Disputa de Rambán: Debate sobre el Mesías
Disputa de Rambán: Debate sobre el Mesías
La disputa de Rambán.
En 1263 tuvo lugar en Catalunia la siguiente disputa. El apostata Pablo Cristiano defendió el
lado Cristiano. Por los Judíos participo en la discusión Rabi Moshe Ben Najman (Najmanides).
El tema principal de la disputa fue "la llegada del Mesías".
Les transmitimos aquí la discusión en español y con comentarios. Traducción por el Rabino Arie
Natan, Bet El.
[1] Leemos en Sanhedrín (43b): Han enseñado los sabios: cinco discípulos tuvo
Yeshu (*) - Mattay, Nakay, Nétzer, Buny y Todá. (**)
(*) Yeshu HaNotzrí. La literatura talmúdica lo describe como hijo de un romano llamado
Pandera (Cf. Tosef. Julín II,24; Abodá Zará 17a, Orígenes, Contra Celso 1.28). Su madre
Myriam estaba casada con un judío de nombre Papús Ben Yehudá y en la ciudad de
Punbedita adulteró con Pandera (Cf. Shabat 104b; según el comentario de Rashí. Según la
opinión de Tosafot Ben Pendera no es Yeshu, pues R. Yehoshua Ben Perajia, su maestro,
vivió mucho antes que Rabí Akibá, éste último sabio era contemporáneo de Papús Ben
Yehudá), de esta relación nació Yeshu. Llegó a ser discípulo de Rabí Yehoshua Ben
Perajia (Cf. Sotá 47a, Ab. Zar. 17a) a quien acompañó a Egipto; viaje en el cual aprendió
diversas artes de brujerías. A causa de su comportamiento no ético Rabí Yehoshua lo alejó
de él, y por ese mismo comportamiento inmoral fue condenado a la horca la víspera de
Pésaj (Cf. Sanhedrín 43a).
(**) Mattay, abre. de Matitiyahu (Mateo); Nakay al parecer Lucas; Nétzer; Buny o Bunay;
Todá, adapt. de Taday (Tadeo).
limpio [hebreo: "nakí"] y al justo no has de matar" (Shemot 23:7). Él les dijo: si,
Nakay será muerto, como se ha declarado: "A escondidas ha matado el limpio
[hebreo: "nakí"]" (Tehilim 10:8).
Escribió Rabí Shimón: estas eran personas cercanas al gobierno gentil y era
necesario contestar a todas las pruebas sin sentido que formulaban (*). Del mismo
modo he pensado escribir estas líneas en contra de las burlas de fray Paul (**),
quien también "dejo quemar su guiso en público" (***), precisamente delante del
rey, de sus sabios y consejeros ¡que sea elevada su gloria y enaltecido su reinado!.
(*) Rashí ad Sanhedrín 43b acota sobre Nekay: "Esto es solo una respuesta cualquiera
para las naciones del mundo, pero como era cercano al reinado hubo que responder a
todas las pruebas sin sentido que presentó".
(**) De manera oficial esta disputa se realizó entre Rambán y el apóstata Pablo Cristiano
de Montpellier [••"•], a quien nuestro rabino llama "fray Paul" (en la pronunciación
catalana, el nombre Pablo, se pronuncia "Pol"), cercano al hebreo "pol" (haba). Del texto
se entiende, no obstante, que la discusión incluyó también a los frailes presentes y al
propio rey, a todos los cuales Rambán tuvo que responder.
(***) Cf. Berajot 17b. La persona que ha sufrido un cambio negativo de conducta, que se
ha desviado por un mal camino, recibe este apelativo.
[2] El rey (*) me ordenó discutir públicamente con fray Paul en su palacio, delante
de él mismo y delante de sus consejeros en Barcelona. Le respondí diciendo: He de
hacer según la orden de mi señor el rey, si me dan permiso para expresarme
libremente. Este permiso lo solicito del rey y también de fray Ramón de Peñaforte
(**) y de todos sus colegas que están aquí presentes.
(**) Fray Ramón de Peñaforte, confesor del rey y una de los más influyentes sacerdotes
de la corte, a la guisa decano de la orden dominicana, cuyo fundador Domingo de
Guzmán fundó también el oficio de la Inquisición, de triste memoria.
[4] Les repliqué: No es mi intención comenzar un pleito con ustedes, sólo solicito
expresarme libremente con respecto a esta disputa así como ustedes se expresan
libremente. Yo sé comportarme de manera ética (en lo referente a la disputa, como
ustedes piden), no obstante expresarme libremente es mi deseo. Y todos me dieron
permiso para que hablara libremente.
[5] Por lo tanto dije: Existe una disputa entre gentiles y judíos sobre muchos temas
y sobre muchas costumbres relacionadas con la religión, que no obstante no son un
fundamento sobre el cual se basa la fe. De tal modo, yo deseo discutir en esta
honorable corte sólo sobre temas que sean relevantes.
[7] Entonces se levantó fray Paul y dijo que él pretendía comprobar del propio
Talmud que el Mashiaj ya ha venido, como los profetas atestiguan sobre él.
[8] Le respondí: No obstante, antes que discutamos sobre ésto quiero que me
enseñe y me diga (fray Paul) cómo es esto posible. Ya que desde que él se dirigió a
Provenza y a otros muchos lugares he escuchado que ha declarado esto a los judíos,
sobre lo cual yo me sorprendo muchísimo. Quiero que me responda si es que él
pretende decir que los sabios del Talmud creyeron que Yeshu es el Mashiaj, y que
ellos sostienen que él es hombre completo y dios verdadero según el pensamiento
de los nazarenos.
Sin embargo, es algo conocido y verídico que toda la historia de Yeshu ocurrió
durante la época del segundo Templo y antes de la destrucción del mismo nació y
fue muerto. Los sabios del Talmud vivieron después de la destrucción del Templo,
como Rabí Akiba y sus colegas; incluso aquellos que fueron los últimos en enseñar
la Mishná: Rabí y Rabí Nathán, vivieron mucho después de la destrucción; así
como también Rab Ashe que compiló el Talmud y lo escribió, él vivió casi cuatro
cientos años después (*).
(*) La destrucción del segundo Templo ocurrió en 3828, y según el libro Séder HaDorot
Rab Ashe falleció en 4186, por lo tanto sólo han transcurrido 358 años y no 400. Sin
embargo Rab Ashe no alcanzó a terminar su labor de compilación del Talmud y la
terminaron sus discípulos 73 años después de él.
[9] Contestó fray Paul y dijo: Este es un discurso exageradamente largo que tiene
por intención anular la disputa.
[10] Entonces yo les declaré: Esto es para mi una comprobación completa que [fray
Paul] no habla sobre temas reales, sólo las he de escuchar porque es así la voluntad
de su majestad el rey.
[11] Él enseguida dijo: He aquí que está escrito: "no se ha de apartar el cetro de
(*) Este trozo se entiende según lo que Rambán declara más adelante [17]: "Nuestro
patriarca Yaakob no aseguró a Yehudá que tendría un cetro y un legislador sobre su tribu
únicamente, sino que el gobierno de todo Israel le fue conferido... así, ocurrió que se
anuló la monarquía sobre todas las tribus de Israel desde que murió Shlomó"; por lo tanto,
desde aquel momento (que murió Shlomó) se anuló la monarquía sobre Yehudá pero no
"sobre Israel" - no sobre las diez tribus de Israel.
(**) Zerubabel era hijo de Pedayá, hijo de Shaltiel, hijo de Yehoyakim, rey de Yehudá (cf.
Dibrey HaYamim A, 3:16-19). Zerubabel había pasado a ser el dirigente del exilio judío
en Babilonia el año 52 de la destrucción del primer Templo, después de la muerte de
Shaltiel. Durante el primer año del reinado de Kóresh (Ciro) retornó Zerubabel y
Yehotzadak, Kohén Gadol, a Eretz Israel junto con multitud de exiliados y comenzaron la
construcción del segundo Templo; estos trabajos fueron interrumpidos por Ajashverosh
(Asuero) debido a la conspiración de Hamán. El año setenta de la destrucción del primer
Templo, retornó Ezrá, el escriba, a Yerushalaim y reanudó la construcción del Santuario,
entonces descendió Zerubabel a Babilonia y murió allí, sucediéndole Meshulam su hijo;
durante el gobierno de este último comenzó a expandirse el reinado de los griegos y se
interrumpió la profecía de Israel, era el año 3404 de la creación del mundo.
(***) La hegemonía griega duró 180 años desde la construcción del segundo Templo, la
monarquía de los Hasmoneos se extendió por 103 años, la casa de Herodes por unos 103
años, en total 386 años. Meshulam, el hijo de Zerubabel murió al comienzo del reinado de
Alejandro Magno. Rambán menciona la cifra 380 para redondear.
[13] Respondió fray Paul: En todas aquellas épocas, a pesar que no había reyes,
había reinado, pues así se declara en el Talmud (cf. Sanhedrín 8a): "no se ha de
apartar el cetro de Yehudá" - estos son los exilarcas que hubo en Babel que solían
presionar al pueblo con su cetro, "ni el legislador de entre sus pies" - estos son los
hijos de los hijos de Hillel que enseñan la Torá al público. Hoy en día no tienen la
autorización conocida en el Talmud, por lo tanto se anuló también aquel gobierno,
por ende no existe hoy alguien a quien se le pueda denominar "rabí" [maestro en
hebreo]. Eso que a ti te llaman "maestre" [maestro en catalán] es un error, y tú
llevas tal nombre mentirosamente.
