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Revolución en Guanajuato 1908-1913

El documento es un libro titulado "Revolución y contienda política en Guanajuato (1908-1913)" escrito por Mónica Blanco. El libro estudia las formas que adoptó la acción política en el estado mexicano de Guanajuato durante el periodo de la Revolución Mexicana liderado por Francisco I. Madero entre 1908 y 1913, analizando procesos electorales, acción directa y la lucha entre facciones y partidos políticos por el poder.

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Revolución en Guanajuato 1908-1913

El documento es un libro titulado "Revolución y contienda política en Guanajuato (1908-1913)" escrito por Mónica Blanco. El libro estudia las formas que adoptó la acción política en el estado mexicano de Guanajuato durante el periodo de la Revolución Mexicana liderado por Francisco I. Madero entre 1908 y 1913, analizando procesos electorales, acción directa y la lucha entre facciones y partidos políticos por el poder.

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Mónica Blanco
REVOLUCIÓN Y
CONTIENDA POLÍTICA
EN GUANAJUATO
1908-1913

EL COLEGIO DE MÉXICO
UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTÓNOMA DE MÉXICO
REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO
(1908-1913)
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
FACULTAD DE ECONOMÍA
REVOLUCIÓN
Y CONTIENDA POLÍTICA
EN GUANAJUATO
( 1908-1913)

Mónica Blanco

EL COLEGIO DE MÉXICO
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA
DE MÉXICO
972.4409
B6386re
Blanco Rosenzuaig, Mónica Laura.
Revolución y contienda política en Guanajuato; 1908-1913 /Mónica Blanco.
- México : El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos : Universidad
Nacional Autónoma de México, Facultad de Economía ; 1995.
226 p. : il. ; 22 cm.
ISBN 968-12-0655-X

l. México-Historia-Revolución, 1908-1913. 2. México-Política y gobiemo-1908-


1913.

Open access edition funded by the National Endowment for the Humanities/Andrew W. Mellon
Foundation Humanities Open Book Program.

The text of this book is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-


NoDerivatives 4.0 International License: https://creativecommons.org/licences/by-nc-nd/4.0/

Portada de Mónica Diez-Martínez

Fotografía tomada del libro de Claudia Canales, Romualdo


García: un fotógrafo, una ciudad, una época.
Reproducción autorizada por el Instituto Nacional
de Antropología e Historia

Primera edición, 1995

D.R.© El Colegio de México


Camino al Ajusco 20
Pedregal de Santa Teresa
10740 México, D.F.
D.R.© Universidad Nacional Autónoma de México
Ciudad Universitaria 04510 México, D.F.

ISBN 968-12-0655-X

Impreso en México/Printed in Mexico


ÍNDICE

Agradecimientos 9
Introducción 11
l. LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POÚflCAS MADERISTAS EN
GUANAJUATO 23
La oposición al régimen porfirista 23
La insurrección que vino de fuera 29
El cambio de gobernador 32

11. LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 39


La importancia histórica de los jefes políticos 39
La jefatura política durante el porfiriato 43
La lucha por la jefatura política durante el cambio de régimen 47
Los cauces revolucionarios 50

Ill. LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 55


Los notables de San Miguel 55
El motín 58
La elección del jefe político 63

IV. LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 71


Los notables de Valle 71
Los "jóvenes" de Jaral 76
Los pasos de Francisco Franco 79
La elección del jefe político 82
V. LAS ELECCJÓNES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS DE DIPUTADOS Y
SENADORES EN GUANAJUATO 89
El replanteamiento de las fuerzas políticas 91
La inoperancia del voto 96
La elección de diputados y senadores a la XXVI Legislatura y
el Partido Católico Nacional 99
¿sufragio efectivo o voto político? 106

VI. LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 109


El desplazamiento político de los líderes gavilleros 109
El orozco-zapatismo en Guanajuato 110

7
8 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚI1CA EN GUANAJUATO

"... El fuego de la rebelión vuelve a extenderse para derrocar


al nuevo tirano ..." 114
El conflicto por la jefatura política auxiliar de la hacienda de
Sanjuan de la Puerta 117

Conclusiones 125

Notas sobre fuentes de archivo 131

Apéndice 1 135
Cuadro l. Distritos y municipios, del estado de Guanajuato,
1895-1910 137
Cuadro 11. Ciudades del estado de Guanajuato, 1895-1910 139

Apéndice 11 141
Mapa 1. Distritos del estado de Guanajuato 143
Mapa 2. Motines urbanos en el estado de Guanajuato
en 1911 144

Apéndice III 145


Rebeliones (enero de 1912 a febrero de 1913) 147

Siglas de los archivos utilizados 203

Bibliografía 205

índice onomástico 217


AGRADECIMIENTOS

Este libro pudo realizarse gracias a la colaboración de numerosas institu-


ciones y personas. Una primera versión sirvió como tesis para la obtención
del grado de doctor en historia en el Centro de Estudios Históricos de El
Colegio de México. Estoy intelectualmente en deuda con la doctora
Alicia Hernández Chávez, directora de la misma, quien estuvo presente
con sus comentarios a lo largo de todo el trabajo. Asimismo fueron
de mucha utilidad las sugerencias de otros profesores de El Colegio de
México: la doctora Clara Lida y los doctores Gustavo Verduzco y Javier
Garciadiego.
La última versión de la tesis fue escrita en la Universidad de Chicago.
En esta etapa los comentarios del doctor Friedrich Katz constituyeron un
material de reflexión inapreciable. Agradezco especialmente a mi esposo,
el maestro Jorge Bartolucci, no sólo por su estímulo constante, sino por sus
acertadas sugerencias.
Varias instituciones me apoyaron académica y económicamente en
diversas etapas de la investigación. En tal sentido, agradezco a El Colegio
de México, a la Facultad de Economía y a la Dirección General del Personal
Académico de la UNAM y al Instituto Nacional de Estudios Históricos de la
Revolución Mexicana.
Mucho me sirvieron las lecturas hechas en seminarios de profesores
de la Universidad Nacional Autónoma de México. Agradezco en especial
a mis colegas del área de historia, María Eugenia Romero Sotelo, Cristina
Gómez, Enrique Rajemberg y Concepción Caro de la Facultad de Econo-
mía. Asimismo, a los miembros del Seminario de Historia Contemporánea
del Instituto de Investigaciones Históricas, de quienes recibí valiosas
observaciones.
Finalmente, quiero agradecer a todas las personas que hicieron posible
este trabajo. A los estudiantes que colaboraron en la recopilación de
fuentes, al personal de las bibliotecas y archivos consultados, a las
mecanógrafas de la Facultad de Economía. A mis hijas, María y Laura y a
mi hermana Josefina, agradezco su estímulo y su paciencia. A mi hijo
Ernesto, no sólo esto sino las correcciones de estilo y ortografía.

México, abril, 1994.

9
INTRODUCCIÓN

Este libro estudia las formas que adoptó la acción política en Guanajuato
en el periodo maderista de la Revolución mexicana. Por lo tanto, se ocupa
de la transición de un régimen de participación y representatividad limita-
da, a otro cuyas banderas ondeaban en pro de la democracia, mediante la
irrupción de un proceso de corte revolucionario.
En el periodo se combinaron diversas formas de acción política, dos de
las cuales merecen en este estudio atención especial: los procesos electora-
les y la acción directa. En todos los casos la disputa giró en torno a la
posesión de cargos y poderes públicos. En términos de los actores políticos
principales, el estudio versa algunas veces sobre la lucha entre grupos y
facciones y otras, trata de la competencia entre clubes y partidos formal-
mente constituidos.
De un trabajo sobre la Revolución mexicana normalmente se espera
saber de los hechos, personajes y movimientos de mayor trascendencia
durante su desarrollo. Tal ha sido la tónica asignada impresa a las obras
más conocidas. 1 Por ejemplo, en el clásico trabajo de Frank Tannenbaum,
La revolución agraria mexicana, 2 el motor principal de la Revolución fue una
rebelión campesina integrada básicamente por peones que se lanzaron a la
lucha a fin de recuperar las tierras comunales que las grandes haciendas
les habían arrancado. El libro de Tannenbaum toma como modelo de la
Revolución mexicana al movimiento agrarista del estado de Morelos con-
ducido por Emiliano Zapata.
El caudillo de Anenecuilco ha sido objeto de una copiosa literatura;
destaca la obra dejohn Womack. 3 La brillante pluma de este historiador da
cuenta de la trayectoria del movimiento zapatista en el estado de Morelos,
entre las postrimerías del porfiriato y el inicio de la década de 1920. Zapata
emerge de la obra como el dirigente campesino por excelencia de la Revolu-
ción, depositario de las expectativas y aspiraciones de los hombres del
campo.

1 Lo dicho no significa negar Ja presencia de obras sobre temas de menor trascendencia.


Al contrario, su número se ha incrementado durante Jos últimos años. Sin embargo, esto no
revierte Ja preponderancia que tienen las obras que se dedican a estudiar Jos personajes y
movimientos más destacados del proceso revolucionario.
2 Tannenbaum, 1952.
3 Womack, 1969.

11
12 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Este tipo de obras orientadas a destacar el papel del campesinado


mexicano como factor de la explosión revolucionaria, dio paso más adelan-
te a estudios dispuestos a analizar el tronco triunfal de la Revolución. En
La frontera nómada: Sonora y la Revolución mexicana,4 Aguilar Camín estudia
al grupo político de los sonorenses, cuyos personajes más destacados
fueron Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. De acuerdo con este autor,
dicho grupo desempeñó un papel vital en la institucionalización del pro-
yecto político emergente del proceso revolucionario. El punto central de la
tesis de Aguilar Camín, es que la experiencia política adquirida en su estado
natal durante los primeros años de la Revolución, permitió a los sonorenses
conformar un grupo y un proyecto político que los puso luego en condicio-
nes de regir los destinos de México hasta 1934.
Entre los estudios que se refieren al poder institucionalizador de los
prohombres de la Revolución, destaca el libro de Alicia Hernández Chávez,
La mecánica cardenista, 1934-1940. 5 En este agudo trabajo, la autora descu-
bre la habilidad política del presidente Lázaro Cárdenas para contrarrestar
la acción desplegada por la oposición callista y conformar una corriente
política de apoyo a su gestión de gobierno. Del libro de Hernández
Chávez emerge la figura de un Cárdenas que se convirtió en el responsa-
ble de las transformaciones económicas y políticas más profundas de la
Revolución.
A la luz del marco de referencia trazado por las obras aludidas, el caso
de Guanajuato es a primera vista poco llamativo, puesto que resulta
prácticamente imposible encontrar hechos, personajes y movimientos de
semejante envergadura durante los primeros años de la Revolución. Allí, la
rebelión campesina de tipo tradicional fue poco menos que inexistente.
Los grupos de rebeldes fueron pequeños en número y de poca efectividad
militar y política. En cuanto a los personajes, únicamente figuran dirigentes
de la talla de Toribio Esquive! Obregón, Alfredo Robles Domínguez y
Alejandro Martínez Ugarte, quienes desempeñaron papeles secundarios en
el proceso revolucionario. En cuanto a sucesos notables se refiere, excepto
las batallas de El Bajío, escenarios de la derrota villista, no encontramos
hechos significativos en la etapa armada de la Revolución.
La falta de hechos considerados relevantes convirtió a Guanajuato en
un objeto de estudio poco atractivo, y podríamos decir, casi olvidado para
los estudios sobre la etapa inicial de la Revolución mexicana. 6 Pero si la

4 Aguilar Camín, 1981.


5Hernández Chávez, l 979b.
6Al respecto podemos citar el trabajo de Manuel Moreno, Historia de la Revolución
mexicana en Guanajuato, México, INEHRM, 1977; Díaz-Polanco, Héctor, Formación regional y
burguesía agraria en México, México, Era, 1982, y el Diccionario histórico y biográfico de la
Revolución mexicana, Guanajuato, México, INEHRM, 1990.
INTRODUCCIÓN 13

Revolución reviste,' importancia histórica no es sólo por la fuerza de los


hechos que definieron su triunfo, sino y sobre todo porque logró modificar
el curso de la vida política nacional e implantar un régimen político
diferente en todo el país. En ese sentido, el conocimiento de los hechos
acaecidos durante el periodo revolucionario en Guanajuato, así como en la
mayoría de los estados, es históricamente interesante en la medida en que
permite conocer los procesos de adecuación que sufrió esa parte política-
mente anónima del país ante dichos cambios. 7
Para lograr un acercamiento a este tipo de fenómenos es necesario
contemplar dos niveles de análisis. El primero busca conocer los procesos
políticos tendientes a resolver la adjudicación de los cargos más cercanos a
la vida vecinal del estado. El segundo se refiere a la lucha por el control de
puestos cuyo radio de acción excede los límites parroquiales, tales como la
gubematura del estado y la representación a la XXVI Legislatura.
De acuerdo con este ordenamiento general, el primer capítulo estudia
el origen, la composición y los intereses de las facciones políticas que se
formaron en Guanajuato al calor de la lucha antirreeleccionista. Otro
propósito es mostrar la interacción entre ellas, especialmente sus alianzas
y desavenencias, derivadas de las posiciones asumidas frente al régimen de
Díaz y a la conducción del movimiento antirreeleccionista.
A fin de satisfacer los objetivos del capítulo, el relato se detiene en la
descripción de las acciones desplegadas por tres grupos principales. El
primero, conducido por Alfredo Robles Domínguez, líder estrechamente
ligado a algunos rancheros de Silao, quien pertenecía a una familia descon-
tenta con el régimen, pues consideraba insatisfechas sus expectativas eco-
nómicas y políticas. El segundo, encabezado por Toribio Esquivel Obregón,
reunía a algunos empresarios agrícolas de la región de León, afectados
por la política de restricción crediticia del gobierno. Y el tercero, al mando
de Francisco Díaz y Alejandro Martínez Ugarte, representaba sobre todo a
los sectores medios urbanos de la capital del estado que aspiraban a tener
mayor participación en la vida política.
El capítulo también contempla los siguientes rubros: a) las muta-
ciones en las posiciones políticas de dichas facciones como resultado del
llamado maderista a la insurrección contra el régimen de Díaz; b) su compor-
tamiento ante la designación de un gobernador por parte de este
mismo régimen, en el marco de su programa de reformas de último
momento, y c) su alineación frente a los cambios políticos decididos por la
conducción del maderismo, y que se plasmaron en los Acuerdos de Paz de
Ciudad Juárez.

7 González y González, 1979, p. 3.


14 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

Una vez planteado el campo de fuerzas políticas de mayor influencia


en el estado de Guanajuato, el análisis desciende al nivel distrital, para
lograr un acercamiento a las formas que adoptó la acción política durante
el establecimiento del régimen revolucionario. Únicamente así, estaremos
en condiciones de observar la experiencia política más viva de este periodo:
la competencia por ocupar las jefaturas políticas.
Conforme a estos lineamientos, el capítulo segundo se ocupa, en
primer lugar, de revisar la importancia histórica de la jefatura política
en la región y de valorar el peso de la misma en la estructura institucional.
En suma, la importancia de la jefatura política en Guanajuato se explica por
su condición de estado con presencia urbana muy fuerte. Además, el jefe
político, en su carácter de presidente municipal, tenía en sus manos la
dirección de todas las tareas relativas al gobierno local. Esta primacía de
la jefatura política de distrito se logró a partir de las reformas legales
establecidas a finales del siglo XIX.
En segundo lugar, hemos estudiado los mecanismos de la acción
política más frecuentes en el proceso de elección de los jefes políticos en
todo el estado. La forma más extendida mediante la cual los habitantes de
las ciudades expresaron su apoyo a determinados candidatos fue la mani-
festación pública. El ejercicio del voto también merece un examen deteni-
do. La mayoría de las veces, las decisiones eran tomadas por un grupo de
notables de los distritos, que se reservaban el derecho de decidir el nom-
bramiento de un jefe político en una reunión de pares. En otras, los
ciudadanos ejercían la oportunidad de elegir a sus gobernantes en asam-
bleas o en forma corporativa mediante su adhesión a uno u otro vecino
notable.
No obstante la capacidad de los dirigentes para movilizar a los habitan-
tes de las ciudades detrás de sus consignas, en varias ocasiones el proceso
político abierto con la insurrección maderista encontró cauces que escapa-
ban a su control. Tal es el caso de los repetidos motines que tuvieron lugar
en la zona. El capítulo tercero ofrece la posibilidad de apreciar de cerca uno
de estos violentos episodios: el del distrito de San Miguel Allende. La
primera parte del capítulo estudia los elementos explicativos del motín.
Conoceremos las prácticas políticas desarrolladas por el grupo de notables
que monopolizaba el poder en el distrito, especialmente en su relación con
los habitantes de la ciudad. Luego abordaremos las causas del motín en
relación tanto del momento político como de los problemas que aquejaban
a la población.
La segunda parte del capítulo estudia la confrontación entre los grupos
políticos en tomo a la elección del jefe del distrito de San Miguel Allende.
Entonces dos fuerzas políticas compitieron por la jefatura, los notables
locales y un grupo que surgió a consecuencia del motín. Ello permite
INTRODUCCIÓN 15

conocer las formas de organización y los mecanismos de la acción política


propuestos por ambos, y finalmente, constatar por qué la confrontación
entre las fuerzas no pudo realizarse. Al respecto, es interesante adelantar el
elemento de la intervención del ejecutivo del estado como instancia de
solución al conflicto político local.
La relación del capítulo cuarto con los planteamientos generales del
trabajo, es la misma que en el anterior. Se trata de un estudio de caso que
nos mantiene observando la acción política a nivel distrital. Sin embargo,
la elección de jefe político en Valle de Santiago muestra aspectos diferentes
que merecen ser destacados. En este distrito la Revolución avivó la compe-
tencia entre los dos grupos de notables que venían alternándose en el
control de las instituciones locales.
El capítulo estudia dicha competencia. En primer lugar, se analizan los
resortes de poder que posibilitaban que el grupo acaudillado por Fidencio
Hernández tuviera en sus manos el control del distrito. Luego se estudian
los pasos dados por el grupo de notables -encabezado por Francisco
Franco- desplazados de la conducción del distrito a finales del siglo XIX,
para recuperar el dominio del mismo. El momento más significativo para
apreciar los alcances de dicha confrontación fue la elección de jefe político.
Durante ese proceso se midieron dos tipos de concepciones políticas. El
grupo de Hernández pretendía que la elección del nuevo jefe se hiciera
mediante una negociación entre los notables y el gobernador. El Club
Allende, al cual pertenecía Franco, proponía una elección amplia mediante
una votación. Paradójicamente, fue a través de la presencia de las armas
como se garantizó que tuviera lugar la realización de este último procedi-
miento. Así se logró la elección de jefe político en la que participó el mayor
número de ciudadanos en todo el estado.
En el capítulo quinto elevamos el análisis al nivel de las facciones cuya
presencia política se reflejaba en todo el estado. Vale decir que volvemos a
retomar los hilos del primer capítulo, para estudiar sus acuerdos y desacuer-
dos, así como los cambios en sus posiciones políticas y de poder durante
las elecciones de la gubernatura del estado y de los puestos de repre-
sentación a la XXVI Legislatura.
Con este propósito, el capítulo estudia en la primera parte, los princi-
pales agrupamientos de fuerzas que se reunieron alrededor de los diversos
candidatos a la gubernatura de Guanajuato, a finales de octubre de 1911.
Elección que al principio se perfiló como una competencia entre maderis-
tas, pero que después de algunas escaramuzas acabó dirimiéndose entre
maderistas y católicos. Los dos candidatos más importantes fueron respec-
tivamente Víctor José Lizardi y Enrique Aranda. Al calor de la campaña
electoral podremos conocer cómo fue madurando el nuevo campo de
fuerzas políticas. En efecto, durante el transcurso de dicha campaña se
16 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

constituyeron partidos políticos estatales. Asimismo, se institucionalizó


una fuerza de oposición en el estado de Guanajuato.
A continuación, el trabajo enfoca su mira sobre la elección de diputa-
dos y senadores por Guanajuato a la XXVI Legislatura, que tuvo lugar el
30 de junio de 1912. La configuración de fuerzas estructurada durante
la contienda por la gubernatura, convirtió a dicha elección en una compe-
tencia exclusiva entre el Partido Constitucional Progresista y el Partido
Católico. Para hacer frente a su oponente, los maderistas se unieron y
presentaron una lista única. A pesar del apoyo del gobierno estatal a los
candidatos de la lista oficialista, los resultados de la elección revelan la
importancia que fue cobrando el Partido Católico en Guanajuato.
El panorama de los aspectos centrales abordados en este libro, es decir,
los métodos de la acción política y de las fuerzas que los impulsaron,
quedaría incompleto si no revisáramos a grupos de oposición político-mi-
litar al régimen maderista. Por lo tanto, el último capítulo está dedicado
al estudio de las circunstancias en las cuales dichos grupos se volvieron
contra Madero, y a los motivos por los cuales decidieron abandonar la
legalidad una vez instaurado el régimen maderista.
Preponderantemente, en el caso de Guanajuato se trata de grupos que
habían sido partidarios de Madero y se sumaron al llamado de éste a la
insurrección contra Porfirio Díaz. El distanciamiento de Madero se inició
con la firma de los acuerdos de Ciudad Juárez, ante la amenaza que
significaba para los jefes rebeldes el licenciamiento. Debido a que éstos
fincaban su poder en el liderazgo ejercido entre sus tropas, el decreto
aludido representaba su desplazamiento político.
La filiación orozco-zapatista que asumió la insurrección guanajuatense
está en consonancia con la idea del desplazamiento político. El estudio de
los postulados básicos de los planes orozquista y zapatista, muestra que
ambos coinciden en que se trataba de una insurrección contra Madero, por
no haber cumplido este último con las promesas del Plan de San Luis.
Básicamente, la que establecía que los triunfos militares constituían una vía
de acceso a la política, y la que auguraba mejoras en el nivel de vida de los
trabajadores. Un caso sobresaliente que vale la pena destacar en esta parte,
es la acción del coronel orozquista Teodoro Barajas, en el distrito de
Manuel Doblado. Esta sublevación ejemplifica el papel que jugaron las
aspiraciones políticas de los jefes de la rebelión antiporfirista en el surgi-
miento de la rebelión antimaderista en el estado.
Con lo referido hasta aquí, queda descrito el tema central del trabajo,
así como el capitulado que le da cuerpo. A continuación esbozaremos las
características geográficas y económicas que fundan la estructura social y
política de la región. El estado de Guanajuato está ubicado en el centro del
país y es una de las entidades federativas más pequeñas; en 1910 contaba
INTRODUCCIÓN 17

con 28 363 kilómetros cuadrados. 8 En ese mismo año su población era


de 1 081 651 habitantes, 9 entre los que se contaban unos cuantos extranje-
ros, la mayoría española, quienes superaban en número a los norteameri-
canos. Los indígenas, fundamentalmente otomíes, eran también escasos y
se hallaban concentrados en el centro-este del estado. Esta situación fue
destacada por autores como Brading, quien indica la presencia mayoritaria
de mestizos, 10 desde el periodo colonial, en Guanajuato.
La sierra central divide al estado de Guanajuato en dos regiones bien
diferenciadas: el norte y El Bajío. El paisaje entre ambas es contrastante. La
tierra en el norte es árida y seca y las corrientes de agua son escasas. En el
subsuelo, más que en el suelo, está la riqueza de la zona. La región norte
tenía en 1910 dos áreas mineras: la del centro, situada en los distritos de
Guanajuato y La Luz, abarcaba una superficie pequeña pero notable por la
riqueza de sus mantos. Su más poderoso filón argentífero, conocido con el
nombre de Veta Madre, está ubicado en la sierra de Guanajuato. Las minas
principales abiertas sobre ésta fueron: Valenciana, Rayas, Mellado y Cata.
El área de Sierra Gorda era una zona más extensa de mantos pobres pero
abundantes. Contaba con asientos de minas en Atarjea, Xichú, Iturbide,
Santa Catarina y Porfirio Díaz (San Pedro de los Pozos). Al centro-sur del
estado se encuentran los fértiles valles de El Bajío, que comienzan al este
en Apaseo y terminan al oeste en León: lo fecundo de sus suelos deriva de
estar cubiertos por tierra negra de origen vegetal. Además, cuenta con
lluvias suficientes y agua de pequeños ríos que nacen en las montañas del
norte, corren hacia el sur, desembocan en el Lerma, y riegan la región. 11
Ambas regiones son de hechura hispánica. La comarca fue frontera en
el momento de la conquista. Tierra de chichimecas, de nómadas reacios a
la colonización, su ocupación resultó un problema para la corona española.
En parte pacificada y en parte eliminada, a la escasa población chichimeca
que sobrevivió, se agregaron colonos indígenas de otras regiones, traslada-
dos allí para el trabajo agrícola y minero. Junto a ellos se estableció un
importante núcleo de vecinos españoles, atraídos por el descubrimiento de
ricas vetas auríferas a partir de la segunda mitad del siglo xv1. 12

8 Secretaría de Agricultura y Fomento, 1910, p. 7.


9 Guanajuato tenía 38.14 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras la media nacional
era de 7.63 habitantes por kilómetro cuadrado; ocupaba el cuarto lugar en número de
habitantes y la densidad poblacional después del Distrito Federal y los estados de Tlaxcala y
México. Secretaría de Agricultura y Fomento, 1910, p. 14.
10 Secretaría de Agricultura y Fomento, 1910, pp. 9, 435 y 480. Brading, 1975b.
11 Memoria (1895), p. XXVI. García Cubas, 1889, tomo 3, pp. 172 y 356. Orozco, 1921,
p. 15.
12 Gónzalez y Gónzalez, 1983, p. 356.
18 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Durante las últimas décadas del periodo colonial, la intendencia de


Guanajuato contaba con un complejo agrícola, minero, artesanal y comer-
cial. La minería fue el motor que impulsó el desarrollo de los restantes
sectores económicos, propiciando la existencia de un mercado capaz de
absorber la producción de ranchos y haciendas. En El Bajío prosperó una
importante área agrícola que abasteció las minas del lugar, cubriendo
también requerimientos del centro del país y de las zonas del occidente. En
el norte, junto a la expansión de la ganadería lanar, se propagaron talleres
manufactureros en San Luis de la Paz, San Miguel el Grande y Dolores. Así,
al desarrollo agrícola y minero se agregó el de la artesanía textil. Al final
del periodo colonial, la intendencia de Guanajuato constituía la zona de
mayor desarrollo relativo de la Nueva España. 13
Lo que fuera el próspero virreinato de la Nueva España sufrió, entre
1810 y 1860, desestructuración económica e inestabilidad política, como
consecuencia de la prolongada guerra de independencia, las luchas intestinas
que le siguieron y las invasiones extranjeras. La declinación de la actividad
minera guanajuatense se prolongó a lo largo de la primera mitad del siglo XIX,
a pesar de la entrada de capitales ingleses en 1825, invertidos en la Anglo
Mexican Mining Association y la United Mexican Mining Association. 14
Fue durante la era de Porfirio Díaz (1876-1911) que Guanajuato, igual
que el resto del país, vivió una nueva etapa de crecimiento económico, en
la cual las inversiones extranjeras jugaron un papel muy importante. En
primer lugar, al capital extranjero se debió la construcción del ferrocarril,
que junto con el telégrafo y el teléfono significó una profunda moderniza-
ción en las comunicaciones. Las principales vías que cruzaban el estado
fueron edificadas en la década de 1880, con el propósito fundamental de
entrelazar las minas con las fundiciones y dar salida al mineral hacia el
mercado internacional. Asimismo, el ferrocarril facilitó la comercialización
de los frutos agrícolas en el mercado interno, al conectar las áreas de
producción guanajuatenses con las principales ciudades del país, en espe-
cial Guadalajara y la ciudad de México. 15
En segundo lugar, el capital extranjero jugó un papel preponderante
en el resurgimiento de la producción minera. En este campo la inversión
fue mayoritariamente de origen norteamericano. 16 Los esfuerzos iniciales
de las compañías estuvieron centrados en buscar un método de procesa-

13 Wolf, 1955, p. 261. Brading, 1975b, pp. 32, 33 y 301. F1orescano y Gil, 1975b, pp.
189-191.
14 Pinet, 1986, p. 94.
15 Calderón, 1974, pp. 518, 519 y 541. Coatsworth, 1984, p. 119.
16 Del cuadro general de la misma se infiere que Guanajuato ocupó un lugar poco
importante. Los capitales de este origen se localizaban en siete estados: Coahuila, Sonora,
Chihuahua, Oaxaca, Nuevo León, Sinaloa y Durango, los cuales junto con el Distrito Federal
INTRODUCCIÓN 19

miento del metal, que suplantara a la habitual fórmula llamada "de patio"
y permitiera extraer una mayor porción de plata. 17 Esto se logró cruzado
el siglo XIX, en 1902, cuando bajo la dirección de E. M. Hamilton, de la casa
Chas. Butters Co. se instaló una pequeña planta de experimentación en el
procesamiento por cianuración. Tres años después, The Guanajuato Con-
solidated Mining and Milling Co. puso en funcionamiento una factoría de
cianuración con 150 toneladas diarias de capacidad; en 1906 esta última
compañía duplicó la instalación.1 8
La aplicación con posibilidades comerciales del método de cianuración
fue la llave que reactivó los negocios mineros. Entre las compañías más
importantes que se establecieron en Guanajuato, aparte de las ya citadas,
merece destacarse The Guanajuato Reduction and Mines Company. 19
Esta firma adquirió las propiedades de la antigua casa Rul, que compren-
dían las minas más tradicionales, como La Valenciana, Cata, Mellado y Rayas.
También llegaron a invertir en el estado The Guanajuato Development20 y
The Mexican Milling and Transportation Co., esta última dueña de las haciendas
de beneficio El Nayal y San Matías, y de las minas de San Próspero y del
Grupo El Cedro, que poseía 80 pertenencias sobre la Veta Madre. 21
Entre las restantes actividades industriales, la rama más importante fue
la textil. Guanajuato contaba con seis fábricas textiles en 1910. 22 Había
también fundiciones de hierro y fábricas de carrocerías. La producción
industrial más moderna se interrelacionaba con una gran profusión de
actividades artesanales. Las ciudades de mayor desarrollo manufacturero
industrial fueron Guanajuato, León, Celaya y Salvatierra. Por ejemplo, en
León estaba establecida la fundición La Esperanza. Asimismo, dicha ciudad
era uno de los grandes centros zapateros del país y contaba con molinos
harineros, alfarerías, talabarterías, fábricas de pólvora y de fideos. 23

reunían 93.2% del total. Guanajuato se encontraba entre el resto de las entidades, con menos
de un entero cada una. D'Olwer, 1965, pp. 1133-1134.
17 De esta manera, en 1887 la Luz Mining and Milling Co., primera compañía en llegar
a Guanajuato de la que tenemos noticia, introdujo el sistema de amalgamación en panes. En
1892, The Guanajuato Consolidated Mining and Milling Co. adquirió la mina de La Sirena,
e intentó la misma transformación. A ninguna de las dos les funcionó la modificación
propuesta como para emplearla comercialmente.
18 Orozco, 1921, p. 50.
19 Organizada en Denver, Colorado, en 1904.
20 Las principales subsidiarias de dicha compañía, organizada en Nueva Jersey en 1906
fueron: The Pinguico Mines Company, dueña de la mina y el molino del mismo nombre y La
Peregrina Mining and Milling Co., propietaria de la mina y el molino de La Peregrina.
21 Orozco, 1921, pp. 69, 78 y 79.
22 Estadísticas económicas, 1965, p. 107.
23 AEG, G, lª, paquete núm. 148, 30 de marzo de 1911. Velasco y Mendoza, 1949, p. 75.
Rosenzweig, 1965, p. 348. Salceda, 1982, p. 75.
20 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

En 1910 los obreros industriales representaban 17.63% de la población


económicamente activa. 24 Al cruzar el siglo, las condiciones de vida y de
trabajo de los obreros guanajuatenses no eran mejores que en el resto del
país. Recibían salarios relativamente bajos, las jornadas eran largas y las
condiciones de higiene y seguridad deficientes. Sin embargo, no hubo un
alto grado de conflicto como en otras regiones de México. Esto puede
atribuirse, en parte, al hecho de que en la industria de transformación no
hubo desocupación. Al contrario, en dicho sector el número de trabajado-
res creció, de 45 271 obreros en 1895 a 49 571 en 1910. 25 El único sector
industrial que sufrió desocupación fue el de los mineros, donde la mecani-
zación de los procesos produjo una importante disminución, de 15 958
obreros en 1895 a 10 793 en 1910. 26 En tal sentido no resulta casual que,
como podremos observar en el desarrollo del trabajo, los poblados mineros
fueron áreas conflictivas durante el establecimiento del gobierno revolucio-
nario en Guanajuato.
Durante el porfiriato hubo en México un auge permanente en la
demanda de alimentos para las ciudades que crecían y para una población
en expansión. Dicha demanda propició un fuerte aumento de la produc-
ción cerealera guanajuatense, sobre todo de maíz y en menor medida de
trigo.27 El incremento de la producción se logró mediante la ampliación de
los métodos tradicionales: dedicando al cultivo nuevas tierras, profundi-
zando el barbecho y eligiendo la mejor semilla. No hubo grandes noveda-
des en cuanto a la tecnología utilizada. En efecto, la mayoría de los
hacendados empleaba el arado de reja. Los arados norteamericanos más
modernos, el arado con asiento y el arado de discos, que en la época pueden
encontrarse con frecuencia en las haciendas azucareras de Morelos, habían
logrado poca aceptación entre los agricultores cerealeros de El Bajío. 28
El auge agrícola del porfiriato produjo un aumento en el número de
haciendas y ranchos. Ya sea por compra o arrendamiento, el crecimiento
de unidades productivas pequeñas y medianas fue el más marcado. Según
las fuentes disponibles, de 889 ranchos existentes en 1877, pasaron a sumar
3 788 en 1910.29 Conjuntamente, casi no había pueblos libres. Sólo 13.3%
de los hombres del campo vivían y trabajaban en aquéllos en 191 O y su
superficie ocupaba sólo 5.1% de todas las comunidades rurales en 1921.
Compartía con Michoacán, Aguascalientes,Jalisco y Querétaro, la existen-

24 Estadísticas económicas, 1965, pp. 47-50.


25 Estadísticas económicas, 1965, p. 48
26 Estadísticas económicas, 1965, p. 47.
27 Anuarios estadísticos, 1896, 1900, 1903, 1904, 1905 y 1906.
2S Kaerger, 1986, p. 226.
29 González Navarro, 1957, p. 210.
INIRODUCCIÓN 21

cia de un número comparativamente pequeño de pueblos libres, junto


con un gran número de propiedades pequeñas y medianas. 30 La alta pro-
ductividad, unida a un proceso de modernización agrícola escaso y a
una estructura agraria no tan polarizada, contribuyeron a hacer de Guana-
juato un estado de bajo conflicto agrario en los albores de la Revolución
mexicana.

!IO Tannembaum, 1952, p. 32, tabla 14: Distribución de la población rural y de la tierra
entre los pueblos libres y las haciendas.
l. LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POLÍTICAS
MADERISTAS EN GUANAJUATO

LA OPOSICIÓN AL RÉGIMEN PORFIRISTA

Este capítulo estudia el origen, la composición y los intereses de las faccio-


nes políticas que se formaron en Guanajuato al calor de la lucha antirree-
leccionista. Con este objetivo se analizará el cuadro de las alianzas y
desavenencias que se produjeron dentro de este movimiento como resulta-
do, tanto de los apetitos personales y/o grupales de poder, como de las
posiciones asumidas frente al régimen de Díaz. Todo lo anterior será
referido a tres procesos que tuvieron lugar entre finales de 1908 y junio de
1911: las elecciones presidenciales de 1910, la insurrección armada para
derrocar a Díaz y el cambio de gobernador de Guanajuato.
En 1908 los dirigentes porfiristas buscaban la forma de garantizar la
sucesión de Porfirio Díaz en las elecciones presidenciales que tendrían
lugar en 1910. Este general, que llevaba más de treinta años en el poder,
era un hombre viejo que acaso no estaba en condiciones de sobrevivir otro
periodo presidencial completo. Con la creación de la vicepresidencia en
1904, el régimen había puesto en evidencia su proyecto para resolver el
problema de la sucesión: Díaz permanecería en la presidencia secundado
por un vicepresidente, elegido por él, quien ocuparía su lugar en caso
necesario.
Frente a las elecciones de 1910, la pugna por la vicepresidencia desen-
cadenó un intenso proceso político que en breve acabó con el proyecto
sucesorio planeado por el régimen de Díaz. La élite porfirista empezó a
prepararse. Surgieron dos tendencias. Los "científicos" se aglutinaron
alrededor de la figura del ministro de Hacienda, José Yves Limantour. El
otro sector se agrupó en torno del general Bernardo Reyes, gobernador de
Nuevo León. Ambas aceptaban a Porfirio Díaz como presidente, pero
proponían distintos candidatos para ocupar la vicepresidencia. Los "cientí-
ficos" apoyaban al vicepresidente en ejercicio, Ramón Corral, mientras que
los "reyistas" preferían al mismo Reyes.
Los partidos del gobierno iniciaron la lucha electoral. El Partido
Reeleccionista sostuvo la fórmula Porfirio Díaz-Ramón Corral. El Círculo
Nacional Porfirista impulsó la candidatura de Bernardo Reyes para vice-
presidente y con tal fin se organizó como Club Central Reyista. La primera

23
24 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

significaba la continuidad del régimen y por lo mismo el reyismo agrupó a


la oposición independiente. 1 La contienda entre corralistas y reyistas se
enconó; se hicieron frecuentes los ataques periodísticos, las agresiones
personales y la persecución de las autoridades en contra de los oposicio-
nistas.
En junio de 1909, cuando arreciaba la pugna por la vicepresidencia, en
Guanajuato hubo dos manifestaciones. El gobierno estatal y algunas corpo-
raciones mineras organizaron un mitin a favor de Corral. Algunos estu-
diantes del Colegio del Estado encabezados por un futuro maderista, Joaquín
González, convocaron al estudiantado a concurrir a la manifestación corra-
lista, para postular al general Reyes. Los corralistas fueron bañados con las
mangueras anti-incendios del Teatro Juárez y varios reyistas terminaron
presos en el cuartel de gendarmería. 2
En este marco político, a partir de 1908 el ingeniero Alfredo Robles
Domínguez inició trabajos tendientes a la formación de una de las
facciones opositoras más importantes en Guanajuato. 3 Como muchos
líderes del siglo XIX, Robles Domínguez radicaba en la capital, pero
mantenía raíces en su estado natal a través de sus parientes y de un
grupo de allegado¡,, Alfredo estaba ligado a los intereses económicos
norteamericanos a través de su medio hermano, Carlos Robles, conoci-
do político y abogado, en cuyo despacho se atendían los asuntos jurídi-
cos de algunas de las principales compañías mineras norteamericanas
instaladas en Guanajuato. 4
Su cuñada, Mercedes González, cuya familia era propietaria de un
rancho en Silao, le facilitaba a Alfredo Robles el contacto con algunos
rancheros de dicha región. 5 El personaje más destacado del grupo de
rancheros de Silao era el licenciado Juan Bautista Castelazo. 6 La importan-
cia de su origen familiar, 7 el hecho de ser abogado y de haber ocupado

1 Hemández Chávez, 1994, p. 197.


2 Moreno, 1977, pp. 46-47. Hubo también enfrentamientos entre reyistas y corralistas en
Guadalajara y Monterrey (Katz, 1983, p. 54).
3 Robles Domínguez nació en Guanajuato en 1876 (Morales, 1961, p. 97). Hijo de un
acaudalado minero y comerciante, Mariano Robles, su familia tuvo dificultades económicas
que la enemistaron con el gobernador de Guanajuato, Joaquín Obregón González y con el
régimen de Porfirio Díaz (Robles, 1970, p. 8).
4 AGN, RD, caja 4, legajo 7, expediente 34, folio 4.
5 Robles, 1970, p. 30.
6 Castelazo era un hombre de raigambre local. Nacido en Guanajuato en 1871, hizo allí
sus estudios básicos y obtuvo el título de abogado en el Colegio del Estado.
7 Por el lado de su madre, Asunción Alamán y Sardaneta, estaba emparentado con dos
apellidos de vieja estirpe guanajuatense de mineros, comerciantes y estancieros, situación que
él mismo amplió luego al casarse con Josefina Glennie, hija de ricos mineros de la región. AHG,
M, tomo XV, expediente 11, 26 de abril de 1897; El Observador, 14 de abril de 1907.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POÚTICAS MADERISTAS 25

puestos públicos, 8 ponía a Castelazo en primer plano. Además, era visto


por sus congéneres como un empresario moderno. En su rancho de San
Miguel de las Posadas introdujo un nuevo sistema de riego artificial,
conocido en la región con el apodo de "chino". Castelazo instaló este
sistema, formado básicamente por pozos entubados de los cuales se extraía
el agua con bombas eléctricas, en algunos ranchos del lugar. 9
En ese momento, la relación entre Robles Domínguez y los rancheros
de Silao se constriñe a una serie de contactos esporádicos; se constituye
como un grupo de hombres que mantienen comunicación y que a través
de un intercambio de opiniones van logrando un acercamiento progresivo.
La ausencia de estructuras orgánicas realza la importancia de las acciones de
Robles en la ciudad de México, quien actúa con mucha independencia y toma
las decisiones que le irán perfilando a esta facción de opositores a Díaz.
Del análisis de la trayectoria de Robles Domínguez se infiere que éste
pretendía ser líder de una corriente política propia. Sus contactos con las
fuerzas de oposición que se estaban organizando no cuajaron en compro-
misos estables. A finales de 1908 participó en reuniones del Centro Orga-
nizador del Partido Democrático (COPD ), del cual se retiró muy rápido
debido a la preponderancia que los reyistas obtuvieron en la mesa direc-
tiva.10
El contacto orgánico de Robles con el partido de Madero, que empezó
a tomar cuerpo en marzo de 1909 con la creación del Centro Antirre-
eleccionista de México, fue también momentáneo. Posiblemente, esto se
debe en parte al hecho de que Robles Domínguez no resultó elegido
miembro al nombrarse la junta directiva del Centro; 11 su intención se
expresó durante la primera reunión oficial del Centro Antirreeleccionista,
cuando presentó un proyecto de programa a los miembros asistentes. Sin
embargo, su borrador no fue aceptado para la discusión y el documento
que se tomó como base fue el presentado por Madero. 12
Robles vio plasmadas sus aspiraciones cuando logró constituir una
nueva fuerza política, el Partido Nacionalista Democrático (rND), en sep-

8 Castelazo fue funcionario del poder judicial del estado.


9 Robles, 1970, pp. 38-39.
10 Según Portilla, dentro del COPD se dio una lucha entre los elementos reyistas y los
independientes por la hegemonía interior. La preponderancia de los reyistas puede deberse
no sólo a que hayan obtenido la mayoría en la mesa directiva, sino también a cuestiones de
principios. "Dejar al partido en el reeleccionismo, como sucedió, significaba su definición
reyista, pues estaba claro que no se podría postular a Reyes si no se reconocía previamente la
reelección de don Porfirio. De ahí que los independientes se hayan separado del partido"
(Portilla, 1982, pp. 26-27). Robles Domínguez se retiró en esta coyuntura.
11 Quedaron al frente del movimiento Emilio Vázquez Gómez en carácter de presidente
y Madero y otro hombre de Guanajuato, Toribio Esquivel Obregón, como vicepresidentes.
12 Ross, 1959, p. 81. Arenas Guzman, 1974, p. 28.
26 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

tiembre de 1909. En éste tomaron parte también otros guanajuatenses:


Gabriel Robles Domínguez, hermano de Alfredo, un fogoso abogado, Enri-
que Bordes Mangel, y el profesor Cándido Navarro. El momento político ele-
gido para formar el PND no fue casual. Robles y sus correligionarios buscaban
ocupar el liderazgo que quedaba vacante tras la renuncia de Reyes a encabezar
a sus partidarios.
Toribio Esquive! Obregón fue la figura política más destacada de otra
de las facciones de oposición al régimen de Díaz en Guanajuato. Origina-
rio de la ciudad de León, fue elegido para ocupar una de las dos
vicepresidencias del Centro Antirreeleccionista de México. En él se
combinaban una sólida formación intelectual, 13 experiencia en los nego-
cios, 14 y carrera política. Tenía en su haber el prestigio de ser considerado
el gran crítico a la política financiera adoptada por el gobierno. Atributos
que hicieron de Esquive! una figura de nivel nacional.
En febrero de 1908 Limantour anunció el propósito gubernamental de
modificar la función de los bancos de emisión, prohibiéndoles, como era
acostumbrado, hacer préstamos a largo plazo. Hasta ese momento, la banca
había seguido el procedimiento de aumentar los créditos a los agricultores,
renovando los antiguos préstamos para hacer de éstos obligaciones
permanentes. En respuesta a la circular de Limantour, Esquive! escribió
varios artículos en el diario El Tiempo, en los cuales defiende el derecho de
los agricultores al crédito. 15
Las preocupaciones de Obregón se vinculan con las necesidades de un
grupo de hacendados de León, quienes interesados en modernizar sus
empresas, pugnaban por el mantenimiento del crédito agrícola. 16 Entre
ellos destaca Osear Braniff, propietario de Jalpa, una de las haciendas más
importantes y extensas de Guanajuato, situada en el área agrícola cercana
a la ciudad de León. 17 Braniff fue invitado a formar parte de la comisión
que organizó la Secretaría de Hacienda para estudiar la situación del
crédito agrícola. En abril de 1910 publicó un estudio como parte de sus
trabajos en dicha comisión, en el cual proponía un proyecto de moder-

13 Esquive! obtuvo el título de abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la


ciudad de México. En León desarrolló una vasta carrera docente. Echánove Trujillo, 1946.
14 Era propietario de una hacienda. Estrada, 1912, p. 169. Cockroft, 1971, p. 38.
15 Allí argumentó que la base del mismo" ... fue y sigue siendo la propiedad raíz". Véase
"La circular de la Secretaría de Hacienda.. ." en Esquive!, 1908, pp. 9 y 38.
16 Leonor Ludlow ha destacado cuán profundamente se vieron afectados los agricultores,
quienes ante las restricciones crediticias padecieron la escasez de recursos para financiar sus
actividades. Ludlow, 1991, p. 479.
17 AGN, RD, caja 2, expediente 11, fojas 45 y 46. Memoria, 1895, apéndice estadístico.
Braniff era, además, un fuerte empresario nacional del México porfiriano. Obregón y Braniff
no sólo estaban unidos por sus ideas, sino que además los ligaba una relación familiar, pues
Obregón estaba emparentado con la esposa de Braniff, Guadalupe Cánovas.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POLÍTICAS MADERISTAS 27

nización agrícola "que pondría el campo a la altura de su tiempo". Para ello


sugería colocar bajo cultivo intensivo todas las tierras arables, utilizar para
el trabajo rural maquinaria e implementos modernos, y racionalizar la
tenencia de la tierra (eliminando los excesivos trámites) a fin de lograr
la rápida compraventa de las propiedades. 18
El poder de los hacendados en la región de León era muy fuerte: por
largo tiempo estuvo en sus manos la jefatura política del distrito. 19 Además,
el grupo logró fortalecerse mediante la constitución de una estructura
organizativa, la Cámara Agrícola Nacional de León, que les servía no sólo
para defender sus intereses gremiales, sino también para desarrollar activi-
dades políticas. 20 En los trabajos para la formación de la Cámara empeza-
ron a destacar dos empresarios que se convertirían en los líderes locales del
grupo, el licenciado Enrique Aranda, dueño de las haciendas Echeveste y
Sandía,2 1 e Hilarión Torres, propietario de varias haciendas en la región de
El Bajío. Entre éstas destacan Sarabia, 22 Sauz de Armenta y Sitio de San
Ignacio. 23
Siendo miembro de un grupo económico y político fuerte no resulta
sorprendente que Esquivel Obregón -quien era además un hombre con
aspiraciones de liderazgo- rivalizara con Madero por la conducción del
Partido Antirreeleccionista (PA). La competencia entre ambos era clara.
Madero no apoyó la intención de Esquive! de presentarse como candidato
a la gubernatura de Guanajuato a principios de 1909. 24 Esquive! no realizó
las tareas de agitación y propaganda a las que se había comprometido,
cuestión que Madero le reprochaba amargamente en su correspondencia. 25
Esta situación hizo crisis cuando, quince días antes de la convención del PA
para elegir los candidatos a la primera magistratura del país, Madero visitó
en gira proselitista, acompañado por Roque Estrada, la ciudad de León.

