Pancreatitis:
La pancreatitis es una inflamación del páncreas. Esto ocurre cuando las enzimas
digestivas comienzan a digerir el páncreas. La pancreatitis puede ser aguda o
crónica. De cualquier forma es grave y puede traer complicaciones.
Síntomas
Los signos y síntomas de la pancreatitis pueden variar según qué tipo de esta
enfermedad tengas.
Los signos y síntomas de la pancreatitis aguda comprenden los siguientes:
Dolor abdominal que se irradia hacia la espalda
Sensibilidad al tocar el abdomen
Náuseas
Vómitos
Causas
Las afecciones que pueden derivar en una pancreatitis aguda comprenden las
siguientes:
Alcoholismo
Ciertos medicamentos
Niveles altos de triglicéridos en la sangre (hipertrigliceridemia)
Cáncer de páncreas
Infección
Obesidad
Complicaciones
La pancreatitis puede causar complicaciones graves, como las siguientes:
Insuficiencia renal. La pancreatitis aguda puede causar insuficiencia
renal, que se puede tratar con diálisis si esta es grave y persistente.
Cáncer de páncreas. La inflamación del páncreas por tiempo prolongado
causada por la pancreatitis crónica constituye un factor de riesgo de
desarrollar cáncer de páncreas.
Hepatitis:
La hepatitis es una inflamación del hígado que puede causar una serie de
problemas de salud y puede ser mortal.
Las cinco cepas principales del virus de la hepatitis son las de los tipos A, B, C, D, y E. Si
bien todas ellas causan enfermedad hepática, se diferencias en aspectos importantes,
sobre todo en los modos de transmisión, la gravedad de la enfermedad, la distribución
geográfica y los métodos de prevención.
Síntomas:
Muchas personas con hepatitis A, B, C, D o E tienen solo síntomas leves o ningún
síntoma en absoluto. Los síntomas de las hepatitis A, B y C pueden incluir fiebre,
malestar, pérdida del apetito, diarrea, náuseas, malestar abdominal, orina oscura e
ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular).
Tratamiento:
Existen vacunas seguras y eficaces disponibles para prevenir la infección con el
virus de la hepatitis B. Esas vacunas también previenen el desarrollo de la
hepatitis D y, aplicada en el momento del parto, reduce enormemente el riesgo de
transmisión de la madre al niño. La infección crónica de tipo B se puede tratar con
agentes antivirales.
Gingivitis:
La gingivitis es una forma frecuente y leve de enfermedad de las encías
(enfermedad periodontal), que causa irritación, enrojecimiento e hinchazón
(inflamación) de la parte de las encías que rodea la base de los dientes. Es
importante tomar la gingivitis en serio y tratarla rápidamente. La gingivitis puede
llevar a una enfermedad de las encías mucho más grave, llamada «periodontitis»,
y a la pérdida de dientes.
Síntomas:
Las encías sanas son firmes y de color rosa pálido, y están bien sujetadas
alrededor de los dientes. Los signos y síntomas de la gingivitis comprenden:
Encías inflamadas o hinchadas
Encías de color rojo oscuro o violáceo
Encías que sangran fácilmente cuando te cepillas los dientes o usas
hilo dental
Mal aliento
Encías retraídas
Encías sensibles
Causas:
Así es cómo la placa puede causar gingivitis:
La placa se forma en los dientes. La placa es una película pegajosa
invisible que está compuesta mayormente por bacterias y que se
forma en los dientes cuando los almidones y los azúcares de la
comida interactúan con las bacterias que normalmente se encuentran
en la boca.
La placa se convierte en sarro. La placa que queda en los dientes
puede endurecerse debajo de la línea de la encía y transformarse en
sarro, el cual acumula bacterias.
Prevención
Buena higiene bucal. Eso significa cepillarte los dientes durante dos
minutos al menos dos veces al día (por la mañana y antes de ir a
dormir) y usar hilo dental al menos una vez al día.
Apendicitis:
La apendicitis es una inflamación del apéndice, una bolsa en forma de dedo que
se proyecta desde el colon en el lado inferior derecho del abdomen.
Síntomas:
Los signos y síntomas de la apendicitis pueden comprender:
Dolor repentino que comienza en el lado derecho de la parte inferior
del abdomen
Dolor repentino que comienza alrededor del ombligo y, a menudo, se
desplaza hacia la parte inferior derecha del abdomen
Dolor que empeora cuando toses, caminas o realizas otros
movimientos bruscos
Náuseas y vómito.
Causas
La causa probable de la apendicitis es una obstrucción en el recubrimiento del
apéndice que da como resultado una infección. Las bacterias se multiplican
rápidamente y hacen que el apéndice se inflame, se hinche y se llene de pus. Si
no se trata inmediatamente, el apéndice puede romperse
Complicaciones
La apendicitis puede causar complicaciones graves, por ejemplo:
La perforación del apéndice. Esto puede causar que la infección se
esparza por el abdomen (peritonitis). Esta enfermedad puede poner en
riesgo la vida y es necesario hacer una cirugía de inmediato para
extraer el apéndice y limpiar la cavidad abdominal.
Una acumulación de pus que se forma en el abdomen. Si el
apéndice se revienta, es posible que se cree una acumulación de
infección (absceso).
Neumonía:
La neumonía es una infección del pulmón que puede ser causada por múltiples
microorganismos (bacterias, virus y hongos).
Las neumonías se clasifican según se adquieren en el día a día de una persona
(neumonía adquirida en la comunidad) o en un centro sanitario (neumonía
hospitalaria).
Síntomas:
Los síntomas de las neumonías son variables, sin que ello tenga siempre
relación con el tipo de germen causante de la neumonía. Algunos casos se
presentan con lo que se llama una "neumonía típica", que consiste en la aparición
en varias horas o 2-3 días de tos con expectoración purulenta o herrumbrosa, en
ocasiones con sangre, dolor torácico y fiebre con escalofríos.
Causas:
El mecanismo más frecuente es la aspiración de microorganismos desde las vías
respiratorias más altas. Las defensas del organismo pueden debilitarse por
determinadas circunstancias como el consumo de tabaco, las enfermedades
pulmonares crónicas, el alcoholismo, la desnutrición, etc. y facilitar así que estos
gérmenes alcancen el pulmón y produzcan infecciones.
Prevención:
Vacunación.
Fiebre Reumática:
La fiebre reumática (o el reumatismo articular agudo) es una enfermedad que
puede afectar el corazón, las articulaciones, el cerebro y la piel. Se puede
producir cuando las infecciones de garganta por estreptococos y la escarlatina no
se tratan adecuadamente.
Síntomas:
Los síntomas de fiebre reumática pueden incluir:
Fiebre.
Artritis (dolor y sensibilidad en las articulaciones), más
comúnmente en las rodillas, los tobillos, los codos y las muñecas.
Síntomas de insuficiencia cardiaca congestiva, incluidos dolor de
pecho, dificultad para respirar, latidos cardiacos rápidos.
Fatiga (cansancio).
Causas:
Se puede presentar fiebre reumática cuando las infecciones de garganta por
estreptococos o la escarlatina no se tratan adecuadamente, o después de
infecciones de la piel causadas por estreptococos (impétigo).
Complicaciones:
Si la fiebre reumática no se trata con prontitud, puede producir daño
cardiaco. La enfermedad cardiaca reumática debilita las válvulas que
están entre las cavidades del corazón. Los casos graves pueden requerir
una operación del corazón y causar la muerte.