones permite entender los diferentes procesos biológicos de la
población, aportando la base científica a la toma de decisiones para el adecuado manejo
sostenible de las especies y los ecosistemas (Mandujano Rodríguez, 2011). Desde el
punto de vista de su aplicación, la ecología de poblaciones, se usa en diversas áreas
relacionadas con el ambiente como: la agricultura, para el control biológico de plagas; la
zootecnia, para la cría de animales dedicados a diversas modalidades de uso; la medicina
de la conservación, para el control de especies patógenas e invasoras; la conservación de
la biodiversidad, para el mantenimiento de las poblaciones de las especies de flora y fauna
con algún grado de vulnerabilidad; las evaluaciones de impacto ambiental, para el
19
diagnóstico de las poblaciones de especies flora y fauna existentes en el área, la
identificación y monitoreo de especies indicadoras; y la gestión y manejo de fauna
silvestre, para evaluar los factores que determinan la distribución y abundancia de las
especies, los factores que limitan el crecimiento de la población, la tasa finita de
crecimiento poblacional y la capacidad de carga (Smith y Smith, 2007; Coria, 2008;
Mandujano Rodríguez, 2011 y 2012).
1). Análisis de la Covarianza (ANCOVA) de la longitud y el peso. Este método permite las
comparaciones entre los grupos dentro de una población y los análisis temporales de la
misma población.
20
2). Factor de condición relativa (Kn). Este método mide la desviación de un individuo a
partir del promedio de los datos de la población real. Kn se usa a menudo donde el
crecimiento suele ser alométrico y se calcula "n" a partir de datos de campo. Se calcula
bajo la fórmula Kn = W / aLn, donde, W= peso, L= longitud y a=constante. Este método no
permite comparar el valor del factor de condición entre diferentes poblaciones.
3). Índice de condición de peso relativo (Wr). Se calcula bajo la fórmula Wr = (W/Ws) x
100, donde, W= peso de los individuos, WS = es el peso estándar para un individuo de la
misma longitud. Este método permite la comparación entre individuos de diferentes
longitudes y distintas poblaciones.
4). Factor de condición de Fulton (K). Se calcula bajo la fórmula K = W / L 3 x 10n, donde,
W= peso, L= longitud y n= 2, 3, 4 o 5 y se elige tomando en cuenta que la media de K sea
mayor que uno. Este es uno de los índices más utilizado en diferentes poblaciones de
crocodílidos (Zweig, 2003; Rice, 2004; Cedeño Vázquez, González Ávila y Castro Pérez,
2011; Mazzotti et al., 2012; Zweig, Rice, Percival y Mazzotti, 2014; Shirley, Burtner, Oslisly,
Sebag y Testa, 2017; Téllez, Arévalo, Paquet Durand y Heflick, 2017) ya que es el más
apropiado para evaluar y comparar espacialmente los individuos y las poblaciones de
crocodílidos.
El hábitat puede considerarse como el área en que la combinación de los factores bióticos
y factores abióticos proporciona apoyo directo a una especie determinada, permitiendo su
sobrevivencia y reproducción (Ojasti y Dallmeier, 2000; Delfín, Gallina y López, 2011;
Gallina, 2011). El hábitat real, se refiere a cuando en el espacio existe la presencia de una
especie; y el hábitat potencial, es donde no está presente una especie pero puede
constituir un hábitat para ella, dicha ausencia puede deberse a factores históricos,
demográficos o biogeográficos, y dependerá de sus requerimientos de vida y las
características del entorno (Delfín et al., 2011; Gallina, 2011).
21
Por otra parte, la disponibilidad de hábitat es la accesibilidad que tienen los individuos a
los elementos (químicos, físicos y biológicos) que componen el hábitat. Así mismo, la
capacidad que el ambiente tiene para ofrecer dichos elementos se conoce como calidad
de hábitat. En la práctica, la disponibilidad de hábitat se estudia midiendo la abundancia
de recursos de un área que potencialmente pueden ser utilizados y la calidad se categoriza
dependiendo de los requisitos de vida a satisfacer (bajo: recursos disponibles para la
sobrevivencia, medio: recursos para la reproducción, alto: recursos para la persistencia de
la población; Hall, Krausman y Morrison, 1997; Krausman, 1999; Johnson, 2005)
A nivel práctico, conocer el uso del hábitat de una especie es un factor básico que aporta
a estudios posteriores en biología, temas referentes a hábitos alimenticios, y en la
ecología, temas concernientes a las relaciones especie/hábitat, selección y calidad del
hábitat o evaluaciones de hábitat existentes y potenciales a diferentes escalas,
evaluaciones de impacto ambiental, entre otros (Delfín et al., 2011; Gallina, 2011).
La percepción social, es el proceso por el cual las personas interpretan la realidad social;
y tiene dos elementos: el contenido, que se refiere a la percepción de los objetos sociales
(percepción de las personas) y el proceso, que son los determinantes sociales de la
percepción tales como: valores, normas sociales, hábitos, motivaciones, entre otros, que
influyen en la percepción (Pérez, 1989). A nivel práctico, conocer la percepción individual
y social que la comunidad tiene de un objeto es significativo para la investigación y la toma
de decisiones. Además, identificar las representaciones sociales facilita entender las
creencias, los valores y las actitudes que los sujetos tienen sobre el objeto (Jara Guerrero
y Torres Melgoza, 2011).
23
La fauna silvestre ha sido utilizada en la gestión de los recursos naturales como indicador
ecológico a nivel de especies basándose en el estudio de sus poblaciones, la dinámica
que las caracteriza y su relación con el entorno (Caro y O´Doherty, 1999; Isasi Catalá,
2011). Como herramienta, se plantean las especies focales, entendidas como aquellas
especies en las cuales se concentra la atención, con la finalidad de aportar como especie
sustituta en la planificación, monitoreo y manejo de ambientes naturales o bien, como
objeto de conservación (Kattan, Naranjo y Rojas, 2008; Isasi Catalá, 2011).
24
En el caso de los crocodílidos, se han utilizado como especies focales en las siguientes
categorías:
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Categoría de
Especie(s) Autor
Especie focal
Crocodylus acutus García Grajales y Buenrostro,
2017
Especie Ulloa Delgado, Sierra Díaz y
indicadora Cavanzo Ulloa, 2005
Caiman crocodilus Schneider et al., 2012
Grant et al., 2013
La Encrucijada, 2010
Melanosuchus niger Schneider et al., 2012
Crocodylus niloticus Tellería, Ghaillani, Fernández
Palacios, Bartolomé y Montiano,
2008
Fernández Palacios, Tellería,
Ghaillani, Bartolomé y Montiano,
Especie clave 2008
Crocodylus rhombifer Larriera, Piña y Dacey, 2008,
Ramos Targarona, 2013
Crocodylus acutus La Encrucijada, 2010
Caiman crocodilus fuscus La Encrucijada, 2010
Especie sombrilla Crocodylus intermedius Clavijo y Anzola, 2013
Crocodylus cataphractus Shirley, 2010
Colombia es uno de los países que alberga la mayor cantidad de especies del orden
Crocodylia (Rueda Almonacid et al., 2007), así como uno de los mayores productores y
26
exportadores de piel de cocodrilianos (368.515 pieles de C.c.fuscus en 2016; Caldwell,
2018). La babilla (Caiman crocodilus fuscus) es una de las cuatro subespecie de caimán
que habita el país; es de talla pequeña con una longitud total de 2.0 m (Morales Betancourt,
Lasso, De La Ossa y Fajardo Patiño, 2013). Sin embargo, se ha reportado para Caiman
crocodilus como talla máxima para los machos 2.5 a 2.8 m de longitud, con un peso
alrededor de 65 kg y en las hembras 1.8 m de longitud con 20 kg de peso. Las crías al
nacer miden entre 22 a 25 cm y pesan alrededor de 36 a 47 g (Seijas, 2011). Los adultos
son de coloración verde oliva a marrón y las crías de color marrón claro con machas
marrón oscuro a negro (Ayarzagüena, 1983; Thorbjarnarson, 1990; Rueda Almonacid et
al., 2007; Velasco y Ayarzagüena, 2010; Seijas, 2011; figura 1).
Fuente: la autora
Se distribuye desde el Caribe de Honduras hasta las tierras bajas del Pacífico de Colombia
y Ecuador, extendiéndose por el litoral Caribe hasta el río Yaracuy en Venezuela
(Escobedo Galván, Cupul Magaña y Velasco, 2011). En Colombia se encuentra en las
áreas hidrográficas del Caribe, Magdalena, Cauca y Pacifico (Morales Betancourt et al.,
2013). En el departamento del Tolima, ubicado en el valle del río Magdalena, se encuentra
presente en los municipios de Honda, Mariquita, Armero-Guayabal, Lérida, Venadillo,
Alvarado, Piedras, Prado, Purificación, Saldaña, Guamo, Espinal, Melgar, Carmen de
Apicalá e Ibagué (obs pers; figura 2).
27
Fuente: Velasco y Ayarzagüena, 2010; Escobedo Galván et al. (2011), la autora
Esta especie presenta una protuberancia ósea preocular, por lo que se conoce
comúnmente como caimán de anteojos. Su cuerpo es comprimido en forma dorsoventral,
la cola es musculosa y afilada lateralmente. La disposición de las placas óseas en las
babillas siguen los siguientes patrones: dos (2) a tres (3) hileras de placas post-occipitales,
17 a 20 hileras de placas dorsales, 13 a 14 hileras en las crestas dobles caudales y de 23
a 24 placas en la cresta simple caudal (Seijas, 2011); cuatro (4) hileras de placas
cervicales o nucales con disposición dorso caudal de cuatro placas en cada una de las
dos primeras hileras y dos placas en cada una de las dos últimas hileras (4:4:2:2) y 20 a
24 hileras de placas ventrales (CITES, 1995).
Como en el resto de los crocodylia, la madurez sexual no está relacionada sólo con la
edad, ya que el tamaño juega un papel fundamental. En C.c.crocodilus la madurez sexual
se ha reportado en machos a 1.5 m y en hembras alrededor de 1.2 m. Sin embargo
Palacios y Beltrán (2005), reportan que las hembras de C.c.fuscus presentan actividad
ovárica mínima a partir de los 96 cm de longitud total. La ovoposición transcurre
28
usualmente durante la época lluviosa donde depositan de 16 a 40 huevos en nidos de
material vegetal con forma de montículo. El período de incubación en promedio es de 75
a 80 días (Ayarzagüena, 1983; Thorbjarnarson, 1990; Velasco y Ayarzagüena, 2010;
Seijas, 2011).
30
3. OBJETIVOS
31
4. ÁREA DE ESTUDIO
La Central Hidroeléctrica del Río Prado (Hidroprado), se encuentra ubicada al sureste del
departamento de Tolima, en la vertiente occidental de la cordillera Oriental. El área de
influencia de HIDROPRADO corresponde a 16 veredas de los municipios de Prado,
Purificación y Cunday (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2011;
Cortolima et al., 2006; figura 3).
Fuente: La autora
32
msnm respectivamente (Márquez y Guillot, 2001; Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial, 2011).
Presenta un clima cálido con temperaturas medias de 25 a 30°C durante el año y una
precipitación entre 700 a 2000 mm lo que corresponde a la zona de vida de bosque seco
tropical (bs-T, Márquez y Guillot, 2001; Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial, 2011). La distribución temporal en general, es bimodal con períodos secos en
los meses de diciembre a febrero y de junio a agosto, los lluviosos en los meses de marzo
a mayo y de septiembre a noviembre (Velasco Rivera y Díaz Granados, 2006; Cortolima
et al., 2006).
El área del embalse a nivel general presenta consolidaciones donde predominan las áreas
con relieve de quebrado a escarpado con afloramientos rocosos, pendientes de 60 a 90°
con erosión hídrica laminar de moderada a severa, exhibe suelos desnudos o coberturas
de gramíneas de bajo porte. Estas consolidaciones se acompañan de bosque seco tropical
secundario, vegetación natural arbustiva, pastos naturales, con rastrojo y/o enmalezado
33
(utilizados para ganadería extensiva), cultivos semipermanentes y permanentes de
pancoger. Además, en Hidroprado habitan 2379 personas (Cortolima et al., 2006) y posee
vocación turística; por tanto, algunas áreas del embalse presentan infraestructura hotelera,
cabañas privadas y viviendas rurales, lo que presenta un alto grado de intervención
antrópica.
34
Para la realización de los estudios ecológicos y de uso de hábitat en las babillas, se
establecieron nueve transectos con base en la morfología del embalse, los usos del suelo
y la disponibilidad de la comunidad para los monitoreos nocturnos. Con la finalidad de
cubrir todo el perímetro del embalse los transectos se ubicaron en las veredas Tomogó,
Corinto, Isla del Sol, Tafurito y el Caimán en el municipio de Prado y las veredas San
Buenaventura, Bocas de salero y Yucupí del municipio de Purificación. A continuación se
describen cada transecto (figura 4).
4.1.1 Transecto 1 (Tomogó). Este transecto tiene una longitud de 5.8 kilómetros y está
ubicado en la vereda Tomogó en el municipio de Prado al sur del embalse entre las
coordenadas 03°42.864" N; 74°52. 357"O y 03°43.395"N; 74° 53.671"O. Esta el área
presenta la mayor vocación turística del embalse, por tanto hay infraestructura hotelera,
restaurantes, cabañas privadas, fincas y la base de la Armada Nacional. Es la única vereda
en la que existe la comunicación terrestre hasta el casco urbano del Municipio de Prado.
Es una de las áreas menor pendiente del embalse (<10°), presenta como matriz bosque
seco tropical secundario, con diversos parches de pastos que son usados como potreros
para la ganadería y algunos cultivos para consumo (plátano, yuca, frutales y cítricos). En
la zona, se ubican diferentes quebradas permanentes y emergentes, en especial la
quebrada Tomogó, uno de los afluentes importantes del embalse. Dicha quebrada
desemboca en la Cascada del Amor, un sector con poca profundidad donde se forman
colonias emergentes de buchón de agua (Eichornia crassipes) y tabaquillo (Polygonum
hispidum). Cuando el nivel del agua está bajo proliferan las rocas que forman cuevas,
suelo desnudo y palizadas, también afloran zonas con troncos semi-sumergidos de
distintos tamaños a diferentes distancias de la orilla.