18 Véase "Observaciones sobre el fomento agrícola ... ", en Silva Herzog, 1959, p. 30.
19 José María García Muñoz, propietario de la hacienda El Resplandor, fue jefe político
de León en tres ocasiones, entre 1882 y 1883, 1899 y 1901yen1909. AEG, G, lª, paquete núm.
166-2, Informe del jefe político de León al gobernador, 16 de agosto de 1912. Southworth,
1910, p. 201. Pantoja, 1979, p. 384. Archibaldo Guedea, propietario de la hacienda de San
Nicolás, lo fue por seis años, de 1901 a 1907. AHEG, Informe del jefe político de León al
gobernador, 16 de noviembre de 1909. Pantoja, 1979, p. 384.
20 Aunque los trabajos para la constitución de la Cámara se iniciaron tiempo antes, ésta
fue fundada formalmente en septiembre de 1910. AEG, G, 3ª, paquete núm. 159, 21 de agosto
de 1910, Creación de la Cámara Agrícola Nacional de León.
21 AHEG, 15 de noviembre de 1909. AEG, G, l', paquete núm. 166, 26 de marzo de 1912.
22 AEG, G, lª, paquete núm. 431, 4 de enero de 1912.
23 Brading, 1988, pp. 351-352.
24 Epistolario, 1985, Madero a Esquive!, San Pedro, Coahuila, 27 de julio de 1909.
25 Epistolario, 1985, Madero a Esquive!, 15 de agosto de 1909.
28 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

La reunión fue difícil. Durante la misma, Esquivel se enfrentó dura-


mente con Madero acusándolo de estar en la misma posición política que
Emilio Vázquez Gómez. Éste había publicado meses antes en la prensa
nacional una serie de artículos en los que se manifestaba proclive a la
aceptación de una fórmula presidencial con Díaz a la cabeza, que permitie-
ra a la oposición conquistar algunos puestos, tanto de elección popular
como en la rama administrativa. 26 Toribio Esquivel le envió una carta en la
que dejaba constancia de su desaprobación, y en la que hacía notar el
absurdo de que el presidente del Centro Antirreeleccionista se mostrara
partidario de la reelección. 27 Según Roque Estrada, quien participó en la
entrevista, "Madero defendió con calor y acritud la conveniencia de una
transacción que, a su juicio, era la única solución posible". 28
Madero tuvo más éxito en la capital del estado. Allí logró atraer
algunos partidarios. Entre ellos destacan dos periodistas de trayectoria
política independiente, 29 Francisco Díaz, el director de El Observador y
Nabor Baltierra, quien escribía en El Hijo del Pueblo. Otro de los convoca-
dos fue el profesor Alejandro Martínez Ugarte, director de una escuela de
comercio. 30 Además, se formó un club político y se realizaron algunos
trabajos proselitistas en favor de la candidatura presidencial de Madero. Se
sentaron así las bases de una nueva facción de maderistas, que representaba
sobre todo a los sectores medios urbanos de la capital del estado.
Los roces y desavenencias dentro del espectro maderista hicieron crisis
durante la convención del Partido Antirreeleccionista, el 15 de abril de
1910, cuando Robles Domínguez y el grupo de guanajuatenses del PND 31
apoyaron las pretensiones de Toribio Esquivel de ser elegido candidato
presidencial en lugar de Madero. En el momento de la presentación de los
postulantes, Bordes Mangel propuso a Esquivel para presidente, pero no
tuvo éxito ya que Madero fue apoyado por una amplia mayoría. El proble-
ma volvió a presentarse cuando hubo que resolver quién sería postulado
para la vicepresidencia. Bordes Mangel insistió en Esquivel. Aunque esta

26 Portilla, 1982, p. 68.


27 Moreno, 1977, p. 56.
28 A pesar del altercado, durante la visita de Madero a León se formó un club político y
Esquive! Obregón fue nombrado su presidente. Además hubo un mitin que convocó a cerca
de 1 000 personas y durante el cual los asistentes fueron hostilizados por la policía. Estrada,
1912, pp. 183-184.
29 Díaz y Baltierra eran conocidos en Guanajuato por sus actividades en contra del
régimen. Por tal motivo fueron apresados en 1908. Moreno, 1977, p. 48.
30 El Observador, 6 de febrero de 1912.
31 Robles Domínguez, Bordes Mangel y Navarro participaron en la convención como
miembros del Partido Nacionalista Democrático. Esta fuerza política había aceptado previa-
mente la invitación a integrarse a la reunión y elegir, de manera conjunta con el Partido
Antirreeleccionista, los candidatos a la primera magistratura del país.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POLÍTICAS MADERISTAS 29

vez la votación estuvo más reñida, 32 Vázquez Gómez, propuesto por los
maderistas, obtuvo la nominación. El resultado de la votación pone de
manifiesto que ni Robles ni Esquive! habían logrado el ·liderazgo que
pretendían y que la jefatura del movimiento de oposición a Díaz estaba en
manos de Madero.
La distancia tomada por Esquive! Obregón y Robles Domínguez intro-
duce un elemento muy significativo en el escenario político local. Si bien
Madero logró acercar a líderes como Díaz y Martínez Ugarte, su presencia
en el estado y dentro del partido era menor y por lo tanto no estuvieron en
la convención del mismo. De tal suerte que -y a diferencia de algunos
estados del norte como Sonora y Coahuila o del centro-este de México,
como Puebla, donde se consolidaron importantes facciones y grupos anti-
rreeleccionistas- Guanajuato puede ser clasificado como una entidad en
donde la presencia del maderismo fue débil. Esta situación empezó a
modificarse cuando la facción encabezada por Robles Domínguez cambió
su postura política frente al llamado maderista a una insurrección contra
el régimen de Díaz.33

LA INSURRECCIÓN QUE VINO DE FUERA

Hacía tiempo que Robles Domínguez preveía que no iba a ser posible
acceder a la presidencia a través de la vía legal y que sería necesario un
movimiento armado para que Díaz abandonara el gobierno. 34 Cuando
Madero convocó a un levantamiento que debía iniciarse el 20 de noviembre
de 1910, giró instrucciones a Robles Domínguez para que insurreccionara el
centro y el sur del país. 35 Éste a su vez, comisionó a Cándido Navarro para
organizar la rebelión en Guanajuato.
Navarro reunía ciertas condiciones personales que lo hacían el hombre
más apropiado para encabezar la rebelión contra Díaz. Era originario de la

32 Esquive! logró 82 votos y Vázquez Gómez 113. "Acta de la Convención Nacional


Independiente de los Partidos Aliados Nacional Anti-Reeleccionista y Nacionalista Democrá·
tico", en Estrada, 1912, pp. 200 y 201.
33 Una serie de acontecimientos condujo a la convocatoria insurrecciona!. Madero fue
hostilizado durante sus giras propagandísticas y finalmente apresado en Monterrey a princi-
pios de julio de 1911. A pesar del pedido de nulidad de las elecciones elaborado por el Partido
Antirreeleccionista, el cual se basó en abundantes pruebas del fraude cometido, en septiembre
Díaz y Corral fueron designados presidente y vicepresidente de la República.
34 Según el testimonio de algunos de sus correligionarios, en numerosas ocasiones y
desde temprana época, Alfredo Robles se mostró partidario de la vía armada. Estrada, 1912,
pp. 212-213, Arenas Guzmán, 1974, pp. 33, 37-39.
35 Moreno, 1977, p. 52.
30 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

reg1on de Silao, área elegida para iniciar las actividades. 36 Su origen


humilde facilitaba la comunicación con las tropas. Pero, además, era maestro37
y tenía en su haber una reconocida trayectoria como luchador por las liberta-
des municipales. 38 O sea que reunía la capacidad intelectual, el prestigio y la
experiencia necesarios para ser reconocido como conductor de la insurrección.
Navarro llegó a Silao durante la primera quincena de noviembre de
1911, 39 y allí recibió el apoyo de los rancheros de la región. Mercedes
González, quien estaba al frente del rancho de Santa Faustina,40 puso a
disposición de Navarro un grupo de hombres armados comandados por
Octavio Olavarrieta, administrador de dicho rancho. Estuvieron también
en el impulso inicial los Pesquera, Enrique, Benjamín y Pedro, dueños del
rancho de Nápoles 41 y el licenciado Manuel Malo y ]uvera, propietario de
la fracción Zaragoza del rancho de Albarradones. 42
Los planes de Robles Domínguez fueron descubiertos por la policía, y
el 13 de noviembre fue detenido y encarcelado en la capital. Al mismo
tiempo apresaron a sus más íntimos colaboradores en el centro del país:
Francisco Cosía Robelo y Ramón Rosales, 43 con lo que desaparecía la
dirección del ala centro-sur de la revolución. Los golpes represivos tuvieron
honda repercusión y para mediados de diciembre de 1910 el movimiento
de Silao se encontraba desarticulado. 44 De tal manera que la insurrección

36 En efecto, Navarro nació en La Aldea, pequeño poblado cercano a la ciudad de Silao,


en 1871. López Escalera, 1964, p. 206.
37 Navarro realizó sus estudios para maestro en el Instituto Metodista Mexicano de
Puebla. El Abogado Cristiano Ilustrado, 15 de julio de 1890. Romero Flores, 1946. Allí recibió
educación protestante. Esta experiencia, aunque breve, fue sin duda muy importante en la
formación de su carácter. Una de las metas pedagógicas de las escuelas protestantes consistía
en enseñar a los alumnos a pensar por sí mismos y a interesarse por los problemas de su
tiempo. Bastian, 1989, pp. 153-154.
38 La experiencia más importante al respecto la desarrolló en Azcapotzalco. Allí, durante
las elecciones para munícipes de fines de 1908, tomó posesión de una casilla electoral en
defensa de la libertad de elección. AEG, G, l', Telegramas, León, 20 de diciembre de 1910.
Diccionario Porrúa, 1970, p. 306.
39 AEG, l", Telegramas, Silao, 27 de noviembre de 1910.
40 AEG, G, lª, Telegramas, 24 de noviembre de 1910.
41 AEG, G, lª, paquete núm. 148, Silao, 12 de diciembre de 1910; AGN, G, 4ª, 911-12 (8) l.
4 2 AEG, G, lª, León, 13 de diciembre de 1910.
43 Womack, 1979, p. 67.
44 Fueron a la cárcel los familiares de Navarro, entre ellos su hermana Antonia, e

incautadas las armas que le habían sido enviadas desde la capital del país. Buscando fusiles y
parque, la policía de León, junto con una escolta del 52 regimiento federal, revisaron varios
ranchos de la zona, lo que evidenció que las fuerzas militares sospechaban los nombres de los
principales implicados en la revuelta. AEG, Telegramas, Silao, 26 de noviembre de 1910. AEG,
G, l', paquete núm. 148, León, 13 de diciembre de 1910.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POLÍTICAS MADERISTAS 31

planeada desde México bajo la conducción de Robles Domínguez fue


prácticamente desmantelada en Guanajuato.
Navarro se protegió en las montañas y desde allí reorganizó la rebe-
lión.45 Las condiciones en las cuales lo tuvo que hacer merecen especial
atención, ya que marcaron profundamente al movimiento, sentando las
bases de la independencia que fue cobrando Navarro respecto a la direc-
ción maderista y que le fue distintiva a lo largo de su participación como
jefe revolucionario en Guanajuato. En efecto, es muy distinto un movimien-
to cuyos recursos, nombramientos de jefes y coordinación de actividades
están decididos desde afuera, que uno cuya organización se va decidiendo
internamente, sobre la marcha y sólo con sus propios recursos.
La falta de apoyos materiales se tradujo en una escasez de medios
(dinero, armas y hombres) que hizo sumamente difícil la restauración del
grupo. ¿cómo logró Navarro organizar fuerzas rebeldes en estas condicio-
nes? Sin duda su permanencia en el distrito de Silao, o sea en la misma zona
donde fuera descubierto, se explica por ser ésta propicia para el recluta-
miento. Allí, en una área geográfica relativamente pequeña, se desenvol-
vía un complejo agrícola, minero, artesanal y comercial que favoreció la
existencia de trabajos mixtos. Era típico el trabajador que durante los
meses de lluvia se iba a la ciudad a laborar en las minas, talleres de calzado,
molinos harineros, fábricas de pólvora y en el área textil, y en otoño se
trasladaba al campo, de arrimado, a subarrendar terrenos como mediero
o bien a trabajar en las cuadrillas volantes de las cosechas.
Esta población flotante, intercambiable y sin arraigo, en una palabra:
libre, fue más proclive a sumarse a los movimientos insurgentes que el
trabajador menos móvil, ligado a la empresa agrícola por tradición y relacio-
nes patemalistas con el hacendado. Así pues, el movimiento se integró con
jornaleros, medieros, mineros, muchos de ellos desocupados, acostumbrados
a moverse buscando trabajo aquí y allá cada temporada, que conocían la
región. 46
De esa manera, la rebelión antiporfirista logró enraizar en Guanajuato.
El hecho de que desapareciera la dirección en la capital del país proporcio-
nó las condiciones para un gran cambio. Durante el proceso, el alzamiento

45 AEG, G, lª, paquete núm. 148, Silao, 22 de abril de 1911, paquete núm. 151, León, 17
de septiembre de 1911, El Observador, 5 de marzo de 1911.
46 Por ejemplo, estuvieron con Navarro los hermanos Armendáriz:Juan,Jesús y Gabino.
Juan estaba desocupado cuando se incorporó al grupo. Antes había sido trabajador de las
haciendas de Chichimequillas y de Cañada de Alfaro. Otros jornaleros-mineros que se
sumaron a la insurrección fueron Juan Gregario y N. Salmerón, vecinos de la Congregación
de San Pedro de los Hernández, y Ángel Tatuan. AEG, G, lª, paquete núm. 148, León, 12 de
agosto y 1 de septiembre de 1911.
32 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

asumió de manera más marcada las características de un movimiento popular.


Y gracias a esto Cándido Navarro adquirió un liderazgo que le dio peso
propio y pudo así desarrollar una gran autonomía respecto a la dirección
maderista. Esta autonomía, que con el tiempo fue ganando terreno, creó
las condiciones para el surgimiento de la facción navarrista del maderismo.

EL CAMBIO DE GOBERNADOR

Durante la insurrección armada contra Díaz, las facciones políticas actuan-


tes en Guanajuato asumieron distintas posiciones. Como hemos podido
observar hasta aquí, el maderismo logró una mayor presencia en el estado
mediante la incorporación de la facción conducida por Robles Domínguez
y Cándido Navarro. Al contrario de éste, Esquivel Obregón y los hacenda-
dos de León no apoyaron la insurrección armada y mantuvieron cierta
distancia de Madero. Estas posiciones políticas se expresarán durante la
pugna por la gubernatura de Guanajuato. 47
Desde fines de marzo de 1911 se empezaron a hacer gestiones para
sustituir al gobernador de Guanajuato. La posibilidad de relevar a Obregón
González era muy tangible dado que ya habían sido remplazados goberna-
dores en algunos estados: en Chihuahua, en Puebla, en Yucatán y en Jalisco.
Dicha posibilidad surgió a partir del programa de reformas de último
momento puesto en práctica por el gobierno de Porfirio Díaz, tendiente a
mejorar su imagen y evitar su caída.
Después de que Madero entrara en territorio nacional, el 14 de febrero,
el gobierno empezó a ceder en el campo político. El 24 de marzo Díaz
realizó cambios en el gabinete, claramente destinados a indicar su disposi-
ción a renovar la familia oficial y sacudirse el desprestigio que supuso le
había traído su equipo más inmediato. En un mensaje al Congreso el 1 de
abril, el presidente hizo anuncios de gran consideración: el regreso al
principio de no-reelección, reformas a las leyes electorales, reorganización
del ramo judicial para hacerlo independiente del ejecutivo y el fracciona-
miento de las grandes propiedades rurales. 4 8
Los hacendados de León apoyaron el plan de reformas de Porfirio
Díaz. En abril, sitiada Ciudad Juárez por las fuerzas maderistas, varios
personajes se ofrecieron como intermediarios entre los revolucionarios y el
gobierno a fin de lograr un armisticio y evitar la toma de la ciudad. Entre

47 Díaz, Martínez Ugarte y Baltierra, los líderes de la facción de clase media de la capital,
no tuvieron la posibilidad de actuar, pues fueron apresados y estuvieron en la cárcel. Véase El
Observador, 27 de noviembre y 11 de diciembre de 1910.
48 Cosío Villegas, 1970, p. 904.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POLÍTICAS MADERISTAS 33

ellos, Toribio Esquivel Obregón y Óscar Braniff, quienes solicitaron permiso


a Llmantour para actuar como mediadores informales.49 Su principal argu-
mento· fue la conveniencia de aceptar el plan de reformas establecido por
Porfirio Díaz.
En esos momentos, Braniff y Esquivel Obregón manifestaron varias
veces las razones por las cuales, si bien estaban a favor de ciertos cambios
en lo económico y en lo político, no creían que el enfrentamiento armado
fuera el camino para lograrlos. Se mostraron partidarios de una reforma
que condujera a un nuevo gobierno, al sufragio efectivo, a una administra-
ción de justicia eficaz, a una distribución más lógica de la tierra, 50 a un
programa educativo enérgico y a la libertad de los municipios. Sin embar-
go, aseguraban que era indispensable obtener la paz a la brevedad posible, de
lo contrario, se perdería el crédito ante las demás naciones, "... pues los
capitalistas no querrán nunca aventurarse en un país en que la paz es
problemática". 51 Con base en estas ideas presentaron a Madero ciertos
ofrecimientos del gobierno, que según la opinión de Braniff y Esquive!, de
ser aceptados le permitirían al jefe de la Revolución tener pleno control del
gobierno mientras se convocaba a elecciones nuevamente. A saber, el
nombramiento de catorce gobernadores, el de algunos ministros, y nuevas
elecciones para diputados y senadores.52
La posibilidad de un cambio de gobernador despertó gran interés en
Guanajuato. Aunque sonaron muchos nombres en la prensa, 53 dos fueron
los candidatos más fuertes: los hacendados de León postularon a Enrique
Aranda y los rancheros de Silao propusieron a Juan Bautista Castelazo. Este
último fue quien logró la más amplia adhesión: hubo publicaciones suscri-
tas por grupos de comerciantes y agricultores de todo el estado, en las que
se pedía su nombramiento. 54 Sin embargo, la facción política de los hacen-
dados de León ganó la partida y el 4 de mayo Enrique Aranda fue
nombrado gobernador interino. 55

49 Limantour, 1965, pp. 224 y 225. Cumberland, 1981, pp. 170-173.


50 En un posterior escrito aclararon esta idea diciendo que eran partidarios de garantizar
la propiedad privada y considerar como causa de utilidad pública la expropiación de latifun-
dios, con el consentimiento de sus dueños, para la subdivisión previa indemnización. Collado,

1987, 112.
5 Collado, 1987, pp. 110·111.
52 Collado, 1987, p. 111.
58 Entre éstos, Esquivel y Braniff.
54 Moreno, 1977, p. 92.
55 Es interesante reflexionar sobre los motivos por los cuales Díaz no eligió para el cargo
de gobernador ni a Esquive) Obregón ni a Braniff, hasta ese momento los voceros más
destacados de la facción de empresarios leoneses. Posiblemente Díaz, gobernante de recono-
cida astucia, prefirió que el puesto fuera ocupado por Aranda, un hombre de experiencia
34 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

La respuesta no se hizo esperar. Castelazo formó un grupo armado que


empezó a actuar desde finales de abril de 1911 en Silao. Al frente del
mismo estuvo Bonifacio Soto, un pequeño propietario de tierras de la
región. 56 Alfredo García, también empresario agrícola y además exoficial
del ejército, fue el segundo jefe y encargado de brindar el adiestramiento
militar. 57 Se trataba de un grupo de aproximadamente 200 hombres, 58 que
actuó principalmente en el área de Silao. La tropa fue integrada con
trabajadores de las empresas agrícolas de dichos jefes y de varios partida-
rios suyos. 59 En mayo, una vez instalado Aranda como gobernador, realiza-
ron sus acciones militares más importantes: entraron en Cuerámaro y
Manuel Doblado, ciudades situadas al suroeste del estado, en las cuales no
hubo resistencia.60
Como es lógico suponer, Navarro tampoco aceptó el nombramiento de
Aranda; al contrario, redobló los esfuerzos militares a fin de forzar la
renuncia del nuevo gobernador. Ante la inminencia de la caída de Díaz, 61
la Revolución cobró un fuerte impulso. Navarro logró engrosar su ejército
y ocupar ciudades importantes gracias a este clima favorable. El 13 de mayo
los rebeldes entraron en San Felipe, 62 el 21 en Silao,63 y el 26 en la capital
del estado de San Luis Potosí. 64 La entrada de Navarro en León, pocos
días después, tuvo un claro significado político, pues allí estaba la base de
poder del grupo de hacendados que era el principal sostén del gobernador
Aranda. 65
A mediados de mayo de 1911, con la toma de Ciudadjuárez triunfó la
insurrección maderista. Aranda tuvo pretensiones de quedarse como go-
bernador, a pesar de que había sido nombrado por Porfirio Díaz y existía
una fuerte oposición en su contra. Esto se puso claramente de manifiesto

política mucho menor y que, por lo tanto, poseía menos peso político que cualquiera de los
otros dos personajes.
56 AGN, G, 4ª, 911-12 (8) l; Moreno, 1977, p. 85.
57 AGN, RD, caja 2, expediente 7, legajo 2, foja 73; AEG, G, l', paquete 148, Silao, 27 de
septiembre de 1911.
58 AEG, G, lª, paquete 148, Guanajuato, 31 de mayo de 1911.
59 AGN, RD, caja 2, expediente 7, legajo 2, foja 73.
60 AGN, RD, caja 2, expediente 6, legajo 1, foja 36.
61 La incapacidad del régimen para sostenerse se hizo patente después de la toma de
Ciudadjuárez, en el norte del país, por las fuerzas que seguían a Madero.
62 AEG, G, lª, paquete 146, San Felipe, 13 de mayo de 1911.
63 El Observador, 21 de mayo de 1911.
64 El Observador, 28 de mayo de 1911.
65 A fin de ocupar la ciudad de León, Navarro unió fuerzas con los antirreeleccionistas
del Club Democrático. El apoyo de este grupo de maderistas se explica por un interés local.
La solicitud de Cándido Navarro de que se cambiaran las autoridades de la ciudad, reforzó la
posibilidad de que su líder, Antonio Madrazo, fuera nombrado jefe político de León.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POÚTICAS MADERISTAS 35

cuando dicho personaje se colocó en el campo de la Revolución festejando


la toma de Ciudad Juárez. Para sus propósitos contaba con el apoyo de
algunos maderistas. Desde las páginas de El Observador, Francisco Díaz no
veía con malos ojos la posibilidad de que Aranda se quedara al frente del
estado de Guanajuato. Sin embargo, el nuevo gobernador no pudo soste-
nerse y el 4 de junio fue nombrado en su lugar el líder de los rancheros de
Silao, Juan Bautista Castelazo.
La renuncia de Porfirio Díaz y el nombramiento de Castelazo como
gobernador de Guanajuato propiciaron una recomposición de las alianzas
entre las facciones de maderistas que actuaban en el estado. El interinato
de Castelazo logró concentrar un apoyo considerable. Estuvieron a favor de
su gestión Alfredo Robles Domínguez, recién liberado de la cárcel, lo que
significaba contar con el sostén del cuartel central. La facción de maderistas
que actuaba en la capital del estado también aceptó sumarse al esfuerzo.
Martínez Ugarte fue nombrado delegado militar y jefe del Partido Anti-
rreeleccionista en Guanajuato. La gestión de Castelazo tuvo también a su
favor el hecho de que los arandistas, si bien no lo apoyaron, tampoco lo
combatieron, simplemente se alejaron momentáneamente del juego políti-
co en espera silenciosa de una segunda oportunidad.
El apoyo brindado a Castelazo implicaba la aceptación y puesta en prác-
tica de una nueva política emanada del tratado de paz firmado en Ciudad
Juaréz entre el gobierno de Díaz y los representantes de la Revolución. Este
pacto significó para el antirreeleccionismo una vuelta a la legalidad. Así pues,
se establecía el cese de hostilidades en toda la República y la constitución de
un gobierno interino. Tal como estipulaba la ley que reglamentaba el caso
de acefalía del ejecutivo, fue designado presidente León de la Barra, secre-
tario de Relaciones Exteriores del gobierno de Díaz. Las nuevas autoridades
se encargarían de convocar a elecciones generales.
Por su parte, los antirreeleccionistas se comprometieron a licenciar al
ejército revolucionario. 66 Esto cambiaba lo dicho en el Plan de San Luis del
5 de octubre de 1910, documento que había servido de base para el
acuerdo entre Madero y Cándido Navarro, como también entre aquél y la
mayoría de los grupos rebeldes que se formaron para responder al llamado
a la insurrección. En este plan se nombraba un gobierno provisional con
Madero como presidente, el cual sería el encargado de convocar a nuevas
elecciones. Se establecían las normas para la creación de las fuerzas
armadas: formas de acceder a los diferentes grados, disciplina que debía
observarse, y penas a los que no la acataran. Se otorgaba a los jefes militares
atribuciones políticas al nombrarlos "autoridad legítima provisional" de las
ciudades o pueblos que liberaran. Y, lo que era más importante, ofrecía una

66 Convenios de CiudadJuárez en Lemer, 1987, pp. 9, 116.


36 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

carrera militar permanente a los civiles que se alistaran en las fuerzas


voluntarias de la Revolución. 67
Obviamente, la decisión tomada por los antirreeleccionistas de aban-
donar los compromisos del Plan de San Luis afectaba a los grupos de
rebeldes que, como el formado por Cándido Navarro, veían amenazada su
existencia. Éste, que tenía elevadas aspiraciones políticas, no podía renun-
ciar a ellas y simplemente retirarse. Sin embargo, su situación era delicada.
El nombramiento de Castelazo por la Cámara local es un elemento impor-
tantísimo para entender la posición en que se encontraba Navarro, pues el
ejecutivo estatal era ocupado no por una autoridad perteneciente al régi-
men porfirista, sino por una legalmente nombrada dentro del gobierno
interino y a la que, por lo tanto, Navarro debía obedecer.
A fin de hacer frente a la situación, Navarro inició una política tendien-
te a tratar de permanecer dentro del marco legal imperante, sin perder la
importancia por él obtenida como jefe revolucionario. Para esto buscó
nuevos aliados. Los encontró en los hermanos Francisco y Emilio Vázquez
Gómez. Este último, nombrado recientemente secretario de Gobernación
del gobierno nacional interino, encabezaba una línea política opositora a
la conducción nacional del maderismo, que consideraba necesaria la per-
manencia en el movimiento de los grupos que habían peleado a favor de la
Revolución. Así, cuando el cuartel central le negó a Navarro la autorización
para relevar al jefe político de León, 68 éste obtuvo del secretario de
Gobernación el permiso para dicho relevo. 69
Fue en ese momento cuando se hizo muy claro el distanciamiento entre
Navarro y Alfredo Robles Domínguez, quien había retomado sus funciones
como jefe del cuartel central. Dicho organismo actuaba en consonancia con
la nueva situación, producto de los acuerdos de paz firmados en Ciudad
Juárez. De hecho, trataba de pacificar al país y prohibió todo acto de
hostilidad contra "las fuerzas del gobierno del señor General Díaz". 7 º
Asimismo, el cuartel central negaba validez a conductas consideradas
legítimas por el Plan de San Luis; tal fue el caso de los préstamos forzosos
para el sostenimiento de la guerra. Cuando Cándido Navarro solicitó 3 000
pesos en calidad de préstamo al administrador de la hacienda de La
Quemada, propiedad del exgobernador porfirista Obregón González, fue
desautorizado. 71

67 Plan de San Luis Potosí, artículos 5, 9 y transitorios A y B, en Lerner, 1987, pp. 108-111.
68 AEG, G, l', Telegramas, México, 31 de mayo de 1911; AGN, RD, caja 2, expediente 11,
foja 50.
69 AEG, G, l', paquete 148, Telegramas, México, 3 de junio de 1911.
70 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 34.
71 AGN, RD, caja 2, expediente 11, fojas 56, 112 y 113; AGN, G, 4', 911-12 (8) l.
LA FORMACIÓN DE LAS FACCIONES POÚTICAS MADERISTAS 37

El deterioro de las relaciones que mantenía Navarro con el cuartel


central había llegado a un punto tal, que acabó con sus pretensiones de
ocupar la jefatura de todos los grupos que se habían alzado en Guanajuato.
Lejos de satisfacer estas expectativas, dicho organismo prefirió, como
veremos en detalle más adelante, a Francisco Franco como su hombre de
confianza. Por ello, cuando Navarro intentó pasar revista a las fuerzas
revolucionarias del estado en Silao, el cuartel ordenó que éstas se concen-
traran para ese fin en Celaya, ciudad que estaba bajo el mando de Franco. 72
En el momento del cambio de régimen, se produjo una profunda
división entre los maderistas. Pronto se vio que los grupos se preparaban
para un enfrentamiento militar. Navarro incorporó sus tropas a la policía
rural que dependía de la Secretaría de Gobernación, 73 se colocó lo más
lejos posible del control de Castelazo y selló su alianza con el vazquismo.
Pocos días después, el gobernador creó una fuerza militar que le respondía
directamente, el cuerpo de rurales de Guanajuato, y le encargó la jefatura
del mismo a Bonifacio Soto. 74
En síntesis, en Guanajuato, el llamado de Madero a la insurrección tuvo
una amplia respuesta: los principales líderes políticos del estado se sintie-
ron convocados, aun cuando habían existido bastantes discrepancias en
vísperas de la renuncia de Díaz. Los hacendados, grupo de fuerte presencia
económica en la región, participaron en la coyuntura política maderista.
Hasta el gobernador Aranda, nombrado en época de Díaz, se colocó del
lado de Madero.
Sin embargo, la unidad lograda en torno a la figura de Madero tenía
debilidades. En primer lugar, la rivalidad entre los líderes de las facciones,
Robles Domínguez, Toribio Esquive! Obregón y Madero, no permitió
sumar esfuerzos, y el antirreeleccionismo guanajuatense fue un movimien-
to con presencia débil. Esto en parte explica por qué la participación de
Guanajuato en el movimiento de oposición al régimen de Díaz fue mucho
menor que en otros estados de la República.
En la mayoría de los casos, la frontera ideológica y política de los
integrantes de la clase política guanajuatense fue poco clara. Más que
miembros de un partido, más que porfiristas o maderistas, se adherían a
uno u otro en forma coyuntural. Lo anterior ha sido atribuido a que
primaba más la defensa de sus intereses materiales, ya sean éstos económi-
cos o políticos, que sus convicciones de tipo ideológico. Por una parte, es
cierto que en Guanajuato la presencia de una economía agrícola en expan-
sión creó las condiciones para una transición gradual de compromisos con

72 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 101.


73 AGN, RD, caja 2, expediente 11.
74 Borrador del informe del gobernador Castelazo, AEG, septiembre de 1911, p. 5.
38 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

el porfirismo. Pero además, dicha actitud ambivalente guarda relación con


cierto grado de inmadurez del sistema político; la idea de pertenencia a un
partido era poco clara. Esto propició un gran margen de acción individual
entre los miembros de la élite social y política.
En segundo lugar, la rebelión armada, a pesar de su adhesión al maderis-
mo, tendió a cobrar autonomía. Robles Domínguez se sumó al llamado de
Madero y desde México promovió un grupo armado comandado por
Cándido Navarro que actuó centralmente en la región de Silao. Su presen-
cia consolidó el maderismo en el estado. Pero al ser descabezada la conduc-
ción nacional, el grupo rebelde tuvo que reorganizarse por su propia
cuenta, lo cual con el tiempo llegó a redituarle gran autonomía. Esto se
manifiesta en el cambio de gobernador del estado. Con la renuncia de
Aranda aparecen nuevamente las divisiones. En su lugar fue nombrado
Castelazo, dirigente de los rancheros de Silao. Éste recibió el apoyo de
Robles Domínguez, quien conducía el cuartel central maderista, pero tuvo
que soportar la dura oposición de Cándido Navarro. En este contexto de
unidad maderista en las palabras y profundas divergencias en los hechos,
se echa a andar un proceso de reorganización política del estado que
amerita un detenido análisis.
11. LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS
EN GUANAJUATO

LA IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LOS JEFES POLÍTICOS

El capítulo anterior sirvió para presentar el campo de fuerzas políticas de


mayor trascendencia en todo el estado de Guanajuato. En éste descende-
remos al nivel distrital, para observar de cerca lo que el cambio de régimen
significó para los habitantes del estado. Durante el porfiriato la vida
política había estado reducida a círculos muy estrechos. El éxito del made-
rismo provocó un súbito renacimiento de la participación ciudadana. Este
gran despertar de la vida política durante los primeros meses del gobierno
de Madero, tendió a expresarse, a lo largo y ancho del país, en la elección de
autoridades locales. 1 Guanajuato no fue la excepción y ese estado de eferves-
cencia política general repercutió notablemente en el nombramiento de los
nuevos jefes políticos.
La jefatura política era una institución de rancia genealogía. Fue
establecida en la Nueva España por la Constitución política de la monar-
quía española de 1812, promulgada en Cádiz. 2 Durante la vida republi-
cana su existencia data desde la Constitución de 1824. 3 Bajo el nuevo
régimen, cada estado tuvo el derecho de organizar su gobierno y
administración interior. Así, en 1826 se dictó en Guanajuato la primera
Constitución de la era independiente. 4 En ésta, la jefatura formaba parte
del ejecutivo estatal5 y su misión básica fue la de supervisar el gobierno de
los partidos a cargo de los ayuntamientos.

1 Knight, 1986, pp. 256-257.


2 Hernández Chávez, 1985, p. VIII.
3 La Constitución nacional de 1824 estableció el régimen republicano y federal de
gobierno, la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y la religión católica como
oficial. Tena Ramírez, 1957, pp. 153-195.
4 "Constitución política del estado libre de Guanajuato", en Decretos, 1834, pp. 46-91.
5 De acuerdo con la Constitución de 1826 el poder ejecutivo quedó a cargo de un
gobernador cuya elección era indirecta (por electores representantes de los partidos) y su
mandato duraba cuatro años. Su función principal era conservar la unidad territorial, poner
en práctica las leyes emanadas del congreso y ejecutar las decisiones tomadas por los
tribunales de justicia. Véase "Constitución política del estado libre de Guanajuato", título II,
artículos: 103, 104, 118, 119, 120, 121, 122, en Decretos, 1834, pp. 68-74.

39
40 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

Los ayuntamientos establecidos en todas las ciudades, villas y cabeceras


de partido se ocupaban del gobierno interior del estado en lo económico,
lo político y lo social. 6 Estaban integrados por alcaldes, regidores y síndicos
procuradores, elegidos mediante el voto directo de los ciudadanos y se
renovaban por mitades cada año. 7 Esta definición de funciones se asentaba
sobre una existencia anterior de dicha institución, pues de hecho consti-
tuían formas de gobierno que provenían del régimen colonial. 8
Sobre esta estructura política se asentaron las nuevas jefaturas. A partir
de su creación el estado quedó dividido en cuatro departamentos, a saber:
León, Guanajuato, Celaya y San Miguel Allende, 9 cada uno con un jefe
político al frente. Además de los departamentos, la Constitución de 1826
estableció para el gobierno político del territorio la división en partidos y
municipios. Cada partido estaba administrado por un ayuntamiento cabe-
cera que tenía bajo su responsabilidad a los municipios de su jurisdicción. 10

6 La acción de los ayuntamientos abarcaba los aspectos principales del gobierno comuni-
tario: la educación, el reparto de tierras y aguas, el cuidado de la salud pública y de la seguridad
interior. "Constitución política del estado libre de Guanajuato", título 11, artículos: 146, 149,
150, 158, en Decretos, 1834, pp. 77-80.
7 La Constitución estatal concibió al ayuntamiento como una institución deliberativa, en
la cual las decisiones fueran tomadas por el común de sus miembros. Para ello, el alcalde, que
ocupaba el cargo de presidente municipal, citaba a sesiones plenarias una vez a la semana.
Debía procurar que asistieran a ellas todos los capitulares, "reconviniendo con dulzura a los
morosos", y las decisiones debían tomarse por votación, luego de discutir a fondo el problema
planteado. El presidente sólo votaba en caso de empate. Decreto núm. 35 del 14 de agosto de
1827 (de asignación de atribuciones a las autoridades) título V, artículo 162 y título VI,
artículos 1, 10 y 18, en Decretos, 1834, pp. 117-122.
8 Comparando la división política de la provincia de Guanajuato que mostró el intenden-
te Riaño en su informe de 1803 al Real Tribunal del Consulado de Veracruz, con los partidos
que según la Constitución de 1826 formaban el territorio del estado, podemos constatar la
sobrevivencia de los ayuntamientos coloniales. El primer documento mencionado dividió el
territorio en 14 cabeceras, a saber: Guanajuato, Silao, Pénjamo, Piedragorda, León, San Luis
de la Paz, Dolores, San Miguel el Grande, San Felipe, Irapuato, Salamanca, Celaya, Acámbaro
y Salvatierra, con sus correspondientes pueblos agregados. Luego la Constitución consideró
que formaban el estado 17 cabeceras, las 14 establecidas por Riaño más Valle de Santiago,
Apaseo y Yuririapúndaro. Las dos primeras eran pueblos coloniales que ascendieron a
cabeceras al inicio de la vida independiente. Yuririapúndaro no figura en el primer documen-
to. El informe Riaño puede consultarse en: Florescano, y Gil Sánchez, 1976, pp. 34-35;
"Constitución política del estado de Guanajuato (1826)", título 1, artículo 4, en Decretos, 1834,
p.47.
9 El departamento de Guanajuato se formaba con los partidos de Silao, Irapuato,
Salamanca y Valle de Santiago; el de Celaya con los partidos de Celaya, Salvatierra, Yuriria-
púndaro, Acámbaro, Apaseo y Jerécuaro; el de Allende con los partidos de Allende, Hidalgo,
San Felipe y San Luis de la Paz y el de León con los partidos de León, Pénjamo y Piedragorda.
Decreto núm. 34 del 18 de julio de 1827, en Decretos, 1834, p. 78.
10 En cuanto al gobierno de cada municipio, podía ser de tres tipos: algunos tenían
ayuntamiento, otros estaban a cargo de un alcalde y un procurador síndico elegidos popular-
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 41

La función asignada a las jefaturas políticas departamentales fue la de


crear canales efectivos de comunicación con los ayuntamientos. En efecto,
a través de aquéllas el gobernador les comunicaba sus órdenes y nuevas
leyes y era el conducto mediante el cual los cuerpos municipales le dirigían
sus asuntos. 11 Además, los jefes auxiliaban al gobernador en la gestión de
las políticas que al gobierno central le interesaba desarrollar en las regio-
nes. 12 En tal sentido, su función fue dar efectividad al gobierno de los
departamentos. 13
Dadas sus condiciones reales de existencia, el jefe político quedaba
sujeto a la voluntad del gobernador. Precisamente, éste lo nombraba y
pagaba su sueldo. 14 Asimismo, la institución era jerarquizada: los jefes
ocupaban un lugar alto dentro de la burocracia estatal. Su sueldo es un
buen indicador de su privilegiada situación. En 1828 ganaban 1 400 pesos
anuales, lo que los colocaba en un tercer nivel de ingresos, por debajo del
gobernador, que obtenía 4 000 pesos anuales, y de los diputados y fisca-
les, que ganaban 3 000 pesos anuales. 15
La jerarquía de la jefatura política dentro del gobierno del estado
revela la importancia que tenía como instancia ejecutora del mandato del
gobernador. Dicha función consistía en supervisar y controlar el gobierno
de los partidos en manos de los ayuntamientos. Al respecto, cuidaba que

mente, y en un tercer caso la autoridad responsable fue un alcalde auxiliar y un teniente


nombrados por el ayuntamiento cabecera. Éste designaba también a los "encargados" de
ranchos y haciendas. Decreto núm. 34 del 18 de julio de 1827, en Decretos, 1834, p. 78.
11 Decreto núm. 35 del 14 de agosto de 1827, título segundo, artículo 12, en Decretos,


1834, 85.
1 De acuerdo con la ley, éstos debían fomentar el desarrollo económico, incrementando
la agricultura, el comercio, la industria y la minería. Eran responsables ante el gobierno de la
conservación del orden y de atender que no se atrasara la administración de justicia. Tenían
a su cargo cuidar la impartición de la enseñanza pública y privada y organizar el sistema
penitenciario. Asimismo, el jefe de departamento era el encargado de proporcionar al
ejecutivo central la información local necesaria para elaborar las políticas generales de
gobierno. Por ejemplo, procuraba contabilizar el número de nacimientos, defunciones y
matrimonios, y detectar enfermedades endémicas y epidémicas, con el fin de fomentar el
crecimiento de la población. Decreto núm. 35 del 14 de agosto de 1827, título primero,
artículos 1 y 2; título segundo, artículo 13, en Decretos, 1834, pp. 80-81 y 86.
13 Hernández Chávez, 1994, p. 96.
14 Decreto núm. 34 del 18 de julio de 1827, artículos 4 y 5, en Decretos, 1834, pp. 78-79.
15 En efecto, el jefe político se encontraba en un escalón muy alto de la burocracia estatal.
Su sueldo estaba en el mismo nivel que el del administrador de la fábrica de tabaco del estado
que ganaba 1 800 pesos anuales, o de los administradores de rentas en los partidos de Celaya,
Allende y León que obtenían 1 200 pesos anuales cada uno. Esta situación queda más clara
si tenemos en cuenta que, en estos mismos partidos, el secretario del ayuntamiento cabecera
ganaba sólo 300 pesos anuales y el tesorero 150. Véase "Presupuesto de gastos para el estado
de Guanajuato" (mayo 1828, abril 1829), y "Presupuesto de gastos de los ayuntamientos"
(1829), en Decretos, 1834, pp. 182-183, 185-186 y 224-225.
42 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

fueran bien administrados los fondos municipales, vigilando que se obser-


varan rigurosamente las leyes e impidiendo cualquier abuso o dilapida-
ción.16 Se encargaba también de inspeccionar que se renovaran los
ayuntamientos en los tiempos y modos previstos por la ley, y le. correspondía
resolver las dudas que sobre estas elecciones se suscitaran. 17
El jefe político estaba dotado del poder necesario para conducir su
departamento. En primer lugar, el presidente municipal debía acatar y
cumplir sus órdenes. En caso de no estar de acuerdo con ellas, éste debía
informar al gobierno, aunque no podía suspender el cumplimiento de la
disposición. Otro recurso en manos del jefe político era el mando de tropa.
Los jefes comandaban la milicia cívica de su departamento, y si ésta no
fuera suficiente, tenían la facultad de solicitar auxilios. 18
No conforme con las enormes atribuciones otorgadas al jefe político,
el gobernador ponía en sus manos la sexta parte del producto de las
alcabalas otorgadas a los ayuntamientos para cubrir sus faltantes, lo cual le
daba una fuente de poder adicional de un valor considerable, ya que
aquéllos no podían disponer por sí solos de esa ayuda, que en rigor era
administrada por los jefes políticos. 19
En el lapso transcurrido entre 1826 y 1861, no hemos encontrado un texto
legal que modifique el diseño inicial. A pesar de la inestabilidad que sufrió el
país en esos agitados años, la vigencia de la Constitución de 1826 fue consi-
derable. En efecto, ésta rigió en el estado de Guanajuato hasta 1835, año en el
cual el centralismo desplazó al federalismo como sistema de organización del
país. En este nuevo marco político, Guanajuato pasó a ser uno más de los
departamentos en que se dividió el territorio mexicano. Al restablecerse el
federalismo en 1846, la Constitución de 1826 recuperó su vigencia, misma
que volvió a perder en 1853, cuando el gobierno del general Santa Anna
sancionó el centralismo político. 20

16 Un aspecto muy importante de las tareas de supervisión fue el referido al reparto de


tierras. La ley establecía que el jefe debía vigilar su distribución, observaba que se respetara
una parte competente para las necesidades de los pueblos (la que quedaría en calidad de ejido),
así como las parcelas otorgadas a individuos. En este caso, el jefe debía garantizar que se
otorgara el correspondiente título de dominio. Decreto núm. 35 del 14 de agosto de 1827,
artículo 2, en Decretos, 1834, pp. 82-83.
17 Decreto núm. 35 del 14 de agosto de 1827, artículo 13, en Decretos, 1834, p. 87.
18 Decreto núm. 35 del 14 de agosto de 1827, artículos 13 y 18, en Decretos, 1834, pp. 87,
89-90.
19 Estado que manifiesta el presupuesto de gastos de los ayuntamientos: la entrada de
reales de sus propios y arbitrios, con exclusión de la alcabala: los deficientes que deben librar
para el completo de sus gastos: los sobrantes que tienen algunos de ellos, y lo que debe
producir la parte de alcabala destinada a cubrir dichos faltantes (1828), en Decretos, 1834, pp.
231-232.
20 Escuela Libre de Derecho, 1984, pp. XIX-XX.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 43

Como resultado del triunfo de la Revolución de Ayuda, en 1853 se


restableció el pacto federal. En 1857 fue dictada una nueva Constitución
nacional, que estableció el federalismo como forma de organización del
país, reconociendo la soberanía de los estados. Se generó así nuevamente
la necesidad de que las entidades de la República elaboraran, para su
gobierno interior, constituciones en consonancia con el texto nacional. Sin
embargo, en Guanajuato la lucha entre conservadores y liberales se interpuso.
Recién terminada la Guerra de Tres Años con la victoria de las tropas liberales,
se reunió en la ciudad de Guanajuato un segundo congreso constituyente para
elaborar una nueva constitución, que se promulgaría en 1861.2 1
El triunfo de los liberales y el restablecimiento del federalismo signi-
ficaron un paso adelante en el fortalecimiento de la institución. La Consti-
tución de 1861 creó las jefaturas políticas de partido. Esto amplió
considerablemente el número de jefes políticos, y lo que es más importante,
hizo que los ayuntamientos dejaran de ser la única institución local encar-
gada del gobierno de los partidos. A partir de las nuevas normas, los
ayuntamientos tuvieron que compartir dicho gobierno con un jefe político.

LA JEFATURA POLÍTICA DURANTE EL PORFIRIATO

El establecimiento de la jefatura política como la institución de más peso a


nivel distrital tuvo lugar en la última década del siglo XIX, en relación con
lo que algunos autores consideran con acierto como el momento de mayor
consolidación del gobierno nacional de Porfirio Díaz. 22 En efecto, las
reformas a la Constitución estatal en 1891 y la promulgación de la "Ley
orgánica de jefaturas políticas"2 3 en ese mismo año, consolidaron la presen-
cia de los jefes políticos al frente del gobierno de los partidos, que cambia-
ron su nombre por el de distritos. 24
En primer lugar, hubo modificaciones a la división política del estado.
El artículo 23 de la Constitución fue reformado2 5 y se estableció que el

21 /bid., p. XX.
22 Cosío Villegas, 1970, p. 313.
23 Periódico Oficial, 5 de enero de 1892, pp. 19-21.
24 Falcón destaca la importancia de los jefes políticos durante el porfiriato y considera a
éstos" ... personajes centrales en la organización del poder". Falcón, 1991, p. 341.
25 La ley constata varios intentos fallidos por eliminar los departamentos como parte de
la división política del estado de Guanajuato. La Constitución de 1861 suprimió las jefaturas
políticas de departamento. Sin embargo, esta modificación no prosperó y en 1870 se regresó
a la división en departamentos, partidos y municipalidades establecidos por la primera
constitución estatal. En 1881, durante la gubernatura del licenciado Manuel Muñoz Ledo, se
44 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

estado de Guanajuato quedaba dividido en distritos y municipios. 26 La


eliminación de las jefaturas políticas de departamento jerarquizó a las de
distrito, al quedar éstas como las principales unidades del gobierno interior
del territorio estatal.
En su afán por limitar la autonomía de los ayuntamientos, la ley
orgánica realizó una modificación clave para entender la importancia que
detentaba la jefatura política en Guanajuato: otorgó al jefe político las
funciones de presidente municipal. Aquél obtuvo así la facultad de dirigir
la reuniones del cuerpo municipal y era el único con atribuciones para
convocarlas. De tal suerte que participaba en las deliberaciones y en la toma
de decisiones.2 7 La desaparición del presidente municipal puso la dirección de
las tareas relativas al gobierno local en manos del jefe político de distrito. 28
Asimismo, la ley otorgó a dicha institución la supervisión del gobierno
de las poblaciones que no tuvieran municipio, hasta entonces a cargo de
los ayuntamientos cabecera, con lo cual se amplió el radio de acción de la
jefatura. A fin de hacer llegar su autoridad a dichas poblaciones, el jefe
distrital contaba con un equipo de autoridades subalternas, los jefes políti-
cos auxiliares. Éstos tenían oficinas en los municipios que no eran cabecera
de distrito, así como en villas, haciendas, ranchos, pueblos, minerales,
congregaciones y rancherías.
Lo ocurrido en Guanajuato está en consonancia con la situación nacio-
nal. A la creciente centralización de competencias políticas y administrati-
vas que se produjo durante el porfiriato, específicamente en las dos últimas
décadas del siglo xrx, correspondió un reforzamiento de los cuerpos inter-
medios, en nuestro caso, de los jefes políticos. Este reforzamiento de la
autoridad de distrito significó una pérdida de poder para los ayuntamien-
tos, a los que se les redujo su autonomía. 29
Sin embargo, dicho proceso, que en otros estados llegó a generar una
acentuada ruptura entre jefe político y municipio, fue menos grave en
Guanajuato. Si bien surgen algunos conflictos entre ambas instituciones,
éstos no impusieron la tónica. Al contrario, podemos hablar de un cierto

restableció la división política administrativa en sólo partidos y municipalidades. Memorias,


1882, p. 1, cuadro l. Pero pocos años después, en 1885, siendo gobernador el general Pa-
blo Rocha y Portú los departamentos se volvieron a agregar. Memorias, 1885, pp. 1-11, cuadro
núm. l.
26 Apéndice 1, cuadro l.
27 Ley orgánica, artículos XVI y XVII, en Leyes y decretos, 1891, p. 16.
28 Además, la Ley Orgánica otorgó otras atribuciones a la jefatura que también afectaban
a Jos ayuntamientos, al dotarla de Ja capacidad de declararlos legalmente disueltos, "cuando
esas corporaciones se pongan en abierta rebelión, por actos positivos, contra el gobierno, o
contra las instituciones democráticas que rigen". Ley Orgánica, sección sexta, artículo XXXI,
en Leyes y decretos, 1891, p. 17.
29 Hernández Chávez, 1994, pp. 115 y 118.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 45

grado de complementariedad entre el jefe político y el ayuntamiento y de


una aceptación de la participación de aquél en el cuerpo municipal.
Además de las reformas legislativas, un dato muy significativo para
valorar el peso de la jefatura política de partido es que Guanajuato era un
estado de fuerte urbanización. La importancia de las ciudades en Guana-
juato ha sido constatada desde el periodo colonial. Luis González afirma
que "La vigorosa urbanización de El Bajío es un fenómeno del siglo xvm". 30
A finales del siglo XIX Guanajuato contaba con veintitrés ciudades, y esto lo
convertía en el estado más urbanizado de México. 31
La entidad contaba además con una red notable de poblaciones inter-
medias: villas, rancherías, minerales, congregaciones y pueblos, que eran
puntos de enlace de las capitales regionales; estas mismas en simbiosis con
el campo vecino. Se ha insistido mucho sobre la oposición entre las ciuda-
des y el campo. Sin embargo, esta oposición no constituyó una tendencia
de fondo en la historia de la colonización de Guanajuato. Al contrario, nos
encontramos en presencia de un estado pequeño, en el que las distancias
son cortas y la población abundante, lo que favorecía la intercomunicación
y la integración.
La presencia de una red urbana con las características descritas hasta
ahora aleja a Guanajuato de lo que algunos autores han catalogado como
"la imagen ruralista de la política latinoamericana", 32 es decir, de la idea de
que las articulaciones fundamentales de la política se encuentran en la
estructura de dominio de los espacios rurales. Al contrario, el patrón de
fuerte urbanización descrito anteriormente, hizo que desde las ciudades se
administrara la vida política local. En éstas los notables, los sectores aco-
modados de la sociedad, conducían la vida política. Sin embargo, encontra-
mos diferencias entre las ciudades pequeñas, de 4 000 a 12 000 habitantes,
y las ciudades grandes del estado, de 12 000 a 58 000 habitantes. 33 En
estas últimas, entre las que se encuentra Valle de Santiago (12 737
habitantes en 1910),34 ciudad cabecera del distrito que comprende uno de
los casos de estudio de este trabajo al que dedicaremos el capítulo IV,
descubrimos la presencia de los grupos superiores de la élite local. Nos
referimos a propietarios y arrendatarios de empresas agrícolas grandes,
gerentes de bancos y fábricas, hacendados, autoridades, además de miem-
bros de profesiones liberales con estudios superiores o universitarios,

30 González, 1980, p. 103.


31 Entre 1891 y 1910 no hubo cambios en la división territorial del estado. Incluso la
tendencia a la urbanización se fortaleció con el paso de las villas de Abasolo, Apaseo y Romita
a la categoría de ciudades. Apéndice 1, cuadro 11.
32 Annino, 1988, p. 727.
33 Véase Apéndice 1, cuadro 11.
34 Ministerio de Fomento, 1914, p. ll.
46 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚIICA EN GUANAJUATO

abogados, médicos e ingenieros. En las ciudades chicas, como San Miguel


Allende (9 847 habitantes en 1910),35 otro de los casos que estudiaremos
en el capítulo 111, fue mayor b presencia de las clases medias. Los interesa-
dos en política eran rancheros, empleados, algunas veces el farmacéutico
y el médico del pueblo, maestros de escuela primaria y artesanos. En estas
poblaciones más pequeñas destaca la participación de los comerciantes,
tanto por su número como por ser los que tenían los puestos de dirección
de los grupos políticos.
En tal sentido, a diferencia de otros lugares eminentemente rurales,
por ejemplo Morelos, la organización social y política de Guanajuato se
estructuró con base en los centros urbanos, desde los cuales se tenía el
control de la territorialidad y de la población. El zapatismo fue un movi-
miento político de pueblos confederados con fuerte tradición comunitaria,
fundada en la defensa de los bienes patrimoniales sobre agua, bosques,
pastos y tierras y del derecho al manejo autónomo de ellos. 36 Los proble-
mas relativos a estas cuestiones se dirimían en el ayuntamiento, hecho que
convertía a dicha institución en el centro de la vida política local. 37 En
Guanajuato la lucha por la posesión de la tierra fue un asunto menos
apremiante. En cambio, la movilización ciudadana solía ser motivada por
cuestiones salariales e impositivas, así como también debido a la arbitrarie-
dad de las autoridades locales. Dada la injerencia de las jefaturas políticas
en la vida interna de los cuerpos municipales, la gente consideraba que
dicha institución era la autoridad política responsable de sus problemas.
En síntesis, los cambios ocurridos durante el porfiriato plantean una
particular relación entre las principales instituciones que integraban el
sistema político del estado. Durante dicho periodo se consolidó una red de
jefes políticos de distrito como cuerpos intermedios básicos de gobierno,
reconocidos por los municipios a nivel local y por las autoridades centrales,
principalmente el poder ejecutivo, así como también los poderes legislativo
y judicial. Su papel de pivote en el plano institucional se vio consolidado
al ser el jefe político quien mantenía la relación y la comunicación entre
las instituciones y las organizaciones locales, como por ejemplo clubes
políticos, gremios y diversas organizaciones empresariales. 38 En tal sen-
tido, en Guanajuato los jefes eran los eslabones que garantizaban la gober-
nabilidad.

35 Ministerio de Fomento, 1914, p. ll.


36 Hernández Chávez, 1991, pp. l12, l13 y l14; 1994, p. 237.
37 Hernández Chávez, 1991, pp. 62-63.
38 Dos ejemplos de organizaciones empresariales con las cuales el jefe político mantenía
una estrecha relación son la Cámara Agrícola Nacional de León y el Laborío de Valle de
Santiago.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POÚTICOS EN GUANAJUATO 47

LA LUCHA POR LA JEFATURA POÚTICA DURANTE EL CAMBIO DE RÉGIMEN

El día 4 de mayo de 1911 Enrique Aranda suplantó a Joaquín Obregón


González en la gubernatura del estado de Guanajuato. Su nombramiento
implicaba la posibilidad de cambios en las jefaturas políticas distritales, por
lo tanto motivó la acostumbrada movilización de fuerzas que aspiraban a
ocupar dichos cargos. La derrota de Díaz el 1O de mayo y su posterior
renuncia le dio a la lucha política local un contenido diferente. Los grupos
políticos distritales vieron en la coyuntura abierta por semejante suceso la
oportunidad de concretar sus aspiraciones. 39 El especial momento político
de cambio de régimen avivaba notablemente la competencia por el poder.
En casi todos los distritos eran dos los grupos políticos que aspiraban
a la jefatura. Tal es el caso de León, donde la jefatura política se disputaba
entre el doctor Miguel Díaz Infante y el empresario agrícola Hilarión
Torres. El primero era miembro del Club Democrático40 y el segundo
pertenecía a la faccion política de los hacendados de León, representados
en la Cámara Agrícola Nacional de León. El Club Democrático proponía
convocar a elecciones para elegir al jefe político. No obstante, el goberna-
dor Aranda designó a Torres. Disgustados, los miembros del Club decidie-
ron forzar su renuncia; con tal propósito, convocaron a una manifestación
que reunió a más de 2 000 personas y se desarrolló pacíficamente. Esta
multitudinaria demostración de descontento popular provocó de inmedia-
to la renuncia de Torres.4 1
El llamado a la movilización popular parece haber sido un recurso
sumamente efectivo para inclinar la balanza hacia una de las partes en
conflicto. Pero no sólo cuando por esta vía se deseaba expresar el descon-
tento vecinal. Los dirigentes locales también la utilizaron como medio de
expresión del consenso local. Así pasó en Celaya, el 13 de mayo de 1911,
cuando algunos dirigentes propusieron que Ciro Valenzuela fuera nom-
brado jefe del distrito. Aranda aceptó y Valenzuela ocupó el cargo. Coajun-
tamente tuvo lugar un tumultuoso acto público, que recorrió las calles de
la ciudad dando vivas a Madero, a la Revolución y al nuevo jefe político. 42
39 Algunos grupos consideraban a Aranda una postrera carta de recambio del porfirismo
y otros pretendían que se quedara como gobernante de la Revolución. A ello se sumó el
desequilibrio causado por el hecho nada despreciable, de que quien se encontraba a cargo del
gobierno era integrante de uno de los grupos políticos regionales más fuertes del estado y que
además era de León, tradicional rival de Guanajuato en cuanto a las apetencias políticas por
ocupar la primera magistratura del estado.
40 El Club Democrático fue una organización local de maderistas que se formó con el
propósito de competir por la jefatura política. Su candidato y máximo dirigente fue el ingeniero
Antonio Madrazo.
41 AEG, G, l', Telegramas, León, 12 de mayo, 1y3 de junio de 1911.
42 El País, 24 de mayo de 1911.
48 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Pero no siempre la convocatoria a la manifestación producía los resul-


tados esperados. Lo ocurrido en la ciudad minera de Porfirio Díaz, situada
en el noreste del estado, en la región de Sierra Gorda, puede hacernos
conocer mejor esta situación. El 1O de junio tuvo lugar, en las oficinas de
la jefatura, la reunión para decidir quién ocuparía el puesto de jefe.
Durante el transcurso de la misma se enfrentaron dos grupos. El primero
de ellos tenía fuerte arraigo local. Estaba integrado por comerciantes de la
ciudad a quienes acompañaban algunos letrados. 43 Frente a ellos se encon-
traba el sector de los considerados como "de fuera" del distrito, integrado
por los directivos de las negociaciones mineras. 44 El resultado de la vota-
ción favoreció al candidato de los comerciantes, José María Ponce, frente a
Ernesto García, postulado por los mineros.
Los gerentes de las empresas mineras contaban con otro recurso para
intentar inclinar el fiel de la balanza a su favor: movilizar a los trabajadores
en su apoyo. 45 Así, al día siguiente, domingo 11 de junio, se formaron en
el centro de la ciudad, en la plaza Zaragoza y frente a la jefatura, "grupos
de individuos en su mayor parte del pueblo minero". 46 El alboroto rápida-
mente se transformó en motín. Los trabajadores pelearon por varias horas,
haciendo explotar cargas de dinamita. El grupo de comerciantes, quienes
se encontraban fuertemente armados, defendieron las casas de comercio y
las particulares desde las azoteas, permitiendo que las fuerzas militares que
arribaron a la ciudad se concentraran en la defensa de la plaza principal y
calles adyacentes. 47
La intención de los dirigentes mineros de obtener la jefatura mediante
el apoyo popular fracasó, pues el saldo de la contienda fue desfavorable a
los trabajadores. El parte militar informó de cuatro muertos y trece heridos:
"todos del pueblo". 48 El resultado militar del motín consolidó la posición
del grupo de los comerciantes, pues si bien el jefe recién elegido renunció,
al día siguiente tuvo lugar una nueva reunión en la que fue elegido por

43 Llevaban la voz cantante los comerciantes Rómulo Galaviz y Protasio Rivera, junto al

profesor Fausto Barajas y el licenciado Manuel Aguilar. AEG, G, lª, paquete 149, Ciudad
Porfirio Díaz, 1O de junio de 1911.
44 Estuvieron presentes el ingeniero Abrahám Cruz, "por sí y en representación de los

empleados y operarios de la negociación minera de El Coloso", Marcial Amézquita, quien dijo


estar en la reunión en representación de los empleados y operarios de la negociación minera
de El Oro y José Vaca, por la negociación de Cinco Señores y Ocampo. AEG, G, 1ª, paquete 149,
Ciudad Porfirio Díaz, 1O de junio de 1911.
45 AEG, G, l•, paquete 149, Ciudad Porfirio Díaz, 10 de junio de 1911.
46 AEG, G, l', paquete 149, Ciudad Porfirio Díaz, 12 de junio de 1911.
47 AEG, G, lª, paquete 149, Ciudad Porfirio Díaz, 12 de junio de 1911.
48 AEG, G, lª, paquete 149, Ciudad Porfirio Díaz, 12 de junio de 1911.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POÚfICOS EN GUANAJUATO 49

unanimidad un nuevo jefe, Susano Aguilar, y a la cual los directivos de las


negociaciones mineras ni siquiera fueron invitados. 49
De lo anterior se infiere la capacidad de los líderes locales para
movilizar a los habitantes de las ciudades detrás de sus consignas. Esta
práctica política tenía en Guanajuato una larga tradición. Torcuato Di Tella
encuentra que desde la primera mitad del siglo XIX, los dirigentes de las
facciones en competencia solían "movilizar la fuerza persuasiva de la
º
multitud" 5 como una forma de imponerse sobre los contrarios. El autor
relaciona este tipo de práctica política con la presencia de una masa urbana
altamente movilizable y amenazadora que, una vez estimulada, tendía a
sobrepasar los límites fijados por sus mentores. 51
La idea de Di Tella es sumamente ilustrativa en nuestro caso, puesto
que en numerosas ocasiones la manifestación acabó en motín. Tal como se
desprende del cuadro 1, entre el 10 de mayo y el 3 de julio de 1911, hubo
dieciséis motines en centros urbanos de Guanajuato. Doce de éstos tuvieron
lugar entre el 10 de mayo y el 4 de junio, periodo durante el cual Aranda
estuvo al frente de la gubernatura. 52 En todos ellos la población enardecida
atacó y a veces quemó los edificios públicos. Las noticias de la época
destacan la repetida destrucción de archivos en la jefatura, en el municipio
y en la oficina que recaudaba las rentas y la liberación de presos. Así el
pueblo expresaba violenta y masivamente su repudio a las autoridades
porfiristas.
Es necesario aclarar que no debe verse a los motines y a la violencia
urbana como cuestionamientos a la jefatura política como institución.
Antes bien, el relevo forzado de los jefes políticos porfiristas representa la
ausencia de canales de participación política. En ese sentido, la protesta en
contra de los jefes y el recambio de éstos guarda relación con una acelera-
ción del juego político y una agudización del conflicto entre los grupos
locales por el control del poder en sus respectivos distritos en un momento
de cambio. Durante el siglo XIX funcionó la práctica de la alternancia. Ésta
se vio alterada por una mayor conflictibilidad entre los grupos, provocada
por ese especial momento político, signado por la caída de Díaz y la
ampliación de oportunidades que auspiciaba la apertura maderista.

