INDICE
POLICIACOS
CIENCIA FICCIÓN
TERROR
AVENTURAS
FANTÁSTICOS
CUENTOS
POLICIACOS
EL EXTRAÑO CASO DEL LADRÓN DE ABRAZOS
“Había una vez un ladrón tan extraño que lo único que quería era un abrazo. Por
eso le llamaban el ladrón de abrazos. Pero como robar abrazos no es delito, este
curioso ladrón seguía haciendo de las suyas.
El ladrón de abrazos salía a la calle todos los días, dispuesto a meterse en medio
de cualquiera pareja de personas que estuvieran abrazándose. Pero resultaba tan
molesto que la gente procuraba no tocarse en público, por si acaso.
Esto no gustaba al ladrón de abrazos, así que tenía que buscar una solución. Lo
que hacía el ladrón de abrazos cuando no conseguía meterse en ninguno era
atracar un establecimiento lleno de gente. Le daba igual que fuera un banco, un
supermercado o un hospital.
El ladrón de abrazos entraba en el sitio elegido con una porra y decía:
- ¡Esto es un atraco! ¡Abran sus brazos si no quieren llevarse un buen porrazo!
Y la gente abría los brazos. Y el ladrón de abrazos iba uno por uno buscando un
achuchón hasta que oída las sirenas y salía corriendo, feliz y contento de haber
encontrado tantos abrazos en un ratito.
Un día el jefe de policía decidió que ya era hora de parar esa ola de atracos
absurdos. Pero no podía detener al ladrón de abrazos, así que pensó en una
solución.
El jefe de policía reunió a un grupo de voluntarios y les contó su plan. A todos los
pareció bien y pasaron a la acción.
El jefe de policía colocó un puesto en la calle con un enorme cartel que decía:
‘Abrazos Gratis’. Un voluntario se ponía a dar abrazos a otros muchos voluntarios
para llamar la atención del ladrón de abrazos.
Cuando el ladrón de abrazos vio a aquello fue corriendo, feliz de poder abrazar a
alguien sin molestar.
-Si quieres puedes sustituirme cuando quieras -le dijo el voluntario que le dio el
abrazo. - ¡Sí, sí, por favor!
Y así fue como el ladrón de abrazos dejó molestar a la gente de la ciudad que,
agradecida, pasaba por el puesto de abrazos gratis para que el ladrón estuviera
entretenido y feliz".
MORALEJA
Aunque un abrazo sea un acto de afecto, no es correcto hacerlo a personas
desconocidas que quizás no lo quieren. A veces lo mejor es preguntar y
asegurarse de que ese acto de amor será bien recibido.
EL MISTERIOSO LADRÓN DE LADRONES
“El Caco Malako, era todo un experto en el arte de robar. Nada se le resistía y era
tan bueno en su oficio, que jamás lo habían capturado. Su tranquila vida, se truncó
un buen día, cuando una noche, descubrió que alguien había entrado en su casa.
Muy a su pesar, decidió buscar ayuda de la policía, para encontrar al valiente, que
había sido capaz de robarle en su propia casa.
Desde ese día, comenzó a sospechar de todos los vecinos, los cuales, quizás
enterados de sus robos, habían decidido vengarse. Pero nada pasó en unos
cuantos días, así que Malako, pensó que no volvería a repetirse.
Por desgracia para el Caco, volvieron a robarle, ayudados por la oscuridad de la
noche. Sin otra solución, tuvo que regresar a la policía, que, ante su tozudez, le
instaló en su casa una cámara de video, para lograr identificar a ladrón, en el caso
de que volviera de nuevo a su hogar.
Algo que volvió a suceder unas noches después. Gracias a la cámara, la policía
pudo averiguar quién era el culpable y avisó a nuestro Caco, para que identificara
a su ladrón.
Cuando el video comenzó a funcionar, el Caco Malako, se quedó muy
sorprendido, el ladrón de su casa era él mismo. Algunas noches, se levantaba
sonámbulo y escondía todos los objetos de su casa, junto a los que había ido
sisando a lo largo del tiempo".
MORALEJA
La moraleja de este cuento policial es que todos nuestros actos tienen
consecuencia, y que a veces nuestro propio enemigo somos nosotros mismos.