(*) Cf. Sanhedrín 13b. Cuando recibió la autorización en la ciudad se denomina "rabí" -
en Babilonia, que no tenían derecho a otorgar autorizaciones, los sabios se llamaban "rab".
(*) La fuente de la legislación citada por Rambán se encuentra en Sanhedrín 5a, allí la
guemará declara "Dijo Rab Ajay: un juez que quiso dictaminar una ley sobre temas
monetarios y se equivocó [Por ejemplo que había discusión entre amoraítas sobre el tema,
y no se había decidido como cuál de ambos era la ley, y dictaminó que se debía seguir a
uno de ellos y no supo que ya se había esparcido la costumbre de realizar como la otra
opinión. Rambam, Hiljot Sanhedrín 6:2], si pidió permiso del exilarca para juzgar [si se
trata de un sólo juez experto] o los litigantes lo aceptaron como juez [sea cual fuera su
veredicto] – no está obligado a remunerar a la parte afectada [si no es posible reabrir el
litigio].
(**) En el año 4119 A.M., en los días de Hillel, el hijo de Rabí Yehudá Nesiá se anuló el
Sanhedrín en Eterz Israel, y el nacimiento de Yeshu ocurrió cerca de doscientos años
antes de la destrucción del segundo Templo [Cf. infra, 22]. Si la destrucción del Templo
ocurrió en 3828, por lo tanto doscientos años antes es 3628, desde esta fecha hasta la
anulación del Sanhedrín (4119) transcurrieron 491 años, de los cuales hay que descontar
la vida de Yeshu; por ende bien dijo Rambán que que se trata de más de cuatrocientos
años.
(*) Cf. Comentario de Rambán a BeReshit 49:10. La opinión de Rambán con respecto a la
monarquía de la casa de los Hasmoneos (Kohanim) es la siguiente, si bien los hijos de
Matitiyahu fueron grandes héroes y justos cometieron el pecado de haber gobernado sobre
Yehudá, cetro que está destinado únicamente a la tribu de Yehudá y no a los Kohanim
provenientes de la tribu de Leví; como ellos quitaron y eliminaron el cetro de Yehudá de
sus legítimos herederos, HaShem los castigó del mismo modo y sus esclavos se
levantaron contra ellos y los eliminaron.
[15] Entonces respondió fray Pere de Génova: es verdad que el versículo sólo
declara que no se interrumpirá [la monarquía] para siempre, pero puede que haya
interrupciones momentáneas. "Vacare" en vernacular.
[17] Entonces dijo fray Pere: Yo no he ratificado nada. Ya que setenta años en
Babilonia es un lapso corto de tiempo y muchos hubo entre ellos que aun
recordaban el primer Templo, como se declara en el libro de Ezrá (Cf. 3:12) - esto
se llama "anular", "vacare" en vernacular. Pero ahora que ustedes están más de mil
años sin monarquía, esto se llama eliminación total.
época.
[21] Entonces ese hombre gritó y me dijo: Vean que éste reniega de sus propios
libros.
se quedó callado.
(*) El nació el año 3681, el año cuarto del reinado de Alejandro Janeo, año 263 del
segundo Templo. El Templo fue destruido el año 2828, si restamos 3671 nos da 157 años,
los cuales son los casi doscientos años de los que habla Rambán. El el libro "Séder
HaKabalá LeRaABaD" (pag. 9) se relata la época de Yeshu, cuando él nació, como ya
dijimos reinaba Alajandro Janeo el cual odiaba a los sabios. Durante la fiesta de Sukot
ocurrió un enfrentamiento entre el rey y el pueblo que terminó en una matanza de los
sabios de la época; solo se salvaron dos: le perdonó la vida a Shimón Ben Shetaj, hermano
de su esposa, y Yehoshua Ben Perajia que huyó a Alejandría. En esta huida fue
acompañado por su discípulo Yeshu. Según los textos del pueblo judío nació entonces
durante este periodo; los gentiles no obstante opinan que nació durante el reinado de
Herodes y que fue colgado durante el reinado de Arquelao, su hijo; lo cual ocurrió 110
años después.
[23] Entonces acotó maestre Guiles, el juez del rey, y dijo: la disputa no versa
ahora sobre Yeshu, sino que la pregunta es si el Mashiaj ha venido o no. Tú dices
que no ha venido y ese libro de ustedes declara que si ha venido.
[24] Le dije: Has escogido, como es costumbre entre ustedes, responder en forma
mentirosa, de todos modos les contestaré sobre este tema. Los sabios no han dicho
que el Mashiaj ya ha venido, sino que dijeron que ya ha nacido; del mismo modo
como el día que nació Moshé, de bendita memoria, no se considera que haya
venido ni que haya sido el libertador; en cambio cuando vino donde el faraón,
mandado por Dios, y le dijo que así había declarado Dios: "Deja salir a mi
pueblo..." (Shemot 8:1), entonces se considera realmente que vino.
Del mismo modo con el Mashiaj, cuando venga donde el Papa y le diga mandado
por Dios que deje salir a mi pueblo, entonces diremos que ha venido. Hasta ahora
(*) Cf. Yalkut Shimoní, Yeshayahu 500. "En aquel momento traerá Dios a Eliyahu y al
Mashiaj, vendrá con un cántaro de aceite en sus manos, con bastones en sus manos,
entonces se reunirá allí todo Israel delante de ellos y la presencia de Dios estará sobre
ellos, los profetas detrás de ellos y un Séfer Torá a su derecha y los ángeles a su izquierda
y los conducirán hasta el valle de Yehoshafat..." A pesar que lo se dice explícitamente que
Eliyahu ungirá al Mashiaj, del contexto se entiende.
[25] Entonces argumentó aquel hombre: He aquí la porción del profeta que habla
del siervo sufriente (Cf. Yeshayahu 52:13) relata que el Mashiaj ha de morir en
manos de sus enemigos y será ajusticiado entre delincuentes, todo lo que ocurrió
con Yeshu. ¿Crees tú que esta porción del profeta se refiere al Mashiaj?
[26] Le dije: según una interpretación verídica no se refiere sino al pueblo judío
como nación, ya que así lo llaman los profetas repetidas veces: "Israel, mi
siervo..." (Yeshayahu 41:8), "Yaakob, mi siervo..." (Ibíd. 44:1).
[27] Dijo fray Paul: Yo te demostraré que según los propios sabios judíos estos
versículos se refieren al Mashiaj.
[28] Le dije: Es verdad que nuestros sabios, de bendita memoria, en los libros que
comentan los relatos interpretan que se refiere al Mashiaj (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476; Tanjuma, Toldot 14); pero nunca han declarado que el Mashiaj
sería asesinado por mano de sus enemigos, no encontrarás en ningún libro de los
libros de Israel, no en el Talmud y no en relatos, que el Mashiaj hijo de David será
muerto (*), o que será entregado en manos de sus enemigos o que será enterrado
entre delincuentes, e incluso el Mashiaj que ustedes se hicieron nio siquiera fue
enterrado. Yo estoy dispuesto a explicarles la sección del siervo sufriente si desean
con una explicación convincente y clara, siendo que no se encuentra en ella que el
Mashiaj ha de ser muerto, como ocurrió con su Mashiaj. Y no quisieron escuchar.
(*) Rambán fue exacto en decir que no hay referencia que el Mashiaj hijo de David ha de
ser muerto, porque encontramos en la guemará en Suká 52b que el Mashiaj hijo de Yosef
si será muerto.
[29] Nuevamente aquel hombre declaró que en el Talmud (Cf. Sanhedrín 98a) se
declara que Rabí Yehoshua Ben Leví le preguntó a Eliyahu cuándo ha de venir el
Mashiaj, y él le respondió: "pregúntale al Mashiaj mismo"; Rabí Yehoshua le
preguntó entonces dónde está y Eliyahu le dijo que está en la puerta de Roma entre
lo enfermos. Fue allí, lo encontró y le preguntó... Si es así, quiere decir que ya ha
venido y está en Roma [y sería Yeshu, el que gobierna en Roma].
[32] Le dije: Ya fijamos las condiciones de la disputa, entre las cuales está el que
yo no discutiré contigo y te responderé. No obstante todos sabemos que ya hubo
entre los primeros hombres como Adam y Metushelaj que vivieron cerca de mil
años; Eliyahu y Janoj incluso más que ellos - la vida está en manos de Dios.
[35] Entonces se retiraron de este lugar y dio el rey tiempo para volver a la disputa
el día lunes próximo.
[36] En aquel día se dirigió el rey a unos de los claustros que hay en la ciudad y se
reunieron allí casi todas las personas de la ciudad, tanto gentiles como judíos.
Estaba en ese lugar el cardenal y todos los sacerdotes y los sabios de las órdenes
menores [franciscanos] y los predicadores; entonces se levantó aquel hombre para
hablar.
[38] Le dije: Yo te pido que me dejes aclarar mi opinión sobre el tema del Mashiaj,
después él podrá replicar sobre un tema explicado.
[39] Me levanté y dije: Escuchen todos los pueblos (Cf. Melajim A 22:28). Fray
Paul me ha preguntado si el Mashiaj, sobre el cual hablaron los profetas, ya ha
venido y yo le respondí que no. Entonces él me trajo un libro en el cual hay un
relato, según este relato en el día que fue destruido el Templo ese mismo día nació
el Mashiaj. Yo le dije que no creía en ésto.