35
4.1.2 Transecto 2 (Corinto). Este transecto tiene una longitud de 8.0 kilómetros y está
ubicado en el municipio de Prado en la vereda Corinto a la margen izquierda del embalse,
a 900 metros de la represa entre las coordenadas 03°45.874"N;74° 52.915"O y
03°46.426"N; 74° 51.905"O. Se aprecian cabañas privadas, jaulas flotantes para pesca,
un balneario-restaurante y cultivos pancoger. Se encuentra el Paso del Boquerón que es
el inicio de la segunda parte del embalse, la zona más angosta (160mts) y profunda del
embalse (90m). Como matriz se observan pastizales consecuentes de los incendios
forestales de origen antropogénico (frecuentes en el transcurso del año), en la parte baja
(<400 msnm) se observan parches de bosque seco tropical secundario que acompañan
las orillas de las múltiples quebradas presentes en la zona; se destaca la quebrada Corinto
como uno de los afluentes significativos que abastecen el embalse. Dado a que gran parte
del lugar es de alta pendiente (> 80°) se observa que en algunos sectores sobresalen las
rocas con la formación de cuevas, suelo desnudo y palizadas, también afloran zonas con
troncos de distintos tamaños, sumergidos a diferentes distancias de la orilla que en
algunos casos dificulta la navegación.
4.1.3 Transecto 3 (Isla del Sol). Este transecto tiene una longitud de 6.0 kilómetros. La
Isla del Sol tiene una extensión de 8 hectáreas y se ubica en el municipio de Prado en las
coordenadas 03°46.093"N; 74°51.462"O entre las veredas Chipa de Tena, Corinto y
Tafurito. Es un área con alta vocación turística, por tanto, hay hoteles, restaurantes y
cabañas privadas; además, se encuentra la Institución Educativa Isla del Sol. La isla
presenta parches de bosque seco tropical secundario, pastos, vegetación ornamental,
árboles frutales y suelo desnudo en la parte más alta. Cuando aumenta el nivel del agua
se inunda la vegetación arbórea y cuando el nivel baja quedan grandes zonas de suelo
desnudo y rocas, también sobresalen los troncos que estaban sumergidos; si el nivel baja
al límite de operación de la represa, se logra unir la isla con la vereda Chipa de Tena por
un gran montículo de tierra.
36
4.1.4 Transecto 4 (San Buenaventura). Este transecto tiene una longitud de 9.8
kilómetros. La vereda de San buenaventura se encuentra en la margen izquierda del
embalse en el municipio de Purificación entre las coordenadas 03°47.207"N;74°51.358"O
y 03°49.717"N;74°50.261"O. Esta zona presenta áreas con pendientes >80°, parches de
bosque seco tropical secundario, palmas reales dispersas (Attalea butyracea), pastos
producto de los incendios forestales utilizados para la ganadería, cabañas privadas y
casas rurales de la comunidad donde sobresalen árboles frutales y cultivos de plátano. En
algunas zonas tanto en aguas altas como en aguas bajas se observan deslizamientos y
remoción en masa en la orilla del embalse. En aguas bajas sobresalen montículos de tierra
de diversos tamaños y a distintas distancias de la orilla.
4.1.5 Transecto 5 (Bocas de Salero 1). Este transecto tiene una longitud de 6.2 kilómetros
y hace parte de la vereda Bocas de Salero, la cual se encuentra ubicada al norte de la cola
del embalse en la margen izquierda en el municipio de Purificación entre las coordenadas
03°52.300"N;74°47.963"O y 03°50.810"N;74°49.184"O. Presenta áreas con pendientes
>70°, parches de bosque seco tropical secundario, presencia de palmas reales dispersas
(Attalea butyracea), rastrojos, guaduales (Guadua angustifolia), pastos utilizados como
potreros, cabañas privadas y casas rurales de la comunidad; como hace parte de la
desembocadura del río Cunday, en época de lluvias se acumulan troncos, guaduas,
vegetación acuática (Eichornia crassipes, Polygonum hispidum y Pistia stratiotes) y
material vegetal transportados por el río. Cuando baja el nivel del agua se observan
grandes áreas con acumulación de sedimento que dificulta la navegación en la cola del
embalse.
37
4.1.6 Transecto 6 (Bocas de Salero 2). Este transecto tiene una longitud de 17.0
kilómetros y se encuentra ubicado al norte en la margen derecha de la cola del embalse,
en la desembocadura del río Cunday entre las coordenadas 03°53.248"N;74° 97.005"O y
03°47.478"N;74°50.543"O. Presenta un gran afloramiento rocoso con pendientes mayores
a los 85°, quebradas, parches de bosque seco tropical secundario en las partes más bajas,
pastos, pocas palmas reales dispersas (Attalea butyracea), guaduales (Guadua
angustifolia), cabañas privadas y casas rurales de la comunidad con pequeños cultivos y
animales domésticos en especial ganado bovino. Cuando el nivel del agua baja se genera
grandes áreas con material de arrastre que forman valles lodosos con vegetación
gramínea emergente que es usada para alimentar el ganado, así como sectores con rocas
de más de 2m y montículos de tierra. En época de lluvias se acumulan troncos y material
vegetal transportados por el río.
4.1.7 Transecto 7 (Yucupí). Este transecto tiene una longitud de 7.15 kilómetros y se
encuentra ubicado en el municipio de Purificación en la vereda Yucupí, a la margen
derecha del embalse entre las coordenadas 03°48.640"N; 74°48.449"O y 03°47.731"N;
74°49.366"O. En esta área se encuentra el río Yucupí que es uno de los afluentes
importantes del embalse siendo el resultado de la microcuenca que lleva el mismo nombre.
Se observan cañones con pendientes del 90°, las paredes presentan pequeños parches
de vegetación boscosa y pastos producto de los incendios forestales en la parte alta,
existen múltiples quebradas permanentes y emergentes con parches de bosque seco
tropical y vegetación acuática (Eichornia crassipes y Polygonum hispidum) en las
desembocaduras. Dada la topografía hay presencia de cuevas de diversos tamaños
sobresaliendo las cuevas del Mohán y de los Guacharos como atractivos turísticos. En las
áreas con menor pendiente se encuentran cabañas privadas, hoteles y casas rurales de
la comunidad.
38
4.1.8 Transecto 8 (Tafurito). Este transecto tiene una longitud de 8.0 kilómetros y se ubica
en el municipio de Prado en la vereda Tafurito al oriente del embalse en la margen derecha
entre las coordenadas 03°47.049"N;74°50.158"O y 03°45.897"N;74°50.247"O. El Cerro de
Angostura es una formación rocosa que conforma dos cañones que se expanden a zonas
amplias con la desembocadura de diversas quebradas, parches bosque seco tropical
secundario, pastos, suelos desnudos, rocas, cuevas, palizadas y vegetación acuática
(Eichornia crassipes, Polygonum hispidum y Pistia stratiotes) en las áreas más planas.
Fuera del Cerro de la Angostura el transecto presenta afloraciones rocosas, parches de
bosque seco tropical secundario y pastos producto de los incendios forestales, en las
pocas áreas planas hay casa de campo.
4.1.9 Transecto 9 (El Caimán). Este transecto tiene una longitud de 9.3 kilómetros y se
ubica en el municipio de Prado en la vereda el Caimán al oriente del embalse en la margen
derecha. Esta área presenta gramineas de bajo porte con parches de bosque seco tropical
secundario, suelos desnudos, rocas, troncos sumergidos y vegetación acuática
(Torulinium odoratum y Polygonum hispidum) en las áreas más planas de la
desembocadura del río Negro, afluente significativo del embalse. En época de lluvia se
inunda la vegetación arbórea y arbustiva, en la época seca se observan empalizadas,
rocas y suelo desnudo en la zona más baja.
39
Figura 4. Área de estudio donde se observa la represa de Hidroprado en el departamento
del Tolima. Se ubicaron los transectos: Tomogó (T1), Corinto (T2), Isla del Sol (T3), San
Buenaventura (T4), Bocas de salero 1(T5), Bocas de salero 2 (T6), Yucupí (T7), Tafurito
(T8) y el Caimán (T9).
Fuente: la autora
40
5. CAPÍTULO 1: ECOLOGÍA POBLACIONAL Y USO DE HÁBITAT DEL Caiman
crocodilus fuscus EN LA REPRESA DEL RÍO PRADO (Hidroprado).
5.1 INTRODUCCIÓN
Colombia es uno de los países que alberga la mayor cantidad de especies del Orden
Crocodylia (seis especies). Entre ellas se encuentra Caiman crocodilus fuscus, el cual es
uno de los principales reptiles que habita la cuenca alta del río Magdalena y es considerado
especie clave, dado a que aporta al control de presas y el reciclado de nutrientes (Morales
Betancourt et al., 2013); además, contribuye con la seguridad alimentaria local, posee un
gran potencial zootécnico y atractivo turístico (Balaguera Reina y González Maya, 2010b).
Si bien, el país se ha generado un buen nivel en la modalidad de producción de ciclo
cerrado con C.c.fuscus (CITES, 2016a), la investigación realizada en las poblaciones
silvestres es insuficiente en gran parte de su área de distribución, la falta de información
sobre la ecología poblacional, uso de hábitat y etnozoología dificulta establecer un
panorama actual del recurso biológico en algunas regiones del país (Larriera, Webb,
Velasco, Rodríguez y Ortiz, 2004; Morales Betancourt et al., 2013; CITES, 2016b).
41
Cavanzo, 2005; Forero, Castaño y Rodríguez, 2006; Balaguera Reina y González Maya,
2010a; Balaguera Reina et al., 2010; González Anaya y Asprilla Posso, 2011; Balaguera
Reina, 2012; De la Ossa y De La Ossa Lacayo, 2013; Castro Herrera, Valencia Aguilar y
Villaquiran, 2013; Moreno Arias, Ardila Robayo, Martínez Barreto y Suárez Daza, 2013;
De la Ossa, 2014; Moreno Arias, Ardila Robayo y Martínez Barreto, 2016).
Por otra parte, en el embalse de Hidroprado, Rodríguez (2000), reportó una baja densidad
y abundancia de C.c.fuscus (0.0042 ind/ha, n=18), además, observó un aprovechamiento
intensivo de la subespecie y la destrucción del hábitat; cabe aclarar, que este trabajo no
especifica el área monitoreada del embalse y la distancia recorrida, ni toma en cuenta su
dinámica hídrica.
5.2 METODOLOGÍA
Con el fin de analizar la ecología poblacional y uso de hábitat del Caiman crocodilus fuscus
en el embalse de Hidroprado, se realizaron recorridos diurnos y nocturnos tomando en
cuenta los máximos de las temporadas de lluvias (abril y octubre) y secas (febrero y julio).
Se establecieron nueve transectos (ítem 4.1; figura 4), en las veredas Tomogó (T1=5.8
km), Corinto (T2=8.0 km), Isla del Sol (T3=6.0 Km), San Buenaventura (T4=9.8 km), Bocas
de salero 1 (T5=6.2 km), Bocas de salero 2 (T6=17.0 km), Yucupí (T7=7.15 km), Tafurito
(T8=8.0 km) y el Caimán (T9=9.3 km); en total se muestrearon 77.2 km por cada monitoreo
(con un total de 308.8 km en cuatro monitoreos). Los recorridos se realizaron en una
embarcación de 7.62 m de eslora en fibra de vidrio propulsada por un motor de 40 hp. Se
llevaron a cabo recorridos diurnos para identificar los elementos que conforman el paisaje
y los tipos de hábitat presentes en los sitios. Los recorridos nocturnos se realizaron en la
fase de luna nueva donde se exploraron las orillas y la superficie del embalse con una
lámpara potente (1.500.000 candelas), con la finalidad de reconocer y ubicar a los
animales por medio de la iluminación del tapetum lucidum (Chabreck, 1966).
La distancia de la orilla dependió de la forma del lugar y el nivel del agua, dado que se
inunda la vegetación en el nivel de agua alto y se forman palizadas, áreas pandas,
montículos de arena y rocas a medida que disminuye el nivel del agua. Sin embargo, se
lograron distancias cortas (3m) entre la embarcación y las babillas para la identificación de
la talla, ya que están habituadas a los motores fuera de borda y la presencia humana.
Una vez localizados los individuos, se registró la fecha, transecto, coordenadas, hora,
humedad, temperaturas del agua y del aire; se le estableció la clase de tamaño a la que
pertenecieron los individuos, utilizando la categorización propuesta por Ayarzagüena
(1983): clase I (LT ≤ 50 cm), clase II (LT= 50.1 - 120 cm), clase III (LT= 120.1 - 180 cm) y
43
clase IV (LT > 180 cm). Dada las pocas observaciones de la Clase IV (n=10), estos
individuos se incluyeron en la clase III tomando en este estudio todos los individuos
mayores al 120.1 cm LT como clase III-IV.
Las capturas, se realizaron de manera activa con pértiga y lazo de acero, pinza ofídica y
la mano, dependiendo el tamaño de las babillas y la distancia de la embarcación a los
individuos. A los animales capturados y recapturados, se les registró la hora de captura,
ubicación (unidad de muestreo y Coordenada), datos morfométricos (longitud total–LT y
longitud hocico cloaca–LHC; longitud total del cráneo–LTC, anchura entre las
protuberancias premaxilares–APM; perímetro de la cola), peso (g) y sexo, el cual se
determinó por medio de palpación de cloaca, introducción en la cloaca de un especulo
nasal de killian® o la visualización de órganos reproductivos realizando presión lateral en
la región de la cloaca; estos métodos se aplicaron en los individuos mayores 35 cm de
longitud total, los animales de tallas menores o a los que no se logró determinar el sexo
se registraron como indeterminados (Llobet, 2002). Por último, el marcaje de los individuos
se realizó a partir del corte de escamas caudales, tomando las escamas simples caudales
para centenas, las escamas dobles caudales derechas para decenas y las escamas
dobles caudales izquierdas para unidades (Domínguez Laso, Hinojosa Falcón y Padilla
Paz, 2011).
Durante los recorridos se tomaron datos sobre las características del hábitat donde se
encontraban los individuos y se determinaron cinco categorías de hábitat utilizando la
posición de los individuos de C.c.fuscus en relación a la orilla del embalse. Las
categorizaciones utilizadas por Seijas (1996) y Espinosa Blanco y Seijas (2010) se
modificaron y contextualizaron a las características del hábitat del embalse, las cuales
fueron (figura 5):
44
Vegetación Acuática (VA): vegetación flotante presente sobre el cuerpo de agua o en el
borde del vaso del embalse y/o vegetación acuática emergente en la orilla del embalse.