CUENTOS DE
CIENCIA FICCIÓN
APOCALIPSIS
En el centro comercial escuchamos unos grandes ruidos como de fuegos
artificiales, al salir del centro comercial, nos percatamos que no era una
celebración, si no unos ataques con bombas, se veía que era muy lejos del centro
comercial, se veía como una gran figura de hongo se hacía del humo que salía de
ese lugar, cada vez más cerca de nosotros. Escuche que una mujer dijo: -será
este el fin del mundo, nos invadió un gran temor de que eso fuera verdad.
Al venir hasta este centro comercial, nos fijamos que en una gran universidad,
había una gran cola de estudiantes y nos dio curiosidad, hicimos la fila, al llegar
nos entregaron un libro, de color verdes con letras grandes que decían
Universitario, un libro de pocas páginas su contenido era muy chistoso porque era
como para un niño de primaria, nos fuimos al centro comercial un edificio grande
con muchas cosas por encontrar dentro de él, de pronto vimos como los alumnos
de la universidad atacaban a los profesores con los libros que les habían dado, la
persona con la que yo iba me dijo en broma, esto parece el fin de los tiempo.
Nos alegramos porque se detuvieron las explosiones, entramos nuevamente al
centro comercial, cuando escuchamos unos sonidos de animales muy cerca de
nosotros, de repente vimos como una gran cantidad de ratas enormes saltaban
por todos lados queriendo mordernos, estaban huyendo de algo muy malo, nos
defendimos de ellas con el libro que nos habían dado en la universidad.
Después de unos minutos ya no se escuchó ruido, solo una luz grande que
entraba de frente a nosotros, corrimos, pero no fue suficiente la luz nos alcanzó ya
no hay miedo ni malestar.
No recuerdo nada, trato, pero no puedo, ahora me pregunto qué fue lo que paso,
verdaderamente fue el fin del mundo.
LOS INMORTALES
Durante el año 2152 se encontraban las personas festejando el fin de año con
mucha alegría porque comenzaría un nuevo año lleno de sorpresas, pero el
mundo ya les tenía una de antemano y antes de que terminaran los festejos se
encendieron todas las televisiones al mismo tiempo para enterarse de la última
noticia que verían en la tierra.
Todos los asteroides que se encuentran alrededor de Marte y Saturno se habían
desviado de su recorrido y vendría directamente hacia estrellarse con la tierra.
Cayó uno en Brasil, otro en Japón, en Chile, Estados Unidos y en todas partes del
mundo entero haciendo que la tierra explote.
Las personas que en ese entonces se encontraban con vida no murieron tras la
explosión porque directamente lo que sucedió fue que quedaron con vida en otro
sistema solar, su nombre era Galaxy y tenía 4 planetas que lo conformaban, pero
el que cayeron contaba de poco alimento y agua ya que le pertenecía a una raza
de extraterrestres.
Una batalla se libró entre los hombres que llegaron a su planeta y quienes allí
habitaban hace tiempo, la ganaron los humanos la guerra y tuvieron que irse a un
planeta vecino los extraterrestres.
Las personas con el tiempo volvieron a armar sus civilizaciones y a tener mejores
tecnologías que las anteriores, también otros materiales para poder utilizar en las
mismas. Estas personas que hicieron el viaje hacia un nuevo lugar ahora eran
totalmente inmortales y eso es lo que habían ganado por resistir la explosión de la
tierra.
CUENTOS DE
TERROR
EL HOMBRE DE LOS SUEÑOS
En enero de 2006, un psiquiatra de Nueva York recibió en su consulta a una de sus
pacientes como un día cualquiera. En aquella sesión, la joven le explicó que había
soñado en repetidas ocasiones con un hombre al que ni si quiera conocía. Tenía
una calva incipiente, las cejas muy gruesas y los labios extremadamente finos, en
especial el superior. Mientras oía la descripción, el facultativo dibujó el retrato del
sujeto. No le dio mayor importancia y lo dejó sobre la mesa.
Las tornas cambiaron cuando, en sus siguientes consultas, dos pacientes más
aseguraron haber visto al mismo hombre en sueños. El psiquiatra decidió hacer
copias del dibujo y enviarlo a varios compañeros de profesión. Meses después,
vieron que el número de personas que habían soñado con él no paraban de
aumentar y optaron por crear una página web en la que se registraran todas sus
apariciones. Los facultativos descubrieron que el misterioso hombre se había colado
en los sueños de cerca de dos mil personas.
Sus “apariciones” son de lo más dispares. Uno de los pacientes aseguró haberlo
visto vestido de Papá Noel. Otro dijo haberse enamorado en cuanto lo vio. Un
tercero asegura que cuando sueña que vuela, el hombre lo hace junto a él, y nunca
habla.