Ustedes deben saber que nosotros tenemos tres tipos de libros, uno es la Biblia en
la cual todos creemos con fe completa; el segundo tipo se llama Talmud, que es
una explicación de los mandamientos de la Torá, ya que en la Torá hay 613
mandamientos y no existe ninguna que no haya sido explicada en el Talmud,
nosotros creemos en él con respecto a la explicación de los mandamientos.
Tenemos un tercer tipo de libro llamado Midrash, es decir "sermones" [o relatos
exegéticos], como si el cardenal presente dirigera un sermón al pueblo y a uno de
los concurrentes le pareció bien y lo escribió; este libro aquel que crea en él - está
bien, aquel que no crea en él - no daña.
Hay algunos de nuestros sabios que escribieron que el Mashiaj no nacerá sino hasta
una época cercana al momento en que ha de sacarnos del exilio. Por lo tanto no
creo en este libro en aquello que declara que el Mashiaj nació el día de la
destrucción del segundo Templo. También nosotros llamamos a este texto Hagadá,
es decir "racionamiento" (*), cuya definición nos indica que son conceptos que una
persona comunica a otra (**). No obstante yo estoy dispuesto a aceptarla en forma
literal, como ustedes quieren, ya que este relato es una comprobación explícita que
Yeshu no es el Mashiaj, como ya les dije, ya que él no nació en aquel día. Es claro
por lo tanto que en aquel momento (de la destrucción del Templo), todo el asunto
de Yeshu había ya pasado mucho tiempo antes.
(*) Racionamiento, acción y efecto de racionar. En el español que hablamos hoy en día
indica someter algo en caso de escasez a una distribución ordenada. No obstante tiene un
uso técnico dentro del campo de la lógica, llamándose así a un argumento estructurado
con rigor y necesidad lógica. Al parecer la segunda ascepción mencionada era la más
común dentro del universo conceptual del siglo XIII, lo que podemos decir también
dentro del catalán (racionament). Sin embargo, utilizar el término "racionamiento" para
describir un relato (Hagadá) es una ascepción de la cual no tengo conocimiento.
(**) Sobre las palabras de Rambán., el cual se refiere a la Hagadá como un relato que una
persona comunica a otra, sin autoridad que obligue dentro del judaísmo, existe discusión
entre los sabios más recientes. Hay algunos que opinan que tal afirmación fue dicha
dentro de la disputa para argumentar contra el apóstata, no obstante no eran el
pensamiento propio de Rambán (Cf. Shebil HaZahab, R. Mordejay Eliasberg, p. 27). Por
otro lado, el editor de la disputa (Edición Mosad HaRab Kuk, Kitbey HaRambán, p. 308,
notas) trae muchas fuentes donde se declara una apreciación semejante a la de Rambán
sobre la Hagadá: vid. R. Abraham, hijo de Rambam, Sobre los estudios de JaZal, sección
4; Shiltey HaGuiborim sobre RYF al tratado Abodá Zará, cap. 1; etc.
(*) Cf. BeReshit 1:17. La Torá declara en el momento que Dios advirtió al hombre de no
comer del árbol del conocimiento del bien y del mal: "... el día que comas de él, de morir
morirás". Rambán explica ad loc. que no se refiere a que morirá inmediatamente, como
vemos de la propia Escritura, sino que por causa del pecado ha de morir, se desprende de
esto que si no hubiera pecado podríamos concluir que hubiera sido inmortal. Sobre el
tema, Rambán trae dos opiniones en su comentario a la Torá, hay quienes opinan que el
hombre fue creado mortal y el pecado lo que introdujo en el mundo es el hecho que por
transgredir la muerte será adelantada; en cambio otras opiniones sostienen que Adam era
inmortal y por haber pecado Dios lo castigó con la mortalidad. [Cf. Shabat 55b, B.R. ad
fin. 17]. En cambio la posición de los nazarenos sobre el tema refleja sólo la tesis de la
creación inmortal del primer hombre, siendo el pecado la causa de la muerte. [Tomás de
Aquino, Summa Theologica I,97,1; II-II, 164,1]
(**) Cf. Shemot Rabá 30,2 "En los días del Mashiaj, Dios destruirá a la muerte"
[40] Preguntaste además, mi señor el rey, dónde él [el Mashiaj] está ahora; los
versículos dicen en forma clara que Adam, el primer hombre, vivió en el jardín de
Edén que está dentro de Eretz Israel, y cuando pecó se declara que Dios lo expulsó
del jardín de Edén; por lo tanto, el Mashiaj que está excento del castigo por el
pecado de Adam se encuentra allá en el jardín de Edén. Así dijeron los sabios en
[41] Entonces preguntó el rey: ¿Acaso no dijeron en aquel relato que él está en
Roma?
[42] Le respondí: no se ha dicho que él esté en Roma, sino que se revelará en Roma
en algún momento, ya que le dijo Eliyahu a aquel sabio [Cf. 29] que lo podrá
encontrar allá en ese día, que se mostrará allá. Ha de revelarse allá, en Roma, a
causa del motivo que se declara en los relatos, pero yo no quiero comentarlo aquí
debido a la cantidad de gente que nos rodea. No quise declarar lo que se lee en la
Hagadá, que el Mashiaj estará en Roma hasta destruirla, como encontramos con
Moshé, nuestro maestro, que creció en la casa del Faraón hasta que lo castigó y
ahogó a todo su pueblo en el mar. Así también se declara con respecto a Jirán, el
rey de Tiro: "Saqué fuego de dentro tuyo y te consumí" (Yejezkel 28:18). Así
también declara Yeshayahu: "Allí ha de paser el becerro y allí se echará, sus
retoños consumirá" (Yeshayahu 27:10). En el texto Pirkey Eijalot (6,2) dice: "...
hasta que le diga una persona a otra: anda a Roma y todo lo que hay en ella está a
una pruta [moneda mínima], y éste le diga: no me interesa..."(*). Estas citas se las
comenté al rey en privado.
(*) "Después ha de subir otra nube... y bajará una peste, leprosidad, sobre Roma hasta que
diga..."
[43] Pregunté y volví a acotar: ¿Ustedes está de acuerdo conmigo que el pecado de
Adam, el primer hombre, se anulará en la época mesiánica?
[44] Respondieron mi señor el rey y fray Paul: Sí. No obstante no como tú opinas,
ya que el principio es que todos los seres humanos deberían caer en el infierno
como castigo por el pecado, en cambio en días del Mashiaj Yeshu se anulará este
castigo y todos saldrán de allí. (*)
(*) Según Tomás de Aquino (Suma II-II,163,3) La magnitud del pecado de Adam hizo
que el castigo fuese colectivo siendo que toda la humanidad participa de él; por lo tanto la
única posibilidad de librarse del infierno consiste en seguir la doctrina de Yeshu. Por lo
tanto, según su opinión el cumplimiento de los preceptos (la conducta humana que enseña
el Tanaj) carece de impotancia, siendo la fe en Yeshu la única posibilidad de salvación
[•••••]. (Cf. Suma I-II,122,1; 114,2)
[45] Yo les dije: En nuestra tierra suelen decir: "el que quiere mentir que aleje a los
testigos...". Muchos castigos están escritos con respecto al pecado de Adam y Javá,
la tierra fue maldita a causa de él (BeReshit 3:17), cardos y espinas ha de
producirle (Ibíd. 3:8), con sudor de sus narices (Ibíd. 3:19), tú eres polvo (Ibíd.
19:19). Así también con respecto a la mujer, con dolor ha de parir a sus hijos (Ibíd.
42:16). Todo lo anterior está vigente también hoy en día, todo lo que se ve y se
siente no ha sido expiada con la venida de sus Mashiaj; sin embargo el infierno,
que no aparece escrito en los versículos, ustedes dicen que expió, además de no
haber nadie que pueda contradecirles - envíen a alguno que vaya y nos cuente.
Este argumento de ustedes es impropio para Dios, ya que los justos no reciben el
infierno como castigo del pecado de Adam, el primer hombre, su ascendiente; mi
alma está cercana al alma de mi padre como al alma del Faraón, por ende a causa
de los pecados del Faraón no entrará mi alma al infierno. No obstante, los castigos
fueron corporales ya que mi cuerpo proviene de mi padre y de mi madre y cuando
fue decretado sobre ellos que serían mortales, su descendecia para siempre serían
también mortales.(*)
(*) Es una disputa filosófica y teológica profunda entre los pensadores judíos y los
seguidores de Yeshu sobre las consecuencia del pecado de Adam. Entre los textos
fundamentales que tratan este tema podemos señalar, fuera de la presente discusión,
"Maguén VeJéreb" de R. Yehudá Aryeh de Modena y "Séfer HaBitul" de R. Jasday
Crescas; siendo la opinión general de los sabios de Israel que el castigo se extendió a nivel
físico y no a nivel espiritual. Por lo tanto, el castigo por la coducta humana es propio de
cada cual y no colectiva, en cambio las señales físicas del castigo permanecen y están
vigentes aun, comprobación de que el Mashiaj todavía no las ha venido a expiar o
eliminar. No debemos además olvidar que hay opiniones entre los sabios (Rambam) que
sostienen que la época mesiánica tiene una función totalmente diferente a la presentada
aquí y no relacionada con procesos fisiológicos.