Esta cobertura está asociada a las zonas con menos pendiente.
Vegetación Inundada (VI): vegetación arbórea, arbustiva, guaduales y gramíneas que se
inundan con el aumento del nivel del agua.
Aguas Abiertas (AA): individuos alejados de la orilla.
Rocas/Suelo desnudo/Cuevas (R/C): acumulación de rocas de diferentes tamaños o
suelo desnudo, producto de la disminución del nivel del agua y las cuevas que son grietas
en las afloraciones rocosas.
Por otro lado, se establecieron cuatro categorías del nivel del agua tomando como
referencia las cotas del embalse: a) Alto de 367.2 a 362.58 msnm (febrero); b) Medio-Alto
de 362.57 a 357.96 msnm (abril); c) Medio-Bajo de 357.95 a 353.31 msnm (julio) y; d) Bajo
de 353.30 a 348.7 msnm (octubre). Estas categorías fueron estimadas a partir de la cota
máxima de inundación (367.2 msnm) y la cota mínima de funcionamiento (348.7 msnm).
La dinámica del embalse en estos rangos determina la disponibilidad del hábitat presente
en los sitios, debido a que la profundidad con respecto a la orilla es altamente variable y
permite en ciertos rangos, afloramientos de vegetación inundada o por el contrario, suelos
totalmente desnudos y la formación de pequeñas cuevas entre las rocas. Para el
establecimiento del nivel de agua en cada temporada de monitoreo, se tomó la medición
de dicho parámetro en la en la regla métrica oficial de escala graduada en cm, ubicada en
las compuertas radiales del aliviadero en el puerto.
45
Fuente: la autora
5.2.1 Tamaño poblacional y densidad. A fin de evaluar la naturaleza de los datos de las
observaciones nocturnas y conocer si cumplen los supuestos estadísticos de la
distribución normal se realizaron: la prueba de normalidad de Shapiro-Wilk (recomendada
para muestras <50 observaciones; Balzarini et al., 2008), la prueba de Levene a partir del
análisis de la varianza del valor absoluto de los residuos para observar la homogeneidad
de las varianzas (Homocedasticidad) y se graficó la dispersión de residuos para examinar
la independencia de los errores. Dado que los datos no cumplieron los supuestos
estadísticos, se aplicaron pruebas no paramétricas con un nivel de significancia (α) de
0.05.
46
la fracción visible (porcentaje de la población observada) en cada transecto de acuerdo al
método basado en el valor máximo del número de individuos observados propuesto por
King & Messel (King, Espinal y Cerrato, 1990; Escobedo Galván, 2003; Morales Betancourt
et al., 2013). Para la aplicación de este modelo se consideró: a) no hay entradas ni salidas
de individuos en la población; b) los individuos observados representan la fracción visible
de la población; c) la fracción no visible, está compuesta por los animales ubicados en el
transecto recorrido pero no se observan porque están sumergidos y/o escondidos; d) el
método no está relacionado con el tipo de distribución que asuma la fracción visible de la
población (ya sea normal o binomial).
Las fracciones visibles (p) de cada transecto, se calcularon por medio del promedio de los
animales observados ( ) y el número máximo de individuos observados durante todo el
estudio (m) utilizando la siguiente ecuación: p= /(m). Se estimó la población total por
transecto (Nt) con la siguiente ecuación: Nt= (m)*100/p. A partir de las poblaciones totales
estimadas por transecto (Nt), se determinaron las densidades para cada transecto (Dt=
Nt/km recorridos en el transecto). Con base en estas densidades, se calculó la densidad
poblacional promedio del embalse (Dt ). Tomando la densidad promedio, se estimó la
densidad máxima y mínima con la siguiente ecuación:
Dt ±Zα/2 * S2/√𝑛, a partir del nivel de confianza del 95% (Zα/2=1.96), la varianza (S2) y la
cantidad total de transectos (n). Por último, la población total del embalse (Ne) se
determinó con densidad promedio máxima y mínima del embalse (Dt ) por el perímetro
total del embalse (107 km).
47
están sesgadas a la clase I, además, dichas recapturas se efectuaron en cinco de los
nueve transectos establecidos y el 51% de recapturas fueron en un solo transecto.
El factor K se calculó bajo la siguiente formula: K = W/L3x 10n, donde, W es una medida
volumétrica, L es una medida de longitud y n es un exponente que va de 2 a 5. Siguiendo
las recomendaciones de Zweig (2003) para crocodílidos se utilizó n=3, W= peso (g) y
L=Longitud Hocico-Cloaca (cm). Se calculó el factor K para todas las capturas y se
aplicaron pruebas de Kruskal Wallis (H) y comparaciones de a pares para observar las
diferencias entre las áreas de Hidroprado y los niveles del agua. La condición corporal de
los individuos se clasificó por medio del criterio utilizado por Castro González, Aurioles
Gamboa, Montaño Benavides, Pérez Gil y López Orea (2001), el cual se basa en el cálculo
de la media ( ) y la desviación estándar (S) de los valores del factor de condición. Las tres
categorías de la condición corporal son: condición baja= -1S, condición buena= -1S ≤
≤ +1S y condición excelente= +1S.
48
5.2.4 Distribución espacial y uso de hábitat. Para visualizar la distribución de la población
de Caiman crocodilus fuscus en Hidroprado se elaboró una base de datos espacial con
las georreferencias de individuos capturados utilizando el software Quantum GIS (QGIS
Development Team, 2016). Con las capturas y las recapturas se determinó la dispersión
de los individuos en el embalse estableciendo la distancia euclidea entre los puntos de
captura y recaptura. Además, se determinó la distancia no euclidea al considerar que los
individuos se desplazan por la costa ya que el embalse presenta diferentes eminencias
topográficas que pueden variar desde 385 msnm a 664 msnm con pendientes >45° las
cuales serían barreras geográficas que podrían impedir los desplazamientos en tierra de
los individuos.
En cuanto al uso de hábitat, para identificar las frecuencias de los individuos observados
y describir su distribución por clase (I, II y III-VI) en relación al tipo de hábitat: aguas
abiertas (AA), empalizadas (E), Rocas, suelo desnudo y cuevas (RC), vegetación acuática
(VA) y vegetación inundada (VI) en cada nivel del agua (Alto, Medio-Alto, Medio-Bajo y
Bajo) y por unidades de muestreo (transectos de T1 a T9), se realizaron tablas de
contingencia e histogramas.
Para visualizar la relación entre el nivel del agua, las categorías de hábitat (AA, E, RC, VA
y VI) y las clases de tamaño de los individuos de C.c.fuscus (I, II, III-IV) se realizó un
Análisis de Correspondencia Múltiple (ACM) con el software INFOSTAT 2016e (Di Rienzo
et al., 2016); donde se obtuvieron la tabla Burt, los valores de inercia de los ejes del Biplot
y las medidas de discriminación de las variables. Diversos autores que han trabajado con
uso de hábitat de Caiman crocodilus (ej, Llobet, 2002; Espinosa Blanco y Seijas, 2010;
Moreno, Hernández, Molina y Amauci, 2014), excluyen a la clase I (< 50cm), por considerar
que el hábitat que ocupan las crías corresponde a los lugares de nidificación y crianza
escogidos por las madres. Sin embargo, en este trabajo se los incluye ya que con las
capturas-recapturas se observó en individuos <50cm dispersiones por el borde de la costa
de hasta 4391metros (distancia no euclidea; tabla 8), por tanto, se consideró que el uso
de hábitat lo podrían establecer por cuenta propia.
49
Por otro lado, con el propósito de identificar si existen patrones que permitan discriminar
entre los diferentes niveles del agua (Alto, Medio-Alto, Medio-Bajo y Bajo) a partir de las
diferentes variables ambientales (temperatura media del agua, temperatura media del aire
y humedad relativa) encontradas en cada unidad de muestreo (transectos), se realizó un
análisis multivariado de Discriminantes Canónicos usando el software SPSS 21.0. Este
análisis se desarrolló con base en la hipótesis de diferenciación entre las distintas
temporadas de monitoreo y que repercuten en las diferentes unidades de muestreo. Este
análisis, además de buscar diferencias significativas entre los diferentes niveles del agua
(diferentes temporadas de monitoreo), permitió identificar qué variable o variables
ambientales son las que explican el mayor porcentaje de discriminación y proporciona una
tabla de clasificación pronosticada en relación a los niveles del agua.
5.3 RESULTADOS
50
Medio-Alto (abril) 9 81.89 62.21 80
Medio-Bajo (julio) 9 90.56 64.38 87
Bajo (octubre) 9 84 59 94
Del total de observaciones, el 14.8% de los registros se realizaron en Tomogó (T1; n=466),
el 7% en Corinto (T2; n=211), el 3.2% en Isla del sol (T3; n=102), el 4.4% en San
Buenaventura (T4; n=139), el 15.2% en Bocas de salero 1 (T5; n=478), el 23.4% en Bocas
de salero 2 (T6; n=736), el 3.9% en Yucupí (T7; n=121), el 14.7% en Tafurito (T8; n=461)
y el 13.3% en el Caimán (T9; n=417). El número de observaciones realizadas mostró
diferencias entre los transectos (H=13.18; p=0.0005; tabla 3), donde, los menores registros
se realizaron en los transectos T3, T4, T7 y T2 a diferencia de los transectos T9, T5, T8 y
T1 que presentaron números más altos de observaciones. Por último, T6 presentó los
mayores registros de observaciones en los niveles del agua Alto, Medio-Alto y Bajo (Figura
6).
Fuente: la autora
Tabla 3. Resultados de la prueba de Kruskal Wallis entre número de observaciones de
C.c.fuscus en Hidroprado y los transectos
Transecto N S Medianas H p
51
T1 4 116.5 25.72 112.5 27.74 0.0005
T2 4 55.25 28.18 50
T3 4 25.5 11.27 23.5
T4 4 34.75 30.83 24
T5 4 119.5 55.55 126
T6 4 184 30.28 188.5
T7 4 30.25 15.59 25.5
T8 4 115.25 19.84 120.5
T9 4 104.25 10.66 102
Sin incluir la clase I (59%; n=1844), se realizaron 1297 avistamientos ( =324.2), de estos,
el 29.3% (n=380) fueron en el nivel de agua Alto (febrero), el 24.7% (n=321) en el nivel de
agua Medio-Alto (abril), 25% (n=324) en el nivel de agua Medio-Bajo (julio) y el 21%
(n=272) en el nivel de agua bajo (octubre). Se determinaron las densidades relativas y se
estimaron las poblaciones totales de todas las unidades de muestreo (tabla 4). La
densidad fue similar en los diferentes niveles del agua (F=0.67; gl=3; p=0.5816). Sin
embargo, se obtuvieron diferencias en las densidades entre los transectos (F=5.52; gl=8;
p=0.0005; tabla 5). Las menores densidades de C.c.fuscus en Hidroprado se obtuvieron
en los sectores de Bocas de salero 2 y Yucupí, con valores de 5.9 y 5.1 ind/km,
respectivamente. Isla del sol, San Buenaventura, Tafurito y el Caimán registraron valores
de densidades entre 6.8 a 9.2 ind/km; mientras que las densidades más altas se
registraron en las zonas de Tomogó (12.8 ind/km) y Bocas de salero 1 (29.1 ind/km). A
partir de las densidades estimadas por transecto (Dt), se estableció la densidad
poblacional promedio del embalse (Dt ) en 7.8 ± 3.9 ind/km y se estimó la población total
del embalse (Ne) en 835.4 babillas (417.4 ≤ Ne ≤ 1248.3 Individuos).
Transecto
52
Nivel del
T1 T2 T3 T4 T5 T6 T7 T8 T9
agua
Alto 62 42 30 14 47 73 26 45 41
Medio-Alto 37 29 21 11 42 66 26 34 55
Medio-Bajo 58 13 13 14 96 49 14 22 45
Bajo 64 12 13 38 19 25 8 42 51
Total 221 96 77 77 204 213 74 143 192
55.25 24 19.25 19.25 51 53.25 18.5 35.75 48
±DS
±12.4 ±14.3 ±8.1 ±12.6 ±32.4 ±21.4 ±9.0 ±10.3 ±6.2
p 86.3 57.1 64.2 50.7 53.1 72.9 71.2 79.4 87.3
Nt 74.1 73.5 46.8 75.0 180.7 100.1 36.5 56.6 63.0
Dt (Ind/km) 12.8 9.2 7.8 7.6 29.1 5.9 5.1 7.1 6.8
F.V. SC gl CM F p-valor
Modelo. 232.3 11.0 21.1 4.2 0.0
Transecto 222,27 8 27.78 5.52 0.0005
Nivel agua 10.05 3 3.35 0.67 0.5816
Error 120.85 24 5.04
Total 353.17 35
53
los lugares donde más observaciones se realizaron de la clase II y III. Por el contrario,
Corinto, Isla del Sol, San Buenaventura y Yucupí fueron los lugares con menor presencia
de individuos de estas clases. La Clase IV se observó en mayor cantidad en San
Buenaventura, Bocas de salero 2 y Yucupí (figura 7).
Fuente: la autora
La estructura poblacional en los distintos niveles del agua presentó diferencias
significativas entre el número de observaciones por clase y los niveles del agua
(X2=111.96; gl=6; p=<0.0001). La estructura presenta una forma de escalera donde la
clase II tiene poca variación en los niveles de agua Alto, Medio-Bajo y Bajo. En el nivel de
54
agua Medio-Alto, esta clase disminuyó en un 15% (n=41). La clase III disminuye a medida
que decrece el nivel del agua; en el nivel del agua Bajo solo se observaron cinco individuos
de esta clase. Por último, se observaron solo 10 machos adultos (clase IV) en todo el
estudio, en el nivel de agua Alto se observaron dos individuos, en los niveles Medio-Alto y
Medio-Bajo se observaron cuatro individuos en cada uno, y en el nivel de agua bajo no se
observó ninguna babilla de esta clase (figura 8).