49 AEG, G, 11 , paquete 149, Ciudad Porfirio Díaz, 12 de junio de 1911.


50 Di Tella, 1972, p. 207.
5! Di Tella, 1972, p. 206.
52 Véase cuadro 1 y apéndice II, mapa l. Como hemos podido observar, trece motines
tuvieron lugar en ciudades intermedias, comprendidas en un rango de entre 5 000 y 15 000
habitantes. Posiblemente fueron propiciados por el hecho de que militarmente estaban mucho
menos protegidas que las ciudades grandes. Además, fueron las más atacadas. Por ejemplo, la
rebelión antiporfirista que venía del campo fue la chispa que encendió el motín en Silao,
Romita, La Luz, Yuriria y Moroleón.
50 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

CUADRO}
Cronología de motines urbanos
en el estado de Guanajuato

Población Día(s) Mes Fuente


Salvatierra 10 mayo La Vanguardia, 14 de mayo de 1911.

Ciudad González 13 mayo AEG, G, lª, paq. 143, 15 de mayo de


1911.
Acámbaro 15 mayo La Vanguardia, 21 de mayo de 1911.
Silao 15 mayo AEG, G, lª, 15 de mayo de 1911.
La Luz 15 mayo AEG, G, 1ª, 16 de diciembre de 1911.
Yuriria 16 mayo AEG, G, lª, paq. 143, 16 de mayo de
1911.
San Miguel Allende 18 mayo AGN, RD, caja 2, exp. 11, ff. 10 y 11.
Pénjamo 20 mayo AEG, G, lª, 26 de junio de 1912.
Abasolo 21 mayo AEG, G, lª, paq. 146, 22 de m~yo de
1911.
Santa Cruz 29 mayo AEG, G,lª, paq. 146.
Comonfort 30 mayo AEG, G, lª, paq. 146, 30 de mayo de
1911.
Santa Catarina 4 junio AEG, G, 1ª, paq. 146, 16 de junio de
1911.
San Luis de la Paz 7 junio AEG, G, 1ª, paq. 146, 12 de junio de
1911.
Ciudad Porfirio Díaz 11 junio AEG, G, 1ª, paq. 146 y 149, 12 de
junio de 1911.
Atargea 25 junio AEG, G, lª, paq. 148 y 149, 13 de
julio y 10 de agosto de 1911.
Xichú 3 julio AEG,G, lª,paq.146yl51,3,4y5de
julio de 1911.

Los CAUCFS REVOLUCIONARIOS

El profundo desequilibrio creado ante la pérdida del control del proceso


por parte de los dirigentes locales pone de manifiesto, en primer lugar, sus
propias limitaciones políticas, y en segundo, demuestra la ausencia de
canales de expresión política bajo el antiguo régimen.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 51

El remplazo de Aranda por Castelazo a principios de junio representó


la posibilidad de encauzar la vida política por nuevos medios. 53 Una de las
primeras medidas que tomó Castelazo fue designar en casi todos los
distritos a una persona de su confianza, para que "ausculte la opinión de
los vecinos "54 a fin de nombrar jefe político. En esta medida se hizo patente
la preocupación del maderismo oficial por abrir cauces a la participación
popular. Es por eso por lo que dicha auscultación se efectuaría en juntas
vecinales, donde debían estar representadas "todas las clases de la sociedad
a fin de que designaran libremente la persona que en su concepto fuese
más apta para desempeñar la jefatura política". 55
La política elaborada por el nuevo gobernador abrió una válvula de
escape a los conflictos políticos acumulados en el pasado. La respuesta fue in-
mediata y en los distritos los guanajuatenses comenzaron a organizarse
para lo que llamaron la "elección" de los jefes políticos. La aparición del
término elección en el ambiente político local es altamente significativa,
puesto que le otorgaba un sentido diferente al derecho que por ley tenía el
gobernador de nombrar a los jefes políticos.
Aquí se debe reflexionar sobre las novedades que trajo aparejadas el
cambio de régimen. Durante el gobierno de Porfirio Díaz hubo dos formas
de elección de los jefes políticos a nivel nacional. En el norte del país, en
los estados de Coahuila, Chihuahua, Sonora, Zacatecas y en una sola
entidad de la parte central, en Jalisco, el jefe político era elegido mediante
el voto de los ciudadanos del partido o del distrito. En Guanajuato, así
como en el resto de la República, los jefes políticos eran designados por
parte del ejecutivo estatal. 56 Algunas veces los nombres eran propuestos
por los notables de los distritos; en otras ocasiones la elección competía
sólo al gobernador. En 1911 se adopta el modelo más moderno y liberal
del norte, ya que en los hechos se pasa de un jefe nombrado por el gober-
nador a uno elegido por el voto de los ciudadanos. El proceso presentaba
asimismo, una inédita amplitud, pues se produjo simultáneamente en todos
los distritos políticos. Todo lo cual significaba un avance considerable en
términos de la ampliación del proceso de elección popular y de repre-
sentación política.
Este avance no era casual. Durante el porfiriato, Guanajuato estaba
entre los estados del país cuya tradición política era más moderna, más

53 Esto se vio facilitado por los cambios ocurridos en el país. Madero obtuvo triunfos
militares importantes en el norte y con ello el porfirismo se derrumbó. Los arreglos políticos
nacionales significaron el fin de la guerra y el encuentro de una vía de solución al problema
de la sucesión de Díaz.
54 AEG, G, l ', paquete 143, Dolores Hidalgo, 5 de junio de 1911.
55 ldem.
56 Hernández Chávez, 1994, p. 71.
52 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLlTICA EN GUANAJUATO

liberal. Un dato resulta sumamente significativo al respecto. En efecto,


dicho estado formaba parte del conjunto de las entidades en las cuales los
gobernadores eran elegidos mediante el voto directo de los ciudadanos. 57
Compartía esta situación con los estados norteños de Coahuila, Chihuahua,
Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Durango y Tamaulipas, así como con los estados
del centro y occidente, tales como Jalisco, Hidalgo, Guerrero y Veracruz. 58
En 1911, la amplitud social del voto no fue igual en todos los distritos.
La mayoría de las veces las decisiones fueron tomadas por un grupo de
notables, que se reservaban el derecho de votar a los jefes políticos en una
reunión de pares. 59 Sin embargo, la necesidad de evitar la violencia,
encauzar el interés de participación y resolver cuál de los grupos en
competencia se haría cargo de la jefatura, dio pie a que en algunas ciudades
y villas los trabajadores ejercieran la oportunidad de elegir a sus gobernan-
tes. En cualquiera de los dos casos, el voto pasó a ser el mecanismo más
socorrido para decidir la elección de los jefes políticos.
La interacción entre élites y masas en los nuevos términos fortaleció la
presencia del clientelismo electoral como vía normal para la solución de las
pugnas políticas. Así, en ciudades donde hubo fuertes motines, Santa Cruz
y San Luis de la Paz por ejemplo, algunos trabajadores fueron convocados
a participar en la junta en la que se elegiría al nuevo jefe político. 60 En otras,
el derecho al voto se ejerció por bloques electorales o mediante repre-
sentantes gremiales, que votaban a nombre de todos los trabajadores que
integraban las corporaciones.
Ése es el caso de Salvatierra, en donde la junta para elegir jefe político
fue convocada con relativa amplitud: a ciertas personas se les invitó con
sus empleados, y dependientes de los juzgados de Letras y Municipal
fueron citados en conjunto. A los gremios de artesanos: curtidores,
sastres, albañiles, zapateros, tocineros, panaderos, carpinteros, boleros,

57 Según la Constitución de 1867, el gobernador y las autoridades municipales se elegían


mediante el voto directo de los ciudadanos. En cambio, para integrar el congreso del estado,
la elección era indirecta de primer grado. "Constitución política del estado de Guanajuato",
1861, en Pantoja, 1979.
58 Según Hernández había otros dos grupos de estados donde la tradición política liberal
había arraigado en menor medida. En Aguascalientes, Estado de México y Campeche, los
gobernadores se elegían también mediante el voto directo, pero para integrar los congresos
estatales la elección era indirecta, por medio de electores. Finalmente los estados situados en
el centro sur, Zacatecas, San Luis Potosí, Colima, Querétaro, Morelos, Puebla, Oaxaca,
Chiapas, Tabasco y Yucatán, tenían el perfil liberal más bajo, pues tanto el gobernador como
las cámaras locales eran elegidas de manera indirecta. Hernández Chávez, 1994, p. 107.
59 Por ejemplo, en Dolores Hidalgo, en León y en Yuriria.
60 En esta ciudad fueron citados agricultores, vecinos caracterizados, comerciantes,
artesanos y vecinos de la clase popular, 42 personas en total. AEG, G, l', paquete 149, Santa
Cruz, 6 de junio de 1911.
LA ELECCIÓN DE LOS JEFES POLÍTICOS EN GUANAJUATO 53

hojalateros, herreros, cigarreros, cargadores, ladrilleros, aguadores y cam-


boyeros, se les solicitó que nombraran a una o dos personas de cada
agrupación para que los representaran. Además, fueron invitados los
maestros de la fábrica de tejidos La Reforma. 61 Durante la junta se decidió
que: " ... como varias personas venían representando a los gremios de arte-
sanos, operarios de la fábricas, aguadores, curtidores y demás [... ] su voto
se tendría como emitido por todo el gremio de su representación". 62
En algunas ciudades, villas, pueblos y minerales de Sierra Gorda la
(ormación de clientelas electorales asumió formas mucho más multitudina-
rias. Éstas responden al hecho de que en dicha región hubo una fuerte
concentración de motines y, por lo tanto, la necesidad de evitar la violencia
y encauzar la participación era mayor. 63 Las autoridades decidieron nom-
brar un delegado de paz para que se encargara de convocar "al pueblo y a
los particulares para que eligieran primera autoridad política". 64
Encargado de dicha misión, Manuel Vértiz visitó Sierra Gorda. El 14
de junio estuvo en la villa de San José Iturbide, el 15, en la villa de Victoria,
el 16 en el pueblo de Santa Catarina y el mismo día en el mineral de Xichú.
Por último, el 17, visitó el pueblo de Tierra Blanca. En dichas poblaciones
el comisionado citó a la población en un lugar público: los portales, el
jardín o la plaza principal. El número de asistentes fue muy alto, "más de
mil" en Victoria, mil quinientos en Xichú. Vértiz los invitó a ejercer libre-
mente su derecho al sufragio, y por lo tanto, a que se constituyesen en
electores y votaran individualmente para elegir jefe político. 65 Los habitan-
tes expresaron de manera directa y a viva voz su decisión por el candidato
de su predilección.
En San José Iturbide y Victoria, Vértiz puso a consideración de la
asamblea el nombramiento de Manuel Jáuregui y Regino Ramírez, respec-
tivamente, quienes fueron elegidos jefes por los notables del pueblo en

61 AEG, G, lª, paquete 148, Salvatierra, 5 y 7 de junio de 1911.


62 ldem.
63 En el área minera de Sierra Gorda, situada al noreste del estado, hubo motines en las
ciudades de San Miguel Allende, San Luis de la Paz, y Ciudad Porfirio Díaz, así como en los
minerales de Santa Catarina, Atarjea y Xichú. Apéndice II, mapa l. Sin lugar a dudas el
temperamento de los trabajadores mineros, con sus rasgos participativos y violentos, creó en
los dirigentes políticos la necesidad de encauzar la participación popular. Los mineros eran
sumamente violentos. En especial los barreteros, muy numerosos (las fuentes hacen referencia
a más de 2 000 en ese momento), tenían fama de pendencieros. Encargados de colocar los
explosivos en la mina, estaban acostumbrados a arriesgar cotidianamente su vida y el uso de
la dinamita ponía en sus manos un arma que los hacía más poderosos que los campesinos y
demás trabajadores. AEG, G, lª, paquete 149.
64 AEG, G, lª.
65 AEG, G, l', paquete 149, Sanjosé Iturbide, 14 de junio, Victoria, 15 de junio, Xichú, 16
de junio, Santa Catarina, 16 de junio y Tierra Blanca, 17 de junio, del año de 1911.
54 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

reuniones previas. En ambas poblaciones, los asistentes "unánimemente


rehusaron votar individualmente para hacerlo en masa y por aclamación
unísona" 66 a favor de los candidatos propuestos.
Cabe pensar que la voluntad popular expresada a favor del nuevo jefe
no fue ajena al hecho de que días antes en Iturbide, éste, junto con los
notables del pueblo, solicitó la destitución de algunas autoridades munici-
pales. Así, fue relevado de su cargo el encargado de la receptoría y la
tesorería municipales, Pascual Muñoz Montentongo, "persona bastante
déspota y tirana con los causantes, principalmente pobres", 67 y además_,
fueron liberados algunos presos. Incluso en la misma reunión en que se
eligió al jefe político, Vértiz, a pedido de la asamblea destituyó de su
empleo a un agente de policía.
Pero no siempre la voluntad popular se limitó a refrendar la decisión
de los políticos locales. En Santa Catarina, Tierra Blanca y Xichú, el
puesto de jefe estuvo muy disputado pues había varios candidatos, así
que el voto de los trabajadores pesó mucho más en la decisión de quien
debía ocupar el puesto. En el mineral de Xichú la votación no fue
unánime. Fue "nombrado en masa y aclamado por una mayoría notable,
Rómulo Sánchez", 68 aunque se expresó una minoría que propuso diver-
sos candidatos. En Santa Catarina y Tierra Blanca hubo cinco candida-
tos. Los asistentes a ambas asambleas votaron individualmente. 69
En síntesis, las referencias hechas en este capítulo en torno a las formas
que asumió la participación política en los distritos del estado de Guana-
juato prefiguran un cuadro en el que se combinan varios elementos. En
primer lugar, se muestra la existencia de pugnas entre los miembros de las
élites locales, avivadas por la coyuntura política abierta por la revolución
maderista. En segundo lugar, se advierte la ausencia de canales de partici-
pación política adecuados al momento de cambio que vive el país. En tercer
lugar, el advenimiento del maderismo parece representar la posibilidad de
disponer de nuevas formas de participación y solución a los conflictos
políticos locales. En los dos capítulos siguientes nos detendremos a analizar
los elementos aquí apuntados.

66 AEG, G, P, paquete 149, Victoria, 14 de junio de 1911.


67 AEG, G, 1', paquete 149, lturbide, 15 de junio de 1911.
68 AEG, G, P, paquete 149, Xichú, 16 de junio de 1911.
69 AEG, G, 1ª, paquete 149, Santa Catarina, 16 de junio y Tierra Blanca, 17 de junio
de 1911.
III. LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN
SAN MIGUEL ALLENDE

Los NOTABLES DE SAN MIGUEL

En concordancia con el plan general de la obra, dedicaremos este capítulo


al examen de los sucesos ocurridos en el distrito de San Miguel Allende 1
en el momento de la instauración del régimen revolucionario. El tema será
abordado mediante el estudio de dos fenómenos políticos diferentes: el
primero, la irrupción y el desarrollo de uno de los motines más violentos
del estado y la confrontación en torno a la elección del jefe político, da
cuenta del desbordamiento de los cauces fijados por las autoridades locales
para manifestar su apoyo a la revolución. El segundo se refiere a una de las
primeras tentativas de encauzar la vida política mediante procedimientos
democráticos. En conjunto, ambos hechos muestran los avatares de la
instauración de la autoridad política revolucionaria a nivel distrital.
En 1911, las actividades políticas en San Miguel Allende estaban en
manos de un grupo de notables formado por aproximadamente 80 perso-
nas. 2 Los más activos eran: Tiburcio Castillo, José Antonio Delgado, Gua-
dalupe Gallegos Lazo, Albino García, Juan García, Antonio Gil, Desiderio
Hernández, Francisco Malo, Gilberto Sánchez, José Sautto, Macario Villa-
señor y Manuel Victorino. 3 Cuando aparecían públicamente se llamaban a
sí mismos "los vecinos", "la gente decente", "el elemento honrado" y en
momentos de mayor autocomplacencia, se consideraban "las personas
sensatas y de magnífica conducta" de San Miguel Allende. 4
Sus negocios eran fundamentalmente de tipo urbano. Los más fuertes
eran los comerciantes del centro de la ciudad de San Miguel. 5 Había
también muchos empleados del gobierno. 6 Contaban, asimismo, con la
presencia de José Sautto, propietario de la fábrica de hilados y tejidos La

1 San Miguel Allende está ubicado en el noreste de Guanajuato. En 1911 limicaba por el
norte con los distritos de Dolores Hidalgo y Pozos, al este con Iturbide y el estado de
Querétaro, al sur con Santa Cruz y Comonfort, y con Guanajuato al oeste.
2 AEG, G, l', paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
3 Idem.
4 AEG, G, l', paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo y 6 de junio de 1911.
5 AGN, RD, caja 2, expediente 11, fojas 107-110.
6 AEG, G, l', paquete 149, San Miguel Allende, 5 de junio de 1911.

55
56 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚflCA EN GUANAJUATO

Aurora7 y miembro de una vieja familia muy reconocida en la localidad. En


cambio, estaban ausentes los grandes empresarios agrícolas. Por ejemplo,
no actuaban con ellos don José Sánchez, dueño de la hacienda de Jesús
María,8 ni don Manuel Torres, dueño de la hacienda de Begoña. 9
Dichos notables eran convocados a la acción política por las autorida-
des constituidas. El más activo era el jefe político, el doctor Ignacio Her-
nández, y había otra figura de peso, el juez de primera instancia Elpidio
Manrique. A pesar de que se reunían expresamente para dirimir cuestiones
relacionadas con el gobierno local, no pertenecían, a inicios de 1911, a
ningún club o partido. Más aún, se presentaban a sí mismos sólo como un
conjunto de vecinos interesados en la buena marcha de los asuntos de San
Miguel. Hernández llevaba 14 años en el cargo de jefe del lugar, 10 y en esta
larga práctica en el ejercicio del poder había establecido relaciones muy
estrechas con el grupo que actuaba en la política local. Desde la perspectiva
de este último su gestión era considerada exitosa: había sido eficaz en
conservar el orden en el distrito. 11
Hernández representa un ejemplo clásico del papel de pivote entre los
notables locales y el gobernador, planteado en el capítulo anterior, como el
fundamental que jugaban los jefes en el sistema político del estado. En
efecto, Hernández cumplió bien su función de intermediario entre la élite
dirigente y el gobernador Joaquín Obregón González. En realidad no había
en San Miguel Allende ningún grupo rival. Como resultado de la experien-
cia política acumulada, la cohesión entre sus miembros y el monopolio
político que mantenían llegaron a significar un gran poder, lo cual obligaba
a Obregón González a acordar constantemente con ellos. En este sentido el
gobernador no tuvo la posibilidad, como sí la hubo en otros distritos del
estado, 12 de sacar provecho de las contradicciones existentes entre los
diversos grupos que competían por el gobierno de las instituciones locales.
Si a las condiciones mencionadas se añade el marcado provincialismo del
cual hacían gala, resulta comprensible el apoyo concedido al gobernador a
cambio de una mayor autonomía local.
Para entender el dominio ejercido por esta gente en la región es preciso
subrayar el trato que mantenían con el resto de la población: según sus

7 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911, paquete 166, 18 de
mayo de 1912.
8 AEG, G, lª, paquete 166, San Miguel Allende, 6 de abril de 1911.
9 AHE, G, Telegramas, 12, 13, 16 y 18 de noviembre de 1911.
10 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
11 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
12 Tal fue el caso, por ejemplo, de Valle de Santiago. El Nacional, 31 de mayo, 13 y 14 de
junio de 1899.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 57

palabrascon"elpueblo", "elpopulacho"ola"gentebaja" . 13 San Miguel era


el centro urbano y comercial más grande y poblado de la explosiva región
de Sierra Gorda, 14 allí confluían obreros (textiles y mineros) y población
rural Uornaleros, medieros, pequeños propietarios) que se acercaban a la
ciudad para realizar sus compras, buscar trabajo o simplemente divertirse.
Como se ha dicho en el capítulo precedente, los trabajadores mineros, que
provenían principalmente del cercano mineral de Ciudad Porfirio Díaz,
situado a pocos kilómetros al norte, así como de los minerales del Xichú,
Tierra Blanca y Santa Catarina constituían una población flotante, móvil y
sumamente levantisca, pronta a expresar su descontento en forma violen-
ta.15 Ante el llamado maderista a la insurrección popular ese antecedente
histórico cobraba suma actualidad. El grupo de vecinos que tradicional-
mente había ejercido el dominio en el distrito era consciente de ello. Igual
que todos los dirigentes políticos del estado, temía la posibilidad de un
estallido social. A dicho temor parecen responder las precauciones toma-
das por el gobierno del fronterizo distrito de Dolores Hidalgo, ante situa-
ciones que provocaran inquietud entre la población. Tal como sucedió en
octubre de 1911, cuando al escasear el maíz por una mala cosecha, la
jefatura política compró y repartió el grano. 16 Otras medidas tendientes a
evitar explosiones de violencia en la zona eran los usuales llamados a la
población a manifestarse públicamente. Este procedimiento tenía la inten-
ción de propiciar que la gente se desfogara y a la vez demostrara apoyo a
su gestión.
Con todo, muchas manifestaciones populares acababan desbordando
los límites fijados por los convocantes. En esos casos, los dirigentes lugare-
ños trataban de calmar los ánimos acudiendo a figuras cuya autoridad era
muy respetada: por ejemplo, el cura o el jefe político. 17 Si acaso ello
resultara insuficiente, entonces recurrían a la represión a cargo de los
gendarmes del municipio, casi siempre acompañados de grupos de colabo-
radores armados y organizados a fin de entrar en acción si se daba el caso. 18

13 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.


14 En efecto, la ciudad de San Miguel Allende tenía 9 847 habitantes en1910. En la región
había otras tres ciudades: San Luis de la Paz con 6 765 habitantes, Dolores Hidalgo con 6 764
y Ciudad Porfirio Díaz con 5 598. El resto de las poblaciones en esa área tenían menos de
4 000 habitantes. Ministerio de Fomento, 1914, p. ll.
15 El Observador, 22 de noviembre de 1910, AEG, G, lª, paquete 148, Pozos, 27 de marzo
de 1911.
16 Préstamo contrato con la sucursal del Banco de Londres y México, por el ayuntamiento
de Dolores Hidalgo, octubre de 1911. AHEG, octubre, 1911.
17 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, foja 54.
18 AEG, G, lª, paquete 161, Valle de Santiago, ll de marzo de 1911; paquete 146, Celaya,
mayo de 1911.
58 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITrCA EN GUANAJUATO

La eficacia de estos recursos no pudo sostenerse bajo el naciente


régimen. En ese sentido, el relato que desarrollaremos en las páginas
siguientes, sirve para apreciar el ocaso del orden político anterior y el
surgimiento del nuevo orden revolucionario, en los discretos límites de un
distrito territorial.

EL MOTÍN

Muchos de los elementos expuestos, relativos a las relaciones entre los


dirigentes políticos locales, el gobierno estatal y los habitantes de la ciudad
se manifestaron claramente en San Miguel Allende en 1911. A pesar de que
no se formaron en Sierra Gorda grupos armados, desde finales de abril de
ese año, los "vecinos" notaban indicios de agitación entre la población
urbana y se preparaban ante la posibilidad de una revuelta. 19 Fue por ello
que se reunieron a deliberar sobre la mejor manera de organizar la
defensa20 y compraron armas. 21 Indudablemente, el especial momento
político que se estaba viviendo propició esta situación de tensión social.
La población urbana estaba muy impactada por las nuevas noticias. En
los bares y en las esquinas se formaban grupitos de gente a platicar y
comentar los recientes acontecimientos. A medida que los días pasaban se
hacía más y más evidente el colapso de la autoridad de Díaz. Esto se puso
de manifiesto tempranamente en Guanajuato, al dejar la gubernatura
Joaquín Obregón González el 4 de mayo. El cambio de gobernador hizo
visualizar la caída de Díaz, aun antes de la toma de la plaza de Ciudadjuárez
(Chihuahua) por las fuerzas militares antirreeleccionistas.
Como era costumbre entre ellos ante cualquier eventual desorden, los
notables decidieron ofrecer una salida al alboroto popular. Les pareció
oportuno entonces llamar al pueblo a expresarse orgánicamente y evitar así
"... algún escándalo que pudiera promover el populacho". 22 De este modo
presuponían que el control sobre el movimiento popular se preservaría.
Además, esa actitud propiciaba la demostración de que las autoridades
seguían siendo apoyadas por la población local.
En efecto, el cambio de régimen acarreaba un problema para los
dirigentes políticos de Allende, puesto que ponía en duda la permanencia
de los funcionarios que estaban al frente de las instituciones locales. El
Plan de San Luis (10 de noviembre de 1910), que servía a los antirreelec-

19 AEG, G, 1ª, paquete 149, San Miguel Allende, 10 de mayo de 1911.


20 AEG, G, 1', paquete 148, 9 de mayo de 1911.
21 AEG, G, 1ª, 30 de abril y 6 de mayo de 1911.
22 AEG, G, 1', paquete 149, 27 de mayo de 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 59

cionistas de programa político, declaraba ilegítimas a todas las autoridades


del gobierno anterior.
El 17 de mayo se recibió en San Miguel la noticia de que en el norte se
había firmado un convenio que anunciaba el fin de la insurrección antirree-
leccionista. 23 El jefe político creyó que esta era la ocasión para convocar a
la población a festejar el hecho de "que ambos gobiernos pactaron y que
por lo tanto habría paz". 24 Al día siguiente por la mañana, la "máxima
autoridad" y un grupo de vecinos se congregaron frente al palacio muni-
cipal para organizar la manifestación. Al frente de unas 600 personas
marcharon por las calles céntricas. Encabezaba la columna una banda de
música y un estandarte blanco que llevaba una inscripción alusiva a la paz.
El tono general era festivo; se lanzaban gritos a favor de Madero y de la
República. 25
Al inicio todo se desarrolló como se había planeado. Sin embargo,
cuando ya terminaba la mañana, apareció Miguel G. Zamora, 26 un pequeño
propietario de tierras, 27 vecino del cercano pueblo de San Isidro de las
Cañas, 28 quien arengó a la multitud "dando vivas al Ejercito Libertador y
al caudillo don Francisco I. Madero y al General Don Pascual Orozco". 29
De repente el encanto se había roto. La prédica de Zamora fue el detonante
del proceso que acabó por hacer añicos el predominio político que hasta
ese momento habían detentado los dirigentes locales. Los organizadores
trataron de disolver la manifestación haciendo que se retiraran los músicos,
pero sólo lograron que unas cuantas personas se alejaran. 30 Poco después,
los manifestantes comenzaron a pedir la libertad de un preso y se dirigieron
a la cárcel para tratar de liberarlo. 31 Al intentar abrir las puertas de la
prisión, fueron repelidos a tiros por la guardia de la misma y murió un
manifestante: Luis Camargo. Durante este último incidente el jefe político
fue apedreado por la multitud. 32 La manifestación se transformó en motín.
Aparecieron las armas y comenzaron los disparos. El fuego cruzado prove-
niente de las azoteas de las casas y negocios de algunos vecinos del centro

23 Se refiere a la comunicación, hecha ese día por Madero a los jefes del Ejército
Libertador, de que el presidente Díaz se había comprometido a renunciar antes de finalizar el
mes.
24 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
25 Idem.
26 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 23.
27 AEG, G, l', paquete 151, rancho San Isidro de las Cañas, 17 de junio de 1911.
28 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 25.
29 AGN, RD, caja 2, expediente 11, fojas 23-24.
30 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
31 AEG, G, l', paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
32 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
60 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

de la ciudad33 contribuía a que la situación permaneciera fuera de control.


Atemorizado por el nivel de la violencia desatado, Zamora trató de calmar
los ánimos e hizo intentos por alejar a los amotinados por el camino que
conducía a la cercana ciudad de Dolores Hidalgo; logró que lo siguiera un
pequeño grupo. 34 Sin demora, la multitud procedió a liberar a los presos. 35
Fueron abiertos los edificios de las oficinas de gobierno: tesorería munici-
pal, los juzgados y la jefatura política y se quemaron los archivos. 36 Además,
en la tesorería fue robada la caja fuerte. 37 El punto máximo de violencia se
produjo cuando los manifestantes quemaron el palacio municipal. Según
varios testigos presenciales la situación era dantesca. 38 La gente arrojaba
botes de petróleo encendidos sobre el palacio municipal, el cual en poco
tiempo fue consumido por las llamas. De inmediato casi todos los amotina-
dos se retiraron, salvo unos pocos que cometieron robos en casas particu-
lares de las afueras de la ciudad. 39
¿Qué hizo que la manifestación derivara en un motín? En primer lugar,
hay que considerar que la irrupción de Miguel Zamora en el acto vecinal,
si bien propició el desorden entre los manifestantes, no significó que el
liderazgo de la multitud recayera en su persona. Zamora no era un hombre
conocido en la ciudad de San Miguel. A decir verdad, su acción fue muy
improvisada. Antes del 18 de mayo de 1911, este personaje no pertenecía
a los grupos de rebeldes que actuaban en el estado de Guanajuato. 40 Su
sobrino Rutilio Zamora, cuando relató lo ocurrido al jefe del cuartel
central, Alfredo Robles Domínguez,justificó el hecho diciendo que Miguel
tenía desde tiempo atrás la intención de levantarse, pero no había podido
hacerlo porque en la población "las autoridades y doce caciques tenían
absorvido el dominio general". 41 Lo cierto es que Miguel creyó encontrar
en la manifestación convocada por los vecinos de Allende la oportunidad
para ser reconocido como revolucionario y presentar allí sus credenciales
de líder. Es decir, quiso ganarse a la gente con un golpe de audacia, y lo
único que logró fue encender la chispa de un motín.
Vale la pena subrayar que todos sus esfuerzos por conducir la protesta
popular fueron vanos. Esto es explicable, ya que posiblemente los lugareños

33 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 108.


34 AGN, RD, caja 2 expediente 11, foja 24.
35 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
36 AGN, G, lª, 911 (1) l.
37 AEG, G, 1ª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
38 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, foja 55; AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende,
27 de mayo de 1911, Telegramas, Allende, 18 de mayo de 1911.
39 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
40 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 23.
41 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 23.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 61

le habían tomado a Miguel cierta desconfianza desde que él y sus familiares


se había dedicado a enganchar gente para enviarla a la cosecha de tabaco
en Valle Nacional o a laborar en el cultivo del henequén en Yucatán. 42
El hecho fue usado, además, con fines meramente personales. La
participación de Manuel Herrera cabe en ese sentido. Originario de San
Miguel Allende, este personaje hacía tiempo que vivía en México. 43 Aboga-
do de profesión, llegó a la ciudad el día anterior al motín a fin de atender
una serie de diligencias en el juzgado local, relacionadas con una querella
por difamación que en su contra formulara la señora Lidia Rivera y Valdés,
"rica propietaria de San Miguel Allende". 44 Manuel Herrera fue uno de los
personajes que incitó a la población al robo y al incendio, contrarrestando
la acción pacificadora del párroco. 45 Si tenemos en cuenta que Herrera no
residía en Allende desde mucho tiempo atrás, y que su presencia en el lugar
se debía a una querella levantada contra él, resulta lógico pensar que su
actuación haya tenido que ver con su deseo de que desaparecieran las
pruebas que lo comprometían.
Además, el motín dio voz a viejos agravios e injusticias de carácter
político y social. La jefatura política, los juzgados, en fin, todo el palacio
municipal fueron el blanco visible y tangible de la revuelta. El jefe político
de San Miguel Allende fue apedreado por la multitud y además tuvo que
renunciar a su cargo. Las quejas iban contra el jefe político "porque nunca
se ocupó de sus deberes"; 46 también se atacaba al jefe de la policía, "el cual con
amagos, golpes y consignas a trabajos forzados en la población y consignas
al ejército, tenía subyugada a toda la clase media y pobre". 47
Esto último hace referencia a la liberación de los presos. La población
de bajos recursos vivía amenazada por la leva, pues generalmente los re-
clusos eran obligados a entrar en la milicia. 48 El interés por liberar a los
presos resulta más comprensible si pensamos que, posiblemente, gran
parte de los que se encontraban en la cárcel eran parientes y amigos de los
habitantes de la localidad.
Otro hecho que revela las motivaciones del conflicto es la quema de los
archivos. Al respecto hay que suponer la posibilidad de que su destrucción
se debiera al resentimiento popular contra los altos impuestos. Los gravá-
menes que pesaban sobre los trabajadores eran muy fuertes. Por esto y por

42 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.


43 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, foja 54.
44 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, foja 56.
45 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 27 de mayo de 1911.
46 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 23.
47 ldem.
48 Las quejas al respecto son muy abundantes en todo el estado.
62 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

su actitud algunas veces autoritaria y violenta, 49 los funcionarios encarga-


dos de la receptoría de rentas eran muy odiados y resistidos en todo el
estado. Además, destruir la documentación no sólo sobre los impuestos,
sino también sobre juicios, sentencias, multas, presos, era una forma de
mediatizar los mecanismos y recursos con que contaban el jefe político y
demás autoridades para amedrentar a la población.
Ante el desborde popular, los notables reafirmaron su voluntad de
ejercer el control político y militar en la localidad. Para esto actuaron con
premura. Como la figura del jefe político Hernández había sido tan cues-
tionada, les pareció imprescindible su relevo inmediato. Por lo tanto,
propusieron al gobernador que José de Jesús García ocupara su lugar. 50 El
gobernador Aranda apoyó a los vecinos y nombró a García nuevo jefe
político.
Al día siguiente de ocurrido el motín, algunos miembros del grupo
recorrieron la ciudad armados y apresaron a varios de los participantes; 51
éstos fueron juzgados sumariamente por el nuevo jefe, que les aplicó la Ley
de Suspensión de Garantías. Detengámonos en este hecho porque es clave
para entender l_a manera como se vinculó lo local con lo nacional. La Ley
de Suspensión de Garantías había sido dictada por el gobierno de Díaz, el
16 de marzo de 1911, a fin de contar con un instrumento legal que
permitiera juzgar en el lugar de los hechos a los rebeldes maderistas. 52 Su
letra tipificaba cierto tipo de delitos que podían ser juzgados directamente
por el jefe político, 53 evitando con ello la intervención del fuero común. Así
fue como el 28 de mayo, cuando había ya renunciado Díaz y estaba
instalado el gobierno interino del presidente de la Barra, García dictó
sentencias severísimas,54 condenando a muerte a Rosalío González, José
Espinosa y Porfirio Hernández, a doce años a María Vidal, a ocho años a
Narciso Álvarez y Calixto Licea y a cinco años a Tomás Hernández, Juan
. Alfaro, Pomposo Sierra, Cleofas Yáñez, Miguel Sánchez, Patricio Ramírez,
Guadalupe Cázares, Felisa Lira y Alberto Ruiz.5 5
Sin embargo, el uso de esta ley fue primero cuestionado y luego
anulado por el nuevo gobierno nacional. En ese momento el secretario de
Gobernación envió un comunicado verbal al jefe político para que suspen-
diera el procedimiento iniciado y consignara a los reos ante el juez del

49 En el distrito de San Felipe, por ejemplo, el recaudador de impuestos fue acusado de


colgar de los dedos a los causantes.
50 AEG, G, l', paquete 149, San Miguel Allende, 24 de mayo de 1911.
51 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 19 y 23 de mayo de 1911.
52 AEG, G, 2•, paquete 157, México, 16 de marzo de 1911.
53 AEG, G, 2ª, paquete 157, México, 16 de marzo de 1911.
54 ldem.
55 Idem.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 63

orden común; considerando que la ley estaba vigente "sólo por falta de
tiempo para derogarla". 56

LA ELECCIÓN DEL JEFE POÚilCO

El gobierno apoyaba la posibilidad de que la resolución del conflicto se


diera en una confrontación política entre los grupos en pugna. El próximo
paso era la elección del jefe político del distrito. Con una clara intención
conciliatoria, Alejandro Martínez Ugarte, en su carácter de Delegado de
Paz, viajó a San Miguel Allende a conversar con representantes de ambas
fuerzas para organizar dicha elección.57 El conflicto se mantuvo en estos
términos hasta fines de mayo de 1911: tanto los contendientes como los
problemas y sobre todo las decisiones seguían circunscritos a San Miguel.
La situación empezó a complicarse cuando se desató la búsqueda de apoyos
externos por parte de los allendinos en conflicto. Miguel Zamora se presen-
tó en el cuartel maderista en México a informar que había tomado la plaza de
San Miguel Allende58 y esto fue suficiente para que lo nombraran coronel
del Ejercito Libertador. 59 Luego, cuando Miguel y Rutilio Zamora se halla-
ban difundiendo dicho nombramiento en San Miguel, y pegaban copias del
mismo en los lugares públicos, el jefe político apresó al primero de ellos.
En respuesta, los notables fueron a entrevistar a Robles Domínguez,
jefe del cuartel maderista, para evitar que fuera sorprendido por "informes
falsos". Le aclararon que habían puesto preso a Miguel Zamora por tratarse
º
de un "vulgar criminal",6 responsable principal de los daños ocasionados
por el motín. Robles Domínguez, "a fin de evitar que Zamora fuera a ser

56 AEG, Telegramas, 1 de junio de 1911. Luego (en agosto de ese mismo año) el fallo fue
legalmente invalidado en virtud de "un defecto que anula todo lo actuado y es la falta de
jurisdicción de la jefatura política•. En efecto, dicha secretaría argumentó que ninguna
fracción de la Ley de Suspensión de Garantías (que debía ser aplicada con total apego al texto
por tratarse de una norma de excepción) se adecuaba exactamente a lo ocurrido en Allende.
La fracción cuarta, que sirvió de fundamento a José de Jesús García para abocarse al
conocimiento de la causa, habla de los que cometen el delito de robo con violencia a las
personas en despoblado o mediante el ataque a una población o f"mca rústica. Pero en Allende
"no se trataba de una cuadrilla que atacara sino de un pueblo que se amotinó•, para concluir
que el conocimiento de los delitos que con este motivo se cometieron "y que deben castigarse"
era competencia de las autoridades judiciales del orden común y no de los jefes políticos. AGN,
G, lª, 911 (1) l.
57 AEG, G, 11 , Telegramas, San Miguel Allende, 1 de junio de 1911.
58 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 83.
59 AGN, RD, caja 2, legajo 3, expediente 11, foja 9.
60 AEG, Telegramas, 1 de junio de 1911.
64 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

víctima de las malquerencias de los vecinos'', 61 solicitó que lo remitieran al


cuartel central para juzgarlo.
Ante esto, el 1 de junio Rutilio Zamora fue a la ciudad de San Luis
Potosí a entrevistarse con Cándido Navarro 62 y le solicitó que liberara a su
tío, "preso por haber proclamado el triunfo de Madero". 63 Navarro viajó a
San Miguel el 2 de junio y allí liberó a Miguel y a todos los acusados por su
participación en el motín. 64 Así, abrió la puerta a la intervención de las
fuerzas estatales y federales en la disputa local; con ello, la posibilidad de
solución de la controversia comenzó a alejarse de San Miguel Allende.
En efecto, como un rompecabezas en que las diferentes piezas encon-
traron su lugar, el conflicto local se imbricó con las dos líneas políticas que
coexistían en el movimiento maderista: la encabezada por Francisco Made-
ro y la conducida por Francisco y Emilio Vázquez Gómez, quienes en aquel
momento eran ministros de Instrucción Pública y de Gobernación, respec-
tivamente. El primero, además, era candidato a la vicepresidencia. Los
hermanos Vázquez Gómez diferían de Madero respecto a la forma de
conducir el proceso político. De mayo a agosto de 1911 se fue perfilando a
su alrededor una línea opositora.
El punto de discordia que produjo el acercamiento entre Cándido
Navarro y Emilio Vázquez Gómez, parece haber sido, más que ningún otro,
el licenciamiento de las tropas revolucionarias. Vázquez Gómez argüía que
era necesario reconstruir las fuerzas propias capaces de respaldar al nuevo
régimen y que, por lo tanto, los elementos surgidos durante el proceso de
la lucha armada debían ser incorporados. Lógicamente, a Navarro, al igual
que a muchos otros jefes de la rebelión maderista amenazados por la
exclusión, les interesaba una propuesta política que propiciara su perma-
nencia en el movimiento.
Las rencillas entre los maderistas de Guanajuato empezaron tam-
bién a pesar fuertemente en el conflicto de San Miguel. 65 A los pocos
días de que Navarro liberara a los presos, el gobernador Castelazo envió
una comunicación a Alfredo Robles Domínguez en la cual afirmaba que

61 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 83.


62 Como hemos señalado en el primer capítulo, Navarro conducía el más importante de
los grupos de rebeldes antiporfiristas de Guanajuato.
63 AGN, RD, caja 2, expediente 11, foja 85.
64 AEG, Telegramas, San Miguel Allende, 3 de junio de 1911.
65 Como señalamos en el capítulo 1, en Guanajuato se agudizó el enfrentamiento entre
los maderistas, luego del triunfo de la revolución en CiudadJuárez. Entonces, la pugna más
fuerte se producía entre el gobernador Castelazo y Cándido Navarro, jefe del grupo armado
de mayor permanencia y de carácter más popular en el estado.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 65

Miguel Zamora "no puede reputarse sino como bandolero, pues en todos
sus actos se ha distinguido por su afición a la rapiña y a la destrucción". 66
La convocatoria del gobernador Castelazo a la realización de una
elección de jefe político abría una coyuntura propicia para atraer gente y
crear una fuerza política. Con el propósito de participar en dicha elección,
los Zamora crearon el Club Democrático Francisco l. Madero. Además,
convocaron a una manifestación popular cuya realización fue impedida por
el jefe García.
En ese momento, el Club Madero contaba con cierta popularidad. 67
Muy importante fue que la presidencia del mismo recayera en Miguel Murillo
"originario y vecino de Allende". 68 Murillo, comerciante local dueño de un
mesón, era un líder respetado en San Miguel, que tenía capacidad de
diálogo tanto con el gobierno como con los sectores populares. 69
El candidato elegido para aspirar a la jefatura política fue Rutilio
Zamora. El programa presentado para avalar su candidatura es un ele-
mento de importancia para explicar las expectativas que despertó el Club
Madero entre la población. Éste prometía a los habitantes del distrito de
Allende que les daría "completa libertad". Que destituiría a todos los
empleados de la administración y que cubriría los puestos "con hombres
del pueblo humilde". Prometía también la derogación de la ley que deter-
minaba el cierre de las cantinas a determinadas horas, y se proponía lograr
"que las haciendas se fraccionaran gratuitamente entre el mismo pueblo". 70
El nombramiento de Murillo, al que llamaron "un personaje célebre en
toda la República por su desmedida audacia" 71 asustó a los notables locales.
Por eso, sin esperar a que Castelazo hiciera la designación del titular de la
junta vecinal, se apresuraron a convocar el 5 de junio, a nombre propio y
del "Supremo Gobierno del Estado", a una reunión en el teatro Ángela
Peralta para elegir jefe político. Aunque hubo quienes pretendían que la
votación se hiciera secretamente "por cédulas", recién iniciada la junta, el
juez Elpidio Manrique se apresuró a sugerir que "para abreviar la elección
se proponga a alguien en voz alta". En seguida fue presentada la candida-
tura del jefe García, quien fue elegido "por aclamación de los presentes",
según quedó constancia en el acta de la reunión. 72

66 AGN, RD, caja 2, exp. 11, foja 91.


67 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
68 AGN, G, 4ª, 911-12 (8), 29 de junio de 1911.
69 AGN, G, 4ª, 911-12 (8) 1, 29 de junio de 1911; AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel
Allende, 6 de junio de 1911.
70 AEG, G, 1ª , paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
71 ldem.
72 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 5 de junio de 1911.
66 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

El hecho de que la reunión se realizara sin darle participación al Club


Madero creó descontento, agudizó el clima de violencia e infundió el temor
entre la población. En una carta anónima se le solicitó al gobernador que
nulificara el nombramiento de jefe político y ordenara que "por medio de
cédulas el pueblo sea el que elija la persona que deba desempeñar el
cargo". 73
La reelección de García motivó que se avivaran una vez más las friccio-
nes entre Castelazo y Navarro. Este último amenazó con regresar a San
Miguel para apoyar al Club Madero, 74 pero el gobernador se lo impidió
enviando una fuerza militar perteneciente al regimiento del estado. 75
A medida que el interinato del presidente De la Barra se legitimaba, al
ser visualizado en el país como un camino viable para la formación de un
nuevo gobierno electo democráticamente, Navarro y en alguna medida los
Zamora iban quedando colocados cada vez más lejos del marco legal
imperante. Esto se puso en evidencia cuando aquél, en su carácter de jefe
revolucionario demandó la renuncia al jefe político y autorizó a Zamora a
realizar elecciones "por su cuenta". 76 Con ese objetivo, Rutilio Zamora
intentó formar un grupo armado con gente de la hacienda de San Isidro de
las Cañas, lugar en donde Cayetano y Miguel tenían su rancho. 77 Además,
amenazó con requisar armas pertenecientes a particulares en San Miguel.
La respuesta del gobernador no se hizo esperar. Primero envió una fuerza
militar a "restablecer el orden" en San Isidro de las Cañas. 78 A continuación
Castelazo intervino radicalmente. Nombró al jefe de los rurales de Guana-
juato, Bonifacio Soto, como jefe político de San Miguel. Éste ocupó el cargo
el 24 de junio, custodiado por 60 soldados.79
Julio fue un mes clave, tanto a nivel estatal como nacional, pues el
rumbo que tomó el conflicto condujo a una depuración del grupo diri-
gente de la revolución. Durante ese mes los maderistas lograron derrotar a
sus oponentes en Guanajuato y la definición que a nivel nacional tendría la
controversia entre Madero y los hermanos Vázquez Gómez también los
favorecía.
En San Miguel Allende la lucha entre los antirreeleccionistas ocupó el
primer plano. El presidente del Club Madero, Miguel Murillo, resumió

73 AEG, G, lª, paquete 149, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.


74 AEG, G, l ª, Telegramas, San Miguel Allende, 6 de junio de 1911.
75 AEG, G, 11, Guanajuato, 8 de junio de 1911.
76 AEG, G, 1•, San Miguel Allende, 16 de junio de 1911.
77 AEG, G, 11 , paquete 151, San Miguel Allende, 18 de junio de 1911.
78 Idem.
79 AEG, G, 11 , Telegramas, San Luis Potosí, 23 de junio de 1911; San Miguel Allende, 24
y 25 de junio de 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 67

muy bien la situación al ocupar Bonifacio Soto la jefatura política a finales


de junio.

Esta ciudad en la actualidad está gobernada por Bonifacio Soto, compadre del
Gobernador señor Castelazo, a la vez el dicho señor Soto, tiene aquí a sus
órdenes fuerzas maderistas al mismo tiempo que esto pasa [... ] aquí hay
muchos partidarios del señor general Cándido Navarro, cuyo partido es
. acernmo
enemigo , . d e soto. 80

La política de Castelazo fue consolidar la presencia del ejecutivo estatal


en San Miguel. Para ello tomó una serie de medidas. En primer lugar,
apoyó la gestión del jefe de los rurales al frente de la jefatura política y lo
mantuvo en ella a pesar del fuerte descontento y las protestas manifestadas
por el Club Madero.81 A fin de garantizar la permanencia de Soto, el
gobernador reforzó la tropa de los rurales, envió fuerzas militares pertene-
cientes al primer regimiento del estado e incluso solicitó la ayuda del
ejército federal. 82 La estancia de un número amplio de tropa le sirvió para
imponer el orden por la fuerza y asimismo actuó como un elemento de
disuasión ante cualquier posible intento de revuelta. Castelazo tomó ade-
más una determinación de fuerte peso político. Si en un primer momento
Soto llegó a Allende diciendo que haría las tan famosas "elecciones popu-
lares", a los pocos días de ocupar el cargo, el 7 de julio, el gobernador le
ordenó suspenderlas; 83 esta resolución, por lo demás, fue definitiva.
Paralelamente, en la capital del país hubo síntomas que pusieron en
evidencia que la estrella de los hermanos Vázquez Gómez declinaba. El 9
de julio Madero dio a conocer un manifiesto a la nación, en el que proponía
disolver el Partido Antirreeleccionista y crear una nueva fuerza política. 84
Esto significó la eliminación de la candidatura de Francisco Vázquez Gó-
mez a la vicepresidencia de la República. Madero invocaba la necesidad de
una reorganización partidaria y era preciso replantear, por tanto, el nom-
bramiento de candidatos para las próximas elecciones nacionales que se
realizarían en octubre de 1911.
Estos síntomas se pusieron en evidencia también en Guanajuato cuan-
do, para la elección de jefe político de San Miguel Allende, el Club Madero
pidió auxilio a sus apoyos externos. 85 Pero sólo obtuvo de Cándido Navarro
y Emilio Vázquez una defensa verbal. Navarro estaba imposibilitado para

80 AGN, G, 4ª, 911-12 (8) 1, 30 de julio de 1911.


81 AGN, G, 4ª, 911-12 (8) 1, 30 de julio de 1911.
82 AGN, e, 4ª, 911-12 (8) 1, 1 de julio de 1911; AEG, Telegramas, San Miguel Allende, 8, 9
y 24 de julio de 1911.
83 AEG, Telegramas, 7 de julio de 1911.
84 Womack, 1979, p. 101.
85 AGN, G, 4ª, 911-12, (8) 1, 11 de julio de 1911.
68 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLfnCA EN GUANAJUATO

realizar acciones concretas; cuando intentó llegar a San Miguel fue disua-
dido una vez más por la presencia de los rurales, a los que se habían sumado
cien soldados de infantería del ejército federal.
Tratando de revertir la situación de desventaja en que progresivamente
quedaba colocado, el secretario de Gobernación formó una coalición con
los jefes del Ejército Libertador que lo apoyaban. De este modo Navarro
firmó junto con Juan Andrew Almazán, Gabriel Hernández, Heriberto
Jara, Camilo Arriaga y Francisco Múgica entre otros, un acta en la que
acordaban prestarse mutuo apoyo a fin de conseguir el cumplimiento del
Plan de San Luis "en todas sus partes". 86 Ese cumplimiento implicaba la
elevación de Madero a la presidencia de inmediato, y además el reconoci-
miento de esos mismos revolucionarios como generales del ejército regular.
La gravedad de estos acontecimientos nacionales aceleró las cosas en
Guanajuato. Los partidarios del gobernador pasaron a la ofensiva. Así, el
17 de julio los rurales provocaron un enfrentamiento militar con el grueso
de las tropas de Cándido Navarro que estaban acuarteladas en Silao y las
derrotaron. 87 Con este duro golpe a su principal oponente, el camino
quedaba abierto para Castelazo en San Miguel. Soto puso preso a Rutilio
Zamora y a varios de sus partidarios y Murillo fue hostilizado; 88 con esto,
el Club Madero dejó de actuar.
El 18 de julio, la coalición de generales que respaldaba a Emilio
Vázquez envió al presidente una nota en la que, además de exigir nueva-
mente el cumplimiento del Plan de San Luis y de su designación con grado
regular de generales revolucionarios, pedían expulsión de los "científicos"
del gabinete. 89 También solicitaban la permanencia de Emilio Vázquez en
el mismo, a quien sentían amenazado desde que Madero había optado por
apuntalar a De la Barra, es decir, al gobierno interino y pedir la renuncia
de aquél. 90 En vista de la terminante negativa del presidente a considerar
sus demandas y la tajante posición de Madero al respecto, Cándido Nava-
rro y algunos generales fueron a entrevistarse con el jefe de la revolu-
ción, quien se hallaba descansando en el balneario de Tehuacán, al sureste
de Puebla. El encuentro, según lo hace notar Cumberland, fue muy tenso.
Los generales amenazaron a Madero con irse nuevamente a la revolución,
y por otro lado, éste reafirmó su voluntad de apoyar al gobierno. 91

86 Vázquez Gómez, 1933, pp. 304-305.


87 AGN, G, 41 , 911-12 (8) 1, 17 de julio de 1911; Telegramas, Silao, 18 de julio de 1911;
AEG, G, 1ª, paquete 146, Silao, 1 de agosto de 1911.
88 AGN, G, 4ª, 911-12 (8) 1, 30 de julio de 1911.
89 Cumberland, 1981, p. 185.
90 Valadés, 1963, p. 368.
91 Cumberland, 1981, p. 186.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN SAN MIGUEL ALLENDE 69

El 2 de agosto renunció Emilio Vázquez; el 7, Cándido Navarro fue


apresado en la ciudad de México y conducido a la penitenciaría, 92 de la cual
saldría hasta febrero de 1913, es decir, dos años y medio después. Por esos
días fueron detenidos también en la capital Miguel y Cayetano Zamora. 93
Luego de este resultado favorable a la facción política por él representada,
Castelazo nombró a un miembro de su personal de gobierno, Antonio
Abarca, como nuevo jefe político de San Miguel. 94

92 Cumberland, 1981, p. 186.


93 AEG, Telegramas, San Miguel Allende, 12 de agosto de 1911.
94 AEG, G, 1', paquete 148, San Miguel Allende, 25 de septiembre de 1911.
IV. LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN
VALLE DE SANTIAGO

Los NOTABLES DE VALLE

El presente capítulo trata sobre la confrontación por el control de las


instituciones políticas en el distrito de Valle de Santiago. A diferencia de lo
observado en Allende, la confrontación por el control de las instituciones
políticas en el distrito de Valle de Santiago asume la forma de una compe-
tencia entre "la figura más prominente" 1 de la ciudad y un grupo de jóvenes
que encontraron en la insurrección maderista la oportunidad de disputarle
exitosamente el poder.
El distrito donde se desarrolló esta confrontación se halla situado al
centro-sur de la región de El Bajío, formada por fértiles valles que comien-
zan al este en Apaseo y terminan al oeste en León. La fecundidad de sus
suelos deriva de que están cubiertos por tierra negra de origen vegetal. 2
Además, esta zona cuenta con lluvias suficientes y con el agua de los ríos
que, naciendo en las montañas del norte, corren hacia el sur a desembocar
en el Lerma y riegan, junto con éste, las tierras abajeñas. Las principales
actividades de Valle de Santiago eran la agricultura y la ganadería, a las que
se agregaba el comercio. 3
El distrito estaba integrado por dos municipios: Valle de Santiago y
Jaral. Durante el porfiriato, el dominio político del lugar había descansado
alternadamente, en manos de la gente influyente de uno y otro municipios.