[46] Se levantó aquel hombre y me dijo: te traeré otra comprobación que la época
del Mashiaj ya ha pasado.
nuestros pecados y los pecados de nuestros padres hicieron que perdamos toda esperanza
de liberación, y por lo tanto el destierro se alargaría y continuaría sin fin... todo esto no
afecta el principio básico de la Torá, ya que para nosotros no hay otra recompensa sino el
mundo venidero y el placer espiritual que alcance nuestra alma en el placer que se
denomina el jardín del Edén, siendo que nos habremos salvado del Guehinam. Sin
embargo nosotros seguimos declarando que llegará la Gueulá o liberación ya que es un
punto verdadero sostenido por todos los hombres de Torá y por los profetas..."
[49] Le dije: No. Yo creo y se que aun no ha venido. No hubo ningún hombre
jamás que haya dicho y que digan sobre él que es el Mashiaj fuera de Yeshu, y yo
no puedo creer en su mesianismo. El profeta declara sobre el Mashiaj que su
reinado se extenderá desde el mar al mar y desde el rio hasta los confines de la
tierra (Cf. Tehilim 72:8); en cambio Yeshu no tuvo gobierno, por el contrario fue
perseguido por sus enemigos y se escondía de ellos, finalmente cayó en sus manos
y no tuvo la fuerza de salvarse a si mismo, entonces cómo hemos de pensar que
pueda salvar a todo Israel. Además incluso después de su muerte tampoco tuvo
poder, ya que el imperio de Roma no se originó para él; antes que comenzaran a
creer en él el imperio de Roma controlaba la mayoría del mundo, por el contrario
después de haber recibido la fe en Yeshu perdieron mucho su control. Incluso hoy
en día, los siervos de Mahoma tienen mucho más poder que ustedes.
El profeta escribe que en la época mesiánica no será necesario que una persona le
enseñe a otra el conocimiento sobre Dios, ya que todos lo reconocerán. (Cf.
Yirmiyahu 31:33). La tierra se llenará del conocimiento de Dios así como las aguas
cubren las aguas (Cf. Yeshayahu 11:40), sus espadas han de fundir y los pueblos no
se levantarán en armas unos contra otros ni se prepararán para la guerra (Cf. Ibíd.
2:4). Sin embargo, desde los timpos de Yeshu y hasta ahora todo el mundo está
lleno de violencia y robo, y los cristianos han derramado sangre más que cualquier
otro pueblo sobre la tierra y abundan en prostitución. ¡Cuán difícil será para ti, mi
señor el rey, y para tus jinetes no prepararse más para la guerra!
[52] Ciertamente [habló aquel hombre] los sabios judíos han dicho sobre el Mashiaj
que es mayor que los ángeles, lo que no puede referirse sino a Yeshu quien es el
Mashiaj y dios al mismo tiempo. Entonces él leyó lo que dijeron en los relatos de
los sabios (Cf. Yalkut Shimoní, Yeshayahu 476) sobre el versículo (Yeshayahu
52:13): "Elevado, ensalzado y superior...", cuya explicación es: "elevado" más que
Abraham, "ensalzado" más que Moshé y "superior" más que los ángeles.
[53] Le dije: Nuestros sabios dicen ésto en forma constante de todos los justos, son
mayores espiritualmente los justos a los ángeles (Cf. Sanhedrín 93a). Así dijo
Moshé, nuestro maestro, al ángel que en el lugar donde él se sienta no tienen los
ángeles permiso de sentarse (Cf. Sifrí, Nitzabim 308), e incluso sobre todo Israel se
ha declarado: "Son queridos Israel más que los ángeles..." (Julín 91b).
se fortalece en todo ésto [la liberación] como Mijael, el ministro de ellos..." (Cf.
Daniel 10:21), y se declara además: "Volveré a luchar contra el ministro de
Persia..." (Ibíd.). En cambio el Mashiaj ha de hacer más que todos los anteriores,
"levantará su corazón para comportarse según las enseñanzas de
HaShem..." (Dibrey HaYamim 13:9), él vendrá y le ordenará al Papa y a todos los
reyes de los pueblos en Nombre de HaShem: "Envía a mi pueblo para que me
sirva..." (Shemot 8:16); entonces hará entre ellos muchos y grandes milagros y
maravillas y no tendrá miedo de ellos en lo absoluto, él se levantará dentro de la
ciudad de Roma hasta que la destruya. Si quieres te explicaré todo el tema. Pero él
no quiso escuchar.
[54] Además aquel hombre leyó otro relato en el cual el Mashiaj reza por Israel
para que Dios les perdone sus pecados, siendo que él está dispuesto a recibir
sifrimientos, no obstante él le pide a Dios: estoy dispuesto a recibir sufrimientos
con la condición que la resurrección ocurra en mis días; no solamente pido esto
para los muertos en mi generación, sino para todos los muertos desde Adam hasta
ahora; y no solamente para los muertos, sino para todos aquellos que fueron
arrojados al mar y se ahogaron o que fueron devorados por las fieras. Por lo tanto,
los sufrimientos que recibió sobre él el Mashiaj se concretaron con la muerte de
Yeshu, que éste recibió en forma voluntaria.
[55] Le dije: Pobre de aquel que no sé averguenza. Todo lo que dijiste Yeshu nunco
lo hizo. No resucitó muertos desde Adam hasta ahora, nada de lo que dijiste él hizo.
Además esta oración revela que es un hombre y no un dios, ya que no tiene el
poder de resucitar. Por otro lado, los sufrimientos a los que te referiste (*) no son
sino el profundo dolor que siente al demorarse su venida y ver a su pueblo en el
destierro, el honor de Dios pisoteado, la idolatría a la que sirven y a los herejes que
hacen de otro el Mashiaj y lo honran.
(*) Los sufrimientos del Mashiaj están mencionados en Yalkut Shimoní, Yeshayahu 476.
"Rab Huná en nombre de Rabí Aja: los sufrimientos [por nuestros pecados] se dividen en
tres partes, una parte recibirán las generaciones futuras y los patriarcas, otra recibirá la
generación que abandone la Torá y otra recibirá el Mashiaj."
[56] Entonces aquel hombre volvió a decir: Daniel declaró: "Setenta semanas están
determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar con el delito,
para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna,
para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar más sagrado" (Daniel
9:24) Y setenta semanas, que son de años, llegan a 490 años, la cantidad de tiempo
que estubo el segundo Templo más los setenta años del exilio en Babilonia, siendo
que el lugar más sagrado representa a Yeshu.
[57] Le dije: ¿Acaso Yeshu no vivió, según nuestros cálculos, más de treinta
semanas antes de esta época? Esto es una evidencia sobre la que atestiguan
personas que fueron contemporáneas suyos, e incluso según los cálculos de ustedes
vivió unas diez semanas antes de esta fecha.
(*) Según lo declarado por los sabios Yeshu vivió unos doscientos años antes de la
destrucción del segundo templo, lo que da un poco menos de treinta semanas (28.57).
Mientras que según ellos nació setenta y tres años antes de la destrucción, lo que da más
de diez semanas (10.42).
[58] Aquel hombre agregó: Así fue. Pero un versículo que declara "has de saber,
pues, y entender que desde que se pronunció el decreto para restaurar y edificar
Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe..." (Ibíd 9:25), él es el Mashiaj, él es el
príncipe, él es Yeshu.
[59] Le dije: También esto es un error común, porque el versículo divide las setenta
semanas que mencionó y cuenta hasta el Mashiaj siete semanas, después de él
cuenta sesenta y dos semanas para la construcción de la ciudad y del pozo [que la
redea] y luego cuenta una semana [la mitad de una semana] para establecer un
pacto con muchos pueblos; así se completan las setenta semanas (*). Y Yeshu que
tú denominas Mashiaj, el prícipe, no vino al cumplirse las setenta semanas, sino
después de más de sesenta semanas según tu cálculo. Si quieres explícame toda el
tema según tu opinión y yo te refutaré ya que no podrás explicarla jamás de
ninguna manera. Me sorprende que hables de algo que no sabes; por eso yo te
informaré que el Mashiaj, el príncipe, del que hablan los versículos es Zerubabel, el
cual vino, como consta de la Escritura, a las siete semanas. (**)
(*) Para poder entender las palabras de Rambán debemos analizar los versículos mismos,
así:
"9:24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para
terminar con el delito, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la
justicia eterna, para el cumplimiento de la visión y la profecía, y para ungir el lugar más
sagrado. 9:25 Has de saber, pues, y entender que desde que se pronunció el decreto para
restaurar y edificar Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe, habrá siete semanas, y
sesenta y dos semanas; y volverá a ser edificada la ciudad y el pozo [que la rodea], pero
durante una época angustiosa... 9:27 Por una semana él establecerá un pacto con muchos
pueblos, y en la mitad de la semana hará cesar los sacrificios y las ofrendas de harina...".
1) Desde que se destruyó el primer Templo [que desde entonces hubo necesidad de
reconstruirlo y como si se pronunció el decreto de reconstrucción] hasta la venida del
Mashiaj pasarán siete semanas [vers. 25], es decir 49 años; el Mashiaj en cuestión es
Zerubabel, cf, infra.
2) Después de él pasarán sesenta y dos semanas durante los cuales la ciudad y el segundo
Templo estarán construidos [vers. 25], es decir 434 años, no obstante sabemos que el
segundo Templo se mantuvo por 420 años, Rambán responde en Séfer HaGueulá [pag.
