66.7 PAITcSDEIAMORFOLOCİ LAsUMID>DE1DELANAlISS 4554 4355 ńń.7.1.
66.7. Dificultades y limitaciones del análisis inorfológico
tltuycn*uI tip‹›’*lJcterO*Cneo e ittdeŁìnil›le’de cucrdo'con tos”critcriOs! dC IN ipoIo•íú’tradicior alt
En el ‹ipart;ido anterior qued‹in expuestos los procedimientos del iin:îlisis mor- co‹no nïuy hieit deiîïostrë Sapir (î 92l: 137). ”Łúl conJ‹› IJcmos cxgucsto en el ț ùć'.5, ł, en la cstruc-
fémico que, en sus trazos esenciales, podcmos rcsumir así: analizar una p‹ilabra
uglu tina etc con In tuslva y con 1:i inod1 ficación inter na dentro de un inisino rnorfo, riorrn ‹ihnerite la
consists en segmentar su forma fonćmica en segmentos mórficos nos separada-
raíz. Es rnas, õentro del prøpio sisiema morfolúgico, en eł sul›si5tema de tormacion de palahras
mente combinables y conmutables Wiscretos por tanto— y recurrentes, es decir, que predoinina la estructura aglutiuante y, en cl subsistcrna fiexivo, la flcxiôn nominal ni uestra una
i eaparecen en otras palabras con ct misnio significado [ s* 66..1.4]. Dentro de la estiuctur‹i t ípicamcntc aglutinante (cf. mm-o-s con los significados «nifio», «masculino» y «plural»),
palałita, el signific‹inte y el significado del morfema gtiardan tui‹ï relación ‹ilomÓtÎica mientras que en la fìexiön verlaal sc flan, como vamos a ver, fenúmenos de ‘amalgama’, ‘fusiòn’,
que se reduce a un emparejamiento en una correspondencia cuántica uno a uno.
Ahora bien, en español la palabra no siempre rcsulta analizal le de acuerdo con
los procedimientos dc an‹alisis tal y comti quedan esbozadoŞ. Neccsitan de ‹ilgunos
rcajustes para que resulted m‹as adecuados. Por otra parte, estan las propias limi-
taciones del anălisis sincrónico. Dcdicaremos un apartado a cada una de estas dos
cuestiones: dificultades y limitaciones del an‹1isis morfológico [—> §§ ó8.1 y ó9.4.3].
de morfos que de morfeni‹is. 1.os ordena remos según el recurso o procediiniento técnico del ‹inãlisis,
òó.7.1. Hechos morfologicos que dificultan o impiden el analisis exhaustivo de la aun a sabicndas õe que İıabrfi fiecfios de inteiseccićin pues, por un Iago, mo siempre el misine
t n pep r b e$ misnio tipo de anàlisis y, por biro, cl mismo tipo fie an‹lisis se apt icarã it
El procedimiento de análisis descrilo tesponde a un modelo simple y horn -
génco, que ademăs results adecuado para el analisis de lenguas de tipo aglutinante, 6672a. to›}oce›a
donde la constituciôn mÓrfica del significante de la palabra se caracteriza preterm-
temente por la yuxtaposición mécanica y regular de afijos y dongle, por tan to, la Uno dc los recursos mas empleados en el análisis es el del ‘elemento cero’,
palabra esta integtada por morfcmas claramente delimitarios en cuanto a su signi- para dar cuenta de aquellas situaciones en que, al segmentar la torma fonémica de
ficance y a en significado. Pero ta1 modelo no resulta adecuado del tode para el una palabra en morfos y asignarlos como alomorfos a morfemas, aparece una po-
an3Iisis de lenguas conocidas tradicionalmcnte como ‘tlexivas’, ‘fusivas’ o ‘sintéticas’, sición donde no day scgmeiito fonémico que asignar como alomorfo del morfema
entre ]as que se include el espafiol. En est as lenguas, la palabra puede presenter correspondiente en la representación del significado, segment to que sí existe en otras
alguna(s) de las siguicntes peculiaridades: formas gramaticalmente paralelas y opuestas directamente. Así, en nil-o-s, los tres
significados «nine», «masculino» y «plural» tienen su representante mótfico o ex-
a) El significante dc la palabra no siempre es descomponible cn tantos mortos
ponente, pero en nip-o IN posición correspondiente a1 «singulàr» no esta ocupada
o signific‹intes parciales cuantos contenidos parciales integran su significado global.
por ningùn 5egmento: está vacía [—> § 74.3.3]. La ausencia en esta posición dc un
En cant-d-se-mos, por ejemplo, -ze- soporta los contenidos categoriales de «modo»
segmento que poder asignar como alomorfo de ‹şingular» se interpreta como ele-
y «tiempo», y -mos los de «número» y «persona».