1 El Observador, 27 de noviembre de 1910.


2 García Cubas, 1889, t. 1, p. 356.
3 Las condiciones para el desarrollo agrícola eran altamente favorables. Teniendo en
cuenta el porcentaje de tierra que se cultivaba (73.94%), Valle era el cuarto distrito más
importante de Guanajuato, y ocupaba el segundo lugar por la cantidad de tierras que recibían
riego (32.33%). Anuario Estadístico, 1903. No disponemos de datos completos para medir la
producción agrícola durante todo el porfiriato. Los anuarios elaborados por Antonio Peñafiel
nos proporcionan información sólo sobre el periodo 1896-1906. Según esta fuente la produc-
ción agrícola aumentó notablemente en Valle en esos años. La zona, considerada cerealera
desde la época colonial, acrecentó aún más ese carácter al crecer la producción de trigo, maíz
y cebada; sobre todo de los dos primeros. Anuario Estadístico, 1896, 1900, 1903, 1904, 1905 y
1906. La ganadería también era importante en la región, sobre todo la cría de cerdos. En los
inicios del porfiriato Valle era el distrito con mayor número de ganado porcino en
Guanajuato: 15 200 cabezas. Memorias, 1876, p. 26.

71
72 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Entre 1873 y 1899, el caudillo del distrito había sido el general Fran-
cisco Franco, nacido en la hacienda de Burras, en Guanajuato, en 1830. A
los 27 años inició su carrera militar como alférez en su estado natal.
Participó entre los liberales en la batalla de Salamanca y luego combatió
contra la intervención francesa en El Bajío. En 1872 se le ascendió a
general. 4 Una vez instalado en Valle, aproximadamente en 1873, se dedicó
a acumular dinero y poder, convirtiéndose así en un personaje importante
de la política local. Ocupó la jefatura de Valle de Santiago durante veinte
años (en tres ocasiones) en el periodo 1873-1899;5 a la vez, fue comandante
del regimiento del estado. 6
En esos años, un conjunto de negocios acertados lo llevaron a con-
ver-tirse en hacendado; para ello, fue comprando terrenos, fracción tras
fracción, hasta lograr obtener una propiedad entera. 7 El general Franco
compró tres haciendas con este procedimiento. Su adquisición más impor-
tante fue Villadiego, finca que contaba con merced de agua para 9.6
caballerías de tierra, o sea, unas 41 O hectáreas. 8 La hacienda se había
dividido entre los herederos de Fortino González en 1865. 9 En 1888 Franco
había logrado reunir las cuatro partes de la finca, dos adquiridas a doña
Guadalupe Noriega, otra a Ernesto Vallejo y otra a Francisco Arroyo. 10

4 AEG, G, lª, paquete 148,Jaral, 8 de abril de 1911.


5 Diccionario Porrúa, 1970, p. 790.
6 Memorias, 1895, p. XIX.
7 El hecho de que Franco se convirtiera en hacendado está indisolublemente unido a las
características de la estructura agrícola de Valle de Santiago. Ésta podemos definirla como
moderna y dinámica. El distrito tenía un mercado de tierras sumamente activo, donde la
compraventa y el arrendamiento de terrenos eran frecuentes. Lo anterior es resultado de tres
procesos, que según Díaz-Polanco caracterizan las transformaciones que sufre la estructura
agrícola de Valle de Santiago de 1880 a 1910: 1) la fragmentación, por división entre herederos
o venta de varias haciendas; 2) la reconstrucción de las grandes propiedades, gracias a la
compra de numerosas parcelas, y 3) la multiplicación de los ranchos. Díaz-Polanco y Montan-
dón, 1984, pp. 91-95 y 104.
8 La hacienda de Villadiego formaba parte del segundo padrón del Laborío; tenía una
forma irregular y colindaba con las haciendas de Santa Rosa, San José de Propios, Huérfanos,
Sanjosé La Grande y La Compañía. Urquiola Permisán, 1982, p. 223.
9 Díaz-Polanco y Montandón, 1984, p. 97.
10 La forma en que el general Franco reunió la hacienda de Villadiego fue la siguiente.
En 1882 compró a Guadalupe Noriega de González una de las partes que le habían corres-
pondido a la muerte de su esposo, con 16 tablas y media. El precio establecido para la
compra fue de 3 500 pesos. La otra parte de la señora González la obtuvo Franco mediante
la permuta de una casa y el pago de una diferencia de 1 200 pesos. En 1885 el general
consiguió otra de las fracciones de la hacienda, que adquirió de Ernesto Vallejo e Ignacio
Balbuena. Se componía de 18 tablas, más el sobrado de pastos y demás instalaciones. El costo
total fue de 3 928 pesos. Finalmente, en 1888 adquirió la última de las fracciones a Francisco
Arroyo, que constaba de 2. 40 caballerías (102. 72 ha) con derecho a riego y le costó 3 222
pesos. Urquiola Permisán, 1982, pp. 224-225.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 73

En 1899, el reparto de aguas de riego produjo un conflicto que


ocasionó la renuncia de Franco a la jefatura política. A principios de
marzo de dicho año, el gobernador Joaquín Obregón González ordenó
que se diera agua a algunos propietarios y fraccionistas de terrenos. Franco
se opuso argumentando que Obregón "trae a nuestro seno ... antiguos e
irreconciliables pretendientes a nuestros derechos; litigantes vencidos en
juicio constantemente por nosotros". 11 Lo dicho por Franco hace pensar
que se trataba de un conjunto de agricultores que desde tiempo atrás
pugnaba por entrar al reparto de agua. Resulta plausible que en una región
agrícola muy dinámica, surgieran constantemente interesados en obtener
o aumentar su cuota de agua.
Obregón se defendió públicamente diciendo que los "verdaderos labra-
dores" lo apoyaban. 12 Pocos días después apareció en la prensa un comuni-
cado firmado por numerosas personas entre quienes estaban varios
agricultores y comerciantes, por ejemplo: Rafael Abascal, el doctor Pedro
Hernández, 13 Moisés R. González, 14 y Crescencio Saavedra. 15 Agradecían al
gobernador su participación en la solución del conflicto, así como el nombra-
miento de Pedro González como jefe político de Valle. Con no poca ironía
señalaban que ya hacía falta que Franco renunciara, pues seguramente estaba
muy cansado, luego de veinte años de ocupar el puesto. 16
El grupo que suplantó al general Franco mantuvo una presencia cons-
tante en el ayuntamiento entre 1900 y 1911. Durante ese periodo tuvieron
casi permanentemente en sus manos el cargo de regidor primero, el
principal puesto del cuerpo municipal. Crescencio Saavedra lo ocupó en
1900, Eduardo Guerrero en 1901, Heliodoro Cortés en 1902 y 1903,
Crescencio Saavedra nuevamente en 1905 y desde 1907 fue ocupado por
Fidencio Hernández, un caudillo regional. 17

11 El Continente Americano, 18 de mayo de 1899.


12 El Nacional, 31 de mayo de 1899.
13 El doctor Pedro Hernández fue uno de los cuatro médicos que había en Valle en 1887.
Además del ejercicio de su actividad profesional se dedicó a los negocios agrícolas. Para las
obras realizadas por Hernández como médico puede consultarse: Lara González, 1987, p. 9;
AEG, G, l', paquete 151, Valle de Santiago, 22 de febrero de 1911.
14 Moisés R. González fue un agricultor. La parte más importante de su fortuna la hizo al
casarse con Soledad Roa, hija de Manuel Roa, uno de los agricultores más ricos de mediados
del siglo XIX en la región. Díaz-Polanco y Montandón, 1984, pp. 121-122.
15 Crescencio Saavedra fue un comerciante de semillas. Además fue regidor primero del
ayuntamiento en 1900 y 1905, yjefe político (ambos cargos en Valle de Santiago) durante 191 O.
Periódico Oficial, tomo XLVIII, 2, 5 de enero de 1905, p. 24; El Observador, 8 de enero de 1911;
Urquiola Permisán, 1982, p. 213.
16 El Nacional, 13 y 14 de junio de 1899.
17 Véase el cuadro de la p. 74.
Participación en los puestos municipales de Valle de Santiago del .........:r
Grupo de Apoyo de Fidencio Hernández
1900 1901 1902 1903 1904 1905 1906 1907 1908 1909 1910 1911
Abascal, Rafael RS RP RP RS RS RS
Castro, Bonifacio SS RS RP
Cortés, Catarino SS RP RP SP
Cortés, Heliodoro RP RP Rl Rl RS SS ~
Fernández, Mauro RS
González, Ricardo
d
Guerrero, Eduardo RP Rl E(")
Hernández, Fidencio RP RP Rl Rl Rl Rl Rl oz
Hernández, Pedro Dr. RS
Ledesma, Jesús -o::
SP SP SP (")
Ledesma, Pedro RS RS oz
Lozano, Ignacio RS SS RS
Ortega, Andrés SS RP
::l
t'1
Pérez, Francisco RS z
o
Ramírez, Vicente SP RP SP SP RS >
Ruiz, Francisco >-e
RP RS RS RS o
Saavedra, Crescencio Hijo RS RS RS r
Saavedra, Crescencio Padre Rl RS RS RS Rl ~
Vallejo, Jesús RS
i=i
>
t'1
Rl Regidor Primero. RP Regidor Propietario. RS Regidor Suplente. SP Síndico Propietario. SS Síndico Suplente. z
FuENTES: El Nacional, 13 de junio de 1899, Periódico Oficial de Guanajuato. Tomo XXXVIII, núm. 1, 4/01/1900, pp. 3-5. Tomo XXXIX, núm. 51, o
23/12/1900, pp. 723-725. Tomo XLII, núm. 4, 12/01/1902, pp. 53-56. Tomo XLIV, núm. 7, 22/01/1903, pp. 80-83. Tomo XLVII, núm. 2, 5/01/1905, ~
pp. 24-27. Tomo L, núm. 13, 15/01/1906, pp. 215-218. Tomo LII, núm. 2, 6/01/1907, pp. 21-24. Tomo LIV, núm. 2, 5/01/1908, pp. 14-18. Tomo
z
LVI, núm. 3, 10/01/1909, pp. 38-41. ~
Tomo LVIII, núm. 18, 3/03/1910, pp. 260-263. i:ío
Tomo LXI, núm. 15, 15/02/1911, pp. 268-231.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 75

Contaba con una de esas personalidades fuertes que gozaban de una


gran autoridad en su medio, y estaba integrado a una sólida red de relaciones
familiares, profesionales y económicas. Su poder para repartir preben-
das y brindar protección hacía que lo siguiera gran cantidad de personas,
tanto de la clase acomodada como de los ranchos y pueblos. 18 En efecto,
don Fidencio reunía varios cargos que lo hacían poderoso. Como acaba-
mos de mencionar, era regidor primero del municipio. 19 En calidad de
dueño de la hacienda de Terán, era presidente del Laborío. Ésta era una
sociedad formada por los agricultores para decidir sobre el reparto de
aguas de riego. 20
El Laborío era una institución muy antigua. Desde sus orígenes, a
principios del siglo xvn, fue dividida en tres padrones, situación que se
mantenía en 1911. 21 El desarrollo de la riqueza agrícola de Valle de
Santiago está indisolublemente ligado a la existencia de un sistema de riego
de los más importantes de México. Las fuentes acuíferas del mismo eran el
río Lerma y la laguna de Yuriria. 22 Dado el peso que la agricultura tenía en
la zona, la administración del riego convertía al presidente del Laborío
en la figura más importante del distrito.
Igual que en otras regiones del estado de Guanajuato, la insurrección
maderista había agitado la escena política local. El 22 de febrero de 1911
se reunieron en la sala de acuerdos del ayuntamiento de Valle de Santiago
los agricultores del lugar. 23 El jefe político del distrito, Juan José Rocha, los
convocó para proponerles la organización de un cuerpo rural a fin de
garantizar la seguridad de las fincas rústicas y de la ciudad. Tal proposición

18 El Observador, 27 de noviembre de 1910.


19 Periódico Oficial, t. XLVIII, 2, 5 de enero de 1905, p. 24; t. L, 13, 15 de enero de 1906, p.
215; t. Lll, 2, 6 de enero de 1907, p. 21; 3, 10 de enero de 1909, p. 38; t. LVIII, 8, febrero de
1911, p. 228.
20 AEG, G, l', Valle de Santiago, 22 de febrero de 1911.
21 Cada padrón estaba integrado por las haciendas que tenían derecho a utilizar las aguas
del río Lerma para irrigar sus terrenos. Rojas, 1968, p. 54. En el lenguaje de la región se hacía
referencia a ellas como "las haciendas del Laborío".
22 El Lerma fue el surtidor de agua más abundante del centro del país; nace en el Estado
de México y atraviesa el distrito de Valle de Santiago de sureste a noroeste. La laguna de
Yuriria constituye un depósito lacustre artificial de 17 km de largo por 7 de ancho y se
encuentra al sur del distrito de Valle. Fue construida en el siglo XVI. Aprovechando una
depresión natural del terreno se abrió un canal desde el río Lerma para que sus aguas
inundaran aquellas tierras bajas y se formara Ja laguna. Ésta funciona como depósito regula-
dor del sistema de riego. En tiempos de agua, cuando el Lerma tiene abundante caudal, las
aguas sobrantes se desvían hacia Ja laguna, valiéndose de éstas cuando, en el estiaje, el agua
del río es insuficiente para Jos riegos. Rojas, 1968, pp. 4 7, 50-51.
23 En el lenguaje de la región, agricultor significaba 'empresario agrícola de cierta
importancia'.
76 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

(según el propio Rocha) se justificaba por "la antipatriótica rebelión que


ha[bía] aparecido en algunos puntos de la República [y que] en la localidad
podría servir de pretexto para el pillaje".24 La idea fue aceptada con
entusiasmo por los presentes. Respecto a la distribución de los gastos, se
acordó que cada finca equipara y sostuviera a un hombre (con la aclaración
de que las fincas más pequeñas se reunieran en grupos de dos o más para
sostener a un soldado). A fin de organizar la fuerza rural, que quedaría a
las órdenes del jefe político; los agricultores nombraron una comisión
integrada por José Isusi, Amado Olivares, Manuel Gutiérrez y el licenciado
Fidencio Hernández.2 5
En la junta estaba presente el hijo mayor del finado general Franco,
también llamado Francisco, quien tenía a su cargo la administración de los
bienes familiares en su carácter de albacea de la herencia. 26 Igual que su padre,
era un empresario agrícola de ideología liberal.2 7 No obstante su asistencia
a la reunión, éste no integró la comisión organizadora de la fuerza rural de
Valle. Su participación en la política distrital tomaría forma dentro de otro
grupo asentado en la cabecera del municipio de Jaral. 28 Las ambiciones
políticas de los integrantes de ese grupo, abrigaban intenciones que
abrirían un nuevo capítulo en la disputa entre Jaral y Valle de Santiago
por la jefatura política del distrito. Reeditándose aquella vieja confronta-
ción en la que el padre de Franco acabó siendo desplazado por el grupo
de Fidencio Hernández.

Los "JóVENEs" DEJARAL

El grupo político en cuestión estaba formado por jóvenes de la élite local,


quienes ocupaban los principales cargos del municipio de Jaral. Origina-
rios del pueblo, en 1911 la mayoría de ellos tenía menos de 30 años y allí
desarrollaban sus negocios. Regino Franco, dueño de la "finca rústica"
llamada Aróstegui, era el regidor primero y tenía 26 años; Jesús Patiño, de
la misma edad, era cantinero y regidor segundo; Onésimo Procel era el
síndico procurador del ayuntamiento, de 22 años y agricultor. Integraba
también el ayuntamiento Francisco Franco Martínez, de quien no tenemos
datos ni de edad, ni del cargo que ocupaba. Posiblemente fuera el tercer

24 AEG, G, lª, Valle de Santiago, 22 de febrero de 1911.


25 AEG, G, l', Valle de Santiago, 22 de febrero de 1911.
26 AEG, G, l', paquete 48, Valle de Santiago, 22 de febrero de 1911.
27 AEG, G, l', paquete 149,Jaral, 13 de diciembre de 1911.
28 Jaral era un pueblo de aproximadamente 3 500 habitantes en 1910, situado en una

fértil campiña a poca distancia del río Lerma y 10 km al oriente de Valle de Santiago.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 77

regidor. 29 Como se dijo, el grupo era encabezado por Francisco Franco


Júnior, a quien llamaban así en Jaral para distinguirlo de su finado padre.
El momento político que se estaba viviendo en el país, con una revolu-
ción en marcha, abrió para el grupo de Jaral la posibilidad de apoderarse
del gobierno del distrito de Valle de Santiago. 30 Para ello, el primer paso
que dieron fue tratar de lograr acceso a la jefatura política auxiliar de su
pueblo. Al igual que muchas otras localidades de El Bajío cercanas a
Michoacán (Yuriria, Moroleón), Jaral tenía un militar en el cargo de jefe
político. 31 Éstos tenían la misión de organizar eficazmente las defensas
locales, ante la amenaza constante que representaban los grupos de
bandidos en la región. El capitán Francisco Reyes estaba comisionado
por el primer regimiento de caballería del estado en Jaral, como jefe
político auxiliar, desde 1888. Había nacido en León y en 1911tenía46
años. 32
La oportunidad de destituir al capitán se presentó en marzo, cuando
David Almanza, un vecino de Valle, presentó una queja al gobernador
contra el jefe. 33 Según el denunciante, los hechos ocurrieron de la siguiente
manera: el capitán Reyes le puso a David Almanza una multa de 1O pesos
por no haber concurrido al llamado que se le hizo para declarar sobre un
robo en el rancho de El Terreno, del cual su esposa era arrendataria.
Almanza, quien pagó la multa, dice al gobernador que el jefe lo ultrajó, y
que "por la afrenta que me causaron sus palabras injuriosas, propias de un
tabernario y no de una autoridad, decidió acudir al Superior Gobierno
para denunciar la mala conducta de un funcionario público". 34 Almanza
acusó a Reyes de haber cometido varios hechos delictuosos: 1) dispuso de
800 pesos que don Ramón Mújica, de Celaya, pagó por tener la exclusivi-
dad del palenque de gallos en la feria de navidad de 1899; 2) no haber
asentado en los libros del registro civil algunos nacimientos y defunciones,
para quedarse con el importe de los derechos que dichos trámites ocasiona-
ban; 3) obtener una ganancia ilícita en la compra hecha por la municipalidad
de las bancas para elJardínJuárez; éstas fueron vendidas, "por la fundición

29 AEG, G, l', paquete 148,Jaral, 8 de abril de 1911. No hemos encontrado evidencia de


que existiera parentesco entre Regino Franco, Francisco Franco Martínez y la rama de los
Franco integrada por el general y sus hijos. Sin embargo, es muy posible que este parentesco
existiera. De ser así, los lazos familiares constituirían un motivo más de unión para el grupo
político de Jaral.
30 En una sociedad como la porfirista, en la cual la avanzada edad y la permanencia en
los cargos públicos era la tónica dominante, resulta coherente que fuera un grupo de gente
joven el que pugnara por ampliar su radio de acción política.
31 AEG, G, l'', paquete 143, Moroleón, 23 de junio de 1911.
32 AEG, G, lª, paquete 148,Jaral, 8 de abril de 1911.
33 AEG, G, l', Guanajuato, 17 de mayo de 1911.
34 AEG, G, l ', Guanajuato, 17 de mayo de 1911.
78 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

de fierro que aquí tiene establecida el Sr. Anastacio Arellano'', a 35 pesos y "se
las cargaron al municipio al precio de 50 pesos cada una"; 4) estar reteniendo el
dinero recaudado entre los vecinos para la pavimentación y la luz de carburo
del Jardín Juárez. 35
Además de estos cargos, que tenían que ver con el manejo de los fondos
públicos, Almanza hizo acusaciones sobre la conducta del capitán: dijo al
gobernador que el juego era una de sus distracciones favoritas y que por
esto toleraba que en los casinos se apostara a los naipes y a los albures. Que,
además, "se embriaga con demasiada frecuencia y en este estado comete
escándalos y faltas graves a los vecinos". 36 La denuncia de Almanza hizo
que a principios de abril, Juan José Rocha, jefe político de Valle, practicara
una "minuciosa investigación" citando a muchos testigos. Entre otros decla-
raron: Pedro Ortega, empleado del registro civil, Rafael Aguirre, secretario
de la jefatura, Francisco Vera, tesorero municipal, Ramón Flores, sastre,
Ramón Lira, zapatero, Cástula Vázquez, "sin oficio ni profesión por razón
de su sexo". Además, testificaron los regidores, el síndico del ayuntamiento
y Francisco Franco Júnior.37
De los testimonios recogidos no se probó la culpabilidad de Reyes en
ninguno de los cargos sobre mal manejo de los dineros públicos. La actitud
de los jóvenes de Jaral fue no acusar, pero tampoco defender aljefe de los
cargos más graves. No les convenía acusarlo porque eran parte de su
gestión, por ser autoridades municipales. Pero sí desprestigiarlo, como
para contribuir a que le dieran al capitán otro destino y ocupar ellos el
puesto. Por ejemplo, Regino Franco dijo no saber "absolutamente nada
sobre la cantidad de dinero que se recaudó y lo que se gastó en la pavimen-
tación del Jardín Juárez y en la planta de gas acetileno". Pero que "sí le
consta [que Reyes] algunas veces se embriagaba [y que] tolera el juego de
naipes en los casinos y que suele jugar a los albures". 38
La declaración fue lo suficientemente hábil y ambigua como para
manchar al capitán. El regidor dijo no saber sobre las cuestiones más
espinosas que afectaban el esfuerzo de la población, aunque sí sabía de

35 Expediente formado sobre la averiguación practicada con motivo de los hechos


denunciados por el C. David Almanza en contra del capitán Francisco Reyes, jefe
político auxiliar dejara! de Obregón, AEG, G, 1ª, paquete 148, 1911.
36 Expediente formado sobre la averiguación practicada con motivo de los hechos
denunciados por el C. David Almanza en contra del capitán Francisco Reyes, jefe político
auxiliar de Jaral de Obregón, AEG, G, 1•, paquete 148, 1911.
37 Expediente formado sobre la averiguación practicada con motivo de los hechos denun-
ciados por el C. David Almanza en contra del capitán Francisco Reyes, jefe político auxiliar de
Jaral de Obregón, AEG, G, lª, paquete 148, 1911.
38 Expediente formado sobre la averiguación practicada con motivo de los hechos
denunciados por el C. David Almanza en contra del capitán Francisco Reyes, jefe
político auxiliar dejara! de Obregón, AEG, G, l', paquete 148, 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 79

aquellos cargos, que si bien eran menores, eran lo suficientemente graves


como para impulsar la caída del jefe: embriaguez y tolerancia hacia el juego.
En el fondo, se le imputaba falta de autoridad suficiente como para
controlar la jefatura en esos momentos de revuelta. Como resultado de la
averiguación, el capitán Reyes fue trasladado. La jefatura quedó a cargo de
los jóvenes de Jaral. Primero la ocupó el regidor primero, Regino Franco,
y luego fue nombrado Aurelio Rivera. 39

Los PASOS DE FRANCISCO FRANCO

El siguiente paso de los jóvenes de Jaral, en su intento por obtener el


dominio político y económico sobre la región, fue organizar un levanta-
miento armado. 40 Para ello Francisco Franco Júnior formó un pequeño
núcleo con trabajadores de sus empresas agrícolas. 41 Engrosaron también
estas fuerzas algunos otros hombres del lugar. Su segundo fue Cándido
Procel, 42 quien tendrá un papel destacado poco tiempo después. Escasos
son los datos biográficos que poseemos sobre este personaje. Sabemos que
era originario de Jaral y tenía allí numerosos familiares. Las características
de sus parientes nos hacen pensar que Cándido era un hombre de clase
media. Su primo, Alfredo Procel, fue un mediano comerciante, dueño de
una casa de empeño. 43 Como ya vimos, Onésimo Procel fue agricultor y
síndico procurador del ayuntamiento.
Francisco Franco esperó a que la revolución estuviera definida para
lanzarse a la insurrección. El 19 de mayo de 1911, pocos días después de que
Orozco y Villa tomaron Ciudad Juárez y pactada la renuncia del presidente
Díaz, formalizó su presencia como grupo insurgente en Jaral, "reconocien-
do" a Aurelio Rivera como jefe político. 44 La dirección que le imprimió
Franco a su movimiento respondía a la necesidad de ocupar cada vez más
posiciones de poder en el distrito de Valle, evitando en lo posible ac-
ciones de guerra que pudieran abrir heridas difíciles de cerrar luego. En
esta tónica, aunque su objetivo político era Valle, se dirigieron a la cercana
ciudad de Cortázar, pues en la primera localidad los esperaban prepa-
rados militarmente para la defensa. 45 En Cortázar entraron sin encon-

39 AEG, G, 1•, paquete 143,Jaral, 1 de mayo de 1911.


40 AEG, G, 1', paquete 148, Celaya, 31 de mayo de 1911.
41 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, foja 58.
42 AGN, G, 4', 911-912 (12) 1, 20 de julio de 1911.
43 AEG, G, 3', paquete 159,Jaral 22 de mayo, 5 y 25 de julio de 1911.
44 AEG, G, 1ª, paquete 148, Celaya, 28 de julio de 1911.
45 AEG, G, 1', paquete 143, Valle, 20 de mayo de 1911.
80 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

trar resistencia el 19 de mayo. Allí nombraron jefe político y solicitaron los


fondos de la receptoría de rentas.
Cuando llegaron a las afueras de Celaya, el 31 de mayo, eran aproxima-
damente entre 60 y 70 hombres que nunca habían participado en una
acción de guerra. 46 Su entrada en Celaya fue conflictiva, pues el jefe
político, Ciro Valenzuela, apoyado por un grupo importante de gente del
lugar y por el gobernador del estado, Enrique Aranda, se resistía a entregar
la ciudad. 47
Para poder entrar, Franco se ligó al cuartel central de las fuerzas
maderistas, dirigido en la ciudad de México por Alfredo Robles Domín-
guez. 48 La política de este organismo respecto de los grupos que habían ido
surgiendo en el proceso de la lucha armada fue incorporarlos, apoyándose
en aquellos más proclives a aceptar sus órdenes, y útiles para subordinar en
determinadas zonas a otros más conflictivos. En el caso de Franco, el cuartel
pretendía que subordinara a dos grupos de Salvatierra, el de Moisés García
y el de Catarino Guerrero, que tenían fuertes contradicciones y entre los
cuales se temía un enfrentamiento.
En este sentido, al cuartel de México le interesaba admitir al grupo de
Francisco Franco, dado que por sus características: estar encabezado por
un hacendado de una familia reconocida y haber demostrado un compor-
tamiento tranquilo (sin incendios de jefaturas, ni de oficinas recaudadores
de impuestos, ni liberación de presos), lo hacían confiable. Al cuartel le
interesaba incorporar a Franco, además, por otras razones. Como ya vimos
el grupo que este mismo organismo había creado en Guanajuato desde
noviembre de 1910, encabezado por Cándido Navarro, había cobrado
independencia ligándose a la fracción maderista encabezada por Emilio y
Francisco Vázquez Gómez.
En Celaya se produjo una división en las tropas comandadas por
Franco. Poco a poco, desde que habían salido deJaral, los soldados menos
proclives a la obediencia y a la disciplina, disolutos, pero más radicales que
su jefe Franco, en cuanto a lo que concebían debían ser sus acciones, se
habían ido aglutinando alrededor de Cándido Procel. Un común denomi-
nador de dichos hombres fue su carácter marginal; se encontraban exclui-
dos de la trayectoria normal de su gente, y por tanto, se veían forzados a
quedar fuera de la ley y a caer en la "delincuencia". Por ejemplo el
dinamitero del cuerpo, Trinidad Fonseca Torres, "excura" y exdirector de
la escuela de niños del pueblo de La Zanja (distrito de Salvatierra). Desem-
pleado, había perdido su trabajo cuando el jefe político encontró cartuchos

46 AEG, G, l ', paquete 148, Celaya, 31 de mayo de 1911.


47 AEG, G, l•, 28 de mayo de 1911; Guanajuato, 29 de mayo de 1911.
48 AGN, RD, caja 2, legajo 3, expediente 11, fojas 38 y 61, 1 de junio de 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 81

de dinamita en su poder. 49 Asimismo, eran "gente de Procel" una pareja de


jóvenes amigos, Teodomiro Patiño y José Centeno. Éstos estaban también
desempleados en el momento de armarse el grupo. No podían conseguir
trabajo pues eran "prófugos de la justicia". 50 De naturaleza provocativa y
pendenciera -según dijo eljefe político de Jaral- habían estado presos en
varias oportunidades. 5 1
Las características de estos rebeldes eran muy similares a las de los
grupos bandoleros, tan comunes en la región desde antaño. Algunos de
estos rasgos vienen particularmente al caso. Formaban bandas pequeñas
que se aglutinaban alrededor de una figura carismática. En general eran
de la región y jóvenes. Gustaban de embriagarse y eran pendencieros; no
les agradaba la disciplina, ni tener que obedecer. Los grupos, una vez que
se armaban, no duraban mucho tiempo. A veces cometían un solo robo y
luego se disolvían. Como eran del lugar, solían disfrazarse: se pintaban el
pelo, se maquillaban, usaban uniforme de soldados, a fin de no ser recono-
cidos. Muchos eran "prófugos de la justicia", según el lenguaje de las
autoridades.
A principios de junio, en Celaya, Procel se separó de Franco y licenció
a sus propias tropas. 52 La división entre Franco y Procel nos habla de dos
formas de entender el proceso revolucionario. En Franco se hace evi-
dente una clara y poco escrupulosa aspiración de poder y control político.
En cambio el grupo de Procel expresaba una inconformidad marginal, no
generalizada pero sí persistente.
La lucha de fracciones maderista a nivel nacional intervino en el
conflicto entre Franco y Procel. Es necesario recordar aquí algunos elemen-
tos de esta confrontación. Como ya vimos al referirnos al proceso en San
Miguel Allende, las fuerzas se definieron y alinearon en Guanajuato. Los
seguidores de Madero constituían un núcleo fuerte en el que estaban
Franco, el gobernador Castelazo y los rurales, cuerpo militar estatal de
reciente creación, cuya base inicial fue el grupo formado por Bonifacio
Soto, otro de los jefes revolucionarios. Cándido Procel se incorporó al
conflicto nacional poniéndose del lado de los hermanos Vázquez Gómez.

49 AEG, G, 1ª, paquete 148, Salvatierra, 27 de abril de 1911.


50 AEG, G, l', paquete 148,Jaral, 18 de agosto de 1911.
51 Eric Hobsbawm destaca a este tipo de conducta social como uno de los caminos que
conducen al bandolerismo. Hombres que realizan acciones conceptuadas como delito por las
autoridades y que a partir de ellas quedan marcados. Considerados delincuentes se encuen-
tran presos en un círculo vicioso del cual es difícil salir: son sospechosos, no consiguen trabajo
y se ven empujados al robo y al pillaje. Hobsbawm, 1976, pp. 30-32.
52 Para evitar que su gente se dispersara, formó un destacamento que se incorporó a las
recientemente creadas fuerzas rurales del estado de Guanajuato, comandadas por Bonifacio
Soto. AEG, G, l', paquete 151, Celaya, 25 de junio de 1911.
82 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

Así, sus fuerzas se dieron de baja de los rurales y se incorporaron a la


Secretaría de Gobernación.53 Después de la derrota militar que causaron
los rurales de Soto a las tropas de Cándido Navarro el 17 de julio en Silao,
el segundo jefe de las mismas, Pedro Pesquera, llegó a Celaya al frente de
unos pocos hombres y se unió a Cándido Procel. 54
Los acontecimientos se precipitaron en México, y el 2 de agosto
renunció Emilio Vázquez Gómez. El nuevo ministro, Alberto García Gra-
nados, dio a conocer su voluntad de llevar a cabo el licenciamiento inme-
diato e incondicional de las tropas revolucionarias y de utilizar para ello al
ejército federal, de ser necesario. 55 En lo que respecta a Guanajuato, García
Granados ordenó licenciar de inmediato a las fuerzas de Procel y Nava-
rro.56 Para ello, Castelazo concentró en Celaya un número importante de
fuerzas militares pertenecientes a los rurales y al primer regimiento del
estado. 57 Procel se opuso al licenciamiento y trató de organizar una insu-
rrección en Celaya. Para ello repartió armas entre los vecinos de algunos
barrios de la ciudad. Dicha insurrección no prosperó, pero ante el temor
de que ésta tuviera lugar, Castelazo solicitó ayuda a las tropas federales del
quinto regimiento. 58 Procel aún se resistió, argumentando que sus soldados
no podían ser licenciados puesto que conformaban una fuerza dependiente
de la Secretaría de Gobernación. A fin de acabar con el problema, García
Granados dio de baja, por cese, a las fuerzas rebeldes. 59

LA ELECCIÓN DEL JEFE POLITICO

Al contrario de lo que ocurrió a Procel, Francisco Franco obtuvo triunfos


importantes. Creció como figura política a partir de su reconocimiento
como jefe insurgente y merced a estar ligado a Madero. Su grupo político
tenía una presencia mayoritaria en Jaral, tanto en el municipio como en la
jefatura. Por todo esto, Franco había acumulado suficiente fuerza como
para intentar apoderarse de una mayor porción de poder en el distrito de
Valle de Santiago. En carta a Alfredo Robles Domínguez, de junio de 1911,
explicaba la necesidad de renovar a las autoridades locales pues "de allí
viene el descontento general, causa de los trastornos que en algunas partes

53 AEG, G, lª, México, 27 de julio de 1911.


ª,
54 AEG, G, l paquete 148, Celaya, 29 de julio y 5 de agosto de 1911.
55 Womack, 1979, p. 104.
56 AEG, G, lª, paquete 148, Celaya, 7 de agosto de 1911.
57 AEG, G, lª, paquete 148, Querétaro, 8 de agosto; Guanajuato 9 de agosto; México, 11
de agosto de 1911.
58 AEG, G, lª, paquete 148, Celaya 7, 8 y 9 de agosto de 1911.
59 AEG, G, lª, paquete 148, Celaya, 11 de agosto de 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 83

se han lamentado". Proponía "que bajo la protección de mis fuerzas, las


poblaciones fueran, poco a poco, nombrando funcionarios populares de
libre elección". 60
A fin de pugnar por la jefatura política central del distrito, la de Valle,
Franco se incorporó en esta ciudad al Club Antirreeleccionista Ignacio
Allende. 61 La figura de un jefe insurgente reconocido en el seno de la
agrupación brindó a ésta la legalidad necesaria para obtener cada vez más
adherentes. Como era previsible, la aparición de Franco generó un fuerte
enfrentamiento con el jefe político Fidencio Hernández. Éste ocupaba
interinamente dicho cargo, vacante de titular desde mayo de 1911, en su
carácter de regidor primero del ayuntamiento.
Hernández, quien veía claramente el peligro que significaba para él
que el grupo político de Jaral tuviera presencia en Valle, se opuso a que se
hiciera una elección del cargo y trató de obstaculizar los trabajos del Club
Allende dirigidos hacia ese fin. 62 La presencia de dos grupos enfrentados
creó un clima de mucha tensión entre los pobladores de la ciudad. El jefe
político contaba con una fuerza militar, el cuerpo de guardia municipal
integrado por 28 soldados "voluntarios", que él pagaba de su peculio y le
respondían directamente. 63 Sin embargo, los vientos soplaban a favor de
Francisco Franco y del Club Allende, quienes lograron que Fidencio Her-
nández renunciara a la jefatura. Para ello organizaron una demostración
de poder, convocando a los habitantes de la ciudad de Valle de Santiago a
una manifestación.64
La realización de la misma fue un punto a favor del Club Allende, pues
demostró capacidad de convocatoria popular. Poder llamar a la multitud a
manifestarse ordenadamente y con base en sus consignas (en ese caso en
apoyo a Madero, a la Revolución y por el cambio de jefe político de Valle)
era fundamental para el quehacer político del momento. Otro punto a
favor del Club, y que también se relacionaba con su capacidad de convoca-
toria, era la defensa que hacían de las "prácticas democráticas". En esta
línea, el Club Allende realizó una elección interna a fin de nombrar su
candidato para "las próximas elecciones que para jefe político provisional
harian los vecinos de esta ciudad". Llama la atención el corto número de
votantes: 49 personas.65 Es decir, que fue escaso el número de miembros de la
élite que participó a este nivel en las decisiones políticas. Salió electo candidato

60 AGN, RD, caja 2, legajo 3, expediente 11, foja 62.


61 Esta organización había sido formada durante la última campaña en las elecciones
presidenciales de 1910. AEG, G, 1', paquete 149, 15 de junio de 1911.
62 AEG, G, 1', paquete 146, México, 6 de junio de 1911.
63 AEG, G, 1ª, paquete 148, Celaya, 21 de junio de 1911.
64 AEG, G, 1•, paquete 143, Valle, 11 de junio de 1911.
65 AEG, G, 1•, paquete 149, 15 de junio de 1911.
84 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

del Club Allende un comerciante de semillas, Félix Galván, por 37 votos. En


el acta de la reunión se acordó que "se fijen ejemplares de ella en los
parques públicos y que se inserte en el periódico El Pueblo, órgano de este
Club". 66
A pesar de que hubo intensas negociaciones, y de que en éstas intervino
el gobernador, las fuerzas políticas no se ponían de acuerdo para que pu-
diera hacerse la elección de jefe. Castelazo intervino enviando un cuerpo
de 300 rurales del estado67 y nombró jefe político interino a Gabriel Ruiz,
personaje que por no ser de Valle resultaba neutral en el conflicto. 68 La
elección de jefe político se realizó el 2 de agosto y Félix Galván obtuvo la
mayoría, con 6 090 votos. 69 La cifra es muy elevada, considerando que el
último censo del distrito indica que la población en condiciones de votar
sumaba alrededor de 12 150 hombres. 70
El apoyo obtenido parece haber sido respuesta tanto al programa
democrático y de cambio ofrecido por el Club Allende como al liderazgo
que personalmente ejercía Galván entre los trabajadores. Esta conjetura se
fortalece en la medida en que el periódico El Observador señalaba en
aquellos días, que Félix Galván había obtenido la jefatura política gracias
al masivo apoyo del pueblo. 71 La figura de este personaje resume, pues, el
cúmulo de expectativas despertadas en la región por la revolución made-
rista. Baste mencionar que el programa político de Galván tuvo como
punto fundamental, la promesa de mejorar la condición económica de los
obreros y de los trabajadores del campo. 72
El triunfo de Galván repercutió directamente en el ayuntamiento, que
estaba aún en manos de Fidencio Hernández. 73 Para entonces, el cuerpo
municipal se había dividido entre los partidarios de Galván y los de
Hernández. A fines de agosto el jefe político recibió una nota del Club
Allende en la que esta agrupación manifestaba que "no se encuentran

66 AEG, G, lª, paquete 149, 15 de junio de 1911.


67 AGN, G, 4ª, 911-912 (8) 1, 2 de agosto de 1911.
68 AEG, G, lª, paquete 148, Valle de Santiago, 7 de agosto de 1911.
69 AEG, G, 1ª, paquete 146, Valle de Santiago, 2 de agosto de 1911.
70 Esta cifra la hemos estimado considerando que en 191 O el distrito de Valle de Santiago
tenía 50 101 habitantes, de los cuales 24 301 eran hombres y 25 800 mujeres. En vista de que
entonces sólo votaba la población masculina, tomamos como referencia la pirámide de eda-
des de todo el estado, en la cual los hombres mayores de 20 años sumaban poco más de
50% de la población total. En ese sentido, aproximadamente 12 150 hombres, o sea la mitad
de la población masculina de Valle de Santiago, estaba en condiciones de votar en el momento
en que se realizó la elección de Galván. Secretaría de Agricultura y Fomento, 1910, pp. 7,
35 y 62.
71 El Observador, 2 de agosto de 1911.
72 El Observador, 2 de agosto de 1911.
73 Éste ocupaba el cargo de regidor primero y contaba con un grupo de funcionarios
municipales que lo apoyaban.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 85

satisfechos sus anhelos de remoción de empleados públicos de la pasada


administración". Galván informó al gobernador que por no querer la gente
a las autoridades porfiristas y ante el temor de que "se llegue a la violencia",
decidía citar a los regidores suplentes, pues "no estaba acostumbrado el
público a verlos en aquellos puestos". Sin embargo, no sólo citó a los
suplentes: el doctor Jesús González, Crescencio Saavedra, Nazario García y
Trinidad Ramírez, sino a dos propietarios, Daniel Velasco y Enrique Gon-
zález. En pocas palabras, Félix Galván formó un nuevo ayuntamiento con
los regidores que le eran adictos. 74
En la última parte de su informe al gobernador sobre la reunión del
nuevo ayuntamiento, Galván justificó la exclusión de Fidencio Hernández,
llamándolo intrigante y conspirador. Hizo explícito el peso que tenía en lo
ocurrido la rivalidad entre los dos grupos políticos, y dejó entrever que ésta
era antigua al expresar, a manera de acusación, que Hernández fue "ene-
migo del general Franco, cuando este militar desempeñó la jefatura" (es
decir en el último tercio del siglo xrx). Afirmó finalmente que, "el expresa-
do Regidor Señor Hernández, no acepta otra autoridad que no sea él o
algunos de sus incondicionales". 75
Los partidarios de Hernández consiguieron un nuevo apoyo y presen-
taron resistencia. Luego de organizarse como fuerza política el Club Demó-
crata, 76 en septiembre se integró a una organización de carácter nacional:
el Partido Católico. 77 Éste aceptó, en su convención a principios de octu-
bre, avalar la candidatura de Enrique Aranda para gobernador de Guana-
juato. 78 Apareció así un nuevo motivo de división entre los clubes al apoyar
cada uno distintos candidatos. Con más fuerza por ser parte de una
organización nacional, el doctor Rafael Abascal -recién nombrado presi-
dente del Club demócrata- solicitó a Castelazo que reuniera al "ayunta-
miento legal" y que fuera éste el que llamara a elecciones para gobernador,
argumentando que de ser organizadas por un ayuntamiento que carecía de
legitimidad, las elecciones estarían viciadas. 79
Frente a este nuevo clima de tensión, estando al borde de un enfrenta-
miento militar entre ambos clubes, el gobernador Castelazo envió a Alejan-
dro Martínez Ugarte como su representante, con orden de hacerse cargo
de la jefatura política de Valle. La disputa se resolvió, nuevamente, con una
demostración de fuerza del Club Allende. Éste organizó una reunión muy

74 El ayuntamiento así formado decidió cambiar al recaudador de impuestos, una figura


muy resistida entre la población.
75 AEG, G, lª, paquete 148, Valle de Santiago, 2 de septiembre de 1911.
76 AEG, G, lª, paquete 143, Valle de Santiago, 22 de junio de 1911.
77 AEG, G, l', paquete 148, Valle de Santiago, 13 de octubre de 1911.
78 AEG, G, l ª, paquete 146, Valle de Santiago, 8 de octubre de 1911.
79 El País, 6 de noviembre de 1911.
86 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

numerosa en la que obligaron a Martínez Ugarte a prometer públicamente


que la jefatura quedaría en manos del doctor González, jefe interino
nombrado por Galván. Martínez Ugarte informó a Castelazo que "la
situación aquí era dificilísima [... ] después de haber insistido repetidas
veces, con peligro de mi persona, en que el pueblo estaba obligado a acatar
las disposiciones del gobierno, para evitar serios trastornos tuve que ceder,
consiguiendo que terminara con música lo que estuvo a punto de terminar
con sangre". 8 º
El resultado de las elecciones muestra una consolidación de los allen-
distas. Víctor José Lizardi, quien resultó elegido gobernador, obtuvo 7 976
votos en Valle de Santiago, seguido por Enrique Aranda con 549. Los
demás candidatos obtuvieron muy pocos votos: el ingeniero Manuel Villa-
señor 54, Francisco Covarrubias 13, Enrique Colunga 15, Eusebio Ortega
2, Francisco Arroyo González 1, Adalberto Abascal 1, y Alberto Villafuerte
l. Cándido Navarro, quien fuera también candidato, ni siquiera figuró. 81
En noviembre de 1911, Galván logró consolidar su posición, al desba-
ratar un nuevo levantamiento de Cándido Procel. El grupo de Procel era
pequeño, no pasaba de 20 hombres. En cuanto lo detectaron, rápidamente
fue perseguido y atacado por la acción conjunta de fuerzas militares del
estado (regulares y rurales) y los federales del tercer cuerpo. El enfrenta-
miento que logró disolverlos tuvo lugar en el Cerro de Culiacán, el 19 de
noviembre. 82
La derrota inflingida al grupo rebelde de Cándido Procel, aunque fue
de carácter netamente militar contó con bases políticas muy fuertes.
Esta insurrección venía preparándose desde meses antes. En efecto, a
mediados de septiembre de 1911, tres meses después de haberse separa-
do de Francisco Franco, Cándido Procel invitó en Jaral a su primo Alfredo
Procel "a participar en un movimiento revolucionario que estallaría antes
de 15 días y que tendría por objeto sostener por la fuerza la fórmula
Vázquez Gómez-De la Barra". 83 En su primer intento, Procel no pudo
rehacer el grupo de rebeldes que lo había acompañado anteriormente.
Algunos de sus antiguos compañeros estaban presos. El jefe político de
Jaral, Aurelio Rivera, había apresado a José Ojeda y Jesús Ábrego por
"sospechas de que pueden provocar un levantamiento". 84 A otros, simple-
mente ya no les interesaba. Por ejemplo, Trinidad, el antiguo dinamitero

80 AHEG, Valle de Santiago, 27 y 28 de octubre de 1911.


81 AHEG, Valle de Santiago, 31 de octubre de 1911.
82 AHEG, Salvatierra, 20, 21 (5 comunicaciones) 22, 23 (2 comunicaciones), todas de
noviembre, y 14 de diciembre; Valle, 22 y 23 de noviembre (2 comunicaciones), León, 23 de
noviembre (2 comunicaciones).
83 AEG, G, lª, paquete 148,Jaral, 22 de septiembre de 1911.
84 AEG, G, 1ª, paquete 148,Jaral, 2 de septiembre de 1911.
LA REVOLUCIÓN MADERISTA EN VALLE DE SANTIAGO 87

del grupo, se encontraba entonces ocupando el puesto de escribiente de la


jefatura política de Valle de Santiago. 85
Una nueva oportunidad de reclutar gente para armar un grupo rebel-
de, se presentó a principios de noviembre debido al descontento imperante
entre los trabajadores de las haciendas de Valle de Santiago. Dicho descon-
tento se enmarcaba en la inestabilidad laboral que desde julio de 1911 se
vivía en todo el estado de Guanajuato. Ésta fue protagonizada principal-
mente por los trabajadores asalariados: obreros de las fábricas en las
ciudades y jornaleros en el campo. El gobierno del estado aludió a esta
cuestión como "las dificultades que han surgido entre el capital y el tra-
bajo". 86 En estos movimientos hubo muchas demandas; por ejemplo, los
operarios de la fábrica de tejidos La Reforma, en Salvatierra, se fueron a la
huelga para protestar por "el carácter despótico del maestro, quien da
maltrato a los obreros" y en defensa de la fuente de trabajo. 87 El empresario
español Eusebio González, dueño de la fábrica, había externado su inten-
ción de cerrarla. Al producirse el movimiento cambió su decisión, aplazan-
do el cierre. 88
Otro movimiento combinó la defensa del empleo con una solicitud de
rebaja al precio de los alimentos. En la hacienda de Barranca, en el distrito
de Jerécuaro, los peones solicitaron, "por necesidad y en términos correc-
tos", dijo eljefe político Albarrán -quien defendió a los trabajadores ante
el gobernador- que se les diera maíz barato.89 El precio del litro de este
cereal en la hacienda era de 11 centavos y el jornal "sólo es de 15 centavos,
con lo que no alcanzan a alimentarse". Los trabajadores solicitaron, asimis-
mo, que no se les quitara el trabajo. 90
En el distrito de Valle de Santiago,91 los peones y medieros de la
hacienda de La Bolsa se quejaban de que: J) los jornales eran muy bajos;
2) no se les suministraba maíz en la medida legal; 3)el maíz que se les
entregaba iba mezclado con ciertos desperdicios ("pedazos de elote"), "al
grado de que en un cuarto de hectolitro faltan tres cuarterones o sea seis
litros"; 4) "el maíz que toma en pago la hacienda del sembrado de medieros
no es medido con equidad, sino en sacos que hacen un hectolitro y medio,
que son tomados por un hectolitro". 92

85 AGN, G, 4ª, 911-912 (8), 18 de noviembre de 1911.


86 AEG, G, lª, paquete 166, Guanajuato, marzo de 1912.
87 AEG, G, lª, paquete 143, Salvatierra, 25 de julio de 1911.
88 AEG, G, lª, paquete 148, Salvatierra, 25 de julio de 1911.
89 AEG, G, lª,Jerécuaro, 29 de agosto de 1911.
90 AEG, G, P, paquete 151,Jerécuaro, 1 de septiembre de 1911.
91 AHEG, Telegramas, Valle de Santiago, 3 de noviembre de 1911.
92 Díaz-Polanco, 1982, pp. 72-73.
88 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

La presencia de tanto descontento entre los trabajadores generaba la


expectativa de conseguir adeptos a la causa de Procel. Uno de sus seguido-
res más cercanos, Tomás Sixtos, agitó a los trabajadores de la hacienda del
Laborío invitándolos a levantarse en armas para obtener alzas en los
jornales. Argumentó que con los meros medios pacíficos no obtendrían sus
demandas. 93
Sin embargo, ni siquiera entonces resultó exitoso el intento por trans-
formar un descontento laboral tan amplio como el que hemos mostrado,
en rebelión. La conducta del jefe político fue clave en este sentido. En
efecto, Galván asumió una actitud, común entre los jefes ante este tipo de
problemas: tratar de conciliar a las partes con el objeto de evitar la
violencia. Para empezar, recomendó insistentemente prudencia a los em-
presarios agrícolas, 94 con lo cual logró que algunos de ellos aceptaran
aumentar los salarios. Además, la "máxima autoridad" salió a recorrer la
zona tratando de contrarrestar la acción de los inconformes. Recomendó
a los trabajadores que "tuvieran paciencia de esperar que la labor de Made-
ro diera frutos". Los jornaleros volvieron al trabajo. 95
En términos de lo ocurrido en San Miguel Allende y Valle de Santiago,
la Revolución mexicana en Guanajuato tuvo diversas repercusiones. Por
una parte, reavivó las pugnas entre las élites locales por el control del poder
político. Por la otra, abrió canales de participación a la amplia población
marginada de las decisiones durante el porfiriato. Como consecuencia de
uno y otro hechos, la vida política local se convirtió en escenario de las
tensiones provocadas por la lucha entre facciones y la manifestación
popular. La nueva situación política puso de manifiesto las serias limitacio-
nes de los dirigentes locales para controlar los nuevos movimientos desata-
dos. En ese marco, el gobierno maderista intervino militarmente en los
conflictos políticos locales imponiendo su autoridad.