282 edic. Mosad Harab Kuk] que los 434 años se refieren a las calles de la ciudad.
(**) Rambán sostiene aquí y también en Séfer HaGueulá que el Mashiaj anunciado en
Daniel es Zerubabel, quien vino 49 años después de la destrucción del primer Templo. Sin
embargo, el propio Rambán pregunta que en verdad Zerubabel vino después de 51 años de
la destrucción, cuando Kóresh [que según la opinión de Rashí es el Mashiaj anunciado por
Daniel, cf. Rashi ad loc.] permitió a algunos desterrados volver a edificar el Templo el
año primero de su reinado [cf. Rashí y Ibn Ezrá sobre el comienzo del libro de Ezrá],
sobre ésto responde que el mensaje de la profecía fue decirle a Daniel que no pasarán 49
sin liberación, es decir no se llegará a la semana octava sin que haya venido el Mashiaj, el
príncipe.
Daniel solía rezar constantemente para saber la venida del Mashiaj [Cf. Daniel
8:15], y finalmente le fue revelada la venida del Mashiaj en el versículo que dice:
"Desde el momento en que será interrumpido el sacrificio diario hasta la
desolación de la abominación pasarán mil docientos noventa días" (Daniel 12:11).
Ahora explicaré este versículo delante de todo el público presente aunque resulte
difícil para los judíos que están aquí (*). La Escritura dice que desde el momento
en que se interrumpa el sacrificio diario hasta que quede desolada la abominación
que lo anuló, es decir el pueblo de Roma que destruyó el Templo, pasarán mil
doscientos noventa años. Los "días" mencionados aquí se refieren a años, como lo
prueban otros versículos, por ejemplo: "Por días [años] estará pendiente su
liberación" (VaYikrá 25:29), o "Cada día [año]..." (Shemot 13:10) o "Días [años]
o diez años..." (BeReshit 24:55). Después Daniel declara: "Feliz la persona que
espera y llega a los días de mil trescientos treinta y cinco" (Daniel 12:12), con esto
agregó cuarenta y cinco años. La explicación es que en un primer momento vendrá
el Mashiaj y pondrá a la abominación pagana como una desolación, extirpada del
mundo; después ha de reunir a los desterrados de Israel al desierto de los pueblos
como se declara: "Te conduje al desierto y te hablé al corazón" (Hoshea 2:16),
entonces traerá a Israel a su tierra del mismo modo que lo hizo Moshé, nuestro
maestro, el primer libertador, será este periodo primero de cuarenta y cinco años.
Después dejará a Israel en su tierra y estos se alegrarán con HaShem, su Dios, y
con David, su rey. ¡Feliz el que pueda llegar a estos buenos días! Desde la
http://www.masuah.org/RAMBAN.htm (30 of 52)04/05/2005 16:46:08
La disputa de Ramb?n
destrucción han transcurrido mil ciento noventa y cinco años; por lo tanto faltan de
la cantidad que declaró Daniel noventa y cindo años. Nosotros esperamos que
venga el libertador apar aquella fecha, ya que esta explicación es correcta y
comprensible, siendo lógico confiar en ella.(**)
(*) El editor de los escritos de Rambán acota a las palabras de nuestro rabino que tal vez
sea difícil para los judíos presentes en la disputa, ya que aleja la liberación, la Gueulá en
noventa y cinco años más. (Cf. Kitbey HaRambán, Edit. HaRab Kuk, pag 314)
(**) Rambán consciente de la advertencia que fijaron los sabios "¡Que se infle el espíritu
de los que calculan la vendida del Mashiaj! (Sanhedrín 97b), escribe en Séfer HaGueulá
[Kitbey HaRán, pag. 270] "Lo que hemos de decir sobre la vendida del Mashiaj, son
conceptos probables, nada de lo que declaremos es propio de decretarse como
necesariamente verdadero y decir sobre ello que es una afriamción absoluta. Nosotros no
somos profetas para decir algo así sobre los secretos de Dios, no obstante esperamos el
momento en que venga, y creemos en este principio. De la forma que lo hemos expresado
y de las fechas que hemos explicado, podemos decir tal vez es como lo declaramos,
¡Bendito el que sabe la verdad!"
[62] Respondió fray Paul: Dijeron los sabios en sus relatos [Hagadá], "Estos
cuarenta y cinco días agregados son los cuarenta y cinco días en que se revelará el
libertador y se ocultará de ellos" (Yalkut Shimoní, Hoshea 518) (*). Así como el
primer libertador, Moshé, se reveló y se ocultó de ellos también el último libertador
se revelará y se ocultará, por cuanto que mecnionaron el término "día", obviamente
se refiere a días y no a años.
(*) El Midrash declara que la liberación futura será como la primera liberación, así como
Moshé se reveló y se ocultó, así también el Mashiaj se revelará y se ocultará; el lapso de
tiempo que estará oculto será de cuarenta y cinco años. Esta cantidad se calcula del
siguiente modo: en un versículo dice (Daniel 12:11) "Desde el momento en que será
[63] Le dije: el Midrash ocupó el mismo lenguaje que utilizan los versículos y
declaró "cuarenta y cinco días" que son años, como suelen decir los sabios "utilizó
el lenguaje del versículo" (Cf. Babá Metziá 2a)
[64] Dijo fray Paul que no existe judío en el mundo que no reconozca que el
significado de "día" es "día" realmente, pero éste está cambiando los significados
según su voluntad.
[66] Le dije: Mi señor el rey, este judío haría bien siendo juez de fray Paul pero no
de mi, porque "día" se dice en el lenguaje de los versículos sobre un "lapso de
tiempo", por ejemplo "en el día que maté a todos los primogénitos..." (*). Y en un
conjunto de días se dice sobre "años". Aquí en esta sección [Daniel] se refiere a
años, lo que era necesario declarar para finalizar el tema como ya le había dicho el
ángel dos veces, "Finaliza estas palabras y sella el libro hasta el momento del fin,
entonces muchos correrán y el entendimiento se incrementará" (Daniel 12:4). Pero
aquí yo hablo sobre conceptos de sabiduría con alguien que no sabe ni entiende, por
ende está bien que lo juzguen los ignorantes.
(*) Cf. BeMidbar 3:13. Los primogénitos fueron muertos de noche, por lo tanto la palabra
"día" indica un periodo de tiempo.
(**) Cf. Shoftim 17:10 "Le dijo Mijá: quédate conmigo y yo será para ti un padre y un
Kohén además yo te daré diez monedas de plata por día (año)...". Rashí explica ad loc.
que se refiere al final de cada año, asi mismo explican Radak y R. Yosef Kara.
[67] Entonces intervino fray Arnal de Segura: Vean que Jerónimo (*) traduce aquí
el término "días" como "los días del pueblo" (**).
(*) Jeónimo [340?-420] Erudito y traductor, nació en Estridón, en los límites de Dalmacia
y Panomia, falleció en Beit Léjem. En esta última ciudad se dedicó a la traducción de la
Biblia desde su original hebreo al latín; esta versión se conoce como la "Vulgata", siendo
la versión oficial de la Iglesia Romana.
(**) No logré entender a qué se refiere fray Arnal de Segura, pues en el versículo de
BeMidbar 3:13 que habla de la muerte de los primogéntios, Jerónimo no traduce la
palabra "BeYom" (en el día): "meum est enim omne primogenitum ex quo percussi
primogenitos in terra Aegypti..." [trad. lit. "Mio es pues todo primogénito ya que fueron
muertos los primogénitos en la tierra de Egipto". Si la intención del fraile era presentar
los versículos de Daniel, en ambos traduce directamente sin agregados algunos, así en
Daniel 12:11 "... et posita fuerit abominatio in desolatione dies mille ducenti
nonaginta" [trad. "y será puesta la aboninación en desolación por días mil docientos
noventa"] y en el versículo siguiente: "beatus qui expectat et pervenit ad dies mille
trecentos triginta quinque" [trad. "Feliz quien espera y llega a los días mil trescientos
treinta y cinco"] Puede ser que la versión de la Vulgata que llegó a nuestras manos era
diferente en algunos pasajes a la que ellos poseían en aquel tiempo (¿?) o que el fraile se
equivocó e hizo equivocar a nuestro sabio.
[68] Me alegré con lo que él dijo y le repliqué: Pueden ver ustedes de sus palabras
que el término "días" no tiene la misma explicación que en el resto de los pasajes, y
por lo tanto necesitó interpretarlo. Yo estoy seguro que "los días del pueblo" que
mencionó [Jerónimo] son "años", así como el pueblo suele decir "muchos días hay
desde tal hecho" y se refieren a "años".
[69] Otra vez aquel hombre dijo: He aquí, los sabios de ustedes han dicho que el
Mashiaj entró en el jardín de Edén y así se declara en los relatos [Hagadá]: El
Mashiaj por qué [ingresó al jardín de Edén], porque contempló a sus antepasados
que practicaban idolatría, se alejó de sus conductas y sirvió a Dios, entonces lo
puso en el jardín de Edén. (*)
(*) Cf. Dérej Eretz Zutá ad fin. cap. I. "Nueve entraron vivos al jardín del Edén y estos
son, Janoj Ben Yéred, Eliyahu, el Mashiaj, Eliézer el siervo de Abraham, Jiram el rey de
Tiro, Obed el rey de los etíopes, Yaabetz el hijo de Rabí Yehudá HaNasí, Batyah la hija
del Faraón y Séraj Bat Asher y hay quien dice Rabí Yehoshua Ben Leví".