El fenómeno ha dado pie a múltiples teorías conspirativas. Una de ellas señala que
el intruso es una persona real con la habilidad de irrumpir en los sueños. Otra,
incluso afirma que se trata de un proyecto oculto de los gobiernos para controlar las
vidas de los ciudadanos. La hipótesis más científica, sin embargo, indica que este
rostro forma parte de la “conciencia común”.
EL VISITANTE NOCTURNO
Leonor se mudaba de nuevo. A su madre le encantaba la restauración, así que su
predilección por las casas antiguas empujaba a la familia a llevar una vida más bien
nómada. Era la primera noche que dormían allí y, como siempre, su madre le había
dejado una pequeña bombilla encendida para espantar todos sus miedos. Cada vez
que se cambiaban de casa le costaba conciliar el sueño.
La primera noche apenas durmió. El crujir de las ventanas y del parqué la
despertaba continuamente. Pasaron tres días más hasta que empezó a
acostumbrarse a los ruidos y descansó del tirón. Una semana después, en una
noche fría, un fuerte estruendo la sobresaltó. Había tormenta y la ventana se había
abierto de par en par por el fuerte vendaval. Presionó el interruptor de la luz, pero no
se encendió. El ruido volvió a sonar, esta vez, desde el otro extremo de la
habitación. Se levantó corriendo y, con la palma de la mano extendida sobre la
pared, empezó a caminar en busca de su madre. Estaba completamente a oscuras.
A los dos pasos, su mano chocó contra algo. Lo palpó y se estremeció al momento:
era un mechón de pelo. Atemorizada, un relámpago iluminó la estancia y vio a un
niño de su misma estatura frente a ella. Arrancó a correr por el pasillo, gritando,
hasta que se topó con su madre. “¿Tu también lo has visto?”, le preguntó.
Sin ni siquiera preparar el equipaje, salieron pitando de la casa. Volvieron al
amanecer, tiritando y con las ropas mojadas. Se encontraron todo tal y como lo
habían dejado... menos el espejo de la habitación de la niña. Un mechón de pelo
colgaba de una de las esquinas y la palabra “FUERA” estaba grabada en el vidrio.
La familia se mudó de manera definitiva para dejar atrás aquella pesadilla. Leonor
había empezado a ir a un nuevo colegio y tenía nuevos amigos. Un día, la profesora
de castellano les repartió unos periódicos antiguos para una actividad. La niña
ahogó un grito cuando, en una de las portadas, vio al mismo niño una vez más, bajo
un titular: “Aparece muerto un menor en extrañas circunstancias”.
CUENTOS DE
AVENTURA
EL PASEO DE AGUSTÍN
El paseo de Agustín es uno de los bellos cuentos de aventuras para niños
pequeños escrito por Teresita Vago.
Agustín. ¡Qué chico más ocurrente! Como todos los chicos, tenía ganas de
conocer el espacio, y, sobre todo, atrapar las estrellas.
Hizo de todo para lograrlo: usó tachos, monedas y piedritas; Piolines, papeles y
servilletas; Latas, rueditas y papeletas: ¡pero nunca lo podía lograr!
Insiste, insiste, e insiste: “¡Un guerrero nunca deja de creer!”
Una tarde de verano, Agustín se subió a su árbol favorito para observar las
estrellas y ver si las podía atrapar. ¡Guau!, ¡Guau! Sonó de pronto. ¡Era Román,
su perro!
“Veni Agustín, ¿Vamos a dar una vuelta por el espacio?” “¡Vamos! ¡Te invito a
conocer las estrellas!”
Y así dieron un paseo por el espacio. Vieron a Júpiter, Urano y Plutón; a Neptuno,
Saturno y el Sol; las Galaxias, los planetas más chiquitos y astronautas pequeñitos
De pronto, ¡Agustín tuvo las estrellas enfrente de él! Eran hermosas, todas de
papel. Las tocó, las besó y abrazó… La estrella mayor le prometió que siempre las
cuidarían por la noche, ¡Y Agustín se puso feliz!
Pero ya era hora de volver a casa, el paseo por ahora había terminado. Entonces,
Agustín y Román se abrazaron, felices por haber llegado a su sueño de infancia:
tocar el cielo.
LA GRAN AVENTURA DE DANIELA
-Mariela avanzó por el pasadizo y se dirigió a la zona de castigo para los
atrasados a diario y tomar pruebas a los que no la dieron por estar enfermos o…
vaya a saber uno!!!!!