Fuente: la autora
En los cuatro monitoreos se realizaron un total de 349 capturas de las cuales el 75%
(n=262) pertenecieron a la clase I, el 22% (n=77) a la clase II y el 3% (n=10) a la clase III-
IV (figura 9). Se capturaron individuos en todas las unidades de muestreo. La clase I, se
capturó en mayor medida en Tafurito, Bocas de salero (1 y 2), Tomogó y Corinto, los
sectores con menos capturas de esta clase fueron los sectores de Isla del Sol y San
Buenaventura. La clase II, también se capturó en todos los transectos; las mayores
capturas se realizaron en Tafurito, Bocas de salero (1 y 2), el Caimán y Tomogó, en el
resto de transectos se capturaron pocos individuos de esta clase. Las capturas de los 10
individuos de la clase III-IV se realizaron en los transectos Tomogó, Isla del Sol, Bocas de
salero 1 y 2, Yucupí y Tafurito. La eficiencia de captura fue del 11% con respecto al número
de observaciones tenidos en cuenta en la estructura poblacional (n=3141).
55
Figura 9. Número de individuos capturados por clase y transecto.
Fuente: la autora
De los 349 animales capturados se determinó el sexo a 214 individuos. De los cuales el
59% fueron Clase I (n= 127); el 36% fueron clase II (n=77) y el 5% fueron clase III-IV
(n=10) (figura 10). La proporción de sexos no fue homogénea en las clases de tamaño
(X2=8.49; gl=2; p=0.0144). Se estableció que la proporción sexual Macho/Hembra (M/H)
en la clase I fue de 1.1:1 M/H (H=61; M=66); para la clase II fue de 0.5:1 (H=53; M=24) y
para la clase III-IV fue de 0.6:1 M/H (H=6; M=4). En términos generales las proporciones
de sexo (M/H) de los individuos capturados de C.c.fuscus fue de 0.8:1 (H=120; M=94).
56
Figura 10. Número de individuos capturados por clase y sexo
Fuente: la autora
Fuente: la autora
Las proporciones sexuales por clases de tamaño mostraron diferencias por transecto, los
individuos capturados de la clase I mostraron proporciones sexuales inclinadas hacia las
hembras en los transectos: Tomogó (T1; 0.2:1), Bocas de salero 1 (T5; 0.6:1), Yucupí (T7;
57
0.8:1) y Tafurito (T8; 0.7:1); la proporción de sexos con inclinación a los machos se
presentaron en los transectos: Corinto (T2; 4:1), Bocas de salero 2 (T6; 3:1) y el Caimán
(T9, 1.6); en la Isla del sol se capturaron solo machos (n=4) (figura 12). En esta clase, se
capturaron grupos de individuos con proporciones iguales, sesgadas en alguno de los dos
sexos y grupos unisexuales (dos grupos de solo machos y un grupo de solo hembras).
Fuente: la autora
58
Fuente: la autora
5.3.3 Condición corporal. A partir del peso y la longitud hocico-cloaca de los 349 individuos
capturados se calculó el factor de condición de Fulton (K), se obtuvo la media ( =2.3) y la
desviación estándar (S=0.82). La categorización de condición corporal para las babillas de
Hidroprado fue: baja K ≤1.53, buena K=1.54-3.16 y excelente K ≥ 3.17. A nivel general, se
observó que el 77% (n=269) de los individuos presentó una condición corporal buena, el
15% (n=51) una condición corporal excelente y el 8% (n=29) de los individuos una
condición baja.
En cuanto las clases de tamaño se observó que los individuos que presentaron condición
corporal baja fueron disminuyendo a medida que aumentó la clase de tamaño. El 75.2%
(n=197) de los individuos de la clase I mostraron condición corporal buena, el 15.6%
(n=41) una condición excelente y el 9.2% (n=24) una condición baja. En la clase II, la
condición corporal del 84.4% (n=65) de los individuos fue buena, el 10.4% (n=8) excelente
y 5.2% (n=4) baja. Por otro lado, de los 10 individuos capturados de la clase III-IV, el 70%
presentó condición corporal buena, el 20% excelente y el 10% baja. A nivel de los sexos,
de los 214 individuos sexados, las hembras presentaron mejor condición corporal que los
machos. El 83.3% (n=100) de las hembras presentó una condición buena, el 10% (n=12)
excelente y el 6.7% (n=8) baja. En cuanto a los machos el 86.2% (n=81) de los individuos
59
presentaron una condición corporal buena, el 4.3% (n=4) una condición excelente y el
9.6% (n=9) una condición baja. Por último, de los individuos a los cuales no se le identifico
el sexo (n=135), el 65.2% (n=88) mostró una condición corporal buena, el 25.9% (n=88)
una condición excelente y el 8.9% (n=12) una condición baja (figura 14).
Respecto a los valores de K por transecto (figura 15; tabla 6), la prueba de Kruskal Wallis
(H) mostró que existen diferencias entre las unidades de muestreo (H= 78.59; gl=8; p=
<0.0001). Se observó que en general todos los transectos se encuentran dentro de la
categoría de condición corporal buena. Sin embargo, Yucupí (T7) y el Caimán (T8)
presentaron los valores más bajo del Factor K, por el contrario, Tomogó (T1), Isla del Sol
(T3), Bocas de salero 1 (T5), Bocas de salero 2 (T6) y Tafurito (T8) presentaron los valores
más altos. Por otra parte, en Corinto (T2), Isla del Sol (T3) y San Buenaventura (T4) los
individuos no presentaron condición corporal baja.
Los valores de condición corporal (K) difieren en los distintos niveles del agua (H=120.40;
gl=3; p=<0.0001; figura 16). En los cuatro niveles del agua (Alto, Medio-Alto, Medio-Bajo
y Bajo) el mayor porcentaje mostró condición corporal buena (77.1%, n=269; K=1.54-3.15,
=2.15). El número de individuos que presentó condición corporal excelente fue
disminuyendo a medida que decreció el nivel del agua, en el nivel del agua Bajo ninguno
de los 40 individuos capturados presentó esta condición corporal (95% condición corporal
buena y 5% condición corporal baja). Por otro lado, de las 29 babillas que presentaron
condición corporal baja, cuatro se capturaron en el nivel del agua Alto (n=119), dos en el
nivel del agua Medio-Alto (n=68), dos en el nivel del agua Bajo (n=40), siendo, el nivel del
agua Medio-Bajo donde se capturaron el mayor número de individuos con esta condición
corporal (tabla 7).
60
Figura 14. Valores del factor de condición corporal de Fulton (K) de los individuos de
C.c.fuscus capturados en Hidroprado por sexo y clase de tamaño
Fuente: la autora
Figura 15. Valores del factor de condición corporal de Fulton (K) de los individuos de
C.c.fuscus capturados en Hidroprado por transecto
Fuente: la autora
61
Tabla 6. Valores del factor de Fulton (K) C.c.fuscus en Hidroprado por transecto
62
Figura 16. Valores del factor de condición corporal de Fulton (K) de los individuos de
C.c.fuscus capturados en Hidroprado por cada nivel del agua
Fuente: la autora
Tabla 7. Valores del factor de Fulton (K) C.c.fuscus en Hidroprado por nivel del agua
63
5.3.4 Distribución espacial y uso de hábitat. Se observó la presencia de babillas en todos
los transectos monitoreados en el embalse (Figura 17). La distribución espacial según las
clases de tamaño sugieren que las clases I y II están presentes en todas las unidades de
muestreo; sin embargo, Isla del sol, Yucupí y San Buenaventura son las áreas con menor
presencia de individuos de estas clases de tamaño. Por otro lado, Bocas de salero 2,
Tomogó, Tafurito y el Caimán son las áreas con los registros más altos de individuos de
estas dos clases. La clase III-IV también se observa a lo largo del embalse; sin embargo,
los sectores de Isla del sol, San Buenaventura y Tafurito son las áreas con poca presencia
de esta clase, a diferencia de Bocas de salero 2, el Caimán, Yucupí y Tomogó, donde se
observa en mayor cantidad.
A partir de las recapturas (n=27), se observó que los individuos durante el estudio se
dispersaron dentro de cada unidad de muestreo en la que se capturaron inicialmente y no
mostraron patrones de desplazamiento; sin embargo, un individuo de la clase I fue
capturado en el Caimán (T9) con una longitud total de 33cm y se recapturó 142 días
después en Tafurito (T8) con una longitud total 41cm recorriendo 4391 m de distancia no
no euclidea. En la clase I (<50cm) el mayor desplazamiento por el borde de la costa fue
de 4391 m y el menor desplazamiento fue de 40m ( =794.9m). El Caimán, Corinto y
Tafurito fueron los lugares donde se observaron los mayores desplazamientos de los
individuos de esta clase, por el contrario, Yucupí presentó las menores dispersiones. Los
desplazamientos de los dos individuos de la clase II (50.1-120 cm) fueron de 2030 m por
la costa (1438 m distancia euclidiana) para el primer individuo en la Isla del sol y 827 m
(288 m distancia euclidiana) para el segundo individuo en Tafurito (tabla 8).
64
Figura 17. Ubicación geográfica de C.c.fuscus en Hidroprado. Transectos: Tomogó (T1),
Corinto (T2), Isla del Sol (T3), San Buenaventura (T4), Bocas de salero 1(T5), Bocas de
salero 2 (T6), Yucupí (T7), Tafurito (T8) y el Caimán (T9)
Fuente: la autora
65
Tabla 8. Desplazamientos de los C.c.fuscus en la represa de Hidroprado a partir de las
capturas y recapturas.
LT Fecha Distancias (m)
Nro. Marca Transecto
(cm) Captura Recaptura días Euclidea No Euclidea
1 128 28.6 T2 Febrero Abril 53 1548 1790
2 64 32.8 T8 Febrero Abril 60 41 65
3 134 48 T1 Febrero Abril 56 454 765
4 133 28.2 T2 Febrero Julio 137 1548 1790
5 131 28.2 T2 Febrero Julio 137 1548 1790
6 107 33 T9 Febrero Julio 142 1994 4391
7 61 35.5 T8 Febrero Julio 145 72 83
8 79 34 T8 Febrero Julio 145 493 580
9 63 30 T8 Febrero Julio 145 119 138
10 62 33.9 T8 Febrero Octubre 236 256 300
11 145 65.5 T3 Abril Julio 86 1438 2030
12 172 36.2 T8 Abril Julio 86 284 345
13 174 31.5 T8 Abril Octubre 184 299 365
14 171 36.2 T8 Abril Julio 86 287 371
15 170 33.5 T8 Abril Octubre 184 130 145
16 224 27 T2 Julio Octubre 95 781 3089
17 319 45 T8 Julio Octubre 92 288 827
18 317 35.5 T8 Julio Octubre 92 302 500
19 309 39.5 T8 Julio Octubre 92 298 534
20 328 42 T8 Julio Octubre 95 505 1800
21 228 23 T7 Julio Octubre 96 40 40
22 229 23 T7 Julio Octubre 96 40 40
23 230 24 T7 Julio Octubre 96 40 40
24 231 24 T7 Julio Octubre 96 40 40
25 233 24 T7 Julio Octubre 96 40 40
26 234 23.5 T7 Julio Octubre 96 40 40
27 171 41 T8 Julio Octubre 88 194 217
66
En cuanto el uso de hábitat, en las salidas de campo, se observó que el nivel del agua
presente en el momento de monitoreo, determinó el hábitat disponible para las babillas.
En el nivel de agua Alto (durante el mes de febrero de 2015), se inundó la vegetación
ribereña y quedaron expuestos pocos afloramientos rocosos y empalizadas. A medida que
el nivel del agua fue disminuyendo (en los meses de abril, julio y octubre de 2015), se
observaron áreas muy heterogéneas con presencia de vegetación ribereña inundada
ubicada en los lugares con menor pendiente, zonas con vegetación emergente y acuática,
suelos desnudos, montículos de arena y afloramientos rocosos con formación de cuevas
(figura 18). En los cuatro monitoreos se realizaron un total de 3141 registros, sin embargo,
103 registros no correspondieron a las cinco categorías de hábitat propuestas para este
estudio, por tanto se trabajó con un total de 3038 registros (nivel del agua Alto, n= 809;
Medio-Alto, n=775; Medio-Bajo, n=730 y Bajo, n=724) de los cuales el 59.2% fueron clase
I (n=1800), el 32.7% clase II (n=994) y el 8% clase III-IV (n=244).
Conforme el nivel del agua fue decreciendo a los niveles Medio-Bajo y Bajo, se realizó una
mayor cantidad de observaciones en las rocas, el suelo desnudo, las cuevas (RC),
vegetación acuática (VA) y empalizadas (E) disponibles. En la vegetación inundada aún
presente en la costa en las áreas con menor pendiente del embalse (colas del vaso del
67
embalse) se observaron 40 individuos de la clase I en el nivel del agua Medio-Bajo y un
individuo clase III-IV en el nivel del agua Bajo. En aguas abiertas (AA), se observaron
individuos de la clase de la clase III-IV en todos los niveles del agua e individuos de la
clase II en el nivel de agua Alto a Medio-Bajo, pero ningún individuo se registró en el nivel
de agua Bajo (tabla 9 y figura 20).
68
Individuos por Clase
Total
Nivel del Agua Tipo de hábitat I II III-IV
E 128 60 0 188
RC 253 188 1 442
VA 74 17 0 91
VI 0 0 1 1
Total 455 265 4 724
TOTAL REGISTROS 1800 994 244 3038
Figura 18. Vereda de Tafurito en los diferentes niveles del agua. A= Nivel del agua Medio-
Alto (abril); B= Nivel del agua Bajo (octubre)
Fuente: la autora
69
Figura 19. Análisis de Correspondencias Múltiples para visualizar relaciones entre el nivel
del agua, tipo de hábitat (AA=Aguas Abiertas; E=Embalsado; RC=Rocas, suelo desnudo
y cuevas; VI=Vegetación Inundada; VA=Vegetación Acuática) y Clase de tamaño (I, II y
III-V).
Fuente: la autora
Fuente: la autora
70
El Análisis de Discriminantes Canónicos (ADC) mostró que las variables ambientales
(temperatura media del agua, temperatura media del aire y humedad relativa; tabla 10)
fueron diferentes en los cuatro niveles del agua (Lambda de Wilks=0.046; P=0.0001). La
humedad y la temperatura del agua fueron las variables que explicaron en mayor
proporción la discriminación de los cuatro grupos (figura 21). En los cuatro niveles de agua
la temperatura del aire osciló de 23.7 a 29.7 °C, la temperatura del agua osciló de 24 a
33.5 °C y la humedad fluctuó entre el 42% y el 97% (tabla 11). Los niveles de agua Alto y
Medio-Bajo fueron similares en un 11.1%, ya que la humedad y la temperatura del agua
fueron similares en el transecto T1 (Tomogó). Asimismo, en el nivel de agua Bajo, fue
similar al nivel de agua Alto en 11.1% ya que los valores de estas variables fueron similares
a los del transecto T2 (Corinto); además, fue similar en un 33% al nivel de agua Medio-
Alto en los tractos T2 (Corinto), T5 (Bocas de salero 1) y T7 (Yucupí) (tabla 12).