93 AHEG, Telegramas, Valle de Santiago, 18 de noviembre de 1911.


94 Díaz-Polanco, 1982, p. 72.
95 AHEG, Telegramas, Valle de Santiago, 18 de noviembre de 1911.
V. LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR
Y DE LAS CÁMARAS DE DIPUTADOS Y SENADORES
EN GUAN.f\JUATO

El lema "sufragio efectivo, no reelección" sintetizó la propuesta política del


maderismo. En efecto, con esas palabras se buscaba expresar las máximas
que en adelante regirían el juego político. Por una parte, "sufragio efectivo"
denotaba la intención de que el voto fuese el recurso verdadero para decidir
quiénes serían los gobernantes. Por otra parte, mediante el principio de
"no reelección", se pretendía acabar con la posibilidad de que los gober-
nantes se mantuvieran en los cargos públicos por periodos prolongados,
además de propiciar la movilidad política entre ellos, y la ruptura con las
formas tradicionales de poder. 1
La posibilidad de acabar con las prácticas viciadas de la época porfirista
mediante la aplicación de estos postulados, hizo que la propuesta maderista
fuera aceptada por la mayoría de las fuerzas políticas. La promesa de hacer
efectivo el ejercicio de la democracia, constituyó la mejor plataforma de la
revolución maderista. En ese marco se inscribieron los programas de los
dos grandes partidos nacionales del momento, el Partido Católico y el
Partido Liberal. Asimismo, compartían estas ideas el Partido Popular Evo-
lucionista, y por supuesto, el Partido Antirreeleccionista. 2
Un fenómeno que hace referencia al impacto que tuvo la propuesta
política maderista, es que los legisladores elegidos durante el gobierno de
Díaz fueron quienes aprobaron las leyes fundamentales del nuevo progra-
ma. En efecto, correspondió a la XXV Legislatura convertir en ley, el 7 de
noviembre de 1911, el principio de la no reelección aplicado al presidente
y al vicepresidente de la República. 3 También estos mismos legisladores
aprobaron, el 19 de diciembre de 1911, la ley electoral que normaba la

1 El principio de "no reelección" fue incorporado a la legislación estatal. El congreso del


estado hizo suya la reforma de la Constitución general de la República en la que se establecía
que el presidente, el vicepresidente y los gobernadores de los estados sólo podían permanecer
en sus cargos durante un mandato. La reforma a la Constitución nacional tuvo lugar el 17 de
abril de 1911 y la consecuente incorporación a la legislación estatal el 22 de mayo del mismo
año. Periódico Oficial, tomo LX, núm. 9, 30 de julio de 1911.
2 Fueron puntos comunes en los programas de los partidos la libertad de sufragio, la no
reelección, la inamovilidad de los jueces y medidas para la protección de los trabajadores de
la industria y el campo.
3 MacGregor, 1983, p. 24.

89
90 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

acción de los partidos políticos y establecía reglas y mecanismos a fin de


garantizar el sufragio efectivo.
La ley de diciembre de 1911 reviste gran importancia. Fue la primera
que tomó en cuenta a los partidos políticos, los definió como las organiza-
ciones que habrían de dar sentido al voto y estableció los requisitos míni-
mos para que obtuvieran personalidad legal. 4 Además, implantó el voto
secreto desde la elección primaria, creó la boleta electoral independiente
del registro de electores, y varió la composición de la casilla otorgándole
intervención a los partidos. 5
Para evitar las prácticas fraudulentas, la ley maderista excluyó al jefe
político de las tareas fundamentales que tuvieran que ver con el proceso
electoral. En efecto, aquélla le prohibió explícitamente el funcionar
como miembro de la Junta revisora del padrón electoral, principal
autoridad en su materia. 6 La prohibición era francamente terminante
pues aclaraba que tenía vigencia aun en los estados donde, como era el
caso de Guanajuato, la ley otorgaba a la autoridad política el carácter de
presidente municipal.7
El control de la elección quedaba ahora, a diferencia de lo que
establecia la ley de 1901, en manos del ayuntamiento. En efecto, la junta
debía estar integrada por el presidente municipal, dos de sus excontrin-
cantes al puesto o dos expresidentes municipales. 8 El resto de las tareas
fundamentales las cumplía directamente el presidente municipal, por
ejemplo la de publicar el padrón, designar a las personas que debían
instalar y presidir las casillas de cada sección electoral y nombrar a los
escrutadores. 9
Esta atmósfera política de mayor libertad y aspiraciones democráticas
que se respiraba en el país, también llegó a Guanajuato. Para las elecciones
de gobernador, fijadas para el 29 de octubre de 1911, prácticamente toda
la vida política local latía al compás de las consignas maderistas. No
obstante, debajo del ancho manto tendido por Madero, existían diferencias
políticas que no tardarían en salir a la luz. Un examen detenido de esas
circunstancias servirá para apreciar los cambios ocurridos como resultado
del establecimiento de la nueva forma de autoridad política.

4 Meyer, 1982.
5 Valenzuela, 1992, p. 23.
6 La Junta levantaba el censo electoral y resolvía en primera instancia sobre las reclama-
ciones al respecto. Ley electoral, 1911, art. 9.
7 Véase capítulo II, p. 39.
8 Ley electoral, 1911, art. 12.
9 Ley electoral, 1911, arts. 11, 18 y 21.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 91

EL REPLANTEAMIENTO DE LAS FUERZAS POLÍTICAS

Desde principios de julio el clima político empezó a agitarse y fueron


surgiendo los candidatos. La mayoría de los contendientes a la gubernatura
se consideraban maderistas. 10 Así, el ingeniero Manuel Villaseñor, Enrique
Colunga,Julio García, Víctor José Lizardi y Francisco Covarrubias, 11 mani-
festaron su adhesión a Madero y al Partido Constitucional Progresista
(PCP). 12
Julio García 13 fue postulado por el ingeniero Alfredo Robles Domín-
guez; 14 durante los primeros días de julio, éste hizo gestiones ante Madero
en pro de dicha candidatura. Lo acompañaba su medio hermano, el
abogado Carlos Robles, también importante político y representante de la
Casa Bryant, compañía minera norteamericana con inversiones en Guana-
juato. Asistieron a la reunión algunos empresarios de peso, Alcázar y
Pimentel, y Fagoaga. García contaba, además, con el apoyo del español
Eusebio González, empresario textil, hacendado y gran comerciante de la
región de Celaya-Salamanca. 15
Pronto se vio que García concitaba la adhesión de otros maderistas. El
8 de agosto el Club Electoral Leonés hizo suya la candidatura de García.
Dicho Club, creado exprofeso para las elecciones de gobernador, era
expresión de la Cámara Agrícola Nacional de León, 16 organización que
como podemos recordar, representaba a la facción política de los hacenda-

10 El general Cándido Navarro fue propuesto por el Partido Nacionalista Democrático.


Su ruptura con Madero, a principios de agosto, lo convertía en el único candidato no made-
rista en ese momento.
11 Covarrubias era un conocido ranchero de Irapuato.
12 El 12 de agosto hubo una reunión entre el delegado del PCP, Francisco Martínez Baca,
con los grupos políticos contendientes en Guanajuato. "... el delegado obtuvo la adhesión al
señor Madero de los distintos grupos que se disputan en Guanajuato el triunfo electoral. .. ",
El Observador, 12 de agosto de 1911.
13 Hombre de avanzada edad, García tenía una larga experiencia en la función pública.
En efecto, fue magistrado federal y subsecretario de Instrucción Pública en el último gabinete
de Porfirio Díaz. En Guanajuato había sido catedrático y director de la Escuela de Jurispruden-
cia del Estado. La Vanguardia y El Observador, 30 de julio de 1911.
14 De este hombre ya hemos hablado. Recordemos que estuvo ligado a Madero desde la
primera hora. Participó en el Partido Democrático y en el Nacionalista Democrático y fue el
jefe del cuartel central de la insurrección armada maderista. En el momento de postular a
García, Alfredo Robles era miembro de la conducción del PCP.
15 El Observador, 20 de agosto de 1911.
16 La simbiosis entre los miembros de la Cámara y del nuevo Club era notable. Eran
miembros de la Cámara su presidente, el exgobernador de Guanajuato, Enrique Aranda, el
secretario del Club Electoral Leonés, Francisco Durán Torres, el tesorero Rafael Villalobos y
varios vocales, Archibaldo Guedea, Juan Segure Arcocha, Joaquín Ederra, Enrique Robles
Rocha y Enrique Urrutia. AEG, G, l', paquete 149, 8 de agosto de 1911.
92 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚIICA EN GUANAJUATO

dos de León. García recibió el apoyo de esta poderosa facción política.


Contaba, además, con el beneplácito oficial en el estado. Esto se puso
claramente de manifiesto cuando el postulante arribó a Guanajuato en
campaña proselitista. El recibimiento fue casi un acto de gobierno: hubo
desfile y música de gendarmes. Asimismo, estuvieron presentes los emplea-
dos estatales y los artesanos, los operarios y peones de las obras públicas;
soldados del regimiento del estado tomaron parte en el desfile. 17 El apoyo
de Castelazo significó no sólo la venia oficial, sino la adhesión de los
rancheros de Silao, pues, como hemos podido observar en el capítulo 1, el
gobernador conducía dicha facción política.
García fue el candidato que logró reunir el apoyo de las facciones
maderistas más antiguas, y que contenían a los grupos económicos de
mayor poder en el estado. Su oponente más importante, Víctor José Lizardi,
fue candidato de una corriente política que también militaba en el made-
rismo desde la primera hora, bajo la conducción de Francisco Díaz, Nabor
Baltierra18 y Alejandro Martínez Ugarte. 19
A este tradicional grupo integrado por sectores medios urbanos, se
unieron nuevas expresiones de apoyo a Lizardi de parte de agrupaciones
formadas con vistas a la elección de gobernador, tales como el Club
Morelos, cuyas figuras principales eranJoaquín Ramos Roa, 20 Humberto
Dávalos, Manuel Aranda, Salvador Sánchez, Fernando Espinosa y Juan
Rodríguez, y el Club Resurrección, integrado entre otros por José Hernán-
dez de la Garza, Hernández Galván y José Guerra. 21
Las más recientes adhesiones no produjeron cambios significativos en
la composición social del lizardismo: todos sus allegados provenían de

17 El Observador, 18 de septiembre de 1911. El gobierno estatal se encargó también de


agredir a los candidatos que no contaran con su beneplácito. Por ejemplo, cuando Covarrubias
quiso realizar un acto público en Guanajuato como parte de su campaña proselitista, fue
agredido por los gendarmes. Esto originó un conflicto que llegó a un alto grado de violencia.
18 AGN, G, lª, paquete 151, 7 de julio de 1911; Moreno, 1977, p. 80.
19 El Observador, 1 y 4 de julio de 1911. Como hemos podido observar en el capítulo I,
Díaz y Martínez Ugarte actuaban conjuntamente en Guanajuato desde 1910, cuando fundaron
un club para trabajar en favor de la candidatura de Madero a la presidencia de la República.
A partir de ahí la figura política de Martínez Ugarte había crecido considerablemente. Lo
vimos en Guanajuato como delegado militar y jefe del Partido Antirreeleccionista, atendiendo
en algunas regiones del estado los dos problemas fundamentales de aquel momento, el
licenciamiento y las disputas referentes al cambio de los jefes políticos. Respecto de este último
punto, su tarea principal (que cumplió con suma habilidad) fue ocuparse de limar asperezas
entre las fuerzas políticas y entre éstas y el gobernador Castelazo para llevar a buen término
la elección de los jefes políticos de distrito. En julio de 1911 ocupó de manera interina la gu-
bernatura de Aguascalientes, puesto que atendió por pocos meses. Sin embargo, su ausencia
fue corta, ya que pronto se reintegró a la actividad política en Guanajuato.
20 El Observador, junio de 1912.
21 El Observador, julio de 1912.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 93

sectores medios urbanos de fuerte raigambre local. Ramos Roa, uno de los
nuevos líderes y director de la campaña electoral, 22 era periodista y propie-
tario del hotel Victoria. Dentro del segmento de los profesionales era
mayoritaria la presencia de los abogados ligados al poder judicial estatal.
Lo eran, además del candidato a gobernador, Hernández Galván, Hernán-
dez de la Garza y Salvador Sánchez. 23
Los datos biográficos de Lizardi reafirman el perfil del grupo. Aboga-
do, magistrado propietario del Supremo Tribunal y catedrático del Colegio
del Estado, en donde además realizó sus estudios, nació en Celaya en 1876.
Por lo tanto, tenía treinta y cinco años en 1911. Hijo de Antonia Santana y
Manuel Lizardi, quien había sido gobernador interino por unos meses entre
1877 y 1878. A pesar del breve tiempo que ocupó el cargo, el padre dejó un
buen recuerdo de su gestión. Posiblemente éste fue un hecho clave para que
sus partidarios lo eligieran candidato a gobernador. 24
En poco tiempo los lizardistas aumentaron el número de sus partida-
rios: se formaron numerosos clubes de artesanos, obreros, mineros 25 y
pequeños comerciantes. 26 Durante la constitución de dichos clubes se
votaba, en la mayoría de los casos, para designar autoridades. 27 Este
movimiento finalmente acabó en la creación del Partido Popular Lizardista,
en los primeros días de agosto.
A poco más de un mes de celebrarse los comicios, todo parecía indicar
que el gobierno quedaría en manos de uno de estos dos contendientes.
Sorpresivamente, el 23 de septiembre, García renunció a su postulación
como gobernador de Guanajuato. En vista del apoyo brindado a su
candidatura, resulta difícil entender la salida de García de la contienda
electoral. Al respecto sólo es posible hacer conjeturas. La renuncia pudo
haber sido, en parte, consecuencia del distanciamiento entre Madero y
Robles Domínguez. 28 Situar la renuncia en el contexto del distanciamen-
to entre ambos personajes tiene sentido, además, si tenemos en cuenta
que Madero nunca se pronunció claramente a favor de García.

22 AGN, FM, expediente 246-1, foja 007321.


23 AEG, G, 1•, paquete 148, 29 de septiembre de 1911.
24 AEG, G, lª, paquete 144, 11 de septiembre de 1911; El Observador, 1 de julio y 12 de
septiembre de 1911; La Vanguardia, 13 de agosto de 1912; Velazco y Mendoza, Luis, Historia
de la ciudad de Celaya, t. IV, pp. 35 y 67.
25 La propaganda entre los operarios de las minas que rodeaban la ciudad estaba a cargo
de un grupo de estudiantes del Colegio del Estado, y allí también se formaron clubes
lizardistas.
26 Entre los comerciantes destacan los del mercado Hidalgo.
27 El Observador, 16, 19, 21y22 de julio y 18 de octubre 1911.
28 El Observador, 2 de octubre de 1911. La prensa publicó rumores de que se habían roto
las buenas relaciones entre ambos personajes el 2 de octubre, pocos días después de la
renuncia de García. Creemos que en este distanciamiento pesó el hecho de que Madero no
94 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Como consecuencia de la salida de García hubo movimientos en las


filas partidarias. Algunos maderistas que hasta ese momento no habían
llegado más que a tibios escarceos proselitistas, se animaron, reagruparon
sus fuerzas y se lanzaron al ruedo. Tal fue el caso de los partidarios de
Enrique Colunga, que se reunieron en Celaya en la convención consti-
tutiva del Partido Unionista Libertad y Trabajo.2 9 Mientras tanto, en
León se formó el Partido Liberal Guanajuatense, para postular a Toribio
Esquive! Obregón como candidato a gobernador del estado. 30
La oposición católica, que hasta ese momento no había logrado plas-
mar una organización y que no había podido encontrar un candidato
fuerte, pescó en río revuelto. El 6 de octubre la convención del Partido
Católico realizada en la capital del estado, eligió como candidato a Enrique
Aranda. 31 Con esta decisión, la facción de hacendados de León se alejó del
maderismo y terminó convirtiéndose en la base política del Partido Católi-
co en Guanajuato. 32 Este reacomodo fue significativo, en la medida en que
implicó que la elección de gobernador de Guanajuato dejara de ser sólo
una contienda entre maderistas.
El Partido Católico obtuvo rápida difusión en Guanajuato; pronto se
convirtió en una fuerza política de dimensión estatal mediante la creación
del Partido Democrático Guanajuatense y en una seria competencia políti-
ca para el maderismo. Esto no fue casual. En realidad se trataba de la
institucionalización de una disgregada pero sólida presencia del catoli-
cismo en el estado. En efecto, desde mediados de la última década del
siglo x1x e inicios del presente, los católicos contaban con una red
organizativa fragmentada pero muy difundida preponderantemente en
Guanajuato, aunque también en Jalisco, Puebla, Michoacán y México. 33

apoyó la candidatura de Robles Domínguez a la vicepresidencia de la República durante la


convención del Partido Constitucional Progresista. Para dicho cargo fue elegido Pino Suárez.
Este rumor fue confirmado en los meses siguientes. Robles Domínguez criticó el personalismo
de Madero y declaró públicamente a principios de 1912 que ya no era maderista, pues esta
fuerza ya no encarnaba las ideas de la Revolución. El Tiempo, 10 de febrero de 1912.
Finalmente, acusado de intento de rebelión, fue encarcelado por un corto tiempo y al ser
liberado se alejó del país.
29 Entre los clubes asistentes estaban Hijos del Trabajo de Apaseo, el Club Derecho de
Irapuato, Cuna de Hidalgo de Abasolo, y delegados de grupos de partidarios de San Miguel
Allende y Huanímaro, AEG, G, 1ª, paquete 151, 24 de septiembre de 1911.
30 AEG, G, 1ª, "Acta Constitutiva del Partido Liberal Guanajuatense", 27 de septiembre de
1911.
31 Su rival más cercano fue otro maderista, Villaseñor, quien contaba con apoyo mayori-
tario por parte de los delegados del distrito de Salvatierra. El Observador, 6 de octubre de 1911.
32 AEG, G, lª, "Acta Constitutiva del Partido Democrático Guanajuatense", 10 de octubre
de 1911.
33 Hernández, 1994, p. 186.
34 Guerra, 1990, p. 244.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 95

Tanto en el estado como en el ámbito nacional, el Partido Católico fue


resultado de una reflexión social y política sobre la doctrina de la Iglesia,
difundida mediante la encíclica Rerum Novarum.'34
Los partidos estatales que se forman en Guanajuato al calor de las elec-
ciones de gobernador tienen ciertas características comunes. En primer
lugar, no hay diferencias sustanciales en cuanto a sus postulados políticos.
Igual que hemos visto en el caso de los partidos nacionales, todos los
programas de los partidos estatales proponen normas tendientes a garan-
tizar las libertades políticas y cláusulas sociales para la protección de los
trabajadores de la industria y el campo. En tal sentido se puede afirmar que
en sus postulados ideológicos, todos los partidos comparten las nuevas
reglas del juego político que han surgido a partir del triunfo del maderis-
mo, o sea, del lado del cambio.35
En cuanto a sus formas organizativas, se trata de grupos regionales que
extienden su radio de acción a todo el estado. Así, el Partido Democrático
Guanajuatense tenía sus orígenes en León, el Partido Unionista Libertad
y Trabajo, en Celaya y el Gran Partido Popular Lizardista, en la ciudad de
Guanajuato. Su forma de expandirse fue la de crear células a lo largo y
ancho del estado e incorporar grupos organizados que tenían un radio de
acción meramente local. En este aspecto hay una diferencia sustancial entre
el Partido Católico y las restantes fuerzas políticas. Mientras los lizardistas
y los unionistas tienen por base política los clubes de partidarios, el Partido
Católico se estructura preponderantemente a partir de delegados de todos
los municipios del estado.36 La capacidad de inserción del catolicismo en
la institución municipal pone de manifiesto la sólida y profunda raigambre
del catolicismo en el estado.
El resultado de los comicios fue un claro reflejo de la situación descrita.
Lizardi obtuvo el primer lugar con 57 374 votos, seguido muy de cerca por
el candidato del Partido Católico con 48 530 votos. 37
La elección fue también una contienda entre maderistas. Enrique
Colunga obtuvo 43 754 votos. Aunque lejos de los tres primeros, Villaseñor
también obtuvo muchos votos: 22 200, y Francisco Covarrubias obtuvo
3 074. Figuraron, además, Cándido Navarro, quien a pesar de haber
renunciado a su candidatura obtuvo 3 917, la mayoría de la región de

55 El Obseruador, Programa político del Partido Popular Guanajuatense. AEG, G, 1•, "Acta
Constitutiva del Partido Liberal Guanajuatense", 27 de septiembre de 1911, "Acta Constitutiva
del Partido Democrático Guanajuatense", 10 de octubre de 1911, "Programa y Bases Consti-
tutivas del Partido Unionista Libertad y Trabajo", 24 de septiembre de 1911.
36 AEG, G, lª, "Acta Constitutiva del Partido Democrático Guanajuatense", 10 de octubre
de 1911.
37 El Observador, 28 de septiembre de 1911.
96 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

Silao, en donde estaba el grueso de sus partidarios. Y finalmente Toribio


Esquive! Obregón obtuvo 2 217 votos.
En total votaron 181 066 ciudadanos en Guanajuato. Si tenemos en
cuenta que los hombres de más de 20 años sumaban 268 834, el porcen-
taje aproximado de votantes fue 67.35%. 38 Esta alta participación electoral
debemos atribuirla a dos elementos: en primer lugar, la tradición liberal de
Guanajuato a la que hemos hecho referencia en el capítulo 11, es una
condición histórica propiciatoria de la gran participación ciudadana en la
política que se presentó durante la elección de gobernador, y que se
repetirá en las elecciones de las cámaras legislativas, como veremos a
continuación. Otra constante que también se repetirá en las siguientes
elecciones, es que durante el maderismo los estados en donde la oposición
era fuerte, y la lucha política intensa, fueron los que tuvieron una mayor
participación electoral.
Como hemos podido observar, las elecciones de gobernador trajeron
como consecuencia el replanteamiento de las fuerzas políticas locales. La
novedad más importante en ese sentido fue la constitución de los partidos
políticos estatales. Del amplio espectro de fuerzas cercanas al gobierno
surgieron: el Gran Partido Popular Lizardista, el Partido Unionista Liber-
tad y Trabajo y el Partido Liberal Guanajuatense. De los tres, el Partido
Popular Lizardista fue el que mejor supo canalizar el interés de participa-
ción mostrado por vastos sectores medios y populares, hasta ese momento
políticamente rezagados. En la oposición se formó el Partido Democrático
Guanajuatense, afiliado al Partido Católico Nacional. Esta pluralidad,
expresada en la competencia pública de tantos candidatos, le dio cuerpo al
principio de no reelección. En cambio, como veremos a continuación, la
idea de hacer efectivo el sufragio tropezó con numerosos obstáculos.

LA INOPERANCIA DEL VOTO

A fines de julio de 1911 se le hicieron reformas a la ley orgánica electoral


estatal de 1861, dirigidas a garantizar el ejercicio del sufragio durante la
elección de gobernador. 39 En primer lugar, la novedad más importante fue

~ 8 Hemos dicho aproximado porque la Constitución Estatal establecía que los ciudadanos
debían tener 22 años y el Censo de Población de 1910, que es la fuente con que contamos para
medir el padrón de ciudadanos potenciales, establece categorías por edades a partir de los 20
años. Véase División Territorial, 1914, p. 7.
~9 Es necesario tener en cuenta que en Guanajuato la reforma a la ley electoral de 1861
fue previa al dictado de la nueva ley electoral nacional de diciembre de 1911 a la que nos
hemos referido al inicio de este capítulo. Sin embargo, la reforma estatal está en el marco de
los nuevos lineamientos electorales planteados por el gobierno maderista.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 97

que el gobierno permitió la libre formación de los partidos políticos, para


lo que estableció ciertos requisitos: que contaran con un mínimo de 100
partidarios, que eligieran una mesa directiva y que se inscribieran en un
registro especial en la Secretaría de Gobierno. 40 Asimismo, la reforma
confirió a los partidos el derecho de vigilar el proceso electoral. De tal
forma, éstos tuvieron la posibilidad de colocar un delegado en cada casilla
para presenciar el acto de la elección y asistir, sin voz ni voto, al cómputo
de la misma. En caso de existir discrepancias podían formular protestas por
escrito que se anexaban al acta de la elección, así como solicitar copia de
dicha acta. 41
La segunda reforma gubernamental tendiente a garantizar el sufragio
efectivo, hacía referencia a uno de los instrumentos más delicados del
proceso concreto de la votación, las boletas electorales. Al respecto, la
reforma establecía que los ciudadanos debían entregar directamente las
boletas al presidente de la mesa, y que dichas boletas debían "estar firma-
das por los votantes o por la persona que a su ruego se las hubiere llenado
si no supieren escribir, ratificándose en tal caso, y ante la mesa el voto por
aquel a cuyo nombre firmó el tercero". 4 2
A pesar del avance que representaba el nuevo marco legal, la limpieza
del sufragio no pudo garantizarse. Católicos y maderistas fueron acusados de
promover el fraude en favor de sus candidatos. La mayor parte de las
denuncias recayeron sobre los jefes políticos. Por una parte, la "máxima
autoridad" en los distritos de Comonfort, Cortázar, Irapuato, Dolores
Hidalgo y Salamanca fue acusada de favorecer a los candidatos arandistas
durante la campaña electoral. 43 El Observador publicó una "Carta abierta al
gobernador" en la que responsabilizaba a la jefatura política de realizar
maniobras a fin de modificar los resultados electorales. Según dicho docu-
mento, el secretario de la jefatura política de Salamanca, José Flores,
"hizo útiles", firmándolas, 96 boletas de la sección 36 que favorecían a
Aranda, mismas que debieron ser anuladas por carecer de la firma del
votante. 44 Desde las posiciones lizardistas, en su afán por obtener votos a
cualquier precio, los católicos no sólo recurrieron a los jefes políticos, pues

40 "Decreto del Congreso del Estado de Guanajuato'', 28 de julio de 1911, art. 22 , fracs.
1, 11y111, Periódico Oficial, t. LX, núm. 9, 28 de julio de 1911.
41 "Decreto del Congreso del Estado de Guanajuato", 28 de julio de 1911, arts. 32 , 42 , 5°

y 62 , Periódico Oficial, t. LX, núm. 9, 28 de julio de 1911.


42 Periódico Oficial, t. LX, núm. 9, 28 de julio de 1911. La reforma pretendía atacar uno de
los mecanismos del fraude electoral consistente en el reparto de boletas a determinadas
personas: hacendados, empresarios, mineros, caudillos locales, quienes las llenaban y las
entregaban a las autoridades electorales a nombre de sus trabajadores.
43 Los últimos tres distritos de tradición católica. AHEG, Celaya, 23 de octubre de 1911.
44 El Observador, 8 de diciembre de 1911.
98 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

hubo denuncias de que, tanto en algunas haciendas como en negociaciones


mineras, se presionaba y amenazaba con el despido a los trabajadores a fin
de que votaran por Aran da. 45
Por su parte, los católicos acusaron a los lizardistas de obtener un
elevado número de votos en León y Valle de Santiago por contar con el
favor de los respectivos jefes políticos, en virtud de lo cual solicitaron la
remoción de ambos jefes, Antonio Madrazo y Félix Galván. La acusación
más seria fue contra este último. Una comisión de vecinos de Valle, entre
quienes estaba un dirigente importante del Partido Católico, Rafael Abas-
cal, se entrevistó con el gobernador de Guanajuato para pedir la destitu-
ción de Galván. 46 Luego, el Club Popular Democrático Guanajuatense,
filial local del Partido Católico, presentó ante la cámara estatal una solici-
tud acompañada de documentos probatorios, en la que pedían la nulidad
de las elecciones en dicho distrito. 47 Además, acusaban a Galván de haber
eliminado, mediante maniobras a sus opositores en el ayuntamiento, 48 y de
infracciones cometidas cuando se hizo la división de casillas electorales.
La información presentada es suficiente para concluir que la consigna
maderista de "sufragio efectivo" no obtuvo, en su aplicación durante la
elección de gobernador de Guanajuato, los resultados esperados. Un ele-
mento adicional a las irregularidades denunciadas por las fuerzas conten-
dientes fue que el ejecutivo utilizó, durante la campaña, los recursos del
estado en apoyo de García, excluyendo a otras fuerzas políticas. Además, el
manejo de las boletas electorales no fue claro. El periódico El Observador
acusó al gobierno de enviar menos boletas que las requeridas para el
número de hombres aptos para votar a los distritos electorales de León
y Guanajuato, en donde el lizardismo tenía posibilidades de obtener un
mayor número de votos.49
En este contexto, las presiones mutuas, los manejos turbios y las
denuncias nunca investigadas, crearon una maraña de confusión que por
principio cuestionaba la capacidad del régimen para poner en práctica su
propio programa democrático. El papel de dicho programa, como plata-

45 Por ejemplo, hubo denuncias de amenazas de despido en la negociación minera de El


Pingüico, y en una propiedad agrícola de Bryant. El Observador, 27 de octubre de 1911. Por el
mismo motivo fueron denunciados varios empresarios agrícolas en Valle de Santiago y en
Ciudad Manuel Doblado. El Observador, 29 de octubre de 1911.
46 El Observador.
47 En este mismo documento, fueron denunciadas gran cantidad de irregularidades
cometidas en varias de las casillas electorales del distrito de la capital, otro de los bastiones
del lizardismo. Periódico Oficial, t. LXII, núm. 3, 11 de julio de 1912.
48 Capítulo IV, pp. 71-88.
49 El Observador, 16 de noviembre de 1911. Esta denuncia suponía el apoyo del gobierno
del estado a Enrique Colunga, quien sería el depositario de el favor oficial luego de la renuncia
de García.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 99

forma que ofrecía un punto de encuentro entre el gobierno y las fuerzas


políticas, comenzó a resquebrajarse, y dio pie a un alejamiento entre unas
y otro que se profundizaría en las siguientes elecciones.

LA ELECCIÓN DE DIPUTADOS Y SENADORES A LA XXVI LEGISLATURA


Y EL PARTIDO CATÓLICO NACIONAL

Al comenzar su campaña, Lizardi manifestó que "La revolución no ha[bía]


llegado a Guanajuato, [más que] por las noticias que nos ha dado la
º
prensa ... es preciso que llegue y yo soy la revolución". 5 No obstante, su
política durante el primer semestre de gobierno dejó mucho que desear,
comparada con aquellas promesas iniciales. Las pugnas entre maderistas
por los puestos públicos y la lucha contra la rebelión antimaderista que
surgió en Guanajuato al calor del orozco-zapatismo, consumió la mayor
parte de la energía del gobierno. En este sentido, las armas, los pertrechos
y el aumento de los efectivos militares mermaron los fondos públicos; de
un erario que, por cierto, Lizardi recibió deficitario de su antecesor. 51 En
respuesta a los miembros de su partido que le reprochaban el incumpli-
miento de su programa de gobierno, Lizardi contestó: "Si no se ha hecho
todo lo que debe hacerse es, por una parte, porque no es posible cumplir
en poco tiempo lo que requiere una laboriosidad y un estudio profundo e
intenso; y por otra, las anormales circunstancias por las que atraviesa todo
el país" .52
A medida que se acercaban las elecciones de las cámaras nacionales,
las diferencias en el seno del lizardismo se agudizaron. Con la intención de
apuntalar al gobierno en la crisis interna, uno de los dirigentes más
importantes del partido53 que había llevado a Lizardi al poder, Joaquín
Ramos Roa, fundó el Partido Patriótico Liberal. 54 Por su parte, los que
reclamaban un cambio de rumbo de la política oficial formaron el Partido
Popular Independiente.55

50 El Observador, 10 de enero de 1912.


51 Periódico Oficial, t. LXII, núm. 27, 14 de abril de 1912.
52 El Observador, 22 de marzo de 1912.
53 Se refiere al Partido Popular Guanajuatense creado durante la campaña de gobernador.
54 Ramos Roa dirigía un periódico, El Adalid, que empezó a circular durante el primer
semestre del año. Roa fue acusado de que dicho periódico era solventado con el dinero del
gobierno. El Observador, 27 de febrero de 1912. Formaban parte también de este grupo
miembros del gobierno, como Nicéforo Guerrero y algunos diputados de la cámara local: Juan
Olivares yJoaquín Chico González.
55 Según sus palabras: "El verdadero lizardismo, el que luchó de veras, el que ganó las
elecciones, el que movió a las masas .. ." decidió constituirse como una nueva corriente con
una organización propia. El Observador, 21 de enero de 1911.
100 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Esa corriente del maderismo56 mantuvo el perfil de clase media que


distinguió al lizardismo desde el principio, engrosado por una mayor
representación de sectores más bajos. En efecto, no estaban en el nuevo
partido los magistrados del poder judicial y casi no había abogados.
Permanecían, en cambio, los periodistas de la primera hora como Díaz y
algunos más recientes como Florencio Guerrero. El grupo de los profesores
fue muy importante. Además de Castro, se dedicaban a cuestiones educati-
vas Alejandro Martínez Ugarte, Ignacio Ramírez, Fulgencio Vargas y Alber-
to Villafuerte. 57
El hecho de que estos hombres se hayan integrado en torno al nuevo
núcleo del partido indica, en primer lugar, cierto interés por lograr un
ascenso social por la vía de los puestos gubernamentales. En segundo lugar,
el deseo de ocupar cargos en la administración pública parece haber tenido
móviles políticos, ya que la presencia de sus miembros en dicha administra-
ción permitiría difundir su programa renovador. No es casual entonces que
su constitución como corriente haya ocurrido simultáneamente a la fuerte
pugna entre maderistas por el nombramiento de los miembros del equipo
lizardista; contienda de la que salieron poco favorecidos, pues no fueron
seleccionados para ocupar ninguno de los puestos importantes.58 Mejores
resultados obtuvieron en el neurálgico municipio de Guanajuato, donde
varios de sus miembros alcanzaron cargos de munícipes en las elecciones
de diciembre de 1911. 59
Si tomamos en cuenta lo anterior, resulta coherente que la plataforma
política del Popular Independiente coincidiera con su llamado a recompo-
ner la popularidad del maderismo. Su propuesta en ese sentido era recupe-
rar aquellos puntos del programa maderista a partir de los cuales ese
movimiento había logrado amplio consenso y que, luego de varios meses
de gestión, aparecían incumplidos frente a la opinión pública.
En pos de tales objetivos el maderismo renovador proponía: garantizar
el sufragio efectivo y defender las causas populares. En cuanto a la cuestión
electoral deseaban eliminar "toda clase de fraudes". 60 Al respecto, Martínez

56 La mesa directiva del Partido Popular Independiente estuvo integrada por: abogado
Francisco Carrada (presidente), Francisco Díaz (vicepresidente), José de la Luz Pérez (tesore-
ro), el coronel Lucio Puga, el profesor José Castro y Edmundo M. Guerrero (primero, segundo
y tercer secretarios, respectivamente), Ignacio Silva, Jesús Chagolla, Cleofas Sánchez, J.
Guadalupe Espinosa, José Guerrero Salas y F1orencio Guerrero (vocales).
57 Todos ellos se iniciaron como maestros; en 1912 ya tenían una trayectoria y mucho
prestigio dentro de su carrera.
58 La excepción estuvo en el área magisterial donde contaban con elementos de peso. Así
Ignacio Ramírez obtuvo la Dirección General de Educación Primaria en el Estado. El Imparcial,
7 de enero de 1912.
59 AHEG, "Actas del Cabildo", 26 de diciembre de 1911.
60 El Observador, 25 de febrero de 1912.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 101

Ugarte elaboró un proyecto de ley que fue aprobado por su corriente. 61 El


documento intentaba corregir una serie de irregularidades que se pusieron
en evidencia durante la elección de gobernador de Guanajuato. A fin de
evitar el llenado de boletas electorales, el código proponía que, si bien éstas
se podían repartir antes de la elección, los ciudadanos debían presentarse
obligatoriamente en las casillas. Además, sugería que las boletas deberían
estar numeradas, el gobierno informaría públicamente cuántas papeletas
había emitido y en las casillas se nombraría una persona encargada de
llenarlas cuando los votantes no supieran escribir. 62 En relación con la
defensa de las causas populares, se ocuparon sistemáticamente de difundir
los problemas que aquejaban a los trabajadores. 63 Su conducta política
exhibió además, un marcado interés por convertir su partido en un canal
de comunicación entre los sectores inconformes y el gobierno. Con ese
sentido puede interpretarse la iniciativa del profesor Villafuerte, munícipe
de Valle de Santiago, para la realización de una reunión entre empresarios
agrícolas y el gobierno a fin de lograr un aumento de salario para los
trabajadores del campo. Los miembros de dicho partido también concu-
rrieron ante el gobernador para presentarle las quejas de los comerciantes
en pequeño del mercado Hidalgo, por la reubicación de sus puestos
comerciales. Asimismo se hicieron eco de la demanda de los habitantes de
los distritos de San Francisco del Rincón y Acámbaro, quienes se habían
manifestado en contra de sus jefes políticos. 64
Al margen de los problemas suscitados en su frente interno, el gobierno
de Lizardi recibió fuertes críticas de parte de los empresarios agrícolas del
estado conducidos por la Cámara Agrícola Nacional de León. Vale recor-
dar que en un principio, estos empresarios formaron parte del grupo
liderado por Toribio Esquivel Obregón, posteriormente sostuvieron la
gestión de Enrique Aranda al frente del estado, y por último, cuando hubo

61 El Observador, 18 de marzo de 1912.


62 "Proyecto de reforma a la ley electoral del estado de Guanajuato", presentado por el
Sr. Prof. Alejandro M. Ugarte a la mesa directiva del gran Partido Popular Independiente, arts.
4, 5, 6 y 8. El documento proponía el establecimiento de urnas, "... Que las boletas que vayan
siendo llenadas en las casillas sean depositadas en cajas de madera, pegadas por todos lados,
que tengan sólo una abertura por donde puedan introducirse (art. 13). Y que, además, a la
abertura por donde se introdujeron las boletas, se les pegue una hoja de papel firmado por
los miembros de la mesa electoral y los delegados" (art. 18). El Observador, 19 de marzo de
1912.
63 Ante el aumento de las huelgas y protestas de los obreros industriales, El Observador
publicó artículos en los que demandaba el apoyo de las autoridades a tales movimientos. En
este sentido se escribieron artículos a favor de las huelgas de obreros agrícolas ocurridas en
Guanajuato. Otro de los problemas de los que se ocupó dicho periódico fue la leva. El
Observador, 12 de enero y 2 de febrero de 1912.
64 El Observador, 23 de enero de 1912.
102 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

que elegir gobernador se volcaron al Partido Católico. Los motivos prin-


cipales de la fricción fueron dos: por una parte, el dictado de una ley
tendiente a lograr una mayor recaudación impositiva mediante un aumento
de los impuestos a las tierras improductivas; 65 por la otra, las intenciones
del gobierno lizardista de que los empresarios agrícolas otorgaran mejores
salarios a sus trabajadores. La oposición del empresariado significó un
desgaste fuerte para el gobierno, que finalmente tuvo que ceder ante sus
demandas. En consecuencia, el nuevo programa de recaudación impositiva
no se aplicó. 66
El 30 de junio tuvo lugar la elección para renovar la cámara legislativa
nacional. Este proceso constituye un momento muy interesante para obser-
var el comportamiento de las fuerzas políticas en un momento de transición
de un régimen cada vez más cerrado y excluyente a uno democrático. En
primer lugar, porque al estar en juego 245 escaños de diputados y la mitad
de la cámara de senadores, hubo una amplia competencia por el poder. En
segundo lugar, porque ya se había aprobado la nueva legislación electoral
producto del régimen revolucionario, a la que incluso se sumó la reforma
decretada en mayo de 1912, que estableció el voto directo para elecciones
de diputados y senadores. 67 En tercer lugar, el hecho de estar presente un
partido de oposición, el Católico Nacional, que había dado muestras de ser
capaz de capitalizar los errores del gobierno y tenía probabilidades de
obtener buenos resultados en las elecciones de las cámaras nacionales. Para
esto contaba con dos periódicos de difusión nacional, El País y La Nación
y con un conjunto de publicaciones estatales y locales. El País abogaba
por la libertad de sufragio y en contra de las actividades de La Porra,
grupo de "choque" del PCP, aparentemente organizado por Gustavo
Madero, hermano del presidente. Insistiendo constantemente en estos
puntos, El País se presentaba como promotor de un programa democrá-
tico que el maderismo había abandonado y como el defensor de la institu-
cionalidad.
En los ocho meses transcurridos entre la elección presidencial de
octubre de 1911 y las elecciones legislativas de junio de 1912, el Partido
Católico cambió su postura política. De haber formado parte de la alianza
electoral que apoyó la candidatura de Madero a la presidencia, 68 fue
adoptando una posición independiente y adquirió un perfil propio frente

65 AEG, G, lª, paquete 431, 15 de enero de 1912; El Bautista (León), 22 de septiembre de


1912.
66 AGN, FM, carpeta 246 -1.
67 Valenzuela, 1992, p. 23.
68 En los inicios del proceso el apoyo del Partido Católico a Madero fue muy claro, pues
uno de los soportes organizativos del maderismo fue la difundida red del catolicismo social.
Hernández, 1994, p. 200.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 103

al electorado. El éxito de esta política se puso de manifiesto durante las


elecciones de gobernadores de algunos estados. Así, el Partido Católico
Nacional obtuvo las gubernaturas de Jalisco, México, Querétaro y Zacate-
cas. En Guanajuato, igual que en Puebla y Michoacán dicho partido perdió
la gubernatura por muy pocos votos. 69
Un anticipo del caudal electoral que el Partido Católico podría lograr
como fuerza de oposición, se puso de manifiesto en la elección presidencial,
pues si bien dicho partido apoyó la candidatura de Madero, logró realizar
una importante campaña para la vicepresidencia a favor de un candidato
propio, el entonces presidente interino De la Barra. Éste obtuvo el segundo
lugar en la votación con 29% de los votos frente al candidato maderista,
Pino Suárez, quien obtuvo 53 por ciento.
En las elecciones legislativas, Guanajuato fue uno de los estados del
país donde el enfrentamiento electoral entre el Partido Constitucional
Progresista y el Partido Católico fue más claro. 70 El peso de este último era
considerable por lo menos en la mitad de los dieciocho distritos electorales,
cuatro de éstos situados en el noreste del estado: San Miguel Allende,
Dolores Hidalgo, San Luis de la Paz e Iturbide y cinco distritos en la región
de El Bajío: León, Salvatierra, lrapuato, Acámbaro y Jerécuaro. 71
Dado que el Partido Constitucional Progresista estaba " ... dividido por
mezquinos y apasionados juicios y [que] podía ser derrotado por el Partido
Católico ... ", 72 los maderistas decidieron limar sus diferencias. Así, bajo la
conducción del maderismo oficial, algunas de las organizaciones formadas
durante las elecciones para gobernador, reestructuraron sus alianzas y
presentaron un frente unido. El gran artífice de los acuerdos preelectorales
elaborados por el gobierno fue Ramos Roa.
El oficialismo incorporó la presencia de otras fuerzas maderistas en las
áreas en que éstas tenían preponderancia. Por los dos distritos electorales
de Guanajuato, el Partido Popular Independiente postuló al profesor
Martínez Ugarte y a Enrique Bordes Mangel. 73 Hubo candidatos villaseño-
ristas en los distritos de Salamanca y Pénjamo, donde fueron postulados
Manuel F. Villaseñor y José Villaseñor, respectivamente. 74 El acuerdo entre

69 Ross, 1959, p. 219.


70 Junto con Michoacán,Jalisco, Colima, Nayarit, Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas.
Guerra, 1990, pp. 272-273.
71 La fuerza de los católicos en esta última región era muy amplia, pues contaban además
con una presencia importante en el distrito territorial de Valle de Santiago, que pertenecía al
distrito electoral de Salamanca (4º).
72 La afirmación fue hecha por Ramos Roa. El País, 15 de agosto de 1912.
73 El Observador, 19 de junio de 1912.
74 El oficialismo no logró llegar a un acuerdo con el Partido Unionista de Celaya. El
Diario, 10 de julio de 1912; El País, 28 de julio de 1912.
104 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLIDCA EN GUANAJUATO

maderistas fue lo suficientemente amplio como para que el abogado Julio


García fuera propuesto como candidato a senador por la fórmula oficia-
lista. 75
A fin de aumentar las posibilidades de triunfo sobre su oponente, en
algunos distritos, el maderismo se vio en la necesidad de apoyar candidatos
de fuera de su partido. Su más importante alianza en este sentido fue con
grupos liberales. En Guanajuato los liberales no lograron traspasar la
frontera del fraccionalismo para convertirse en un partido con presencia a
nivel estatal. Sin embargo, había grupos con dicha filiación que actuaban
en el ámbito regional. Éstos eran los llamados Partido Democrático Liberal
y Partido Liberal Puro. 76 Se postularon candidatos de origen liberal en
cuatro de los distritos electorales donde se temía el triunfo de los católicos:
en el 7º- y 8º de León, donde fueron candidatos Miguel Díaz Infante y
Manuel Malo ]uvera, el 13º- de Acámbaro en donde lo fue Manuel Castelazo
Fuentes, y el 172 de San Luis de la Paz en donde lo fue Florencio Cabrera. 77
La votación realizada en los respectivos distritos electorales dio como
resultado el triunfo de la alianza oficialista. Las juntas de distrito otorgaron
credencial de presuntos diputados titulares a 14 de los miembros de dicha
coalición, tal como indica el cuadro l. En relación con el senado, la fórmula
oficial también obtuvo el triunfo, resultando electos Julio García y Antonio
Alcocer. 78
Como era previsible, el resultado de la elección para diputados reveló el
peso de la oposición en Guanajuato. Tal como indica el cuadro 11, el Partido
Católico obtuvo el triunfo en cuatro de los 18 distritos electorales; dos en el
norte: Dolores Hidalgo, en donde resultó presunto diputado Francisco Arce,
e Iturbide, donde obtuvo idéntica denominación Pablo Lozada 79 En El Bajío
hubo resultados favorables a los católicos en Irapuato, donde resultó elegido
Carlos Vargas Galeana, y en Salvatierra, donde ganó Ramón Múgica Leyva. 80
En estas elecciones, Guanajuato formó parte, junto con Michoacán,
Jalisco, Zacatecas y Estado de México, del grupo de estados en los cuales el
enfrentamiento electoral fue más claro; la oposición obtuvo buenos resul-
tados, y la participación ciudadana en la política fue más alta: 20% en

75 Recordemos que éste fue el oponente de Lizardi cuando se lanzaron las candidaturas
a la gobernación del estado.
76 El Diario, 9 y 29 de junio de 1912.
77 AGN, FM, carpeta 246-1, fojas 007355 a 007358. El Diario, 29 de junio de 1912; La
Vanguardia, 30 de junio de 1912.
78 ACEG, sesión del 13 de agosto de 1912.
79 En San Miguel (142 ) y San Luis de la Paz ( 172 ) el PCN obtuvo mayoría en las casillas
electorales de las capitales respectivas, pero perdió en la totalidad del distrito. El País, 1 de
julio de 1912.
80 AEG, G, lª, paquete 166, Guanajuato, 11 de julio de 1912.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 105

CUADRO I
Resultados de la alianza oficialista en las elecciones primarias a
la XXVI Legislatura en el estado de Guanajuato

Distritos Presuntos diputados


Acámbaro Manuel Castelazo Fuentes
Celaya Flavio González Roa
Guanajuato Alejandro Martínez Ugarte
Guanajuato Enrique Bordes Mangel
León Miguel Díaz Infante
León Manuel Malo ]uvera
Pénjamo José Villaseñor
Salamanca Manuel F. Villaseñor
San Felipe Ángel Rivera Caloca
San Francisco del Rincón José María de la Vega
San Miguel Allende Joaquín Ramos Roa
Santa Cruz Natividad Macías
San Luis de la Paz Florencio Cabrera
Silao Gonzalo Ruiz
FUENTES: AEG, G, lª, paquete 169, Guanajuato, 11 de julio de 1912; AGN, FM, carpeta 246-1,
fojas 007355-007360; La Vanguardia, 30 de junio de 1912; ACEG, Sesión del 13 de agosto
de .1912.

CUADRO 11
Resultados del Partido Católico Nacional en las
elecciones primarias a la
XXVI Legislatura en el estado de Guanajuato

Distritos Presuntos diputados


Dolores Hidalgo Francisco Arce
Irapuato Carlos Vázquez Galeana
Iturbide Pablo Lozada
Salvatierra Ramón Múgica Leyva
------------------------- ---- ---------

FUENTES: El País, 14 de julio de 1912; AEG, G, lª, paquete 169, Guanajuato, 11 de julio de
1912; AGN, FM, carpeta 246-1, fojas 007355-007360; La Vanguardia, 30 de junio de 1912;
ACEG, sesión del 13 de agosto de 1912.

Jalisco y casi 50% en Guanajuato. Esta situación contrasta con lo ocurrido


en los estados del norte, Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo
León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango y San Luis Potosí, en donde al predo-
minio de la mayoría correspondió una escasa participación electoral. 81

81 Guerra, 1990, pp. 266 y 272.


106 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

Los resultados de las elecciones en los distritos de todo el país, o sea


antes de la revisión de los mandatos, que se efectuaría en la misma cámara,
confirman la presencia de una oposición importante. En efecto, el maderismo
obtuvo 144 diputados (61.5 por ciento) y la oposición 79 (33. 8 por ciento).82

¿SUFRAGIO EFECTIVO o VOTO POúnco?

Una vez realizado el escrutinio de los votos emitidos en las casillas corres-
pondientes, el proceso continuó en la ciudad de México, donde la cámara
de diputados, integrada por los presuntos diputados nombrados en todo el
país, debía revisar y dictaminar definitivamente sobre los mandatos. Con
este propósito, dicha cámara se constituyó en colegio electoral. Como las
elecciones habían favorecido a la corriente renovadora, este sector logró
obtener el control de la comisión encargada de dictaminar sobre los
mandatos, cuyas funciones serían decisivas. 83
Martínez Ugarte y Bordes Mangel, miembros del Partido Popular
Independiente de Guanajuato, se integraron al grupo de los renovadores. 84
Frente a la delicada cuestión de decidir quiénes serían los diputados
ratificados por el colegio electoral, dichos personajes no sostuvieron sus
postulados políticos anteriores. En efecto, si antes habían defendido el
sufragio efectivo, ahora planteaban el "voto político". Así fue como Luis
Cabrera, diputado renovador, sostuvo lo siguiente:

"En un parlamento se discute con razones políticas, se discute con armas


políticas [... ] Mi juicio político me dice que hay que votar contra este
dictamen [el de un miembro del PCN], mi criterio de jurista, que hay que
votar a su favor". 85

82 Guerra, 1990, pp. 259.


83 Para ello, poco antes de que se iniciaran los trabajos de revisión de las credenciales,
fue creado el Bloque Liberal Renovador. Los renovadores controlaban este grupo en el que
h.:!>ía también diputados liberales. Precisamente fue en el Bloque Liberal Renovador donde
se decidió que Serapio Rendón, Jesús Urueta, Víctor Moya Zorrilla, Pascual Luna y Parra, y
Vicente Pérez serían los miembros de la comisión revisora de credenciales. McGregor, 1983,
pp. 44y60.
84 Al grupo de los renovadores se integró además, otro diputado por Guanajuato: Juan
Macías. Miembros destacados del grupo de los renovadores fueron: Serapio Rendón, Jesús
Urueta, Víctor Moya Zorrilla, Gustavo Garmendia, Francisco Escudero, Luis Manuel Rojas,
Eduardo Hay, Roque González Garza, Miguel Alardín, José Novelo, Gerzayn, Valentín del
Llano, Manuel Méndez, Salvador Martínez Alomía, Adolfo Gurrión, Enrique Ibáñez, Félix
Palavicini, Heriberto Jara y Luis Cabrera. McGregor, 1983, p. 60.
85 DDCD, 13 de septiembre de 1912, citado por Guerra, 1990, p. 255.
LAS ELECCIONES DE GOBERNADOR Y DE LAS CÁMARAS 107

El caso de Pablo Lozada, elegido presunto diputado por Iturbide, en


Guanajuato, es un ejemplo de la aplicación del criterio político. La comi-
sión declaró que había revisado los expedientes de la elección y que éstos
no reunían los requisitos legales necesarios. Con base en dichas considera-
ciones, el dictamen declaraba nulas las elecciones en Iturbide. 86 Pablo
Lozada presentó pruebas de que los expedientes no se habían abierto y
acusó a la comisión de rechazar su credencial sólo por tratarse de un
diputado del Partido Católico. 87 Una situación similar tuvo lugar en el caso
del diputado Elorduy, perteneciente al Partido Antirreeleccionista, quien
presentó los paquetes sin abrir frente al colegio electoral. 88
A la aplicación del criterio político corresponde la decisión del colegio
electoral de reafirmar en sus puestos a los candidatos de la alianza
oficialista cuestionados en tres distritos de Guanajuato: Ciudad González,
Pénjamo y San Francisco del Rincón. 89
La eficacia del oficialismo se expresó en los resultados nacionales del
colegio electoral. En la primera jornada de trabajo se aprobaron en
conjunto y sin discusión las credenciales de 81 de los diputados maderis-
tas.90 Fueron confirmados 63 diputados más, 61 de ellos con dictamen
favorable de la comisión. O sea que a ninguno de los 144 diputados de
la mayoría le fue negada su credencial. En cambio, la oposición perdió un
número considerable de diputados: de 79 credenciales provisorias le
fueron rechazadas 24. En resumen, la oposición perdió 30.37% de sus

86 DDCD, XXVI Legislatura, 28 de septiembre de 1912, p. 24.


87 El colegio electoral rechazó el dictamen que volvió a comisión para una nueva revisión.
DDCD, XXVI Legislatura, 28 de septiembre de 1912, p. l; El País, 29 de septiembre de 1912.
La credencial de Lozada fue finalmente aprobada. El País, 3 de octubre de 1912.
88 Josefina McGregor expresa con mucha claridad cuál fue el sentido del voto político:
"Siempre que se presentó la oportunidad, la comisión la aprovechó para hacer a un lado a los
enemigos de la revolución, y de este modo, obtener para los revolucionarios la mayoría de las
emules de la cámara. Para lograrlo no le importó pasar en repetidas ocasiones por encima de
los principios democráticos pregonados por Madero". McGregor, 1983, p. 57.
89 En estos casos, el cuestionamiento respondió a rencillas entre maderistas. En Ciudad
González, el Club 20 de Noviembre, que pretendía la diputación para uno de sus miembros,
objetó las credenciales de Ángel Rivera Caloca y el suplente, doctor Felipe Ortiz. AEG, G, l', 6
de julio de 1912. En Pénjamo, otro maderista que pretendía la diputación, Manuel Bauche
Alcalde, objetó el triunfo de José Villaseñor y Toribio Villaseñor. AEG, G, l', 22 de agosto de
1912. En San Francisco del Rincón fueron cuestionadas las credenciales del general José M.
de la Vega y del ingeniero Manuel G. Aranda. DDCD, XXVI Legislatura, 11 de septiembre de
1912. El único cambio se produjo en Pénjamo donde el presunto diputado suplente, Toribio
Villaseñor, fue remplazado por Benedicto Navarro. DDCD, XXVI Legislatura, 28 de septiembre
de 1912. Pero dicho cambio no fue significativo pues no incorporó a los maderistas disconfor-
mes.
90 DDCD, XXVI Legislatura, 1y2 de septiembre de 1912.
108 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

diputados en la revisión de las elecciones que se hizo en la cámara de dipu-


tados.91
En conclusión, las elecciones de gobernador y de legisladores bajo el ré-
gimen maderista, trajeron como consecuencia la recomposición y el replan-
teamiento de las fuerzas políticas locales. La novedad más importante en
ese sentido fue la constitución de los partidos políticos estatales. Como
consecuencia de ello se verificó, por una parte, la posibilidad de canalizar el
interés de participación de vastos sectores medios y populares, que hasta
ese momento habían estado políticamente rezagados, por otra, la formación
del Partido Católico Nacional materializó los ideales democráticos del
nuevo régimen.
Los avances políticos logrados en Guanajuato bajo la plataforma made-
rista se suman por lo tanto al aumento de la participación ciudadana en la
política observado a nivel nacional. En efecto, a pesar de las posiciones
perdidas por la oposición en el colegio electoral, su presencia en la cámara
con 55 diputados, o sea, 23.5%, es prueba de que bajo el maderismo existió
una apertura política sin precedentes en México. Pero el trato dado por el
oficialismo a la oposición muestra, al mismo tiempo, las fallas de una
propuesta que pretendía sacar al país del letargo político en que lo había
dejado el porfiriato, mediante procedimientos democráticos. A partir de
las elecciones legislativas de junio, la relación entre el gobierno y los
partidos políticos de oposición se deterioró. Liberales y católicos expresa-
ron su inconformidad a través de la prensa, en donde hicieron referencia a
los problemas fundamentales que conllevó la elección de diputados y
senadores. La presencia de "candidatos oficiales", la participación ilícita de
las autoridades en el proceso electoral y la actitud de los maderistas durante
la revisión de los mandatos, fueron objeto de reiteradas críticas. 92 El
periódico La Vanguardia de Celaya, se refirió mejor que ningún otro a este
problema cuando afirmó que "Las últimas elecciones de Diputados y
Senadores han venido a demostrar que el Sufragio no es efectivo y que los
principios proclamados por la revolución de 1910 han sido falseados". 93

91 De los 24 diputados de la oposición que fueron rechazados, 11 fueron invalidados


según la opinión de la comisión de poderes, 4 fueron rechazados con el dictamen favorable
de dicha comisión y 9 elecciones fueron anuladas. Guerra, 1990, p. 258.
92 Algunas de las afirmaciones son muy reveladoras del clima de inconformidad que
reinaba. El País expresó: "... las elecciones del día 30 han producido un desconsuelo tan hondo
como general en toda la República. Nuestra correspondencia viene llena de las más sombrías
reflexiones. Todos los hombres de bien, de trabajo y de talento que prestaron tan grande y
generosa fe a las promesas de la pasada insurrección, muestran el lastimoso desaliento de un
terrible desengaño. Porque la suprema de esas promesas fue la efectividad del sufragio, y el
supremo de los hechos producidos por el 30 de junio ha sido un verdadero banco de palos a
esa efectividad tan deseada y tan necesaria".
93 La Vanguardia, 4 de agosto de 1912.
VI. LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO

EL DESPLAZAMIENTO POLÍTICO DE LOS LÍDERES GAVILLEROS

En el capítulo anterior hemos podido observar el comportamiento de las


fuerzas políticas que desarrollaron sus acciones dentro del marco legal
imperante en el régimen maderista. Sin embargo, un número importante
de grupos que habían acompañado a Madero en la lucha contra Díaz,
transgredieron dicho marco y se volcaron a la acción directa contra su
gobierno. El análisis emprendido quedaría incompleto si no incluyéramos
el estudio de estas fuerzas. Con ese objetivo, hemos reservado un último
capítulo para examinar las circunstancias bajo las cuales aquellos grupos se
volvieron contra Madero y abandonaron la legalidad.
El Plan de San Luis Potosí, base programática del acuerdo entre
Madero y los grupos rebeldes que respondieron a su llamado a la insurrec-
ción, prometía una carrera militar permanente a los civiles que se incorpo-
raran a las fuerzas voluntarias de la revolución. En ese sentido, para los
rebeldes su texto representaba una vía de acceso oficial a la carrera militar.
Asimismo, concedía a los jefes atribuciones políticas al nombrarlos "auto-
ridad legítima provisional de las ciudades o pueblos que liberaran". 1
Los acuerdos de paz celebrados en Ciudadjuárez cancelaron esta vía,
pues los negociadores maderistas se comprometieron a licenciar a los
grupos rebeldes y abandonaron la idea de crear las fuerzas armadas revo-
lucionarias. Esta medida creó una situación sumamente desventajosa para
los jefes rebeldes, pues dado que ellos derivaban su mayor poder del
liderazgo ejercido entre sus tropas, dicho pacto representaba un claro
desplazamiento político. 2

1 "Plan de San Luis Potosí'', artículos 5, 9 y transitorios A y B, en Lerner, 1987, pp.