-Era un lugar alejado del bullicio y rodeada de árboles añosos, en los que
habitaban pajarillos que cantaban más en primavera que en verano. Franqueaba
el acceso a ese calabozo una puerta de fierro color sangre…y con letras
pequeñitas se leía sobre ella: “biblioteca”
¡¡¡ Que sorpresa enorme se llevó Mariela!!! ¡¡ en lugar de profesores queriendo
tomarle pruebas, le esperaba alguien parecida a su bisabuela!! …o más anciana
todavía…
-El caso es que, Mariela, encontró un espacio para dar rienda suelta a su
imaginación…y sintiéndose una valiente exploradora saludó al a señora,
asumiendo que era la anfitriona de aquel lugar maravilloso y …se embarcó en la
aventura de recorrer cada estante y cada rinconcito de esa magia sin igual.
-Juegos de mesa por aquí…..libros de pintura por allá….pantallas de
computador….un par de globos terráqueos….!Enormes mapas y fantásticas
láminas de seres humanos y animales por dentro! Varios chicos y chicas de
diferentes edades entraban y salían, estudiaban, dibujaban o leían.
-Hermosos libros de tapas duras y bien cuidadas le invitaban a viajar, cantar,
bailar, cocinar e incluso aprender a estudiar…..cosa que con su amplia
imaginación y constante curiosidad a veces, solo a veces…no podía lograr.
-Pasadas un par de horas, entre mesas y sillas de colores, alfombras y cojines…
Descubrió a la ancianita leyendo en silencio, quien le miró dulcemente y le dijo: –
“preparo la hora del cuento”
-La puerta se abrió y la sala se inundó de pájaros bulliciosos, convertidos en niños
y niñas, que alborotaron el lugar posándose en sillas y cojines con gracia sin igual,
lanzando al aire sus risas contagiosas y sus chillidos de alegría…..de pronto , el
silencio ,majestuosa y pausadamente ingresó al recinto y la ancianita con una
explosiva y dulce alegría, comenzó a narrar una bella historia que la niña jamás
podrá olvidar, pues los rinocerontes ,las hadas y los gnomos, el unicornio y un
ciruelo florido tenían divertidas conversaciones cuya gran enseñanza final era que
para dios todas las criaturas somos importantes y que sabiéndonos queridos,
debemos cuidarnos, protegernos y amarnos unos a otros…lo que incluye también
al aire, el agua y la más pequeñita de las hierbas hasta los más altos árboles del
mundo. -Una vez terminada la historia, los pájaros- niños alzaron su bípedo vuelo
y el lugar volvió a quedar en silencio. Mariela, ya algo cansada con esta singular
experiencia, se despidió de la ancianita recibiendo a cambio una invitación
cariñosa para vivir cada día una nueva aventura. – Desde ese día y hasta que
debió abandonar el liceo en busca de la adultez, Mariela encontró en la biblioteca
un espacio para vivir la fantasía y enfrentar la vida rodeada de amigos que
compartían su mismo amor por aprender y soñar, a través de diferentes escritores,
de diferentes mundos, tiempos y espacios. -Pasaron los años y los hijos de
Mariela visitaban, acompañados de su padre, a la dulce ancianita que leía cuentos
en la biblioteca, ¡que no era otra que la inquieta y curiosa Daniela!
CUENTOS
FANTASTICOS
LA NUBE VIOLETA
El niño cerró el libro y, entonces, sucedió. En las copas de los árboles se paró una
nube de color violeta y le habló. Estaba narrándoles con lujo de detalles lo
sucedido a sus amigos, necesitaba decírselo a alguien. Pero se detuvo; sabía lo
que dirían o incluso pensarían, así que suprimió la última parte de la historia.
Habló de la nube y dijo que le había parecido algo extraño e intentó averiguar si
alguno de ellos la habían visto. No, nadie había visto jamás una nube violeta y,
como al niño le encantaban las historias y sabía contarlas de maravilla, sus
amigos no dijeron nada, se quedaron observándolo con asombro y les pareció
eso, una bonita historia.
La nube le dijo que pidiera un deseo y el niño, que todavía se hallaba bañado de
inocencia y credulidad, rogó por un día de vuelta a esa playa junto a sus padres,
antes del derrumbe. Esa época en la que ellos lo miraban y él sabía que existía
por esa ternura que se posaba sobre su cabeza y lo adormecía.