Tabla 10. Variables ambientales en Hidroprado en los nueve transectos y los cuatro
niveles de agua
Temperaturas (°C)
Transecto Nivel del agua Humedad (%)
Agua Aire
Alto 33 28.4 54
Medio-Alto 31.5 26.75 95
T1
Medio-Bajo 30 27.45 67.5
Bajo 30 28.55 67.5
Alto 32 27.25 54
Medio-Alto 31 27.55 87
T2
Medio-Bajo 24.5 26.45 78
Bajo 32 23.85 70
Alto 29.5 29.3 42
Medio-Alto 33 26.5 86
T3
Medio-Bajo 24 26.9 87.5
Bajo 30.5 28.95 65.5
T4 Alto 31.5 27.5 50.5
71
Temperaturas (°C)
Transecto Nivel del agua Humedad (%)
Agua Aire
Medio-Alto 30 25.95 97
Medio-Bajo 24 25.05 83
Bajo 32 27.7 84
Alto 32.5 28 59
Medio-Alto 31 26.4 95
T5
Medio-Bajo 24.5 25.8 91.5
Bajo 31 26.25 87
Alto 33.5 28.95 56
Medio-Alto 30 25.7 96.5
T6
Medio-Bajo 24 25.6 86
Bajo 31 26.7 82
Alto 29.5 27 65
Medio-Alto 30 25.45 97
T7
Medio-Bajo 25 26.25 85
Bajo 29.5 24.5 95.5
Alto 31 27.5 59
Medio-Alto 30.1 25.2 94
T8
Medio-Bajo 27 23.7 95
Bajo 29 24.85 89
Alto 33.5 27.5 48.5
Medio-Alto 29.5 25.25 94
T9
Medio-Bajo 25 24.7 90.5
Bajo 29.5 28.4 85.5
72
Tabla 11. Variables ambientales en Hidroprado en los cuatro niveles de agua.
TAg=temperatura del agua, TAi= temperatura del aire, H=Humedad
Nivel_agua TAg (°C) SD TAi (°C) SD H (%) SD
Alto 29.5-33.5 31.7 1.5 27-29.3 27.9 0.8 42-65 54.2 6.7
Medio-Alto 29.5-33 30.67 1.1 25.2-27.5 26.1 0.8 86-97 93.5 4.1
Medio-Bajo 24-30 25.33 2.0 23.7- 27.4 25.8 1.2 67.5-95 84.9 8.2
Bajo 29-32 30.5 1.1 23.8-28.9 26.6 1.9 65.5-95.5 80.6 10.5
Tabla 12. Tabla de clasificación de resultados por validación cruzada del Análisis de
Discriminante Canónico
Grupo de pertenencia pronosticado (%)
Nivel del Agua
Alto Medio-Alto Medio-Bajo Bajo
Alto 100 0.0 0.0 0.0
Medio-Alto 0.0 100 0.0 0.0
Medio-Bajo 11.1 .0 88.9 0.0
Bajo 11.1 33.3 0.0 55.6
Fuente: la autora
73
5.4 DISCUSIÓN
Con respecto a la densidad, los únicos datos disponibles para Hidroprado son los
presentados por Rodríguez (2000) en el censo nacional realizado entre 1994 y 1997,
donde reportó una densidad relativa de 0.0042 ind/ha a partir de los 18 registros y el
tamaño del embalse (4300ha); el autor no especificó el área de Hidroprado monitoreada,
la distancia recorrida, el esfuerzo de muestreo ni el tamaño de los individuos. Por otra
parte, la densidad relativa en este estudio se expresó en individuos por longitud de
perímetro del cuerpo del agua (7.8 Ind/km), lo que dificulta las comparaciones de la
densidad de los dos estudios, sin embargo, la cantidad de registros realizados en este
trabajo (n=3141; =785.2) muestra un aumento de la población de C.c.fuscus en 23 años.
74
Las densidades presentadas en las diferentes áreas del embalse, pueden estar
relacionadas con las características particulares de cada unidad de muestreo y el efecto
en estas de las fluctuaciones del nivel del agua. Las menores densidades se obtuvieron
en los sectores de Yucupí, Bocas de salero 2, el Caimán, Tafurito, San Buenaventura, Isla
del sol y Corinto (5.1 a 9.2 ind/km), estas zonas poseen pendiente de 45° a 90°, donde las
fluctuaciones del nivel del agua se hacen más evidentes: los afloramientos rocosos con
pendientes >70°, los montículos de arena > a 3 m y se presentan deslizamientos y
remoción en masa, además presentan mayores modificaciones de la costa. Las
densidades más altas se registraron en las zonas de Tomogó y Bocas de salero 1 (12.8 y
29.1 Ind/km, respectivamente), estos sectores poseen menores pendientes (<10°) y
presentan características de hábitat favorables para la presencia y supervivencia de la
especie (reproducción, alimentación y refugio).
Otras posibles causas que influyen en las variaciones de las densidades en los transectos
son: 1) la concentración de individuos en ciertos sectores por la disminución del cuerpo de
agua (Rueda Almonacid et al., 2007; De La Ossa Velásquez, 1996); esta situación se
observó en Tafurito, Isla del sol, Yucupí y Bocas de salero 1; 2) el nivel del agua puede
influenciar en el movimiento de los individuos a zonas más favorables (Gorzula, 1978;
Ayarzagüena, 1983; Seijas, 1986); esto se evidenció en los cañones de Yucupí, donde la
pendiente es de 90° y en San Buenaventura donde son constantes los deslizamientos y
las remociones en masa; 3) la presión antrópica por cacería a la que están sometidas las
babillas (Agudelo et al., 2005; Balaguera Reina, 2012; Moreno Arias et al., 2013); este
factor se observó en todo el embalse dado a que las babillas son cazadas si los individuos
brindan la oportunidad, sin embargo, Bocas de Salero, Corinto, Tafurito, Tomogó y Yucupí
son áreas donde la presión de caza es mayor ya que son las zonas donde vive la
comunidad y/o son áreas de pesca; 4) factores relacionados al conteo nocturno, ya sea
por la cautela de los individuos por la presión de caza o por los elementos del paisaje
resultado de las fluctuaciones del nivel del agua que dificultaran la visibilidad de los
organismos (Da Silveira, Magnusson y Campos, 1997).
A nivel de los transectos, las estructuras poblacionales son de forma escalonada lo que
refleja la extracción inadecuada de individuos en gran parte del embalse, a excepción del
área de Yucupí, en donde la estructura poblacional muestra que las clases II y III tienen la
misma proporción y la clase IV está muy reducida. Velasco y Ayarzagüena (1995),
plantean que este tipo de estructura refleja un uso reciente de los individuos de mayor
tamaño, lo que conlleva a un aumento de la proporción de la clase II equiparándose en
porcentaje de individuos a la clase III. La zona del río Yucupí, no es un área de uso habitual
por parte de los pescadores ya que presenta diversos cañones y laberintos. Sin embargo,
en esta área se observan individuos de gran tamaño los cuales son cazados si dan la
oportunidad.
77
Los factores climáticos como la temperatura ambiental, la humedad relativa y la
precipitación son determinantes para la viabilidad de los huevos y la diferenciación sexual
de los embriones. A nivel de las precipitaciones, Rhodes y Lang (1996) encontraron en
Alligator mississippiensis que las lluvias disminuyen la temperatura de incubación en los
nidos favoreciendo el nacimiento de hembras. Sin embargo, Simoncini et al. (2008)
observaron que en nidos de Caiman latirostris el aumento de las precipitaciones
disminuyen la presencia de hembras. Por otra parte, Simoncini, Cruz, Larriera y Piña
(2014), sugieren que el aumento de las precipitaciones puede disminuir la temperatura del
nido o aumentarla los días posteriores a la lluvia debido a la descomposición de material
vegetal influyendo en la proporción de sexos.
Los individuos capturados de las clases II (0.5:1 M/H) y III-IV (0.6:1 M/H) en general
presentaron una mayor proporción de hembras. Estas proporciones difieren de las
proporciones sesgadas a los machos reportadas por Moreno Arias et al. (2013) para
C.c.fuscus en Cundinamarca (Colombia); La Encrucijada (2010) para C.c. chiapasius en
la Reserva de la Biosfera La Encrucijada (México) y Escobedo Galván (2008) y Aranda
Coello (2017) para C.crocodilus en Caño Negro (Costa Rica). Por otra parte, Agudelo et
al., (2005) observaron en los individuos capturados de estas mismas clases de tamaño
proporciones macho/ hembra de 1:1 en C.c.fuscus en el embalse del Guájaro (Colombia)
y Gómez Vásquez (2015) reportaron estas mismas proporciones para la clase II en los
C.crocodilus en la Reserva Nacional Pucacuro (Perú).
Se considera que las proporciones sesgadas a las hembras de los individuos capturados
en Hidroprado podrían deberse a los siguientes factores: 1) las proporciones de la clase II
podrían estar definidas desde la incubación dado que en 2010 a 2012 se presentó un
fenómeno extremo de la Niña lo que pudo favorecer el nacimiento de hembras; 2) la
selección diferenciada de hábitat (Thorbjarnarson, 1997), la mayoría de las hembras se
capturaron en Tomogó, Bocas de Salero, Tafurito y el Caimán, consideradas áreas de
anidación en el embalse; Oliveira (2010) observó que Caiman crocodilus presenta un
sistema de apareamiento poligámico donde un macho se aparea con más de una hembra,
por tanto, pueden observarse en algunas áreas la presencia de una mayor proporción de
hembras; además, el comportamiento agonístico de los machos podría influir en el
desplazamiento de otros machos de menor tamaño lo que disminuiría la presencia de
machos (Ayarzagüena, 1983) y 3) la presión de caza que existe en Hidroprado suscita un
79
elevado nivel de cautela de los individuos de mayor talla lo que pudo influir en la baja
captura de machos adultos.
5.4.3 Condición corporal. El factor de condición corporal de Fulton (K) mostró que los
individuos de C.c.fuscus en Hidroprado, presentaron condiciones corporales buenas a
excelentes, si bien, no se realizaron estudios sanitarios y nutricionales en los organismos,
los resultados sugieren que el embalse actualmente, presenta condiciones ecológicas y
medioambientales favorables para la satisfacer los requisitos de vida de los individuos
(alimentación, termorregulación y refugio) permitiendo alcanzar las condiciones corporales
óptimas para el mantenimiento y desarrollo de la población. La condición corporal de los
crocodílidos puede diferir por factores internos como: procesos fisiológicos, patológicos y
comportamentales (Huchzermeyer, 2003; Ayarzagüena, 1983), y factores externos como:
la temperatura ambiental que influye directamente en la alimentación, las condiciones
ambientales que afectan la disponibilidad de las presas o limitan los recursos, la
contaminación que afecta la salud de los individuos, la densidad poblacional que puede
generar condiciones de estrés por competencia intraespecífica y las presiones antrópicas
como la caza (Zweig, 2003; Rice, 2004; Mazzotti et al., 2012).
En todo el embalse solo 29 individuos de las 349 babillas capturadas presentaron
condición corporal baja de los cuales el 82.7% (n=24) pertenecieron a la clase I, las clases
II y III-IV (n=5), presentaron valores del factor de condición de Fulton en el límite superior
de esta categoría. Se considera que esta condición corporal presentada por los individuos
de menores tallas pudo deberse a condiciones propias de los individuos, como bajo peso
al nacer o patologías (Huchzermeyer, 2003); el cambio en la composición de la dieta a
80
medida que avanza su desarrollo (Ayarzagüena, 1983) y la densidad, ya que el 83% de
estos individuos se capturó en Bocas de salero 1, esta zona presentó la mayor densidad
del embalse, lo que podría generar estrés por alimento y refugio.
Por otra parte, las fluctuaciones del nivel del agua generan cambios en el hábitat afectando
los elementos que componen el interface agua-tierra y la productividad del embalse, estos
factores pueden influir en la condición corporal de los crocodílidos de diferentes tamaños
(Márquez y Guillot, 2001; Brandt, Beauchamp, Jeffery, Cherkiss y Mazzotti, 2016). En
2015, el embalse de Hidroprado presentó una disminución gradual del nivel del agua que
generó cambios significativos en la topografía de la costa como el incremento de las
distancias de la cobertura vegetal ribereña al borde del agua, la disminución de la
vegetación acuática, así como, el aumento del suelo desnudo, rocas y cuevas lo que
afectaría la disponibilidad de las presas (entomostráceos, gasterópodos, invertebrados y
peces; Villa Navarro, 1999; Carrillo y Reinoso, 2001) y reduciría las áreas de refugio,
generando factores de estrés por competencia intraespecifica por los recursos disponibles
afectando la condición corporal de los individuos (Ayarzagüena, 1983).
81
Las fluctuaciones del nivel del agua en los embalses pueden ser más intensas, frecuentes
(periodos cortos de tiempo) e irregulares con tasas de renovación más elevadas que los
cuerpos lénticos naturales, por las operaciones hidráulicas (Márquez y Guillot, 2001). En
Hidroprado, los cambios del nivel del agua del embalse se condicionan generalmente por
factores antrópicos como: el uso del recurso hídrico y el control de la operación de la
represa, y por factores naturales como: la morfología del embalse, la disponibilidad hídrica
superficial y la distribución temporal de las precipitaciones que en el caso de Hidroprado
presenta dos períodos secos en los meses de diciembre a febrero y junio a agosto,
intercalados por dos periodos lluviosos en los meses de marzo a mayo y de septiembre a
noviembre (Velasco Rivera y Díaz Granados, 2006; Ministerio de Medio Ambiente,
Vivienda y Desarrollo Territorial, 2011; Autoridad Nacional de Licencias Ambientales,
2013, 2017). No obstante, en el año 2015 se presentó una disminución gradual y anormal
del nivel del agua (Alto/febrero, Medio-Alto/abril, Medio-Bajo/julio y Bajo/octubre) que llegó
a los 14 m con un cambio significativo en la topografía de la costa. Esto como resultado
de las condiciones severas del fenómeno del Niño que provocaron disminución en las
precipitaciones anuales y consecuentemente una disminución en el aporte hídrico de las
cuencas (EPSA E.S.P., 2016).