[70] Entonces como riendome de él dije: Esto es una prueba que el era hijo de
idólatras, un hombre total. Dios le recompensó cuando se alejó del comportamiento
de sus antepasados y no practicó la idolatría como ellos. ¿Acaso esto se puede decir
sobre Dios mismo? Entonces tomé su libro y lei delante de ellos este relato desde el
principio, allí se declara que catorce (*) son los que ingresaron al jardín de Edén
estando vivos, y cuenta entre ellos a Séraj Bat Asher y a Batyah, la hija del Faraón.
Por lo tanto, si hubiera sido Yeshu dios como ustedes piensan, no hubiera estado
con mujeres en el jardín de Edén, sino su trono sería el cielo y la tierra el asiento de
sus pies [•••••]; pero es como ya he dicho, que él [el Mashiaj] está en el jardín de
Edén [en Eretz Israel], en la morada que era de Adam, el primer hombre, antes de
haber pecado, esta es la opinión de los sabios según este relato, lo que es claro.
(*) Fuera de la fuente en Dérej Eretz Zutá, se conoce hoy otro documento que menciona a
los que entraron al jardín de Edén, entre los libros no canónicos el Alef-Bet de Ben Sirá
relata que once entraron al jardín de Edén, aunque en la lista no está presente el Mashiaj.
[72] El día jueves [martes] siguiente preparó el rey un lugar apar la disputa en su
palacio, diciendo que quería que se realizara privadamente. Por eso nos ubicamos
en la entrada del palacio. Comenzó fray Paul a proferir banalidades que no tenían
ningún sentido y después dijo: Yo traeré un comprobación de un gran sabio de
ustedes que como él no han tenido hoy hace cuatrocientos años. Me refiero a
maestro Moshé de Egipto y él dijo que el Mesías ha de morir y reinará su hijo
después de él, por lo tanto esta opinión contradice lo que dijiste que no morirá
como todos los humanos. Y pidió que le traigan el libro Shoftim.(*)
(*) El apóstata de seguro que había escuchado una idea semejante, pero no supo lo que
había escuchado, ya que tal aseveración de Rambam no se encuentra en el libro Shoftim
del Mishné Torá, sino en el Tratado sobre la resurección de los muertos, cap. 6. Allí
Rambam declara: "Ya sea en la época del Mashiaj o antes de él o después de su muerte...".
Vemos pues que el Mashiaj ha de morir como el resto de los seres humanos.
[73] Les dije: En este libro no hay algo así. No obstante, yo reconozco que hay
algunos de nuestros sabios que opinan así, como ya expliqué en un principio [Cf.
39]. La opinión de los relatos conocidos como Hagadá es que él nació el día que
fue destruido el Templo y que vivirá para siempre; en cambio la opinión de los
sabios que estudian literalmente es que nacerá cerca de la época de la liberación, y
que vivirá muchos años y que finalmente morirá rodeado de una gran honra
heredando su corona a su hijo. Además yo ya afirmé que en esto creo, ya que no
hay diferencia entre este mundo y la época mesiánica, en lo referente a este asunto,
sino la anulación del yugo de las naciones sobre Israel. (*)
(*) Cf. Sanhedrín 91:2 y Rambam que declara en el libro Shoftim, Hiljot Melajim, cap.
12, halajá 2: "Los sabios han dicho: no hay entre este mundo y la época mesiánica sino la
anulación del yugo de las naciones sobre Israel..."
[76] Le dije: ¡Hasta ahora era un sabio que como él no hubo y ahora es un
mentiroso!.
Les leí la sección "Ocurrirá cuando vengan sobre ti todas estas cosas, la bendición
y la maldición (*) que he puesto delante de ti" (Debarim 30:1) y el fin de la sección
"Pondrá HaShem, tu Dios, todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los
que te odian, sobre aquellos que te persiguen" (Ibíd. 30:7). Les expliqué además
que "tus enemigos" son los cristianos, "los que te odian" son los musulmanes, los
dos pueblos que nos persiguen. El no respondió nada y todos se retiraron.
(*) Toda esta sección de la Torá se refiere a la liberación futura, e incluso aquel que se
obstine y no quiera aceptar que habla del futuro sino de una de las condiciones de la Torá;
de todas formas nuestra liberación está en nuestras manos si nos arrepentimos y volvemos
Dios. No la hemos perdido a pesar de nuestros muchos pecados. (Séfer HaGueulá I).
[82] Le dije: El público presente es mucho, todos me han pedido y solicitado que
ya no siga la disputa, porque tienen temor de estas personas, los predicadores, que
infunden miedo sobre todos nosotros. Además, también los sacerdotes más
importantes y los honorables me pedieron que ya no continúe; también algunos de
los jinetes de tu palacio, mi señor el rey, me dijeron que yo puedo causar alguna
desgracia cuando hablo delante de ellos contra su fe. Fray Paul de Génova, uno de
los doctores de las órdenes menores me aconsejó que esto no es conveniente.
También muchas personas de las plazas de la ciudad le dijeron a algunos judíos que
no continuara. Pero a pesar que así fue [que los sacerdotes querían que
interrumpiera], cuando vieron que el rey se empesinaba en continuar no supieron
que decir y estuvieron de acuerdo en seguir. Sobre este punto hablamos mucho
hasta que el al final declaré que seguiré en la disputa, pero que era justicia que sea
yo el que pregunte un día y que sea fray Paul el que me responda, ya que él me
había preguntado por tres días.
[84] Se levantó aquel hombre y dijo: El Mashíaj sobre el cual hablaron los profetas,
¿Tú crees que es un hombre real y [o] un dios verdadero?
[86] Dijeron entonces los sabios juristas que estaban allí que tengo razón en lo que
digo.
[88] Le dije: En verdad el Meshiaj ha de venir y será una hombre real, hijo de un
hombre y de una mujer de la unión de ambos como yo. Su ascendencia estará
relacionada con el rey David (*), como se declara: "Una rama brotará del tronco de
Ishai, y un vástago de sus raíces dará frutos" (Yeshayahu 11:1). Además está
escrito: "Hasta que venga Shiló" (BeReshit 49:10), se refiere a su hijo, ya que
"Shiló" proviene de "Shiliá" [hebr. Placenta], indicando que nacerá como el resto
de los seres humanos dentro de una placenta. Y si hubiese sido engendrado por un
espíritu divino no hubiera sido descendiente de Ishai, incluso que hubiera
permanecido en el vientre de una mujer de su familia (**), tampoco hubiera
heredado ningún reinado, ya que las mujeres no heredan, según la Torá, cuando hay
un varón [Cf. Babá Batrá 115b], además David sólo tuvo hijos varones.
(*) Sobre la ascendencia del Mashiaj dice Rambam (Introd. al Cap. Jélek, Sanhedrín) en el
artículo trece de sus principios: "No ha de haber un rey para Israel sino de la familia de
David, descendiente de Shlomó únicamente y todo el que discute contra esta familia,
reniega de la fe en Dios". R. Yehudá Aryeh de Modena (Maguén VaJéreb, edit. Mekizey
Nirdamim pag. 53) agrega que no existe duda que el Mashíaj ha de proceder de un
descendiente del rey Shelomó; así a David le fue comunicado que el pacto divino ha de
continuar en su descendencia (Cf. Shemuel B 7:12); siendo que recaerá sobre aquel que
construya el Templo (Cf. Ibíd. 7:13), lo cual realizó Shelomó; de tal modo el profeta
declara sobre éste último: "Será fiel tu casa y tu reinado para siempre..." (Ibíd. 7:15-16).
Sin embargo, una de las genealogías de Yeshu traidas en los escritos cristianos (Cf. Lucas
3:23-38) lo hace descendiente de David por medio de su hijo Nathán, lo cual junto a otras
contradicciones hacen muy dudosa la veracidad de tales escritos. Los teólogos cristianos
trataron de responder esta interrogante, más aun que en la genealogía traida por Mateo 1:2
se lo hace descender de David por medio de su hijo Shelomó, vid. Tomás de Aquino
(Summa III, q. 31, art. 3) quien guarda silencio sobre este problema.
(**) Según la opinión de los cristianos, Yeshu no nació de una relación natural sino de un
efecto que realizó un espíritu sobre su madre Miriam (Cf. Tomás de Aquino, Summa III,
q. 31. art. 1), según ellos habría tomado su carne de la simiente de David, es decir Miriam.
No obstante, como ellos mismos opinan, Miriam no habría participado en la gestación
pues no tenía, según sus sabios, menstruación - fenómeno que ocurre como castigo al
pecado de Javá, del cual supestamente ella estaba libre - por ende, Yeshu no sería
descendiente de David, no por parte de padre (a pesar que las genealogías mencionan al
marido de Miriam como descendiente de David) y no por parte de madre [mayor
información sobre el tema vid. Maguén VeJéreb de R. Yehudá Aryeh de Módena]
[89] Entonces él dijo: Hay un salmo que dice: "Canto de David. Declaró HaShem a
mi señor: sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como descanso
para tus pies" (Tehilim110:1) ¿A quién podría denominar el rey David "mi señor"
sino a Dios, y cómo se sienta este "señor" a la derecha de Dios?