mento cero, denominado ‘mono ccro’ o ‘alomorfo cero’, y suelc simbolizarse por
b) La atijación puede implicar un mayor grado de íusión dcl afije con la base, /Ø/. El análisis mórfico, por tan to, de niñ-o sera nin-o-Q, n‹ño y n‹ies son dos formas
lo qtic da lugar a que una o ambas unidades resulten moditicaclas (hcchos de aIo- flexivas que se oponen directamente en cuanto al número, y esa oposición se ma-
morfia ya mencionados, cf. /k/ y /8/ en opuc-o y opac-read, o -tad, -‹laJ, -iJad y nitiesta mediante la presencia frente a la ausencia del morfo -s. Lo mismo ocurre
-edit en lihre, libei-tad [ § 69.2.10]; malo, maldad; apaco, opaciüud, vario, varie en la flexión verbal: en can/ó-ùa mos tencm‹is el tema mas el sufijo ‘modo-temporal’
dad), o a que la coalescencia entre ambas sea taI, que resulte difícil o imposiblc -ûa- y e1 de ‘número y persona’ -mcs, pero en canta-ruos està ausente el sufijo dc
segmentarlas (ct. expen‹fe-r, expendi-ción, con sucede-r, siicc•sión,’ co/ifa-i,ÿ ecsc-‹y, con ‘modo y tiempo’, en cantaba el de ‘número y persona’, y en canra los dos: el
vi vis,’ come-rá -.s can qyerrá-s, etc.). de ‘modo-tiempo’ y cl de ‘númcro-persona’.
c) for último, pueden aparecer modificaciones internal o cambios atinentes a Otro de los usos posibles del morfo cero se da en el análisis de las formas
la raíz de la palabra (cl. purto, parłimos, hon pido, peJimos,’ temes, temas, con cubes, homónimas dentro de la flexión: en cosa-s y cołdel-es están los alomorfos -s y -e›
quepur,’ tema, iemes, con hago, ha ces, etc.), en combinación a veces con hechos de que represent an el plural, pero en crisis o caries, donde la misma forma puede
ÏU 6iČR o coàÌC'Scenûiñ (cf. com6r, comido, con hacEr h€cho, o łompyr, roto, p(lrlir, representar tanto el singular como el plural, el motfema de plural no esta repre-
parlido, con decir, Niche o escribir, escriio). sentado por nada. Pata seguir manteniendo en el análisis el paralelismo entre ct
significante y el signiłicado, se recurre aI motto cero: crisis-Ø, caries-O, y del morfo
its dificultaões en el a0àlisis surgen precisamente ante los problemas que planted la fiexićin en las cero se dice que es un alomorfo mas de plural (en este caso fonológicamente con-
lenguas clasificaõas tra dicioJiaJmente come flexivas, concretamente en el anãlisis plc l‹j flejióp de dicionado: palabras de dos o măs sílabas no agudas acabadas en -s), junto con los
66.7.1.2 rAR+Es DE LA MORFoI.OGÍA. I, S UNID D rS r› I. N CiSIS 4356 4357 66.7.1.4
alomorfos -s y -ct' t’i‹,iis-&, ctisa-s, marital-re. El merfo cero es, desde luego, un
elemento ficticio. Se trata de tin recurso en el análisis que, como se puede ver, sirve
ni en eniisióil, einisor tcs ›ccto de enTif/-i vé‹ise el
para preservar ct rcquisito de la corrcspondencia uno a uno entre mono y motfema.
comtin la atiscncia en trna deternãin‹id‹i posiciún fic tin morfo ‹}ue asigniir como alonioïfo dc un
morferna, presentan, sin cm1 argo, tlivcrgcnci‹is. Añeinás, dc intcrpretiu conjunÎarncnte los Nos ciisos
ejemplitic‹idos como morfos cero, se c‹ic en iricongruenci‹i. Así, si p;ir‹i la flexiön nominal sc h‹ñ 1;i
dc merfos que el de morfemas. l°erti 1‹i fiiscorfiancia nunlćrica puede darse ța mbién en el sent íclo
inverso, esto es, en ser men or cl núincro de niorfemas que e1 de morfos. A la no corresponñcucia
en este segundo scntido corrcsponden 1as nociones de ‘morìo vacíe’ y ‘morto rerlundante’.
ci'is/.î y no para el singu la r, resuitii ‹]uc 1‹i eposicićn sinșul‹u /p1tm:tl se pl‹isina en 1:i Hi ferencia FI ‘mt›rfo vacío’ es aquel segments mńrfico obtenido en 1‹i segrnentación, al que no correspoo‹ie
existente entre lü ause nci‹i y tit prcsciicl ‹I del inoi to ccio, lo cti al no deja ‹le ser uii contrast pti do
(vćase Ma I tl ews 1974: 117).