Los avistamientos de C.c.fuscus en los diferentes niveles de agua fueron similares en las
clases I y II, sin embargo, la clase III-IV fue disminuyendo hasta llegar a cuatro
observaciones en el nivel de agua más bajo; se considera que esto pudo deberse a que
cuando el nivel del agua está bajo, la topografía de la costa ofrece pocos lugares para el
refugio de individuos de tallas mayores a 120 cm. Además, en Hidroprado existe una alta
presión de caza de individuos adultos por parte de la comunidad para consumo de su
carne (datos no publicados), por lo que estas dos situaciones podrían presionar a los
individuos a moverse a zonas del embalse que ofrece mejores condiciones para
refugiarse, como son las quebradas perennes que abastecen el embalse, los parches de
bosque más cercanos de las orillas o las cuevas de los afloramientos rocosos. Campos,
Mourão y Magnusson (2017) plantean que los movimientos de los crocodílidos están
influenciados por el nivel del agua y la variación estacional en los hábitats acuáticos.
Además, se ha registrado en el Pantanal brasilero que los individuos de Caiman yacare
realizan movimientos naturales de sus lugares de permanencia como respuesta a
82
perturbaciones como la cacería (Campos, Coutinho y Magnusson, 2003). Por otra parte,
Ayarzagüena (1983) y Seijas (1986), observaron en Caiman crocodilus en Venezuela
movimientos de individuos de un lugar a otro cuando los factores ambientales no eran los
apropiados por condiciones de estrés hídrico. Esto mismo fue registrado en el C.c.fuscus
en lagunas artificiales en Colombia por De La Ossa Velásquez (1996). Por otro lado,
Rueda Almonacid et al. (2007) proponen que C.crocodilus muestran pocos
desplazamientos en la estación seca (10 ha), los cuales aumentan en la época de lluvias
llegando a mostrar ámbitos de actividad de 40 ha.
5.5 CONCLUSIONES
84
especie. Sin embargo, los fenómenos del Niño y la Niña, los cuales tienen gran impacto
en la zona Andina donde se ubica Hidroprado, pueden influir de manera significativa en
la proporción de sexos.
5.6 RECOMENDACIONES
85
Genética poblacional con la finalidad de conocer la composición genética de la
población de C.c.fuscus de Hidroprado y los mecanismos de cambio microevolutivo
de dicha composición y su efecto en la población (mutación, migración, selección
natural, flujo génico y deriva génica).
86
6. CAPÍTULO 2: PERCEPCIÓN Y CONOCIMIENTO POPULAR DE LA COMUNIDAD
DE LA REPRESA HIDROELÉCTRICA DEL RÍO PRADO (Hidroprado) SOBRE
Caiman crocodilus fuscus
6.1 INTRODUCCIÓN
Las relaciones entre las sociedades y los ecosistemas dependen de los contextos
culturales particulares, donde sus interacciones determinan las percepciones, posiciones,
estrategias y acciones que los individuos toman frente a los distintos componentes de los
ecosistemas (Castillo et al., 2009). La percepción de los habitantes de un territorio acerca
de sus propias dinámicas sociales y ambientales, se puede considerar como un
instrumento para el desarrollo comunitario que contribuye de manera participativa a la
gestión de su entorno. Por medio de éstas percepciones, se puede interpretar la manera
cómo los actores comprenden y valoran el mundo natural, y visualizan su responsabilidad
y la de otros (Restrepo, 2012).
Es de gran importancia conocer y entender la percepción que tienen las personas sobre
las especies de fauna silvestre con las que cohabitan; cuando estas especies son
depredadores la percepción de los individuos puede ser negativa al considerarlos como
perjudiciales por el consumo de especies con cierto valor económico o peligrosos para las
personas (Treves y Bruskotter, 2014). En el caso de los crocodílidos, la percepción de las
comunidades con las que cohabitan puede ser negativa debido a su estatus como
87
depredadores generando conflictos humano-crocodílidos. Sin embargo, son un elemento
fundamental en la planificación del territorio dado su potencial como especies focales. Por
tanto, la percepción y el conocimiento popular sobre la especie focal, es el punto de partida
para establecer estrategias de manejo coherentes a nivel socio-cultural que permita
minimizar los conflictos, generar alternativas participativas para la conservación y uso
sostenible del recurso biológico y establecer medidas de manejo para protección del
hábitat.
La represa de Hidroprado es uno de los principales cuerpos de agua del departamento del
Tolima y representa una de las zonas donde habita una población significativa de Caiman
crocodilus fuscus a nivel local y regional. Sin embargo, se desconoce la relación de la
especie con las personas que habitan en el embalse, por tanto, el objetivo del presente
capítulo fue conocer la percepción y conocimiento popular (biología de la especie, usos,
conflictos y raciones culturales) que tiene la comunidad sobre la especie con la finalidad
de aportar información para las perspectivas de manejo de la especie en el embalse.
6.2 METODOLOGÍA
Con la finalidad de determinar el conocimiento de los habitantes del embalse con respecto
a C.c.fuscus presentes en el área, se utilizaron dos técnicas para la recolección de datos,
la encuesta y la entrevista no estructurada. Como técnica de muestreo, se empleó la bola
de nieve, la cual se basó en la identificación de informantes que a su vez recomendaron a
nuevas personas de acuerdo con los intereses de este estudio (Blernackl y Waldorf, 1981).
1Los habitantes de Hidroprado son cautelosos para hablar sobre fauna silvestre ya que conocen que la caza
está regulada. Además, son muy reservados con sus opiniones dado a que esta región fue afectada por el
88
estructuradas, se desarrollaron con preguntas abiertas, sin un orden preestablecido,
adquiriendo características de conversación, la información fue consignada por los
integrantes del equipo; las entrevistas, se enfocaron en aquellas personas que conocían
de la temática y que llevaran el mayor tiempo viviendo en la zona (Aranda y Araújo, 2009).
Aunque la población de Hidroprado no se encuentra muy oculta, algunas áreas del
embalse son de difícil acceso (biofísico, social y logístico), por tanto, las encuestas y las
entrevistas se realizaron en visitas a los hogares, intercepción en el momento de pesca,
en reuniones de las diferentes organizaciones sociales locales en el puerto y en la
institución educativa Isla del Sol para el caso de los estudiantes de básica secundaria. El
análisis de datos fue de tipo descriptivo, basado en tablas e histogramas de frecuencia,
utilizando el software INFOSTAT 2016e (Di Rienzo et al., 2016).
6.3 RESULTADOS
Se realizaron un total de 111 encuestas. Los encuestados fueron el 61% hombres (n=68)
y el 39% mujeres (n=43); la edad de los participantes osciló entre los 15 y 74 años siendo
el promedio los 36 años. Los oficios más desempeñados son la pesca (39%) y los oficios
varios (15%) que dependen de la oferta laboral en el sector agropecuario o turístico, de
estos oficios también participan las amas de casa (11%) en las temporadas altas de
turismo en el embalse. La escolaridad en general es básica (primaria y secundaria), la
educación técnica y universitaria la presentan la policía, los administradores de hoteles o
restaurantes y los docentes de la Institución Educativa Isla del Sol. Se encuestaron
personas de todas las veredas del embalse, sin embargo, se realizaron más encuestas en
la vereda Bocas de Salero, San Buenaventura y Tafurito ya que son las zonas donde viven
más personas de la comunidad (tabla 13).
En cuanto a las entrevistas, en total se entrevistaron a seis (6) personas. Todos los
participantes fueron del sexo masculino con edades entre los 40 a los 70 años y con más
de 30 años de estar viviendo en Hidroprado. Uno de los entrevistados manifestó haber
conflicto armado (Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario, 2002; González Arias y Gómez Alarcó, 2015).
89
vivido en la zona antes de la construcción del embalse. Las seis personas entrevistadas
no tienen un oficio fijo ya que se han desempeñado en el sector agropecuario (pesca,
agricultura y ganadería) y en oficios varios (construcción y transporte fluvial). La
escolaridad de los seis entrevistados fue básica primaria. Los lugares de residencia fueron
Bocas de salero, Tafurito, el Caimán, Yucupí, Corinto y Tomogó.
Profesora 2 2
Ninguno 11 10
Nivel de Educación Primaria 44 40
90
Ítem Frecuencia Porcentaje (%)
Segundaria 49 44
Técnico 5 5
Universitario 2 2
Bocas de salero 27 24
Corinto 10 9
El Caimán 10 9
Isla del Sol 6 5
Vereda de residencia
San Buenaventura 15 14
Tafurito 13 12
Tomogó 10 9
Yucupí 5 5
El puerto 15 14
5-12 38 34
13-18 13 12
Años viviendo en la
19-25 16 14
represa
26-31 7 6
32-38 12 11
39-44 25 23
El 100% de las personas encuestadas manifestaron estar familiarizadas con las babillas
en el embalse; el 40% (n=44) de las personas expresaron que las babillas habitan en todas
las veredas de Hidroprado, el 27% (n=30) informó que las han observado en Bocas de
salero-Lozanía, y el 26 % (n=37) restante manifestó haber tenido registros visuales en
Tomogó, Corinto, Yucupí y el Caimán (figura 22). Las personas entrevistadas comentaron
haber visto y cazado babillas en todas las veredas del embalse en especial en la
desembocadura del río Cunday en la vereda Bocas de Salero.
91
Figura 22. Veredas del embalse donde la comunidad manifiesta registros visuales de
C.c.fuscus
Fuente: la autora
92
Con respecto a la alimentación, el 68% (n=75) de los encuestados contestó que las
babillas se alimentan de peces y animales domésticos como: gallinas (Gallus gallus
domesticus), patos (Anas sp.), cerdos (Sus scrofa domesticus) y perros (Canis lupus
familiaris); el 18% (n=20) de los encuestados (todos pescadores) expresaron que las
babillas se alimentan exclusivamente de peces como: Mojarra plateada (Oreochromis
niloticus), Mojarra Roja (Oreochromis sp.), Doncella (Ageneiosus pardalis) y Capaz
(Pimelodus grosskopfii); el 9% (n=10) de los encuestados manifestó que las babillas se
alimentan de aves, herpetos y plantas. Por último, el 5% manifestó que no saben de qué
se alimentan las babillas. Las personas entrevistadas coinciden con los ítem alimenticios
mencionados anteriormente, además, manifestaron encontrar plantas (gramíneas) en los
estómagos de las babillas cazadas (figura 23).
Fuente: la autora
En Hidroprado la babilla se caza (91% de los encuestados); siendo, el arpón (47%; n=52),
la escopeta, el machete y la malla (31%; n=34) las herramientas de caza más utilizadas
(figura 24), el 23% de los encuestados no sabe con qué herramienta se cazan las babillas
(n=25). En cuanto al uso, el 90% (n=100) de los encuestados respondieron que las babillas
son utilizadas para consumo de la carne y la grasa (la piel se entierra) y el 10% (n=11)
respondió que la babilla en el embalse no se usa (tabla 14).
93
Figura 24. Artes de caza más frecuentes de las babillas. A= Cicatriz en el dorso de una
babilla de 186 cm por arpón; B= Arpón; C= Malla
Fuente: la autora
Fuente: la autora
94
El 37% (n=41) de las personas respondió que no consideran que existan conflictos con las
babillas en el embalse, sin embargo, el 63% (n=70) respondió que sí los hay; siendo, el
consumo de peces el mayor conflicto ya que los pescadores consideran que las babillas
solo consumen los peces de interés comercial (47%; n=33); el consumo de los animales
domésticos, ya que los encuestados manifestaron pérdidas económicas por la disminución
de los animales y el daño de las mallas, que si bien, no están autorizadas como arte de
pesca en el embalse son utilizadas por la comunidad de pescadores (24%; n=17; figura
26). No obstante, el 90% (n=101) de las personas encuestadas contestó que estarían
dispuestas a participar en proyectos para la conservación y uso sostenible del Caiman
crocodilus fuscus en el embalse. El 9% (n=10) restante, manifestó no estar interesado en
participar en ningún proyecto, las razones que aportaron fueron: no le gustan las babillas
(50%, n=9), les tienen miedo (40%; n=4) y no las consideran importantes (10%, n=1; tabla
14). Las personas entrevistadas también consideraron como posible conflicto el peligro
que podría representar para la comunidad y los turistas la presencia de las babillas en el
embalse y recalcan la competencia por el recurso pesquero como el mayor conflicto entre
la comunidad y las babillas.
Fuente: la autora
95
Tabla 14. Opinión de los encuestados respecto de la interacción humano-babilla
Porcentaje
ítem Frecuencia
(%)
Existe caería de babillas en SI 101 91
Hidroprado NO 10 9
Herramientas de caza Arpón 52 47
Machete, escopeta y malla 34 31
No sabe 25 23
Usos de la babilla Consumo de carne y grasa 100 90
No la usan 11 10
La babilla es un animal SI 55 50
peligroso NO 56 50
Por qué son peligrosas Atacan a las personas 40 73
Atacan a los animales 15 27
Incidentes Hombres- Mordida en la pantorrilla 5 56
babillas Mordida en la mano 2 22
Mordida en el pie 1 11
Mordida en el brazo 1 11
Existen conflictos con las SI 70 63
babillas en Hidroprado NO 41 37
Conflictos humano-babilla Consumo de peces 33 47
Consumo de animales 20 29
domésticos
Daño las mallas 17 24
Participaría en un programa SI 101 90
de conservación NO 10 9
Por qué no participaría en Miedo 4 40
el programa No le gustan 5 50
No las consideran 1 10
importantes
96
6.4 DISCUSIÓN
C.c.fuscus experimenta en Hidroprado dos tipos de caza: 1) cacería sin uso de los
individuos generado por la competencia por el recurso pesquero, debido a que los
pescadores consideran que las babillas se alimentan solo de los peces de interés
comercial y lo hacen con una alta frecuencia, siendo significativo dado que la pesca es un
renglón importante de la economía del embalse; este contexto requiere el desarrollo de
una investigación participativa sobre la ecología trófica de la especie, además, de la
capacitación sobre buenas prácticas pesqueras y la normatividad para la pesca artesanal
en la cuenca del río Magdalena la cual rige en la represa de Hidroprado. 2) cacería para
consumo, lo que aporta a la seguridad alimentaria local y es permitido en el país como
caza de subsistencia (Decreto 1608, 1978; Artículo 30 de la Ley 84, 1989). Sin embargo,
los entrevistados comentaron que si la babilla es mayor a 1.20 m y da la oportunidad, es
97
cazada; por tanto, se deben continuar con los monitoreos para conocer el impacto de este
uso en la población a fin de establecer tallas, áreas e intensidad del aprovechamiento con
el propósito de proteger la población de hembras reproductivas como factor de importancia
para la sobrevivencia de la especie en el embalse (Ross, 1999).