[90] Dijo el rey: Muy bien ha preguntado, pues si hubiera sido el Meshiaj un
hombre real, descendiente del rey David, él no lo hubiera denominado "mi señor".
Si yo tubiera un hijo o un nieto de mi familia, incluso que gobierne sobre todo el
mundo, nunca lo hubiera denominado "mi señor"; por el contrario hubiese querido
que él me llame "mi señor" y que también bese mi mano.
[91] Me di vuelta hacia fray Paul y le dije: ¿Acaso tú, judío, eres el sabio que
encontró esta novedad y renegaste a causa de ella? ¿Acaso tú eres el que le dijo al
rey que reuniera sabios judíos para discutir con ellos sobre las novedades que
encontraste? ¿Acaso no escucharon esto hasta ahora? ¿Acaso no hay sacerdote y
mozalvete que haga a los judíos esta pregunta? Esta pregunta ya es muy anticuada.
[93] Le dije: Ahora, escuchen. David, el rey, fue un poeta que compuso los salmos
por inspiración divina, y los compuso para que los recitasen delante del altar de
HaShem. El mismo no los cantaba, además no le estaba permitido cantarlos ya que
es una prohibición para él (*), sin embargo entregó los salmos a los levitas para que
los reciten. Como era así, compuso los salmos de manera que sea apropiado que el
levita los dijese; por lo tanto, si hubiera dicho: "declaró HaShem a mí...", el levita
estaría diciendo una mentira, por ende era apropiado que el levita dijese en el
Templo: "declaró HaShem a mi señor, es decir a David, siéntate a mi diestra...". Y
la razón que le pide sentarse significa que Dios lo ha de proteger y lo ha de salvar,
haciéndolo sobreponerse sobre sus enemigos. Y así fue, pues en cierta ocasión
blandió su lanza contra ochocientos y los mató de una sola vez (**). ¿Acaso hay
entre los jinetes aquí presentes alguien que pueda realizar tal proeza? Esto es lo que
se declara "la diestra de HaShem". Del mismo modo se dice de David, "Tu diestra
me apoyará..." (Tehilim 18:36); así también: "La diestra de HaShem hace proezas,
la diestra de HaShem se eleva..." (Ibíd. 118:15-16).
Sobre Moshé se ha declarado: "el que envió su glorioso brazo para estar a la
derecha de Moshé..." (Yeshayahu 63:12); así él mismo dijo cuando fue eliminado
el Faraón: "Tu diestra, HaShem, destruyó al enemigo" (Shemot 15:6). Además que
es parte del estilo de los versículos mencionar nombres en lugar de pronombres (*).
Por ejemplo: "Envió HaShem a Yerubaal, a Bedán, a Yiftaj y a Shemuel [en vez de
a mí]..." (Shemuel A 12:11), "mujeres de Lémej [en vez de mías], presten atención
a mi declaración" (BeReshit 4:38). Y así son también todas las palabras de Moshé,
nuestro maestro, en la Torá (**).
(*) Según la opinión de Rambán, las Escrituras suelen utilizar un estilo tal que mencionan nombres
personales en lugar de pronombres personales, como ejemplifica más adelante. Del mismo modo
explica en su comentario a Shemot 24:1, allí la Torá declara “A Moshé dijo: ¡Sube hacia HaShem…!”,
simplemente HaShem está hablando con Moshé y por ende habría sido lógico decir “Sube hacia a Mi”,
por eso Rambán declara ad loc. “Según la explicación simple del versículo a veces se menciona el
nombre en lugar del pronombre”.
(**) Es decir que escribió la Torá en un estilo impersonal, así declara Rambán en la introducción
a su comentario de la Torá: “El motivo de haber sido escrita la Torá de este modo, es decir en
tercera persona, de debe a que la realidad de la Torá antecedió a la creación del mundo. Así
también antecedió al nacimiento de nuestro maestro Moshé, como hemos recibido por tradición,
la Torá estaba escrita con fuego negro sobre fuego blanco. Por lo tanto, Moshé es como un
escriba que copia hechos anteriores y por eso escribió en tercera persona, en estilo impersonal.
Pero es verídico y claro que toda la Torá desde "En un comienzo..." hasta “delante de todo
Israel" fue transmitida por Dios a Moshé…”
No obstante, aquí es obligatorio opinar como tú mismo dijiste (var. lec. como ya
dije) que los salmos fueron compuestos por medio de inspiración divina, y éstos se
refieren a David o a su hijo que está sentado sobre su trono: éste es el Mashíaj. Así
como todo lo referente al período mesiánico se concretó en David, en cierto
aspecto, del mismo modo ocurrirá con el Mashíaj de manera completa. Así la
diestra de HaShem sostuvo a David hasta que triunfó sobre los enemigos que tuvo a
su alrededor, del mismo modo sostendrá al Mashíaj hasta que haga de las naciones
un banquito para sus pies (Cf. Tehilim 101:1), pues todas las naciones son sus
enemigos, ya que esclavizaron a su pueblo, renegaron de su venida y de su reinado,
algunas hicieron otro Mashíaj. Por lo tanto, lo dicho es apropiado para aquel que
recitará el salmo en el Templo, ya sea en días de David o en días del Mashíaj su
hijo, ya que tal salmo se refiere al trono de David y a su reinado.
[94] Respondió fray Paul: ¿Cómo él puede decir algo así? Sus propios sabios
declaran que el salmo se refiere al Mashíaj, siendo la explicación simple del
versículo que él está sentado a la diestra de Dios. Entonces trajo un relato de los
sabios que dice que en el futuro por venir HaShem ha de sentar al Mashíaj a su
diestra y a Abraham a su izquierda. (*)
(*) Cf. Yalkut Shimoní, Tehilim 869. “Canto de David. Declaró HaShem a mi señor:
sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como descanso para tus
pies" (Tehilim110:1) … Dijo Rabí Yudán en nombre de Rabí Ajá Bar Janiná [la
explicación del versículo es la siguiente]: en el futuro por venir Dios sentará al rey
Mashíaj a su diestra y a su izquierda sentará a Abraham. Entonces el rostro de Abraham
palidecerá y dirá: ¡el hijo de mi hijo se sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem lo
tranquilizará diciendo: el hijo de tu hijo se sentará a la diestra tuya y también Yo me
ubicaré a tu diestra”.
[95] Le respondí: También esto coincide con mi opinión, ya dije que estos relatos
se refieren en parte a David y de modo fundamental al Mashíaj. Pedí un libro y me
lo dieron.
[96] Le respondí: ¡Vean a éste que es un ladrón de ideas! Ya que el relato declara:
“en el futuro por venir Dios sentará al rey Mashíaj a su diestra y a su izquierda
sentará a Abraham. Entonces el rostro de Abraham palidecerá y dirá: ¡el hijo de mi
hijo se sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem lo tranquilizará diciendo…”
De lo anterior se desprende que el Mashíaj no es Dios y que Yeshu no es el
Mashíaj, pues si hubiese sido Dios Abraham no se hubiera avergonzado de su nieto
ni su rostro hubiera palidecido. Del mismo modo, el relato dice “hijo de mi hijo” y
no “hijo de mi hija”, y Yeshu, según como ustedes sostienen, no era descendiente
de Abraham en lo absoluto. El hecho de sentarse a la diestra en lo referente al
Mashíaj es como el hecho de sentarse a la izquierda en lo referente a Abraham,
ambos son humanos. Por lo tanto, es claro que Yeshu no es el Mashíaj, por cuanto
que tal relato declara que “en el mundo por venir”, y los sabios que así lo dicen
vivieron después de él casi quinientos años. No obstante, fray Paul “come la cabeza
y la cola y no se averguenza”.
[97] Entonces volvió y trajo un Midrash que declara: “Existe un versículo que dice:
“Anduve entre ellos…” (VaYikrá 26:12), los sabios lo ejemplificaron del siguiente
modo: un rey salió cierta vez a pasear por sus jardines con uno de sus súbditos, éste
estaba temeroso de la presencia del rey; entonces el rey le dijo: ¿por qué te
atemorizas?, yo soy como tú. Así HaShem en el futuro por venir ha de pasear con
lo justos en el jardín de Edén, los justos lo verán y se impresionarán de él; entonces
HaShem les dirá: ¿por qué se impresionan de mí?, Yo soy como ustedes. Puede ser
que esto cause que no te tengan temor, por eso el versículo termina diciendo: “Yo
seré para ustedes Dios y ustedes serán para mi un pueblo” (Ibíd.)” (Cf. Yalkut
Shimoní, BeJukotay 672, con variaciones). Por cuanto que declaró [HaShem] que
es como ellos, entonces es posible entender que se refiere a un hombre.
(*) Aspaklaria Meirá, lit. un espejo luminoso. Cf. Rashí a Sanhedrín 97b “magnitud de la luz de
HaShem”.
Cf. Rambam, Shemoná Perakim, cap. Séptimo, explica el tema de la Aspaklaria de manera
semejante a lo que Rambán quiere expresar aquí:
encuentran en casi todos los profetas, en los cuales alguna conducta hizo que su visión
profética no fuera luminosa, salvo en Moshé quien pudo llegar a la Aspaklaria luminoso,
siendo que sólo una barrera lo separó de la comprensión de HaShem, su humanidad.