108-111.
2 El fracaso de la política acordada en CiudadJuárez se puso rápidamente en evidencia.
En primer lugar, el gobierno sólo logró licenciar a una parte del ejército revolucionario; la otra
fue incorporada a las fuerzas armadas regulares. En segundo lugar, la rebelión continuó luego
de pactado el cese de hostilidades, pues los soldados licenciados volvían a levantase. Se originó
así una creciente oposición política y militar al gobierno. En Guanajuato, como en muchos
otros estados del país, pequeñas gavillas realizaron acciones esporádicas durante todo el resto
del año 1911.

109
110 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

El hecho se puso en evidencia pocos meses después, durante la forma-


ción del Partido Constitucional Progresista. De acuerdo con Alan Knight,
las áreas más importantes de la rebelión armada antiporfirista no estuvie-
ron representadas en la constitución del nuevo partido. Knight aclara que
el acuerdo político tomado en las filas maderistas, significó fundamental-
mente la no incorporación de los líderes "plebeyos" al partido. 3 De tal manera
que el costo de la fundación del PCP fue el alejamiento de los jefes militares.
Muchos de ellos y de sus seguidores, se irían en los próximos meses a
engrosar las filas de la rebelión antimaderista.
Los focos rebeldes más significativos a nivel nacional fueron dos. El
primero de éstos se formalizó en diciembre de 1911, cuando a las tres
semanas de que Madero fuera nombrado presidente de la República,
Emiliano Zapata lo desconoció y le declaró la guerra en el estado de
Morelos. El segundo tomó cuerpo a principios de marzo de 1912, cuando
Pascual Orozco retiró su lealtad a los gobiernos del estado y nacional en
Chihuahua. En vista de las reiteradas alusiones de los jefes rebeldes guana-
juatenses a ambos líderes revolucionarios, conviene revisar a continuación
la filiación político-ideológica de sus movimientos.

EL OROZCO-ZAPATISMO EN GUANAJUATO

Durante el gobierno de Madero actuaron en Guanajuato numerosas gavi-


llas de alzados. Las más efectivas de ellas contaron con liderazgos durade-
ros y pudieron realizar varias acciones militares contra los objetivos más
difíciles.4 Tal es el caso del grupo comandado por Pedro Pesquera, ante el
encarcelamiento de su jefe máximo, Cándido Navarro. Esta gavilla actuó en
los distritos de Silao, León y San Felipe. 5 La de Teodoro Barajas se movió
principalmente en los distritos de Manuel Doblado, Romita y en el munici-
pio de Cuerámaro.6
En la región formada por el distrito de Pénjamo y la parte noroeste
del estado de Michoacán, la presencia de varios líderes poderosos hizo
que la conducción general estuviera muy disputada. Sin embargo, el
personaje que realizó las acciones militares más importantes y condujo
al mayor número de gavillas fue Mauro Pérez. En efecto, Pérez condujo a

3 En tal sentido, Knight destaca que en el comité central del PCP sólo había un maderista

que había peleado en la revolución, Eduardo Hay. Knight, 1986, p. 265.


4 El Bajío fue la región donde se concentró el mayor número de grupos; las zonas más
afectadas fueron el centro y el suroeste.
5 Apéndice III, pp. 148, 162-167y171.
6 Apéndice III, pp. 155, 160-162, 168, 170, 172, 174, 176, 179, 181, 186 y 190.
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 111

lasgavillasqueel21 de mayo de 1912 asaltaron la ciudad de Pénjamo. 7


Realizó el ataque a la estación ferroviaria de Palo Verde el 4 de junio, 8
y el 8, se asoció entre otros con Benito Canales y Refugio Gómez para
atacar la ciudad de Puruándiro en Michoacán. 9 Simón Beltrán 10 cobró
mucha fuerza en junio de 1912, después de la muerte de Mauro Pérez.
Era temido por los jefes políticos por su intención de unificar grupos.
En los distritos de Valle de Santiago, Yuriria y Moroleón actuaron los
hermanos Pantoja al mando de Tomás, uno de ellos. 11 Otras gavillas de
menor importancia fueron la de Moisés García, 12 Jesús Armendáriz, 13
Cándido Procel, 14 Eduardo Gutiérrez, 15 Daniel López, 16 Irineo Andra-
de17 y Benito Canales. 18
Tanto unas como otras se constituyeron durante la insurrección contra
Díaz. Pedro Pesquera era segundo jefe en el grupo conducido por Cándido
Navarro. Teodoro Barajas fue miembro de la banda comandada por Boni-
facio Soto y Alfredo García. 19 Otros dos de los jefes que hemos catalogado
como fuertes en 1912, Mauro Pérez20 y Tomás Pantoja, 21 también actuaron
en el movimiento de Madero contra Díaz. Por su parte, Moisés García
encabezó en 1911 una rebelión antiporfirista en los distritos de Yuriria y
Moroleón;22 Jesús Armendáriz peleó junto a Cándido Navarro;2 3 Cándido
Procel, actuó bajo el mando de Francisco Franco. Finalmente, Miguel Pérez,

7 Apéndice III, pp. 166 y 211.


8 Apéndice III, p. 169.
9 Apéndice III, p. 170.
10 Apéndice III, pp. 171-172 y 198.
11 Apéndice III. La importancia de la jefatura de Tomás Pantoja en Valle de Santiago es
destacada por Díaz-Polanco, quien lo considera "el más audaz y temible" jefe gavillero de la
zona. Díaz-Polanco, 1982, p. 56. Sobre la actuación de los hermanos Pantoja puede consultarse,
además, Pinet, 1986, pp. 150, 154, 163, 169, 170, 198 y 229-237.
12 AGN, G, Presos, 912 (16),l y AEG, G, lª, paquete 431, Guanajuato, 16 de mayo de 1912.
13 Apéndice III, pp. 149, 155 y 158.
14 Capítulo IV.
15 Apéndice III, p. 180.
16 Apéndice III, p. 172.
l7 Apéndice III, p. 148.
18 Apéndice III, pp. 155 y 165.
19 AEG, G, lª, paquete 166, Ciudad Manuel Doblado, 19 de abril de 1912.
20 Pinet, 1986, p. 22.
21 Pinet, 1986, p. 229. Del único que no tenemos datos sobre su actuación en 1911 es de
Simón Beltrán.
22 AGN, RD, legajo 1, expediente 6, fojas 135-137, 31 de mayo de 1911.
23 La incorporación de Armendáriz al grupo conducido por Navarro fue mencionada en
el primer capítulo de este libro.
112 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Eduardo Gutiérrez 24 e Irineo Andrade, este último proveniente de Michoa-


cán, 25 lideraron rebeliones contra el régimen de Porfirio Díaz. 26
Como habíamos adelantado, la filiación política de casi todos ellos fue
desde el principio el orozco-zapatismo. Entre los jefes principales, Pesque-
ra, Barajas y Beltrán adoptaron dicha filiación. En mayo, luego de incen-
diar la hacienda de San Juan de la Puerta, Teodoro Barajas comenzó a ser
reconocido en su zona como "coronel orozquista". 27 En una proclama que
leyeron en septiembre, durante una de sus muchas entradas a la población
de Tlachiquera, los rebeldes pesqueristas, junto al nombre de su jefe,
vitorearon a Orozco y a Navarro. 28 En junio de 1912, Simón Beltrán, con
el grado de general en jefe, entregó a un vecino de Valle de Santiago un
comprobante que decía: "Recibí del señor José Sixtos un caballo tordillo
valuado en cuarenta pesos cuya cantidad será pagada por la revolución
encabezada por los ilustres generales Pascual Orozco y Emiliano Zapata". 29
Hubo ocasiones en las que los propios gavilleros se definieron como
zapatistas u orozquistas. Por ejemplo, zapatistas dijeron ser los hombres
º
que atacaron Palo Verde, en abril de 1912. 3 Los gavilleros de Andrade en-
traron en varias haciendas al grito de "Viva Orozco" 31 y la gavilla que penetró
en León el 23 de septiembre vitoreó a Navarro, Pesquera y Orozco. 32
Otro argumento a favor del carácter orozco-zapatista que tuvo la in-
surrección en Guanajuato, es que los pobladores que se insurreccionaban,
o de alguna manera participaban en la rebelión, tenían claro a qué fuerza
política se sumaban. Zapatistas dijeron ser, al declararse en rebelión, por
ejemplo, los peones de la hacienda de Chichimequillas, en el distrito de
Silao. 33 En este mismo sentido, cuando Teodoro Barajas entró en la villa de
Cuerámaro los habitantes le solicitaban que les permitiera saquear los
comercios al grito de "iViva Orozco, Zapata y Barajas!".34

24Pinet, 1986, p. 222.


25 AEG, G,1ª, 2 y 5 de junio de 1911. Andrade incursionó en los distritos de Salamanca,
Irapuato y Pénjamo en Guanajuato.
26 Benito Canales constituye una importante excepción, pues no estuvo en México
durante la rebelión de 1911. En ese momento se encontraba en Estados Unidos. Pinet, 1986,
p. 220.
27 Apéndice 111, p. 167.
28 Apéndice 111, p. 185.
29 Díaz-Polanco, 1982, p. 57.
30 Apéndice 111, p. 154.
31 Apéndice 111, p. 157.
32 Apéndice 111. Después del derrocamiento de Madero en febrero de 1913, Cándido
Navarro salió de la cárcel y se integró a la rebelión como jefe zapatista. Murió poco después.
Romero Flores, 1946, p. 185.
33 Apéndice III, p. 148.
34 Apéndice III, p. 170.
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 113

Asimismo, cuando reconocían la procedencia política de los alzados,


los jefes políticos, militares y otras autoridades, los llamaban orozquistas o
zapatistas.35 Como un reconocimiento del peligro que el orozquismo signi-
ficaba para ellos, podemos interpretar el beneplácito con que se recibió en
las jefaturas políticas de muchos distritos la noticia de la derrota de Orozco
en la segunda batalla de Rellano contra las tropas federales comandadas
por el general Victoriano Huerta.
La presencia del orozco-zapatismo en las gavillas locales se corrobora
ante la ausencia de rebeliones que respondieran a otra filiación. La única
excepción en este sentido es la adhesión al vazquismo por parte de Cándido
Procel, 36 Moisés García37 y otra gavilla cuyo jefe nos es desconocido y que
anduvo por Angamacútiro a fines de abril de 1912.38
Al plantear que el orozco-zapatismo fue la filiación política de la
insurrección antimaderista en Guanajuato, no estamos queriendo decir
que tuvieran un contacto permanente, y que las gavillas actuaran bajo las
órdenes de Orozco y Zapata. De una relación así, sólo hemos podido
encontrar algunas referencias a dos casos. El de Simón Beltrán es el más
claro, pues fue reconocido por el cuartel central zapatista como un jefe
aliado. Efectivamente, Zapata le dijo en una carta a Genovevo de la O, que
dicho jefe estaba entre los hombres que era posible movilizar, para un
amague que estaban planeando sobre la ciudad de México en septiembre
de 1912. 39 El otro es Teodoro Barajas. No sabemos si éste tomó efectiva-
mente contacto con los orozquistas, pero sí hay evidencia de que un grupo
de éstos vino del norte y lo anduvo buscando en el rancho de Otates donde
Teodoro tenía su campamento.40
Hecha la aclaración precedente, cabe subrayar la importancia que
tiene la filiación orozco-zapatista de los guerrilleros locales, en el sentido
de que alude al marco de referencia ideológico-político con base en el cual
dotaban de sentido a sus acciones contra el régimen. Ahora bien, ¿por qué
estos líderes decidieron formar parte del orozco-zapatismo cuando no
existía relación orgánica alguna? ¿por qué explicaban y justificaban su
rebeldía de esa manera?

S5 Apéndice m, PP· 164 y 188.


36 Al respecto puede consultarse el capítulo IV.
37 El Observador, 16 de mayo de 1912.
3S Apéndice III, p. 158.
39 AGN, 1979, doc. núm. 54.
40 Apéndice III, p. 181.
114 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

" ••• EL FUEGO DE LA REBELIÓN VUELVE A EXTENDERSE


PARA DERROCAR AL NUEVO TIRANO ••• "

La pregunta nos lleva a tomar en consideración los motivos ofrecidos por


los rebeldes orozquistas y zapatistas. De acuerdo con el plan41 publicado en
el cuartel general en Chihuahua el 25 de marzo de 1912, los jefes orozquis-
tas justificaban su levantamiento diciendo que "la Revolución ha[bía] sido
traicionada" al ser "falseado y violado" el Plan de San Luis Potosí. En tanto
que los ideales, metas y propósitos de este documento no habían sido
cumplidos, la revolución debía continuar hasta conseguirlo. 42
Los puntos principales del Plan de Ayala hacen hincapié en eso mismo.
El primer señalamiento de los zapatistas es que su rebelión defendía " ... el
cumplimiento del Plan de San Luis". Y más adelante, agregan que Francisco
Madero había eludido "... el cumplimiento de las promesas que hizo a la
Nación en el Plan de San Luis Potosí, ciñendo las precipitadas promesas a
los convenios de Ciudadjuárez... "43 Ambos argumentos apuntan al derro-
camiento de Madero y a la conformación de un nuevo gobierno. Desde esta
perspectiva, tanto uno como otro movimientos deben ser considerados
como rebeliones antimaderistas.
La decepción de los jefes rebeldes se refiere principalmente a la falta
de reconocimiento oficial a sus acciones. Mientras el Plan de San Luis
establecía que los jefes militares serían los encargados de designar a las
autoridades locales en las poblaciones que fueran conquistando, en la
realidad casi siempre quedaban desplazados.
El plan orozquista no dejaba lugar a dudas de que el máximo interés
de los jefes rebeldes era acceder a la carrera política por la vía armada. Al
respecto, establecía que en el caso de que triunfara su revolución, el
nombramiento de las nuevas autoridades nacionales sería prerrogativa de
los jefes de la rebelión. 44 Por su parte, el Plan de Ayala proponía la
conformación de una junta de jefes militares de los distintos estados,
quienes serían los encargados de nombrar un presidente interino. 45
Otra de las grandes "promesas incumplidas" del Plan de San Luis era
la cuestión agraria. Ambos planes coincidieron en reivindicar el derecho

41 Meyer, 1984, apéndice B. Los motivos y propósitos de la rebelión orozquista están


plasmados, además, en los siguientes documentos: Carta de renuncia de Orozco a su puesto
de jefe de los rurales en Chihuahua, en Casasola, 1950, t. 1, p. 413; los tres manifiestos
publicados por Orozco el 13 de marzo de 1912, en Meyer, 1984, p. 81; carta enviada por
Orozco al presidente Taft, Meyer, 1984, p. 87.
42 Plan orozquista, art. 12 , en Meyer, 1984, apéndice B, pp. 167, 170y 176.
43 Plan de San Luis reformado en Ayala, art. 12 , en Córdova, pp. 435-436.
44 Plan orozquista, art.17, en Meyer, 1984, apéndice B, p. 172.
45 Plan de San Luis reformado en Ayala, en Córdova, 1973, art. 12, p. 438.
LA REBEIJÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 115

de los campesinos a recuperar los terrenos que les habían sido arrebatados.
Como reparación de esos despojos proponían la expropiación de las tierras
de los grandes terratenientes, previa indemnización. 46 En cuanto a los
obreros, el plan zapatista no toca el tema. Sí, en cambio, lo hacía el
documento orozquista, que proponía soluciones a las reivindicaciones
obreras: reducción de la jornada laboral, supresión de las tiendas de raya,
reglamentación del trabajo de los menores, aumento de salarios y su pago
en efectivo y condiciones higiénicas para los trabajadores. 47
Poner énfasis en los elementos comunes del zapatismo y el orozquismo,
no significa subestimar las diferencias que de hecho existían entre ambos
movimientos. Antes bien, responde al interés de subrayar los móviles que
inspiraron la acción de los gavilleros en Guanajuato.
La proclama que Pedro Pesquera dirigió "Al Heroico Pueblo Del
Estado De Guanajuato" 48 es un testimonio irrefutable:

Pueblo, Sabed que hoy, día 11 de mayo de 1912, el fuego de la revolución vuelve
a extenderse para derrocar al nuevo tirano, el hombre que en noviembre de 191 O
hizo que murieran tantos inocentes para subir al poder, valiéndose de prome-
sas las cuales jamás cumplió, Francisco l. Madero es más tirano y criminal aún
que D. Porfirio Díaz...49

En ese mismo texto, Pesquera hacía referencia a la leva, una reivindica-


ción muy sentida en Guanajuato, diciendo que Madero,

...valiéndose de sus esbirros que recorren los campos agarrando gente humilde
y pacífica prisionera para llevarla como voluntarios a servir de carne de cañón
para poder sostenerse en el poder y matar a sus propios hermanos dejando a
sus familias en la peor miseria y orfandad puesto que al llevárselos se llevan su
único sostén ...50

Ambos fragmentos son útiles para ilustrar la identificación de los


guerrilleros locales con movimientos de la estatura del zapatismo y el
orozquismo. Sin embargo, no alcanzan para formarse una idea de la acción
desarrollada por los grupos rebeldes en el estado de Guanajuato. Por esta

46 Plan orozquista, art. 35, en Meyer, 1984, p. 175; Plan de San Luis reformado en Ayala,
.¡,
arts. 6 7, en Córdova, 1973, p. 437.
4 Plan orozquista, art. 34, en Meyer, 1984, p. 175.
48 AEG, G, 1•, paquete 167, Silao, s/f.
49 AEG, G, 11 , paquete 167, Silao, s/f.
50 AEG, G, 11 , paquete 167, Silao, s/f. También el plan orozquista se pronunció contra la
leva. En efecto, en su artículo 21, dicho plan llama "despótica" a la ley del servicio militar
obligatorio expedida por el gobierno maderista, "... que arranca hijos a las viudas y padres a
los inocentes para servir de apoyo a las ambiciones de cualquier déspota". La ley fue
promulgada la primera semana de diciembre de 1911. El Tiempo, 2 de diciembre de 1911.
116 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

TERRITORIO DE LA REBELIÓN DE TEODORO BARAJAS

Otates
• • Duarte
ESTADO

.
DEJALISCO /
./Purísima
/ .
/" ~ San Francisco
/
¡ cañada de
j Negros (h)
¡
l
1

DISTRITO DE • / • Barretos
PUR(SIMA ... el San Ignacio • Gavia de Rivas
/ • Jalpa (h) / ·~ de Jalpa e La Sardina
/ /----------~· L • (r)
1•• __ ______ Tomate DISTRITO
Í • ·· ····-·-
D•E ROMITA
j San losé de Otates (h)7. Las Gavias
• . El Huizache : • San Clemente
I . Presa de Piedra • Las C-Oloradas/ • Santa Rosa
. Maravillas (h) • • /
• Tejamanil
! Piedragorda • s:nª~~~~~a ~ Playa ( r 1•
\ • Sa~ta • •";~an Juan de
\ Rita (h) Concepéión (h) • \ La Puerta (h)
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El Saucillo (h)
' ·'
., \

Atotonilquillo (h)
• ••• --- -
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----J-...
J' Tres Villas '•
~uerámaro (Villa}.
.. '
r----· \ MUNICIPIO :•[upátaro (h)
\ DE \ ESTADO
./ DISTRITO \~UERÁMARO / DE
I DE PÉNJAMO \... I GUANAJUATO
/ -------J
,....... Escala 1:400 000
Escala gráfica
Pénjamo • 5 10 20
• 1

• Huanímaro
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 117

razón, el resto del capítulo será dedicado al examen de la participación de


uno de esos grupos armados en la vida política local.

EL CONFLICTO POR LA JEFATURA POLlTICA AUXILIAR DE LA


HACIENDA DE SAN JUAN DE LA PUERTA

La rebelión de los Barajas, en el distrito de Manuel Doblado, ejemplifica el


papel que jugaron las aspiraciones políticas de los jefes de la rebelión
antiporfirista en el surgimiento de la rebelión contra Madero en Guanajua-
to. En sus inicios, el conflicto fue una confrontación entre maderistas por
la jefatura política auxiliar de la hacienda de San Juan de la Puerta.
Todo empezó el 18 de enero de 1912 cuando Ignacio Cabrera, jefe
político del distrito de filiación lizardista, nombró jefe político auxiliar de
la hacienda de San Juan aAristeo Sapién.51 Un vecino de la finca, Librado Ló-
pez, solicitó -en forma amenazante- que el jefe auxiliar "fuera retirado del
cargo". 52 En un oficio al ejecutivo del estado, Cabrera manifestó su opinión
respecto de lo que ocurría en San Juan de la Puerta: lo dicho por López
revelaba que "se fragua un complot para hacer desaparecer al Jefe Auxiliar
que hoy quiere cumplir con su deber ... "53 Las palabras del jefe político no
estaban muy lejos de la realidad: en SanJuan de la Puerta un grupo de vecinos
inconformes con el nombramiento de Sapién habían comenzado una movili-
zación para apoderarse de la jefatura política auxiliar de la hacienda.
El grupo de opositores a Sapién estaba conducido por dos excomba-
tientes de la insurrección antiporfirista. Luciano López, dueño del rancho
de San Rafael y un aprendiz de zapatero de veinte años a quien las
autoridades llamaban, con cierto tono peyorativo, "el joven" Rafael Bara-
jas.54 Además, integraban dicho grupo otros miembros de la familia López;
Librado, hermano de Luciano y su primo Rafael, también de profesión
zapatero. Había algunos comerciantes como Pascual Muñoz quien era
dueño de la zapatería ubicada en la plaza central de la hacienda. Las
posibilidades de suplantar a Sapién no eran lejanas, pues el grupo opositor
contaba con la presencia del jefe político auxiliar suplente de San Juan,
Melitón López, quien en caso de renuncia, ausencia o abandono del titular
era el encargado de sustituirlo.55

51 AEG, G,l•, paquete 166, C. Manuel Doblado, 18 de enero de 1912.


52 AEG, G,l', paquete 174, C. Manuel Doblado, 28 de enero de 1912.
53 AEG, G,l•, paquete 174, C. Manuel Doblado, 28 de enero de 1912.
54 Ambos habían actuado en el grupo formado por Castelazo y comandado por Bonifacio
Soto y Alfredo García.
55 Cuando Rafael ayudaba a Pascual Muñoz en su zapatería, al salir de sus labores solían
ponerse a tocar la guitarra y a cantar. Melitón y Rafael López hacían lo propio. Esto nos hace
ll8 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

Ambas facciones trataron de hacer valer sus pretensiones ante las


autoridades centrales del estado. A principios de abril, Cabrera informó al
gobernador que la hacienda había sido atacada por la noche en dos
ocasiones. Sin embargo, al ser interrogados, algunos vecinos dijeron que
"nada sabían y que nada habían oído". De todas maneras, dichos supuestos
ataques sirvieron a Sapién para acusar a Rafael Barajas de estar levantado
en armas. 56
López y Barajas recurrieron entonces al coronel Alfredo García, a cuyas
órdenes habían peleado un año antes y que ahora ocupaba el puesto de jefe
de armas del estado. Éste solicitó informes a Cabrera, "...pues se tienen
noticias que hacen creer que los últimos asaltos de que se ha dado cuenta
[... ] son resultado de intrigas y malas voluntades", y agregó muy dura-
mente que de confirmarse la "nada buena conducta [de Sapién] he de
estimar se sirva decir cuál será el medio más eficaz para poner reme-
dio". 57
La posibilidad de lograr la salida de Sapién pareció tomar cuerpo
cuando un grupo de vecinos de la hacienda de San Juan de la Puerta y de las
rancherías cercanas, dirigió una carta al secretario de gobierno de Guana-
juato en defensa de Rafael Barajas. Afirmaban que "Sapién lo calumnió"
diciendo que estaba levantado en armas y pedían que se depusiera al jefe
político auxiliar, a quien, además, acusaban de abusar de su autoridad. 58
El 17 de abril Cabrera inició una averiguación formal, citando a
declarar a varios testigos en la ciudad de Piedragorda. En el documento, el
blanco principal de los ataques fue Rafael Barajas. Piedad Andrade afirma-
ba que "es muy escandaloso y a nadie respeta" y para colmo de males "una
vez se presentó a la tienda a insultar al mismo patrón de la hacienda". El
administrador López opinó en el mismo sentido y agregó que "ha dado
órdenes de que se separe de la hacienda y no lo ha conseguido, como así

suponer que, además de compañeros en la lucha política y de estar muchos de ellos emparenta-
dos, algunos miembros del grupo eran amigos. AEG, G, 1•, paquete 166, C. Manuel Doblado,
19 de abril de 1912.
56 AEG, G, l", paquete 166, C. Manuel Doblado, 19 de abril de 1912.
57 AEG, G, 1•, paquete 166, C. Manuel Doblado, 15 de abril de 1912.
58 Con mucha sencillez, pero de manera elocuente, los vecinos narraban cómo, en su afán
por hacer valer su autoridad, establecer el orden y combatir a sus enemigos, Sapién se
inmiscuía agresivamente en la vida cotidiana de los pobladores de la hacienda. A tal punto que

...se ha dado el caso, y esto sucede frecuentemente, que a las ocho de la noche el Señor
Jefe Auxiliar[ ...] se introduzca en nuestras casas a hacemos que apaguemos la luz y que
nos encerremos y que ya no debemos hablar: para tocar la guitarra en nuestras casas es
necesario pedirle licencia; a los que se emborrachan no les impone ninguna multa sino
que él los quiere castigar a balazos diciendo que para eso le han sido dadas las armas por
el gobierno del Estado. AEG, G, 1•, paquete 166, C. Manuel Doblado, 7 de abril de 1912.
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 119

tampoco el pago de las rentas de la casa que ocupa". La acusación más


grave que recayó sobre él fue la de "tener cuentas pendientes con la
justicia", por haber herido un año antes, en mayo de 1911, a Doroteo
Vásquez. Según López y otros testigos, Barajas no pudo ser castigado en
ese momento "debido a que inmediatamente se unió a la revolución
maderista". 59
El documento que resultó de la inquisitoria de Cabrera sirvió a los
lizardistas locales para reforzar su posición frente al gobernador. Los
testimonios de personas cuya opinión pesaba ante el ejecutivo y la sociedad
estatal, como por ejemplo el administrador de la hacienda de San Juan de
la Puerta, Juan López, o el jefe de la sección tercera del distrito y encargado
de la tienda de la misma finca, Piedad Andrade, apoyaron la conducta de
Sapién, "quien no hace más que cumplir con su deber". 60 A partir del firme
apoyo obtenido a través de los testimonios Cabrera violentó la situación y
puso preso a Rafael. 61
La respuesta no se hizo esperar. El 1 de mayo, Teodoro Barajas, padre
de Rafael, conduciendo un grupo grande de hombres, entre los que había
una porción importante de vecinos de la hacienda, sitió y atacó San Juan de la
Puerta. Aparentemente la batalla fue dura: sólo después de dos horas de
combate los gavilleros lograron vencer la resistencia de los defensores y
entrar en la finca. 62 En seguida iniciaron un incendio en las oficinas
públicas y en la casa de la hacienda. 63
¿Qué decidió a Teodoro Barajas a iniciar la rebelión, a asumir el
camino de la violencia, a tomar la difícil decisión de colocarse fuera de la
ley? ¿Por qué atacó la hacienda de San Juan de la Puerta?
La reacción de Barajas parece haber respondido al hecho de cerrarse
la posibilidad de un entendimiento entre las autoridades y el grupo de
opositores que actuaban en San Juan. Este tipo de conducta se repitió entre
la gente que aspiraba a ocupar cargos públicos en la nueva administración
y que se sintió perjudicada ante la negativa de las autoridades maderistas a
abrir canales de negociación. 64 Se cumple aquí lo dicho por Knight respec-
to a que uno de los mayores errores de Madero fue no haber oído los
requerimientos de los jefes de la rebelión contra Díaz y haberlos excluido

59 AEG, G, lª, paquete 166, C. Manuel Doblado, 19 de abril de 1912.


60 AEG, G, lª, paquete 166, C. Manuel Doblado, 19 de abril de 1912.
61 AEG, G, lª, paquete 166, C. Manuel Doblado, 27 de abril de 1912.
62 AEG, G, l', paquete 167, C. Manuel Doblado, 4 de mayo de 1912.
63 AEG, G, lª, paquete 173, C. Manuel Doblado, 3 de mayo de 1912.
64 Además, como en muchos otros movimientos locales, la chispa, en parte, la produjo
una provocación. En este sentido debemos entender que la acción de Cabrera, al poner preso
a Rafael, hijo de Teodoro, significaba un agravio a toda la familia Barajas.
120 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

de la posibilidad de participar en la vida partidaria y en los puestos


públicos, pues esto condujo directamente a la rebelión contra su gobierno.
No es casual que a los pocos días de iniciada su rebelión Barajas ya
fuera reconocido en la zona como coronel orozquista, ya que dicha filia-
ción, como vimos más arriba, era expresión de este tipo de disconformi-
dad. Asimismo, su conducta es coherente con el interés de encabezar la
disconformidad local contra el jefe político maderista. "Ya no teman
señores, ya les matamos al jefe, ya está ardiendo allí, ya no habrá quien les
sacrifique, nos vamos porque se nos acabó el parque, pero volveremos". 65
El grito de los gavilleros en el momento en que se retiraban de la
hacienda, y la quema de los edificios públicos, define claramente que se
trató de un ataque contra las autoridades. Un resultado importante de ello
fue la renuncia del jefe político auxiliar, Aristeo Sapién, el 6 de mayo. 66
Sin embargo, definir a la rebelión básicamente como una respuesta a
la falta de opciones políticas no significa negar otra serie de elementos
importantes. En primer lugar, el problema social. Indudablemente, la
hacienda de San Juan de la Puerta fue elegida como el primer objetivo
militar, pues allí se concentraban los antagonismos y el descontento.
Esto constituyó, sin duda, un marco propiciatorio para la creación y
subsistencia de la gavilla.
En San Juan, el conflicto social se encontraba a flor de piel. Entre los
vecinos había varios motivos de descontento: el precio de las mercancías
era uno. Según el corresponsal de El Observador, "San Juan de la Puerta
aparentemente es un punto que no vale nada, pero en el fondo es un centro
de comercio de importancia". 67 En la hacienda había una tienda que
pertenecía al arrendatario, Luis Chávez Valdivia, y por otro lado, muchos
vendedores ambulantes asistían con sus productos. El propietario trataba
de asegurar las ventas de su tienda, eliminando la competencia que le
hacían los comerciantes en pequeño. El otro punto de fricción eran los muy
altos impuestos. Todas las semanas llegaba el odiado recaudador a cobrar
los ciento cincuenta pesos de los impuestos estatales y municipales que
debía reunir la gente del común.68

65 En realidad, el jefe político auxiliar, Aristeo Sapién, no había muerto. Simplemente


estaba escondido y cuando se retiró la gavilla a toda prisa huyó al monte. Luego de caminar
perdido y semidesnudo ("en trapos menores y con los faldones de fuera") varias horas,
escondiéndose de los rebeldes que andaban por los alrededores, logró obtener un caballo y
llegar a la ciudad de Piedragorda. AEG, G, 1•, paquete 173, C. Manuel Doblado, 1 y 2 de mayo
de 1912.
66 AEG, G, 1•, paquete 173, C. Manuel Doblado, 6 de mayo de 1912.
67 El Observador, 29 de enero de 1911.
68 AEG, G, l', paquete 167, C. Manuel Doblado, 25 de diciembre de 1912.
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 121

Pero este descontento social guarda relación, además, con una serie de
conflictos que afectaron tanto a San Juan de la Puerta como a otras
haciendas de la región en donde Teodoro Barajas formó su gavilla. 69 El
brote más violento tuvo lugar inmediatamente después de las elecciones
estatales. Los trabajadores no esperaron a que Lizardi ocupara la guberna-
tura y cumpliera la promesa de aumentarles el salario; al contrario, se
lanzaron a luchar por ello, lo que generó una ola de huelgas y protestas en
todo el estado de Guanajuato. En el distrito de Manuel Doblado estos
movimientos afectaron, además de la hacienda de San Juan, a las de
Maravillas, Buenavista, Santa Rita y La Concepción. 70
Pero no sólo había problemas en San Juan, sino que sus habitantes eran
rebeldes y no se dejaban sojuzgar fácilmente. El jefe político Cabrera fue
muy claro al respecto en enero de 1912, cuando expresó que la finca se
hallaba "en estado de anarquía" y que "las autoridades temen a los vecinos
que son de carácter levantisco y no están acostumbrados a obedecer". 71
Simultáneamente, el sentimiento antigobiernista era muy fuerte entre los
pobladores: las quejas de las autoridades al respecto fueron constantes. El
maderismo heredó esta situación. Un año antes, el periódico El Observador
publicó una nota en la que se llamaba la atención sobre la necesidad de
establecer en la hacienda un jefe político auxiliar remunerado y dos
gendarmes. Dicho cargo se introdujo pocos meses después de la caída de
Porfirio Díaz.
En segundo lugar, una situación propiciatoria de la rebelión fueron los
problemas políticos entre el oficialismo y la oposición. Debido a las divisio-
nes locales entre católicos y maderistas, abiertamente, los agricultores
importantes del distrito de Ciudad Manuel Doblado no colaboraban para
nada con la gestión del jefe político. Una prueba de esto es que ninguno de
ellos, ni los miembros de la familia Serrano, ni Melchor Ayala, Agustín
Padilla, Benjamín Fuentes, Luis Chávez Valdivia y Francisco Hernández, 72
se presentó el 1 de marzo a la reunión a que fueron citados. En dicha junta,

69 A fines de mayo quedó claro cuál era el territorio de Teodoro Barajas. Considerando
los puntos geográficos a los que llegaban con mayor asiduidad, dicho territorio comprendía
por el norte, hasta la hacienda de Sauz de Armenta. Por el este, el punto límite era el rancho
de Tierra Blanca; hacia el oeste, la ciudad de Piedragorda y por el sur habían llegado hasta el
pueblo de Cuerámaro y se extenderían todavía un poco más al sur, hasta la hacienda de
Tupátaro. O sea que centralmente, los rebeldes se movían por distrito de Manuel Doblado y
en el municipio de Cuerámaro. De esa área provenía gran parte de los miembros de la gavilla
y tuvo lugar la mayoría de sus hechos de armas.
70 AEG, G, l ª, paquete 151, Puerta de San Juan, 3 de noviembre de 1911.
71 AEG, e, lª, paquete 166, C. Manuel Doblado, 28 de enero de 1912.
72 Los Serrano tenían en sus manos la mayoría de las haciendas que se encontraban en
las afueras de la ciudad de Piedragorda. Así, la firma Serrano y Hermanos, en la que eran
socios Rafael y José, poseía la hacienda de Buenavista; Manuel era el propietario de la
122 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLITICA EN GUANAJUATO

el gobierno buscaba un acuerdo con los agricultores a fin de solucionar el


descontento existente entre los trabajadores de algunas empresas porque
no se les aumentaba el salario. Asimismo se intentaba "prevenir cualquier
alteración del orden".73
Más aún, Teodoro Barajas y su gente contaban con que una porción
importante de los hacendados de Doblado no combatirían militarmente
contra ellos. El 11 de abril de 1912, el Congreso del estado dictó el decreto
número 87, que pretendía la creación de un servicio voluntario de acorda-
das. Para formar estos grupos de defensa "anexos a su propiedad" los
empresarios debían solicitar permiso al jefe político, pero los gastos corrían
por su cuenta. Tampoco esta vez los agricultores del distrito de Manuel
Doblado respondieron al llamado del gobernador. El 4 de mayo Cabrera
informó al secretario de Gobierno que "hasta esa fecha ninguno de los
propietarios del distrito se ha presentado a esta oficina solicitando la
organización de acordadas". 74 El gobierno le respondió que "no espere que
los hacendados espontáneamente formen las acordadas sino que las exi-
ja". 75 El 9 de mayo Cabrera usó este mismo término y "exigió" a los
agricultores que formaran acordadas, pero su orden no surtió efecto. 76
Según lo expuesto hasta aquí, podemos afirmar que fueron muchos y
diversos los factores que se conjuntaron para que se produjera la rebelión
de Teodoro Barajas. Sin embargo, hay uno que nos interesa reafirmar, pues
relaciona a Barajas con otros movimientos del estado de Guanajuato. Me
refiero a la permanente búsqueda, por parte de estos hombres, de un
camino que legalizara su rebelión y les permitiera pasar a ocupar un lugar
legítimo mediante su entrada al ejército o a través de la actividad política.
Trágicamente, el asunto vuelve a hacerse presente en la carta que
Teodoro le escribió al jefe político Cabrera, ofreciendo su rendición pocos
días antes de morir en un enfrentamiento con fuerzas militares. Ésta decía
textualmente:

hacienda de Maravillas; Ricardo, de La Concepción; y María del Refugio viuda de Serrano era
la dueña de la hacienda de San Pablo (AEG, G, lª, paquete núm. 151, C. Manuel Doblado, 14
de mayo de 1911). Además, Rafael era el dueño del rancho de Sanjosé de Otates (AEG, G, l',
paquete núm. 157, C. Manuel Doblado, 1 de septiembre de 1911). Otro destacado arandista
de la región, Luis Chávez Valdivia, era arrendatario de la hacienda de San Juan de la Puerta y
dueño de la hacienda de La Mesera (AEG, G, l', paquete 166, C. Manuel Doblado, 19 de abril
de 1912, y Southworth, 1910, pp. 202). Hilarión Torres, de León, miembro de la Cámara
Agrícola Nacional de León tenía una hacienda en Doblado, la de El Saucillo (AEG, G, lª,
paquete 151, C. Manuel Doblado, 4 de noviembre de 1911, y Brading, 1988, p. 209).
73 AEG, G, lª, paquete 174, C, Manuel Doblado, 1 de marzo de 1912.
74 AEG, G, l', paquete 174, C. Manuel Doblado, 4 de mayo de 1912.
75 AEG, G, l', paquete 174, Guanajuato, 6 de mayo de 1912.
76 AEG, G, lª, paquete 174, C. Manuel Doblado, 9 de mayo de 1912.
LA REBELIÓN ANTIMADERISTA EN GUANAJUATO 123

La Mora, agosto 19 de 1912


Muy señor mío de mi respeto, Señor, estoy por aceptar el indulto siempre que
me aseguren mi vida y que venga la firma del Gobernador, y qu.edarme como jefe
de Acordada yo, mi padre y Ramón Soto y que sea lo más pronto posible y que sea
una cosa segura y que no sea engaño y creo en lo que Ud. me manda decir... 77

Fueron pocos los jefes rebeldes que lograron salir de su papel de


"bandidos" y legitimarse durante los últimos meses del gobierno de Made-
ro. 78 Sin embargo, no todos ellos murieron en manos de las fuerzas milita-
res. Algunos decidieron acogerse a la amnistía ofrecida por el gobierno y
lograron que su decisión fuera respetada. Los jefes más importantes de la
rebelión de 1912 en Guanajuato que siguieron dicho camino fueron los
hermanos Pantoja. En los acuerdos de rendición de éstos aparece nueva-
mente el interés de legitimación de los jefes. Así, Irineo y Abundio Pantoja
fueron nombrados tenientes de la federación en la jefatura de operaciones
de Celaya. El jefe de todos ellos, el temido Tomás Pantoja, fue nombrado
jefe político auxiliar del pueblo de La Magdalena en Valle de Santiago. 79
El estudio de la rebelión de los Barajas en el distrito de Manuel
Doblado, nos ha servido para ejemplificar los elementos expuestos. Las
aspiraciones de los líderes de la rebelión antiporfirista por encontrar una
vía de acceso a los puestos públicos, se materializan en su lucha por acceder
a la jefatura política auxiliar de la hacienda de San Juan de la Puerta. El
conflicto armado es consecuencia de la interrupción de dicha vía, producto
del fracaso de las negociaciones entre los maderistas que administraban el
poder y los antiguos combatientes antiporfiristas.

77 AEG, G, lª, paquete 174, C. Manuel Doblado, 19 de agosto de 1912. Las cursivas son
nuestras.
78 En realidad, la mayoría de los jefes murieron en enfrentamientos militares. En la
pacificación de la región jugó un papel destacado el ejército federal, el cual organizó una
nueva campaña militar a partir de agosto de 1912. Para esto fue dividido el estado en cinco
zonas militares y en cada una de ellas operaba una columna expedicionaria. La dirección de
toda la operación estuvo a cargo del teniente coronel Luis Medina Barrón (AEG, G, l •, paquete
166-2, 11achiquera, 22 de agosto de 1912). Éste logró unificar el esfuerzo de todas las fuerzas
militares que actuaban contra las gavillas, cuerpos de voluntarios organizados por los vecinos,
acordadas, guardias municipales, el ejército estatal y los federales. El éxito de los federales
estuvo asociado además, al uso de tácticas muy violentas, como el empleo masivo de la
ametralladora, el asesinato y la quema de las casas de los rebeldes. (Pinet, 1986, p. 245.)
19 Díaz-Polanco, 1982, p. 61.
CONCLUSIONES

La historia que hemos referido ha dado cuenta de la lucha habida en Guana-


juato por el control de las instituciones y el poder político durante la primera
fase de la Revolución mexicana. El material recopilado muestra, sobre todo,
la forma que adoptó la transición del viejo régimen porfirista al revoluciona-
rio para los habitantes del estado. Lo que equivale a mostrar los avatares de la
instauración de la autoridad política revolucionaria.
El éxito del maderismo resonó inmediatamente en la región y despertó
amplio interés por tomar parte en la nueva etapa política que se iniciaba
en el país. La promesa de hacer efectivo el ejercicio de la democracia,
constituyó una plataforma inmejorable. Sobre ella se asentó el despertar de
la vida política local durante los primeros meses del nuevo régimen y su
principal expresión fue la elección de autoridades distritales, estatales y
federales.
Una primera conclusión al respecto es que, si bien el advenimiento del
maderismo representó la posibilidad de disponer de nuevas formas de
participación y solución a los conflictos políticos locales, los aires revolu-
cionarios avivaron las pugnas por el control de las instituciones. En conse-
cuencia, la vida política local se convirtió en escenario de las tensiones
provocadas por la lucha entre facciones.
A pesar del amplio apoyo obtenido por Madero en muchas regiones
del país, durante los trabajos referidos a la elección presidencial de 1910,
en Guanajuato la rivalidad y las diferencias de opinión fueron la tónica de
la relación entre aquél y los líderes políticos más importantes del estado,
Toribio Esquivel Obregón y Alfredo Robles Domínguez. En consecuencia,
no se pudieron sumar esfuerzos y el antirreeleccionismo guanajuatense fue
un movimiento con presencia débil.
Otro ejemplo de cómo las pugnas internas afectaron al proceso político
lo representa la controversia entre maderistas y vazquistas en San Miguel
Allende, que se convirtió en un fuerte impedimento para la realización
de la elección local de jefe político. A diferencia de distritos como Valle de
Santiago, en donde las pugnas entre antirreeleccionistas no afectaron de
manera tan fuerte, y la elección local pudo realizarse.
Sin lugar a dudas el ejemplo más claro al respecto lo constituye la
rebelión antimaderista que afectó a gran parte del país, sobre todo durante
el periodo en que Madero ocupó la primera magistratura. En Guanajuato,
los líderes de la insurrección contra Porfirio Díaz volvieron a tomar las
armas esta vez contra el gobierno revolucionario. Cumberland es certero al

125
126 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚTICA EN GUANAJUATO

destacar la importancia que tuvieron las rebeliones que debió enfrentar el


gobierno maderista como elementos que obstaculizaron la posibilidad de
construcción de un régimen democrático. Tanto en el ámbito nacional
como en Guanajuato, las actividades revolucionarias generaron graves
problemas financieros al gobierno, que destinó una parte sustancial de sus
recursos a combatirlas. Y lo que es más importante, hicieron crecer la
importancia del ejército federal, alimentando así las condiciones para el
golpe de Estado del general Victoriano Huerta, en febrero de 1913.
Otro aspecto a tener en cuenta en estas conclusiones es el peso que tuvo
el componente militar en el cambio de régimen. En Guanajuato, la transi-
ción del gobierno de Díaz al de Madero, no fue resultado de una lucha
militar. Los levantamientos armados constituyeron sólo una -y no la más
significativa- de las acciones de los revolucionarios. No sucedió como en
otros estados donde grupos que en un principio estaban dispersos se fueron
uniendo en torno a objetivos militares comunes. En Guanajuato, los pocos
intentos de unificación fracasaron. Tampoco hubo acciones de guerra
decisivas. Si bien la capital estuvo amenazada, ningún jefe militar se atrevió
a entrar en ella. Tampoco hubo una presencia extendida y constante de
acciones pequeñas: asaltos a minerales, haciendas, rancherías, etcétera.
Otro aspecto que nos habla de la escasa importancia de la acción
militar, es que en Guanajuato la insurrección fue tardía. El levantamiento
nacional se inició en noviembre de 1910 y en el estado los primeros hechos
de armas se produjeron en abril. El grueso de los movimientos de los
grupos armados tuvo lugar apenas en mayo, cuando el fin de la insurrec-
ción nacional y el triunfo del maderismo eran inminentes, y la mayoría de
éstos se presentaron después del día 17, cuando la renuncia de Porfirio
Díaz ya había sido públicamente anunciada.
Pero, si bien la eficacia militar de los grupos de insurrectos fue escasa,
éstos cobran importancia si los analizamos desde la perspectiva política. En
tal sentido, nuestra segunda conclusión destaca que a la acción armada
cabe vérsela como una forma más de lucha por el poder político. Así, el
grupo conducido por Bonifacio Soto se formó a fin de impulsar a Castelazo
para que pudiera ocupar la gubernatura de Guanajuato. Obtenido esto,
Castelazo formó un cuerpo de rurales del que nombró jefe a Soto. Los
rurales fueron el brazo militar de la política del gobernador. En el caso de
Francisco Franco, se trataba de un hacendado que juntó a sus peones a fin
de recuperar el control político en el distrito de Valle de Santiago. Lo dicho
es aplicable también a Cándido Navarro. Como hemos podido observar,
éste intervino militarmente a favor de una de las facciones en conflicto, du-
rante las elecciones para jefe político en el distrito de San Miguel Allende.
En los treinta y tres distritos en que se encontraba dividido el estado, el
nombramiento de nuevos jefes políticos, autoridades clave a nivel local,
CONCLUSIONES 127

produjo un intenso proceso cuyo común denominador fue el interés,


puesto de manifiesto tanto por los dirigentes como por los grupos popula-
res, por participar en la elección de las autoridades.
Nuestra tercera conclusión hace referencia a la amplia capacidad para
movilizar al pueblo detrás de sus consignas, demostrada por los grupos de
notables que tenían en sus manos la dirección de los asuntos políticos en
los distritos. Lo anterior se expresó en los episodios de mediados de mayo,
cuando los "vecinos" de San Miguel convocaron y encabezaron una mani-
festación para festejar la llegada de la paz. Allí se pretendió usar a la
población como sustrato de legitimación de la autoridad política vigente.
La capacidad de los dirigentes para convocar a la multitud se expresó
también en Valle de Santiago, meses después, en el momento en que el
Club Allende realizó una manifestación para avalar su demanda de eleccio-
nes de jefe político. En este caso, sin embargo, el objetivo era otro: lo que
se buscaba era un fundamento social para imponerse sobre una fracción
política rival. Tal vez el ejemplo más significativo lo encontremos en las
ciudades, villas y minerales del área de Sierra Gorda, donde los grupos de
notables locales convocaron a la población a constituirse en asambleas y
votar para designar al jefe político. En este caso, el llamado de dichos
dirigentes respondía sobre todo a la necesidad de encauzar los anhelos de
participación popular y evitar la violencia.
Empero, la nueva situación política puso de manifiesto las serias limi-
taciones de los dirigentes locales para controlar los nuevos movimientos
desatados. Ésta es nuestra cuarta conclusión. El examen de los sucesos
ocurridos en el distrito de San Miguel Allende en el momento de la
instauración del régimen revolucionario, típico de los dieciséis motines
que hemos registrado en todo el estado, da cuenta del desbordamiento
de los cauces fijados por las autoridades locales para manifestar su
apoyo a la revolución.
Frente a esta situación, el régimen revolucionario impuso su autoridad.
Al respecto, como hemos podido observar tanto en San Miguel Allende
como en Valle de Santiago, cuando la pugna entre facciones se agudizaba,
el gobernador hacía intervenir a las tropas. En San Miguel incluso nombró
jefe político al jefe de los rurales. El proceso sufrió así una superposición
entre poder militar y poder civil, que muchas veces impidió que los
conflictos planteados se resolvieran en el marco de la lucha política. La
quinta conclusión de este libro muestra cómo a pesar de que el nuevo
gobierno auguraba la instauración de un régimen sobre bases totalmente
distintas a las preexistentes, no pudo evitar el caer en situaciones similares
frente a las que se presentaba como alternativa.
Lo anterior no sólo es aplicable al uso de la fuerza militar, sino a la falta
de procedimientos adecuados en los procesos electorales. Paradójicamente,
128 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLfnCA EN GUANAJUATO

durante la vigencia de un régimen que se presentaba como una alternativa


democratiza.dora, en Guanajuato los resultados casi siempre acabaron puestos
en duda por los propios participantes. Así, en las elecciones para gobernador
y para la XXVI Legislatura, maderistas y católicos se acusaron recíprocamente
de haber cometido fraude. Las pruebas presentadas no son absolutamente
convincentes; no obstante, lo cierto es que para todo propósito práctico, el
nuevo sistema electoral no resultaba confiable. En este mismo sentido, el trato
dado por el oficialismo a la oposición, muestra las fallas de una propuesta que
pretendía sacar al país -mediante procedimientos democráticos- del letar-
go político en que lo había dejado el porfiriato.
Sin embargo, es necesario señalar algunos elementos sumamente rele-
vantes. En Guanajuato, las elecciones de jefes políticos, de gobernador y de
legisladores bajo el régimen maderista, trajeron como consecuencia la libre
constitución de los partidos políticos. Su formación permitió canalizar el
interés de participación de vastos sectores medios y populares, que hasta
ese momento habían permanecido políticamente rezagados. En ese senti-
do, nuestra sexta conclusión apunta a señalar que la constitución de los
partidos políticos estatales representó un cambio significativo respecto del
régimen porfirista.
La formación de partidos de oposición legalmente reconocidos fue un
elemento que enriqueció la posibilidad de encauzar la vida política mediante
procedimientos democráticos. Esto se puso de manifiesto en la posición
alcanzada por el PCN, en los resultados electorales, tanto en Guanajuato como
en todo el país, en las elecciones de la XXVI Legislatura, la última a nivel
nacional del régimen maderista. De tal manera que la presencia de una
oposición política consolidada, representada por el Partido Católico Nacional,
materializó los ideales democráticos del nuevo régimen.
Finalmente, es pertinente preguntarse sobre quién recayó la mayor
resposabilidad de la incapacidad demostrada por el maderismo para plas-
mar su proyecto democrático. Al respecto, Alicia Hernández Chávez
sostiene que a nivel nacional:

La debilidad o inviavilidad de la primera experiencia democrática no es


imputable a la ciudadanía injustamente calificada como ingobernable; habría
que apuntar hacia las limitaciones de una clase política marcada por la fraxis
de compromisos del porfiriato, y por lo tanto, escasamente innovadora.