Por otra parte, la percepción de las personas que habitan el embalse acerca de las
babillas, se construye a partir del contacto directo con la especie dado su consumo o la
interacción cotidiana al compartir el mismo hábitat. Sin embargo, dentro del patrimonio
cultural inmaterial de la comunidad de Hidroprado no existen expresiones literarias,
musicales, rituales y mitológicas con referencia a las babillas. Adicionalmente, se observó
que la comunidad posee poco conocimiento acerca de su biología en especial la
alimentación y reproducción, lo que acentúa los conflictos humano-babilla presentes en el
embalse. Esto puede deberse al desarraigo que se produce en la comunidad rural como
impacto social de la construcción del embalse, con la consecuente pérdida de costumbres
y saberes ligados al conocimiento ecológico local dando como resultado relaciones
hombre-naturaleza netamente utilitarias (Ojeda, 1995).
Las personas que han cazado babillas en Hidroprado mencionaron que la especie
consume plantas ya que al limpiar los órganos observaron restos de gramíneas en el
98
estómago. En C.crocodilus, se ha observado en los contenidos estomacales la presencia
de gramíneas (tamaños pequeños hasta bolos), hojas, material leñoso y semillas (Vásquez
Ruesta, 1983; Thorbjarnarson, 1993; Forero et al., 2006; Bontemps, Cuevas, Ortiz,
Wunderle y Joglar, 2016). Los crocodílidos pueden consumir material vegetal, semillas y
frutas de manera accidental en el momento de la captura de presas en áreas vegetadas
(Webb, Manolis y Buckworth, 1982) o de manera deliberada, ya que el material lignificado
y las frutas pueden aportar de manera mecánica al igual que los gastrolitos al proceso
digestivo (Borteiro, 2005; Platt et al., 2013).
En relación con la reproducción, las personas manifestaron que los nidos son montículos
hechos de hojas, palos y tierra, estas apreciaciones están acordes con lo observado para
Caiman crocodilus por Allsteadt (1994), Agudelo et al. (2005), Moreno Arias et al. (2013)
y Aranda Coello (2016). En lo concerniente al número de crías que tienen las babillas, la
mayoría de los encuestados contestaron que están entre 15 a 50 crías, por otra parte, los
entrevistados comentaron que en las hembras cazadas se observaron de 25 a 46 huevos.
El número de huevos que reportan los participantes está dentro de los rangos observados
por Ayarzagüena (1983; 20-40 huevos) y Pérez (1999; 17-42 huevos). Por último, parte de
los encuestados plantean que las babillas tienen más de 100 huevos lo que ha generado
que parte de la comunidad considere que hay sobre población de babillas en el embalse
y que esto repercute en la cantidad de peces disponible para los pescadores.
Las personas no tienen claro en qué meses se reproducen las babillas. No obstante,
manifestaron un aumento del número de crías en las temporadas de lluvias de cada
semestre. En los monitoreos no se observaron diferencias significativas en el número de
avistamientos de individuos de la clase I (<50cm) en los cuatro monitoreos (febrero=453;
abril=494; julio=432 y octubre=465). Sin embargo, los individuos de menor talla (22 cm) se
capturaron en la cuarta semana de febrero, lo que sugiere que en Hidroprado los
nacimientos de estos individuos se presentaron semanas antes de la primera época de
lluvias del año. Por tanto, la incubación ocurriría en la temporada de seca (diciembre-
febrero), donde la vegetación caducifolia del bosque seco tropical y las gramíneas
emergentes de alto porte brindarían el material para los nidos y la disminución del nivel
del agua reduciría el riesgo de inundación de los nidos; y las eclosiones en las temporadas
99
de lluvias (marzo-mayo), donde el incremento en el nivel del agua inunda la vegetación
ribereña y acumula la vegetación acuática, lo que dispone de zonas potenciales para
alimentación y refugio para los neonatos y las madres. Esto difiere de lo reportado por
Agudelo et al. (2005) para el embalse del Guájaro (Atlántico) el cual también se ubica en
la cuenca del río Magdalena pero presenta variaciones cronológicas propias del régimen
bimodal de la región caribe donde son más acentuadas las épocas secas (secas:
diciembre-abril y junio-agosto; lluvias: mayo y septiembre-noviembre), esta población de
C.c.fuscus anida iniciando la estación lluviosa y los nacimientos ocurren al final de esta
estación o a inicios de la estación seca lo que coincide con lo reportado para otras
poblaciones de C.crocodilus en Venezuela y Costa Rica (Velasco y Ayarzagüena, 2010;
Pérez, 1999; Aranda Coello, 2016). Ayarzagüena (1983) sugiere que la reproducción de
los C.crocodilus varía con las estaciones presentes en el área y con las condiciones
ambientales favorables del entorno. Para poder establecer un programa de conservación
y uso sostenible de las babillas en Hidroprado se hace necesario conocer el ciclo
reproductivo, las características y fenología de la reproducción y nidificación, así como la
identificación y conservación de las áreas de nidificación.
A nivel de percepción del riesgo, parte de los encuestados consideran a las babillas como
peligrosas ya que pueden lastimar a las personas de la comunidad, a los turistas y a los
animales domésticos. En el embalse sólo se conocen nueve incidentes (ninguno de
gravedad) que sucedieron por intentar sacar las babillas de la malla de pesca y en el
manejo inadecuado de los individuos en el momento de la caza. Esta situación también
fue observada por Aranda Coello et al. (2015) en el Refugio de Vida Silvestre Caño Negro
(Costa Rica). Actualmente, Hidroprado no cuenta con señalética que informe a los turistas
de la presencia de las babillas en embalse, por tanto, es adecuado instalar letreros
informativos en sitios visibles donde se realicen actividades de esparcimiento con el
objetivo de socializar a los turistas sobre la biología de la especie y brindar las pautas de
comportamiento para evitar situaciones de riesgo. Por último, se hace necesario diseñar
e implementar un programa de sensibilización que promueva la conservación y uso
sostenible de C.c.fuscus que permita la prevención y reducción de los conflictos entre la
comunidad y la especie.
100
6.5 CONCLUSIONES
Los sectores más habitados del embalse presentan las mayores densidades de
C.c.fuscus lo que acrecienta la interacción entre la comunidad y la especie, dando como
resultado conflictos por competencia por el hábitat y el recurso pesquero, además, del
daño de las artes de pesca y el consumo de animales domésticos.
Los participantes en especial los pescadores poseen una percepción negativa sobre
las babillas dados los conflictos humano-babilla. Sin embargo, manifestaron la
disposición de participar proyectos para la conservación y uso sostenible de la
especie, y la protección del hábitat, lo que brinda la oportunidad para el diseño e
implementación de esta estrategia de conservación.
101
6.6 RECOMENDACIONES
102
7. CAPÍTULO 3. PERSPECTIVAS DE MANEJO PARA LA POBLACIÓN SILVESTRE
DE Caiman crocodilus fuscus DE LA REPRESA HIDROELÉCTRICA DEL RÍO
PRADO (HIDROPRADO)
7.1 INTRODUCCIÓN
103
el marco de la CITES (ley 17 de 1981), el aprovechamiento de la especie en el país se ha
enmarcado en diversas normas referentes a su caza, cría, manejo, transporte, comercio y
exportación (tabla 15).
104
Instrumento Legal Objetivo
Resolución N°1172 de Por la cual se establece el Sistema Nacional de
2004 Identificación y Registro de los Especímenes de Fauna
Silvestre en condiciones Ex Situ.
Establece el procedimiento y la metodología que deben
Resolución N°1660 de adoptar las Corporaciones Autónomas Regionales y de
2005 Desarrollo Sostenible para efectos del cálculo anual de la
cantidad de especímenes a aprovechar en zoocriaderos
cerrados de la especie babilla (Caiman crocodilus fuscus)
y la subespecie Caiman crocodilus crocodilus.
Modifica la Resolución 0221 de 2005, en lo relacionado
Resolución N° 2352 de con el establecimiento de plazos para el marcaje de pie
2006 parental de establecimientos de cría en cautividad de la
especie Caiman crocodilus fuscus y se adoptan otras
disposiciones.
Resolución N°923 de 2007 Establece los métodos de marcaje para los individuos
nacidos en cautiverio
Resolución N°1772 de Establece los requisitos para adelantar la fase comercial y
2010 su registro ante la Secretaría Cites de los zoocriaderos en
ciclo cerrado que manejan especies incluidas en el
Apéndice I de la Convención sobre el Comercio
Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres - Cites y se adoptan otras disposiciones.
Resolución N°1740 de Se adoptan unas medidas de manejo y control ambiental
2010 para la especie babilla (Caiman crocodilus fuscus) y la
subespecie Caiman crocodilus crocodilus y se adoptan
otras determinaciones.
Decreto N°2041 de 2014 Establece que la Autoridad Nacional de Licencias
Ambientales (ANLA) es la competencia para otorgar las
licencias ambientales a los zoocriaderos en el país
105
Instrumento Legal Objetivo
Decreto Único Establece las disposiciones aplicables a los
Reglamentario N°1076 de estacionamientos para el fomento de la fauna silvestre de
2015 los zoocriaderos
Resolución N° 2651 De Establece las medidas para el control y seguimiento del
2015 corte de pieles de Caiman crocodilus en los
establecimientos debidamente autorizados como
zoocriaderos, curtiembres, comercializadoras y
manufactureras que trabajan con esta especie
Resolución N° 2652 DE Establece las medidas para el control y seguimiento de las
2015 pieles y partes o fracciones de pieles de la especie Caiman
crocodilus que son objeto de exportación.
Por otra parte, las autoridades ambientales colombianas y la cadena de valor productivo
bajo el marco de la CITES y con la cooperación de CSG-IUCN-SSC han venido revisando
el tema del comercio de los individuos criados bajo el ciclo cerrado, estableciendo
diferentes medidas para inspección, vigilancia y control de los zoocriaderos, curtiembres,
manufactureras y comercializadoras. Además, se realizó ante la CITES la Declaración
Unilateral de Colombia acerca de Caiman crocodilus fuscus, donde se propuso, generar
la reglamentación y los mecanismos de seguimiento para el control de la exportación,
conocer el estado de las poblaciones y las perspectivas para establecer programas de
106
rancheo en sitios piloto, fijar la cuota de exportación basada en un dictamen de extracción
no perjudicial de rancheo, establecer e implementar un sistema de marcaje para los
especímenes de rancheo y revisar la normativa sobre la talla específica de exportación
(Webb y Jenkins, 2016; CITES 2016a; CITES 2016b; CITES, 2017).
A nivel del departamento del Tolima, se encuentran ubicados dos zoocriaderos los cuales
hacen aprovechamiento y comercialización de Caiman crocodilus fuscus (N. Sierra y Cía
en el municipio de Carmen de Apicalá y Tropical Fauna Ltda. en el municipio de Melgar).
Sin embargo, no se ha realizado el Plan de conservación de la especie como lo especifica
la resolución 1660 de 2005, la cual establece que sí existe zoocría en el territorio, y como
estrategia de conservación la Corporación Autónoma Regional debe diseñar e
implementar un plan de conservación en su área de jurisdicción. Por tanto, los estudios
107
poblacionales y sociales sobre C.c.fuscus desarrollados en la represa hidroeléctrica del
río Prado (Hidroprado) son los primeros realizados en el departamento.
La represa hidroeléctrica del río Prado (Hidroprado) ubicada en la Cuenca Mayor del río
Prado es un humedal artificial de gran importancia ambiental para el departamento del
Tolima, dado los servicios ecosistémicos que brinda y la biodiversidad que lo habita
(Cortolima et al., 2006). Hidroprado cuenta con el Plan de Manejo Ambiental de la Central
Hidroeléctrica Prado, el cual es implementado por la Empresa de Energía del Pacífico S.A.
E.S.P. –EPSA (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2011) y el Plan
de Manejo y Ordenamiento de la Cuenca Mayor del río Prado (Cortolima et al., 2006), sin
embargo, estos dos instrumentos de planificación no identifican a C.c.fuscus dentro de la
biodiversidad presente en el embalse.
Con base en los resultados de los estudios ecológicos y sociales realizados en las babillas
(Caiman crocodilus fuscus) que habitan en la represa hidroeléctrica del río Prado, se
estableció el Plan de Acción para su conservación y uso sostenible, el cual comprende
cinco líneas de acción: 1) Recuperación y protección del hábitat; 2) Investigación y
Monitoreo; 3) Manejo sostenible de la especie; 4) Educación Ambiental y Participación
Comunitaria; 5) Gestión y fortalecimiento institucional. Cada línea de acción presenta el
objetivo, las actividades, los indicadores, los actores involucrados y la prioridad en este
plan es de corto plazo (1 a 3 años) y mediano plazo (3 a 6 años) (Kattan, Mejía y
Valderrama, 2005). Por último, se considera necesario para cumplir con los objetivos de
las líneas de acción, las actividades propuestas se diseñen e implementen bajo un enfoque
de gestión adaptativa la cual es un proceso participativo de retroalimentación continua que
busca mejorar las prácticas de manejo y conservación partiendo de los procesos,
decisiones y aprendizajes locales, los cuales pueden ajustarse para mejorar los resultados
(Holling, 1978; Walters, 1986).
7.3. RESULTADOS
Este Plan de Acción tiene como objetivo generar estrategias enfocadas a la conservación
y aprovechamiento sostenible de la población de babilla (C.c.fuscus), contribuyendo a la
protección del ecosistema, a través de acciones participativas concertadas entre los
actores involucrados en el manejo de esta especie.
109
hábitat; esta situación puede afectar a las babillas a largo plazo en la disponibilidad de
material para nidificación y áreas de refugio e influir en la disponibilidad de presas. Por
tanto, se requieren acciones para la recuperación y protección del hábitat las cuales
deberán considerar todo el embalse, priorizando las zonas más habitadas de Tomogó,
Corinto, San Buenaventura, Bocas de Salero, el Caimán y Tafurito que son los sectores
más afectados.
Objetivo: Favorecer la recuperación y protección de los hábitats que ofrecen los recursos
necesarios para el desarrollo de la población de C.c.fuscus en Hidroprado.