ArÏcmás, si llcvtimos «I recuJ so dcl mu‹’f‹J euro ‹ì Iú fÏcxićn de un par tdișnì‹i ccmplejc ct›m‹› ¢1
form a fleXiva represc0 tüda por cl mcrfo cero: c‹niri-ß-i›ios tendrã
p‹isad0» en cua nto se oponc ‹i c‹aıt‹ì -ba-mos (Ø/bn), un inorfo cero de «tiers po no fu ture» en en an țo
sc opone ‹i cmnf/-rr-r›iO.t (N/rcj y un morfo cero cic «mOclO indica[ivo» en cti‹irjto se Opone ‹i con- de morfos red undantes 1os tcncinos en la łlexiõn verbal del espańol, precisameJite en la łlexión
ïemo,\ fÙ/ed; en tot;il, tree morfos cero rliferentes v h‹4múniinos. LI uso dcl morfo cc ro, ütil cn irregular: en las llamadas alternancias vocãlicas, consonànticas ‹› mixtas, tipo pcdimoi, idr,mos (fren-
rr›gćnco, pucs no tray límitc ‹londc deterierse. De uhí que se h:iya intent‹ido cstJÌ leccr cierÎas replay
piira rcstririgir sti empleo (véase Pen‹i 1990: 22-27).
óó 7 / 4 /lfoi/os /iomúnimos
Los ‹łcnominados ‘inorfos acuinulutivos’ y ‘morfos en perpuestos’ responden a rcctrrsoș dc1 ana-
lists en los que yü se admite 1‹t falla de cOrrcspontłcncia uno a urio entre morfo y morfema. Se Otro fenómeno írectientc en las denominadas lenguas flexivas, como el español,
trat:i de interprctar te0ónicnr›s en los que la segment:ición icsolta iinposible o difícil y dt4nie, pt›r que constitute una dificultad más en el anălísis mo rfémico, es la ‘homonimia’ de
tanit , hiy que :tccptar el que Nos o màs conteniúos cstén representades o signi ficados por un solo morfos, sobre todo en la parte flexiva de la palabra. II análisis morfémico delimits
las unidadcs gramaticales mínimas basăndose en los morfos como señaladores e
Con 1‹i ‘acümul:tción dc morfcm:1s’ en un solo morfo, nos referimos ‹i los casos en que Nos o
rnás signi ficados aparecen represent‹idos sic mprc (csto cs, en țodos los contextos) bajo un polo identificadores de los morfcmas.
IllOrfO. Err la IIex iúfl Ycfb‹il dcl esȚ)u ñOl, IOS c OIt te riİd OS «ITIO d O» y « tie mpO», d e U n 1a dO, y «perSOn‹i» La admisión de formas fonćmicas diferentes c‹imo alomerfos de un mismo mor -
y «nümero», de otro, aparecen siempie expresados por tin solo morfo: en ranfû-Je-mo;, -se- repre- fema se justifica precisamente porque seíialan o representan idéntiC° sign l fİcFt do.
senta «subjuntivo pasa‹lo» y -me› «printer:i person it dc plu riii»: no se puede segmen t‹ir en -se- 1o Pero resulta que el fenómeno de la homonimia supone el case inverso: un morfo,
que correspendc at tiempo pasado y to que corresponde a1 modo subjuntivo, conio tampoco en en cuanto tal y aislado, seńala morfemas distintos. En español, eI motto -mos re-
primera persona y a plural. Con la ‘supcrposición de morfos’, hacemos presents siemprc la primeta persona ale plural en e1 verbo el morfo -s puede
referencia a aquellos cases en que ociisionalmente (esto es, en õeterminaúos contextos) Nos o mãs
mvrieme s iiparecen represent:tõos pot un solo mcrfo, o bien hay ausencia de linde y, pot tanto, representar eI plural en la forma nominal casa -s y la segunda persona singular en
fusión entre dos morfos contiguos. En el primer caso, hablamos de ‘su peiposiciön total’ y, en cl la forma verbal can/a-s. En la derivación, el morfo -miento forma siempre sustantivos
segunü‹›, be ‘supcrposición parcial’ (o ‘fusion’). ’* Ejemplos be superposicifin total aparecen también deverbales; pero el morfo -or puede aparecer tanto en sustantivos devetbales (amar
en la flexión ver1›a1: en ams-òa-,î o a n« ăe i es fàcil segmcntar cl morfo de tiempo-modo y e1 õe —> amoi), como cn sustantivos deadjetivales (dulce dulzor), y lo mismo -ura
nümero-persona, pcro cm «m-o, 0m-č o mm-ć es imposible segmental 1o que cørrcspondc at signi- (captur —> cuptura, ]ino finura) ț § 69.1.1].
ficado dc rnodo-tiempo y at significaõo de persona-número. Un cjemplo de superposicićn partial
lo Îenemos en canïa c«nción, c«nior y exi/‹ri eniisičn, em/sor, frente a Emma ; «riimpción, «nirnpúoi-
En cstos casos el morfo en sí, tornado individualmente, no identífica el mor-
lema; la ambigüedad de tales morfos sólo se resuelve dentro de la palabra, concre-
tamente dentro de la clase de palabras de la que el morfo forma parte. Pero, es
mas, la ambigüedad puede presentarse en la flexiún de una misma clase de palabras:
en la flexión verbal dcl español, el morfo -e- rcpresenta en unos casos subjuntivo
(am-e-mos) y en otros indicativo (tem-e-mcs) y, en sentido inverso, eİ mono -a-
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