Nuestro estudio apuntala y especifica estas conclusiones de carácter


general. En Guanajuato hemos presenciado un fuerte impulso ciudadano

1 Hernández Chávez, 1994, 228.


CONCLUSIONES 129

hacia la ampliación de los espacios de participación política. Cuando dicho


impulso aparece más claro es durante la elección de jefes políticos. Asimismo, la
incapacidad de conducción de la clase política quedó claramente en eviden-
cia sobre todo al no poder plasmar compromisos políticos. La consecuen-
cia más negativa de dicha incapacidad para la propuesta maderista, fue la
imposibilidad de mantener compromisos sólidos que garantizaran la con-
solidación de un sistema de partidos en el que la oposición política, los
grupos de rebeldes en un primer momento y el Partido Católico Nacional
en un segundo, pudieran ocupar un lugar dentro de sistema político. Como
resultado, surgió la necesidad de apaciguar militarmente la gran cantidad
de rebeliones conducidas por líderes que. fueron marginados de la vida
política nacional, y el alejamiento de los partidos de oposición del gobier-
no, a partir del proceso de revisión de los mandatos que terminó con la
pérdida de una porción importante de diputados por parte de dichos
partidos. Dos momentos contrapuestos apuntalan lo dicho. La amplia
adhesión de los partidos políticos hacia la propuesta maderista después de
Ciudadjuárez, y la soledad en la que muere cruelmente asesinado Francis-
co Madero, en febrero de 1913.
NOTAS SOBRE FUENTES DE ARCHIVO

La investigación que sustenta este libro se basa en múltiples fuentes de


archivo tanto de Guanajuato como de repositorios nacionales. La documen-
tación más valiosa la obtuvimos en los archivos locales. Éstos fueron el
Archivo del Estado de Guanajuato, el Archivo Histórico del Estado de
Guanajuato, el Archivo Judicial de Guanajuato y el Archivo del Congreso
del Estado de Guanajuato.
En el Archivo del Estado de Guanajuato se encuentran los papeles del
Fondo Gobernación. Esta documentación contiene información relativa al
funcionamiento del poder ejecutivo del estado y comprende actividades de
orden político, social, económico y judicial. Está dividido en cuatro seccio-
nes: primera, gobierno y guerra; segunda, instrucción pública y justicia;
tercera, hacienda y fomento, y cuarta, estadística y registro civil.
La sección de gobierno y guerra fue de gran interés para el tema de las
relaciones políticas en el nivel local. Los jefes políticos distritales comuni-
caban al gobernador la situación que prevalecía en sus regiones: reportes
confidenciales sobre las opiniones y actitudes políticas de los principales
personajes locales, informes sobre el funcionamiento de los municipios y la
elección de sus autoridades, conspiraciones, intrigas y conflictos de autori-
dad. Fueron de especial interés las actas de elecciones de jefes políticos y
los expedientes formados con testimonios de los vecinos sobre diversas
acusaciones contra éstos, en 1911. Asimismo, para 1912, fue muy valiosa la
información sobre las rebeliones antimaderistas.
En lo que se refiere a los aspectos militares, el ramo gobierno y guerra
fue útil para el estudio de las características de los movimientos rebeldes y
la actuación gubernamental. La correspondencia de los jefes políticos al
gobernador informa sobre motines, rebeliones, la actuación de gavillas,
investigaciones realizadas a sospechosos, solicitudes para la intervención de
las fuerzas armadas estatales con el fin de sofocar algún conflicto, etcétera.
La sección de instrucción pública y justicia del Archivo del Estado de
Guanajuato contiene referencias al funcionamiento de las instituciones
educativas de carácter público en todos los niveles. Son abundantes las
noticias sobre el Colegio del Estado: cuerpo de profesores, movimientos de
éstos, datos biográficos de los alumnos, etc. Sobre aspectos referidos a la
aplicación de la justicia encontramos documentación escasa; sólo aparecie-
ron algunas declaraciones de reos o testigos efectuadas en los municipios.
La sección de fomento y hacienda contiene información proveniente
de todos los municipios del estado acerca de los asuntos de injerencia

131
132 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

hacendaria tratados en ellos. Prestaron utilidad para enterarse de las


actividades de los cabildos, los comprobantes mensuales de lo que ingresa-
ba a sus arcas, así como los egresos tenidos durante ese mismo tiempo.
Además, para obtener una idea clara de la dimensión de los ataques de los
rebeldes, fueron singularmente valiosos los vívidos relatos que sobre ellos
proporcionaban los encargados de las oficinas recaudadoras de rentas,
instaladas en las diferentes regiones del estado. La sección de registro civil
y estadística contiene solicitudes y actas de matrimonio, censo, arreglo y
ubicación geográfica de los panteones y otros materiales semejantes. Utili-
zamos en especial los recuentos de datos demográficos y económicos que
el jefe político remitía al gobernador a fin de elaborar una estadística
estatal.
Valiosa fuente complementaria, sobre todo para la elaboración de
biografías, fue el Archivo Histórico de Guanajuato. Contiene básicamente
los papeles del municipio de la capital del estado, además de folletería,
recortes de periódicos, revistas y una miscelánea de documentos. Los
ramos más consultados fueron las actas de las sesiones del cabildo de
Guanajuato durante 1912. También fueron objeto de atención el ramo
tierras y el ramo minería, para los cuales existen guías que abarcan el
porfiriato y la Revolución.
En el Archivo Judicial de Guanajuato, los Libros copiadores de sentencias
nos proporcionaron información referida a procesos judiciales seguidos a
rebeldes. Los documentos más valiosos fueron los que contienen declara-
ciones directas de éstos respecto a las motivaciones, ideas e intereses que
los llevaron a participar en movimientos opositores o delictivos.
En el Archivo del Congreso del Estado de Guanajuato encontramos los
papeles relativos al funcionamiento del poder legislativo del estado. Allí
pudimos revisar las actas de las sesiones del congreso local, mismas que nos
proporcionaron valiosa información sobre los procesos electorales, sobre
todo en lo que hace a conflictos y al resultado de las votaciones.
En México, la fuente que nos suministró la información más interesante
fue el ramo gobernación del Archivo General de la Nación. Este ramo
contiene los papeles de la Secretaría de Gobernación. Allí obtuvimos la
dimensión nacional de los acontecimientos al constatar cuáles hechos, de
los recogidos en las fuentes locales, lograron llegar hasta la sede del poder
central. Los documentos se encuentran agrupados en numerosas seccio-
nes. Entre ellas exploramos: ayuntamientos, cárceles y penitenciarías, cuer-
pos rurales, migración, presidios, presos, tranquilidad pública, relaciones
con los estados y Revolución mexicana. Del conjunto de material existente
pudimos revisar sólo la parte que se encontraba disponible en el momento
en que consultamos este ramo. Además, tropezamos con el mismo proble-
ma que para la revisión de los archivos locales: los documentos no habían
NOTAS SOBRE FUENTES DE ARCHIVOS 133

sido ordenados ni clasificados; sólo existía una guía (inédita) para la sec-
ción de Revolución mexicana elaborada por Javier Garciadiego.
Una de las funciones más importantes de la Secretaría de Gobernación
es la de servir de enlace institucional entre los poderes políticos federales
y las diversas autoridades estatales. En la sección denominada relaciones
con los estados, se aglutina la información sobre la organización y el
funcionamiento de la administración pública nacional. La documentación
contiene informes de los jefes políticos y gobernadores sobre la situación
de las entidades, noticias sobre las legislaturas estatales, movimientos de
los ejecutivos locales, programas, manifiestos, correspondencia oficial,
legislación, solicitudes de ayuda federal y consultas sobre asuntos políticos.
Para investigar acerca del bandolerismo, grupos rebeldes y levantamientos
maderistas, se consultó la sección de tranquilidad pública. Se agrupan allí
los documentos referidos a la necesidad de conservar el orden. Éstos
incluyen informes sobre levantamientos armados, noticias sobre medidas
represivas, expulsión de extranjeros, establecimiento de fuerzas antisubver-
sivas, invasiones de tierras, noticias sobre gavillas de bandoleros e informes
de los servicios secretos de vigilancia política. Algunos de los informes más
reveladores por lo que se refiere a la rebelión maderista, se encuentran en
el expediente titulado: "Los jefes políticos y militares del Estado de Guana-
juato remiten información relacionada con el desarrollo del movimiento
revolucionario en esa entidad".
Por otra parte es acervo fundamental para el estudio de los primeros
años de la revolución el Fondo Alfredo Robles Domínguez. Está bien
conservado en el Archivo General de la Nación y se han elaborado exce-
lentes guías que facilitan la consulta. Centenares de cartas, telegramas e
informes, constituyen un material apropiado para rastrear los aspectos
locales del movimiento revolucionario, las diversas facciones en pugna y la
compleja relación entre los grupos militares de Guanajuato y la dirección
nacional.
En el Fondo Madero del Archivo General de la Nación, a través del
estudio de la correspondencia entre la secretaría particular de la presiden-
cia y el ejecutivo estatal, pudimos descubrir las negociaciones respecto de
las elecciones de gobernador y de los legisladores a la XXVI Legislatura en
Guanajuato. Además obtuvimos información sobre resultados e irregulari-
dades cometidas durante los procedimientos electorales
Otras colecciones fueron útiles para periodos o problemas específicos.
El índice del ramo Revolución del Archivo Histórico de la Secretaría de la
Defensa Nacional, elaborado por Luis Muro, nos brindó valiosa informa-
ción sobre las acciones militares en el periodo estudiado. Finalmente, entre
los papeles de figuras políticas destacadas, en el Fondo León de la Barra
del Centro de Estudios de la Historia de México, sección del Departamento
134 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Cultural de la Compañía Condumex, descubrimos algunas cartas con


información utilizable para la elaboración de biografías.
Los periódicos son fuentes útiles para seguir el curso de los aconteci-
mientos en Guanajuato. Obtuvimos noticias interesantes principalmente en
El Observador y La Vanguardia del estado, y entre los capitalinos en El País,
El Nacional, El Tiempo, El Imparcial, El Diario y El Continente Americano.
En el boletín del Archivo Histórico Municipal de Irapuato encontra-
mos valiosos documentos sobre aspectos sociales y económicos.
APÉNDICE 1
NOTAS SOBRE FUENTES DE ARCHIVOS 137

CUADRO 1
Distritos y municipios del estado de Guanajuato, 1895-1910

Distritos Municipios

1 Abasolo 1 Abasolo
2 Huanímaro
2 Acámbaro 3 Acámbaro
4 Tarandácuro
3 Ciudad González 5 Ciudad González
60campo
4 Iturbide 7 Iturbide
8 Santa Catarina
9 Atarjea
1O Tierra Blanca
5 Jerécuaro 11 Jerécuaro
12 Coroneo
6 Pénjamo 13 Pénjamo
14 Cuerámaro
7 Salamanca 15 Salamanca
16 Pueblonuevo
8 Salvatierra 17 Salvatierra
18 Santiago Maravatío
9 Valle de Santiago 19 Valle de Santiago
20Jaral
10 Yuriria 21 Yuriria
22 Uriangato
11 Allende 23 Allende
12 Apaseo 24 Apaseo
13 Celaya 25 Celaya
14 Ciudad Manuel Doblado 26 Ciudad Manuel Doblado
15 Comonfort 27 Comonfort
16 Cortázar 28 Cortázar
17 Dolores Hidalgo 29 Dolores Hidalgo
18 Guanajuato 30 Guanajuato
19 Irapuato 31 Irapuato
20 La Luz 32 La Luz
21 León 33 León
22 Moroleón 34 Moroleón
23 Purísima del Rincón 35 Purísima del Rincón
24 Porfirio Díaz 36 Porfirio Díaz
25 Romita 37 Romita
26 San Diego de la Unión 38 San Diego de la Unión
27 San Francisco del Rincón 39 San Francisco del Rincón
28 San Luis de la Paz 40 San Luis de la Paz
138 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

CUADRO 1
(conclusión)

Distritos Municipios
29 Santa Cruz 41 Santa Cruz
30 Silao 42 Silao
31 Tarimoro 43 Tarimoro
32 Victoria 44 Victoria
33 Xichú 45 Xichú
FUENTES: Primer Censo de Población de los Estados Unidos Mexicanos, México, Secretaría de
Agricultura y Fomento, 1895; Periódico Oficia~ tomo LVIII, núms. 1-10, enero, 1910; tomo
LX, núms. 1-18,julio-agosto, 1910.
Nota: En el caso de Xichú existen diferencias entre las fuentes censales y la información
proveniente del Archivo del Estado de Guanajuato. En las primera se lo cataloga como
municipio del distrito de Victoria. En la información proveniente del Archivo del Estado se lo
considera un distrito independiente. Hemos tomado esta última clasificación, pues para todos
los fines prácticos Xichú era considerado como un distrito independiente.
NOTAS SOBRE FUENTES DE ARCHIVOS 139

CUADRO 11
Ciudades del estado de Guanajuato, 1895-1910*

Ciudades 1895 1910

León 58 246 57 722


Guanajuato 39 404 35 682
Celaya 21 245 23 062
Irapuato 18 593 21649
Silao 15 437 14 059
Salamanca 13 121 13 497
Valle de Santiago 12 671 12 737
San Francisco del Rincón 7111 11359
Acámbaro 6 958 11 080
Salvatierra 11 088 10 262
San Miguel Allende 12 740 9 847
Pénjamo 7 558 9 328
Santa Cruz 7 440 7133
San Luis de la Paz 9 601 6 765
Dolores Hidalgo 5 949 6 764
Moroleón 5 716 6 692
Ciudad González 6 097 6 495
Comonfort 5 260 6 306
Ciudad Porfirio Díaz** 9 505 5 598
Yuriria 5 789 5 568
Cortázar 8 633 5 338
Ro mita 5 337
Abasolo 4 654
La Luz 8 318 42 096
Apaseo 4 198
Total
--- --- --- ----- ----
296 530
--
305 358
FUENTES: Anuario estadístico de la República mexicana (elaborado por Antonio Peñafiel),
Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, México, 1897.
División territorial de la República mexicana, Estado de Guanajuato, Oficina Tipográfica de
la Secretaría de Fomento, México 1914, p. 11.
*Según el número de habitantes en orden decreciente con base en el año 1910.
**En 1895 Ciudad Porfirio Díaz se llamaba Pozos.
APÉNDICEII
Mapal DISTRITOS DEL ESTADO DE GUANA.roATO

·'
-· ...f·--·---... -·-- SAN LUIS POTOSÍ /" ----·--\>...... ,
i ·-··--·- ·,, i :. .... ~·--...... l
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1 : ' ·"' pa:z; .-' --- •
! .: '·-~·--LuiS de \a ,: :" Xichú \
/ ,: : Sal\ /"-' \ __ ,, i .. ,
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\ \. _______ _!________. / Porfirio Díaz_..-'-.... .- -. .. .__ j
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Purísima / --..'.'."----.•______ )-\ Silao "\. \
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d 1Rincón-f:. ____ _), f Rornita \ ,.-- · ------}-~ ·-.._ Cornonfort / '·

. ,./ .\ i ii ~'\. L ;, '¡ Escala


1 Manuel Doblado,.- : Irapuato : ~ '"------~ " 1 o 10 20 30 40 tiO
\ ,' _.- : ::¡ : " : '
' ---·---..---- \ "' : ·-. Celaya : Apaseo \ ~ '1crn
\, ,•' \ "· :: ~ ... ~ \ ". '·
JALISCO ).. :\ t \ ~ \ \;-/''·-.. . . . _
1 : Abasolo : ·.: : '
;' . "-. ,._/
! Pél\)arno "·:----Valle de
Santiag~-----f/"'t---"\': Tarirnoro ;,: Jerécuaro ,,•~.)......,
_,.....-'-··-.., _j"\···"··--,-<·---' \ __\ i·············.'\ ,..--·-
• ' / , Yunna ----- -- ----._ -. ~ · Acárnbaro · •
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Mapa2 MOTINES URBANOS EN EL ESTADO DE GUANAJUATO, 1911

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~ ··•••... f ·•······... ·.
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z
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~ . 1 1 - '1cm ~
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JALISCO /.. ~ . ' ····.....
/ Péajamo Abasolo •••• •••• ~
......1.....~. • ...... ···.\
••••••• ••••• •••••• ·: Salvatierra ••••-.. •••
••••.•••.••••••• / \, Yuriria • • Acámbaro •••••••• ·
. : ......... . ..···
MICHOACÁN \., .......... , ••• • ·-..... •.••••••• : ••• r·····
..........· ··.......
APÉNDICE III

REBELIONES EN EL ESTADO DE GUANAJUATO


Y ÁREA FRONTERIZA DEL ESTADO DE MICHOACÁN, 1912
Año:l912
mes: enero
Jefe dela Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín ObservaciOnes Fuente
4 La Caballos Las fuerzas del regimiento F.l Impmr:ial, México,
Huaracba reses de Silao, en combinación 6 de enero de 1912
con la policía monada y
cuarenta hombres del décimo-
sexto regimiento vinieron en
auxilio de los vecinos

8 León Hubo un intento de Ibidem, 8 de enero


evasión de presos de 1912
>
"d
8 Fueron aprehendidos siete Ibidem 1'1-
sospechosos de haber zt::i
participado en el asalto al ñ!"
rancho de La Huaracha

20 San Isidro Las gavillas atacaron la AEG, 168. Silao, 20


-
casa del rayador deenerode 1912

23 San El Ohrervador,
Francisoo 23 de enero de 1912,
en Pinet Plascencia,
1986

.....
""'-.J
Año: 1912 ~
00
-
mes: febrero
Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jefe de la acción gavilleros Botín ObseroacionRs Fuente
5 Potrero San Martín de Irineo De40a 30 caballos Algunos vecinos AEG
Villachuato Andrade 60 del rancho de
Potrero y Santiago
Conguripo se ~
levantaron en 6r
armas eC'l
7 Puruán- Irineo Más de 40 Armas, caballos AEG, Moroleón, 7
diro Andrade y dinero de febrero de 1912 oz
7 Santa Isabel Irineo Murió Andrade en AEG, 8 de febrero -<
C'l
Andrade un enfrentamiento de 1912 o
con el destacamen-
to de Salamanca ~
zt'1
o
San Vicente (por Caballos El Observador, 8 de
Silao) feb. de 1912, en >
'ti
Pinet Plascencia, o
1986,p. 194 r
::i'
El El Observador, 9 de ñ
Conejito febrero de 1912,
>
t'1
(por San en Pinet z
Felipe) Plascencia, 1986, o
p. 194 ~
z
12 Chichime- Armas, dinero y Los peones se AEG, 168, León, ~
quillas caballos declararon 12 de febrero de
e
zapatistas 1912 ~
12 Aperos 200 Los gavilleros AEG, 167, León,
o
saquearon la casa 13 de febrero de
de José de la 1912
Parra, dándole
muerte
Año: 1912
mes: febrero
(continuación)
Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros jefe de la acci6n gavilleros Botín Observaciones Fuente
San Chichimequillas Caballos, armas y Los gavilleros rap- El Observador, 14
Agustín dinero taron algunas de febrero de 1912,
mujeres en Pinet Plascencia,
1986,p. 194
17 Sandía Álvarez 60 Caballos, monturas Los gavilleros que- AEG, 166, León,
y dinero maron los libros 17 de febrero de
de la hacienda e 1912
hirieron a un peón >
17 O tates La Calle, Álvarez 60 Jbidem Posibles jefes de El Observador, ~
Zurumuato, San las gavillas de los 17 de febrero de
Martín y Barajas Covarrubias y 1912, en Pinet Plas- ~
t"1
Mauro Pérez cencia, 1986, p. 194
s
21 Manzani- Jesús Las fuerzas federa- AEG, 166, León,
llo Armendáriz les batieron a la 21 de febrero de
gavilla y aprehen- 1912
dieron a siete de
sus integrantes
21 Moisés García Caballos, armas y AEG, 167,
dinero Salvatierra, 22 de
febrero de 1912
24 Jonoxtle 20 AEG, 166, León,
26 de febrero de
1912
24 Canales 20 1 caballo y yegua Jbidem

26 Del Otates, Duarte, 75 AEG, 166, León,


Lobo Mesa del Obispo 26 de febrero de .¡::...
tO
1912
-
......
Año: 1912 ~
o
mes: febrero
(conclusión)
Núm. de
/)(a Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros jefe de la acci6n gavilleros Botín Observacibnes Fueme
28 Loma 11 15 mil pesos Los gavilleros AEG, 168, León,
de Tres asaltaron la casa 28 de febrero de
Mez- deMarcelino 1912
quites Garmiño
Fines Moisés García Pronunciamiento AEG, 168, Valle de
s~
de fe- Santiago, 5 de
brero mayo de 1912 ~<
princi-
C'l
pios de
marzo
~
~
~
~
C'l
~
~

o~
Año: 1912
mes: marzo
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa ['u¿b/.o Ciudad Otros acción gavil/.eros Botín Observaciones Fuente
2 Mine- La gavilla fue AEG, 166,
ral rechazada La Luz, 2 de marzo
dela de 1912
Mexia-
nora

5 Yerba- A Juan García y AEG, 168,


buena Santos Aranda se Silao, 5 de marzo de
les acusó de estar 1912
implicados con los
alzados

5 Chichimequi- A Julio Sandoval, AEG, 168, Silao, 5 ~


llas Cipriano Villegas y de marzo de 1912 ~
Tomás Ortega se o
les acusó de estar (=i
tTl
implicados con los
alzados

5 Albarra- Quirinos Luna y AEG, 168,


dones Macario Richa fue- Silao, 5 de marzo de
ron acusados de 1912
proteger a los
alzados y
abastecerlos de maíz

.......
(.¡{
.......
Año: 1912 .....
(J1
N)
mes: marzo
(continuación)
Núm.tk
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jefe tk la acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
5 San José Armas y Fueron AEG, 168,
caballos aprehendidos Silao, 5 de marzo de
Francisco Luna, 1912
~
Sixto Omelas,
Bemabé Barajas, E
()
Cipriano Luna,
ª
Reyes Omelas,
Guillermo Luna, ~
ºz
Felipe Granados, ()
Teófilo Luna y o
Francisco Torre,
acusados de espías
~
y encubridores z
¡¡;""
7 Anexo 1 caballo y AEG, 166, León,
de San- 1 pistola 7 de marzo de 1912 "'o
ta Lucía
~
()
9 Sierra Fueron apresados AEG, 167, >
Gorda los cabecillas San Luis de la Paz,
(región) Moisés García, 22 de junio de 1912 ""z
o
Luis Méndez y
Daniel Becerra ~
z
11 Cabras 200 Armas y caballos AEG, 167 ~
La Luz, 11 de marzo
de 1912
~
o
13 Duarte y Sitio de Jesús 25 Armas, caballos AEG, 166, León,
San Ignacio Armendáriz y dinero 15 de marzo de 1912
14 Mineral Julio del 50 830 pesos y No hubo AEG, 168,
de Castillo armas resistencia ni Xichú, 14 de mar-
Xichú desórdenes zo de 1912
Año: 1912
mes: marzo
(conclusión)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueb/.o Ciudad Otros acción gavil/.eros Botín Observaciones Fuente

14 San Juan de Otates Jesús Armen- De20 a 2 caballos Los gavilleros se AEG, 166,
dárizy 25 hacían llamar León, 15 de marzo
Ruperto zapatistas de 1912
Navarro

27 Cerro Encuentro entre AEG, 167,


Verde fuerzas del gobierno La Luz, 28 de mar-
y y una gavilla. zo de 1912
Puerto Triunfuron las .,,>
Blanco fuerzas del estado
zt'1-
o
Mine- Fue apresado un El Observadm;
ral de integrante de la 29 de marzo de
ñ
t'1
Santa gavilla. Fueron 1912, en Pinet -
Rosa asaltados algunos Plascencia, 1986, =
comercios p. 124

27 Cerro Benito Eljefe fue El Observadllr,


Prieto Cisneros "soldado" de 29 de marzo de
(Romina) Bonifacio Soto 1912, en Pinet
(1911) Plascencia, 1986

30 La Jesús 1caballoy1 AEG, 166, León, 31


Labor- Armendáriz silla de montar de marzo de 1912
cita
(con-
grega-
ción)
El Centinela, 30 de
Puruán-
diro marzo de 1912, en
Pinet Plascencia, ( J1
199 (.>O
-
Año: 1912 C<
.....
-
mes: abril
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puebw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
s/d Las Pantoja Correspondencia
Jícamas, del presidente
LosMtz., municipal de Valle :e
t"1
San Feli- de Santiago, abril
pey El 1912, en Díaz-
Rodeo Polanco, 1982, p. 5
(")
56 ª
s/d Sierra Julio del Annas, AEG, abril-mayo de
~
ºz
Gorda Castillo dinero y caballos 1912 (")
(región) o
San Antonio, El Comercios, armas El Observador, 3 de ~
Rico y Jaripitío y caballos abril de 1912, en zt"1
Pinet Plascencia, o
1986,p. 194 >
'"C
o
r
5 San Andrés 100 Libros AEG, 168, Silao,
5 de abril de 1912 3'
(")

5 Santa 10 1 caballo AEG, 168, Silao, >


Anita 5 de abril de 1912 ~
o
6 Palo 40 Armas y dinero Los gavilleros se AEG, 175, e
Verde dicen zapatistas Pénjamo, 7-8 de >
z
(finca) abril de 1912
~
6 Teja- 3 AEG,Silao, ~
manil 6 de abril de 1912 o
7 Silao Pulido 200 AEG, 168, Silao,
7 de abril de 1912
8 Los Sauces Maíz AEG, 166, León,
10 de abril de 1912
Año: 1912
mes: abril
(continuación)
Núm. de
Día Ranclw Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jefe de /.a acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
8 San Jesús AEG, 168, Silao, 8
Isidro Armendáriz de abril de 1912

9 Chichimequillas AEG, 168, Silao, 9


de abril de 1912
9 Silao 200 Los gavilleros El País, 9 de abril
entraron a la de 1912, en Pinet
ciudad Plascencia, 1986
>
9 Sauces de Servín 1 caballo AEG, 166, León,
10 de abril de 1912
~
o
9 San Mauro Pérez y Los vecinos y la AEG, Pénjamo, 9
Q
Francisco Lorenzo autoridad de abril de 1912 -
Angama- Andrade organizaron la
cútiro defensa, ante esto
la gavilla se retiró
9 Mauro Pérez 40 AEG, 175,
y Lorenzo Pénjamo, 9 de abril
Andrade de 1912
10 Zurumato Benito Los gavilleros AEG, 175,
Canales pidieron caballos Guanajuato, 19 de
y carabinas abril de 1912
11 San Juan de la AEG, 174, Cd.
Puerta Manuel Doblado,
ll de abril de 1912

......
""'""'
......
Año: 1912 ~
O'l
mes: abril
(continuación)
jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavil/.eros Botín Observaciones Fuente
11 San 36 Armas y caballos Los gavilleros AEG, 175,
Andrés exigieron 500 Moroleón, 28 de ¡:;
pesos a Francisco abril de 1912
Martínez, dueño 6
del rancho El 5C'l
Moralito

12 De Barbosa De 15a Caballos AEG, 166, León,


zo
><:
20 12 de abril de 1912 C'l
o
12 Mauro Pérez 35 Los gavilleros AEG, 175, §
pidieron armas, Pénjamo, 16 de
dinero y caballos abril de 1912 zt'1
en las haciendas o
cercanas a Pénjamo
>
"'o
13 Jaripitío Fueron reclutados El Observador, 5 de
algunos gavilleros abril de 1912, en á
C'l
Pinet Plascencia, >
1986,p. 194 t'1
z
17 1 caballo, 1 pistola, AEG, 168, Silao, 17 Cl
Charcos e:
25 pesos de abril de 1912
z>
17 San Clemente 25 pesos y pistolas AEG, 168, Silao, 17
de abril de 1912 ~
~
18 El Mauro Pérez 97 300 pesos y 3 AEG, Pénjamo, 12- o
Carmen caballos 20 de abril de 1912

Mauro Pérez 4 caballos Ibidem


Año: 1912
mes: abril
(continuación)
Jefe tk la Núm.tk
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciwúul Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fwmte
Calle 20 (4 a Ibitkm
deMar- caballo,
tínez 16 a pie)

19 Carmen y San Caballos, armas y El País, 22 de abril


Marcos (en la dinero de 1912, en Pinet
Piedad) Plascencia, 1986,
p. 199
;¡..
19 Penjamillo Carmen 83 Caballos, armas, Los gavilleros El País, 24 de abril
200 pesos y granos eran hombres de de 1912, en Pinet ~
Andrade, muerto Plascencia, 1986, o
hace poco. Entraron p. 199 ¡::;
t'1
pacíficamente.
Hablaron con el --
cura y al grito de
iViva Orozco!
saquearon las ha-
ciendas y cortaron
las líneas telefónicas

21 San Vicente Caballos, armas y Asalto El País, 24 de abril


Salamanca dinero de 1912, en Pinet
Plascencia, 1986, p.
199

Tren Caballos, armas y Asalto El Observador, 21


de dinero de abril de 1912,
Silao en Pinet
Plascencia, 1986, p.
199 ......
(.¡{
-:r
......
Año: 1912 ~
00
mes: abril
(continuación)
Jefe tk /.a Núm. tk
Día Rancho Hacienda Vil/.a Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
22 Puente de l Murió Severo El País, 25 de abril
Clavelino (por Cuevas, el dueño de 1912, en Pinet ~
Tanhuato) Plascencia, 1986, 6
p. 199.
E
C"l
22 Silao Jesús 1 pistola, 38 pesos La gavilla asaltó la AEG, 168, Silao, 22
Armencláriz y binoculares fundición de Mr. de abril de 1912
Hosby y dejó un -<
ºz
recibo gracias a C"l
que uno de los o
gavilleros hablaba ~
inglés ti
Puruándiro 160 Eran hombres de El País, 23 de abril [;
Andrade de 1912, en Pinet
Plascencia, 1986, "'o
t"'
p. 199 3'
C"l
23 Anga- Caballos, armas, El País, 23 de abril >
cútiro fondos municipales de 1912, en Pinet ti
(hacien- y pagarés Plascencia, 1986, C"l
das y comerciales p. 199
randn;) z~
24 De Pantoja Mauro Pérez 200 11 caballos, dinero Hubo un combate El Observador, 28 ~
y Refugio y otros objetos entre los de abril de 1912,
Gómez gavilleros y los ACM exp. 91, t 1, en o~
rurales Pinet Plascenc:ia,
1986, p.199
25 De Pantoja 200 AGN, Gob., 4'. 25
de abril de 1912
Año: 1912
mes: abril
(continuación)
jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
25 Huaní- Caballos, armas y Los gavilleros El Observador, 25
maro 500 pesos entraron de abril de 1912,
pacíficamente a en Pinet
hablar con el cura, Plascencia, 1986,
liberaron a los p. 195
presos e
incendiaron los
archivos
...,>
25 Por 200 Los gavilleros El País, 28 de abril
Pu- fueron derrotados de 1912, en Pinet ~
ruán- y se les quitaron Plascencia, 1986, ~
di ro 35 caballos, armas p.200 t'l
y parque -
=
25 Penja- 170 4 caballos Se unieron a los El Pa{s, 28 de abril
millo y gavilleros 10 de 1912, en Pinet
haden- rurales y 8 vecinos Plascencia, 1986,
dascer- p. 199
canas
29 Germán Los gavilleros AEG, Irapuato, 29
López, Tomás fueron recha1.ados de abril de 1912
de la Vega y por fuerzas
Timoteo federales
Casillas
29 Raíces Mauro Pérez 17 caballos y armas Los gavilleros El Pa{s, l de mayo
(Puruán- eran silvistas y de 1912, en Pinet
diro) ganaron el Plascencia, 1896,
combate p.200 .....
e,¡,
t.O
.......
Año: 1912 Ol
mes: abril o
(conclusión)

Jefe de la Núm. de
Dia Rancho Hacienda Villa Pueb/,o Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
30 Otates Teodoro 518 pesos, 2 AEG, 174, Cd.
Barajas, caballos, 1 silla, Manuel Doblado,
Carmen 1frenoy2 30 de abril de 1912 ~
Valadés y Ra- carabinas
món Soto R
~
><:
(j

~
ti
~
o'""

~ti
~z
2:
e::
o~
Año: 1912
mes: mayo
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacinula Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fwmte
Mine- El Observador, 1 de
rall..a mayo de 1912, en
Puerta Pinet Plascencia,
(por 1986,p. 195
la Luz)

ly2 San Juan de la Teodoro 100 Los gavilleros AEG, 167, Cd.
Puerta Barajas quemaron la Manuel Doblado,
hacienda ly2demayode
1912
2 Margari- De25 a Ropa y caballos Los gavilleros en AEG, 167, Cd. >
'"d
tas, 30 el primer rancho Manuel Doblado, J:%!.
Cueva robaron y destru- 2 de mayo de 1912 z
o
de yeron muebles; en fi
Cruces el segundo t'1
y San incendiaron s
José de papeles de Ramón
los León, el
Santos propietario, y del
tercero tomaron
dos caballos
2 El 30 1caballo,1 Los gavilleros se AEG, Cuerámaro,
Huizache carabina y 1 pistola llevaron al 2 de mayo de 1912
(en Cue- propietario por
rámaro) haber negado
trescientos pesos
2 San Juan de la 40 AEG, 167, Cd.
Puerta Manuel Doblado,
2 de mayo de 1912
2 Piedra Asalto Ibidem
Parada O">

--
......
Año: 1912 Ol
?>O
mes mayo
(continuación)
Jefetk la Núm.tk
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Bot(n Observacianes Fuente
3 Vado Los gavilleros AEG, 173 y 174,
de dieron muerte a Cd. Manuel ~
Valdivia Aurelio León Doblado, 3 de
mayo de 1912 8
E
C"l
3 La 36 2 caballos, 1 Antonio AEG, 174, Cd.
Laborcita sombrero y dinero Hemándezy Manuel Doblado, 3 ez
y San Hermenegildo de mayo de 1912 ><
Pablo Valdés se unieron C"l
a los gavilleros de
Barajas ~
8 La Mina Caballos AEG, León, 8 de !Zl
Virgen 89 mayo de 1912 §;
(adelante (Conti·
de gua a
Cañada lahda.
de de C"l
Alfaro) Otates)
~>
!Zl
C'l
9 Los 25 60 pesos AEG, 167, La Luz,
Loren- 10 de mayo de 1912 ~
zos
z
9 Esta· Pedro Asalto al tren del AEG, 168, Silao, 5
~
ción Pesquera norte de junio de 1912 o~
de
Tren
9 Huan}. AEG, 166,
maro Pénjamo, 9 de
mayo de 1912
Año: 1912
mes: mayo
(continuación)
Jefe rk la Núm. rk
Día Rancho Hacienda Villa Pueb/,o Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
9 Fincas El Observador, 9 de
(por mayo de 1912, en
San Pinet Plascencia,
Juan 1986,p. 195
dela
Puerta)

10 Tiachiquera Pedro 150 Por espacio de 8 AEG, 166, León,


Pesquera horas los 10 de mayo de
gavilleros 1912
mantuvieron un >
tiroteo con las t'1-
"'z
fuerzas armadas
~
t"1
Del E!Ci- Pantoja o Armas, dinero AEG, 166, León,
10 mental, Aguilar y caballos 14 de mayo de -
al 14 La 1912
Ciénega,
La Faja

11 La 105 Correspondencia
Tinaja del presidente mu-
municipal de Valle
de Santiago, abril de
1912, en Díaz-Po-
!aneo, 1982, p. 56

12 Loza de Barrera Pedro 200 24 cabailos, AEG, 168, Silao,


Pesquera 22 monturas 12 de mayo de
1912

13 Salitrillo Pedro 1 caballo AEG, 168, Silao,


Pesquera 14 de mayo de ......
O)
1912 (.¡()
Año: 1912 O'l
..,.
-
mes mayo
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fwmte
13 Canaria Refugio 29 Los gavilleros AEG, 168, Silao,
Aguilar traían una mula 14 de mayo de 1912 ~
cargada de armas
y un máuser.
6
Exigieron tres mil 5C"l
pesos a Ladislao
Pérez dueño de la
o.z
hacienda -<
C"l
13 Otzum- Los gavilleros AEG, 168, o
billa asaltaron algunas Moroleón, 13 de
propiedades noviembre de 1912
z~
14 11achi- Pedro 9 Remington, 350 Los gavilleros AEG, 166-2, León, ¡¡:.,,
quera Pesquera pesos, 3 sillas y exigieron dos mil 14 de mayo de 1912
(León) parque pesos a los
o
r'
comerciantes en 3'
calidad de C"l
préstamo >
~
15 Zurumuato Rivas 500 pesos, 12 AEG, 175, Hda. de C"l
caballos y 4 San Martín de
carabinas Villachuato ~
z
17 Chichimequillas Pedro Caballos, armas y El jefe era El Observador, 17 de ~
Pesquera dinero considerado mayo de 1912, en ~
"orozquista" por Pinet Plascencia, o
las autoridades 1986, p. 195.
18 Silao 56 40 cartuchos de Los gavilleros AEG, 168, Silao,
dinamita asaltaron la mina 18 de mayo de 1912
Veta Máxima y
Anexas
Año: 1912
mes: mayo
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciwlad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
18 Las fuerzas AGN-FM, carp.
militares del 246-1, f. 7327, 18
estado de de mayo de 1912
Guanajuato
persiguen a
Pesquera
18 Otzum- 80 AEG, 175,
billa Moroleón, 13 de ;i..
...,
noviembre de 1912
~
18 Por Pedro Asalto al El País, 18 de
o
¡:;
León Pesquera ferrocarril y a mayo de 1912, en t'1
algunas haciendas Pinet Plascencia,
1986,p. 195
=
19 Por Pedro Armas, 600 pesos Pesquera fusilaba El País, 19 de
León Pesquera y parque bandidos mayo de 1912, en
Pinet Plascencia,
1986,p. 195
20 El Sitio Pedro 150 5 caballos, 2 sillas AEG, 166, León,
Pesquera y 2 frenos 20 de mayo de
1912
20 Anye- Benito No hubo AEG, 174,
macú- Canales resistencia al Puruándiro, 21 de
tiro ataque mayo de 1912
20 Zapote Benito Cana- Ibidem
(4km les
de Villa- c:r>
(,¡'(
-
......
Año: 1912 Ol
Ol
mes: mayo
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
21 La Providencia 30 70 pesos, maíz y 1 AEG, 168,
~
pistola Guanajuato, 21 de t"1
mayo de 1912 d
21 La Pedro 10 1 caballo, 1 yegua AEG, 166, León, 8n
Estancia Pesquera 20 de mayo de 1912
de
oz
Medina -<
n
21 La Calle, Pénjamo, De60 a Arn1as, dinero y El País, 31 de mayo oz
Crucitas, Barajas y 70 parque de 1912 ::l
t"1
otras
z
o
21 Pénjamo Mauro Pérez 60 El jefe político AEG, 175, >
Lucio Puga y 34 Pénjamo, 21 de
vecinos defendie- mayo de 1912 "'o
r
ron la ciudad
3'
n
22 Silao Enrique 500 Los gavilleros AEG, 168, Silao, >
Cisneros exigieron al jefe 22 de mayo de 1912
político la
zt"1
C"l
rendición de la e
plaza > z
22 Silao Pedro Pesquera amenazó AEG, 168, Silao, ..:::e
Pesquera tomar la ciudad a 22 de mayo de 1912
menos que fueran
~
o
evacuados los
federales
Año: 1912
mes: mayo
(continuación)
]eje de /,a Núm. de
Día Rancho Hacienda Vilúi Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Obseroaciones Fuente
24 Lomas Pedro 8 Los federales AEG, 168, Silao,
deCo- Pesquera derrotaron a la 24 de mayo de
manji- gavilla de Pedro 1912
lla Pesquera
24 San Teodoro Semillas y mil Los gavilleros AEG, 168, Silao,
Ramón Barajas pesos amenazaron con 24 de mayo de
quemarla 1912
hacienda
26 Yuriria Tomás Las gavillas AEG, 175, .,,>
Pantoja y unidas atacaron la Moroleón, 28 de ~
Refugio ciudad y fueron mayo de 1912 z
Aguilar rechazadas Sl
C"l
t'l
26 Las Los gavilleros AEG, 175, -
Peñas incendiaron dos Moroleón, 27 de =
casas y golpearon mayo de 1912
y robaron a varios
vecinos

27 Huandacareo Tomás Los gavilleros AEG, 174, 27 de


Pantoja y atacaron a Gabriel mayo de 1912
Refugio Iturbide, dueño AEG, 175,
Aguilar de la hacienda Moroleón, 28 de
mayo de 1912
27 La Mesera Teodoro Los gavilleros AEG, 174, Cd. Ma-
(Doblado) Barajas y fusilaron a Andrés nuel Doblado, 27
Ramón Soto Navarro de mayo de 1912
28 La Concepción Teodoro Barajas fue lbidem
(Doblado) Barajas identificado como ......
orozquista en
.....¡
Año: 1912 ......
~
00
mes: mayo
(conclusión)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
28 Puruán- Ibidem
diro ~
28 Huaní- Caballos, anuas y El Observadur, 28 6
maro dinero de mayo de 1912, E
y Dos en Pinet Plascencia C"l
haden- 1986, p. 196
das
-<
ºz
C"l
29 San Pablo Teodoro 1 caballo y dinero AEG, 174, Cd. o
Barajas Manuel Doblado, §
29 de mayo de 1912
zt'1
30 La Colo- Teodoro l caballo, l silla y AEG, 174, Cd.
rada Barajas 500 pesos Manuel Doblado,
~
'ti
30 de mayo de 1912 o
30 FFCC De60a Caballos, anuas y El País, 30 de mayo á
C"l
70 dinero de 1912, en Pinet >
Plascencia, 1986, t"1
p. 196 z
C'l
31 San Martín de Mauro Pérez AEG, 175, ~
Villachuato y Eduardo Pénjamo, 31 de z
Gutiérrez mayo de 1912
~
o~
Año: 1912
mes: junio
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puehw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
Pantoja Mauro Pérez La raya AEG, 175,
Guanajuato, l de
junio de 1912
2 Guarapo Pantoja, Correspondencia
Sta. Catarina, del presidente
Sanabria, Copales municipal de Valle
de Santiago, abril
de 1912, en Díaz-
Polanco, 1982,
p.56
4 Laguni- Correspondencia >
..,,
lla, del presidente
Circuito, municipal de Valle
zt-1-
Borrego,
S2
(")
de Santiago, abril
Cerro t'l
de 1912, en Díaz-
Blanco, Polanco, 1982, -=
Charco, p.56
jaulilla
y Los
Martínez
4 Esta- Mauro Pérez De8a La gavilla quemó lbidem. Pénjamo,
ción 100 tres puentes. Palo Verde, 5 y 6
de hombres Murió un joven de junio de 1912
Palo fogonero. El encar- (varias
Verde gado de la estación comunicaciones)
(Pénja- evitó que fusilaran
mo) a los empleados
pidiendo en un
acto de valentía
que lo mataran a
él; ante esto Pérez
les perdonó la
vida a todos cri
<.O
-
......
Año: 1912 --l
o
mes: junio
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
5 Cuerá- Teodoro Algunos
maro Barajas habitantes ~
pidieron a Barajas
autorización para
el saqueo al grito
t;
Cl
ª
de iViva Orozco,
Zapata y Barajas! zo
-<:
5 y 6 La Mora Teodoro 25 AEG, 174, Cd. Cl
Barajas Manuel Doblado, 5 o
y 6 de junio de §
1912 zt'1
o
8 El Sitio Pedro Monturas y maíz AEG, 168, Silao, 8 >
Pesquera de junio de 1912 >ti
or
8 Puruán- Mauro Pérez, Las gavillas se ACM, FC, exp. 99,
diro Benito asociaron y t. I, en Pinet
3'
Cl
Canales, tomaron Plascencia, 1986, >
Refugio Puruándiro con pp. 268-271 ti
Gómez, violencia 0
Eduardo e
Gutiérrez y z>
Castro 2:;
e
11 Cerro Teodoro AEG, 174, Cd. ~
de Jos Barajas Manuel Doblado, o
O tates 11 de junio de 1912
(cerca
dela
Año: 1912
mes: junio
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente

11 y San Mauro Pérez, 150 AEG, 175, Pénjamo,


12 Martín Benito 11 y 12 de junio de
Villa- Canales y 1912, San Martín
chuato Simón de Villachuato, 12 y
Beltrán 13dejuniode 1912

12 Mauro Pérez 80 La gavilla fue AEG, 175, San


dispersada por los Martín, 12 y 13 de
federales, quienes junio 1912
decomisaron
;i.
caballos y armas '"é
t"'1-
13 Buenavista (cerca Caballos AEG, 175, San
z
o
de la estación de Martín, 13 de junio ?i
de 1912 t"'1
Palo Alto)
~

14 Salva ti e- Simón 100 AEG, Pénjamo, 14


rra Beltrán de junio de 1912

15 lrapuato AEG, 168, Silao, 15


de junio de 1912

16 Cortázar Mauro Pérez El Observador, 16


de junio de 1912,
en Pinet Plascen-
cia, 1986, p. 196

17 Santiago Mauro Pérez Murieron Mauro, AEG, Pénjamo, 17


Congu- y Francisco Miguel Pérez y de junio de 1912;
ripo Canchola Francisco Cancho- AGN, Gob.4',
la. Los federales 1912 ACM, FG, en
capturaron a 40 Pinet Plascencia, p.
integrantes de sus 241
gavillas .....¡
--
......
Año: 1912 '-l
N)
mes: junio
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puebw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fwmte
18 El Simón 150 AEG, 166, León,
Zapote Beltrán 18 de junio de 1912 ~
20 Abasolo Daniel López 23 AEG, Pénjamo, 20 6
de junio de 1912 E
(")

21 La Simón Beltrán AEG, 168, Silao, 21


Tinaja de junio de 1912 ~
ºz
(")
22 Purisima 25 30 personas AEG, 168, Silao, 22
de de junio de 1912
Cortés ~
ti
25 La Caja Abraham 32 1 caballo, 1 silla AEG, 174, Cd.
Espinoza Manuel Doblado, ...,~
25 de junio de 1912 o
26 Esta- Lorenzo En el tren había AEG, 175, á
(")
ción Andrade tropa para Pénjamo, 26 de
del fe- escoltar la raya de junio de 1912
>
rroca- los trabajadores. ti
rril Murió Lorenzo C'J
Andrade ~
z
27 Finca 85 1 yegua y 1 mula, Se quedaron un AEG, 175,
El paja, maíz y cebada día y medio. Moroleón, 27 de ~
Cimen- Amenazaron con junio de 1912
tal colgar al jefe
o~
político auxiliar si
se daba parte de
su llegada
Año: 1912
mes: junio
(conclusión)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puebúi Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
28 Moroleón Tomás 60 Los gavilleros AEG, 175,
Pantoja fueron repelidos Moroleón, 28 de
por los federales, junio de 1912
el jefe político y
los vecinos
29 (Por 10 2 caballos, 25 HI AEG, 175,
Yuri- de maíz y dinero Moroleón, 29 de
ria) junio de 1912 >
29 La Concepción Teodoro AEG, 174, Cd.
Barajas Manuel Doblado, ~
29 de junio de 1912 C"l
t'l
-=

......
.....¡
(.¡!)
.....
.....:¡
Año: 1912 ....
mes: julio
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
Puruán- Asalto violento El País, 8 de julio
diro por dos horas de 1912, en Pinet
Plascencia, 1986, :<:!
t"1
p. 196
2 Manuel Teodoro El jefe político y la AEG, 174, Cd.
6
Doblado Barajas gendarmería recha- Manuel Doblado, 2
5C'l
zaron el ataque de julio de 1912
9 El Teodoro 30 500 pesos AEG, 174, Cd. ~
ºz
Pochote Barajas Manuel Doblado, C'l
12 de julio de 1912
oz
12 Los Mármol 6 AEG, 168, Romita,
::l
Ángeles 12 de julio de 1912 zt"1
13 Javia de Rivas 20 Armas AEG, 168, ...,~
(cerca de Otates) Guanajuato, 13 de o
r
julio de 1912 ::J'
13 Tuna Agria Los gavilleros Ibidem ñ
fueron rechazados
>
zt"1
16 De Sta. Ana del Conde Armas, caballos y Los gavilleros C'l
Barretos dinero saquearon la ha- e
cienda y rompie-
>
z
ron los padrones ~
electorales e
::¡
20 Maravillas Teodoro Armas y caballos AEG, 174, Cd. o
Barajas Manuel Doblado,
20 de julio de 1912
21 12 23 pesos Los gavilleros AEG, 175,
asaltaron la Pénjamo, 21 de
estación del tren julio de 1912
cercano a
Año: 1912
mes: julio
(continuación)
Jefe lk la Núm.lk
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
22 Moro- Los federales AEG, Moroleón,
león persiguieron a los 22 de julio de 1912
gavilleros
22 Sta AEG, 168, Silao,
Efigenia 22 de julio de 1912
y Monte
de
Hoyos >
'"d
24 La 1 pistola y 1 cobija AEG, 168, Silao, zt'"1-
Granja 25 de julio de 1912 o
r3
tTl
25 Talayote 14 AEG, 167, S. Feo.
Alacra- del Rincón, 26 de -
nes julio de 1912
25 Tomate lbidem
27 Manuel Teodoro 50 La gendarmería AEG, 174, Cd.
Doblado Barajas rechazó el ataque Manuel Doblado,
27 de julio de 1912
28 Pénjamo Esta- Asalto AEG, 175,
ción Pénjamo, 29 de
de julio de 1912
Villas

......
.....¡
(,,)"l
Año: 1912 .....¡
en
-
mes: julio
(conclusión)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa ~bw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
29 Las Enfrentamiento AEG, 175,
Moja- entre el Pénjamo, 29 de
das destacamento de julio de 1912 1:l
Tacubaya y una ~
partida de
zapatistas
29 Casas Los gavilleros AEG, 167, Cd. ~
Blancas quemaron los Manuel Doblado, -<
(")
documentos de la 29 de julio de 1912
votación que se
acababa de realizar §
~
1
~

~
~
o~
Año: 1912
mes: agosto
]efebl.a Núm. b
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciw/o.d Otros acción gavilleros Botín Observaciones Furnt.e
s/d Sta. 50 200 HI de maíz Correspondencia
Catarina del presidente
municipal de Valle
de Santiago, abril,
1912

2 Medra- 30 2 caballos, 2 pesos, AEG, 168, Silao, 3


nos, 1 arma, zapatos, de agosto de 1912
San ropa y 2 carabinas
Diego y ;¡..
Las
....,
Fuentes ti'
!2
(")
3 Buena- 60 25 pesos y l pistola lbibm
l'1
vista
s
3 San 22 AEG, 167, S. Feo.
Loren- del Rincón, 6 de
zo agosto de 1912
(Pénja-
mo)

4 Purísima Benito 50 pesos y l pistola AEG, 168,


Hemández Guanajuato, 6 de
agosto de 1912

5 San 10 llO pesos AEG, 175,


José de Pénjamo, 22 de
la Espe- agosto de 1912
ranza
(Munici-
piode
Cuerá- ....¡
....¡
-
......
Año: 1912 .....¡
00
mes: agosto
(continuación)
Jefe de /,a Núm. de
Día Rancho Hacienda Vil/a Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
6 Los Ro- 20 Dinero y 2 pistolas AEG, 168, Silao, 6
dríguez de agosto de 1912 ~
6 San 20 Dinero y 2 pis tolas AEG, 168, Silao,
Miguelito
r
Guanajuato, 6 de eC"l
agosto de 1912
ªo
z
10 En el 18 burros cargados Asalto AEG, 168, Silao, 10
camino de maíz de agosto de 1912 ..::
C"l
entre o
Sil a o
y Gua- 3
najuato zot'1
>
10 Laguna Larga Dinero y caballos AEG, 175, or"'
Pénjamo, 10 de
agosto de 1912 3'
C"l
10 Lagu- 7 Murió el hijo del El País, 13 de
>
t'1
nillas hacendado y un agosto de 1912, en z
y Qui- jefe de Pantoja Pinet Plascencia, Cl
roga 1986,p.201 ¡¡;
z
11 Sta. Pénjamo 63 2 pistolas, AEG, 175, 2;
Teresa alimentos y pastura Pénjamo, 15 de e
(Cuerá- agosto de 1912 ~
maro) o
11 Pu ruán- Represión, 200 El País, 11-12 de
diro muertos agosto de 1912, en
Pinet Plascencia,
196
Año: 1912
mes: agosto
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción Botín Observaciones Fuente
12 El Colón 16 2 pesos, 1 pistola y AEG, 168, Silao, 13
una yegua de agosto de 1912
12 La Los gavilleros AEG, 175,
Ordeña robaron y golpea- Moroleón, 16 de
y Sauces ron a los vecinos agosto de 1912
(Moro-
león)

12 Las 30 5 yeguas AEG, 168, Silao, 13


Fresas de agosto de 1912
13 Tupátara 60 Los gavilleros no AEG, 175,
.,,>
~
(Cuerámaro) lograron entrar a Pénjamo, 22 de z
la hacienda agosto de 1912 i2
C"l
t'1
13 Zaragoza 20 1 pistola, 1 cobija, 2 AEG, 168, Silao, 13
sombreros y 2 de agosto de 1912
--
pares de zapatos
15 Santa AEG, 175,
Gertru- Moroleón, 16 de
dis y agosto de 1912
Qjode
Agua
(Moro-
león)
15 LaMe- 1O pesos, 1 cobija AEG, 167, S. Feo.
sa, La del Rincón, 17 de
Piedad agosto de 1912
(Ma-
nuel
Do-
blado) ....¡
tO
-
......
Año: 1912 00
o
mes: agosto
(continuación)
Jefe de /,a Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acciim go:vilkros Botín ObservacWn.es Fuente
16 Puruán- Yuriria Eduardo 200 AEG, Moroleón, 16
diro Gutiérrez de agosto de 1912

16 Curineo Los gavilleros El País, 2 de sep-


huyeron ante la tiemhre de 1912,
resistencia de la en Pinet Plascencia, C"l
~o
población 1986,p.201 z
16 Lagunillas, Coapa y Los gavilleros El País, 16 de ><
C"l
San Andrés fueron rechazados agosto de 1912, en
por los vecinos Pinet Plascencia, ~
1986,p.201 ::l
l'l
z
17 La Tupá- Teodoro EJ destacamento AEG, 169,
Sauceda taro Barajas militar de la ha- Pénjamo, 20 de
~
"<l
cienda dispersó a agosto de 1912 o
t"'
la gavilla; aprehen- ::J'
dió a Gil Hernán- ñ
dez, Ladislao ;..
Guerra y Trinidad l'l
Canchola por faci-
z
Cl
litar armas y forra-
jes, y al jefe ~
auxiliar por servir
z
..!::
de espía e
19 Carta de Barajas al
2:i
o
jefe político de Ma-
nuel Doblado acep-
tando el indulto
Año: 1912
mes: agosto
(continuación)
Jefe ik /.a Núm. ik
Día Rancho Hacienda Vill.a Pueblo Ciudad Otros acción gavill.eros Botín Observaciones Fuente
rn San Clemente (al Benito 40 Armas, caballos y AEG, 168,
sur de Romita) Hemández dinero Guanajuato, 20 de
agosto de 1912

20 Las 9 1 carabina, 1 AEG, 176, Romita,


Tablas escopeta y parque 21 de agosto de
1912

20 O tates 100 Del norte llegaron AEG, 167, S. Feo. :>


los orozquistas al del Rincón, 24 de
..,,
rancho de Otates, agosto de 1912 zt"l-
buscaban a Barajas o
?i
t"'1
23 Tacubaya Cándido 200 El Teniente AEG, 169,
Gómez coronel Ávila Pénjamo, 30 de a
disolvió las gavillas agosto de 1912

23 José H. Fue capturado el AEG, 167, S. Feo.


Aranda jefe de la gavilla del Rincón, 24 de
agosto de 1912

23 Santa Pomposo Murió el jefe AEG, 166, Sta.


Cruz Flores político Cruz, 23 de agosto
de 1912

24 Teodoro Murió Teodoro AEG, 174, Cd.


Barajas y Barajas en el Manuel Doblado,
Ramón Soto combate. Soto 24 de agosto de
logró huir 1912

25 Piñícua- 200 Armas y caballos AEG, 175,


ro Moroleón, 2 de
octubre de 1912 00
--
......
Año: 1912 00
N)
mes: agosto
(conclusión)

]eje de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción Botín Observaciones Fuente
25 El Ibidem
Jinete ~
(2km
deMo- R
roleón)

26 Ran- Asalto El País, 26 de


~
~
chos y agosto de 1912, en (")
hdas. Pinet Plascencia,
de 1986,p. 196 §
Valle
de
ti
Santia- ~
go ~
27 Trayec- Murió Aranda El Imparcial, 3'
to de México, 28 de (")

Silao agosto de 1912 >


a Gto. ti
Cl
31 Las rebeliones se El Imparcial, ¡¡;:
incrementaron en México, 4 de z
el sur del estado septiembre de 1912
de Gto. Ala ~
milicia se unieron 2::i
algunos vecinos o
Año: 1912
mes: septiembre
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones FUl!nte
5 Charco Sur del Ramón Soto de 3 a 10 200 pesos y maíz La gavilla mero- AEG, 167, S. Feo.
Azul distrito dea los ranchos El del Rincón, 6 de
de Do- Pochote, El Vado, septiembre de
blado Paso Hondo, Pas- 1912
tita, Muralla, Mon-
tuoso, Capulín y
Tejada
5 Cerca de Refugio Agui- 200 Murieron Ismael AEG, 169, Silao, 6
Hua- lar, Daniel Ló- Lara y Daniel de septiembre de
nímaro pez y Benito López 1912
Canales
>
...,
7 La Concepción Benito 14 7.50 pesos AEG, 167, S. Feo. ~
Canales del Rincón, 11 de
septiembre de ~
t'1
1912
Chilar AEG, 167, S. Feo.
s
9 Ramón Soto 1 rifle, 1 pistola, 1
caballo, pastura y del Rincón, 17 de
100 pesos septiembre de
1912
12 El 20 2 caballos, 1 AEG, 169, Silao,
Salitrillo yegua, 2 pis tolas y 13 de septiembre
30 pesos de 1912
12 Ferrocarri 100 Los gavilleros El País, 12 de
1, Palo fueron rechazados septiembre de
Verde 1912, en Pinet,
Plascencia, p. 196
13 Pastita Ramón Soto y AEG, 167, S. Feo.
Benito del Rincón, 14 de
Hernández septiembre de ......
1912 00
(.)O
Año: 1912 ......
00
.¡:..
mes: septiembre
(continuación}
]eje de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puebw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
14 Estancita, Cabras 20 1 caballo AEG, 167, La Luz,
y Aperos 18 de septiembre
de 1912 ~
15 Puruán- Región El País, 21 de sep-
diro de El tiembre de 1912,
Bajío C"l
en Pinet Plascen-
ªo5
cia, 1986, p. 202 z
16 La
-<:
Ramón Soto AEG, 167, S. Feo. C"l
Lomita del Rincón, 20 de o
septiembre de
1912
~
~
18 Provi- Ramón Soto 25 La gavilla fue o
dencia rechazada por los .,,>
trabajadores o
18 El Ramón Soto
Saucito ~
>
t'1
18 Guayabo Ramón Soto z
de C'l
Muñoz ~
z
20 LaPresa 15 1 pistola, dinero y AEG, 168, Silao,
de Agua-- ropa 20 de septiembre ~
buenas y de 1912
Los o~
Baños
21 Ramón Soto Los voluntarios de AJG, Libro
Ramón León copiador de
mataron a Ramón sentencias, 4 11 sala,
Soto 1, 1912
Año:l912
mes: septiembre
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciwlad Otros acción gavillnru Botín Obsnvaciones Fuente
21 Tacubaya Cándido 130 La gavilla fue AEG, 169,
Gómez rechazada por los Irapuato, 23 de
federales septiembre de
1912

21 Tari- El País, 21 de
moro y septiembre de
El Bajío 1912, en Pinet
en gene- Plascencia, 1986,
ral p. 197 >
!'!-
22 Los Sauces De 15a Dinero, armas y AEG, León, 22 de ""z
20 ropa septiembre de 8o
1912 t'l

22 Coman- 4 Dinero AEG, 168, Silao, -


jilla 23 de septiembre
de 1912

23 León 11 Dinero, armas y La gavilla vitoreó AEG, 166, León,


caballos a Orozco, Navarro 25 de septiembre
y Pedro Pesquera de 1912

23 Refugio 150 Dinero y varios AEG, 168, Silao,


delos objetos 23 de septiembre
Sauces de 1912

23 La Instrumentos de Los gavilleros se El País, 27 de


Tepuza labranza autonombraron septiembre de
Patanvi- orozquistas 1912, en Pinet
llo, El Plascencia, 1986,
Ferroly p.202
LaColo-
rada 00
CJl
-
......
Año: 1912 00
O">
mes: septiembre
(continuación)
----

Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros jefe de la acción gavill.eros Botín Observaciones Fuente

s/d Chilapa La gavilla raptó a AEG, 175,


(distrito una mujer Moroleón, 25 y 28 ~
de de septiembre de
Yuriria) 1912
E
n
AEG, 167, Cd
25 Otates La gavilla fue
rechazada Manuel Doblado,
ª
oz
26 de septiembre ><:
de 1912 n
o
26 La Mesa Enfrentamiento AEG, 168, Silao, 7
z
de octubre de
::l
tri
de Gallo entre una gavilla y
(León) un grupo de 1912 z
o
gendarmes ;...
"O

27 Salvatie- Caballos y armas Asaltos E/País, 27 de o


r
rra septiembre de
1912, en Pinet
3'
n
Plascencia, 1986, ;¡...
tri
p.197 z
Estación 20 cargas de maíz E/País, 27 de
o
27 San Nicolás y
Condesa ferro- septiembre de ~
viaria, 1912, en Pinet
z
2:;
Cacalote Plascencia, 1986, e
p. 197 ~
o
28 Pénjamo Ganado y maíz Los gavilleros El País, 28 de
(distrito) incendiaron los septiembre de
trigales 1912, en Pinet
Plascencia, 1986,
197
Año: 1912
mes: septiembre
(conclusión)
Núm.ik
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jefe ik la acción gaviUeros Botín Observaciones Fuente

29 Até- Asalto El Centinela, 29


cuario de septiembre de
1912, en Pinet Plas-
cencia, 1986, p. 202

30 Ojo de Agua de Isidro Aguilar 4 Murieron Aguilar AEG, 175,


Mora y otros tres Pénjamo, 30 de
gavilleros septiembre de 1912 ;;.