110
Actividades Indicadores Actores Prioridad
vivas, ampliación de
parches de bosque o
cañadas, arboles
dispersos en potrero,
Bosques
dendroenergéticos)
Unidades Municipales
Capacitar a la de Asistencia Técnica
comunidad sobre las Agropecuaria
buenas prácticas Juntas de acción
Número de capacitaciones
(manejo de recurso comunal Corto y
realizadas
hídrico y el suelo, Comunidad mediano
Número de participantes en
manejo de residuos Instituciones de plazo
las capacitaciones
entre otros) en la Educación Superior
producción animal y EPSA
agrícola Agencia de
Desarrollo Rural
111
Actividades Indicadores Actores Prioridad
Número de proyectos
Formular e implementar Alcaldías
formulados e
proyectos para la Juntas de acción
implementados
restauración ecológica comunal
Número de quebradas con Corto
de las rondas hídricas Comunidad
rondas hídricas plazo
de las quebradas EPSA
restauradas
impactadas por los Comité de prevención
Número de personas
incendios forestales de desastres
involucradas en el proceso
Comité de prevención
Ejecutar jornadas de Número de hectáreas de desastres
reforestación en las reforestadas Juntas de acción Corto
áreas impactadas por Número personas comunal plazo
los incendios forestales involucradas en el proceso Comunidad
EPSA
Diseñar e implementar
Tipo de residuos
un sistema de Alcaldías
generados en el embalse
recolección de residuos Juntas de acción
Metodologías Corto
sólidos dentro del comunal
implementadas de plazo
embalse para evitar la Comunidad
segregación en la fuente y
quema como forma de
disposición final
eliminación
Enertolima
Acondicionar los Número de respuestas de
EPSA Corto y
tendidos eléctricos para acondicionamiento por
Juntas de acción mediano
evitar los incendios parte de Compañía
comunal plazo
forestales Energética del Tolima S.A.
Comunidad
Implementar los
comparendos Número de comparendos
ambientales ambientales impuestos Policía Nacional Corto
establecidos en el Tipos de contravenciones plazo
nuevo código de la
Policía Nacional
112
7.3.1.2 Línea de Acción 2. Investigación y Monitoreo. La adecuada toma de decisiones
frente a la población de babillas de Hidroprado, requiere del seguimiento de los cambios
espaciales y temporales en su distribución, densidad, estructura poblacional, proporción
de sexos y condición corporal a través de monitoreos continuos a partir de los resultados
presentes en este estudio (capítulo I). Por otra parte, el diseño e implementación de
investigaciones aplicadas que amplíen el conocimiento y comprensión de la biología y
ecología de la especie desde su estructura y función permitirán generar acciones de
conservación y manejo que atenúen los conflictos humano-babilla presentes en el
embalse.
113
Actividades Indicadores Actores Prioridad
114
Realizar estudios de Informes, papers o tesis
genética poblacional que incluyan: Cortolima
Realizar estudios
Informes, papers o tesis
sobre los endo y Cortolima
que incluyan:
ectopársitos que Comunidad
Especies de parásitos y
afectan a los Instituciones de Mediano
sus frecuencias
C.c.fuscus de Educación Superior plazo
Especies de parásitos con
Hidroprado e Alcaldías
potencial zoonótico
identificar el potencial EPSA
zoonótico
116
Actividades Indicadores Actores Prioridad
Cortolima
Establecer la Comunidad
Densidad
participación Instituciones de
Estructura poblacional
comunitaria para el Educación Superior
Proporción de sexos Corto
programa de monitoreo ANLA
Condición corporal plazo
de la poblacion de Ministerio de Medio
Abundancia de nidos
C.c.fuscus en Ambiente y
Hidroprado Desarrollo Sostenible
CSG-IUCN
Actividades desarrolladas
dentro del marco del plan
Número de huevos
Cortolima
colectados para la cría y
Comunidad
levante
Implementar el Universidades
Número de animales Corto,
programa para la ANLA
destinados a liberación mediano y
conservación de Ministerio de Medio
Proporción de sexos y largo
C.c.fuscus en Ambiente y
clases de tamaño de los plazo
Hidroprado Desarrollo Sostenible
animales destinados a
Alcaldías
liberación
CSG-IUCN
Número de personas
involucradas en el
programa
117
Actividades desarrolladas Cortolima
dentro del marco del plan Comunidad
Cupo de aprovechamiento Instituciones de
Número de animales Educación Superior
Diseñar e Implementar
destinados a repoblamiento ANLA
un programa piloto para Mediano
Proporción de sexos y Ministerio de Medio
el uso sostenible de la Plazo
clases de tamaño de los Ambiente y
especie en Hidroprado
animales destinados a Desarrollo
repoblamiento Sostenible
Número de participantes Alcaldías
involucrado en el plan CSG-IUCN
118
Tabla 20. Educación Ambiental y Participación Comunitaria
119
Actividades Indicadores Actores Prioridad
Cortolima
Número de turistas que Comunidad
Desarrollar una
participaron en la iniciativa Instituciones de
iniciativa de turismo
Número de estudiantes que Educación
científico y experiencial
participaron en la iniciativa Superior
que permita la
Número de personas de la ANLA
transferencia de
comunidad que participaron Ministerio de Mediano
conocimientos
en la iniciativa Medio Ambiente y Plazo
científicos, la
Investigaciones realizadas Desarrollo
recolección de datos y
a partir de la iniciativa Sostenible
el desarrollo de otros
Evaluación de la cobertura Alcaldías
procesos de
y alcance de la iniciativa EPSA
investigación
Turistas
Sector turístico
Promover la Alcaldías
capacitación de los Policía
pescadores y Cazadores y
Número de pescadores y Corto
cazadores en temas de pescadores
cazadores capacitados plazo
conservación y uso Autoridad Nacional
sostenible de la de Acuicultura y
biodiversidad Pesca-AUNAP
120
Actividades Indicadores Actores Prioridad
Realizar acciones de
capacitación
Cortolima
participativa con las
Instituciones de
personas involucradas
Educación
en los programas de acciones de capacitación
Superior
monitoreo, participativa Mediano
Alcaldías
conservación y uso Número de personas Plazo
EPSA
sostenible en el capacitadas
Comunidad
manejo, biología,
CSG-IUCN
ecología poblacional y
reproductiva de
C.c.fuscus
Incentivar la creación
de un semillero de
investigación en la Número de alumnos Instituciones de
Institución Educativa participantes del semillero Educación
Corto
isla del Sol para la de investigación Superior
plazo
conservación y uso Investigaciones y Educativa Isla del
sostenible de actividades realizadas Sol
C.c.fuscus y su fauna
asociada en Hidroprado
121
Tabla 21.Gestión y Fortalecimiento Institucional
Actividades Indicadores Actores Prioridad
Fortalecer los
esfuerzos locales, Cortolima
regionales, nacionales Comunidad
e internacionales Instituciones de
orientados hacia la Educación
Corto
conservación y uso Superior
plazo
sostenible de ANLA
C.c.fuscus en Acciones de cooperación
Ministerio de
Hidroprado y el interinstitucional y
Medio Ambiente y
departamento del comunitarias
Desarrollo
Tolima. Sostenible
Número de convenios
Realizar y consolidar Alcaldías
interinstitucionales
convenios de EPSA
cooperación Autoridad Nacional
Asignación de recursos
interinstitucionales para de Acuicultura y
humanos, logísticos y
canalizar recursos Pesca-AUNAP
financieros Mediano
económicos que CSG-IUCN-SSC
plazo
permitan la The Nature
implementación de las Conservancy
acciones del plan a (TNC)
corto, mediano y largo
plazo
122
7.3.1.6 La gestión adaptativa como estrategia para la implementación del Plan de Acción
establece actividades prioritarias para la conservación y uso sostenible de la babilla
(Caiman crocodilus fuscus) en la represa hidroeléctrica del río Prado, contemplando a
C.c.fuscus como especie objeto que aporta a la planificación y manejo ambiental del
embalse de Hidroprado. La implementación de las líneas de acción requiere que las
actividades propuestas se diseñen e implementen bajo un enfoque de gestión adaptativa
ya que permite planificar de manera participativa con los actores involucrados dentro de
un contexto de incertidumbre y complejidad, asumiendo que el cambio como una
herramienta que aporta en la construcción de aprendizaje y la adaptación de las tomas de
decisiones buscando mejorar los resultados de la gestión a largo plazo. Este enfoque de
gestión conlleva un proceso cíclico de ajustes de la toma de decisiones en respuesta a las
observaciones de su efecto, a partir de la retroalimentación de los actores como
instrumento dinámico, lo que requiere de un seguimiento y una evaluación continua de los
procesos generando una gestión contextualizada y flexible (Holling, 1978; Walters, 1986).
Bajo el enfoque de gestión adaptativa las actividades deben efectuar un proceso cíclico
de los siguientes términos: 1) Conceptualizar (analizar la situacional inicial, identificar los
actores clave y las amenazas críticas); 2) Planificar la actividad (definir los objetivos,
estrategias, supuestos; diseñar el plan de monitoreo y evaluación; diseñar el plan
operativo); 3) Implementar la actividad (desarrollar el plan de trabajo, el cronograma y el
presupuesto); 4) Analizar y adaptar (analizar los resultados y adaptar el plan de trabajo y
el presupuesto); 5) Capturar y compartir el aprendizaje (construir espacios para el
aprendizaje; documentar y compartir el aprendizaje).
7.4 DISCUSIÓN
124
la conservación de los cocodrilos, el cual proporciona información sobre la biología de los
crocodílidos, los principios generales para su conservación, la conservación y uso
sostenible; muestra la aplicación y efectividad de los programas de conservación y uso
sostenible; establece los estatus de conservación de las especies y proporciona las
acciones de conservación para cada especie (Ross, 1998). Por último en 2010, se
actualizaron las acciones para la conservación de 21 especies de crocodílidos (disponibles
en: http://www.iucncsg.org), donde se establece información sobre la distribución, ecología
e historia general, estatus y medidas de conservación, y los proyectos prioritarios para la
conservación y uso sostenible de la especie.
Por otra parte, diversos actores involucrados con la gestión de los crocodílidos han
planteado planes de acción para la conservación y uso sostenible, planes de manejo,
programas de conservación, monitoreo y repoblamiento en el mundo en diferentes
especies como: Crocodylus acutus (Lazcano Barrero, 1993; Corpoguajira y Asociación
Desarrollo Guajiro, 2006; Ulloa Delgado y Peláez Montes, 2011; Ulloa Delgado y Sierra
Díaz, 2012; Balaguera Reina et al. 2018); C. intermedius (Naranjo et al., 2002; Seijas,
2003), C. moreletii (Sánchez, López, García y Benítez, 2011; Barrios y Cremieux, 2018),
C. rhombifer (Ramos, 2013); C. porosus y C. johnstoni (Parks and Wildlife Commission of
the Northern Territory, 1998 y 2005; Delaney, Neave, Fukuda y Saalfeld, 2010; Saalfeld,
Fukuda, Duldig y Fisher, 2016; Department of Environment and Heritage Protection, 2017);
C. niloticus y C. cataphractus (Department of Wildlife, 1994; Botha, 2010; Ministry of
Environment and Tourism of Namibia, 2014), Alligator mississippiensis (Palmisano,
Joanen y NcNease, 1973; Johnson, Lobpries y Thompson, 1985; Joanen y McNease,
1987; Bennett y Buhlmann, 2005; The Game Management Section’s Alligator Committee,
2010); Melanosuchus niger (Vásquez y Pickens, 1997; Cisneros Arza, 2006), Caiman
yacare y C. latirostris (Pacheco, 1996; Subcentral Indígena TIPNIS, SERNAP-TIPNIS,
Faunagua y BANKENGRUPPE, 2005; Larriera y Imhof, 2006; MMAyA, 2009; Rumiz y
Llobet. 2005) y en C.crocodilus (Ulloa Delgado, 2007; Medrano Bitar y Rojano, 2008;
Mercado y Palacios, 2006; Universidad Nacional de Colombia y CAR, 2009; Cazadores
Kichwas, Asociación de cazadores de Intuto y CSG/SSC/IUCN, 2015). Si bien, cada
instrumento de planificación presenta particularidades basadas en el estatus de
conservación de la especie objeto, el contexto normativo, social, ambiental y económico,
125
las iniciativas contemplan elementos similares como: un diagnóstico previo, componentes
de monitoreo, investigación, protección del hábitat, prevención de incidentes y
aprovechamiento sostenible, fortalecimiento institucional y legislativo, capacitación y
educación ambiental.
En Colombia en las últimas dos décadas se han realizado varios Planes de acción,
programas de conservación y planes de manejo para los crocodílidos en el país con la
participación de los entes gubernamentales, ONG´s, consultoras, universidades,
Organizaciones internacionales y la comunidad. A nivel nacional se diseñó en 2002 el
Programa Nacional para la Conservación del Caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius,
Naranjo et al., 2002). En Crocodylus acutus se han desarrollado Planes de conservación,
manejo y uso sostenible en los departamentos del Norte de Santander (Ulloa Delgado y
Peláez Montes, 2011), Guajira (Corpoguajira y Asociación Desarrollo Guajiro, 2006) y
Magdalena (Balaguera Reina et al., 2018). Por otra parte, en Caiman crocodilus fuscus se
126
han realizado instrumentos de gestión para la conservación, manejo y uso sostenible en
los departamentos del Atlántico (Medrano Bitar y Rojano, 2008), Bolívar (Mercado y
Palacios, 2006), Cundinamarca (Universidad Nacional de Colombia y CAR, 2009) y Valle
del Cauca (González Anaya y Asprilla Posso, 2011), como parte del cumplimiento de la
resolución 1660 de 2005; por último, en Melanosuchus niger la Corporación para el
Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia) incluyó la especie en los
retos locales y regionales para la conservación de la fauna acuática del sur de la Amazonía
Colombiana y la protección de su hábitat (Bermúdez et al., 2010).
Una iniciativa que cabe resaltar a nivel nacional es la realizada con Crocodylus acutus
(Caimán Aguja) por la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San
Jorge (CVS) y Asocaimán en la Bahía de Cispatá (Córdoba). Esta iniciativa toma al C.
acutus como especie focal para la conservación del manglar y su fauna asociada,
desarrollando programas de recuperación de hábitat, ecoturismo, monitoreo de la
población, reproducción para repoblación y uso sostenible. Por último, esta experiencia ha
dado aportes a los lineamentos para el Programa Nacional del Caimán Aguja (Ulloa
Delgado y Sierra Díaz, 2012).
128
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