Lo que expresa el Midrash: “Yo soy como ustedes”, es una metáfora, quiso
tranquilizarlos para quie no tengan miedo, así como no se tienen miedo entre los
hombres, siguiendo la expresión del versículo “como habla un hombre con su
prójimo”. HaShem no se transformó en hombre cuando habló con Moshé, sino que
es un lenguaje común entre los sabios, como ellos declaran: si cumples mis
preceptos, tú eres como yo. Así también es la expresión del versículo: “Y serán
como Dios que conoce…” (BeReshit 3:5), y del versículo: “He aquí el hombre ha
sido como uno de nosotros…” (Ibíd. 3:22), y del versículo: “En aquel día será el
débil [fuerte] como David y la casa de David como Dios” (Zejariá 12:8)
[99] Nuevamente aquel hombre declaró que en BeReshit Rabá (2:4) se ha dicho
[sobre el versículo]: “Un viento de Dios (*) soplaba sobre la superficie de las
aguas” (BeReshit 1:2) se refiere al espítu del Mashíaj. Por ende se desprende que
él no es un hombre sino el espíritu de Dios.
(*) “Un viento de Dios”, en el original hebreo “••• •••••” RUJA ELOHIM, la palabra
“ruaj” significa tanto “viento” como “álito o espíritu”, siendo además una de las partes del
alma. Cf. Dérej HaShem, III. Nefesh HaJayim 1:15. Rambán, a BeReshit 1:7.
[100] Le respondí: ¡Pobre de aquel que no sabe nada y piensa que es un sabio
experto! Allí en el Midrash los sabios agregaron además: “Un viento de Dios
soplaba… se refiere al espíritu de Adam, el primer hombre” ¿Acaso por eso han de
decir que es dios? Pero éste que no sabe lo que está escrito arriba o abajo en los
libros lo único que hace e tergiversar las palabras de HaShem.
No obstante, los sabios que declararon que “se refiere al espíritu del Mashíaj”,
explicaron el versículo de manera tal que se conecta con los diferentes reinados
[que esclavizarán a Israel (*)], y expresaron que el versículo alude a lo que ocurrirá
en el futuro. Así se explica: “la tierra era vacío…” (BeReshit 1:2) – esto es
Babilonia, como se declara: “Ví la tierra y estaba completamente vacía…(**)
” (Yirmeyahu 4:23). “Y desolación…” – esto es Meda, como se declara: “Y se
asustaron al traer a Hamán…(***)” (Ester 6:14). “Y obscuridad…” – esto es
Grecia que obcurecieron [entristecieron] los ojos de Israel con sus malos decretos
(****). “Sobre la superficie del abismo…” – esto es el perverso reinado. “Y un
viento de Dios…” – esto es el espíritu del Mashíaj. ¿Con qué mérito “soplaba sobre
la superficie de las aguas…”? Por el mérito del arrepentimiento que se compara al
agua (*****).
(*) Meharzo a BeReshit Rabá loc. cit. explica que los sabios interpretaron así el versículo
debido a que no se menciona en el relato la creación de estas realidades, por lo tanto lo
relacionan con la “conducta de la tierra”.
(**) Yirmeyahu profetizó sobre Babilonia que han de transformar la tierra en vacía, falta
de habitantes.
(****) El Midrash comenta que la ideología de la invasión helénica fue alejar al pueblo de la Torá, tratar
de acercarlos a su cultura y de tal modo hacerlos abandonar la cultura de Israel. Cf. B. R. 16:4.
(*****) Cf. Eijá 2:19, donde se declara: “Derrama como agua tu corazón”, es decir que el
sentimiento de arrepentimiento es descrito como agua que se derrama del corazón.
No pude decirle el tema principal del cual habla el Midrash, ya que fue expresado
con alusiones y es necesario explicar cada una de las expresiones. Sin embargo, la
explicación simple del versículo no se refiere necesariamente a esto aquí o en otros
lugares del Midrash BeReshit Rabá, como por ejemplo “Y salió Yaakob” (BeReshit
28:10). Sólo yo les expliqué lo anterior para demostrarles que él [fray Paul] no sabe
leer en los libros que trae, ya que se equivocó en la lectura de este Midrash.
opinión. Despúes de esto me presenté delante del rey y él dijo que se quede la
disputa tal como ya está, pues no vió a ninguno de sus magistrados que haya
alegado de manera tan apropiada como yo he hecho. Luego escuché que el rey y los
frailes predicadores tenían la intención de presentarse en el Beit HaKnéset durante
Shabat, por lo tanto me quedé en la ciudad otros ocho días. Cuando vinieron allí
para Shabat le respondí al rey de manera apropiada y correcta, ya que él mismo
predicó que Yeshu era el Mashíaj.
[103] Entonces me puse de pie y dije: Las palabras de mi señor el rey a mis ojos
son nobles y honorables, ya que fueron pronunciadas por un gobernante noble y
honorable sin igual en todo el mundo; no obstante, no las alabaré diciendo que son
correctas. Yo tengo pruebas claras y argumentos diáfanos como la luz del sol para
declarar que la verdad no concuerda con sus palabras. Mas yo no creo prudente
discutir con mi señor.
Sin embargo, hay algo que me asombra mucho, lo que nos has hecho escuchar,
tratando que creamos que Yeshu es el Mashíaj, el propio Yeshu lo declaró delante
de nuestros padres y trató de convencerlos de ésto y delante de él refutaron su
proposición con argumentos suficientes y necesarios. El, según la opinión de
ustedes que es dios, era el más apto para defender sus palabras, más apto que mi
señor el rey. Y si a él no escucharon nuestros padres que lo vieron y lo conocieron,
¿Cómo pretende el rey que escuchemos nosotros su voz, si mi señor no tiene
conocimiento de ésto sino por leyendas distantes que escuchó de personas que no lo
conocieron [a Yeshu] y no eran de su propia tierra, a diferencia de nuestros padres
que sí lo conocieron?
(*) Trinidad, base de la religión cristiana, según su opinión la divinidad siendo una misma
esencia tiene en si tres personas diferentes. Este principio extraño a los primeros años del
cristianismo fue introducido dentro de su religión por el concilio de Nicea. El sustento
racional de tal principio fue un problema filosófico dentro de los pensadores cristianos,
quienes finalmente llegaron a la conclusión que el entendimiento de tal principio sólo es
posible por medio de la fe. R. Yehudá Aryeh de Módena (Maguén Ve-Jéreb, p. 22) al
criticar en profundidad la doctrina de la trinidad cita un fundamento clave dentro del
pensamiento judío, punto de reflexión donde se apoya mucho del entendimiento de la
realidad: “Nuestros grandes sabios (Cf. Moré Nebujim I, 50. Séfer HaIkarim III, 25)
dijeron que la fe no es una declaración que se hace con la boca, sino un concepto que se
dibuja en el alma y que se cree que es fuera del alma así como se dibuja en el alma, por
ende no recae [el término fe] sobre algo absurdo a nivel intelectual, aunque recaiga sobre
algo absurdo a nivel natural. Así es posible decir y creer que un bastón se convierta en
serpiente [absurdo a nivel natural], ya que nuestro intelecto es capaz de dibujarlo; no
obstante es imposible creer que un número impar sea par al mismo tiempo ni que la
diagonal del cuadrado sea igual a uno de los lados del mismo”.
(**) Muchos investigadores, tanto judíos como no judíos, coinciden en que la explicación
de la trinidad en los términos que son expresados aquí por no es común encontrarla en los
textos teológicos regulares, sino que más bien fue utilizada en los libros misioneros anti-
judíos. Cf. Séfer HaBitul, p. 48, notas. Según esta opinión, la persona denominada padre
sería el poder, la denominada hijo la sabiduría y la denominada espíritu el deseo o
voluntad.
[105] Me puse de pie y dije: ¡Escúchenme y presten atención a mi voz; tanto judíos como gentiles! Me
preguntó fray Paul en Gerona si yo creía en la trinidad. Le pregunté entonces ¿Qué es la trinidad?
¿Acaso son tres cuerpos materiales como el de los hombres que son dioses? Él me dijo que no. ¿Acaso
son tres cuerpos sutiles como por ejemplo almas o ángeles? Él me dijo que no. ¿Acaso es un solo cuerpo
compuesto de tres, como los cuerpos naturales que están compuestos de los cuatro elementos? Él me
dijo que no. Entonces yo le pregunté. ¿Qué es la trinidad? En dijo: la sabiduría, el deseo y el poder. Yo
le respondí que estoy dispuesto a aceptar que Dios es sabio y no tonto, que desea sin sentido [el sentido
refleja carencia] y que puede y no es débil.
[106] Entonces se levantó fray Paul y dijo que él creía en la unidad completa de
Dios, pero que aún así hay tres en El, lo cual es algo muy profundo que incluso los
ángeles y demás seres metafísicos no lo conocen.
[107] Entonces le dije: Es algo claro que una persona no puede creer algo que no
conoce, si es así tampoco los ángeles creen en la trinidad. Sus colegas se quedaron
en silencio.
[108] El rey se puso de pie y todos bajaron de la tebá y se fueron. Al día suguiente me presente delante
del rey y él me dijo: “Vuelve a tu ciudad en paz y en tranquilidad” y me obsequió con trescientos dinares
(*) y me despedí de él amistosamente.
(*) El hecho de tal obsequió lo comprueba un documento con fecha 25 de febrero de 1265, donde el rey
Jaime reconoce que tiene una deuda de trescientos dinares que dió un comerciente judío de Barcelona,
por su pedido, al “maestro de Gerona”. Cf. Prof. Ber, revista Tarbitz II,2.