30 El Copa! Caballos y maíz El País, 28 de ~


septiembre de 1912 o
ñ
t'1
30 Cerro de Encuentro entre AEG, 176, 30 de
Huilote federales y septiembre de 1912
gavilleros

......
00
-..J"
......
Año: 1912 00
00
mes: octubre
Núm. de
Día Rancho Hacienda Vil/,a Pueblo Ciudad Otros Jefe de /,a acción gaviUeros Botín Observaciones Fuente
2 Abasolo El País, 2 de
octubre de 1912,
en Pinet Plascen- ¡:;
cia, 1986,p.197
3 Lagunilla Ibidem
del n
Rico,
ªo5
Marava- z
~
tío
n
3 Batalla entre AEG, 175,
o
federales y Pénjarno, 3 de ~
gavilleros octubre de 1912 zt'1
o
3 Cuerá- Alberto El cabecilla fue AEG, 168, Silao, 7 >
maro Saucedo aprehendido de octubre de 1912 o"'
6 Salitrillo Llegaron zapatistas AEG, 168, Silao, 7 á
de octubre de 1912 n
>
~
6 Soledad 7 1 pistola AEG, 168, Silao, 8 ~
de de octubre de 1912 ()
Arandas e:;:..
6 Medinas 1 reloj AEG, 168, Silao, 8
z
de octubre de 1912 ~
7 El De40a 1 mula, 7 caballos, o~
Zapote 50 armas, maíz, 1
máquina de coser,
1 silla y ropa
7 Yerba- AEG, 168, Silao, 8
buena de octubre de 1912
Año: 1912
mes: octubre
(continuación)
jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienáa Vü/a Pueblo Ciwúut Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
8 Huan- Batalla entre AEG, 175,
juntino gavilleros y las Pénjamo, 8 de
fuerzas del octubre de 1912
subteniente
Trinidad Fonseca

10 Cañada • 9 1 pistola, 1 esco-


de peta, 1 sable,
Alfaro 8 pesos, caballos >
..,,
y 2 sillas
zt"l-
t:I
11 Ene! 15 1 caballo, 1 reloj y Asalto AEG, 166-2, León, ¡::;
camino armas 11 de octubre de t"1
entre 1912 -
las
hdas.
de
O tates
y
Duarte

11 El 40 Asalto AEG, 166-2, León,


Zapote, 14 de octubre de
San 1912
José de
O tates

11 Esta- 50 AEG, 175,


ción Pénjamo, 11 de
ferro- octubre de 1912
viaria
00
~
-
Año: 1912 ~
o
-
mes: octubre
(continuación)
jefe de la Núm. de
Día Rancho Haciemla Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavil/.eros Botín Observaciones Fu.ente
12 Tacubaya Pablo 50 AEG, 169,
Hernández Irapuato, 14 de 1:l
octubre de 1912
6
12 El Co- AEG, 175, 5
(j
manji- Pénjamo, 12 de
llo, octubre de 1912 oz
Cerro >-<:
deBa- (j
rajas o
12 Zurumuato Pu ruán- Pedro 1 Los gavilleros El País, 13-17 de
§
diro Arroyo quemaron una octubre de 1912, ~
tienda y fueron en Pinet o
>
dispersados Plascencia, 1986,
p. 198 o"'
13 San Clemente 15 Fueron recha7.ados AEG, 176, Romita, ~
(j
15 de octubre de >
1912
~
13 Zurumuato El País, 17 de C"l
octubre de 1912, ¡¡;
en Pinet z
Plascencia, 1986, ~
p. 198 ¡::¡
14 Las 1 Asalto, los El País, 14 de
o
Cañas, gavilleros se octubre de 1912,
Maravatío llevaron a la hija en Pinet
del dueño del Plascencia, 1986,
rancho p. 197
Año: 1912
mes: octubre
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
14 Arroyo Asalto El País, 14 de
Colorado octubre de 1912,
en Pinet
Plascencia, 1986,
p. 197

15 Mari tas Benito 3 E/País, 18 de


Canales octubre de 1912,
en Pinet
Plascencia, 1986,
p.202 ;..
-e
16 Cerro Gordo, AEG, 167, zt°'1-
El Fuerte Salamanca, 16 de
o
octubre de 1912
ñ
t'1
-::::::
17 El 18 AEG, 166, León,
Refugio 17 de octubre de
1912

17 Jesús Asalto El País, 17 de


del octubre de 1912,
Monte en Pinet
y San Plascencia, 1986,
Mateo p.202
del
Rincón

18 Panaceo, AEG, 175,


LaOrde- Moroleón, 18 de
ña, Las octubre de 1912
Peñas
(Moro- .......
león) <.O
.......
Año: 1912
.....
<.O
N)
mes: octubre
(continuación)
Jefede/,a Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Puehw Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Funite
18 Piedras l Asalto, murió ei E/País, 18 de
dueño octubre de 1912,
.en Pinet
~
Plascencia, 1986, 6
p. 198 E
n
18 Peña l Asalto, murió el lbi.dem oz
Blanca mayordomo
-<:
18 Jaripi- Numerosos lhi.dem n
tío gavilleros
o
§
19 Los Sauces Rosario l caballo, l silla y AEG, 166, León,
Muñozy dinero 19 de octubre de
~
ti
Antonio 1912 >
Aguilar "'o
20 Sotelo 100 l caballo AEG, 168, Silao, 20 sñ
de octubre de 1912
>
t'1
20 Nápoles Rosario 19 Los gavilleros AEG, 168, Silao, 23 z
Muñoz exigieron maíz y de octubre de 1912 o
100 pesos
~
20 Ha- De30a l caballo, l silla y AEG, 168, Silao, 20
z
cien- 40 armas de octubre de 1912 ~
da de ::¡
Santa o
Ana
20 Tacubaya Cándido 60
Gómez,juan
Martínezy
Juan Torres
Año: 1912
mes: octubre
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acci6n gavilleros Botín O/Jservaciinw Fumte
20 Angan- El Paú, 20de
gueo octubre de 1912,
en Pinet
Plascencia, 1986,
p.20!1
20 Sta. Continuos asaltos El País, 20 de
Clara, octubre de 1912,
Sira- en Pinet >
huen, Plascencia, 1986,
Pichá- p.201 ~
taro,
Sebina, ~
Hua-
huat- =
zén,
Cherán
y Pari-
cutín
21 Tupátaro Benito 50 La gavilla fue AEG, 169,
Hernández rechazada Irapuato, 2!1 de
octubre de 1912

21 Moroleón Los Pantoja, 250 Rechazados AEG, 175,


Melitón después de varias Moroleón, 19, 21 y
Navarro y horas de lucha, 22 de octubre de
otros los gavilleros 1912. AEG, 167, S.
huyeron luego de Feo, 1 de
perder algunos noviembre de 1912
hombres y la .......
~
dinamita (,>O
......
Año: 1912 <:O
mes: octubre ....
(continuación)
Jefe lk la Núm.lk
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
25 Gavilleros de El País, 25 de
Eduardo octubre de 1912, ~
Gutiérrez, Rafael en Pinet
Núñez, Pablo Plascencia, 1986, d
Pizarro, Melitón p. 198 5
[)
Navarrete y
Abundio Pantoja,
oz
realizaron ~
numerosos asaltos [)
o
27 Tacubaya Pablo Los federales AEG, 169, z
Hernández y enfrentaron a los Irapuato, 29 de
::l
Cándido gavilleros octubre de 1912 zt:It°'1
Gómez >
'"C
28 Salva- Batalla entre El País, México, 29 ot"'
tierra federales y las de octubre de 1912 ::J'
(distri- gavillas ñ
to) >
t°'1
28 LaSau- Triunfo de los Ibilkm
z
C"l
ceda federales
~
29 Las fuerzas AEG, 169, Silao, 5 z
federales de septiembre de 2:
e
aprehendieron a 1912
Rosario Ramírez
~
o
29 Bajíos 80 Los gavilleros El País, 29 de
de Gua- golpearon al jefe octubre de 1912,
dalupe auxiliar en Pinet Plascen-
cia, 1986, p. 203
Año: 1912
mes: octubre
(continuación)
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudtui Otros acción Botín Observaciones Fuente
29 Aramu- 80 Asaltos El País, 29 de
gato y octubre de 1912,
Anga- en Pinet
ma- Plascencia, 1986,
cútiro p.203

29 Cerro 2 Fue aprehendido Jdem


Humil- un gavillero
de, >
'"C
Quin:>-
ga ~
t::l
29 Por El País, 30 de
t=i
t'1
Pu- octubre de 1912,
ruán- en Pinet
diro Plascencia, 1986,
p. 198
29 Valle Asalto Jdem
Olla de
Cíntora

30 Paran- Caballos y armas Asalto Idem


gueo

~o Nuevo Asalto Jdem


(anexo
ala
hda.de
Paran-
gueo) ......
<.O
(,¡-.
Año: 1912 \O
c;j)
-
mes: octubre
(conclusión)

'7'J Jefe de la Núm. de


Día Rancho Hacienda Villa Puebw Ciwlad Otros acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
30 Aperos Ropa, dinero y AEG, 167, La Luz, ~
(con- alimentos 30 de octubre de ¡§
grega- 1912
ción)
~
30 La Pro- 200 AEG, 167, ~
viden- Doblado, 1 de <
cia (Do- noviembre de 1912
blado)
31 San 184 2 caballos, AEG, 167, ~
Isidro 20 pesos, y Doblado, 1 de
Alto alimentos noviembre de 1912
~
~
~
¡;;
ti

~
~
e
~
o
Año: 1912
mes: noviembre
Jefe de la Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa ~bÚJ Ciudad Otros acción gavilkros Botín Observaciones Fuente
3 Los Sauces Rosario Los gavilleros AEG, 166, León, 3
Muñoz secuestraron al de noviembre de
mayordomo 1912
Piedras Benito Los gavilleros El País, 3 de
Canales mataron al noviembre de
mayordomo 1912, en Pinet
Plascencia, 1986,
p. 198
Peña Benito Los gavilleros Idem ;¡..
blanca Canales '"l;j
golpearon al ~
mayordomo z
Canario Los gavilleros AEG, 175, ~
t'1
quemaron la Moroleón, 12 de
hacienda y noviembre de 1912 s
reventaron las
presas
Cuesillo 15 6 caballos AEG, 168, Silao, 2
de noviembre de
1912
3 El 1 caballo y 1 silla AEG, 168, Silao, 4
Refugio de noviembre de
1912
5 San Isidro de Los Rosario 25 pesos, 1 caballo Los gavilleros AEG, 166, León, 5
López Muñoz y mercancías asaltaron algunos de noviembre de
comercios 1912
7 Villachuato Simón Beltrán 400 AEG, 175,
Pénjamo, 7 de
<J;)
noviembre de 1912 -.J
-
......
Año: 1912 \O
00
mes: noviembre
(continuación)
Núm. de
Día Rancho Hacienda Vill.a Puebw Ciwiad Otros Jefe de !.a acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
9 La Rosario Hubo una batalla AEG, 168, Silao, 9
Mesa Muñoz entre la gavilla y el de noviembre de ~
del primer regimiento 1912
Gallo del estado 6
y E
('.")
Mesa
del
oz
Obispo ~
('.")
oz
10 Otzum- Los gavilleros AEG, 175,
billa quemaron las Moroleón, 13 de
::l
t"1
casas de algunos noviembre de 1912 z
1:1
pequeños ;..
propietarios y no "C

les permitieron
o
r
recoger la cosecha 3'
('.")
12 San 1 1 caballo Los gavilleros AEG, 168, Silao, 12 ;..
Geró- provienen de la de noviembre de zt"1
nimo hacienda de Santa 1912 C'l
Ana del Conde e
;..
13 Cerro Simón Beltrán Lucha entre la El Imparcial,
z
Prieto, gavilla y la fuerza México, 15 de ~
Cerro rural proveniente noviembre de 1912 ~
Blanco de Valle de o
Santiago
14 Mármol Cándido 30 Los gavilleros AEG, 175,
Gómez fueron combatidos Pénjamo, 4 de
noviembre de 1912
Año: 1912
mes: noviembre
(continuación)
Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jefe de /.a acción gavilleros Botín Observaciones Fuente
14 Loza de Barrera Rosario 10 1 pistola, 2 AEG, 168, Silao,
Muñoz caballos y ropa 15 de noviembre
de 1912

15 Havitas Benito Canales fue El País, 18 de


Canales capturado noviembre de 1912

15 Entre 8 Cargas de maíz y Asalto a dos AEG, 166-2a,


el queso arrieros León, 15 de
rancho noviembre de 1912 >
'"d
trj-
Sta. z
Lucía o
yla ri
t'"1
hda. ::::
delos
Arcos

16 San 5 1 carabina, AEG, 168, Silao,


Francisco cereales y ropa 18 de noviembre
de de 1912
Taboada

18 La Loza y Duarte Rosario 4 caballos AEG, 166, León,


Muñoz 18 de noviembre
de 1912

18 Calgandi Cándido 30 Armas, caballos y Idem


Pérez y varios objetos
Reynoso

18 Sopeña 100 1 carabina, 1 AEG, 168, Silao,


pistola 21 de noviembre ......
de 1912 <.O
<.O
Nl
Año: 1912 o
o
mes: noviembre
(conclusión)
Núm. de
Dfa Rancho Hacienda Villa Pueblo Ciudad Otros Jeft de la acci6n gavilleros Botín Observacioms Fumte
20 El 6 ldem
Mirador
21 La 14 5 mulas, 1 yegua, 1 AEG, 166, León, o~
Esquina silla, 2 pesos y ropa 21 de noviembre 8l'."l
del de 1912
Garbanci
llo ~
><!
21 Comanjilla Levantamiento de AEG, 168, Silao, 21 l'."l
seguidores de de noviembre de
Pesquera 1912 ~
21 Colón 6 7 pesos y ropa AEG, 168, Silao, 22
de noviembre de ~
1912
22 San José 20 5 mulas, 4 caballos, AEG, 166, León,
2 carabinas, 2 24 de noviembre ~
pistolas y ropa de 1912 >
~
23 La Luz Rosario 30 Armas, joyas, Fue asaltada la AEG, 166, León, C'l
Muñoz caballos y dinero Oro Grand of 23 de noviembre
Mines Company de 1912 ~
26 Cerro Guadalupe Murió Pérez, fue Ellmparcia~ ~
de Pérez "El rescatado un México, 28 de e¡
Peralta, Cotorra" comerciante noviembre de 1912 o
Cerro plagiado
dela
Luz
Año: 1912
mes: diciembre
Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa Ptub/.o Ciudad Otros Jefe de la acción gavilleros Botín Observacianes Fu.ente
3 San 1 caballo y 11 pesos AEG, 168, Silao, 3
Antonio de diciembre de
Texas 1912
10 Barajas (Abasolo) 20 Enfrentamiento AEG, 169, Silao, 10
con el primer de diciembre de
regimiento de 1912
caballería de
Guanajuato
10 San José 5 Los vecinos AEG, 175,
rechazaron a la Pénjamo, 10 de ;:..
gavilla diciembre de 1912
10
""
!i'
El Capulín 12 12 Hl de maíz y AEG, 169, Silao, 11 o
300 kg de pastura de diciembre de c=i
l:'1
1912
s
10 Los 10 2 caballos Idem
Charcos
13 Bena- 6 2 cobijas, 6 pesos y AEG, León, 14 de
vente 2 libras de cera diciembre de 1912
14 De DeAlfaro 14 burros, 2 mulas, Robos AEG, León, 14 de
González 3 caballos, 3 yuntas diciembre de 1912
y 3 sillas
18 San 5 Los vecinos AEG, 175,
José rechazaron a la Pénjamo, 18 de
gavilla diciembre de 1912

20 Las Benito Los gavileros AEG, 167, San


cuevas Hernández asaltaron al dueño Francisco, 21 de
de y quemaron diciembre de 1912 N)
Cruces algunas casas o
-
Nl
Año: 1912 o
Nl
mes: diciembre
(conclusión)
Núm. de
Día Rancho Hacienda Villa l'uRblo Ciwiad Otros Jefe de la acción gavill.eros Botín Observaciones Fuente
21 Chichimequillas AEG, 169, Silao,
21 de diciembre de
1912 ~
r
30 La Quesera Hernández Murió Hernández AEG, 175, e:n
(Doblado) Pénjamo, 30 de
diciembre de 1912
oz
-::
n
o
z
~
t'1
Año: 1913 z
o
mes: enero >
"O
or
18 Valle Magdaleno, Los jefes se El Imparcial,
de Puente, acogieron a la México, 18 de 3'
Samia- Rafael y Luis amnistía enero de 1913
n
>
go Arizoga y t'1
Luis Cano z
Cl
e:;:.
z
2::
e:
Año: 1913 ~
mes: febrero o
27 León Antonio Antonio González El Imparcial,
González y 120 rebeldes se México, 28 de
acogieron a la febrero de 1913
amnistía
SIGLAS DE LOS ARCHIVOS CONSULTADOS

ACEG Archivo del Congreso del Estado de Guanajuato.

AEG,G, 1ª Archivo del Estado de Guanajuato, ramo gobernación, sección


primera: gobierno y guerra.

AEG,G,2ª Archivo del Estado de Guanajuato, ramo gobernación, sección


segunda: instrucción pública y justicia.

AEG,G,3ª Archivo del Estado de Guanajuato, ramo gobernación, sección


tercera: fomento y hacienda.

AGN, FM Archivo General de la Nación. Archivo de la Secretaría Parti-


cular del Presidente Francisco l. Madero.

AGN, G, 1ª Archivo General de la Nación, ramo gobernación, sección


primera: tranquilidad pública, México.

AGN, G, 4ª Archivo General de la Nación, ramo gobernación, sección


cuarta: relaciones con los estados, México.

AGN,RD Archivo General de la Nación, Fondo Alfredo Robles Domín-


guez, México.

AHDN Archivo Histórico de la Defensa Nacional, México.

AHEG Archivo Histórico del Estado de Guanajuato.

AHG,J Archivo Histórico de Guanajuato, ramo justicia.

AHG,M Archivo Histórico de Guanajuato, ramo minería.

AJG Archivo Judicial de Guanajuato.

DDCD Diario de los Debates de la Cámara de Diputados del Congreso


de los Estados Unidos Mexicanos.

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ÍNDICE ONOMÁSTICO

A 47, 49, 51, 62, 80, 85-86, 91, 94,


97-98, 101, 181-182
Abascal, Adalberto: 86 Aranda,José H: 181-182.
Abascal, Rafael: 73-74, 85, 98 Aranda, Manuel: 92, 107
Abarca, Antonio: 69 Arce, Francisco: 104-105
Abasolo:50,94, 137, 139 Arellano, Anastasio: 78
Abrego,Jesús: 86 Arrnendáriz, Gabino: 31
Acárnbaro:40, 101, 105, 103, 139 Arrnendáriz,Jesús: 31, 111, 149, 152-
13.Q. distrito de: 104 153, 155, 158
Acordada: 123 Arrnendárizjuan: 31
Adalid, El: 99 Aróstegui: 76
Aguascalientes, estado de: 20, 52, 92, Arriaga, Camilo: 68
103 Arroyo, Francisco: 71
Aguilar, Manuel: 48 Atarjea: 17,50,53
Aguilar, Susano: 49 Aurora, La, fábrica: 56
Aguirre, Rafael: 78 Ayala, Melchor: 121
Alarnán y Sardeneta, Asunción: 24 Ayutla:43
Albarradones, rancho de: 30 Azcapotzalco: 30
Albarrán, jefe político: 87
Alcázar y Pirnentel: 91
Alcocer, Antonio: 104 B
Aldea, la: 30
Alfaro, Juan: 62 Baja California: 105
Alrnanza, David: 77-78 Bajío, El, región de: 12, 17-18, 20, 27,
Álvarez, Narciso: 62 45, 71-72, 77, 103-104, 110, 184-
Arnézquita, Marcial: 48 185
Andrade, Irineo: 2, 111-112, 148 Balbuena, Ignacio: 71
Andrade, Piedad: 118-119 Balche Alcalde, Manuel: 107
Andrew Alrnazán,Juan: 68 Baltierra, Nabor: 28, 92
Anenecuilco: 11 Banco de Londres y México: 57
Angarnacútiro: 112 Barajas, Fausto: 48
Ángela Peralta, teatro: 65 Barajas, Rafael: 117-118
Anglo Mexican Mining Association: Barajas, Teodoro: 14-16, 21-22, 24, 27-
18 28, 35, 110-113, 119, 120-122, 160-
Aperos: 148 162, 167-168, 170, 173-175, 180-181
Apaseo: 17,40, 71, 137, 139 Barranca, hacienda de: 87
Aranda, Enrique: 15, 27, 33-35, 37-38, Bautista, El: 102

217
218 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Begoña, hacienda de: 56 Centinela, El: 153, 187


Beltrán, Simón: 25-26, 51-52, 111-113, Centro Antireeleccionista de México:
171-172, 197-198 25-26, 28
Bloque Liberal Renovador: 105 Centro Organizador del Partido De-
Bolsa, La, hacienda de: 87 mocrático: 25
Bordes Mangel, Enrique: 26, 28, 103, Cerro de Culiacán: 86
105-106 Chagolla,Jesús: 100
Braniff, Óscar: 26, 33 Chas. Butters Co.: 19
Buenavista, hacienda de: 121, 177 Chiapas, estado de: 52
Burras, hacienda de: 72 Chico González,Joaquín: 99
Chichimequillas, hacienda de: 31, 112,
148-149, 151, 155, 164, 202
e Chihuahua, estado de: 18, 32, 51-52,
58, 105, 110, 114
Cabrera, Florencio: 104-105 Cinco Señores y Ocampo: 48
Cabrera, Ignacio: 117-119, 121-122 Ciudad de México: 18, 26
Cabrera, Luis: 106 Ciudad González: 50, 107, 137, 139
Camargo, Luis: 59 CiudadJuárez:32,35,58,64, 79, 129
Cámara Agrícola Nacional de León: Acuerdos de Paz de: 13, 16, 36, 109,
27, 46-47, 91, 101, 122 114
Campeche: 52 Ciudad Manuel Doblado: 117-123,
Canales, Benito: 9, 19, 24-25, 37, 45, 137, 155, 160-162, 167-168, 170,
51, 53, 111-112, 155, 165, 170-171, 172-173, 176, 181
183, 191, 197, 199 Ciudad Piedragorda: 40, 120-121
Cánovas, Guadalupe: 26 Ciudad Porfirio Díaz: 48, 50, 53 57,
Cañada de Alfaro: 31 139
Cárdenas, Lázaro: 12 Círculo Nacional Porfirista: 23
Carrada, Francisco: 100 Club 20 de Noviembre: 107
Casa Bryant: 91, 98 Club Allende: 15, 84-85, 127
Casa Rul: 19 Club Antireeleccionista Ignacio Allen-
Castelazo, Juan Bautista: 24-25, 33-38, de: 83
51, 64-69, 81-82, 84-86, 92, 126 Club Central Reyista: 23
Castelazo Fuentes, Manuel: 104-105 Club Democrático: 34, 47, 85
Castillo, Tiburcio: 55 Club Democrático Francisco l. Made-
Castro, Bonifacio: 74 ro: 65
Castro,José: 100 Club Derecho de Irapuato: 94
Cata, mina de: 17, 19 Club Electoral Leonés: 91
Cázares, Guadalupe: 62 Club Ignacio Allende: 83-85
Cedro, El: 19 Club Madero: 68
Celaya, ciudad de: 19, 37, 47, 77, 80- Club Morelos: 92
82, 93-95, 108 Club Popular Democrático Guanajua-
departamento de: 40 tense: 98
distrito de: 137 Club Resurrección: 92
municipio de: 40 Coahuila, estado de: 18, 29, 51-52, 105
partido de: 41 Colegio del Estado: 24, 93, 131
Celaya-Salamanca: 91 Colima, estado de: 52, 103
Centeno,José: 81 Colunga, Enrique: 86, 91, 98, 94-95
ÍNDICE ONOMÁSTICO 219

Comanjilla: 54, 167, 185, 200 distrito de: 16, 110, 117, 121-123,
Comonfort, distrito de: 50, 55, 97, 139 179-180, 183, 202
Concepción, La, hacienda de: 121- Dolores Hidalgo, ciudad de: 60, 137,
122, 167, 173, 183 139
Constitución de 1824: 39 distrito de: 18, 55, 57, 60, 97, 103-
de 1826: 39-40, 42 105, 137
de 1857: 43 Durán Torres, Francisco: 91
de 1861: 43 Durango, estado de: 18, 52, 105
de 1867: 52
Continente Americano, El: 73, 134
Coroneo: 137 E
Corral, Ramón: 23-24
Cortázar, distrito de: 79, 97, 137, 139, Echeveste, hacienda de: 27
171 Ederra, Joaquín: 91
Cortés, Catarino: 74 Ejército Libertador: 59, 69
Cortés, Heliodoro: 73-74 Elías Calles, Plutarco: 12
Cosío Robelo, Francisco: 30 Elorduy: 107
Covarrubias, Francisco: 91-92, 86, 95 Escuela Nacional de Jurisprudencia
Cruz, Abraham: 48 del Estado: 26, 91
Cuerámaro, municipio de: 110, 137, Escudero, Francisco: 105
161, 178-179, Esperanza, La, fundidora: 19
villa de: 34, 112, 121, 170, 177 Espinoza,Fernando:92
Cumberland: 68 Espinoza, Guadalupe: 100
Cuna de Hidalgo: 94 Espinoza, José: 62
Esquive! Obregón, Toribio: 12-13,
25-29, 32-33, 37, 94, 96, 101,
D 125
Estado de México: 17, 52, 75, 94, 103-
Dávalos Humberto: 92 104
De Jesús María, hacienda: 56 Estados Unidos: 112
De la Barra: 62, 66, 68, 103 Estrada, Roque: 27-28
Delgado, José Antonio: 55
De la Barra, León: 35, 86
De la O, Genovevo: 113 F
De la Vega: José Ma.: 105-107
Diario, El: 103-104, 134 Fagoaga:91
Díaz, Francisco: 13, 28-29, 35, 92, 100 Fernández,Mauro: 74
Díaz, Porfirio: 13, 16-18, 23, 24-26, Flores,José: 97
28-29, 32-37, 43, 47-51, 58-59, 62, Flores, Ramón: 78
79, 89, 91, 109, 110-112, 115, 119, Franco, Francisco, general: 15, 37, 72-
121, 125-126, 137 73, 76,85
Díaz Infante, Miguel: 47, 104, 105 Franco, Francisco, júnior: 76-83, 86,
Dirección General de Educación Pri- 111
maria: 100 Franco, Regino: 76-79
Distrito Federal: 17-18 Fidencio, don: 75
Doblado, Manuel, ciudad de: 34, 98, Fonseca Torres, Trinidad: 80, 189
111, 174, 175 Fuentes, Benjamín: 121
220 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POÚIICA EN GUANAJUATO

G intendencia de: 18
municipio de: 100
Galaviz, Rómulo: 48 Guanajuato Consolidated Mining and
Gallegos Lazo, Guadalupe: 55 Milling Co. The: 19
Galván, Félix: 84-86, 88, 98 Guanajuato Development, The: 19
Galván, Hernández: 92-93 Guanajuato Reduction and Mines
García, Albino: 55 Company, The: 19
García, Alfredo: 34, 111, 117-118 Guedea, Archibaldo: 91
García, Ernesto: 48 Guerra de Tres Años: 43
García Granados, Alberto: 82 Guerra,José: 92
García,José de Jesús: 62-63, 65-66 Guerrero, Catarino: 80
García, Juan: 55 Guerrero, Eduardo: 73, 74
García, Julio: 91-94, 98, 104 Guerrero, estado de: 52
García, Moisés: 80, 111, 113, 149-150, Guerrero, Florencio: 100
152 Guerrero, M. Edmundo: 100
García, Nazario: 85 Guerrero, Nicéforo: 99
Garmendia, Gustavo: 105 Guerrero Salas, José: 100
Gerzayn: 105 Gurrión, Adolfo: 105
Gil, Antonio: 55 Gutiérrez, Eduardo: 111-112
Gómez, Refugio: 24, 111, 170 Gutiérrez, Manuel: 76
González, Enrique: 85
González, Eusebio: 87, 91
González, Fortino: 71 H
González,Jesús: 85
González,Joaquín: 24 Hamilton E.M.: 19
González, Mercedes: 24, 30 Hay, Eduardo: 105, 107
González, Moisés R.: 73 Hernández, Tomás: 62
González, Pedro: 73 Hernández de la Garza, José: 92-93
González, Ricardo: 74 Hernández, Desiderio: 55
González, Rosario: 62 Hernández, Fidencio: 15, 73-74, 76,
González Arroyo, Francisco: 86 83-85
González García, Roque: 105 Hernández, Francisco: 121
González Roa, Flavio: 105 Hernández, Gabriel: 68
Gran Partido Popular Lizardista: 95-96 Hernández, Ignacio, doctor: 56, 62
Gregorio,Juan: 31 Hernández, Pedro, doctor: 73
Guadalajara: 18, 24 Hernández, Pedro Jr.: 74
Guanajuato, ciudad de: 95, 182 Hernández, Porfirio: 62
departamento de: 40 Hernández, Tomás: 62
distrito de: 17, 107 Herrera, Manuel: 61
estado de: 11, 17-18, 21, 23-27, 29, Hidalgo, estado de: 40, 52
31-33, 35, 37, 39, 42-47, 49-51, 54- Hijo del Pueblo, El: 28
55, 58, 60, 64, 66-68, 71-72, 75, Hijos del Trabajo de Apaseo: 94
80-82, 85, 87-88, 90-96, 98, 105, Huanímaro: 94, 137
109, 112-113, 115, 117-118, 121- Huérfanos: 71
123, 125-126, 128, 131, 133-134, Huerta, Victoriano: 113, 126
137, 139, 145, 165
ÍNDICE ONOMÁSTICO 221

1 Ley de Suspensión de Garantías: 62-63


Licea, Calixto: 62
lbáñez, Enrique: 105 Limantour,José Yves: 23, 26, 33
Imparcia~ El: 100, 134, 147, 182, 198, Lira, Ramón: 78
200-201 Lizardi, Víctor José: 15, 86, 91-93, 95,
Instituto Metodista Mexicano de Pue- 99, 101, 121
bla: 30 Lizardi, Manuel: 92-93
lrapuato, ciudad de: 40, 91, 105, 112, López, Daniel: 111, 172, 183
13~ 139, 159, 171, 185, 190, 193- López,Juan: 119
194 López, Librado: 117-119
distrito: 97, 103-104 López, Luciano: 117
Irineo: 122 López, Melitón: 117
Isidro de las Cañas, Rancho de: 59 Lozada, Pablo: 104-105, 107
Isusi, José: 76 Lozano, Ignacio: 74
Iturbide, distrito de: 17, 54, 103-105, Luz, La, distrito de: 17, 153, 161-162,
107, 137 184, 196,200
Luz Mining and Milling Co.: 19

J
M
Jalisco, estado de: 20, 32, 51-52, 94,
103-105 Macías,Juan: 105
Jalpa, hacienda de: 26 Macías, Natividad: 105
Jara, Heriberto: 68, 105 Madero, Francisco l.: 16, 25, 27-29,
Jaral: 71, 76-83, 86, 137 32-33, 35, 37-39, 47, 59, 64, 66-68,
JardínJuárez: 77-78 81-83, 88, 90-91, 93, 102-103, 107,
Jáuregui, Manuel: 53 109-111, 114-115, 117, 119, 123,
Jerécuaro, distrito de: 87, 103, 137 125-126, 129
Juárez, teatro: 24 Madero, Club: 66-67
Madero, Gustavo: 102
Madrazo, Antonio: 34, 47, 98
L Malo, Francisco: 55
Malo y Juvera, Manuel: 30, 104-105
Laborío de Valle de Santiago: 46, 71, Manrique, Elpidio: 56, 65
75 Maravatio, Santiago: 137
Laborío, hacienda del: 88 Maravillas, hacienda de: 174, 121-122
Ledesma,Jesús: 74 Martínez Baca, Francisco: 91
Ledesma, Pedro: 74 Martínez Ugarte, Alejandro: 12-13,
León, ciudad de: 19, 26-27, 34, 77, 28-29, 35, 63, 85-86, 92, 100, 103,
112, 139, 147, 185,202 105-106
departamento de: 40 Medina Barrón, Luis: 123
distrito de: 32-33, 36, 47, 52, 94-95, Mellado, mina de: 17, 19
98, 103, 105, 110, 137, 164-165, Méndez, Manuel: 105
186 Mercado Hidalgo: 93, 101
municipio de: 137 Mesera, hacienda de la: 122
partido de: 41 Mexican Milling and Transportation
Lerma, río: 17, 71, 75-76 Co., The: 19
222 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

México, ciudad de: 25, 31, 38, 61, 63, 71, 73, 75, 84, 86, 91-95, 97-101,
69,80, 82, 106, 113, 132 103, 113, 120-121, 134, 147-149,
República de: 12, 20, 29, 45, 75, 108, 153-154, 156-159, 161, 163-164,
112 168, 171
Michoacán, estado de: 20, 77, 94, 103- Ojeda,José: 86
104, 110-112, 145 Olavarrieta, Octavio: 30
Mora, La: 123 Olivares, Amado: 76
Morelos, estado de: 11, 20, 46, 52, 110 Olivares, Juan: 99
Moroleón, ciudad de: 49, 77, 137, 156, Oro, El: 48
164-165, 167, 172-173, 175, 180- Orozco, Pascual: 59, 79, 110, 112-113,
182, 186, 191, 193, 197-198 157, 170, 185
distrito de: 111 Ortega, Andrés: 74
Moya Zorrilla, Víctor: 105 Ortega, Eusebio: 86
Múgica, Francisco: 68 Ortega, Pedro: 78
Múgica, Ramón: 77 Ortiz, Felipe: 107
Múgica Leyva, Ramón: 104-105 Otates, hacienda de: 149, 160, 162,
Murillo, Miguel: 65-66, 68 174, 181, 186
Muñoz, Pascual: 117, 119 rancho de: 113
Muñoz Montenegro, Pascual: 54

p
N
Padilla, Agustín: 121
Nación, La: 102 País, El: 85, 102-105, 107-108, 134, 155,
Nacional, El: 56, 73-74, 134 157-159, 165-166, 168, 174, 178, 180,
Nápoles, rancho de: 30 182-188, 190-195, 197, 199
Navarro, Benedicto: 107 Pantoja, Abundio: 122
Navarro, Cándido: 26, 29-32, 34-37, Pantoja, Tomás: 21, 27, 111, 123, 163,
38, 64, 66-69, 80, 82, 86, 91, 95, 167, 173, 178
110-112, 126, 185 Palavicini, Félix: 105
Nayal, El, hacienda: 19 Palo Verde: 111-112
Nayarit, estado de: 103 Partido Antireeleccionista: 27, 28, 35,
Negociación Minera de El Coloso: 48 67,89,92, 107
Noriega, Guadalupe: 71 Partido Católico Nacional: 16, 85, 89,
Novelo,José: 105 94-96, 98-99, 102-105, 106-108,
Nueva España: 18, 39 128-129
Nuevo León, estado de: 18, 23, 52, Partido Constitucional Progresista:
105 16, 91, 94, 103, 110
Partido Democrático Guanajuatense:
94-96
o Partido Democrático Liberal: 104
Partido Liberal: 89
Oaxaca, estado de: 18, 52 Partido Liberal Guanajuatense: 94, 96
Obregón, Álvaro: 12 Partido Liberal Puro: 104
Obregón González, Joaquín: 24, 32, Partido Nacionalista Democrático: 25-
36,47,56,58,73 26, 91
Observador, El: 24, 28, 31-32, 35, 57, Partido Patriótico Liberal: 99
ÍNDICE ONOMÁSTICO 223

Partido Popular Evolucionista: 89 Pueblo de la Zanja: 80-81


Partido Popular Independiente: 99- Pueblo, El: 84
100, 103, 106 Pueblo Nuevo: 137
Partido Popular Guanajuatense: 95, 99 Puga, Lucio: 100
Partido Popular Lizardista: 93, 96 Puruándiro: 111, 148
Partido Reeleccionista: 23
Partido Unionista Libertad y Trabajo:
94-96, 103 Q
Patiño,Jesús: 76
Patiño, Teodomiro: 81 Quemada, La hacienda de: 36
Pénjamo, ciudad de: 50, 111, 139, 166, Querétaro, estado de: 20, 52, 55, 82,
178 103
distrito de: 105, 107, 110, 112, 137,
156, 177, 186, 198
municipio de: 40, 137 R
Peregrina, mina, molino de: 19
Peregrina Mining and Milling Co., La: Ramírez, Ignacio: 100
19 Ramírez, Patricio: 62
Pérez, Francisco: 74 Ramírez, Regino: 53
Pérez,José de la Luz: 100 Ramírez, Trinidad: 85
Pérez, Mauro: 9-13, 20, 22-25, 110- Ramírez, Vicente: 74
111, 149, 155, 156, 158-159, 166, Ramos Roa, Joaquín: 92, 93, 99, 103,
168-169, 170-171 105
Pérez, Miguel: 111 Rayas, mina de: 17, 19
Pérez, Vicente: 105 Real Tribunal del Consulado de Vera-
Periódico Oficial: 73, 75, 89, 97-99, cruz: 40
138 Reforma, La, fábrica de tejidos: 53, 87
Pesquera, Benjamín: 30 Rellano, segunda batalla de: 113
Pesquera, Enrique: 30 Rendón, Serapio: 105
Pesquera, Pedro: 16-21, 24, 30, 82, Rerum Novarum, Encíclica: 95
110-112, 115, 162-167, 170, 185, Reyes, Bernardo: 23-24, 26
200 Reyes, Francisco, capitán: 77-79
Piedragorda, ciudad de: 118 Rincón, Purísima del: 137
Pinguico Mines Company, The: 19 Rivera, Aurelio: 79, 86
Pino Suárez: 94, 103 Rivera, Protasio: 48
Plan de Ayala: 114 Rivera Caloca, Ángel: 105, 107
Plan de San Luis Potosí: 16, 35-36, 58, Rivera y Valdez, Lidia: 61
68, 109, 114 Roa, Soledad: 73
Porra, La: 102 Roa, Manuel: 73
Procel, Alfredo: 79, 86 Robles, Carlos: 24-26, 29, 91
Procel, Cándido: 79, 80-82, 86, 88, Robles, Mariano: 24
111, 113 Robles Domínguez, Alfredo: 12-13,
Procel, Onésimo: 76, 79 24-26, 28-32, 35-38, 60, 63-64, 80,
Ponce,José María: 48 82, 91, 93-94, 125
Puebla, estado de: 29, 32, 52, 68, 94, Robles Domínguez, Gabriel: 26
103 Robles Rocha, Enrique: 91
Pueblo de la Magdalena· 123 Rojas, Luis Manuel: 105
224 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

Rocha,Juanjosé: 75, 78 San Matías, hacienda de: 19


Rodríguez, Juan: 92 San Miguel: 57, 59, 104
Romita, distrito de: 49, 110, 137, 139, San Miguel Allende, ciudad de: 46,
174 50, 53, 57-58, 60, 63, 65, 139
Rosales, Ramón: 30 departamento de: 40
Ruiz, Alberto: 62 distrito de: 14, 55-56, 61, 64, 66-67,
Ruiz, Francisco: 74 71, 81, 88, 94, 125-127
Ruiz, Gabriel: 84 partido de: 41
Ruiz, Gonzalo: 105 San Miguel de las Posadas, rancho de:
25
San Miguel el Grande: 18, 40
s San Pablo, hacienda: 122
San Pedro de los Hernández, congre-
Saavedra, Crescencio hijo: 74 gación: 31
Saavedra, Crescencio padre: 74 San Pedro de los Pozos: 17
Salamanca, distrito de: 40, 71, 97, 103, San Próspero, minas de: 19
105, 112, 137, 139, 148, 157, 191 San Rafael, rancho de : 117
Salvatierra, ciudad de: 19, 50, 139, Santa Anna: 42
171, 186 Santa Catarina: 17, 50, 53-54, 57, 137,
distrito de: 52, 80, 87, 94, 103, 137, 194 177
municipio de: 40, 137 Santa Cruz, ciudad de: 50, 52, 138-
Sánchez, Gilberto: 55 139, 181
Sánchez,José: 56 distrito de: 50, 138
Sánchez, Miguel: 62 Santa Faustina, rancho de: 30
Sánchez, Rómulo: 54 Santa Rita: 121
Sánchez, Salvador: 92-93 Santa Rosa: 71
SánchezJ., Cleofas: 100 Santana, Antonia: 93
Sandía, hacienda de: 27, 34, 149 Sapién, Aristeo: 117-118, 120
San Diego de la Unión: 137 Sarabia, hacienda de: 27
San Felipe, distrito de: 34, 40, 62, 105, Saucillo, El: 122
110, 148 Sautto,José: 55
San Francisco del Rincón, ciudad de: Sauz de Armenta, hacienda de: 27, 121
137 Segure Arcocha,Juan: 91
distrito de: 101, 107, 137 Serrano Vda., Ma del Refugio: 122
San Isidro: 147, 155 Sierra Gorda, región de: 17, 48, 53,
San Isidro de las Cañas: 59 57-58, 127, 152, 154
hacienda de: 66 Sierra, Pomposo: 62
San José de los Propios: 71 Silao, ciudad de: 37, 49,-50, 68, 82,
San José de Otates: 189 139, 155, 158, 166
San José Iturbide, villa de: 53 distrito de: 13, 24-25, 30-31, 33-34,
San Juan de la Puerta, hacienda de: 9, 38,92, 110, 112, 138, 157, 178, 182
15, 112, 117-121, 123, 155, 161, 163 municipio de: 40, 138
San Luis de la Paz, ciudad de: 50, Silva, Ignacio: 100
52-53, 57, 137, 139 Sinaloa, estado de: 18, 52, 105
distrito de: 105, 137 Sirena, La, mina de: 19
San Luis Potosí, estado de: 34, 52, 64, Sitio de San Ignacio, hacienda de: 27,
105 152
ÍNDICE ONOMÁSTICO 225

Sixtos,José: 112 distrito de: 15, 56, 71-72, 75, 77,


Sixtos, Tomás: 88 83-84, 87-88, 98, 111-112, 123,
Sonora, estado de: 18, 29, 51-52, 105 125-127, 137, 182, 198, 202
Soto, Bonifacio: 34, 37, 66-67, 81-82, municipio de: 40, 74, 76, 101, 137
111, 117, 126, 153 Valle Nacional: 61
Soto, Ramón: 123 Vallejo, Ernesto: 71
Supremo Gobierno del Estado: 65 Vallejo Ruiz: 74
Supremo Tribunal: 93 Vanguardia, La: 50, 91, 93, 104-105,
108, 134
Vargas Galeana, Carlos: 104-105
T Vázquez, Cástula: 78
Vázquez, Doroteo: 119
Tabasco, estado de: 52 Vázquez Gómez, Emilio: 25, 28-29, 36,
Tamaulipas, estado de: 52, 105 64, 66-69, 80-82, 86
Tarandácuro: 137 Vázquez Gómez, Francisco: 36, 64, 66-
Tarimoro: 137 67, 80-81
Tatuan, Ángel: 31 Velasco, Daniel: 85
Tehuacán:68 Vera, Francisco: 78
Terán, hacienda de: 75 Veracruz: 52
Terreno, El, rancho de: 77 Vértiz, Manuel: 53-54
Tiempo, El: 26, 94, 115, 134 Veta Madre: 17, 19
Tierra Blanca: 53-54, 57, 137 Victoria, distrito de: 138
Tierra Blanca, rancho de: 121 villa de: 53, 137
Tlachiquera: 112, 123, 147 Victorino, Manuel: 55
Tlaxcala, estado de: 17 Vidal, María: 62
Torres, Hilarión: 27, 47, 122 Villa, Francisco: 79
Torres, Manuel: 56 Villafuerte, Alberto: 86, 100
Tupátaro: 121 Villalobos, Rafael: 91
Villaseñor,José: 103, 105, 107
Villaseñor, Macario: 55
u Villaseñor, Toribio: 107
Villaseñor F., Manuel: 86, 91, 95, 103,
United Mexican Mining Association: 105
18
Uriangato: 137
Urrutia, Enrique: 91 X
Urueta,Jesús: 105
Xichú, mineral de: 17, 50, 53-54, 57,
137, 152
V

Vaca, José: 48 y
Valdivia Chávez, Luis: 120-122
Valenciana, La, mina de: 17, 19 Yáñez, Cleofas: 62
Valenzuela, Ciro: 47, 80 Yucatán, estado de: 32, 52, 61
Valle: 73, 78-79 Yuriria, ciudad de: 49-50, 139, 167, 180
Valle de Santiago, ciudad de: 45, 139 distrito de: 52, 77, 111, 137, 173, 186
226 REVOLUCIÓN Y CONTIENDA POLÍTICA EN GUANAJUATO

laguna de: 75 Zamora, Cayetano: 66, 69


municipio de: 137 Zamora, Miguel G.: 59-61, 63-66, 69
Yuririapúndaro: 40 Zamora, Rutilio: 60, 63-66, 68
Zapata, Emiliano: 11, 110, 112-113,
170
z
Zacatecas, estado de: 51-52, 66, 103-
104
Revolución y contienda política en Guanajuato, 1908-1 913
se terminó de imprimir en diciembre de 1995
en los talleres de Programas Educativos, S. A. de C. V.,
Chabacano 65-A, 06850 México, D. F.
Se tiraron 1000 ejemplares más sobrantes para reposición.
Tipografía y formación a cargo del Programa de Autoedición
de El Colegio de México y Literal, S. de R. L. Mi.
Cuidó la edición el Departamento de Publicaciones
de El Colegio de México
Centro de
Estudios
Históricos

Facultad
de Economía

En Revolución y contienda política en Guanajuato,


Mónica Blanco saca a la luz, con base eh fuentes de ar-
chivo nunca trabajadas, la historia del periodo maderis-
ta del estado. Los acontecimientos nacionales referidos
al derrumbe del régimen de Díaz tuvieron un gran im-
pacto en Guanajuato y despertaron un conjunto de pro-
cesos relacionados con su problemática específica. El
tema central del estudio es la elaboración y puesta en
práctica del proyecto de democratización del sistema
político en Guanajuato, haciendo especial énfasis en la
respuesta de la sociedad al programa de cambios. En tal
sentido, da a conocer las formas que adoptó la acción
política y social y las características de las fuerzas que
actuaron durante la elección de los jefes políticos, de los
gobernadores y de diputados y senadores a la XXVI Le-
gislatura.
Revolución y contienda política en Guanajuato es sin
duda un libro de lectura ineludible, pues descubre las vi-
cisitudes ocurridas en un estado casi olvidado por los
estudiosos del proceso revolucionario.

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