Psicología social y comunitaria:
Proceso de familiarización
La familiarización es el primer paso, para iniciar las acciones comunitarias,
implica un acercamiento social entre facilitadores y pobladores. Se comienza
a dar una interacción constante con «el otro» para conocerse, no solo de los
facilitadores hacia la comunidad, sino también desde la comunidad hacia los
agentes externos que llegan a trabajar con ellos. Este conocimiento mutuo
permite ir construyendo el presente: el aquí y ahora de la experiencia
común. A través de este contacto se establecen lazos que permite la
identificación de capacidades locales, reconociendo los aspectos de la
cultura de cada población, que ayuden a entender la historia y su estilo de
resolución de conflictos. Este punto es el elemento clave para que las
acciones comunitarias tengan sostenibilidad en el tiempo (PUCP, 2015).
El proceso de la familiarización
El análisis de la problemática, desde la misma comunidad y desde diferentes
ángulos, permite conocer y reconocer que la historia no empieza con
nosotros, sino que han existido otras instituciones que abordaron esa u otras
dificultades. Por ello, es importante conocer las acciones realizadas con
anterioridad en la comunidad y rescatar sus aprendizajes, logros y
dificultades; incluso saber dónde se reunían, a qué hora, qué actividades
realizaban. Todo ello es significativo porque permite focalizar el plan de
acción e identificar características del grupo con el que se trabajará. Desde el
marco de la psicología comunitaria, se plantea que el trabajo con la
comunidad descubre que la heterogeneidad del grupo es fundamental
porque desde allí se gestan concepciones e ideas; así como procesos que
requieren ser cuestionados y analizados.
El proceso de la familiarización
El análisis de la problemática, desde la misma comunidad y desde diferentes
ángulos, permite conocer y reconocer que la historia no empieza con
nosotros, sino que han existido otras instituciones que abordaron esa u otras
dificultades. Por ello, es importante conocer las acciones realizadas con
anterioridad en la comunidad y rescatar sus aprendizajes, logros y
dificultades; incluso saber dónde se reunían, a qué hora, qué actividades
realizaban. Todo ello es significativo porque permite focalizar el plan de
acción e identificar características del grupo con el que se trabajará. Desde el
marco de la psicología comunitaria, se plantea que el trabajo con la
comunidad descubre que la heterogeneidad del grupo es fundamental
porque desde allí se gestan concepciones e ideas; así como procesos que
requieren ser cuestionados y analizados.
El proceso de la familiarización
• Las diferentes historias sobre la creación de la comunidad, principales
actores e instituciones que participaron;
• ¿Cómo se vive el día a día? actividades y rutinas;
¿Quiénes interactúan con la población de manera visible e invisible?;
• La configuración de vínculos interpersonales, intergrupales,
interinstitucionales;
• La percepción y la relación con las organizaciones;
• El sentido de pertenencia que tiene la comunidad;
• La organización, liderazgos y movimientos que se vienen dando en la
población.
• Identificación de las necesidades y recursos;
• Los desajustes entre expectativas y condiciones de vida.
Familiarización y categorización
-Todos los seres humanos tipifican y crean categorías para poder
ordenar el mundo, establecer relaciones, producir significados y
construirnos a nosotros mismos.
- Se construyen categorías a partir de nuestras “diferencias” ya que
dicha construcción es un proceso dialógico.
- Estas categorías han sido construidas a través de diversos agentes
externos (familia, instituciones y medios de comunicación) y son
interiorizadas de manera subjetiva e inconsciente.
Familiarización y categorización
Familiarización y relación horizontal
Familiarización y relaciones de poder
Psicología social y comunitaria:
Diagnóstico situacional
El diagnóstico de situación forma parte de la primera
etapa del proceso: la planeación; es una labor
imprescindible dentro de las actividades de
programación en salud pública. Es la ejecución de una
metodología que permite la detección de diversas
problemáticas y su importancia relativa, así como los
factores que la determinan (Universidad del Uruguay,
2018).
El propósito es identificar los problemas detectados en términos de su:
a. Naturaleza. Por ejemplo enfermedades o problemas de diversa índole.
b. Magnitud. Prevalencia, incidencia, mortalidad, letalidad o porcentajes según
variables de población, espacio y tiempo.
c. Trascendencia. Impacto social o económico. Pérdidas por enfermedad,
incapacidad o muerte, disminución en la producción y/o productividad.
d. Vulnerabilidad. Recursos disponibles para prevenir, controlar o erradicar el
problema.
Aspectos geográficos
1. Ubicación, extensión y límites.
2. Recursos naturales.
3. Edafología (composición, tipos y fuentes de contaminación),
orografía, topografía.
4. Hidrología (fuentes de abastecimiento, fuentes de contaminación).
5. Climatología.
6. Fauna y flora (presencia de fauna nociva, plagas, vectores, fuentes
de contaminación).
7. Aspectos político – administrativos.
8. Aspectos socioculturales.
Actividades productivas:
1. Principales actividades de producción.
2. Programas de apoyo a financiamiento.
3. Medios y vías de comunicación.
4. Aspectos sanitarios.
5. Salud pública (morbilidad, mortalidad, natalidad).
6. Recursos y servicios de salud.
7. Programas de salud.
Diagnóstico particular:
- Identificar y describir todos aquellos factores que estén influyendo
sobre la situación del objeto de estudio.
- Población sujeto de estudio.
- Estructura y dinámica poblacional.
- Aspectos de producción y productividad.
- Sistemas productivos.
- Número y superficie de las unidades productivas.
- Situación de salud.
- Recursos y servicios.