La nube resultó ser un hada capaz de cumplir cualquier deseo; y el niño vio
realizados sus sueños. Tuvo su día, su ciudad, su playa y, después, de nuevo la
viudez; porque en su caso no era orfandad: sabía exactamente lo que había
perdido y por qué y podía contarlo. Un niño sin padre sólo sabe que no tienen lo
que otros sí.
No pudo contarles la verdad a sus amigos, porque en el fondo, sabía que no lo
entenderían. Así que, después de pasar la tarde con ellos regresó a su casa,
observando cada rincón del cielo, con la esperanza de que otra vez, la maravillosa
nube le arrebatara esa viudez.
EL ARCOÍRIS DE RELMU
Los tenía muy diversos: de colores intensos y bellas formas, en lápiz, en
acuarela…Todos sus cuadernos se hallaban repletos de arco iris. Y es que a
Relmu le fascinaba esta extraña forma colorida que llamaba la atención de todos,
atravesando las nubes y estableciendo un lazo entre el cielo y la tierra; y estaba
convencida de que era mucho más que un fenómeno óptico.
Pero había algo extraño en los arco iris que Relmu dibujaba: todos ellos carecían
del color violeta. Y por mucho que Relmu se esforzara, nunca conseguía incluir
este color en sus ilustraciones.
Relmu era una niña fea, de enormes ojos verdes, que casi no le servían si no
llevaba las enormes gafas, y un cuerpo que sobrepasaba cuatro veces el de
cualquier otra niña de su edad. En el colegio la pasaba realmente mal. No tenía
amiguitos y el pasatiempo favorito de sus compañeros de clase era tramar bromas
y burlas contra ella. Les resultaba muy divertida su cara roja bañada de lágrimas o
su incapacidad para contener la orina cuando se sentía angustiada. Sus
cumpleaños los pasaba en la más absoluta soledad, rodeada del cariño de dos
padres que no sabían quererla y una abuela malvada que ni siquiera cocinaba
bien. No obstante, Relmu tenía un secreto que nadie conocía. Por las noches,
cuando todas las luces se apagaban, salía volando por la ventana de su
habitación y visitaba mundos maravillosos.
Una noche, su viaje la llevó hasta un gigantesco arco iris. Era la primera vez que
visitaba uno y se sentía realmente extasiada. Era una enorme cinta de colores que
comenzaba en la línea del horizonte y se perdía poco después de sus ojos, donde
su terrible vista no llegaba.
Una mujer de figura desaliñada y un pelo largo y canoso se le acercó. Le dijo que
era un hada y Relmu pensó que era el ser más hermoso del universo, siendo
técnicamente sumamente fea. Como sabía que el sueño no duraría mucho y
quería volver a la realidad con la mayor cantidad de respuestas posibles, decidió
hacer todas las preguntas que se le ocurrieran. A veces solo contamos con un
sueño para cambiar nuestra realidad.
—¿Por qué no eres hermosa?
—Lo soy.
—Sí, para mí sí, porque veo en tu interior, pero no te pareces…
—La belleza no está en el interior, Relmu. El verdadero secreto de la vida no
consiste en aceptarte como eres, sino en dejar de preocuparte de que los demás
lo hagan. Debes poder mirarte al espejo sin pensar si eres bonita o fea. Después
de todo, la belleza es solo un concepto, como tantos otros, y por lo tanto no tiene
ninguna importancia. Si comprendes esto también podrás entender por qué no
pintas el color violeta en tus arco iris. Hasta que no aceptes que no eres como las
demás y te centres en ser Relmu sin importar lo que te pese, las cosas no
cambiarán.
Tardó algunos años en comprenderlo, pero un día lo hizo. Se supo hada: un hada
regordeta, de gafas y poco atractivo físico, pero con un inmenso arco iris solo para
ella, para cuidar. Y fue capaz de mostrarle a otras personas que un arco iris es
mucho más que un espectro producido por el encuentro de la luz con el agua.
ESCUELA SECUNDARIA OFICIAL NO. 325
“JUAN ALDAMA”
LENGUA MATERNA ESPAÑOL 1
ANTOLOGÍA DE NARRACIONES DE DIVERSOS
SUBGÉNEROS LITERARIOS
ALUMNO: AXEL ARTURO VARGAS GARFIAS
GRADO: 1° GRUPO: “A”
PROFESORA: JULIA ELBA PINEDA
CICLO ESCOLAR: 2022-2023